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Familias refugiadas en España: análisis de variables socioeducativas en el proceso de integración

Núñez García, Jesica

Abstract

El punto de partida de esta tesis doctoral se fundamenta en la necesidad de estudiar y/o sentar las bases para una estrategia de actuación que contribuya a mejorar el proceso de integración de las familias definidas administrativamente bajo alguna categoría de protección internacional (refugiadas, solicitantes de asilo, protección subsidiaria o humanitaria) situadas en España. Concretamente, analizamos el proceso de integración de personas refugiadas centrándonos en cuatro dominios esenciales de la inclusión, es decir, en las variables que intervienen en esta: acceso a la educación, empleo, sistema sanitario y vivienda; supuestos y prácticas sobre ciudadanía y derechos de participación en el país receptor; procesos de conexión social dentro y entre grupos en la comunidad de acogida; y, por último, las barreras estructurales a dicha conexión relacionadas con el idioma, la cultura o el entorno local. Nuestra población sujeto de estudio está compuesta por familias y directores de centro escolares de diversa tipología, que cuentan con alumnado escolarizado migrante. Con un enfoque metodológico mixto, en el que se combinan técnicas e instrumentos de carácter cuantitativo y cualitativo, examinamos el perfil individual, educativo, social y laboral de las personas refugiadas en España, analizamos su proyecto migratorio, identificamos las variables facilitadores de la inclusión, analizamos las barreras de los niños y niñas refugiadas en centros escolares y delimitamos el perfil de la persona refugiada mejor integrada en la sociedad de acogida

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ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL DE LA USC Jesica Núñez García Tesis doctoral Familias refugiadas en España: Análisis de variables socioeducativas en el proceso de integración Santiago de Compostela, 2022 Programa de doctorado en Educación TESIS DE DOCTORADO FAMILIAS REFUGIADAS EN ESPAÑA: ANÁLISIS DE VARIABLES SOCIOEDUCATIVAS EN EL PROCESO DE INTEGRACIÓN Jesica Núñez García ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA PROGRAMA DE DOCTORADO EN EDUCACIÓN SANTIAGO DE COMPOSTELA 2022 Fdo. Jesica Núñez García Y me comprometo a presentar el Compromiso Documental de Supervisión en el caso que el original no esté depositado en la Escuela. Presento mi tesis, siguiendo el procedimiento adecuado al Reglamento y declaro que: Dña. Jesica Núñez García con la presentada en formato electrónico. Título de la tesis: 1) La tesis abarca los resultados de la elaboración de mi trabajo. 2) De ser el caso, en la tesis se hace referencia a las colaboraciones que tuvo este trabajo. 4) La tesis es la versión definitiva presentada para su defensa y coincide la versión impresa DECLARACIÓN DEL AUTORA DE LA TESIS En Santiago de Compostela, 07 de junio de 2022 Familias refugiadas en España: Análisis de variables socioeducativas en el proceso de integración 3) Confirmo que la tesis no incurre en ningún tipo de plagio de otros autores ni de trabajos presentados por mí para la obtención de otros títulos. Dña. María del Mar Lorenzo Moledo Dña. María José Ferraces Otero AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR/TUTOR DE LA TESIS En condición de: Tutora y Directoras En Santiago de Compostela, 07 de junio de 2022 Fdo. María del Mar Lorenzo Moledo Fdo. María José Ferraces Otero INFORMA: Título de la tesis: Familias refugiadas en España: Análisis de variables socioeducativas en el proceso de integración Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo realizado por Dña. Jesica Núñez García, bajo nuestra dirección y tutorización, y a utorizamos su presentación, considerando que reúne los requisitos exigidos en el R eglamento de Estudios de Doctorado de la USC, y que como directoras de esta no incurre en las causas de abstención establecidas en la Ley 40/2015. AGRADECIMIENTOS Ha llegado el final de este intenso camino. Esta tesis representa un largo viaje, uno que no podría haber recorrido sin la ayuda de los que de una forma u otra han permanecido a mi lado. Las primeras líneas deben ir destinadas a agradecer y reconocer a todas aquellas personas que han estado acompañándome durante los últimos cinco años en esta etapa de crecimiento, no solo académico y profesional, sino también personal. Gracias a ellas que han guiado mi viaje de punta a punta, he llegado al destino deseado, aun cuando no parecía nada fácil el trayecto. A mis directoras de tesis, las profesoras Mar Lorenzo Moledo y María José Ferraces Otero, por todo el tiempo y ayuda constante dedicada, la paciencia, la plena disponibilidad y por demostrar una clara preocupación por el desarrollo de esta tesis. En especial, a Mar por darme la mano -y no soltármelapara acceder al mundo de la investigación educativa desde mi grado universitario. Os agradezco el apoyo incondicional. Es un privilegio haber compartido este trabajo con vosotras, sin duda, esto también os pertenece. Al profesor Miguel A. Santos Rego por su incansable estímulo, dedicación, comprensión, por ser guía cuando todo parecía no acompañar y por ser ejemplo de resiliencia. Gracias por haberme dado la oportunidad de formar parte del GI ESCULCA, por construir y transmitir el significado pleno de ‘grupo’ y por hacer de este un puerto siempre seguro. Es un honor que hayas formado parte de mi trayectoria personal y profesional. A las familias, por aceptar formar parte de este trabajo, por abrirme las puertas de sus hogares y por compartir relatos de su vida que hacen abrir viejas heridas que parecen no cicatrizar del todo. Ellas son las verdaderas protagonistas. Gracias por enseñarnos a ver el mundo a través de vuestros ojos. A los profesionales colaboradores de las entidades sociales, por sumarse a esta investigación enérgicamente e implicarse en esta tarea como si fuese suya. Por ser el puente que me ha permitido llegar al encuentro con las familias. Gracias por vuestra confianza y esfuerzo. A los/as directores/as de los centros educativos, quienes me han permitido acercarme a la compleja realidad que afrontan cada día. Gracias por vuestra labor y compromiso. REFUGEE FAMILIES IN SPAIN: ANALYSIS OF SOCIO-EDUCATIONAL VARIABLES IN THE INTEGRATION PROCESS ABSTRACT The origin of this doctoral thesis focus on the importance of examining integration and the factors that condition it, within the framework of the growing social and educational interest in attending to intercultural interaction. Although several variables that influence integration are similar for all migrant populations, there are differences in the processes or trajectories of integration that are conditioned, to a large extent, by structural factors. Specifically, we refer to status, as the state assigns newly arrived third-country nationals specific administrative categories according to their situation in the country of origin or mode of entry. These categories shape different rights and opportunities and thus have direct and indirect effects on integration processes. In this sense, the main objective of the research is to analyse the integration process, and its influencing variables, of refugee families, asylum seekers, subsidiary protection or international protection in Spain. We have opted for a non-experimental, exploratory and descriptive research, with a sample made up of a total of 167 subjects (157 families benefiting from protection located in Spain and 10 school principals). The study assumes a mixed methodological approach in which both the questionnaire and the interview are used. From a theoretical point of view, we rely on the model of integration proposed by Ager and Strang who identify four indicators (markers and means, social connection, facilitators and foundations) to explain the process of integration. The data show the variables that have a direct influence on the integration process, and others that act as mediators in this phenomenon, thus demonstrating the bidirectional and multidimensional nature of the integration of third-country nationals in the host communities. As main conclusions, we highlight the need to promote mechanisms and actions that involve the refugee and indigenous population in the integration process from an intercultural approach. KEY WORDS: integration; refugee families; socio-educational variables; host community; intercultural education. ÍNDICE ÍNDICE DE CONTENIDO INTRODUCCIÓN....................................................................................................................... 33 CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI.......................................................................................... 41 1.1 MIGRACIÓN, MOVILIDAD Y CONECTIVIDAD TRASNACIONAL........................ 44 1.1.1 Aproximación teórica al proceso migratorio: del paradigma funcionalista a las nuevas aportaciones teóricas........................................................................................... 49 1.1.2 Causas y consecuencias de los flujos migratorios.................................................. 64 1.1.3 Migración y migrantes: la realidad que se esconde................................................ 70 1.1.4 El estatuto de refugiado: categorización y características de la protección internacional.................................................................................................................... 75 1.2 MIGRACIÓN INTERNACIONAL: TENDENCIAS GLOBALES................................. 79 1.2.1 La migración en cifras a partir de las principales estadísticas mundiales.............. 80 1.2.2 El avance de la migración en la Unión Europea y en España: cambios en el proceso migratorio........................................................................................................................ 91 1.2.3 La feminización de los flujos migratorios: causas e implicaciones........................ 93 CAPÍTULO 2. DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN........................................................................... 102 2.1 EL SISTEMA DE ACOGIDA E INTEGRACIÓN: DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS AL PACTO MUNDIAL SOBRE LOS REFUGIADOS................................................................................................................... 105 2.1.1 El derecho de asilo en la Unión Europea como una respuesta hacia la integración: evolución de las políticas de asilo y acogida............................................................... 117 2.1.1.1 El reasentamiento y vías complementarias para la protección internacional...................................................................................................... 122 2.1.2 El derecho de asilo en España: balance y perspectivas...................................... 127 2.1.3 Procedimiento de solicitud protección internacional en España: características y fases.......................................................................................................................... 132 2.2 LA MIGRACIÓN Y LA AGENDA 2030.................................................................... 137 CAPÍTULO 3. LA INTEGRACIÓN DE PERSONAS REFUGIADAS EN EUROPA: ANÁLISIS DE LOS FACTORES EDUCATIVOS Y SOCIALES DETERMINANTES.. 147 3.1 LA DIVERSIDAD CULTURAL A TRAVÉS DEL PARADIGMA INTERCULTURAL........................................................................................................... 154 3.1.1 Conceptualización y dimensiones principales de las diferencias entre integración e inclusión................................................................................................................... 161 3.1.1.1 El capital humano como dimensión de la integración............................. 168 3.1.1.2 El capital social como dimensión de la integración: las redes migratorias........................................................................................................... 169 3.1.2 La dimensión regional de integración: el contexto europeo y español............ 172 3.2 EL MODELO TEÓRICO DE AGER Y STRANG DE LOS FACTORES QUE DETERMINAN LA INTEGRACIÓN DE PERSONAS REFUGIADAS EN COMUNIDADES DE ACOGIDA.............................................................................. 184 3.2.1 La educación y la formación: sistema de validación y homologación de títulos................................................................................................................. 191 3.2.2. Empleo y competencias laborales............................................................... 198 CAPÍTULO 4. PLANTEAMIENTO EMPÍRICO DEL ESTUDIO................................ 204 4.1 OBJETIVOS GENERALES Y ESPECÍFICOS........................................................ 211 4.2 FASES DEL PROCESO........................................................................................... 212 4.3 MÉTODO.................................................................................................................. 214 4.3.1 Participantes.................................................................................................. 218 4.3.2 Instrumentos................................................................................................. 219 4.3.2.1 Justificación y análisis del cuestionario CIFRE................................. 221 4.3.2.2 Justificación y análisis de las entrevistas semiestructuradas............. 241 4.3.3 Procedimiento.............................................................................................. 244 4.3.3.1 Procedimiento de aplicación de los instrumentos............................. 244 4.3.3.2 Procedimiento para la codificación y análisis de los datos y de la información.................................................................................................... 246 CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA......................... 251 5.1 UNA APROXIMACIÓN EMPÍRICA AL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS EN ESPAÑA.................................................................... 254 5.1.1 Características sociodemográficas de las personas refugiadas......................... 254 5.1.2 Situación social y laboral de las personas refugiadas....................................... 257 5.1.3 Proyecto migratorio de las personas refugiadas................................................ 260 5.1.4 Perfil de las personas refugiadas integradas en España.................................... 270 5.1.5 Participación de las familias de los menores refugiados en los centros educativos................................................................................................................... 280 5.2 DISCUSIÓN........................................................................................................... 295 CONCLUSIONES.............................................................................................................. 299 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.............................................................................. 306 ANEXOS.............................................................................................................................. 335 ANEXO I........................................................................................................................ 339 ANEXO II....................................................................................................................... 347 ANEXO III...................................................................................................................... 360 ÍNDICE DE TABLAS Y FIGURAS ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1. Principales teorías que explican las causas del fenómeno migratorio.............. 51 Tabla 2. Comparativa de los datos de la población migrante en el mundo en el año 2000 y 2019............................................................................................................ 71 Tabla 3. Los objetivos y metas de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) vinculados a los movimientos migratorios.................................................. 139 Tabla 4. Indicadores de integración de los nacionales de terceros países en la UE..... 175 Tabla 5. Acciones a favor de la integración en la Comisión Europea y los Estados miembros....................................................................................................... 179 Tabla 6. Características de los directores de centros escolares (2018-2019)............... 219 Tabla 7. Instrumentos de la investigación.................................................................... 220 Tabla 8. Matriz de Componentes Rotados de la Escala 1............................................. 226 Tabla 9. Indicadores de bondad de ajuste de la Escala 1.............................................. 228 Tabla 10. Matriz de Componentes Rotados de la Escala 2........................................... 229 Tabla 11. Indicadores de bondad de ajuste de la Escala 2............................................ 231 Tabla 12. Matriz de Componentes Rotados de la Escala 3........................................... 231 Tabla 13. Indicadores de bondad de ajuste de la Escala 3............................................ 233 Tabla 14. Matriz de Componentes Rotados de la Escala 4........................................... 233 Tabla 15. Indicadores de bondad de ajuste de la Escala 4............................................ 235 Tabla 16. Matriz de Componentes Rotados de la Escala 5........................................... 236 Tabla 17. Indicadores de bondad de ajuste de la Escala 5............................................ 239 Tabla 18. Dimensiones y variables que estructuran el CIFRE..................................... 240 Tabla 19. Grado de satisfacción con el país de acogida............................................... 258 33 INTRODUCCIÓN El presente estudio, objeto de la tesis doctoral, debe asociarse a la necesidad de analizar rigurosamente, desde la educación, la situación de las personas refugiadas en Europa, teniendo en cuenta las implicaciones de ciertos factores o variables condicionantes de su proceso de integración. En general, la literatura en torno a esta cuestión muestra como el aumento de los flujos migratorios con destino en el territorio de la Unión ha provocado una intensificación de la preocupación de diversos organismos que ha desembocado en el interés por la realización de investigaciones que aporten datos y evidencias, máxime en una realidad que exige una atención sociopolítica a la altura de una democracia avanzada y garante de los derechos individuales y colectivos. Se trata del complejo desafío de la integración de personas desplazadas forzosamente de sus comunidades de origen, afectando a la transformación de identidades y modos de vida en todo el planeta. Sirven como ejemplo los últimos datos sobre personas refugiadas o en una situación similar de protección en España. En el año 2019, la cifra total ascendía a 195.037. Es más, tan solo en ese mismo año el número de personas desplazadas forzosamente que llegaron al país fue de 32.513. España se encuentra, seguido de Alemania y Francia, entre los tres Estados miembros de la UE con más solicitudes de asilo. De hecho, es el único país en el que se ha aumentado constantemente este requerimiento desde 2015. En este contexto el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) de la Comisión Europea ha beneficiado el abordaje de esta cuestión a través de la financiación del Proyecto UNINTEGRA “University leading full and stepwise approach to the integration of refugees” (2017-2019), tras un acuerdo entre la Universidade de Santiago de Compostela y la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior, y en el que también participaron la National and Kapodistrian University of Athens (Grecia), la Universidade do Minho (Portugal), la Fundació Acsar (España), la Fundació Universitaria Balmes (España) y el Concello de Santiago de Compostela (España). Es en este proyecto europeo en el que se enmarca la tesis doctoral que presentamos, analizando, concretamente, la realidad de la integración de personas refugiadas en nuestro país en clave educativa. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 34 La primera cuestión a abordar es la necesidad de distinguir, no sin esfuerzo, a los beneficiarios de protección internacional de aquellos categorizados como migrantes por motivaciones económicas. Los primeros tienen derecho a la protección del Estado y, en algunos casos, a medidas especiales para apoyar su proceso de integración, mientras que los segundos suelen recibir un apoyo menos específico y directo. A pesar de que este no es un fenómeno nuevo, todavía no hay acuerdo sobre qué y cómo se logra exactamente la integración. El término “integración” ha sido descrito como polisémico, de naturaleza adaptable, por lo que ha sido tan ampliamente transformado. Las diferentes definiciones se refieren a varios grados de especificidad en torno a los factores que importan cuando se piensa en la integración. Estos han evolucionado con el tiempo desde la incorporación a una vida cultural común a la inclusión en los sistemas sociales. Es en esta evolución praxiológica, cuando se entiende la integración como un proceso de asentamiento, interacción con la comunidad de acogida y cambio social. Más concretamente, los intentos de teorizar los procesos de integración han experimentado múltiples desarrollos en los últimos 50 años, comenzando con enfoques unidimensionales. Primeramente, el modelo de asimilación, describiendo a los migrantes moviéndose a lo largo de un continuo entre el mantenimiento de su propia cultura hasta la plena adopción de la llamada cultura anfitriona, momento en el cual la integración se considera completa. Seguidamente, se reconocen influencias socioeconómicas en la integración y se propone una teoría de la asimilación segmentada en la que los migrantes se asimilaban a diferentes partes de la sociedad según su etnia y/o clase. Tales enfoques han sido criticados por suponer igualdad de oportunidades para los migrantes, a menudo haciéndolos responsables de su propio fracaso o éxito, absolviendo así de responsabilidad a las comunidades receptoras. Surgen así, los modelos bidimensionales como la aculturación que propone dos dimensiones en el proceso: la decisión de los migrantes de conservar su identidad cultural y su voluntad de comprometerse con las comunidades de acogida. Si bien este modelo defiende que la integración implica la retención de la identidad cultural, aún asume que los migrantes se integrarán a una cultura dominante. El presupuesto de que la adaptación es responsabilidad exclusiva de los migrantes, junto con la falta de atención tanto a la justicia social en la formación de la identidad como de las realidades socioeconómicas de los migrantes, llevó a una falta del poder explicativo. En particular, estos enfoques INTRODUCCIÓN 35 bidimensionales no pudieron explicar los resultados desiguales en la integración entre los diferentes grupos de migrantes. Es en el cambio social, caracterizado por la globalización y la conectividad transnacional, donde se requiere un enfoque innovador y multidisciplinario para comprender los procesos de integración. Esta nueva perspectiva multidimensional debe tener en cuenta, plenamente, los contextos políticos, culturales y temporales, y la dimensión espacial y social, en el que se produce la integración, e identificar la influencia de múltiples factores de las sociedades de acogida en los procesos de integración. Con todo, la integración sigue siendo tanto un objetivo político declarado, como un resultado específico para las investigaciones centradas en la población refugiada. Es menester, antes de continuar, clarificar los motivos que nos han llevado a emplear en esta tesis doctoral el término ‘integración’ y no ‘inclusión’, implicando una reflexión sobre los aspectos más sustantivos que han ido surgiendo en el desarrollo de este trabajo y que han modulado la generación de interrogantes y la hoja de ruta seguida. Para ello, nos hemos valido y hemos hecho uso del concepto de ‘integración’ que desarrolla la Comisión Europea al referirse al proceso de llegada de las personas migrantes o beneficiarias de protección en las comunidades de acogida. Asimismo, no es hasta la publicación del último Plan de Acción en materia de Integración e Inclusión para 2021-2027, en el que se han incluido ambos términos, no con un carácter sustitutivo sino complementario. La realización de un exhaustivo análisis de la política e iniciativas europeas dirigidas hacia los nacionales de terceros países corroboraron tales considerandos. Además, el soporte teórico que fundamenta la identificación de factores determinantes y el modelo planteado se erige sobre la ‘integración’. Naturalmente, intentar describir los factores determinantes del proceso de integración en la población migrante no es una tarea sencilla. Es por ello por lo que en este estudio atendemos a los dominios definidos por Ager y Strang (2008) que dan forma a la comprensión de la integración. Los dominios cubren lo que estos investigadores denominan marcadores y medios en los que incluyen el empleo, vivienda, educación y salud; supuestos y prácticas en materia de ciudadanía y derechos; procesos de conexión social dentro y entre grupos de la comunidad; y facilitadores a dicha conexión, particularmente las competencias lingüísticas y culturales, la seguridad y la estabilidad. Este modelo de explicación del proceso de integración de las personas refugiadas será la guía de nuestra investigación. 36 JESICA NÚÑEZ GARCÍA De lo que se trata, en definitiva, es de identificar las variables que intervienen en tal proceso, prestando especial atención a aquellas que definen la integración de sus hijos e hijas en la escuela. Por ello, insistimos en la importancia de indagar en los vínculos entre el colectivo refugiado y las variables mediadoras, aún siendo conscientes de que la integración es un proceso bidireccional que incluye a la sociedad de acogida. Es así como sentamos las bases de la tesis doctoral. Su objetivo principal no es otro que analizar el proceso de integración de familias refugiadas, solicitantes de asilo, protección subsidiaria o protección internacional a nivel educativo, social y laboral en España. Con este motivo, hemos recogido información de familias refugiadas residentes en diferentes localidades de la geografía española, así como de equipos directivos de centros educativos de la Comunidad Autónoma de Galicia que se caracterizan por la presencia en sus aulas de alumnado migrante y/o beneficiario de protección. Con este objetivo hemos estructurado la tesis en cinco capítulos distribuidos en dos partes diferenciadas, pero interdependientes. La primera tiene que ver con el abordaje teórico y conceptual que fundamenta el trabajo; y la segunda recoge el estudio empírico. Ambas han permitido dotar a esta investigación de consistencia, rigor y continuidad formal. La primera parte comprende tres capítulos. Se inicia con el abordaje de los movimientos migratorios del siglo XXI, en el marco de una sociedad globalizada y conectada transnacionalmente. Situamos las teorías migratorias que han explicado históricamente el fenómeno, aludiendo a las causas y consecuencias de los flujos migratorios, estableciendo los límites entre población migrante y beneficiaria de protección. Este es el contexto epistemológico en el que justificamos nuestro estudio, para dar paso a una revisión de la evolución de los movimientos migratorios, valiéndonos de las principales estadísticas internacionales. Ello nos ha permitido radiografiar la realidad de la migración y el refugio en Europa, y más concretamente, en nuestro país. Continuamos en el segundo de los capítulos realizando una aproximación al sistema de acogida e integración, a través del derecho de asilo en la Unión Europea y en España, y de las políticas de acogida, así como del reasentamiento y las vías complementarias para la protección internacional. Cerramos este capítulo, abordando la migración en el contexto de la Agenda 2030. INTRODUCCIÓN 37 Llegados al tercer capítulo, concluimos el marco teórico, prestando atención al análisis de los factores educativos y sociales determinantes en el proceso de integración de las personas refugiadas, ya que son las áreas de estudio principales de nuestro trabajo. Para ello, por un lado, realizamos una (re)aproximación al paradigma intercultural como modelo teórico para analizar la integración de nacionales de terceros países; y, por otro, abordamos las evidencias en torno a las dimensiones principales del proceso, privilegiando aquellas orientadas a estudiar la influencia del capital humano y social, y, más concretamente, el modelo de Ager y Strang. El modelo de estos autores nos sitúa sobre la segunda parte de nuestra investigación en la que planteamos la dimensión empírica de la tesis. Abarca, concretamente, los capítulos cuatro y cinco. En el cuarto justificamos la pertinencia del estudio y lo contextualizamos, definimos los objetivos generales y específicos, y damos cuenta del enfoque por el que se ha optado. Por su parte, el capítulo cinco se centra en el análisis cuantitativo y cualitativo de los datos y de la información recogida de familias beneficiarias de protección en España y de los directores de centros educativos con presencia de alumnado migrante y refugiado escolarizado. Cerramos los capítulos presentando las principales conclusiones que se derivan de nuestra investigación, asumiendo las limitaciones del trabajo y avanzando nuevas líneas de indagación para futuros estudios en este ámbito. En definitiva, damos inicio a un estudio asentado en un marco teórico riguroso y con un sólido anclaje epistémico. Lo que sigue es el resultado de cinco años de trabajo, cuya pretensión ha sido la de acercarnos a la comprensión, desde la educación y más concretamente, la pedagogía, de un fenómeno tan complejo como la integración de personas refugiadas en nuestro país. Se trata de un tema que debe ser abordado sin complejos desde las ciencias de la educación, ya que como se evidencia en esta investigación las variables educativas, ejercen una notable influencia en el proceso. Conforme se iban cerrando las páginas de esta tesis, Europa debía afrontar una nueva crisis humanitaria provocada por la guerra en Ucrania que ha obligado al desplazamiento forzoso de miles de personas de sus casas hacia nuevos territorios por explorar, con la incerteza de los que les depara la vida a corto plazo, la angustia por los que quedan atrás y la esperanza de regresar algún día a sus hogares, a sus afectos y a sus comunidades. CAPÍTULO 1 41 CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI Los movimientos migratorios en el siglo XXI siguen siendo un tema de controversia política, de preocupación para la sociedad civil y de gran interés para los medios de comunicación, ocupando una posición prominente. La humanidad, históricamente, se ha caracterizado por movimientos de población, ya sea de forma voluntaria o forzosa, en respuesta a guerras, formación de naciones, crecimiento demográfico, necesidades económicas o como consecuencia del cambio climático. En este sentido, a partir del siglo XV y con la formación de los Estados, el colonialismo y la industrialización se produce el crecimiento continuado de la migración que llega hasta nuestros días. Ante esto, es necesario poner de relieve, el repunte de la migración internacional ocasionado, tanto en volumen como en alcance, tras la Segunda Guerra mundial, afectando a cada vez más países, tanto en el papel de emisores como de receptores e implicando a personas procedentes de esferas económicas, sociales y culturales muy dispares (Hirst et al., 2015). Es en ese horizonte temporal donde podemos distinguir dos etapas principales y que son la antesala de los movimientos migratorios de nuestro siglo. La primera, enmarcada en un periodo de esplendor económico (1945 a 1973) es la representada por la migración laboral desde las regiones menos desarrolladas rumbo a América del Norte, Europa