Análisis y perspectivas del sector primario en la Unión Europea
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Informe 2/2005 Análisis y perspectivas del sector primario en la Unión Europea Sesión ordinaria del Pleno de 30 de marzo de 2005 Colección Informes
CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL Departamento de Publicaciones NICES: 422-2005 Colección Informes Número 2/2005 Informe elaborado por el Consejo Económico y Social, conforme a lo dispuesto en el artículo 7.1.3. de la Ley 21/1991, de 17 de junio, de Creación del Consejo Económico y Social. Aprobado en la Sesión ordinaria del Pleno del día 30 de marzo de 2005. La reproducción de este Informe está permitida citando su procedencia. Primera edición: abril de 2005 Edita y distribuye: Consejo Económico y Social. Huertas, 73. 28014 Madrid. ESPAÑA. Información en Internet: http://www.ces.es ISBN: 84-8188-237-2 Depósito legal: M. 18.506-2005 Fotocomposición: ARTEGRAF, S.A. Imprime: ARTEGRAF, S.A.
INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 5 CAPÍTULO 1. PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA ... 7 1.1. Estructura de los sectores agrario y pesquero en la Unión Europea ................................................................................ 7 1.1.1. El sector agrario ....................................................... 7 1.1.2. El sector pesquero .................................................... 15 1.1.3. La industria agroalimentaria .................................... 19 1.2. Las políticas comunitarias ................................................... 21 1.2.1. La Política Agraria Común ...................................... 21 1.2.2. La Política Pesquera Común .................................... 30 1.3. Del GATT a la OMC ........................................................... 35 3 ÍNDICE
CAPÍTULO 2. ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS ................... 39 2.1. Producciones agrarias .......................................................... 41 2.1.1. Producciones vegetales ............................................. 44 2.1.2. Producciones animales ............................................. 47 2.2. Producciones pesqueras ....................................................... 49 2.2.1. Pesca ......................................................................... 49 2.2.2. Acuicultura ............................................................... 53 2.3. La industria agroalimentaria ................................................ 56 CAPÍTULO 3. ESCENARIOS DE FUTURO Y PROPUESTAS .............................................. 61 3.1. Sector agrario ....................................................................... 61 3.1.1. Retos ......................................................................... 61 3.1.2. Estrategias y propuestas ........................................... 65 3.2. Sector pesquero .................................................................... 72 3.2.1. Retos ......................................................................... 72 3.2.2. Estrategias y propuestas ........................................... 76 ANEXO ÁMBITOS DE DECISIÓN DE LOS ESTADOS EN EL MARCO DE LA REFORMA DE LA POLÍTICA AGRARIA COMÚN .............................................................. 83 Relación de comparecencias ante la Comisión de Trabajo de Agricultura y Pesca .................................................................................................................... 87 INFORME 2/2005 4
El futuro del sector primario, del conjunto de actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras y acuícolas, así como de la industria agroalimentaria, en una Unión Europea de 25 Estados miembros, es de importancia fundamental para todos los ciudadanos europeos. La agricultura y la pesca de la Unión Europea se enfrentan actualmente a un proceso de transformación estructural derivado, entre otros factores, de la progresiva liberalización del comercio mundial, de la reciente ampliación europea a diez nuevos Estados miembros, de la reforma de las políticas comunitarias, del desarrollo tecnológico, del aumento de las exigencias medioambientales y de la aparición de nuevas demandas de calidad y seguridad alimentaria por parte de los consumidores. Dichos desafíos que plantea la reestructuración en curso del sector han dado pie al Consejo Económico y Social para la elaboración del presente Informe, que pretende analizar y valorar los posibles escenarios que se presentan y apuntar las estrategias y acciones necesarias para un desarrollo adecuado del sector. La voluntad del CES de contribuir al debate y la reflexión sobre el futuro marco en el que va a desarrollarse el sector primario se concretó en la decisión 5 INTRODUCCIÓN
del Pleno del 24 de marzo de 2004 de encargar a la Comisión de Trabajo de Agricultura y Pesca la elaboración de una propuesta de Informe sobre la situación y perspectivas del sector primario en la Unión Europea. Los miembros de esta Comisión, a la hora de abordar su trabajo, han considerado conveniente contar con la aportación de colaboraciones externas, que se ha concretado en comparecencias de representantes de la Administración y de diversas organizaciones implicadas en la próxima evolución del sector primario. Partiendo de un análisis y diagnóstico de la situación actual de los sectores agrario y pesquero de la Unión Europea, el Informe dedica un espacio a la revisión de las políticas agraria y pesquera, así como a las nuevas reglas que se están desarrollando en el ámbito de la reordenación de los mercados mundiales. Posteriormente, se centra en el estudio de la situación española en los sectores agrario, pesquero y agroalimentario, para abordar, finalmente, la parte más ambiciosa del trabajo, que trata de exponer los posibles escenarios de futuro y las propuestas de actuación que, en opinión de los agentes económicos y sociales representados en el Consejo, resultan necesarias para que el sector primario obtenga unos satisfactorios resultados en su actual proceso de adaptación a la nueva realidad. INFORME 2/2005 6
La relevancia del sector agrícola y ganadero de la Unión Europea se explica no sólo por su contribución al producto y al empleo (que, aunque es limitada, como corresponde a los países desarrollados, no es desdeñable), sino también por su función de suministrador de productos alimenticios a los ciudadanos, por su papel en la conservación del medio ambiente y los espacios naturales y paisajísticos, así como por su importancia como elemento vertebrador del territorio y su contribución al mantenimiento y desarrollo del medio rural. Estos factores confieren un carácter estratégico al sector agrario y explican el protagonismo que aún en la actualidad se otorga a la Política Agraria Común (PAC). Igualmente, cabe destacar la importancia y especificidad de un sector pesquero como el comunitario, que requiere de un tratamiento singularizado ante la creciente competencia exterior y la sobreexplotación de algunos recursos. 1.1. ESTRUCTURA DE LOS SECTORES AGRARIO Y PESQUERO EN LA UNIÓN EUROPEA 1.1.1. El sector agrario En Europa, como en el resto de las economías avanzadas, la importancia económica del sector agrario es relativamente reducida en comparación con la in- 7 CAPÍTULO 1 PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA
dustria y, sobre todo, con los servicios. Así, en 2002 el valor añadido bruto1del sector agrario europeo equivalía tan sólo al 1,6 por 100 del PIB conjunto de los quince antiguos Estados miembros. En el caso español este porcentaje se eleva hasta el 3,4 por 100 del PIB, por encima del promedio comunitario. Las producciones europeas más destacadas, si atendemos al valor de la producción en 2002, son la de leche (14 por 100), la de cereales (12,3 por 100) y la de vacuno (10 por 100). En cambio, en España tienen mayor importancia relativa las producciones intensivas de frutas y verduras frescas, que representan un 15 y un 13 por 100 del total, y la de porcino, con un 11 por 100, aunque también es significativa la producción de cereales (10,4 por 100), cuyo cultivo se realiza principalmente de forma extensiva en el secano del interior de la península (cuadro 1). Los principales productores son Francia, Italia, España y Alemania, que generan conjuntamente casi el 70 por 100 del valor añadido bruto del sector. Concretamente, la participación del sector agrario español en la producción final comunitaria es del 12,9 por 100, aunque presenta un elevado grado de especialización en determinadas producciones. En particular, en España se produce el 45 por 100 del aceite de oliva europeo, el 31 por 100 de la fruta fresca, el 30 por 100 del ovino y caprino, el 28 por 100 del arroz y el 21 por 100 de las verduras frescas. En cuanto al empleo, alrededor de 6,5 millones de europeos, el 4,0 por 100 de la población ocupada, trabajaba en 2002 en el sector primario. Se trata de un peso reducido comparado con el 28,2 por 100 que representa el empleo industrial y el 67,8 por 100 de los servicios. Durante los últimos veinte años, al hilo del proceso de ajuste estructural del medio rural, se ha producido en Europa una pérdida continuada de empleo agrario, de tal modo que en la actualidad el número de trabajadores ha quedado reducido prácticamente a la mitad, si se compara con la situación registrada en 1980. No obstante, el redimensionamiento del sector agrario no se ha producido con la misma intensidad o celeridad en los distintos países, de tal modo que en Grecia y Portugal, así como en Polonia, Letonia y Lituania, sigue representando más del 10 por 100 de la población ocupada, y en España, Irlanda, Finlandia, Austria, más del 5 por 100 (cuadro 2). INFORME 2/2005 8 1El valor añadido bruto se obtiene al restar de la producción final agraria (bienes y servicios producidos menos aquellos que se reemplean en el propio proceso productivo) los consumos intermedios, que son los medios de producción que proceden del resto de los sectores productivos, fundamentalmente de la industria (piensos compuestos, fertilizantes, gasóleo, etc.).
Según la última encuesta comunitaria sobre la estructura de las explotaciones agrarias2, más del 73 por 100 de la fuerza laboral empleada en actividades agra- PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 9 2Eurostat, Encuesta comunitaria sobre la estructura de las explotaciones agrarias 1999-2000. Una síntesis de los principales resultados puede encontrarse en Eurostat, Statistiques en Bref, números 2, 4 y 16 de 2003. CUADRO 1 DISTRIBUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN AGRARIA DE LA UE-15 Y DE ESPAÑA POR PRODUCTOS EN 2002 (En porcentaje sobre la producción total) Productos UE-15 España Leche 14,0 6,3 Vacuno 9,9 6,3 Porcino 8,3 11,0 Verdura fresca 8,1 13,0 Trigo 6,3 3,9 Fruta fresca 6,3 15,1 Vino y mosto 5,0 2,7 Pollos 3,9 2,7 Servicios agrícolas 3,4 1,2 Cebada 2,8 3,4 Maíz 2,4 2,4 Ovino y caprino 2,4 5,4 Aceite de oliva 2,2 7,5 Patatas 2,2 1,3 Huevos 1,9 2,3 Remolacha 1,7 1,1 Oleaginosas 1,6 1,3 Avena 0,5 0,5 Tabaco 0,4 0,4 Centeno 0,3 0,2 Arroz 0,3 0,7 Semillas 0,3 — Fibras textiles 0,1 — Lúpulo 0,1 — Otros 15,9 11,3 Total* 100 = 280.446,2 100 = 36.240,5 * Millones de euros. Fuente: Comisión Europea. Dirección General de Agricultura, Agriculture in the European Union 2003. Febrero 2004.
INFORME 2/2005 16 CUADRO 6 EL SECTOR PESQUERO EN LA UNIÓN EUROPEA: CONSUMO Y COMERCIO EXTERIOR Consumo Comercio exterior* Volumen (toneladas) Valor (millones de euros) Estados per cápita miembros Export. Import. Saldo Export. Import. Saldo y candidatos anual (kg) comercial comercial 2000 2003 2003 2003 2003 2003 2003 Alemania 11,8 513.843 1.050.548 –536.706 1.047 2.351 –1.304 Austria 10,1 10.114 63.812 –53.697 30 216 –187 Bélgica 21,1 147.003 290.533 –143.531 682 1.236 –554 Dinamarca 23,3 1.198.150 1.617.944 –419.795 2.799 1.629 869 España 43,3 883.250 1.656.976 –773.726 2.041 4.451 –2.411 Finlandia 30,0 10.540 93.214 –82.673 12 162 –150 Francia 29,3 482.643 1.062.575 –579.932 1.190 3.375 –2.184 Grecia 22,1 85.822 207.572 –121.750 283 402 –119 Holanda 22,3 956.615 836.394 120.221 2.057 1.587 471 Irlanda 13,9 261.800 64.247 197.553 384 109 275 Italia 22,6 121.996 910.600 –788.605 404 3.161 –2.757 Portugal 54,5 116.897 371.407 –254.510 336 1.009 –673 Reino Unido 19,7 500.638 897.413 –396.776 1.304 2.245 –940 Suecia 25,3 310.624 288.439 22.185 628 931 –303 UE-15 23,7 5.602.561 9.421.569 –3.819.008 13.216 23.231 –10.015 Chipre 24,9 566 17.506 –16.940 4 33 –29 Eslovaquia 6,9 920 26.737 –25.817 3 33 –30 Eslovenia 6,5 2.237 13.639 –11.402 7 34 –27 Estonia 17,1 118.863 44.159 74.704 112 46 67 Hungría 4,2 4.928 43.912 –38.984 9 50 –41 Letonia 13,2 108.653 35.057 73.595 66 28 38 Lituania 36,7 67.208 72.921 –5.713 83 84 –1 Malta 30,2 3.395 31.031 –27.636 32 28 4 Polonia 9,6 110.894 251.478 –140.584 271 344 –73 República Checa 10,6 13.891 62.166 –48.275 40 88 — UE-25 21,5 6.034.114 10.020.176 –3.986.062 13.833 23.999 –10.156 Bulgaria 3,1 6.130 29.060 –22.930 9 19 –10 Rumanía 2,6 661 74.077 –76.416 4 50 –47 Turquía 7,1 50.900 66.785 –15.885 140 43 97 Total mundial 19,0 — — — — * Los datos UE-15 y UE-25 incluyen el comercio intra y extracomunitario. Fuente: Eurostat, Fishery Statistics. Data 1990-2003. 2004.
