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Iconografía de la modernidad: la División de Educación a la Comunidad y la política cultural en el Puerto Rico de los Cincuenta

Cabrera Collazo, Rafael L.

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Iconog a ía de la mode nidad: la Di isión de Educación a la Comunidad y la polí ica cul u al en el Pue o Rico de los Cincuen a Ra ael L. Cab e a Collazo Uni e sidad In e ame icana de Pue o Rico MATERIALIZANDO A DIVEDCO: LOS ORÍGENES DE UN PROYECTO En alusión al u ópico mundo de los Cincuen a, denominado como la “pax muñocis a”, nos dice el esc i o pue o iqueño Rod íguez Juliá (1988: 146-147) lo siguien e: “Se eliminó el concep o de la pob eza y pe manecie on esos pob es que con el sabo ci o de la abundancia y el consu- mismo ya no son la gen e humilde de an es”. Luis Muñoz Ma ín, líde indiscu ible del pe íodo, aspi aba a desa olla un e uño de abundancia ma e ial. De es a mane a, podemos ec ea lo que se espe aba del desa ollismo populis a ca ac e ís ico en los quince años pos e io es al in de la Segunda Gue a Mundial. Esa década anquila de los años Cincuen a ue una en que la Ope ación “Manos a la Ob a” –la cual basó su a ac i o en la in e sión ex anje a den o del llamado “come cio lib e” con los Es a- dos Unidos– hizo del “jíba o” o campesino de la u alía un se que no enía espacio en la icono- g a ía dedicada en exclusi a a e a a el iun o del p og eso sob e el a aso. El modelo del a- bajado u bano o jó, jun o a o os múl iples pe sonajes del e a o u bano, la imagen de un Pue o Rico inodo o y nue o. (Die z, 1989: 283, 307) Aunque hubo quienes se esis ie on a cae en los b azos del p oyec o muñocis a, la “Ley 52 de 1948 o de la Mo daza” su ió los e ec os deseados: acalla a la disidencia. Sin exclui las cha - las, los poemas p o independencia y has a el iza la bande a pue o iqueña, dicha ley p ohibía aquel ipo de ac i idad que signi ica a un apoyo a la salida de los no eame icanos de Pue o Rico.En los Es ados Unidos, hubo una ley pa ecida, la Ley Smi h, la cual iba di igida a pe se- gui al comunismo.(Acos a, 1987) 11 CD CINE (COMPLETO) 12/3/07 15:49 Página 11 Pa a el gobie no muñocis a e a impe a i o cambia alo es y cos umb es en el pue o iqueño, con el p opósi o de que se en endie a que el p og eso e a necesa io pa a sali del ma asmo socio-económico y cul u al que había dis inguido la ida insula has a ese momen o. P oblemas sociales como pob eza ex ema, anal abe ismo, ca encia de hábi os de higiene, desempleo, ame i aban una p on a e adicación. De ahí, que g an pa e de los ecu sos y p og amas gube - namen ales se o ien a an hacia esa di ección. El gobie no de la época necesi aba auna es ue zos pa a consegui apoyo a su ca gada agenda de cambios y ans o maciones. La indus ialización y sus e ec os es au ado es sob e la in a- es uc u a y el paisaje local, aunque e an excelen es sopo es ma e iales a las isiones y los pla- nes de Muñoz exigían algún alicien e ideológico adicional, que pe mi ie a edi ica en imágenes de sa is acción y que iden i ica a a los pue o iqueños con el p oceso. Bajo es a coyun u a nace en 1949 la Di isión de Educación de la Comunidad (DIVEDCO), adsc i a al Depa amen o de Ins ucción Pública. (Echeandi y Rosa io: 1988; Ga cía, 1990) DIVEDCO p odujo ma e ial didác ico con un sob ado én asis en lo isual, el cual se di undía de o ma masi a en e la población de la Isla. La p oducción de la agencia debía ansmi i mensa- jes con o mes al p og ama de gobie no del Pa ido Popula Democ á ico. Pa a es o, se con a a- on cineas as, esc i o es, a is as plás icos y g á icos, pa a elabo a lib os ilus ados, películas, olle os, ca eles capaces de cala p o undo en las men es de los campesinos, cuyos p