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Universidad de Santiago de Compostela Grao en Historia del Arte Año 2024 Trabajo de Fin de Grado presentado en la Universidad de Santiago de Compostela para la obtención del Grado en Historia del Arte Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista Autora: Gemma Mora Dopazo Tutora: Mª de Fátima Díez Platas Trabajo de Fin de Grado
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 1 Gemma Mora Dopazo Índice Resumen ........................................................................................................................................ 2 Introducción .................................................................................................................................. 4 1. Metodología .......................................................................................................................... 4 2. Estructura del trabajo ............................................................................................................ 5 Cuerpo del trabajo ......................................................................................................................... 6 1. ¿Qué es Gandhara? ............................................................................................................... 6 1.1. Una región conquistada. Historia política .................................................................... 7 2. El budismo .......................................................................................................................... 10 2.1. Un resumen de la doctrina espiritual ......................................................................... 10 2.2. Evolución histórica .................................................................................................... 12 2.3. Doctrinas principales ................................................................................................. 13 2.4. Los textos sagrados .................................................................................................... 15 2.5. Principios éticos ......................................................................................................... 16 2.6. Espacios sagrados ...................................................................................................... 17 3. Arte budista ........................................................................................................................ 19 3.1. Difusión y diversificación .......................................................................................... 19 3.2. Concepto ‘greco-budista’ ........................................................................................... 20 3.3. Arte budista primitivo ................................................................................................ 21 4. Arte de Gandhara ................................................................................................................ 23 4.1. Origen del arte figurativo ........................................................................................... 23 4.2. La imagen de Buda .................................................................................................... 26 4.3. Otros tipos individuales ............................................................................................. 34 4.4. Las obras narrativas ................................................................................................... 38 Conclusión................................................................................................................................... 40 Bibliografía ................................................................................................................................. 44 Fuentes ........................................................................................................................................ 44 Bibliografía y webgrafía.............................................................................................................. 44 Anexo de imágenes ..................................................................................................................... 49
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 2 Gemma Mora Dopazo Resumen Resumen en español El arte budista, y más concretamente el arte de Gandhara, y sus influencias grecorromanas son el objeto de estudio de este trabajo. Tras explicar brevemente lo que es el budismo y sus conceptos claves, se abordan los motivos por los que el arte griego y romano se mantuvieron presentes en la zona del Hindu Kusch ―la campaña de conquista de Alejandro Magno, los imperios post-alejandrinos y los sucesivos imperios indios y persas, que siguieron manteniendo el contacto con Occidente a través del Imperio Romano―. El surgimiento del arte budista es comentado con el objetivo de comprender el porqué del desarrollo de un arte simbólico e idealista, incentivado por la doctrina del budismo Mahayana. Varias piezas escultóricas y relieves son analizadas con la intención de mostrar las principales características y tipos iconográficos que se han generado en una zona específica, centro neurálgico de la cultura budista en sus inicios. Palabras clave: Arte de Gandhara, budismo, grecorromano, Mahayana, escultura Resumo en galego A arte budista, e máis concretamente a arte de Gandhara, e as súas influencias grecorromanas son o obxectivo de estudo deste traballo. Tras explicar brevemente o que é o budismo e os seus conceptos clave, abórdanse os motivos polos que a arte grega e romana se mantiveron presentes na zona do Hindu Kusch ―a campaña de conquista de Alejandro Magno, os imperios post-alexandrinos e os sucesivos imperios indios e persas, que seguiron mantendo o contacto con Occidente a través do Imperio Romano―. O xurdimento da arte budista é comentado co obxectivo de comprender o porqué do desenvolvemento dunha arte simbólica e idealista, incentivado pola doutrina do budismo Mahayana. Varias pezas escultóricas e relevos son analizados coa intención de amosar as principais características e tipos iconográficos que se xeraron nunha zona específica, centro neurálxico da cultura budista nos seus inicios. Palabras chave: Arte de Gandhara, budismo, grecorromano, Mahayana, escultura
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 3 Gemma Mora Dopazo Resume in English Buddhist art, and more specifically Gandhara art, and its Greco-Roman influences are the subject of this paper. After briefly explaining what Buddhism is and its key concepts, the reasons why Greek and Roman art remained present in the Hindu Kush area ―Alexander the Great's campaign of conquest, the post-Alexander empires and the successive Indian and Persian empires, which continued to maintain contact with the West through the Roman Empire― are discussed. The emergence of Buddhist art is discussed in order to understand the reasons for the development of a symbolic and idealistic art, encouraged by the doctrine of Mahayana Buddhism. Several sculptural pieces and reliefs are analysed with the intention of showing the main characteristics and iconographic types that have been generated in a specific area, the nerve centre of Buddhist culture in its beginnings. Key Words: Gandhara Art, Buddhism, Greco-Roman, Mahayana, sculpture
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 4 Gemma Mora Dopazo Introducción Los estudios realizados sobre el Arte de Gandhara han florecido nuevamente desde comienzos del siglo XXI debido a nuevas excavaciones y descubrimientos, que han despertado el interés de los expertos y reavivado la producción de exposiciones, conferencias, investigaciones y publicaciones sobre este tema tan complejo. Este nuevo interés es también parte de lo que ha llevado a la elaboración de este trabajo, junto con un gran interés por lo desconocido y con el objetivo de acercar una parte de la Historia del Arte relativa a otras culturas y creencias, que en algún momento tuvieron una base similar a las nuestras y que ha sido poco explorada desde el ámbito occidental. La historia de Buda, las configuraciones grupales de culto y las escenas narrativas histórico-biográficas, junto con figuras relevantes para la doctrina Mahayana como los Bohdisattva, son el núcleo central de este estudio, en el que sirven de medio para explicar las bases del arte budista de Gandhara y sus rasgos grecorromanos. En este trabajo se muestra como las producciones artísticas gandharianas son la muestra perfecta de hibridación cultural consciente e inconsciente, por la que múltiples culturas han dejado su influencia a lo largo de los siglos. 1. Metodología La metodología empleada en la elaboración del trabajo se basa en un vaciado bibliográfico sobre el tema de estudio, para lo que se ha acudido a bibliografía científica de bibliotecas físicas y online. Los principales temas investigados han sido el arte de la región de Gandhara, su historia política, el budismo como creencia espiritual, el origen del arte budista y su consecuente desarrollo en la región y el arte grecorromano que influyó en el arte estudiado. Los problemas principales que se han encontrado a lo largo de su desarrollo se centran en la falta de bibliografía en español, puesto que la gran mayoría de los estudios están publicados en inglés, alemán o chino, y en la dificultad para encontrar fotografías de las piezas con una calidad aceptable, ya que la mayoría de los museos asiáticos no tienen su colección digitalizada.