La reforma de la arquitectura judicial europea: un templo del Grial falto de inspiración
Full text
La e o ma de la a qui ec u a
judicial eu opea:
un emplo del G ial al o
de inspi ación1
Dámaso Ruiz-Ja abo
Abogado gene al del T ibunal de Jus icia
de las Comunidades Eu opeas
SUMARIO:
I.
INTRODUCCIÓN.—II.
EL
SENTIDO
DE LA
REFORMA JURISDICCIONAL EMPRENDIDA
POR EL
TRATADO
DE NIZA.—III. LA
CONTRIBUCIÓN
DEL
TRIBUNAL
DE
JUSTICIA
A LA
CONFERENCIA ÍNTER-
GUBERNAMENTAL
Y SU REFLEJO EN EL TRATADO DE NlZA.—IV LAS MODIFICACIONES ORGÁNICAS
OPERADAS EN EL TRIBUNAL DE JUSTICIA POR EL TRATADO DE NlZA.—V LA REFORMA PERMANENTE.
LA NECESIDAD
DE
PROSEGUIR
LA
RENOVACIÓN INICIADA
POR EL
TRATADO
DE
NIZA.—VI.
LAS
NOVE-
DADES
APORTADAS POR EL TRATADO DE NlZA
Y
EL TRATAMIENTO DE LA CUESTIÓN PREJUDICIAL.
I. INTRODUCCIÓN
La a qui ec u a judicial eu opea había sido concebida po los au o es
del T a ado con modes ia, pe o o ien ada a las necesidades del momen o
his ó ico y a los obje i os pe seguidos al c ea se las Comunidades. Sin p e-
ende impone un ibunal je á quicamen e si uado po encima de los ó -
ganos ju isdiccionales de los Es ados miemb os, idea on un sis ema
a monioso,
basado en la coope ación en e ese ibunal y los jueces naciona-
1 Es e a ículo ecoge, en esencia, el con enido de los que he publicado con an e io idad sob e el
mismo ema: «El T ibunal de Jus icia y el T a ado de Niza»,
Gace a
Ju ídica
de la Unión Eu opea y de la
Compe encia, n° 212, ma zo/ab il de 2001, págs. 4 y ss.; y «La e o ma del T ibunal de Jus icia ealizada
po el T a ado de Niza y su pos e io desa ollo», incluido en el lib o colec i o El T a ado de Niza, análisis
y
comen a ios,
Ed. Colex, Mad id, 2002.
Cuade nos de De echo Público, n". 13 (mayo-agos o, 2001)
Dámaso Ruiz-Ja abo
les,
que
ga an izaba
la
aplicación uni o me
del
de echo comuni a io.
El
edi icio había sido cuidadosamen e pensado
y se
sus en aba
en
unos
p incipios cla os:
el
juez nacional como juez
de
de echo común
del nue-
o o denamien o ju ídico,
la
compe encia
de
a ibución
del
T ibunal
de
Jus icia,
la
coope ación judicial di igida
a la
in e p e ación
y la
aplica-
ción uni o mes
de la
no ma común,
la
ins ancia única
en el
p oceso,
la
ausencia
de
o os ese ados
y el
sec e o
de las
delibe aciones pa a o a-
lece
la
unidad
y el
espe o
del
T ibunal
de
Jus icia,
la
independencia
y el
p es igio
de sus
miemb os,
la
p esencia
de los
abogados gene ales pa a
impulsa
el
desa ollo in elec ual
de la
ju isp udencia,
el
p onuncia-
mien o
de
conclusiones mo i adas
en
odos
los
asun os, pa a
com-
pensa
el
silencio
y la
mo daza
que se
imponían
a los
jueces...
La
c eación
del
T ibunal
de
P ime a Ins ancia
con
obje o
de
ali ia
la
ca ga
de
abajo
del
T ibunal
de
Jus icia, e o zando
la
p o ección
ju-
isdiccional
de los
ciudadanos
en los
asun os
que
equie an
un exa-
men p o undo
de
hechos complejos, supuso
una
al e ación, pe o
no
acabó
con la
cohe encia
del
égimen ins au ado,
en
g an pa e debido
a
la esponsabilidad
con la que ha
asumido
las
impo an es unciones
que
se
le han
con e ido paula inamen e.
La en e gadu a
de la
a ea ju isdiccional,
que
adquie e p opo ciones
inimaginables
con el
inc emen o
de las
compe encias
de la
Unión Eu opea,
el enquis amien o
del
p incipio
de
subsidia iedad
y las
sucesi as ampliacio-
nes
de su
ámbi o e i o ial llaman
a
impo an es modi icaciones. Pe o
hay
que e i a
los
iesgos
que
en añan
las
e o mas pa ciales,
las que se
supe -
ponen
a lo ya
cons uido
sin
espe a los pila es undamen ales
y
ca eciendo
de
un
p oyec o es uc u ado
que, sin
pe de
lo
conseguido, ealce
las
edi i-
caciones le an adas pa a
da
cobijo adecuado
a
cuan os buscan
en la
jus i-
cia,
en el
ampa o
del
de echo,
la
poesía
de la luz que
an es o ecían
las
ca ed ales gó icas
a la
e lexión eológica
. Hay que
calcula
el
peso
de la
bó eda sob e
la
na e cen al,
su
p esión e ical
en las
a cadas
y el
empuje
la e al
que se
des ía hacia
los
mu os ex e io es.
Se
puede ecu i
a los a -
bo an es,
mas
siemp e
que
e ue cen
la
es uc u a.
El T a ado
de
Niza
ha
e o mado
la
a qui ec u a judicial eu opea, pe o
lo
ha
hecho
de
mane a i egula , yux aponiendo a cos
sin
pun os
de
apoyo,
añadiendo baldaquinos
y
cúpulas, sup imiendo columnas,
sin una
isión
de
conjun o
y
espe emos
que sin
emo e
los
cimien os
y sin
pone
en
pelig o
el equilib io
de la
ob a.
Como
se
e á
más
adelan e,
el
T a ado
de
Niza
no
le an a
un
nue o
edi icio, sino
que
desc ibe
una
ob a,
que se ha de
lle a
a
cabo
más
a de.
A
semejanza
del
emplo
del
G ial, iglesia concén ica ideal
en
é minos gó i-
cos,
que ue
mos ada
en un
poema su gido
de la
mís ica caballe esca, Ti u-
2
G.
DUBY,
Le
emps des ca héd ales, L'a
e la
socié é,
980-1420,
Ed.
Gallima d, Pa ís, 1976, pág.
126.
126
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
eí, esc i o en alemán hacia 1270 po Alb ech SCHARFFENBERG 3, la nue a
cons ucción judicial comuni a ia al ez nunca e á la luz; de momen o,
sólo es un ela o con enido en un ex o no ma i o, que aún no ha en ado
en igo , sin i ualidad alguna, que se i á conc e ando poco a poco según
a ancen los iempos y siguiendo los ai enes que expe imen e la ealización
de la unión en e los pueblos eu opeos.
II.
EL SENTIDO DE LA REFORMA JURISDICCIONAL
EMPRENDIDA POR EL TRATADO DE NIZA
La con e encia in e gube namen al de 2000 ha asumido el p oblema de
la e o ma del sis ema ju isdiccional de la Unión Eu opea, que es aba la en-
e desde hace años, y ha conseguido modi ica , en el T a ado de Niza, algu-
nos elemen os es uc u ales median e un o iginal mé odo de legisla .
An e odo, hay que des aca que no se ha analizado la cues ión con ple-
na conciencia de sus di icul ades ni se ha ealizado una e lexión p o unda
pa a da una solución global y sis emá ica.
El ac o de e minan e del cambio ha sido la necesidad de o ece una
espues a sa is ac o ia al cons an e aumen o del núme o de asun os que se
p esen an an o an e el T ibunal de Jus icia como an e el T ibunal de P ime-
a Ins ancia y al ine i able inc emen o del iempo imp escindible pa a e-
sol e los . La dilación a ec a a la esencia misma de la jus icia y se ha
que ido e i a cualquie conculcación del plazo azonable exigido po el a -
ículo 6.1 del Con enio eu opeo pa a la p o ección de los de echos huma-
nos y de las libe ades undamen ales. La e o ma iene apa iencia de
emiendo p o isional del égimen exis en e; adolece de al a de consis en-
cia, lo que acen úa su ca ác e ansi o io 5, po lo que ha sido cali icada de
minimalis a, aunque impo an e .
