La respuesta del TUE al incumplimiento de las sentencias del Tribunal de Justicia por los Estados miembros
Full text
LA RESPUESTA DEL TUE
AL
INCUMPLIMIENTO
DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL
DE
JUSTICIA
POR LOS ESTADOS MIEMBROS
Po JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
(*)
SUMARIO
I.
INTRODUCCIÓN.—II. LAS PREMISAS DE NUESTRO
ESTUDIO:
A.—La sen encia po
incumplimien o:
a) Su
na u aleza decla a i a,
b) La
obligación
del
Es ado
miemb o
de
cesa
el
incumplimien o,
c) La
epa ación
del
daño. B.—Vías pa a
asegu a
la
«ejecución»
de la
sen encia an es
de la
e o ma del a ículo 171
del
T a ado CEE:
a) La
p ohición
de
aplica
las
medidas nacionales decla adas
con a ias
del
De echo comuni a io,
b) El
inicio
de un
nue o p ocedimen o po
incumplimien o: una solución ine icaz.- III. LA
REFORMA DEL ARTICULO
171
DEL
TRATADO
CEE: A.- Una e o ma poco audaz:
a)
La in oducción de un mecanismo
coac i o
y
sancionado en e
al
incumplimien o
de la
sen encia,
b) El
emo
a
al e a
la
na u aleza
de la
unción del T ibunal
de
Jus icia:
i. El
pode
de
anula
disposiciones nacionales con a ias
al
De echo comuni a io,
ii.
La de e minación
po
el
TJCE
de las
medidas
a
adop a
po el
Es ado miemb o.
B- Las
ince idumb es
de la
e o ma:
a)
Mul a coe ci i a
o
sanción pecunia ia: ¿una
al e na i a abie a
al
T ibunal
de
Jus icia?
b) El
mon o
de la
sanción pecunia ia
y de
la
mul a coe ci i a,
c)
¿Y
la
ejecución con a
el
Es ado miemb o de
la
sanción
pecunia ia
o
mul a coe ci i a?
d)
¿Lími es
a la
disc ecionalidad de
la
Comisión?:
i. Ine i ables conside aciones p e ias sob e
la
disc ecionalidad
de la
Comisión
en
el p ocedimien o del a ículo 169.
ii. La
disc ecionalidad
de la
Comisión
en el
ma co del nue o a ículo 171.—IV.
CONCLUSIÓN.
I. INTRODUCCIÓN
En
un
abajo que publique hace
un
año sob e
la
e o ma ins i ucional
de
las
Comunidades Eu opeas esul an e
del
T a ado
de la
Unión
Eu-
(*) P o eso Ti ula
de
De echo In e nacional Público
y
i ula
de la
Cá ed a «Jean
Monne »
de
Ins i uciones
de
De echo Comuni a io
de la
Uni e sidad Au ónoma
de
Mad id.
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JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
opea (en lo sucesi o TUE), me e e í inciden almen e a la e o ma del
a ículo 171 del T a ado CEE —a ículo 143 del T a ado CEEA—, e-
la i o a la ejecución de las sen encias po incumplimien o del T ibunal
de Jus icia (1). Las conside aciones allí e idas me deja on insa is e-
cho,
me supie on a poco. Y es que la e o ma en cues ión esul a —al
menos sob e el papel— de una ascendencia innegable. Qué duda cabe
que,
en una Comunidad de De echo, la ausencia de mecanismos que
asegu en de mane a e ec i a el cabal cumplimien o de las sen encias del
T ibunal de Jus icia po los Es ados miemb os —como es el caso en el
T a ado CEE y en el T a ado CEEA— cons i uye una laguna impo an-
e.
Una laguna que, además, la p ác ica ul e io no ha sido capaz de cub i
en oda su ex ensión.
El p oyec o de TUE adop ado po el Pa lamen o eu opeo el 4 de e-
b e o de 1984 —p oyec o «Spinelli»— había suge ido, en su a ículo 43,
a ibui al T ibunal de Jus icia la compe encia pa a sanciona a los Es-
ados miemb os po incumplimien o de sus obligaciones, emi iendo la
egulación del égimen sancionado a una «ley o gánica»; asimismo con-
emplaba, en su a ículo 44, la acul ad del Consejo Eu opeo pa a sus-
pende espec o de un Es ado miemb o los de echos de i ados del T a-
ado,
e incluso su pa icipación en el Consejo, en caso de g a e y pe -
sis en e iolación de las disposiciones del T a ado (2). Pe o el p oyec-
o en cues ión quedó pa a el sueño de los jus os y delei e de los es udiosos.
Cie o es que la si uación es en apa iencia dis in a en el ámbi o de
la CECA, pues su T a ado cons i u i o habili a a la Comisión, bajo el
con ol del T ibunal, a sanciona a los Es ados miemb os po incumpli-
mien o del de echo comuni a io. Sin emba go el égimen sancionado
en cues ión pa ece habe quedado, en la p ác ica, en le a mue a.
El a ículo 88 del T a ado CECA dispone que «si la Comisión es ima e
que un Es ado miemb o ha incumplido una de las obligaciones que le
incumben en i ud del p esen e T a ado, ha á cons a es e incumplimien o
po medio de una decisión mo i ada...» y « ija á al Es ado de que se
a e un plazo pa a p ocede al cumplimien o de su obligación», pudiendo
al decisión se impugnada po el Es ado miemb o an e el T ibunal. Po
(1) «La e o ma ins i ucional de las Comunidades Eu opeas aco dada en Maas ich »,
GJ, D-18, 1992 (2.° olumen del núme o monog á ico de GJ sob e el T a ado de la Unión
Eu opea), págs. 9-96, en págs.
57-61.
(2) JOCE, C 77, 19.3.84.
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LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
o a pa e, en su pá a o e ce o, el p ecep o en cues ión añade que «si
el Es ado no hubie e p ocedido al cumplimien o de su obligación en el
plazo ijado .... la Comisión pod á, con el dic amen con o me del Con-
sejo emi ido po mayo ía de dos e cios: a) suspende el pago de las sumas
debidas po ella al Es ado de que se a e en i ud del p esen e T a a-
do;
b) adop a o au o iza a los demás Es ados miemb os pa a que adop en
medidas que cons i uyan una excepción a las disposiciones del
a ículo 4 ...» (3).
El TUE, i mado en Maas ich el 7 de eb e o de 1992 y en igo
desde el pasado 1 de no iemb e, ha in oducido un nue o apa ado 2 en
el a ículo 171 del T a ado CEE —que pasa, como es sabido, a deno-
mina se T a ado cons i u i o de la Comunidad Eu opea—, así como en
el a ículo 143 del T a ado CEEA, en los siguien es é minos:
«2.
Si la Comisión es ima e que el Es ado miemb o a ec ado
no ha omado ales medidas —las necesa ias pa a la ejecución
de la sen encia—, emi i á, as habe dado al mencionado Es ado
la posibilidad de p esen a sus obse aciones, un dic amen
mo i ado que p ecise los aspec os conc e os en que el Es ado
miemb o a ec ado no ha cumplido la sen encia del T ibunal de
Jus icia.
Si el Es ado miemb o a ec ado no hubie e omado las medidas
que en añe la ejecución de la sen encia del T ibunal en el plazo
es ablecido po la Comisión, és a pod á some e el asun o al
T ibunal de Jus icia. La Comisión indica á el impo e que
conside e adecuado a las ci cuns ancias pa a la suma a an o
alzado o la mul a coe ci i a que deba se pagada po el Es ado
miemb o a ec ado.
Si el T ibunal de Jus icia decla a e que el Es ado miemb o
a ec ado ha incumplido su sen encia, pod á impone le el pago
de una suma a an o alzado o de una mul a coe ci i a.
Es e p ocedimien o se en ende á sin pe juicio de lo dispues o
en el a ículo 170».
(3) Pa a un análisis en p o undidad del égimen sancionado es ablecido en el a . 88
del T a ado CECA, id.
PLOUVIER,
L.: Les décisions de la Cou de Jus ice des Communau és
Eu opéennes el leu s e e s ju idiques, B uselas, 1975, págs. 182 ss.
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JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
El TUE in oduce, pues, un nue o égimen sancionado en el ámbi-
o de la CE y de la CEEA pa a los supues os de incumplimien o del
de echo comuni a io po los Es ados miemb os y, en pa icula , de
inejecución de las sen encias del T ibunal. El eno de las disposicio-
nes ansc i as esul a sin emba go incie o en muchos aspec os. El p opio
égimen sancionado que se a icula no esul a ácilmen e comp ensible.
Nos p oponemos en es e abajo con ibui a despeja dichas ince idum-
b es y a explica el égimen en cues ión. Pe o quizá no consigamos más
que aumen a la pe plejidad del lec o an e el mismo.
Pa a e mina es a in oducción, me pe mi i á el lec o que haga una
ad e encia. A lo la go del p esen e abajo me e e i é únicamen e al
T a ado CE, si bien las conside aciones que haga en él se án igualmen e
ex ensibles al ámbi o de la CEEA.
II.
LAS PREMISAS DE NUESTRO ESTUDIO
A. LA SENTENCIA POR INCUMPLIMIENTO
a) Su na u aleza decla a i a
El T ibunal de Jus icia ha enido a i mando la na u aleza decla a i a
de sus sen encias po incumplimien o desde 1960. Así, en su sen encia
en el asun o Humble dic ada el 16 de diciemb e de 1960 es imaba que
el T ibunal debe limi a se a cons a a el incumplimien o (4). Dos son
las consecuencias que se ex aen de al p onunciamien o (5). Po una
pa e, el T ibunal «no iene pode de anula las medidas es a ales que
cons i uyen la in acción» (6). En segundo luga , no co esponde en
p incipio al T ibunal o dena al Es ado miemb o las medidas que debe
adop a pa a cesa la in acción y, con ello, da cumplimien o a la sen-
encia. Sob e ambas cues iones ol e emos más a de (7).
(4) As. 6/60 (Recueil, 1960, págs. 1129 ss., en págs. 1145-1146).
(5) Vid., en e o os,
VANDERSANDEN,
G., y
BARAV,
A.: Con en ieux communau ai e,
B uselas, 1977, págs. 124 ss.
(6) De nue o sen encia de 16 de diciemb e de 1960 en el asun o Humble (ci . en
no a 4, en pág. 1145).
(7) Vid. in a epíg a es III.A.a) i. e ii., espec i amen e.
840
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
La sen encia no iene o o obje o que el de una cons a ación en abs-
ac o de una si uación ju ídica de e minada, consis en e en un compo -
amien o ilíci o (8), no siendo necesa io pa a ecu i al a ículo 169 que
o o Es ado miemb o en pa icula sea íc ima del ilíci o o haya su i-
do daño (9). El p ocedimien o po incumplimien o se dis ingue así, pues,
de los p ocedimien os adicionales de a eglo ju isdiccional de con o-
e sias p opios del De echo in e nacional público (10).
Po o a pa e, como han indicado ce e amen e Sche me s y
Waelb oeck, la decisión del T ibunal no iene alo cons i u i o, sino
que cons a a el incumplimien o desde el momen o en que se p odujo (11).
Pe o,
cons a ado el incumplimien o, el Es ado debe «adop a las medi-
das necesa ias pa a la ejecución de la sen encia», según eza el a ículo
171 del T a ado CEE (a ículo 171.1 as la en ada en igo del TUE),
és o es, siguiendo al T ibunal, adop a odas las disposiciones pa a a-
cili a la plena ealización del de echo comuni a io (12), lo que com-
po a llega a la eliminación e ec i a de los incumplimien os y de sus
consecuencias pasadas o u u as (13). Consecuen emen e incumbe al Es-
ado miemb o no sólo la cesación del incumplimien o sino igualmen e
la es i u io o, en la p ác ica, la epa ación del daño causado.
b) La obligación del Es ado miemb o de cesa el incumplimien o
El a ículo 171 pe ila, como imos, las consecuencias que pa a el
Es ado miemb o se de i an de la sen encia del T ibunal al a i ma que
(8) Vid. en es e sen ido la sen encia de 14 de diciemb e de 1971 en el asun o de la
Agencia de ap o isionamien o. Comisión c. F ancia (as. 7/71, Recueil, 1971, págs. 1003
ss.,
consid. 38 ss., en págs. 1020 ss.). C .
WHITE,
C: «S a e Responsibili y in ie Con ex
o Eu opean Communi y Law», in BlN
CHENG
y E. D.
BROWN:
Con empo a y P oblems o
In e na ional Law: Essays in honou o Geo ge Schwa zenbe ge on his eigh ie h bi hday,
Lond es, 1988, págs. 301-318, en pág. 302.
(9) Vid.
PLOUVIER:
op. ci . en
no a
3, pág. 216.
(10) Como ha señalado el TJCE en su sen encia de 15 de julio de 1960, I alia c. Al a
Au o idad (as. 20/59, Recueil, 1960, págs. 667 ss., en pág. 692).
(11)
SCHERMERS,
H. G., y
WAELBROECK,
D.: Judicial P o ec ion in he Eu opean
Communi ies,
5.'ed.,
De en e , 1992, pág. 313.
(12) Sen encia de 13 de julio de 1972, Comisión c. I alia (ejecución de la sen encia
de 10 de julio de 1968 sob e la ley i aliana de p o ección de ob as de a e, ci . in a en
no a 150) (as.
48/71,
Recueil, 1972, págs. 529 ss., consid. 7, en pág. 534).
(13) Sen encia de 12 de julio de 1973, Comisión c. Alemania (as. 70/72, Recueil, 1973,
págs.
813 ss., consid. 13, en pág. 829).
841
JAVIER D1EZ-H0CHLEITNER
«si el T ibunal de Jus icia decla a e que un Es ado miemb o ha incum-
plido una de las obligaciones que le incumben en i ud del p esen e
T a ado, dicho Es ado es a á obligado a adop a las medidas necesa ias
pa a la ejecución de la sen encia del T ibunal».
Dejando a un lado el inap opiado empleo del é mino «ejecución»
— é mino que, no obs an e, emplea emos noso os ambién en es e a-
bajo—,
no cabe duda que dicho p ecep o impone al Es ado, como p i-
me a medida, la cesación del incumplimien o (median e la de ogación
o modi icación de las medidas nacionales con a ias al de echo comu-
ni a io o adop ando aquéllas cuya omisión ha dado luga a la in acción),
a ibuyéndole la compe encia, como imos, de de e mina las medidas
a adop a a al in. Sin emba go al obligación no de i a en pu idad de
la sen encia, que se limi a a cons a a la in acción, sino de la obliga-
ción que co esponde al Es ado de cumpli con el de echo comuni a io.
En o as palab as, si al ue a la única consecuencia que debe a ibui -
se a la disposición ansc i a, su inclusión en el a ículo 171 pod ía
conside a se ociosa.