Occidental y Oceanía. La segunda etapa, desde mediados de los años setenta hasta principios de los 90, se caracteriza por las transformaciones en la economía mundial derivadas del distanciamiento de la inversión de capital en los centros tradicionales, y los modos de producción y distribución trasnacionales. Esto provoca que surjan nuevos países de inmigración en el sur de Europa, en América Latina, Asia y en los países productores de petróleo del Golfo Pérsico, mientras que los antiguos países industriales descubren nuevos flujos de entrada (Alaminos et al., 2010; Muñoz Jumilla, 2002). JESICA NÚÑEZ GARCÍA 48 Más concretamente, las trayectorias de movilidad difieren según el miembro de la familia, el tiempo y el espacio social en el que se sitúen, el país de origen o el de acogida. Dados los cambios significativos producidos por los avances tecnológicos y el incremento de la interconectividad, que han afectado tanto a los migrantes y sus comunidades, como, en general, a la gestión de fronteras en los países de origen y destino, es importante resaltar que el impacto de la conectividad sobre los Estados es desigual en función de la situación política, económica y social de cada uno de ellos (Castles et al., 2014). Aun así, las políticas y prácticas migratorias asociadas a los avances tecnológicos han evolucionado para hacer frente a los riesgos asociados con el flujo de la migración irregular o con el movimiento de un gran número de personas a causa de la trata o tráfico de personas. En consecuencia, los Estados han utilizado las tecnologías para gestionar o facilitar la migración internacional de forma más eficaz (McAuliffe y Laczko, 2016). De igual modo, la población migrante puede beneficiarse de una mayor conectividad, lo que resulta en mayores oportunidades de contacto social, envío de remesas o visitas a sus países de origen (Castles, 2010). La conectividad en la migración internacional tiene sentido, más que nunca, en una sociedad digital en la que su influencia está orientando los movimientos migratorios hacia regiones más seguras y prósperas, pese a que las vías para alcanzarlas, en algunas ocasiones, son sumamente peligrosas e incluso mortales (McAuliffe, 2016). Las telecomunicaciones han contribuido a configurar la distribución geográfica, la composición y la velocidad de los flujos migratorios europeos. De este modo, los migrantes tienen la posibilidad de acceder a información esencial sobre dónde, cuándo y cómo iniciar su proceso migratorio. Sirva como ejemplo la elección mayoritaria de los refugiados por Alemania como país de destino debido al creciente intercambio de información entre migrantes, que provoca que el deseo inicial de asentamiento sea este (Goldin et al., 2011; McAuliffe y Koser, 2017; Thompson, 2015). En este contexto, debemos poner de manifiesto las diferencias existentes en relación con una de las mayores crisis de refugiados en Europa, consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, cuando los movimientos a otras regiones se reducían a los cauces oficiales y, además, la información transmitida a los refugiados partía, casi en exclusiva, de los Estados. En la actualidad, la realidad es muy diferente, ya que las Tecnologías de la Información y la Comunicación y su uso en materia de migración se han expandido, CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 49 desencadenando cambios de gran envergadura en el proceso migratorio (Faist y GlickSchiller, 2009). Concretamente, la telefonía móvil ha ocupado el lugar protagonista en el proceso migratorio, debido a que permite conectar en tiempo real a los migrantes con organizaciones humanitarias, familiares y amigos; pero también, y aludiendo a una situación nada deseable, con traficantes, y ellos a su vez con agentes corruptos o redes de tráfico distribuidas geográficamente (Diminescu, 2008; Godenau y López-Sala, 2016). Como recoge la OIM (2018a, p. 177), la “revolución de las telecomunicaciones está facilitando la creación de vías de migración no regulada que son rápidas y asequibles para un creciente número de personas”. De ese modo, las aplicaciones móviles dirigidas a migrantes internacionales tienen dos objetivos principales: el primero, ofrecer consejos sobre cómo cruzar las fronteras; y el segundo, orientar el proceso de integración en las comunidades de acogida. Constatamos que la migración internacional conduce a una sociedad más fluida, considerando esta como un proceso bidireccional (Koser, 2016; Yaish y Andersen, 2012). En otras palabras, la presencia de migrantes en un Estado provoca una apertura social, a la vez que esa situación induce a la llegada de un mayor número de migrantes, retroalimentándose constantemente. De esta manera, el origen de nuevas formas de migración, movilidad, instauración de redes y medios sociales a nivel transnacional ha suscitado un cambio en la estructura poblacional y en las interacciones sociales entre colectivos de un mismo o diferente lugar de residencia (OIM, 2015). Siguiendo a Fincher et al., (2014), nos encontramos ante grupos de migrantes legalmente diferenciados, con diversidad étnica, y de menor tamaño en un mismo contexto, generalmente acompañado de desigualdad y/o segregación, por lo que esta realidad debe ser analizada con detenimiento. 1.1.1 Aproximación teórica al proceso migratorio: del paradigma funcionalista a las nuevas aportaciones teóricas Los movimientos de población, dentro del propio territorio y al exterior, y sus procesos causales constituyen uno de los objetos de estudio más analizados por todas las disciplinas de las Ciencias Sociales. Tal cuestión se muestra en el amplio cuerpo de teorías que se ocupan de comprender los procesos que conducen a la migración, poniendo de relieve la JESICA NÚÑEZ GARCÍA 50 complejidad del fenómeno y los niveles de análisis divergentes que abordan sus mecanismos causales (Lucassen et al., 2010). Desde finales del s. XIX las diferentes teorías manifiestan el antagonismo y contraposición en las metodologías y enfoques existentes entre alguna de ellas. No obstante, aunque las propuestas e hipótesis derivadas de cada aportación teórica no son intrínsecamente contradictorias, las implicaciones que de ellas se derivan comportan respuestas políticas muy diferentes, tal y como recogen Massey et al. (1993, p. 463): Depending on which model is supported and under what circumstances, a social scientist might recommend that policymakers attempt to regulate international migration by changing wages and employment conditions in destination countries; by promoting economic development in origin countries; by establishing programs of social insurance in sending societies; by reducing income inequality in places of origin; by improving futures or capital markets in developing regions; or by some combination of these actions. Or one might advise that all of these programs are fruitless given the structural imperatives for international movement growing out of market economic relations. En este marco, no podemos encontrar un modelo unitario o una teoría general que explique la migración internacional, lo que indica las dificultades para la comprensión de este complejo fenómeno. Asimismo, aun estando lejos de poder contar con un amplio corpus teórico, a partir de los años 80 se percibe un cambio de tendencia en los estudios migratorios, con una mayor producción científica a través de una revisión de las teorías clásicas y nuevas aportaciones teóricas, que abren nuevas líneas de investigación (Brettell y Hollfield, 2015). Concordamos con Castles (2010), Castles y Miller (2009), en que el desarrollo de una única teoría general no es conveniente ni factible. Ahora bien, es necesario reformular la investigación sobre los procesos migratorios hacia una comprensión más amplia de la sociedad contemporánea y vinculada con teorías más generales del cambio social. En otras palabras, nos decidimos por un “enfoque teórico plural y una complementariedad de los aportes de las diferentes teorías” (García Abad, 2003, p. 330). A este respecto, de Haas (2021) pone de manifiesto que los fenómenos sociales deben entenderse enmarcados en los contextos históricos y sociales en los que se desarrollan, por lo que las teorías sociales no tienen como objetivo la elaboración de teorías generales. Es más, la complejidad de la migración como proceso social es el principal argumento para seguir incrementando su corpus teórico desde las disciplinas de las Ciencias Sociales. CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 51 Con esta finalidad, es preciso distinguir entre teorías que se centran en las causas de los flujos migratorios y aquellas que inciden en su impacto en las comunidades de origen y de destino de los migrantes (Castles et al., 2014). En esta ocasión, nos ocupamos de analizar las principales aportaciones teóricas sobre las causas que explican la migración internacional. En este sentido, la interrelación entre macroestructuras (políticas de gestión de flujos migratorios, la economía y el mercado internacional, y las relaciones interestatales, entre otros) y microestructuras (redes sociales y familiares, relaciones informales, y la confianza entre el colectivo migrante) puede ser una las causas de multitud de movimientos migratorios. Además, en el nexo entre los niveles micro y macro tiene lugar la estructura meso, es decir, mecanismos intermedios que hacen referencia a las comunidades de inmigrantes y nuevos nichos laborales. Así pues, las teorías del nivel macro explican los factores causales, y las teorías a nivel micro identifican los mecanismos de retroalimentación, por ejemplo, redes de migrantes, que facilitan la continuación de la migración hasta convertirse en un proceso de autoperpetuación (Castles et al., 2014). Partiendo de esta premisa, nos permitimos realizar una clasificación de teorías migratorias a partir de los paradigmas que las sustentan, siguiendo la propuesta de de Haas (2010a), Castles et al. (2014) y García Abad (2003), en tres grandes bloques, tomando como referencia el criterio funcionalista, centrado en el valor utilitarista para el colectivo migrante; el estructuralista, enfocado en las variables contextuales que sostienen las desigualdades; y un tercer grupo en el que se enmarcan nuevas aportaciones (ver Tabla 1). Tabla 1. Principales teorías que explican las causas del fenómeno migratorio PARADIGMAS TEORÍAS Y AUTORES REPRESENTATIVOS APROXIMACIONES CLAVE (CAUSAS) Paradigma funcionalista Leyes o principios sobre migración de Ravenstein Movimientos forzados por la desigualdad, el mercado laboral y las leyes de la oferta y la demanda. Teoría push-pull o teoría de los factores de atracción y de expulsión Grado de desarrollo económico en el país de origen y destino. Teoría económica neoclásica - Teoría neoclásica macroeconómica Factores estructurales del sistema económico y decisiones individuales. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 52 - Teoría neoclásica microeconómica Paradigma históricoestructural Teoría del sistema mundial o de la dependencia Desequilibrios estructurales del desarrollo del capitalismo en los países menos desarrollados económicamente. Beneficios país receptor e impacto negativo en el emisor. Teoría del mercado de trabajo dual o segmentado Dos tipos de mercados de trabajo: primario o interno, y secundario o externo. Estructura del mercado de trabajo en el país de acogida (mano de obra en una economía desarrollada). Nuevas aportaciones teóricas Teoría nueva economía laboral de las migraciones Estrategia familiar. Se contextualiza en el mercado laboral. Beneficios en el país de origen (remesas). Teoría causación acumulativa Creación redes de migrantes en países de acogida conlleva un incrementando el de capital social, reducción costes, riesgos y dificultades en el país de acogida. Impacto positivo en el país emisor. Teoría sistemas migratorios Vínculo entre país emisor y receptor con una estructura y estabilidad. Intercambio de flujo de bienes, ideas y dinero con impactos en el país de origen y de acogida. Transnacionalismo de las migraciones Interacción entre comunidad de origen y destino por la expansión de la globalización, con posibilidad de cambios en el sistema social de ambos países. Teoría de la transición de la movilidad Interrelación entre crecimiento demográfico, desarrollo económico y movilidad. Nota. Elaboración propia. Paradigma funcionalista de las teorías migratorias El funcionalismo forma parte de las corrientes teóricas de las Ciencias Sociales más antiguas, situándose su origen en la filosofía positiva de Auguste Comte o en los escritos de Émile Durkheim. Se basa en las relaciones entre un todo y sus partes diferenciadas en búsqueda de la satisfacción de necesidades a través de tareas específicas (Cadenas, 2016). CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 53 Partiendo de este paradigma de la teoría social, las migraciones internacionales se entienden como un fenómeno social positivo que contribuye a los intereses de la población y favorece la igualdad dentro y entre las comunidades. En otras palabras, desde esta perspectiva los procesos migratorios responden a una estrategia de optimización de individuos o familias que hacen cálculos de coste-beneficio (de Haas, 2010b). Más concretamente, la migración sería el resultado de una toma de decisiones reflexiva en la que se evalúan las oportunidades dentro y fuera del país de origen. En el funcionalismo identificamos las leyes de las migraciones de Ravenstein; el modelo pushpull del fenómeno migratorio; y, por último, la teoría neoclásica, desde una perspectiva macro y micro (Arango, 2003). Ravenstein inició, en 1985, las teorías migratorias desde un enfoque teórico y pragmático con la formulación de varias leyes, entendidas como proposiciones empíricas, migratorias. Analiza las principales causas del fenómeno migratorio y presta especial atención a los motivos de expulsión en el país de origen y las razones de atracción en la comunidad de acogida (Castles y Miller, 2009). Su trabajo es el punto de referencia de las concepciones posteriores que constituyen el corpus teórico en materia de migración, puesto que introdujo las principales cuestiones desarrolladas en la investigación migratoria (Micolta, 2005). A partir de la formulación de las leyes o principios sobre migración de Ravenstein, se establece un marco explicativo del fenómeno social, entendiendo la migración como parte indisociable del desarrollo y describiéndola como movimientos forzados por el mercado laboral y las leyes de la oferta y la demanda (García Abad, 2003; Herrera Carassou, 2006). En concreto, sus contribuciones más importantes son (Arango, 1985): - La causa principal de la migración se atribuye a las desigualdades económicas y a la superación de estas en otros contextos. Es decir, la mejora económica del migrante fija la dirección de su proceso migratorio. - Existe una relación directa entre migración y distancia. Los desplazamientos migratorios son, generalmente, de corta distancia. No obstante, los migrantes que realizan movimientos de larga distancia, tienen preferencia por zonas industrializadas y comerciales. - En esta tendencia a desplazamientos cortos, las mujeres tienen una presencia mayor, en contraposición a lo que ocurre en procesos migratorios de larga JESICA NÚÑEZ GARCÍA 54 distancia, donde su incidencia es menor. Además, este fenómeno se lleva a cabo, principalmente, en la edad adulta. - La migración se produce por etapas. La población migrante se dirige de zonas rurales a zonas urbanas y, posteriormente, a zonas más industrializadas. Se percibe como un procedimiento escalonado, que se inicia en el campo y finaliza en las ciudades con mayor expansión económica y bienestar dentro de un país. Califica estos movimientos como los más importantes en el proceso migratorio. - Aludiendo a variables demográficas, las zonas urbanas y comerciales tienen un crecimiento mayor a causa de la inmigración que por incremento vegetativo. - Las personas de las zonas urbanas tienen una menor tendencia a emigrar que las procedentes de zonas rurales. - El desarrollo industrial y tecnológico tiene un impacto directo en la migración. Es decir, los movimientos migratorios se intensifican cuanto mayor es el desarrollo económico, las telecomunicaciones o el transporte. - Se produce una corriente y contracorriente de flujos migratorios, ya que cada movimiento migratorio es compensando con otro en sentido contrario. Siguiendo la clasificación teórica, en segundo lugar, debemos hacer referencia a la teoría explicativa push-pull, o teoría de los factores de atracción y de expulsión, introducida por Ravenstein y reformulada por Lee (1966) para describir las variables de influencia que se establecen en los focos de origen y destino de las migraciones (Castles y Miller, 2009). Este modelo identifica factores de atracción y expulsión, basados en desigualdades en el grado de desarrollo económico en diferentes áreas territoriales, que motivan la decisión de migrar (García Abad, 2003). De hecho, este modelo explicativo tuvo gran influencia en las teorías económicas posteriores que trataron de poner en claro las causas motivacionales de los flujos (García Sánchez, 2017). Específicamente, entre los factores de expulsión se pueden distinguir: bajos ingresos salariales, reducción en la calidad de vida, alta presión demográfica, ausencia de libertades políticas o represión, conflictos bélicos, falta de acceso a la tierra, entre otros. Por tanto, los factores de atracción en un lugar de destino determinado sería los opuestos: mejores condiciones de vida, mayor remuneración salarial, o mayores libertades en un sistema social con más garantías (García Sánchez, 2017; Micolta, 2005). Igualmente, debemos tomar en consideración los obstáculos que dificultan o limitan la migración, como la distancia entre lugares o las leyes fronterizas. CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 55 Además, en los movimientos migratorios existe una gran inversión, tanto material como emocional. Los migrantes afrontan grandes costes económicos en el viaje y en la llegada a la comunidad de acogida, a la vez que realizan un notable esfuerzo para el aprendizaje de una nueva lengua, se adaptan a otro contexto laboral y lidian con el distanciamiento de su red de apoyo social más cercana (Massey et al., 1998). Sin embargo, aun siendo una de las teorías migratorias más importantes, es ampliamente criticada debido a los factores causales tan generalistas que explican los movimientos migratorios. Más concretamente, centra la decisión de migrar en una vertiente individualista, sin prestar atención al contexto histórico, político, cultural o social en el que se enmarca, realizando una explicación del fenómeno migratorio muy reduccionista. En esta línea, García Sánchez (2017) pone de manifiesto que cualquier persona con el objetivo de reforzar su situación laboral, mejorar las condiciones climatológicas en las que vive o aumentar su bienestar tendría razones, según esta teoría, que justificarían su decisión de migrar y, pese a eso, no lo hacen. Pero tampoco explica por qué un país de destino tiene mayor afluencia de migrantes que otro, ni tiene en cuenta que una vez llegados a la comunidad de acogida pueden no tener acceso a todas las ventajas que se identificaron previamente. Por todo ello, Skeldon (1990) sostiene que el modelo push-pull nos facilita una lista de factores que contribuyen a la migración, pero carece de un marco que los agrupe en un sistema explicativo. Con todo, centrar el análisis del fenómeno migratorio tanto en el país de origen como en el de destino es un buen punto de partida y las limitaciones detectadas fueron la causa de renovaciones teóricas (Skeldon, 2012). En tercer lugar, desde la perspectiva funcionalista, nos encontramos la teoría económica de la migración -también llamada del mercado de trabajo por Portes y Bach (1985)- fundamentada en el enfoque push-pull. Ambos modelos entienden que la migración se origina para reducir desigualdades laborales y, especialmente, salariales entre diferentes países; es decir, el mercado de trabajo es el que guía los flujos migratorios (García Abad, 2003; García Sánchez, 2017; Herrera Carassou, 2006; Portes, 2010). El fuerte reconocimiento de la teoría neoclásica en el fenómeno migratorio se asienta en la complementariedad entre el comportamiento y las decisiones individuales, y los determinantes estructurales de los sistemas económicos (Arango, 2003). Estamos hablando, por tanto, de dos perspectivas en las causas de los movimientos migratorios: macroeconómica y microeconómica (Massey, 1990, 2019). La teoría neoclásica JESICA NÚÑEZ GARCÍA 56 macroeconómica fue desarrollada por Lewis en 1954 para explicar la migración laboral en un contexto de desarrollo económico (Castles y Miller, 2009). Parte de la idea de la migración como resultado de la desigualdad en la distribución de capital y trabajo (Massey et al., 1993). Este enfoque parte de los siguientes supuestos (Massey et al., 1993): - La ausencia de diferencias salariales provocará la eliminación de los desplazamientos laborales, por lo que la migración no tendrá lugar. Por ende, la migración de trabajadores se da por las diferencias retributivas entre los países. - Los flujos migratorios internacionales de capital humano, es decir, los movimientos de trabajadores cualificados, son el resultado de las diferencias en la tasa de rendimiento de ese capital, ocasionando un patrón migratorio opuesto al de los trabajadores no cualificados. - Los mercados de trabajo guían los flujos migratorios internacionales. La migración es el resultado de las condiciones estructurales del mercado mundial. - La gestión de las fronteras está condicionada por la regulación o limitación de los mercadores laborales en los países de origen o destino. La teoría neoclásica microeconómica surge, posteriormente, de la mano de Borjas (1989) centrando la causa de la migración en la decisión racional, personal y voluntaria del propio migrante (Castles y Miller, 2009). Así pues, el motivo del desplazamiento es la reducción de costes y maximizar sus ingresos, en definitiva, es la búsqueda de mejorar su bienestar económico y ampliar su renta (García Sánchez, 2017). Más concretamente, la decisión de migrar se basa en estimar los costes y beneficios de la migración, y desplazarse hacia donde la expectativa neta es mayor respecto de un mismo periodo de tiempo (Massey et al., 1998). Más tarde, este modelo fue ampliado por Bauer y Zimmermann (1998), quienes aumentaron los factores causales de la migración y añadieron los costes financieros y sociales resultantes del proceso. Pese a todo, este modelo también cuenta con críticas, ya que la totalidad del enfoque se basa en criterios económicos como único motivo de los flujos migratorios, no contemplando otras variables causales, y no explican por qué países con características similares presentan tasas migratorias totalmente opuestas (Castles et al., 2014; García Sánchez, 2017). CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 57 Paradigma histórico-estructural de las teorías migratorias A finales de la década de los 60 se origina un nuevo rumbo hacia una perspectiva histórico-estructuralista que explica los fenómenos migratorios desde argumentos opuestos a las teorías funcionalistas. Así bien, dentro de este paradigma se considera que la migración incrementa las desigualdades territoriales en los niveles de desarrollo. Por ende, este fenómeno es causado por la expansión del capitalismo y por la práctica desigual en el poder político y económico entre los países desarrollados y en vías de desarrollo (de Haas, 2010b). Dentro del paradigma histórico-estructural nos encontramos la teoría del sistema mundial o de la dependencia, representada por Portes y Walton (1981) y Sassen (1988), y que se fundamenta en la correlación entre migración y desigualdad internacional (Castles y Miller, 2009). Focaliza la causa del fenómeno migratorio en los desequilibrios que genera el desarrollo del capitalismo en los países menos desarrollados económicamente. En esta línea, Micolta (2005) señala que la correlación en la que se basa esta teoría pone de manifiesto los beneficios para el país receptor y el impacto negativo para el país emisor en los movimientos migratorios. En este marco de interpretación, esta teoría encaminó su análisis a los procesos históricos que constituyeron la distribución espacial irregular de los bienes de producción en una sociedad capitalista (Carpinetti, 2017). Así pues, la idea básica sobre la cual se articula este modelo es el reconocimiento del fenómeno migratorio causado por los procesos de desarrollo y subdesarrollo, como parte de las desigualdades estructurales, propiciados por el crecimiento de la producción capitalista y su introducción continuada en las periferias mundiales (Sassen, 2005). Esto es, a través de la migración, las zonas industrializadas con gran capital buscan valerse de las materias primas, de la mano de obra barata y extraer ganancias que no retornan al país emisor (Martin, 2015). Precisamente, de acuerdo con Massey et al. (1998), la migración internacional estaría guiada por la organización política y económica de un mercado en expansión. Este modelo teórico pretende reflexionar sobre las causas sistémicas de los procesos de desarrollo y sus consecuencias para la sociedad, pero la vertiente crítica le atribuye un foco excesivo de análisis en los factores económicos y en el mercado laboral. Además, no toma en consideración la diversidad de perfiles existentes en los movimientos migratorios, por lo que no contempla la influencia de los procesos sociales en la JESICA NÚÑEZ GARCÍA 64 cualificadas, pero siguiendo flujos más específicos. En general, se incrementa la movilidad a causa de la expansión de la economía y las actividades de ocio. - La sociedad super avanzada. Fecundidad y mortalidad baja. La migración residencial será de tipo interurbano o intraurbano. Se sigue incrementando la migración de trabajadores cualificados procedentes de zonas en desarrollo. Por último, se advierte una aceleración de formas actuales de circulación y el origen de nuevos movimientos, influenciados por una gestión política migratoria más estricta. En definitiva, el fenómeno migratorio es complejo y multidimensional, puesto que se ve influenciado por diversidad de factores causales e impacta de forma positiva y/o negativa, consecuentemente, en diferentes contextos (país de origen y destino) y agentes (migrantes, familias y comunidad emisora y receptora). Así pues, a pesar de los esfuerzos de los distintos paradigmas y tesis para explicar el proceso migratorio, no contamos con un corpus teórico que responda y pueda ser aplicable a la totalidad de los movimientos migratorios. Lo que parece claro, de acuerdo con Castles (2016), es que la aproximación epistemológica de la migración internacional debe situarse bajo un enfoque más amplio de teorías de cambio social y contemplar mayor número y pluralidad de variables. De esta forma, las teorías migratorias que se formulen deberán hacer frente, según King (2012), a seis retos: consolidar la perspectiva de género; junto con la laboral, añadir al estudio una tipología de migraciones más amplia, migraciones internas, refugiados, reagrupación familiar, “fuga de cerebros”, entre otros; atender a la estructura de clases en la justificación de la movilidad; contemplar la vertiente emocional; efectuar estudios comparativos de flujos migratorios; y, por último, en un contexto de grandes movimientos migratorios, explicar por qué gran parte de la sociedad no migra (King y Skeldon, 2010). Una cosa está suficientemente clara al llegar a este punto de nuestro estudio. Hemos de saber distinguir las implicaciones de estas teorías del fenómeno migratorio, por lo que ha llegado, pues, el momento de añadir perspectiva a su análisis para continuar con la exploración de sus causas y consecuencias en los territorios de los flujos migratorios. 