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Una política de competitividad industrial para la Unión Europea. Suplemento 3/94 del Boletín de la Unión Europea

Comisión Europea

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**• *•* n Europea Comisión Europea Suplemento 3/94 Una política de competítividad industrial para la Unión Europea Suplementos 1994 1/94 Programa legislativo de la Comisión para 1994 Resolución del Parlamento Europeo sobre el programa legislativo de 1994 Declaración del Consejo sobre el programa legislativo de 1994 Declaración común del Parlamento Europeo y de la Comisión sobre el programa legislativo de 1994 2/94 Informe sobre Europa y la sociedad global de la información Informe provisional sobre redes transeuropeas Informe sobre la evolución del empleo Conclusiones de la presidencia del Consejo Europeo de Corfú sobre el Libro blanco 3/94 Una política de competitividad industrial para la Unión Europea Boletín de la Unión Europea Suplemento 3/94 Una política de competitividad industrial para la Unión Europea Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones Documento redactado sobre la base del documento COM(94) 319 final UNION EUROPEA Comisión Europea Una ficha bibliográfica figura al final de la obra. Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas, 1994 ISBN 92-826-8838-0 © CECA-CE-CEEA, Bruselas · Luxemburgo, 1994 Reproducción autorizada, excepto para fines comerciales, con indicación de la fuente bibliográfica. Printed in Belgium Indice Resumen y conclusiones 5 Introducción 1 1 A. Objetivo 11 Β. Acervo 11 C. Los nuevos retos 13 D. La creación de nuevos puestos de trabajo 15 1. La competitividad industrial de la Unión Europea 17 A. Reforzar la competitividad de la Unión Europea en la economía global 17 /. Lfl situación competitiva de la industria europea 18 2. Los conocimientos y los recursos humanos 19 3. El desarrollo de las redes transeuropeus y la mejora de la organiza ción productiva 20 4. Cohesión económica ν social y competitividad industrial 21 5. Ut experiencia científica y tecnológica 22 B. Dar prioridad a los mercados en desarrollo 23 /. El potencial industrial de la Unión Europea en los mercados en desarrollo 23 a) Ventajas y desventajas de la Unión Europea en los mercados globales 23 b) Los ejes del crecimiento: ejemplos 23 2. L« explotación de la tradición industrial de la Unión Europea 25 a) Condiciones de competitividad en los mercados que lian alcanzado su madurez 25 b) Valorización de la estructura industrial tradicional 25 II. Actuaciones prioritarias 26 A. Fomentar la inversión inmaterial 26 B. Desarrollar la cooperación industrial 28 C. Garantizar una competencia equitativa 31 D. Modernizar la función de los poderes públicos 35 S. 3/94 Anexos Anexo I. Análisis del estado de la industria europea 41 A. Diagnóstico de los resultados de la industria 41 B. Posición relativa de los Estados miembros 41 C. Opinión de la industria 42 D. Competitividad, coste de los factores y deslocalización 42 E. Competitividad y estrategias de diferenciación 44 F. Importancia de las industrias de servicios 44 G. Situación de los resultados de la industria manufacturera 45 Anexo II. Cuadros estadísticos 49 Anexo III. Gráficos 63 S. 3/94 Resumen y conclusiones 1. El crecimiento y la reactivación en la Unión Europea sólo pueden consolidarse sobre la base de una industria competitiva, eficaz e innovadora. La Unión debe seguir siendo un espacio atractivo para la producción e inversión. En su Libro blanco sobre crecimiento, competitividad y empleo, calificado por el Consejo de punto de referencia para la intervención de la Unión Europea y de sus Estados miembros, la Comisión recomienda un enfoque industrial basado en un objetivo de competitividad global. Este enfoque tiene por objeto consolidar la posición de la Unión en los mercados con proyección de futuro, generadores de empleo y de valor añadido. 2. La industria europea ha incrementado notablemente su competitividad en los últimos años tanto en el ámbito comercial como en los sectores de la investigación y de la estructura financiera de sus empresas. Sin embargo, al iniciar un proceso de reestructuración e innovación sin precedentes, la industria europea se enfrenta con: D una competencia internacional cada vez más intensa; D importantes cambios de las condiciones en que se desarrolla la competencia industrial, especialmente como consecuencia de la aparición de la sociedad de la información y de las incertidumbres sobre el entorno en que debe desenvolverse; D las adaptaciones industriales necesarias en las regiones menos desarrolladas; D la insuficiente capacidad de las grandes redes europeas (telecomunicaciones, energía, transportes, etc.) para beneficiarse plenamente del gran mercado que, pese a una mayor integración, sigue caracterizándose por su gran diversidad y un funcionamiento aún insatisfactorio; D una serie de innovaciones tecnológicas cuya conjunción (informática, biotecnología, nuevos materiales, etc.) conduce a un crecimiento de la inversión inmaterial (formación, investigación, patentes, etc.) más rápido que el de la inversión material. 3. El Tratado de la Unión Europea insta a la Comunidad y a sus Estados miembros a que velen por que, cumpliendo el principio de subsidiariedad, se reúnan las condiciones necesarias para que la industria de la Comunidad resulte competitiva. La Comisión considera que este objetivo debe perseguirse de forma rigurosa y dinámica con el fin de crear y atraer nuevos puestos de trabajo a Europa. Si bien corresponde en primer lugar a las empresas intentar ser competitivas en el mercado, los poderes públicos deben por su parte garantizar la coherencia de todas las medidas que puedan incidir de forma positiva en la eficacia industrial. 4. La Comisión presentó a tal fin este documento titulado «Una política de competitividad industrial para la Unión Europea», que se fundamenta en los principios de la política industrial en un entorno abierto y competitivo adoptados en 1990, sobre la base de cuatro prioridades: el fomento de la inversión inmaterial, el desarrollo de la cooperación industrial, el aumento de la competencia y la modernización de la función de los poderes públicos en el sector industrial. La Comisión ha diseñado las medidas correspondientes a esas prioridades y se propone iniciar de inmediato la aplicación de las que son de su competencia directa. Ha presentado ya algunas de sus propuestas en la comunicación titulada «Hacia la sociedad de la información en Europa: plan de actuación», elaborada tras el informe titulado «Europa y la sociedad de la información planetaria», presentado en mayo de 1994 por el grupo de alto nivel presidido por el Sr. Bangemann. La Comisión propone a todas las partes interesadas una actuación concertada a fin de garantizar un rápido resultado de todas las iniciativas necesarias, que se articulan en torno a las siguientes directrices y disposiciones operativas: Fomento de la inversión inmaterial La Comisión: D concederá mayor prioridad a la inversión inmaterial dentro de las distintas políticas que S. 3/94 ? contribuyen a la ayuda a la inversión y considerará la mejora de la formación profesional y el fomento de los recursos humanos como objetivos prioritarios, cumpliendo el principio de subsidiariedad: D de acuerdo con los compromisos contraídos en el cuarto programa marco comunitario de investigación y desarrollo (1994-1998), procurará que se tengan más presentes las necesidades del mercado en la política de investigación, principalmente para lograr una mayor concertación con los agentes económicos: D aplicará un enfoque integrado a la valorización de la propiedad intelectual. Desarrollo de la cooperación industrial La Comisión: D determinará los obstáculos que se oponen a la cooperación industrial en la Unión y con el exterior, adoptará las medidas necesarias para facilitarla y procurará que las empresas tengan fácil acceso a la información y a la asistencia necesarias para sus iniciativas; D apoyará a la organización de mesas redondas industriales que permitan determinar y explotar los intereses comunes de la industria europea y sus socios; D propondrá el desarrollo de mecanismos de apoyo, utilizando soluciones de tipo «garantías parciales» a la inversión, y de los conocimientos técnicos adecuados al desarrollo de operaciones que presenten un interés comunitario; D presentará propuestas concretas de cooperación industrial con determinados socios de la Unión, como por ejemplo los países de Europa central y oriental, América latina y la cuenca mediterránea, con los que existen relaciones tradicionales, y algunos países asiáticos; D velará por que los instrumentos de que dispone se utilicen de forma conjunta y estrechamente coordinada en favor de la cooperación industrial. librios regionales, analizando rápidamente las adaptaciones posibles del mecanismo de control de las ayudas. Igualmente está de acuerdo para agilizar los mecanismos de control de los casos menos importantes; D revisará los criterios de evaluación de las ayudas, simplificará las normas, refundirá ciertos textos y facilitara las posibilidades de hacer observaciones de terceros competidores; D aumentará la coherencia entre las normas aplicables a las ayudas estatales y las de financiación comunitaria: incluso las de carácter no estructural: D intentará la solución de los problemas todavía pendientes al termino de la Ronda Uruguay; D acordará prioridad a la lucha contra el fraude, en particular en lo que respeta a las reglas de origen de los productos; D presentará propuestas de desarrollo de normas de competencia internacionales; D creará un banco de datos sobre los obstáculos para el correcto funcionamiento de los mercados y un mecanismo de evaluación industrial que permita señalar los problemas que se plantean a las empresas europeas en el sector industrial, en el mercado de terceros países; D continuará el perfeccionamiento de la estructura de la tarifa aduanera común a fin de mejor tomar en cuenta los intereses industriales de productores y utilizadores: D examinará las posibilidades de aplicación de los instrumentos de política comercial a los servicios y la coordinación de los sistemas de fomento de las exportaciones; D proseguirá activamente su política de eliminación de las distorsiones de la competencia a escala interior e internacional. Modernización de la función de los poderes públicos en el sector industrial Consolidación de la competencia La Comisión: D consolidará la política de reducción de las ayudas públicas teniendo en cuenta los desequi- La Comisión: D apoyará la labor del grupo sobre simplificación legislativa y administrativa creado a petición del Consejo Europeo y seguirá intentando agilizar sistemáticamente los procedimientos aumentando al mismo tiempo su transparencia: S. 3/94 D examinará las posibilidades que ofrece el Tratado para eliminar las disparidades legislati vas, administrativas o reglamentarias que supo nen un problema para las empresas; D utilizará las posibilidades que ofrecen los instrumentos comunitarios, y especialmente los fondos estructurales, para facilitar el desarrollo de actividades industriales competitivas en la Unión, sobre la base de las peculiaridades regionales; D fomentará la cooperación administrativa entre los Estados miembros y la Comisión a fin de resolver las dificultades que se plantean a las empresas a la hora de beneficiarse de su derecho de acceso al mercado interior; D examinará cómo se pueden mejorar los mecanismos de decisión, inspirándose en la experiencia adquirida en la Unión y en los países socios. 5. De acuerdo con el Tratado, la Comisión adoptará cuantas iniciativas resulten adecuadas para fomentar la coordinación de las medidas nacionales y comunitarias, destinadas a incre mentar la competitividad industrial. Prioridades de la política de competitividad de la Unión Europea 7. Fomentar la inversión inmaterial Objetivos D Ζ Ζ Ζ Ζ D D Adaptar la formación profesional a las necesidades Favorecer una mayor participación de los interlocutores sociales en la búsque da de nuevas formas de organización del trabajo Favorecer la aparición de nuevos mer cados, de nuevas modalidades de for mación y de productos de máxima cali dad Utilizar la inteligencia económica Aumentar la capacidad de prever la evolución de la tecnología y de los mercados Garantizar el desarrollo y la valoriza ción de la I+D Fomentar un desarrollo industrial soste nible Medidas • • • • • • • • • Fomento de la inversión inmaterial en el contexto del apoyo a la inversión en general: examen de las distintas posibilidades de tener más en cuenta los activos inmateriales, especialmente desde el punto de vista fiscal Intensificación de la labor de investigación:  teniendo en cuenta en mayor medida las necesidades del mercado en la política de I+DT:  modernizando los planteamientos para obtener una mayor eficacia de la investigación en el sector industrial;  facilitando la creación de agrupaciones de empresas europeas Fomento de la calidad Mayor integración de los planes de formación profesional en las demás políticas Implantación de un entorno jurídico favorable a la investigación Desarrollo de una tecnología propia e incentivos económicos Implantación de nuevas formas de organización del trabajo y mejora del entorno fiscal especialmente en las PYME Ampliación del diálogo social Utilización racional de las estadísticas S. 3/94 que su propia competitividad resulta cada vez más sensible debido a la interdependencia cada vez mayor de la economía de los distintos países, lo que viene a confirmar la importancia que conviene conceder al problema de la «deslocalización» de las empresas y al de las relaciones entre las grandes empresas y sus .subcontratantes, que son a menudo pequeñas y medianas empresas. La estrategia de las empresas y las decisiones que adopten en el reparto internacional de su producción desempeñan ahora un papel más importante en la evolución del comercio que las medidas tradicionales de la política comercial (más del 50% de los intercambios entre los países de la «tríada» se realiza entre empresas). D Además, la importancia de las fluctuaciones monetarias, que durante los últimos años ha provocado variaciones que oscilan entre el 50 y el 100% de los tipos de cambio entre las divisas de los Estados de la Unión Europea, los Estados Unidos y Japón, constituye un potente estímulo para incitar a las empresas a aproximar la producción a los mercados.' Son las empresas las que deben reaccionar en primer lugar ante estos cambios que requieren también la actualización de las políticas que inciden en la competitividad. Como lo subraya el Libro