oblemas de higiene, en e medades, ausencia de inicia i a e an e iden es. No al ó una buena dosis de concienciación al pueblo sob e la impo ancia de la pa icipación elec o al y los esul ados nega- i os de ende el o o. En cambio, la p édica de DIVEDCO ue algo cuidadosa, a in de e i a pa ece adoc inado a y manipulado a. Del segundo obje i o del p og ama de la agencia se des- p ende “ayuda a los ecinos a desa olla mayo con ianza en sí mismo y en sus p opias capa- cidades pa a pensa , oma decisiones y ac ua , an o pa a sí como en g upos”. (Wale, sin echa) Pa a DIVEDCO, las comunidades no debían pe manece cí icamen e desempleadas, debían es imula alo es de ayuda mu ua y es ue zo p opio, ap oxima se de mane a democ á ica y c í- ica a sus p oblemas y busca solución con el auxilio de las agencias es a ales.Muñoz Ma ín, concibió es e p og ama como un o o que, al u iliza la adio y el cine como medios mode nos de comunicación masi a, lle a ía mensajes inspi ado es pa a consegui apoyo popula g a ui o en la cons ucción de ob as públicas y el consecuen e aho o de millones de dóla es en mano de ob a con a ada po el gobie no. A pa i de la pe spec i a de la pe iodización his ó ica y consi- de ando aspec os écnicos como el espacio ílmico, el i mo de las escenas, la angulación, la luz y los sonidos, e alua emos las ep esen aciones que p edominan en algunas de las películas y su elación con los planes de indus ialización auspiciados po el gobie no de Muñoz en la déca- da de los Cincuen a. EL CINE SENCILLO, EL CINE QUE LLEGA... La p incipal encomienda en la p oducción ílmica de DIVEDCO ue auscul a quiénes se ían los espec ado es. Debido a que los espec ado es en su mayo ía alcanzaban un cua o g ado de escola idad, los abajos se ealizaban con un lenguaje sencillo. El ono de las oces e lejaba op imismo. Jun o a algunos ac o es p o esionales, encon a emos en las películas, odadas en su mayo ía en ex e io es de la u alía, pe sonajes co idianos o ac o es na u ales p oceden es de las comunidades, cuyo es imonio, basado en su p opia his o ia y ealidad, se i ía pa a pe sua- 12 CD CINE (COMPLETO) 12/3/07 15:49 Página 12 13 di al público. En Una go a de agua (1949) una en e me a, pe sonaje ya conocido po muchos, busca con ence al pueblo sob e la impo ancia de he i el agua, y así acaba con los pe can- ces del H2O sucio y con aminado. Dado que lo isual se ía uno de los pila es del p oyec o, se ecu ía a diseña oda una campa- ña de in o mación con ca eles pa a p omo e en una de e minada comunidad la asis encia al día de exhibición de las películas. El día del es eno se p epa aba una e ulia es i a con músi- ca ípica, a in de a ae a los habi an es de la zona. El d ama ismo de los ilmes apelaba a la emoción como ehículo pa a log a el cambio de ac i udes en e los p esen es. Exis ía un in e- és muy pa icula po desc ibi sucesos ocu idos en la ecindad, los cuales en muchos casos e an d ama izados po los mismos a ec ados: ag icul o es, pequeños come cian es, niños y muje es. La es é ica ealis a p esen aba a un campesino que decidía po sí mismo y que a i ma- ba su de echo a la supe ación en e a pe sonas explo ado as. Algunos de los emas más discu idos en las películas ue on: el desa ollo de ob as públicas en las comunidades, la educación con a el consumismo, lucha con a el caciquismo polí ico, los de echos de la muje y el coope a i ismo. Al basa se en la ida co idiana, las películas c eaban un sen ido de iden i icación que ayudaba a que los p esen es discu ie an en e ellos el p oblema y la elación con su inmedia ez. El pueblo e a espec ado y ac o de sus si uaciones, y obse a- ba cómo sus pe cances podían esol e se en la pan alla. En el caso de la película Los pelo e os (1951), el líde ec ea i o