1.1.2 Causas y consecuencias de los flujos migratorios El panorama de la migración mundial debe entenderse desde la vinculación de una gran pluralidad de factores causales, enmarcados contextual e históricamente. En ocasiones, todos estos componentes motivacionales pueden verse afectados en su conjunto por CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 65 acontecimientos específicos, como el conflicto en la República Árabe Siria, y provocar desplazamientos forzosos en masa (Bani Salameh y Alkatatsheh, 2019). Así pues, el incremento de movimientos internacionales puede traducirse en un aumento de los corredores migratorios, influenciados por la proximidad geográfica, situaciones de conflicto e inseguridad, variables económicas y comerciales, relaciones comunitarias y lazos étnicos, y el tráfico de personas (OIM, 2018a; Penninx et al., 2006). En este sentido, los flujos migratorios son el resultado de variables influyentes en los países de origen y en los de acogida, así como en la relación entre ambos, por lo que para analizar sus causas y consecuencias debemos referirnos a todas las sociedades implicadas (Castles, 2004; Lindstrøm, 2005). Partiendo de esta premisa y una vez ya delimitadas las principales teorías migratorias que agrupan motivaciones concretas en los procesos migratorios, podemos identificar los factores de causalidad generales más importantes. De acuerdo con Koser (2008), los movimientos migratorios están integrados en las estructuras sociales y económicas de todas las sociedades, por lo que, sitúa las causas de los flujos en las desigualdades crecientes entre los países desarrollados y en desarrollo, la segmentación del mercado laboral, la expansión de las telecomunicaciones y el transporte, las redes de migración, la ampliación de derechos y prestaciones en materia migratoria, y la institucionalización de los desplazamientos (por organizaciones internacionales, entidades sociales, funcionarios de inmigración y aduanas, agencias de viaje, y traficantes de migrantes). En esta línea, Castles y Miller (2009), de Haas (2010b), Massey et al. (1998) y Skeldon (1997) concuerdan en situar el origen de la migración en una convergencia entre, lo que se denomina, “causas fundamentales” y dinámicas internas. Así pues, sobre la base de los factores causales básicos señalan las diferencias económicas y la desigualdad de oportunidades; sin embargo, añaden como elementos decisivos para el inicio de un proceso migratorio, variables estructurales, como el colonialismo, la conquista, la ocupación, los conflictos bélicos, la política económica internacional y la contratación de trabajadores; y variables sociales, desde la cultura compartida y la lengua hasta la proximidad geográfica. Con todo, la presencia de migrantes en una comunidad de acogida específica, junto con los empleadores, son los agentes más influyentes en los desplazamientos posteriores. Particularmente, de Hass (2010b) plantea la migración como un proceso dependiente de la trayectoria basada en las relaciones interpersonales, de parentesco y de pertenencia JESICA NÚÑEZ GARCÍA 66 a una comunidad, como componentes facilitadores de la migración en cadena. Es en este punto donde las redes migratorias entendidas como capital social se identifican como factor de inicio y continuación de los flujos migratorios, al igual que los mecanismos estructurales de retroalimentación. Es en este sistema de retroalimentación causal donde se diferencia entre factores macro, correspondientes a proceso globales de cambio político, económico, social y cultural; y factores meso, referentes a los elementos de interacción social de los migrantes en comunidades y redes. Descendiendo en grado de concreción, en los factores macro se sitúan las variables exógenas, que incluyen los efectos en el crecimiento económico, las estructuras del mercado de trabajo, los procesos políticos (por ejemplo, el derecho a sufragio de los migrantes), y la política migratoria y exterior. A nivel meso se definen los factores endógenos, incidiendo en el grupo de migrantes; y contextuales, con impacto en la comunidad de origen y en la de destino (ver Figura 1): - Factores endógenos: redes migratorias, “institucionalización de la migración” (organizaciones, empleadores, agentes de viajes, corredores migratorios, intérpretes, abogados, redes de tráfico de migrantes, entre otros), financiación de la migración con las remesas, y, por último, transferencia de información sobre el proceso migratorio. - Factores contextuales: en el país de origen, estratificación social, distribución de ingresos y empleo, remesas sociales y cultura de la migración; en el país de destino, patrones de agrupamiento e integración, demanda de trabajadores migrantes por empresas, identidades trasnacionales y agrupación familiar. CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 67 Figura 1. Factores de retroalimentación causal de los flujos migratorios Nota. Elaboración propia a partir de de Haas (2010b). Ante este amplio abanico causal de los flujos migratorios, donde estudios como el de Bauer y Zimmermann (1998) determinan como variables impulsoras de la migración internacional la situación económica y política de los países; o el de Black et al. (2006) que definen cinco factores influyentes en la toma de decisiones del movimiento migratorio, como la pobreza y desigualdad económica de los países, las redes migratorias, la situación política, las diferencias de género (identifican razones más plurales en las mujeres, entre las cuales predomina el vínculo de parentesco), y las remesas, en esta investigación, seguiremos la clasificación realizada por Castles (2000, 2004), que categoriza los factores que influyen en los flujos migratorios en tres tipos: factores vinculados con la globalización, las relaciones norte-sur y la transnacionalidad; factores JESICA NÚÑEZ GARCÍA 68 asociados a la dinámica social del proceso migratorio; y, por último, factores derivados de los sistemas políticos. Como bien es sabido, los cambios políticos, económicos, tecnológicos y culturales se están produciendo continuamente por todo el globo, provocando desplazamientos. Así pues, la división, en términos políticos y sociales, norte (Europa Occidental, América del Norte, Japón y Oceanía) – sur (África, Asia y América Latina) genera desigualdades económicas, sociales, en los derechos humanos y en la seguridad, y, por lo tanto, movimientos migratorios. Además, la globalización contribuye al capital cultural y facilita los recursos necesarios para la migración, conduciendo a alargar las distancias en las trayectorias migratorias, a la vez que se incrementan los movimientos circulares, creciendo así los países de tránsito de la población migrante y las comunidades transnacionales. En los factores asociados a la dinámica social de los flujos migratorios debemos diferenciar dos vertientes, unidas por las políticas de gestión migratoria: por un lado, los desplazamientos vienen dados por razones económicas que se traducen en cálculos costebeneficio; y, por otro, la categorización de la población migrante para regular su entrada y permanencia en el país de destino incide en su integración. A partir de aquí, podemos concretar la influencia que ejercen las redes migratorias por la migración en cadena, las estrategias familiares a través del aporte del capital económico y cultural, la reagrupación familiar, la “institucionalización o industria” de la migración y la cultura de la migración, a través de la dependencia de la estructura de la migración (contratación de trabajadores migrantes). Todas estas variables nos llevan a entender los flujos migratorios como un proceso social con una retroalimentación constante y no como una decisión individual y aislada. A ellos se añaden los factores derivados del sistema político, concretados en conflictos políticos en los países de origen que llevan a la emigración, y en el país receptor al control y gestión de la entrada y acogida de población migrante, con grandes consecuencias para los derechos de la sociedad civil y para el estado de bienestar. Una vez apuntadas la pluralidad de causas que influyen en los flujos migratorios, generalmente vinculadas a relaciones previas entre los países emisores y receptores (colonización, influencia política, inversiones comerciales o lazos culturales) es importante abordar sus consecuencias (Castles, 2000). Principalmente, la migración contribuye a diluir las fronteras históricas entre Estados, grupos étnicos, culturas y CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 69 lenguas, desafiando así la identidad nacional, las instituciones políticas y las tradiciones culturales, toda vez que incide en la autonomía Estado-nación (Castles, 2010). Evidentemente, el impacto demográfico, económico, político, social y psicológico de los flujos migratorios recae tanto en el país de origen como en el destino, teniendo en ocasiones, a su vez, resultados positivos y negativos para ambas sociedades (Bani Salame y Alkatatsheh, 2019). Aunque la migración internacional es característica de la historia de la humanidad y ha tenido un impacto directo en la evolución de las sociedades, enriqueciendo civilizaciones y culturas, y contribuyendo al crecimiento de la economía (Kose, 2008), los movimientos migratorios tienden a ser considerados como una realidad problemática que se debe limitar y controlar por los cambios imprevisibles que puede ocasionar (Castles, 2000; Penninx et al., 2006). La población migrante puede ser percibida como agente de cambio y desarrollo, al tener la posibilidad de incidir en la reducción de la pobreza de sus familias y comunidades de origen, facilitando el acceso a la educación y la sanidad (Naciones Unidas, 2020). No obstante, los flujos migratorios también pueden implicar consecuencias negativas para el progreso de los países de origen, debido al desplazamiento del capital humano mejor cualificado hacia otras latitudes en la búsqueda de más oportunidades. De esta forma, el país emisor solo se verá beneficiado con las remesas y con el retorno del migrante, ya con mayores competencias (Castles, 2000; Groizard, 2006). Con todo, el Pacto para una Migración Segura, Ordenada y Regular, el Pacto Mundial sobre los Refugiados (Naciones Unidas, 2018) y el Foro mundial sobre Migración y Desarrollo (Naciones Unidas, 2008) han contribuido y facilitado a los Estados miembros la identificación de políticas y prácticas que incidan en la población migrante y a su vez en el desarrollo de las sociedades. Se trataría de partir de una estrategia migratoria general y consecuente con las prioridades de desarrollo de los países (Naciones Unidas, 2020). Siguiendo esta línea, tal y como apunta Portes (2009), la vinculación positiva entre los flujos migratorios y el desarrollo no es ímplicita, siendo fundamental la actuación e implicación activa de los sistemas del Estado para suscitar una estructura productiva e innovadora en las instituciones y así hacer realidad el potencial de desarrollo de la migración. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 70 En este contexto, la migración circular se consideró un mecanismo político de gran valor, tanto para el país de origen como de destino. Huelga decir que este proceso no tiene un impacto per se, ya sea positivo o negativo, en el desarrollo, puesto que la naturaleza de su incidencia dependerá de la situación en la que se produce, las limitaciones existentes y el grado de movilidad de los ciudadanos dispuesto por las políticas migratorias. Es decir, la condición cíclica de la migración debe estar asentada sobre un programa de estímulos en los países emisores y receptores para que el retorno sea planificado y voluntario (Naciones Unidas, 2020; Portes, 2011). Particularmente, la migración forzosa, como en el caso de refugiados, ha supuesto para los países receptores la búsqueda constante del equilibro entre preservar sus intereses, estabilidad y seguridad, y los derechos humanos. Por ende, estos movimientos migratorios han implicado mayores responsabilidades, en materia de acogida y asilo, en los países de destino y tránsito, así como en la propia población migrante. También es importante destacar en este punto, las consecuencias para los países de origen cuando se producen desplazamientos internos a gran escala (Bani Salame y Alkatatsheh, 2019). En definitiva, los flujos migratorios están atravesados por múltiples variables de distinta naturaleza y que deben ser analizadas de forma holística (Lindstrøm, 2005). 1.1.3 Migración y migrantes: la realidad que se esconde En la segunda mitad del s. XX la migración internacional se sucede como uno de los principales factores de desarrollo en todo el mundo. Es en nuestro siglo donde la importancia del fenómeno se incrementa paralelamente al aumento de la movilidad de la población y a las nuevas formas que adopta, conduciendo a transformaciones sociales en las comunidades de origen y acogida. Hoy en día, la migración es cada vez más frecuente, puesto que las personas se desplazan en búsqueda de seguridad o una mejora de su situación de vida, de zonas rurales a urbanas, de una región a otra en su país, o entre países y continentes. Con todo, cabe destacar que la migración tanto puede facilitar un mayor desarrollo y una mejora de las condiciones económicas y sociales, como puede ayudar a prorrogar las desigualdades o el estancamiento (Castles, 2010). Así pues, en una y otra parte, el proceso migratorio es abordado desde una panorámica general cuantitativa como punto de partida. Por ello, aludiendo a los datos más recientes, en 2019 se podía registrar un total de 272 millones de migrantes, representando un 3,5% de la población mundial. Es evidente como desde el año 2000 las CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 71 cifras en migración internacional han aumentado progresivamente, aunque sigan implicando una minoría en la población global. Más concretamente, en 2009 se contabilizaban 740 millones de migrantes internos, por lo que un alto porcentaje de migrantes no cruzan fronteras internacionales, sino que se desplazan dentro de su país. Deteniéndonos más en la población migrante internacional, debemos referirnos a la proporción de mujeres y niños/as, por ser colectivos sobre los que existe un especial riesgo en los movimientos, representando un 47,9% y un 13,9%, respectivamente. Asimismo, otras muchas personas se ven obligadas a abandonar sus países por conflictos, persecuciones, situaciones de violencia generalizada o desastres, dando lugar a un incremento del número de personas refugiadas, que alcanzó los 25,9 millones en 2019, de los cuales un porcentaje importante son mujeres (48%) y niños/as (52%) (ACNUR, 2020; OIM, 2018a, 2020) (ver Tabla 2). Tabla 2. Comparativa de los datos de la población migrante en el mundo en el año 2000 y 2019 2000 2019 Número estimado de migrantes internacionales 150 millones 272 millones Proporción estimada de migrantes en la población mundial 2,8% 3,5% Proporción estimada de mujeres entre los migrantes internacionales 47,5% 47,9% Proporción estimada de niños/as entre los migrantes internacionales 16% 13,9% Región con la proporción más alta de migrantes internacionales Oceanía Oceanía País con la proporción más alta de migrantes internacionales Emiratos Árabes Unidos Emiratos Árabes Unidos Número de personas refugiadas 14 millones 25,9 millones Número de desplazados internos 21 millones 41,3 millones Número de apátridas - 3,9 millones Nota. Elaboración propia a partir de OIM (2020). En este contexto de cifras, es necesario realizar una aproximación conceptual al fenómeno migratorio, puesto que las definiciones técnicas y las categorías de migrantes y migraciones se sustentan en variables geográficas, políticas, metodológicas, temporales y de otra naturaleza, que deben ser identificadas y diferenciadas (OIM, 2018a). JESICA NÚÑEZ GARCÍA 72 Esta clarificación conceptual viene dada desde el enfoque global de la migración y la movilidad, que no es otro que la dimensión exterior de la política migratoria europea que vincula el proceso migratorio, las relaciones exteriores y las políticas de desarrollo desde un planteamiento integrador, global y equilibrado junto con los terceros países (Red Europea de Migraciones – EMN, 2012). Ahora bien, lo adecuado es profundizar en ¿qué se entiende por migración internacional? Permítasenos dos apuntes antes de comenzar (Castles, 2000): primero, es innegable que, en muchas ocasiones, a causa de la pluralidad conceptual que implica diferencias significativas en la naturaleza causal y el procedimiento seguido, el empleo de términos puede comportar cierta confusión en el análisis del fenómeno migratorio; y segundo, a la hora de proponer definiciones de conceptos clave en materia migratoria debemos tener en cuenta la variabilidad existente, lo cual pone de manifiesto que esta aproximación nominal es el resultado de políticas estatales que responden a fines políticos y económicos, y a actitudes de la sociedad. Al respecto, como ya hemos adelantado con anterioridad, en término generales, la migración significa cruzar la frontera de una unidad política o administrativa durante un periodo de tiempo determinado (Boyle et al. 1998; Castles, 2000). Es decir, supone el desplazamiento de una persona o un grupo a través de una frontera internacional, tratándose así de migración internacional, o bien dentro de un mismo Estado, traduciéndose en migración interna. Este desplazamiento de población comporta cualquier movimiento de personas, independientemente de las causas, tamaño o composición (EMN, 2012). Es por ello que debemos aproximarnos a la tipología de migraciones en función de sus causas, la dirección de sus movimientos y las circunstancias en las que tienen lugar; a la migración forzada y a las personas desplazadas. Con la finalidad de dilucidar el significado social de estas categorías y otras que concretaremos, partiremos de los trabajos realizados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Red Europea de Migraciones (EMN) de la Comisión Europea, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y, principalmente, de los aportes del sociólogo Stephen Castles y sus colaboradores en sus investigaciones sobre las dinámicas y tendencias migratorias de Europa, África y Asia, y la vinculación entre migración y desarrollo (ACNUR, 1992, 2006, 2011; Castles, 2000; EMN, 2012; de Haas et al., 2013, 2020; OIM, 2006, 2008, 2018a, 2020; Koser y Martin, 2011). Concretamente, la clasificación conceptual identifica las diferencias en el proceso migratorio e intentan mejorar la gestión de los movimientos: CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI -Inmigración y emigración. En primera instancia, debemos distinguir dos conceptos clave que limitan la dirección de los movimientos migratorios. Por un lado, la inmigración supone la entrada en el país de destino de población procedente de otro Estado, con el fin de establecerse en él por un periodo de tiempo determinado. Por otra parte, la emigración supone la salida del país de origen para asentarse en otras comunidades receptoras. En este contexto, la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948)1 define, dentro del principio de libertad de circulación, el derecho de toda persona a salir de cualquier país, sin embargo, aquí no se incorpora el derecho de entrada en cualquier territorio. Cabe apuntar también en este caso, la noción de inmigrante de segunda generación, definido, en un contexto sociológico, como la persona de origen y residencia en el país de destino del proceso migratorio de uno de sus progenitores. -Migración regular e irregular. Como corolario, es importante identificar las circunstancias en las que se realizan los desplazamientos. Así pues, la migración regular se produce a través de medios aceptados normativamente y legales; en cambio, la migración irregular atiende a los movimientos al margen de la legislación de referencia de los países de origen, tránsito o acogida. Específicamente, hablamos de no contar con la autorización o documentos necesarios y válidos, o no cumplir con los requisitos administrativos exigidos para salir o entrar en un país. Cabe destacar que, en algunos casos, los países de inmigración permiten implícitamente esta tipología de migración, puesto que posibilita la movilidad de mano de obra requerida por empleadores. En relación con este término, debemos mencionar, por su implicación, la situación de la trata de personas y el tráfico de migrantes. -Migración (laboral, económica y reagrupación familiar). Dentro de los desplazamientos migratorios debemos distinguir diferentes tipos según sus factores motivacionales. En primer lugar, la migración laboral consiste en los movimientos de personas del país de origen a otro para incorporarse en un nuevo mercado laboral, identificando a trabajadores migrantes temporales -trabajadores invitados o trabajadores contratados en el extranjeroy migrantes altamente 1 La Declaración Universal de Derechos Humanos proclamada por la Asamblea de las Naciones Unid 73 as en 1948, recoge en su Artículo 13: 1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado; 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país (Ver Resolución 217 A (III): https://daccess-ods.un.org/tmp/5149044.99053955.html 73 JESICA NÚÑEZ GARCÍA 80 - Los movimientos migratorios circulares, especialmente de carácter laboral, son más convenientes que la emigración estable. - La cooperación gubernamental internacional, concretamente entre los países emisores y receptores de los flujos migratorios, será esencial para la puesta en marcha de infraestructuras educativas y sanitarias, y la creación de oportunidades, con la finalidad de que los migrantes retornen y las familias no decidan iniciar nuevos movimientos. Asimismo, se debe promover la implantación de centros científicos y tecnológicos a través del diálogo con los trabajadores migrantes para valerse de su capital adquirido. - Los migrantes permanentes deben contar con mayores facilidades para mantener la vinculación con el país de origen y realizar inversiones en ese contexto. 1.2.1 La migración en cifras a partir de las principales estadísticas mundiales El número de migrantes internacionales ha aumentado incesantemente desde la década de los 90 hasta nuestros días, alcanzado, como ya apuntamos, los 272 millones en todo el mundo en el año 2019 (3,5% de la población mundial). En el periodo entre 1990 y 2019, el porcentaje de desplazados de su país de origen creció un 78%. Los flujos migratorios de zonas menos desarrolladas a territorios más desarrollados se incrementaron de 26.000 por año en 1950 hasta alcanzar su máximo de 3,4 millones en el intervalo 2005-2010, desde entonces ha disminuido paulatinamente entre 2015 y 2020 hasta los 2.8 millones (Naciones Unidas, 2020). En el año 2019, Europa albergaba la mayor parte de los migrantes internacionales con 82 millones (30%), seguida de América del Norte con 59 millones (22%) y del Norte de África y Asia Occidental con un total de 49 millones (18%). El porcentaje restante (30%) se distribuían entre África Subsahariana, Asia Central y Meridional, Asia Oriental y Sudoriental, América Latina y el Caribe, y Oceanía. El crecimiento del número de migrantes desde la década de los 90 se ha producido, en mayor o menor grado, en todos los territorios, salvo en Asia Central y Meridional donde disminuyó considerablemente (ver Figura 3) (DAES – Naciones Unidas, 2019a; Naciones Unidas, 2020). CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 81 Figura 3. Número (en millones) de migrantes internacionales por región de destino (1990 - 2019) Nota. Elaboración propia a partir de DAES – Naciones Unidas (2019b). Ante estas cifras, un total de 124 millones de migrantes (casi la mitad del total) se han desplazado recurriendo a los cinco corredores migratorios principales: de Europa a Europa, de América Latina y el Caribe a América del Norte, del Norte de África y Asia Occidental al Norte de África y Asia Occidental, de Asia Central y Meridional al Norte de África y Asia Occidental, y, por último, de África Subsahariana a África Subsahariana. Particularmente, 42 millones de migrantes se desplazaron por el corredor “de Europa a Europa”, seguido del corredor “de América Latina y el Cariba a América del Norte” con 27 millones de personas, resultando ser los dos corredores migratorios principales en los flujos migratorios (Naciones Unidas, 2020). Deteniéndonos en la población migrante por sexo, las mujeres y niñas representan el 47,9% del total a nivel mundial. Como se puede ver la siguiente figura, en Europa, América del Norte y Oceanía más de la mitad de su población migrante es femenina (51,4%, 51,8% y 50,4%, respectivamente). Sin embargo, el porcentaje de mujeres migrantes disminuyó en los territorios menos desarrollados, sirva como ejemplo, la zona del Norte de África y Asia Occidental donde las mujeres representan el 35,5% de los migrantes internacionales totales (Naciones Unidas, 2020). 0 20 40 60 80 100 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2019 Africa Subsahariana África del Norte y Asia Occidental Asia central y meridional Asia oriental y sudoriental Latinoamerica y el caribe Oceanía Europa América del Norte JESICA NÚÑEZ GARCÍA 82 Figura 4. Porcentaje de mujeres entre los migrantes internacionales por principal área de destino (1990-2019) Nota. Elaboración propia a partir de DAES – Naciones Unidas (2019b). En cuanto a la edad, la mayoría de los migrantes (74%) se encuadra en la población activa laboralmente. La media de edad de la población desplazada es de 42,9 años en las zonas más desarrolladas y de 34,5 años en las regiones menos desarrolladas (OIM, 2020) (ver Figura 5). 47,5 35,5 49,4 49,3 49,9 50,4 51,4 51,8 010 20 30 40 50 60 África Subsahariana África del Norte y Asia Occidental Asia central y meridional Asia oriental y sudoriental Latinoamerica y el caribe Oceanía Europa América del Norte 2019 2015 2010 2005 2000 1995 1990 CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 83 Figura 5. Distribución por edad de los migrantes internacionales según el sexo (2019) Nota. Elaboración propia a partir de OIM (2020). Si nos centramos en las personas desplazadas forzosamente y, más concretamente, en las personas refugiadas o en una situación de protección similar, tales como solicitantes de asilo, protección subsidiaria o internacional, esta radiografía sufre variaciones. En líneas generales, en el año 2019 y a nivel mundial, 79,5 millones de personas fueron desplazadas de sus regiones de origen como resultado de conflictos bélicos, violencia generalizada, persecuciones, violaciones a los derechos humanos o desastres medioambientales. Descendiendo en nivel de concreción, dentro de este total podemos identificar distintos grupos: 26 millones de personas son refugiadas (20,4 millones bajo el mandato de ACNUR, 5,6 millones de refugiados palestinos encomendados en la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo - UNRWA), 45,7 millones de desplazados internos, 4,2 millones de solicitantes de asilo y 3,6 millones de venezolanos desplazados fuera de sus fronteras. En nuestro contexto más próximo, Europa sumaba, en 2019, 6.570.500 millones de personas refugiadas o en una situación similar de protección, y España alcanzaba, con los apátridas, la cifra total de 195.037 (ACNUR, 2020). 2,80% 3,30% 3,40% 4,30% 7,10% 10,10% 11,20% 11,0% 10,0% 8,80% 7,50% 5,50% 4,80% 3,60% 2,70% 2,80% 3,30% 3,50% 4,40% 6,90% 9,60% 10,40% 10,10% 9,20% 8,20% 7,20% 5,60% 5,30% 4,30% 3,40% 15,0% 10,0% 5,0% ,0% 5,0% 10,0% 15,0% 0-4 años 5-9 años 10-14 años 15-19 años 20-24 años 25-29 años 30-34 años 35-39 años 40-44 años 45-49 años 50-54 años 55-59 años 60-64 años 65-69 años 70-74 años Mujer Hombre JESICA NÚÑEZ GARCÍA 84 Centrándonos en los países de origen y destino de las personas desplazadas forzosamente, destacan cinco regiones a nivel mundial. Por una parte, el 68% de todas las personas refugiadas o desplazados venezolanos procedían de Siria, Venezuela, Afganistán, Sudán del Sur y Myanmar. Por otra, eligen a países próximos geográficamente (73%) para el destino de sus desplazamientos. Asimismo, el 86% de las personas refugiadas fueron acogidas en países en desarrollo frente al 14% que los fueron en países desarrollados. Particularmente, los países que reciben mayor número de desplazados son Turquía, Colombia, Pakistán, Uganda y Alemania (ACNUR, 2020) (ver Figura 6). Figura 6. Principales países de origen y acogida de personas refugiadas (en millones) (2019) Nota. Elaboración propia a partir de ACNUR (2020). Desde el año 2015, en el que se alcanzaron 1.392.655 solicitudes de asilo en los Estados miembros de la Unión Europea, se ha producido un descenso continuado hasta llegar a las 471.270 en 2020, representando una reducción del 32,5%. Esta tendencia descendente ha sido, especialmente, notoria a causa del impacto de la COVID-19 y, consecuentemente, al cierre de fronteras durante meses, puesto que en 2019 nos situábamos 698.760 solicitantes de protección (Eurostat, 2021). Con todo, Alemania continúa siendo el primer país receptor de solicitantes de asilo en el contexto europeo 3,6 1,8 1,4 1,4 1,1 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4 PAÍSES DE ACOGIDA Turquía Colombia Pakistan Uganda Alemania 6,6 3,7 2,7 2,2 1,1 0 1 2 3 4 5 6 7 PAÍS DE ORIGEN Siria Venezuela Afganistán Sudán del Sur Myanmar CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 85 (121.955 personas en el año 2020). En esta línea, Francia ocupa el segundo lugar con 93.200 solicitudes formalizadas en 2020, con un descenso del 61% con respecto al año anterior (CEAR, 2021). Nuestro país se sitúa en tercera posición, con 88.530 solicitudes en ese mismo año, siendo el único país que ha visto incrementado este requerimiento constantemente desde 2015, salvo el descenso que se ha producido respecto de 2019 (año en el que ha alcanzado su máximo histórico de 117.800) debido a las consecuencias de la pandemia. En suma, estos tres países han atendido a dos de cada tres solicitantes de protección de la Unión Europea. Le siguen muy de cerca Grecia e Italia, a pesar de que ambos junto con España, son los tres países con más llegadas de personas desplazadas por vía marítima (CEAR, 2021; Eurostat, 2021). Asimismo, el descenso generalizado en el número de desplazados forzosos que llegan a los Estados miembro de la Unión Europea no se debe a la resolución de las causas que motivaron los movimientos, sino al reforzamiento del control de las fronteras entre los países de tránsito y origen (CEAR, 2020). Figura 7. Evolución de solicitudes de asilo en la Unión Europea (en miles) (2015-2020) Nota. Elaboración propia a partir de Eurostat (2021). En lo tocante a los países de origen de los solicitantes de protección internacional en la Unión Europea, destacan, Siria (64.540 personas, mayoritariamente en Alemania), Afganistán (48.578), Venezuela (30.643, de las que el 93% se realizan en España), Colombia (29.438), e Iraq (18.167) (CEAR, 2020). Fijándonos en las resoluciones de las solicitudes de protección presentadas en el conjunto de Europa, durante el 2019 se resolvieron 540.830 peticiones, frente a las 1.075.490 llevadas a cabo durante 2016 (Eurostat, 2020). En todo caso, el número de resoluciones desfavorables es notablemente más alto que los dictámenes favorables, a 0 100.000 200.000 300.000 400.000 500.000 600.000 700.000 800.000 España Francia Alemania Italia Grecia 2020 2019 2018 2017 2016 2015 JESICA NÚÑEZ GARCÍA 86 excepción de Grecia, donde el 55% de las solicitudes han resultado ser positivas, superando así el número total de solicitudes denegadas en el país. Por el contrario, en España, Francia e Italia las resoluciones desfavorables son muy superiores. Esto explica que la media comunitaria de concesión de protección internacional se situó en el 33%, con España como el país más alejado de este dato: solo un 5% de las solicitudes de protección internacional fueron concedidas, con el 60% denegadas y el 35% fueron aprobaciones por razones humanitarias (mayoritariamente a personas procedentes de Venezuela) (CEAR, 2021). Figura 8. Resoluciones de protección favorables y desfavorables en la Unión Europea (en porcentaje) (2020) Nota. Elaboración propia a partir de CEAR (2021). Centrándonos en el contexto español, en el año 2019 el número de personas desplazadas forzosamente que llegaron al país fue de 32.513, de las cuales 26.168 emplearon la vía marítima (Estrecho de Gibraltar y el Mar de Alborán hacia la costa de Andalucía, principalmente) y 6.345 la vía terrestre (OIM, 2019). Mención especial merece la reactivación de la ruta atlántica, incrementándose el número de llegadas a las Islas Canarias hasta alcanzar 2.698 en el último cuatrimestre de ese año. Es importante aludir a los cambios en las rutas migratorias, ya que condicionan las necesidades del sistema de acogida en los diferentes puntos clave de llegada (CEAR, 2020). 5% 22% 44% 23% 55% 35% 0% 5% 5% 0% 60% 78% 51% 72% 45% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% España Francia Alemania Italia Grecia Resoluciones favorables de Prot. Inter. Protección por razones humanitarias Resoluciones desfavorables de Prot. Inter. CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 87 Específicamente, como ya adelantábamos, el número de solicitantes de asilo se ha incrementado sustancialmente desde el año 2010, llegando al total de 117.800 en 2019, y reduciéndose en el 2020 (Eurostat, 2021) (ver Figura 9). Las comunidades autónomas con mayor número de solicitantes de asilo son Madrid (55.118), Cataluña (13.270), Andalucía (10.422), Comunidad Valenciana (7.501), País Vasco (4.826), Melilla (4.273) y Galicia (3.668) (CEAR, 2020). Figura 9. Evolución de solicitudes de asilo en España (2010-2020) Nota. Elaboración propia a partir de Eurostat (2021). Un análisis en función de los países de origen de los solicitantes de protección internacional, entre los años 2016 y 2020 nos permite destacar a Venezuela, Colombia, Honduras, Siria y Ucrania. En los años 2019 y 2020, las cuatro primeras nacionalidades fueron latinoamericanas (Venezuela, Colombia, Honduras y Nicaragua). Más concretamente, el 87% de los solicitantes de protección en España eran originarios de algún país de América Central o del Sur (ver Figura 10). 2.565 4.485 5.615 14.780 15.755 36.610 54.050 117.800 88.530 0 20.000 40.000 60.000 80.000 100.000 120.000 140.000 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 JESICA NÚÑEZ GARCÍA 88 Figura 10. Evolución de los solicitantes de protección internacional por nacionalidad en España (2016-2020) Nota. Elaboración propia a partir de CEAR (2020). En concreto, el número de concesiones de protección a personas desplazadas forzosamente en España ha aumentado de forma continuada en los últimos años. En cuanto a la protección subsidiaria (6.500) y a la protección internacional (6.855), alcanzaron su máximo en 2016; en el caso del estatuto de refugiado (1.653) sería en el 2019, duplicando el número de resoluciones positivas con respecto al año anterior. Siguiendo esta línea, si nos detenemos en los países de procedencia de las personas acogidas en España bajo alguna forma de protección entre 2014 y 2019, podemos destacar Siria, Pakistán, Palestina, El Salvador y Nicaragua, como primeros países de origen. Con respecto al reconocimiento de protección subsidiaria, el primer país de origen de las concesiones fue a personas procedentes de Siria (CEAR, 2020). 3.960 10.350 19.280 40.906 28.365 2.460 8.650 29.363 27.575 6.792 5.536 2.975 4.225 2.775 2.570 0 5.000 10.000 15.000 20.000 25.000 30.000 35.000 40.000 45.000 2016 2017 2018 2019 2020 Venezuela Colombia Honduras Siria Ucrania CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 89 Figura 11. Evolución de la concesión del estatuto de refugiado, protección subsidiaria y protección internacional en España (2014-2019) Nota. Elaboración propia a partir de CEAR (2020). En lo referente a la estructura demográfica, hay diferencias entre las personas desplazadas forzosamente, los migrantes internacionales y la población mundial. Los/as niños/as representan un 52% en la población desplazada en 2019, siendo mayor que el correspondiente a migrantes (10%) o a la población global (31%). Ante esto, los infantes afrontan problemáticas específicas como, por ejemplo, el acceso a la educación (ACNUR, 2020). Se estimaba que en 2018 había un total de 3,7 millones de menores refugiados sin escolarizar. No obstante, la tasa de matrícula ha mejorado en las etapas de educación primaria y secundaria en los últimos años, pero tan solo el 3% ha accedido a la educación superior. Los jóvenes refugiados (entre 18 y 24 años) representan el 14%, frente al 9% de los migrantes y el 11% de la población mundial en esa misma franja de edad. Por el contrario, las personas de más de 50 años constituyen una proporción menor en la población desplazada forzosamente, a diferencia de los migrantes (30%) y la población mundial (22%) (ACNUR, 2020). El 53% de los solicitantes de asilo en España en 2019 eran hombres y el 47% mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y 34 años (43.202), entre los 35-64 años (34.928) y menores de 17 años (22.373). Así pues, los menores representaban el 18% de la población desplazada forzosamente asentada en el territorio español (CEAR, 2020). 