blanco, las condiciones para una competitividad duradera pasa en particular por el restablecimiento de un marco macro-económi- co estable que permita un crecimiento sostenido y creador de empleos. En ese entorno, las empresas y los consumidores pueden actuar de forma previsible, aligerando por lo tanto el coste de las operaciones económicas. La mejora de la coordinación de las políticas económicas reforzará la estabilidad de los tipos de cambio. Estas deben tener en cuenta al mismo tiempo el objetivo ineludible de la creación de empleo, la aceleración de la evolución industrial y los nuevos temas de debate, como la deslocalización de las actividades industriales. Todo ello demuestra hasta qué punto es importante para la competitividad de la industria europea que la Unión se provea de una moneda única, de acuerdo con el calendario previsto en el Tratado. D La nueva dimensión del mercado interior, que pasa de la fase de implantación a la de funcionamiento efectivo y eficaz Ya no se trata sólo de dolar a la Unión Europea de una normativa que suprima los obstáculos comerciales, sino de hacer funcionar un mercado en el sentido estricto del término, lo que supone la liberalización de los servicios financieros, una desregulación continua de determinados sectores para permitir el acceso efectivo a los mercados, más flexibilidad en el mercado laboral, la reducción de las disparidades fiscales que provocan la fragmentación de los mercados y una aceptación abierta y confiada por los Estados miembros del reconocimiento recíproco de las normas. El mercado interior presenta además una nueva dimensión gracias a la aparición de las grandes redes y, en particular, de las infraestructuras de telecomunicaciones y de transporte de energía, siendo la disminución de las tarifas un factor determinante para el aumento de la competitividad industrial. A este respecto, el papel de los poderes públicos será fundamental, por sus responsabilidades en lo que respecta al entorno normativo y en cuanto inversores y compradores en determinados sectores. Las recomendaciones del informe titulado «Europa y la sociedad de la información planetaria», elaborado a solicitud del Consejo Europeo por el grupo de alto nivel que trabaja sobre la sociedad de la información y que preside el Sr. Bangemann, lo demuestran claramente. D El aumento de las privatizaciones, la búsqueda de modos de regulación más eficaces y el nuevo papel de los servicios públicos: la mayoría de los Estados miembros,2 interesados en aumentar la eficacia económica, han emprendido políticas de privatización de las actividades industriales, de reducción de los costes que las distintas regulaciones imponen a la industria y de modernización de los servicios públicos. Es preciso favorecer todas las medidas que contribuyan a incrementar la productividad global de la economía de la Unión Europea, teniendo en cuenta la experiencia y las peculiaridades nacionales. Véase cuadro I del anexo II. 2 Véase, por ejemplo, el Libro blanco británico titulado «Competitiveness — Helping Business to win», HMSO. mayo de 1994. 14 S. 3/94 D. La creación de nuevos puestos de trabajo La recuperación del empleo y la consolidación de la reactivación del crecimiento sólo pueden desarrollarse en la Unión Europea sobre la base de una industria eficaz e innovadora que opere en un marco reglamentario eficaz y de un modo de desarrollo más generador de puestos de trabajo. Hay que garantizar que la Unión Europea siga siendo un espacio de producción atractivo para las inversiones, incluidas las procedentes de terceros países. ' Al adoptar el Libro blanco como referencia para la actuación de la Unión Europea y sus Estados miembros, el Consejo Europeo ha apoyado un enfoque del desarrollo industrial basado en la competitividad global como factor de crecimiento y de creación de empleo y orientado hacia el objetivo de una mayor presencia de la Unión Europea en los mercados con proyección de futuro, principalmente en los de las telecomunicaciones, la información, la biotecnología, la protección del medio ambiente, los nuevos materiales y la energía. En los sectores que requieren el uso permanente de las nuevas tecnologías es donde las perspectivas de empleo son más prometedoras, especialmente a través de las PYME, sobre todo si el desarrollo industrial va acompañado de la aparición de los servicios adecuados. El «programa integrado sobre las PYME», propuesto recientemente por la Comisión, refleja la importancia de la atención que merece la contribución de esas empresas a la competitividad industrial global. También en estos sectores tienen los poderes públicos un papel especial, no sólo porque los Estados miembros y la Unión Europea son al mismo tiempo inversores y clientes, sino también porque el mercado —y concretamente la demanda potencial— depende de sus esfuerzos por promover proyectos piloto y orientar las decisiones en materia de infraestructuras de sanidad, transporte o protección del medio ambiente. Tal como demuestra la reflexión sobre la sociedad de la información, es indispensable proceder a la reorientación de determinadas políticas comunes en materia de: D investigación, la cual debe tomar en consideración las necesidades de la industria en fases más precoces, como ya se hizo en la elaboración del cuarto programa marco comunitario de investigación y desarrollo: D formación profesional y enseñanza posterior en materia de nuevas tecnologías; D política comercial común, para establecer condiciones de competencia internacional realmente equitativas. Así pues, la comunicación presenta, en primer lugar, una evaluación microeconómica del potencial competitivo de la industria de la Unión Europea en el contexto de una economía globalizada para esos mercados en desarrollo, que constituyen una importante fuente de empleo.2 En su segunda parte y sobre la base de esa evaluación, la comunicación define los cuatro ejes fundamentales de una política de competitividad de la Unión Europea adaptada a los imperativos del cambio tecnológico: 1) fomento de la inversión inmaterial, 2) desarrollo de la cooperación industrial, 3) establecimiento de una competencia leal a escala interior e internacional, y 4) modernización de la función de los poderes públicos. Véase sobre este tema el informe del Gobierno federal alemán sobre el porvenir del espacio industrial de Alemania y sobre la forma de preservarlo, BMWi. n" 338. El anexo I ofrece un análisis actualizado del estado de la industria europea en relación con la comunicación de 1990, según se desprende de los últimos datos disponibles y, en particular, del «Panorama de la industria comunitaria» trazado cada año por la Comisión con la colaboración del conjunto de las asociaciones profesionales. S. 3/94 I. La competitividad industrial de la Unión Europea La industria genera más de un tercio del valor añadido de la Unión Europea y cerca de un empleo de cada tres procede de la industria manufactera Es necesario que la industria sea eficaz e innovadora para conseguir que Europa vuelva a un crecimiento económico sostenido y a crear empleo. Además, numerosas nuevas prestaciones de servicios dependen directamente de la actividad industrial. La innovación y la inversión industriales son vehículos esenciales del progreso hacia otros aspectos importantes, como la educación, la sanidad y la protección del medio ambiente, en los que los poderes públicos deben desempeñar un papel fundamental. Un objetivo central debe ser, por lo tanto, que Europa siga siendo un polo de atracción para la industria. Dentro del buen funcionamiento de una economía de mercado, la búsqueda de la competitividad industrial se basa principalmente en las empresas. Para asumir sus responsabilidades, los poderes públicos deben contribuir al desarrollo de los mercados con futuro y prever los ajustes con tiempo en vez de sufrir sus consecuencias. Así pues, es conveniente poner de relieve las ventajas de la Unión Europea, tanto para fomentar su presencia en los mercados en desarrollo como para establecer las condiciones más favorables posibles a la transición industrial hacia el siglo XXI. Reforzar la competitividad de la Unión Europea en la economía global La competitividad es un concepto complejo que suscita numerosos debates entre los economistas.1 Según la definición de la OCDE, se trata de la capacidad de las empresas, industrias, regiones, naciones o zonas supranacionales, expuestas a la competencia interna cional, para obtener con los factores de producción un ingreso y un nivel de empleo relativamente elevados con carácter duradero. Más concretamente, a largo plazo, la mejora de la competitividad pasa por la mejora de la productividad global. En concreto, una tasa de crecimiento de la productividad del trabajo elevada es esencial para mejorar la competitividad en los mercados abiertos a la competencia internacional y permite a largo plazo el aumento del nivel de vida doméstico y la creación de nuevos empleos. En fin, una productividad elevada permite explotar mejor las ventajas competitivas, que ya no se limitan a la dotación de recursos naturales en la economía y competencia mundial. Teniendo en cuenta los múltiples elementos necesarios para evaluar la competitividad y la importante influencia de las fluctuaciones monetarias, las afirmaciones de carácter global relativas a la competitividad son poco significativas. Con respecto a la última década y, en particular, al periodo desde 1990, son dignos de mención los aspectos siguientes: ■ La productividad aparente del trabajo en la industria manufacturera ha progresado más rápidamente en los Estados Unidos y Japón que en la Unión Europea. 1 Véase a este respecto los análisis del último Informe Económico Anual de la Comisión. S. 3/94 17 ■ El coste del trabajo ha aumentado con menor rapidez en la Unión Europea que en los Estados Unidos y Japón, si bien ha evolucionado de forma muy distinta según los Estados miembros. ■ La industria europea está menos presente que la estadounidense o la japonesa en los mercados con tecnología avanzada y gran potencial de crecimiento. Aparte de estos indicadores, que reflejan una realidad muy compleja, hay que señalar que la competitividad depende de elementos mucho más variados y cualitativos, respecto a los cuales la Unión Europea se encuentra en una posición más favorable de lo que parece. 1. La situación competitiva de la industria europea Los principales indicadores de la evolución de la competitividad industrial de la Unión Euro pea ponen de relieve situaciones contrastadas, tanto en lo que respecta a los mercados como a las ventajas e inconvenientes respectivos de los distintos Estados miembros o de la Unión en su conjunto. Ello se debe al hecho de que varias industrias tradicionales y sectores punteros nacionales están en crisis, mientras aparecen otros agentes económicos e industrias que ofrecen un conte nido de valor añadido a menudo superior. Los cambios industriales y el incremento de la competencia mundial generan sentimientos de inseguridad y pesimismo que aumentan al ir acompañados de un crecimiento lento y una crisis de determinados valores de referencia. Durante los últimos años, la competitividad industrial de la Unión Europea ha mejorado en varios aspectos: D Las exportaciones de mercancías volvieron a crecer hasta alcanzar en 1993 un 9% del PIB en el caso de las exportaciones a terceros países y un 13% en el de las exportaciones intracomu nitárias. A este respecto ha de observarse que, con la creciente integración de las economías en la Unión Europea, se produce un fenómeno de sustitución del comercio con el resto del mundo por el comercio entre los Estados miembros. ' D La balanza comercial de la Unión Europea que, después de ser negativa en 1980 { 2.7% del PIB), se recuperó a principios de los ochenta (0,5% del PIB en 1986), volvió a deteriorarse a finales de esa década (0,8% del PIB en 1992).: registrando de nuevo unti mejora a principios de los noventa.' La balanza comercial entre la Unión Europea y los Estados Unidos.4 que pasó a ser deficita ria a finales de los años ochenta, mejoró notablemente a principios de los noventa: el déficit comercial de la Unión Europea frente a los Estados Unidos se ha reducido un 90 %, pasando de 21 000 millones de ecus en 1991 a 2 000 en 1993. Al mismo tiempo, el déficit comercial de la Unión Europea con Japón se ha reducido casi un 17%, al pasar de 30 000 a 25 000 millones de ecus, mientras que el existente entre los Estados Unidos y Japón ha aumentado de 35 100 a 50 700 millones de ecus, es decir, casi un 45%. En 1991, el déficit comercial de la Unión Europea con Japón equivalía al 85% del de los Estados Unidos. En 1993, ascendía apenas a un 49%. D El esfuerzo de investigación y desarrollo de las empresas de la Unión Europea ha progre sado con más rapidez que el de sus competido res americanos y japoneses: de las 50 empresas con mayor inversión en investigación de cada una de las tres zonas, el porcentaje de gastos de esa partida en relación con el volumen de negocios se duplicó entre 1984 y 1992 en las empresas europeas, alcanzando un 4,5% en 1992, mientras que creció menos del 40% en las empresas japonesas que, no obstante, pre véase el cuadro n" 5 del anexo Véase el cuadro n" 6 del anexo II. Las previsiones de la OCDE confirman el cambio radical registrado en el comercio mundial: Europa pasa de una situación deficitaria a principios de los años noventa a una situación excedentária en 1994. mientras que el déficit americano sigue creciendo y el excedente de Japón aumenta rápidamente. El análisis del comercio triangular entre los tres socios revela un predominio de los intercambios comerciales transatlánticos y transpacíficos (véase el cuadro n" 4 del anexo III. S. 3/94 sentan el nivel de inversión más elevado (5.8% en 1992) y menos del 30% en las empresas estadounidenses (3,7% en 1992).' D La tasa media de endeudamiento a largo plazo de las empresas europeas sigue siendo notablemente inferior a la de sus competidores; su índice de rentabilidad es. en general. mejor. D La evolución del coste unitario del trabajo en la Unión puede compararse favorablemente con la de sus principales competidores: de 1980 a 1993. los costes salariales unitarios reales registraron una disminución mucho más notable en la Unión ( -9,7%) que en los Estados Unidos ( - 1,2%) y Japón (-8,3%). No obstante, una serie de desventajas persisten o se han agravado: D Aunque sigue siendo mayor que la de los Estados Unidos y Japón, la parte del mercado correspondiente a la Unión Europea en las exportaciones mundiales de productos manufacturados ha disminuido.: D La especializado!! de la Unión en productos de tecnología avanzada y su presencia en los mercados en fuerte crecimiento siguen siendo inferiores a las de sus dos grandes competidores. D El comercio comunitario de productos de alta tecnología es deficitario desde 1986, y este déficit resulta especialmente preocupante en los mercados más directamente afectados por la aparición de la sociedad de la información. D La productividad de la industria europea ha progresado con más lentitud que la de la industria de Japón y de los Estados Unidos. D El esfuerzo de investigación y desarrollo apoyado por los poderes públicos de la Unión es mucho más disperso que en los Estados Unidos o Japón. Si bien la competencia en el sector de la I + D puede acelerar el progreso técnico y la innovación en las empresas, los poderes públicos deben, por su parte, procurar que los limitados recursos de que disponen se utilicen de manera óptima, especialmente favoreciendo la cooperación. Véase el cuadro n" 18 del anexo II. La parte del comercio mundial correspondiente a las exportaciones de la Unión Europea pasó del 29 % en 1980 al 25% en 1986 y al 24 7c en 1992. En este último año. las exportaciones de los Estados Unidos y Japón representaron, respectivamente, un 17,3 7o y un 16,6 7c del comercio mundial (véase el gráfico n" 3 del anexo III); Para afrontar esta situación, la Unión Europea dispone de una serie de bazas nada desdeñables. 