La sen encia iene alo de cosa juzgada y, po lo an o, como a i -
ma el a ículo 65 del Reglamen o de p ocedimien o del T ibunal, ue -
za obliga o ia desde el día en que es dic ada. Siendo al su alo , y a-
ándose de una sen encia que no impone p es ación alguna (14), sino
que es me amen e decla a i a de una si uación de in acción del de e-
cho comuni a io, el Es ado miemb o debe á, pa a p ocede a su ejecu-
ción, con o mase a és e. La ejecución así en endida no pod á dila a se,
pues la no ma comuni a ia conside ada debió se obse ada desde su na-
cimien o. Ello explica, no sólo que el a ículo 171 omi a cualquie e-
e encia al plazo de ejecución de la sen encia, sino igualmen e que el
T ibunal haya señalado en ei e adas ocasiones que «la ejecución debe
inicia se inmedia amen e y debe conclui se en el plazo más b e e» (15).
(14) Vid.
PLOUVIER:
op. ci . en no a 3, pág. 22 (pa a la dis inción en e «jugemen s
p es a oi es» y «jugemen s décla a oi es»).
(15) Tomado de la sen encia de 23 de ma zo de 1993, Comisión c. Alemania (as. C-
345/92,
pend. publicación, consid. 6 - én asis añadido); id. en el mismo sen ido sen encia
de 6 de no iemb e de 1985, Comisión c. I alia (as. 131/84, Recueil, 1985, págs. 3531 ss.,
consid. 7, en pág. 3536); sen encia de 5 de no iemb e de 1986, Comisión c. I alia (as.
160/85,
Recop., 1986, págs. 3245 ss., consid. 9, en pág. 3253); sen encia de 13 de julio de
1988,
Comisión c. F ancia (as. 169/87, Recop., 1988, págs. 4093 ss., consid. 14, pág. 4118);
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LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
Pe o además de cesa el incumplimien o, el Es ado miemb o debe,
como ya habíamos an icipado, epa a el daño causado. Así lo ha seña-
lado el T ibunal en su sen encia en el asun o Humble , an es ci ada, en
la que a i ma la obligación de « epa a los e ec os ilíci os que haya podido
ocasiona » (16). Ello se explica en pa icula po el hecho de que la
sen encia del T ibunal, siendo de ca ác e decla a i o, despliega, como
imos, e ec os ex une en el sen ido de que el incumplimien o es cons-
a ado espec o de odo el iempo du an e el cual se e i icó (17).
c) La epa ación del daño
Sin duda la p ime a o ma de epa ación que cabe exigi al Es ado
miemb o es la es i ución de las can idades que hubie a podido pe ci-
bi sob e la base de medidas nacionales conside adas po el T ibunal
de Jus icia con a ias al De echo comuni a io. Tal e a la epa ación
exigida a Bélgica en el asun o Humble .
Pe o en los casos en que no cabe la es i ución o que és a esul a
insu icien e pa a epa a el daño causado, ¿es a á el Es ado obligado a
indemniza ?. La sen encia Humble no pa ece deja ma gen de duda al
espec o (18).
Años más a de el T ibunal con ima ía es a pe cepción al a i ma en
su sen encia de 22 de ene o de 1976 en el asun o Russo que en el caso
de un pe juicio causado a un pa icula po la iolación del de echo
comuni a io, el Es ado miemb o es a ía obligado a asumi las consecuen-
cias en e a la pe sona lesionada en el ma co de las disposiciones de
y, sob e odo, la sen encia de 14 de ene o de 1988, Comisión c. Bélgica (as. 227 a 230/85,
Recop., 1988, págs. 1 ss., consid. 11, en pág. 11); en e o as.
(16) Sen encia de 16 de diciemb e de 1960 (ci . en no a 4, en pág. 1146). Como ha
señalado
AUDRETSCH,
la a i mación de que la sen encia del T ibunal p oduce e ec os ex une
sólo puede aduci se —apa e la obligación de cesa el incumplimien o— en la obligación
de epa a el daño causado;
AUDRETSCH,
H. A. H.: Supe isión in Eu opean Communi y Law,
2.'
ed., Ams e dam, 1986, en pág. 123.
(17) Vid. no a 11, y
PESCATORE,
P.: L'o d e ju idique des Communau és eu opéennes,
Lieja, 1971, pág. 207.
(18) Vid. en es e sen ido LE
TALLEC,
G.: «La sanc ion des in ac ions au d oi
communau ai e», in Rappo s pou le XV Cong és de la F1DE, ol. II: La sanc ion des
in ac ions au d oi communau ai e, Lisboa, 1992, págs. 209-228, en págs. 215 ss.
843
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
de echo nacional ela i as a la esponsabilidad del Es ado (19). La sen-
encia Russo deja sin emba go pa en e que el T ibunal comuni a io e-
en ía a las disposiciones nacionales la ijación de las medidas de epa-
ación, de con o midad con la lógica del p incipio de la au onomía del
p ocedimien o (20).
También cabe ci a los nume osos casos en los que el T ibunal ha
echazado la excepción de inadmisibilidad en e a un ecu so con a
un Es ado que ya había adop ado las medidas necesa ias pa a cesa el
incumplimien o — anscu ido, eso sí, el plazo ijado po la Comisión
en su dic amen mo i ado—, es imando que la sen encia podía o ece
un in e és ma e ial con is as a de e mina la esponsabilidad en la que
el Es ado hubie a podido incu i , como consecuencia de su incumpli-
mien o (21).
Cie o es que, como señala a el T ibunal en su sen encia de 14 de
diciemb e de 1982 en el asun o Wa e keyn, «las sen encias dic adas en
i ud de los a ículos 169 a 171 ienen po obje o en p ime a medida
de ini los debe es de los Es ados miemb os en caso de incumplimien-
o de sus obligaciones. Los de echos en a o de los pa icula es de i-
an de las p opias disposiciones de de echo comuni a io con e ec o di-
(19) As. 60/75 (Recueil, 1976, págs. 45 ss., consid. 9, en pág. 56); id. ambién la
sen encia de 16 de diciemb e de 1976 en el asun o Rewe (as. 33/76, Recueil, 1976, págs.
1989 ss., consid. 5 y 6, págs. 1998-1999).
(20)
SIMÓN,
D., y
BARAV,
A.: «La esponsabili é de l'adminis a ion na ionale en cas
de iola ion du d oi communau ai e», R.M.C., n.° 305, 1987, págs. 165-174, en pág. 170.
Los ci ados au o es ad ie en po o a pa e que «la o mula ion consac ée pa la Cou pa ai
en ou e p ésuppose l'exis ence dans ous les E a s memb es de oies de d oi pe me an
d'engage la esponsabili é de la puissance publique dans des condi ions qui assu en aux
pa iculie s une p o ec ion su isan e des d oi s qu'ils i en des egles communau ai es
di ec emen applicables» (id.), conclusión que se e á años más a de con i mada po la
sen encia en el asun o F anco ich ( id. in a no a 27).
(21) Sen encia de 7 de eb e o de 1973, Comisión c. I alia (as. 39/72, Recueil, 1973,
págs.
101 ss., consid. 11, en pág. 112); sen encia de 29 de eb e o de 1986, Comisión c.
I alia (as. 309/84, Recop., 1986, págs. 599 ss., consid. 18, en pág. 609); sen encia de 5 de
junio de 1986, Comisión c. I alia (as. 103/84, Recop., 1986, págs. 1759 ss., consid. 9, en
pág. 1771); sen encia de 24 de ma zo de 1988 (as. 240/86, Recop., 1988, págs. 1835 ss.,
consid. 14, págs. 1855-1856); sen encia de 18 de ene o de 1990, Comisión c. G ecia (as.
C-287/87, Recop., 1990, págs. 125 ss., publicación suma ia); sen encia de 30 de mayo de
1991,
Comisión c. Alemania (as. C-361/88, Recop., 1991, págs. 2567 ss., consid. 31, en
pág. 2605); o sen encia de 2 de diciemb e de 1992, Comisión c. I landa (as. C-280/89,
Recueil, 1992, págs. 6185 ss., consid. 7, en pág. 6205).
844
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
ec o en el o den ju ídico in e no de los Es ados miemb os ...» (22).
Que emos así pun ualiza , siguiendo a Simón y a Ba a , que el de e-
cho de los pa icula es a la epa ación no de i a pues de la sen encia -
cuyo e ec o es me amen e decla a i o-, sino del e ec o di ec o de la no ma
iolada, sin pe juicio de que de la sen encia esul e que la disposición
in e na decla ada con a ia al de echo comuni a io deba se conside a-
da inde ec iblemen e como ilegal en el o den in e no (23). Como ha se-
ñalado Mo a de Campos, si bien la sen encia del T ibunal de Jus icia
no de e mina la obligación de epa a , hace incon es able, dado su a-
lo de cosa juzgada, la iolación del de echo comuni a io y, en conse-
cuencia, el debe de indemniza a los e ce os lesionados (24).
En cualquie caso, no iba desencaminada la suge encia hecha po la
Comisión en una de sus con ibuciones a la Con e encia In e gu-
be namen al sob e la Unión Polí ica, en el sen ido de que el T ibunal
econozca exp esamen e en sus sen encias ex a ículo 169 —siemp e que
p oceda— que el incumplimien o impu ado al Es ado puede implica la
esponsabilidad de és e, pues ello pod ía acili a la a ea de las íc i-
mas a la ho a de eclama la epa ación del daño en el o den in e no (25).
De hecho encon amos a i maciones de es a índole en múl iples sen encias
del T ibunal (26) (en sus conside andos) po lo que, aún a al a de oda
disposición in oducida en el T a ado CE po el TUE a es e espec o,
nada impide que al suge encia sea omada en conside ación po el T i-
bunal.
La línea ju isp udencial an e io men e esbozada se ha is o e o za-
da, como es sabido, con la sen encia de 19 de no iemb e de 1991 en el
asun o F anco ich, en la que el T ibunal se e ie e a la epa ación de
los daños ocasionados a los pa icula es como consecuencia de la al a
(22) Sen encia de 14 de diciemb e de 1982 (as. 314 a 316/81 y 83/82, Recueil, 1982,
págs.
4337 ss., consid. 15, en pág. 4361), en espues a a una cues ión p ejudicial plan eada
en elación con los e ec os de la sen encia de 10 de julio de 1980 en el asun o de la
publicidad de las bebidas alcohólicas, Comisión c. F ancia (as. 152/78, Recueil, 1980,
págs.
2299 ss.)
(23) SIMÓN y BARAV: loe. ci . en
no a
20, en pág. 167.
(24)
MOTA
DE
CAMPOS,
J.: «La sanc ion de la iola ion du d oi communau ai e pa
les E a s memb es», Rappo s pou le XV Cong és .... op. ci . en no a 18, págs. 351-388,
en pág. 364.
(25) Con ibución i ulada «Cumplimien o de las sen encias del T ibunal de Jus icia»,
Bol. CE. supl. 2/91, págs. 154-157, en pág. 157.
(26) Vid. sup a no a 21.
845
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
p opio T ibunal en un Au o de 28 de ma zo de 1980:
«...si
el T ibunal de
Jus icia econoce que un Es ado miemb o ha incumplido una de las obli-
gaciones que le incumben en i ud del p esen e T a ado, "dicho Es ado
miemb o es a á obligado a adop a las medidas necesa ias pa a la ejecu-
ción de la sen encia del T ibunal de Jus icia" », añadiendo que «de con-
o midad con el a ículo 155, co esponde a la Comisión ela "po la
aplicación de las disposiciones del p esen e T a ado, así como de las dis-
posiciones adop adas po las ins i uciones en i ud de ese mismo T a a-
do";
po an o, co esponde a la Comisión ela ambién po la ejecución
po pa e de los Es ados miemb os de las sen encias dic adas po el T ibunal
de Jus icia», de mane a que «en el eje cicio de es e pode , la Comisión puede
in e pone ecu sos sob e la base del a . 169 del T a ado si conside a que
un Es ado miemb o no ha adop ado las medidas necesa ias pa a asegu a
la ejecución de una sen encia o que las medidas adop adas en su caso a es os
e ec os no son con o mes a las obligaciones que se de i an de la mis-
ma» (51).
Del azonamien o ansc i o se desp ende que la in e posición del nue o
ecu so an e el incumplimien o de una sen encia, al no ene una base au-
ónoma en el T a ado an es de la en ada en igo del TUE, exigía e i i-
ca el p ocedimien o p econ encioso p e is o en el a . 169, debiendo pues
la Comisión di igi p e iamen e al Es ado miemb o una ca a de emplaza-
mien o y un dic amen mo i ado. Po lo demás el p ocedimien o pod ía ini-
cia se po la p opia Comisión mo u p opio —incluyendo en es e supues-
o las pe iciones («denuncias») o muladas en al sen ido po los pa icu-
la es—,
o a ins ancia de o o Es ado miemb o de con o midad con lo dis-
pues o en el a . 170; en es e úl imo supues o el Es ado miemb o en cues-
ión es aba igualmen e legi imado pa a in e pone el ecu so (52). La e-
i icación p e ia del p ocedimien o p econ encioso ha sido sin emba go
consag ado en iguales é minos po el nue o a . 171.2 del T a ado CE.
Países Bajos (as. C-75/91, Recueil, 1992, págs. 549 ss.); sen encia de 14 de oc ub e de 1992,
Comisión c. I alia (as. C-262/91, Recueil, 1992, págs. 5269 ss.); sen encia de 23 de ma zo
de 1993, Comisión c. Alemania (ci . en no a 15).
(51) Comisión c. F ancia (ci . en no a an e io , consid. 10 a 12, págs. 1331-1332 -
aducción p opia). Vid. a es e espec o de nue o
SILVA LAPUERTA:
op. ci . en no a 45, págs.
353 ss.
(52) Sólo en un caso ha dic ado el TJCE una sen encia sob e la base de es e p ecep o,
en un ecu so in e pues o po F ancia con a el Reino Unido (sen encia de 4 de oc ub e de
1979;
as. 141/78, Recueil, 1979, págs. 2923 ss.); los o os dos ecu sos in e pues os sob e
852
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
La exigencia de un p ocedimien o p econ encioso pa ece ap opiada
a los e ec os de es ablece un ma co adecuado en el que la Comisión
pueda eje ce su unción de igilancia espec o de la ejecución de las
sen encias po el T ibunal. En es e sen ido iene el indudable mé i o de
pe mi i a la Comisión inci a al Es ado miemb o a cumpli la sen en-
cia, así como en abla un diálogo con és e a los e ec os de de e mina
las medidas de ejecución necesa ias o la insu iciencia de las medidas
adop adas, a o eciendo de es a mane a la consecución de un cumpli-
mien o olun a io po el Es ado. Po o a pa e, y sin pe juicio de la
obligación de ejecución inmedia a que, como imos, pesa en odo caso
sob e el Es ado miemb o, asegu a a és e un ma gen de iempo su icien e
pa a adop a ales medidas. F en e a ello pod ía esg imi se que a án-
dose del cumplimien o de una sen encia p e ia del T ibunal debe ía
agiliza se dicho p ocedimien o p econ encioso, p escidiendo de una de
las ases, y es ableciendo cla os lími es al pode disc ecional de la Co-
misión. Sob e es as cues iones ol e emos más a de (53).
