La ciudad oculta en los cuentos de Pacheco
Abstract
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Full text
La ciudad oculta en los cuentos de Pacheco1 Anna Housková Universidad Carolina, Praga anna.housko[email protected] THE HIDDEN CITY IN PACHECO’S STORIES The text comments on Mexican writer José Emilio Pacheco’s relationship with Kafka’s work, mentioning his journalistic texts on the subject, but concentrating mainly on his short stories. Pacheco’s vision of the city in which and “other” world opens up, submerged beneath the everyday, alludes to Kafka. In the fantastic stories— “La fiesta brava”, “Tenga para que se entretenga” and othersPacheco develops the theme of subway spaces, uncertain and logically inexplicable. In the other thematic line of his short stories, with the characters of children and adolescents, the Mexican capital and its Roma neighborhood undergo achange of modernization so inadequate that it casts doubt on the very existence of the remembered world of childhood. In turn, in the short novel Las batallas en el desierto, the story of the boy in love opens other accents in the relationship between the son and the father and power. The same way of narrating opposes the freedom of art to the opaque authoritarian world. PALABRAS CLAVE: José Emilio Pacheco— cuento— ciudad— México— barrio Roma José Emilio Pacheco— short story— city— Mexico— Roma neighborhood DOI https://doi.org/10.14712/23366729.2023.3.12 Franz Kafka fascinaba alos escritores yalos pensadores como pocos en el mundo occidental. Su impacto tal vez sea comparable con el de Friedrich Nietzsche por la intensidad de su escritura al máximo. Los emparenta la autenticidad, concepto central en la renovación literaria finisecular. Si Niezsche concibe su propia vida como un caso ejemplar, intensificando la vida creativamente al extremo, sin reparo en nada, ni en sí mismo,2 es precursor de Kafka. 1 El trabajo fue financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional— Proyecto “Creatividad yadaptabilidad como condiciones del éxito de Europa en un mundo interrelacionado” (reg. no.: CZ.02.1.01/0.0/0.0/16_019/0000734). 2 Saranski 2000. En la Universidad de Praga, la comparación Nietzsche yKafka fue tema de la tesis de Matěj Král 2012. OPEN ACCESS
ANNA HOUSKOVÁ 127 Para el mexicano José Emilio Pacheco, igual que para otros escritores hispanoamericanos, Kafka es un paradigma de escritor por excelencia, identificado con la creación, clarividente: “Kafka supo ver eso ymás. Yo creo que es el escritor del siglo veinte.”3 PRAGA— MÉXICO Pacheco vió la Ciudad de México como kafkiana, implícitamente en sus cuentos, explícitamente en sus textos periodísticos especialmente en “El entremés del centenario de Kafka” (1983).4 Coincide con Franza Kafka en la sensibilidad por su ciudad, insegura, absurda, aunque sea la más propia. Hay una paradoja en la relación de Kafka con Praga: se sentía inestable en el mundo, excluído y, asu vez, su obra está compenetrada por el ambiente praguense. Hoy incluso, su figura se ha convertido en el emblema turístico de Praga —pero ya sus coetáneos los asociaban, como lo expresó el escritor Johannes Urzidil: “Kafka era Praga yPraga era Kafka. Nunca ha sido Praga tan perfecta ytan típica, yjamás volverá aserlo como durante la vida de Kafka. Ynosotros, sus amigos, the happy few […] sabíamos que esta Praga estaba presente en las partículas más finas de su obra.”5 La situación del escritor era análoga ala situación de la ciudad misma: un cruce cultural, bilingüe, inestable por la modernización desde fines del siglo XIX que cambió violentamente el casco histórico. En la llamada sanación (1896–1913) fue demolida gran parte del barrio judío, en cuya vecindad, en la Plaza Vieja, vivía la famila Kafka. Yen la misma Plaza se reeemplazaban monumentos ycambiaba la historia: “Fue un tiempo de transición yruptura, tiempo sin tierra firme bajo los pies, tiempo sin presente, sin pertenencia, sin hogar.”6 Para José Emilio Pacheco, la modernización de la Ciudad de México tuvo un efecto parecido, “sin tierra firme bajo los pies”. Coincidía con Kafka, el precursor. Yal margen, podemos recordar aotro praguense, precursor de Pacheco,7 Reiner Maria Rilke. Rilke tuvo un fervor por su ciudad natal que da calor íntimo asu libro de poemas dedicados aPraga, Larenopfer, poco conocido en el mundo, publicado en 1895, año en el que Rilke abandonó la ciudad de su infancia ysu juventud.8 Estos poemas implican el abandono que intensifica el tema del hogar. Pacheco notó justamente este momento en su poema “Bécquer yRilke se encuentran en Sevilla”, incluyendo el verso rilkeano: “Hagamos lo que hagamos, siempre estaremos / en la actitud del que se marcha”.9 3 Pacheco 2021, p.277, “Entremés del centenario de Kafka”. 