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Historia de la palabra, variación dialectal, propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego

Dubert García, Francisco

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Historia de la palabra, variación dialectal, propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego1 0. Introducción Los dialectos gallegos muestran interesantes variantes en la colocación del acento verbal, en las que patrones más antiguos, directamente heredados del latín vulgar, coexisten con otros innovadores desarrollados en el curso de la historia del romance. En latín clásico, la posición del acento estaba condicionada por el peso de la sílaba; sin embargo, es difícil dar cuenta del acento en el latín vulgar en los mismos términos, pues la oposición entre vocales largas y breves ya no operaba en esta variedad. Aunque el lugar del acento en latín vulgar y en latín clásico sea el mismo, la gramática del acento es con certeza diferente en cada caso. Martinet 1965: 150 explica la paradoja: La place de l’accent, en latin classique, était déterminée par la structure phonématique de l’unité accentuelle (le «mot»); une fois donnée la succession des phonèmes avec tous leurs traits distinctifs, y compris la durée des phonèmes vocaliques, la place de l’accent ne pouvait faire de doute: une unité comme ănătŭm«des canards», avec son avant-dernière syllabe brève, ne pouvait avoir l’accent que sur l’antépénultième, donc ˈănătŭm; une unité comme sānātŭm «assaini», avec son avant-dernière voyelle longue, ne pouvait avoir l’accent que sur l’avantdernière syllabe, donc sāˈnātŭm. Lorsqu’a disparu la distinction entre voyelle brève et voyelle longue et que, par conséquent, /ă/ e /ā/ se sont confondus en /a/, rien dans ánatum et sanátum ne conditionnait plus la présence de l’accent sur ádans un cas, sur -nádans l’autre. Esto, que parece cierto para el latín vulgar, es quizás más cierto para el gallego, pues a lo largo de su desarrollo histórico se dieron otros cambios en las formas de palabra de los verbos que incrementaron cada vez más las dificultades para reducir la posición del acento a condiciones basadas en el peso de la sílaba. Los autores que han investigado sobre el verbo gallego no se han ocupado todavía del acento verbal, a pesar del interés y de la riqueza de los datos. Dejando a parte ocasionales referencias en las gramáticas (e.g. Álvarez/Regueira/Monteagudo 1986: 305; Álvarez/Xove 2002: 245), sólo existe un trabajo parcial dedicado a este tema, Parafita Couto 2007, escrito en el marco de la Teoría de la Optimidad. Los investigadores que trabajan sobre el portugués dentro de diferentes es1Trabajo realizado en el proyecto «Estudio perceptivo de la variación prosódica dialectal del gallego», financiado por el Ministerio Ciencia e Innovación, FFI2009-12738; también se ha beneficiado de una estancia en el Research Centre for Romance Linguistics (Universidad de Oxford), financiada por el Ministerio de Educación en el «Programa Nacional de Movilidad de Recursos Humanos de Investigación, 2008-2011». Agradezco los comentarios con que Joan Bybee, Sonia Colina y los revisores de la revista han contribuido a mejorar el artículo. Vox Romanica 71 (2012): 197-228 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García cuelas generativas (Mateus 1983; Carvalho 1989 y 2004; Lee 1995; Mateus/Andrade 2000; Mateus/Frota/Vigário 2003; Wetzels 2007) han reconocido en di - ferentes grados que la fonología no se basta por sí sola para dar cuenta de los patrones de acentuación del verbo portugués, por lo que también la morfología debería jugar un papel, aunque, claro está, no concuerdan al señalar cuánta morfología se requiere2. Con todo, en línea con la tradición generativa, todos estos autores han intentado dar cuenta del acento verbal portugués proponiendo formas básicas almacenadas sin acento que reciben este rasgo en una transformación por medio de reglas o restricciones generales independientes de las formas básicas almacenadas. Esta aproximación requiere que los estudiosos admitan la existencia de sílabas extramétricas3(Lee 1995), de núcleos silábicos vacíos (Carvalho 1989 y 2004; Mateus/Andrade 2000) o de otras herramientas que expliquen la existencia de excepciones a sus generalizaciones. Todo parece indicar que muchas de estas herramientas usan los rasgos fonológicos como si fuesen elementos diacríticos que eviten la aplicación de una regla (Eddington 2000: 102). Normalmente, las explicaciones de los patrones de acentuación verbal prestan sólo atención a las formas de la variedad estándar. En mi análisis, las pruebas relevantes para descubrir la estructura interna de estos patrones serán de procedencia diatópica (pues incluirán los dialectos) y diacrónica (tomadas de varios estados de lengua). Se propondrá un análisis de los datos gallegos dentro del modelo de descripción morfológica Palabra y Paradigma, tal como lo ha desarrollado Matthews 1972 y 1991, aunque incorporando ideas de Bybee 1985, 1988, 1995, 2001 y 2010. Al igual que Wetzels 2007, el modelo incluye información morfosintáctica: no sólo se usarán etiquetas morfológicas como raíz o tema, sino también propiedades como ind, fut, 1sg, etc. Sin embargo, se tratará de dar cuenta de la posición del acento verbal en un modelo ejemplar, basado en el uso y en el almacenamiento de formas completamente especificadas, que usa de esquemas obtenidos a partir de formas independientemente almacenadas; por lo tanto, se evitarán las transformaciones: no habrá oposición entre formas subyacentes y formas de superficie. Se defenderá que el acento en el verbo gallego está directamente ligado a las pro198 2Roca, por ejemplo, ha reconocido también que se necesita de la morfología para explicar la posición del acento verbal en castellano: «It is of course well-known that Spanish verbal stress is heavily morphologized, and the question therefore arises of how (or, more fundamentally, whether) such morphologization can be expressed within the confines of metrical theory. ... The tension between the rhythm-based structures created by metrical parameters and the paradigmoriented patterns of morphological stress poses an obvious problem, the resolution of which is an empirical and still open question with a direct bearing on general stress theory» (Roca 1990: 322). 3La extrametricidad (el hecho de que una regla fonológica ignore segmentos de su descripción estructural que efectivamente figuran en el contexto y actúe como si no estuviesen) sirve para lograr generalidad en la aplicación de reglas; se usa para producir una descripción que evite las excepciones. Farrell 1990: 35-36 considera la extrametricidad una «dubious notion» que «embodies the claim that speakers can both acknowledge the existence of a prosodic unit and pretend that it effectively does not exist». Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego piedades morfosintácticas y que no se puede explicar sin referencia a ellas. En este estudio se usarán herramientas típicas de la tradición generativa, tales como las cadenas melódicas, el esqueleto o parrillas métricas, pero sólo como herramientas descriptivas; la explicación de los fenómenos se buscará en el cambio lingüístico y en los mecanismos relacionados con el almacenamiento. En este trabajo usaré las siguientes abreviaturas: 1pl: 1.