A. SCHARFFENBERG, en la ob a ci ada, cuen a la cons ucción del emplo en la cumb e de la
mon aña más al a, en e amen e o mada po un solo ónice, liso como un espejo, según una e elación
que p opo cionó el mis e ioso pode del G ial, lo que ecue da la undación del emplo de Je usalén, cuyo
plano y dimensiones ue on inspi ados al ey Da id de Is ael en una isión. Los de alles del azado son
muy p ecisos: el emplo enía o ma de cí culo, como una o onda, el edi icio abo edado descansaba sob e
doce columnas de b once, los a cos se lanzaban de pila en pila y po encima se endían las bó edas. So-
b e el san ua io del G ial se le an aba una o e cen al, que enía un colla de campana ios oc ogonales.
La cúpula del emplo es aba ecubie a de za i o con b illan es inc us ados y po odas pa es había id ie-
as de colo es, cuyo ino c is al dejaba pasa la luz ma izada po pol o de pied as p eciosas, esme alda,
ama is a, opacio, jacin o, ubí, co nalina y o as muchas. Las o es, que o maban una co ona al ededo
del san ua io, enían, cada una, una escale a en espi al con uida al acío sin ningún in p ác ico. Los e-
jados de las o es, como el del san ua io, e an de o o y en la pun a enían un pomo de ubí, co onado po
una c uz de c is al blanco como la nie e con un águila de o o ojo que pa ecía sos ene se en el ai e.
4 L. HEFFERMAN, «The T ea y o Nice and Re o m o he Communi y Cou s», The Ba Re iew,
ol.
6, junio/julio 2001, pág. 474.
O. DuiiOS, «Quel a eni pou le T ibunal de p emié e ins ance ap és le T ai e de Nice?», Re ue
des a ai es
ew péennes,
n° 4, 2000, pág. 427.
M. LÓPEZ ESCUDERO, «Modi icaciones del T a ado de Niza en el sis ema ju isdiccional comu-
ni a io», Bole ín
Eu opeo
de la
Uni e sidad
de La Rioja, n° 7/8, ma zo 2001, suplemen o, pág. 28.
127
Dámaso Ruiz-Ja abo
Pa ece que no se han cues ionado o os elemen os igualmen e decisi os
pa a asegu a una jus icia e ec i a, como la independencia y la impa ciali-
dad de los ó ganos ju isdiccionales comuni a ios y de sus in eg an es, ni la
calidad o el ca ác e ejecu i o de las esoluciones judiciales, ni la ope a i i-
dad del con ol ju isdiccional que desa ollan, ni la p o ección que con ie-
en a los pa icula es.
No se han abo dado, pues, emas que se habían plan eado con an e io-
idad, como el nomb amien o de los miemb os del T ibunal de Jus icia y del
T ibunal de P ime a Ins ancia, la posible compa ecencia de los candida os
an e comisiones pa lamen a ias, la du ación de los manda os, la inamo ili-
dad judicial, la legi imación de los pa icula es pa a in e pone el ecu so de
anulación o la búsqueda de ins umen os adecuados pa a asegu a el espe-
o de los de echos humanos que se enume an en la Ca a de los de echos
undamen ales de la Unión Eu opea.
Es os dos úl imos aspec os ue on especialmen e esal ados en las con-
clusiones elabo adas pa a la con e encia in e gube namen al de 2000 po el
Consejo de colegios de abogados de la Unión Eu opea, en las que se a i ma
que la p o ección ju isdiccional de las pe sonas ísicas en la Comunidad
Eu opea sigue siendo en la ac ualidad muy es ic i a y les con ie e un am-
pa o meno que el dispensado po los sis emas ju isdiccionales de los Es a-
dos miemb os.
En un plano gene al, el T a ado de Niza ha ealizado una simpli ica-
ción y una o denación de las no mas que igen el sis ema ju isdiccional co-
muni a io: ha e undido los dos P o ocolos que inco po aban el Es a u o
del T ibunal de Jus icia a cada uno de los T a ados cons i u i os de la Co-
munidad Eu opea y la Comunidad Eu opea de la Ene gía A ómica en un
P o ocolo único, anejo al T a ado de la Unión Eu opea y a los dos T a ados
cons i u i os. Además, ha de ogado la Decisión 88/591 CECA, CEE, Eu a-
om, de 24 de oc ub e de 1988, po la que se c eó el T ibunal de P ime a Ins-
ancia y en la que se egulaba su composición, sus compe encias y su
uncionamien o, y se ha inco po ado oda esa ma e ia a los T a ados y al Es-
a u o con c i e ios de azonable écnica legisla i a.
El sis ema ju isdiccional de la Unión Eu opea queda dibujado en di e-
en es ni eles no ma i os:
En p ime luga , el T a ado de la Unión Eu opea p oclama el ma co ins i-
ucional único en el a ículo 3, incluye al T ibunal de Jus icia en la enume a-
ción de Ins i uciones del a ículo 5 y de ine sus compe encias en el a ículo 46.
En segundo luga , los T a ados cons i u i os de cada una de las es Co-
munidades dedican una pa e de su a iculado al T ibunal de Jus icia. En
conc e o, el T a ado de la Comunidad Eu opea, la sección cua a del capí-
ulo I del í ulo I de la quin a pa e, en la que se con ienen las disposiciones
undamen ales sob e la unción esencial del T ibunal de Jus icia, en pa i-
cula la de los abogados gene ales y la del T ibunal de P ime a Ins ancia, la
composición de es os ó ganos, el nomb amien o y la eno ación de jueces y
128
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
abogados gene ales, la compe encia del T ibunal de Jus icia y del T ibunal
de P ime a Ins ancia, las salas ju isdiccionales, el sis ema gene al de ecu -
sos y el ca ác e no suspensi o de su in e posición, las medidas p o isionales
y la ue za ejecu i a de las sen encias.
En e ce luga , el Es a u o del T ibunal de Jus icia, con enido en un
P o ocolo único, que incluye algunas no mas sob e el es a u o de los jueces
y de los abogados gene ales, la o ganización, el p ocedimien o y el T ibunal
de P ime a Ins ancia.
En cua o luga , los Reglamen os de P ocedimien o del T ibunal de Jus-
icia y del T ibunal de P ime a Ins ancia.
La inclusión de las di e en es disposiciones en uno u o o ni el no ma-
i o depende de su impo ancia in ínseca y de la igidez que se p e enda
concede a su igencia, po lo que iene decisi as consecuencias pa a su ul-
e io e o ma.
Los T a ados sólo se pueden modi ica con el común acue do de los Go-
bie nos, a i icado po odos los Es ados miemb os de con o midad con sus
espec i as no mas cons i ucionales, según el a ículo 48 del T a ado de la
Unión Eu opea.
El Es a u o, sin emba go, puede se modi icado po dos egímenes di e en es:
— el gene al de e o ma de los T a ados del a ículo 48 que acabo de
ci a ; y
— o o más lexible, p e is o en el a ículo 245 del T a ado de la Comu-
nidad Eu opea, que exige la adopción po el Consejo, po unanimidad,
a pe ición del T ibunal de Jus icia y p e ia consul a a la Comisión y al
Pa lamen o Eu opeo.
El T a ado de Niza ha modi icado es e úl imo p ecep o pa a pe mi i
que odas las disposiciones del Es a u o del T ibunal de Jus icia, a excepción
del í ulo I, ela i o al es a u o de los jueces y de los abogados gene ales,
puedan se modi icados po ese égimen lexible del a ículo 245 del T a ado
de la Comunidad Eu opea, cuando, an es, exigían el égimen du o del a ícu-
lo 48 del T a ado de la Unión Eu opea odas las disposiciones del Es a u o
menos las ecogidas en el í ulo III sob e el p ocedimien o .