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 5 Gemma Mora Dopazo 2. Estructura del trabajo A lo largo de las páginas se abordan diversas cuestiones que atañen al arte budista de Gandhara, centrándose en la doctrina bajo la que se desarrolla y en el contexto de hibridación cultural que la rodea. El trabajo comienza contextualizando la desconocida región de Gandhara y su historia política, en donde se pretende mostrar por qué histórico de la presencia tan destacable de rasgos del arte grecorromano en una región del Asia Central. En el apartado siguiente se aportan los argumentos, en base a las últimas investigaciones, que matizan la cuestión del concepto ‘greco-budista’ ―limitante y “heleno-céntrico” ― que siempre acompaña las descripciones del arte de Gandhara. Para ello, a lo largo del trabajo se exponen las características iranias, partas o romanas que presentan las obras gandharianas ―entendiendo que todas tienen un cierto componente clásico en sus orígenes― y también de las propias tradiciones hindúes autóctonas. Posteriormente se resume la corriente espiritual budista; paso necesario al tratarse de un tema de estudio desconocido en nuestra Facultad. En los siguientes apartados se explica el inicio del arte budista en sus dos etapas; primero se resume el aspecto de las representaciones artísticas del periodo pre-icónico en el que no aparece la imagen humana de Buda y donde los símbolos son el medio de referencia a su persona; en el segundo apartado se explican los motivos por los que surge la imagen personificada de Buda y los motivos de su aspecto. En este apartado se destacan los diferentes tipos iconográficos que se desarrollaron en los inicios, prestando atención a los aspectos extranjeros ―grecorromanos en especial― y como se fueron mezclando hasta llegar al tipo clásico en el periodo Gupta (III d.C.). Tras esto, en los últimos apartados se tratan otros tipos iconográficos individuales como los Bodhisattva, los devas o personas no sagradas, en las que también se hacen notar las influencias externas. Para finalizar, se habla de los relieves narrativos como verdaderos ejemplos del sincretismo cultural que caracteriza el arte de Gandhara. Entre ellos y los modelos del
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 6 Gemma Mora Dopazo mundo antiguo clásico occidental se encuentran los mejores paralelismos, analizados en este apartado. Cuerpo del trabajo 1. ¿Qué es Gandhara? Gandhara se ubica en el noroeste de Pakistán y Afganistán, su centro geográfico es Peshawar ―rodeada de las colinas de Cherat, las montañas de Cachemira y el Hindu Kusch―. Hoy en día, se usa el término ‘Gran Gandhara’ para referirse a una zona más amplia con las mismas características culturales y artísticas, que se extiende desde el Valle de Kabul hasta la Meseta de Potwar en el Punjab (Rienjang et al., 2019). La primera vez que aparece en las fuentes históricas es nombrada en la época de Ciro II, “el Grande” (575-530 a.C.), gobernador del Imperio aqueménida. Aun así, no se tiene una primera descripción del lugar hasta la del monje budista chino Xuanzang en el siglo VI d.C., cuando el budismo ya empezaba a decaer (Román López, 1999). La etimología de la palabra Gandhara proviene muy probablemente de la raíz Qand o Gand, que significa “fragancia” y el sufijo Har, que significa “tierras”, por lo que su significado sería “Tierra de Fragancias”. Sin embargo, la evolución de la raíz al sánscrito daría Kun, que significa “pozo o piscina”. Este último tendría un sentido más lógico ya que daría como resultado “Tierra de pozos/piscinas”, posiblemente entendida en la época como “Tierra de lagos” ―que se formaban en las épocas del monzón― (Vofchuk, 1991). Desde la Antigüedad la región de Gandhara fue un centro de enseñanza y organización social védica, cercana a las principales rutas comerciales y objeto de conquista en múltiples ocasiones. En el siglo III a.C. el budismo ya se había extendido por Gandhara y fue la religión principal hasta el siglo VI d.C., época en la que el islam y el brahmanismo se alzaron como las religiones dominantes. (Avari, 2016) El arte de la ‘Gran Gandhara’ siguió los precedentes artísticos de lugares como Sanchi, Bahrhut o Amaravati (Stewart, 2023), cambiando y evolucionando hacia un estilo
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 7 Gemma Mora Dopazo diferente con iconografías nuevas. Este arte será la base para el desarrollo de la creación artística budista. Uno de los rasgos distintivos de esta región es el sincretismo religioso, originado por la mezcla de diferentes poblaciones y la difusión de lo grecorromano con Alejandro Magno, sus sucesores y los posteriores imperios que dominaron o tuvieron influencia en la zona. 1.1. Una región conquistada. Historia política Para comprender este sincretismo cultural y sus repercusiones en las concepciones artísticas del arte de Gandhara es necesario remontarse a la época del Imperio persa aqueménida (ca. 600-400 a.C.), del que Gandhara formó parte como satrapía (Biyanwila, 2019). Se sabe por escritos de geógrafos e historiadores griegos que hablan desde antiguo sobre las tierras más occidentales de la India, como Heródoto que en su Historia dice sobre los persas: “El gobierno vigésimo, en que están alistados los indios, nación sin disputa la más numerosa de cuantas han llegado a mi noticia, paga un tributo más crecido que los demás gobiernos, que consiste en 360 talentos de oro en polvo” (Heródoto, Historia, III, Talía.; XCIV, 394) (Pou, 2006) Tras esta subyugación persa la zona sufrió varios cambios en su política y cultura debido a los diferentes regímenes que se sucedieron. La siguiente etapa histórica está protagonizada por Alejandro Magno, rey de Macedonia, y sus campañas de conquista en Asia occidental y la India. En el 331 a.C. parte a la conquista de Persia enfrentándose a Darío III en la Batalla de Gaugamela, de la que el rey persa termina huyendo (Droysen & Roces, 2001). Darío fue asesinado por Bessos ―sátrapa de Bactriana―, que luego fue conocido como Artajerjes V, rey de Persia. Alejandro persigue a Bessos hasta Bactriana y en su camino va conquistando numerosas tierras aqueménidas en las que pretende instaurar una élite ―persa y grecomacedónica― dejando generales con los antiguos sátrapas, realizando bodas mixtas y nombrándose Shahanshah (título real persa que significa “Rey de Reyes”) con el objetivo de ser bien acogido. La persecución a Besos lo lleva hasta la India, tras consolidar las
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 8 Gemma Mora Dopazo relaciones con las satrapías de Asia Central ―Bactriana y Sogdiana― (Nawroth & Wemhoff, 2023). En el 326 a.C. cruza el Hindu Kusch hacia el valle del Punjab y entabla una alianza con el Raja Ambhi, rey de Taxila. Las únicas resistencias que encontró en la zona fueron las tribus nómadas ecuestres de las montañas y el rey indio Poros, contra el que se enfrentó en la famosa batalla del Hidaspes; tras esta batalla Poros y Alejandro llegaron al acuerdo de dejar al primero como sátrapa de su reino. Como resultado de las conquistas de Alejandro se manifiesta la presencia de asentamientos griegos de larga duración en la región de Gandhara (Chaniotis & Gómez, 2018). Alejandro pretendía avanzar hacia el este donde se encontraba el Imperio Magadha, gobernado por la dinastía Manda, pero sus tropas se negaron y Alejandro accedió a retirarse por el sur; esta decisión acabó con su muerte en 323 a.C. (Chaniotis & Gómez, 2018). Tras su muerte se suceden las Guerras de los Diádocos (323-301 a.C.), por las que se divide el Imperio macedónico; Seleuco, fundador del Imperio seleúcida, se convirtió en el gobernador de Mesopotamia y las satrapías orientales de Alejandro Magno ―Bactriana y Sogdiana―. (Chaniotis & Gómez, 2018) A finales del siglo IV a.C. Seleuco entrará en conflicto con el gobernador indio del Imperio Maurya, Chandragupta, que se saldará con un tratado de paz por el que Seleuco abandona las satrapías más orientales y se asienta en Bactriana. En esta época hubo diversos contactos entre griegos e indios como alianzas matrimoniales ―Chandragupta se casa con Helena, hija de Seleuco―, o embajadores griegos enviados a la corte Maurya ―Megástenes y Dimaco― (Avari, 2016). Al final del reinado del tercer emperador seleúcida, Antíoco II (261-246 a.C.), varias provincias reclaman su independencia: Bactriana bajo el gobierno de Diodoto I, Partia bajo Arsaces y Capadocia con Ariarates III. Así surgió el Reino greco-bactriano, tal como lo cuenta Justino: "el sátrapa seléucida Diodotos logró establecer el reino de Bactriana" (Justino, I-41). Fue considerado uno de los más ricos de Oriente y dejó una gran impronta griega en la zona (Chaniotis & Gómez, 2018). En esta época surgieron los
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 15 Gemma Mora Dopazo Con la aparición de los bodhisattvas no era necesario formar parte del cuerpo monástico para seguir el ejemplo de Buda, aunque siempre se consideró la mejor manera de lograr el nirvana. Así, con la ampliación del ideal bodhisattva, se creó una monarquía sagrada haciendo que reyes y príncipes pudiesen alcanzar tal característica. Esta tradición comenzó en el siglo III a.C. con el emperador Asoka, que asumió un rango especial denominado dhamma-raja (“rey justo”) por su política de expansión de la dharma. De aquí deriva la tradición de los famosos dalái lama del budismo tibetano (Eckel, 2004). 2.4. Los textos sagrados Las enseñanzas de Buda, generadas a partir de su despertar, han sido recopiladas en una tradición escrita compleja. Cada una de las dieciocho nikayas desarrolló un cuerpo de textos, de los que solo se conserva el Canon Pali. Posteriormente la doctrina mahayana generó nuevos textos escritos complicando la interpretación (Lane Suzuki, 1938). En el primer concilio, ya mencionado, se estableció un procedimiento de memorización que permitió transmitir las enseñanzas oralmente durante cinco siglos, antes de ponerlas por escrito. La importancia de la tradición oral en el budismo provoca que éste no posea un canon único y que diferentes textos sean aceptados. Aun así, la literatura tradicional escrita que recoge las enseñanzas de Buda se considera una fuente de autoridad. Estos se conocen como su “cuerpo de dharma” (doctrinal); la dharma actúa como la presencia continua de Buda para los budistas y merece tanto respeto como él mismo (“cuerpo de forma”). A menudo los textos son copiados o recitados como acto de devoción y éstos pueden ser objeto mismo de adoración acompañando a una imagen de Buda o en solitario (Eckel, 2004). Los textos de tradición theravada se agrupan en el Tipitaka (“Tres Cestas”), conocidos como Canon Pali ―escrito en sánscrito el 29 a.C. en Sri Lanka―. Está formado por tres secciones o cestas (Pitakas): Sutta Pitaka, discursos doctrinales de Buda en forma de poemas breves o largas narraciones sobre sus vidas anteriores; Vinaya Pitaka, principios morales budistas; y Abbidhamma Pitaka, análisis de las categorías del pensamiento budista. Su interpretación tradicional, aceptada como guía práctica del