¿Pe o qué i ualidad iba a ene un nue o p onunciamien o del T i-
bunal an es de la en ada en igo del TUE? Cie amen e alguna end ía
cuando lo que se dilucidaba e a si las medidas adop adas po el Es ado
pa a con o ma se al allo esul aban o no su icien es. En los es an es
casos la sen encia no enía o o e ec o que el de a o ece — o za —
el cumplimien o po el Es ado al e idencia públicamen e su pasi idad.
Lo que en ningún caso cabía en es os supues os e a p e ende que el
T ibunal adop ase medidas p o isionales como medio indi ec o pa a o za
la ejecución del p ime allo (54). Cuando an e la inejecución po F ancia
de la sen encia de 25 de sep iemb e de 1979 (55), que le condenaba po
aplica medidas es ic i as a la impo ación de ca ne p oceden e del Reino
Unido, la Comisión solici ó al T ibunal la adopción de medidas p o i-
sionales, és e las denegó —en el ci ado Au o de 28 de ma zo de 1980—
es a misma base (I landa c. F ancia y España c. Reino Unido) ue on sob eseídos po Au os
de 15 de eb e o de 1978 y de 27 de no iemb e de 1992 (en el segundo de los casos —
España c. Reino Unido, asun o del B ilish She y, as. C-349/92— como consecuencia del
desis imien o de España al habe se esuel o el p oblema de ondo median e la ap obación
de la Di ec i a 92/83). Ninguno de los dos casos se e e ían, sin emba go, a la inejecución
de sen encias dic adas po el T ibunal.
(53) Vid. in a epíg a es III.A.a) y III.B.d).ii. de es e abajo.
(54) Vid. ORTÚZAR ANDECHAGA: op. ci . en
no a
40, en pág. 116; y FRUTOS: loe. ci .
en no a 42, en págs. 797-798.
(55) Comisión c. F ancia (as. 232/78, Recueil, 1979, págs. 2729 ss.).
853
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
en endiendo que se co espondían en lo sus ancial con el obje o de la
sen encia (56).
La e icacia del sis ema e a en odo caso discu ible. Así lo con i ma
el ele ado núme o de sen encias pendien es de ejecución. A 31 de di-
ciemb e de 1992 se con abilizaban 100, si bien 28 habían sido dic adas
du an e el año 1992 po lo que cabe en ende que es aban en ías de cum-
plimien o (57).
III.
LA REFORMA DEL ARTICULO 171 DEL TRATADO CEE
A. UNA REFORMA POCO AUDAZ
a) La in oducción de un mecanismo coac i o y sancionado
en e al incumplimien o de la sen encia
El T a ado de la Unión Eu opea modi ica el a ículo 171 del T a a-
do CEE —aho a TCE— in oduciendo en él un mecanismo híb ido, en
el que se combinan medidas coac i as y sancionado as, pa a los supues os
de incumplimien o de sen encias po los Es ados miemb os.
Un nue o apa ado 2 del a ículo 171, as explici a como imos la
posibilidad de inicia un nue o p ocedimien o de in acción con a el
Es ado miemb o conside ado, codi icando así la p ác ica an e io , a i-
buye aho a al T ibunal además la acul ad de impone le en la nue a sen-
encia que esul e «el pago de una suma a an o alzado o de una mul a
coe ci i a»,
p ecisando que la Comisión indica á en el ecu so «el im-
po e que conside e adecuado a las ci cuns ancias».
La solución e enida en el TUE había sido auspiciada, en é minos
más o menos simila es, desde di e en es ins ancias (58). Resul a po
(56) Comisión c. F ancia (ci . en no a 50, consid. 19, en pág. 1333). En dicho Au o el
T ibunal ad ie e en de ini i a que las medidas p o isionales no pueden ene ca ác e
au ónomo, debiendo se solici adas po una de las pa es en el ma co de un p ocedimien o
an e el T ibunal.
(57) Décimo In o me anual al Pa lamen o Eu opeo sob e el con ol de la aplicación
del De echo comuni a io (1992) p esen ado po la Comisión (DOCE, C 233, 30.8.93, págs.
207 ss.).
(58) El TJCE había p opues o en las obse aciones emi idas en 1990 al Consejo con
is as a la celeb ación de la CIUP que, en caso de inejecución de una sen encia, la Comisión
pudie a p esen a un nue o ecu so solici ando la imposición de una sanción (loe. ci . en
854
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
o a pa e muy dis in a a la p e is a en el a ículo 88 del T a ado CECA,
sob e odo po que la imposición de la medida co esponde aquí al
T ibunal.
La comp ensión del nue o apa ado 2 del a ículo 171 exige alguna
conside ación p e ia sob e el alcance y la na u aleza de las medidas
p e is as en él. Po lo que se e ie e a la p ime a medida que el T ibu-
nal puede impone , el lenguaje u ilizado po el nue o a ículo 171 es
no a 40). P e iamen e, en sus «Suge encias sob e la Unión Eu opea» o muladas en 1975
había suge ido que, con ca ác e gene al, se supedi a a la concesión de las en ajas
co espondien es al Es ado miemb o al cumplimien o del allo (Bull. CE. , Supl. 9/75, pág.
17),
solución igualmen e e enida po el Pa lamen o eu opeo en su Resolución de 1983
sob e el in o me Siegle schmid (pun o 5) (PE., Doc. 1-1052/82, DOCE, C 68, 1983) (pa a
un amplio análisis del in o me Siegle schmid y de la esolución del PE, id.
AUDRETSCH:
op.
ci . en no a 16, págs. 250 ss.), y que inspi a ía el p oyec o «Spinelli» de TUE de 1984
( id. apa ado I de es e abajo y no a 2). Pos e io men e, en sus Resoluciones de 11 de
julio de 1990 sob e el in o me Colombo ela i o al p oyec o de Cons i ución de la Unión
Eu opea (pun o 12) (PE., Doc. 139.264) y po la que se ap ueba el in o me Ma in (pun o
29) (PE., Doc. 141.180), el Pa lamen o eu opeo eclama á un sis ema de sanciones con a
los Es ados que no ejecu en en plazo las sen encias del T ibunal.
La posición del Pa lamen o e mina á de pe ila se, depu ándose écnicamen e, en su
Resolución de 22 de no iemb e de 1990 sob e las Con e encias In e gube namen ales en
el con ex o de la es a egia del Pa lamen o con is as a la Unión Polí ica, en la que p opuso
sus i ui el ex o del a . 171 del T a ado CEE po el siguien e:
«El T ibunal pod á, al aplica sus sen encias, impone sanciones a aquellos Es ados cuyo
incumplimien o haya sido cons a ado. El impo e y las modalidades de pe cepción de dichas
sanciones se decidi án con a eglo a un eglamen o adop ado po la Comunidad de acue do
con el p ocedimien o p e is o en el a ículo 188 e .
El T ibunal pod á igualmen e impone a los Es ados ecalci an es o as sanciones, como
la suspensión del de echo a pa icipa en cie os p og amas comuni a ios, bene icia se de
de e minadas en ajas o accede a de e minados Fondos comuni a ios» (DOCE, C 324,
24.12.90).
Como se puede obse a , la posición del Pa lamen o en es a ma e ia a lo la go de es os
úl imos años se apa a cla amen e de la solución e enida en el p oyec o «Spinelli» de 1984
de TUE ( id. de nue o apa ado I de es e abajo, y no a 2).
Vid. po úl imo la con ibución de la Comisión a la CIUP sob e el «Cumplimien o ...»
(loe. ci . en no a 25, págs. 154 ss.), en la que de iende igualmen e la imposición de un
égimen sancionado en la ma e ia.
En la CIUP se ba ajó no obs an e la posibilidad de que el nue o a . 171 a ibuye a la
compe encia sancionado a al Consejo, po mayo ía cuali icada y a p opues a de la Comisión,
as cons a a el T ibunal la inejecución de la sen encia (Non Pape de la P esidencia
luxembu guesa, Doc. CONF-UP
1800/91,
de
17.4.91;
id. en
ORTÚZAR ANDECHAGA:
op. ci .
en no a 40, págs. 242 ss.)
855
JAVIER D1EZ-H0CHLEITNER
con uso. La exp esión «pago de una suma a an o alzado» («somme
o ai ai e», en la e sión ancesa; «lump sum» en la e sión inglesa)
e oca la noción de epa ación del daño causado: pago de una can idad
a de e mina en unción del daño in ligido.
No obs an e, la lógica del sis ema comuni a io en es a ma e ia debe
lle a nos a desca a la na u aleza epa ado a de es a medida pues, como
señala a Aud e sch, y hemos enido ocasión de explica p e iamen e,
el p ocedimien o de in acción no cons i uye una ía pa a exigi la
esponsabilidad del Es ado miemb o (59); eco demos asimismo que
la exis encia de un daño no es ampoco condición p e ia pa a incoa
el p ocedimien o de in acción (60). Ello no qui a pa a que, como i-
mos,
el incumplimien o po un Es ado miemb o -cons a ado en su caso
po el T ibunal de Jus icia- pueda da luga a una acción enden e a
la epa ación de los daños ocasionados. Pe o la acción de epa ación
ope a á no malmen e en las elaciones en e el Es ado miemb o in ac o
y los pa icula es lesionados, y no necesa iamen e, ni en ningún caso
p imo dialmen e, en e el Es ado miemb o y la Comunidad. Po o a
pa e, no end ía sen ido aplica una medida epa ado a únicamen e en
los supues os de inejecución de la sen encia —pues la medida, que
se enma ca en el a ículo 171.2, se di ige con a al inejecución y no
espec o de cualquie cons a ación de un incumplimien o del de echo
comuni a io po un Es ado miemb o ex a ículo 169 ó 170—, ni que
se p e ea como medida al e na i a la imposición de una mul a coe -
ci i a. Cie o es sin emba go que, a ándose de sanciones pecunia-
ias,
cab ía a güi que debe ían es a p ede e minadas —p incipio de
ipicidad y ce idumb e de la pena—, y es a g aduadas en unción de
la g a edad de la in acción, lo que no sucede en el nue o a ículo
171.2.
No obs an e, nos encon amos en es e caso en e a un sis e-
ma sancionado di igido con a Es ados y que és os han consen ido li-
b emen e.
En cualquie caso, la p opia génesis y an eceden es del nue o a ículo
171.2 a alan que se a a de una sanción pecunia ia (61). Es a conclución,
(59)
AUDRETSCH:
op. ci . en no a 16, pág. 112. En el mismo sen ido id.
TOTH,
A.:
Legal P o ec ion o Indi iduáis in he Eu opean Communi ies, ol. II (Remedies and
p ocedu es), Ams e dam, 1978, pág. 166. Vid. sup a epíg a es II.A.a) y c) de es e abajo.
(60) Vid. no a 9.
(61) Vid. no a 58.
856
LA RESPUESTA DEL TUE
AL
INCUMPLIMIENTO
DE LAS
SENTENCIAS DEL TRIBUNAL
DE
JUSTICIA..
que
po lo
demás pa ece
se
compa ida
po la
doc ina (62/63), iene
sin duda ele ancia desde
la
pe spec i a
de la
de e minación an o
de
la suma
que el
T ibunal deba exigi
al
Es ado miemb o
en
cada caso,
como
de los
supues os
en que
p ocede aplica es a medida
con
p e e-
encia sob e
la
mul a coe ci i a.
Si
la
imposición
del
pago
de una
suma
a
an o alzado p e is a
en el
nue o a ículo
171.2
cons i uye,
en
an o
que
sanción pecunia ia,
una
medida puni i a,
que
pe sigue
un
e ec o disuasi o,
la
mul a coe ci i a
se con igu a
en
cambio como medida des inada
a
asegu a
el
cumpli-
mien o
de la
obligación conside ada
—la
ejecución
de la
sen encia—,
y
en
es e sen ido
se
p esen a como medida acceso ia espec o
de la
obli-
gación p incipal. Como
han
esc i o Edua do Ga cía
de
En e ía
y To-
más-Ramón Fe nández
una
mul a coe ci i a
«se
di ige
a
queb an a
la
esis encia opues a
al
incumplimien o, de e minando
el
cumplimien o
po
el p opio deudo (compulsión indi ec a
o
«as ein e»),
lo
cual
no es la
inalidad
de la
sanción,
que es más
bien
(con
independencia
de sus i-
nalidades gene ales)
una
e ibución
po una
conduc a ilíci a
ya
consu-
mada»
(64). Al
impone
una
mul a coe ci i a
al
Es ado miemb o
el T i-
bunal
le
es a ía, pues, in imando
a
ejecu a
la
sen encia p e ia
po in-
cumplimien o.
(62)
C .,
en e o os,
TESAURO,
G.: «La
sanc ion
des
in ac ions
au
d oi
communau ai e»,
Ri .
Di i o Eu opeo,
1992, n.° 2,
págs. 477-509,
en pág. 486 (el
ex o
co esponde
al
Rappo gene al p esen ado
en el XV
Cong és
de la
FIDE,
op. ci . en
no a
18,
págs. 425-469);
y
ALONSO GARCÍA,
R.: «La
imposición
de
sanciones
po
incumplimien os
del De echo comun a io», Rappo s pou
le XV
Cong és
de la
FIDE
..... ibid.,
págs.
155-
204,
en pág. 163.
(63) Au o es
de la
alla
de J.-P.
JACQUE
y J. H.
WEILER
pa ecen
sin
emba go habe
en endido, an es
de la
celeb ación
de la
CIUP,
que la
ins au ación
de un
égimen
sancionado
en el a . 171 del
T a ado
CEE
pe segui ía
a la
pos e
un
e ec o epa ado ,
al a i ma
que «il ne
pou ai
s'agi
que d'un
moyen ul ime des iné é en uellemen
á
épa e
le p éjudice subi
pa les
pa iculie s»;
a
nues o modes o juicio,
se
a a
de una
ap oximación
que plan ea di icul ades desde
un
pun o
de
is a concep ual
(in
«Su
la
oie
de
l'Union
eu opéenne,
une
nou elle a chi ec u e judiciai e», R.T.D.E.,
1990, n° 3,
págs. 441-456,
en
pág.
450; la
e sión
en
inglés
del
a ículo es á publicada
en la
C.M.L.R.,
1990, n° 2,
págs.
185-207),
(64)
GARCÍA
DE
ENTERRÍA,
E., y
FERNÁNDEZ,
T.-R.:
Cu so de De echo Adminis a i o,
ol.
I,
Mad id,
1989, en pág. 743. Vid.
ambién
VILA COSTA,
B.: «El
égimen ju ídico
de
las sanciones
po
in acciones
a
no mas comuni a ias», R.I.E.,
1991, n" 3,
págs.
805-841,
en págs.
810-811.
857
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
Pe o pa a que
la
medida ealice dicha unción coac i a se á p eciso
que
la mul a
no sea
exigible desde
el
momen o
en que se
dic e
el
allo, sino
que
se subo dine
a la
ejecución
del
mismo,
no
siendo
así
exigible has a
an-
o anscu a
un
de e minado plazo
sin que al
ejecución
se
p oduzca,
y/
o
que
ope e
de
o ma con inuada
en el
iempo, has a an o
el
Es ado
se
con o me
a la
sen encia
po
incumplimien o.
En
e ec o,
de no
da se
una
de es as
dos
condiciones,
la
medida
no se
dis ingui ía
de una
sanción
pecunia ia.
