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Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo?

Bouzón Veiga, Andrea

Abstract

[ES] La conducta antisocial se refiere a aquellos comportamientos que infringen las reglas o normas sociales, estos están presentes en alrededor del 70% de los adolescentes españoles. Diversos estudios han relacionado estas conductas con las actitudes antisociales y la conducta prosocial. El objetivo principal de este trabajo será profundizar en estos conceptos y en la relación existente entre ellos. Para ello se utilizará una muestra de 140 adolescentes de un instituto de Pontevedra, de los cuales 79 eran mujeres y 61 hombres, con unas edades comprendidas entre los 14 y los 18 años. Se les pasó un cuestionario con ítems que medían la conducta antisocial, la conducta prosocial, las actitudes antisociales y variables familiares, del grupo de iguales y de personalidad. Los resultados obtenidos indican que no se debe entender la conducta antisocial y prosocial como dos extremos de un mismo constructo, ya que no se relacionan ni se explican por las mismas variables, también se corrobora que las variables familiares, del grupo de iguales y de personalidad actúan como antecedentes de estos conceptos y que las actitudes antisociales actúan como un factor de riesgo de la conducta antisocial. Se debe ampliar esta línea de investigación en futuros estudios y usar esta información para realizar una prevención e intervención más eficaz a la hora de reducir la conducta antisocial y fomentar la conducta prosocial

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Andrea Bouzón Veiga Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Facultad de Psicología Grado en Psicología Año 2019 Trabajo de Fin de Grado presentado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela para la obtención del Grado en Psicología Trabajo de fin de grado Modalidad 2 “Proyecto de investigación empírica y/o desarrollo de un estudio piloto” Autora del TFG Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 2 Índice Índice ......................................................................................................................................... 2 Resumen .................................................................................................................................... 3 Abstract ..................................................................................................................................... 4 Introducción ............................................................................................................................. 5 Método .................................................................................................................................... 12 Participantes ......................................................................................................................... 12 Materiales y procedimiento .................................................................................................. 12 Análisis ................................................................................................................................. 16 Resultados ............................................................................................................................... 17 Discusión ................................................................................................................................. 25 Conclusiones ........................................................................................................................... 30 Referencias bibliográficas ..................................................................................................... 32 Índice de figuras ..................................................................................................................... 39 Índice de tablas ....................................................................................................................... 40 Anexos ..................................................................................................................................... 