ªPersona de Plural pf: Perfecto 1sg: 1.ªPersona de Singular pl: Plural 2pl: 2.ªPersona de Plural PP: Palabra y paradigma 2sg: 2.ªPersona de Singular ppf: Pluscuamperfecto 3pl: 3.ªPersona de Plural prs: Presente 3sg: 3.ªPersona de Singular prt: Pretérito cond: Condicional ptcp: Participio fut: Futuro sbjv: Subjuntivo ger: Gerundio sg: Singular ind: Indicativo SMT: Sufijo de Modo y Tiempo inf: Infinitivo SNP: Sufijo de Número y Persona ipf: Imperfecto V: verbo L: Sílaba ligera VR: Vocal radical mas: Masculino VT: Vocal temática P: Sílaba pesada En §1 se presentarán los datos relevantes del gallego, en §2 se trazará la historia de los cambios en el acento verbal en gallego, en §3 se propondrá un análisis basado en el uso y en el almacenamiento y en §4 se ofrecerán unas conclusiones. 1. Los complejos hechos del gallego La lengua gallega ha emergido de dialectos que se han desarrollado y que siempre han sido hablados en el territorio desde que se produjo la romanización. Como resultado, muestra una considerable variedad dialectal4. Comenzaré este capítulo describiendo los hechos relevantes del gallego estándar y sus variedades dialectales. En (1) se ofrece la conjugación del verbo cantar, en el que se representa la posición del acento en cualquier verbo regular de la variedad estándar (en negrita la vocal que ocupa el núcleo de la sílaba tónica). 199 4«Los romances septentrionales de la Península, en su diversidad, en sus límites internos más enmarañados (aunque con predominio de la orientación norte/sur de algunas isoglosas fundamentales), en sus fronteras externas no bruscas sino graduales, son dialectos históricos del latín. ... Todos ellos romances ‹constitutivos›, de los que nacería por extensión, hacia el resto de la Península, otra suerte de materia romance: los dialectos ‹consecutivos›» (Gargallo Gil 1995: 2526). Los romances constitutivos como los dialectos gallegos contienen más variación que los consecutivos, resultados de nivelaciones dialectales. Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García (1) ind.prs ind.prt.ipf ind.prt.pf ind.prt.ppf ind.fut cond canto cantaba cantei cantara cantarei cantaría cantas cantabas cantaches cantaras cantarás cantarías canta cantaba cantou cantara cantarácantaría cantamos cantabamos cantamos cantaramos cantaremos cantariamos cantades cantabades cantastes cantarades cantaredes cantariades cantan cantaban cantaron cantaran cantarán cantarían sbjv.prs sbjv.prt imp inf conjugado cante cantase cantar cantes cantases canta cantares cante cantase cantar cantemos cantásemos cantarmos cantedes cantásedes cantade cantardes canten cantasen cantaren inf: cantar ger: cantando ptcp: cantado En cantar, 48 formas son graves (canto, cantabamos, cantariamos), 8 formas son agudas (cantei, cantou, cantar, cantarei) y 2 son esdrújulas (cantásemos, cantásedes). Las formas de palabra graves pueden acabar en sílaba ligera (cantade) o en sílaba pesada (cantas); las formas de palabra agudas pueden acabar en sílaba ligera (cantará) o pesada (cantarás); las formas esdrújulas acaban en sílaba pesada (cantásemos). Desde el punto de vista del constituyente morfológico acentuado, vemos que en los verbos regulares sólo las 1sg, 2sg, 3sg y 3pl del prs (sea ind o sbjv), y la 2sg.imp son rizotónicas (canto, cantas, cante). El resto de las formas son arrizotónicas, con acento unas veces en la VT (cantades, cantaba, con acentuación grave; cantei, cantarcon acentuación aguda) y otras en los SMT (graves en cantabamos, cantaramos; agudas en cantará, cantarán). En las formas de los ind.prs, sbjv.prs, ind.prt.ipf, ind.prt.ppf, cond, imp tenemos siempre formas paroxítonas, aunque el acento oscila entre los constituyentes morfológicos; en las formas del ind.prt.pf, fut, sbjv.prt e inf conjugado, el acento aparece siempre en el mismo constituyente, produciendo unas veces formas agudas (cantar, cantarei), otras formas graves (cantaremos, cantardes) y en dos ocasiones formas esdrújulas (cantásemos, cantásedes). Esta imagen ofrecida en (1) no es un artificio de la variedad estándar: representa la situación real de muchos dialectos. Con todo, las formas de (2) muestran ejemplos de algunos otros patrones de acentuación que se pueden encontrar en los dialectos: (2) a) la 2pl.imp (estándar: cantade) puede aparecer como cantá, aguda acentuada en sílaba ligera; o como cantai, aguda acentuada en sílaba pesada; b) la 2pl.ind.prs (estándar: cantades) puede aparecer como cantáso cantais, agudas acentuadas en sílaba pesada; 200 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego c) las 1/2pl.ind.prt.ipf (estándar: cantabamos ~ cantabades) pueden aparecer como cantábamos ~ cantábades; las 1/2pl.ind.prt.ppf (estándar: cantaramos ~ cantarades), como cantáramos ~ cantárades; las 1/2pl.ind.cond (estándar: cantariamos ~ cantariades) como cantaríamos ~ cantaríades; las 1/2pl.sbjv.prs (estándar: cantemos ~ cantedes), como cántemos ~ cántedes; las 1/2pl.inf (estándar: cantarmos ~ cantardes), como cantáremos ~ cantáredes, esdrújulas acabadas en sílaba pesada; d) la 2pl.ind.prt.ipf (estándar: cantabades) puede aparecer como cantábandes, esdrújula acentuada en sílaba ligera seguida de dos sílabas pesadas. Como ilustración de la variedad de formas, la Tabla 1 muestra los patrones de acentuación de la 2pl en varios dialectos (debido a su evolución histórica, posiblemente la persona gramatical con más variantes dialectales), tal como aparecen en los datos del ALGa I. En algunos dialectos se da mucha variación, con diferentes patrones conviviendo, señal de la existencia de procesos de cambio. Las diferencias dialectales aparecen en el eje horizontal; las columnas muestran el comportamiento del acento en cada dialecto. 201 Tabla 1. Formas de la 2pl 2pl C.16 O.3 O.11 L.17 O.10 C.7 O.25 ind.prs cantás cantais cantades cantades cantades cantades cantandes ind.prt.ipf cantábades cantabais cantabades cantábades cantábades cantábades cantabandes ind.prt.pf cantastes ~ cantastes ~ cantastes cantastes cantastes cantástedes cantastes cantaches cantásteis ind.prt.ppf cantaras cantárais cantarades cantárades cantárades cantárades cantarandes fut cantarés cantareis cantaredes cantaredes cantaredes cantaredes cantarendes cond cantaríades cantaríais cantariades cantaríades cantaríades cantaríades cantariandes sbjv.prs cantés canteis cantedes cantedes cántedes cántedes cantendes sbjv.prt cantases cantáseis cantásedes cantásedes no recogido cantásedes cantásendes imp cantá ~ cantai cantai cantade cantade cantade cantai~ cantade cantande Cantábais (ind.prt.ipf) y cantarais (ind.prt.ppf), que no aparecen en la Tabla 1, se encuentran en el este del territorio; cantáchedes y cantástedes (ind.prt.pf) se extienden a lo largo del noroeste; cantaides (ind.prs), cantásteides (ind.prt. pf), cantaríandes (cond), cánteis (sbjv.prs) y cantaide (imp) son otras formas minoritarias encontradas en el ALGa I, que ilustran la riqueza de patrones. Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García 2. Cambios históricos en la posición del acento en el verbo gallego Si bien la posición del acento verbal gallego es una herencia de la que existía en latín vulgar, como muestra (3), el romance creó toda una serie de innovaciones (que todavía compiten con las formas antiguas) de cuyo origen nos queremos ocupar ahora. Para ello, clasificaré las modificaciones en la posición del acento en dos grupos: cambios por traslación y cambios por reestructuración. (3) cantAre ⬎cantar cantAi⬎cantei cantabAmus ⬎cantabamos cantarAmus ⬎cantaramos 2.1 Cambios por traslación y cambios por reestructuración Mientras la posición del acento en latín clásico, en latín vulgar y en gallego puede ser muy parecida desde el punto de vista de las melodías (el acento está situado, más o menos, en los mismos segmentos), la gramática de cada variedad es diferente (véase Quednau 2004 para una comparación entre el latín clásico y el latín vulgar). La localización del acento en latín clásico estaba determinada por el peso de la penúltima sílaba (véase Väänänen 1988: 73-74 y Elcock 1960: 39-40). El peso perdió su papel fonológico en el latín vulgar y como consecuencia también en el romance ibérico. Formas dialectales de la 2pl.imp como cantande ~ cantá~ cantái tienen el acento en la misma sílaba /ta/ que cantáde, que hereda el lugar de su acento del lat. vulg. cantAte, que a su vez lo toma del lat. clas. cantĀte. En latín clásico /taː/ se acentúa porque es una sílaba situada en penúltima posición con vocal larga; en romance, el /ta/ de todas estas formas debe acentuarse por otra razón. Con todo, latín vulgar y latín clásico diferían en varios puntos en la posición del acento (Elcock 1960: 39-43), como se resume en (4): (4) a) En el contexto muta cum liquida, cuando una vocal breve precedía al grupo formado por obstruyente y rótica, el acento saltó de la antepenúltima a la penúltima sílaba: IntĔgrum ⬎intEgrum (gal. enteiro). En algunos hiatos, el acento saltó de una vocal alta en la antepenúltima a otra no alta situada a su derecha, de modo que el hiato se transformó en diptongo creciente: mulĬĔrem ⬎muljErem (gal. muller). b) En verbos compuestos o formados con un prefijo, el acento saltó a la VR del verbo: pErdĬdi ⬎perdEdi (gal. perdín). Muchas formas verbales esdrújulas se hicieron graves: dIcĬmus ⬎dicEmus (port. dizemos, Penny 2002: 153-56). Estos cambios son analógicos: en los verbos prefijados o compuestos, el verbo base sirve de modelo (perdEdi, como dEdi); en formas verbales como dicEmus, los verbos con vocales largas antes de la desinencia fueron la fuente del cambio (dicEmus, como tenEmus). c) Otros hiatos átonos situados a la derecha de la sílaba tónica fueron reducidos a diptongos: pĂlĔam trisilábico ⬎pAljam bisilábico (gal. palla). d) Algunas vocales átonas postónicas de la penúltima sílaba, situadas a la derecha de una sílaba tónica, fueron elididas en palabras como vĔtŬlum ⬎vEtlum (gal. vello). 202 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego En (4a) y en (4b) el acento se desplazó de un lugar (IntĔgrum) a otro (intEgrum) en la melodía. Este fenómeno puede ser denominado cambio por traslación. La diferencia entre (4a) y en (4b) consiste en que la analogía jugó un papel en el segundo caso (dIcĬmus ⬎dicEmus), pero no en el primero (IntĔgrum ⬎intEgrum). En (4c) y en (4d), el acento realmente permanece en la misma melodía; ahora bien, mientras que en (4c) la melodía es muy similar en las formas pĂlĔam y pAljam, la estructura prosódica de las dos palabras es diferente; en (4d), con la pérdida de la vocal (lat. clas. vĔtŬlum vs. lat. vulg. vEtlum), tanto el esqueleto como la melodía se han visto modificadas, aunque el acento sigue en la misma vocal. En este caso se ha producido un cambio por reestructuración en la posición del acento5. Como consecuencia de estos cambios, la acentuación esdrújula de las formas similares a las de (4) desapareció y, con ello, aumentó la frecuencia de formas con acentuación grave. El cambio por reestructuración actual, producido por diferencias en la velocidad de la elocución, fue señalado por Mateus 1983 como un argumento para reconocer que el acento portugués «se encontra marcado na estrutura subjacente» (Mateus 1983: 215). Insiste la autora en que: Não se trata por tanto de um acento dependente da estrutura métrica da palavra, ou que dela decorra; pelo contrário, dentro dos limites da fronteira de palavra, o acento ocorre num ponto fixo, e a sua posição é um dos factores determinantes das características métricas da sequência frásica. De este modo, Mateus 1983 proponía que el acento en portugués fuese sensible a las fronteras morfológicas. 2.2 Cambios por traslación y patrones de acentuación verbal conservadores e innovadores En el romance han seguido produciéndose cambios por traslación en la posición del acento. Los cambios románicos como los de (5) que voy a explorar siguen patrones morfológicos similares a los de (4b). La diferencia entre el cambio de dĪcĬmus ⬎dicEmus y los cambios de (5) radica en que dicEmus se produce por analogía (formas de palabra de otros lexemas promueven el cambio), mientras que los cambios de (5) se producen por nivelación (formas de palabra de un mismo lexema promueven el cambio; véase Rini 1999; Dubert 2011 aplica esta distinción al gallego). Por su parte, las innovaciones de (5a) están más extendidas en las hablas 203 5Puede parecer discutible decir que el acento ha cambiado de lugar en los casos de pAljam y vEtlum, ya que permanece en la misma melodía; pero lo cierto es que ha cambiado la posición del acento desde el punto de vista de la estructura prosódica: en pĂlĔam, [σσσ], el acento caía en la antepenúltima sílaba, mientras que en pAlja, [σσ], cae en la penúltima. Más adelante se verá el interés de la distinción entre cambio por traslación y cambio por reestructuración. Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García gallegas, en cuanto que las de (5b) progresaron con menos fortuna y están menos consolidadas. Veamos primeramente las formas de (5): (5) Patrones conservadores Patrones innovadores (a) ind.prt.ipf 1sg, 3sg cantaba cantaba 2sg cantabas cantabas 1pl cantabamos cantábamos 2pl cantabades cantábades 3pl cantaban cantaban (b) sbjv.prs 1sg, 3sg cante cante 2sg cantes cantes 1pl cantemos cántemos 2pl cantedes cántedes 3pl canten canten Las formas de (5a) representan al Imperfecto de Indicativo, al Pretérito Pluscuamperfecto, al Condicional y al Pretérito de Subjuntivo; las formas de (5b) sólo al Presente de Subjuntivo. En los patrones conservadores, el acento aparece en la misma posición en que aparecía en latín vulgar; en los patrones innovadores la nivelación ha producido un cambio por traslación en las 1/2pl. Frente a las formas innovadoras cantábamos ~ cantábades y cántemos ~ cántedes, las formas conservadoras cantabamos ~ cantabades y cantemos ~ cantedes presentan el más común de los patrones de acentuación en la conjugación regular: acento en la penúltima sílaba. Este podría ser considerado el patrón por defecto de las formas de palabra de los verbos gallegos y se podría representar de un modo informal como en (6): (6) V[σ΄σ]w Glosa: La penúltima sílaba (σ) de una palabra (W) que es un verbo (V) está acentuada. Los verbos tienen acentuación grave. Este patrón por defecto es