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 16 Gemma Mora Dopazo budismo Theravada, es el Visuddhimagga (“Camino a la Purificación”), que se debe al monje Buddhaghosa en el siglo V (Lane Suzuki, 1938). Los primeros textos mahayana se escribieron en el siglo I a.C.; los más importantes fueron traducidos por budistas chinos en el siglo II, pero los que alcanzaron la condición de canónicos se escribieron en la India después del 1100. No existe un canon mahayana tan estructurado como el Canon Pali (Eckel, 2004). El Sutra del Loto se ha usado como un compendio de la doctrina Mahayana y ha tenido una gran importancia en su desarrollo. En este sutra se cuenta la parábola en la que Buda se representa como un padre que anima a sus hijos a salir de una casa en llamas ofreciéndoles varios vehículos ―“vehículos menores” relacionados con las escuelas primitivas― y cuando lo hacen les proporciona el “gran vehículo” ―las enseñanzas del mahayana que superaban a todas las demás― (Eckel, 2004). 2.5. Principios éticos El centro de la ética budista es el “noble sendero óctuple”: camino que debe seguir el ser humano ―evitar malas acciones que conlleven consecuencias negativas, meditar y desarrollar conciencia sobre la realidad― para alcanzar el nirvana. Está basado en ocho principios: comprensión, pensamiento, discurso, acción, sustento, esfuerzo, atención y concentración correctos. Estos principios son los que facilitan alcanzar los tres requisitos fundamentales para el nirvana, que ayudan a erradicar el deseo, el odio y la maldad: shila (“conducta moral”, evitar malas acciones), samadhi (“concentración mental”, tener una mente disciplinada) y prajna (“sabiduría”, conocer el mundo y a uno mismo) (Spice Stanford, 2007). Estos principios y requisitos están muy relacionados con la ley del karma, la retribución moral, y sus consecuencias en el ciclo de muerte y renacimiento; cometer malas acciones aleja a la persona del fin de este ciclo y, por lo tanto, de alcanzar el parinirvana (Spice Stanford, 2007). Para el budismo theravada y la mayoría de las doctrinas, la shila se resume en cinco preceptos: no matar, no robar, no abusar del sexo, no mentir y no tomar bebidas
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 17 Gemma Mora Dopazo alcohólicas. Los monjes de estas doctrinas se someten al cumplimiento de más de doscientas reglas, descritas en el Vinaya Pitaka (Lane Suzuki, 1938). La samadhi tiene varias maneras de ser practicada, pero la más común consiste en sentarse con la espalda recta y las piernas cruzadas ―posición típica en las representaciones de Buda― con el objetivo de cultivar la consciencia de la respiración. También se lleva a cabo por la evocación de imágenes mentales, normalmente de buddhas y bodhisattvas (Eckel, 2004). La creación de la imagen budista fue un medio para facilitarlo. Lo mismo ocurre con el cultivo de la prajna y las diferentes doctrinas. Para los theravada se asocia con el estudio de la Abhidhamma y la doctrina de la “negación de uno mismo” ―ser sabio (tener “ideas justas”) es ser consciente de que la propia identidad es impermanente―. Para los mahayana, la doctrina de la “negación de uno mismo” se basa en la doctrina de la “vacuidad” ―todo carece de identidad―, pues, incluso en el vacío se puede alcanzar el nirvana (Eckel, 2004). 2.6. Espacios sagrados Los lugares sagrados suelen estar siempre asociados a Buda, pero también al cosmos. Tras la muerte de Buda un grupo de monjes, siguiendo sus instrucciones, incineraron su cuerpo y repartieron sus cenizas por lugares significativos de su vida, guardándolas en unos túmulos llamados stupas que se convirtieron en el centro del culto budista, aunque también hay templos dedicados a otros buddhas o bodhisattvas (Seckel, 1963). Las stupas sirven como lugar de veneración y meditación. Estas están formadas por un gran túmulo rodeado por una barandilla y una estructura central cuadrada, en la parte superior, con una columna que sujeta una especie de parasoles, como se puede ver el N.º III de Sanchi [Fig. 1] En el Sureste Asiático siguieron, sin grandes cambios, esta misma forma tradicional de escasa altura (Stewart, 2023). Los primeros templos se construyeron en cuevas en la India occidental. La entrada conduce a un espacio abierto donde los budistas podían venerar una stupa pequeña o una
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 18 Gemma Mora Dopazo imagen de Buda ―algunas veces la imagen estaba en otra sala―. Algunos de los templos budistas indios más importantes fueron destruidos en los siglos XII y XIII (Seckel, 1963). La estructura de un templo budista tiene una interpretación cósmica: la estructura central representa el monte Meru ―montaña que marca el centro del mundo en la cosmovisión budista―; los parasoles se interpretan como los diferentes niveles celestiales, ocupados por los distintos tipos de dioses tradicionales, y el espacio que hay sobre ellos ―el cielo vacío― se conoce como el ámbito sin forma creados por los “santos” mediante su meditación y también los “terrenos de buddha”, lugar donde habitan los bodhisattvas y buddhas (Eckel, 2004). Con el paso del tiempo, los muros del túmulo se fueron cubriendo con representaciones de Buda, de su vida o de pasajes de los textos sagrados. Los restos que hoy en día se pueden estudiar, se conservan debido a que la mayoría de estas imágenes iban siempre asociadas a una stupa u otro tipo de santuarios, como se puede observar en el panel del Museo de Nagarjunikonda [Fig. 2]. Su construcción se llevaba a cabo gracias al patrocino de los ricos mecenas budistas. Construir tales monumentos eran méritos para generar un buen karma y ascender en la escala de encarnaciones de las vidas futuras (K. Behrendt, 2019). La adoración se llevaba a cabo mediante ofrendas ―velas, incienso, flores etc.―, que también aparecen representadas en los relieves, o mediante la realización del ritual de circunvalación, que sirve para recordar la vida de Buda y para situarse firmemente en el centro del cosmos (Eckel, 2004). Los espacios sagrados budistas no implican un hecho arquitectónico monumental y pueden estar en el propio paisaje. Los budistas afirman que las marcas en unas rocas de un riachuelo cerca de Sarnath surgieron por el roce de la túnica de Buda; un barranco cercano a Sharavasti surgió para acabar con un enemigo de Buda; en varios lugares se veneran las huellas de las pisadas de Buda (Eckel, 2004). Todos estos lugares considerados sagrados son lugar de peregrinación budista.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 19 Gemma Mora Dopazo 3. Arte budista 3.1. Difusión y diversificación El budismo se considera la primera religión universal de la historia. Surgió en el noreste de la India y se expandió ―sin violencia, ni asociada a un poder político― por un vasto territorio, llegando hasta Occidente. Durante el primer milenio de la era actual se creó una comunidad religioso-cultural unida, que trascendió toda diferencia regional, permitiendo su expansión libre y con múltiples variaciones. Esta expansión territorial fue posible debido a su carácter apolítico y su capacidad de adaptación a otras creencias y formas culturales autóctonas y tradicionales, generando formas sincréticas allá donde se asentaba. Esto se reconoce claramente en el surgimiento y desarrollo de la creación artística de los pueblos asiáticos (Kossak & Watts, 2001). La propagación de esta doctrina espiritual y su cultura artística asociada se produjo en un primer momento por la famosa Ruta de la Seda, que cruzaba el noroeste de la India, Asia Central y la meseta de Pamir. A lo largo de esta y otras rutas comerciales se establecieron monasterios budistas, trasmisores de la doctrina y el arte budistas, y también sirvieron de caminos de peregrinación, recorridos principalmente por monjes chinos. Estas peregrinaciones sirvieron como medio de propagación de la doctrina Mahayana ―traducida, con dificultades, del sánscrito al chino― y de obras de arte como copias en miniatura, maquetas, dibujos con anotaciones etc. (Seckel, 1963) En el proceso de expansión fue fundamental la sucesión de grandes imperios como el Kushan o el Gupta en la India y el imperio T’ang en China. Gracias a estas fuerzas políticas y su expansión territorial, el budismo se adentró en zonas estratégicas ―encrucijadas de intercambios culturales― como es el caso de Asia Central y, en concreto, Gandhara. Este nivel de universalidad sólo se consiguió en esta época gracias al budismo y su forma de elevar las creencias limitadas de los pueblos asiáticos, además de proporcionarles una vía para la representación de sus divinidades, en formas humanas sublimes y universales (Seckel, 1963). La universalidad del budismo dio lugar sin embargo a unos puntos comunes como es el caso de la estructura de los templos y monasterios; las características constantes en