En relación con la oferta, el total de capturas alcanza los 5,7 millones de toneladas en la UE-15 (6,3 millones añadiendo las correspondientes a los nuevos Estados de la Unión), apreciándose, a diferencia de lo que ocurre en el resto del mundo y, en particular, en Islandia y Noruega, una disminución de las mismas en los últimos años. La mayor parte de las capturas en la Unión Europea se obtiene en el Atlántico nordeste y el Mediterráneo, con un papel preponderante del arenque, el espadín y la caballa (cuadro 7). Por su parte, la producción acuícola de la UE-25 asciende a 1,3 millones de toneladas, lo que supone el 16,7 por 100 de la producción pesquera de la Unión y cerca de un tercio del valor de la misma. Las producciones más destacadas son las de mejillón, trucha arco iris y salmón, y los principales países productores son, por este orden, España, Francia e Italia. La flota comunitaria contaba en 2003 con 88.122 unidades, de las cuales, cerca del 70 por 100 se concentra en Grecia, Italia, España y Portugal, con una potencia pesquera de 7,1 millones de kilovatios y 1,9 toneladas de registro bruto. No obstante, desde 1995, y en el marco de una política europea de pesca tendente a garantizar el equilibrio entre la capacidad pesquera y los recursos disponibles, se ha producido un intenso ajuste de la flota comunitaria que ha visto reducir su número de buques en un 11 por 100, su potencia en un 12 por 100 y su tonelaje en un 9 por 100. Aunque conviene considerar con cautela las cifras de empleo por falta de armonización en los conceptos y definiciones, puede decirse que el sector pesquero emplea en la UE-25 casi a 250.000 personas, cantidad que engloba tanto a pescadores como a trabajadores del sector de la acuicultura. El mayor nivel de ocupación se da en España, con 55.800 efectivos, seguida de Italia, con 42.137 (cuadro 8). Cabe destacar el papel del empleo femenino en la industria de transformación, donde en varios Estados miembros supera el 50 por 100 del empleo del sector. La incorporación de los diez nuevos Estados miembros a la Unión Europea no ha supuesto importantes cambios para la estructura del sector, puesto que, a excepción de Polonia y los países bálticos, el resto de países no cuenta con un sector pesquero relevante. Su producción supone un porcentaje relativamente bajo de la producción pesquera comunitaria, siendo también reducido el número de embarcaciones, ocupados en el sector y empresas pesqueras operativas10. PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 17 10 Para un análisis detallado del sector pesquero en estos países, así como de las repercusiones de su incorporación para el sector español, véase CES, Informe 1/2004, Efectos de la próxima ampliación de la Unión Europea sobre la economía española.
INFORME 2/2005 18 CUADRO 7 EL SECTOR PESQUERO EN LA UNIÓN EUROPEA: PRODUCCIÓN Y CAPACIDAD DE LA FLOTA, 2002-2003 Producción (toneladas) Desembar- Flota Estados Total Capturas Acuiculques Número KW miembros tura (toneladas) de buques Toneladas potencia y candidatos 2002 2002 2002 2003 2003 2003 2003 Alemania 274.305 224.453 49.852 103.021 2.212 66.002 160.248 Austria 2.683 350 2.333 — — — — Bélgica 30.627 29.027 1.600 20.279 125 23.794 66.869 Dinamarca 1.474.068 1.442.042 32.026 1.045.824 3.581 96.222 324.952 España 1.146.743 882.981 263.762 918.245* 14.379 486.501 1.174.700 Finlandia 159.939 144.807 15.132 76.210 3.494 19.531 186.416 Francia 948.747 699.013 249.734 334.547 8.082 228.048 1.108.446 Grecia 183.570 95.642 87.928 88.517 19.048 99.598 566.036 Holanda 518.478 464.036 54.442 533.083 949 200.507 470.194 Irlanda 344.891 282.323 62.568 299.193 1.490 86.450 226.453 Italia 453.814 269.852 183.962 265.122 15.666 219.407 1.286.270 Luxemburgo 0 0 0 0 — — — Portugal 210.766 202.329 8.437 173.919* 10.264 114.238 392.442 Reino Unido 868.961 689.925 179.036 493.840 7.118 227.480 906.010 Suecia 300.581 294.963 5.618 238.744 1.714 43.918 220.340 UE-15 6.918.173 5.721.743 1.196.430 — 88.122 1.911.696 7.089.376 Chipre 3.840 1.978 1.862 — — — — Eslovaquia 2.575 1.746 829 — — — — Eslovenia 2.976 1.686 1.290 — — — — Estonia 102.618 102.360 257 — — — — Hungría 18.324 6.750 11.574 — — — — Letonia 114.107 113.677 430 — — — — Lituania 151.896 150.146 1.750 — — — — Malta 2.120 1.004 1.116 — — — — Polonia 255.148 222.439 31.709 — — — — República Checa 24.193 4.983 1.862 — — — — UE-25 7.565.970 6.328.513 1.267.457 — — — — Bulgaria 17.315 15.007 2.308 — — — — Rumanía 16.237 6.989 9.248 — — — — Turquía 627.847 566.682 61.165 — — — — Total mundial 145.706.910 94.320.995 51.385.913 — — — — * El dato corresponde a 2002. Fuente: Eurostat, Fishery Statistics. Data 1990-2003. 2004.
1.1.3. La industria agroalimentaria La industria agroalimentaria, que se dedica a preparar productos de alimentación y bebidas para la venta y el consumo11, transforma más del 70 por 100 de la producción agraria europea y se configura como el sector industrial más importante de la Unión Europea, con una producción valorada en 645.787 millones de euros, que representa aproximadamente el 13 por 100 del valor de la producción industrial. Los países en los que el sector tiene un peso específico mayor dentro de su respectiva actividad manufacturera son Dinamarca, Irlanda, Holanda y España (cuadro 9). Los cuatro subsectores de mayor relevancia son el de bebidas, el de «productos varios», que incluye panadería, pastelería, dulces y chocolate, el de productos cárnicos y el de productos lácteos; y los principales productores son Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España, que concentran casi el 80 por 100 de la producción agroalimentaria europea y del empleo y más del 85 por 100 de las empresas del sector. La industria de alimentación y bebidas emplea a 3,4 millones de trabajadores, un 12,3 por 100 del empleo industrial europeo, si bien se observan importantes diferencias por países. Así, mientras que en países como Irlanda, Dinamarca, Ho- PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 19 CUADRO 8 EMPLEO EN EL SECTOR PESQUERO DE LA UNIÓN EUROPEA* (Número de trabajadores en la pesca y la acuicultura) AT BE DE DK EL ES FI FR IE IT NL PT SE UK UE-15 2.350 940 4.358 5.112 19.879 49.375** 5.562 29.672 8.478 42.137 3.435 20.033 2.066 11.774 Nuevos CY CZ EE HU LT LV MT PL SI SK BG RO TR miembros y candidatos 1.114 2.167 7.954 4.900 3.030 6.378 2.552 6.300 344 244 1.483 25.661 33.614 * Dato disponible de fecha más reciente. ** El dato de empleo de España es el que ofrece la EPA para 2003. Fuente: Eurostat, Fishery Statistics. Data 1990-2003. 2004. 11 Por razones estadísticas los conceptos de «industria agroalimentaria» y de «industria de alimentación y bebidas» se utilizan indistintamente en este Informe, a pesar de que no todos los sectores de actividad incluidos en esta rama industrial incorporan inputs agrarios.
landa y Francia la industria agroalimentaria absorbe más del 15 por 100 del empleo industrial, en otros como Italia, Suecia y Finlandia, este porcentaje no alcanza el 10 por 100. En general, el hecho de que el peso del empleo del sector agroalimentario sobre el total industrial, el mencionado 12,3 por 100, sea mayor que el peso del valor añadido, 11,4 por 10012, refleja el carácter intensivo en mano de obra del proceso productivo y explica que la productividad laboral sea en la industria agroalimentaria bastante más baja que en otras actividades manufactureras intensivas en capital. Por otro lado, la industria agroalimentaria europea se caracteriza por un relativamente elevado número de empresas, 243.859 en 2001, en su gran mayoría de INFORME 2/2005 20 CUADRO 9 LA INDUSTRIA DE ALIMENTACIÓN Y BEBIDAS EN LA UNIÓN EUROPEA EN 2001 Estados Producción Empleo Empresas miembros* Millones % total % total % total de euros industria Personas industria Número industria Bélgica 26.688 15,1 101.352 14,9 8.447 22,2 Dinamarca 18.523 24,3 88.074 18,4 1.854 9,3 Alemania 129.462 9,9 823.581 10,9 35.520 16,2 España 67.301 17,7 370.783 14,0 31.653 14,0 Francia 117.647 13,4 619.352 15,2 66.917 26,7 Irlanda 17.674 18,0 50.013 19,9 691 14,5 Italia 90.830 11,4 431.497 8,9 68.104 12,3 Luxemburgo 646 8,9 4.253 12,4 213 21,6 Holanda 37.414 17,9 160.985 17,3 5.075 10,8 Austria 10.848 10,5 77.965 12,4 4.260 16,6 Portugal 10.457 15,7 102.716 11,3 8.487 11,7 Finlandia 7.818 8,2 39.834 9,1 1.956 7,5 Suecia 13.090 8,9 65.716 8,2 2.979 5,5 Reino Unido 97.389 14,2 509.916 13,1 7.703 4,7 UE-14 645.787 12,8 3.446.037 12,3 243.859 14,3 * No se incluye Grecia porque no se dispone de datos para la mayor parte de las variables. Fuente: Eurostat, Estadísticas Estructurales sobre las Empresas. 12 Eurostat. «L’industrie alimentaire en Europe». Statistics in Focus 39/2004.
mediano y pequeño tamaño. No obstante, se observa una creciente concentración y la tendencia a convertirse en un sector dominado por un reducido número de grandes empresas multinacionales. En cuanto al comercio exterior, según la Confederación Europea de Industrias Agroalimentarias, la Unión es exportadora neta de productos agroalimentarios, y presentó en 2002 un saldo positivo de la balanza comercial de 7,6 miles de millones de euros. Las exportaciones ascendieron a 46 miles de millones y tuvieron a Estados Unidos como principal destinatario, seguido de Japón, Suiza y Rusia. Respecto a las importaciones, que ascendieron a 38,7 miles de millones de euros, los principales proveedores de alimentos y bebidas de la Unión Europea fueron Brasil, Argentina y Estados Unidos. En definitiva, en el ámbito de la Unión Europea ampliada, un espacio de 450 millones de consumidores que gastan un promedio del 12,8 por 100 de su renta en alimentos y bebidas, la industria agroalimentaria se configura como un sector clave de la actividad económica13. 1.2. LAS POLÍTICAS COMUNITARIAS 1.2.1. La Política Agraria Común El panorama descrito es el resultado de más de 40 años de funcionamiento de la PAC, cuyos orígenes se remontan al Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea14, con el nacimiento del Mercado Común. La necesidad de conjugar la libre circulación de mercancías con el importante nivel intervencionista en materia agraria que persistía en los seis Estados miembros fundadores hizo necesario crear una política agraria común, cuyos principios de funcionamien- to, que quedarían establecidos en la conferencia de Stressa en julio de 1958 e informarían la articulación de la PAC que entró en vigor en 1962, se concretan en el logro de la libre circulación de productos en los territorios de la Unión Europea (unidad de mercado); la garantía de que el aumento de precios no generase un incremento de la demanda de productos importados (preferencia comu- PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 21 13 Para un análisis socioeconómico detallado de la actualidad, las tendencias y las perspectivas de futuro del sector agroalimentario véase European Foundation for the Improvement of Living and Working Conditions, The future of the food and drink sector, 2004. 14 Artículos 32 a 38 (38 a 43 y 48) del Título II del Tratado CE, firmado en Roma, el 25 de marzo de 1957. Los artículos 44, 45 y 47 quedaron derogados en el Tratado de Ámsterdam de 1997, al quedar obsoletos.
nitaria); y la financiación a través del presupuesto comunitario (solidaridad financiera). Los objetivos de aumentar la producción y de combatir la escasez y la pobreza rural a través de la garantía de precios estables que aseguraran unos ingresos justos a los agricultores, se lograron alcanzar. Tras superarse la penuria alimentaria de los años cincuenta, la PAC tuvo importantes resultados en la Comunidad Europea, permitiendo a los Estados miembros alcanzar un nivel de autosuficiencia y, más adelante, producir excedentes. En la década de los ochenta, los cambios registrados en el sector agrícola comunitario y mundial llevaron al establecimiento de nuevas prioridades, de manera que, a partir de las orientaciones propuestas en 1985 en el Libro Verde15, de las medidas introducidas por el Acta Única de 198616, de las decisiones alcanzadas en el Consejo Europeo de febrero de 198817 y de la reforma de la PAC de 199218, quedaron definidos los nuevos pilares de la PAC. La primera gran reforma de la PAC tuvo lugar en 1992 en un contexto de presión internacional derivada de las negociaciones comerciales de productos agrícolas (Ronda Uruguay del GATT), y respondía a la necesidad de superar los problemas existentes en el ámbito presupuestario, como consecuencia de una producción excedentaria, y en el medioambiental, por la intensificación de los cultivos. Con el fin de limitar la oferta y aproximar los precios interiores a los internacionales, se produjeron reducciones de los precios garantizados que fueron compensadas por un sistema de ayudas directas por hectárea o por cabeza de ganado, reduciéndose de este modo el vínculo entre el nivel de ingresos de los agricultores y el nivel de producción. Esta reforma incluyó asimismo una serie de medidas de acompañamiento dirigidas a la protección del medio ambiente, la forestación de tierras agrícolas y la jubilación anticipada de agricultores. Posteriormente, la perspectiva de adhesión de los Países de Europa Central y Oriental (PECO) y la revisión de los acuerdos comerciales multilaterales de la INFORME 2/2005 22 15 COM (85) 333. Perspectivas para la Política Agrícola Común, 1985. En dicho documento se subrayó la necesidad de adaptar la PAC a las limitaciones económicas y a la búsqueda de un mejor equilibrio de los mercados. 16 AUE, DO L 169 de 29 de junio de 1987. 17 Consejo Europeo de 11-13 de febrero de 1988. Se adoptaron las siguientes decisiones: la aplicación de una disciplina presupuestaria más severa; la extensión de los estabilizadores presupuestarios a prácticamente todos los sectores, con el objeto de reducir los gastos del FEOGA- Garantía; duplicar la dotación de los fondos estructurales durante el periodo 1988-1993, e introducir medidas socioestructurales complementarias que contribuyeran al ajuste de la oferta y la demanda. 18 Consejo Europeo de 21 de mayo de 1992.