Una ez es ablecidos los di e en es ni eles no ma i os en los que se e-
gula el sis ema ju isdiccional comuni a io, el nue o mé odo legisla i o
mues a odas sus peculia idades. Los T a ados p e én de e minadas medi-
das que sólo adqui i án e icacia cuando sean desa olladas en el Es a u o,
con un égimen de ap obación menos ígido que el p e is o pa a la modi i-
cación de los T a ados, pe o siemp e di ícil de consegui , pues equie e la
unanimidad del Consejo, a pe ición del T ibunal de Jus icia y p e ia con-
7 R.
CROWE,
«The T ea y o Nice and Re o m o he Communi y Cou s»,
Codex,
le mens elju i-
diq e e poli iq ie du
L xemboi g,
n° 4, ab il 2001, pág. 96, pone de elie e la lexibilidad p ocedimen al
in oducida po la e o ma.
129
Dámaso Ruiz-Ja abo
sul a a la Comisión y al Pa lamen o Eu opeo. Algunas medidas se acome en
en los Reglamen os de P ocedimien o 8.
El mé odo legisla i o elegido es complicado y puede da luga a con u-
sión 9. Sigue una écnica pa icula median e la u ilización de no mas p o-
g amá icas de p incipio, que han de c is aliza paula inamen e sin plazo
p ees ablecido. Los T a ados señalan los lími es has a donde se puede llega ,
pe o no in oducen ningún cambio en la ealidad, sino que asladan a un
incie o momen o pos e io unas e en uales modi icaciones, que pueden
segui di e en es de o e os.
C eo que el camino emp endido pone de mani ies o la insegu idad en
que se mue e el legislado comuni a io a la ho a de egula el sis ema ju is-
diccional de la Unión Eu opea con ese mé odo no ma i o po go eo, en el
que no se sabe cuándo se a a ac i a el cuen ago as ni el diáme o del ubi o
que de e mina el amaño, la o ma y las ca ac e ís icas de las go as, aunque
se conoce la can idad de líquido no ma i o que se puede e e .
En cualquie caso, los au o es del T a ado de Niza han sabido calib a
la impo ancia del sis ema ju isdiccional en una Comunidad de de echo,
han mos ado su p eocupación y han in en ado bosqueja algunas solucio-
nes,
conscien es del pensamien o de Ca nelu i de que se puede concebi un
o den ju ídico sin leyes, pe o no sin jueces.
Es impo an e deja cons ancia de que el T a ado de Niza ha modi ica-
do el ascenden al a ículo 220 del T a ado de la Comunidad Eu opea, pa a
asocia al T ibunal de P ime a Ins ancia en la a ea esencial de ga an iza el
espe o del de echo en la in e p e ación y en la aplicación de los T a ados.
Además, ha ampliado las compe encias del T ibunal de Jus icia a algunos
aspec os del T a ado de la Unión Eu opea con la inclusión de un apa ado
e) en el a ículo 46, con i iéndole capacidad pa a p onuncia se sob e las dis-
posiciones exclusi amen e p ocedimen ales con enidas en el a ículo 7 del
p opio T a ado de la Unión Eu opea, ela i o a la suspensión po el Consejo
de de e minados de echos de i ados de la aplicación del T a ado a un Es a-
do miemb o, en el que se cons a e la exis encia de una iolación g a e y pe -
sis en e de los p incipios con emplados en el a ículo 6.1 (libe ad,
democ acia, espe o de los de echos humanos y de las libe ades undamen-
ales,
y Es ado de de echo). El T ibunal de Jus icia se p onuncia a pe ición
del Es ado miemb o de que se a e y en el plazo de un mes a pa i de la e-
e ida cons a ación del Consejo.
8 R. ALONSO
GARCÍA,
Es udio p elimina , en la ob a
T a ado
de Niza, Ed. Ci i as, Mad id, 2001,
pág. XLII, ha des acado el aspec o «descons i ucionalizado » de la e o ma.
J. ROLDAN BARBERO, «La e o ma del pode judicial en la Comunidad Eu opea»,
Re is a
de De-
echo Comuni a io
Eu opeo,
n° 9, ene o/junio 2001, pág. 78, esal a que la mayo ía de las e o mas a inen-
es a la adminis ación de jus icia son más po enciales que inmedia as; añade, pág. 82, que el alcance
exac o de la e o ma queda imp eciso, insis iendo, pág. 92, en que las modi icaciones más p o undas es-
án aplazadas a decisiones que hab án de oma se con pos e io idad a la en ada en igo y con un sen ido
inde e minado.
130
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
Así
se
implica
aún más al
T ibunal
de
Jus icia
en el
T a ado
de la
Unión
Eu opea, aunque
no se ha
al e ado
su
designación
en los
T a ados cons i u-
i os como T ibunal
de
Jus icia
de las
Comunidades Eu opeas.
El a ículo 229
A del
T a ado
de la
Comunidad Eu opea, inse ado
po
el T a ado
de
Niza, p e é
que el
Consejo,
po
unanimidad,
a
p opues a
de
la Comisión
y
p e ia consul a
al
Pa lamen o Eu opeo, pueda adop a dispo-
siciones des inadas
a
a ibui
al
T ibunal
de
Jus icia,
en la
medida
que el
p opio Consejo de e mine,
la
compe encia pa a esol e li igios ela i os
a
la aplicación
de los
ac os adop ados sob e
la
base
del
T a ado,
po los que se
c ean í ulos comuni a ios
de
p opiedad indus ial.
El
Consejo ecomenda-
á
que los
Es ados miemb os adop en dichas disposiciones
de
con o midad
con
sus
espec i as no mas cons i ucionales.
El T a ado
de
Niza
ha
con e ido
al
Pa lamen o Eu opeo legi imación
ac i a plena pa a in e pone
el
ecu so
de
anulación, incluyéndolo
en el pá-
a o segundo
del
a ículo
230 del
T a ado
de la
Comunidad Eu opea jun o
a
los
Es ados miemb os,
a la
Comisión
y al
Consejo.
El
T ibunal
de
Cuen as
y
el
Banco Cen al Eu opeo con inúan legi imados únicamen e pa a sal a-
gua da
sus
espec i as p e oga i as.
El nue o diseño
de
compe encias en e
el
T ibunal
de
Jus icia
y el T i-
bunal
de
P ime a Ins ancia adolece
de los
p oblemas consus anciales
al é-
gimen legisla i o p og amá ico,
a los que he
hecho e e encia
con
an e io idad.
Es
deci ,
el
a ículo 225
del
T a ado
de la
Comunidad Eu opea
pa ece o o ga
al
T ibunal
de
P ime a Ins ancia
una
compe encia gene al
pa a conoce ,
en
p ime a ins ancia,
de
odos
los
ecu sos di ec os, menos
los
que
se
con ie an
a las
salas ju isdiccionales,
los de
incumplimien o con a
los Es ados miemb os
y los que el
Es a u o ese e
al
T ibunal
de
Jus icia,
pues
el
p opio p ecep o alude
a la
posibilidad
de que el
Es a u o
le dé com-
pe encia
«en
o as ca ego ías
de
ecu sos»; pe o
el
eje cicio
de esa
compe en-
cia ca ece
de
oda e ec i idad, po que queda di e ido
a un
e en ual
desa ollo
po el
o iginal mé odo legisla i o
del
go eo
10.
Además,
el
a ículo
51 del
Es a u o
del
T ibunal
de
Jus icia, pa a
com-
plica
la
si uación has a ex emos
de
alcance di ícilmen e comp ensible,
de-
cla a que,
no
obs an e
lo
dispues o
en la
no ma enunciada
en el
apa ado
1
del a ículo 225
del
T a ado
de la
Unión Eu opea, «los ecu sos in e pues os
po
los
Es ados miemb os,
po las
Ins i uciones
de las
Comunidades
y po el
Banco Cen al Eu opeo se án compe encia
del
T ibunal
de
Jus icia».
Las acilaciones
y los
emo es
del
legislado
de la
Unión Eu opea
no
me ecen
más
comen a io, pe o
no
con iene desconoce
las
di icul ades
in-
ínsecas
con las que
a on a
su
labo no ma i a, debiendo auna an as
o-
lun ades
y
an os in e eses di e en es
en un
égimen
de
adopción
de
10
B.
FERNÁNDEZ PÉREZ,
«El
T a ado
de
Niza
y el
sis ema ju isdiccional
de la
Unión Eu opea»,
La
Ley, n°
5238,
1 de
eb e o
de
2001, pág.