de un pueblo o ganiza con un g u- po de niños un equipo de béisbol. Es os le con ían el dine o pa a la comp a de uni o mes al p ime- o, pe o la codicia de su esposa y su p opia indecisión lo guían a u iliza el dine o en opa y mue- bles pa a ella. Él, apenado y us ado an e la acción, decide se hones o con quienes con ia on en él y ende una ce da pa a así epone el dine o. Al inal del ilme, en un coloquio en el ba local, la oz subje i a de un ecino de la comunidad ecapi ula lo acon ecido con la siguien e mo aleja: Y así e mina la his o ia, ¿ e? Lo que yo que ía deci con ella es que odo se puede hace después de que hay una buena in ención pa a hace lo. Después que hay coope ación. O o homb e, po su pa e, muy ase i o en su ac i ud exp esa: Yo he es ado pensando.Yo c eo que con un poqui o de coope ación se puede hace odo.Y si abaja- mos jun os nada a a se imposible. La consigna del g upo se de i a del comp omiso de los p esen es pa a encon a se en una p ó- xima ocasión e inicia una agenda de abajo que los guíe en su a án po esol e sus p oblemas inmedia os. La hon adez y el es ue zo común, po ende, son cla es pa a alcanza las me as de una colec i idad y la sa is acción del espí i u. La película El puen e (1954) expone cómo un g upo de ecinos une es ue zos pa a cons ui un puen e des uido po el mal iempo, suceso que edunda en el bene icio colec i o de odo un ba io. Un niño, po in en a llega a la escuela, pasa ce ca del puen e caído y casi pe ece an e el empuje de las aguas. Las mad es, en señal de p o es a, deciden no en ia a sus hijos a la escuela has a que el p oblema se esuel a, lo que obliga a los pad es de amilia a c ea una b i- gada pa a cons ui un nue o puen e. En El yugo (1959) ambién se plan ea la impo ancia del coope a i ismo pa a alcanza las me as de una comunidad. Un g upo de pescado es o ganiza una coope a i a pa a la en a de sus p o- duc os, lo que le pe mi e ob ia su dependencia del in e media io explo ado y abusi o. En el caso de Una oz en la mon aña (1952) se apela al deseo de supe ación a a és de la educa- CD CINE (COMPLETO) 12/3/07 15:49 Página 13 ción. La his o ia cuen a las i encias de un abajado anal abe a y sus es ue zos po o ganiza una escuela noc u na pa a él y sus ecinos. En cuan o a Juan sin seso (1959), DIVEDCO puso én asis en ale a al consumido sob e la en ada de a ículos ex anje os. La condición socio-cul u al de la muje y sus de echos, no queda on ue a de los emas ocados po DIVEDCO. Quizás el mejo ejemplo lo encon amos en Modes a (1955). Es a cin a, la cual expone los de echos de la muje , na a la his o ia de Modes a, quien su e los imp ope ios de un ma ido exigen e, desconside ado y egoís a, y se ebela con a és e. La eacción de la esposa, iolen a po cie o, lle a a las muje es de la comunidad a o ganiza se como g upo y a esc ibi una p oclama sob e sus de echos. Los ma idos, a óni os an e la si uación, se e ugian en el ba local y deciden edac a o a p oclama. Bajo un compás de espe a len o y una a mós e a lúgu- b e y oscu a, lo que pa ece se un inal lleno de ensiones, se ans o ma cuando homb es como muje es llegan a un acue do en el que ambos g upos acep an coope a y compa i algunas de las a eas domés icas. Los úl imos pa lamen os de la película buscan se aleccionado es, pe o ayan en p esen a nos un discu so hueco que sólo soslaya el p oblema de la ma ginación emenina. Al inal de la cin a el ma ido de Modes a, como ep esen an e del es o de los homb es, comen a: “El caso es que hemos decidido acep a en pa e las pe iciones de us edes. Pe o noso os ambién enemos algunas acla aciones que hace y que pone algunas condiciones. P ime o: Reconocemos el de echo de la muje a un a o jus o. Reconocemos que a menudo noso os, los ma idos, nos ol