4 Lo he comentado en el artículo “La ciudad kafkina de José Emilio Pacheco”. Hispamérica 2022, n.153. 5 Citado por Harald Salfellner, Franz Kafka aPraha, Praha, Vitalis, 1998. 6 Frynta 2000, p.17. 7 Por demás, Pacheco tiene relación también con otro escritor de Praga, Vladimír Holan: tradució la antología de sus poemas La gruta de las palabras. México: Universidad Autónoma Mecicana, 1991. 8 Krejčí 1975. 9 Pacheco 2018. OPEN ACCESS
128 SVĚT LITERATURY / EL MUNDO DE LA LITERATURA Yaunque Pacheco no abandonó la Ciudad de México, la vio desde una distancia espacial ytemporal, desde la perspectiva del futuro nefasto. El mismo apodo “profeta del desastre”10 que le daban aPacheco sus amigos ya es kafkiano. “BAJO LOS PAVIMENTOS DE LAS RECIENTES CIUDADES” En varios cuentos de José Emilio Pacheco se toca lo intocable, aparece lo desaparecido, emerge lo sumergido. Lo mítico sobrepasa el tema del individuo frente al mundo caótico. Pacheco se centra más en el mundo que en el sujeto: le preocupa la suerte de nuestra civilización. Desde luego, es inseparable lo uno de lo otro, pero otros cuentistas “lectores de Kafka”11 le dan más acento al sujeto kafkiano que ala ciudad kafkiana que le ocupa tanto aPacheco. En varios cuentos de Pacheco, en una situación cotidiana, el personaje cae de pronto en un mundo “otro”, por debajo de lo visible. Tiene detalles concretos de un sueño, pero más que onírico es mítico. El mundo mítico sumergido es el tema explícito del cuento “La fiesta brava”. La estructura ingeniosa del argumento doble comienza por la narración sobre el capitán Keller, un gringo llevado como turista al subterráneo de la Ciudad de México, regresando al pasado sumergido: “aquí está casi todo lo que sobrevivió ala destrucción de México-Tenochtitlán, la gran ciudad enterrada bajo el mismo suelo que, señoras yseñores, pisan ustedes”.12 El segundo plano de la narración de repente pasa al metatexto sobre el escritor Quintana, que es el autor del cuento sobre Keller —escribirlo es para él un chance, después de años sin éxito literario que narra paralelamente. La historia simétrica de los dos hombres llevados por una vorágine acaba con la muerte de ambos: el americano sacrificado al dios azteca, el escritor asesinado por ladrones, al salir del metro, en cuyo tren vio al personaje de su cuento pasar asu destino sin poder salvarlo. “La fiesta brava” ha sido estudiado en relación con el mito prehispánico en la narrativa mexicana.13 La relación con Kafka hace visible también otro nivel del cuento, más general. Los textos de Franz Kafka son abstractos, con detalles concretos. En El proceso, una mañana antes del desayuno, Josef K. es sacado de su rutina cotidiana de empleado de banco y, poco apoco, es arrastrado aun mundo escondido, incomprensible eimpenetrable como una selva. Tal mundo se abre por debajo de lo visible, si bien, en este caso, los detalles praguenses no son de los espacios subterráneos (que desde luego existen en Praga yson fantásticos) sino, por ejemplo, de desvanes en casas de un barrio periférico (para lectores checos reconocible como Žižkov). En la descripción concreta de lo cotidiano, lo aparente pierde el suelo firme yse abre un abismo. Es el lenguaje del mito al que recurre Franz Kafka —lo cual se pone más de relieve si lo leemos como precursor de Pacheco. 10 Poniatowska 2017. 11 Ver en esta misma revista El mundo de la literartura artículos sobre Calvet, Ribeyro, Arreola. 12 Pacheco 2021, pp.155–156. 13 Calvo Díaz 2019. OPEN ACCESS