3.
131
Dámaso Ruiz-Ja abo
decisiones po unanimidad. Las di icul ades inhe en es a un consenso an
en e esado se compensan con las en ajas de una más amplia acep ación.
Expues o a g andes pinceladas el sen ido de la e o ma del sis ema ju-
isdiccional de la Unión Eu opea, se puede inicia el análisis de la apo a-
ción del T ibunal de Jus icia al p oceso que ha lle ado a la ap obación del
T a ado de Niza y el con enido de las modi icaciones in oducidas.
III.
LA CONTRIBUCIÓN DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA
A LA CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL Y
SU REFLEJO EN EL TRATADO DE NIZA
Pa ece e iden e ad e i que, aunque oy a expone la posición del T i-
bunal de Jus icia, no lo ha é de o ma me amen e desc ip i a, sino con una
pe spec i a c í ica, po lo que mis opiniones no inculan a la Ins i ución de
la que soy miemb o.
En ma zo de 2000 se elabo ó un documen o llamado
Con ibución
del
T ibunal de Jus icia
y del T ibunal de
P ime a Ins ancia
a la
con e encia
in e -
gube namen al que, en ealidad, es á ci cunsc i o a p esen a las p opues as
de modi icación del T a ado de la Comunidad Eu opea cuya adopción se
conside a p io i a ia.
Pa a indaga la olun ad del T ibunal de Jus icia hay que acudi a o o
ins umen o, el Documen o de
e lexión sob e
el u u o del
sis ema
ju isdiccio-
nal de la Unión Eu opea, ansmi ido al Consejo el 10 de mayo de 1999.
También puede se de g an u ilidad el In o me del T ibunal de
Jus icia sob e
de e minados aspec os
de la
aplicación
del
T a ado
de la Unión Eu opea, emi i-
do en mayo de 1995.
La Con ibución a la
con e encia in e gube namen al
de ma zo de 2000
se apa a de la e lexión emp endida sob e el mañana de la jus icia comuni-
a ia y se limi a a e ec ua unas p opues as, que cali ica de «medidas míni-
mas»,
des inadas a o ece a la Ins i ución la lexibilidad necesa ia pa a
pode acomoda se de o ma inmedia a al c ecimien o y a la di e si icación
de su unción. Las p opues as se conc e an en de e minadas adap aciones
que no a ec an a la a qui ec u a judicial de la Comunidad, aunque exigen
una modi icación de no mas con enidas en los T a ados.
T as llama la a ención de los Es ados miemb os y de las Ins i uciones
sob e la impo ancia de que la con e encia in e gube namen al decida sob e
cie as modi icaciones de los T a ados que pe mi an al sis ema ju isdiccional
de la Unión Eu opea con inua desempeñando, en condiciones sa is ac o ias,
la misión que iene a ibuida, y después de esal a que el buen uncionamien-
o de ese sis ema ju isdiccional depende del núme o de los ó ganos ju isdiccio-
nales,
pe o ambién de las acilidades de que dispongan pa a adap a se a la
e olución de su ac i idad, la
Con ibución
expone las p opues as que es ima
p io i a ias, concen ándose en las eglas de a ibución de compe encia y en las
no mas p ocesales de los T a ados cuya e o ma p e ende.
132
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
La p ime a p opues a consis e en la a ibución al T ibunal de Jus icia y
al T ibunal de P ime a Ins ancia de la acul ad de modi ica po sí mismos
sus espec i os Reglamen os de P ocedimien o.
La exigencia de ap obación unánime del Consejo pa a cualquie e o -
ma de es os ex os no ma i os pod ía con e i se, en una Unión ampliada,
en un ac o de igidez pe judicial pa a la necesa ia adap ación de los ó ga-
nos ju isdiccionales a sus nue as a eas, igidez que ca ece de sen ido si se
iene en cuen a que la mayo ía de las disposiciones p ocesales que e is en
una especial impo ancia, en el ámbi o ins i ucional o polí ico, igu an en el
Es a u o del T ibunal de Jus icia anejo al T a ado. Además, si se ecu e al
de echo compa ado, se cons a a el ejemplo de o os ó ganos ju isdiccionales
de ango pa ecido, como el T ibunal In e nacional de Jus icia o el T ibunal
Eu opeo de De echos Humanos, que adop an po sí mismos sus Reglamen-
os de P ocedimien o.
Es a p opues a ha sido sa is echa en pa e po el T a ado de Niza, ap oba-
do el 9 de diciemb e de 2000, que ha añadido un úl imo pá a o en el a ículo
223 del T a ado de la Comunidad Eu opea pa a pe mi i al T ibunal de Jus icia
es ablece su p opio Reglamen o de P ocedimien o, si bien con la ap obación
del Consejo po mayo ía cuali icada. Idén ica ap obación se exige pa a el Re-
glamen o del T ibunal de P ime a Ins ancia, que se á es ablecido de común
acue do con el T ibunal de Jus icia, según el nue o a ículo 224.
La segunda p opues a de la Con ibución de ma zo de 2000 se e ie e a
la ins au ación de un sis ema de il ado de los ecu sos de casación, que
pe mi i ía es ingi la posibilidad de in e pone los en cie as ca ego ías de
asun os cuando el li igio hubiese sido ya examinado po un ó gano ju isdic-
cional que esuel a con o me a de echo y, con pos e io idad, po el T ibunal
de P ime a Ins ancia.
La ó mula suge ida man iene, en p incipio, la a i mación del de echo
a ecu i , pe o supedi a la in e posición del ecu so de casación a la p esen-
ación de una solici ud p e ia sob e la que el T ibunal de Jus icia esol e ía
sin ámi e con adic o io alguno.
Dado que el po cen aje de las esoluciones del T ibunal de P ime a Ins-
ancia impugnadas en casación mues a una endencia de con inuo aumen-
o,
el p ocedimien o de il ado, aplicado de mane a limi ada, cons i ui ía
una medida inno ado a de g an u ilidad.
Es a p opues a ha sido igualmen e acep ada en el nue o apa ado 2 del
a ículo 225 del T a ado de la Comunidad Eu opea, que pe mi e al Conse-
jo,
po unanimidad y a pe ición del T ibunal de Jus icia, p e ia consul a al
Pa lamen o Eu opeo y a la Comisión, modi ica el í ulo IV del Es a u o
pa a de e mina las ca ego ías de asun os espec o de las que puede es able-
ce se un il ado de los ecu sos de casación.
La e ce a p opues a p e ende que, en caso necesa io, se con íe al T ibu-
nal de P ime a Ins ancia la a ea de esponde a las cues iones p ejudiciales
que plan een los ó ganos ju isdiccionales nacionales en cie os con enciosos
133
Dámaso Ruiz-Ja abo
Las condiciones esenciales de ese p oceso de eexamen se han de con-
c e a en el Es a u o del T ibunal de Jus icia, según una decla ación ela i a al
a ículo 225, apa ados 2 y 3, del T a ado de la Comunidad Eu opea, insc i a en
el ac a inal de la con e encia, a cuyo eno deben p ecisa , en especial:
— el papel de las pa es en el p oceso an e el T ibunal de Jus icia, de
mane a que se asegu e la p o ección de sus de echos;
— el e ec o del p oceso de eexamen en el ca ác e ejecu i o de la deci-
sión del T ibunal de P ime a Ins ancia; y
— el e ec o de la decisión del T ibunal de Jus icia en el li igio conc e o
de que se a e.
T as esa decla ación, el p oceso de eexamen pod ía con igu a se como
un ecu so en in e és del de echo comuni a io.
Así quedan de inidos la posición especí ica del T ibunal de Jus icia en
elación con la con e encia in e gube namen al y el impac o que han enido
sus p opues as conc e as en las modi icaciones lle adas a cabo en el T a ado
de la Comunidad Eu opea y en el Es a u o del T ibunal de Jus icia, que las
han inco po ado p ác icamen e en su in eg idad.
Pe o la ac i ud del T ibunal de Jus icia no se mani ies a sólo en lo que
ha ecomendado de o ma exp esa en su
Con ibución
de 20 de ma zo de
2000,
sino ambién en lo que ha omi ido deci , en lo que ha e i ado suge i
y ya había apun ado en documen os an e io es.
