Estudios de Arte Prehistórico
Full text
3203
JUNTA
PARA
AMPLIACIÓN
DE
ESTUDIOS
E
INVESTIGACIONES
CIENT FICAS
COMISiÓN
DE
INVESTIGACIONES
'p
AL
EONTOLÓ
61
CASy·PIIEDISTÓRICAS
NOTA
NÓMERO
16. '
ESTUDIOS
DE
ARTE
PREHISTORICO
'
IP ospección de las pin u as
upes es
de Mo ella la Vella
,
11
E 7oluclónde las ideas mad es de las pin u as upes es
POR
. E. HERNÁNDEZ-PACHECO
/
MADRID
1918
Dom
icil
io
de
la
Comisión:
Museo Nacional de Ciencias Na u a-
les.-Mad id
(Hipód omo),
~
.
".
..
l
1
Es udios de a e
p ehis ó ico
SUMARIO
l. P ospección de las p
in u a
s upe
s
es de
Mo ena
la Vella.
-De
scub im :en o de las pin-
u as.
-EI
e i o io
de Mo ella
.-Mo ell
a la Vella.- Las
ga
le
ías
yla c
o acha
pin adas.
Ca ac e ís ica
gene al
de las
pin u as
de
Mo ella
la Vella.
-Pin u as
de la
gale ía
al a
_
de la
masía.-Figu as
de la gal
e ía
del
oble
.-Cab a
mon és
de la co a
cha
del
Ba an-
qu
e
.
-Tipos
pic ó icos
que se e
conocen
en
Mo ella
la Vella.
11
.Eoolucián en
las
id
eas
mad es de las
pin u as
upes es.
-L
aidea de m
agia
de
caza
.-
La id
ea
de
conmemo
aci ón .
-L
as
ases
del
a e
na u alis
a del Le
an
e de
Españ
a y
sus
época
s.-
Las
pin u as
es
ilizadas sup
e pues as
a
las
na u
alis as.- Ca
ác e
une a io
de las
pin u as
e
s ilizad
as yesquem
á ic
as.-Sig
ni ica ción g
ene
al de las,
pin u a
s u-
pe
s
es.
P ospección de las pin u as upes es de Mo ella la Vella
DESC
UBRIMIE
NT
O
DE
LAS P
IN
TU
RAS.- EI.conocimien o de las pin u as
upe
s
es a que se e i
e e
es e abajo, se debe al inspec o de p ime a en-
señanza de la p o incia de
Cas
ellón, don José Senen Ibáñez. E
s e
seño ,
muy en usias a de cuan o se e ie e a a queologia, publicó en el pe iódi-
co dia io
Las
P o incias, de Valencia, co espondien e al 17 de oc ub e,
un
a
ículo dando cuen a del descub imien o y ep esen ando dos de las
p incipales escenas pic ó icas.
O o
a ículo en el mismo pe iódico, po el
ca ed á ico de la Uni
e
sidad de Valencia, don F ancisco Bel án y Bigo-
a, se e ie e ambién al descub imien o del seño Senen , llamando la
a ención pública espec o al in e és que es as pin u as ienen, y lo que in-
e
esa su conse ación y es udio.
In i ado el pe sonal de la «Comisión de in es igaciones paleon ológicas
y p ehis ó icas» po dichos seño es pa a e ec ua el es udio de las e-
p esen aciones de a e ósil de Mo ella, emp endí el iaje a es a localidad
de la p o incia de Cas ellón, acompañándome el ayudan e del labo a o io
de Geología del Museo Nacional de Ciencias Na u ales, don José Royo
Gómez, el cual, po habe esidido a ios años en Mo ella, e a un exce-
L D
2
C
O
~
1.
I
N E
sT
.
PALEO
NT.
y P R
Elll
ST
.
-N
o T A XÚ )1. 16.
len e
guía
,
apa e
del auxilio de índole écnica y cien í ica que podía apo -
a a la p ospección que pensábamos ha
ce .