Organización Mundial de Comercio (OMC) dieron lugar a una revisión profunda de la PAC en 1999, en el marco de la Agenda 200019. Esta revisión pretendía reforzar las modificaciones introducidas en 1992 y concentrarse en la seguridad de los productos alimentarios, la consecución de los objetivos medioambientales y la promoción de una agricultura sostenible. Los objetivos no comprendidos en la política de mercados quedaron reagrupados en el desarrollo rural, que pasó a convertirse en el segundo pilar de la PAC. La reforma perseguía incrementar la competitividad de los productos agrícolas comunitarios, simplificar la legislación agraria y mejorar su aplicación, reforzar la posición de la Unión en las negociaciones de la OMC y estabilizar el gasto. De esta manera se puso en marcha una reducción de los precios de intervención compensada mediante un aumento de las ayudas directas a los agricultores. La reforma intermedia de la Política Agraria Común En junio de 2003 se aprobó la denominada reforma intermedia de la PAC20, con el fin de seguir avanzando en los objetivos fijados en la Agenda 2000 y poder hacer frente a una Europa de 25 países, con las restricciones presupuestarias existentes. La justificación de esta reforma responde tanto a razones internas como externas. Los factores internos se refieren al riesgo de desequilibrios de mercado en algunos sectores, al cuestionamiento del modelo productivista como consecuencia de las crisis alimentarias de los últimos años, a la demanda social de sistemas agronómicos y actividades agrarias respetuosas con el medio ambiente, a la exigencia de responder a las preocupaciones y demandas de los consumidores en materia de calidad y seguridad de los alimentos y del bienestar de los animales, así como a la necesidad de simplificar la legislación, de dotar de mayor transparencia y un mayor grado de descentralización a la aplicación de la PAC. Entre los factores externos se señala la creciente demanda mundial de alimentos, la evolución hacia un entorno más liberalizado del comercio mundial y la necesidad de posicionarse en este terreno en las negociaciones de la OMC y los retos derivados de la incorporación a la Unión Europea de países con un peso significativo del sector primario. PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 23 19 Consejo Europeo de Berlín, 1999. Programa de acción cuyos objetivos principales son reforzar las políticas comunitarias y dotar a la Unión Europea de un nuevo marco financiero para el periodo 2000-2006, en el marco de la ampliación europea. 20 Aprobada en el Consejo Europeo de 26 de junio de 2003 e incorporada a la legislación comunitaria mediante los Reglamentos (CE) núm. 1782/2003 a 1788/2003 del Consejo, de 29 de septiembre.
La reforma de la PAC ha entrado en vigor a partir de 200521 y su ámbito de aplicación se extiende a los cultivos herbáceos (cereales, proteaginosas y oleaginosas), los productos lácteos, el ganado vacuno, ovino y caprino, las patatas de fécula, las leguminosas de grano, el arroz, las semillas y los forrajes desecados. No obstante, en la misma línea, en abril de 2004 se aprobó también una reforma en profundidad de las organizaciones comunes de mercado del aceite de oliva, el tabaco, el algodón y el lúpulo. El rasgo más importante de la reforma, por cuanto entraña un cambio de filosofía de la PAC (cuadro 10), es la desvinculación o desacoplamiento de las ayudas respecto a la producción y la instauración de un sistema de pago único por explotación disociado de la producción y calculado a partir de las subvenciones obtenidas en un periodo histórico de referencia, que sustituye a las primas por hectárea y cabeza de ganado que se reciben en la actualidad en el marco de las Organizaciones Comunes de Mercado. No obstante, la disociación podrá ser parcial para determinados cultivos y con ciertos límites. Por otro lado, las ayudas adquieren carácter condicionado y su percepción se vincula al cumplimiento de determinadas normas comunitarias en materia de medio ambiente, salud pública, sanidad animal y vegetal, bienestar animal, así como al mantenimiento de las tierras en buenas condiciones agronómicas. Además, se establece el sistema de la modulación que consiste en la minoración obligatoria, en un determinado porcentaje, de las ayudas que superen los 5.000 euros anuales, y la aplicación de los fondos así retenidos a los programas de desarrollo rural. Por último, se incorpora una cláusula de disciplina financiera que establece la reducción de las ayudas cuando se prevea que vayan a superar el techo de gasto fijado en las perspectivas financieras. Dentro de este marco, la normativa comunitaria delimita también los ámbitos de decisión que corresponden a los Estados. Entre otras cuestiones que se recogen sintéticamente en el Anexo, cada Estado decidirá el año de aplicación de la reforma dentro del periodo 2005-200722, el grado de desvinculación de las ayudas para los distintos cultivos dentro de los márgenes que permite el reglamento y el sistema de aplicación de la condicionalidad23. INFORME 2/2005 24 21 En el caso del régimen de pago único se establece un periodo transitorio que permite posponer su aplicación hasta 2007. 22 En España entrará en vigor en 2006. 23 En el caso español estas normas se han recogido en el Real Decreto 2352/2004, de 23 de diciembre, sobre la Aplicación de la condicionalidad en relación con las ayudas directas en el marco de la PAC.
PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 25 24 La subcategoría 1A del presupuesto agrario incluye las medidas de mercado, principalmente restituciones a la exportación y gastos de almacenamiento, y las ayudas directas. La subcategoría 1B comprende el gasto en desarrollo rural. CUADRO 10 PRINCIPALES ELEMENTOS DE LA REFORMA INTERMEDIA DE LA PAC Desvinculación – Se disocia la ayuda de la producción y se establece un pago único por explotación en función de las ayudas percibidas en el periodo 2000-2002. – La desvinculación puede ser parcial para determinados cultivos y en un porcentaje limitado. Condicionalidad – La percepción de la ayuda está condicionada al cumplimiento de determinadas normas comunitarias en materia de medio ambiente, salud pública, sanidad animal y vegetal, bienestar de los animales, así como al mantenimiento de las tierras en buenas condiciones agronómicas. – Se reducirá obligatoriamente el importe de los pagos directos que superen los 5.000 euros, un 3 por 100 en 2005, un 4 por 100 en 2006 y un 5 por 100 de 2007 a 2012. Modulación – El importe retenido se destinará a los programas de desarrollo rural del FEOGA-Garantía. – Al menos el 80 por 100 de las cantidades así retenidas revertirán en el Estado miembro que las generó. El resto se repartirán entre los Estados miembros en función de la superficie agraria, el empleo agrario y el PIB per cápita en ppc. Restricción – Los pagos directos se ajustarán a la baja cuando los importes previstos superen en más de 300 millones de euros a la dotación anual fijada en las perspectivas financieras para la subcategoría 1A del presupuesto para agricultura24.financiera – Cualquier nuevo gasto agrario sólo podrá financiarse transfiriendo fondos de un sector a otro. – Incremento de las ayudas para la incorporación de agricultores jóvenes y el ajuste estructural de sus explotaciones. – Ayudas para el cumplimiento de normas sobre medio ambiente, sanidad animal y vegetal, salud pública, bienestar animal y seguridad en el trabajo. Desarrollo rural – Ayudas para cubrir los costes de asesoramiento. – Incentivos para incorporarse a regímenes de fomento de la calidad alimentaria y a las asociaciones de productores para acciones de información a los consumidores y promoción de los productos. – Incentivos para procesos innovadores en la transformación de alimentos.
Mediterráneo. Hasta entonces, salvo alguna excepción como la referida a la malla a la deriva, la Comunidad Europea no había dictado normas de conservación para esta área. La reforma de la Política Pesquera Común En 2002, un año después de la publicación del Libro Verde sobre el futuro de la política pesquera, se aprueba la Guía sobre la reforma de la política pesquera común, así como el Reglamento 2371/2002, sobre la conservación y la explotación sostenible de los recursos pesqueros en virtud de la política pesquera común, para asegurar una viabilidad duradera al sector pesquero mediante la explotación sostenible de los recursos acuáticos vivos basada en un asesoramiento científico sólido y en el criterio de precaución, siendo el objetivo de la política pesquera común la explotación sostenible de los recursos pesqueros y de la acuicultura en el contexto de un desarrollo sostenible, teniendo en cuenta de manera equilibrada los aspectos medioambientales, económicos y sociales. Los contenidos principales de esta reforma, que entró en vigor el 1 de enero de 2003, son los siguientes: — Para garantizar una explotación sostenible de los recursos fundamentada en sólidos criterios científicos y en el principio de precaución, se incluye un nuevo planteamiento a largo plazo para la gestión de la pesca con el fin de que se lleve a cabo en condiciones más estables. La explotación sostenible de las poblaciones para las que no se haya establecido un plan plurianual se garantizará fijando límites a las capturas o al esfuerzo. — En relación con las medidas estructurales, el nuevo sistema de ayudas elimina los POP, suprime las ayudas a la construcción de barcos de pesca y limita las ayudas a la modernización, lo que es inmediato para los de 400 o más toneladas de registro bruto, otorgando mayores competencias a los Estados miembros, los cuales deberán garantizar que la capacidad pesquera total de los nuevos buques no supere la de los que se retiren y se ajuste a los recursos pesqueros disponibles. También se ha creado un fondo para desguaces, dotado con 32 millones de euros. — Se mantiene la restricción del acceso a las zonas de pesca entre las 6 y 12 millas a los buques pesqueros que tradicionalmente faenaban en dichas aguas, así como las condiciones específicas para determinadas áreas, tales como la zona de Shetland y el Box Irlandés. Asimismo, se INFORME 2/2005 32
mantiene en vigor el principio de «estabilidad relativa» por el que las flotas de los Estados miembros sólo pueden acceder a una porción definida de las poblaciones pesqueras establecidas sobre la base de una referencia histórica. — La intensificación del control y la observancia constituye uno de los capítulos más importantes de la reforma: se potencia la cooperación entre Estados miembros; los informes de inspección tendrán valor probatorio en los procedimientos administrativos y judiciales; el Consejo elaborará un catálogo de sanciones; la Comisión podrá sancionar a los Estados que superen sus posibilidades de pesca deduciéndoles las cuotas; los sistemas de localización de buques por satélite se harán extensibles a los buques de más de 15 metros de eslora, y se creará una estructura común de inspección a escala comunitaria. — La política pesquera común se guiará por el principio de buena gobernanza, creándose consejos consultivos regionales para contribuir a lograr sus objetivos, aprovechando los conocimientos y la experiencia de los pescadores afectados y otros interesados. También se prevé que los Estados miembros o la Comisión puedan adoptar medidas urgentes frente a amenazas graves para la conservación. Financiación de la Política Pesquera Común La PPC se financia principalmente con recursos de los Fondos Estructurales, especialmente en el marco del IFOP, que se asignan a las medidas para la adaptación estructural en el sector de la pesca, incluida la acuicultura. Para el período comprendido entre 2000 y 2006, la ayuda comunitaria asciende a 3.701,0 millones de euros, de los cuales España es el principal beneficiario, con el 46,3 por 100 del total. La ayuda nacional en su conjunto asciende a 1.920,6 millones de euros, siendo nuevamente España, seguida de lejos de Italia y Francia, la que recibe una mayor asignación (cuadro 13). Del total de fondos destinados al sector pesquero en el periodo 2000-2006, las medidas de renovación y modernización de la flota y de transformación y comercialización, acaparan el mayor volumen, con un porcentaje sobre el total cada una de ellas del 22 por 100. Le siguen la retirada permanente de buques y otras medidas, ambas con el 18 por 100, la acuicultura con el 9 por 100, las instalaciones de los puertos pesqueros con el 8 por 100 y las medidas socioeconómicas con el 3 por 100 del total. PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 33
En julio de 2004 la Comisión presentó al Consejo una propuesta de regulación del Fondo Europeo de Pesca para el periodo 2007-201331, que vendría a sustituir al IFOP como instrumento de financiación de la política pesquera comunitaria, y cuya dotación de 4.963 millones de euros para una Comunidad ampliada a 27, mantiene la actual línea de la asignación de la Europa de los 15 para el periodo 2000-2006 de 3.701,1 millones de euros. Las ayudas se condicionan de una manera estricta al respeto de las normas medioambientales. Algunas de las medidas contempladas actualmente por el IFOP se mantienen, como el apoyo a los artes selectivos, la retirada de barcos, la diversificación de la acuicultura, los métodos de producción que protejan el medio ambiente, la mejora de las instalaciones portuarias, la promoción y la comercialización de productos, los proyectos piloto, y el apoyo a las áreas de pesca costera, desapareciendo las ayudas para la renovación de la flota que no sea artesanal, para la exportación de buques o para la creación de empresas mixtas. INFORME 2/2005 34 CUADRO 13 AYUDAS AL SECTOR PESQUERO EN LA UE-15, 2000-2006 (En miles de euros) Estados miembros Ayuda comunitaria Ayuda nacional Ayuda total Alemania 216.478 72.890 289.368 Austria 4.556 6.120 10.676 Bélgica 36.946 31.810 68.756 Dinamarca 204.500 105.500 310.000 España 1.712.100 650.460 2.362.560 Finlandia 38.953 50.130 89.083 Francia 274.481 277.740 552.221 Grecia 211.100 74.960 286.060 Holanda 38.100 47.900 86.000 Irlanda 71.260 18.030 89.290 Italia 385.923 371.610 757.533 Luxemburgo — — — Portugal 217.694 65.560 283.254 Reino Unido 214.858 107.850 322.708 Suecia 74.067 40.080 114.147 UE-15 3.701.017 1.920.640 5.621.657 Fuente: Eurostat. 31 COM (2004) 497 final. Propuesta de Reglamento del Consejo sobre el Fondo Europeo para la Pesca.