385 220 355 595 575 1653 1.200 800 6.500 4.080 2.320 1.503 1.583 1.020 6.855 4.675 2.895 3.156 0 2000 4000 6000 8000 10000 12000 14000 16000 2014 2015 2016 2017 2018 2019 Refugiado Protección subsidiaria Protección internacional JESICA NÚÑEZ GARCÍA 96 sociales de parentesco y de vecindad en la comunidad de origen, la percepción de la emigración y los roles del inmigrante, y la transcionalidad de la red migratoria. Asimismo, si nos detenemos en las causas de los movimientos migratorios femeninos, haciendo referencia a Musitu (2012), también en esta ocasión, la motivación es multifactorial. Por tanto, el nexo entre género y migración se basa en la interrelación en el país emisor y receptor entre comunidades, familias y personas migrantes, enmarcadas en contextos políticos, económicos y sociales determinados. Más concretamente, Koser (2008) apunta al incremento en la selección, bajo criterios de género, de la demanda de mano de obra extranjera desde países desarrollados para sectores feminizados, independientemente del nivel de habilidad requerido, como en educación, servicio doméstico y cuidados, sanidad y ocio. Además, un creciente número de países ha facilitado la reagrupación familiar y, consiguientemente, son cada vez más los países que han modificado las relaciones de género hacia una mayor independencia femenina en la migración. Por último, los movimientos de mujeres migrantes dirigidas al trabajo doméstico, la migración organizada para el matrimonio y la trata de mujeres ha incrementado los flujos migratorios femeninos. De hecho, Santos Rego (2009) apunta a centrar el foco en la contribución de la mujer al desarrollo a través de las migraciones internacionales, puesto que es en este proceso donde se transforman determinados roles socio-familiares en los países de origen, adquiriendo más capital social y, consecuentemente, autonomía e iniciativa. Es más, la feminización en la migración supone un catalizador para el vínculo entre género y sostenibilidad en el que debe asentarse el marco epistemológico, entre otras razones debido a la conservación de fuertes lazos de comunicación y solidaridad con la comunidad de origen y, concretamente, sus familias. Ciertamente, la contribución de la mujer, como agente activo, al desarrollo no se basa, únicamente, en su rol reproductivo, a pesar de que en las trayectorias migratorias un gran número de mujeres se vean incluidas en estructuras de explotación y/u opresión (Santos Rego, 2006). Con todo, la OIM profundiza en las variables del fenómeno migratorio, pero con insuficientes alusiones a la dimensión del género. Asimismo, la femenization of migration está respaldada por las estadísticas mundiales (Hyndman y Giles, 2011; Sunata y Özsoy, 2022), a pesar de que el sesgo de género en las investigaciones asociaba los movimientos migratorios femeninos a acompañantes involuntarias de los hombres. Es decir, se entendía que los migrantes masculinos abrían trayectorias hacia nuevos destinos, seguido CAPÍTULO 1. LAS PERSONAS REFUGIADAS EN LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL S.XXI 97 por la pareja femenina y la familia (Lutz, 2010). Esto demuestra cómo una perspectiva puede servir para excluir dimensiones que afectan directamente a la comprensión integral del fenómeno migratorio. Por tanto, el incremento de la conciencia de la especificidad de las mujeres en los movimientos migratorios viene dado por el impacto del papel de las mujeres en la migración (Castles y Miller, 2009; Mcpherson, 2010; Spehar, 2021). Entre las posibles explicaciones de la omisión de las mujeres en el fenómeno migratorio se encuentra el factor laboral y la tendencia a no ocuparse del ámbito personal privado, ya que el trabajo se consideraba una esfera masculina, mientras que el trabajo no productivo, esto es de cuidados y laborales domésticas, femenino (Lutz, 2010). En esta coyuntura, Hellman (2008), Kofman (2000), Lutz (2010) O´Reilly (2011) y Phizacklea (2004) han tratado de situar a las mujeres en el escenario migratorio, a la vez que se prestaba atención a la contribución al fenómeno y a las luchas de poder que marcaron el proceso. Específicamente, las mujeres migran por la reunificación familiar, pero también por derecho propio, como migrantes laborales y estudiantes o en búsqueda de protección internacional, contribuyendo a la vida económica y social de los países que abandonan y a los de llegada. En esta línea, Bermúdez y Oso (2020) abordan las tensiones de género entre los imperativos del mercado laboral y los imaginarios sociales en la migración internacional. Es más, alude a la precariedad feminizada asentada en discursos de descolonialidad, vinculando las condiciones de explotación laboral similares a los procesos de colonización pasados. Entre tanto, surge una confluencia entre el género, la clase social y la etnia en los flujos migratorios centrada en el reemplazo intergeneracional de nichos ocupacionales de género. Es ante este hecho y recordando que la edad de llegada y las motivaciones de la migración son dimensiones teóricas fundamentales para el estudio de los movimientos migratorios y los procesos de integración (Pekkala Kerr y Kerr, 2011), las investigaciones futuras deberían incluir ambas variables complementarias, teniendo en cuenta que las personas migrantes con razones similares pueden diferir a causa de las condiciones histórico-estructurales de su país de origen, su itinerario y la comunidad de acogida. Además, estos factores influyentes pueden estar medidos por el género, implicando que los migrantes hombres y mujeres con origen y causas de migración similares pueden tener diferentes resultados en el proceso de integración (Solheim y La Parra-Casado, 2019). JESICA NÚÑEZ GARCÍA 98 A este respecto, a esta triple discriminación (género, etnia y clase social) en la población refugiada femenina se le asocia otros factores que incentivan la desigualdad social, como roles de dependencia, falta de autonomía, a causa de responsabilidades familiares, ausencia de red de apoyo y un mercado de trabajo excluyente o precario. Así, los estereotipos asimétricos de género sobre la situación de la mujer y su actividad laboral dentro y fuera del hogar surgen como un factor fundamental para describir la situación de vulnerabilidad doméstica, laboral y social en los países de acogida. En otras palabras, se trata de unos roles de género que son reproducidos por los entornos familiares de las mujeres desplazadas forzosamente y los empleadores del país de origen (IglesiasMartínez y Estrada, 2018). Las mujeres solicitantes de protección internacional suelen acceder a empleos relacionados con los servicios de asistencia a domicilio, es decir, puestos de trabajo que se caracterizan por la precariedad, bajos ingresos y desprestigio social. En este sentido, el nivel educativo alcanzado por las mujeres refugiadas es más alto en comparación a los hombres, y a pesar de ello, las dificultades son mayores en el acceso al mercado laboral (CEAR, 2020). Con todo, a través de la experiencia migratoria en las comunidades de acogida, las migrantes internacionales y las mujeres desplazadas forzosamente, así como su entorno más próximo, reformulan de forma más igualitaria sus roles de género (Iglesias-Martínez y Estrada, 2018). En definitiva, la globalización parece conducir inexorablemente hacia poblaciones más diversas culturalmente. Así, la migración conduce a un cambio cultural y social, por lo que es necesario que las políticas y estrategias migratorias garanticen esa transformación, previniendo los conflictos y la exclusión y basándose en el respecto de los derechos humanos. CAPÍTULO 2 102 CAPÍTULO 2. DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN Las políticas migratorias consideran la complejidad que existe para diferenciar entre refugiados y migrantes, a lo que ha contribuido la creación de diversas categorías administrativas de personas protegidas, las solicitudes de asilo por parte de población migrante, la existencia de refugiados no reconocidos como tales, y la participación de refugiados en redes ilegales de migración generando una importante confusión de realidades. En este sentido, los cambios sociales acaecidos en los últimos años surgen como un desafío para las definiciones resultantes de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, con lo que se pretendía hacer frente a la situación de Europa tras la Segunda Guerra Mundial y es en este marco en el que deben interpretarse (Espinar Ruiz, 2010). Ciertamente, los movimientos migratorios entrañan características, procesos y dificultades diferentes en función de variables causales y/o el escenario en el que se produzcan y son delimitados a nivel científico y político para referirse a distintos colectivos desplazados. Sobre el particular, aludiendo a Papadopoulou (2005), dimana the asylum-migration nexus, término que atiende a la complejidad en la distinción entre las definiciones de ambas situaciones, sobre todo respondiendo a factores motivacionales como los refugiados políticos y los migrantes económicos, reflejándose en las legislaciones internacionales y nacionales. Asimismo, en atención a la diferenciación se derivan dos organismos de la ONU independientes, por un lado, ACNUR dirigido a las migraciones forzosas y, por otro, la OIM centrada en la migración internacional de naturaleza, principalmente, económica. En este eje conceptual, Castles (2006) afirma que, como ya vimos, los movimientos migratorios tienen lugar a causa de conflictos globales, intereses políticos y dinámicas JESICA NÚÑEZ GARCÍA 103 económicas, por lo que la delimitación y asociación de asilo como coerción y migración como opción no contemplan la totalidad de los factores causales. Es decir, muchas de las personas que se ven obligadas a desplazarse por un conflicto armado, también lo hacen motivadas por el deseo de reconstruir sus vidas en búsqueda de una mejor proyección de su futuro. La crisis económica iniciada en los años 2007-2008 y los conflictos armados de Afganistán, Irak y Siria que provocaron diversos flujos migratorios a gran escala, demuestran que la migración es, fundamentalmente, voluntaria y económica y no resultado de las circunstancias que obligan a las personas a desplazarse, pero también se ven implicadas variables del contexto en el que tienen los movimientos. La persecución religiosa o política y su repercusión negativa en la situación financiera de las personas, o el desempleo y el empobrecimiento de comunidades ligados a la formulación de políticas, frecuentemente, por sistemas autoritarios, son muestras de la motivación mixta para iniciar desplazamientos. En este sentido, entre los factores que explican la dificultad en la delimitación conceptual se sitúa la creciente restricción adoptada en las políticas migratorias, de refugio y asilo a nivel internacional (Karyotis, 2007). Van Selm (2007) plantea una distinción explícita entre la política de asilo, enmarcada en los asuntos de interior, y de refugio, con un ámbito de acción internacional más amplio. Por consiguiente, la política de asilo representa un componente de la política de refugiados, la cual incluye, junto con el asilo, el reasentamiento, las admisiones humanitarias y la asistencia en los países de origen. Con todo, en el inicio del proyecto europeo, la migración no representaba un asunto de preocupación social ni política para los Estados, es más, tras la Segunda Guerra Mundial, se consideraba un medio para la reconstrucción económica. No obstante, la crisis del petróleo de 1973-1974, sus consecuencias económicas y el incremento de las tasas de desempleo provocaron un recrudecimiento de las políticas de migración y asilo por parte de los gobiernos, al tiempo que los debates se centraban en los movimientos migratorios como amenaza para las sociedades europeas (Karyotis, 2007). Conviene mencionar que, tal y como apunta Onghena (2015), la crisis de los refugiados se enmarca en una Europa con notables medidas de austeridad a causa de la crisis que afecta a la sociedad y a la economía, y la alarma social e inseguridad desencadenada por el terrorismo, afectando a los valores de tolerancia y apertura de la comunidad europea. DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 104 Apunta Gzesh (2008) que es en esta coyuntura donde se enmarcan las prácticas orientadas al control y limitación de los flujos migratorios no deseados por los países de acogida y que influyen directamente en la población desplazada. Es por ello, y aludiendo a Sigona (2005) y ACNUR (2020), que el número total de personas reconocidas con el estatus de refugiado ha disminuido progresivamente. Es en este contexto donde han surgido otras categorías administrativas para definir situaciones específicas y de vulnerabilidad dentro de la población refugiada, pero que conllevan un nivel de protección menor con respecto al estatus de refugiado (como ya hemos visto, refugiados de facto, solicitantes de asilo, protección subsidiaria, protección internacional, protección por razones humanitarias o permisos de residencia temporales) (Castles y Miller, 2004; Espinar Ruiz, 2010). Así pues, la clasificación procedente de la migración forzosa no atiende a una delimitación científica, sino que es el resultado de decisiones adoptadas por Estados y organizaciones internacionales derivadas de las negociaciones políticas realizadas en los últimos 60 años. Las realidades sociales complejas se diferencian en categorías para dar cumplimiento a objetivos legales y políticos, suponiendo tipos de protección y asistencia dispares (Castle, 2007). No obstante, se produce un incremento de refugiados no reconocidos en los países de destino, puesto que aun cumpliendo los criterios recogidos en la Convención de Ginebra de 1951 sus solicitudes de asilo no obtienen una resolución favorable, a la vez que aumentan los obstáculos y/o dificultades en la salida de los países de origen y durante las rutas migratorias, intensificándose las redes de migrantes irregulares (Espinar Ruiz, 2010). En conjunto, la construcción teórica en torno a la delimitación entre migración y refugio se traduce en la determinación de normas legales, que se asientan sobre cuestiones políticas, filosóficas, morales y prácticas. Bajo esta premisa, en este capítulo abordamos el marco normativo europeo y español en materia de migración, asilo y acogida, con atención al reasentamiento y a las vías complementarias para profundizar en el procedimiento de las solicitudes de protección. Finalizamos vinculado la migración en la Agenda 2030 y con el impacto de la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las personas refugiadas. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 105 2.1 EL SISTEMA DE ACOGIDA E INTEGRACIÓN: DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS AL PACTO MUNDIAL SOBRE LOS REFUGIADOS Los desplazamientos de personas a través de fronteras internacionales se asientan sobre leyes y normativa vinculante, marcos jurídicos no vinculantes, acuerdos entre Estados para la cooperación en materia migratoria; marcos, instrumentos y agentes institucionales; y procesos de diálogo que contribuyen a un acuerdo entre Estados configurando la gobernanza mundial. Destacan, las iniciativas y los diálogos para dar empuje a la adopción de medidas más sólidas a nivel internacional, como la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la respuesta a los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes (Naciones Unidas, 2016), y las negociaciones en torno a los pactos mundiales sobre migración y refugiados; las propuestas para elaborar marcos jurídicos que favorezcan la protección de los migrantes, particularmente, la Iniciativa Migrantes en Países en Crisis y la Iniciativa Nansen sobre los movimientos transfronterizos originados por conflictos y desastres naturales; o la introducción de los desplazamientos migratorios internacionales en las respuestas mundiales a cuestiones como el desarrollo sostenible y el cambio climático (OIM, 2018). Partimos de la normativa internacional que reconoce y protege la integridad y dignidad de cada persona sin distinción, por consiguiente, de los Derechos Humanos. Son parte constituyente del derecho internacional consuetudinario y formulados en multitud de documentos legislativos internacionales, nacionales y regionales bajo la denominación de instrumentos sobre derechos humanos, viéndose representados por la Carta de las Naciones Unidas (1945) y la Carta Internacional de Derechos humanos, integrada por la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966). Son algunas de las disposiciones contempladas en la Declaración Universal de Derechos Humanos las que conforman el Derecho Internacional Consuetudinario, normativa cuya potestad proviene de la práctica regular y persistente de los Estados, más que de su formulación oficial en un sistema jurídico, específicamente, se incluyen la prohibición de la esclavitud, la tortura, la detención arbitraria de larga duración y los asesinatos extrajudiciales. En esta línea, aludimos al Derecho Internacional Humanitario DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 112 La segunda fase del SECA surge con el Tratado de Lisboa (2007), que no entraría en vigor hasta 2009, implicando un cambio sustancial en la transformación de las medidas de asilo, en el que se sobrepasan las normas mínimas para centrarse en un procedimiento común de asilo. Más concretamente, este sistema común debe basarse en un estatuto uniforme de asilo, protección subsidiaria y protección temporal; criterios y mecanismos que deben definir el Estado miembro responsable de examinar una solicitud; procedimientos comunes para conceder o retirar el estatuto uniforme de asilo o de protección subsidiaria; normas para las condiciones de acogida; y asociación y cooperación con terceros países. También, este Tratado origina el principio de solidaridad y de reparto equitativo de la responsabilidad entre los Estados miembros en materia de asilo, recogido en el TFUE (2007) (Parlamento Europeo, 2021). Con posterioridad, el Programa de Estocolmo (2010-2014) adoptado por el Consejo Europeo en 2009, consolida el objetivo de establecer un espacio común de protección y solidaridad asentado en un procedimiento común de asilo y un estatuto unificado, poniendo de relieve las funciones de facilitación, coordinación y refuerzo que debe desempeñar la nueva Oficina Europea de Apoyo al Asilo (OEAA). Un año antes, el Parlamento Europeo aprobaba el Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo, con el objetivo de establecer los fundamentos de las políticas de inmigración y asilo para la Unión Europea sobre una base de solidaridad y responsabilidad mutua entre los Estados miembros y de colaboración con otros países. Son cuatro los objetivos imperativos que se recogen: un sistema europeo común de asilo a partir de la Convención sobre los Estatutos de Refugiados y las obligaciones de los Estados miembros a través de tratados internacionales; un enfoque sistemático para la gestión de los flujos migratorios trasnacionales; el impulso de políticas de integración; y la cooperación entre los países de origen y tránsito habida cuenta del desarrollo de las sociedades (Gutiérrez Rodríguez, 2018). En la actualidad, la normativa vigente en Europa se fundamenta en los textos refundidos del Reglamento (UE) nª 604/2013 del Parlamento Europeo y el Consejo (Reglamento Dublín III), que sustituye al Reglamento (CE) no 343/2003 del Consejo (Reglamento Dublín II); el Reglamento (UE) n° 603/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, relativo a la creación del sistema «Eurodac» para la comparación de las impresiones dactilares; la Directiva 2013/33/UE del Parlamento JESICA NÚÑEZ GARCÍA 113 Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, por la que se aprueban normas para la acogida de los solicitantes de protección internacional; la Directiva 2013/32/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre procedimientos comunes para la concesión o la retirada de la protección internacional; y, por último, Directiva 2011/95/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 13 de diciembre de 2011 por la que se establecen normas relativas a los requisitos para el reconocimiento de nacionales de terceros países o apátridas como beneficiarios de protección internacional, a un estatuto uniforme para los refugiados o para las personas con derecho a protección subsidiaria y al contenido de la protección concedida. Salvo el texto refundido de la Directiva sobre reconocimiento que entró en vigor en 2012, los restantes documentos iniciaron su vigencia en 2013, lo que ocasionó que su trasposición tardía al año 2015 coincidiese con el periodo de tiempo de mayor crisis migratoria. Al analizar la relación entre países, debemos referir el Enfoque Global de la Migración y la Movilidad (2011), adoptado por la Comisión Europea, que define las formas de diálogo político y cooperación operativa entre la UE y terceros países, y que se dirige a organizar adecuadamente la migración legal, prevenir y contrarrestar la irregular y potenciar la protección internacional. Este enfoque representa el marco general de la política de migración exterior y de asilo. En esta línea, el Consejo Europeo y su homólogo en Turquía convinieron en el 2016 un plan de acción para reducir la afluencia de migrantes irregulares hacia Europa a través de este país, resultando la Declaración UE-Turquía (2016). Todos los nuevos migrantes en situación irregular y solicitantes de asilo que entrasen desde Turquía a la Unión Europea a través de las islas griegas y cuyas solicitudes de asilo no fuesen aceptadas, debían ser retornados a Turquía. Es en este acuerdo donde se recoge que, a cambio de una mayor liberalización de visados para los ciudadanos turcos y un pago en el marco del Mecanismo para los refugiados en Turquía hasta 2018, por cada solicitante de asilo de origen sirio regresado a Turquía, otro sirio procedente de Turquía será reasentado en algún Estado miembro. Paralelamente, en un momento en el que los desplazamientos forzosos llegan a cifras históricas, se aprueba la Declaración de Nueva York para los Refugiados y Migrantes (2016) por la Asamblea General de las Naciones Unidas, manifestando la voluntad política de los dirigentes mundiales de proteger derechos y compartir responsabilidades DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 114 en materia de migración y asilo. Así, a fin de cumplir con este compromiso se establece un marco de acción integral para dar respuesta a las necesidades específicas de los refugiados, mejorar su autosuficiencia, mitigar las presiones sobre los países de destino, facilitar el acceso a las soluciones que impliquen a terceros países y contribuir a mejorar la situación en los países de origen que posibilite el retorno seguro de los refugiados. En tal coyuntura, surge el Pacto Mundial sobre Refugiados (2018), ratificado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el propósito de hacer frente, desde una perspectiva global e integradora, a la crisis migratoria. De esta forma, la hoja de ruta de este Pacto se asienta sobre el Marco de Respuesta Integral para los Refugiados (Comprehesive Refugee Response Framework – CRRF). En la base de esta estrategia se sitúa la inclusión como objetivo clave a través de la coordinación entre los propios refugiados y los ciudadanos del país de acogida, los organismos y agentes implicados, como las organizaciones internacionales y regionales, las autoridades nacionales y locales, las instituciones económicas internacionales, los mecanismos de coordinación y asociación regionales, los asociados a la sociedad civil, el sector privado, el ámbito académico y los medios de comunicación. Concretamente, se identifican los principios fundamentales en la respuesta integral: recepción y admisión rápida y respaldada, apoyo a las necesidades inmediatas (educación, sanidad, trabajo, e idioma), participación e implicación en las instituciones y entidades que acogen refugiados, y ampliación de oportunidades para el acceso a soluciones. Indudablemente, el principio inclusivo que guía este marco de acción tiene consecuencias directas en los refugiados y la comunidad de acogida, puesto que su acceso a la educación, al mercado laboral y a los estamentos de participación ciudadana impulsa la economía local y el desarrollo del país de acogida, a la vez que aumenta sus competencias y habilidades de autosuficiencia. Por ello, facilitar la incorporación de las personas refugiadas en los planes nacionales de desarrollo y en los servicios regionales es esencial para su inclusión, habida cuenta de que los campos de refugiados deben ser una medida excepcional y temporal en casos de emergencia. Además, esta respuesta es coherente con el compromiso de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de “no dejar a nadie atrás” y garantizar los derechos humanos para todos (ACNUR, 2016). Por último, un Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo fue publicado en el 2020 por la Comisión Europea, enmarcado en una de las seis prioridades de la Comisión para 2019- JESICA NÚÑEZ GARCÍA 115 2024, “Promoción de nuestro modo de vida europeo”. Surge con la finalidad de dar un empuje a la paralizada reforma de la SECA, a través de la incorporación del procedimiento de asilo en la gestión general de la migración, relacionándolo con un proceso de control previo a la entrada y de retorno. En particular, propone cinco iniciativas para alcanzar el equilibrio entre la solidaridad y la responsabilidad: - Mayor confianza, promovida por procedimientos mejores y más eficaces. Basado en nuevos controles para las llegadas irregulares, con el fin de distinguir los procedimientos adecuados para cada caso, aportando mayor fluidez al sistema hacia el retorno o la integración. Asimismo, se intensifican las garantías jurídicas y los sistemas de seguimiento para salvaguardar el pleno cumplimiento de los derechos en todo el proceso. En esta línea, se establece una Nueva Agenda de Asilo de la Unión Europea para el seguimiento y la orientación en los procedimientos de asilo y se mejora la base de datos Eurodac para apoyar los procedimientos de control, asilo y retorno, a la vez que se le otorga más apoyo a la Guardia Europea de Fronteras y Costas. - Espacio Schengen y fronteras exteriores mejor gestionadas. El espacio Schengen está constituido por 26 países que suprimieron los controles migratorios en sus fronteras comunes, funcionando en términos de fronteras exteriores como un único país. Con este Nuevo Pacto se pretende restablecer todas las ventajas de este mecanismo al fortalecer la gestión moderna e integrada de las fronteras a través de la presencia permanente de la Guardia Europea de Fronteras y Costas, y contando con un sistema de información unificado para la gestión de la migración y las fronteras. Asimismo, se refuerza el enfoque europeo en materia de búsqueda y salvamento en el mar asentado en una obligación legal y un deber moral, señalando que los Estados costeros son los responsables de la búsqueda y el salvamento y la Unión de su gestión. - Solidaridad efectiva entre los Estados miembros que reciben llegadas masivas de migrantes. Se busca la coordinación de políticas comunes entre los Estados miembros y prestación de apoyo en la planificación de su contribución, a través de un proceso jurídicamente vinculante para que los países europeos se impliquen en la formulación y planificación de sus propios sistemas de acogida, bajo la orientación continua de la Comisión Europea, para tener mecanismos nacionales DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 116 eficaces, flexibles y resilientes. En esta línea, para la reubicación de los grupos vulnerables y las personas rescatadas en el mar se establece un Fondo de Compromisos de los Estados y si no fuese suficiente se convocará un Fondo de Solidaridad, existiendo la alternativa de desarrollar un acto jurídico para asegurar la aportación de lugares de reubicación o medidas solucionadoras. - Capacidades y talentos. Ante el envejecimiento y disminución de la población europea se deben buscar alternativas para la atracción de talento: por una parte, desarrollar vías legales hacia Europa, por medio del reasentamiento, el establecimiento de vías complementarias (programas de admisión y vinculados a estudios o trabajo) y el patrocinio comunitario de los refugiados, con la finalidad de reducir la migración irregular, los costes humanos y económicos que conlleva, y conseguir una sociedad abierta y conectada; y por otra, el apoyo a la integración en las comunidades de destino con la creación de un nuevo Plan de Acción sobre Integración e Inclusión (2021-2027), y una Asociación Europea para la Integración y la incorporación de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo a un grupo de expertos específico que asesora a la Comisión Europea. Específicamente, el objetivo de este grupo de expertos, formado por migrantes o representantes de entidades que trabajen con este colectivo, es ofrecer asesoramiento y experiencia para el diseño e implementación de políticas migratorias, de asilo e integración de migrantes, y que así sean más eficaces y se adapten mejor a las necesidades sobre el terreno. De esta forma, ante los desafíos del desempleo, la falta de oportunidades de formación y la interacción social limitada se busca beneficiar a los recién llegado y a las comunidades locales, incluyendo el enfoque de los migrantes en el desarrollo de acciones. - Profundizar en las asociaciones internacionales. Se ocupa de intensificar la colaboración a través de asociaciones con los países de origen y destino partiendo de cinco áreas de acción clave: apoyar a los países que acogen a refugiados, crear oportunidades económicas próximas al país de origen, combatir el tráfico ilícito de migrantes, y potenciar el retorno voluntario, la readmisión y la reintegración. - Flexibilidad y resiliencia. Ante los posibles cambios en las cifras de llegadas a territorios europeos, es fundamental contar con un plan que garanta una reacción JESICA NÚÑEZ GARCÍA 117 eficaz, rápida y común para todos los Estados miembros, y herramientas, protocolos y medidas para la gestión de crisis. En definitiva, los Estados que han ratificado los instrumentos relevantes del derecho de los derechos humanos y del derecho de refugiados, tanto internacionales como regionales, han aceptado, consecuentemente, obligaciones concretas. Habida cuenta de la responsabilidad primaria que poseen los Estados en la prestación de protección, tanto a sus ciudadanos como a los que se encuentran en su territorio procedentes de otros países, así bien, de la autoridad existente sobre su territorio y población. Lo que hemos visto en estas páginas no es otra cosa que el marco jurídico que sostiene las políticas migratorias y de asilo de los Estados miembros de la Unión Europa y, consecuentemente, de España, contexto del estudio que nos ocupa (Ver Anexo I). Asimismo, el derecho internacional de los derechos humanos admite que la actuación unilateral de los Estados es importante en la regulación de la migración. Es decir, tomando en consideración que el Estado es responsable de la protección de determinados derechos humanos, independientemente de la ratificación de tratados internacionales, deben formular un marco legislativo y políticas de asilo y acogida eficaces en la gestión de la migración (Aleinikoff y Chetail, 2003). 