ANNA HOUSKOVÁ 129 Es así como no sólo Kafka enriquece la literatura hispanoamericana, sino también los escritores de este continente, con su sensiblidad para la dimensión mítica, enriquecen la lectura de la obra de Kafka. Ya mucho antes lo expuso un argentino: Ezequiel Martínez Estrada (1895–1964), en su libro En torno aKafka yotros ensayos (1967), publicado póstumamente pero que incluye ensayos de fecha mucho anterior. Martínez Estrada caracteriza la poética de Franz Kafka como “estructuras más omenos invariantes en que los factores de individuo ycircunstancias pueden variar al infinito”. En su expresión, percibe en Kafka el lenguaje del mito en que toma conciencia “una multimilenaria angustia ante lo desconocido yenigmático”14 que palpita vivo bajo la cobertura del mundo moderno. El mensaje de Franz Kafka proviene “de ese mundo olvidado, desaparecido, como las culturas bajo los pavimentos de las recientes ciudades”.15 La estructura doble de “La fiesta brava”, que entrelaza dos mundos “bajo los pavimentos” —el mundo enterrado azteca yel metro de la Ciudad de México— apunta al paradigma abstracto de las civilizaciones yala “biografía cósmica” de cada hombre, sacado de su mundo cotidiano ylanzado ala inseguridad primordial del ser. En el cuento “Tenga para que se entretenga”, de Pacheco, el tema del subsuelo de la ciudad tiene un tono más liviano, comenzando por el título ypor la parodia del informe riguroso de un detective privado sobre un caso antiguo. Éste resume su investigación de la desaparición de un niño en Chapultepec que quedó sin aclararse: la madre le permitió al niño ir aver un pasadizo subterráneo con un señor que apareció “de pronto”, saliendo de una puerta oculta en la hierba, vestido de otra época, yque le dio ala madre un periódico “para que se entrenga”. No quedó ni rastro del niño ni de la entrada al túnel. Tan solo más tarde, el detective se va afijar que la fecha del periódico es de la época de Maximiliano. Aparte de una variante ingeniosa del juego con el tiempo, usual en los cuentos fantásticos, impacta el enigma de la desaparición ytambién las siguientes interpretaciones públicas “lógicas” yabsurdas. La narración divertida de este caso implica un tema general en la visión de Pacheco, emparentada con la de Kafka: la inestabildad de cualquier fenómeno. El estilo concreto, preciso, es ala vez abstracto, expresando la sustancia del mundo. La misma “estructura invariante” —usando el término de Martínez Estrada— se puede leer en el cuento “Langerhaus” de Pacheco. El narrador ve en el periódico (motivo caro al periodista Pacheco) la noticia de la muerte de su amigo de la escuela, recordándolo como un niño prodigioso en la música, maltratado por sus condiscípulos. Sin embargo, en el encuentro actual, éstos niegan que hubiera existido tal chico. En los cuentos de José Emilio Pacheco, el espacio de la ciudad oculta no es sólo subterráneo, también hay varios tipos de enclaves, lugares escondidos, oscuros, cerrados, fuera del mundo. La atmósfera melancólica del cuento “El viento distante”, en un rincón de la barraca en la feria ambulante, en silencio ysin luz, surge de la frase: “Piensa en el tiempo que los separa yen los días que se llevó un viento distante.”16 Relaciones de varios tiempos, que impregnan toda la obra de Pacheco, tiritan aquí íntimamente. 14 Martínez Estrada 1967, pp.30 y39, el ensayo „Apocalipsis de Kafka“ (1950). 15 Ibid., p.26, el ensayo “Intento señalar los bordes del mundo de Kafka” (1944). 16 Pacheco 1963. OPEN ACCESS
130 SVĚT LITERATURY / EL MUNDO DE LA LITERATURA El hombre parado al lado del acuario exhibe una tortuga, “la infeliz niña que el castigo del cielo convirtió en tortuga”,17 con identidad insegura, que en la feria cuenta su historia, no contada por el cuento. Dos personajes del público de la feria buscan una explicación racional: suponen un truco de la niña que da ilusión de tortuga. Pero al final del cuento, en una escena extraña yconmovedora, el hombre-padre abraza asu hija-tortuga que se quita la cabeza de niña… Se borra la distinción entre hombre yanimal, con posible connotación kafkiana. Pero en “El viento distante”, es más bien la situación de espectáculo público la que recuerda “Un artista del hambre”, de Kafka, por la emoción aguda de tocar lo intocable. EL NIÑO NORMAL En los cuentos de Pacheco, Barbara Buckus distingue “dos líneas temáticas centrales, la