2. Los conocimientos y los recursos humanos La Unión Europea debe ser competitiva en los mercados mundiales en lo que atañe a la calidad, el diseño y la Habilidad y capacidad de suministrar productos. Estos factores son más importantes para el éxito de las exportaciones que los costes de producción y suponen una inversión en recursos humanos, en flexibilidad interna y externa y en métodos de gestión e intervención de los poderes públicos. El proceso de cambio estructural seguirá desarrollándose a ritmo acelerado y, por otro lado, el número de puestos de trabajo probablemente vaya a descender en los sectores tradicionales y aumentar lentamente en las actividades nuevas. La Unión Europea debe, por lo tanto, encontrar los medios necesarios para generar nuevos puestos de trabajo, apoyando al mismo tiempo la formación, el asesoramiento y la ayuda a los que pierdan su empleo debido a los cambios estructurales. La riqueza de las naciones reside cada vez más en el aprovechamiento de la información y del saber gracias al enorme progreso de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones. Las perspectivas de desarrollo de las tecnologías, los productos (teléfonos y ordenadores, televisores, lectores de discos interactivos y combinaciones de estos elementos), los programas (soportes lógicos, bases de datos, programas audiovisuales, etc.) y sus servicios y redes asociadas están estrechamente unidas. La Unión Europea ocupa fuertes posiciones competitivas en varios de estos sectores, y dispone de todos los medios para mantenerse en ellas o conquistar segmentos de mercado importantes (por ejemplo, el mercado del GSM, creado a partir de una norma europea). La principal baza de la Unión Europea a la hora de aumentar su competitividad estriba en su capacidad para crear y aprovechar los conocimientos gracias al elevado potencial de la mano de obra y al consenso social que permite valorizarlo. La participación de los interlocutores sociales en la gestión del cambio económico y social constituye, pues, un elemento fundamental del modelo social europeo y su con- S. 3/94 19 tribución a la modernización de las relaciones laborales es un importante factor de cohesión y de mayor eficacia. Las consecuencias de la rápida aparición de la sociedad de la información en todos los aspectos de la vida económica, industrial y social hacen que resulte más importante que nunca la capacidad de las personas para desarrollar y gestionar sus conocimentos. En el cuarto programa marco comunitario de investigación y desarrollo está ya previsto el desarrollo de la formación y de la movilidad de los investigadores, incluidos los de la industria. Es preciso desarrollar las infraestructuras y el entorno que permitan: D estimular el espíritu empresarial. D elevar los niveles de formación de los recursos humanos, D asumir el cambio industrial, D asimilar las nuevas tecnologías. D acelerar la difusión de las innovaciones. D hacer posibles las reorganizaciones necesarias para aumentar la eficacia industrial y el valor añadido de los productos comunitarios. 3. El desarrollo de las redes transeuropeas y la mejora de la organización productiva El hecho de que la creación de riqueza dependa cada vez más de lo inmaterial hace que la economía sea mucho más fluida y volátil. La movilidad de los factores y la capacidad para combinarlos eficazmente son, por lo tanto, más importantes que la dotación de materias primas en las condiciones de competencia mundial entre empresas y naciones. La lógica de las condiciones geográficas, en la que se basa la mayoría de las políticas que influyen en la competitividad industrial, debe ser sustituida progresivamente por una lógica basada en las redes a escala mundial. La rápida creación de grandes redes integradas que permitan eficazmente la circulación de personas, bienes, servicios, información y energía dentro de la Unión Europea y enlacen con el exterior es un factor fundamental para la competitividad industrial. La red de oleoductos constituye un buen ejemplo de la aportación potencial de la integración de las grandes redes a la competitividad. Al no disponer aún de una red integrada de oleoductos, la industria de la Unión Europea funciona actualmente en condiciones menos favorables que la de Norteamérica que cuenta con este tipo de red. La creación de una gran red europea de oleoductos supondrá un medio de transporte seguro, reducirá la congestión de la red vial y contribuirá, por lo tanto, a aumentar la competitividad de la industria europea. El coste de la energía no sólo afecta a las industrias con gran consumo, sino también a la industria en su conjunto debido, por ejemplo, a la influencia de los precios de la energía en los costes de transporte. Sólo un mercado abierto en el que los que compren energía puedan elegir la forma de energía que desean y los proveedores más eficaces podrá generar precios más competitivos. La realización del mercado interior de la energía tiene más interés que nunca. Con mejores condiciones de organización —que concedan un amplio espacio al espíritu empresarial, al trabajo en equipo y a la cooperación— será posible incrementar la productividad global y el valor añadido. Para ello deberán utilizarse eficazmente todas las posibilidades ofrecidas por las tecnologías de la información y de la comunicación y establecerse relaciones mucho más estrechas entre productores y usuarios. Las empresas privadas y públicas deben redefinir constantemente sus modos de organización y sus estrategias, lo que ha dado lugar al concepto de BPR (business process re-enginee- ring). Todos los sistemas administrativos deben adaptarse para aumentar su eficacia, transparencia y coordinación. Por consiguiente —y este es el eje en torno al que se articula el debate sobre la sociedad de la información—, las condiciones de acceso a la información, a las redes por las que se difunde y a los servicios que facilitan su uso desempeñan un papel cada vez más importante en materia de competitividad industrial. La disponibilidad y la calidad de las infraestructuras y de los servicios de telecomunicaciones (incluidos los de gran valor añadido, como bases de datos, etc.) y, sobre lodo, el descenso de sus costes y el desarrollo de nuevas oportunidades de mercado son ahora factores esenciales de la futura competitividad de la Unión Europea. 20 S. 3/94 La industria sigue estando en el centro de los procesos productivos y debe seguir desempeñando un papel fundamental en la economía europea. La eficacia de la inversión productiva depende cada vez más de la inversión inmaterial (I + D, formación, planes comerciales, programas informáticos, etc.) que lleva asociada. Esta inversión representa ya más de la mitad de la inversión material. Según esta evolución, se considerará inversión cualquier gasto que mejore la futura capacidad de beneficio del activo existente. La estrategia de las empresas y de las políticas públicas debe tenerlo en cuenta. La Unión Europea dispone del espacio territorial más rico y variado del mundo por la calidad de sus infraestructuras, su modo de vida y su medio ambiente, así como por su diversidad cultural. Ésta es una ventaja considerable que puede aprovecharse mejor con un enfoque más concertado de la ordenación y gestión territorial de este espacio, que tenga en cuenta también la necesidad de interconexión con los demás conjuntos económicos y, en particular, con aquéllos cuya proximidad geográfica y cultural constituye una ventaja suplementaria. 4. Cohesión económica y social y competitividad industrial Actualmente las regiones que se benefician del Fondo de Cohesión se encuentran sometidas a varios desafíos que provienen de la finalización del mercado interior, de la apertura comercial ligada al GATT y de la apertura de la Comunidad a las economías de los países del este europeo. Para responder a estos desafíos, es necesario que el objetivo de competitividad industrial se integre en la estrategia económica de estas regiones e inversamente que tome totalmente en cuenta la política de cohesión. Una pérdida de potencial económico de la Unión está originada por una concentración territorial importante de la actividad industrial innovadora. Esta tendencia hacia la concentración no tiene nada de ineluctable: la competitividad futura debería jugarse mucho menos sobre las economías de escala y las grandes series y mucho más sobre la capacidad de combinar las informaciones pertinentes y en dominar una difusión adecuada, ofreciendo posibilidades descentralizadas de crecimiento. En la práctica, la interacción entre la política de competitividad industrial y el objetivo de cohesión significa que la política de competitividad industrial puede ofrecer de inmediato un análisis que participe de los ejes fundamentales de la competitividad futura, tales como los expuestos en este documento. Esto puede llevar a ciertas regiones a reexaminar bastante profundamente su orientación actual, como está ocurriendo ya por ejemplo en las discusiones conjuntas sobre la nueva generación de los marcos comunitarios de apoyo. Por su parte, los fondos estructurales pueden contribuir a la creación de nuevos empleos, no sólo por el desarrollo de empleos de valor en las regiones menos favorecidas, sino también por la promoción de mercados en desarrollo en esta parte de la Unión. Sin embargo, la realidad de la diferencia existente entre la situación de las regiones menos desarrolladas ' y la de las demás demuestra que la globalización y la cohesión pueden ser factores contrarios. Por consiguiente, la Unión Europea debe procurar que la competitividad industrial y la cohesión económica se refuercen recíprocamente. El aumento de la cohesión económica y social puede tener consecuencias externas que aumenten la eficacia del sector privado a través de la mejora de las infraestructuras, la sanidad, la educación y la investigación, y permitan elevar el nivel general de inversión hasta lograr niveles óptimos. Existe una correlación directa entre cohesión económica y social y eficacia industrial y económica: la Unión Europea debe aprovechar esta correlación. La competitividad futura deberá basarse mucho más en la capacidad de combinar la información y de controlar su adecuada difusión. Ello puede dar lugar a posibilidades de crecimiento industrial descentralizado si se adoptan las medidas complementarias adecuadas, sobre todo a escala regional. Véase al respecto el quinto informe periódico sobre la situación y la evolución socioeconómica de las regiones de la Comunidad. S. 3/94 21 5. La experiencia científica y tecnológica La Unión Europea debe poner su capital científico y tecnológico al servicio de la competitividad industrial y de las necesidades del mercado. El cuarto programa marco comunitario de investigación y desarrollo aporta su contribución a este objetivo. Conviene prestar mayor atención a la difusión de los resultados de la investigación, a su transferencia y a su utilización por el sector industrial y actualizar la distinción tradicional entre investigación fundamental, investigación precompetitiva e investigación aplicada, que no siempre permitió que la industria europea se beneficiara de toda la labor realizada en la materia. Desde este punto de vista es preciso tomar en cuenta las estrategias de nuestros principales socios comerciales aunque respetando con atención nuestras obligaciones internacionales (por ejemplo, el código del GATT sobre las subvenciones). Tal como recomienda el Libro blanco, todas las autoridades encargadas de apoyar las actividades de investigación (Estados miembros, industria, etc.) deben contribuir a consolidar el esfuerzo global en materia de investigación. Las medidas comunitarias del sector de la I + DT contribuyen a una reflexión anticipado™ sobre las tecnologías de interés comunitario, llevada a cabo con los interesados. Estas medidas son complementarias de la iniciativa Eureka, aunque distintas. Globalmente, ha llegado el momento de que la Unión Europea conceda mayor importancia a las aplicaciones concretas. Se trata, además, de una de las orientaciones más destacadas del cuarto programa marco comunitario de investigación y desarrollo, el cual, aun teniendo como principal objetivo el apoyo al desarrollo de las tecnologías genéricas, prevé la participación cada vez más activa de los usuarios. El capítulo del Tratado de la Unión Europea dedicado a la investigación y al desarrollo tecnológico establece como uno de los objetivos importantes de la Comunidad «consolidar las bases científicas y tecnológicas de la industria y favorecer su competitividad internacional». Este objetivo debe perseguirse de forma práctica, incluso fomentando la creación de asociaciones de empresas de diferentes Estados miembros en materia de investigación y desarrollo. La innovación puede desarrollarse si la transparencia de la información y el aumento de la competencia contribuyen a difundir los avances logrados entre los consumidores y los agentes económicos. Es posible desarrollarla aún más, y en una fase más próxima al mercado, con una mejor protección de los derechos de la propiedad intelectual en todos los sectores, tanto dentro como fuera de la Unión Europea, y una política activa destinada a fomentar la recopilación, difusión y explotación competitiva de la información en todas sus formas. En el sector concreto de la industria bélica, la Unión Europea debe procurar coordinar mejor sus esfuerzos de investigación y normalización, desarrollar programas comunes y, sobre todo, mantener y valorizar sus capacidades científicas y tecnológicas (en particular, sus equipos de ingenieros c investigadores), a medida que se desarrollen las políticas exterior y de seguridad comunes. S. 3/94 Β. Dar prioridad a los mercados en desarrollo En todos los sectores industriales y en todos los mercados hay empresas eficaces. Lo que determina el éxito global de la Unión Europea en la competencia internacional es la capacidad de las empresas para conseguir, a partir del lugar de producción privilegiado que debe seguir siendo la Unión, una posición favorable en los mercados en desarrollo, independientemente del producto y del lugar donde se venda. Para que los agentes económicos puedan adaptarse a los cambios de los mercados es especialmente importante ser consciente de la evolución en curso. 