41 Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 3 Resumen La conducta antisocial se refiere a aquellos comportamientos que infringen las reglas o normas sociales, estos están presentes en alrededor del 70% de los adolescentes españoles. Diversos estudios han relacionado estas conductas con las actitudes antisociales y la conducta prosocial. El objetivo principal de este trabajo será profundizar en estos conceptos y en la relación existente entre ellos. Para ello se utilizará una muestra de 140 adolescentes de un instituto de Pontevedra, de los cuales 79 eran mujeres y 61 hombres, con unas edades comprendidas entre los 14 y los 18 años. Se les pasó un cuestionario con ítems que medían la conducta antisocial, la conducta prosocial, las actitudes antisociales y variables familiares, del grupo de iguales y de personalidad. Los resultados obtenidos indican que no se debe entender la conducta antisocial y prosocial como dos extremos de un mismo constructo, ya que no se relacionan ni se explican por las mismas variables, también se corrobora que las variables familiares, del grupo de iguales y de personalidad actúan como antecedentes de estos conceptos y que las actitudes antisociales actúan como un factor de riesgo de la conducta antisocial. Se debe ampliar esta línea de investigación en futuros estudios y usar esta información para realizar una prevención e intervención más eficaz a la hora de reducir la conducta antisocial y fomentar la conducta prosocial. Palabras clave: conducta antisocial, conducta prosocial, actitudes antisociales, adolescencia. Número de palabras del trabajo: 6679 Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 4 Abstract Antisocial behavior it refers to the acts that break rules or social norms, this behavior is present in about 70% of Spanish adolescents. Many studies have relationated this behavior with antisocial attitudes and prosocial behavior. The principal aim of this work will be delve into these concepts and the relationship between them. For that reason it is going to use a sample of 140 adolescents from a secondary shool in Pontevedra, of which 79 were women and 61 were men, these subjects are about 14 and 18 years old. They have to complete a questionnaire with items that evaluate antisocial behavior, prosocial behavior, antisocial attitudes and family, friends and personality variables. Results show that antisocial behavior and prosocial behavior aren´t two sides of the same construct, because they don´t implicate and explain by the same variables, also that family, friends and personality variables work as precedents of this concepts and antisocial attitudes are a risk factor of antisocial behavior. For futures studies they have to extend this line of investigation and use that information for make a better prevention and intervention to reduce antisocial behavior and encourage prosocial behavior. Keywords: antisocial behavior, prosocial behavior, antisocial attitudes, adolescence. Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 5 Introducción La conducta antisocial se define como cualquier conducta que refleje una infracción de las reglas o normas sociales y/o sea una acción contra los demás o una violación de sus derechos (Garaigordobil y Maganto, 2016). Se puede diferenciar entre el comportamiento antisocial de confrontación (abierto), que combina la agresión física con el desafío a la autoridad, y el comportamiento antisocial no agresivo (encubierto), que incluye comportamientos como mentir o robar (Loeber y Schmaling, 1985; Sukhodolsky y Ruchkin, 2004). Las conductas antisociales y delictivas son dos términos que se han asociado con frecuencia a lo largo de la historia, pero que no son lo mismo. Como se hará referencia a estos dos tipos de conducta, es necesario definir también lo que se entiende por conducta delictiva. Las conductas delictivas se definen como las acciones que hacen a los otros (potenciales) víctimas y están expresamente prohibidas por la autoridad (Engels, Luijpers, Landsheer y Meeus, 2004). Por lo tanto, la conducta delictiva se diferencia de la antisocial en que la primera está penada por la ley y es un constructo jurídico, no psicológico. Nos podemos encontrar con conductas que son antisociales y delictivas (e.g. robar), y con conductas que son antisociales, pero no delictivas (e.g. mentir). Los problemas de conducta son la razón más frecuente por la que niños y adolescentes acuden a consulta (Sukhodolsky y Ruchkin, 2004). Según el Instituto Nacional de Estadística (INE, 2018) en el año 2017 fueron condenados en España 13643 jóvenes de entre 14 y 17 años, apareciendo como delitos más frecuentes los de lesiones, robos y hurtos. Las estadísticas muestran un claro descenso en la delincuencia