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 20 Gemma Mora Dopazo las imágenes de Buda, Bodhisattvas, monjes etc.; un complejo vocabulario de símbolos; una forma de representar el cuerpo humano, como portador de las ideas budistas, o un determinado lenguaje cromático y lineal (Seckel, 1963). Aun así, las soluciones artísticas no fueron uniformes y parte de una ortodoxia, sino que, al igual que las propias ramas en las que se dividió el budismo primitivo ―Theravada, Mahayana y Vajrayana― también se crearon diversas “escuelas” artísticas; estas escuelas tenían características comunes según perteneciese al arte budista del Norte (Norte y Este de la India) o al arte budista del Sur (Sureste asiático e islas) (Seckel, 1963). 3.2. Concepto ‘greco-budista’ Antes de adentrarse en el estudio de las formas, iconografía y estilos que se han desarrollado en los inicios del arte budista, es primordial aclarar la errónea terminología “greco-budista” que se asocia popularmente al arte de Gandhara ―término que no aparece hasta el siglo XX― (Rienjang & Stewart, 2018). Según Seckel (1963), desde el comienzo de los estudios sobre este arte ha prevalecido una teoría eurocéntrica, de corte clasicista, apuntando siempre a referencias e influencias del arte helenístico griego. El problema que supone esta terminología es la consideración de una única influencia griega y un desarrollo de este arte en base a sus preceptos exclusivamente. Además, esto implica una atención exagerada a los aspectos griegos que se ven las producciones artísticas gandharianas y el abandono del estudio de otras posibles influencias culturales. Hoy en día se tiende a hacer un estudio más amplio, considerando este arte como un híbrido que refleja todos los contactos globales que se dan en el mundo antiguo (Biyanwila, 2019). Tras detenerse con atención en las incongruencias temporales ―entre el arte helenístico (s. III - I a.C.) y la época de plenitud del arte de Gandhara― y en la casi inexistencia de restos artísticos de los imperios post-alejandrinos, los expertos han determinado que el primer arte budista no es una continuación directa del arte helenístico (Seckel, 1963). Los estudios realizados sobre la primera producción escultórica surgida en Gandhara han determinado que se asemeja mucho más a una producción “indoirania”,
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 21 Gemma Mora Dopazo con un estilo menos naturalista que el arte típicamente helenístico. A esto hay que añadirle la creciente importancia del Imperio romano en época Kushan (Rienjang & Stewart, 2018). Esta nueva interpretación se apoya en cuatro argumentos principales: el análisis de la situación histórico-cultural, es decir, las relaciones de la región de Gandhara con el imperio romano; un estudio más concreto de la cronología del imperio Kushan, en especial del rey Kanishka, al que se le dan tres fechas como posibles inicios de su gobierno ―78, 128 y 144 d.C.― siendo las dos últimas las más aceptadas, y una comparación de la evolución estilística del arte romano y el de Gandhara desde Adriano hasta el final de la Antigüedad (s. IV - principios del V d.C.), gracias al que se han encontrado paralelismos respecto al arte romano tardío (provincial) y el paleocristiano (Seckel, 1963). En conclusión, el arte del Imperio romano y su época de mayor producción coincide con la época del surgimiento de la escultura gandhariana, lo que añade valor a una nueva consideración de las imágenes de esta región asiática. 3.3. Arte budista primitivo Es difícil saber si existió algún tipo de arte budista en los primeros años ―tras el paranirvana de Buda― pero esto no es probable; los monjes eran pocos y de hábitos mendicantes, lo que hacía innecesarios los asentamientos permanentes. Sólo en las épocas del monzón se resguardaban en cuevas a modo de refugio transitorio, probable antecedente de los posteriores monasterios ―primero realizados en cuevas― (Nawroth & Wemhoff, 2023). Con el emperador Maurya, Ashoka (ca. 324 - 187 a.C.), convertido al budismo y gran patrocinador de éste, se construyeron gran número de stupas en torno al 250 a.C., pero aun así las construcciones más famosas del emperador fueron las Columnas de Ashoka [Fig. 3] ―columnas de piedra que propagaban, mediante símbolos, los principios de la doctrina budista (Brancaccio & Behrendt, 2006). Este uso de símbolos se debe a que, en los primeros tiempos del budismo, tras la muerte de Buda, se desarrolló una primera etapa artística pre-icónica. Los símbolos
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 22 Gemma Mora Dopazo pueden hacer referencia a la persona de Buda, a acontecimientos de su vida, a características de tipos individuales como los Bodhisattva o ser, simplemente, símbolos universales para la doctrina. Casi todos los símbolos son comunes al budismo en general o al menos en los países mahayánicos. Entre ellos puede haber símbolos específicamente budistas, signos mágicos generales o de otras culturas pre-budistas (Blau, 2003). Las toranas (“portadas”), como la de Sanchi I (s. I d.C.) [Fig. 4] y Bharhut (s. I a.C.) [Fig. 5], y las columnas eran el soporte de las primeras representaciones artísticas: un arte narrativo-simbólico que habla sobre la vida y enseñanzas de Buda. Las imágenes antropomórficas de Buda no existían, posiblemente a causa de la condena que Siddharta hizo de su imagen tras su muerte ―expresada en el Digha Nikaya (Coomaraswamy, 1934). Algunos de los símbolos que representan a su persona son: la Dharmachakra (“Rueda de la Ley o de la Doctrina”), que representa el “noble sendero óctuple” [Fig. 6]; el Árbol Bodhi, que representa el momento y lugar de la “iluminación” o “despertar” de Siddharta [Fig. 7]; la Buddhapada (“Huella o Pie del Buddha”), que representa el impacto de las enseñanzas de Buda en el mundo [Fig. 8]; el Trono Vacío, representa la ascensión real y espiritual de Siddharta Gautama [Fig. 9]; el Pilar Ígneo, que representa a Buda como el eje del Universo que sustenta todo lo que existe; el león, representando la realeza de Buda [Fig. 10] y la stupa como primer centro de culto a Buda en donde se depositaban sus cenizas, entre otros (Coomaraswamy, 1934). Las stupas también fueron usadas como tipo simbólico en la realización de relicarios u objetos de adoración portátiles (Seckel, 1963) como se puede ver en el relieve del AIC [Fig. 11]. Hay otros símbolos como pueden ser los animales ―dos gacelas arrodilladas a los lados de una Dharmachakra representan el primer sermón de Buda― [Fig. 12]; la flor de loto, [Fig. 13] uno de los símbolos más característicos del budismo, representa el centro del Universo, la naturaleza de todos los hombres y cosas del mundo y el trono de Buda (Coomaraswamy, 1934).
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 23 Gemma Mora Dopazo 4. Arte de Gandhara 4.1. Origen del arte figurativo La imagen humana de Buda surge en una fase posterior, en el trascurso del siglo I d.C., tras la aparición de una nueva concepción de su persona, por parte del budismo Mahayana. Esta importante evolución del arte budista se originó en la región de Gandhara y Mathura ―fruto de los nuevos sutras descubiertos por la doctrina Mahayana― durante la primera mitad del siglo II d.C. (Lane Suzuki, 1938) Estos dos lugares eran importantes centros políticos y económicos del gran imperio Kushan, emplazados en la encrucijada de varias culturas y rutas comerciales. Mathura se encontraba en una zona con tradiciones hindúes muy arraigadas, pero el resto de la región de Gandhara se caracterizaba por un fuerte sincretismo cultural (Seckel, 1963). La ciudad más importante de Gandhara era Taxila, en donde, gracias al patronato del rey Kushan, Kanishka, se erigieron numerosos templos de los que casi no quedan restos. Los únicos restos murales que se conservan presentan arcadas del tipo hindú con capiteles casi corintios de hojas de acanto, que cubren figurillas de Buda y de Bodhisattvas ―parecido a lo que se puede ver en el relicario de oro de Bimaran [Fig. 14] o en restos de frisos de las stupas [Fig. 15] (Seckel, 1963). Las obras escultóricas que se pueden apreciar hoy en los museos están descontextualizadas, pues en sus orígenes estas figuras eran relieves pegados a la pared. Las figuras estaban situadas en nichos en el exterior del edificio o en capillas individuales en el complejo del monasterio. Los templos estaban profusamente decorados con estos relieves ―con un formato muy cercano a la escultura exenta, de bulto redondo―. El proceso de realización de los relieves es diferente al que estamos acostumbrados en Occidente; la piedra (esquisto o caliza, normalmente) era tallada y luego recubierta con un engaste de estuco o yeso ―arcilla para las obras de mayor tamaño― imprimado y policromado. Esta técnica surgió en el periodo greco-bactriano (s. III-II a.C., Imperio Kushan). La capa de yeso o arcilla era moldeada con las manos, aunque había detalles que se realizaban con moldes (rostro, dedos, pies, mechones de pelo, joyas etc.); estos moldes seguían modelos helenísticos que se modificaban para darle