A nues o juicio
sin
emba go
no
p ocede
que el
T ibunal ije
un
plazo
pa a
la
ejecución
de la
sen encia
po
incumplimien o cuya inobse ancia
po
el
Es ado
ha
dado luga
a un
nue o p ocedimien o
de
in acción,
al é mino
del
cual
se
imponga
la
mul a coe ci i a, pues ello equi al-
d ía
a
nega
la
obligación
de
ejecución inmedia a
de la
misma
al y
como
ha quedado de inida
po el
T ibunal
(65). Po lo
demás
el
p opio
T i-
bunal
ya ha
enido ocasión
de
p ecisa
que el
plazo es ablecido
po la
Comisión
en su
dic amen mo i ado pa a con o ma se
al
mismo
no
puede
se
po él
al e ado,
sin
pe juicio
de que el
p opio T ibunal pueda,
eso
sí,
enjuicia
la
legalidad
del
p opio dic amen
en
cues ión
(66),
si ua-
ción
que no
pa ece al e a
el
nue o a ículo 171.2.
Po
o a pa e
la
ijación
de un
plazo
al se
compadece
mal con la
con igu ación
de la
medida coe ci i a
en el
a ículo
171
como al e na i a
a una
sanción
pe-
cunia ia cuya exigencia
po el
T ibunal
no
queda ía
en
ningún caso
so-
me ida
al
anscu so
de
plazo alguno. Sob e es a úl ima cues ión end emos
ocasión
de
p o undiza
más
a de.
P ocede
po
an o en ende
que la
mul a coe ci i a debe á ope a
de
o ma con inuada
en el
iempo, és o
es que se
aduzca
en la
imposi-
ción
al
Es ado miemb o,
con
ca ác e epe i i o
(67), de una
can idad
po cada pe íodo
de
iempo anscu ido
que
de e mine
el
T ibunal has a
que
se dé
pleno cumplimien o
a la
sen encia
(68).
Cualquie o a in e -
(65)
Vid.
sup a epíg a e II.A.b)
de
es e abajo
y
no a
15.
(66) Vid.
en
es e sen ido
la
sen encia
de 10 de
no iemb e
de 1981 (as.
28/81,
Recueil,
1981,
págs. 2577
ss.,
consid.
6, en pág.
2582).
(67) E.
GARCÍA
DE
ENTERRÍA
y T.-R.
FERNÁNDEZ
(op. ci . en no a 64, en pág. 754) explican,
e i iéndose
a la
mul a coe ci i a,
que «es de
esencia
al
sis ema
la
posibilidad
de
ei e a
las
mul as ...», añadiendo que «no
se
a a
de
sanciona
la
esis encia
al
cumplimien o
...,
sino sólo
de emo e
esa
esis encia, o zando
la
olun ad con a ia
al
mismo».
(68) E.
GARCÍA
DE
ENTERRÍA
y T.-R.
FERNÁNDEZ
(ibid.) ad ie en que es
«imp escindible o ece
al
obligado iempo bas an e pa a cumpli
lo
o denado an es
de
858
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
p e ación conduci ía, epi o, a iden i ica es a medida con la sanción pe-
cunia ia, o a cualquie o o esul ado ca en e de sen ido. Así, po ejemplo,
Cu in, que excluye el ca ác e epe i i o de la mul a coe ci i a aliéndose
del eno li e al del ex o del a ículo 171 que habla de mul a coe ci i-
a en singula («penal y paymen », en la e sión inglesa, o «as ein e»,
en la e sión ancesa), en iende que la solución con a un Es ado e-
calci an e, que no ejecu a a el allo a pesa de la imposición de al medida,
consis i ía en un nue o ecu so ex a ículo 171.2 pa a solici a del T i-
bunal la imposición de una nue a mul a coe ci i a, y así sucesi amen-
e (69); a la pos e, Cu in admi e, pues, el ca ác e epe i i o de la medida
si bien es ima que la epe ición debe segui un camino p ocesal más
complicado y has a o ice o.
En o o o den de conside aciones, no deja de so p ende la al a de in-
no ación del TUE al consag a en el nue o a ículo 171.21a exigencia de
e i ica el mismo p ocedimien o p econ encioso p e is o en el a ículo
169.1.
Las en ajas y mé i os que p esen a la consecución de un al p o-
cedimien o ambién en es os casos ya ue on eseñadas (70). Pe o sin llega
a de ende po ello la sup esión absolu a del p ocedimien o
p econ encioso (71), hubie a esul ado sin emba go ap opiado conside-
a la posibilidad de sup imi una de las ases del mismo, limi ándolo así
a la emisión po la Comisión de un dic amen mo i ado. En a o de es a
p opues a cabía a güi , no sólo que el p ocedimien o in ex enso esul a
ocioso pa a la labo de e i icación de la Comisión —a la que le bas a con
una b e e « ase de ins ucción» p e ia— y pa a un adecuado eje cicio po
el Es ado miemb o de su de echo a la de ensa, pues el supues o an e el que
nos encon amos es de una g an simplicidad —la inejecución de un allo
del T ibunal—, sino asimismo la mayo e icacia y agilidad del sis ema.
impone una nue a mulla» (én asis añadido); po o a pa e ad ie en que «es ambién
necesa io o mula ca'da ez los ape cibimien os e in imaciones p ecisos», siendo es a una
a ea que, en el caso que nos ocupa, en iendo que incumbi á a la Comisión, en el eje cicio
de la unción que le encomienda el a . 155 del T a ado CEE, sob e la base de lo dispues o
po el T ibunal
(69)
CURTIN,
D.: «The Cons i u ional S uc u e o he Union: a Eu ope o Bi s and
Pieces», C.M.L.R., 1993, n° 2, págs. 17-69, en pág. 33; id. asimismo
CURTIN,
D., y
BARNIVILLE,
D.: «The Imposi ion o Sanc ions o B eaches o Communi y Law», m Rappo s
au XV Cong és .... op. cil. en no a 18, págs. 231-254, en pág. 236.
(70) Vid. sup a epíg a e II.B.b) de es e abajo.
(71) Cosa que hace, en e o os.
MOTA
DE
CAMPOS
(loe. ci . en no 24, en pág. 358).
859
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
También podía habe se a güido que el man enimien o de es a ase
p econ enciosa compo a que la Comisión amplia á el plazo de ejecu-
ción de la p ime a sen encia, al ija los co espondien es plazos en el
dic amen mo i ado y, p e iamen e, en la ca a de emplazamien o, con-
a iando así la doc ina del T ibunal sob e la obligación de ejecución
inmedia a de sus allos (72). Sin emba go en iendo que, en igo , es a
segunda línea a gumen al ca ece ía de undamen o pues el dic amen
mo i ado y la ca a de emplazamien o no pueden con igu a se sino como
condiciones p ocesales p e ias pa a la in e posición del ecu so ex a ículo
171.2,
y la adecuada ins ucción del mismo, po lo que la obligación de
ejecución inmedia a del allo —desa endida po el Es ado miemb o has a
el momen o— subsis e en odo caso. Ello no qui a pa a que es a cons-
ucción lle e al absu do de que un Es ado miemb o que ejecu a la sen-
encia del T ibunal solamen e an e el eque imien o o mulado po la
Comisión en el nue o dic amen mo i ado esul an e de un p ocedimien o
en ablado ex a ículo 171.2 —y que, po lo an o, ha iolado, la obli-
gación de ejecución inmedia a, ac uando quizás incluso de mala e— no
pueda se some ido al nue o égimen sancionado del TUE. Y es que
el ecu so an e el T ibunal, basado en el ci ado p ecep o, no cabe —me
emo—
más que en el caso de que la sen encia no hubie a sido ejecu a-
da al é mino del plazo es ablecido en el nue o dic amen mo i ado de
la Comisión.
Pa a e mina es e epíg a e pa ece pe inen e añadi que la aplicación
del égimen de sanciones y mul as coe ci i as es ablecido en el nue o
a ículo 171.2 no pod á esul a de aplicación, a nues o en ende , sino
espec o de aquéllos casos de inejecución de sen encias ex a ículos 169-
170 pos e io es a la en ada en igo del TUE. Como señala a el T i-
bunal de Jus icia en el asun o Alpha S eel, esul an con a ías al p inci-
pio nulla poena las sanciones impues as sob e la base de disposiciones
adop adas ex pos Jac o (73), pudiendo ae se igualmen e a colación
en a o de la solución e enida, con ca ác e gene al, el p incipio de
segu idad ju ídica.
(72) Vid. de nue o sup a epíg a e II.A.b) de es e abajo y no a 15.
(73) Sen encia de 3 de ma zo de 1982 (as.
14/81,
Recueil, 1982, págs. 749 ss., consid.
28,
en pág. 768); id. asimismo la sen encia de 13 de no iemb e de 1990 en el asun o
Fedesa (as. C-331/88, Recop., 1990, págs. 4023 ss., consid. 42 ss., en pág. 4068).
860
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
b) El emo a al e a la na u aleza de la unción del T ibunal
de Jus icia
Podemos coincidi en que la e o ma del a ículo 171.2 no esponde
en e amen e a la lógica del sis ema comuni a io; que no es á a la al u a
de a ances ju isp udenciales como los que ep esen a la sen encia
F anco ich; que ha omado como pun o de pa ida la con eniencia de
no al e a la na u aleza del T ibunal, a pesa de se ya en la ac ualidad
incie a; ... La ins au ación de un égimen sancionado esponde a una
búsqueda de soluciones que se ha lle ado a cabo desde una pe spec i-
a polí ica, de co e in e nacionalis a, más que desde una e lexión que
hunda sus aíces en las en añas del sis ema ju ídico comuni a io (74).
i. El pode de anula disposiciones nacionales con a ias
al De echo comuni a io
En línea con la e lexión que hacíamos an e io men e, Giuseppe
Tesau o ha esc i o que la in oducción de un mecanismo sancionado
pa a asegu a el cumplimien o de las sen encias po el Es ado miemb o
no co esponde a la lógica de las ías de de echo, an o in e naciona-
les como in e nas, con a un Es ado. A su juicio la ía de de echo con-
a la ilegalidad de un compo amien o de una adminis ación puede
consis i en la anulación de un ac o o en la epa ación del pe juicio que
se hubie a podido ocasiona , nunca en una sanción pecunia ia (75).
El TUE no ha que ido sin emba go a ibui al T ibunal la compe encia
pa a anula , a a és de sus sen encias po incumplimien o, las dispo-
siciones nacionales con a ias al de echo comuni a io, solución que había
de endido la Comisión en 1975 (76). Las en ajas que epo a ía la a i-
(74) Encon amos e lexiones de es a índole en el in o me de Ro hley de 29 de ene o
de 1992 a la Comisión ins i ucional del Pa lamen o eu opeo (PE., Doc. 151.441).
(75)
TESAURO:
loe. ci . en no a 62, en págs. 489-490. C . no obs an e con el a . 94
de la Ca a de Naciones Unidas que habili a al Consejo de Segu idad pa a adop a las
medidas necesa ias en el caso de inejecución de una sen encia de la C.I.J.
(76) In o me sob e la Unión Eu opea de julio de 1975, Bole ín CE., Supl. 5/75, pág.
36.
Po el con a io, en su con ibución a la CIUP sob e el «Cumplimien o de las sen encias
...» (loe. ci . en no a 25, en pág. 156), la Comisión se mues a mucho más cau a, señalando
como p incipal obs áculo a es a solución el que con e i ía al T ibunal la posibilidad de
inmiscui se en los o denamien os ju ídicos nacionales.
861
JAVIER DIEZ-H0CHLE1TNER
isional,
una
de e minada ac uación pa a e i a
que se
consumen si ua-
ciones i e e sibles
y se
causen daños i epa ables, pe mi iendo
así que
se
den las
condiciones pa a
que la
sen encia
que
esul e pueda
se
suscep-
ible
de
ejecución. Ello
no
qui a,
sin
emba go, pa a
que
esul e pa adóji-
co
que el
T ibunal pueda hace
po ía
cau ela
lo que
quizás
no le
es á
pe mi ido
en una
sen encia
po
incumplimien o.
La cues ión sigue
po lo
an o abie a: ¿pe mi e
el
a ículo
171 que
el T ibunal de e mine
en sus
sen encias
las
medidas
de
ejecución?
Como
ya
hemos señalado,
el
p incipal a gumen o
en
con a
se
encuen-
a
en el
p incipio
de
sepa ación
de
pode es en e
las
Ins i uciones
co-
muni a ias
y los
Es ados miemb os
y, en
pa icula ,
en el
e e ido p in-
cipio
de la
au onomía ins i ucional
del
Es ado miemb o
en la
ejecución
del de echo comuni a io, nega ían
al
acul ad
al
T ibunal
(96). Sin em-
ba go,
qué
azón enía
el
Abogado Gene al Pie e Ve lo en
an
Themaa
cuando,
en el
asun o
UHT,
señalaba
que una
decisión
del
T ibunal
que
se limi e
a
decla a
un
incumplimien o esul a sumamen e pob e
(97).
Lo
que el
p ocedimien o
del
a ículo
169
pe sigue
es
asegu a
el cum-
plimien o
del
de echo comuni a io, busca soluciones.
Po
o a pa e,
de
lo
que se
a a
no es de que el
T ibunal imponga
una
de e minada
me-
dida
de
ejecución, sino
de que
indique medios
o
ías
de
ejecución.
Y
nos p egun amos
con
Aud e sch
qué
impide
que lo
haga,
ya sea
an o
po inicia i a p opia, como
a
esul as
de los
a gumen os esg imidos
po
las pa es du an e
el
p ocedimien o
(98).
Es e úl imo aspec o esul a
pa -
icula men e ele an e pa a
la
cues ión
que nos
ocupa.
Se ha
señalado,
sob e
la
base
de una
ju isp udencia cons an e
del
T ibunal
(99), que la
Comisión debe indica
con
p ecisión, an o
en sus
dic ámenes mo i a-
dos como
en las
demandas
que
in e pone an e
el
T ibunal,
las
disposi-
(96)
Vid.,
en e o os,
RASMUSSEN,
H.: «El
T ibunal
de
Jus icia»,
in
T ein a años
de
De echo Comun a io, Luxembu go,
1983,
págs.
179 ss.
(97) Comisión
c.
Reino Unido, esuel o
po
sen encia
de 8 de
eb e o
de 1983 (as.
124/81,
Recueil,
1983,
págs.
203 ss.,
conclusiones págs.
242 ss.).
(98)
AUDRETSCH:
op. ci . en
no a
16,
págs. 116-123,
esp. pág.
118. También
se
mues an
pa icula men e abie os a es a posibilidad J.
MERTENS
DE
WILMARS
y I. M.
VEROUGSTRAETE
in «P oceedings agains Membe S a es
o
Failu e
o
Ful il hei Obliga ions», C.M.L.R.,
1970,
n° 4,
págs. 385-406,
en pág. 404.
(99)
Vid.
sen encia
de 9 de
ma zo
de 1983,
Comisión
c.
Bélgica
(as.
301/81,
Recueil,
1983,
págs.
467 ss.,
consid.
8, en pág. 477). C .
sen encia
de 15 de
diciemb e
de 1982,
Comisión
c.