simple y describe como el acento regular es asignado a la mayoría de las formas de palabra que toma un lexema verbal. Con todo, este patrón excluye: a) las excepciones que presentamos en (1) comunes a todos los dialectos y al gallego estándar: cantarinf, cantei1sg.ind.prt.pf; b) las formas de palabra de las 1/2pl.sbjv.prt cantásemos y cantásedes, acentuadas en la antepenúltima en la mayor parte de los dialectos y en el gallego estándar; y c) las formas innovadoras de (5), que aparecen en muchos dialectos (véase ALGa I), pero que están fuera del gallego estándar: cantábamos, cantábades, cántemos. Estas excepciones constituirían formas marcadas en tanto que no obedecen el patrón de (6). En principio, sólo ellas merecerían explicaciones individuales, ad hoc. Desde un punto de vista histórico, cantásemos ~ cantásedes representan la vanguardia de innovaciones como las de (5). Aunque algunos dialectos mantienen 204 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego cantasemos ~ cantasedes, formas de palabra acentuadas en la penúltima sílaba, parece que la mayoría emplea cantásemos ~ cantásedes, incluso cuando mantienen las formas conservadoras cantabamos ~ cantabades, cantaramos ~ cantarades y cantariamos ~ cantariades, acentuadas en la penúltima sílaba. De hecho, las formas correspondientes a las 1/2pl del Imperfecto de Indicativo, del Pluscuamperfecto y del Condicional parecen comportarse en bloque: o bien aparecen todas como graves, o bien como esdrújulas, mientras que el Perfecto de Subjuntivo cantásemos ~ cantásedes parece ser el primer tiempo que tendió a nivelar la posición del acento, con independencia de las otras tres formas (lo que demostraría su autonomía morfofonológica frente a los otros tres). Las formas de palabra innovadoras rizotónicas correspondientes a las 1/2pl del Presente de Subjuntivo cántemos ~ cántedes son minoritarias, frente a las mayoritarias cantemos ~ cantedes, que se adecuan generalmente al patrón de (6), como muestran los datos del ALGa I. 2.3 El patrón por defecto V[σ΄σ]wy otros cambios segmentales En (5) he considerado conservadores los patrones que mantienen la misma posición de acento que el latín vulgar: cantabamos, cantabades, cantemos, cantedes. Ahora bien, en los dialectos, además de cambios acentuales, también se han producido cambios segmentales. En algunos dialectos orientales y occidentales la /d/ intervocálica de los SNP /des/ ~ /de/ de 2pl ha desaparecido, dando lugar a formas como cantabais [kantaˈbajs], canteis [kanˈtejs], cantés[kanˈtes], cantai[kanˈtaj], cantá[kanˈta]. En dialectos del sureste, ha aparecido una consonante nasal a la izquierda de /des/ ~ /de/, analógica de la que hay en tendes y vindes (2pl.ind.prs de ter y de vir, respectivamente), que ha dado lugar a formas como cantendes [kanˈtendes], cantabandes [kantaˈbandes]. Estas innovaciones segmentales interactúan de diverso modo con los patrones acentuales. Así, al lado de cantedes encontramos también cantés ~ canteis como formas de palabra de la 2pl.sbjv.prs de cantar. La elisión de /d/ ha ido acompañada de un cambio acentual por reestructuración: de palabras trisílabas graves hemos pasado a palabras bisílabas agudas, de modo que formas como cantés [kanˈtes] ~ canteis [kanˈtejs] han abandonado el patrón por defecto V[σ΄σ]w, aunque han mantenido el acento en la misma melodía que cantedes6. Pero estas interacciones son mucho más ricas, como muestran los datos de (7): 205 6Otra vez puede parecer discutible afirmar que cantedes, cantendes, canteis, cantésreciben el acento en la misma melodía, puesto que el contenido de las sílabas ha cambiado: [kan.ˈten.des], [kan.ˈtejs], [kan.ˈtes]. En todo caso, la vocal del núcleo silábico, su función morfológica, su posición respecto a la raíz siguen siendo las mismas. De algún modo, el acento recae en la misma posición, aunque ha dejado de ser grave para ser agudo, lo que vengo considerando un cambio por reestructuración, pues se ha modificado el marco prosódico. Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García 3.2 El cambio como fuente de explicación Es común en la lingüística estructural prevenir contra la confusión de datos diacrónicos y datos sincrónicos, porque si la lengua es «a system consisting of a number of interlocking subsystems, such as the phonological system, the verbal system» (Trask 1996a: 267) etc., debería ser descrita analizando las relaciones sincrónicas que se dan entre los elementos del sistema. Sin embargo, las lenguas cambian, lo que da lugar a la paradoja saussureana: If a language is primarily an orderly system of relations, how is it that a language can change without disrupting that system? To put it another way, how can a language continue to be used effectively as a vehicle for expression and communication while it is in the middle of a change, or rather in the middle of a large number of changes. (Trask 1996a: 267) En una brillante crítica de esta idea, Coseriu 1978 argumenta que la oposición entre diacronía y sincronía no es una propiedad del lenguaje, sino un método para estudiarlo: La descripción del sistema y la descripción del (sistema en) movimiento se colocan necesariamente en dos perspectivas distintas: no se trata aquí de la realidad de la lengua, sino de la actitud del investigador. Lo que es independiente de la diacronía es la descripción sincrónica, no el estado de lengua real, que siempre es «resultado» de otro anterior. (Coseriu 1978: 18) Lo que cambia es la «lengua real en su existir concreto», no la «lengua abstracta» descrita en un estado sincrónico, así que si queremos describir una lengua debe - ríamos seguir el método sincrónico. Pero para explicar por qué una lengua es del modo en que es necesitamos referirnos a su historia, porque «en el momento en que nos preguntamos por qué una lengua es así y no de otro modo ... ya hemos empezado una narración y, como decía Paul, hacemos historia ‹aun sin saberlo›» (Coseriu 1978: 21). Si, por ejemplo, deseamos saber por qué el acento verbal se sitúa donde se sitúa, necesitamos conocer la historia del acento verbal. Es en el camino seguido por el cambio donde debemos buscar una explicación, porque los procesos diacrónicos crean estados sincrónicos: «Mechanisms of change are processes that occur while language is being used, and these are the processes that create language structure» (Bybee 2001: 190). Ahora sabemos que «a language continues to be used effectively» porque sus hablantes pueden memorizar las formas que usan y la representación fonética de palabras individuales. Los estudios de difusión léxica muestran que los hablantes en efecto memorizan palabras individuales tanto como procesos que modifican y afectan a palabras concretas. 