1.3. DEL GATT ALAOMC Una de las razones que han empujado a la Unión Europea a ir modificando sus políticas agraria y pesquera en el sentido anteriormente expresado ha sido las sucesivas presiones que ha experimentado en el ámbito de las negociaciones comerciales multilaterales para que lleve a cabo una mayor apertura frente al exterior de su sector primario. La agricultura ha estado tradicionalmente exceptuada de la creciente liberalización del comercio mundial que se ha alcanzado con las sucesivas negociaciones multilaterales, hasta la celebración de la Ronda Uruguay, que se desarrolló entre los años 1986 y 1994, y en donde se alcanzó un Acuerdo sobre Agricultura en el que las partes se comprometían a avanzar en la dirección de evitar las prácticas que distorsionan los flujos internacionales de productos agrarios. En efecto, en el marco del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) el sector primario tenía un tratamiento específico. El GATT original se aplicaba al comercio de productos agropecuarios, pero permitía diversas excepciones al aceptar que los países utilizaran algunas medidas no arancelarias, como los contingentes de importación, y que concedieran subvenciones a las exportaciones. Así, el comercio mundial de productos agropecuarios estaba muy distorsionado. La Ronda Uruguay ha sido por lo tanto el primer acuerdo multilateral dedicado al sector, constituyendo el primer paso importante hacia un sector con menos distorsiones. El acuerdo de la Ronda Uruguay incluía un compromiso de proseguir la reforma por medio de nuevas negociaciones globales. Estas negociaciones se iniciaron en 2000, según lo prescrito en el acuerdo de agricultura. La finalidad del acuerdo era reformar el comercio del sector y lograr que las políticas estén más orientadas al mercado. El Acuerdo autoriza a los gobiernos a prestar ayuda a sus economías rurales, pero preferiblemente por medio de políticas que ocasionen menos distorsiones al comercio. El compromiso adquirido consistía en avanzar hacia: — La mejora de los accesos a los mercados (restricciones a las importaciones). — La reducción de la ayuda interna (subvenciones que elevan o garantizan los precios al productor y los ingresos de los agricultores). — La reducción de las subvenciones que hacen que las exportaciones sean artificialmente competitivas. PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 35
Se estableció también en el acuerdo unas disposiciones de «paz», destinadas a reducir la probabilidad de que surjan diferencias e impugnaciones con respec- to a las subvenciones agrícolas durante un periodo de nueve años hasta 2003. La nueva norma del acceso a los mercados para los productos agropecuarios es «aranceles únicamente». Antes de la Ronda Uruguay, algunas importaciones de productos agropecuarios estaban limitadas por contingentes y otras medidas no arancelarias. Estas medidas fueron sustituidas por aranceles que representaban niveles de protección más o menos equivalentes. Respecto a la ayuda interna, en el acuerdo sobre la agricultura se distingue entre los programas de ayuda que estimulan directamente la producción, lo que frena las importaciones o da origen a subvenciones a la exportación y a ventas a precios de dumping en los mercados mundiales, y aquellos que se considera que no tienen efecto directo. Las políticas nacionales que tienen efectos sobre la producción y el comercio se tienen que reducir. Esta categoría de ayuda interna es la que se denomina «caja ámbar». En la «caja verde» se incluirían aquellas medidas que tienen efectos mínimos en el comercio y se pueden aplicar libremente. Según la OMC, entre estas medidas figuran los servicios comprendidos en programas gubernamentales de investigación, lucha contra enfermedades, servicios de infraestructura y seguridad alimentaria. También se incluyen los pagos directos a los agricultores que no estimulan la producción, como ciertas formas de ayuda directa a los ingresos, la asistencia a los agricultores para ayudar a la reestructuración de la agricultura y los pagos directos en el marco de programas ambientales o de asistencia regional. También están permitidos ciertos pagos directos a los agricultores, pero en el marco de programas que limitan la producción, que es lo que se denomina «caja azul». Las subvenciones a la exportación de productos agropecuarios quedaron limitadas por el acuerdo sobre agricultura de la Ronda Uruguay, a las especificadas en una lista de compromisos de reducción de cantidades y de valor de las exportaciones subvencionadas. En el marco de la Conferencia Ministerial de la OMC celebrada a finales de 2001 en Doha, se acordó el inicio de una nueva ronda global de negociaciones para la liberalización del comercio mundial. En materia agrícola, los compromisos de una mayor liberalización se derivaban del mencionado acuerdo sobre agricultura de la Ronda Uruguay. En la Declaración Ministerial, la Unión Europea consiguió mantener las concesiones arancelarias preferenciales que otorga a los productos provenientes de los 77 países ACP y no aplicar la cláusula de no discriminación. También consiguió que, a la hora de negociar el capítulo agrario, se INFORME 2/2005 36
tuviesen en cuenta los aspectos no comerciales como el desarrollo rural, la seguridad alimentaria, la protección del medio ambiente y el bienestar de los animales, lo que permitirá seguir manteniendo gran parte del actual sistema de ayudas directas a las rentas de los agricultores en contraste con las medidas de apoyo a los precios que han definido a la PAC en sus cuarenta años de historia. Como ya se ha indicado, la Unión Europea, que es con diferencia el mayor importador mundial de productos agrarios, ha ido ajustando su política agraria a los requerimientos de una mayor apertura exterior exigidos por la OMC. En la quinta Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Cancún entre los días 10 y 14 de septiembre de 2003 se examinó el grado de avance en la agenda de la nueva ronda de negociaciones comerciales iniciada en Doha y que debía terminar en acuerdo a lo más tardar el 1 de enero de 2005. La nueva ronda de negociaciones es conocida como «Ronda del Desarrollo», dado que en ella, y tras el fracaso también de la tercera cumbre ministerial celebrada en Seattle a finales de 1999, se alcanzó por primera vez el compromiso de que el comercio internacional debía ayudar a los países menos desarrollados a salir de la pobreza. En Cancún los países en desarrollo, que habían albergado grandes esperanzas cuando comenzaron las negociaciones de la nueva ronda, consideraron que las concesiones logradas eran escasas. Estos países criticaron el discurso internacional sobre el desarrollo y se negaron a discutir las nuevas reglas de liberalización del comercio mundial, no incluidas en la agenda de Doha, que propugnaban los países desarrollados y que suponían para los países en desarrollo tener que otorgar contrapartidas liberalizadoras en relación con la protección de las inversiones extranjeras y las garantías de la libre competencia en el comercio. Para los países en desarrollo, los avances conseguidos en agricultura no fueron suficientes como para desproteger su industria ante la competencia exterior y perder autonomía en sus políticas de inversiones por lo que decidieron no aceptar un acuerdo. Desde entonces, se decidió mantener los acuerdos de Doha de 2001 y seguir negociando hasta el 31 de diciembre de 2004. El pasado 1 de agosto de 2004, el Consejo General de la OMC adoptó una Decisión en la que se reafirmaba en los compromisos adquiridos en el programa de trabajo de Doha, lo que supone un importante paso adelante frente al punto muerto en el que se hallaban las negociaciones tras la Conferencia de Cancún. Así, cabe destacar en primer lugar que para alcanzar compromisos concretos se ha ampliado el mencionado plazo previsto en la ronda de negociaciones, del PANORAMA GENERAL DEL SECTOR PRIMARIO EN LA UNIÓN EUROPEA 37
31 de diciembre de 2004, hasta la celebración de la sexta Conferencia Ministerial que tendrá lugar en Hong Kong en diciembre de 2005. En lo relativo a la agricultura, el marco acordado aborda nuevamente los tres pilares sobre los que se asienta el compromiso de evitar la distorsión del comercio en el sector (la ayuda interna, el acceso a los mercados y la competencia de las exportaciones), teniendo en cuenta en las negociaciones las preocupaciones no comerciales a las que ya se hacía referencia en el párrafo 13 de la Declaración de Doha y estableciendo un trato especial y diferenciado a los países en desarrollo. Respecto a la reducción de la ayuda interna, se establece que habrá un fuerte elemento de armonización en las reducciones efectuadas por los países desarrollados, y una reducción sustancial, mediante una fórmula estratificada, de la Medida Global de la Ayuda (MGA) causante de distorsión del comercio, del nivel de mínimis32 permitido y del nivel de pagos acordado para la caja azul de los países desarrollados. Por otro lado, se llevarán a cabo mejoras sustanciales de acceso a los mercados, aunque se podrá designar un número apropiado de productos sensibles con una menor liberalización. Finalmente, las subvenciones a la exportación, los créditos a la exportación, las prácticas que distorsionan el comercio en lo que respecta a las empresas comerciales del Estado exportadoras y el suministro de ayuda alimentaria que no esté en conformidad con las disciplinas operacionalmente eficaces, se eliminarán en una fecha fija a determinar. INFORME 2/2005 38 32 El nivel de mínimis es el límite máximo de subvenciones permitidas.
El sector primario español ha experimentado en las últimas décadas un importante proceso de transformación estructural, que ha implicado una acelerada disminución de su peso relativo en el conjunto de la economía, tanto en términos de producción como de empleo. Así, si las actividades agrarias y pesqueras representaban en 1990 el 5,2 por 100 del PIB y el 11,5 por 100 del empleo, estas proporciones se reducían en 2003 al 2,9 por 100 y el 5,6 por 100, respectivamente (gráfico 2). Los datos de la Encuesta de Población Activa ponen de manifiesto que la reducción del empleo en el sector primario ha sido especialmente acusada desde principios de los años noventa, tanto en la actividad agraria, que de contar con 1.386.425 trabajadores en 1990 pasa a tener tan sólo 892.750 ocupados en 2003, como en la actividad pesquera donde el número de trabajadores se reduce en el mismo periodo de 97.850 a 49.375, una tendencia que parece no haber concluido a la vista de la persistencia, en ambos subsectores, de tasas negativas de crecimiento en los años más recientes (cuadro 14). A pesar de esta perdida de peso relativo, la producción del sector no ha dejado de aumentar, lo que unido al descenso constante del empleo explica el gran 39 CAPÍTULO 2 ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS
aumento de la productividad aparente del trabajo, que ha sido debida fundamentalmente a la mecanización de los procesos productivos y, en menor medida, al incremento del rendimiento de la tierra. Por otro lado, a lo largo de los años el sector primario ha aumentado su grado de integración con el resto de la economía aumentando su dependencia de medios de producción provenientes de otros sectores (maquinaria, suministros energéticos, fertilizantes), y configurándose su producción de forma creciente como materia prima de la industria transformadora. A continuación se ofrece una breve semblanza de la situación actual de las principales producciones agrarias y pesqueras, así como de la industria agroalimentaria española. INFORME 2/2005 40 0 2 4 6 8 10 12 14 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 PIB Empleo 2,9 5,2 11,5 5,6 GRÁFICO 2 PARTICIPACIÓN DEL SECTOR PRIMARIO EN EL PIB Y EN EL EMPLEO, 1990-2003 (En porcentaje) Nota: Incluye agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. Fuente: INE, Encuesta de Población Activa yContabilidad Trimestral de España.
2.1. PRODUCCIONES AGRARIAS La producción agraria ascendió en 2003 a 39.009 millones de euros, de los que más del 60 por 100 correspondió a producciones vegetales, el 34,6 por 100 a producciones de origen animal, lo que refleja el carácter eminentemente agrícola del sector, a diferencia de lo que ocurre en la Unión Europea donde la ganadería tiene un peso aproximado en la producción agraria del 50 por 100 (cuadro 15). La evolución de la renta agraria en los últimos años revela una tendencia a la atonía, con crecimientos nominales muy moderados, que se convierten en reducciones si se descuenta el efecto de la inflación. De hecho, la renta agraria real por ocupado presenta una tendencia a la contracción desde 1997 hasta 1999, y crecimientos muy poco significativos desde 2000 (gráfico 3). Estas cifras son un reflejo tanto del estancamiento productivo que aqueja al sector como del comportamiento tendencial negativo de los precios, tanto de los ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS 41 CUADRO 14 EVOLUCIÓN DEL EMPLEO EN EL SECTOR PRIMARIO, 1990-2003 Agricultura* Pesca Sector primario Años Ocupados Variación Ocupados Variación Ocupados Variación % total % % % ocupados 1990 1.386.425 — 97.850 — 1.484.275 — 11,5 1991 1.244.600 –10,2 96.975 –0,9 1.341.575 –9,6 10,3 1992 1.160.475 –6,8 88.975 –8,2 1.249.450 –6,9 9,7 1993 1.099.025 –5,3 93.525 5,1 1.192.550 –4,6 9,7 1994 1.064.150 –3,2 82.200 –12,1 1.146.350 –3,9 9,4 1995 1.037.150 –2,5 69.375 –15,6 1.106.525 –3,5 8,8 1996 1.011.025 –2,5 63.150 –9,0 1.074.175 –2,9 8,4 1997 1.011.650 0,1 58.625 –7,2 1.070.275 –0,4 8,1 1998 1.015.475 0,4 58.900 0,5 1.074.375 0,4 7,8 1999 979.925 –3,5 59.750 1,4 1.039.675 –3,2 7,1 2000 946.675 –3,4 65.450 9,5 1.012.125 –2,6 6,6 2001 954.525 0,8 64.650 –1,2 1.019.175 0,7 6,4 2002 905.600 –5,1 55.725 –13,8 961.325 –5,7 5,9 2003 892.750 –1,4 49.375 –11,4 942.125 –2,0 5,6 * Incluye agricultura, ganadería, caza y silvicultura. Fuente: INE, Encuesta de Población Activa.