1. El potencial industrial de la Unión Europea en los mercados en desarrollo a) Ventajas y desventajas de la Unión Europea en los mercados globales Hay una serie de desequilibrios entre las capa cidades industriales de la Unión Europea y su posición relativa en mercados en fuerte expan sión: D en términos geográficos: mayor presencia en mercados periféricos y en el mercado de países con los que la Unión Europea coopera tradicionalmente y presencia insuficiente en los mercados asiáticos; esta situación puede dar lugar a graves desequilibrios; D en términos de productos: las mejores posi ciones comunitarias se registran a menudo en mercados estabilizados o de crecimiento lento y en pocos casos en sectores con un rápido incremento de la demanda. Del análisis de esta situación se desprende lo siguiente: D es preciso hacer un mayor esfuerzo de penetración en esos mercados, y D para ello, la industria europea debe contar con el apoyo de la Unión Europea para que se inicie o aumente la apertura en los países que son nuestros socios comerciales. La aplicación de los resultados de la Ronda Uruguay, la adopción de medidas aprobadas con vistas a la eliminación de los obstáculos comerciales y la creación de la futura Organización Mundial del Comercio deben apoyar la aplicación de unas normas de competencia y prácticas comerciales equitativas que garanticen la igualdad de todos los interesados en materia de acceso a los mercados mundiales, respetando la disciplina del comercio internacional. b) Los ejes del crecimiento: ejemplos Los poderes públicos no saben qué produc tos demandará mañana el mercado. En cam bio, deben adaptarse a la evolución del mer cado y velar por que funcione de forma com petitiva. Sin embargo, por su importante papel como clientes e inversores, pueden contribuir notablemente a fomentar el dinamismo de su desarrollo: la protección del medio ambiente, la sanidad y las comunicaciones son buenos ejem plos. ' Mercados de la ciencia y la cultura La aparición de las actividades «multimedia», que aprovechan las posibilidades de la digitali zación de la información en todas sus formas (texto, imagen y sonido), crea nuevos mercados que generan numerosos empleos. La industria de la Unión Europea y, en particular, la de las telecomunicaciones, ha demostrado su capaci dad para diseñar y producir los instrumentos de la futura sociedad de la información. El desa rrollo de servicios que permitan crear y utilizar esta información constituye un tema cada vez más importante. Paralelamente se desarrolla una industria con capacidad para crearla, cual quiera que sea su forma: audiovisual, científica, económica o artística.2 Esta cuestión ha sido el tema central de la reciente conferencia euro Véanse a este respecto las cifras del anexo. Véase el Libro verde sobre política audiovisual de la Unión Europea |COM(94) 96/2]. S. 3/94 23 ción de estas economías en el gran mercado de la Unión Europea. D Desarrollo de los conocimientos en materia de técnicas de ingeniería financiera internacional y de compensación, como por ejemplo la técnica «offset», ' para estudiar las posibilidades técnicas de desarrollo de la cooperación entre la industria europea y los países de Europa central y oriental y movilización de los recursos financieros necesarios para adquirir los bienes duraderos, la tecnología y los conocimientos necesarios para reestructurar su sistema industrial y establecer economías de mercado modernas. Se pueden encontrar aplicaciones interesantes en el sector de los transportes, las telecomunicaciones y la energía. D Apoyo a medidas o iniciativas basadas en la Carta Europea de la Energía, para permitir que los países de Europa central y oriental y los países de la ex Unión Soviética desarrollen su potencial energético contribuyendo a una mayor seguridad de suministro de la Unión Europea y fomentando las inversiones de sus empresas. El desarrollo de una garantía parcial de inversión y de una asistencia técnica que sirva esencialmente de asesoramiento a las empresas de la Unión requiere una financiación comunitaria que ha de examinarse independientemente de la ayuda a la reforma económica prestada por la Comisión. económica, apertura de mercados, integración regional y privatizaciones. La Unión Europea ha constituido siempre un socio importante para estos países en los que tiene el papel de inversor de primer rango. Si bien ya existen acuerdos bilaterales y regionales de cooperación, los instrumentos y las instituciones necesarias para fomentar la cooperación industrial, su funcionamiento debe reforzarse a medida que se amplía la integración económica regional. D Aumento de la cooperación tecnológica: ya hay proyectos, especialmente en el sector de la tecnología avanzada, en el que existen perspectivas industriales. D Participación de esos países en el cuarto programa marco comunitario de investigación y desarrollo y en la evolución de la sociedad de la información: esta participación ofrece numerosas posibilidades de consolidación de los lazos científicos, tecnológicos e industriales con la Unión Europea, en beneficio mutuo. D Creación de redes de empresas de la Unión Europea y de terceros países: el fomento activo de los instrumentos de que dispone ya la Comisión, como el «European Community Investment Partners» (ECIP), junto con cl fomento de la intervención del Banco Europeo de Inversiones en esos países contribuirán en gran medida a mejorar la situación. Países de América latina y de la cuenca mediterránea La cooperación con los países con los que la Unión mantiene relaciones tradicionales puede dar lugar a un enfoque más integrado de la modernización industrial. Esta cooperación cobrará cada vez mayor importancia gracias al aumento del índice de crecimiento de esos países, favorecido por su política de estabilidad El desarrollo de estos conocimientos tiene por objeto garantizar la disponibilidad de datos sobre las técnicas sofisticadas necesarias para la organización de operaciones de cooperación industrial. El «offset» constituye una técnica que consiste en una forma de compensación basada en la obligación impuesta a un proveedor extranjero de invertir en el país que ha comprado el equipo que él vende. El compromiso de «offset» supone que el vendedor de un equipo complejo y costoso debe permitir que el comprador se beneficie de una serie de ventajas industriales y comerciales vinculadas directa o indirectamente a la operación de venta realizada. Países de Asia Japón es el país con el que la Comisión ha iniciado históricamente un diálogo industrial amplio y estructurado. Este diálogo sobre la política y la cooperación industriales ha contribuido sin duda alguna a paliar los problemas comerciales y se ha concretado en operaciones de cooperación industrial que han cosechado un gran éxito, en beneficio mutuo. Las medidas propuestas para consolidar la cooperación con los países asiáticos se inspiran en esta experiencia: D desarrollo de programas de cooperación con los países con los que existen intereses mutuos, como por ejemplo el programa piloto lanzado por la Unión Europea y Japón en materia de componentes y recambios de la electrónica de consumo y el proyecto de cooperación en materia de componentes para automóvil o para ordenadores o maquinaria de oficina; 3(1 S. 3/94 D medidas de cooperación científica y tecnológica, con una importante faceta industrial, a las que pueden añadirse operaciones de cooperación industrial, como por ejemplo el programa piloto en materia de producción automatizada lanzado por la Unión Europea y China o el proyecto de ingeniería de formación desarrollado también con China: D planes de formación y medidas relativas a la transferencia y difusión de las técnicas y los conocimientos que poseen algunos terceros países (como es el caso de distintos programas desarrollados en colaboración con Japón). C. Garantizar una competencia equitativa La apertura de los mercados a la libre competencia es uno de los objetivos del Tratado de la Unión Europea, que ha sido la primera en emprender una política orientada a corregir el impacto de las distorsiones de la competencia en el comercio. El interés de la Unión en que esas condiciones de competencia justas sean también aplicadas por todos sus socios comerciales es fundamental. El refuerzo de las normas de competencia a escala interna debe darse en unas condiciones equitativas de competencia internacional. La Unión Europea debe enfocar la política industrial de manera que se obtenga el mayor beneficio de los acuerdos del GATT y se encuentren rápidamente soluciones a las cuestiones relativas a la globalización de los mercados, que llevaron a la decisión de establecer una Organización Mundial del Comercio. Para la competitividad industrial de la Unión Europea es especialmente importante que la apertura de los mercados internacionales y el desarrollo de la competencia en el mercado interior progresen y se consoliden mutuamente. La competencia leal y las prácticas comerciales equitativas son los pilares del libre comercio. 1. Objetivos La situación actual en materia de competencia, de apertura de los mercados y de adhesión a normas de disciplina comunes sigue estando muy lejos de la perfección, a pesar de los esfuerzos de los Estados y de las organizaciones internacionales. En el exterior La Unión Europea debe definir las condiciones de un enfoque coherente que permita conciliar los requisitos de competitividad, funcionamiento competitivo de los mercados, aumento de la protección del medio ambiente y promoción de un desarrollo económico sosteniblc. D A raíz de la internacionalización de la industria, las actividades productivas de las empresas europeas se localizan en numerosos terceros países, lo que crea nuevas y complejas situaciones. En algunos casos de antidumping, por ejemplo, la cuestión del interés industrial comunitario ya no puede abordarse únicamente en términos geográficos. D La competencia internacional adquiere un carácter cada vez más regional: la Unión —primer bloque económico mundial— acogerá pronto a nuevos Estados miembros y ha celebrado acuerdos económicos con los países de Europa oriental y con Rusia. Por otra parte, los Estados Unidos, Canadá y México han formado su propia comunidad económica (ALENA) y otras asociaciones de libre comercio se desarrollan en distintas partes del mundo (sureste asiático y América del sur). D Es preciso considerar la multiplicación de alianzas estratégicas para evitar la aparición de posturas dominantes a escala mundial. Paralelamente, debe favorecerse la multiplicación de alianzas que presenten interés industrial y tecnológico y al mismo tiempo permitan reforzar la competencia en los mercados mundiales. Es preciso, por lo tanto, hallar un equilibrio entre estos dos objetivos. D El potencial de exportación y de implantación de las empresas europeas no está total- S. 3/94 3 I mente aprovechado ni mucho menos, debido a las dificultades derivadas del cierre persistente de determinados mercados. La identificación precisa de esos obstáculos al crecimiento y la adopción de medidas concretas para eliminarlos puede contribuir notablemente a aumentar las posibilidades de comercialización de los productos de la industria de la Unión Europea en los mercados correspondientes. D Una de las principales preocupaciones de la Unión Europea debe ser evitar el recurso a acuerdos bilaterales discriminatorios como el acuerdo celebrado entre los Estados Unidos y Japón en el sector de los semiconductores, en su fase inicial. La apertura de los mercados no debe ser discriminatoria. A este respecto, es preciso insistir en que una aplicación no rigurosa de las normas de competencia puede dar lugar a queja industria de terceros países adopte prácticas contrarias a la competencia que puedan bloquear o frenar las importaciones en esos países. D Un número cada vez mayor de países se están industrializando en la actualidad y son capaces de producir una amplia gama de productos industriales. Muchos de ellos han liberalizado su economía, a menudo en un contexto muy difícil. La prosperidad futura de estos países depende de un acceso más fácil a los mercados del mundo industrializado. Estos países ofrecen a cambio posibilidades de exportación interesantes para la industria europea. A fin de garantizar que el acceso al mercado y las posibilidades de crecimiento y empleo se desarrollen de forma equilibrada por ambos lados, es fundamental que se acepten y cumplan las normas del sistema comercial multilateral y que las decisiones del nuevo mecanismo de arbitraje sean puestas rápidamente en acción por todas las partes firmantes.. Por consiguiente, será preciso que estas cuestiones sean tratadas de forma adecuada por la nueva Organización Mundial del Comercio (OMC) y que los procedimientos por los que se apliquen las normativas tengan la flexibilidad, la transparencia y la sencillez necesarias para constituir un marco en el que las empresas europeas puedan desarrollarse de forma adecuada. Conviene evitar que esta situación prive a la industria europea del acceso a mercados en desarollo y dé lugar a una competencia anormal que origine dificultades en numerosos mercados en los que está bien establecida, e incluso en el mercado comunitario. D La fuerte protección del mercado de un número limitado de países actualmente en vías de industrialización y un bajo nivel de protección social benefician a las industrias de exportación, aunque provocan distorsiones de la competencia cada vez más graves a medida que aumenta el nivel de calificación. D Por lo tanto, es conveniente que. trascendiendo los resultados de la Ronda Uruguay, los países en vías de industrialización prosigan la apertura