Dinama ca
(as.
211/81,
Recueil,
1982,
págs. 4547
ss.,
consid.
10-11,
en
pág. 4558).
868
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA
ciones nacionales impugnadas (100). Po o a pa e, sin llega a e e-
ne las conclusiones del Abogado Gene al Mau ice Lag ange en el asun o
7/61,
quien es imaba que «no bas a con que la Comisión cons a e el
incumplimien o, sino que debe además indica las medidas pa a pone
in al mismo» (101), pues la exis encia de al obligación pa a la Co-
misión ha sido desca ada po el T ibunal (102), debemos no obs an e
admi i que la Comisión puede indica ales medidas (103) y que, po
o una, lo hace con suma ecuencia. Pues bien, ales indicaciones po
pa e de la Comisión, al igual que las que puedan o mula los Es ados
miemb os, en su caso en sen ido con a io, se án enidas en cuen a po
el T ibunal en su azonamien o, o eciendo así en los conside andos de
sus sen encias indicaciones aliosas sob e la ía pa a p ocede a su eje-
cución.
Con ca ác e más gene al, el T ibunal iene, como ha dicho Cahie ,
la posibilidad —o más bien el debe — de ap ecia odas las ci cuns ancias
de hecho o de de echo suscep ibles de conduci le a la con icción de que
el Es ado miemb o ha iolado o no el de echo comuni a io, incluidos,
cla o es á, los a gumen os esg imidos po las pa es (104). Siendo ello
así,
las sen encias del T ibunal pueden con ene indicaciones cons uc i as
en lo que concie ne a las consecuencias de la condena (105).
Lo cie o es que en la p ác ica el T ibunal apo a con ecuencia in-
dicaciones sob e la o ma de pone in a una in acción. Así lo hizo, po
(100) Louis, J.-V.: «Le ole de la Commission dans la p océdu e en manquemen selon
la ju isp udence écen e de la Cou de jus ice». ¡n Du d oi in e nalional au d oi de
l'in ég alian. Líbe Amico um Fie e Pesca o e, Baden-Baden, 1987, págs. 387-409, en pág.
395.
(101) Conclusiones en el asun o Comisión c. I alia esuel o po sen encia de 19 de
diciemb e de 1961 (Recueil, 1961, págs. 637 ss., conclusiones págs. 663 ss., en pág. 670).
(102) Sen encia de II de julio de 1991, Comisión c. Po ugal (as. C-247/89, Recop.,
1991,
págs. 3659 ss., consid. 22, en pág. 3689).
(103) Vid. , ad ex., sen encia de 12 de julio de 1973 (as. 70/72, Recueil. 1973, págs.
813 ss., consid. 10 ss., en págs. 828-829). La indicación de medidas en las decisiones de
la Comisión ex a . 93 o ma pa e consus ancial del p ocedimien o p e is o en es e a ículo
( id.,
en e o as, la sen encia de 21 de ma zo de 1990, Bélgica c. Comisión, ela i a a una
decisión sob e de olución de ayudas o o gadas; as. C-142/87, Recop., 1990, págs. 959 ss).
(104)
CAHIER,
Ph.: «Les anieles 169 e 171 du T ai e ins i uan la Communau é
Economique Eu opécnne á a e s la p a ique de la Commission e la ju isp udence de la
Cou »,
C.D.E.,
1974, n° 1-2, págs. 3-37, en pág. 21.
(105) Vid.
PESCATORE:
L'o d e ju idique ..., op. ci . en no a 17, pág. 267.
869
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
ejemplo, en el asun o UHT an es ci ado (106). No le al a sin emba go
azón a O úza cuando, e i iéndose a los asun os 160/82 y 239/85 (107),
en los que el T ibunal a i ma que no se cumple con la obligación de
ansposición de di ec i as ecu iendo a p ác icas adminis a i as o
ci cula es, es ima que en ales casos el T ibunal no o ece en igo in-
dicaciones sob e las medidas a adop a , sino que se limi a a examina
cie os a gumen os empleados en la de ensa o cie as p ác icas ealiza-
das po los Es ados pa a así llega a cons a a la in acción (108). Pe o
aún en es os casos, el T ibunal hab á o ecido aliosas o ien aciones e
indicaciones gene ales al Es ado miemb o pa a la ejecución de la sen-
encia.
En odo caso coincidimos con Schockweile en que una sen encia del
T ibunal puede pe mi i al Es ado miemb o -al menos en la mayo ía de
los casos- conoce las medidas que debe adop a pa a cumpli sus obli-
gaciones (109). El T ibunal hab á podido indica qué medidas o p ác-
icas no son compa ibles con el de echo comuni a io, qué disposición
nacional u omisión del Es ado es con a ia a és e, qué medidas de eje-
cución de endidas po el Es ado miemb o en sus alegaciones an e el
T ibunal no son de ecibo, qué o as medidas indicadas po la Comisión
pueden se e enidas...
El a ículo 171 pe mi e pues que el T ibunal dic e lo que, con acie o,
Aud e sch llama «a e s éduca i s». Tales «a e s éduca i s» debe ían
se más habi uales en la ac i idad del T ibunal, debiendo esponde a
su p opia inicia i a, pues aquel p ecep o, como señala nues o au o ,
no le impide o ien a a la pa es, siendo además deseable en odos los
casos que las sen encias no plan een dudas de in e p e ación o den luga
a nue os p ocedimien os de in acción po inejecución de las mismas
como consecuencia de disc epancias que más a de puedan su gi en-
e el Es ado miemb o y la Comisión. ¡Cuán o más necesa ia esul an
(106) Sen encia de 8 de eb e o de 1983 (ci . en no a 97, id. consid. 18, 29 y 30, en
págs.
236 ss.)
(107) Sen encia de 15 de diciemb e de 1982, Comisión c. Países Bajos (as. 160/82,
Recueil, 1982, págs. 4637 ss., consid. 4, en pág. 4642); y sen encia de 2 de diciemb e de
1986,
Comisión c. Bélgica (as. 239/85, Recop., 1986, págs. 3645 ss., consid. 7, en pág.
3659).
(108) ORTÚZAR ANDECHAOA: loe. ci . en
no a
91, en pág. 453.
(109)
SCHOCKWEILER,
F.: «L'exécu ion des a e s de la Cou », in Du D oi in e na ional
au .... op. ci . en no a 100, págs. 613-635, en pág. 626.
870
LA RESPUESTA
DEL TUE AL
INCUMPLIMIENTO
DE LAS
SENTENCIAS
DEL
TRIBUNAL
DE
JUSTICIA...
ales indicaciones cuando además
la
sen encia
se
e ie e
a
in accio-
nes
ya
consumadas!
Cla o
que lo que el
T ibunal
no
puede
es
o dena medidas conc e as
de ejecución (110),
y
menos
aún
hace lo
en el
disposi i o
de su
allo,
como ampoco puede hace lo
la
Comisión,
que
debe limi a se
a
indica
posibles ías
de
solución (111). Pe o
es que, a mi
juicio, ello
no
esul a
siquie a deseable, pues, dejando apa e oda conside ación sob e
el e-
pa o
de
compe encias es ablecido
en los
T a ados, pod ía llega
a
c ea
más p oblemas
de los que
esol e ía,
a no se que los
jueces
de
Luxem-
bu go
se
imbuye an
de
conocimien os inaba cables sob e
el
o denamien o
in e no
de los
—po aho a— Doce.
La ausencia
de
oda e o ma
del
a ículo
171 en el
T a ado
de
Maas ich
en
es e aspec o
no
debe pues conduci
a un
esul ado
dis-
in o
del que
hubie a podido de i a se
de
aquélla.
La
cla e es á
a
nues o
en ende
en que el
T ibunal asuma de ini i amen e
un
papel
más
ac i-
o,
más
comp ome ido,
en sus
sen encias
ex
a ículos 169-170.
Es
és e
un supues o
en el que el
ac i ismo
del
T ibunal
no
end ía
po qué p o-
duci oces
ni con las
demás ins i uciones
ni con los
Gobie nos nacio-
nales (112).
B. LAS
INCERTIDUMBRES
DE LA
REFORMA
a) Mul a coe ci i a
o
sanción pecunia ia: ¿una al e na i a
abie a
al
T ibunal
de
Jus icia?
El nue o a ículo
171.2
a ibuye compe encia
al
T ibunal pa a
im-
pone
al
Es ado miemb o
una
sanción pecunia ia
o una
mul a coe ci i-
a.
El
e e ido p ecep o pa ece con igu a ales medidas como al e na-
i as,
al y
como
lo
e idencia
el
empleo
de la
conjunción disyun i a.
No
se
en iende
sin
emba go bien
al
disyun i a, pues
una y
o a medi-
(110) Como
ya
señala a
el
Abogado Gene al Ve lo en
an
Themaa
en el
asun o
UHT
£ci .
en
no a
97, en pág. 251) el
TJCE
no
pod ía
en
ningún caso,
po
ejemplo, indica
el
ango
de las
medidas
a
adop a .
(111) Vid.
SCHERMERS
y
WAELBROECK:
op. ci . en no a 11, pág. 294-295.
(112) Sob e
el
ac i ismo
del
T ibunal,
id. en
gene al
la
suge en e ob a
de H.
RASMUSSEN:
On Law and
Policy
in he
Eu opean Cou l
o
Jus ice
(A
Compa a i e S udy
in
Judicial Policymaking), Do d ech ,
1986, esp.
págs.
5 ss.
871
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
da no son po su na u aleza an i é icas, sino complemen a ias: la una iene
ca ác e puni i o o ep esi o del compo amien o an iju ídico, la o a
iende a o za la cesación de la in acción po el Es ado miemb o (113).
Así, el a ículo 171.2 hubie a podido dispone la aplicabilidad de la mul a
coe ci i a pa a los supues os en que la ejecución de la p ime a sen en-
cia no se hubie a p oducido al é mino del nue o p ocedimien o an e el
T ibunal, p e iendo po o a pa e, con ca ác e independien e, la im-
posición de una sanción pecunia ia en odo caso po el hecho de no habe
p ocedido a la ejecución inmedia a de aquélla (114). No pa ece sin
emba go que el a ículo 171.2 acul e al T ibunal pa a impone ambas
medidas a un Es ado miemb o po un mismo incumplimien o, po lo que
esul a p eciso de e mina en qué supues os p ocede la imposición de
cada una de*ellas. A es e espec o, el eno del nue o a ículo 171.2 no
a oja ninguna luz.
En la medida en que el apa ado 2 del a ículo 171 iene po obje o
asegu a la ejecución de las sen encias po incumplimien o, en endemos
que el T ibunal debe p opende a impone mul as coe ci i as an es que
sanciones pecunia ias, pues en p incipio aquéllas cons i uyen, en la
pe spec i a an es señalada, medidas más e icaces o, si se quie e, más
ap opiadas (115).
Sin emba go la mul a coe ci i a ca ece de sen ido si el Es ado miemb o
ya hubie a ejecu ado la sen encia an es que el T ibunal dic e su nue o
allo,
és o es as el dic amen mo i ado emi ido po la Comisión al é -
mino del p ocedimien o p econ encioso en ablado ex a ículo 171, y una
ez in e pues o o no el nue o ecu so (casos de cumplimien o «in
ex emis»).
Cla o que en es e supues o cabe plan ea se si esul a ap o-
piado que la Comisión no desis a de in e pone ecu so o de p osegui
el p ocedimien o an e el T ibunal, según los casos. A nues o juicio, sin
(113) Dicha al e na i a —en e sanción pecunia ia y mul a coe ci i a— no había sido
ba ajada en ninguno de los ex os que apa ecen como p eceden es de la modi icación del
a . 171 ope ada po el TUE; id. no a 58.
(114) No se ía és e un supues o con a io al p incipio non bis in ídem ( id. en es e
sen ido la sen encia del T ibunal Cons i ucional de 14 de diciemb e de 1988). En es e sen ido
cabe eco da que el Reglamen o 17/62 de aplicación de los a ículos 85 y 86 (DOCE , EE
08 Vol. 1, pág. 22), con igu a las mul as y las mul as coe ci i as como medidas dis in as
que pueden esul a cumula i as (a ículos 15 y 16).
(115) Según c eo en ende , al es la opinión de
TESAURO
(in loe. cil. en no a 62, en
pág. 486).
872
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
emba go, nada impide que así sea. Si la in e posición del ecu so po
in acción, así como la con inuación del p ocedimien o an e el T ibu-
nal,
con a un Es ado miemb o ex a ículo 169 —ó 170— en los supues os
en que el Es ado ya hubie a adop ado las medidas necesa ias pa a ce-
sa el incumplimien o ha sido conside ado po el T ibunal admisible como
base pa a de e mina la esponsabilidad en la que el Es ado hubie a podido
incu i (116), o incluso pa a deja cla o el sen ido que deba da se a una
de e minada disposición, cons a ando así la in acción pa a e i a nue-
os casos en el u u o (117), la in e posición del ecu so en el supues-
o que aho a nos ocupa puede ene po obje o p ecisamen e la impo-
sición de una sanción pecunia ia, como base pa a el eje cicio po el
T ibunal de una unción puni i a, y po ende disuaso ia, an e la
inejecución de sen encias.
Cla o que se explica mal que el Es ado miemb o que ejecu ó la sen-
encia ex a ículo 169 o 170, aunque ue a in ex emis, se ea some i-
do a la imposición de una sanción pecunia ia, y que en los casos de
Es ados miemb os más ecalci an es se acuda an sólo a una medida
—la mul a coe ci i a— que no iene ca ác e e ibu i o espec o del com-
po amien o ilíci o del Es ado miemb o. Rei e amos po ello que nos
cues a en ende po qué la mul a coe ci i a y la sanción pecunia ia
apa ecen en el a ículo 171.2 como medidas al e na i as, que no pue-
den impone se cumula i amen e. ¿O es que cabe una in e p e ación en
sen ido con a io del p ecep o en cues ión? ¡Ojalá ue a así!
En odo caso, es as conside aciones pod ían esul a ele an es a la
ho a de de e mina el mon o de las sanciones pecunia ias así como de
las mul as coe ci i as, a no se que la Comisión y el T ibunal op en
inalmen e po aplica en algún caso una sanción pecunia ia —en lu-
ga de una mul a coe ci i a— an e un supues o de sen encia pendien e
de ejecución al dic a se el allo ex a ículo 171.2. A mi juicio, sin em-
ba go, en los casos en que la sen encia ex a ículo 169 ó 170 es á pen-
dien e de ejecución, la sanción pecunia ia no esul a opo una, pues apa e
(116) Vid. sup a epíg a e II.A.c) de es e abajo, y no a 21.
(117) C ., en e o as, la sen encia de 19 de diciemb e de 1961, Comisión c. I alia
(ci . en no a 101, en pág. 655); sen encia de 9 de julio de 1970, Comisión c. F ancia (as.
26/69,
Recueil, 1970, págs. 565 ss., consid. 9 ss., en pág. 577}; sen encia de 4 de ab il de
1974 £as. 167/73, Recueil, 1974, págs. 359 ss., consid. 15, en pág. 368); y sen encia de 14
de diciemb e de 1971 en el asun o de la Agencia de ap o isionamien o (ci . en no a 8,
consid. 49, en pág. 1021).