idamos de comp ende y conside a mejo a nues as muje es. Segundo: Acep amos que un homb e no debe pega a su muje , pe o ampoco la muje debe pega a su ma ido. De modo, an o homb es y muje es debemos ol ida nos de la ley de la es aca. Te ce o: Reconocemos que las muje es ienen un abajo du o con la casa y los hijos. Pe o las muje- es deben acep a que ambién noso os abajamos como animales pa a el sos én de la amilia. Cua o: Es amos dispues os a se mejo es pad es ocupándonos de la c ianza y la educación de nues- os hijos. Pe o no es amos dispues os a la a cule os. ¡Eso sí que no! Quin o y úl imo: Reconocemos el de echo de las muje es a pedi que noso os las hagamos elices. Pe o como ambién noso os que emos se elices, po eso les decimos: Más ca iñi os y menos bembe eos”. Sin ecu i a la ya co idiana iolencia domés ica, se consigue una solución apa en emen e eliz al p oblema. Aunque la in ención de los p oduc o es es hace nos e que el abuso con a la muje es a pa i de ese momen o cosa del pasado, en ningún momen o llegamos a obse a que el a o abusi o po el cual Modes a se ebela sea discu ido a la luz de la adición machis a y las consecuencias nega i as de és e. La ob a ílmica de DIVEDCO econoció la capacidad y la disposición pa a azona y en en a se a si uaciones di íciles, po supues o, bajo el ampa o ma cadamen e pa e nalis a del gobie no. Sin emba go, hay que señala que las películas apelaban a una isión algo idealizada de la ealidad. No podemos soslaya que es a agencia gube namen al uncionó como ins umen o ideológico del p oyec o desa ollis a de Muñoz Ma ín. Es ha o conocido que en la década de los Cincuen a el Pa ido Popula Democ á ico a opó a la sociedad pue o iqueña con un inmenso man o de op imismo.De ahí que la p oducción cine- ma og á ica de DIVEDCO des aca a los log os gube namen ales en cuan o a la lucha con a en e medades, el omen o de la cons ucción de ob as públicas, los p og amas de al abe ización, en e o os.Los inales elices apa ecidos en casi odos los documen ales se con ie en en una o ma de con ence al pueblo el éxi o del p oyec o his ó ico del PPD. 14 CD CINE (COMPLETO) 12/3/07 15:49 Página 14 CONTRADICCIONES Y LIMITACIONES: DIVEDCO ANTE EL DESARROLLISMO La u opía desa ollis a de los Cincuen a buscaba “mode niza ” la Isla, a in de elimina la pob e- za y la dependencia. El in e és po enseña a goza de una ida más democ á ica, en la que el ci ismo y una buena au oes ima uesen ing edien es de p ime o den, pa eció in e p e a se como un apoyo incondicional a la ob a del p óce . Sin emba go, ¿cuán co ec a o ace ada se ía dicha in e p e ación? Lamen ablemen e, los adminis ado es del gobie no muñocis a ol ida on a ios pun os. DIVEDCO, en su in e io , ue concebida como un ehículo pa a p ese a la esen- cia de la pue o iqueñidad. G an pa e de las si uaciones ec eadas en las películas a es iguan el in e és po lo adicional, lo ípico; po man ene un pasado ede inido pa a el jíba o, pe o sin que és e uese el e dade o a qui ec o de la ede inición. Nos pa ece e elado que, a la pa con los obje i os ins i ucionales de la agencia, exis en o as me as solapadas que nos dejan e la o a ca a de DIVEDCO. Amén de cualidades de la comu- nidad ag ícola insula p opias de conse a , como son: “[...] la humildad acompañada de la bue- na dignidad humana que se obse a en el campesino pue o iqueño” y “[…] ahonda el en en- dimien o que conduzca a hábi os sencillos en la mane a de i i ”. DIVEDCO conside aba que “en un país pob e, que siemp e se á pob e aunque p ospe e mucho, hay que pone én asis en que se pueda goza colec i amen e odas las cosas buenas y dignas de goza se”. ¿Cuáles son? Nunca se especi ica on. Lo más i ónico es que an e el llamado y el comp omiso pa a ein indi- ca al pue o iqueño den o del modelo económico de los Cincuen a, la ac i ud de la agencia ue eacciona ia y conse ado a. La e idencia la encon amos en el siguien e obje i o de DIVEDCO: […] elimina las di e encias cul u ales de clases, aunque sea imposible elimina las di e encias económicas de g upos.