de su mercado a todos, tanto en lo relativo a los derechos de aduana como a las medidas no arancelarias, que apliquen las normas y la disciplina aceptadas por todos los países socios y que accedan a combatir las prácticas restrictivas del comercio. D Debe concederse una atención muy particular al desarrollo de los acuerdos de reconocimiento mutuo con nuestros principales socios, contribuyendo de forma importante a la liberalización de los intercambios. Estas circunstancias demuestran claramente que la Organización Mundial del Comercio constituirá el foro destinado a garantizar la base multilateral estable y equilibrada del comercio internacional que se define en los acuerdos de la Ronda Uruguay. La actuación de la Unión Europea deberá perseguir por lo tanto los siguientes objetivos: D Favorecer la apertura del comercio, fomentando al mismo tiempo el progreso social. La Unión deberá hallar los medios de contribuir al desarrollo económico e industrial de los países que se fijan este objetivo y participar activamente en los debates sobre las cuestiones sociales que se desarrollarán en la OMC, en colaboración con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sin afectar a las ventajas comparativas de los países en desarrollo. Sin embargo, la preocupación por el progreso social no debe constituir un pretexto para obstaculizar el derecho de esos países al desarrollo económico. En cualquier caso, para garantizar una intervención eficaz a este nivel, será preciso fomentar también la ratificación de los convenios de la OIT y reforzar sus medios de vigilancia. D Plantear de forma multilateral, tanto en la OCDE como en la OMC, la cuestión de la adopción de normas destinadas a reducir las distorsiones de la competencia debidas a las propias empresas y a hacer electivo el acceso 32 S. 3/94 de las empresas europeas a los mercados que no están sujetos aún a estas disposiciones. D En el Comité de Comercio y Medio Ambiente, colaborar en la elaboración y aplicación efectiva de criterios para la protección del medio ambiente que se ajusten a los principios fundamentales del GATT y, concretamente, al de la no discriminación. D Partiendo de la base de que. en los últimos diez años, el comercio internacional ha crecido más rápidamente dentro de las zonas comerciales regionales que fuera de ellas, procurar explotar mejor el potencial del conjunto geográfico con el que mantiene estrechas relaciones por motivos históricos y culturales: — favoreciendo la especialización internacional entre la Unión, los países de Europa central y oriental. Rusia y los otros Estados de la CEI y los países mediterráneos; — iniciando una reflexión estratégica sobre las necesidades concretas de esos países y sobre la adaptación de la producción industrial a estas necesidades y no sólo a la exportación a gran escala; — fomentando el comercio dentro de esta amplia zona, no sólo entre la Unión y cada uno de esos países, sino recíprocamente entre ellos, para obtener importantes economías de escala en los productos locales; — desarrollando con esos países, a semejanza del ALENA entre los Estados Unidos. México y Canadá, normas comunes estrictas que refuercen la cooperación y la integración económica en la zona y cláusulas que eviten el dumping social o medioambiental, cuya aparición engendraría inevitablemente tensiones proteccionistas perjudiciales para el objetivo perseguido. En el interior El mercado interior de la Unión Europea ya existe oficialmente. Ahora la prioridad es que funcione de forma eficaz, lo que supone en particular la aplicación adecuada de las disposiciones relativas a la realización del mercado interior en todos los Estados miembros, la apertura efectiva de los contratos públicos, el avance del reconocimiento recíproco de las normas, una mayor transparencia de las reglas del mercado interior y una simplificación en materia de IVA, así como la transición, en 1997, al régimen definitivo de imposición en el lugar de compra, es decir, en el país vendedor. D La aplicación clara y rigurosa de las normas de competencia establecidas en el Tratado o adoptadas para tener en cuenta las nuevas circunstancias internacionales (Reglamento sobre las concentraciones) estimula la actividad y reduce las tensiones inflacionistas. Asimismo permite adaptar las estructuras industriales al nuevo entorno de competencia, en particular a la revolución tecnológica y a las nuevas alianzas. D La Unión Europea es un conjunto económico con una política de competencia muy elaborada y estructurada. La realización de su mercado interior refuerza aún más la importancia de esta política para estimular el aumento de la competitividad industrial. Con la supresión de las fronteras interiores aumentan notablemente los riesgos de posición dominante y las distorsiones creadas por las ayudas públicas, que siguen siendo muy importantes. D El refuerzo de la política de competencia no es un objetivo en sí. Su aplicación tiene en cuenta los objetivos de las demás políticas comunitarias, como ha demostrado progresivamente la aplicación del Reglamento sobre concentraciones, y contribuye por lo tanto a reforzar su eficacia. La disciplina que se impone la Unión Europea en la política de competencia, aunque constituye un ejemplo para terceros países, puede hacerse más eficaz y transparente. D El sistema de control de las ayudas se basa en una serie de normas que se han ido acumulando a lo largo del tiempo y cuya complejidad ha ido en aumento. El sistema incluye entre otras cosas una serie de divisiones sectoriales creadas al principio por razones coyunturales o estructurales graves y está basado en criterios a veces heterogéneos, como por ejemplo el del exceso de capacidad productiva, cuya definición y aplicación se han ampliado progresivamente con el fin de tener más presente las peculiaridades del mercado en cuestión, tales como su grado de globalización y la evolución de las técnicas de producción. Además, tal como subraya el Libro blanco, algunos criterios de admisión de las ayudas incitan a las empresas a aumentar la intensidad del capital de la producción y a incrementar sus inversiones materiales en vez de inmateriales a fin de mejorar su eficacia productiva. D La Comisión se propone aumentar el rigor, la eficacia y la neutralidad del control de las S. 3/94 33 ayudas estatales. Teniendo en cuenta las orien taciones del Libro blanco, la Comisión elabora rá rápidamente las adaptaciones posibles del mecanismo de control de las ayudas. La Comi sión se plantea al mismo tiempo el objetivo de agilizar y acelerar los procedimientos en los casos de menor importancia. D Puede mejorarse aún más la coherencia entre el objetivo comunitario de incrementar la cohesión económica y social y la política de control de las ayudas estatales. Por un lado, el peso relativo de las ayudas en las regiones más prósperas sigue siendo un obstáculo a la cohe sión económica y social. D Por último, debe hacerse un esfuerzo similar a fin de aumentar la coherencia entre la política comunitaria de competencia en el ámbito de las ayudas estatales y de los acuerdos entre empre sas y, por otro, las intervenciones de la Unión de acuerdo con otras políticas que aplica en virtud del Tratado, como por ejemplo en el sector de la investigación y de los transpor tes. 2. Medidas Mercados exteriores D Insistir en solucionar los problemas que no han podido ser resueltos completamente al final de la Ronda Uruguay (aeronáutica, acero, audiovisual, servicios financieros, etc.). D Eficacia en la lucha contra el fraude, prin cipalmente en relación al origen de los produc tos (por ejemplo respecto a los productos de tecnología punta y los textiles) especialmente a través de métodos modernos de detección (por ejemplo, detección electrónica). D Desarrollo de normas de competencia inter nacionales y de mecanismos que garanticen su aplicación efectiva, que permitan aprovechar las consecuencias de la evolución de la concen tración y de la interpenetración de las industrias a escala mundial y abrir los mercados que permanezcan cerrados debido a prácticas con trarias a la competencia. D Consideración de los intereses industriales de la Unión Europea, a la vez como exportador y como importador, para el desarrollo de rela ciones preferentes con sus socios comerciales. D Creación de un mecanismo de evaluación industrial («Industrial Assessment Mecha nism») que se inspire en la experiencia del mecanismo de evaluación comercial («Trade Assessment Mechanism»), sobre la base de las conclusiones del Libro blanco, y se financie con los recursos existentes de la Comisión, para detectar, en cooperación con los terceros países interesados, la naturaleza y las causas de las deficiencias industriales de la Unión Euro pea en mercados en los que tiene un fuerte potencial competitivo; y sacar las consecuen cias en términos de prioridades; D Prosecución del perfeccionamiento de la estructura del arancel aduanero común a fin de tener más en cuenta los intereses industriales de los fabricantes y de los utilizadores. D Creación, en colaboración con la industria europea, de una base de datos (inventario) sobre los obstáculos con los que se enfrentan las empresas europeas en cada mercado. □ Perfeccionar, haciéndolos más eficaces y opcracionalcs, los instrumentos de política comercial teniendo en cuenta la evolución de las estructuras de producción y comercio y. en particular, las consecuencias de la internaciona lización creciente de la producción. D Reflexión sobre el modo en que los instru mentos de política y protección comercial pue den contribuir al desarrollo de los servicios vinculados a la desmaterialización creciente de la economía y al correcto funcionamiento de sus mercados. D Mejora de la coordinación entre el fomento de las exportaciones y las inversiones y las demás políticas. Mercado interior D Continuación de Iti disminución global de las ayudas estatales, teniendo en cuenta los desequilibrios regionales, concretamente a tra vés de una mayor transparencia y la clarifica ción y simplificación de las normas que requie ren la refundición de determinados textos, y facilitando la intervención de terceros competi dores. D Tratamiento rápido de las posibles adapta ciones del mecanismo de control de las ayu das. D Revisión de los criterios de admisión de las ayudas a fin de corregir la actual tendencia en favor de las inversiones materiales y agilizar los mecanismos de control en los casos de menor importancia. 34 S. 3/94 D Prosecución del esfuerzo de coherencia entre las políticas estructurales y las de control de las ayudas estatales. D Mejorar la coherencia entre las normas aplicables a las ayudas estatales y las normas de financiación comunitaria en aplicación de políticas distintas a las estructurales. D Refuerzo del mercado interior, principalmente con vistas al suministro de productos y servicios a precios competitivos a las empresas, ya que éstas deben tener acceso a una calidad óptima con un coste mínimo para estar en condiciones de hacer frente a la competencia internacional, especialmente en el sector del gas, de la electricidad y de las telecomunicaciones. D. Modernizar la función de los poderes públicos La modernización de la estructura de las entidades públicas, tanto comunitarias como nacionales, y de sus modos de intervención, ajusfándolos a los de las empresas, permitirá no gravar aún más las exacciones obligatorias. Esta modernización es indispensable para mejorar la competitividad industrial. Las antiguas prácticas administrativas y de gestión a menudo demasiado pesadas y lentas no responden al estado actual de la economía. Los poderes públicos deben adaptarse rápidamente a esta nueva realidad. Los poderes públicos también deben asumir su papel con eficacia para crear un entorno atractivo para la actividad industrial en la Unión Europea y fomentar el desarrollo de sectores como la sanidad, la educación y las comunicaciones, donde tienen una responsabilidad directa como clientes o inversores. 1. Objetivos La Unión Europea ha desempeñado un papel determinante en la creación de un gran mercado interior que ha suprimido gran número de controles y formularios inútiles de la antigua burocracia. La existencia del gran mercado interior es una ventaja de primera magnitud. La realización del mercado único europeo sin fronteras ofrece a las empresas la posibilidad de beneficiarse de economías de escala, reducir sus costes administrativos y financieros, acceder a los mercados privados y públicos con mayor facilidad y mejor situación competitiva y mejorar la cooperación entre sí. Este mercado integrado debe explotarse de forma dinámica y su funcionamiento debe mejorar aún. por ejemplo en materia de fiscalidad indirecta y de normalización y apertura de la contratación pública. Para aprovechar este mercado, la Unión debe modernizar sus intervenciones y: D Pasar de la fase de entrada en vigor de un marco reglamentario, vinculada con el objetivo 92, a una fase que dé prioridad a la cooperación; en un contexto caracterizado por la progresiva desregulación, en el que el recurso a la clásica armonización ya ha alcanzado sus límites, se trata de aprovechar lo mejor posible el mercado interior integrado prosiguiendo la eliminación de las distorsiones derivadas de las disparidades legislativas, reglamentarias o administrativas; a tal fin, conviene reflexionar acerca del recurso en casos concretos a las disposiciones de los artículos 101 y 102 del Tratado, a fin de eliminar determinados obstáculos que siguen perjudicando a la competitividad, de acuerdo con la propuesta presentada por la Comisión en su comunicación sobre el principio de subsidiariedad |SEC(92) 1990 finali. D Fomentar la cooperación administrativa entre los Estados miembros y la Comisión a fin de resolver las dificultades que se plantean a las empresas a la hora de beneficiarse de su derecho de acceso al mercado interior. D Simplificar la organización y el ejercicio de las responsabilidades públicas que influyen en la competitividad industrial: por ejemplo a través de un análisis más sistemático del impacto de cualquier propuesta legislativa sobre la competitividad. D Aplicar la desregulación y proceder a la simplificación administrativa a fin de eliminar las limitaciones inútiles que reducen la compe- S. 3/94 35 titividad de las empresas y frenan la innovación y la creación de empleo, especialmente para facilitar la implantación de nuevas formas de organización del trabajo. D Animar a las administraciones públicas a adaptarse a la situación de globalización de la economía mundial que tiene consecuencias, por ejemplo en el terreno de la sociedad de la información respecto a la demarcación