873
JAVIER D1EZ-H0CHLEITNER
las azones que abogan en a o de la mul a coe ci i a en es os casos,
al medida pod ía a la pos e ene un e ec o sus i u o io de la ejecu-
ción de la sen encia (118), lo que no pa ece se el in pe seguido po
el a ículo 171.2. Y en e a ello no cabe a güi que, no ejecu ada la sen-
encia as la imposición de la sanción pecunia ia, se pod ía en abla un
nue o ecu so ex a ículo 171.2 con obje o de impone una nue a san-
ción, pues en al caso se a en a ía abie amen e con a el p incipio non
bis in idem (119). Cla o que lo que si cab ía es un nue o ecu so pa a
solici a aho a la imposición de una mul a coe ci i a; el i e p ocesal
que se segui ía en al caso pa a la imposición inalmen e de una mul a
coe ci i a se ía, sin emba go, excesi amen e a abila io.
Resul a po o a pa e e iden e que la mul a coe ci i a ca ece de
oda azón de se en los casos de incumplimien os que pod íamos de-
nomina «pun uales» o, en mejo cas ellano, pa icula es. Nos e e i-
mos a los casos en los que el incumplimien o, cons a ado po el T i-
bunal, no a e e ido a la exis encia de no mas o disposiciones nacio-
nales que esul an con a ias al de echo comuni a io, o a la al a de
adopción de medidas nacionales, sino a una inco ec a aplicación del
de echo comuni a io o de no mas nacionales de ansposición a un caso
conc e o.
Al ma gen de oda conside ación sob e la opo unidad de en abla un
p ocedimien o de in acción en es os casos —que noso os con es amos
abie amen e, pues esul a cla o que exis en mecanismos in e nos a a és
de los cuales se puede impugna la ac uación de los ó ganos del Es a-
do,
mecanismos a los que el p incipio de subsidia iedad in i a a acudi
p e e en emen e (120)—, lo cie o es que en ellos la ejecución de una
sen encia del T ibunal —cons a ando la in acción ya consuma-
da— sólo pod ía aduci se en la epa ación po el Es ado miemb o de
los e ec os ilíci os que se hubie an podido ocasiona ; la sen encia se li-
mi a ía en es os casos, pues, a cons i ui la base ma e ial pa a la de e -
minación de la esponsabilidad del Es ado.
(118) El simple pago de la suma impues a po el T ibunal pod ía « anquiliza » al
au o del incumplimien o y a la p opia Comisión, como ha señalado
TESAURO
(in loe. ci .
en no a 62, en pág. 489).
(119) Vid. en elación con dicho p incipio, en e o as, la sen encia de 5 de mayo de
1966 en el asun o Gu mann (as. 18 y 35/65, Recueil, 1966, págs. 150 ss., en pág. 172, y
conclusiones del Abogado Gene al Ka l Roeme , págs. 175 ss., en págs. 182 ss.).
(120) Vid. in a epíg a e III.B.d) i. de es e abajo.
874
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
Pues bien, en es e supues o, la in e posición de un nue o ecu so an e
el T ibunal ex a ículo 171 sólo pod ía ae apa ejada, en su caso, una
sanción pecunia ia. Cla o que si la in e posición del p ime ecu so ex
a ículo 169 esul aba ya, a nues o juicio, discu ible en cuan o a su
p ocedencia, po las azones an es apun adas, ca ece más aún de sen i-
do o mula un nue o ecu so ex a ículo 171.2 con obje o de exigi la
imposición de una sanción al Es ado, a no se que és e se hubie a e-
sis ido a epa a en el o den in e no los e ec os ilíci os de su incumpli-
mien o «pun ual» o pa icula .
En cualquie caso, esul a cla o que el T ibunal goza, a eno del e ce
pá a o del a ículo 171.2, de un pode disc ecional pa a decidi inal-
men e an o la imposición de una mul a coe ci i a o de una sanción
pecunia ia en cada caso, como incluso la no aplicación de medida al-
guna con a el Es ado in ac o (¿po ej., en los casos de lo que hemos
llamado in acciones «pun uales»?), cualquie a que sea la p opues a que
le haya some ido a es e espec o la Comisión en su demanda.
b) El mon o de la sanción pecunia ia y de la mul a coe ci i a
La con igu ación de la p ime a medida p e is a en el a ículo 171.2,
és o es la imposición po el T ibunal del pago de una suma a an o al-
zado,
como sanción pecunia ia —solución que de endimos en el epí-
g a e III. A. a)— plan ea no obs an e se ias di icul ades a la ho a de cuan-
i ica el mon o exigible. Excluida su conside ación como medida e-
pa ado a, no podemos en ende que el mon o exigido deba co espon-
de al daño ocasionado, pe o, po o a pa e, quedamos hué anos an e
aquella di ícil a ea pues el p ecep o en cues ión no con iene ninguna
egulación al espec o. Ello no se compadece del odo bien, como ya
habíamos ad e ido, con la cali icación de sanción pecunia ia que he-
mos dado a la medida, pues, al menos en los o denamien os naciona-
les,
odo sis ema de sanciones iene p esido en el ma co del p in-
cipio de legalidad (121), po el p incipio de la ce idumb e de la
(121) La aplicación del p incipio de legalidad -nulla poena- en el ámbi o de las
sanciones comuni a ias ha sido cla amen e e enida —como no podía se de o a mane a—
po el p opio TJCE. Reco demos en es e sen ido su sen encia de 25 de sep iemb e de 1984
en el asun o Kónecke III, en la que en a izó que no puede impone se una sanción si no
encuen a una base ju ídica cla a y p ecisa (as. 117/83, Recueil, 1984, págs. 3291 ss., consid.
875
JAVIER D1EZ-H0CHLE1TNER
pena (122), quedando las sanciones g aduadas en unción de la g a e-
dad de la in acción.
Sensible a es e plan eamien o, el Pa lamen o eu opeo había p opues o
a la Con e encia In e gube namen al sob e la Unión Polí ica que el
a ículo 171 een ia a a un eglamen o comuni a io la egulación de las
sanciones, solución que sin emba go no ue acogida po el TUE (123).
El a ículo 171.2 an sólo dispone que «la Comisión indica á el impo e
que conside e adecuado a las ci cuns ancias» (én asis añadido). Pe o,
¿adecuado desde qué pe spec i a?; ¿y en elación con qué ci cuns ancias?
Con ca ác e gene al debemos admi i , como ha señalado Tesau o,
que esul a inhe en e a la noción misma de sanción que és a debe se
p opo cionada eniendo en cuen a, an e odo, la g a edad de la in ac-
ción y la necesidad de que la pena sea su icien emen e disuasi a pa a
asegu a el espe o de la legalidad (124). O, como ha dicho el T ibu-
nal de Jus icia en ei e adas ocasiones, que debe a la ez p oduci un
e ec o disuasi o, se e ec i a y p opo cionada (125). No obs an e, la o -
ma p ecisa en que deben ope a ales c i e ios en nues o caso, a la ho a
de de e mina el mon o de la sanción, esul a incie a.
A mi juicio, en es e caso, a al a de oda egulación en la ma e ia, el
11,
en pág. 3302); id. asimismo las sen encias de 11 de no iemb e de 1987 en el asun o
Maizena (as. 137/85, Recop., 1987, pág. 4587 ss., consid. 15, págs. 4607-4608), y de 12
de diciemb e de 1990 en el asun o Vandemoo ele (as. C-172/89, Recop., 1990, págs. 4677
ss.,
consid. 9, en pág. 4693).
(122) Vid. en es e sen ido
TESAURO:
loe. ci . en no a 62, en pág. 487.
(123) Reco demos que el nue o a . 171 p opues o po el Pa lamen o eu opeo en su
Resolución de 1990 sob e las Con e encias In e gube namen ales disponía, en su p ime
pá a o, que «el impo e y las modalidades de pe cepción de dichas sanciones se decidi á
con a eglo a un eglamen o adop ado po la Comunidad» (loe. ci en no a 58).
Po su pa e, el p oyec o «Spinelli» de TUE p e eía la egulación del égimen de
sanciones po incumplimien o de las obligaciones de i adas del de echo de la Unión en
una «ley o gánica» ( id. apa ado 1 de es e abajo, y no a 2).
(124)
TESAURO:
loe. ci . en no a 62, en pág. 487. Vid. en el mismo sen ido VILA
COSTA: loe. ci . en no a 64, págs. 833 ss.
(125) Vid., en e o as, la sen encia de 10 de ab il de 1984 en el asun o Von Colson
y Kamann (as.
14/83,
Recueil, 1984, págs. 1891 ss., consid. 23, en pág. 1908); la sen encia
de 21 de sep iemb e de 1989, Comisión c. G ecia (as. 68/88, Recop., 1989, págs. 2965 ss.,
consid. 24, en pág. 2985); la sen encia de 19 de julio de 1990 en el asun o Hansen (as. C-
326/88,
Recop.. 1990, págs. 2911 ss., consid. 17. en pág. 2935); o la sen encia de 2 de
oc ub e de 1991 en el asun o Vande enne (as. C-7/90, Recop. , 1991, págs. 4371 ss., consid.
11,
en pág. 4387).
876
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
p ime c i e io a oma en conside ación es el e ec o disuasi o que debe
compo a la sanción. Es e c i e io a a pe mi i nos en p incipio de e mina
el «ni el económico» en el que la misma debe á si ua se, si a endemos a
la ju isp udencia ela i a a las sanciones que los Es ados miemb os de-
ben impone , de con o midad con su de echo in e no, en caso de incum-
plimien o del De echo comuni a io en su e i o io. En dicha ju isp udencia
el T ibunal ha dejado cla amen e es ablecido que ales sanciones deben
en aña consecuencias inancie as o económicas disuaso ias pa a los
esponsables, llegando a apun a como c i e io, a al e ec o, que aigan
apa ejada la pé dida del bene icio económico de i ado de la in ac-
ción (126). El bene icio económico ob enido po el Es ado pod ía así
cons i ui la base inicial pa a e alua el mon o de la sanción. Sin emba go
el cálculo de dicho bene icio esul a á sumamen e complejo (127). Po
o a pa e, si el bene icio uese de o a na u aleza, o si no se hubiese de-
i ado bene icio alguno de la in acción, la cuan i icación del mon o que
co esponda a la in acción esul a á aún más compleja.
Pe o la de e minación del bene icio de la in acción no sólo se i á
pa a es ablece el «ni el económico» de la sanción pecunia ia, en a ención
al c i e io del e ec o disuasi o que debe compo a , sino que ob iamen e
cons i uye asimismo un elemen o ele an e desde la pe spec i a de la
aplicación —pa a la ijación de ini i a de su mon o— del c i e io de p o-
po cionalidad. El c i e io o p incipio de p opo cionalidad e ie e en
ma e ia sancionado a a la g a edad de la in acción, según u o ocasión
de p ecisa el T ibunal de Jus icia ya en su sen encia de 29 de no iem-
b e de 1956 en el asun o Fédécha (128).
(126) Vid. esp. la sen encia de 27 de ma zo de 1990, España c. Consejo (as. C- 9/89,
Recop., 1990, págs. 1383 ss., consid. 24 —en elación con el a .
1 1
qua e del Reglamen o
2241/87 del Consejo sob e con ol en ma e ia de pesca—. en pág. 1412). Vid. asimismo -
en gene al- la ju isp udencia ci . en no a an e io .
(127) El bene icio de la in acción ha sido e enido como c i e io pa a e alua la
g a edad de la in acción en el ámbi o del de echo comuni a io de la compe encia
( id.,
po ej., la sen encia de 7 de junio de 1983 en el asun o Musique Di usion F ancaise; as.
100 a 103/80, Recueil, 1983, págs. 1825 ss., consid. 104 y 129, en págs. 1905 ss.}. No
obs an e, incluso en es e ámbi o esul a ex ao dina iamen e di ícil de e alua , como han
pues o de elie e C.
BELLAMY
y G. Child (in De echo de la Compe encia en el Me cado
Común, ed. española a ca go de E.
PICAÑOL,
Mad id, 1992, pág. 667).
(128) Fédé a ion Cha bonnie e de Belgique c. Al a Au o idad (as. 8/55, Recueil, 1955-
56,
págs. 203 ss.,esp. pág. 304}; id. asimismo la sen encia de 21 de junio de 1979 en el asun o
A alan a (as. 240/78, Recueil, 1979, págs. 2137 ss, consid. 15-16, en págs. 2150-2151).
877
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
Pe o de las mismas palab as del T ibunal no se desp ende en cam-
bio con igual ni idez si el inicio del p ocedimien o adminis a i o o
p econ encioso po la Comisión, con a eglo al a ículo
169.1,
se en-
cuen a igualmen e egido po el p incipio de opo unidad, esul ando
po an o disc ecional, o si se encuen a po el con a io some ido al
p incipio de legalidad. El T ibunal se limi a en aquella sen encia a ne-
ga que el pa icula os en e un de echo a que la Comisión inicie el
p ocedimien o con a un Es ado a esul as de su denuncia.
Po o a pa e, no pa ece co ec o acudi al eno li e al del apa a-
do p ime o del a ículo 169 pa a undamen a una p e endida obligación
de la Comisión de inicia un p ocedimien o de in acción an e cualquie
incumplimien o. El p ecep o en cues ión dispone qué «si la Comisión
es ima que un Es ado miemb o ha incumplido ..., emi i á un dic amen
mo i ado al espec o, después de habe o ecido a dicho Es ado la po-
sibilidad de p esen a sus obse aciones» (én asis añadido). El ca ác-
e obliga o io del dic amen mo i ado, según se desp ende de dicha
disposición, debe en ende se, como obse an Sche me s y Wael-
b oeck (142), como un equisi o p ocesal (143) pa a in e pone , en su
caso,
un ecu so an e el T ibunal de con o midad con el apa ado 2 del
a ículo 169 (144/145).
(142)
SCHERMERS
y
WAELBROECK:
op. ci . en no a 11, págs. 308-309. En es e mismo
sen ido, id.
VANDERSANDEN
y
BARAV:
op. ci . en no a 5, pág. 117. C ., en e o as, la
sen encia de 27 de mayo de 1981 en el asun o Esse i (as. 142 y 143/80, Recueil, 1981,
págs.
1413 ss., consid. 18, en pág. 1433).
(143) El TJCE en iende que el p ocedimien o del a .
169.1,
y en pa icula el dic amen
mo i ado, es án des inados, desde un pun o de is a p ocesal, a asegu a al Es ado miemb o
un adecuado eje cicio del de echo a la de ensa. Vid. en es e sen ido sen encia de 10 de
ma zo de 1970, Comisión c. I alia (as. 7/69, Recueil, 1970, págs. 111 ss., consid. 5, en
pág. 118); sen encia de de 15 de diciemb e de 1982, Comisión c. Dinama ca (ci . en no a
99,
consid. 8 y 9, en págs. 4557-4558); sen encia de 15 de no iemb e de 1988, Comisión
c. G ecia (as. 299/87, Recop., 1988, pág. 6357 ss., consid. 12, en pág. 6360); y conclusiones
del Abogado Gene al Ge ha d Reischl en el asun o Comisión c. I alia, esuel o po sen encia
de 7 de eb e o de 1984 (as. 166/82, Recueil, 1984, págs. 459 ss., conclusiones págs. 474
ss.).