juvenil, este descenso parece que no se explica por los cambios demográficos ni por la situación económica, sino que tiene más que ver con Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 6 las políticas públicas y la igualdad de género; sin embargo, todavía queda mucho por conocer de la criminalidad y sus causas (Fernández-Molina y Bartolomé, 2018). Figura 1. Evolución de menores condenados en España. Fuente: INE. Serrano, Godás, Rodríguez y Mirón (1997), López y Freixinos (2001) y Garaigordobil y Maganto (2016), encuentran que alrededor del 70 % de los adolescentes españoles estaban frecuentemente asociados a conductas antisociales, disminuyendo esta cifra al hablar de conducta delictiva. Esta conducta antisocial lleva al rechazo de los menores por sus iguales y a sanciones por parte de la sociedad (López y López, 2008). Por lo tanto, se hace necesario analizar la conducta antisocial para obtener información útil de cara al desarrollo de programas de prevención e intervención que fomenten las conductas prosociales, la empatía, el respeto, etc., e inhiban las conductas antisociales, violentas y discriminatorias (Garaigordobil y Maganto, 2016). Las actitudes explican en gran medida nuestro comportamiento, por lo que se deben de tener en cuenta al analizar la conducta antisocial. Las actitudes ofrecen una explicación a la conducta porque son consideradas características disposicionales estables que influyen en la evaluación y respuesta a un objeto, persona, institución o situación. Además, se pueden 0 2000 4000 6000 8000 10000 12000 14000 16000 18000 20000 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 Evolución de menores condenados Total Hombres Mujeres Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 7 modificar, lo que las hace un elemento sobre el que trabajar en la intervención. Glueck y Glueck, en 1930, fueron los primeros en resaltar la importancia de las actitudes en los delincuentes (Citado en Mills, Kroner y Hemmati, 2004). Una actitud favorable o desfavorable hacia la delincuencia aumenta o disminuye respectivamente la probabilidad de cometer un delito en el futuro. Además, modera la influencia de los iguales desviados en nuestro comportamiento (Vitaro, Brendgen y Tremblay, 2000). Se definen las actitudes antisociales como las evaluaciones favorables de los actos que violan las normas sociales y los derechos de los otros. Las investigaciones indican que las actitudes antisociales no están representadas por un único factor, sino que existen diferentes tipos de actitudes que se relacionan también con resultados específicos diferentes. Unas de las más estudiadas son las actitudes hacia la violencia, dónde podemos diferenciar la cultura de la violencia, identificar la violencia como un valor, y la reacción a la violencia, justificar el uso de la violencia como respuesta a una amenaza (Funk, Elliot, Urman, Flores y Mock, 1999). Aunque la personalidad antisocial, las actitudes antisociales y las relaciones antisociales están relacionadas, no son lo mismo. La personalidad antisocial implica que existen actitudes antisociales, pero la presencia de actitudes antisociales por sí mismo no es suficiente para que exista personalidad antisocial. Por otro lado, las relaciones antisociales son algo externo al individuo, que refuerzan las actitudes existentes, proporcionan un entorno dónde llevar a cabo la conducta antisocial y sirven de modelado de esa conducta (Mills, Hemmati et al., 2004). Las investigaciones demuestran que las actitudes antisociales son uno de los mejores predictores de la conducta antisocial, la conducta delictiva y la reincidencia (Acero, Escobar-Córdoba y Castellanos, 2007; Beyers, Loeber, Wikström y Stouthamer-Loeber, 2001; Derzon, 2001; Funk et al., 1999; Hanson y Morton-Bourgon, 2005; Herrenkohl, Maguin, Hill, Hawkins, Abbot y Catalano, 2000; Mackenzie, Bieirie y Mitchell, 2007; Markowitz, 2001; Mills, Anderson y Kroner, 2004; Mills, Hemmati et al., 2004; Orue y Calvete, 2012; Rutter, Giller y Hagell, 2000; Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 8 Sukhodolsky y Ruchkin, 2004; y Vitaro at al., 2000). Además, la relación actitud – conducta es más fuerte cuando el grupo de iguales presiona para que se siga teniendo esa actitud (Mills, Anderson et al., 2004). Las actitudes antisociales se forman a través de las experiencias y la interacción que tiene el individuo con su entorno. Los niños están expuestos a la violencia en sus hogares, en los