2.1.1 El derecho de asilo en la Unión Europea como una respuesta hacia la integración: evolución de las políticas de asilo y acogida La movilidad humana, en mayor o menor medida y por razones diversas, es una característica intrínseca en todas las sociedades, implicando un necesario fortalecimiento, no solo de los mecanismos de gestión de los flujos migratorios, sino de las políticas de asilo e integración dirigidas a los nacionales de terceros países. Cualquier persona que se desplaza forzosamente de su país de origen huyendo de violencia generalizada o posea el riesgo de sufrir daños graves tiene el derecho de solicitar protección internacional, puesto que el asilo es un derecho fundamental y concederlo a aquellas personas que cumplen los requisitos definidos en la Convención de 1951 es una obligación por parte de los Estados signatarios, entre los que se encuentran los Estados miembros de la Unión Europea (Comisión Europea, 2016). De hecho, como se ha visto, la Unión hizo constar en su corpus legislativo los requisitos para obtener la protección internacional y amplió el concepto mediante la DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 118 creación de una categoría administrativa beneficiaria de protección internacional, además de los refugiados, los perceptores de protección subsidiaria. Tal vez convenga recordar que el derecho de asilo está garantizado por la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (2000) en su artículo 18, a la vez que se añade en el 19 la prohibición de expulsiones colectivas, por lo que se vela por proteger a las personas desplazadas forzosamente de ser expulsadas, devueltas o extraditadas a un Estado en el que corran un grave riesgo hacia sus vidas (tratos inhumanos, tortura, pena de muerte, entre otros). En base al acuerdo llegado por parte de los Estados miembros de la UE para la consecución de una política europea común en materia de asilo, protección subsidiaria y temporal de los desplazados, podemos destacar el Sistema Europeo Común de Asilo (SECA), elaborado desde el Consejo Europeo, constituido por diferentes instrumentos legislativos que abarcan todas las cuestiones del proceso de asilo: - Directiva de Procedimientos: establece unas normas comunes, con el objetivo de que los procedimientos de asilo sean equitativos y eficaces. Se corresponde con la Directiva 2013/32/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre procedimientos comunes para la concesión o la retirada de la protección internacional. - Directiva de Acogida: alude a los criterios comunes mínimos relativos a las condiciones de vida de los solicitantes de asilo, garantizando un acceso al sistema sanitario, mercado laboral, alimentos y vivienda. Concretamente es la Directiva 2013/32/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre procedimientos comunes para la concesión o la retirada de la protección internacional. - Directiva de Requisitos: estipula los criterios para la concesión del estatuto de refugiado o de una protección subsidiaria, y reconoce unos derechos específicos a las personas beneficiarias de protección, tal como protección social, asistencia, sanitaria, permisos de residencia, documentación de viaje, y acceso al empleo y al sistema educativo. En particular, se recoge en la Directiva 2011/95/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de diciembre de 2011, por la que se establecen normas relativas a los requisitos para el reconocimiento de nacionales de terceros países o apátridas como beneficiarios de protección JESICA NÚÑEZ GARCÍA 119 internacional, a un estatuto uniforme para los refugiados o para las personas con derecho a protección subsidiaria y al contenido de la protección concedida. - Reglamento de Dublín: determina quien es el Estado miembro de la UE responsable de la evaluación de una solicitud de asilo. Se detalla en el Reglamento (UE) nº 604/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo de 26 de junio de 2013 por el que se establecen los criterios y mecanismos de determinación del estado miembro responsable del examen de una solicitud de protección internacional presentada en uno de los estados miembros por un nacional de un tercer país o un apátrida. La figura que se presenta a continuación refleja los principios fundamentales del marco jurídico en materia de asilo, a fin de distinguir los derechos con reconocimiento general sobre los que se asientan los instrumentos legislativos para la inclusión de los nacionales de terceros países. Figura 12. Principios fundamentales de la integración de los desplazados forzosos en el marco jurídico. Nota. Elaboración propia a partir de OIM (2020). Principio de no discriminación. Derecho a la educación. Derecho a unas condiciones de vida digna (por ejemplo, a una vivienda). Derecho a un empleo y a condiciones de trabajo adecuadas, prohibición del trabajo forzoso/obligatorio, libertad de asociación, derecho a fundar sindicatos y a afiliarse a ellos. Derecho al acceso al sistema sanitario. Derecho a la libertad religiosa Derecho de voto de los nacionales, y posibilidad del Estado de hacerlo extensivo a los migrantes en situación regular. Derecho de los niños y niñas a obtener una nacionalidad. Derecho al respeto de la vida familiar a través de la reunificación familiar. Derecho del niño a no ser separado de sus progenitores siguiendo el principio del interés superior del niño. PRINCIPIOS DEL MARCO JURÍDICO PARA LA INTEGRACIÓN DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 120 En este sentido, la Comisión Europea contribuye a las políticas de integración dirigidas a los nacionales de terceros países de los Estados miembros. En particular, el Consejo de Justicia y Asuntos de Interior, del Consejo Europeo, estableció en 2004 los objetivos de los Principios Básicos Comunes para una política de integración de migrantes, poniendo de relieve que la integración es responsabilidad de los Estados más que de la Unión Europea en su conjunto (Illamola, 2011). Se trata de un instrumento que expone principios fundamentales y orientaciones sobre las que deben asentarse las acciones de los Estados e instituciones en materia de competencias compartidas para un enfoque común de integración nacionales de terceros países (Comisión Europea, 2016). Sin embargo, como veníamos adelantando, la competencia de la Unión Europea es limitada en cuanto a integración se refiere. Con todo, junto con otros instrumentos existentes como el Foro Europeo de la Migración, el Fondo Europeo para el Retorno, el Portal Europeo sobre Integración y la Red Europea de Integración, debemos señalar que la Comisión Europea ha desarrollado un Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) (2014-2020) (Reglamento 516/2014, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014), sustituyendo así el anterior Programa Marco de Solidaridad y Gestión de los Flujos Migratorios (2007-2013), donde se ubicaba el Fondo Europeo para los Refugiados, dirigido a la mejora de las condiciones de acogida e integración de las personas refugiadas y desplazadas, a la vez que se formulaban, supervisaban y evaluaban las políticas de asilo en el marco del Sistema Común Europeo de Asilo. Dados los enormes costes que se generan en los Estados, especialmente los que acogen mayor número de entrada de nacionales de terceros países, por las acciones de asilo y acogida, el FAMI, gestionado conjuntamente por la Comisión Europea y los Estados miembros, aporta recursos económicos a los países, con objeto de cubrir programas estratégicos nacionales plurianuales. Es, pues, el resultado de una responsabilidad y solidaridad compartida, al mismo tiempo que pretende incrementar la eficacia en la gestión de los flujos migratorios hacia la frontera europea. El Fondo distingue, con clara interdependencia, entre acciones de asilo, integración y retorno, y contribuye a impulsar iniciativas orientadas a lograr los siguientes objetivos: fortalecer, consolidar y desarrollar todos los elementos del Sistema Europeo Común de Asilo, inclusive su dimensión exterior; reforzar la migración legal hacia la frontera europea en virtud de las necesidades sociales y económicas y favorecer la integración efectiva de los migrantes; diseñar estrategias de retorno equitativas y eficientes en los países europeos, JESICA NÚÑEZ GARCÍA 121 centrando esfuerzos en la sostenibilidad del retorno y la readmisión efectiva en los países de origen y destino; y, por último, ampliar la solidaridad y la distribución de responsabilidades entre los Estados miembros a través de la cooperación práctica (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, 2019; Porras Ramírez, 2017). Otro de los hitos fundamentales, es la creación de una Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO) (Reglamento 439/2010, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de mayo de 2010), que funciona como centro de referencia en materia de asilo con el objetivo de contribuir al desarrollo del Sistema Europeo Común de Asilo, facilitando la cooperación entre los Estados miembros en el cometido de conceder protección a quienes se la soliciten. Sus funciones, de carácter técnico y operativo, son clave en aquellos sistemas de recepción, acogida y asilo que se ven sometidos a presiones migratorias por la cantidad de llegadas. Además, la Oficina presta apoyo en la elaboración de un corpus legislativo en la Unión en materia de asilo, poniendo de manifiesto la necesidad de mejorar su coordinación con la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costa y la Oficina del Defensor del Pueblo Europeo, y sus recursos económicos y humanos, con el fin de emitir “informes de alerta rápida” cuando la presión migratoria sea notable y existan posibilidades de poner en peligro los derechos de los solicitantes de asilo. Consecuentemente, se han establecido “equipos de apoyo al asilo” formados por expertos, y cuyo cometido es acudir, durante un tiempo limitado, ante la solicitud de un Estado miembro sometido a una presión concreta, para compartir su experiencia en cuestiones de acogida, formación, información sobre los países de origen y tramitación y gestión de las solicitudes de asilo, sobre todo de colectivos vulnerables. Por último, EASO ha desarrollado una estrategia vinculada a la dimensión externa del Sistema Europeo Común de Asilo, con el objetivo de reforzar la función de la Unión Europea en el reasentamiento de refugiados entre todos los Estados miembros en coordinación con el ACNUR y la OIM (Porras Ramírez, 2017). En definitiva, las medidas adoptadas con la intención de mejorar la gestión de la llegada masiva de personas con necesidad de protección internacional, además de las estrategias de reubicación y reasentamiento, ha puesto de relieve la necesidad de que los Estados miembros, inexpertos en la materia, elaboren acciones eficaces de acogida e integración. Partimos de la premisa, amparados en los tratados internacionales, de que es DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 128 según la Convención del 1951, sino también de todas aquellas personas necesitas de protección. De acuerdo con Garcés y Moreno (2019) y Gil Bazo (1998), esta ley solo puede entenderse teniendo en consideración la época histórica en la que se elabora, con los antecedentes de la acogida por otros países de millones de refugiados españoles como consecuencia de la dictadura franquista y con la intención de iniciar un sistema de asilo respetuoso con los derechos humanos. Tras la entrada en vigor de este primer instrumento legislativo en materia de asilo, el número de solicitudes de asilo se incrementó progresivamente en el contexto español, como demuestran los datos. Si en el año 1984, el número de requerimientos era de 1.100, se alcanzan los 4.000 en 1989, 8.600 en 1990, 11.700 en 1992 y 12.615 en 1993. Aun con estas cifras, España seguía teniendo un volumen de solicitudes de asilo muy inferior a Estados miembros como Alemania (322.599), Francia (26.662), Reino Unido (28.000) o Holanda (35.399). Con todo, la Ley de Asilo y Refugio (Ley 5/1984) fue modificada por la Ley 9/1994, de 19 de mayo reguladora del derecho de asilo y de la condición de refugiado, y por la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, al considerar que era necesario incorporar los nuevos documentos normativos internacionales y europeos (como el Convenio de Dublín de 1990), revisar el sistema de asilo y delimitar las diferencias entre los inmigrantes económicos y los refugiados. Es crucial poner de manifiesto el enfoque restrictivo que acoge esta nueva ley, acorde a las exigencias impuestas por la Unión Europea para salvaguardar la frontera sur y frenar así los flujos migratorios llegados por España en dirección a toda Europa. Es más, esta segunda ley se formula tan solo un año después de la ratificación del Convenio de Schengen en 1993 (Parlamento Europeo, 2021). La Ley de Asilo y Refugio de 1994 (Ley 9/1994) incorporó cambios significativos, tanto de contenido como de procedimientos. Por una parte, se asoció la protección especial a personas vulnerables, pero que no poseían el estatus de refugiado de la Convención de 1951, al régimen general de los inmigrantes, por lo que el asilo solo podía concederse a los refugiados que cumpliesen los criterios identificativos de la Convención. Por otra, se establece una nueva fase de control de acogida, previa a la solicitud de asilo, incorporando el procedimiento de inadmisibilidad, implicando el rechazo de la mitad de las solicitudes realizadas en la frontera entre 1994 y 2009 y sin presentarlas a revisión. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 129 Además, entre las pocas que fueron admitidas a revisión, casi el 70% fueron rechazadas (Fullerton, 2015). Lo que se demuestra es que era prácticamente imposible ser beneficiario de asilo en España. En este contexto, y a fin de incorporar nuevas directivas europeas, surge la necesidad de formular una nueva ley, la Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria, introduciendo la perspectiva de género y la orientación sexual como motivos de persecución, el reconocimiento del estatuto de refugiado a mujeres víctimas de trata, o la protección a personas en situaciones vulnerables, como menores no acompañados, familias monoparentales, mujeres embarazadas, y víctimas de violencia física, psicológica o sexual. Además, se produce una reducción de las causas que motivaban el rechazo de las solicitudes de asilo y, por tanto, del número de inadmisibles, puesto que según la Ley de Asilo y Protección Subsidiaria (Ley 12/2009), la inadmisibilidad debía reservarse para los casos que los que no fuera competencia de las autoridades españolas, mientras que fuese la responsabilidad de valorar la solicitud otro Estado miembro acorde al Reglamento de Dublín, o cuando no se cumplieran requisitos específicos, como un solicitante procedente de un país europeo o de otros considerados “seguros”. Aunque con esta nueva ley se buscaba un fortalecimiento del derecho de asilo con una definición más amplia y procedimientos menos restrictivos, en su aplicabilidad, no fue así (Morgades, 2015; Solanes, 2010). Una de las mayores limitaciones del sistema de asilo nacional es que la ley de asilo española sigue sin desarrollo reglamentario, ocasionando que no se hayan definido algunos de los procedimientos que exigen una mayor especificidad y formalización para su aplicación, en especial, el de acogida, o disposiciones de ley que deben ser formuladas reglamentariamente, como el acceso a las embajadas o el proceso a seguir para examinar la necesidad de ser reubicado a España. Solo disponemos del texto consolidado del Real Decreto 203/1995, de 10 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de aplicación de la Ley 5/1984, de 26 de marzo, reguladora del Derecho de Asilo y de la condición de Refugiado, modificada por la Ley 9/1994, de 19 de mayo (modificado por RD 865/2001, de 20 de julio, y por el RD 2393/2004, de 30 de diciembre); el Real Decreto 1325/2003, de 24 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento sobre régimen de protección temporal en caso de afluencia masiva de personas desplazadas; y, por último, el Real Decreto 865/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida. DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 130 He aquí el no cumplimiento de España de los acuerdos comunitarios y las consecuentes sanciones de la Comisión Europea por no hacer constar las tres principales directivas del SECA, concretamente, los procedimientos de asilo (2013/32/UE), los requisitos de asilo (2011/95/UE) y las condiciones de acogida (2013/33/UE) en la legislación española. Concordamos con Garcés-Mascareñas y Moreno-Amador (2019) en atribuir esta falta de reglamentación en materia de asilo al bajo nivel de prioridad atribuido por parte de los diferentes responsables políticos a esta cuestión, quienes se amparaban en las modificaciones constantes de las directivas europeas, aludiendo que no podían seguir ese ritmo. En este contexto, se constituye el sistema de acogida español, caracterizado por la inexistente participación de las administraciones regionales y locales, y por subcontratar a organizaciones sociales para el desarrollo de sus funciones (Garcés y Moreno, 2019). En 1987 se crean los cuatro centros de acogida estatales, denominados Centros de Acogida a Refugiados (CAR), formalizados por decreto ministerial en el 1989 (Orden Ministerial de 13 de enero de 1989 regula los Centros de Acogida a Refugiados y Asilados y la Resolución de 6 de julio de 1998 aprueba el Estatuto Básico de los CAR y desarrolla la Orden 13-1-1989, que los regula) y regulados por la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, en la que se hace referencia a los programas específicos dirigidos a extranjeros que posean la condición de solicitantes de asilo, refugiados, apátridas o beneficiarios de protección internacional. Los CAR son instituciones de titularidad pública, diseñados a fin de prestar alojamiento, manutención y atención psicosocial primaria, así como otros servicios dirigidos a facilitar la convivencia e integración en la comunidad receptora. Se destinan a los solicitantes de asilo, beneficiarios de protección internacional o temporal, que no cuenten con trabajo o con recursos económicos necesarios para atender sus necesidades y las de su familia, que no padezcan un discapacidad física o psíquica o alguna enfermedad transmisible, y que acepten bajo declaración expresa, la normativa por la que se rige el centro (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, 2019). En este contexto, es conveniente aludir a las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) en materia de asilo, las cuales han recibido subvenciones desde los años 80, pero no fue hasta 1992, como consecuencia de las solicitudes de asilo a causa de la guerra de JESICA NÚÑEZ GARCÍA 131 los Balcanes, que se tomaron medidas en cuanto a vivienda. En 1993 la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ofrecía 450 plazas en el marco del programa estatal de acogida, le seguía la Cruz Roja con 150 plazas y una larga experiencia en el ámbito de asilo, y la Asociación Comisión Católica Española de Migración (ACCEM) que surge como un departamento de la Comisión Episcopal de Migraciones en 1991 y que contaba con 128 plazas. Por tanto, a principios de los años 90, las tres organizaciones de asilo, bajo mandato y con financiación del Estado, gestionaban más de 700 plazas para la acogida de refugiados, mientras que los centros estatales no alcanzaban las 500. Estas cifras, así como el número total de plazas para acoger a solicitantes de asilo y refugiados escasamente se ha modificado hasta el 2014 y la llegada masiva de migrantes internacionales (Garcés y Moreno, 2019; Illamola, 2011). Consiguientemente, el número de plazas del sistema de acogida español ascienda a 2.906, de las cuales 420 están gestionadas por los CAR y 2.986 por las diferentes ONG en centros o pisos de acogida (López Martín et al., 2016). En suma, el sistema de acogida sigue estando regulado por el mismo decreto ministerial que dio origen a los cuatro centros estatales en 1989. Es en este mismo instrumento jurídico donde se fija en los 6 meses la estancia máxima en los CAR (excepto, si la solicitud de asilo se resuelve antes de ese plazo, suponiendo el fin o en caso de necesidad probada, pero nunca superando el tiempo de la resolución de su procedimiento de asilo), no aludiendo al tiempo de permanencia en los centros de acogida de las OSC. Los programas de acompañamiento y los subsidios posteriores a los 6 meses de estancia en los centros de acogida no se contemplan en el Decreto ni en la Ley de Asilo vigente, provocando inestabilidad y dificultades en la integración de los refugiados en nuestro país (Garcés y Moreno, 2019). Por último, consideramos relevante abordar el Programa Nacional FAMI (20142020) formulado siguiendo el marco jurídico y sus reglamentos específicos, las características del fenómeno migratorio en España y las necesidades específicas del contexto. Así bien, el Fondo de Asilo, Migración e Integración da respuesta a las estrategias nacionales formuladas para cada uno de los objetivos previstos en su aplicación en la UE (Ministerio del Interior, 2018): - Reforzar el establecimiento del Sistema Europeo Común de Asilo y el desarrollo de proyectos de reasentamiento. DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 132 - Diseñar e implementar estrategias de integración que aborden las diferentes variables influyentes en el proceso bidireccional con la sociedad de acogida, tomando en consideración las necesidades de integración de los nacionales de terceros países y las características específicas según la categoría administrativa en la que se enmarque. - Desarrollar estrategias de retorno, incorporando un elemento de retorno voluntario asistido y, si fuese necesario, de reintegración. Es evidente que a nivel estatal el sistema de asilo y acogida de refugiados debe sufrir un cambio para adaptarse a las necesidades del fenómeno en la actualidad y ser una prioridad de las políticas públicas. 2.1.3 Procedimiento de solicitud de protección internacional en España: características y fases Las condiciones en que las personas nacionales de terceros países y las personas apátridas podrá beneficiarse en España de la protección internacional integrada por el derecho al asilo y a la protección subsidiaria se determinan en la legislación de acuerdo con lo previsto en el artículo 13 de la Constitución y la normativa internacional de acuerdo con la Convención de 1951 (CEAR, 2019). El marco normativo europeo, con su reforma del SECA (Consejo Europeo, 2017) incorpora novedades en el procedimiento de asilo dirigidos a establecer procesos más eficientes y rápidos en la tramitación de los expedientes de asilo. En particular, se desarrollan disposiciones sobre el acceso al procedimiento con requisitos complementarios para las actuaciones en las fronteras exteriores de la UE y en los CIE; se determina que el proceso de resolución de la solicitud de asilo no puede superar los 6 meses, aunque se recoge, de forma excepcional, la ampliación hasta los 21 meses en casos especiales; se incorporan garantías procesales de protección que deben ser aplicadas en solicitantes menores de edad, personas con diversidad funcional, personas pertenecientes al colectivo LGTB u otro colectivo en situación de vulnerabilidad; y, por último, se establecen nuevas reglas vinculadas a las solicitudes de asilo reiterativas (CEAR, 2020). Con respecto a la Directiva sobre Condiciones de Acogida, se recoge que los solicitantes de asilo deben tener acceso al mercado laboral después de un periodo de tiempo máximo de 9 meses desde la formalización de su solicitud. También, incorpora la JESICA NÚÑEZ GARCÍA 133 clasificación de las posibles variables causales de internamiento de los solicitantes. Además, regula el recurso contra las órdenes de internamiento y establece la obligación de realizar una evaluación individual para identificar las necesidades específicas de acogida, al mismo tiempo que se garantiza el acceso a la atención psicológica de todas ellas (CEAR, 2015). En este sentido, con la finalidad de que el derecho de asilo sea efectivo y se respete el principio de no devolución, todas las personas en situación de vulnerabilidad que necesiten protección internacional deben contar con la posibilidad de acceso al procedimiento de asilo. En particular, se distinguen tres pasos para acceder al procedimiento (CEAR, 2019; OEAA, 2016) (ver Figura 13): Primeramente, la formulación de una solicitud es el acto de expresar, de cualquier modo y ante cualquier autoridad, la voluntad de obtener protección internacional. En el momento que haya manifestado su intención de solicitar asilo se considera solicitante, con todos los derechos y deberes asociados a este estatuto determinado. Existen varias vías para formalizar la solicitud, las dependencias habilitadas en los pasos fronterizos, en aeropuerto y puertos internacionales; los Centros de Internamientos para Extranjeros (CIE), en el país de destino, en las comisarías de policía autorizadas, Oficinas del Extranjero y Oficinas de Asilo y Refugio; y, por último, en las embajadas, siguiendo un acceso diplomático, siendo los Embajadores los facilitadores del traslado de los solicitantes de protección internacional a España para proceder con su solicitud. Seguidamente, con la solicitud de asilo ya formulada, las autoridades competentes deben registrarla en un plazo determinado. Si se ha realizado ante una autoridad con responsabilidad directa el plazo máximo es de tres días hábiles desde la formulación, en cambio, si se ha llevado a cabo ante otras autoridades (policía, guardia de fronteras, autoridades de inmigración o personal de un CIE) puede ampliarse hasta los 6 días. Cabe destacar que, si por circunstancias excepcionales, se producen numerosas solicitudes de forma simultánea el plazo previsto se extiende hasta los 10 días. Finalmente, la presentación de una solicitud de asilo se corresponde con el momento en el que el solicitante facilita documentación o información para completar el expediente creado al registrar la solicitud, e inicia el examen en primera instancia. DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 134 A este respecto, siendo solicitante de protección internacional, tal y como recoge la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (2016), los derechos de los que dispone y los deberes que debe cumplir, se concretan en: derecho a la permanencia, derecho a materiales básicos de acogida, acceso a servicios de interpretación, derecho a ser informado, derecho a comunicarse con el ACNUR u otro organización internacional que preste asesoramiento jurídico, garantías en caso de internamiento, asistencia adecuada en caso de necesidades especiales vinculados con el procedimiento o la acogida, y, por último, obligación de cooperar. Una vez presentada la solicitud de asilo, se distinguen dos fases con características distintivas en función del lugar donde se ha iniciado el procedimiento (Ministerio del Interior, 2016). Por un lado, la fase de admisión a trámite se inicia con una valoración general de todas las solicitudes formalizadas, en la que se aportan todas aquellas que no corresponden examinar a España, las que son una repetición de una solicitud anterior o las presentadas por ciudadanos/as de algún Estado miembro. Si bien, el procedimiento y sus características e implicaciones en esta primera fase son diferentes según el escenario de presentación. En particular, si la solicitud se ha formalizado en algún punto autorizado del territorio, se comunica en el plazo máximo de un mes si el requerimiento de protección es admitido a trámite, y en su caso, si se debe proceder con urgencia a la vista de las imperantes necesidades. Si la solicitud no es admitida a trámite, el solicitante debe abandonar España, salvo que tenga acreditación para continuar su estancia, obteniendo la posibilidad de recurrir la decisión ante el juez. En cuanto a solicitudes, presentada en puestos fronterizos, el solicitante debe permanecer en este punto hasta que las autoridades competentes en la materia decidan si la petición se tramita, para este objetivo hay un plazo máximo de cuatro días. Una vez que la solicitud fuese admitida, la entrada a España también sería efectiva y legal, en caso contrario, el solicitante de protección cuenta con la posibilidad de presentar un recurso ante un Juez o Tribunal hasta dos días después de ser informado y teniendo el mismo periodo de tiempo para ser resuelto. Si llegados a este punto, la decisión vuelve a ser negativa, debe abandonar España. Con respecto a las solicitudes de asilo presentadas en un CIE, la tramitación es similar a la de los puestos fronterizos, salvo si el requerimiento es admitido que se tramita por el procedimiento de urgencia. Por otro lado, en la fase de elegibilidad, las solicitudes de protección internacional admitidas en el procedimiento, tanto en frontera como en territorio, son examinadas en JESICA NÚÑEZ GARCÍA 135 profundidad para determinar la concesión de algún tipo de protección en un plazo máximo de 6 meses, que se reduce a tres en los casos urgentes. Los periodos de tiempo pueden verse alterados y se notifican a los solicitantes los motivos del retraso. Además, pueden ser convocados para realizar entrevistas personales, a las que deben acudir obligatoriamente. Así pues, si la decisión es favorable, el solicitante será reconocido como refugiado o persona bajo protección subsidiaria. De lo contrario, debe dejar el país, excepto si dispone de autorización de permanencia. Al igual que en los anteriores casos, contra la decisión negativa, se puede presentar un recurso ante un Tribunal de la Audiencia Nacional. En este sentido, todas las solicitudes presentadas, independientemente del lugar concreto, son examinadas por la Oficina de Asilo y Refugio, y las decisiones tomadas por el Ministerio del Interior. Más concretamente, en las decisiones sobre las solicitudes admitidas a trámite, el Ministerio decide en base a la propuesta de la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio (Ministerio del Interior, 2016). Los solicitantes de asilo, una vez formalicen su solicitud, son informados de las organizaciones estatales y locales que prestan apoyo y asistencia en materia de acogida y asilo, a la vez que se ven beneficiados de los programas sociales que garantizan la cobertura de sus necesidades más básicas. Al mismo tiempo, si el plazo máximo de 6 meses desde el inicio del trámite se ha superado, están autorizados a trabajar, ya que durante el procedimiento no es posible en ninguno de los casos. Habida cuenta de los derechos y deberes como solicitantes de asilo, una vez se conceda la protección internacional, todos los refugiados o beneficiarios de protección subsidiaria obtienen los siguientes derechos (Ministerio del Interior, 2016): - Garantizar no ser devuelto a su país de origen. - Obtener autorización de residencia y trabajo. - Disponer de documentos de identidad y viaje. - Facilitar los reagrupamientos familiares directos. - Acceder a servicios públicos de empleo, educación, sistema sanitario, vivienda, servicios sociales, seguridad social, programas de atención a personas víctimas DE LA MIGRACIÓN AL ESTATUS DE REFUGIO: CONSTRUCCIÓN TEÓRICA Y CLASIFICACIÓN 136 de violencia de género, programas de integración, y formación continua y prácticas laborales. - Recurrir al procedimiento de reconocimiento y homologación de títulos académicos y profesional en las mismas condiciones que los ciudadanos españoles. - Incorporarse a programas de reintegración específicos y de retorno voluntario que se elaboren. - Por último, reducción en los plazos de acceso a la nacionalidad española para los refugiados. Figura 13. Esquema del procedimiento de asilo en España Nota. Elaboración propia a partir de CEAR (2019). Por último, cabe tomar en consideración que a lo largo de 2016 se produjeron cambios de criterio sobre los plazos estipulados para el procedimiento de asilo presentado en la Embajada Posibilidad de solicitar traslado a España Solicitud Frontera y Centro de Internamiento de Extranjeros Denegación Reexamen Denegación Recurso ante la Audiencia Nacional (AN) Casación Tribunal Supremo (TS) Inadmisición Reexamen Admisión Inadmisión Recurso ante el Juzgado Central Contencioso Administrativo (JCCA) Apelación AN Admisión Reunificación familiar Territorio Admisión Admisión Inadmisión Votación Comisión Interministerial de Asilo y Refugio (CIAR) Resolución del Ministerio de Interior Asilo Protección subsidiaria Razones humanitarias Denegar Inadmisición Recurso ante el JCCA Apelación AN Casación TS JESICA NÚÑEZ GARCÍA 137 frontera, suscitando gran inseguridad jurídica y dificultades a las personas solicitantes de asilo, puesto que su tiempo de retención en los puestos fronterizos y en los CIE se vio notablemente ampliado durante la resolución de la admisión a trámite de su solicitud. Así pues, fue ya a partir del 2017, cuando la Oficina de Asilo y Refugio ha empezado a contabilizar en horas todos los plazos de la primera fase del procedimiento, acelerando los trámites iniciales y minorando las problemáticas de la entrada (CEAR, 2017). 