entre actividades del sector competitivo y del sector no competitivo. □ Mejorar la concertación con los agentes económicos sobre cuestiones relativas a la eficacia industrial aumentando la información sobre la evolución del mercado, de la tecnolo gía y de las condiciones básicas que puedan incidir en la eficacia de la industria europea. D Aproximar las estructuras administrativas que se ocupan del fomento de la investigación a aquéllas que se encargan del desarrollo de la industria. D Continuar intentando reducir los costes derivados de las normativas nacionales y comunitarias evaluando los costes de todas las nuevas propuestas y simplificándolas. D Crear las condiciones favorables al desarro llo empresarial, la innovación y la investiga ción, eliminando los obstáculos tanto reglamen tarios como de otro tipo y garantizando la libre circulación de los factores de producción en la Unión Europea. Los centros de decisión públicos con influencia en la actividad industrial son cada vez más numerosos y ejercen sus responsabilidades sin que exista, en realidad, una visión de conjunto ni una coordinación continua: D A escala internacional, estas responsabilida des son compartidas por múltiples estructuras permanentes o de geometría variable, cuya eficacia es a menudo discutida. D En la Comunidad, numerosos Consejos deben pronunciarse sobre temas industriales (Asuntos Generales, Industria, Telecomunica ciones, Mercado Interior, Investigación, Medio Ambiente, Transportes, Energía). Por otra parte, la necesidad de coordinación se reconoce expresamente en el artículo 130 H del Tratado y ha sido subrayada por el Consejo Europeo de Corfú., que ha invitado a la Comisión a tomar iniciativas para promover dicha coordinación en temas de investigación, principalmente en relación con el conjunto de cuestiones vincula das a la sociedad de la información que serán competencia de un mismo Consejo de Minis tros. D A escala nacional y regional, las estructuras administrativas varían según los Estados miem bros y el reparto de las responsabilidades varía notablemente (reparto arbitrario entre industria, investigación, telecomunicaciones, empiesti, etc.). Los Estados Unidos y Japón han empezado a resolver estos problemas creando marcos de concertación más horizontales, tales como el «consejo de competitividad» norteamericano, que reúne a representantes de las principales partes interesadas en el desarrollo industrial. Los poderes públicos europeos, al igual que la Comisión, deben estudiar las consecuencias que han de extraerse de esta evolución. 2. Medidas D Proseguir el proceso de desregulación: — examinando, sobre la base de los problemas que se plantean a las empresas, la posibili dad de recurrir a los artículos 101 y 102 para eliminar determinadas disparidades derivadas de legislaciones nacionales diver gentes; — inspirándose particularmente en la expe riencia de las telecomunicaciones iniciada por la Comisión a través de las directivas adoptadas en virtud del artículo 90, del artículo 100 A con respecto a la armoniza ción y del artículo 129 con respecto a las redes transeuropcas y basándose en la reso lución del Consejo de 22 de junio de 1993 y en las conclusiones del grupo de alto nivel sobre la sociedad de la información; y — adoptando un enfoque dinámico para refor zar la competencia en el mercado de la energía en relación con una redefinición de las tareas de interés económico general; D Redefinir los objetivos del servicio público para distinguir con más claridad las tareas que no pueden realizarse sólo con la competencia y establecer un marco de gestión que mejore el uso de los instrumentos de regulación. D Utilizar los fondos estructurales de la Unión Europea para prever y acompañar las transformaciones industriales, tanto en general como a través del nuevo objetivo n" 4 y de los programas de iniciativas comunitarias. 36 S. 3/94 D Facilitar, particularmente a través de nuevos programas de iniciativas comunitarias ' y, concretamente, de las iniciativas PYME2 y ADAPT.' el desarrollo de relaciones de cooperación entre las grandes empresas y las PYME y la creación de redes y conjuntos de actividades («clusters»4) indispensables para favorecer: — una coordinación más estrecha entre las grandes empresas y sus proveedores, por ejemplo, entre constructores de automóviles y proveedores de equipos;5 — el acceso de las PYME a las nuevas tecnologías, o a las tecnologías complementarias de aquéllas de las que ya disponen, para facilitar su actividad; — la explotación de la diversidad regional de /a Unión Europea combinando sus ventajas industriales, tecnológicas y geográficas. D Agilizar sistemáticamente los procedimientos y aumentar su transparencia, para facilitar las decisiones de los agentes económicos, tomando como base el análisis de los efectos de las reglamentaciones nacionales y comunitarias sobre la competitividad y el empleo, por ejemplo en el sector de las normas técnicas de la maquinaria, las relgamentaciones relativas a la biotecnología, la legislación sobre emisiones contaminantes, la seguridad e higiene en el lugar de trabajo, los horarios de trabajo y el acceso a las profesiones; los trabajos del grupo sobre simplificación legislativa y administrativa creado en la Comisión por el Consejo Europeo de Corfú se centrarán en esta tarea. D Acelerar el establecimiento de redes telemáticas transeuropeus entre las distintas administraciones y facilitar el desarrollo de infraestructuras de información y servicios comerciales. D Utilizar los instrumentos comunitarios (investigación, fondos estructurales, etc.) cuando se utilicen para apoyar proyectos concretos de cooperación industrial ejemplares en los que intervengan empresas de varios Estados miembros (concretamente mediante la coordinación de la tramitación de los expedientes pollas autoridades nacionales dentro de los marcos comunitarios de apoyo). Por último, la Comisión se propone estudiar la oportunidad de simplificar y hacer más coherentes las múltiples estructuras que intervienen en la política industrial y analizar los resultados de las experiencias de marcos de concertación ampliados, como los «consejos de competitividad». Las iniciativas comunitarias son una propuesta de la Comisión a los Estados miembros de aplicar, con cargo a los fondos estructurales, medidas en determinados sectores que presentan especial interés para la Unión Europea. Esta iniciativa se propone ayudar a las pequeñas y medianas empresas industriales o de servicios, en particular a las de las regiones menos desarrolladas, a adaptarse al mercado único, con objeto de que adquieran competitividad a escala internacional. La iniciativa ADAPT tiene el propósito de contribuir a la adaptación de la mano de obra al cambio industrial y de mejorar los mecanismos de funcionamiento del mercado de trabajo para relanzar el crecimiento, el empleo y la competitividad de las empresas en la Unión Europea. El «cluster» consiste en un conjunto de agentes industriales que, aun siendo competidores, cooperan y forman un polo dinámico de conocimientos que tiene una incidencia positiva (fuente: «European Industrial Competitiveness», Torger Revé & Lars Mathiesen, estudio conjunto de la Comisión Europea y UNICE, junio de 1994). Véase la comunicación de la Comisión sobre la industria del automóvil en la Unión Europea |COM(94) 49]. S. 3/94 37 Anexos Anexo I: Análisis del estado de la industria europea Anexo II: Cuadros estadísticos Anexo III: Gráficos S. 3/94 39 En cambio, los sectores de los bienes de inversión han experimentado un crecimiento lento durante este período. Los malos resultados de estos sectores parecen continuar y siguen siendo una preocupación para las autoridades públicas, ya que se trata de productos de alto valor añadido que representan una parte importante del comercio extracomunitario. La mayor parte de los sectores en los que se registra un crecimiento elevado son sectores de punta caracterizados por una demanda creciente a escala mundial en los últimos años. En cambio, un gran número de los sectores que han experimentado el crecimiento más bajo o incluso negativo son sectores directamente afectados bien por el cambio de gustos de los consumidores (peletería, bebidas alcohólicas, tabaco), bien por la parte creciente de mercado controlada por los competidores extranjeros (instrumentos de música, relojes, juguetes y artículos deportivos) en detrimento de los productores de la Unión. En los cuadros que figuran a continuación (véanse también los cuadros 24 y 25 del anexo II), se analiza la intensidad de las exportaciones y las importaciones de los principales sectores de la industria manufacturera durante el periodo comprendido entre 1986 y 1992, estableciéndose la clasificación siguiente: sectores de crecimiento rápido (+ 5% anual), sectores de crecimiento medio (del 3% al 5% anual) y sectores de crecimiento lento o en declive. Sectores de crecimiento rápido e intensidad del comercio exterior Illuse IW2I Intensidad de las exportaciones elevada Productos farmacéuticos Material medicoquirúrgico Material de telecomunicaciones 1 Material de oficina e informática Intensidad de las exportaciones baja Transferencia de materias plásticas Transferencia secundaria de metales Caucho y materias plásticas Bebidas no alcohólicas y aguas minerales Crecimiento anual de la producción (1986-1992) 7.3 6.2 5.4 5.1 7.1 5.7 5,3 5.0 Intensidad expoliaciones/ producción 15.4 31.5 15.7 21,6 9.0 4.8 10,0 2 2 Intensidad importaciones/ consumo S.9 33.7 14.4 40.3 7.1 4.5 8,1 0.4 Fuente: Panorama de la industria comunitaria 1994. De los ocho sectores que han experimentado un crecimiento rápido (superior al 5%), dos de ellos, los productos farmacéuticos y el material medicoquirúrgico, están estrechamente vinculados al crecimiento rápido de la demanda de servicios sanitarios. Otros dos sectores, el material de telecomunicaciones y el material informático de oficina, han disfrutado de la demanda sostenida de servicios industriales y de la evolución hacia la «electroniftcación». Otros tres sectores, el caucho, las materias plásticas y la transformación secundaria de los metales, deben su crecimiento a la expansión rápida de la demanda del sector de los transportes. Por último, el crecimiento del sector de las bebidas no alcohólicas y de las aguas minerales hay que interpretarlo teniendo presente los cambios de costumbres. 46 S. 3/94 Sectores dc crecimiento medio e intensidad del comercio exterior (base /9W) Intensidad de las exportaciones elevada Iluminacioín eléctrica Construcción eléctrica Aparatos electrodomésticos Productos químicos y fibras artificiales Electrónica recreativa Intensidad de las exportaciones baja Transformación frutas y hortalizas Piezas de recambio para vehículos Productos semiacabados de madera Cacao y artículos de confitería Embalajes de madera Construcción metálica Papel, imprenta y artes gráficas Materias grasas Preparación industrial de la madera Panadería Carne Jabones, detergentes e higiene corporal Pasta de papel, papel y cartón Forja Vehículos automóviles y componentes Piensos compuestos Transformación y conserva de productos del mar Productos de metal Transformación del papel y cartón Vidrio Muebles de madera ALimentos, bebidas y tabaco Crecimiento anual de la producción (1986-1992) 4.6 4.0 3,8 3.5 3,2 4,9 4.8 4.6 4.5 4.4 4.4 4.3 4,3 4.3 4.3 4.2 4,0 4,0 3,9 3.8 3.7 3.7 3.6 3.5 3.3 3.3 3,0 Intensidad exportaciones/ producción 17.5 17.7 16.0 16.9 22 4 8.4 11,3 5,6 6.9 2.0 7.3 6.1 8,8 4.4 2.8 4.7 1.9 8.7 3.7 11.5 8.6 8.2 7.7 7.5 11.2 9.1 6.2 Intensidad importaciones/ consumo 12,7 19,4 11.3 13,0 40.1 17.7 7.2 21.2 2.3 1.8 3.7 11.0 19.3 50.6 0.8 5.1 2.3 34.3 2.8 8.8 2.5 27.3 5.3 6.5 8.2 7.2 4.8 Fuente: Panorama de la industria comunitaria 1994. Entre los sectores que han experimentado un crecimiento medio, los incluidos en el grupo de intensidad de las exportaciones elevada han conseguido aumentos de la productividad considerables en este período, a la vez que se producía un estancamiento del empleo, lo que ha contribuido al mantenimiento de su competitividad en los mercados mundiales. En el grupo de intensidad de las exportaciones baja figuran una serie de sectores en los que la penetración de las importaciones ha sido también, en general, baja (excepto el de la madera y la pasta de papel, en el que una gran parte de sus materias primas se importa de los países nórdicos). En lo que al empleo se refiere, no puede detectarse ninguna tendencia importante (al alza o a la baja), debido a la heterogeneidad de las especializaciones. Entre los sectores de crecimiento bajo, poco inclinados a las exportaciones, la causa principal de su declive relativo es la debilidad de la demanda interior. Una parte importante de estas actividades se incluye en sectores relacionados con la construcción, que han padecido con dureza los efectos de la crisis, o se halla vinculada a determinados alimentos respecto de los cuales se ha producido un cambio en los gustos de los consumidores. S. 3/94 47 Sectores de crecimiento lento e intensidad del comercio exterior tlxi.u- IW2) Intensidad de las exportaciones elevada Productos químicos básicos Instrumentos de óptica y fotografía Calzado Inteniería de instrumentos Construcción naval Productos cerámicos Industria aeroespacial Juguetes y artículos deportivos Material ferroviario Ingeniería mecánica Instrumentos de medida y precisión Géneros de punto Máquinas textiles Alcoholes y bebidas espirituosas Cuero y artículos de cuero Material de transmisión Instrumentos de músicos Máquinas herramienta Relojes Maquinaria agrícola Peletería y confección de peletería Intensidad de las exportaciones baja Minerales no metálicos Cemento, cal. yeso Molinería Confección Productos de barro cocido Productos lácteos Bicicleta y motocicletas Calderería Fundición Tabaco Vino Elaboración de cerveza y malla Crecimiento producción (1986-19921 2.7 2.6 2,6 2,5 2.0 1.6 1.6 1,2 1.2 0.9 0,8 0,3 -0,2 -0,2 -0,2 -0.3 - 1.4 - 1,6 -2,9 -4,0 - 5,3 2,8 1,9 1.8 1.8 1,6 1.6 1,5 LO 0,6 0,4 0,1 0,0 Intensidad exportaciones/ producción 18.7 50.3 22.3 34.7 25.8 20.4 39.5 27.8 29,3 31.5 20,8 22,1 61.6 28,0 31,8 25,8 36,0 28,1 73,5 22,0 65,1 8,6 2,3 8,0 14,9 3,9 5,9 12,5 7,3 5,2 3,7 6.9 4.5 Intensidad importaciones/ consumo 17,7 60,4 23,5 41.7 14.4 9,1 35,0 60.1 8,7 17.7 16.7 38,7 26.4 3.4 35,2 17.7 55.7 18,8 88.2 11.5 59,4 4.5 2,4 0,4 29,8 0.7 1,2 42,6 2,2 3,3 1,3 0,6 0,4 Fuenie: Panorama de la industria comunitaria 1994. 