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 24 Gemma Mora Dopazo un aspecto más autóctono: las orejas alargadas, los rizos de Buda, la Urna entre las cejas o el alargamiento de la comisura para crear una sonrisa invertida (Nawroth & Wemhoff, 2023). A veces se incluían detalles dorados, engastes de cristal o piedras preciosas. Este revestimiento se repetía en el conjunto del edificio, tapando la monótona piedra, igual que la arquitectura oculta del arte islámico (Stewart, 2023). El arte de Gandhara se basa en modelos híbridos ―no en un arte puramente griego o clásico― con elementos helenísticos, romanos y del Asia antigua, además de la siempre presente tradición hindú autóctona. De este modo, en Gandhara se encuentran obras con aspectos muy variados a lo largo de su evolución. De época tardía (s. IV - V d.C.) aparecen obras con características helenísticas, como las cabezas de estuco de Hadda [Fig. 16], muy similares a las esculturas de Praxíteles o Escopas [Fig. 17] y el rostro del dios Apolo; el helenismo también es difundido por los partos, considerados filohelenos, generando conexiones entre la India y el imperio romano (Sagar, 1992). A través de Siria y Mesopotamia se mantienen las relaciones entre Oriente y la ciudad de Alejandría, de donde proviene la técnica de la escultura en estuco ―también posiblemente de Irán―. En uno de los múltiples paneles de relieve que hay en la colección del British Museum [Fig. 18], se aprecian características grecorromanas como son los rasgos arcaizantes del neo-aticismo, el uso del contraposto en las figuras que aparecen en los relieves, o un clasicismo melancólico de los retratos imperiales en los primeros años. Otro hecho importante en el contexto de la cultura de Gandhara es la posible adaptación de la estatua del emperador, con toga y un canon ideal [Fig. 19], a la forma en la que se representa a Buda de pie [Fig. 20] (Galli, 2011). Aun así, esto no se puede tener como una certeza, ya que no hay evidencias claras y las influencias o características estilísticas griegas siguen muy presente en el arte romano, como un substrato permanente que aún se mantiene a lo largo de la historia. La aglutinación de tan variadas influencias artísticas del mundo antiguo da lugar a un arte lleno de diferentes técnicas, tipos estilísticos y figuras. Aun así, estos dos últimos pueden tener una correspondencia y, igual que en el mundo romano el arte plebeyo y el
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 31 Gemma Mora Dopazo Además de sus características físicas existe la posibilidad de identificar la actitud de Buda según su postura. En este sentido hay que atender a los asanas 3 y los mudras 4 . El primero hace referencia a la posición del cuerpo o al lugar en el que se asienta, mientras que el segundo hace referencia a la posición de las manos [Fig. 33]: abhayamudra (“señal de tranquilidad o ausencia de miedo”), dhyanamudra (“gesto de meditación”), dharmachakramudra (“gesto asociado a la predicación”) y bhumisparashamudra (“solicitud a la tierra para que dé testimonio de su iluminación”). Normalmente aparece en posición sedente – símbolo de impasibilidad ante el mundo (ausencia de sufrimiento) – y cuando está de pie o sentado “a la europea” es signo de una presencia más activa [Fig. 34]. Cuando está sentado aparece sobre un trono o zócalo (asana) del que existen tres variantes principales: el león, símbolo del despertar de la doctrina; la flor de loto, símbolo del cosmos en la India antigua y esencia pura de Buda y todos los hombres y cosas existentes, que apareció por primera vez en Gandhara entre el siglo III-IV d.C., usado normalmente en las imágenes del Buda predicador, y el podio rectangular o redondo con forma de reloj de arena, símbolo de la montaña del Universo (Blau, 2003). Aun así, el identificador de Buda por excelencia es la ausencia de joyas, adornos y atributos externos que cubren su cuerpo; un símbolo, derivado de su cualidad pasada como monje, de su renuncia a la vida mundana y distanciamiento del mundo en sentido metafísico ―diferenciándolo de los Bodhisattvas y otros dioses―. Signo de esto son los lóbulos alargados, fruto de la ausencia de los típicos pendientes pesados de los gobernadores hindúes. También porta ropajes similares a las túnicas monásticas que suelen ser una prenda interior larga como un faldón (antaravasaka), una túnica sin forma larga (uttarasanga) y una capa que cubre uno o los dos hombros (sanghati); estas ropas recuerdan a trajes extranjeros, como puede ser el himation griego o la toga del emperador romano [Fig. 19], de la que era antecesor (Stewart, 2023). 3 “En sánscrito, asana significa postural corporal. Estas son posturas rituales, haciendo una función similar a los mudras transmitiendo una energía o una actitud. Un subgrupo de asanas son los sthanas, o posturas de pie. El lugar en el que está sentada una figura en una imagen también se denomina asana.” (Blau, 2003) 4 “Mudra es una palabra sánscrita que significa signo o sello. […] Un mudra es una posición simbólica de una o ambas manos que significa una determinada energía o acción. […] De hecho, estas posiciones de las manos son a menudo la única forma de reconocer o distinguir a un Buda de otro. Los mudras son también una ayuda a la meditación. Un mudra puede estar asociado a un determinado mantra o visualización y así puede ayudar a mantener la concentración mientras se medita.” (Blau, 2003)
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 32 Gemma Mora Dopazo Por último, hay varios aspectos de su imagen que hacen referencia o simbolizan la luz de la sabiduría que emana de sí mismo para todo el Universo. Es el caso de la Urna, según la leyenda un rizo blanco, que en las representaciones artísticas se realiza con un punto dorado de cristal u otro material precioso; la aureola o nimbo que enmarca su cuerpo y cabeza, posible influencia del culto a la luz iraní mediante el dios Mitra [Fig. 35] o de las representaciones de emperadores romanos divinizados que imitaban la imagen del dios Helios (dios del Sol en la mitología griega) [Fig. 36] (Karttunen, 2009); su cuerpo de color dorado, y la Unisha, con un significado complejo y discutido y diferentes formas dependiendo del lugar y la época ―moño conoideo en Mathura, cubierto con mechones o rizos cortos en Gandhara [Fig. 32] y con una flor de loto o una llama alargadas en Tailandia―;(Coomaraswamy, 1934) además, su origen también es discutido y se piensa que puede ser la versión de un tocado hindú, un símbolo para alejar la imagen del naturalismo o estar influido por el krobylos clásico de las estatuas de Apolo [Fig. 37] (Stewart, 2023). La simbología de Buda está completamente desarrollada en las esculturas, relieves y pinturas de Gandhara y se propagará por toda Asia en unidad, gracias a los preceptos mahayánicos y al arte primitivo. Los dos tipos originales ―el de Gandhara y el de Mathura― se comenzaron a fusionar a partir del siglo II d.C., dando lugar en el período Gupta al tipo clásico [Fig. 38], con predominio de rasgos hindúes autóctono-tradicionales sobre los difusos grecorromanos (Seckel, 1963). Respecto a los rasgos hindúes destacan la simpeza de rasgos, idealizados, rotundos como los de Mathura y la decoración del halo, típico de las tradiciones autóctonas; de lo grecorromano tan solo queda un vago recuerdo del aprecio por el cuerpo a través de la tela y una perfección juvenil en el rostro. En Gandhara las esculturas son esbeltas y desprenden delicadeza; los ropajes envuelven el cuerpo de Buda, con finos pliegues naturalistas, generando una imagen idealista y noble. En Mathura, sin embargo, la figura de Buda era más robusta y atlética; se caracteriza por el hábito de monje suelto, dejando el manto caer desde los hombros, cubriendo todo el cuerpo a modo de cortina con pliegues curvos paralelos. La influencia de Gandhara en las imágenes de Mathura ha provocado una evolución del tipo primigenio, haciendo a veces compleja la identificación y datación (Seckel, 1963).
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 33 Gemma Mora Dopazo En el otro centro primitivo es Amaravati, en donde también se desarrolló un tipo específico para Buda. En sus esculturas podemos ver la evolución del concepto de Buda como un monje humilde que asciende a lo sublime por predicar la doctrina. Este tipo es muy similar a la modificación de Mathura derivada de la influencia de Gandhara: formas corpulentas y ropajes que cuelgan desde la muñeca y caen formando muchos y muy pegados pliegues que en la parte inferior se engrosan y hacen más pesados. Se caracteriza por figuras con un hombro descubierto y la mano levantada, acusando la simetría de formas. Influyó en Ceilán, Indochina e Indonesia (Seckel, 1963). El tipo definitivo de Buda se gestó durante el periodo Gupta y está formado esencialmente por la imagen de Mathura con influencias de Gandhara. [Fig. 28] Este tipo se caracteriza por el refinamiento de las formas, suavizando la angulosidad de Mathura; el tejido, adherido al cuerpo, genera grandes huecos en los laterales, cubiertos de finos pliegues que en los bordes se arremolinan en pequeñas dobleces por el gesto de agarrar el manto. Todos estos elementos generan una imagen llena de calma y pureza sublimes (Seckel, 1963). Estos tipos siguieron evolucionando, adaptándose a las culturas autóctonas y adquiriendo características definitorias de las variantes doctrinales y étnicas de cada zona. El tipo de Gandhara se extendió por Asia Central, lugar en el que perduró más su estilo “clásico”. Destacan como monumentos importantes de esta tendencia los famosos Colosos de Bamiyan [Fig. 64]; el más pequeño data del siglo III o IV d.C. y se caracteriza por un modelado más realista del cuerpo y de los pliegues, mientras que el más grande ―datado en torno a 100 años antes― muestra unas formas más geométricas y rígidas con pliegues trazados a cordel, acercándose más al esquematismo abstracto de la fase tardía de Gandhara. Están tallados en roca arenisca generando una oquedad a su alrededor; en las paredes aparecen pinturas muy deterioradas (las figuras monumentales perdieron la policromía y el dorado) donde aparecen hileras de Budas sentados, los “mil Budas”, y sobre ellos Bodhisattvas y otras divinidades, como una posible representación en la bóveda de la diosa hindú Sahkti desnuda. Estas gigantescas figuras, posiblemente sigan el ejemplo de los colosos grecorromanos de la época clásica tardía y su idea de cosmocrator ―Buda como señor del Universo― (Rienjang et al., 2019).