(144) Algunos au o es en ienden po o a pa e que la obligación de emi i el dic amen
mo i ado ae igualmen e causa del a . 170, en i ud del cual la Comisión es a ía obligada
a emi i un dic amen mo i ado cuando un Es ado miemb o le some ie a un supues o de
incumplimien o del de echo comuni a io po o o Es ado miemb o; en iendo sin emba go
que se a a aquí ambién de una condición p ocesal pa a la in e posición de un e en ual
884
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
Con odo, nos alineamos po nues a pa e con quienes en ienden que
el pode de la Comisión pa a inicia el p ocedimien o del a ículo 169.1
es á p esidido, con odos los ma ices que luego señala emos, po el
p incipio de legalidad. En a o de es a esis cabe esg imi el a ículo
155 del T a ado que impone una cla a obligación a la Comisión de e-
la po la aplicación del De echo comuni a io, es ando el p ocedimien o
del a ículo 169 con igu ado como un ins umen o a al in. Sin emba go
debe admi i se que la Comisión dispone asimismo de o os cauces pa a
asegu a la aplicación del de echo comuni a io o elimina posibles in-
cumplimien os po los Es ados.
Siguiendo al Abogado Gene al Albe o T abucchi, cuando una si ua-
ción esul a incompa ible con el De echo Comuni a io, la Comisión «debe
pone en ma cha los medios más idóneos pa a elimina ese incumpli-
mien o, incluido, en su caso, el p ocedimien o p e is o po el a ículo
169 ...» (146). En o as palab as, el p incipio de legalidad, cuya apli-
cación de endemos, no impone el ecu so po la Comisión al a ículo
169 si és a dispusie a, en azón de la ma e ia, o de o as ci cuns ancias,
de o os medios más idóneos o especí icos pa a a aca el incumplimien o
es a al.
Así, en p ime luga , cabe eco da a es e espec o, en e o os, los
p ocedimien os p e is os en el a ículo 93 del T a ado, en ma e ia de
ayudas públicas, y en el a ículo 90, po lo que se e ie e a la aplica-
ción de las eglas de compe encia a las emp esas enca gadas de la ges-
ión de se icios de in e és económico gene al. Po o a pa e, el p o-
pio a ículo 169, en elación con el a ículo 155, no impide que la Co-
misión, an es de p ocede a la ape u a o mal del p ocedimien o p e-
ecu so an e el T ibunal, condición que en es e caso se cumple si la Comisión no emi ie a
el dic amen en el plazo de es meses.
(145)
CAHIER
(loe. ci . en no a 104, en págs. 11 ss.) a gumen a ambién, en con a
del ca ác e obliga o io del dic amen mo i ado en el sen ido an e io men e señalado en el
ex o,
la ca encia de plazos en el a . 169, así como el hecho de que los plazos que en la
p ác ica consume el p ocedimien o del ci ado a ículo se dila en eno memen e (Vid. en
elación con la ausencia de plazos en el ma co del a . 169 la ju isp udencia ci . in a en
no a 150).
(146) Conclusiones en el asun o Geddo, esuel o po sen encia de 12 de julio de 1973
(as.
2/73, Recueil, 1973, págs. 865 ss., conclusiones págs. 881 ss., en pág. 885). Vid. ambién
sen encia de 14 de diciemb e de 1971 en el asun o de la Agencia de ap o isionamien o
(ci . en no a 8, consid. 5, en pág. 1017).
885
JAVIER DIEZ-H0CHLE1TNER
is o en el p ime p ecep o, ins uya, en con ac o con el Es ado miem-
b o,
una in es igación de los hechos que le pe mi a ap ecia la exis encia
o no de un incumplimien o, y que en el ma co de es a in es igación
alcance una solución amis osa con el Es ado miemb o que ponga in a
dicho incumplimien o. De alcanza se una solución en ese ma co, la
Comisión hab á log ado cumpli con la unción que le impone el a ículo
155 del T a ado, pudiendo así a chi a el asun o en ese es adio. En la
p ác ica la Comisión ha demos ado, po azones ob ias, una p e e en-
cia po log a una solución con el Es ado miemb o conce nido a a és
de es os medios in o males (147). Lo mismo cabe deci de la « ase de
conciliación» con la que se inicia el p ocedimien o del a ículo
169.1,
en la que el en ío de una ca a de emplazamien o po la Comisión, a
la que el Es ado miemb o esponde con sus obse aciones o alegacio-
nes,
desencadena en la p ác ica con ac os y con e saciones in o males
con is as a una solución amis osa. Y es que, como obse a Aud e sch,
al ma gen de oda conside ación de ca ác e p ocesal, el obje i o sus-
an i o de la llamada ase de conciliación es p ecisamen e el log o de
una solución amis osa (148).
En o o o den de conside aciones a i ma que el pode de la Comi-
sión no es disc ecional en el ma co del a ículo 169.1 no obs a pa a
econoce que «dispone a es e espec o de una amplia acul ad de ap e-
ciación», pues ob iamen e es a ella a quien co esponde es ima si, a
su juicio, se ha p oducido o no un incumplimien o (149). Pe o al
disc ecionalidad no a sin emba go e e ida a la acul ad qué supues-
amen e end ía pa a decidi si es ima opo uno o no inicia el p oce-
dimien o p econ encioso an e un incumplimien o, sino a la p opia ap e-
ciación de si és e se ha p oducido o no.
Cla o que la conjunción de es e pode de ap eciación disc ecional con
la ausencia de plazos pa a el inicio y la ul e io ami ación del p oce-
(147) Vid.
EVANS,
A.C.: «The En o ccmen P ocedu e o A icie 169 EEC: Commission
Disc e ion» E. L R., 1979, n° 6, págs. 442-456, págs. 450 ss.
(148)
AUDRETSCH:
op. ci . en no a 16, en pág. 35. Vid. en es e sen ido sen encia de 27
de mayo de 1981 en el asun o Esse i (ci . en no a 142, consid. 15, en págs. 1432-1433). En
su sen encia de 14 de diciemb e de 1962, Comisión c. I alia (as. 2 y 3/62, Recueil, 1962,
págs.
817 ss., en pág. 825), el T ibunal se había e e ido al ca ác e conmina o io de la ase
p econ enciosa.
(149) Vid. no as 140 y 141.
886
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA..
dimien o adminis a i o o p econ encioso (150) puede conduci nos a la
conclusión, como ha señalado Sche me s (151), de que la Comisión goza
en la p ác ica de plena disc ecionalidad en es e campo; o, como dice
Aud e sch con sa casmo, que nos encon amos con que la obligación que
incumbe a la Comisión depende de su p opia olun ad (152). Es a
conclución se e más e o zada aún si enemos en cuen a que an e la
inacción de la Comisión no p ocede la in e posición de un ecu so po
omisión, ex a ículo 175 (153).
Algunos au o es han que ido po o a pa e e idencia el pode dis-
c ecional de la Comisión en el ma co del a ículo 169.1 omando como
e e encia la p ác ica pues, como ella misma ha econocido, no ac úa
de o ma sis emá ica en odos los casos en que se en en a an e un su-
pues o de incumplimien o del de echo comuni a io (154). Pe o es que,
como ya hemos señalado, en el eje cicio de la unción que le incumbe
a la Comisión en i ud del a ículo 155 puede, no sólo acudi en cie -
os ámbi os a de e minados p ocedimien os especiales (a ículos 90, 93,
e c.),
sino que debe en odo caso, en una ac uación esponsable y dili-
gen e, incoa una ase de ins ucción p e ia a la ape u a o mal del p o-
(150) En elación con la ausencia de plazos, id. esp. sen encia de 10 de diciemb e
de 1968 en el asun o de la ley i aliana de p o ección de ob as de a e, Comisión c. I alia
(as.
7/68, Recueil, 1968, págs. 618 ss., en pág. 625), y sen encia de 14 de diciemb e de
1971 en el asun o de la Agencia de ap o isionamien o (ci . en no a 8, consid. 5, en pág.
1017).
(151)
SCHERMERS,
H.G.: «The Law as i s s ands agains T ea y Viola ions by S a es»,
L.I.E.I., 1974, n° 2, págs. 111 ss., en pág. 125.
(152)
AUDRETSCH:
op. ci . en no a 16, en pág. 35, quien añade que, de es a mane a,
« he Commission akes he law in o i s own hands».
(153) El T ibunal niega en el asun o S a F ui Co., an es ci ado, la admisibilidad de
un ecu so po omisión in e pues o po un pa icula que solici a a la Comisión el inicio
de un p ocedimien o de in acción con a un Es ado miemb o (ci . en no a 140); id. en el
mismo sen ido la sen encia de 1 de ma zo de 1966 en el asun o Lü icke (ci . en no a 141,
págs.
36 ss.). Tampoco cabe in e pone un ecu so de anulación, ex a . 173, con a la
«decisión» de la Comisión de no inicia el p ocedimien o de in acción, a chi ando el
asun o; id. de nue o la sen encia del T ibunal en el asun o Lü icke (ibid.), o la sen encia
de 17 de mayo de 1990 en el asun o Soni o (ci . en no a 140, consid. 6, en págs. 2008-2009).
Po o a pa e, en el caso de que sea un Es ado miemb o el in e esado en la acción de la
Comisión, p ocede la aplicación del a . 170 del T a ado, y no la in e posición po él de un
ecu so po omisión.
(154) Respues as de la Comisión a las p egun as esc i as n" 1070/86 (DOCE, C 324,
3.12.87), y n° 1226/87 (DOCE, C 325, 19.12.88).
887
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
cedimien o
del
a ículo
169.1,
ase
en la
cual esuel e
la
mayo pa e
de
los
casos (155).
E ans
se
p egun a
sin
emba go
si el
pode disc ecional
de la
Comi-
sión
ex
a ículo
169.1 no
queda
en
ealidad p obado
po el
hecho
de que
la Comisión decline
la
ape u a
del
p ocedimien o an o
en los
casos
de
in acción
que
hemos llamado pun uales
o
pa icula es —és o
es,
de i-
adas
de una
inco ec a aplicación
po los
ó ganos nacionales
de las no -
mas comuni a ias
o de
ansposición
en un
caso conc e o—, como,
so-
b e odo,
en los
casos
de
esoluciones
de
ó ganos judiciales nacionales
con a ias
al
de echo comuni a io (156).
Po
lo que se
e ie e
al
p ime supues o —in acciones pun ua-
les—,
lo
cie o
es que el
pa icula a ec ado puede
en
es os casos
acu-
di
a los
medios disponibles
en el
o den in e no
del
Es ado miemb o,
y
en pa icula
a sus
ibunales nacionales, pa a a aca
la
ac uación
del
ó gano
de que se
a e, como
lo ha
econocido
la
p opia Comisión (157).
Es e dad
sin
emba go
que,
como
ha
señalado
el
T ibunal
de
Jus icia,
la exis encia
de
ales medios
en el
o den in e no
no
excluye
en
modo
alguno
el
ecu so
po la
Comisión
al
a ículo
169
(158). Pe o, ¿ esul a
ello ap opiado?
En un
sis ema
—el
comuni a io—
en el que el
con ol
de
la
aplicación
del
de echo
se
ca ac e iza
po se
descen alizado, ¿qué
sen ido iene
la
acción
de la
Comisión
en
ales supues os? (159).
Po
el con a io, en endemos
que el
p incipio
de
subsidia iedad —consag ado
aho a
po el
TUE— aconseja
el
ecu so p e e en e —¿quizás exclusi-
o?—
a
dichos medios nacionales, excluyendo
así la
obligación pa a
la
Comisión
de
inicia
un
p ocedimien o
de
in acción
que no
esul a
ne-
cesa io pa a asegu a
la
aplicación
del
de echo comuni a io (160).
Y más
aún cuando,
en la
pe spec i a
de la
ampliación
de la
Comunidad
y
an e
(155)
AUDRETSCH
lo
ci a
en el 85% de los
casos,
in op. ci . en
no a
16, en pág. 24.
(156)
EVANS:
loe. ci . en
no a
147, en
págs.
451 ss.
(157)
Vid. la
espues a
de la
Comisión
a la
p egun a esc i a
n°
859/75 ÍJOCE,
C 99,
3.5.76).
Vid.
asimismo
las
conside aciones
del
Abogado Gene al Jean-Pie e Wa ne
en el
asun o Galli, esuel o
po
sen encia
de 23 de
ene o
de 1975 (as.
31/34, Recueil,
1975,
págs.
47 ss,
conclusiones págs.
67 ss.).
(158) Sen encia
de 17 de
eb e o
de
1970, Comisión
c.
I alia
(as.
31/69, Recueil,
1970,
págs.
25 ss.,
consid.
9, en pág. 33).
(159)
Vid.
Louis, J.-V.:
«Le
ole
de la
Commission
...», loe. ci . en
no a
100, pág. 408.
(160) J.-P.
JACQUE
y J. H.
WEILER
(in loe. ci . en no a 63, pág. 451) se p egun an si
no se ía
más
ú il —aunque
no se
e ie en sólo
a los
supues os
de
in acciones «pun uales»—
pe mi i
a la
Comisión en abla acciones an e
los
p opios ibunales nacionales.
888
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
el pe manen e c ecimien o no ma i o del de echo comuni a io, se p o-
clama la necesidad de po encia , po azones ob ias, la ía descen ali-
zada de con ol del de echo comuni a io (161). Po lo demás, como ha
obse ado Ebke, el ecu so a la ía nacional puede esul a más e icaz
en es os casos, pues el o denamien o in e no de los Es ados miemb os
conoce mecanismos más depu ados pa a asegu a la ejecución del a-
llo (162), siendo el p ocedimien o del a ículo 169 excesi amen e la -
go pa a a aca a iempo ales incumplimien os.
Ello no qui a pa a que el de echo comuni a io, cla o es á, se in e e-
se po asegu a la ins au ación de ías nacionales de ecu so ap opia-
das en elación con los casos de in acciones pa icula es, como lo ha
hecho, po ejemplo, en el ámbi o de la con a ación pública (163).
En sín esis, cabe con es a —y noso os lo hacemos— que el a ículo
169 cons i uya el cauce ap opiado pa a a aca las in acciones pa icu-
la es,
azón po la cual la enuncia po la Comisión a ac ua en es os
casos —que espe amos que se con ie a en la pau a gene al en un u-
u o p óximo— no puede a güi se en a o de una p e endida
disc ecionalidad de la Comisión en el eje cicio del pode que le a ibu-
yen el a ículo 155 y, en pa icula , el a ículo 169.
En cuan o a los casos de esoluciones judiciales in e nas con a ias
al de echo comuni a io, ¿cabe en igo en ende que se a a de in ac-
ciones de los T a ados impu ables al Es ado miemb o?. Si los ibuna-
les nacionales o man pa e de ese peculia sis ema ju isdiccional co-
muni a io de ca ác e descen alizado, en el que sus elaciones con el
T ibunal de Luxembu go es án p esididas po el p incipio de colabo ación
y es án asegu adas po el a ículo 177, esul a quizás incong uen e da
(161) Vid.