(Sin au o , “Obje i os de la educación en la comunidad pue o iqueña”) En onces, ¿cómo encajaba lo an e io con las aspi aciones de “Manos a la Ob a”, la cual p omo- ía el desa ollo indus ial local ampa ado en las elaciones económicas con los Es ados Uni- dos? Y en cuan o a esa idiosinc asia que con an os celos cuidó DIVEDCO, ¿las buenas adi- ciones del pue o iqueño pod ían esis i el empuje de la cul u a de la indus ialización no eame icana? ¿Es a ía p epa ado el pue o iqueño pa a lucha con a las co ien es consu- mis as p opias de sociedades que expe imen an un acele ado cambio ecnológico? ¿Acaso DIVEDCO nos p epa ó pa a los e ec os de la ans o mación económico-cul u al que i ió la Isla a pa i de los Cincuen a? De ini i amen e, DIVEDCO y “Manos a la Ob a” no e an las almas gemelas espe adas. Si muy bien la p ime a ayudó al pue o iqueño a se más decidido y op imis a, en ningún momen o lo aseso ó a cómo asimila los cambios sociales de la indus ialización. La iloso ía de la agencia es ca alogada como sopo e del gobie no muñocis a; “Manos a la Ob a”, ambién. No obs an e, sus u as no se c uza on. Mien as DIVEDCO le an ó el ánimo en las comunidades u ales pa a esol e sus p oblemas y es imula la lucha con a la ieja a is oc acia e a enien e y la éli e me - can il insula , los sende os de la indus ialización in en a on nue as y pe suasi as o mas de pode enma cadas en la in e sión no eame icana. La sociedad ag a ia no ecibió al e na i as educa i as pa a en en a lo que se a ecinaba. ¿Cuándo la agencia p epa ó documen ales pa a a empe a se al nue o o den indus ial? Lo más ce cano lo encon amos en Juan sin seso en su a án po lucha con a el consumismo. No obs- an e, en Modes a jamás emos a una muje inme sa en el mundo de la indus ia. En el discu - so de la ein indicación campesina p omulgado po DIVEDCO no hubo espacio pa a los ob e- 15 CD CINE (COMPLETO) 12/3/07 15:49 Página 15 os. La e a muñocis a desmemb ó al ob e ismo pue o iqueño y lo condujo a se pa ícipe de una pasmosa pasi idad. El ilusionismo de Muñoz Ma ín c eó expec a i as de p og eso. El alza en los sala ios ecibidos de las ad enedizas pe o p óspe as manu ac u e as p o enien es del No e ue su mejo a ma. (Ga cía y Quin e o, 1986: 127-138) En 1957, con encido de habe deja- do a ás el miedo al mo imien o ob e o, Muñoz asegu aba que la unción de dicho mo imien o e a solamen e aspi a a coope a con el desa ollo económico del país y no es o ba los planes gube namen ales pa a a ae una mayo can idad de in e siones ex anje as. (Muñoz Ma ín, 1957: 133) Po cie o, la única película dedicada al abajado local se i uló La caña (1948). La cin a es una apología a los a ances de la legislación social del Pa ido Popula Democ á ico pa a la Isla, en especial la sindicalización de los abajado es de la caña. El documen al compa a lo alcanzado po el Pa ido Popula con la si uación p e alecien e en las p ime as es décadas de la p esen- e cen u ia. Sin emba go, es os ob e os u ales no e an una mues a ep esen a i a pa a sus en- a las hipó esis del expe imen o conocido como “Manos a la Ob a”. A su ez, en la p oducción ílmica de DIVEDCO el neg o quedó ezagado. El co ome aje Nenén de la u a mo a (1955) nos ace ca al olklo e de las ies as de San iago Após ol en el municipio de Loíza Aldea. El hilo de la ob a gi a en o no a un niño, quien den o del bullicio de la es i i- dad, c ea un amigo imagina io, un ejigan e. En cambio, echamos de menos que an o