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 34 Gemma Mora Dopazo Estos colosos siguen además una concepción mahayánica de Buda, que lo dota de un carácter trascendental y cósmico. Esto se ve claramente en las figuras de Buda de Gandhara que hacen a Shakyamuni más alto, como si se elevase por encima de todo lo demás. (Seckel, 1963) Ejemplo de ello es la escultura del Museo de Peshawar, con 2’64 m de alto ―la más alta conservada― [Fig. 39] (Ali, 2008). 4.3. Otros tipos individuales Además de Buda ―claramente el centro de la corriente espiritual― existen otros seres o personas ―alguno ya mencionado anteriormente― que también participan en la doctrina y son parte de las representaciones artísticas. Es el caso de los Bodhisattva, dioses y personajes que no tienen un carácter sagrado, ni devocional. En la creación gandhariana, fuertemente ligada al budismo Mahayana, aparecen escenas con diferentes tipos individuales; un verdadero panteón jerarquizado. En Mathura y Gandhara aparecen relieves con los personajes del budismo iniciático ―Buda, monjes, adeptos y alguna divinidad―. En las escenas grupales los personajes tienen diferencias iconográficas y están jerarquizados por su rango metafísico, pero todos tienen los mismos preceptos formales, muy similares a los explicados en la figura de Buda (Stewart, 2023). Estas imágenes son “ilustraciones” de los sutras que hablan de las predicaciones del Buda Histórico; también hay escenas narrativas de su vida espiritual y terrenal. En esta región, fruto del desarrollo de la doctrina Mahayana, comienzan las representaciones de los Budas ―una sucesión histórica de sus antecesores y el último buda―. En Gandhara ya se ven algunos representados explícitamente: los siete Budas del pasado, Dipankara y Maitreya. En este contexto se genera una idea de pluralidad conocida como “los mil Budas”, que se representan en filas o grupos alrededor de la figura de Buda, en techos y paredes ―como en el caso de las pinturas que adornaban las paredes laterales y cúpula de los Budas de Bamiyan, hoy en día desaparecidas casi por completo― (Lane Suzuki, 1938). De esta pluralidad se desprende la categoría de Bodhisattva, el ser más cercano a Buda que, según la idea mahayana, fue un bodhisattva en sus vidas pasadas que consiguió
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 35 Gemma Mora Dopazo liberarse del samsara eternamente. En esta doctrina se considera la persona divina ideal, por ser el intermediario entre el samsara y el Nirvana y buscar la salvación para el mundo mediante su ayuda altruista (Lane Suzuki, 1938). Su naturaleza doble ―un ser sobrenatural, pero con características más terrenas y menos abstracción― es fielmente representada en el arte. Primero iba acompañando a Buda, pero a partir del siglo III d.C. comenzó a aparecer de manera independiente. Sus características principales acentúan una vitalidad, flexibilidad y belleza que Buda no posee; la pose del cuerpo en triple curvatura (tribhanga) es muestra de las relaciones con Grecia, debido al parecido con una postura en contraposto muy exagerada, casi serpentinata; presenta la Urna ―símbolo de la “iluminación”―; para mostrar su superación de las dualidades del mundo empírico, los artistas fueron evolucionando su representación hasta hacerla carente de sexo ―aunque en un principio era acusadamente masculina―; su ropaje característico es un faldón profusamente drapeado (paridhana), dejando el torso al aire o parcialmente cubierto con la uttariya. Las joyas, cadenas en el cabello, adornos y tocados ―ausentes en la imagen de Buda― lo hacen más cercano al lujo mundano. Esta última característica tiene que ver con la cualidad de Bodhisattva de Shakyamuni y su título como príncipe hindú. Los principales en la escena gandhariana son Siddharta, Avalokiteshavara o Padmmapani, Manjushri y Maitreya. En el relieve de la estela de Mohammed Nari (siglo III d.C.) [Fig. 40] se pueden apreciar varios bodhisattvas que rodean la imagen de Buda (Ali, 2008), pero ninguno presenta características grecorromanas, ya que su esencia es principalmente autóctona, como se ve en la imagen de Maitreya [Fig. 41] Una figura que se acabó considerando bodhisattva, pero que no coincide con la iconografía descrita, es la de Vajrapani (“poseedor del vajra”), [Fig. 42] (Eckel, 2004) una especie de guardaespaldas que acompañaba a Buda en las escenas narrativas; en este relieve aparece portando una espada y una maza y cubierto con una piel de león. Su apariencia recuerda al héroe-dios grecorromano Heracles o Hércules [Fig. 43] ―barbudo, musculado y con una piel de león― (Stewart, 2023). El siguiente tipo individual son los dioses (deva) ―su culto se consideraba una manifestación baja de la religión popular, acogida con respeto por el budismo―. Pertenecen al mundo del samsara (“mundo empírico”) y está ligados al karma. Viven en
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 36 Gemma Mora Dopazo esferas celeste superpuestas que se dividen entre el mundo de los deseos (Kamadhatu), el mundo de la forma pura (Rupadhatu) y el mundo de la no-forma (Arupadhatu). El budismo hizo uso de las iconografías de dioses hindúes dotándolos de nuevas funciones (Coomaraswamy, 1934). En Gandhara, los más presentes son Indra y Brahma que acompañan siempre a Buda; forman parte de los treinta y dos dioses procedentes de la religión védica. [Fig. 44] (Lane Suzuki, 1938). Con el desarrollo de la síntesis cultural, la mitología fue adquiriendo mayor importancia, generando, en etapas posteriores, el aumento de categorías y tipos de dioses: los cuatro protectores del Universo (Lokapala) o reyes del cielo (Devaraja), que surgen de la iconografía de los yakshas y aparecen armados como caballeros; los dos guardianes de la puerta del templo (Dvarapala), que también tienen origen en los yaksha, pero se representan como atletas semidesnudos y musculosos. Estos no aparecen en las escenas gandharianas, y si lo hacen, no aparecen con la iconografía por la que son habitualmente identificados (Seckel, 1963). Alrededor de los seres principales pueden aparecer personajes secundarios como seres divinos, semidivinos o demoníacos. Es el caso de las deidades o monstruos acuáticos como la nereida montada en un monstruo marino que se puede ver en la paleta del Art Institute of Chicago. [Fig. 45] Otro tipo son los atlantes y el “Atlas alado” [Fig. 46, que recibe este nombre por el parecido con el gigante de la mitología griega clásica. Dentro de las imágenes demoníacas es bastante habitual la presencia de la diosa Hariti [Fig. 47 y Fig. 48] ―acompañada de niños o de su consorte Panchika―; se la suele relacionar con la iconografía de las diosas grecorromanas por su vestimenta y forma de sentarse y por portar una cornucopia en alguna ocasión (Stewart, 2023). La última categoría son los hombres, ya sean monjes, adoradores, Arhats, patriarcas, sacerdotes etc. Aunque los dioses son superiores a los hombres por liberarse de los “residuos terrenales”, los segundos superarán a los primeros al alcanzar el Nirvana. Los únicos que aparecen en los relieves gandharianos son los monjes [Fig. 49] y los donantes adoradores [Fig. 50], que se colocan alrededor de Buda o un objeto que