212 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego 3.3 El acento verbal en un modelo PP no transformativo En el modelo PP desarrollado por Matthews 1972 y 1991, el acento es generalmente dejado de lado (aunque se reconoce, por ejemplo, su papel en los procesos de formación de palabras en inglés). La función de la morfología parece ser analizar las relaciones entre las palabras completas y sus constituyentes, considerados como cadenas de fonemas; y entre una forma de palabra considerada más simple y otra considerada más compleja, entre las que se percibe una conexión fonológica y semántica. Habitualmente, el acento no es mencionado, a pesar de que puede jugar un papel importante en la flexión. Considérese (15): (15) a) canta ‘cantar’ 3sg.ind.prs / 2sg.imp cantá‘cantar’ 2pl.imp (dialectal) b) cantara ‘cantar’ 3sg.ind.prt.ppf cantará‘cantar’ 3sg.ind.fut En ambos casos, la posición del acento es la única pista que permite distinguir la palabra morfosintáctica. Si analizamos morfológicamente las formas de palabra (canta-ra y cant-a), vemos que en el caso de (15b) podríamos vincular diferentes patrones acentuales a diferentes propiedades fonológicas de diferentes morfemas (pues -ra es exponente de ind.prt.ppf en cantara, pero es exponente de ind.fut en cantará); ora bien, en (15a) tanto canta como cantátienen exactamente la misma composición morfológica, raíz + VT, y no se entiende qué razón fonológica podría haber para que el acento sea atraído por la raíz en la 2sg canta y por la VT en la 2pl cantá13. Por otro lado, en series como como 1sg.ind.prs, comín1sg.ind.prt.pf, la posición del acento es otra de las pistas que ayuda a los sufijos a transmitir el contenido sintáctico, pues vemos que la posición del acento guarda una relación con las propiedades morfosintácticas que determinan al verbo. Recuérdese que en los modelos PP, no existe una relación biunívoca entre propiedad y exponente, y que la primera puede expresarse mediante varios recursos: –como: 1sg.ind.prs de comer. Los exponentes de 1sg.ind.prs son el sufijo /o/ (cf. comes, coma, comera), la falta de VT (cf. comes), la altura de la VR (c[o]mo vs. c[ɔ]mes) y el acento (cf. como vs. comín, como vs. comemos). –comín: 1sg.ind.prt.pf de comer. Los exponentes de 1sg.ind.prt.pf son /N/ (cf. comiches), la altura de la VT (cf. comeu, comemos) y el acento (cf. como, comiches). 213 13 Nótese que en la descripción no se usan morfos cero (Matthews 1991); los constituyentes morfológicos de cant-a 3sg.ind.prs y de cant-á 2pl.imp son los mismos: raíz + VT. La identidad se establece sólo entre constituyentes morfológicos, ignorando la información prosódica. Por otra parte, en los modelos ejemplares, la gramática es una propiedad que emerge del material almacenado; este consiste en representaciones fonéticas muy detalladas (Pierrehumbert 1999). Las generalizaciones, esquemas, deben extraerse de estas representaciones y describirlas exhaustivamente. Así como no se proponen segmentos extramétricos (presentes pero invisibles), en principio debería evitar incluirse estructura formal que no tiene sustento en la representación fonética, como los núcleos silábicos vacíos o las sílabas catalécticas. Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García En gallego, a la posición del acento le ha sido siempre reconocida una función léxica, distintiva: fábrica vs. fabrica, cántara vs. cantara vs. cantará. Pero como señala además Martinet 1991, el acento juega un papel en el reconocimiento de las palabras. En las lenguas en que la posición del acento no es previsible: Les auditeurs commencent à identifier le mot par référence à ce sommet qu’est l’accent: un mot espagnol comme pasé «je passai, j’ai passé» est tout d’abord identifié comme appartenant à un schéma accentuel /––/, puis, dans ce cadre, il est perçu comme distinct de pasó «il passa, il a passé» qui appartient au même schème, mais il n’y aura jamais confrontation, consciente ou inconsciente, avec paso «je passe» que est de thème accentuel /––/ et qui est, de ce fait, hors de cause dès que le schème /––/ de pasé a été reconnu. (Martinet 1991: 92) La adjudicación del acento en términos puramente fonológicos subestima la importancia de estos dos papeles del acento al tratarlos como el resultado secundario de la aplicación de reglas fonológicas automáticas ciegas. Al hablar sobre la relevancia volveré sobre este asunto. En un modelo funcionalista basado en el uso y el almacenamiento, la estructura de cada palabra14 contiene sus representaciones semántica, sintáctica y fonológica completas, ligadas entre sí; estas representaciones o partes de ellas también son compartidas por las representaciones de otras palabras, formando una red (Langacker 2000). Éste es un modelo que hace fuertes demandas en la memoria, pero menos en el procesamiento (Bybee 2001: 39; también Pinker 1999). El lugar en que las representaciones se cruzan es denominado nodo, de modo que las formas de palabra son uno de los varios tipos de nodo. Como ya dijimos, la representación fonológica incluye, por lo tanto, la cadena melódica, el esqueleto y el acento (que aquí representaré por medio de una parrilla métrica)15. De hecho, lo que está memorizado es la representación de superficie de las formas de palabra de los verbos. Así, cantei (1sg.ind.prt.pf de cantar) no es el resultado de concatenar una serie de piezas morfológicas individuales tales como [[/kant/+/a/]+/i/] y de hacerlas pasar por varios conjuntos de reglas que las transforman añadiendo, eliminando o creando estructura (sistema que mantiene, por ejemplo, Wetzels 2007). Más bien, canto, cantas, cantamos, cantei, son nodos directamente almacenados de un modo similar al de (16): (16) ‘cantar’ ‘cantar’ ‘cantar’ ‘cantar’ [1sg.ind.prs]V[2sg.ind.prs]V[1pl.ind.prs]V[1sg.ind.prt.pf]V *· * · ·* · · * σσ σ σ σσ σ σ σ /kan to/ /kan tas/ /kan tamos/ /kan tej/ 214 14 Las teorías de Jackendoff 2002, Langacker 2000 y Bybee 2010 permiten que los elementos almacenados sean palabras, elementos más pequeños o más grandes que palabras o agrupamientos parciales de rasgos semánticos, fonológicos o sintácticos. 15 Esta posición contrasta con los modelos generativos: como dice Farrel, «what metrical models have inherited from their predecessors is the notion that the representation of stress is the product of an algorithm that adds structure to relatively unstructured lexical items» (Farrel 1990: 27). Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego Por lo tanto, la forma de palabra no es el resultado final de la operación de un conjunto de reglas ni de restricciones que modifican o crean estructura; las reglas o restricciones pueden existir, pero emergen directamente de las relaciones que unos elementos almacenados establecen con otros. Citando a Bybee 1988: 124, «the rule governing these alternations is not independent of the existing lexical forms to which it applies»; más bien, «in some sense it is not a rule at all, but more a part of the representation of certain verbs». Aunque los nodos son aprendidos de memoria y almacenados individualmente, pueden tener estructura interna y ser completamente analizables; las formas de palabra son descomponibles y la estructura detectada puede ser productivamente usada, en virtud de la extensión analógica, para crear o entender nuevas palabras. Los nodos, por lo tanto, no conforman simplemente una lista. Canto puede ser analizado y, por lo menos, se pueden identificar dos morfemas y una parrilla métrica: los morfemas pueden ser /kant/ y /o/; /kant/ también se usa en cantas, cantaban y /o/, ligado a 1sg.ind.prs, en ando, como, bebo, sigo; además, el patrón de acento ocurre en ando, como, bebo, sigo. Dado que los nodos