el niño como las pe sonas que apa ecen en el documen al p osigan con el o den de pasados ilmes. En ningún momen o ellos esuel en p oblemas o si uaciones de g an di icul ad. olamen e obse a- mos a una población iden i icada con magia, san e ía, bailes y sonidos a oan illanos.En e o os allos, DIVEDCO jamás pudo educa al pue o iqueño pa a esis i el place po las ayudas p o- enien es de los Es ados Unidos. La bu buja del coope a i ismo, que con an o ahínco in en ó le an a la agencia en las comunidades u ales, se hizo endeble an e los al ile azos del indi i- dualismo no eame icano y la compe encia po alcanza las mejo es posiciones en el abajo. Las labo es ealizadas en áb icas, la especialización en las máquinas y sus bene icios sala iales ue on más a ac i os que la siemb a len a y a esanal de la ie a. A su ez, la en ada de a ículos del me cado es adounidense y la posibilidad de adqui i los g a- cias al alza en el ing eso po pe sona ue on lo su icien emen e ue es pa a hace del coope a- i ismo u al algo poco uncional. Las olas mig a o ias hacia los g andes cen os u banos de la Isla y los Es ados Unidos con inen al son la mejo p ueba de que la u alía quedó a o iada an e el a ance sin p eceden es de la indus ialización. Con espec o a o os p oyec os gube namen ales, a DIVEDCO le ue imposible e i a las con a- dicciones. La acción comunal de es a agencia se es elló con a la emig ación masi a de aba- jado es ag ícolas hacia los Es ados Unidos, la cual ue acili ada po el p opio Depa amen o del T abajo (Nie es Falcón, 1975) A la pa con la p omoción de los de echos de la muje , el gobie - no pulió su campaña de con ol de la na alidad, cuyo p oduc o inal ue la es e ilización desme- dida y a bi a ia de una buena pa e de la población emenina en edad ep oduc i a (Mayone S y- cos, 1959; Ramí ez de A ellano, 1983) La educación con ines democ a izado es p esen aba un cuad o in e samen e p opo cional con la pe secución y la ep esión hacia el mo imien o inde- penden is a y nacionalis a de los Cincuen a. En los Sesen a, en la segunda e apa de DIVEDCO, se deja a un lado a los ac o es na u ales, se ecu e a la ac uación p o esional y se u ilizan o mas más complejas de na ación ípicas del medio ele isi o.El campesino, oco de a ención en los ilmes, cede el papel p o agónico de 16 CD CINE (COMPLETO) 12/3/07 15:49 Página 16 ac o y eac o de su p opia inmedia ez an e el empuje de unos espec ado es ela i amen e más educados y con mejo es condiciones de ida. Los emas en los celuloides de es e pe íodo se nu en de si uaciones asociadas a lo u bano, a la indus ialización, a la comunidad de bie- nes de consumo. ¿Fue DIVEDCO una íc ima más del impac o de la p opaganda consumis a de la ele isión? La película El gallón pelón (1961) nos si e pa a con es a la p egun a an e io . En el ilme se na a la his o ia de un indi iduo que comp a una la ado a de opa pa a su casa. Bajo una angu- lación isual que des aca siemp e a la la ado a, el p o agonis a, Es eban, ena bola cons an e- men e odas al uso de la máquina, como señal inequí oca de que la misma es la abla sal ado- a pa a sus p oblemas. Ci amos: Fo una a, muje de Es eban: ¿Pe o qué iene que e la máquina con odo es o, es a simple máquina? Es eban: Tiene que e mucho, po que la máquina es el símbolo, es el símbolo del p og eso. ¿Tú no has leído los pe iódicos? ¡Dicen que ya den o de unos pocos… zum, y pa’ la Luna y con cohe e! ¡Y dicen ambién que hay un subma ino, a aa, po debajo del agua y sin mo o y dicen que hay una máquina una máquina de esas que piensa, un ce eb o de esos que dicen…! To’s son máquinas… To’s son máquinas […] Fo una a: ¿Qué iene que e la máquina con o’ eso, esa simple máquina? Es eban: Tiene que e muchísimo Fo una a Tiene que e