referida al mundo del niño ydel adolescente yla fantástica”,18 anotando que los dos temas coinciden en ser mundos “aparte”. Podemos añadir que son mundos sumergidos, literal ometafóricamente. He comentado los cuentos del mundo de la fantasía. El cuento “La cautiva” puede ser un puente ala otra línea temática, la de los niños. En este cuento de Pacheco, el terremoto abre un espacio escondido, esta vez fuera de la ciudad, en las ruinas de un convento en cuyo osario tres niños descubren el cadáver antiguo de una mujer atada ala silla. Por el roce liviano con la mano del niño-narrador el cuerpo se desmorona, en un segundo de horror imborrable el resto de su vida. Como en los cuentos anteriores, aparece aquí el procedimiento clásico de la literatura fantástica: la confrontación del enigma con su explicación racional. En “La cautiva” el profesor de los chicos niega su vivencia horrorosa como una fantasía por miedo. La explicación del cura, que recuerda la leyenda local de crimen ycastigo, es más atenta pero también autoritaria: “La mujer es la puerta del demonio.”19 Es así que el choque de dos mundos —el fantástico yel lógico mundo real— tiene también otra intriga: el mundo de los niños versus el de los adultos, sean padres, parientes, profesores, curas, autoridades. Voy aconcentrarme en la confrontación entre los mundos del hijo yde los padres en la novela breve de Pacheco Las batallas en el desierto (1981). La narración más extensa posibilitó darle un contexto más amplio ala historia íntima del niño yrelacionarla con la visión crítica de la situación general del país, tal como se manifiesta en la decadencia del barrio Roma en la capital. Un tema semejante de la pérdida de la inocencia, situada en medio de la situación política del país, lo enfocaron otros escritores de la misma generación crítica, del llamado post-boom, como el peruano Adolfo Bryce Echenique en El mundo para Julius (1970) oel chileno Antonio Skármeta en Soñé que la nieve ardía (1975). Pero mientras que estas novelas fueron obras primigenias de sus autores, Pacheco escribió su novela breve ya en la edad madura, más lejana de la experiencia autobiográfica. Tal vez esta circunstancia intensificó el tono nostálgico y, ala vez, crítico, yla densidad del texto. 17 Ibid. 18 Bockus 1994, p.187. 19 Pacheco 2021, p.143. OPEN ACCESS
ANNA HOUSKOVÁ 131 Las batallas en el desierto es una obra de la índole que Borges llamaba “libro feliz”: escrito con soltura, de estilo sobrio, transparente, polisémico. La primera frase indica la atmósfera: “Me acuerdo, no me acuerdo”.20 Recuerdos del pasado, recuerdos pasados. Puede asociar “Érase una vez” de los cuentos de hadas (tanto más acá, pues en checo los cuentos comienzan “Bylo, nebylo”, Érase, no érase). Al comienzo parece que estamos leyendo una elegía por el “mundo antiguo” desaparecido, con las enumeraciones de las marcas de coches, títulos de libros para niños, juegos de la época… El narrador adulto Carlos insiste en enumerar aquellas cosas ypalabras de su infancia con un deleite nostálgico. Esa evocación amena se acaba de relámpago cuando el chico Carlitos se enamora de Mariana, madre joven de su condiscípulo. Por un solo acto, cuando el chico se escapa de la escuela corriendo ala casa de Mariana para confesarle su amor, se desmorona todo el mundo. Una estructura parecida, cuando todo se acumula ylas ilusiones se rompen en un solo día, aparece en el cuento de Pacheco “El principio del placer”, una historia en forma de diario del primer amor frustrado. Sin embargo, en la novela breve Las batallas en el desierto se trata de algo más: se acaba de veras todo el mundo. Al final de la historia desaparece todo rastro de Mariana, de las casas, del mundo entero: “Demolieron la escuela, demolieron el edificio de Mariana, demolieron mi casa, demolieron la colonia Roma. Se acabó esa ciudad. Terminó aquel país. No hay memoria del México de aquellos años. Yanadie le importa: de ese horror quién puede tener nostalgia.”21 La historia íntima del niño se entrelaza con el destino de México yde su capital. Adiferencia del Bildungsroman europeo, no se trata de la maduración del joven que va encontrando su lugar en el orden del mundo. Al contrario, el momento