Bovino El censo de ganado bovino asciende a 6,5 millones de efectivos, el 6 por 100 de la cabaña de la Unión Europea. El 40 por 100 de las cabezas se concentra en Castilla y León y en Galicia, aunque también es importante la cabaña en Extremadura y Andalucía, donde predominan las vacas nodrizas o reproductoras que se crían en explotaciones de gran tamaño con un régimen de producción más extensivo. En cambio, las vacas lecheras se ubican preferentemente en Galicia y la cornisa cantábrica, en explotaciones de tamaño mucho más reducido. La producción de carne de vacuno, que al radicarse más cerca de los grandes cebaderos y mataderos tiene una gran importancia en Cataluña y Madrid, además de en Castilla y León, representa el 18 por 100 de la producción ganadera y el 6,2 por 100 de la producción final agraria de 2003. De la producción en canal obtenida el 43 por 100 se destina a la industria transformadora. Por otro lado, se trata de un sector con una clara vocación exportadora ya que casi una quinta parte de la producción de carne de vacuno se vende al exterior. Leche El sector lácteo representa el 16 por 100 de la producción ganadera y la principal producción es la leche líquida, que en un 87 por 100 es de vaca. El 37 por 100 de las vacas censadas en España son de ordeño, y alrededor del 75 por 100 de las explotaciones lecheras, en su mayoría de pequeño tamaño, se concentran en la cornisa cantábrica —Galicia, Castilla y León, Asturias y Cantabria—, donde se genera el 60 por 100 de la producción lechera española, que es la sexta, en orden de importancia, de las producciones de los países de la Unión Europea de los quince. Prácticamente toda la producción de leche, con excepción de la que se consume en las propias explotaciones y la que se vende directamente a los consumidores, que es residual, se destina a la industria transformadora. Por otro lado, las importaciones de productos lácteos casi duplican a las exportaciones y los productos adquiridos en el exterior, mayoritariamente a la Unión Europea, son leche y queso. Ovino y caprino El conjunto del sector ovino-caprino aporta el 5 por 100 a la producción final agraria y el 14,5 por 100 a la producción de origen animal. Adicionalmente, la INFORME 2/2005 48
producción española de ovino y caprino representa el 30 por 100 de la producción comunitaria total, lo que da idea de la importancia económica de este sector. En cuanto a la distribución territorial, este tipo de ganadería se concentra de forma mayoritaria en la zona centro y sur de la península, además de en Aragón. Sin embargo, merece la pena destacar que en la mayoría de los municipios españoles puede encontrarse alguna presencia de ovejas y cabras, lo que configura al sector como un elemento importante en relación con la mejora del medio ambiente y la fijación de la población rural al territorio. España es exportadora neta tanto de animales vivos como de carne de cabra y oveja, y las ventas se dirigen principalmente a nuestros socios comunitarios y, en particular, a Francia. 2.2. PRODUCCIONES PESQUERAS La pesca es una actividad de larga tradición en España que, aunque tiene una limitada relevancia económica en términos de empleo —unos 49.300 trabajadores—, y de valor añadido —en torno al 1 por 100 del PIB—, resulta de vital importancia, en cambio, para el desarrollo de determinadas zonas geográficas, y para suministrar un producto básico de la dieta alimenticia española. De hecho en España se consumen 43,3 kg de pescado por persona y año, una cifra que en la Unión Europea sólo es superada por Portugal, donde el consumo de bacalao es muy relevante. Por otro lado, dentro de la producción pesquera, en el contex- to actual de control y gestión sostenible de los recursos pesqueros, el sector acuícola se configura de forma creciente como una actividad complementaria a la pesca extractiva con importantes expectativas de desarrollo futuro. 2.2.1. Pesca España cuenta con una plataforma continental estrecha pero rica en recursos pesqueros. El caladero nacional, que comprende las aguas que discurren desde la costa hasta la línea exterior de las 200 millas náuticas (zona económica exclusiva), se divide en cuatro zonas diferenciadas: Cantábrico-Noroeste, Golfo de Cádiz, Canarias y Mediterráneo. En las aguas nacionales faena la mayor parte de la flota española, la flota de bajura, cuyos buques se hallan registrados en Censos lo que les posibilita operar en zonas determinadas del caladero y con artes o aparejos específicos. Dentro de la flota de bajura sigue teniendo una gran importancia numérica la flota artesanal. Por su parte, la flota de altura y de gran al- ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS 49
tura faena en aguas de terceros países dentro del marco de los diecisiete acuerdos de pesca suscritos por la Unión Europea con otros tantos países34, así como en aguas internacionales sometidas en su mayor parte a la regulación de organismos multilaterales de pesca35. Aunque en las actividades del caladero nacional se concentra el mayor número de buques y de pescadores, la flota de altura cuenta con mayor capacidad pesquera en términos de Tonelaje de Registro Bruto (cuadro 19). Por otra parte, cabe mencionar que buena parte de la industria pesquera española opera desde terceros países y, en muchos casos, por medio de la creación de Sociedades Mixtas. Por Comunidades Autónomas, Galicia es, con diferencia, la principal comunidad pesquera, ya que concentra el 52 por 100 de los buques españoles y en torno al 40 por 100 del arqueo, la potencia y el empleo. A Galicia le siguen en número de buques Andalucía, Cataluña y Canarias. Cabe destacar, no obstante, que aunque la Comunidad Valenciana se sitúa quinta en la clasificación por número de buques, supera a Cataluña en arqueo y a Canarias en potencia y número de tripulantes (cuadro 20). INFORME 2/2005 50 34 Angola, Cabo Verde, Comores, Costa de Marfil, Gabón, Guinea Bissau, Guinea Conakry, Kiribati, Madagascar, Mauricio, Mauritania, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Groenlandia y Noruega. 35 NAFO, NEAFC e ICCAT en el océano Atlántico, CTOI en el océano Índico, CIAT en el océano Pacífico, CCMLAR en la Antártida y, sobre la base del Tratado de París, en el Ártico en la zona de Sbalvard. CUADRO 19 FLOTA PESQUERA ESPAÑOLA OPERATIVA EN 2005 Tipo de flota Buques Arqueo GT Potencia kW Artesanal < 12 millas 10.285 18.863,81 174.765,93 Aguas de la Arrastreros 1.489 132.065,08 328.906,58 Unión Europea Artes fijos 1.040 50.813,02 140.974,25 Cerqueros con jareta 698 40.766,35 148.855,74 Aguas Artes de arrastre móviles 232 120.402,10 168.062,65 internacionales Artes fijos 224 53.257,30 80.535,29 y terceros países Atuneros 33 74.888,88 106.333,82 Total 14.001 491.056,54 1.148.434,26 Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Secretaría General de Pesca Marítima.
Como consecuencia de la política pesquera europea dirigida a reducir la capacidad de la flota de los Estados miembros para garantizar un equilibrio mejor entre la misma y los recursos pesqueros disponibles, en los últimos años se ha producido en España un intenso proceso de ajuste. Además, aunque la flota pesquera española es, junto con la danesa, la más vieja de la Unión Europea, y con 25,0 años de media por barco supera en casi tres años la media de la Unión Europea antes de su ampliación, España ha sido uno de los Estados miembros que más ha cumplido con los requerimientos de modernización y ajuste de la capacidad pesquera. Así, la financiación encauzada a través del IFOP durante años ha contribuido a dotar a España de una flota más moderna, lo que ha permitido compensar en parte la situación de costes relativos crecientes. Según los últimos datos de Eurostat, en 2003 el número total de buques en la Unión Europea de los quince ascendía a 88.122, un 15,0 por 100 menos que en 1995, un ajuste al que todos los países han contribuido en alguna medida y, en particular, España. Los buques españoles suponen el 16,3 por 100 de la flota comu- ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS 51 CUADRO 20 LA FLOTA PESQUERA ESPAÑOLA POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS EN 2004 Comunidades Autónomas Buques Arqueo GT Potencia kW Tripulantes* Galicia 8.300 228.456,34 504.746,04 24.751 Andalucía 2.172 68.975,17 191.931,52 10.158 Cataluña 1.374 27.082,70 134.232,24 5.465 Canarias 1.194 35.769,37 78.569,17 4.131 C. Valenciana 904 28.099,25 110.981,17 4.400 Baleares 509 3.871,98 24.371,41 1.151 Asturias 464 12.056,98 31.860,24 2.020 Murcia 409 5.563,48 24.044,76 1.515 País Vasco 365 82.446,85 159.086,91 3.780 Cantabria 197 11.790,85 29.029,04 1.643 Ceuta 61 9.774,95 14.066,18 549 Melilla 7 240,60 702,21 37 Total 15.956 514.128,52 1.303.620,99 59.600 * La cifra de tripulantes proviene de los registros de la Secretaría General de Pesca que no coincide con el dato de empleo en el sector pesquero que proporciona la EPA que se reduce a 49.375 trabajadores. Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Hechos y cifras de la agricultura, la pesca y la alimentación en España, 2004.
nitaria y su número se ha visto reducido en 4.000 unidades desde 1995, lo que supone un 21,6 por 100 de reducción y convierte a España, como ya se ha comentado, en uno de los países que ha realizado mayores esfuerzos de ajuste de flota. Esta tendencia descendente también se manifiesta en otras características de la flota, como el tonelaje y la potencia. En efecto, la flota española siguió encabezando en 2003 la clasificación europea en términos de toneladas brutas, pero redujo en un 18,7 por 100 su capacidad respecto a la que tenía en 1995. Sin embargo, otros países han crecido en capacidad, como es el caso sobre todo de Irlanda, Holanda y Francia. Respecto a la potencia expresada en kilovatios de la flota española, la reducción del 28,0 por 100 indica igualmente que el nivel de cumplimiento de los programas de ajuste por parte de la flota pesquera española ha sido el más alto. En cuanto a la producción pesquera, según los datos de Eurostat las capturas españolas ascendieron a unas 883.000 toneladas en 2002. El volumen de capturas danés fue sensiblemente superior y, más marcadamente aún, el de otros dos países no comunitarios como Noruega e Islandia. La reducción experimentada por las capturas españolas en los últimos cinco años ha sido la más elevada de entre los principales países pesqueros del mundo. Así, mientras que en 1995 España pescaba el 14,7 por 100 del total de la Unión Europea de veinticinco Estados miembros y el 1,3 por 100 del total mundial, en 2002 los porcentajes cayeron al 14,0 y el 0,9 por 100, respectivamente. Idéntica conclusión puede extraerse de la evolución de la pesca por especies que ofrece la Secretaría General de Pesca Marítima, donde se observa que desde 1998 y hasta 2002 la producción pesquera se ha reducido un 23 por 100 en cantidad y un 13,7 por 100 en valor. Las especies que han sufrido una mayor contracción son las merluzas, los crustáceos y los moluscos, así como la pesca para consumo no humano que se ha reducido drásticamente. Por el contrario, las capturas de peces planos, atún y cefalópodos han aumentado considerablemente. En todo caso, los túnidos, especialmente importantes porque nutren a la industria conservera, y las merluzas siguen ocupando los dos primeros puestos de la clasificación de las principales especies pesqueras de interés comercial en España, tanto por su volumen como por su valor (cuadro 21). Por lo que respecta al comercio exterior del sector pesquero, según el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, en 2003 volvió a reducirse la tasa de cobertura española de las importaciones por las exportaciones, hasta situarse en el 45,9 por 100, como consecuencia de una caída de las exportaciones del 1,7 por 100, la primera que se produce desde el año 1992, y de un incremento de las importaciones del 5,2 por 100. INFORME 2/2005 52
2.2.2. Acuicultura La producción acuícola española, tanto continental como marina, ascendía en 2003 a 313.000 toneladas (cuadro 22), una cantidad que representa cerca de una cuarta parte de la producción acuícola de la Unión Europea y alrededor de un 22 por 100 de la producción pesquera española, y sitúa a España en el puesto número 15 de la clasificación mundial de productores acuícolas, unas cifras que dan idea de la importancia que ha adquirido el sector. El volumen de producción de 2003 fue ligeramente inferior al de 2002, lo que puede ser en parte un reflejo de las consecuencias del naufragio del Prestige, circunstancia que, en todo caso, afectó negativamente a la comercialización. En cuanto a la ocupación, la acuicultura empleaba en 2002 de forma directa a más de 36.000 trabajadores36, si bien hay que tener en cuenta que las cifras de empleo sufren importantes fluctuaciones de un año a otro porque los niveles de producción dependen mucho de las condiciones ambientales. ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS 53 CUADRO 21 PRODUCCIÓN PESQUERA ESPAÑOLA, 1998-2002 (Cantidad en toneladas y valor de primera venta en miles de euros) 1998 2002 Var. 98-02 (%) Producciones Volumen Valor Volumen Valor Volumen Valor Para consumo humano 1.000.326 2.063.281 851.429 1.785.737 –14,9 –13,5 Pescado de fondo 131.813 358.637 205.834 565.523 56,2 57,7 Merluzas 55.647 236.337 49.007 178.384 –11,9 –24,5 Peces planos 14.155 58.780 35.517 105.970 150,9 80,3 Pescado azul 448.226 479.641 485.565 665.647 8,3 38,8 Atunes 231.963 342.876 297.360 474.689 28,2 38,4 Crustáceos 53.154 388.752 22.508 223.451 –57,7 –42,5 Moluscos 108.925 297.554 52.429 164.249 –51,9 –44,8 Cefalópodos 40.172 92.551 40.979 107.006 2,0 15,6 Otras especies 244.053 479.918 85.093 167.868 –65,1 –65,0 Para consumo no humano 109.746 8.575 1.025 1.336 –99,1 –84,4 Total 1.110.071 2.071.855 852.454 1.787.074 –23,2 –13,7 Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Hechos y cifras de la agricultura, la pesca y la alimentación en España, 2004. 36 Véase CES, Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral de España 2002, pág. 106.