IV LAS MODIFICACIONES ORGÁNICAS OPERADAS
EN EL TRIBUNAL DE JUSTICIA POR EL TRATADO
DE NIZA
En la pe spec i a de la ampliación de la Unión Eu opea, la
Con ibución
de ma zo de 2000 nada dice espec o al núme o de miemb os del T ibunal de
Jus icia, pe o el Documen o de e lexión sob e el u u o del
sis ema
ju isdiccional,
de mayo de 1999, había ad e ido de que «el man enimien o de la elación en e
el núme o de jueces y el de Es ados miemb os as una ampliación de la Unión
Eu opea debe á se a en amen e examinado po la con e encia in e gube na-
men al», sob e la base de las en ajas que p esen a un núme o limi ado de jueces
pa a que se pueda con inua ga an izando una ju isp udencia cohe en e 16.
16 Ya en el In o me sob e de e minados aspec os de la aplicación del T a ado de la Unión Eu opea, de
mayo de 1995, el T ibunal de Jus icia había ponde ado al espec o dos ipos de conside aciones:
«Po una pa e, un aumen o impo an e del núme o de jueces pod ía ene como esul ado el que el T i-
bunal de Jus icia, al ac ua en pleno, a a esa a la on e a in isible que sepa a a un ó gano ju isdiccional
colegiado de una asamblea delibe an e; además, en la medida en que la inmensa mayo ía de los asun os
se ía juzgada po las salas, pod ía pone en pelig o la cohe encia de la ju isp udencia.
Po o a pa e, la p esencia de odos los sis emas ju ídicos nacionales en el seno del T ibunal de Jus icia
e is e cie a u ilidad pa a el desa ollo a monioso de la ju isp udencia comuni a ia, al ene se en cuen a
las concepciones undamen ales admi idas en los di e en es Es ados miemb os y al acili a se de es e
modo la acep ación de las soluciones adop adas. Además, puede pensa se que la p esencia en el seno del
T ibunal de Jus icia de un juez de cada Es ado miemb o debe ía con ibui a acen ua su legi imidad»
140
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
La con e encia in e gube namen al ha omado pa ido abie amen e, al
modi ica el a ículo 221 del T a ado de la Comunidad Eu opea, decla ando
en su pá a o p ime o que el T ibunal de Jus icia es a á o mado po un
juez po cada Es ado miemb o. El a ículo 222 man iene el núme o de ocho
abogados gene ales y la posibilidad de que, si el T ibunal de Jus icia lo soli-
ci a, el Consejo po unanimidad pueda aumen a esa ci a. T as la adopción
del T a ado de Niza, el a ículo 224 del T a ado de la Comunidad Eu opea
p ecisa que el T ibunal de P ime a Ins ancia cuen a al menos con un juez
po Es ado miemb o, dejando al Es a u o la ijación del núme o de jueces y
la p e isión de abogados gene ales.
Nada se dice en la Con ibución del año 2000 sob e la suge encia, ya
mani es ada en el cu so de los abajos p epa a o ios del T a ado de la
Unión Eu opea, enden e a modi ica el pá a o quin o del a ículo 167 del
T a ado de la Comunidad Eu opea, que se ha con e ido en el a ículo 223,
as la enume ación e ec uada po el T a ado de Ams e dam, en el sen ido
de pe mi i que los abogados gene ales, y no sólo los jueces, pa icipen en la
elección, de en e los jueces, del p esiden e del T ibunal de Jus icia. El un-
damen o de la suge encia, ecogida con oda ene gía en el In o me del T ibu-
nal
de Jus icia
de 1995, esidía en «el hecho de que la si uación es a u a ia de
los abogados gene ales es idén ica a la de los jueces», pues, «sin pe juicio de
su unción especí ica, son miemb os del T ibunal de Jus icia como los jue-
ces y ienen, en cuan o ales, las mismas esponsabilidades en lo ela i o a
las decisiones de ca ác e adminis a i o, y el uncionamien o de la Ins i u-
ción les a ec a de la misma mane a». Y la conclusión e a cla a: « eniendo en
cuen a que el p esiden e o ganiza los abajos del T ibunal de Jus icia y di-
ige sus se icios, se ía o almen e lógico que los abogados gene ales pa i-
cipa an en su elección jun o con los jueces», aunque, como el p esiden e
di ige las is as y las delibe aciones del T ibunal de Jus icia en pleno, sólo
puede se elegido en e los jueces, po lo que los abogados gene ales se ían
elec o es, pe o no elegibles.
Pa ece se que oscu as azones polí icas impidie on que ese jus o deseo
de la Ins i ución judicial comuni a ia se hicie a ealidad. T asnochados
complejos de algún pequeño Es ado consiguie on e i a que los llamados
g andes Es ados de la Unión u ie an más peso en la elección del p esiden e
del T ibunal de Jus icia, pues cuen an con un juez y un abogado gene al
pe manen es, mien as que los o os diez Es ados disponen de un juez, pe o
se u nan de es en es pa a p opone el nomb amien o de abogados gene-
ales.
La es echez de mi as de algún Gobie no p o oca un pe juicio con-
side able a la concepción y al uncionamien o del T ibunal de Jus icia.
Ha sido una pena que no se haya podido insis i en es a idea que e o -
za ía la igu a del p esiden e, la cohe encia es uc u al del T ibunal de Jus-
icia y la p oyección de su imagen ex e na.
Aunque el T ibunal de Jus icia había eclamado, en el Documen o de e-
lexión de 1999, que se le ese a a la búsqueda, en caso de aumen o del nú-
141
Dámaso Ruiz-Ja abo
me o de jueces, de las medidas de o ganización ap opiadas pa a ga an iza
la cohe encia y la homogeneidad de la ju isp udencia, la con e encia in e -
gube namen al se ha adelan ado con algunas disposiciones.
— El a ículo 221 del T a ado de la Comunidad Eu opea p e é que el
T ibunal de Jus icia ac úe en salas, en g an sala o en pleno. Y el a ículo
16 del Es a u o, as la e o ma, comple a la o ganización con algunas
medidas no edosas. Las salas se án de es y de cinco jueces. Los miem-
b os de cada sala eligen en e ellos al p esiden e. Los p esiden es de las
salas de cinco jueces son nomb ados po es años, eno ables una sola
ez. La g an sala es á compues a po once jueces p esididos po el p e-
siden e del T ibunal de Jus icia. También o man pa e de la g an sala
los p esiden es de las salas de cinco jueces y o os jueces designados en
las condiciones es ablecidas en el Reglamen o de P ocedimien o.
— El T ibunal de Jus icia se cons i uye en g an sala cuando lo solici e
un Es ado miemb o o una Ins i ución de la Comunidad que sea pa e
en el p oceso, y en pleno cuando conside e, oído el abogado gene al,
que un asun o del que conozca e is e una impo ancia excepcional.
En odo caso, se cons i uye en pleno cuando se equie a su in e ención
en aplicación de de e minados p ecep os del T a ado cons i u i o de la
Comunidad Eu opea:
• pa a des i ui , a pe ición del Pa lamen o Eu opeo, al De enso del
Pueblo si dejase de cumpli las condiciones necesa ias pa a el eje ci-
cio de sus unciones o hubiese come ido una al a g a e (a ículo 195,
apa ado 2);
• pa a decla a , a ins ancia de la Comisión o del Consejo, el cese de
un miemb o de la Comisión, o la p i ación de su de echo a pensión
o de cualquie o o bene icio sus i u i o, cuando incumpla las obliga-
ciones de i adas de su ca go (a ículo 213, apa ado 2);
• pa a cesa , a ins ancia de la Comisión o del Consejo, a odo miem-
b o de la Comisión que deje de euni las condiciones necesa ias pa a
el eje cicio de sus unciones o que haya come ido una al a g a e (a -
ículo 216);
• pa a ele a de sus unciones o p i a de su de echo a pensión o de
cualquie o o bene icio sus i u i o a los miemb os del T ibunal de
Cuen as que dejen de euni las condiciones eque idas o de cumpli
las obligaciones que dimanen de su ca go (a ículo 247, apa ado 7).