de autoafirmación del niño choca con la inestabilidad total del mundo. Carlitos no enfrenta el mundo de los adultos, en general, sino el cambiante mundo mexicano amediados del siglo XX, en particular. Aparece el tema de la identidad nacional pero tiene aquí otro sentido que en la narrativa del boom. Ala tradición yla diversidad se superpone la modernización rápida —técnica, científica yemprendedora: un cambio “de relámpago” del modo de ser. Carlitos aún le trata asu mamá de Ud., el hijo de Mariana le tutea llamándola por su nombre. En relación con los niños, el mundo de adultos, aunque vaya balanceándose, sigue autoritatrio tanto más, con más hipocresía. Con más dogmatismo que en el cuento La cautiva, la autoridad tradicional, osea la madre de Carlitos junto con el cura, le imponen mecánicamente la mentalidad del pecado. Por el lado de la modernidad, la subordinación yla humillación es similar: el padre ingeniero lleva al hijo al consultorio siquiátrico donde dos médicos disputan la diagnosis sin hacerle caso al chico: “Hablaron como si yo fuera un mueble.”22 El modelo del poder yla violencia se manifiesta también en el machismo del hermano mayor del protagonista. Yel mismo paradigma designa una condición humillante aMariana como amante de un político poderoso. Sin embargo, ella es la única que tiene comprensión por el niño enamorado, reacciona suave ydignamente. En cambio, en la escuela, basada en la disciplina, estalla un escándalo enorme. No se 20 Pacheco 2000, p.2. 21 Ibid., p.37. 22 Ibid., p.24. OPEN ACCESS
132 SVĚT LITERATURY / EL MUNDO DE LA LITERATURA tolera nada personal ynada diferente, ni la diversidad social yétnica que allí existe. El protagonista-narrador se siente medio ajeno, pero sensible alas diferencias, con empatía alos condiscípulos marginados ymaltratados. Por castigo, él mismo, trasladado auna escuela “mejor”, será obligado al papel del “niño bien”, vestido de tenis. La escuela ytodo el barrio Roma, en decadencia, abarca México. Roma, barrio costruído acomienzos del siglo XX para gente rica, con el paso del tiempo se ha convertido en el barrio típico de clase media. Así lo trató literariamente ya Jack Kerouac ylos escritores mexicanos como Carlos Fuentes ySergio Pitol oel cineasta Alfonso Cuarón. En Las batallas en el desierto, la modernización amediados del siglo afecta hondamente ala gente de clase media: en esos años se decide quien va asubir yquien se va ahundir en la pobreza definitiva. El padre de Carlos, con gran esfuerzo aprendiendo inglés, logra un puesto en una empresa norteamericana. La modernización viene desde afuera, en eso consiste el antiguo problema de Latinoamérica. Como dice el tío del protagonista, que en su casa ha prohibido el tequila ynada más sirve whisky, “hay que blanquear el gusto de los mexicanos”.23 La visión del funcionamiento del poder, encolmado por el gobierno ladrón del presidente Miguel Alemán, es objeto de sátira concreta. De la elegía inicial por el mundo viejo, al final no queda nada, nadie lo recuerda, nadie tiene nostalgia por el horror de los años de la modernización: en México no ha resultado —pero más bien se trata de que en la periferia de la cultura occidental se ve más el modelo trunco ypoco habitable. Es todo lo contrario del mundo en que el protagonista joven pueda anclar. Pero existe también otra diferencia con el Bildungsroman. Es distinta la visión del protagonista de “los años de aprendizaje”. Rechaza el paradigma de “la pérdida de la inocencia” —Carlitos no renuncia nada yse niega atrabajar en sí mismo, todo lo contrario. No comprende el escándalo por su amor inocente: “Pero no estaba arrepentido ni me sentía culpable: querer aalguien no es pecado, el amor está bien, lo único demoníaco es el odio.”24 Ycon la distancia del tiempo el narrador Carlos sigue estando de su lado; yel lector también. El traje blanco de tenis es un vestuario exterior por completo. Lo principal del porqué Pacheco narra sobre aquellas “batallas en el desierto” no es el mundo desaparecido, sino la inocencia indestructible. No es un privilegio de la infancia, no se trata de conservar al niño en el alma, sino quedarse con sus valores ycon la belleza primigenia de las relaciones. Con lo que es