Hasta la década de los ochenta la producción acuícola española se concentraba en unas pocas especies repartidas en pequeñas empresas de economía familiar y muy tradicionales, siendo tres los cultivos más característicos: el mejillón en las rías gallegas, la trucha arcoiris como cultivo de especie continental y diversos peces y mariscos en los esteros gaditanos. A partir de los años noventa, con la incorporación de nuevas tecnologías y una mayor tecnificación del sector, se han incorporado nuevas especies como son el rodaballo en el norte de España y la dorada y la lubina en el sur, levante y Canarias. Además, el cultivo del mejillón y de la trucha se ha visto incrementado por un mayor grado de industrialización, de tecnología y de modernización de los métodos empresariales. Por lo que respecta a la acuicultura continental, su desarrollo se basa principalmente en la calidad de los recursos acuáticos existentes, siendo, como se ha indicado, la trucha arcoiris la principal especie de cultivo, centrada en Galicia y de forma creciente en las Comunidades Autónomas de Castilla-La Mancha, Cas- INFORME 2/2005 54 CUADRO 22 PRODUCCIÓN ACUÍCOLA POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS EN 2003 (En toneladas) Comunidades Acuicultura marina Acuicultura Total Autónomas Moluscos Peces Total continental Andalucía 202,0 6.459,1 6.776,3 2.431,2 9.207,5 Aragón — — — 1.543,0 1.543,0 Asturias 375,5 67,9 443,4 2.700,0 3.143,4 Baleares 51,3 65,7 117,0 — 117,0 C. Valenciana 239,8 4.576,7 4.816,5 120,0 4.936,5 Canarias 0,0 2.493,6 2.493,6 — 2.493,6 Cantabria 82,7 154,0 236,7 408,8 645,5 Castilla y León — — — 6.615,1 6.615,1 Castilla-La Mancha — — — 3.451,0 3.451,0 Cataluña 2.015,7 1.714,3 3.770,0 2.106,0 5.876,0 Extremadura — — — 9,0 9,0 Galicia 251.700,2 3.191,2 254.891,4 9.207,0 264.098,4 Murcia 0,0 5.932,6 5.932,6 — 5.932,6 Navarra — — — 2.500,0 2.500,0 País Vasco 0,0 458,0 458,0 600,0 1.058,0 Rioja, La — — — 1.700,0 1.700,0 Total 254.666,7 25.113,2 279.779,9 33.391,4 313.171,3 Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Secretaría General de Pesca Marítima.
tilla y León, Navarra, Asturias, Cataluña, Andalucía y La Rioja. La trucha arcoiris se cultiva de forma intensiva en tanques de cultivo, y es un sector económicamente estable, de tendencia exportadora, con márgenes estrechos, pero innovador y en constante expansión. En mucha menor escala se ha desarrollado el cultivo de otras especies en aguas continentales como son la tenca, en lagos y embalses de Extremadura y, en menor medida, en Castilla y León, la carpa, con una pequeña producción en Baleares, y el cangrejo de las marismas. Mención aparte merece una especie de interés comercial como es el esturión, centrado en Andalucía. En cuanto a la acuicultura marina se pueden distinguir los cultivos por áreas geográficas. Así, en la cornisa cantábrica y Galicia se ha desarrollado el cultivo de especies de agua fría, principalmente moluscos (mejillón y ostras en bateas y almejas en parques de cultivo), rodaballo y salmón. Es de especial interés el desarrollo del mejillón en bateas que se ha producido en las rías gallegas, lo cual ha llevado a España a situarse como segundo productor mundial después de China. El cultivo del rodaballo se lleva a cabo en instalaciones en tierra con aporte de agua de mar oceánica, así como en artefactos flotantes en el mar. El cultivo de salmón actualmente se encuentra en regresión debido a que no puede competir con las industrias maduras del norte de Europa, particularmente la noruega. Por otro lado, en las regiones mediterráneas y suratlánticas, de aguas más templadas, destacan las producciones de lubina y dorada, generalmente en sistemas de viveros flotantes y jaulas sumergidas, aunque en la región suratlántica las producciones se iniciaron y continúan desarrollándose de forma semi-extensiva, debido a la existencia de vastas áreas de explotaciones salineras abandonadas que se han reconvertido en estanques de cultivo, los denominados esteros. Igualmente, en la zona mediterránea, se produce el cultivo de otras especies como las ostras, las almejas, el mejillón y el langostino, y está comenzando a desarrollarse la producción de otras especies como el lenguado y la corbina. Cataluña y Andalucía son las Comunidades Autónomas que lideran la acuicultura de estas especies, si bien hay que destacar el auge del engorde de atún rojo en viveros flotantes y jaulas sumergidas que se está dando en la región murciana y el potencial del cultivo de la anguila en Valencia y en la zona sur. Dado que los caladeros habituales de pesca se ven cada vez más reducidos, los cultivos marinos se perciben como una vía para mantener e incrementar el consumo de productos del mar, aportando a los mercados el complemento al consumo demandado. Buena prueba de su desarrollo es que desde 1994 se ha convertido en el cuarto bloque de actividad en cuanto a magnitud de los fondos re- ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS 55
cibidos del IFOP, constituyendo además una fuente de empleo especializado en pleno desarrollo. 2.3. LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA A pesar de que la importancia económica relativa de la industria agroalimentaria española se ha reducido desde los años noventa, sigue siendo el sector manufacturero más relevante, tanto en términos de valor añadido, que en 2002 alcanzó el 12,5 por 100 del total de la industria, como de empleo, con el 13,7 por 100 de las personas ocupadas, o en relación con el número de empresas, ya que en 2003 reunía al 13,4 por 100 del total de empresas industriales. Los subsectores económicamente más importantes son la fabricación de bebidas, de productos varios, entre los que destacan los de panadería y chocolates, de productos cárnicos y de lácteos. Estas cuatro actividades explican conjuntamente el 78 por 100 del valor añadido y más del 76 por 100 del empleo de la industria agroalimentaria (cuadro 23). INFORME 2/2005 56 CUADRO 23 INDICADORES DE LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA ESPAÑOLA POR SECTORES EN 2002 Valor añadido Personas ocupadas Sectores Miles euros Porcentaje Número Porcentaje Industria de bebidas 3.940.973 25,8 50.540 13,8 Otros productos alimenticios* 3.896.173 25,5 129.230 35,3 Industrias cárnicas 2.494.915 16,3 74.053 20,3 Industrias lácteas 1.542.290 10,1 25.643 7,0 Conservas vegetales 1.006.610 6,6 30.851 8,4 Alimentación animal 744.395 4,9 14.664 4,0 Grasas y aceites 688.248 4,5 11.398 3,1 Transformación de pescado 617.878 4,0 22.480 6,1 Molinería 365.939 2,4 6.767 1,9 Total industria alimentaria 15.297.420 100,0 365.627 100,0 Total industria 121.946.753 — 2.662.093 — * Incluye los subsectores de pan, pastelería y galletas; azúcar, chocolate y confitería; y otros productos diversos. Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Cuadernos de información económica sobre la industria agroalimentaria, núm. 17, primer semestre 2003.
Aunque la industria agroalimentaria es en general intensiva en mano de obra, se observan marcadas diferencias entre las distintas producciones. Así, si se compara la significación de cada subsector en el total de la industria en términos de valor añadido con su peso relativo en el empleo, se observa que la segunda proporción es mayor que la primera en el caso de la fabricación de otros productos alimenticios, en la industria cárnica, en la elaboración de conservas de frutas y hortalizas y en la transformación de pescado, lo que estaría poniendo de manifiesto la naturaleza intensiva en trabajo de estos procesos productivos. En cambio, en los demás subsectores —industria de bebidas, industrias lácteas, productos de alimentación animal, grasas y aceites y productos de molinería—, la importancia relativa de la actividad es mayor en términos de valor añadido que en términos de empleo. A lo largo de los años se ha producido una reducción paulatina del número de empresas agroalimentarias como consecuencia del proceso de racionalización y modernización del sector. No obstante, el sector agroalimentario sigue presentando un grado de atomización muy elevado con un acentuado predominio de las pequeñas empresas, algo que, no obstante, no difiere demasiado del conjunto de la industria y de la economía en general. Concretamente, de las 33.275 empresas registradas en el sector en 2003, el 82,7 por 100 cuenta con menos de 10 empleados y el 96,6 por 100 tiene menos de 50 asalariados. El subsector que agrupa, con diferencia, a un mayor número de empresas es el de «otros productos alimenticios», que incluye pan, pastelería y galletas; azúcar, chocolate y confitería; y otros productos diversos, una actividad que, además, presenta la proporción más alta de empresas con menos de 10 asalariados, que alcanza el 87,7 por 100. Otros sectores con un predominio superior a la media de pequeñas empresas son los de fabricación de grasas y aceites, las industrias lácteas y la elaboración de bebidas (cuadro 24). La industria agroalimentaria es la actividad que se encuentra más repartida por el territorio español. La industria de primera transformación, más ligada a la producción agraria, tiene una presencia destacada en pequeños núcleos de población. La industria de segunda transformación, en cambio, tiende a situarse cerca de los grandes centros de consumo, en áreas bien comunicadas. Por Comunidades Autónomas, Cataluña es con diferencia la que registra una mayor cifra de ventas, el 22,0 por 100 de los 60.000 millones de euros a que asciende el total, seguida de Andalucía, con el 15,2 por 100. Sin embrago, si atendemos al número de empresas, la mayor proporción se registra en Andalucía, con un 18,5 por 100, por delante de Cataluña, donde se ubica el 11,9 por 100. Esta ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES PRODUCCIONES ESPAÑOLAS 57
medidas de desarrollo rural es escasa y se detrae en gran parte de los fondos asignados al primer pilar. Por otro lado, un buen número de políticas que se deben enmarcar en la categoría de desarrollo rural se mantienen en el ámbito de decisión de cada Estado. Tal es el caso de las actuaciones dirigidas a paliar las deficiencias estructurales de las explotaciones (en cuanto a dimensión, equipamiento y tecnología), a potenciar el asociacionismo agrario, a garantizar la calidad y seguridad alimentarias, a preservar el medio ambiente, a propiciar el relevo generacional en las explotaciones, a favorecer el acceso de la mujer a la actividad agraria, a lograr mejoras de la calidad de vida en el medio rural, etc. La reciente ampliación de la Unión Europea La importancia socioeconómica y política de la agricultura en los nuevos grandes socios (Polonia, Hungría, República Checa) induce a esperar una intensificación de las presiones para aumentar el montante de las ayudas que reciben, lo que, dada la restricción presupuestaria que pesa sobre los fondos agrarios europeos, irá en detrimento de las transferencias que reciben los actuales Estados miembros. Por otro lado, el proceso de modernización en curso del sector agrario de los nuevos socios abocará en el medio plazo a un aumento de la competitividad relativa de sus producciones. No obstante, a medida que aumente el nivel de vida de los nuevos Estados miembros se ampliarán las oportunidades de comercialización de las producciones mediterráneas, tales como cítricos, aceite de oliva, flores, frutas y hortalizas, que en buena medida son complementarias a las que predominan en dichos países, aunque para incrementar la presencia de las producciones españolas no sólo será necesario superar las barreras que plantea el idioma y la distancia de los nuevos mercados, sino también eliminar, entre otros, los obstáculos comerciales que aún persisten y que en el sector agrícola se refieren, a título de ejemplo, a retrasos en los pagos, a trámites aduaneros y a imposiciones sobre el etiquetado37. INFORME 2/2005 64 37 Para un análisis detallado de las barreras comerciales que encuentran las empresas españolas para comerciar en los países de la ampliación véase CEOE, Informe de los resultados del proyecto Línea Abierta para la identificación de problemas de las empresas españolas en los países de la adhesión. Fase V, 2004.
La liberalización del comercio mundial La creciente liberalización del comercio internacional de productos agrarios, ya se instrumente a través del sistema multilateral que representa la OMC, de acuerdos bilaterales o de negociaciones con bloques económicos regionales como el Mercosur o los países de la cuenca sur del Mediterráneo, está introduciendo una presión creciente sobre el sector agrario que amenaza la pervivencia de la explotación familiar como eje del modelo agrario europeo. Hay que tener en cuenta que, a diferencia de lo que ocurre en los países menos desarrollados, la producción comunitaria de alimentos está sujeta a una normativa muy exigente en materia de calidad, seguridad alimentaria, bienestar animal y medio ambiente, además de tener mayores costes salariales y cargas sociales, lo que la coloca en situación de desventaja frente a productos de otros países. Creciente concentración de proveedores y clientes Tanto la distribución comercial de los productos agrarios como la provisión de suministros a los agricultores (carburantes, electricidad, etc.) se halla fuertemente concentrada, mientras que los productores agrarios (agricultores, cooperativas e industria agroalimentaria) se encuentran muy atomizados, lo que resta eficacia al mercado como mecanismo regulador de precios, en perjuicio de los agricultores, que sufren una tendencia a la baja de los precios en origen, y los consumidores finales, que acusan la tendencia contraria en los precios al consumo. 3.1.2. Estrategias y propuestas La reducción paulatina de las ayudas, su distribución favorable a las grandes explotaciones, la tendencia hacia la liberalización del mercado mundial y la consiguiente reducción de precios, el progresivo envejecimiento de la población rural y el escaso relevo generacional, así como el desequilibrio social debido a la creciente masculinización, constituyen los principales elementos de riesgo que permiten vaticinar una disminución de la renta agraria y el abandono de la actividad y el territorio en las zonas con productividades bajas por razones climáticas o estructurales (explotaciones de pequeña dimensión, escaso desarrollo tecnológico, formación inadecuada o edad avanzada del titular). Es previsible, asimismo, que se intensifique la deslocalización de cultivos hacia áreas con mejores condiciones naturales o estructuras productivas más eficientes. ESCENARIOS DE FUTURO Y PROPUESTAS 65
Además, el sector se enfrenta a nuevas demandas sociales. Por un lado, los consumidores se muestran cada vez más exigentes y demandan productos de mayor calidad, más seguros, más elaborados y fáciles de preparar. Por otro lado, la sensibilidad social en relación con la preservación del medio ambiente, la protección de la biodiversidad o la conservación de los espacios naturales y del patrimonio paisajístico es creciente, y estas funciones necesariamente deberán contar con la participación protagonista de los agricultores y ganaderos puesto que gestionan más del 80 por 100 del territorio. En este marco sería aconsejable la articulación de una serie de medidas que contribuyan a garantizar el desarrollo sostenible del sector agrario. Medidas para lograr una mayor transparencia del mercado y evitar la tendencia a la reducción de los precios en origen Sería necesario, en primer lugar, impulsar y fortalecer el asociacionismo, el cooperativismo y, en general, la concentración e integración empresarial, con el fin de rentabilizar inversiones, ganar poder de negociación en el mercado y permitir la participación de los agricultores y las cooperativas en las fases de comercialización y/o distribución del producto, eliminando intermediarios entre el productor y el consumidor, para captar el valor añadido correspondiente. Asimismo, debería plantearse la reforma del Observatorio de Precios de los Alimentos de modo que cuente con la necesaria dotación de recursos para analizar efectivamente, tal y como dispone la normativa reguladora38, las circunstancias explicativas de la formación de precios y márgenes comerciales, así como las condiciones de competencia en el sector de la distribución, y para proponer medidas correctoras en situación de crisis. Por otro lado, para controlar posibles casos de dumping comercial, mediante el cual algunas empresas realizan prácticas comerciales de venta de productos agrarios por debajo de los costes de producción o adquisición, sería necesario velar por el cumplimiento riguroso de la legislación sobre defensa de la competencia. En este sentido, sería interesante crear una comisión que investigue las prácticas comerciales en la cadena agroalimentaria, en particular aquellas que generan INFORME 2/2005 66 38 Real Decreto 209/2000, de 14 de abril, por el que se crea el Observatorio de Precios de los Alimentos.