— El a ículo 17 del Es a u o del T ibunal de Jus icia impone que sólo
se pueda delibe a en núme o impa y exige la concu encia de, al me-
nos,
es jueces en las salas de es y de cinco, de nue e en la g an sala y
de once en el pleno.
— El nue o pá a o segundo del a ículo 222 del T a ado de la Comu-
nidad Eu opea que deja al Es a u o del T ibunal de Jus icia la posibili-
142
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
dad de p ecisa los asun os que equie an la in e ención del abogado
gene al median e la p esen ación de conclusiones mo i adas.
Es a úl ima posibilidad que o ece el T a ado encie a cie o pelig o,
pues ompe un p incipio o gánico undamen al del T ibunal de Jus icia, el
de que sus sen encias se adop an «siemp e» as la p esen ación de conclu-
siones mo i adas del abogado gene al.
Es a quieb a del égimen p ocesal de la Ins i ución, que se ha e elado
ex ao dina iamen e e icaz a lo la go de casi cincuen a años de his o ia,
comp ome e las ga an ías que la pa icipación del abogado gene al p opo -
ciona al sis ema ju isdiccional comuni a io no sólo al sup imi el análisis
p o undo e impa cial que ealizan las conclusiones y que, al publica se en
la Recopilación, o man pa e de la ju isp udencia del T ibunal de Jus icia,
sino ambién al impedi que se p onuncie una oz independien e y, en su
caso,
disiden e den o de un ó gano judicial que delibe a en sec e o y que
no admi e en su seno o os pa icula es.
La única azón que pod ía aconseja una medida an g a e como la de
sup imi la p esen ación de conclusiones mo i adas en de e minados asun-
os se ía la de alige a el p oceso, especialmen e en con enciosos de poca im-
po ancia o de educido deba e, en los que el T ibunal de Jus icia puede
esol e con acilidad, sin necesidad de espe a un es udio p e io. Pe o en
ales supues os el ámi e de las conclusiones no ala ga el p ocedimien o: la
media ponde ada del iempo de que han dispues o los abogados gene ales
pa a p esen a sus ex os ha sido, en el año 2000, de dos meses, incluido el
pe iodo de la aducción, po lo que, en p ocesos de escaso in e és, ese iem-
po se e á sensiblemen e educido. Además, si, po la e idencia de la deci-
sión que se ha de adop a , el T ibunal de Jus icia lo es ima opo uno, puede,
como ya ha hecho en nume osas ocasiones, e ec ua una emisión gene al al
azonamien o con enido en las conclusiones, eco ando así de o ma con-
side able el iempo de p onunciamien o de su sen encia.
Despoja al p oceso ju isdiccional comuni a io, aunque sólo sea en ca-
sos de escasa impo ancia, de la pa icipación del abogado gene al se ía so-
ca a los cimien os del sis ema, ce cena la ju isp udencia y deja a las
pa es del li igio, Es ados, Ins i uciones de la Unión Eu opea y ciudadanos,
sin la ga an ía que suponen las conclusiones pa a odos: pa a el T ibunal de
Jus icia po que pe de ía el auxilio de un es udio p e io, independien e e
impa cial, ealizado po uno de sus miemb os y se e ía p i ado, además, de
pode deja e un e en ual pa ece disiden e en su seno, con g a e me ma
de los p incipios de anspa encia y de plu alidad de ideas, sob e odo e-
niendo en cuen a que las delibe aciones son sec e as y que no se admi en
o os ese ados; pa a las pa es p ocesales po que deja ían de ene ese
análisis p o undo de las ci cuns ancias del caso conc e o, que si e de guía
del desa ollo del de echo comuni a io y que ue za la mo i ación de de e -
minadas soluciones demasiado audaces o poco o odoxas a las que, a eces,
conduce el juego de las mayo ías en un ó gano colegiado y, pa icula men e,
143
Dámaso Ruiz-Ja abo
cuando sus componen es son de an anado o igen p o esional, lingüís ico
y cul u al como en el T ibunal de Jus icia.
A di e encia de o as disposiciones de ca ác e p og amá ico que se han
ag egado a los T a ados, és a del pá a o segundo del a ículo 222 del T a a-
do de la Comunidad Eu opea ha sido desa ollada en el Es a u o.
La adopción de es a medida, cuyos dudosos e ec os p ác icos no compen-
sa ían su pe judicial impac o en la es uc u a del égimen ju isdiccional del
T ibunal de Jus icia, debe ía habe seguido una de es as dos posibilidades:
— bien, el es ablecimien o de unos c i e ios obje i os pe ec amen e de-
limi ados, que pe mi ie an iden i ica , sin ninguna duda, los asun os
que,
po su escaso in e és, no eque i ían la edacción de unas conclu-
siones mo i adas;
— bien, la concesión a los abogados gene ales de la acul ad de de e mi-
na , cuando la al a de complejidad del asun o o la e idencia de la solu-
ción así lo aconsejen, los asun os en que no p ocede ía la p esen ación
de conclusiones, sin me ma alguna de su unción de ga an es del o den
ju ídico comuni a io.
Cabía una e ce a posibilidad, con iando a los jueces la opo unidad de
eclama las conclusiones cuando es ima an que e an necesa ias pa a esol-
e un asun o. Es a e ce a posibilidad se desca a po sí sola con oda e i-
dencia, pues deg ada ía la unción del abogado gene al a una especie de
se icio de in es igación y de documen ación, que sólo se mani es a ía
cuando ue a eque ido al e ec o, impidiéndole ealiza su unción de oz
de la conciencia del de echo comuni a io con impa cialidad e inde-
pendencia.
El Es a u o del T ibunal de Jus icia ha seguido una cua a ía in e me-
dia, p e iendo, en el úl imo pá a o del a ículo 20, que, «si conside a que el
asun o no plan ea ninguna cues ión de de echo nue a, el T ibunal de Jus i-
cia pod á decidi , oído el abogado gene al, que el asun o sea juzgado sin
conclusiones».
La decis.ión queda, pues, en manos del T ibunal de Jus icia, pe o suje a
a una doble condición:
— po un lado, que se a e de un asun o que no susci e ningún p oble-
ma de de echo no edoso, concep o ju ídico inde e minado, suje o, en
muchas ocasiones, a muy di e en es in e p e aciones;
— po o o lado, que el abogado gene al sea oído, indudable ga an ía
que,
con ecuencia, puede p o oca que su p onunciamien o sob e la
posible exis encia de una cues ión ju ídica no abo dada po la ju isp u-
dencia p eceden e sea más complicado que unas e en uales conclusio-
nes sob e el ondo.
La solución seguida po el Es a u o se p es a, po consiguien e, a algu-
nas di icul ades, po lo que, habida cuen a de que ha sido asumida sin que
los abogados gene ales, po sí mismos o en el seno de la Ins i ución, se ha-
144
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
yan decan ado al espec o, pod ía se co egida en ul e io es e o mas no ma i as
de o icio po el legislado comuni a io o a suge encia del T ibunal de Jus icia 17.
Las demás medidas, aun adop adas sin el concu so del T ibunal de Jus i-
cia, pa ecen azonables. Unas econocen lo que ya e a una p ác ica habi ual,
como la delibe ación en núme o impa y como la ac uación en g an sala, que
se co esponde con lo que e a la p ác ica del denominado pequeño pleno.
Las disposiciones más polémicas pod ían se la elección de los p esi-
den es de cada sala po los jueces in eg an es de la o mación, el hecho de
que los p esiden es de las salas de cinco jueces sean nomb ados po es años
y eno ables una sola ez, así como la composición de la g an sala, de la que
o ma án pa e en odo caso el p esiden e del T ibunal de Jus icia, los p esi-
den es de las salas de cinco jueces y o os jueces designados en las condiciones
es ablecidas en el Reglamen o de P ocedimien o. Se ha obje ado que, con ales
p e isiones, se po encia ía el desa ollo de la polí ica judicial en el seno de la
Ins i ución, ompiéndose el equilib io en e los jueces. Pe o, en con apa ida,
se puede econoce que se consegui á mayo e icacia al do a a las p esidencias
de las salas de una es abilidad de la que ca ecen y a o ece el que sean ocupa-
das po las pe sonas más adecuadas pa a el desempeño del ca go.