normal yque desearíamos más en el mundo: el amor está bien. Carlitos es normal yCarlos adulto igual. De este modo, el tema del poder yla humillación, también kafkiano, tiene una vuelta. En la relación del hijo al padre en la obra de Franz Kafka, el mundo les pertenece alos fuertes. El hijo es el marginado —aunque también el autor de “Carta al padre” confirma su propia manera de ser: no cambiaría. El hijo en el texto de Pacheco tiene más libertad, más seguridad de su vida. Si en el mundo circundante “el amor es una enfermedad”, él simplemente rechaza curarse.25 Ylos dos escritores, Pacheco yKafka, están seguros ylibres en su arte creador. Si bien el personaje central de Las batallas en el desierto no se subordina al modelo dominante de la sociedad, también el narrador yla misma manera de narrar niega el 23 Ibid., p.4. 24 Ibid., p.23. 25 Ibid., p.30. OPEN ACCESS
ANNA HOUSKOVÁ 133 discurso autoritario. Les da espacio amuchas voces, en una escala amplia del español hablado en México: en el estilo directo eindirecto reconocemos alos chicos, al padre, la madre, el hermano, el maestro, el cura, el siquiatra, los políticos. Es pertinente el uso del inglés, snob ytrepador. La narración incluye citas de toda índole, palabras de la Biblia en los títulos de los capítulos de la novela, la letra del bolero puertorriqueño. Las mismas enumeraciones de los títulos de los libros leídos caraterizan alos pesonajes, yenumerar los nombres de los coches yde otros objetos antiguos evoca el lenguaje de la época. El estilo oscila entre la ironía yel agrado, la crítica aguda yel fervor. Anivel general, la sociedad tradicional yla moderna ysu mutua relación se resume en la palabra “el horror”, pero anivel concreto las cosas suenan amablemente yconmueven; como aquel bolero deja de ser sólo canción sentimental yse convierte en una vivencia intensa del chico enamorado. Anivel simbólico, el título de la novela resulta negativo: violencia eintolerancia de las batallas, el desierto del mundo donde el amor se considera enfermedad yel odio parece natural. Pero asu vez, es la plazoleta de tierra roja donde juegan los niños. En Las batallas en el desierto, el narrador enfrenta el mundo que le es ajeno yque se está acabando tan totalmente que hay incertidumbre de que haya existido. Estamos pisando la tierra escurridiza, de apocalipsis inminente. El modo de vida del barrio Roma, en México, desaparece así como desapareció el barrio judío ysu mundo, en Praga, en la juventud de Kafka. Con el avance de la edad, cada generación está perviviendo su época. Lo indica el epígrafe de Las batallas en el desierto: “El pasado es un país ajeno.”26 Pero estamos por pervivir también la época venidera, asistidos por los cuentos de Pacheco cuya manera de narrar opone la libertad de arte al mundo opaco. BIBLIOGRAFÍA: 26 Ibid., p.2. “The past is aforeign country. They do things differently there.” L.P.Hartley: The Go-Between. Bockus Aponte, Barbara. “José Emilio Pacheco, cuentista”. En La hoguera yel viento. José Emilio Pacheco ante la crítica. Ed. Hugo J.Verani. México: Biblioteca Era, 1994, pp.185–199. Calvo Díaz, Karen Alejandra. “Ciudad, terror ymito: la concepción del gótico literario desde el mito prehispánico en los cuentos La llorona de Artemio del Valle-Arizpe, La fiesta brava de José Emilio Pacheco yAño cero de Bernardo Esquinca”. Mitologías hoy (UAB),vol. 19, 2019. Accesible en: https://revistes.uab. cat/mitologias/article/view/v19-calvo. Frynta, Emanuel yLukas, Jan. Praha, domovské město Franze Kafky. Praha: Nakladatelství Franze Kafky, 2000. Král, Matěj. Nietzsche aKafka. Praha: Univerzita Karlova, 2012. Accesible en: https://dspace.cuni.cz/bitstream/ handle/20.500.11956/43645/140015947. pdf?sequence=4&isAllowed=y. Krejčí, Karel. „Reiner Maria Rilke aPraha“. Epílogo en la antología: Reiner Maria Rilke. Dech rodné země. Traducción Gustav Francl. Praha: Vyšehrad, 1975, pp.29–47. Martínez Estrada, Ezequiel. En torno aKafka yotros ensayos. Barcelona: Seix Barral, 1967. Pacheco, José Emilio. El infinito naufragio: Antología general de José Emilio Pacheco. Ed. Laura Emilia Pacheco. México: Editorial Océno de México, 2021. Ebook. OPEN ACCESS
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