canto, bebo, ando, sigo, como comparten ciertos rasgos (1sg.ind.prs, verbos acabados en /o/ y acentuación grave), comparten partes de nodos. Por lo tanto, se puede decir que los nodos canto, bebo, ando, sigo son analizables en los rasgos que comparten, con independencia de su naturaleza lingüística (fonológica, sintáctica o semántica): /kant/, /o/, 1sg.ind.prs, acentuación grave ... Estos rasgos compartidos originan la estructura de los nodos. Las combinaciones de rasgos constituyen esquemas que dan estructura interna a la palabra. Cuanto más grande es el número de palabras que comparten los esquemas, más fuertes se hacen estos, i.e., más fuerza cobran las conexiones establecidas entre los rasgos de diferentes niveles que acostumbran a aparecer unidos. De ahí el importante papel que juega la frecuencia. De este modo, podemos identificar un segmento /o/ ligado a los símbolos sintácticos V, 1sg.ind.prs, y al rasgo «acento grave». Cuanto más fuerte sea la conexión de estos rasgos, más fácil es reconocer que /o/ es el exponente de 1sg. ind.prs de los verbos. La acentuación grave está también ligada a 1sg.ind.prs, porque la forma de palabra de los verbos que comparten el conjunto de propiedades 1sg.ind.prs generalmente usan de este esquema acentual. Así es como funciona el mecanismo de segmentación y como las palabras adquieren estructura: una vez aprendida y almacenada, «the word is not physically dismembered, but its parts are nonetheless identified» (Bybee 1988: 127). Una vez que el hablante reconoce un esquema, por un procedimiento analógico puede usarlo para procesar palabras menos comunes, que pueden ser creadas o analizadas sobre la marcha: e.g. zarpo, oblitero, 1sg.ind.prs de zarpar o obliterar, respectivamente. Otro rasgo de la teoría tiene que ver con la relevancia (Bybee 1985), una propiedad por la que un significado concreto es cognitivamente importante para otros. Cuanto más relevante sea un rasgo semántico para los hablantes, mayor es la posibilidad de que su expresión afecte a la raíz o al tema de la palabra en que apa215 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García rece. Por ejemplo, en home el rasgo semántico ‘macho’, ligado al rasgo sintáctico mas16, es muy relevante (compárese con muller); en formiga, el sexo es irrelevante, de modo que en este caso el sexo debe ser expresado por una construcción sintáctica: formiga macho. Las propiedades morfosintácticas como prs, prt, pf, fut, ind, sbjv están ligadas a rasgos semánticos muy relevantes para el significado general del verbo, mientras que las propiedades de Número o Persona son menos relevantes. Esta es la razón de que generalmente (aunque no siempre), la expresión de las propiedades de Número y Persona en el verbo estén situadas en el margen de la forma verbal, mientras que las expresiones de Modo, Tiempo o Aspecto aparezcan expresadas más cerca de la raíz o con alomorfos especiales de la raíz (véase Bybee 1985). Por eso también comprobamos como los SMT crean pequeños temas con las raíces, individuales para cada tiempo, a los que se les suma un SNP: cantaba] ~ cantaba]-s ~ cantaba] ~ cantaba]-mos ~ cantaba]-des ~ cantaba]-n, cantara] ~ cantara]-s ~ cantara] ~ cantara]-mos ~ cantara]-des ~ cantara]-n, cantaría] ~ cantaría]-s ~ cantaría] ~ cantaria]-mos ~ cantaria]-des ~ cantaría]-n, etc. Estos hechos parecen implicar que las seis formas de palabra del paradigma de ind.prt.pf están más vinculadas entre sí que con las formas de palabra de otros tiempos verbales con las que compartan las propiedades de Número y Persona: cantei está más fuertemente vinculada a cantaches o cantou (todas formas de ind.prt.pf) que a canto, cantaba, cantarei (todas formas de 1sg). De este modo, esperamos que cantei, cantaches, cantou, cantamos, cantastes y cantaron compartan rasgos fonológicos y morfológicos, como realmente hacen: las formas del Pretérito Perfecto de Indicativo tienen terminaciones especiales (-i/-N, -ches, -u, -stes, -ron), carecen (por lo menos en algunos análisis) de un SMT específico (cf. /ba/ ~ /a/, /ɾa/, /ɾia/, /se/) y, en los verbos regulares, siempre están acentuadas en la vocal que sigue a la raíz. Los casos de cambio por traslación en la posición del acento revisados aquí están de acuerdo con estos juicios. De hecho, el papel del acento como elemento que ayuda a identificar palabras (o grupos de palabras estrechamente relacionadas) que acabamos de comentar vendría en ayuda de esta hipótesis: a) que el acento recaiga siempre en la misma parte de las formas de un tiempo verbal (cantaba, cantabas, cantaba, cantábamos, cantábades, cantaban) ayuda a identificar mejor el grupo de formas pertenecientes al tiempo verbal en cuestión, siendo las categorías Tiempo y Modo muy relevantes; 216 16 No confundo género y sexo, ni los usos sintácticos o semánticos del género con su expresión formal (que puede ser o no morfológica). De acuerdo con lo dicho en la nota 11, las propiedades flexivas como el género son unidades primariamente sintácticas, inherentes a una entrada léxica concreta y que deben ser accesibles a las regras de concordancia (Anderson 1992; para una aplicación al gallego, Dubert 2004 y 2010). Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego b)que el acento oscile en función de las diferentes personas y números (cantaba, cantabas, cantaba, cantabamos, cantabades, cantaban) no ayuda a identificar mejor el Tiempo y el Modo de las formas de palabra, sino la Personas y el Número, categorías menos relevantes que Tiempo y Modo. El hecho de que algunas formas verbales hayan sufrido cambios en la posición del acento por reestructuración (cantedes ⬎canteis ~ cantés) y por traslación (cantemos ⬎cántemos) muestra que la posición del acento no se debe sólo a una entidad puramente fonológica, como pudiera ser el pie métrico, sino que está ligada a alguna característica de la palabra completa, incluidas las propiedades morfosintácticas relevantes. Probablemente, las formas graves como cantabamos, cantedes son fonológicamente menos marcadas que las formas agudas como cantéso que las esdrújulas como cantábamos, en el sentido de que las formas graves son más comunes que las agudas o las esdrújulas. Pero el cambio por reestructuración (cantades ⬎cantais ⬎cantás) nos muestra que el acento está bien anclado en alguna parte de la forma verbal; el cambio por traslación (cantemos ⬎cántemos), por su parte, nos muestra que los principios que dan cuenta de la posición del acento en las formas verbales no pueden ser reducidos a términos meramente fonológicos (Mateus/Andrade 2000) o a propiedades fonológicas de los constituyentes morfológicos (Carvalho 1989, 2004), sino al mejor reconocimiento de propiedades morfosintácticas relevantes (Martinet 1991, Bybee 1985)17. 