medios de comunicación, en el colegio y en las calles. Esta exposición, ya sea directa o indirecta, se relaciona con la conducta agresiva, y está mediada por la justificación de la violencia, es decir, las creencias acerca de la aceptabilidad de las conductas agresivas para solucionar los conflictos con otros o para obtener lo que uno desea (Orue y Calvete, 2012). La exposición a normas y valores antisociales tiene un efecto negativo en el comportamiento de los niños, presentando la violencia como algo aceptable y normalizando su ocurrencia (Herrenkohl et al., 2000). Presenciar agresiones entre sus progenitores o sufrirlas ellos, hace que los niños aprendan que la violencia es una forma apropiada de resolver conflictos, y lo representarán en sus futuras relaciones de pareja (Markowitz, 2001). Esta exposición a la violencia aumenta la tendencia de los niños a pasar por alto las consecuencias de su comportamiento en los otros y los lleva a sobreatribuír intenciones hostiles y tendencias agresivas en el resto (Herrenkohl et al., 2000). Las ciencias sociales han dado más importancia al estudio de las conductas antisociales que prosociales, no fue hasta la década de los setenta cuando estas últimas comenzaron a estudiarse. La conducta prosocial es cualquier comportamiento que beneficia a otros o que tiene consecuencias sociales positivas, se incluyen las conductas de ayuda, cooperación y solidaridad (Moñivas, 1996). Hay autores como Gaviria (1996) que diferencian entre conducta prosocial y altruismo, especificando que en el altruismo la conducta además de suponer un beneficio para otro debe implicar algún coste para el autor (Eisenberg, 2016). En este caso no se diferenciará entre conducta prosocial y altruista, entendiendo por conducta prosocial toda conducta social positiva con o sin motivación altruista (González, 1992). Se encuentra como uno de los factores Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 9 protectores de la existencia de conducta antisocial o delictiva, la presencia de conductas prosociales (Acero et al., 2007; Garaigordobil, 2004; González, 1992; Mestre, Samper y Frías, 2004; y Vitaro et al., 2000). Mestre et al. (2004) estudiaron los factores de personalidad y del contexto familiar que predicen la conducta prosocial. Estos autores encuentran que el control de las emociones, la tendencia a empatizar con los otros, el desarrollo de la sensibilidad, y un clima familiar que incluya el afecto, la evaluación positiva de los hijos y la estimulación hacia su autonomía, potencian el comportamiento prosocial. No se ha llegado todavía a un acuerdo sobre si las conductas antisociales y prosociales son dos extremos de un mismo constructo o dos constructos diferentes. El análisis factorial de cuestionarios como el Preschool and Kindergarten Behavior Scale for Teachers and Caregivers (PKBS-2) (Benítez, Pichardo, García, Fernández, Justicia y Fernández, 2011), la Batería de Socialización (BAS) (Silva y Martorell, 1991) o el diseño de programas de juego prosocial para escolares (Garaigordobil, 2004) apoyan la visión de que las conductas prosociales y las conductas antisociales son dos extremos de un mismo continuo, de forma que al aumentar las conductas prosociales conseguimos que disminuyan las antisociales. “La competencia social y la conducta antisocial son dos polos opuestos y se podría inferir la presencia de uno por la ausencia del otro” (Benítez et al., 2011, p.319). Por otro lado, el análisis factorial de cuestionarios como el Strenghts and Difficulties Questionnaire (SDQ) (Goodman, 1997), tanto a nivel internacional como nacional (OrtuñoSierra, Fonseca-Pedrero, Inchausti y Sastre i Riba, 2016), la adaptación al español del Teenage Inventory of Social Skills (TISS) (Inglés, Hidalgo, Méndez e Inderbitzen, 2003), la adaptación española del Matson Evaluation of Social Skills with Youngsters (MESSY) (Méndez, Hidalgo, e Inglés, 2002), la Ficha de Evaluación de Riesgos y Recursos (FER-R) (Alarcón, Wenger, Chesta y Salvo, 2012) o el análisis factorial de una escala para medir la conducta prosocial y antisocial en el ámbito deportivo (Kavussanu y Boardley, 2009), nos arrojan unos resultados Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 16 Análisis Para el análisis de datos se utilizó el paquete estadístico SPSS en su versión 23, y se seleccionaron las pruebas estadísticas en función de los objetivos planteados. En primer lugar, se llevó a cabo un análisis descriptivo