48 S. 3/94 Anexo II Cuadros estadísticos 1. Fluctuaciones de los tipos de cambio 2. Relación entre la producción industrial y la creación de empleo en la Unión Europea Situación competitiva de la Unión Europea 3. Partes de mercado de las principales regiones económicas 4. Comercio total en la «tríada» 5. Comercio en la Unión Europea 6. Balanza comercial total en la Unión Europea 7. Comercio por regiones: en valor 8. Comercio por regiones: crecimiento medio anual (1980-1992) 9. y 10. Principales importadores y exportadores en el comercio mundial 1 1. Nuevas economías industriales de Asia 12. Flujos de inversiones directas en el extranjero 13. Inversiones directas en el extranjero de la Unión Europea Inversión inmaterial 14. Gasto en enseñanza 15. Inversión en I + D por regiones económicas (1991) 16. Inversiones en I + D por sectores en la Unión Europea (1989) 17. Crecimiento de las inversiones en I + D de las empresas 18. Intensidad de las inversiones en I + D de las empresas 19. Invenciones por regiones de origen 20. Balanza de pagos tecnológicos 21. Relación entre el esfuerzo de 1 + D y los resultados comerciales (1990) 22. Relación entre la intensidad tecnológica y el nivel salarial (1990) 23. Nivel salarial en función de la intensidad tecnológica Posición de la Unión Europea en los mercados en crecimiento 24. Crecimiento de la producción en algunos sectores industriales de la Unión Europea (1986-1992) 25. Balanza comercial en algunos sectores de la Unión Europea (1986-1992) 26. Previsiones de crecimiento de la producción en la industria manufacturera (1992-2010) 27. Especialización sectorial de las exportaciones de productos manufacturados (1992) 28. Especialización geográfica de las exportaciones de productos manufacturados (1992) 29. Especialización sectorial y geográfica de las exportaciones de productos manufacturados de la Unión Europea (1992) 30. Evolución de la especialización sectorial de la industria Mercados en crecimiento: algunos ejemplos 31. Industrias de tratamiento de datos y de telecomunicaciones (1995) 32. Mercado de la información en los Estados Unidos (1995) 33. Mercado del medio ambiente: desglose por regiones y mercados (2000) 34. Industria del medio ambiente: producción y exportaciones (2000) 35. Mercado de productos de gran calidad: desglose por segmentos y tasa de crecimiento 36. Mercado de productos de gran calidad: distribución geográfica 37. Mercado de la salud y la biotecnología 38. Especialización en industrias de alta tecnología 39. Mercado de productos de alta tecnología: comercio de la Unión Europea 40. Mercado de productos de alta tecnología: grado de apertura 41. Mercado de productos de alta tecnología: resultados comerciales S. 3/94 49 1. Fluctuaciones de los tipos de cambio Teniendo en cuenta las considerables fluctuaciones de los tipos de cambio existentes entre las monedas europeas, incluido el ecu. por una parte, y el dólar norteamericano y el yen japonés, por otra, es necesario manejar con cuidado los análisis sobre la competitividad que se ofrecen a continuación. Así, el dólar norteamericano perdió el 547c de su valor en relación con el ecu entre 1985 y 1993, mientras que el el yen se apreció un 29% entre 1990 y 1993. 1.71 'i filíenle: ilei coi \ tipos o toml. limino I Unión Europea EEUU Japón Otros 1980 29 18 15 39 I9S(> 25 II is 43 1992 24 17 17 42 Fuente: OCDE. 4. Comercio total en la «tríada» Ecu/dólar Ecu/yen 1980-1984 1985-1989 1990-1993 -43 -41 -14 - 16 -8 -29 Fuente: Eurostat. 2. Relación entre la producción industrial y la creación de empleo en la Unión Europea La tendencia a la disminución en el conjunto del PIB de la parte correspondiente a la industria en beneficio de la de los servicios, no debe hacer olvidar la función fundamental que desempeña aquella en la economía. Durante el largo periodo comprendido entre 1970 y 1995, puede observarse claramente la correlación existente entre el crecimiento de la producción industrial y la creación de empleo. El análisis del comercio triangular entre los miembros de la «triada» —la Unión Europea, los Estados Unidos y Japón— pone de manifiesto el predominio del comercio transatlántico y transpacífico. La balanza comercial entre la Unión Europea y los Estados Unidos, que pasó a ser deficitaria a finales de los años ochenta, se recuperó, no obstante, a principio de los años noventa: el déficit comercial de la Unión Europea con los Eslados Unidos se redujo un 90 % entre 1991 y 1993, pasando de 21 000 millones de ecus a 2 000 millones. A su vez. el déficit comercial de la Unión Europea con Japón se redujo un 25%, pasando de 30 000 millones de ecus a 25 000 millones, mientras que el déficit comercial entre Estados Unidos y Japón aumentó cerca del 45 %, pasando de 35 100 millones de ecus a 50 700 millones. Situación competitiva de la Unión Europea En 1991, el déficit comercial de la Unión Europea con Japón equivalía al 85% del de Estados Unidos con Japón. En 1993, representaba apenas el 49%. 3. Partes de mercado de las principales regiones económicas Las partes de mercado de la Unión Europea en las exportaciones mundiales de productos manufacturados, a pesar de que siguen siendo superiores a las de Estados Unidos y Japón, han disminuido, pasando del 29% en 1980 al 25% en 1986 y al 24% en 1992. (miles ile millones ile ecus) lia Unión Europea-EE UU Unión Europea-Japón EE UU-Japón an/a comercial 1991 -21,0 - 30.0 -35.1 1992 - 1 3.0 -31.0 - 38.0 199.1 -2,0 - 25.0 - 50.7 Fuente: OCDE. 5(1 S. 3/94 5. Comercio en la Unión Europea Al aumentar la integración en la Unión Europea, se produce un fenómeno de sustitución del comercio con el resto del mundo en favor de los intercambios comerciales entre los Estados miembros de la Unión. Desde finales de los años sesenta, el peso del comercio intracomunitário —13% del PIB en 1994— es superior al de las exportaciones extracomunitarias —9% del PIB en 1994—. En los últimos años, esta diferencia ha aumentado, como consecuencia del declive relativo de la parte de las exportaciones extracomunitarias en el PIB de la Unión Europea. (en 'ï del PUS) América del norte y la Unión Europea (comercio extracomunitario). Comercio intra-UE Exportaciones extra-UE 10 14 9 13 9 Fuente: Eurostat. 6. Balanza comercial total en la Unión Europea El comercio de bienes sigue siendo aún la parte fundamental de las exportaciones de la Unión Europea. No obstante, desde mediados de los años ochenta, su contribución a la balanza comercial ha disminuido, habiendo llegado incluso a ser negativa a principios de los años noventa. A pesar de un declive relativo, la balanza de servicios sigue aportando una contribución positiva a la balanza comercial total. Mercanías Servicios Fuente: Euro tal. 1985 9 27 mi es ile nilliiiu 1990 0 12 ï de ecus) 1991 -27 10 7. Comercio por regiones: en valor El comercio mundial ascendió a 3,7 billones de dólares en 1992. Asia constituye la primera zona de intercambios comerciales,' seguida de 1992 Asia • Japón Norteamérica • EEUU América latina Oriente medio Africa Europa centra] y oriental y CEI UE (excluido comercio intra-UE) I miles Importaciones 806 2.33 684 554 173 128 102 90 636 de millones ('Aportaciones 885 340 5S3 44S 151 125 95 92 569 ile dólares) Saldo 79 107 - 101 - 106 _ ΊΊ -3 -7 τ -68 Fuente: GATT, Eurostat. 8. Comercio por regiones mundiales: crecimiento medio anual (1980-1992) La rápida expansión del comercio mundial es consecuencia de los cambios estructurales que se vienen produciendo desde hace bastantes años en la economía mundial y de evoluciones más recientes. Entre los cambios estructurales cabe citar la parte cada vez mayor de los productos manufacturados en los intercambios comerciales mundiales, el impulso que se ha dado al comercio mundial gracias a la multiplicación de las inversiones internacionales y la disminución del precio de los transportes y las comunicaciones; por su parte, entre las evoluciones recientes se incluyen, principalmente, la unificación de Alemania y el auge de las importaciones resultante, el considerable crecimiento de las importaciones destinadas a los países de América del norte y América latina, y el dinamismo persistente de los mercados de algunos países de Asia. La evolución de los intecambios comerciales en las diferentes regiones en 1992 muestra claramente que la expansión del comercio mundial se debe al importante aumento en volumen de las importaciones y exportaciones en América del norte, Europa y Asia, sobre todo en las economías dinámicas asiáticas. S. 3/94 51 (voluinen. en fx) Crecimiento anual I 19S0 Asia Norteamérica Europa occidental america latino Oriente medio Africa 1942) Importaciones 7.3 6.5 5.6 2.8 1.9 5.0 Hx portad one s s» 5.9 6,4 2,5 4.4  1,9 Fuente: GATT. 9. y 10. Principales importadores y exportadores en el comercio mundial Entre los terceros países, los Estados Unidos siguieron siendo, en 1992. el principal país exportador mundial de mercancías, seguido de Japón y Canadá. Los mercados que presentan la tasa de creci miento más rápida son Hong Kong. China. Corea del Sur. Taiwan y Malasia. (miles Je millones ile dólares. /W2) nientä anual fl9tiOl9V2) volumen, en 'i I UE (extraUE) EEUU Japón Canadá Hong Kong Coria del Sur China Taiwan Singapur Suiza México Austria Suécia Australia Malasia Importaciones 636 554 23.3 129 123 82 81 72 72 66 62 54 50 44 40 Exportaciones 560 448 340 134 120 77 85 X2 64 66 46 44 56 43 41 Saldo 68  106 107 5 4 5 4 10 9 0  16  10 6  1 1 Importaciones 5 7 4 6 15 II 12 II 10 5 9 7 3 6 11 Exportaciones 5 6 S 5 Κ. 13 I 1 13 10 7 8 S 5 6 Κ) Fuente: GATT. 11. Nuevas economías industriales de Asia 12. Flujos de inversiones directas en el extranjero El comercio asiático se desarrolla rápidamente. No obstante, las nuevas economías industriales de Asia son aún socios comerciales menores de Europa, cuyas inversiones en esa zona son claramente inferiores a las de Estados Unidos y Japón. 1992 UE EEUU Japón Expor taciones 39 55 79 (miles de millones de dólares 1 Impor taciones Balanza comer cial Inver siones interna cionales 51 12 842 83 28 1 298 32 47 1 065 Fuente: OCDE. Los países de la «triada» generan fundamental mente inversiones internacionales. Las inversiones extanjeras de la Unión Europea aumentaron considerablemente en los años ochenta, pasando de un flujo anual de 10 000 millones de ecus en 1982 a 32 000 millones en 1991. Los (lujos se aceleraron espectacular mente después de 1985, culminando en 43 000 millones de ecus en 1989. antes de disminuir a 32 000 millones en 1991. Durante los años ochenta, las inversiones extranjeras de los Estados Unidos y Japón siguieron una evolución comparable a la de la Unión Europea. Las inversiones extranjeras norteamericanas comenzaron aumentando rápi damente a mediados de los años ochenta y se frenaron a partir de 1988. Por su parte, las 52 S. 3/94 inversiones extranjeras japonesas superaron el nivel de las inversiones de la Unión Europea en 1989. si bien a partir de entonces disminuyeron considerablemente. 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 UE 10 13 19 21 28 39 42 43 28 32 ND (miles de EEUU 1 S 15 17 18 25 15 34 22 26 29 nillones ile ecus) tapón 8 9 13 Id 23 29 40 (il 45 34 26 13. Inversiones directas en el extranjero de la Unión Europea Las inversiones extranjeras en la Unión Euro pea se duplicaron entre 1987 y 1991. mientras que las inversiones europeas en el resto del mundo aumentaron un 50% durante el mismo período. A pesar de que las inversiones extranjeras en la Unión Europea han experimentado un creci miento más rápido, el saldo sigue siendo nega tivo para aquélla, que invierte más en el extran jero que obtiene inversiones. 1987 1988 1989 1990 1991 IED entrantes 108 134 169 170 195 'miles de mii IED salientes 201 253 275 275 297 ones de ecus) Saldo 93 1 19 Hid 105 103 Inversión inmaterial 14. Gasto en enseñanza La enseñanza es el bien de inversión inmaterial por excelencia, ya que con ella se prepara el futuro de las personas y la sociedad. El esfuerzo realizado en enseñanza puede cal cularse a través del gasto público dedicado a este capítulo, expresado en porcentaje del PIB. En los años ochenta, el peso relativo del gasto público dedicado a enseñanza se redujo ligera mente en la «triada», situándose en torno al 5% del PIB/PNB. UE EEUU Japón 1980 5.3 6.7 5.8 (en 'i 1985 5.1 5,0 5.0 lel PIB/PNB) 1989 4.9 5.3 4.7 15. Inversión en I + D por regiones económicas (1991) El gasto total en I + D efectuado por la Unión Europea, expresado en porcentaje del PIB, corresponde apenas al promedio mundial y es netamente inferior al de Japón, Estados Unidos y las nuevas economías industriales asiáticas. (Relación entre «osto e ι 1 + I UE EEUU Japón Países industri; Mundo lizados asiáticos y PIB. en 'it 1991 2.0 2.8 3.1 2.7 2.0 Fuente: Unesco 16. Inversiones en I + D por sectores en la Unión Europea (1989) Las actividades de I + D industrial se concen tran generalmente en sectores de una gran demanda y alta tecnología, que aseguran más del 75% de la investigación y el desarrollo total. {relación entre l + I) y producción indusl Aeroespacial Farmacéutica Electrónica Química Transportes terrestres Bienes de equipo Otras industrias Total ial UE. en 1} 1989 17,0 12.1 11.5 3.8 3.2 2.5 0.5 2,3 Fuente: OCDE. S. 3/94 53 17. Crecimiento de las inversiones en I + D de las empresas 19. Invenciones por regiones de origen En la Unión Europea, la tasa de creciminento medio anual de I + D industrial se aproximó al 5% durante los años ochenta. En los Estados Unidos, que representan cerca de la mitad de las actividades de I + D de la OCDE, el gasto dedicado a este capítulo se estancó prácticamente a partir de 1985. Por su parte, en Japón, el gasto creció considerablemente (más del 10%) antes de 1985. Según parece, también las empresas japonesas han reducido el gasto dedicado a estas actividades con posterioridad a 1985, si bien se sitúa aún en un nivel elevado en relación con otros países (en torno al 8%). UE EEUU Japón (tasa 1975-1981 4.8 4.5 8.2 tie crecimiento medio anual, en r.