Nada se dice espec o al nomb amien o del p ime abogado gene al,
cuya igu a apa ece especialmen e po enciada al o o gá sele la inicia i a
pa a el eexamen de las sen encias del T ibunal de P ime a Ins ancia dic a-
das esol iendo cues iones p ejudiciales o ecu sos con a decisiones p o-
nunciadas po las salas ju isdiccionales. La delicada a ea de ela po la
unidad y la cohe encia del de echo comuni a io exigi ía un pe iodo más la -
go que el de un año no eno able. Tal ez hubie a debido pensa se en una
solución pa ecida a la dada pa a los p esiden es de las salas de cinco jueces,
aun cuando haya de econoce se que queb a ía el equilib io en e los abo-
gados gene ales y po encia ía la poli ización en el T ibunal de Jus icia con
an as elecciones en e sus miemb os. En es e caso, elec o es y elegibles po-
d ían se únicamen e los abogados gene ales, sin pe juicio de que el nom-
b amien o uese ap obado po la eunión gene al del T ibunal.
Disposiciones pa ecidas a las del T ibunal de Jus icia se adop an en el
Es a u o pa a el T ibunal de P ime a Ins ancia, que ac ua á ambién en sa-
las de es y de cinco jueces y, en de e minados casos egulados po el Regla-
men o de P ocedimien o, en pleno o como ó gano unipe sonal. También se
pod á cons i ui en g an sala. No obs an e, la ac uación del T ibunal de P i-
me a Ins ancia como ó gano unipe sonal ha pe dido g an pa e de su sen i-
do después de la c eación de las salas ju isdiccionales de ecu so.
M . LÓPEZ ESCUDERO, «Modi icaciones del T a ado de Niza en el sis ema ju isdiccional comu-
ni a io», ob a ci ada, pág. 31, sub aya que el c i e io seguido po el a ículo 20 del Es a u o del T ibunal
de Jus icia «no esul a á de ácil aplicación» y a en u a algunas ca ego ías de asun os a los que pod ía ex-
ende se como los ecu sos de incumplimien o sin oposición o los asun os de escasa ele ancia pa a el o -
denamien o ju ídico comuni a io.
145
Dámaso Ruiz-Ja abo
V LA REFORMA PERMANENTE. LA NECESIDAD DE
PROSEGUIR LA RENOVACIÓN INICIADA POR EL
TRATADO DE NIZA
El mé odo legisla i o po go eo impues o po el T a ado de Niza e-
quie e la p osecución de la labo no ma i a emp endida, comple ando al-
gunas de las inicia i as que se han apun ado, y que han quedado
pendien es de con inuidad.
Ya he dejado e lejado al espec o que no hay plazo pa a lle a a cabo la
e o ma y que, a eces, se p esen an a ias opciones compa ibles con la dis-
posición de p incipio adop ada. Pe o la a ea del legislado comuni a io
debe eanuda se inmedia amen e, después de habe padecido una e o ma
de an o calado como la ealizada po el T a ado de Niza. Si se comienza
enseguida, se deja la imp esión de que las modi icaciones e ec uadas han
sido p ecipi adas o e óneas. Si se deja ascu i el iempo, puede pa ece
que se elude la unción que el p opio legislado se ha impues o o que no se
encuen an ías de en endimien o ni soluciones adecuadas.
La o ganización del sis ema ju isdiccional comuni a io es una ma e ia
su icien emen e delicada y sensible pa a deja la a ecaudo del u o legisla-
i o,
dándole el sosiego necesa io pa a no al e a de mane a inú il los ci-
mien os de un égimen judicial que ha uncionado a sa is acción du an e
la go iempo.
Queda pendien e el epa o de compe encias en los ecu sos di ec os
en e el T ibunal de Jus icia y el T ibunal de P ime a Ins ancia, que ha de
hace se con c i e ios obje i os y cla os pa a impedi una si uación como la
que se da en la ac ualidad, en la que un mismo asun o puede se ami ado
en dos ó ganos ju isdiccionales, en azón de la calidad del demandan e.
También se ha de decidi la o ganización, el uncionamien o y la com-
pe encia de las salas ju isdiccionales de ecu so, así como el es a u o de sus
miemb os.
Las condiciones del eexamen po el T ibunal de Jus icia, po un lado,
de las decisiones dic adas po el T ibunal de P ime a Ins ancia en los ecu -
sos de que conozca con a las esoluciones de las salas ju isdiccionales y, po
o o lado, de las sen encias p ejudiciales que p onuncie el p opio T ibunal
de P ime a Ins ancia cons i uyen un pun o de deba e impo an e que el Es-
a u o ha de a on a con la guía de la decla ación ela i a al a ículo 225,
apa ados 2 y 3, del T a ado de la Comunidad Eu opea, insc i a en el ac a i-
nal de la con e encia in e gube namen al y a la que he hecho e e encia con
an e io idad.
De igual o ma apa ece aplazada la de e minación de las ma e ias espe-
cí icas en las que el T ibunal de P ime a Ins ancia puede p onuncia se p e-
judicialmen e. Aquí caben múl iples posibilidades, desde la más amplia
has a la más es ic i a, así como modi icaciones ul e io es al compás de la
mane a en que se desen uel an los acon ecimien os. Pa ece muy aconseja-
146
La e o ma
de la
a qui ec u a judicial eu opea
...
ble que se inicie con p udencia es a complicada ía de e o ma que a ec a al
ins umen o esencial pa a man ene c i e ios uni o mes sob e la in e p e a-
ción y la alidez de las no mas del o denamien o ju ídico comuni a io.
Po úl imo, sigue sob e el ape e la conc eción, en el Es a u o del T ibu-
nal de Jus icia, de las ca ego ías de asun os espec o de los que puede es able-
ce se un mecanismo de il ado de los ecu sos de casación, ema de indudable
ascendencia, que puede se i de conejillo de Indias pa a asplan a la solu-
ción a o os ámbi os p ocesales, como el de la cues ión p ejudicial.
Además, hay o os muchos aspec os que se han de pe ila , algunos con
u gencia, en los Reglamen os de P ocedimien o, como las condiciones de
designación de los jueces que, con el p esiden e del T ibunal y los p esiden-
es de las salas de cinco, han de o ma pa e de la g an sala del T ibunal de
Jus icia, según p e iene el pá a o segundo del a ículo 16 del Es a u o, o los
casos y las condiciones en que el T ibunal de P ime a Ins ancia se pueda
cons i ui en g an sala, a eno del pá a o e ce o del a ículo 50 del p opio
Es a u o, p ecisando los c i e ios que han de segui se pa a de e mina los
jueces que han de in eg a la.
Si el pasado día 1 de eb e o de 2001 ha apa ecido en el Dia io O icial de
las Comunidades Eu opeas el ex o e undido del Reglamen o de P ocedi-
mien o del T ibunal de Jus icia, de 19 de junio de 1991, en el que se ecogen,
en e o as, las modi icaciones ap obadas el 26 de mayo y el 28 de no iemb e
de 2000 y si se ha empezado el p oceso pa a e isa lo de nue o, sin pe juicio
de la e o ma del Es a u o que se emp ende aun an es de queda a i icada
o malmen e la lle ada a cabo en Niza, se comp enden las di icul ades de
adap ación que se encuen an quienes se deciden a compa ece an e la ju-
isdicción comuni a ia, con el iesgo de que el acceso quede es ingido a
iniciados que puedan es a al día de las icisi udes que co e, lo que a en a
con a los p incipios undamen ales de la p o ección e ec i a y de la ans-
pa encia.
Tan as modi icaciones acome idas en an poco iempo a ec an al sis e-
ma judicial comuni a io de mane a g a e y pueden comp ome e o o p in-
cipio undamen al, el de la segu idad ju ídica, con mayo mo i o si el
diseño ealizado sob e el boce o p eceden e iene asgos de inacabado que
p on o exigi án nue as al e aciones.
VI.
LAS NOVEDADES APORTADAS POR EL TRATADO
DE NIZA Y EL TRATAMIENTO DE LA CUESTIÓN
PREJUDICIAL
De lo que se ha expues o se deduce la ascendencia de las medidas que han
sido in oducidas po el T a ado de Niza en el sis ema ju isdiccional comuni a io.