importantes cargas financieras y administrativas sobre los agricultores, las Pymes y las cooperativas, como la venta a pérdidas o el retraso en los plazos de pago. Adicionalmente, sería aconsejable revitalizar los mercados locales y fomentar las lonjas de productos agrarios y, en general, estimular la promoción comercial de los productos agrarios, contemplando la singularidad de la producción integrada y de la agricultura ecológica. En esta línea, deberían realizarse campañas informativas dirigidas a los consumidores sobre los precios en las distintas fases del proceso de producción y comercialización, y garantizarse la transparencia en el etiquetado. En el marco de la Unión Europea, se hace necesario mantener los instrumentos del primer pilar de la PAC dirigidos a la estabilización de los mercados. Por otro lado, en el ámbito estatal, sería necesario favorecer una reordenación de los derechos de producción y los derechos de pago hacia determinados colectivos (caso de jóvenes y mujeres) así como hacia determinados modelos de explotación. Finalmente, se debe reforzar el buen funcionamiento del mercado con la exigencia y la comprobación rigurosa del cumplimiento de las normas medioambientales y de calidad y seguridad alimentaria por parte de los productos importados, en particular, los procedentes de los países recientemente incorporados a la Unión Europea. Medidas para mejorar la competitividad y viabilidad estructural de la producción agraria y agroalimentaria En el caso de la industria agroalimentaria, el reducido tamaño de la gran mayoría de las empresas supone una debilidad para encarar la necesaria modernización de los procesos productivos, invertir en innovación y desarrollo y acceder a redes de comercialización, limitándose a los mercados locales o al comercio relacionado con actividades de carácter artesanal, unas tendencias que de no revertirse conducirán a la desaparición paulatina del tejido empresarial por la presión de la gran distribución. Por lo que respecta al sector agrario, las estrategias para conseguir una mejora de la competitividad deberían encaminarse hacia la mejora de las infraestructuras, la modernización de las explotaciones, la reducción de los costes de los suministros, la inversión en tecnología y capital humano, y la mejora de la organización empresarial. ESCENARIOS DE FUTURO Y PROPUESTAS 67
En particular, deberían desarrollarse las infraestructuras relacionadas con el proceso productivo agrario y, especialmente, las de regadío, fomentando el ahorro y la calidad del agua. En relación con la necesaria modernización de las explotaciones sería necesario, en primer lugar, estimular la concentración parcelaria y propiciar el aumento de la oferta de tierra a través de la creación de órganos de gestión de tierras y de la recuperación para la agricultura de terrenos dañados por desastres naturales, así como de la regulación de la cotitularidad de las explotaciones, del mantenimiento al menos por cinco años el periodo del contrato de arrendamiento rústico y de la introducción de incentivos fiscales a los arrendamientos. Además, deberían desarrollarse políticas de estímulo a la incorporación de mujeres y agricultores jóvenes, a través de facilidades en la transmisión de explotaciones, preferencias en las cuotas y derechos, fortalecimiento de programas formativos, fomento del asociacionismo, etc. Por otro lado, sería deseable articular fórmulas que permitan dar mayor estabilidad a los costes de los insumos del sector (gasóleo, electricidad, fertilizantes, etc.), teniendo en cuenta, en su caso, su uso profesional. Así cabría establecer precios de referencia para los mismos, a efectos de establecer una adecuada fiscalidad. Por otro lado, deberían impulsarse medidas que posibiliten un uso racional de los insumos, principalmente de fertilizantes y maquinaria, y apoyar a las organizaciones de agricultores en la distribución de los mismos entre los agricultores. La introducción de mejoras tecnológicas requiere, por su parte, el aumento de la inversión en investigación, desarrollo e innovación, y el fomento en particular de la investigación aplicada, aproximando los centros de investigación a las necesidades reales del sector agrario y agroalimentario, con el fin de evitar la dependencia tecnológica actual. Asimismo, se precisan medidas que impulsen la sociedad del conocimiento, propiciando la penetración de las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento en el mundo rural en general, y en el sector agrario en particular. En esta línea, el fortalecimiento de la política de asistencia técnica y formación de los agricultores y ganaderos, así como de los trabajadores y directivos de las empresas agroalimentarias, constituye un elemento crucial de promoción laboral y de desarrollo de la necesaria capacidad de adaptación a la coyuntura de los mercados y al entorno institucional. Asimismo, deberían intensificarse los servicios de asistencia a la gestión económica de las explotaciones. Por otro lado, debería fomentarse la diferenciación para aumentar el valor añadido de las producciones, a través del impulso de iniciativas para mejorar la calidad alimentaria, el apoyo de la producción integrada y de la agricultura eco- INFORME 2/2005 68
lógica, el estímulo de los cultivos no alimentarios, y el fomento de producciones vegetales ricas en proteínas. Es preciso, asimismo, armonizar la normativa relativa a la designación de calidades y denominaciones de origen para garantizar el respeto a la propiedad intelectual, dotar de eficacia a los sistemas de trazabilidad39 en las distintas fases de la cadena agroalimentaria e intensificar la lucha contra el fraude y el control en frontera. Respecto a la comercialización de los productos españoles, sería oportuno aprovechar el potencial exportador del agro español y, concretamente, de las cooperativas agrarias y ganaderas y de las Pymes de la industria agroalimentaria, a través de una política comercial adecuada y de la búsqueda de nuevas vías de penetración en terceros países. Por último, y de cara a favorecer el mantenimiento de las rentas del sector, se debería perfeccionar la política de seguro agrario como instrumento de estabilización de rentas ante siniestros de origen climático, e introducirse medidas que favorezcan las relaciones contractuales que garanticen las rentas del sector agroalimentario. En todo caso, sería recomendable que los planteamientos y las normas de las diferentes políticas sectoriales y horizontales se dotaran de cierta estabilidad, para eliminar la permanente incertidumbre jurídica y permitir a los agricultores planificar e incorporar mejoras estructurales en sus explotaciones. Medidas para propiciar un modelo de desarrollo rural sostenible, tanto desde el punto de vista socioeconómico como desde la óptica medioambiental En primer lugar, en el marco del próximo periodo de programación, debería reconocerse al sector agrario como motor de la economía rural. En segundo lugar, la conservación y el desarrollo sostenible del medio rural exigen la articulación de un sistema de ayudas multifuncionales ligadas además de a ESCENARIOS DE FUTURO Y PROPUESTAS 69 39 La trazabilidad de los alimentos alude a la capacidad para seguir el recorrido de los productos alimentarios, piensos y animales destinados al consumo alimentario, a través de todas las etapas, desde su producción o importación hasta el consumo final, pasando por el almacenamien- to, transporte y distribución comercial. El 1 de enero de 2005 han entrado en vigor las disposiciones relativas a la trazabilidad incluidas en el Reglamento (CE) núm. 178/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de enero, por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria.
la producción a otras funciones o finalidades, ya sean de índole social (evitar el despoblamiento) o medioambiental (provisión de bienes públicos como biodiversidad, paisajes y conservación de áreas naturales), para lo que sería necesario: — Articular sistemas de evaluación y valoración social de las funciones no alimentarias de los diversos sistemas agronómicos. — Desarrollar un enfoque contractual entre los agricultores que realicen funciones no alimentarias y la sociedad. — Simplificar el sistema de financiación del desarrollo rural a través de la creación de un único fondo de tipo estructural. — Articular un patrón más equitativo de distribución de las ayudas. — Mejorar el sistema de información sobre ayudas públicas. — Impulsar comités de seguimiento de los distintos programas de desarrollo rural con participación de los agentes implicados. — Aprobar planes integrales de desarrollo rural. En todo caso, las medidas agroambientales se deberían adecuar a la realidad productiva de los distintos territorios y propiciar el aumento de los niveles de ayuda para compensar a los agricultores por el lucro cesante, los costes generados y los servicios medioambientales prestados. Asimismo, se debe apostar por el fomento de la explotación familiar agraria económica, social y territorialmente sostenible, que es el modelo que garantiza la fijación de la población en el medio rural, la preservación de las costumbres y la cultura rurales y la conservación del entorno, e impulsar la diversificación de las actividades económicas rurales, como la artesanía o el turismo rural, favoreciendo la participación de las mujeres. Por otro lado, sigue siendo necesario desarrollar las infraestructuras públicas en el medio rural y, especialmente, la red de transportes y comunicaciones, así como los equipamientos sanitarios y educativos. En particular, se debería articular una política global para las zonas desfavorecidas y de montaña, manteniendo el criterio de despoblamiento para conceder las indemnizaciones compensatorias. Por lo que respecta a los organismos genéticamente modificados, se deberán extremar las precauciones en relación con el cultivo y la comercialización de INFORME 2/2005 70
productos transgénicos, asegurando que se den las garantías suficientes en materia de salud y medio ambiente y, en todo caso, regular la coexistencia actual incluyendo normas sobre responsabilidad por daños, salvaguardando la fase de la producción agraria. En este sentido, cabe fomentar la agricultura ecológica y/o integrada y la utilización in situ de variedades locales por los agricultores, impulsando la investigación en este campo y estableciendo ayudas específicas con criterios ambientales, sociales, culturales y sectoriales. Asimismo, es deseable la puesta en funcionamiento del registro de «variedades de conservación», que la Oficina Española de Variedades Vegetales debería haber desarrollado en cumplimiento de la legislación vigente40, para lo que es preciso definir criterios específicos para la inscripción en el mismo de los cultivares autóctonos. Como complemento al grupo de actuaciones anteriores, se debe impulsar el desarrollo sostenible de los bosques y la puesta en marcha del Plan Forestal español. Igualmente, en el marco de las actuaciones públicas, cabe esperar la trasposición adecuada de la Directiva Marco del Agua a la Ley de Aguas, teniendo presentes en todo caso los problemas que pudieran derivarse de la aplicación de la misma para el sector agrario. De la misma forma, se hace necesario articular medidas de apoyo a la gestión de otros recursos naturales. En especial, y en lo que atañe al suelo, debido a la desertificación y a las altas tasas de erosión, habría que unificar las legislaciones y arbitrar instrumentos de apoyo al agricultor para hacer frente a dichos problemas. Por otro lado, sería oportuno mejorar la regulación administrativa en cuanto a la designación y aprobación de las áreas incluidas en la Red Natura 200041, así ESCENARIOS DE FUTURO Y PROPUESTAS 71 40 Directiva 98/95/CE, del Consejo de 14 de diciembre de 1998, y disposición adicional única del Real Decreto 323/2000. 41 La Red Natura 2000 es una red ecológica de lugares creada para conseguir mantener en buen estado de conservación representaciones de todos los tipos de hábitat y taxones de flora y fauna declarados de interés comunitario. La Red está constituida por el conjunto de la Lista Nacional de Lugares de cada Estado miembro, que conforma la lista de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). Dentro de los LIC están incluidas las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Las directivas relativas a LIC y ZEPA son la Directiva de Hábitat 92/43/CEE y la Directiva de Protección de Aves 79/409/CEE. La Lista española se compone de cuatro listas de lugares correspondientes a sendas Regiones Biogeográficas: Macaronésica, Alpina, Atlántica y Mediterránea. Actualmente, la lista comprende más de 1.200 lugares, que ocupan una superficie cercana a los 11 millones de hectáreas terrestres y más de medio millón de hectáreas marinas, lo que representa alrededor del 22 por 100 del territorio nacional.