de los datos y un análisis de la fiabilidad de cada variable, utilizando el α de Cronbach, para comprobar las puntuaciones de la muestra y la fiabilidad de las escalas utilizadas. También se realizó una prueba de comparación de medias para muestras independientes (t de Student) para corroborar si existían o no diferencias significativas en las diferentes variables según el sexo. Después, con intención de comprobar las hipótesis establecidas y para conocer la relación entre las variables, se empleó un análisis de correlaciones bivariadas utilizando el coeficiente de correlación r de Pearson. Por último, con intención de ver si las actitudes antisociales aumentaban la capacidad explicativa a la hora de explicar la conducta antisocial y la conducta prosocial, se aplicó una regresión lineal múltiple. Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 17 Resultados En primer lugar, se llevó a cabo un análisis preliminar de los datos para comprobar que todos los sujetos tuviesen la edad requerida y eliminar posibles sujetos extremos u outliers que pudieran estar sesgando los resultados. Utilizando un diagrama de boxplot y las puntuaciones obtenidas en las escalas de control del estilo de respuesta, se comprueba que hay tres sujetos que se podrían considerar extremos y que además, mostraban un estilo de respuesta que tendía a la sobreexageración, por lo que se procede a eliminar estos sujetos. Respecto a la edad, se observó que todos los sujetos que cubrieron el cuestionario se encontraban en la franja de edad esperada. Para conocer la media, desviación típica y la fiabilidad de cada una de las variables, se llevó a cabo un análisis de los estadísticos descriptivos y la fiabilidad (α de Cronbach). Los resultados obtenidos se muestran en la Tabla 2 y la Figura 2. Para comprobar si existen diferencias en función del sexo en las variables medidas se utilizó la prueba de comparación de medias para muestras independientes (t de Student), los resultados de este análisis se muestran también en la Tabla 2. Como se puede observar en la Tabla 2 la mayoría de los adolescentes de este estudio no presentan ni conductas ni actitudes antisociales, al mismo tiempo que se podrían definir como sujetos prosociales. En cuanto a las diferencias por sexo, se puede observar que los hombres presentan una media más alta respecto a las actitudes antisociales (t = 1,45; p = .149) y los problemas con las drogas (t = 0,81; p = .420), aun así, estas diferencias entre hombres y mujeres no llegan a ser significativas. Por otro lado, las mujeres puntúan más alto en conducta antisocial (t = -0,16; p = .871) y prosocial (t = -1,10; p = .275), aunque las diferencias son Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 18 mínimas y no son significativas. Sin embargo, en la empatía sí que encontramos diferencias significativas entre las puntuaciones de hombres y mujeres (t = -2,93; p = .004), con un tamaño de efecto pequeño (d = 0,50), en este caso las mujeres presentan una media más alta, por lo que se podría decir que son más empáticas que los hombres. También existen diferencias significativas entre las puntuaciones de hombres y mujeres en las variables conflicto familiar (t = -2,41; p = .017), con un tamaño de efecto pequeño (d = 0,41), y en la variable maltrato (t = -3,52; p = .001), con un tamaño de efecto moderado (d = 0,60); en los dos casos las mujeres obtienen puntuaciones más elevadas. Respecto a la fiabilidad, aunque la mayoría de las variables presentan una fiabilidad buena o aceptable, existen algunas que muestran baja fiabilidad, como puede ser el caso de la conducta antisocial específica. Esto se podría explicar porque estas variables cuentan con muy pocos ítems y además las respuestas son homogéneas, no hay varianza en las respuestas (Ver Tabla 2). Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 19 Tabla 2 Estadísticos descriptivos y fiabilidad Variable Hombres Mujeres Rango α Cronbach M (SD) M (SD) Conflicto familiar 15,34 (3,67) 17,05 (4,72) 7-28 .82 Supervisión familiar 26,83 (3,38) 27,10 (4,66) 8-32 .83 Afecto/comunicación 25,49 (4,33) 24,48 (5,12) 8-32 .88 Maltrato 12,94 (1,98) 14,64 (3,66) 11-44 .76 Negligencia 4,80 (1,25) 4,66 (1,36) 4-16 .60 Apoyo social 25,28 (2,61) 25,15 (3,28) 7-28 .86 Amigos antisociales 12,17 (3,39) 11,75 (3,49) 8-32 .81 Amigos prosociales 13,87 (2,42) 14,62 (2,05) 5-20 .56 CCA agresión 4,51 (0,79) 4,57 (0,87) 4-16 .19 CCA robo 4,51 (0,85) 4,52 (0,88) 4-16 .29 CCA vandalismo 3,20 (0,48) 3,14 (0,47) 3-12 .31 CCA contra normas 5,00 (1,48) 5,05 (1,38) 4-16 .49 CCA global (sin drogas) 17,21 (2,71) 17,28 (2,34) 15-60 .62 CCA problemas drogas 5,25 (1,04) 5,14 (0,47) 5-20 .67 Conducta prosocial 18,26 (1,71) 18,58 (1,71) 5-20 .66 Cultura de la violencia 7,20 (1,90) 6,83 (1,72) 5-20 .43 Reacción a la violencia 13,49 (4,01) 12,62 (3,59) 7-28 .74 Actitudes antisociales global 20,69 (5,31) 19,45 (4,74) 12-48 .77 Empatía afectiva 10,38 (2,44) 11,78 (3,27) 4-16 .87 Empatía cognitiva 15,00 (2,59) 16,06 (2,85) 5-20 .81 Empatía global 25,38 (4,27) 27,85 (5,42) 9-36 .87 Narcisismo 10,67 (3,71) 11,01 (3,61) 6-24 .76 Dureza emocional 5,84 (1,73) 5,65 (2,13) 4-16 .55 Impulsividad 13,45 (3,14) 13,63 (3,12) 6-24 .59 YPI global 29,96 (6,24) 30,30 (6,59) 16-64 .76 Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 20 En cuanto al consumo de drogas, se puede observar que el índice de consumo de las drogas legales es mucho mayor que el de las ilegales, aun así, destacar el número de jóvenes que admiten haber probado o que consumen marihuana (16,5 %). En el resto de las drogas ilegales (inhalantes, cocaína, anfetaminas, drogas de síntesis, alucinógenos, PBC y heroína), sólo uno o dos sujetos admiten haberlas probado. Se ve una representación similar del consumo en hombres y mujeres. También incidir en el hecho de que un 75% de la muestra bebe alcohol, aun siendo la mayoría de ellos menores de edad (Ver Figura 2). Figura 2. Datos consumo drogas. Para analizar las relaciones existentes entre la conducta antisocial, la conducta prosocial y las actitudes antisociales, se ha realizado un análisis de correlaciones entre estas variables. Además, también se podrá observar la relación de estas variables con otras referentes a la personalidad, el grupo de iguales y la familia. Los resultados de estos análisis se muestran en la Tabla 3. 0,00% 5,00% 10,00% 15,00% 20,00% 25,00% 30,00% 35,00% 40,00% 45,00% 50,00% Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Tabaco Alcohol Marihuana Consumo drogas Nunca Lo probé Al año Al mes A la semana Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 21 Como se puede observar en la Tabla 3, la conducta antisocial mantiene una relación muy fuerte y directa con las actitudes antisociales, además, esta relación es significativa. Por el contrario, la conducta prosocial muestra una relación casi nula e inversa con dichas actitudes, siendo esta relación no significativa. La conducta antisocial y prosocial correlacionan de forma débil, inversa y significtaiva (r = -.17; p = .050). Las actitudes antisociales mantienen una relación inversa y significativa con las variables supervisión familiar y amigos prosociales, y una relación directa y significativa con las variables conflicto familiar, amigos antisociales, narcisismo, dureza emocional e impulsividad. Se puede observar la relevancia de las variables referidas al entorno familiar y al grupo de iguales, y una relación fuerte con la presencia de amigos antisociales y las variables de personalidad. La conducta antisocial mantiene unas correlaciones similares a las de las actitudes antisociales, relación con variables familiares, grupo de iguales, personalidad, y en este caso, también cobra relevancia el consumo de drogas. Respecto a las relaciones de la conducta prosocial con las otras variables introducidas en el cuestionario, se puede ver que esta muestra una relación inversa y significativa con las variables dureza emocional, maltrato y problemas por el consumo de drogas, y una relación directa y significativa con las variables apoyo social, amigos prosociales y empatía (Ver Tabla 3). Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 22 Tabla 3 Correlaciones entre la conducta antisocial, la conducta prosocial, las actitudes antisociales y el resto de las variables Conducta antisocial Conducta prosocial Actitudes antisociales Actitudes antisociales .42*** -.05 - Conflicto familiar .29*** -.14 .25** Afecto/comunicación -.11 .09 -.14 Supervisión familiar -.22** .03 -.20** Maltrato .21** -.19** .17 Negligencia .14 .03 .08 Apoyo social -.02 .25** -.11 Amigos antisociales .53*** -.12 .34*** Amigos prosociales -.11 .29*** -.19** Empatía global -.04 .39*** .05 Narcisismo .49*** -.04 .43*** Dureza emocional .10 -.20** .17** Impulsividad .39*** -.09 .37*** Problemas consumo drogas .39*** -.24** .08 Consumo tabaco .37*** -.15 .09 Consumo alcohol .26** -.07 .02 Consumo marihuana .40*** -.11 .12 Nota. * p < .05. ** p < .01. *** p < .001. Para comprobar si las actitudes antisociales aumentan la capacidad explicativa de la conducta antisocial y la conducta prosocial se llevó a cabo una regresión lineal múltiple. Se introdujo como variable dependiente la conducta antisocial en un caso, y la conducta prosocial en el otro, como variables independientes se introdujeron en el primer bloque las variables familiares, de personalidad y del grupo de iguales por el método de pasos, y en un segundo bloque la variable actitudes antisociales obligándola a entrar. Los resultados para la conducta antisocial se pueden observar en la Tabla 4, y para la conducta prosocial en la Tabla 5. Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 23 Respecto a la conducta antisocial, se incluyen en la regresión por orden de entrada las siguientes variables: amigos antisociales, narcisismo, maltrato y actitudes antisociales. El resto de las variables no entran en la regresión. Este modelo explica el 44,6 % (R2 corregido = .446) de la varianza de la conducta antisocial, pero sin las actitudes antisociales explicaría el 44,1 %, por lo que se puede ver que las actitudes antisociales aumentan ligeramente la capacidad explicativa del modelo (ΔR = .005). Además, se puede ver que este modelo resulta explicativo y significativo (F = 29,02; p < .001), pero no todas las variables que entran en él son significativas para explicar la conducta antisocial, este sería el caso de las actitudes antisociales (Ver Tabla 4). Las variables que entran en primer lugar ya explican la mayoría de la varianza, y por lo tanto, lo que se le pide a las actitudes antisociales es que expliquen la varianza no explicada, por eso no resultan significativas, porque lo que explicarían las actitudes antisociales ya está explicado por los amigos antisociales, el narcisismo y el maltrato familiar. Por otro lado, en lo referido a la conducta prosocial, se incluyen en la regresión por orden de entrada las siguientes variables: empatía global, amigos prosociales, maltrato y actitudes antisociales. El resto de las variables no entran en la regresión. Este modelo explica el 22,9 % (R2 corregido = .229) de la varianza de la conducta prosocial, pero si no se incluyesen las actitudes antisociales explicaría el 23,5 %, por lo que se puede ver que las actitudes no aumentan la capacidad explicativa del modelo, en todo caso la disminuyen (ΔR = -.006). Aunque este modelo resulte explicativo y significativo (F = 11,32; p < .001), al igual que ocurría en el modelo anterior, las actitudes antisociales no entran de forma significativa para explicar la conducta prosocial (Ver Tabla 5). Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 24 Tabla 4 Predictores de la conducta antisocial Conducta antisocial Predictores ΔR β Paso 1 Amigos antisociales .270 .41*** Narcisismo .153 .35*** Maltrato .018 .14* Paso 2 Actitudes antisociales .005 .11 Total R2 .446 Nota. * p < .05. ** p < .01. *** p < .001. Tabla 5 Predictores de la conducta prosocial Conducta prosocial Predictores ΔR β Paso 1 Empatía global .148 .37*** Amigos prosociales .056 .25** Maltrato .031 -.19* Paso 2 Actitudes antisociales -.006 .01 Total R2 .229 Nota. * p < .05. ** p < .01. *** p < .001. Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 25 Discusión Una vez analizados los resultados, se puede observar que en la muestra estudiada la presencia de conductas y actitudes antisociales era muy baja, así como la conducta prosocial estaba presente en la mayoría de los participantes. También se observa que los hombres presentan una media más alta en las actitudes antisociales y las mujeres en la conducta prosocial y antisocial, aunque estas diferencias son mínimas y no significativas. Además, en general, todas las escalas utilizadas presentaban una adecuada fiabilidad. Hechos estos primeros análisis básicos se pasan a comprobar las hipótesis planteadas. Los resultados parecen apoyar parcialmente la hipótesis de que las actitudes antisociales son un factor de riesgo que aumentan la probabilidad de realizar conductas antisociales y disminuyen la probabilidad de realizar conductas prosociales. Ya que se observa que las actitudes antisociales mantienen una relación fuerte y directa con la conducta antisocial, por lo que actuarían como un factor de riego; pero, aunque con la conducta prosocial mantienen una relación inversa, lo que iría acorde con esta hipótesis, esta relación es muy débil y no resulta significativa. Por lo que se podría afirmar que la presencia de actitudes antisociales aumenta la probabilidad de manifestar conductas antisociales, como ya indicaban la mayoría de estudios previos (Acero et al., 2007; Beyers et al., 2001; Derzon, 2001; Funk et al., 1999; Hanson y Morton-Bourgon, 2005; Herrenkohl et al., 2000; Mackenzie et al., 2007; Markowitz, 2001; Mills, Anderson et al., 2004; Mills, Hemmati et al., 2004; Orue y Calvete, 2012; Rutter et al., 2000; Sukhodolsky y Ruchkin, 2004; y Vitaro at al., 2000), pero no disminuyen la probabilidad de realizar conductas prosociales. Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 32 Referencias Bibliográficas Acero, Á. R., Escobar-Córdoba, F. y Castellanos, G. (2007). Factores de riesgo para violencia y homicidio juvenil. Revista colombiana de psiquiatría, 36(1), 78-97. Alarcón, P., Wenger, L., Chesta, S. y Salvo, S. (2012). Validez predictiva del instrumento. 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Datos consumo drogas. ............................................................................................. 20 Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 40 Índice de Tablas Tabla 1: Frecuencias por sexo de la variable edad .................................................................. 12 Tabla 2: Estadísticos descriptivos y fiabilidad......................................................................... 19 Tabla 3: Correlaciones entre la conducta antisocial, la conducta prosocial, las actitudes antisociales y el resto de las variables..................................................................................... 22 Tabla 4: Predictores de la conducta antisocial ......................................................................... 24 Tabla 5: Predictores de la conducta prosocial.......................................................................... 24 Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 41 Anexos Anexo 1: Adaptación de la versión para jóvenes del Protocolo VRAI Edad: Sexo: Protocolo VRAI para jóvenes Este cuestionario está compuesto de una serie de preguntas sobre tu situación personal y sobre tu forma de ser, actuar y entender el mundo. Para facilitar tu respuesta, el cuestionario está dividido en distintas secciones (relaciones familiares, amigos, actitudes, conducta…). Cada pregunta va seguida de las alternativas de respuestas para que elijas la que más se ajusta a tu caso. Por favor, responde a todas las cuestiones con sinceridad y procura no dejar ninguna sin contestar. Si tienes cualquier duda sobre alguna de las preguntas, puedes consultarla con la persona responsable de los cuestionarios. La información que nos proporciones es anónima y se utilizará de forma confidencial solo para los fines de esta investigación. ¡MUCHAS GRACIAS POR TU COLABORACIÓN! Conducta antisocial y prosocial, ¿dos constructos diferentes o extremos del mismo constructo? Andrea Bouzón Veiga 48 27. En el juego prefiero ganar a perder Nada Algo Bastante Mucho 28. Pienso que sentirse culpable y con remordimientos por cosas que uno ha hecho y que han hecho a otras personas es signo de debilidad 29. . Llevar algún tipo de arma ayuda a sentirse más seguro 30. Cuando lo necesito, utilizo mi sonrisa y mi encanto personal para utilizar a los demás 31. Algunas personas me la tienen jurada 32. Me aburro en seguida si tengo que hacer lo mismo una y otra vez 33. Me pongo triste cuando veo a gente llorando 34. Por lo general caigo bien a la otra gente de mi edad 35. Estoy destinado a convertirme en una persona conocida, importante e influyente 36. Me doy cuenta de cuándo están asustados mis amigos/as 37. Me fijo en los aspectos positivos de la vida 38. Si alguién me golpea tengo derecho a devolverselo 39. Evito que mis pensamientos me afecten tanto como parece que les afectan a otros los suyos 40. A menudo me pasa que primero hablo y luego pienso 41. Esta justificado pegar a alguién que habla mal de mi o de mi familia 42. Me puede hacer gracia algunos chistes verdes (picantes) 43. Otra gente de mi edad se mete conmigo o se burla de mí 44. Está bien llevar algún arma si vives en un barrio peligroso 45. Haría lo que fuera para defenderme 46. Me considero una persona impulsiva 47. Me llevo mejor con adultos que con las personas de mi edad 48. Creo que he faltado a clase o al trabajo más que la mayoría 49. Algunas veces me enfado 50. Puedo notar cuándo están contentos los demás 51. Me parece bien tener armas