La apa ición de las salas de ecu so puede pe mi i una jus icia más es-
pecializada y más ápida en un cuad o de compe encias cada ez más com-
plejo y di e si icado. Signi ica el nacimien o de una es uc u a judicial
147
Dámaso Ruiz-Ja abo
p opia, de g an en e gadu a, capaz de da espues a a la exigencia de una
u ela ju isdiccional e ec i a inhe en e a una Unión Eu opea concebida
como Comunidad de de echo.
El T ibunal de P ime a Ins ancia conse a su impo an e unción con-
encioso-adminis a i a en asun os que equie en un análisis p o undo de
hechos complejos y asume o as de g an calado. Sin deja de cons i ui esa
p ime a ins ancia que le ha dado su azón de se , es á llamado a desempe-
ña compe encias de segunda ins ancia en de e minadas ca ego ías de li igios
a ibuidas a las salas ju isdiccionales de ecu so, po medio de una apelación o
de una casación limi ada a las cues iones ju ídicas. Además, el Es a u o le po-
d á con ia el conocimien o de p ocesos p ejudiciales sob e ma e ias especí icas
. En cualquie caso, el T ibunal de P ime a Ins ancia ac ua á siemp e bajo el
con ol del T ibunal de Jus icia, a a és del ecu so de casación in e pues o
con a las sen encias dic adas en p ime a ins ancia o a a és del eexamen, me-
dian e un ecu so que se a icula á en é minos de in e és de de echo, con a las
esoluciones p ejudiciales que se a ibuyan al T ibunal de P ime a Ins ancia, y
con a las sen encias ecaídas en las apelaciones y casaciones de que conozca
en e a las decisiones de las salas ju isdiccionales de ecu so.
El T ibunal de Jus icia sigue siendo el ga an e de la unidad y de la co-
he encia del de echo comuni a io, ocupando la cúspide de la o ganización
judicial de la Unión Eu opea e imponiendo la uni o midad en la in e p e-
ación y en la aplicación de las no mas con las sen encias p ejudiciales que
p onuncia a ins ancia de los jueces nacionales y con los ecu sos de casación
que esuel e. Eje ce au én icas unciones cons i ucionales, en e las que se
pueden ci a la delimi ación de compe encias en e la Comunidad y los Es-
ados miemb os, la de e minación, con ca ác e gene al, del alcance de las
disposiciones de los T a ados, la p ecisión y la p o ección de los p incipios
gene ales del o denamien o ju ídico, el con ol de cons i ucionalidad del
de echo comuni a io de i ado, la ga an ía del equilib io ins i ucional, el
con ol p e en i o de cons i ucionalidad de los acue dos de la Comunidad
con e ce os y la p o ección de los de echos undamen ales en el ámbi o de
aplicación del de echo comuni a io.
La asunción de odas esas unciones equie e la do ación de los medios
ap opiados pa a lle a las a cabo 19. El T a ado de Niza ha e ec uado algu-
1 O. DUBOS, «Quel a eni pou le T ibunal de p emié e ins ance?», ob a ci ada, pág. 436, sos iene
que el T a ado de Niza sólo es una e apa p e ia de una e o ma más p o unda del sis ema ju isdiccional co-
muni a io, indispensable pa a esponde al ineludible c ecimien o del con encioso en la Unión Eu opea. Añade
que, an e semejan e desa ío, el po eni del T ibunal de P ime a Ins ancia, al como es á concebido en el desa-
ollo ac ual del de echo comuni a io, apa ece se iamen e comp ome ido, pues, al no pode abso be la in la-
ción de ecu sos, es á condenado a se sup imido o a se ans o mado de mane a adical.
X.A.
YATÁCANAS,
The T ea y o Nice. The Sha ing o
Powe
and he Ins i u ional Balance in he
Eu opean Union. A Con inen alpe spec i e, Ha a d Law School, Camb idge USA, 2001, págs. 47 y 48,
es ima que, pa a acome e su misión de o ma adecuada, el sis ema ju isdiccional eu opeo necesi a, no
sólo de los medios ma e iales ap opiados, sino mayo legi imidad a los ojos de los ciudadanos. Es a legi-
imidad puede ob ene se únicamen e a a és de la calidad, cons ancia y cohe encia de su ju isp udencia.
148
La e o ma de la a qui ec u a judicial eu opea ...
ñas inno aciones o gánicas a las que ya se ha hecho e e encia. Es opo uno
ecalca que se han acome ido sin que el T ibunal de Jus icia se haya p o-
nunciado al espec o en la
Con ibución
de ma zo de 2000, y a pesa de que
la p opia Ins i ución había eclamado, en el Documen o de
e lexión
de 1999,
como ya he indicado, que se le ese a a la búsqueda de las medidas de o -
ganización pe inen es pa a asegu a la cohe encia y la homogeneidad de la
ju isp udencia.
Po úl imo, es con enien e hace una e e encia al a amien o de la
cues ión p ejudicial en una Unión Eu opea que asume un mayo núme o
de compe encias. Las suge encias e ec uadas po el T ibunal de Jus icia en
elación con la agilización del p ocedimien o han sido adop adas en las mo-
di icaciones del Reglamen o de P ocedimien o del T ibunal de Jus icia
ap obadas el 16 de mayo y el 28 de no iemb e de 2000. Así, se ha lexibiliza-
do la celeb ación de la ase o al; se ha admi ido la posibilidad de esponde
median e au o mo i ado a las cues iones p ejudiciales que sean idén icas a
o as ya esuel as po el T ibunal de Jus icia, cuando la espues a pueda de-
duci se con oda cla idad de la ju isp udencia o cuando no susci e ninguna
duda azonable; y se ha p e is o ambién la ami ación, po el llamado p o-
cedimien o acele ado, de de e minadas cues iones p ejudiciales, en e o as
ma e ias. Pe o el g an deba e sob e la modi icación del sis ema de emisión
p ejudicial, plan eado en el Documen o de
e lexión
de 1999, no se ha abo -
dado en la con e encia in e gube namen al.
Tal ez no ha llegado aún el momen o de analiza lo en p o undidad,
pe o sí pa ece opo uno a anza algunos comen a ios sob e la posición o-
mada has a aho a po el T ibunal de Jus icia.
El Documen o de
e lexión
aludido esal a el cons an e c ecimien o del
núme o de emisiones p ejudiciales y decla a que es a ci cuns ancia puede
me ma g a emen e las unciones más ca ac e ís icas del T ibunal de Jus i-
cia, consis en es en hace espe a el epa o de compe encias en e la Co-
munidad y sus Es ados miemb os, y en e las Ins i uciones comuni a ias
en e sí, en ga an iza la uni o midad y la cohe encia del de echo comuni-
a io,
y en con ibui al desa ollo a monioso de su o denamien o ju ídico.
Pa a que el T ibunal de Jus icia con inúe cumpliendo esas misiones
esenciales, el Documen o de
e lexión
conside a p eciso « e o ma el sis ema
La au o idad del T ibunal de Jus icia no debe dilui se en un sis ema ju isdiccional mul ipola de di ícil
comp ensión pa a el ciudadano. Es impo an e, pues, que el T ibunal de Jus icia, de con o midad con las
decla aciones anejas a las disposiciones pe inen es del T a ado, es ablezca una cla a delimi ación de
compe encias con el T ibunal de P ime a Ins ancia y los ó ganos ju isdiccionales eu opeos de nue a c ea-
ción. Es a delimi ación debe ene en cuen a los in e eses de la adminis ación de jus icia, a ea cada ez
más compleja y écnica, pe o, an e odo, ha de ga an iza el ca ác e cons i ucional del T ibunal de Jus i-
cia y su ocación de con e i se en el T ibunal Sup emo de los Es ados Unidos de Eu opa. Es á con en-
cido de que, con independencia del esul ado inal de la in eg ación eu opea, y p ecisamen e po la
ince idumb e ace ca de la na u aleza de dicho esul ado, el T ibunal de Jus icia es á llamado po mucho
iempo a eje ce un papel de e minan e en el man enimien o del ínculo comuni a io y en el impulso del
p oyec o común, en el espe o de la legalidad.
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