2.2 LA MIGRACIÓN Y LA AGENDA 2030 Con los flujos migratorios masivos en el año 2015, se llega al consenso de la necesidad de una agenda para el desarrollo que se ocupe de la migración internacional, a fin de reducir la desigualdad y la pobreza, al mismo tiempo que combatir la exclusión social, la discriminación y la marginalización. He aquí la formulación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) enmarcados en la Agenda 2030, incluyendo y visibilizando las migraciones y el refugio como temas de interés y discusión. Tal vez convenga recordar que el impacto entre migración y desarrollo es bidireccional. Por un lado, los contextos de desarrollo de origen, los países de tránsito y el país de destino desempeñan un papel crucial en la configuración de las motivaciones, aspiraciones, recursos y oportunidades que poseen las personas migrantes; y por otro, los conflictos, el cambio climático, los mercados de trabajo y otras variables vinculadas al desarrollo incentivan la migración y su naturaleza. En este sentido, la Agenda 2030 ofrece un marco general para dar respuesta a la relación compleja y dinámica entre la migración y el desarrollo (OIM, 2018b). La antesala de la creación de la Agenda 2030 se origina con el Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo (2006) impulsado por la ONU, que supuso un hito en materia migratoria, ya que implicaba que los procesos migratorios pasaban a ocupar un papel relevante en las políticas de los Estados miembros y se permitía determinar los mecanismos adecuados para optimizar los beneficios de los movimientos migratorios y minimizar su impacto negativo. En consecuencia, surge el Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo (OIM, 2007), aprobado por el II Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo: Conseguir que la migración funcione (Naciones Unidas, 2013), dirigido a impulsar enfoques interinstitucionales integrales y coordinados, y al seguimiento de la aplicación de instrumentos y normas internacionales y regionales en los flujos migratorios. CAPÍTULO 3 147 CAPÍTULO 3. LA INTEGRACIÓN DE PERSONAS REFUGIADAS EN EUROPA: ANÁLISIS DE LOS FACTORES EDUCATIVOS Y SOCIALES DETERMINANTES La diversidad es, y siempre será, una característica intrínseca a todas las sociedades. Es en este escenario étnico y culturalmente diverso, definido por conflictos de diferente naturaleza, en el que algunos sectores de la población mundial se han visto sustancialmente afectados por las problemáticas derivadas de la dialéctica entre globalización, transnacionalización de las franjas fronterizas y los flujos migratorios masivos. Esto supone no solo intensificar las medidas adoptadas para la gestión de los movimientos migratorios, sino también incrementar esfuerzos en lo que se refiere a las políticas de integración dirigidas a los nacionales de terceros países (Comisión Europea, 2016). Siguiendo a Holsti (2004), el compendio de estos asuntos ha situado a la comunidad de acogida ante retos educativos y sociales sustentados en la atención a colectivos desplazados forzosamente. Así pues, la acción social y educativa tiene lugar en multiplicidad de contextos y con diferentes agentes, cubre numerosas necesidades y los procesos sociales se desarrollan teniendo como base las comunidades en las que se integra (Col, 2013). A este respecto, las ciencias sociales tratan de alcanzar nuevas concepciones epistemológicas basadas en la complejidad de nuestra sociedad, caracterizada por las interacciones con el exterior a causa de la globalización, la interdependencia interna de los subsistemas sociales (política, educación, economía, tecnología, etc.), y la creciente atención a las cualidades del individuo desde su vertiente más social (Ballester y Colom, 2017). Esto nos lleva a tomar en consideración la construcción del sujeto en su entorno, es decir, en su relación con el medio en el que se enmarca, conformando una identidad individual y colectiva en la comunidad (García y García, 2001). Además, la educación, JESICA NÚÑEZ GARCÍA 148 como práctica de interrelación social, se ve impregnada por la política que, junto con la solidaridad y la libertad de circulación como principios fundamentales del proyecto europeo y, asimismo, reguladores del Sistema Europeo Común de Asilo, son los supuestos sobre los que se asienta la inclusión en la Unión. El Libro Verde, de 6 de junio de 2007, sobre el futuro sistema europeo común de asilo (COM (2007) 301 final) de la Comisión de las Comunidades Europeas (2007), ya incluía la necesaria mejora de los procesos integradores de los beneficiarios de protección internacional, que se centraba en fortalecer la legislación comunitaria disponible; elaborar programas de integración orientados hacia el acceso a una vivienda, al sistema sanitario y a los servicios sociales; y concientizar a los agentes del mercado de trabajo sobre la plusvalía que aportan los nacionales de terceros países, reclamando el reconocimiento de cualificaciones. Sobre este particular, el éxito de las políticas de integración en la Unión Europea y los Estados miembros va a estar sujeto a la relación entre el marco político estratégico, coordinado y multidimensional y el apoyo económico. Por ello, destinar recursos y esfuerzos a su formulación favorece la transición a una sociedad europea más cohesionada, inclusiva y próspera (Comisión Europea, 2016). En este sentido, en las últimas dos décadas, la Unión Europea ha establecido, progresivamente, prioridades y objetivos de cara a impulsar las propuestas y oportunidades de integración de los nacionales de los terceros países. Con la entrada en vigor en 1999 del Tratado de Ámsterdam por el que se modifican el tratado de la Unión Europea, los Tratados constitutivos de las comunidades europeas y determinados actos conexos (97/C 340/01) (Parlamento Europeo, 1997), las políticas de la Unión se dirigían por vez primera a la integración de los migrantes procedentes de países no pertenecientes al territorio europeo, con la finalidad de convertirlo en un espacio de libertad, seguridad y justicia. A partir de ese momento, la UE podría dar una respuesta adecuada y tomar medidas para afrontar la discriminación basada en el origen racial o étnico y la religión o las creencias. Se sientan, pues, bajo las Conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo de Tampere de 15 y 16 de octubre de 1999 (SN 200/99) (Consejo Europeo, 1999), las bases jurídicas para el desarrollo de una política común de asilo y migración orientada a la búsqueda de derechos y obligaciones comparables entre migrantes y ciudadanos europeos. Consecuentemente, en la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre una política comunitaria de migración (COM (2000) 757) (Comisión de las Comunidades Europeas, 2000), además de destacar las tres grandes CAPÍTULO 3.LA INTEGRACIÓN DE PERSONAS REFUGIADAS EN EUROPA: ANÁLISIS DE LOS FACTORES EDUCATIVOS Y SOCIALES DETERMINANTES 149 categorías de migrantes a las que deberían dirigirse las actuaciones de integración (inmigrantes por razones humanitarias, tales como las personas refugiadas y las beneficiarias de protección internacional; inmigrantes motivados por condiciones económicas y del mercado laboral; y los inmigrantes admitidos de conformidad con las disposiciones sobre reagrupación familiar), se pone de relieve la contribución de la inmigración para afrontar los problemas sociales y económicos derivados del envejecimiento demográfico que afecta a la UE. Estos dos hitos decisivos, el Tratado de Ámsterdam y el Programa de Tampere, junto con las Conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo de Bruselas de los días 4 y 5 de noviembre de 2004 sobre el Programa de La Haya (Consejo de la Unión Europea, 2004a), evidencian la necesidad de una mayor coordinación entre las iniciativas de la Unión Europea y las políticas de integración nacionales, subrayando que toda propuesta europea debe asentarse sobre unos cimientos epistemológicos comunes y unos objetivos e instrumentos de evaluación delimitados. Es decir, fundamentar la política de asilo e inmigración común de la Unión Europea basada en cuatro directrices generales: sistema europeo común de asilo, la gestión de los flujos migratorios, la colaboración con los países de origen y un trato justo a los nacionales de terceros países. Antes de proseguir conviene reparar en la Comunicación de la Comisión de las Comunidades Europeas (2002) sobre Integración de las cuestiones de migración en las relaciones de la Unión Europea con países terceros (COM (2002) 703 final) donde se instaba a adoptar medidas que impulsasen las políticas comunes de integración dentro de un marco comunitario en todas las instituciones nacionales, regionales y locales con responsabilidades en esta materia y dirigidas, más concretamente, a la acogida inicial de migrantes y refugiados; la inserción laboral; el acceso a educación, sanidad y servicios sociales; el acceso a una vivienda; y la participación cívica, entre otras. Puede afirmarse, pues, el protagonismo de un discurso europeo sobre integración (López Pich, 2007). Esta evolución se ve recogida en la aprobación de los Principios Básicos Comunes (Consejo nº14615/04 de 19 de noviembre de 2004) del Consejo de la Unión Europea (2004c) para la integración de nacionales de terceros países1, constituyendo la hoja de 1 Ver los Principios Básicos Comunes sobre Integración acordados por el Consejo de la Unión Europea y los Representantes de los Gobiernos de los Estados Miembros: https://eur-lex.europa.eu/legalcontent/ES/TXT/?uri=celex%3A52005DC0389 JESICA NÚÑEZ GARCÍA 150 ruta de la política o de la estrategia europea de integración y favoreciendo el diálogo entre la UE, los gobiernos y las instituciones participantes. Más concretamente, los objetivos marco de los principios de actuación que una política de integración común requiere son: - Favorecer la formulación de políticas de integración en los Estados miembros orientadas bajo principios comunes, con el fin de definir prioridades y objetivos propios a partir de un plan general reflexivo. - Fundamentar la elaboración y aplicación de las políticas de integración a través de la identificación de las diferentes funciones de cada una de las autoridades competentes a nivel europeo, nacional, regional y local. Asimismo, se contempla la participación de otros agentes implicados (entidades privadas, empresas, ONG, interlocutores sociales, organizaciones de migrantes y mujeres, entre otras) en los procesos integradores y un mayor compromiso en sus actuaciones, asentada sobre los principios básicos comunes. - Actuar y complementar sinérgicamente con el marco jurídico existente y los instrumentos internacionales y comunitarios en materia de derechos humanos, integración, no discriminación e igualdad entre sexos, y otras políticas de la UE con incidencia directa o indirecta en lo que respecta al asilo y la migración. Por consiguiente, establecer los fundamentos y contribuir a que la Unión profundice en las alternativas procedimentales para continuar con el desarrollo de los instrumentos vinculados a la integración. - Contribuir a estructurar el diálogo continuo entre los poderes públicos, las instituciones y los actores implicados correspondientes en el contexto europeo. Específicamente, favorecer que el Consejo de la Unión Europea examine las estrategias normativas y mecanismos necesarios para intensificar los esfuerzos en la formulación y desarrollo de políticas de integración a nivel nacional y local, compartiendo conocimientos obtenidos en todos los Estados miembro y logrando acuerdo. En tales términos, tiene lugar la aprobación del Programa Común para la Integración. Marco para la integración de los nacionales de terceros países en la Unión Europea, presentada por la Comisión de las Comunidades Europeas (2005a) al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones (COM/2005/0389), dirigido a consolidar e impulsar la puesta en práctica de los Principios Básicos Comunes sobre integración de nacionales de terceros países a través CAPÍTULO 3.LA INTEGRACIÓN DE PERSONAS REFUGIADAS EN EUROPA: ANÁLISIS DE LOS FACTORES EDUCATIVOS Y SOCIALES DETERMINANTES 151 de mecanismos específicos e instrumentos de apoyo desde un enfoque común, a escala europea y nacional, a la vez que se instaba al intercambio entre los agentes implicados en la integración. Este Programa marco, conocido también como la Agenda Común para la Integración, en vigor hasta el 2010, ha sentado las bases estratégicas para implementar la política de integración de la UE y los Estados miembros. Las actuaciones definidas se recogen en el Manual sobre la integración para responsables de la formulación de políticas y profesionales (Dirección General de Justicia, Libertad y Seguridad, 2004, 2007, 2010), las acciones preparatorias en materia de integración dentro del Programa INTI (2005-2006) (Comisión de las Comunidades Europeas, 2005b; Consejo de la Unión Europea, 2005) y en el Fondo Europeo para la Integración de Nacionales de Terceros Países (Consejo de la Unión Europea, 2007a). Desde un enfoque más sólido y coherente en materia de integración y hacia las diferentes esferas políticas y niveles de gobierno, las acciones recogidas en la Agenda Común para la Integración (2005-2010) se dirigen a consolidar la base jurídica sobre las condiciones de admisión y residencia, así como los derechos y responsabilidades de los nacionales de terceros países; desarrollar actividades específicas de cooperación e intercambio de estrategias sobre integración desde la transversalización y evaluación. Además, se confiere autonomía a los Estados miembros para la formulación de prioridades, selección de propuestas de actuación y el procedimiento a seguir adaptado al contexto de aplicación. Con todo, deben ser consideradas elementos principales en el marco normativo nacional y europeo, y a su vez agregar una perspectiva de género en todas las iniciativas, así como una atención específica a la situación de jóvenes y niños/as nacionales de terceros países (Bruquetas et al., 2015). En este sentido, la Comisión Europea, en el análisis de cada uno de los Principios Básicos Comunes, indica iniciativas prácticas y alternativas viables, tanto para los Estados miembros como para el conjunto de la Unión, para ser puestas en marcha y dotarlas de validez. No extraña, por consiguiente, que entre las medidas de apoyo recomendadas, se destaca la creación de Fondos Europeos en materia de integración como canal de participación y consulta de la sociedad civil (López Pich, 2007). Una vez finalizadas las medidas y estrategias cuyo germen residía en el Programa Común para la Integración (2005) Comisión de las Comunidades Europeas (2005a), se JESICA NÚÑEZ GARCÍA 152 pone de manifiesto que los esfuerzos dirigidos a la consecución de los objetivos de integración no han sido suficientes, puesto que, con el transcurso del tiempo, el contexto político, económico y social ha cambiado. Las políticas de integración requieren de la voluntad y el compromiso de los nacionales de terceros países para formar parte de la sociedad de acogida. Así pues, análogamente, dando continuidad a las acciones previstas con anterioridad, se desarrolla la Agenda Europea para la Integración de los Nacionales de Terceros Países (COM(2011) 455 final) (Comisión Europea, 2011), adoptada en julio del 2011 y en vigor hasta el 2015, cuyo germen son las actuaciones y estrategias relativas al aumento de la participación política, económica, cultural y social de los migrantes, a la lucha contra la discriminación desde las acciones locales y a la prestación de apoyo a los terceros países respecto de las medidas previas a la salida, tales como la mejora del procedimiento de reconocimiento de cualificaciones y competencias, información acerca de visados y permisos de trabajo o formación para la adquisición de la lengua del país de destino. Por añadidura, la multiplicidad de oportunidades de financiación disponibles y una mejor utilización de los instrumentos que se encuentran a nuestro alcance favorecería, pues, la participación de los migrantes y la implementación de las políticas de integración ascendentes. En este contexto, se formula el Plan de acción para la integración de los nacionales de terceros países (2016) (COM (2016) 377 final) (Comisión Europea, 2016), cuya hoja de ruta establece 50 acciones a fin de dar soporte al desarrollo y fortalecimiento de las políticas de integración a los Estados miembros y otros agentes implicados. Igualmente, uno de los factores que más ha contribuido a este proceso es la agrupación en cinco ámbitos las acciones a implementar en materia de integración, junto con los instrumentos de mejora de la coordinación, el uso de la financiación y el seguimiento. Más concretamente, se proporciona un marco completo de medidas previas a la salida o llegada, educación, mercado laboral y formación profesional, servicios básicos (fundamentalmente, vivienda y atención sanitaria), y participación activa e inclusión social, a nivel local, regional y nacional. En tal marco de referencia y una vez completadas las iniciativas dispuestas en el Plan de Acción para la Integración del año 2016, se establece un nuevo Plan de acción sobre integración e inclusión (2021-2027) (COM (2020) 758 final) (Comisión Europea, 2020) enfocado en los mismos ámbitos de acción, pero con una diferenciación en los CAPÍTULO 3.LA INTEGRACIÓN DE PERSONAS REFUGIADAS EN EUROPA: ANÁLISIS DE LOS FACTORES EDUCATIVOS Y SOCIALES DETERMINANTES 153 destinatarios y en el enfoque de conjunto. Específicamente, su alcance se amplía para incluir, junto con los nacionales de terceros países, acciones más sólidas dirigidas a la integración de ciudadanos de origen inmigrante de la Unión Europea y a las mujeres, y a una mayor implicación de la sociedad de acogida en las políticas de integración e inclusión. Asimismo, el nuevo itinerario de acción asentado sobre un escenario complejo aporta un enfoque holístico basado en, por una parte, garantizar la inclusión con medidas a largo plazo para todos/as, a través de un apoyo específico y personalizado; y, por otra, intensificar la participación de los nacionales de terceros países, mediante la creación de un grupo de expertos para conocer sus experiencias, y el asociacionismo con diferentes agentes implicados en la integración, cooperando estrechamente con las autoridades regionales y locales. Con todo, en este intervalo de tiempo, la COVID-19 puso de manifiesto la necesidad de incrementar las acciones para facilitar el acceso de los migrantes a los servicios sanitarios. Justamente, la formulación de políticas de integración efectivas, asentadas bajo un sistema coherente que facilite la formación y participación, tanto de los nacionales de terceros países como de las comunidades de acogida, y la adecuada gestión de la inversión de recursos económicos y sociales, contribuye a la creación de una sociedad europea más cohesionada e inclusiva a largo plazo (Comisión Europea, 2016). Tras el aumento de los desplazamientos migratorios a Europa durante los últimos años, la integración se ha convertido en una cuestión crucial. Sin embargo, el grado de experiencia en este proceso difiere sustancialmente entre los Estados miembros de la UE. Es por ello por lo que, a pesar de los esfuerzos realizados y las mejoras observadas, quedan muchos desafíos por resolver y, consecuentemente, la Unión debe acelerar su apoyo al desarrollo de estrategias de integración eficaces, pues es evidente que los nacionales de terceros países afrontan una peor situación en comparación a los ciudadanos europeos, en cuanto a empleo, acceso a la educación y participación e inclusión social (Dirección General de Migración y Asuntos de Interior, 2020). Lo que aquí se enfatiza son las posibilidades que ofrece ampliar el concepto de integración más allá de la contribución de las personas al mercado de trabajo y de la adquisición de la lengua del país receptor, habida cuenta de que la inclusión es efectiva cuando está arraigada en lo que significa vivir en la diversidad de las sociedades europeas (Comisión Europea, 2016; Illamola, 2011; López Pich, 2007; Sebastiani, 2017). JESICA NÚÑEZ GARCÍA 256 En el país de destino, el hogar está compuesto, mayoritariamente, por familias nucleares (53.6%). Es preciso destacar que en el caso de España, también forman parte de estos hogares otros miembros de la familia extensa, caso de abuelos/as o tíos/as (26.1%) (ver Figura 31). El 45.2% tiene entre 1 y 2 hijos/as, el 21% entre 3 y 4 y el 6.4% superarían los cinco. Figura 31. Composición del hogar en el país de origen Por último, en relación con el perfil educativo, las personas encuestadas, mayoritariamente, poseen estudios superiores (46.5%), seguidos de los beneficiarios de protección con estudios secundarios (38,9%), y un 12.7% con estudios primarios. Tan solo el 1.9% afirma no tener estudios. Estos datos nos muestran que el nivel educativo en nuestros participantes es medio-alto. Además, el 82.4% indica que comprende la lengua del país de destino, en nuestro caso, el español, y un 66.9% emplea esta lengua en su hogar, frente al 15.1% que no la emplea nunca o el 15.8% que destaca que solo en alguna ocasión. Esta realidad se explica por la gran presencia en nuestro estudio de participantes procedentes, principalmente, de Venezuela, entre otros países de América del Sur, donde la lengua vehicular es el español. El 70.4% afirma tener dificultades para estudiar en España, porcentaje que podemos explicar por los obstáculos para homologar cualificaciones, el reconocimiento de títulos académicos o la barrera lingüística en alguno de los casos. Finalmente, centrándonos en la actividad laboral en el país de origen, prácticamente la totalidad de los nacionales de terceros países se encontraban activos en el mercado de trabajo (91.8%), desempeñando, según su distribución por sectores profesionales, 53,6 6,6 6 26,1 0 10 20 30 40 50 60 Matrimonio/Pareja con hijos/as Matrimonio/Pareja sin hijos/as Madre/Padre sin hijos/as Otros miembros Hogar en el país de acogida CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 257 mayoritariamente, trabajos en el sector servicios, y actividades profesionales, científicas o técnicas. 5.1.2 Situación social y laboral de las personas refugiadas La situación social y laboral en la comunidad de acogida de los nacionales de terceros países ha diferido con respecto a la que tenían en su país de procedencia. En primer lugar, si analizamos los datos sobre el grado de ocupación laboral, podemos observar como la gran parte no participa del mercado de trabajo en el país receptor (70.9%), apreciándose una inversión negativa con respecto a las circunstancias vividas profesionalmente en su país de origen. Si bien, aclaran que se encuentran en búsqueda activa de empleo. Las personas refugiadas, solicitantes de asilo, protección subsidiaria o protección internacional que cuentan con un trabajo, se enmarca en el sector servicios. En este sentido, el 29.1% que está activo laboralmente ha accedido a su empleo por medio de organizaciones sociales (36.1%); de su red social, específicamente, amistades (41.7%); mediante anuncios (22.2%) o contactando directamente con el empleador (13.9%). A su vez, el 67.6% afirma haber tenido dificultades para insertarse en el mercado laboral, frente al 32.4% que indica lo contrario. Con todo, los/as participantes que señalan obstáculos para acceder a un empleo identifican tener los derechos restringidos (16.7%), es decir, encontrarse aún en el período de tiempo que no puede estar activo laboralmente por el procedimiento de solicitud de protección; falta de reconocimiento de sus cualificaciones (35.5%); no tener la documentación necesaria para incorporarse legalmente al mercado de trabajo (79.2%), de ahí que desarrollen trabajos dentro de la economía sumergida; y, por último, la carencia de competencias lingüísticas (3.1%). En segundo lugar, es necesario poner de manifiesto la situación social y económica que presentan los encuestados. Así pues, el tipo de residencia que poseen en España es en la mayoría de los casos un apartamento o una casa (87.7%), solo el 12.3% indica vivir en un hostal o pensión, o en una organización social. Centrándonos en la situación económica, a los solicitantes de asilo, protección subsidiaria o internacional, se les preguntó en qué grado valorarían su situación económica en la actualidad, comparativamente con sus vecinos y con una prospectiva de dos años. Cabe señalar que la valoración es mala en los dos primeros casos, en cambio, las expectativas de futuro con respecto a su situación económica son más positivas. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 258 Concretamente, solo el 5.1% afirma tener un nivel económico bueno, el 48.1% sostiene que es regular y el 42.4% apunta que es malo o muy malo. Es decir, la mayor parte de la muestra presenta un nivel económico bajo. Es más, si comparan sus condiciones económicas con las de sus vecinos de la comunidad de acogida, los resultados son negativos: el 63.7% manifiestan que es peor o mucho peor, el 28% considera que están en situaciones equiparables, y tan solo el 8.4% expone que su hogar posee una economía mejor o mucho mejor que la de sus vecinos. No obstante, las expectativas de futuro en cuanto al área económica son buenas, puesto que el 67.8% considera que tendrá una situación financiera mejor o mucho mejor, el 12.9% contempla que será la mismo o peor y el 14.2% desconoce las circunstancias en las que estará inmerso de aquí a dos años. No es de extrañar, a la vista de los resultados expuestos, que el 71% de las personas que participan en la investigación reciba ayuda de organismos, entidades o familiares. En suma, los/as participantes tienen un nivel educativo medio-alto, no están activos en el mercado laboral del país receptor, pero sí estaban trabajando en sus países de origen. Justamente, los principales obstáculos para acceder al empleo los sitúan en no tener la documentación necesaria, los derechos restringidos o la falta de reconocimiento de sus cualificaciones. Además, viven en casas o apartamentos y valoran su situación económica como mala o muy mala, y en todo caso peor que la de sus vecinos/as. En cuanto al bienestar y a la calidad de vida percibida, las personas refugiadas o en situación de asilo están, en general, satisfechas con sus vidas en el país de acogida (ver Tabla 19). Su mayor nivel de satisfacción es con el trato recibido por los/as autóctonos/as del país en el que viven. Tabla 19. Grado de satisfacción con el país de acogida AFIRMACIONES SOBRE LA VIDA EN ESPAÑA M DT 1.Con amigos que son de su país de origen 3.53 1.18 2. Con amigos españoles 3.63 1.02 3. Con sus condiciones de vida actual 2.76 1.26 4. Con la ayuda de personas de su país de origen 2.73 1.22 5. Con la ayuda de españoles 3.25 1.28 6. Con su participación en la vida social de España 3.25 1.23 7. Con su salud 3.28 1.30 8. Con la salud de los familiares que viven con usted 3.26 1.22 CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 259 9. Con el trato recibido por los españoles 3.70 1.02 10. Con el trato recibido por personas de su país con las que mantiene relación 3.37 1.19 En cuanto a la resolución de dificultades, las personas refugiadas afrontan los problemas asumiendo la estrategia de planificación para la búsqueda de soluciones, entre las que destaca esforzarse en hacer algo y luchar contra ellos (M = 3.29) y aprender de la experiencia (M = 3.21). En el polo opuesto están la autorreflexión, negando el problema (M = 2.20) o centrándose en sus tareas para olvidarse como si nada pasara (M = 2.24). Finalmente, la búsqueda de apoyos tampoco es una opción, y menos aún descargar sus sentimientos en otras personas (M = 2.07) (ver Tabla 20). Tabla 20. Procedimiento en el afrontamiento de problemas en el país de acogida RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS M DT 1. Me esfuerzo en hacer algo, intento luchar contra ellos 3.29 .85 2. Me digo a mí mismo que no tengo problemas 2.20 .97 3. Evito precipitarme y espero el momento adecuado para hacer algo 2.93 .93 4. Hablo con personas que están en mí misma situación para saber qué hacen 2.76 .94 5. Busco apoyo en mis amistades y en personas cercanas a mí 2.62 .94 6. Me hago un plan y lo sigo 2.90 .91 7. Estoy aprendiendo de la experiencia y he mejorado como persona 3.21 .80 8. Descargo mis sentimientos ante otras personas 2.07 .88 9. Me centro en mis tareas para olvidarme, como si no pasara nada 2.24 .91 Por último, en lo referente a la escala “vida en el país de acogida” (ver Tabla 21), las personas encuestadas informan que les gustaría ser ciudadanos españoles, hacen todo lo posible para que sus hijos tengan amigos/as del país en el que viven y tienen tarjeta de identificación oficial que es reconocida por las autoridades y negocios locales. Sin embargo, no se ven como españoles y consideran que no les pagan de forma justa por el trabajo que hacen en comparación con los autóctonos. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 260 Tabla 21. Grado de percepción de la vida en el país de acogida INTEGRACIÓN EN LA COMUNIDAD DE ACOGIDA M DT 1. A menudo me veo como si fuera español/a 2.83 1.12 2. Me siento cómodo hablando con españoles para hacer las cosas en mi vida diaria 3.73 .96 3. Frecuentemente veo la TV o escucho la radio en español 3.43 1.16 4. En España me siento como en casa 3.44 1.12 5. Frecuentemente acudo a reuniones comunitarias, deportes u otros eventos similares, con españoles y refugiados/as 3.10 1.18 6. Mis vecinos/as españoles y yo nos ayudamos mutuamente si es necesario 3.41 1.08 7. El gobierno español está trabajando para mejorar las vidas de los/as refugiados/as 3.25 1.14 8. El ayuntamiento (gobierno local) se preocupa por los asuntos de los/as refugiados/as 3.05 1.02 9. Trabajo con españoles todos los días 3.01 1.14 10. Me pagan de manera justa por el trabajo que hago en comparación con mis 2.84 .96 11. Tengo acceso a una cuenta bancaria en España 3.31 1.37 12. Puedo acceder a servicios de salud para mi familia y para mí con la misma facilidad que nuestros/as vecinos/as españoles 3.48 1.27 13. Si es posible, me gustaría ser un/a ciudadano/a español 4.16 1.06 14. Soy tratado/a por la ley igual que los/as españoles 3.59 1.09 15. Tengo una tarjeta de identificación oficial que es reconocida por las autoridades y negocios locales 3.79 1.24 16. Hago todo lo posible para que mi hijo/a tenga amigos/as de aquí 3.86 1.07 En conjunto, en cuanto a la percepción de su vida en el país de acogida, su satisfacción en el mismo y el procedimiento a seguir en cuanto se deben enfrentar a obstáculos, podemos señalar que su visión es positiva y se encuentran, especialmente, complacidos con sus vecinos/as. Esto puede verse reflejado en la resiliencia que muestran en la resolución de dificultades, esforzándose con determinación y desde su experiencia para hacer frente a situaciones problemática o complejas. 