3.4 Estructuras marcadas y no marcadas en las formas de palabra verbales18 Como ya he señalado, un rasgo común de los análisis generativos es que proponen reglas o principios generales y después tienen que tratar a parte las excepciones, de modo que las formas que se comportan anormalmente con respecto al principio general son denominadas marcadas y las que se adaptan son denominadas no marcadas (véase un brevísimo repaso sobre las nociones forma marcada y 217 17 De hecho, los cambios tipo cantemos ⬎cántemos podrían constituir un caso de hipercaracterización como los descritos por Malkiel (1957-58: 79): «If a given linguistic formation develops in such a way as to allow, at a certain point, one of its distinctive features to stand out more sharply than at the immediately stage, one may speak of hypercharacterization (or hyperdetermination) of that feature, in the diachronic perspective». Las propiedades morfosintácticas modo-temporales serían los rasgos distintivos que resultarían destacados por el cambio en la posición del acento, que se volvería un exponente regular de estas propiedades. 18 Nótese que sólo se analizarán verbos completamente regulares. Los verbos monosilábicos del tipo dar, ler, ver, crer, rir, con fusión de VR y VT (Álvarez/Xove 2002: 252-54) quedan excluídos, pues sus particularidades merecerían un estudio a parte. Tampoco entrarán en consideración los verbos irregulares como facer, dicir, pór ~ poñer, saber, etc., que también presentan sus propios problemas (Álvarez/Xove 2002: 255-60). Pocos autores dudarán de que la memorización en estos verbos juega un papel fundamental. Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García no marcada en Trask 1996b: 216-17, s. marked form). En el análisis que voy a proponer, no se propondrá ningún principio general que cree o introduzca estructura. Dado que no hay un principio general, no hay excepciones: todas las formas son individualmente aprendidas y almacenadas. Obviamente, existen patrones que podrían ser fonológicamente menos marcados debido a su mayor frecuencia; sin embargo, un patrón no marcado desde una perspectiva fonológica podría estar marcado desde una perspectiva morfofonológica. Considérense las formas de (17): (17) ind.prs sbjv.prs ind.prt.ipf sbjv.prt ind.prt.pf 1sg canto cante cantaba cantase cantei 2sg cantas cantes cantabas cantases cantaches 1pl cantamos cantemos cantabamos cantásemos cantou Los patrones graves son fonológicamente no marcados porque están más extendidos en el verbo gallego: cantásemos o canteiy cantou, por su parte, tienen patrones fonológicamente marcados: cantásemos y cantásedes son las únicas formas esdrújulas; cantei, cantou, cantarei, cantarás, cantará, cantarány cantarson las únicas formas agudas (en gallego estándar). El resto de las formas son graves. Sin embargo, cantabamos ~ cantabades, cantaramos ~ cantarades, cantariamos ~ cantariades usan patrones marcados si las comparamos con las otras formas de palabra de sus respectivos tiempos, con los que están estrechamente relacionados: cantaba ~ cantabas ~ cantaban para el Imperfecto de Indicativo, cantara ~ cantaras ~ cantaran para el Pluscuamperfecto y cantaría ~ cantarías ~ cantarían para el Condicional. Aunque todas estas formas son graves y se someten al patrón por defecto de (6), es claro que dentro de cada tiempo las formas de 1pl y 2pl tienen el acento en una melodía diferente. Nótese que digo melodía y no constituyente morfológico: en los casos de Imperfecto de Indicativo cantaba ~ cantabamos y Pluscuamperfecto cantara ~ cantaramos, el acento alterna entre la VT y el SMT (i.e. entre dos constituyentes morfológicos), pero en el caso del Condicional cantaría~ cantariamos el acento alterna, no entre componentes morfológicos, sino dentro del mismo componente morfológico, tanto si el sufijo identificado es -ia como -ria19, porque la melodía /ia/ de cantaríay de cantariamos es bisílaba. Así, cantabamos ~ cantabades, cantaramos ~ cantarades y cantariamos ~ cantariades, aunque no marcados en términos puramente fonológicos por ser graves, están marcadas con respecto a las otras formas de palabra de sus respectivos tiempos en términos 218 19 En la lingüística portuguesa existen dos posturas para segmentar el Futuro de Indicativo y el Condicional: a) cant-a-r-e-i, cant-a-r-ía, en que se defienden formas degradadas de perífrasis de infinitivo cantar + hei y cantar + había; b) cant-a-re-i, cant-a-ría, en que se defiende la existencia de sufijo -re, -ra para ind.fut y -ría para cond. La primera postura es defendible en portugués europeo, en tanto que se da mesóclisis (canta-lo-ei, canta-lo-ía) y la VT es [a] y no [ɐ]; en gallego no existe mesóclisis (cantareino, cantaríao) y la VT se comporta como cualquier vocal baja átona. Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego morfofonológicos: cantaba ~ cantabas ~ cantaban, cantara ~ cantaras ~ cantaran y cantaría ~ cantarías ~ cantarían, respectivamente. En el mismo sentido, canteiy cantouson fonológicamente marcadas porque no se adecuan al patrón por defecto de (6), pero no marcadas desde el punto de vista morfofonológico con respecto a cantaches, cantamos, cantastes y cantaron, las otras formas del Pretérito Perfecto de Indicativo, porque el acento cae en la vocal situada a la derecha de la raíz (la VT). Cantamos ~ cantades y cantemos ~ cantedes son también fonológicamente no marcadas, pero marcadas morfofonológicamente respecto a las otras formas del Presente: canto ~ cantas ~ canta ~ cantan y cante ~ cantes ~ canten. Este hecho concuerda con la observación de Wetzels 2007: 43 de que el patrón canta sigue la Condición En-el-resto en el paradigma de Presente, mientras que se necesita más información para producir cantamos ~ cantades, ya que en el contexto de la generalización que describe el acento en estas formas debe aparecer /mos/, /des/ (/is/ en portugués y los dialectos orientales gallegos) y las propiedades 1pl, 2pl e ind.prs (véase 12). Por lo tanto, los cambios por traslación (cantabamos ⬎cantábamos conforme cantaba, etc.; cantaramos ⬎cantáramos conforme cantara, etc.) introducen formas marcadas desde el punto de vista métrico (crean formas esdrújulas), pero eliminan formas marcadas desde el punto de vista morfofonológico: la misma melodía se acentúa dentro de cada tiempo. De este modo, necesitamos distinguir dos tipos de marca: la fonológica y la morfofonológica. La cuestión se complica más si prestamos atención a la morfología verbal regular o irregular, como vemos en (18): (18) Verbo irregular Verbo regular ind.prt.pf de facer, saber, ter ind.prt.pf de cantar, beber, partir 1sg fixen souben tiven canteibebín partín 2sg fixeches soubeches tiveches cantaches bebiches partiches 3sg fixo soubo tivo cantoubebeu partiu 1pl fixemos soubemos tivemos cantamos bebemos partimos 2pl fixestes soubestes tivestes cantastes bebestes partistes 3pl fixeron souberon tiveron cantaron beberon partiron Como muestra (18), en las 1/3sg.ind.prt.pf el gallego tiene formas verbales regulares con acentuación aguda: canteiy cantou; y formas verbales irregulares con acentuación grave: fixen y fixo, souben y soubo, tiven y tivo. De hecho, las formas irregulares de la 3sg, fixo, soubo, tivo, son absolutamente no marcadas desde un punto de vista fonológico, pues tienen acentuación grave y están acabadas en sílaba ligera. Por lo tanto, en las 1/3sg.ind.prt.pf, se les atribuye una acentuación fonológicamente no marcada a los verbos irregulares – conforme al patrón por defecto (6) – y una acentuación fonológicamente marcada a los verbos regulares. Este hecho parece relevar una cierta autonomía entre la posición del acento y los constituyentes morfológicos: cuando segmentamos bebín(1sg.ind. prt.pf del ver219 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García bo regular beber) y tiven (1sg.ind.prt.pf del verbo irregular ter), presentan los mismos constituyentes: raíz (beb-, tiv-), VT (/i/, /e/) y SNP (/N/)20. 