muchísimo. Po que es a máquina es, es lo que le da impo ancia a uno. Po que ella, pues, me da impo ancia a mí, a mí.Y como yo, ca amba, si yo, yo lo que he sido na’ más es un juey domi’ío. Fo una a: Pe o odo el mundo e quie e en el ba io.Yo no sé de qué e quejas. To’ el mundo e quie e. Es eban: No es eso, Fo una a. No es eso Fo una a.Yo lo quie o ene es pos u a, ¡qué pos u a!. ¡Yo lo quie o ene es es a u a, es a u a.! Es a p e ensión de pode , g acias a la adquisición de es os ecu sos nacidos de la indus iali- zación, anunciaba el alo asignado a lo ma e ial. Mien as an o, esa axiología de la sensa ez que aspi aba el gobie no desa olla en e los campesinos pa ecía sucumbi , especialmen e cuando nos en e amos que Es eban había comp ado una la ado a, sin conside a una limi a- ción: su hoga ni el ba io donde esidía con aban con ene gía eléc ica pa a hace unciona el apa a o. De más es á deci que el gobie no no le ag adó el con enido de la película y p ác ica- men e la e i ó. La p oducción La noche de Don Manuel (1963), es o o ejemplo iluminado de la ans o mación de DIVEDCO.El ilme a a los emas del líde de ba io au o i a io y los choques gene aciona- les con un g upo de jó enes más ins uidos que echazan los con oles y las imposiciones del p ime o. Hay una p oclama implíci a de que esa “ex aña mode nidad opical” se impone a la obsole a y a caica ida del aye . Sin emba go, “las aspi aciones de cambio ápido, a iculadas en el mo imien o muñocis a que log ó ascende al pode en el 1940 se apoya on en un discu so que enía como eje las coo denadas de la ‘cul u a pue o iqueña’ y, como aspi ación, la mode nidad no eame icana” (Ri e a, 1991: 79) Pa ece se que Amílca Ti ado, di ec o de El gallo pelón y La noche de Don Manuel, buscaba ale a que esas mismas coo denadas pod ían ene di icul- ad pa a alinea se o encon a espacio den o del adio de acción de la es e a de in luencia de los Es ados Unidos. DIVEDCO c eó un in en a io de imágenes de p og eso y desa ollo, cuyo in ue p esen a una sociedad pací ica, colabo ado a, educada; un ejemplo de la ole ancia social, de los deseos de supe ación, diá ana y pu a an e el Mundo, oda una “ i ina del Ca ibe”. El cine de DIVEDCO ue econocido in e nacionalmen e.Una oz en la mon aña, ecibió un diploma de mé i o en el Fes- 17 CD CINE (COMPLETO) 12/3/07 15:49 Página 17 18 i al de Cine de Venecia en 1952, y en 1956, Modes a, nos engalanó con el p ime p emio de ese mismo es i al. Es innegable que DIVEDCO nos paseó po el Mundo. Pue o Rico se con i - ió en un país a ac i o pa a in e sionis as; un ejemplo de la mejo de las coope aciones en e pe sonas de di e sos es a os sociales sin que hubiese “apa en es” choques ni mues a alguna de pe u bación comunis a. (Silén, 1993: 282) Las películas de es a agencia son e lejos de una memo ia isual que ansi a el camino de las ans o maciones sociales y polí icas en el umb al de la e a de la indus ialización insula . No obs an e, sus p oduc o es, quienes espondían a ue zas ideológicas mayo es, ol ida on de ini y aplica el di ícil equilib io en e el cambio y la con inuidad del momen o. La ocación mesiáni- ca y pa e nalis a guió a una gene ación de líde es populis as a p oyec a el u u o de un pueblo, pe o sin con a con el mismo. Po ello, la impo ancia de DIVEDCO no se limi ó sólo a sus p o- pósi os didác icos, sino a las espe anzas que ayudó a albe ga y la i alidad que despe ó en miles de pue o iqueños. Aunque esas espe anzas y esa i alidad no ue on su icien es pa a acionaliza y, de ahí, amo igua el impac o cul u al de la ans o mación económica de los Cin- cuen a. Bibliog a ía ACOSTA, I onne, La mo daza: Pue o Rico (1948-1957). Río Pied as, Edi o ial Edil, 1989. 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