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 37 Gemma Mora Dopazo simbolice su presencia ―como una stupa― [Fig. 11]; los primeros usan el mismo tipo iconográfico que Buda, que también fue monje en su camino hacia la “liberación”, aunque menos idealizado. Los rostros en Gandhara se asemejan a los retratos romanos y los hábitos monacales recuerdan a las túnicas de los filósofos griegos (Stewart, 2023). Uno de los temas más numerosos en relieves son los de bailes, música y bebida, que se relacionan con las escenas dionisíacas grecorromanas, de las que seguramente tomaron el modelo los artistas de Gandhara (Stewart, 2023). [Fig. 51] Otro elemento muy común en los relieves “decorativos” de esta época son los frisos con “putti” ―sosteniendo guirnaldas como hacían cupidos clásicos― [Fig. 52 y Fig. 53] (Galli, 2011). Uno de los ejemplos más claros del sincretismo cultural de Gandhara es el fragmento de relieve que se encuentra en la colección del British Museum [Fig. 54], donde se ve perfectamente representada la leyenda del caballo de madera de la Guerra de Troya [Fig. 55]. Así, se puede decir que no solo es una influencia visual entre culturas, sino que también compartieron sus costumbres y leyendas. Existen configuraciones de culto más comunes: la tríada que muestra a Buda acompañado por dos dioses [Fig. 44], dos Yakshas, monjes, adeptos o Arhats ―más típicos de la doctrina Hinayana― o Bodhisattvas ―en la doctrina Mahayana―; o la tríada típica del oeste asiático, derivada de Persia y el Antiguo Oriente ―presente desde antes del arte de Gandhara― (Seckel, 1963). La forma más básica de las configuraciones mayores es la de Buda acompañado de dos Bodhisattva, a los que se les pueden añadir dos monjes ―representantes de la comunidad primitiva (sangha), conocidos como Ananda y Kashyapa―. En los bordes de la imagen pueden aparecer los cuatro reyes del cielo, protectores del mundo (Lokapalas), y los dos guardianes de la puerta (Dvarapalas). En este grupo puede haber más personajes como otros Bodhisattva o Apsaras con flores, ofrendas, música y danzas. Este conjunto forma la Parivara (familia o séquito de Buda), que representan como último fin el “Reino puro de Buda” (Stewart, 2023). La escultura arquitectónica de Gandhara presenta conjuntos o escenas de culto como los que se comentan. Estas configuraciones tienen unos principios formales
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 38 Gemma Mora Dopazo comunes. En el Oriente y Centro de Asia predomina la simetría y ordenación jerárquica, son imágenes hieráticas que acusan la axialidad y frontalidad, lo que las hace ajenas al espacio tiempo y las sitúa en un lugar más allá del mundo empírico; la ordenación jerárquica se ve apoyada por la centralización y gradación de tamaños ―la figura principal está en el centro y el resto van reduciendo su tamaño, según su importancia―. Los relieves narrativos no cumplen estos principios y se ven más influidos por preceptos grecorromanos (Seckel, 1963). El lugar que ocupaba cada composición es incierto, pues no se tienen suficientes datos ni restos en condiciones de solucionar tales incógnitas. Aun así, parece que los temas más “seculares” ―danzas y celebraciones― irían en las escaleras de las stupas, mientras que los frisos de putti serían un adorno en los niveles más inferiores. Las narraciones históricas, escenas de adoración e imágenes de Buda, tendrían un lugar más destacado. Las figuras individuales de divinidades puede que fuesen situadas en capillas independientes (Boardman, 1998). En resumen, la gradación jerárquica ―establecida por el grado de espiritualidad de cada tipo― va ligada a una formulación estilística e iconográfica. El estilo de Buda idealiza la figura mediante una forma abstracta y rígida; en el Bodhisattva, por el contrario, se usan elementos más profanos para acercarlo al mundo sensible, sin dejar de lado un cierto grado de idealización, que haga referencia a su carácter supraterrenal. Los dioses se caracterizan por el realismo en sus formas, movimientos y expresiones psicológicas ―rasgos más humanos con diferencias según la cultura y la época―. Las figuras humanas, por su parte, se relacionan directamente con el mundo empírico mediante la realización de retratos realistas. 4.4. Las obras narrativas Son típicas del budismo primitivo, aunque después también se desarrollaron, pero con fines o significados diferentes. Las narraciones son ilustraciones de textos, más o menos literales. Se sitúan siempre ligados a la arquitectura ―friso, cuadrado, rectángulo, medallón― aunque a veces también acompañan una imagen de culto, como en el caso de la veneración de las reliquias [Fig. 11], que forma la base de una figura mayor. Los temas
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 39 Gemma Mora Dopazo principales son las escenas de la biografía histórico-legendaria de Buda, historias de sus existencias anteriores (Jatakas) e historias de los sutras. Aunque en un inicio estas historias eran de transmisión oral, cuando se esculpieron los relieves de Gandhara ya habían sido escritos; lo que no está claro es qué versiones de los textos inspiraron estas imágenes (Stewart, 2023). Las escenas de la biografía de Shakyamuni son las más representadas. El copioso repertorio generó ciclos vitales que contenían todos los momentos registrados de su vida, aunque a veces se optó por los acontecimientos fundamentales: el nacimiento, el despertar, la primera predicación y la entrada al Nirvana; un resumen del camino para alcanzar la iluminación definitiva (Paranirvana) (Seckel, 1963). Estas escenas eran reproducidas por los artistas innumerables veces y buscaban siempre una fácil comprensión por parte de los espectadores; para ello crearon motivos y composiciones que repetían y hacían los temas más reconocibles. Ya aparecían en Sanchi, Bharhut o Amaravati, con Buda como figura central en su forma simbólica, rodeado de muchos personajes. En los relieves de Gandhara se aprecia una acusada similitud con los relieves de los sarcófagos de la antigüedad clásica, con escenas paleocristianas y la influencia de escenas ilustrativo-mitológicas de la época. En Gandhara [Fig. 56] se aprecia menor expresividad cultural, por seguir un modelo extranjero. Los fondos son lisos y no hay rastro de la superabundancia hindú; las figuras se representan de manera individual, como estatuas, con movimientos del clasicismo grecorromano (Pollitt, 1989). En The Cleveland Museum of Art se exhibe una estela con las primeras escenas de la vida de Buda [Fig. 57]. En ella se puede ver, en la parte superior, su nacimiento, con el bebé Buda siendo recibido por Indra y su madre, representada como una deidad arbórea sujetando una rama y con la típica pose de una yakshi o ninfa india ―lo que hace reconocible la escena―; en el lateral izquierdo el recién nacido da siete pasos milagrosos. La siguiente escena presenta al bodhisattva Maitreya, el futuro Buda ―como elemento de presagio―. Luego, se muestra a Buda como un príncipe disfrutando de la vida palaciega con su esposa, antes de abandonar a su familia para buscar la iluminación. En el panel inferior, Buda se dirige al bosque con un halo detrás de su cabeza. Los bordes
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 40 Gemma Mora Dopazo están rellenos con figuras de Buda meditando, adoradores, guardianes y deidades de la tierra con guirnaldas de flores (Stewart, 2023). Un acontecimiento popular de la vida temprana de Buda es su primer baño ―escena que tiene muchas similitudes con la imaginería grecorromana―. Si comparamos un relieve gandhariano [Fig. 58] (Sagar, 1992) y un relieve de un sarcófago romano, con la creación del primer hombre por el dios Prometeo [Fig. 59], se ven claramente los paralelismos en la representación (Pollitt, 1989). La “iluminación” de Buda [Fig. 60] y el primer sermón (Primera vuelta de la rueda de la Dharma) [Fig. 61] son dos de las escenas más representadas. La primera representa el “despertar” de Shakyamuni tras derrotar a las tentaciones enviadas por Mara y alcanzar todo el conocimiento necesario para acceder al estado del Nirvana. La segunda, ambientada en el Pico de los Buitres, presenta a Buda en el centro rodeado de monjes y donantes adinerados que miran o escuchan atentos la palabra de la doctrina por primera vez; también es importante la presencia de la rueda de la dharma flanqueada por dos gacelas ―símbolos que perduran del sistema del budismo primitivo, que hacían alusión a la persona de Buda―. Aun así, el tema más representado es el lecho de muerte de Buda [Fig. 62], el momento en el que alcanza el Parinirvana, muy similares a las escenas funerarias romanas [Fig. 63] (Stewart, 2023). Conclusión El desarrollo de este texto permite extraer algunas conclusiones acerca del arte de Gandhara y sus influencias. Como ya se ha comentado, este arte no pertenece solo a una región histórica, sino que se puede englobar todo el arte desarrollado en un territorio más amplio denominado la ‘Gran Gandhara’ ―desde el valle de Kabul hasta la meseta de Potwar―, donde se encuentran características muy similares. Gracias a la contextualización histórico-religiosa del inicio se pueden comprender los motivos que hacen a esta región tan rica culturalmente. Se llega a la conclusión de que Gandhara fue una zona conquistada y ocupada durante mucho tiempo por diferentes