5.1.3 Proyecto migratorio de las personas refugiadas Las personas refugiadas, solicitantes de asilo, protección subsidiaria o protección internacional proceden de algún país de Asia o de América (ver Figura 32). Concretamente, los países más representados en cada caso son: Venezuela (46.5%) y CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 261 Colombia (11.5%), Siria (14%), Nigeria (5.1%), y Ucrania (5.7%). Aun así, la lista asciende a 19 países diferentes de procedencia. Figura 32. Continente de origen Desde que salieron de su país y antes de llegar a su destino actual, el 51.3% de los participantes afirman no haber estado en otros países. Con todo, las familias que sí han residido en otros territorios nombran un total de 31 localizaciones, entre las cuales sobresale el Líbano (10.8%). Justamente, la mayoría (56.6%) tardaron menos de un año desde que tomaron la decisión de abandonar su hogar y conseguir llegar al país de acogida (ver Figura 33). Figura 33. Tiempo desde la salida de su país de origen hasta la llegada a España Si nos detenemos en su estatus residencial, podemos observar como la mayoría son solicitantes de asilo (74.7%), seguido de refugiados (19.5%) (ver Figura 34). Esto puede deberse al número tan elevado de solicitudes de protección denegadas que se procesan en España. 9,7 7,6 18,3 64,2 0 0 10 20 30 40 50 60 70 Europa África Asia América Oceanía 010 20 30 40 50 60 Menos de 1 año De 1 a 3 años De 4 a 6 años De 7 a 9 años 10 o más años JESICA NÚÑEZ GARCÍA 262 Figura 34. Situación de residencia en España La razón principal para abandonar su país ha sido la persecución, principalmente por motivos políticos (74.2%) o escapar de la guerra (22.5%). Datos que concuerdan con los países de procedencia de nuestros participantes que, sobre todo, procedían de Venezuela y Siria, territorios que se encuentran en situaciones políticas inestables o bélicas. Por otra parte, la reunificación familiar solo representa el 3.2%. Su hogar en el país de origen estaba constituido por pareja con hijos (57.7%), seguido de las familias monoparentales (14.1%), u otros miembros de la familia extensa (10.2%) (ver Figura 35). Figura 35. Composición del hogar en el país de origen 19,5 74,7 4,5 1,3 Refugiado/a Solicitante de asilo Protección subsidiaria Protección internacional 57,7 3,8 14,1 10,2 0 10 20 30 40 50 60 70 Matrimonio/Pareja con hijos/as Matrimonio/Pareja sin hijos/as Madre/Padre sin hijos/as Otros miembros Hogar en el país de origen CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 263 En muchos casos la opción de vivir en España ha sido impuesta por organismos u organizaciones internacionales, principalmente, dentro del plan reasentamiento de ACNUR, pero también por elección personal basándose sobre todo en la seguridad y protección (16.6%) que ofrece el país o bien contar ya con una red de apoyo en destino de familiares (20.5%) o amistades (7.9 %). Continuando con el marco contextual, llevan viviendo en su nuevo destino una media de 11,75 meses. Eso sí, desde que llegaron, el 55. 4% estuvieron viviendo en otras localidades o ciudades de España. En cuanto a las expectativas de futuro en el país receptor, lo que más ansían es tener una vida feliz, encontrar un trabajo que les guste, tener una casa y que sus hijos e hijas vayan a la universidad. Esto indica que su futuro está en España y no quieren mudarse a otro país o regresar al suyo propio (ver Tabla 22). Tabla 22. Grado de importancia a las expectativas de futuro SITUACIONES DESEABLES EN EL FUTURO M DT 1. Encontrar un trabajo que me guste 3.64 .78 2. Tener una casa 3.64 .72 3. Que mis hijos/as vayan a la universidad 3.61 .82 4. Ser apreciado por mis vecinos españoles 3.46 .813 5. Poder regresar a mi país 2.28 1.19 6. Traer a mis familiares a España 3.10 1.14 7. Mudarme a otro país 2.10 1.15 8. Formarme para trabajar 3.50 .90 9. Realizar estudios universitarios 2.91 1.23 10. Tener una vida feliz 3.85 .44 Adicionalmente, se ha analizado en qué medida este proyecto migratorio se diferencia en función de variables sociodemográficas. Concretamente, vamos a estudiar si se producen cambios en los factores de esta escala -formación y trabajo, estabilidad y movilidad- (ver capítulo 4), teniendo en cuenta el miembro de la familia que cubre el cuestionario, la edad, país de origen, meses de residencia en España, composición del hogar y nivel educativo. En primer lugar, se comprobó el supuesto de independencia de las observaciones con objeto de seleccionar entre un contraste paramétrico o no en el estudio de dicho proyecto migratorio. Se observa (Tabla 23) que el factor movilidad no cumple dicho supuesto de modo JESICA NÚÑEZ GARCÍA 264 que, en este caso, utilizaremos un contraste no paramétrico (Kruskal Wallis) y en los otros dos ANOVA de un factor. Tabla 23. Prueba de rachas FORMACIÓN CONTINUA Y TRABAJO ESTABILIDAD EN EL PAÍS DE ACOGIDA MOVILIDAD Valor de pruebaa 3.49 3.54 2.00 Casos < Valor de prueba 63 64 49 Casos >= Valor de prueba 94 93 108 Casos totales 157 157 157 Número de rachas 69 70 56 Z -1.24 -1.13 -2.31 Sig. asintótica(bilateral) .215 .25 .020 a. Mediana Inicialmente, debemos destacar que los contrastes post hoc no arrojan diferencias significativas en los factores formación y trabajo, estabilidad y movilidad con las variables miembro de la familia encuestada y meses de residencia en España. No obstante, los análisis realizados con la variable edad sí han aportado datos significativos (ver Tablas 24 y 25). Tabla 24. Estadísticos descriptivos para la formación continua y trabajo, estabilidad en el país de acogida y movilidad en función de la edad N M DT FORMACIÓN CONTINUA Y TRABAJO Hasta 29 años 38 3.58 .39 De 29 a 35 años 47 3.48 .44 De 36 a 43 años 33 3.54 .39 Más de 43 años 39 3.33 .51 Total 157 3.48 .44 ESTABILIDAD EN EL PAÍS DE ACOGIDA Hasta 29 años 38 3.50 .39 De 29 a 35 años 47 3.57 .33 De 36 a 43 años 33 3.57 .33 Más de 43 años 39 3.47 .42 Total 157 3.53 .37 CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 265 MOVILIDAD Hasta 29 años 38 2.37 .82 De 29 a 35 años 47 2.27 .86 De 36 a 43 años 33 2.02 .71 Más de 43 39 1.91 .53 Total 157 2.15 .76 Tabla 25. ANOVA de un factor para formación continua y estabilidad en función de la edad Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. FORMACIÓN CONTINUA Y TRABAJO Entre grupos 1.393 3 .464 2.353 .047 Dentro de grupos 30.193 153 .197 Total 31.586 156 ESTABILIDAD EN EL PAÍS DE ACOGIDA Entre grupos .295 3 .098 .709 .548 Dentro de grupos 21.198 153 .139 Total 21.492 156 Los datos de la tabla 23 informan de que existen diferencias significativas en el factor de formación y trabajo (F (3, 153 = 2.35, p= .047). Tras los correspondientes contrastes post hoc no se observaron diferencias significativas entre los cuatro grupos. No obstante, los análisis realizados al factor movilidad sí arrojan diferencias significativas (H (3), p = .039). Los contrastes post hoc muestran diferencias significativas entre el grupo 1 (menores de 29 años) y el grupo 4 (mayores de 40 años) (M1 - M4 = .46, p=.05), de tal forma que es este primer grupo el que le da más importancia a la movilidad. También se obtuvieron diferencias en estos factores en función del país de origen (ver Tablas 26 y 27). JESICA NÚÑEZ GARCÍA 272 organizaciones sociales situadas en España sobre la satisfacción con el país de origen (ver Tabla 35). Por lo que respecta al coeficiente de regresión (β) observamos que esta variable de tiene signo negativo al igual que el estadístico t lo que indica que a medida que reciben más apoyo en el país de acogida se sienten menos satisfechos con el país de origen, puesto que puede vincularse con la menor ayuda de familiares o de la red social de apoyo de su país de procedencia. Tabla 36. Regresión de las variables situación económica, comprensión de la lengua, ayuda de organizaciones sociales y composición del hogar sobre satisfacción con la salud Modelo R R2 ∆ en R2 Cambio en F gl Sig. Cambio F β t Sig. DurbinWatson Tolerancia FIV 1 .206 .042 .042 4.93 1 .028 -.259 -2.79 .006 1.00 1.000 2 .313 .098 .081 6.74 1 .011 .241 2.60 .011 1.849 .952 1.005 1 Variable predictora: composición del hogar en España 2 Variables predictoras: composición del hogar en España y comprensión de la lengua del país de acogida El modelo explica el 9,8% de la varianza total. El valor F (1, 111) = 4.03; p= .028 indica que existe un efecto significativo de la variable de composición del hogar en el país de acogida sobre la satisfacción con la salud de los nacionales de terceros países, con la suya propia y con la de sus familiares. Lo mismo sucede con la variable comprensión del español (F (1, 111) = 6.74 p= .011) (ver Tabla 36). En cuanto a los coeficientes de regresión (β) observamos que es mayor el peso de composición del hogar en el país de acogida, sin embargo, el signo negativo indica que a mayor número de miembros menor satisfacción con la salud y los estadísticos t, con su probabilidad asociada, son los indicadores de la significación estadística de dichos coeficientes. Este resultado podría indicarnos que cuanto mayor sea el número de personas en el hogar familiar, tanto de menores como de personas adultas de la familia extensa, mayor es la probabilidad de recurrir al sistema sanitario español. Además, la influencia de la comprensión del español se puede entender como un facilitador para acceder a este servicio. CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 273 Una vez analizada la información de la segunda escala, procedemos a realizar el mismo análisis para la escala 5 (vida en el país de acogida). En este caso, emplearemos como variables predictoras el miembro de la familia participante, el tiempo de residencia, la comprensión del español, la situación económica y la inserción laboral Tabla 37. Regresión de las variables miembro participante, tiempo de residencia, comprensión del español, situación económica e inserción laboral sobre los derechos como ciudadano/a en el país de acogida 1 Variable predictora: miembro de la familia. 2 Variables predictoras: miembro de la familia y tiempo de residencia. El modelo explica el 8,0% de la varianza total. El valor F (1, 111) = 5.21; p= .024 indica que existe una influencia significativa de la variable miembro de la familia que cubre el cuestionario sobre la variable derechos como ciudadano/a del país de acogida. Lo mismo sucede con el tiempo de residencia en España (F (1, 111) = 4.79 p= .010) (ver Tabla 37). Los coeficientes de regresión (β) apuntan a que es mayor el peso de miembro de la familia, sin embargo, el signo negativo indica que en función de quien cubre el cuestionario menor es la percepción de los derechos como ciudadano/a del país de acogida, haciendo referencia a la categoría otros, entre los que se incluyen los tutores legales u otros miembros de la familia. Además, tomando en consideración el tiempo de residencia, debemos destacar que cuanto mayor es el tiempo de residencia en nuestro país, menor es la percepción de derechos como ciudadano/a español/a. Modelo R R2 ∆ en R2 Cambio en F g l Sig. Cambio F β t Sig. DurbinWatson Tolerancia FIV 1 .212 .045 .045 5.211 2 .024 -.223 -2.43 .017 1.870 1.00 1.000 2 .283 .080 .035 4.230 1 .010 -.188 -2.06 .042 .997 1.003 JESICA NÚÑEZ GARCÍA 274 Tabla 38. Regresión de las variables miembro participante, tiempo de residencia, comprensión del español, situación económica e inserción laboral sobre identificación como ciudadano/a en el país de acogida 1 Variable predictora: comprensión del español. 2 Variables predictoras: comprensión del español y tiempo de residencia. El modelo explica el 13,0% de la varianza total. El valor F (1, 111) = 5.21; p= .001 indica que existe un efecto significativo de la variable comprensión del español sobre la identificación como ciudadano/a del país de acogida. Sucede lo mismo con la variable tiempo de residencia en España (F (1, 111) = 4.79 p< .001) (ver Tabla 38). Los coeficientes de regresión (β) permiten afirmar que es mayor el peso de comprensión del español que el de tiempo de residencia siendo este además de signo negativo y los estadísticos t, con su probabilidad asociada, son los indicadores de la significación estadística de dichos coeficientes. Esto supone que cuanto mayor es la comprensión de la lengua del país de acogida, mayor es la identificación como ciudadano/a. No obstante, no ocurre lo mismo con la variable tiempo de residencia, puesto que cuanto mayor es el tiempo en el país receptor, menor es la identificación como ciudadano/a. Modelo R R2 ∆ en R2 Cambio en F gl Sig. Cambio F β t Sig. DurbinWatson Tolerancia FIV 1 .313 .098 .090 12.02 1 .001 .270 2.95 .004 1.905 1.000 1.000 2 .361 .130 .114 4.08 1 .046 -.185 -2.02 .005 .947 1.005 CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 275 Tabla 39. Regresión de las variables miembro participante, tiempo de residencia, comprensión del español, situación económica e inserción laboral sobre acceso al empleo Modelo R R2 ∆ en R2 Cambio en F gl Sig. Cambio F β t Sig. DurbinWatson Tolerancia FIV 1 .366 .134 .134 17.16 1 .000 .300 3.56 .001 .963 1.038 2 .462 .214 .080 11.22 1 .001 .247 2.88 .018 .930 1.075 3 .505 .253 .039 5.74 1 .018 .203 2.39 .018 1.893 .951 1.052 1 Variable predictora: tiempo de residencia. 2 Variables predictoras: tiempo de residencia e inserción laboral. 3 Variables predictoras: tiempo de residencia, inserción laboral y situación económica. El modelo explica el 25,3% de la varianza total. El valor F (1, 111) = 17.16; p< .001 indica que existe un efecto significativo de la variable tiempo de residencia sobre el acceso al empleo. Lo mismo sucede con las variables inserción laboral (F (1, 111) = 14.98 p< .001) y situación económica actual (F (1, 111) = 12.33; p< .001) (ver Tabla 39). Por lo que respeta a los coeficientes de regresión (β) observamos que es mayor el peso de tiempo de residencia y los estadísticos t, con su probabilidad asociada, son los indicadores de la significación estadística de dichos coeficientes. Por lo tanto, cuanto mayor sea el tiempo de estancia en España, mejor es la situación económica y mayor es la inserción en el mercado de trabajo. Después de realizar estos análisis, llevamos a cabo correlaciones bivariadas entre todas las variables, como paso previo a la propuesta de un modelo explicativo de la integración de migrantes, siguiendo el marco teórico-conceptual propuesto por Ager y Strang (2008) que dota de estructura el análisis de los procesos de integración al identificar sus dimensiones determinantes, tales como educación, empleo, vivienda, salud, conexiones sociales, competencia lingüística, seguridad, y derechos y ciudadanía. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 276 Tabla 40. Correlaciones entre las variables determinantes en el proceso de integración de personas refugiadas identificadas por Ager y Strang INTEGRACIÓN EMPLEO EDUCACIÓN ALOJAMIENTO SALUD APOYO IDIOMA ESTABILIDAD SEGURIDAD DERECHOS INTEGRACIÓN Correlación de Pearson 1 ,056 ,188** ,039 ,160** ,067 ,073 ,054 ,437** ,781** Sig. (bilateral) ,241 ,000 ,419 ,001 ,157 ,123 ,257 ,000 ,000 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 EMPLEO Correlación de Pearson ,056 1 ,177** -,085 ,124** -,360** ,225** ,088 -,037 -,014 Sig. (bilateral) ,241 ,000 ,074 ,009 ,000 ,000 ,064 ,438 ,764 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 EDUCACIÓN Correlación de Pearson ,188** ,177** 1 ,024 ,059 -,025 ,446** ,057 ,158** ,092 Sig. (bilateral) ,000 ,000 ,617 ,214 ,598 ,000 ,232 ,001 ,052 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 ALOJAMIENTO Correlación de Pearson ,039 -,085 ,024 1 -,048 ,136** -,008 -,031 ,087 ,006 Sig. (bilateral) ,419 ,074 ,617 ,310 ,004 ,866 ,518 ,067 ,897 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 SALUD Correlación de Pearson ,160** ,124** ,059 -,048 1 -,008 ,181** ,241** ,009 ,144** Sig. (bilateral) ,001 ,009 ,214 ,310 ,866 ,000 ,000 ,848 ,002 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 APOYO Correlación de Pearson ,067 -,360** -,025 ,136** -,008 1 -,167** -,025 ,065 ,039 Sig. (bilateral) ,157 ,000 ,598 ,004 ,866 ,000 ,594 ,172 ,411 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 277 IDIOMA Correlación de Pearson ,073 ,225** ,446** -,008 ,181** -,167** 1 ,112* -,011 ,011 Sig. (bilateral) ,123 ,000 ,000 ,866 ,000 ,000 ,018 ,824 ,820 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 ESTABILIDAD Correlación de Pearson ,054 ,088 ,057 -,031 ,241** -,025 ,112* 1 ,020 ,011 Sig. (bilateral) ,257 ,064 ,232 ,518 ,000 ,594 ,018 ,676 ,811 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 SEGURIDAD Correlación de Pearson ,437** -,037 ,158** ,087 ,009 ,065 -,011 ,020 1 ,172** Sig. (bilateral) ,000 ,438 ,001 ,067 ,848 ,172 ,824 ,676 ,000 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 DERECHOS Correlación de Pearson ,781** -,014 ,092 ,006 ,144** ,039 ,011 ,011 ,172** 1 Sig. (bilateral) ,000 ,764 ,052 ,897 ,002 ,411 ,820 ,811 ,000 N 442 442 442 442 442 442 442 442 442 442 ** La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral) * La correlación es significativa en el nivel 0,05 (bilateral) Los datos de la tabla 38 nos permite afirmar que las variables empleo, educación, salud, seguridad y derechos correlacionan significativamente con la variable integración (variable dependiente), pero además muchas variables independientes correlacionan entre ellas, lo que nos indica la existencia de una probable mediación entre las que, a nivel teórico, se consideran independientes y la variable dependiente. Por lo tanto, el modelo que proponemos es el siguiente (ver Figura 37 y Tabla 40): JESICA NÚÑEZ GARCÍA 278 Figura 37. Propuesta de un modelo-I *p<.05, **p<.01, ***p<.001 EMPLEO EDUCACIÓN ALOJAMIENTO ESTABILIDAD IDIOMA APOYO SALUD SEGURIDAD DERECHOS INTEGRACIÓN .17*** .08* -.35*** .08* .10* .44*** .16** .11* .23*** .17** .06* .05 .03* .31*** .72*** -.16** .08* CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 279 Tabla 41. Indicadores de bondad de ajuste del modelo χ2 gl p χ2 /gl GFI CFI RMSEA [IC] SRMSEA 47.60 28 .012 1.70 .98 .97 .040 [.019-.059] .050 La tabla 39 informa del buen ajuste del modelo propuesto. Más concretamente, χ2 (Bentler y Bonet, 1980) informa de la distancia entre la matriz de varianzas/covarianzas muestral e hipotética, su valor debe ser inferior a 3; GFI (Tanaka y Huba, 1985) toma valores entre 0 y 1, y puede interpretarse como un coeficiente de determinación multivariado, por lo que un valor superior a .90 es indicativo de un buen ajuste; RMSEA (Steiger y Lind, 1980) informa de la diferencia entre la matriz de correlaciones poblacional y la propuesta en el modelo de la muestra utilizada, y SRMR es la raíz cuadrada de los residuales estandarizados, en ambos casos, valores entre .05 y .08 indican un buen ajuste. Observando el modelo propuesto en la figura, las variables acceso a un empleo, contar con una red de apoyo, la adquisición de la competencia lingüística, la satisfacción con la salud propia y de sus familiares, el sentimiento de seguridad y poseer derechos como ciudadano/a influyen directamente sobre el proceso de integración. Con todo, son otras las variables, que a través de su mediación ejercen un efecto directo en la integración de los beneficiarios de protección. Es ahí donde podemos observar la multidimensionalidad que caracteriza la integración del colectivo refugiado, donde la interrelación de múltiples variables influye a su vez en el proceso. Específicamente, el acceso al empleo y la educación, ya sea por medio de la formación continua, certificación u homologación de competencias y/o la implicación educativa familiar, tiene un efecto bidireccional, y simultáneamente se relaciona con la salud, afectando todo ello a la integración. Es en la dimensión educativa donde se puede presenciar una conexión directa con la adquisición del idioma de la comunidad receptora, influyendo así en el proceso de integración. Por parte del acceso al empleo, también observamos una relación bidireccional con la estabilidad, y de ella una vinculación con la satisfacción con la salud, llevándonos directamente a su influencia en la integración. Asimismo, no podemos dejar de prestar atención a la variable del trabajo y su interacción con las redes de apoyo, bien sean JESICA NÚÑEZ GARCÍA 280 familiares, amistades con personas de su mismo país de origen, solicitantes en situaciones similares, organizaciones o grupos de la sociedad de acogida, donde a través de la adquisición o comprensión de la lengua o de forma directa sin la variable lingüística mediadora incide en el proceso integrador. Además, examinando simultáneamente las diferentes dimensiones, podemos observar como, a pesar de no tener un efecto directo en la integración, la vivienda se vincula con las redes de apoyo y la seguridad, llevándonos a la integración en la comunidad de acogida. Cabe destacar que la seguridad influye en la identificación de derechos como ciudadano/a y, por lo tanto, influye en el proceso final. En definitiva, el empleo, a menudo es considerado el resultado de integración más importante para la población refugiada, así como un medio para acceder a otros recursos, como redes sociales más amplias, una mayor satisfacción con la salud, mejores competencias lingüísticas, más estabilidad u oportunidades en el ámbito educativo. Sin embargo, son multitud de dimensiones las que median e influyen directamente en el proceso de integración. La importancia relativa de tales influencias variará de un lugar a otro y en diferentes momentos en las trayectorias de integración de los refugiados. 5.1.5 Participación de las familias de los menores refugiados en los centros educativos Es en este punto donde analizamos los datos extraídos de los cuestionarios junto con la información aportada por los/as directores/as de centros educativos. La visión del equipo de dirección sobre el proceso de integración del alumnado migrante escolarizado en su centro educativo y, consecuentemente, de sus familias, nos servirá para complementar los análisis. Así pues, examinamos las 10 entrevistas con directores/as de instituciones educativas, para de este modo ocuparnos de nuestro último objetivo, que no es otro que el de analizar las barreras para la integración de los niños y niñas refugiados en los centros escolares. Estructuramos la información agrupada en seis ejes de estudio que hemos identificado en función de las diez preguntas que conforman el instrumento, desde las cuales hemos extraídos datos sobre cuestiones muy diversas de la realidad socioeducativa del alumnado y sus familias. Comenzamos por las características del alumnado de origen extranjero matriculado en el centro escolar y finalizamos con la colaboración de CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 281 profesionales externos a la institución educativa, a fin de facilitar el proceso de integración. Estas dimensiones, configuradas a partir de los temas abordados por el equipo directivo, han recibido un tratamiento desigual. Con todo, tenemos en cuenta que la última cuestión refiere la posibilidad de que los entrevistados/as añadan los comentarios que estimen oportunos, por lo que no será considerada dimensión de análisis. Por último, cabe mencionar que a cada centro escolar le fue asignado un número al azar con la intención de identificar los diferentes discursos. Los datos del cuestionario revelan que el 91.3% de los nacionales de terceros países encuestados tienen a sus hijos/as escolarizados en el sistema educativo español, fundamentalmente en educación obligatoria (89.2%). Es aquí, donde podemos extraer las características del alumnado extranjero matriculado en los centros educativos, primera dimensión a analizar de las entrevistas, siendo este un tema que define la realidad y las actuaciones que de ella se derivan. Los comentarios de los profesionales de educación se focalizan sobre dos puntos fundamentales: por una parte, sobre el alumnado procedente de procesos migratorios, mayoritariamente, de países sudamericanos, del continente africano y de países europeos; y, por otra, sobre alumnos/as con doble nacionalidad, segunda generación o procesos adoptivos. Con respecto a la primera, desde la dirección de los centros manifiestan que los países de origen del alumnado inmigrante son en su mayoría Venezuela, Brasil, Perú, Colombia, Marruecos y Rumanía. Todos coinciden que el nivel socioeconómico es bajo y la distribución por niveles educativos dispar. Es importante advertir que en los centros educativos se desconoce la situación administrativa de las familias. Tabla 42. Características del alumnado inmigrante “Sudamericanos fundamentalmente, ahora vienen mucho de Venezuela y tenemos algún colombiano, de la Republica Dominicana, y luego europeos” (CEIP 4). “3º ESO, es un curso que en muchos casos se convierte en unos de los niveles en donde se acumulan repetidores. Con el alumnado extranjero de incorporación tardía tendemos a mantenerlos en el centro el mayor tiempo posible para intentar que mejoren en capacidades básicas, que mejoren en habilidades comunicativas, en TICS. Son en muchos casos alumnos con dificultades de desfase curricular, pero dificultades porque han estado un año con escolarización deficiente, entonces intentan mantenerlos aquí un poco más para después encauzarlos a Formación Profesional Básica o a programas de formación básica. En enseñanza JESICA NÚÑEZ GARCÍA 288 Tabla 50. Contrastes post hoc DIFERENCIA DE MEDIAS (I-J) DESV. ERROR SIG. PARTICIPACIÓN ORGÁNICA Primarios Secundarios -.18337 .15014 .476 Universitarios -.36093 .14673 .050 Secundarios Primarios .18337 .15014 .476 Universitarios -.17756 .10644 .252 Universitarios Primarios .36093 .14673 .050 Secundarios .17756 .10644 .252 CONTROL FAMILIAR Primarios Secundarios -.16658* .06211 .030 Universitarios -.24786* .06069 .000 Secundarios Primarios .16658* .06211 .030 Universitarios -.08128 .04403 .185 Universitarios Primarios .24786* .06069 .000 Secundarios .08128 .04403 .185 APOYO FAMILIAR Primarios Secundarios -.55371* .12536 .000 Universitarios -.73305* .12251 .000 Secundarios Primarios .55371* .12536 .000 Universitarios -.17933 .08888 .134 Universitarios Primarios .73305* .12251 .000 Secundarios .17933 .08888 .134 Se observaron diferencias significativas en función del nivel educativo: participación orgánica (H (2) = 10.85, p = .004), control familiar (H (2) = 13.73, p = .001); y apoyo familiar (H (2) = 26.09 p < .001) (ver Tabla 49). En el caso de la participación orgánica existen diferencias entre aquellos que tienen estudios primarios y los universitarios (M primarios - M universitarios = -.36, p = .050). Cuanto mayor sea el nivel de estudios, mayor es la participación en la vida de los centros. En cuanto al control familiar las diferencias son entre los que tienen estudios primarios y los secundarios (M primarios - M secundarios = -.17, p =.030). También existen diferencias entre los que tienen estudios primarios y universitarios (M primarios - M universitarios = -.25, p < .001). Son los que tienen mayor nivel educativo los que ejercen un mayor control. CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 289 También encontramos diferencias en el apoyo entre aquellos adultos con Educación Primaria y Secundaria (M primarios - M secundarios = -.55, p <.001) y Primaria y Universitaria (M primarios - M universitarios = -.73, p < .001). De nuevo, a mayor nivel de estudios mayor apoyo (ver Tabla 50). Asimismo, los/as directores/as entrevistas nos relatan que, en cuanto a la relación educativa de las familias con el centro escolar y el profesorado, aprecian diferencias según la nacionalidad. A la vez que detectan una dificultad clara que condiciona la implicación de los progenitores en el proceso educativo de sus hijos/as escolarizados, el idioma. Así pues, las familias procedentes de Sudamérica tienen una implicación mayor en comparación a familias de otros países de origen. También detectan que las familias refugiadas tienen una gran preocupación por conocer el progreso y funcionamiento del sistema educativo. En contraposición, las familias marroquíes tienen una participación menor en la escuela, dificultada por el idioma, ya que no se cuenta con profesionales externos, como es el caso de las familias refugiadas, que faciliten la comunicación. Tabla 51. Implicación educativa de las familias en la escuela “En este caso concreto, nos ayuda mucho la familia, nos apoya muchísimo, en casa colaboran y ayudan, y están digamos apoyándonos también a nosotros en los pasos que damos. Suelen venir las madres” (CEIP 3). “Las familias que vienen ya con niños para primaria, pues en principio hay que estar hablando mucho con ellos, explicándoles como están yendo en el colegio, si se están adaptando bien, tanto en la lengua como académicamente, las relaciones sociales del niño” (CEIP 1). “Las familias que vienen de Sudamérica tienen una actitud mucho más favorable hacia el centro casi que los de aquí, valora muchísimo el sistema educativo, [...] y que se implican bastante en la educación de sus hijos. En el tema de los marroquíes claro, era diferente, primero por la lengua, es decir, ya les cuesta… aún hoy las madres, muchas de ellas no hablan español, hablan árabe, entonces vienen los padres habitualmente” (IES 1). “Las familias tienen muy poca relación con el centro educativo, este es otro problema. El tema de venir aquí, del contacto, es complicado, a veces por el propio idioma” (IES 2). “Conseguimos por primera vez que una madre marroquí forme parte del Consejo escolar. Esto se consigue después de muchos años de trabajo, de intervención y de colaboración. Los más importante es trabajar la intervención con las familias, que se sientan reconocidas y no vean el centro educativo como un lugar hostil” (CPI). “Es una relación con una dificultad, el idioma. Los niños aprenden rápido, acaban el curso y ya puedes comprobar que comprenden el idioma, pero los padres no. A cualquier cosa JESICA NÚÑEZ GARCÍA 290 que pasa, ellos sí son receptivos lógicamente, si los llamas para una reunión con el tutor o para las reuniones de coordinación con la Cruz Roja, vienen” (CEIP 4). “De los inmigrantes que proceden de los países americanos no hay ninguna diferencia con los alumnos autóctonos, ninguna diferencia. Con los alumnos que proceden de Brasil y que vienen vía Portugal, a veces, hay más problemas de comunicación [...] Con los que es realmente complicado es con los alumnos de procedencia marroquí. Ahí nos enfrentamos a dos tipos de problemas: el primero, la barrera lingüística [...] y hay un problema cultural. Conseguir que una madre de una alumna o un alumno marroquí venga al centro es muy complejo. Sus propias perspectivas, la propia concepción que tienen ellos de lo que es el sistema educativo es diferente porque entiendo que prima más para ellos unos objetivos laborales que no de completar el ciclo educativo” (IES 3). “Para nosotros las personas que vienen de algún país de Europa [...], no tienen ninguna diferencia con respecto a las familias de aquí, [...] las relaciones son distendidas y hay implicación. Yo creo que sobre todo la diferencia es el ver que ellos pueden hacer algo en colaboración con la escuela, por parte de las familias caboverdianas no parece eso, yo creo que los padres no se sienten capaces” (IES 4). Los/as directores/as han aportado una visión directa de la convivencia del centro escolar con el objetivo de destacar las actuaciones detectadas que contribuyen a su mejora o señalando las barreras y dificultades identificadas. Observando con detenimiento la realidad educativa, en el discurso se identifica una postura positiva con respecto a la convivencia de alumnado de diversidad cultural, orígenes, creencias religiosas, ... Concuerdan en que no se detectan problemáticas en las aulas y, además, la convivencia entre el alumnado autóctono y de origen extranjero ayuda a la superación de prejuicios y estereotipos, a la vez que aporta riqueza en la adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes. Tabla 52. Convivencia del centro educativo “Desde mi punto de vista todo lo que sea tener alumnado diverso es positivo para el alumnado de aquí” (IES 1). “No hemos tenido problemas, la verdad que no, con estos niños, con ninguno. No ha habido problemas de disciplina. Tampoco hemos detectado problemas de racismo, ni problemas de xenofobia, en ese sentido, de momento no. Sí es cierto que han llegado hace muy poquito y a cuentagotas” (IES 2). “Yo valoro la multiculturalidad siempre positivamente, para nosotros es una riqueza, aparte de ser una señal de identidad de nuestro centro. Lo importante del desarrollo de competencias, es una forma estupenda de desarrollar la competencia ciudadana, de desarrollar mentes mucho más abiertas. Formas ciudadanos globales, prepararlos para un mundo cada vez más global” (CPI). CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 291 “No nos quepa duda, de que el colegio es uno de los pilares de integración de inmigrantes y de refugiados y de todo tipo de situaciones. Yo no es que lo haya leído ni lo haya estudiado, yo es que lo vivo” (CEIP 4). “Enriquece el centro porque da una perspectiva más global de lo que es una sociedad plural. No genera problemas especiales de convivencia, no hay problemas de convivencia con estos alumnos. Es decir, entre ellos y nuestros alumnos” (IES 3). Teniendo en cuenta el clima en el centro educactivo, debemos examinar las dimensiones o destrezas que el equipo directivo identifica en su alumnado. Si bien, hay una coincidencia entre las respuestas que es la capacidad para aprender el idioma del país de acogida. Además, aluden a la capacidad empática más patente para comprender diferentes aspectos de la realidad que viven. En esta línea, recogen casos específicos de alumnado según su procedencia que destacaban en diferentes materias. Tabla 53. Dimensiones o destrezas del alumnado de origen extranjero “Los rumanos, en general, destacan en razonamiento matemático” (CEIP 3). “Pues posiblemente en su capacidad a lo mejor para empatizar con los otros, por la trayectoria que ellos tienen. Los nuestros ya perdieron de vista lo que es el contexto de la emigración, ya se olvidaron de que aquí las familias todas fueron emigrantes, y sí que es cierto que estos niños, bueno, pues tienen más presente esta problemática del mundo actual y la ven de otra manera” (IES 1). “El potencial que tienen, porque muchos de ellos acaban la enseñanza obligatoria dominando cinco idiomas, ya que hablan castellano, gallego, francés, inglés y árabe” (CPI). “La rapidez en la que se acostumbran a la lengua y algunos de ellos las ganas de ponerse al día en el sistema educativo nuestro” (CEIP 2). “La rapidez para aprender porque aquí les cuesta bastante y la curiosidad por aprender” (CEIP 4). “Las alumnas, concretamente, que proceden de países americanos: Cuba, Argentina, Chile, sobre todo las que están escolarizadas en cursos más altos, son personas especialmente talentosas en todo lo que tiene que ver con la expresión oral y escrita. Pueden no saber nada de lengua gallega, pero desde luego, a la hora de redactar un texto, de argumentar… Son alumnas que muestran capacidades verdaderamente destacables” (IES 3). En cuanto a ejemplos de actuaciones o experiencias educativas de integración de alumnado de origen inmigrante, una gran parte de los directores/as entrevistados no son conocedores de este tipo de acciones. Con todo, algunos de ellos apuntan pequeñas iniciativas que en su centro o en la comunidad han desarrollado. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 292 Tabla 54. Experiencias educativas de integración de alumnado inmigrante “La ayuda del plan comunitario de nuestro Ayuntamiento. Desde ahí hacen un apoyo por las tardes, pero no es solo un apoyo académico para los niños, sino también una intervención familiar” (CEIP 3). “Pues la que se hizo aquí, cuando se hizo el trabajo con familias inmigrantes en Galicia y aquí concretamente se hicieron experiencias para una educación compensatoria. Se crearon una serie de materiales para la acogida de este alumnado marroquí, material lingüístico para ayudarles y trabajar incluso la elaboración con sindicatos fuera de… con las familias y ya te digo, hablo de a principios de los 2000, en el año 2002, 2003, cuando empezaron a llegar el alumnado marroquí sí que se hicieron materiales específicos y programas de integración, fue iniciativa del centro” (IES 1). “La profesora de pedagogía terapéutica sí trabaja con ellos con programas específicos, por ejemplo, de adaptación. Y dentro de las distintas materias, en las programaciones didácticas, sí recogemos siempre prestar especial atención a las aportaciones que las diferentes culturas tienen. Tenemos un proyecto educativo del centro propio que atiende a esta realidad” (IES 3). “Nosotros hemos trabajado durante un muchos años en proyectos europeos que abordan temas de interculturalidad o de integración. Pues a ver, estoy pensando... uno se titulaba “Europa: Tierra de acogida”, otro se denominaba “Colabora” de aprendizaje colaborativo. Hemos realizado experiencias con mujeres caboverdianas de alfabetización y en colaboración con autoescuelas para sacar el carnet de conducir, logrando un relativo éxito en esta cuestión” (IES 4). Además, la calidad de toda propuesta de formación depende de la evaluación que se realice de la misma y de que los profesionales de la educación la detectan como necesaria. A este respecto, en el discurso nos percatamos de disparidad de opiniones. Por un lado, los entrevistados observan la necesidad de formación, especialmente, en iniciativas de inmersión lingüística, a la vez que perciben mayor sensibilización hacia esta materia. La presencia de alumnado inmigrante ha facilitado un contacto directo con diferentes entidades socioculturales, a la vez que son más conocedores de los recursos que se encuentran en la comunidad, pero consideran que la formación es una tarea individualizada de cada profesor/a o tutor y que, en este momento, non es una necesidad en su realidad educativa. Tabla 55. Formación del profesorado en materia intercultural “Aquí nunca, que yo sepa, nunca nadie se formó específicamente para atender a este tipo de alumnado. Pero simplemente, los profesionales están aquí, más la orientadora, que son los CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 293 que más trabajaban al principio y después todo lo que interviene en ese nivel donde esté el niño” (CEIP 2). “Tenemos un grupo de trabajo en el centro para sacar el proyecto lingüístico. Y sí que estamos empezando a reflexionar sobre ese tema de las lenguas maternas, tenemos aquí muchas lenguas y culturas, podríamos hacer alguna iniciativa desde la biblioteca, desde normalización lingüística” (IES 1). “Ahora vemos que el profesorado está más sensibilizado de que esto es una labor conjunta” (CPI). “Este centro lleva desde hace muchos años con programas de formación del profesorado y se ha trabajado integración y demás. Entonces, a día de hoy, tenemos una plantilla que está, entiendo, perfectamente capacitada para asumir eso y se vive con absoluta normalidad el hecho de tener una comunidad marroquí en la población. Es algo que está presente en el centro y los profesores son capaces de manejar esa situación” (IES 3). “Hemos hecho cursos de formación en su momento, y ahora mismo estamos formándonos por otro lado, estamos con nuevas tecnologías, bueno, gamificación, aprendizaje colaborativo, ... da la impresión de que ya no es el tema que más nos preocupe, y eso no sé si es bueno o malo” (IES 4). “Eso creo que es una de las limitaciones más importantes, ahí el profesorado es difícil que nos formemos porque si tiene tres o cuatro nacionalidades es muy complicado formarte en un período de tiempo corto. Ahí es donde se necesitaría a lo mejor intérpretes de diferentes lenguas” (CEIP 5). Habida cuenta de todo lo anterior, hemos considerado importante identificar la colaboración de entidades o profesionales externos procedentes de la comunidad en la que se enmarca el centro educativo. Los/as directores/as apuntan a los Servicios Sociales de su Ayuntamiento o del Servicio Gallego de Salud (SERGAS), y a la Cruz Roja y a sus trabajadores y voluntarios, como su punto de encuentro y colaboración con su medio más cercano. Así bien, destacan el programa de refuerzo educativo impartido por esta organización para menores con un nivel socioeconómico y educativo bajo, en el que también realizan una intervención familiar conectada con el Programa de Educación Familiar de Servicios Sociales. Específicamente, señalan a la Asociación Provivienda y a Cruz Roja como los recursos conectores con las familias refugiadas que tienen a sus hijos escolarizados en el centro. Los profesionales de estas entidades son coordinadores en el proceso educativo, realizan reuniones de seguimiento con los tutores, a la vez que facilitan por medio de intérpretes la comunicación entre el equipo directivo y de orientación y las familias. JESICA NÚÑEZ GARCÍA 294 Tabla 56. Colaboración con profesionales externos al centro educativo “Nosotros también tenemos un programa dentro del propio colegio que lo lleva Cruz Roja, hace apoyo académico, pero también apoyo integral a la familia. [...] Con Provivienda se ha hecho desde el principio, ellos nos han dicho que estaban trabajando con los padres y con los niños. En el tema del idioma estaban trabajando también, entonces, desde el principio, siempre hemos estado relacionados con los tutores. Ellos hablan directamente y siempre hemos tratado de trabajar lo mismo para que al final sume” (CEIP 3). “Servicios sociales y, después, profesorado que tenemos tanto de PROA como de competencia matemática está en el centro por las tardes y con alguna Consejería. Esto no es específico para alumnado inmigrante pero sí que muchos de los alumnos que van a estas clases, porque son gratis, además, es alumnado inmigrante” (IES 1). “Hay un convenio, bueno un programa de la Cruz Roja, que vienen varios días con personas voluntaria. Hacen la selección ellos de alumnos, para ayudar a niños con problemas de cualquier tipo” (IES 2). “Por ejemplo con la Cruz Roja, la Federación de sordos. Siempre que podemos colaborar o que pueden colaborar con nosotros lo hacemos, con Centros Socioculturales, con el que tenemos a mano, siempre. Eso, pero con todo el alumnado, no solo con el extranjero. Incluso tenemos un programa que es de la Consejería para refuerzo educativo, que se llama PROA, y ahí asisten todos” (CEIP 2). “Los técnicos propios de Cruz Roja, con contando con los alumnos refugiados. Ellos siempre están en contacto con nosotros, para coordinarnos” (CEIP 4). “La Cruz Roja, por ejemplo. El colectivo marroquí, especialmente, que tienen muchos problemas económicos, reciben ayudas por parte de la administración educativa, de la Consellería de Educación, los servicios sociales del Ayuntamiento, el ANPA del centro y colabora con ellos la Cruz Roja” (IES 3). En suma, a través de las entrevistas realizadas en diez centros educativos analizamos el proceso de integración de su alumnado inmigrante y refugiado. A partir de los resultados, examinamos, en primer lugar, el aporte de los centros escolares en la integración de los nacionales de terceros países (familias y estudiantes), estudiando los retos a los que se enfrentan, las oportunidades que presentan y las medidas a aplicar para abordar la integración y sus dificultades. En segundo lugar, indagamos en aspectos del propio alumnado como el rendimiento académico y la relación profesorado-alumnado y con sus iguales. En tercer lugar, nos centramos en la participación de las familias extranjeras en la vida escolar; y por último, abordamos las contribuciones de los estudiantes inmigrantes y refugiados a la convivencia y su influencia en la formación de los docentes. CAPÍTULO 5. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN DE FAMILIAS REFUGIADAS. UN ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA SITUACIÓN EN ESPAÑA 295 A pesar de que los centros educativos, en particular, y el sistema educativo, en general, amplían los esfuerzos para mejorar los procesos de integración del alumnado extranjero a través de programas de apoyo, especialmente para la adquisición de la lengua de la comunidad de acogida, y adaptaciones curriculares, los escolares se enfrentan a barreras comunicativas, educativas y culturales importantes que pueden dificultar su proceso de integración escolar. Es más, los resultados parecen apoyar que cuanta mayor es la colaboración e intercambio del alumnado inmigrante o refugiado con el profesorado y los compañeros de su grupo-aula, y viceversa, el proceso de integración encuentra menos obstáculos. En definitiva, con el objetivo de lograr una integración de las familias refugiadas y sus hijos/as es necesaria la cooperación conjunta de centros educativos, familias y comunidad (gobierno local, organizaciones sociales, vecindad, etc.). Los centros educativos representan un papel clave en este proceso, por lo que es necesario que los profesionales de la educación reciban una formación continua adecuada y se coordinen con otros profesionales implicados en la causa para converger en un objetivo común. CONCLUSIONES BIBLIOGRAFÍA 306 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Abdallah-Pretceille, M. (2001). La educación intercultural. Idea Books. ACNUR - Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. (1992). 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ANEXO I 339 Cronograma de las principales declaraciones, acuerdos e iniciativas que constituyen el marco jurídico en materia de migración 1950 - Adopción de la Convención Europea de Derechos Humanos por los Estados miembros del Consejo de Europa, del que son partes todos los Estados miembros de la UE 1951 - Convención sobre los Refugiados, limitada inicialmente a las personas que huyeran de los hechos acaecidos antes del 1 de enero de 1951, ya fuera en Europa o cualquier otro lugar del mundo 1957 - Creación de la Comunidad Económica Europea por el Tratado de Roma (Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea, en vigor en 1958) 1967 - Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados que prevé la eliminación de la limitación temporal y territorial, respetando el derecho de los Estados 1985 - Puesta en marcha de las Consultas Intergubernamentales sobre migración, asilo y refugiados (IGC) 1990 - El Convenio de Dublín - Creación de la Comisión Centroamericana de Directores de Migración (OCAM) 1992 - Tratado de Maastricht (Tratado de la Unión Europea o TUE), por el que se modifican, entre otras cosas, el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea con el fin de constituir la Comunidad Europea, a partir del cual se constituyó la Unión Europea 1993 - Puesta en marcha del Proceso de Budapest 1994 - Conferencia Internacional de El Cairo sobre la Población y el Desarrollo - Inicio de las negociaciones sobre la circulación de personas físicas del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios durante la Ronda Uruguay 1996 - Instauración de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM) (o Proceso de Puebla) - Puesta en marcha de las Consultas Intergubernamentales de Asia y el Pacífico sobre refugiados, personas desplazadas y migrantes (APC) - Instauración de la Conferencia de Directores de Inmigración del Pacífico (PIDC) - Inclusión de compromisos sobre la circulación de personas físicas en el Tercer Protocolo del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) 1997 - Tratado de Ámsterdam, por el que se modifican el TEU, el TCE y se transfieren las cuestiones de inmigración y asilo al primer pilar de la cooperación entre Estados miembros en relación con el funcionamiento de las Comunidades Europeas 1998 - Puesta en marcha del Programa Internacional de Políticas relativas a la Migración 340 1999 - Nombramiento del Relator Especial sobre los derechos humanos de los migrantes, por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas - En virtud de las Conclusiones de Tampere de 1999 se especificó el contenido del SECA, sobre la base de los principios de solidaridad y reparto equitativo de la responsabilidad entre los Estados miembros 2000 - Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (todavía no era jurídicamente vinculante) - Reglamento Eurodac - Puesta en marcha del Proceso de La Haya sobre Refugiados y Migración - Instauración del Diálogo sobre migración en África Meridional (MIDSA) - Instauración de la Conferencia Sudamericana sobre Migraciones (CSM)/Proceso de Lima - Aprobación de la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas (Objetivos de Desarrollo del Milenio) 2001 - Creación de la Iniciativa de Berna para canalizar la migración internacional - Instauración del Diálogo Internacional sobre Migración (DIM) de la OIM - Directiva de protección temporal - Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (Conferencia de Durban I) - Puesta en marcha del Proceso de Cooperación Transfronteriza (Proceso de Söderköping) - Instauración del Diálogo sobre migración en África Occidental (MIDWA) 2002 - Instauración de la Reunión de Coordinación sobre la Migración Internacional, de la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas - Instauración de la Conferencia Regional Ministerial sobre Migración en el Mediterráneo Occidental (Diálogo 5+5) - Puesta en marcha del Proceso de Bali sobre el Tráfico Ilícito de Migrantes, la Trata de Personas y los Delitos Transnacionales Conexos - Presentación del Informe del Grupo de Trabajo sobre Migración (Informe Doyle) al Secretario General 2003 - Establecimiento de la Comisión Mundial sobre las Migraciones Internacionales (CMMI) - El Reglamento de Dublín II, la Directiva sobre condiciones de acogida y la Directiva sobre Reagrupación Familiar - Establecimiento del Grupo de Ginebra sobre Migración - Instauración del Diálogo sobre la migración de tránsito en el Mediterráneo (MTM) - Puesta en marcha de la Consulta Ministerial sobre empleo en ultramar y mano de obra para trabajos por contrata para países de origen en Asia (Proceso de Colombo) 341 - Puesta en marcha de la Iniciativa Regional sobre migración, asilo y refugiados (MARRI) 2004 - Directiva de reconocimiento de asilo - El Programa de La Haya que establece las diez prioridades en el ámbito de la libertad, la seguridad y la justicia - Aprobación del informe VII de la OIT, “Towards a Fair Deal for Migrant Workers in the Global Economy” (de carácter no vinculante), Conferencia Internacional del Trabajo - Aprobación de la Agenda Internacional para la Gestión de la Migración (de carácter no vinculante) de la Iniciativa de Berna 2005 - Directiva sobre procedimientos de asilo 2006 - Establecimiento del Grupo Mundial sobre Migración (GMM, sucesor del Grupo de Ginebra sobre Migración) - Primer Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo - Nombramiento de un Representante Especial del Secretario General para la Migración Internacional y el Desarrollo, por el Secretario General de las Naciones Unidas - Instauración del Diálogo Euroafricano sobre Migración y Desarrollo (Proceso de Rabat) - Aprobación del Marco Multilateral de la OIT para las Migraciones Laborales (de carácter no vinculante) 2007 - Tratado de Lisboa por el que se modifica el TCE (que pasó a denominarse Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea o TFUE). Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la Carta de los Derechos Fundamentales pasó a ser jurídicamente vinculante para las instituciones y los Estados miembros de la UE - Puesta en marcha del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo (FMMD) 2008 - Directiva de retorno - Adopción de la Comisión Europea del Pacto europeo sobre inmigración y asilo y el Libro Verde de la Comisión de octubre de 2008 - Puesta en marcha del Proceso Consultivo Regional sobre Migración de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (PCR-IGAD) - Puesta en marcha de las Consultas Ministeriales sobre empleo en ultramar y mano de obra para trabajos por contrata para países de origen y destino en Asia (Diálogo de Abu Dabi) 2009 - Programa de Estocolmo - Conferencia de Examen de Durban para evaluar lo logrado respecto a lo acordado en la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia 2010 - Reglamento de la EASO 342 2011 - Directiva de reconocimiento del asilo (refundición) - Creación del Grupo de Expertos de la Asociación Oriental sobre Migración y Asilo (que incorporó el Proceso de Söderköping) - Aprobación de la Declaración de Estambul y el Programa de Acción en favor de los Países Menos Adelantados, Cuarta Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países Menos Adelantados 2012 - Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río +20) - Puesta en marcha de la Iniciativa Nansen sobre los Desplazamientos Transfronterizos Causados por Desastres - Instauración del Diálogo sobre migración en los Estados de África Central (MIDCAS) - Aprobación del Marco Operacional en Situaciones de Crisis Migratoria, de la OIM (de carácter no vinculante) 2013 - Reglamento Eurodac (refundición) - Reglamento de Dublín III - Directiva sobre procedimientos de asilo (refundición) y Directiva sobre condiciones de acogida (refundición). - Segundo Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo - Puesta en marcha del Proceso de Almaty sobre la Protección de los Refugiados y la Migración Internacional - Instauración del Diálogo sobre migración en los Estados miembros del Mercado Común para África Oriental y Meridional (COMESA) (PCR-MIDCOM) 2014 - Puesta en marcha de la Iniciativa Migrantes en Países en Situaciones de Crisis (MICIC) - Instauración del Foro Mundial de Alcaldes sobre Movilidad Humana, Migración y Desarrollo - Aprobación del informe “Fair Migration: Setting an ILO Agenda” (de carácter no vinculante), Conferencia Internacional del Trabajo 2015 - Decisiones del Consejo relativas al establecimiento de medidas provisionales en el ámbito de la protección internacional en favor de Italia y Grecia. - Instauración del Foro Intrarregional sobre Migración en África (o Foro Panafricano sobre Migración) - Puesta en marcha del Proceso Consultivo Regional Árabe (ARCP) - Aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible por la Asamblea General de las Naciones Unidas - Aprobación del Marco de Gobernanza sobre la Migración por el Consejo de la OIM - Aprobación de la Agenda de Acción de Addis Abeba sobre la Financiación para el Desarrollo - Aprobación del Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres, Tercera Aprobación de la Agenda para la Protección de las Personas 343 Desplazadas a Través de Fronteras en el Contexto de Desastres y Cambio Climático (de carácter no vinculante), de la Iniciativa Nansen 2016 - Cumbre Humanitaria Mundial y lanzamiento del Gran Pacto - Aprobación de las Directrices para la Protección de los Migrantes en Países Afectados por Conflictos o Desastres Naturales (de carácter no vinculante), de la Iniciativa MICIC - Aprobación de la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, por la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes 2017 - Consultas oficiosas (abril-noviembre) y fase de evaluación (diciembre) del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular - Consultas temáticas (enero-diciembre), consultas con ONG (junio) y fase de evaluación (diciembre) del Pacto Mundial sobre los Refugiados 2018 - Instauración de la Red de las Naciones Unidas sobre la Migración (sucesora del Grupo Mundial sobre Migración) - Conferencia Intergubernamental encargada de Aprobar el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular - Aprobación del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular por la Asamblea General de las Naciones Unidas - Aprobación del Pacto Mundial sobre los Refugiados por la Asamblea General de las Naciones Unidas Nota. Elaboración propia a partir de OEAA (2018) y OIM (2020). ANEXO II 352 20. ¿Qué nivel de estudios acabó usted? Estudios primarios Estudios secundarios Universitarios/superiores Sin estudios 21. Conocimiento de idiomas Comprende Habla Lee Escribe Sí No Sí No Sí No Sí No Español Árabe Inglés Otros (especificar)______________________ 22. Uso del idioma en el ámbito familiar Nunca Algunas veces Siempre Español Árabe Inglés Otros (especificar) ____________________ 23. ¿Qué actividad laboral desempeñaba en su país? _____________________________________________________ 24. ¿Qué actividad laboral desempeña en España? _____________________________________________________ 25. Solo si usted es estudiante, ¿podría indicarnos si se ha encontrado con dificultades para estudiar en España? No Sí (Puede señalar más de una opción) Escaso dominio de las lenguas oficiales Rechazo de los compañeros/as Falta de implicación/apoyo de los profesores/as Falta de implicación/apoyo de las instituciones Rechazo a mi cultura Dificultad de reconocimiento de títulos Otras (especificar)_____________________________________________ . 353 26. Solo si usted trabaja, ¿cómo ha accedido a su empleo en España? (Puede señalar más de una opción) Organización social Oficina de empleo Amistades Anuncios Contacto directo con el empleador/a Otros (especificar)____________________ 27. Solo si usted trabaja, ¿ha tenido obstáculos para encontrar empleo en España? No Sí (Puede señalar más de una opción) Religión Estrato social Derechos restringidos Dominio lingüístico Falta de reconocimiento de mis cualificaciones No tener la documentación en regla Otras (especificar)_____________________________________ 28. Tipo de vivienda en España Casa Apartamento Hostal/pensión Organización social Campamento 29. ¿Cómo diría usted que es su situación económica actual? Muy mala Mala Regular Buena Muy buena 30. ¿Cómo diría usted que es la situación económica de su hogar, en comparación con sus vecinos/as en España? Mucho peor Peor Igual Mejor Mucho mejor 31. De aquí a dos años, ¿cómo diría usted que será la situación económica de su hogar? Mucho peor Peor Igual Mejor Mucho mejor No sabe 354 32. ¿Recibe ayuda en España de organismos, entidades, familiares o amistades? No Sí (Puede señalar más de una opción) Organismos internacionales_______________________________ Organismos gubernamentales de España_______________________ Organismos locales (ayuntamiento)________________________ Entidades sociales______________________________________________ Familia en el país de origen Familia en el país de acogida Amistades del país de origen Amistades del país de acogida 33. A continuación le presentamos una serie de afirmaciones sobre su vida en España. Por favor, conteste según su grado de satisfacción o insatisfacción con cada una de ellas Muy insatisfecho Insatisfecho Indiferente Satisfecho Muy satisfecho Con amigos que son de su país de origen Con amigos españoles Con sus condiciones de vida actual Con la ayuda de personas de su país de origen Con la ayuda de españoles Con su participación en la vida social de España Con su salud Con la salud de los familiares que viven con usted Con el trato recibido por los españoles Con el trato recibido por personas de su país con las que mantiene relación . 355 34. A continuación, le presentamos una serie de ítems sobre deseos de futuro. Por favor, conteste según la importancia que usted le concede a cada uno de ellos y el grado en el que están o no cumplidos en la actualidad Importancia Cumplimiento Nada Poco Bastante Mucho Nada Poco Bastante Mucho Encontrar un trabajo que me guste Tener una casa Que mis hijos/as vayan a la universidad Ser apreciado por mis vecinos españoles Poder regresar a mi país Traer a mis familiares a España Mudarme a otro país Formarme para trabajar Realizar estudios universitarios Tener una vida feliz 35. ¿Cómo se enfrenta a los problemas que tiene en este momento? Nunca Alguna vez Varias veces Muchas veces Me esfuerzo en hacer algo, intento luchar contra ellos Me digo a mí mismo que no tengo problemas Evito precipitarme y espero el momento adecuado para hacer algo Hablo con personas que están en mi misma situación para saber qué hacen Busco apoyo en mis amistades y en personas cercanas a mí Me hago un plan y lo sigo Estoy aprendiendo de la experiencia y he mejorado como persona Descargo mis sentimientos ante otras personas Me centro en mis tareas para olvidarme, como si no pasara nada 356 36. Le presentamos una serie de ítems sobre su vida en España. Por favor, conteste según su grado de acuerdo o desacuerdo con cada una de ellos Totalmente en desacuerdo En desacuerdo Indiferente De acuerdo Totalmente de acuerdo A menudo me veo como si fuera español/a Me siento cómodo hablando con españoles para hacer las cosas en mi vida diaria Frecuentemente veo la TV o escucho la radio en español En España me siento como en casa Frecuentemente acudo a reuniones comunitarias, deportes u otros eventos similares, con españoles y refugiados/as Mis vecinos/as españoles y yo nos ayudamos mutuamente si es necesario El gobierno español está trabajando para mejorar las vidas de los/as refugiados/as El ayuntamiento (gobierno local) se preocupa por los asuntos de los/as refugiados/as Trabajo con españoles todos los días Me pagan de manera justa por el trabajo que hago en comparación con mis Tengo acceso a una cuenta bancaria en España Puedo acceder a servicios de salud para mi familia y para mí con la misma facilidad que nuestros/as vecinos/as españoles Si es posible, me gustaría ser un/a ciudadano/a español Soy tratado/a por la ley igual que los/as españoles Tengo una tarjeta de identificación oficial que es reconocida por las autoridades y negocios locales Hago todo lo posible para que mi hijo/a tenga amigos/as de aquí MUCHAS GRACIAS POR SU COLABORACIÓN ANEXO III 360 ENTREVISTA DIRECTOR/A CENTRO EDUCATIVO Guía para la entrevista al equipo directivo A cubrir por el entrevistador/a Fecha: Tipo de centro escolar (titularidad, nivel educativo, ...): Localidad del centro: Número de alumnado: 1) Presentación Bienvenida y agradecimiento - Agradecer a los/as directores/as entrevistados su participación y colaboración en la investigación. - Solicitar permiso y anunciar que la entrevista será grabada con la intención de evitar la pérdida de información y facilitar su análisis. Información básica sobre el tema a tratar y el objetivo del estudio: La investigación, a nivel general, se centra en conocer el proceso de inclusión de familias refugiadas, solicitantes de asilo, protección subsidiaria, protección internacional o protección Funded by the European Union’s Asylum, Migration and Integration Fund University leading full and stepwise approach to the integration of refugees 361 humanitaria a nivel educativo, social y laboral en España. Se enmarca en un proyecto financiado por el Fondo de Asilo, Migración e Integración de la Comisión Europea que tiene el objetivo de analizar, diseñar e implementar iniciativas que abordaban actuaciones de apoyo a la comunidad de personas refugiadas desde el momento previa a su reubicación hasta la fase de adaptación e integración en el país de destino. Objetivos perseguidos con la entrevista a directores/as: - Aportar la visión de los profesionales de la educación acerca de la integración de alumnado procedente de familias refugiadas, solicitantes de asilo, protección subsidiaria o internacional. - Analizar los obstáculos, facilitadores y medidas de integración del alumnado y sus familias, principalmente, abordando las dificultades socioeducativas, la relación educativa con las familias y formación del profesorado en materia intercultural. Normas básicas: - Todas las informaciones, valoraciones y opiniones son válidas. - Cada persona puede intervenir cuando lo consideren oportuno y redirigir la entrevista en el sentido que estime. - La función de la entrevistadora es la de guiar y moderar, sin emitir juicios ni valoraciones sobre las respuestas. 2) Preguntas 1. Por favor, indique brevemente las características del alumnado de origen extranjero matriculado en este Centro (número, niveles educativos, procedencia, familias refugiadas/solicitantes asilo...). ¿Existe algún caso de niños/as de familias refugiadas? 2. ¿Qué medidas adoptó el Centro, o que programas se pusieron en marcha, para la integración de este alumnado y sus familias? 3. ¿Cuáles son las principales dificultades o problemas socioeducativos que Usted considera que afectan especialmente a estos alumnos? (Idioma, problemas de integración, relación con el profesorado, relación con sus iguales, desconocimiento de la cultura del centro, abandono escolar, rendimiento educativo, cambios de centro, …). 4. ¿En qué dimensiones o destrezas cree Usted que destacan más estos alumnos? 5. ¿Conoce algún ejemplo de experiencia educativa de integración de estos alumnos?