í) 1981-1985 1985-1989 1989-1992 4.9 4.8 2.1 8.6 1.3 -0,8 11.2 7.4 8.5 Fuente: OCDE. 18. Intensidad de las inversiones en I + D de las empresas La progresión del esfuerzo realizado por las empresas de la Unión Europea en materia de investigación y desarrollo ha sido más rápida que la de sus competidoras americanas y japonesas: de las 50 empresas que realizan las inversiones mayores en actividades de investigación en cada una de estas zonas, la relación entre el gasto de investigación y el volumen de negocios casi se duplicó entre 1984 y 1992 en el caso de las empresas europeas, alcanzando el 4,5% en 1992, mientras que el aumento fue algo menos del 40% en el de las empresas japonesas, que, no obstante, ocupan la cota más elevada (5,8% en 1992), e inferior al 30% en el de las empresas norteamericanas (3,7% en 1992). En lo que a número de invenciones de importancia supranacional se refiere, Europa ha sido el productor más importante de nuevas tecnologías de las dos últimas décadas, habiendo presentado cerca del 40% de las patentes mundiales entre 1985 y 1989. No obstante, al examinar la evolución de la Unión Europea a este respecto, se observa que su posición ha experimentado un cierto desmoronamiento, habiendo pasado su parte del 43%, en el período de 1975-1979, al 40%, en el de 1989-1984, y al 38% en el de 1985-1989. Japón presenta el crecimiento más rápido del número de invenciones. UE Norteamérica Japón Otros 1975-1979 120 82 43 37 1980-1984 136 97 OS 43 ien miles) 1985-1989 147 105 95 42 Fuente: Panorama ile la industria En lo que atañe a la producción científica, la Unión Europea, con el 30% de las publicaciones de este tipo en 1993, frente al 24% en 1983, ocupa el segundo puesto detrás de los Estados Unidos (40%). Los campos en los que la Unión Europea ha avanzado más son la medicina clínica, la investigación biomédica, la biología, la química y las ciencias universales. 20. Balanza de pagos tecnológicos (I + D en r/r del volumen de negocios, SI) empresas con mayor vasto en l + D) 1984 1988 1992 Fuente. DABLE. UE 2.7 4.4 4.5 EEUU 2.') 3.3 3,7 Japón 4.2 5,4 5.S Los intercambios de tecnología abarcan la importación de bienes tecnológicamente complejos, la compra de tecnologías (patentes, licencias, conocimientos técnicos, servicios técnicos, etc.) y la creación o la compra de unidades de producción y de distribución al realizar operaciones de inversión extranjera directa. 54 S. 3/94 Las importaciones de tecnología de la Unión Europea son muy superiores a las exportaciones, mientras que los Estados Unidos mantienen una situación excedentária; por su parte, los intercambios comerciales japoneses de tecnología están más o menos equilibrados. 1990 UE EEUU Japón Ingresos 13.1 16.5 Ί ^ miles de millones de dólares) Pagos 18,4 3.1 2.6 Saldo - 5.3 13.4 - 0.3 Fuente : OCDE. 21. Relación entre el esfuerzo de I + D y los resultados comerciales (1990) El hecho de que las inversiones en I + D se traduzcan en resultados comerciales depende de que una economía tenga capacidad de innovación; paradójicamente, el esfuerzo realizado por la Unión Europea en materia de investigación se traduce en que los resultados en los mercados de alta tecnología son más escasos que en el mercado general, al contrario de lo que sucede en Japón. (en » del total de la OCDE) 1990 UE EEUU Japón Otros Inversión en I + D de las empresas 28 45 21 6 Ex pon aciones de alta tecnología 36 24 19 21 Total exportaciones 41 15 13 31 199(1 Italia Reino Unido Japón EEUU Alemania (parte del valí Industrias de alta tecnología 14 20 22 20 21 ir añadido, en Vi 1 Industrias con salarios elevados 16 25 23 2') 29 Fuente: OCDE. 23. Nivel salarial en función de la intensidad tecnológica La correlación entre el grado de complejidad tecnológica y el nivel de salarios presenta en general signo positivo, excepto en los sectores de tecnología media de Japón, Alemania y el Reino Unido, en los que ocupan un nivel de salarios igual o superior al de los sectores de alta tecnología. Reino Unido (1988) Alemania (1989) EEUU (1989) Japón (1989) (total productos Alta tecnología 108 110 118 100 manufacturados = 100) Tecnología media ION 116 112 115 Baja tecnología 93 83 86 91 Fuente: OCDE. Fuente: OCDE. Posición de la Unión Europea en los mercados en crecimiento 24. Crecimiento de la producción en algunos sectores industriales de la Unión Europea (1986-1992) ¡miento mei/in annoi real, en r/i. /ü,S'6-/°92) 22. Relación entre la intensidad tecnológica y el nivel salarial (1990) Una característica de las industrias de alta tecnología es que generan salarios elevados. Cuanto más importante sea el lugar que ocupan en la economía las industrias de alta tecnología, mayor es el aumento de la parte de las industrias con salarios elevados. Producios farmacéuticos 7.3 Transformación de materias plásticas 7,1 Transformación secundaria de metales 5,7 Material de telecomunicaciones 5,4 Caucho y materias plásticas 5.3 Material de oficina e informática 5,1 Bebidas no alcohólicas y aguas minerales 5,0 Transformación de frutas y hortalizas 4,9 Piezas de recambio para vehículos 4,8 Iluminación eléctrica 4,6 Productos semiacabados de madera 4.6 S. 3/94 55 prisa (59,5%) que las exportaciones totales (47,8%), si bien, en ese mismo período, el crecimiento de las importaciones comunitarias de este tipo de productos (137,8%) fue tres veces mayor que el de las importaciones totales (38%). En otras palabras, las importaciones comunitarias de productos de alta tecnología aumentaron a un ritmo medio anual del 11,4%, es decir, el doble que las exportaciones de este tipo de productos (6%). Esto ha dado lugar a un deterioro progresivo de la balanza comercial comunitaria en lo tocante a los productos de alta tecnología, que pasó de un excedente de 5 000 millones de ecus en 1982 a un déficit de 22 000 millones en 1990. 1978 1984 1989 Exportaciones 27 59 71 (miles de milione Importaciones ν de ecus¡ Saldo 19 60 93 7  1  22 Alemania Reino Unido EEUU Japón Pane del consumo correspondiente a las importaciones Pane de la producción correspondiente a las exportaciones 33 37 17 7 15 9 24 1') Fuente: OCDE. Fuente: Eurostat. 41. Mercado de productos de alta tecnología: resultados comerciales Los resultados comerciales de la Unión Euro pea en los mercados de alta tecnología empeo raron entre 1980 y 1990: la parte europea de las exportaciones mundiales pasó del 40% al 36%. 40. Mercado de productos de alta tecnología: grado de apertura El análisis del grado de apertura de las econo mías de las que se dispone de datos muestra que la propensión a importar productos de alta tecnología es inversamente proporcional a la capacidad de exportar. (parle en UE 4 EEUU Japón Otros respondiente a las 1980 40 25 15 20 exportaciones, en %) 1990 30 24 io 21 Fuente: OCDE. 62 S. 3/94 Anexo III Gráficos 1. Fluctuaciones de los tipos de cambio 2. Relación entre la producción industrial y la creación de empleo en la Unión Europea Situación competitiva de la Unión Europea 3. Partes de mercado de las principales regiones económicas 4. Comercio total en la «triada» (EE UU, Japón. UE) 5. Comercio en la Unión Europea 6. Balanza comercial total en la Unión Europea 7. Comercio por regiones: en valor 8. Comercio por regiones: crecimiento medio anual, en volumen 9. Principales importadores en el comercio mundial 10. Principales exportadores en el comercio mundial 11. Nuevas economías industriales de Asia 12. Flujos de inversiones directas en el extranjero 13. Inversiones directas en el extranjero de la Unión Europea Inversión inmaterial 14. Gasto en enseñanza 15. Inversión en I + D por regiones económicas (1991) 16. Inversiones en I + D por sector en la Unión Europea (1989) 17. Crecimiento de las inversiones en I + D de las empresas 18. Intensidad de las inversiones en I + D de las empresas 19. Invenciones por regiones de origen 20. Balanza de pagos tecnológicos 21. Relación entre el esfuerzo de I + D y los resultados comerciales (1990) 22. Relación entre la intensidad tecnológica y el nivel salarial (1990) 23. Nivel salarial en función de la intensidad tecnológica Posición de la Unión Europea en los mercados en crecimiento 24. Crecimiento de la producción en algunos sectores de la Unión Europea (1986-1992) 25. Balanza comercial en algunos sectores de la Unión europea (1986-1992) 26. Previsiones de crecimiento de la producción en la industria manufacturera (1992-2010) 27. Especialización sectorial de las exportaciones de productos manufacturados (1992) 28. Especialización geográfica de las exportaciones de productos manufacturados (1992) 29. Especialización sectorial y geográfica de las exportaciones de productos manufacturados de la Unión Europea (1992) 30. Especialización sectorial de la industria Mercados en crecimiento: algunos ejemplos 31. Industrias de tratamiento de datos y de telecomunicaciones (1995) 32. Mercado de la información en los Estados Unidos (1995) 33. Mercado del medio ambiente: desglose por regiones y mercados (2000) 34. Industria del medio ambiente: producción y exportaciones (2000) 35. Mercado de productos de gran calidad: desglose por segmentos y tasa de crecimiento 36. Mercado de productos de gran calidad: distribución geográfica 37. Mercado de la salud y la biotecnología 38. Especialización en industrias de alta tecnología 39. Mercado de productos de alta tecnología: comercio de la Unión Europea 40. Mercado de productos de alta tecnología: grado de apertura 41. Mercado de productos de alta tecnología: resultados comerciales S. 3/94 63 J- 1. Fluctuaciones de los tipos de cambio 1 ecu =... dólares 1 ecu= ...yenes 1975 1980 1985 1990 Fuente: Eurostat. 2. Relación entre la producción industrial y la creación de empleo en la Unión Europea 10% 1970 1975 1980 1985 1990 Fuente: Eurostat. DG III.A.3 sO -U 3. Partes de mercado de las principales regiones económicas En % de las exportaciones mundiales de productos manufacturados Unión Europea EEUU Japón Otros Fuente: OCDE. DG III.A.3 4. Comercio total en la «triada» (EE UU, Japón, UE) Exportaciones (en miles de millones de ecus] B>jil BmB 40 20 Q 1991 1992 EE UU->Japón Japón->EE UU balanza UE->Japón Japón-^UE balanza UE->EEUU 71.2 73.8 EEUU->UE 91.9 36.8 balanza -21 -13 Fuente: Eurostat y OCDE. 1993 1991 1992 1993 1991 31 B 73.9 -35.1 1992 ':: I 74.5 -Y: 1993 n ; 91.5 DG Ili r î 5. Comercio en la UE En % tiel PIB ι comercio intracomunitário ι exportaciones extracomunitarias 1970 1975 Fuente: Eurostat. 1980 1985 1990 -J — 4- 7. Comercio por regiones Miles de millones de dólares (1992) de los cuales, Japón Norteamérica de los cuales, EEUU América latina Oriente medio Africa Europa central y oriental y CEI UE (excluido comercio intra UE) M I I importaciones lexportaciones Fuente: GATT. DG III.Α.3 4- 15. Inversión en l+D por regiones económicas (1991) Relación entre gasto en l+D y PIB (1991) EEUU Japon Países industr. de Asia Mundo 0 "Hi % UE 1% EEUU 2% Japón Países Industr. de Asia Relación entre gasto en l+D y PIB Fuente: Unesco. DG III.A.3 — 18. Intensidad de las inversiones en l+D de las empresas l+D en % del volumen de negocios (50 empresas con mayor gasto en l+D) 1984 1985 1986 UE 2,7% 2,9% 4,0% EEUU 2,9% 3,0% 3,5% Japón 4,2% 4,6% 5,3% Fuente: Dable. 1987 4,2% 3,4% 5,5% 1988 4,4% 3,3% 5,4% 1989 4,3% 3,4% 5,5% 1990 4,4% 3,4% 5,5% 199' 4,3% 3,6% 5,7% 1992 i- i- 4- 21. Relación entre el esfuerzo de l+D y resultados comerciales En % del total de la OCDE (1990) EEUU Japón Otros 10% 20% 30% ■ inversión en l+D de las empresas ■ exportaciones de alta tecnología □ total exportaciones 40% Inversión en 11Π ile las empresas Exportaciones de alta tecnologia Total exportaciones Fuente: OCDE. DGIII.A.3 22. Relación entre la intensidad tecnológica y el nivel salarial Parte del valor añadido (1990) 25% 20% 15% 10% ¡industrias de ■industrias con alta tecnología 1 salarios elevados2 Italia Reino Unido Japon EEUU Alemania í- Industrias de u 1% ig y% 21 g% 2„ Q% 2() 5„/o alta tecnología ' Industrias con 160% 24 8% 23 0% 28 6„/o 28 g% salarios elevados ■' 11ndustrias de alta tecnología, incluidas la industria aeroespacial, material de oficina e informática, equipos de radio y telecomunicaciones, material eléctrico, productos farmacéuticos e instrumentos de precisión. 2 Las industrias con salarios elevados incluyen las industrias cuyos salarios son un 15% superiores a la media. Fuente : OCDE. DG HI-A.3 -c 23. Nivel salarial en función de la intensidad tecnológica Total productos manufacturados = 100 alta tecnología □ tecnología media abaja tecnología Japón (1989) Reino Unido (1988) Alemania (1989) EEUU (1989) Japon (1989) Alta tecnología 108 110 118 100 Tecnología media 108 116 112 115 Baja tecnologia ad °J OD 1 Las industrias se agrupan en función de la intensidad de l+D. que se define como la relación entre l+D y volumen de negocios. DG ,N A 3 Fuente .OCDE. •c 4- 30. Especialización sectorial de la industria Evolución del valor añadido bruto en la industria manufacturera (1980-1990) Sectores de demanda baja -3.8% Sectores de demanda moderada Sectores de demanda elevada - Sectores de demanda elevada = productos químicos, productos farmacéuticos, material informatico, instrumentos de precision y de óptica, y aparatos eléctricos. - Sectores de demanda moderada = máquinas, material de Iransporte, alimentos, bebidas, tabaco, papel, productos de imprenta, artículos de caucho y materias plásticas. - Sectores de demanda escasa = metales ferrosos y no ferrosos, productos minerales no metálicos, productos metálicos, productos textiles, confección, artículos de cuero, calzado y otros productos manufacturados. Fuente: Contabilidad nacional. DGIH.A.3 31. Industrias de tratamiento de datos y de telecomunicaciones (1995) Mercado mundial 880 000 millones de ecus Mercado de la UE 290 000 millones de ecus Equipo físico Equipo lógico Servicios de telecom. Equipo físico Equipo lógico 8% Servicios informáticos Equipos de telecom. Servicios informáticos Equipos de telecom. Fuente: EITO 94. DG I1I.A.3 32. Mercado de la información en los Estados Unidos (1995) Equipos de telecom. 4,7% Servicios de larga 5,2% distancia Servicios telefónicos 14,1% locales y celulares 32,0% Ordenadores y equipos electrónicos Páginas amarillas 1,3% Radio 1,1% Vídeo 2,3% Televisión por cable 1,7% Difusión 3,3% 13,3% Equipo logico y servicios informáticos 4- 20,8% Imprenta y edición Fuente: Universidad de Columbia, CTIS - Perspectivas para la industria - Bell South Corp. - NBI, Inc. DG III.A.3 34. Industria del medio ambiente Europa Producción (miles de millones de dólares, 2000) 20 40 60 EEUU Japón 0 Vo Producción Exportación Tí Europa 68 20% 5% isa de exportació Iproducción lexportación Fuente: OCDE. DG III.A.3 4- 35. Mercado de productos de gran calidad Alta costura Automóvil Artículos de moda y objetos de cuero Cosméticos Perfumes Alcoholes Relojería Champán Calzado Porcelana Joyería Vino Artículos de oro Cristal Total productos de gran calidad Mercado de productos de gran calidad = 100% Total productos manufacturados 25% 20% 15% 10% 5% 0% 5% 10% 15% 20% Deglose por segmentos Tasa de crecimiento (1989) (1985-1989) Fuente: McK\nsey. DGIII.A.3 36. Mercado de productos de gran calidad Distribución geográfica UE-4 EEUU Japón Otros 50% 40% 30% 20% 10% 0% Parte del mercado (1989) Parte del mercado (1989) Crecimiento anual (1985-1989) Fuente: McKinsey. 5% 10% Crecimiento medio anual (1985-1989) Japón Otros 17,0% 8,0% 7,5% 7,9% DG lll/A/3 c 4- 4- — I J 4- n LD Ò O co m CO Γ) Predo en Luxemburgo, IVA excluido: 7 ECU .*.!*. OFICINA DE PUBLICACIONES OFICIALES * «¡£ * DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS L2985 Luxembourg ISBN TEflELöflBaLi 789282"688380