3.5 La posición del acento en las formas verbales gallegas Para describir la posición del acento en las formas verbales gallegas, primero estableceré una plantilla similar a la que ha desarrollado Carvalho 2004. Sin embargo, mi plantilla consiste en una hilera de posiciones silábicas, representadas por el símbolo σy un número; como máximo, puede llegar a contar con cuatro posiciones: [σσσσ]. Ni el peso de las sílabas ni sus constituyentes internos necesitan ser especificados, pues la localización del acento es independiente de esta información. La plantilla tiene autonomía respecto a las melodías y a los constituyentes morfológicos. Su borde izquierdo, representado por σ1, está anclado en la sílaba que ocupa la VR (que no se debe confundir con el margen izquierdo de la palabra); la σ2puede estar ligada a una VT (cantamos) o a un SMT (cantemos). Nótese que la noción de VR une melodía (una vocal) y morfología (la última vocal de la raíz, donde raíz es un primitivo morfológico); la VR puede ser un monoptongo, como en cant]ei, contest]ei, o un diptongo, como en houb]en. En las palabras complejas obtenidas por sufijación, σ1se ancla en la última vocal del sufijo derivativo, como la /i/ del /iθ/ de organ-iz-ar, demon-iz-ar, local-iz-ar, paral-iz-ar, ideal-izar21; a efectos de acentuación, esta vocal funciona como si fuese la VR. El acento puede caer en cualquiera de las sílabas de la plantilla. Podría haber sílabas adicionales a la derecha de la plantilla, pero ya no están relacionadas con los patrones de acentuación, pues estas sílabas están fuera de la plantilla. A la derecha de la sílaba σ1que contiene la VR, el verbo gallego más complejo puede llegar a tener como máximo cuatro sílabas más, aunque la quinta nunca cuenta para el acento22; solamente cuentan las cuatro primeras, que conforman la venta220 20 En la tradición descriptiva gallega, la vocal tónica de bebín o partín es considerada VT (Álvarez/Xove 2002: 243); y vocal átona de puxen y de tiven se considera VT (Álvarez/Xove 2002: 256). Por su parte, Mattoso Câmara (1970) pensaba que la última vocal de tive y de teve (1/3sg. ind.prt.pf de ter) no eran VT. En gallego, tiven (1sg) contrasta con tivo (3sg). 21 En sentido estricto, la VR es la última vocal de la raíz en los verbos simples. Un verbo complejo como organizar contiene el tema organiza], formado por la raíz organ-, el sufijo -iz y la VT -a; la vocal /i/ del sufijo es la última vocal de organizy la penúltima del tema organiza]: ni es la vocal de la VR ni la última vocal del tema. Solo ampliando el término podemos llamar VR a /i/. Con todo, en un verbo bisílabo simple como cantar, trísílabo simple como contestar o en uno complejo como organizar, σ1se ancla en la vocal situada a la izquierda de la VT en las formas temáticas (como cant]as, contest]as, organiz]as) o a la izquierda del SNP o del SMT en las formas atemáticas (cant]o, cant]es, constest]o, organiz]o, organic]es). Wetzels 2007: 43 tiene el mismo problema y adopta una solución similar. 22 La plantilla más compleja es la de las 1/2pl del Condicional, porque la segmentación silábica no se corresponde con la morfológica: [can.t+a.+ri.a.+mos] (donde los puntos representan sílabas, y los + fronteras morfológicas). Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Propiedades morfosintácticas y acento en el verbo regular gallego na. De este modo, la plantilla de acento no se corresponde con la plantilla morfológica en una relación uno a uno. Además, se pueden sumar pronombres clíticos al borde derecho del verbo, que, sin embargo, tampoco afectan al acento, mostrando que el número de posiciones situadas a la derecha pueden incrementarse sin que se vea afectada la plantilla. Podemos elaborar también una parrilla métrica como la de (19) para representar el acento y una cadena melódica para incluir los segmentos fonológicos en los que éste recae: (19) * * [σ1σ2σ3σ4]σσ [σ1σ2σ3σ4]σσ a) can t]raíz a]tema baSMT mosSNP]Vlle la]clíticos c) can t]raíz a]tema ri aSMT moSNP]Vla]clítico b) can t]raíz a]tema raSMT deSNP]Vla]clítico Glosa: a) cantabámosllela ‘se la cantábamos’, b) cantarádela ‘la habíais cantado’, c) cantariámola ‘la cantaríamos’ A esta representación habría que sumar las propiedades morfosintácticas con las que se asocia la plantilla, que se relacionan con determinados esquemas acentuales. Procediendo de la plantilla más larga, con una ventana con cuatro sílabas [σσσσ], a la más corta, primero tenemos el Condicional en (20): (20) a) cond, 1/2pl ↔acento en σ4: cantariades, cantariandes, cantariais b) cond, en-el-resto ↔acento en σ3: cantaría, cantarías, cantarían En-el-resto en el contexto de (20b) agrupa las formas del Condicional que no son 1/2pl: concretamente, sg y 3pl. Se usará de modo similar en todos los esquemas, y funciona como una especie de abreviatura: al emplear esta condición, no nos vemos obligados a enumerar 1sg, 2sg, 3sg y 3pl. En todo caso, sería posible reescribir el contexto de otras maneras, como por ejemplo [cond, sg y 3pl], o incluso como [cond, 1sg, 2sg, 3sg y 3pl], pues debemos recordar que cada forma de palabra está individualmente almacenada y contiene su propio esquema acentual. Como vemos, el Condicional es un tiempo verbal sometido a dos esquemas acentuales: (20a) y (20b). Existen cuatro formas acentuadas en la σ3y dos en la sílaba σ4; las formas acentuadas en σ3(correspondientes al sg y 3pl) son mucho más frecuentes en el uso de la lengua que las formas acentuadas en σ4(1/2pl). Esta diversidad en la posición del acento va contra la relevancia (pues contribuye a señalar las propiedades menos relevantes, Persona y Número), y dificulta el uso del acento para identificar el grupo de formas de palabra que portan el rasgo cond, pues las formas de este tiempo no se comportan homogéneamente en su acentuación; el patrón que mejor ayudaría a señalar una propiedad relevante como cond requeriría que el acento cayese siempre en la misma posición. Por otra parte, como todas las formas están almacenadas, no necesitamos esperar a que una forma de palabra se construya a partir de sus constituyentes y a que esté completa para acentuarla; toda la información está presente desde el princi221 Open Access Download von elibrary.narr.digital am '05.05.2024' um '19:12' Uhr Francisco Dubert-García Matthews, P.H. 1991: Morphology, Cambridge Mattoso Câmara, J. 1970: Estrutura da língua portuguesa, Petrópolis Parafita Couto, M.C. 2007: «Variación dialectal nos verbos do galego: conflitos e violación», Madrygal 10: 93-105 Pierrehumbert, J. 1999: «What people know about sounds of language», Studies in the Linguistic Sciences 29(2): 111-20 Pinker, S. 1999: Words and rules. The ingredients of language, New York Quednau, L.R. 2004: «O acento na evolução do latim clássico para o latim vulgar», Signum: Estud. Ling. 7/1: 123-47 Spencer, A. 1991: Morphological Theory, Oxford Stump, G. 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