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 47 Gemma Mora Dopazo Pou, S. J. P. B. (2006). Libro III. Talía. En Los Nueve Libros de la Historia—Herodoto de Halicarnaso (484 A.C. - 425 A.C.) (pp. 308-445). eBooksBrasil. Rahula, W. (1996). Theravada—Mhayna Buddhism. En Gems of Buddhist Wisdom. Buddhist Missionary Society. Rienjang, W., & Stewart, P. (Eds.). (2018). Problems of chronology in Gandhāran art: Proceedings of the First International Workshop of the Gandhāra Connections Project, University of Oxford, 23rd-24th March, 2017. Archaeopress Archeaology. Rienjang, W., Stewart, P., & University of Oxford (Eds.). (2019). The geography of Gandhāran art: Proceedings of the Second International Workshop of the Gandhara Connections Project, University of Oxford, 22nd-23rd March, 2018. Archaeopress Archaeology. Román López, M. T. (1999). Encuentros entre la India y Occidente en el mundo antiguo. Espacio Tiempo y Forma. Serie II, Historia Antigua, 12, 71-85. https://doi.org/10.5944/etfii.12.1999.4347 Sagar, K. C. (1992). Foreign Influence on Ancient India. Northern Book Centre. Seckel, D. (1963). Arte Budista. Praxis, S. A. y Seix Barral, S. A. Spice Stanford (Ed.). (2007). Introduction to Buddhism. Freeman Spogli Institute for International Studies. https://fsi-live.s3.us-west-1.amazonaws.com/s3fspublic/Buddhism.pdf Stewart, P. (2023). Gandharan Art and the Classical World. A Short Introduction. Oxford.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 48 Gemma Mora Dopazo Tola, F., & Dragonetti, C. (2001). Antigua poesía budista. La Serpiente y otros poemas del Sutta Nipata. Fundación Instituto de Estudios Budistas. Vofchuk, R. C. (1991). Primeras menciones del Budismo en el mundo greco-romano. Revista de Estudios Budistas, 1(2). https://www.academia.edu/45061521/Revista_de_Estudios_Budistas_A%C3%B 1o_I_No_2 Warraich, T. A. (2015). Gandhara Art: An Appraisal. Pakistan Vision, 16(2), 17-35. https://pu.edu.pk/images/journal/studies/PDF-FILES/Artical-2_v16_2_2015.pdf
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 49 Gemma Mora Dopazo Anexo de imágenes Fig. 1 Stupa N.º III de Sanchi (s. II-I a.C.) Ashoka, Imperio Maurya. India. Fig. 2 Panel con el relieve de una stupa (s. II-III d.C.). Piedra caliza. Museo de Nagarjunikonda. India. Fig. 3 Pilar de Ashoka (s. III a.C.) Arenisca. Ashoka, Imperio Maurya. Vaishali, Bihar, India. Fig. 4 Torana oeste de la Stupa N.º I de Sanchi (s. I a.C.). Ashoka, Imperio Maurya. India.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 50 Gemma Mora Dopazo Fig. 5 Torana Este de la Stupa de Bharhut (s. II-I a.C.). Arenisca roja. Consctrucción con Ashok y remodelación con la dinastía Shunga. Museo Indio, Calcuta. Fig. 6 Veneración de la rueda del Dharma (dharmacakra) Medallón del pilar de la barandilla de la Stupa de Bharhut (ca. 150-100 a.C.). Arenisca roja. Dinastía Shunga. Museo Indio, Calcuta. Fig. 7 Fieles haciendo ofrendas al árbol bodhi (ca. 100 a.C.). Caliza. Período Satavahana. Amaravati, India. The Cleveland Museum of Art. Fig. 8 Huellas de Buda (buddhapada) (s. II d.C.). Piedra. Amaravati, Andhra, India. The British Museum.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 51 Gemma Mora Dopazo Fig. 9 Trono de Buda (II-III d.C.) Caliza roja. Relieve procedente de Mathura. Victoria & Albert. Fig. 10 Fragmento de león (ca. II d.C.) Esquisto con yeso. Fragmento procedente de Peshawar, Pakistán. Victoria & Albert. Fig. 11 Veneración de las reliquias de Buda (ca. 150-250 d.C.) Esquisto. Periodo Kushan. Región de Gandhara. Art Institute Chicago Fig. 12 Fragmento de un grupo de relieves con escenas de la vida de Buddha (Primer sermón) (ca. II-III d.C.) Piedra. Dinastía Kushan. Afganistán o Pakistán. Smithsonian National Museum of Asian Art.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 52 Gemma Mora Dopazo Fig. 13 Fragmento de barandilla con relieve de flor de loto (ca. I a.C.) Piedra. Dinastía Kushan. Mathura, Uttar Pradesh. Museo de Allahabad. Fig. 14 Relicario de Bimaran (ca. I d.C.) Oro y granate. Stupa N.º II Bimaran, Darunta, Afganistán. The British Museum. Fig. 15 Fragmento de un friso de stupa con arcada, Budas y adoradores (ca. II-III d.C.) Esquisto. Gandhara. The British Museum. Fig. 16 Cabeza de Buddha (ca. IV-V d.C.) Estuco con restos de policromía. Gandhara. Victoria & Albert.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 53 Gemma Mora Dopazo Fig. 17 Cabeza femenina “de Higia” (ca. 350-325 a.C.). Atribuida a Escopas. Mármol. Tegea Arcadia. Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Fig. 18 Fragmento de panel de stupa (ca. I-II d.C.) Esquisto. Takht-iBahi, Pakistán. The British Museum Fig. 19 Estatua de mármol de un togatus (s. I d.C.). Mármol. Periodo Augusto. The Metropolitan Museum. Fig. 20 Buda de pie (s. II-III d.C.) Esquisto. Escuela de Gandhara. Gandhara, Pakistán. The British Museum.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 54 Gemma Mora Dopazo Fig. 21 Relieve con Bodhisattva y asistentes (s. II-III d.C.) Caliza roja. Escuela de Mathura. Uttar Pradesh, India. The Metropolitan Museum. Fig. 22 Placa relieve de Amaravati (s. I a.C.) Piedra caliza. Amaravati, Andhra Pradesh, India. The British Museum. Fig. 23 Torso de Bodhisattava (s. II-III d.C.) Arcilla policromada. Dalverzintepa, Uzbekistán. Instituto de Ciencias de Uzbekistán. Fig. 24 Moneda dinastía Kushan (s. II d.C.) Tetradracma rey Kanishka, en el reverso imagen e inscripción de Buda en sánscrito. Classical Numismatic Group.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 55 Gemma Mora Dopazo Fig. 25 Yaksha (s. II a.C.) Arenisca. Patna. National Museum of India. Fig. 26 Buda otorgando protección (s. II d.C.) Arenisca. Escuela de Mathura. Uttar Pradesh. The Metropolitan Museum. Fig. 27 Buda de pie (s. I-III d.C.) Pizarra. Swat, Gandhara, Pakistán. Staatliche Museen zu Berlin. Fig. 28 Buda sentado (ca. 400-430 d.C.) Arenisca roja moteada. Periodo clásico Gupta. Mathura, Pakistán. The Cleveland Museum of Art.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 56 Gemma Mora Dopazo Fig. 29 Buda ayunando (s. II-III d.C.) Escuela de Gandhra, periodo Kushan. Gandhara, Pakistán. The British Museum. Fig. 30 Cabeza de Buda ayunando (s. II-III d.C.) Escuela de Gandhra, periodo Kushan. Gandhara, Pakistán. The British Museum. Fig. 31 Pintura de las Cuevas de Kizil (s. III-VIII d.C.) Xinjiang, al oeste de Kucha. Fig. 32 Cabeza de Buda (s. V d.C.) Piedra. Periodo Gupta. Uttar Pradesh. Allahabad Museum.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 63 Gemma Mora Dopazo Fig. 53 Sarcófago de guirnalda (ca. 150-180 d.C.) Mármol Dokimeion. Época imperial romana. Frigia, Turquía. The Walters Art Museum. Fig. 54 Relieve con escena del "Caballo de madera" (ca. II d.C.) Esquisto. Escuela de Gandhara. Hund, Pakistán. The British Museum. Fig. 55 Detalle de la tapa de un sarcófago romano con escena de la Guerra de Troya (finales del siglo II d.C.) Mármol.Museo Ashmolean, Oxford. Fig. 56 Contrahuella de escalera con relieve (s. II-III d.C.) Esquisto. Periodo Kushan. Gandhara. The British Museum.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 64 Gemma Mora Dopazo Fig. 57 Escenas de la vida de Buda (ca. 100 d. C.) Esquisto. Periodo Kushan. Gandhara, Pakistán. The Cleveland Museum of Art Fig. 58 Primer baño del bebé Buda (s. III d.C.) Pizarra. Escuela de Gandhara. Colecciones Nacionales de Afganistásn. Fig. 59 Prometeo y Atenea crean al primer hombre (ca. 185 d.C.) Mármol blanco. Museo del Prado. Fig. 60 Fragmento de cuatro escenas de la vida de Buda (la Iluminación) (s. II-III d.C.) Piedra. Pakistán. Smithsonian, National Museum of Asian Art.
Arte de Gandhara: influencias grecorromanas en el nacimiento de la imagen budista 65 Gemma Mora Dopazo Fig. 61 Fragmento de cuatro escenas de la vida de Buda (Primer Sermón) (s. II-III d.C.) Piedra. Pakistán. Smithsonian, National Museum of Asian Art. Fig. 62 Muerte de Buda (Parinirvana) (s. II-III d.C.) Esquisto. Escuela de Gandhara. The British Museum. Fig. 63 Lateral de un sarcófago romano (ca. 200-220 d.C.) Mármol de Carrara. Lazio, Roma. The British Museum. Fig. 64 Coloso o Budas de Bamiyan (s. II-IV d.C.) Roca. Bamiyan, Afganistán.