TIMMERMANS:
loe. ci . en
no a
44, en pág. 32.
(162)
EBKE,
W. F.: «Les echniques con encieuses d'applica ion du d oi des
Communau és eu opéennes», R.T.D.E., 1986, n° 2, págs. 209-230, en pág. 220.
(163) Di ec i a 89/665 del Consejo, de 21 de diciemb e de 1989, sob e p ocedimien os
de ecu so en ma e ia de con a os públicos de suminis os y de ob as (DOCE, L 395,
30.12.89); y Di ec i a 92/13 del Consejo, de 25 de eb e o de 1992, sob e aplicación de
las no mas comuni a ias en los p ocedimien os de o malización de con a os en los sec o es
del agua, de la ene gía, de los anspo es y de las elecomunicaciones (DOCE, L 076,
23.3.92). En elación con es as Di ec i as, id.
PINAR MAÑAS,
J. L.: «El sis ema de ga an ías
pa a la e ec i a implan ación de la ape u a de la con a ación pública comuni a ia. Especial
e e encia a la Di ec i a 92/13/CEE, de 25 de eb e o», GJ, Bole ín n° 76, 1992, págs. 11-
18 (I1 pa e) y Bole ín n° 77, 1992, págs. 15-20 (2a pa e).
889
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
una espues a a i ma i a
a la
p egun a o mulada (164).
Po
o a pa e,
como dije a
el
Abogado Gene al Jean-Pie e Wa ne
en el
asun o
Bouche eau,
no se
puede llega
a la
conclusión
de que un
Es ado miemb o
ha iolado
el
de echo comuni a io simplemen e po que
un
ibunal
—
comuni a io,
a la
pos e, añado
yo—
haya llegado
a una
decisión equi-
ocada;
el
e o judicial
no
cons i uye
una
in acción
del
T a ado (165).
Tales conside aciones
no
quedan necesa iamen e empañadas
po el
hecho
de que el
T ibunal
de
Jus icia haya acep ado
la
posibilidad
de
una acción
ex
a ículo
169
espec o
de
in acciones come idas
po ins-
i uciones cons i ucionalmen e independien es
en un
Es ado miem-
b o (166),
aún
admi iendo
que
en e ales ins i uciones incluía
a los
ó ganos ju isdiccionales.
Y es que
como señala an Me ens
de
Wilma s
y Ve ougs ae e pod ía esul a p oceden e incoa
un
p ocedimien o
ex
a ículo
169 en el
caso
de
iolaciones lag an es
y
ei e adas
del de-
echo comuni a io
po los
ó ganos judiciales
de un
Es ado miemb o,
como
el
echazo sis emá ico
po los
ibunales
de
úl ima ins ancia
de
plan ea ,
en los
casos
en que
p ocede,
la
cues ión p ejudicial (167/168).
El inicio
de un
p ocedimien o
de
in acción
en
es e supues o puede cob a
sen ido, en e o as posibles causas, pa a a o ece
la
adopción
de me-
didas legisla i as ap opiadas
o,
quizás,
de
medidas
de
ca ác e gene-
(164) Vid.
MERTENS
DE
WILMARS
y
VEROUGSTRAETE:
loe. ci . en no a 98, en págs. 389-
390.
(165) Resuel o
po
sen encia
de 27 de
oc ub e
de
1977
(as.
30/77, Recueil, 1977, págs.
1999
ss.,
conclusiones págs.
2015 ss., en pág.
2021).
(166) Sen encia
de 5 de
mayo
de
1970, Comisión
c.
Bélgica
(as.
77/69, Recueil,
1970,
págs.
237 ss.,
consid.
15, en pág. 244); y
sen encia
de 18 de
no iemb e
de
1970, Comisión
c. I alia
(as. 8/70,
Recueil,
1970,
págs.
961 ss.,
consid.
9, en pág. 967).
La CPJI
ya
había admi ido
la
impu abilidad
al
Es ado
de los
ac os
del
pode judicial
a
e ec os
de
engend a
la
esponsabilidad in e nacional
de
aquél
en su
sen encia
de 7 de
sep iemb e
de 1927 en el
asun o Lo us; CPJI, Se ie
A, n° 10, pág. 24.
(167)
MERTENS
DE
WILMARS
y
VEROUGSTRAETE:
loe. ci . en
no a
98, en pág. 390; id.
ambién Louis, J.-V.: «O d e publie communau ai e
e
in é e s
des
E a s dans
la
p océdu e
en cons a a ion
de
manquemen s»,
in
Miscellanea
W.J.
Cansho an
de
Mee sch,
ol. 2,
B uselas,
1972,
págs. 225-239,
en pág. 236.
(168) Ello
nos
conduce inciden alemen e
a
llama
la
a ención sob e
la
impo ancia
que iene
la
ju isp udencia
del
T ibunal Cons i ucional
-de
alcance
a mi
juicio incie o-
sob e
la
pe inencia
del
ampa o
en
caso
de
nega i a
del
juez
al
een ío p ejudicial
(sen encias
del TC.
111/93,
de 25 de
ma zo
de
1993,
y
180/93,
de 31 de
mayo
de
1993,
de
p óxima apa ición
en la
sección
de
documen os
del
Bole ín
de GJ).
890
LA RESPUESTA
DEL TUE AL
INCUMPLIMIENTO
DE LAS
SENTENCIAS
DEL
TRIBUNAL
DE
JUSTICIA...
al
po el
ó gano
de
gobie no
del
pode judicial
en el
Es ado miem-
b o conside ado (169).
En odo caso
la
doc ina
y la
p opia Comisión pa ecen mos a se
ge-
ne almen e con a ias
a que el
a ículo
169
incida
en
es e campo sob e
la base
de
di e sas conside aciones, en e
las que
des aca
la
i enunciable
e inexcusable independencia
del
pode judicial (170).
De odo
lo
an e io esul a, pues,
que la
Comisión
no
goza
de
plena
disc ecionalidad
en el
ma co
del
a ículo
169.1
(171), sino
que
es á
so-
me ida
al
p incipio
de
legalidad,
que
ae causa,
en
úl ima ins ancia,
del
a ículo
155.
Recapi ulando,
la
Comisión debe pues asegu a
el
espe o
del de echo comuni a io
—en los
casos
en que no
p oceda acudi
al
con ol
descen alizado
en la
aplicación
de
dicho o den ju ídico—
y así, a al-
a
de
p ocedimien os especiales aplicables
en
azón
de la
ma e ia, debe
ab i
una
ase
de
ins ucción
a la que
debe segui ,
a
al a
de
a eglo amis-
oso,
la
ape u a o mal
del
p ocedimien o
del
a ículo
169.1.
De nue-
o,
en
ausencia
de
a eglo amis oso
en la
ase
de
conciliación, debe
p o-
segui
el
p ocedimien o
en
cues ión, pues, como dije a
el
T ibunal
en
el asun o Esse i,
la
Comisión
no
puede
po la
ac i ud adop ada
en el p o-
cedimien o
del
a ículo
169
ele a
a un
Es ado miemb o
de sus
obli-
(169) No compa o pues la c í ica que hace
CAHIER
a
MERTENS
DE
WILMARS
y
VEROUGSTRAETE
espec o
de la
conside ación según
la
cual
la
acción
ex a . 169
cabe
en
unos casos ( iolación sis emá ica
po los
ibunales nacionales
del
de echo comuni a io...)
y
no en los
demás, conside ación
que
Cahie es ima ca en e
de
undamen o;
id.
CAHIER:
loe.
ci . en
no a
104, en pág. 8.
(170)
Vid.,
en e o os, doc ina
ci . en
no a
167, y
BARAV,
A.:
«Failu e
o
Membe
S a es
o
Ful il hei Obliga ions unde Communi y Law», C.M.L.R.,
1975, n° 3,
págs.
369-
383,
en
págs. 379-380.
El in o me Me chie s
de la
Comisión
de
Asun os Ju ídicos
del
Pa lamen o Eu opeo
ya
ponía
de
elie e hace
más de
ein e años
que
cualquie acción
ex a . 169 en los
casos
de
iolaciones
del a . 177 po los
ibunales nacionales
se
e ía au omá icamen e us ada
po
la
independencia
del
pode judicial en e
al
ejecu i o
(PE., Doc.
1969/1970,
n° 94).
La Comisión
ha
llegado
a
admi i ,
po su
pa e,
que el
ecu so
al a . 169 no
cons i uye
la base
más
ap opiada pa a asegu a
la
coope ación en e
las
ju isdicciones
y el
TJCE
(in
Cua o in o me anual
al
Pa lamen o eu opeo sob e
el
con ol
de la
aplicación
del
De echo
comuni a io (1986); DOCE,
C 338, 1987, pág. 33).
(171)
El
p opio
EVANS,
que
es ima
que a la
pos e
el
pode
de la
Comisión
en el
ma co
del
a . 169.1 es
disc ecional, admi e
no
obs an e
que al
disc ecionalidad
no es
absolu a
sino
que
consis e
en
ap ecia -pa iendo
del a . 155- el
medio
más
ap opiado pa a asegu a
la aplicación
del
de echo comuni a io, conclusión
que no
dis a
en
exceso
de la que
noso os
p oponemos;
Vid.
EVANS:
loe. ci . en
no a
147, en
págs. 455-456.
891
JAVIER DIEZ-HOCHLEITNER
gaciones, ni desconoce los de echos que pa a los pa icula es de i an
del T a ado (172). Cla o es á que en la base de oda es a cons ucción
se encuen a el pode de ap eciación de la Comisión espec o de la
exis encia de un incumplimien o, así como la ausencia de plazos y de
odo mecanismo de sanción an e a una e en ual acción a bi a ia de la
Comisión. F en e a ello sólo es a el con ol polí ico que sob e ella pueden
eje ce los Es ados miemb os y, sob e odo, el Pa lamen o eu opeo (173),
en un con ex o de anspa encia de la Comisión en su ac uación. T ans-
pa encia y con ol polí ico pueden se conside adas ga an ías su icien-
es,
siemp e que se eje zan cabalmen e.
Con odo, más allá de plan eamien os academicis as, la a i mación del
p incipio de legalidad en elación con el apa ado 1 del a ículo 169 me ece
se e enida a los e ec os de nues o es udio pues, como e emos, o ece un
juego no desdeñable en el ma co del nue o a ículo 171 que nos ocupa.
Vol amos po o a pa e al ecu so an e el T ibunal p e is o en el
apa ado 2 del a ículo 169. Tal ecu so ha sido concebido po el T a-
ado con ul ima a io (174), quizás po que un ecu so sis emá ico al
mismo, amén de ab i he idas en la sensibilidad polí ica de los Es a-
dos,
es a ía e icacia al sis ema a al a —has a la en ada en igo
del TUE— de un sis ema de sanciones (175). Se explica así, quizás,
el pode disc ecional de la Comisión pa a in e pone lo. Pe o ello no
qui a pa a que podamos suge i cie os lími es a la libe ad de ac-
ción de la Comisión. En odo caso, la Comisión debe ale se de su
pode disc ecional en el con ex o de la unción que le asigna el a ículo
155,
como ha señalado ce e amen e Ko a (176), debiendo pues ac-
(172) Sen encia de 27 de mayo de 1981 (ci . en no a 142, consid. 17, en pág. 1433).
(173) E! Pa lamen o eu opeo in i ó en 1983 a la Comisión a p esen a in o mes anuales
sob e el con ol de la aplicación del de echo comuni a io, in i ación que és a iene
a endiendo desde 1984 (Resolución de 9 de eb e o de 1983 sob e la esponsabilidad de los
Es ados miemb os en ma e ia de aplicación y obse ancia del de echo comuni a io; JOCE,
C 68, 14.3.83)
(174) Exp esión u ilizada po p ime a ez po el T ibunal a p opósi o del
p ocedimien o análogo del a . 88 del T a ado CECA, en la sen encia de 15 de julio de
1960,
I alia c. Al a Au o idad (ci . en no a 10, en pág. 692).
(175) Vid. en es e sen ido las conclusiones del Abogado Gene al Ka l Roeme en el
asun o de la Agencia de ap o isionamien o , esuel o po sen encia de 14 de diciemb e de
1971 (ci . en no a 8, págs. 1023-1038, en pág. 1026).
(176)
KOVAR,
R.: «La Commission, ga dienne des ai es» in La Commission el
l'éla gissemen de l'Eu ope», B uselas, 1974, págs. 9-83, en págs. 46-47.
892
LA RESPUESTA DEL TUE AL INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA...
ua de buena e. Desde es a pe spec i a, el ecu so a es a ul ima a io
puede en ocasiones esul a inexcusable (177). Reco demos la c í i-
ca que el T ibunal di igió a la Comisión en el asun o De enne II al
señala que la no in e posición po aquélla de un ecu so po incum-
plimien o había pe mi ido consolida una in e p e ación e ónea del
a ículo 119 del T a ado (178). Pod íamos ambién ae aquí de nue o
a colación las palab as del T ibunal en el asun o Esse i, e e idas
dos pá a os más a iba.
Lo que sí pa ece cla o, en odo caso, es que la Comisión debe ene
in e és en ac ua an e el T ibunal (179). Se á p eciso, en p ime luga ,
que el Es ado miemb o no se haya a enido al dic amen mo i ado en el
plazo ma cado po la Comisión. Sin emba go, dicho in e és pod á pe -
manece i o aún en el caso de un cumplimien o in ex emis po el Es ado
—al é mino del plazo ma cado en el dic amen mo i ado o an es de con-
clui el p ocedimien o an e el T ibunal—, ya sea pa a asegu a una de-
e minada in e p e ación de los T a ados y e i a nue as in acciones
análogas en el u u o, o bien simplemen e, como imos, pa a es able-
ce la base de una esponsabilidad del Es ado po los daños ocasiona-
dos (180).
ii.
La disc ecionalidad de la Comisión en el ma co
del nue o a ículo 171
No cabe duda que la ac uación de la Comisión an e un supues o de
inejecución po un Es ado miemb o de una sen encia del T ibunal es á igual-
men e p esidida, en los é minos que p ecisamos en el epíg a e an e io ,
po los p incipios de legalidad — espec o de la ape u a del p ocedimien o
p econ encioso—, y de opo unidad —en elación con la in e posición de
un nue o ecu so an e el T ibunal. Ello es así po cuan o, como imos, el
p ocedimien o de in acción en es e supues o iene igualmen e su base en
(177) B.
AUBENAS
habla de una «obligación mo al» (m «Quelques considé a ions su
les in ac ions con e les T ai es de Pa is e de Rome», R.M.C., n° 127, 1969, págs. 458-
464,
en pág. 463).
(178) Sen encia de 8 de ab il de 1976 (as. 43/75, Recueil, 1976, págs. 455 ss., consid.
49 ss., en págs. 478 ss.).
(179) Vid. a es e espec o
SCHERMERS
y
WAELBROECK:
op. ci . en no a 11, pág. 298.
(180) Vid. sup a epíg a e II.A.c) de es e abajo.
893