como el sistema de información a los propietarios de los terrenos incluidos en la misma, y las normas relativas a las indemnizaciones asociadas a las expropiaciones de uso. No obstante, sin un instrumento financiero independiente parece poco viable el ambicioso proyecto español Red Natura 2000. Por último, y en el marco de la legislación comunitaria sobre la materia, debería desarrollarse la normativa sobre bienestar animal en todas las fases de la producción y articular medidas de apoyo a los ganaderos para aplicar la normativa en sus explotaciones pecuarias. Como colofón del análisis del sector agrario, el CES considera oportuno formular una serie de recomendaciones de mayor alcance: — Sin perjuicio de los ámbitos competenciales de las distintas Administraciones, las medidas apuntadas deberían articularse en el marco de una política de Estado, de un Plan Estratégico Nacional y una Ley Básica de orientación agraria y desarrollo rural, que contemple el proceso de producción agroalimentario y el medio rural de forma integral, y que potencie las explotaciones agrarias viables y sostenibles. En dicha ley se definirán todas las figuras relacionadas con estas actividades y servirá de soporte para la concreción de todas las políticas agrarias. — Las distintas Administraciones Publicas deberían tener en cuenta la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres como objetivo a la hora de elaborar y aplicar distintas normas, planes, programas y, en concreto, el Plan Estratégico y la Ley Básica de orientación agraria y desarrollo rural. Además, sería conveniente el desarrollo de medidas específicas como la elaboración del Estatuto de la Agricultora, que recogiera la figura de la cónyuge colaboradora y la cotitularidad de las explotaciones agrarias. — Debería, asimismo, darse prioridad al eje de eficacia y competitividad del sector agrario en el próximo periodo de programación. — Además, debería ponerse en marcha un plan de modernización de la información estadística agroalimentaria. 3.2. SECTOR PESQUERO 3.2.1. Retos Los grandes retos a los que se enfrenta el sector de cara al futuro giran en torno a la necesidad de lograr un desarrollo sostenible de la actividad pesquera, INFORME 2/2005 72
a las consecuencias de las limitaciones de acceso a los recursos pesqueros, al incremento de los costes y la creciente competencia de los países en desarrollo, y al menor peso de la producción nacional en las fuentes de suministro que se complementa con la oferta acuícola. El modelo de desarrollo sostenible de la pesca en la Unión Europea El modelo de desarrollo sostenible de la pesca, como estrategia para alcanzar los objetivos de la PPC, debe partir de las definiciones que el Código Internacional de Conducta para la Pesca Responsable de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de 1995 establece para los conceptos de «desarrollo sostenible», «criterio de precaución», etc. En un anterior Informe del CES42, apoyándose en dicho Código, se tomó como concepto de desarrollo sostenible el definido en 1987 en el conocido «Informe Brundtland» que considera que es aquel que «satisface las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades». El artículo 7 del Código de Conducta de la FAO ofrece el marco necesario para que en el ámbito de las disposiciones nacionales e internacionales se asegure una explotación sostenible de los recursos acuáticos vivos, en consonancia con el medio ambiente y con los requerimientos económicos y sociales de las sociedades. Así, establece que las medidas de conservación y ordenación deberían basarse en los datos científicos más fidedignos disponibles y estar concebidas para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de los recursos pesqueros a niveles que promuevan el objetivo de una utilización óptima de los mismos y mantener su disponibilidad para las generaciones actuales y futuras. En cuanto a la aplicación del criterio de precaución, el Código de Conducta43 dice que «al aplicar el criterio de precaución, los Estados deberían tener en cuenta, entre otros, los elementos de incertidumbre, como los relativos al tamaño y la productividad de las poblaciones, los niveles de referencia, el estado de las poblaciones con respecto a dichos niveles de referencia, el nivel y la distribución de la mortalidad ocasionada por la pesca y los efectos de las actividades pesqueras, incluidos los descartes, sobre las especies que no son objeto de la pesca y especies asociadas o dependientes, así como las condiciones ambientales, sociales y económicas». ESCENARIOS DE FUTURO Y PROPUESTAS 73 42 CES, Informe 2/2002, La problemática de la investigación pesquera en la Unión Europea. 43 Véase artículo 7.5 del Código Internacional de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO.
ayudas que proporciona el actual instrumento de financiación de la política pesquera comunitaria (IFOP), incluyendo las ayudas para la renovación de la flota de altura y gran altura. Finalmente, con el fin de lograr ventajas competitivas basadas en el diferencial tecnológico, sería deseable reforzar la línea de actuación del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica 2004-2007 relativa a la mejora del conocimiento y evaluación periódica de los recursos pesqueros de interés para las flotas españolas y desarrollo de metodologías para su evaluación; al fomento de estrategias de explotación pesquera que tengan en cuenta los ecosistemas marinos y a la introducción de nuevas tecnologías para el aprovechamiento pesquero. Medidas para mejorar el acceso al mercado En primer lugar, debería reforzarse la posibilidad, prevista en el artículo 14 del Reglamento 2847/1993 de control de los recursos pesqueros y recogida en la legislación nacional y autonómica, de que los Estados exijan que la primera venta de los productos de la pesca se produzca en la lonja, con el fin de mejorar el control de los productos que acceden al mercado interno, no debiendo admitirse derogaciones particulares de este precepto. Asimismo, es importante que se garantice el cumplimiento efectivo de la normativa existente para proporcionar una información veraz a los consumidores sobre los productos pesqueros, en todas las fases de la cadena de comercialización, con objeto de preservar la calidad del pescado y la transparencia del mercado. En este sentido, la legislación comunitaria50 estima necesario propiciar una mayor adecuación de la oferta a la demanda no sólo en cantidad sino también en calidad. Para ello, considera que deben establecerse normas comunes de comercialización cuya aplicación tenga por efecto eliminar del mercado los productos de calidad insuficiente. Dichas normas podrán referirse, especialmente, a la clasificación en categorías de calidad, talla o peso, al embalaje y a la presentación, así como el etiquetado. En concreto, un etiquetado apropiado debe indicar la de- INFORME 2/2005 80 50 Reglamento (CE) núm. 104/2000 del Consejo, de 17 de diciembre de 1999, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de los productos de la pesca y de la acuicultura; y Reglamento (CE) núm. 2065/2001 de la Comisión, de 22 de octubre de 2001, por el que se establecen las disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) núm. 104/2000 del Consejo en lo relativo a la información del consumidor en el sector de los productos de la pesca y de la acuicultura.
nominación comercial de la especie, el método de producción (capturas en el mar o en aguas interiores o cría) y la zona de captura. Adicionalmente al impulso de la mejora de la calidad del pescado y del marisco, debería apoyarse la producción interna sobre la base del principio de preferencia comunitaria. Por otro lado, es necesario que las condiciones requeridas en las Directivas comunitarias, tanto en cuanto a la comercialización de productos de la acuicultura, como a cuestiones sanitarias o financieras, que éstas se hagan también extensivas a los productos procedentes de los nuevos Estados miembros y de terceros países. Además, se debería impulsar la concesión de Denominación de Origen Protegida a determinadas especies autóctonas de la pesca y la acuicultura y, en particular, al mejillón de Galicia, en tanto que constituye un elemento que ofrece al consumidor mejor identificación y mayor confianza, y garantiza al productor una mejor adaptación al mercado generando una dinámica de continua mejora. En definitiva, y por lo que respecta al sector de la pesca y la acuicultura, las principales recomendaciones de este Consejo son las siguientes: — En primer lugar, deberían cobrar mayor relevancia las dimensiones económica y social de la actividad pesquera y reforzarse la participación de los agentes económicos y sociales en la definición y articulación de la política pesquera. — Además, para garantizar el acceso de la flota española a los recursos pesqueros, debería definirse y desarrollarse una estrategia de explotación sostenible del caladero nacional, y potenciarse los acuerdos de la Unión Europea con terceros países. — Finalmente, sería necesario que desde las Administraciones Públicas se impulsara la elaboración de un Libro Blanco que analice en profundidad la situación y perspectivas del sector de la pesca y la acuicultura, teniendo en cuenta su naturaleza de sector estratégico en atención a su función de abastecimiento de un componente esencial de la alimentación de la población española, como es el pescado. ESCENARIOS DE FUTURO Y PROPUESTAS 81
Respecto a la condicionalidad de las ayudas y con vistas a ayudar a los agricultores a ajustarse a las exigencias de una agricultura moderna y de elevada calidad, los Estados miembros deberán establecer un sistema completo que ofrezca asesoramiento a las explotaciones agrarias comerciales, proporcionar a los agricultores la lista de los requisitos legales de gestión y de las buenas condiciones agrarias y medioambientales que deberán respetar, efectuar controles sobre el terreno a fin de verificar el cumplimiento por los agricultores de las obligaciones que conlleva la condicionalidad, y garantizar que todas las tierras agrarias se mantengan en buenas condiciones agrarias y medioambientales. Los Estados miembros podrán conservar el 25 por 100 de los importes resultantes de la aplicación del sistema de condicionalidad de las ayudas. De los importes resultantes de la aplicación del sistema de modulación de los pagos directos, un punto porcentual será asignado al Estado miembro en el que se hayan generado los correspondientes importes, y los restantes importes serán asignados a los Estados miembros en función de la superficie agraria, el empleo agrario y el PIB per cápita en paridades de poder de compra, pero recibiendo todo Estado miembro al menos el 80 por 100 del total de las cantidades que ha generado. 83 ANEXO ÁMBITOS DE DECISIÓN DE LOS ESTADOS EN EL MARCO DE LA REFORMA DE LA POLÍTICA AGRARIA COMÚN
De los pagos derivados de los regímenes de ayudas, la Comisión podrá autorizar a los Estados miembros para abonar anticipos en zonas en las que, debido a condiciones excepcionales, los agricultores atraviesen graves dificultades financieras, de hasta un 50 por 100 de los pagos o de hasta un 80 por 100 de los pagos en caso de que ya se hayan previsto anticipos. La instauración del régimen de pago único por explotación permite a los Estados miembros fijar el plazo, no posterior al 15 de mayo, en el que los agricultores deberán solicitar el régimen de pago único. Ante dificultades excepcionales o acontecimientos de fuerza mayor para la producción de los agricultores, el importe de referencia será fijado por los Estados miembros, siguiendo normas detalladas de la Comisión. Los Estados miembros tienen la facultad de decidir que el régimen de pago único se aplique en el ámbito regional. En caso de necesidad, los Estados miembros aplicarán un porcentaje lineal de reducción a los importes de referencia a fin de garantizar el respeto de su respectivo límite máximo. Los Estados miembros, una vez efectuadas las reducciones que puedan resultar procedentes, aplicarán un porcentaje lineal de reducción a los importes de referencia con el objeto de constituir una reserva nacional. Esta reducción no podrá ser superior al 3 por 100. Los Estados miembros podrán hacer uso de la reserva nacional con arreglo a criterios objetivos y de tal forma que se garantice la igualdad de trato entre los agricultores y se evite cualquier falseamiento del mercado y de la competencia. En cuanto a los aspectos del sistema de uso y cesión de los derechos de ayuda, los Estados miembros podrán, en determinadas circunstancias, autorizar al agricultor a modificar su declaración y decidir que los derechos de ayuda sólo pueden cederse o utilizarse dentro de una misma y única región. En caso de venta de derechos de ayuda, con o sin tierras, los Estados miembros podrán decidir que una parte de los derechos de ayuda vendidos se restituya a la reserva nacional o que su valor unitario se reduzca a favor de la reserva nacional, con arreglo a criterios que la Comisión deberá definir. Del capítulo sobre la utilización de las tierras con arreglo al régimen de pago único cabe destacar que se autoriza a los Estados miembros a pagar ayudas nacionales de hasta un 50 por 100 de los costes asociados al establecimiento de cultivos plurianuales para la producción de biomasa en tierras retiradas de la producción. Los Estados miembros pueden aplicar parcialmente el régimen de pago único y efectuar anualmente un pago adicional en determinados casos. Así, entre otros, INFORME 2/2005 84
los Estados miembros pueden retener hasta un 25 por 100 del componente de los límites máximos nacionales en los pagos por cultivos herbáceos contemplados en una lista, hasta un 50 por 100 de los pagos por ganado ovino y caprino o hasta un 100 por 100 de la prima por sacrificio para los terneros. También, de forma facultativa, los Estados miembros pueden retener hasta un 10 por 100 de las ayudas y conceder un pago adicional para las actividades agrarias que sean importantes para la protección o la mejora del medio ambiente o para mejorar la calidad y la comercialización de los productos agrícolas. Finalmente, se faculta a los Estados miembros a establecer el grado de desvinculación de las ayudas dentro de unos márgenes específicos para cada cultivo. ÁMBITOS DE DECISIÓN DE LOS ESTADOS EN EL MARCO DE LA REFORMA DE LA POLÍTICAAGRARIA COMÚN 85
2 de junio de 2004. — D. Eduardo Baamonde, Presidente de Cooperativas Agrarias de Europa (COCEGA). — D. José Manuel Delgado, miembro de los servicios técnicos de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) en Europa. — D. Pedro Narro, Director de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) en la Comisión Europea. — D. Javier Sánchez Ansó, miembro del Presidium del Comité de las Organizaciones Profesionales de la Unión Europea (COPA). 8 de junio de 2004. — D. Jorge Jordana Butticaz de Pozas, Secretario General de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB). — Dª. Celia Sanz, Secretaria General de la Federación Agroalimentaria de CC.OO. — Dª Blanca Uruñuela, Secretaria General de la Federación Agroalimentaria de UGT. 16 de junio de 2004. — D. Alfonso Alcaide Núñez, Gerente del Consejo Regulador del Mejillón de Galicia. — D. Juan Manuel Liria Franch, Presidente de la Federación Española de Organizaciones Pesqueras (FEOPE). — D. José Loira Rúa, Asesor Técnico de Pesca. 20 de julio de 2004. — D. Fernando Moraleda Quílez, Secretario General de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. 26 de julio de 2004. — D. Alberto López García-Asenjo, Director General de Estructura y Mercados Pesqueros del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Relación de comparecencias ante la Comisión de Trabajo de Agricultura y Pesca 87