Quie o hac
e
cons a aquí mi econocimi
en
o a las pe sonas que en Va-
lencia, Cas ellón y Mo ella me auxilia on y acili a on mi come ido, como
son: el ca
e
d á
ico de la Uni e sidad de Valencia seño Bel án y Bigo-
a, ya ci ado; el inspec o de p ime a enseñanza de la p o incia de Cas-
ellón, seño Senen ; el c
a e
d á ico del In
s i u o
de s
eg
unda enseñanza de
la misma ciudad, don An imo Boscá; don
Jo
sé Royo Ca bó, del come cio
de
Cas e
llón, lle ó su amabilidad ha
s a
acompaña nos al yacimien o, a-
cili ando en g ado ex emo mi misión en la-ciudad de Mo ella.
El p opie a io del
e
eno y de la masía donde es án las pin u as, don
Ma iano Sebas iá, no an sólo me dió odo gén
e o
de acilidades, sino que
espon áneamen
e
se comp ome ió en bien de la cul u a pa ia a hace que
.se esp
e en
y
gua d
en an impo
an es
monumen os p ehis ó icos,
e i a
n-
do en lo que de él dependa la des ucción de los mismos, como d
esg acia-
damen e ha ocu ido con los de la p óxima localidad de
Ti ig
, ecien e-
m
en e
es udiados po el p o eso Obe naie , de nue
s
a Comisión p ehis-
ó ica.
Ac i u ud
és a
del seño
Seb
as iá muy de alaba , y que le enal-
ece.
Po
no hace
es a
lis a en ex emo
la ga
, no ci o a odas las
pe
sonas
de Mo ella que me a endie on en mi
ges
ión cien í ica, exp esándoles a
odos mi econocimien o.
Mención especial quie o hace de mi colabo ado en la copia y l
ec u a
de las pin u as, el jo en ayudan
e
del labo a o io de Geología del Museo
Nacional de CienciasNa u ales, don
Jo
sé Royo Gómez, en quien encon-
é un obse ado
saga
z y un auxilia aliosísimo.
Los dibujos que ilus an es as monog a ías, ue on e ec uados a la is-
a de los calcos, y,
seg
ún mis in
s u
cciones, po el compe en e ayudan e
a ís ico de la Comisión de in e
s iga
ciones paleon ológicas y p ehis ó i-
cas, don
F ancis
co Bení ez Mellado.
EL
TERRITORI
O DE M
OR
ELLA
.
-Mo
ella dis a 66 kilóm
e os
de la es-
ación más p óxima del
e o
ca il, que es Vina oz, en la cos a
medi e á
-
nea y al Su de la desembocadu a del
Eb o
.
Ac u
almen e es a dis ancia es
eco ida dia iamen e po un au omó il de línea.
La ciudad de Mo ella, si uada en el
cen o
del Mae
s
azgo,
es á
o-
deada de al as muelas calizas y p o undas ba ancadas, cons i uyendo el
e
i o io un país en ex emo queb ado yab up o; la misma ciudad de Mo-
ella con su al o cas illo, es á edi icada en una de es as ele aciones .
Cu-
bi
e
a no hace muchos años la coma ca, incluso las inmediaciones de la
ciudad, de
g and
es bosques de encinas, obles y pinos, ac ualm
en e
es á
C m L I N Es
T.
PAL
EO
NT.
y P R
EllI
ST
.
-NoTA
NÚ
~
l.
16.
/
3
/
des o es ada, conse ándose an sólo los mon es que son ac ualmen e p o-
piedad del Es ado o sob e los que eje ce la sal agua dia de su u ela. Un
codicioso e insensa o ca boneo ha des uído una iqueza que no se supo
ap o echa y que ápidamen e conduce a la despoblación y uina del país.
MORE
LL
A
LA
VEL
LA
.--Así
se llama a una g an muela de caliza c e á-
cica, (Lám.
1)
si uada a unos sie e kilóme os al NW . de la ciudad. El so-
b enomb e de la Ve
lla
(la Vieja) alude a es os de an iquísimas cons-
ucciones que exis en en lo al o de la planicie de la muela yen unas g an-
des co achas, no muy p o undas, que cons i uyen excelen es ab igos na u-
ales, que hay en el lado que mi a al Mediodía, al pie del al o ajo que ci -
cunda la muela casi po odos lados, cons i uyendo la planicie supe io una
supe icie na u almen e de endida po ajos co ados a pico, de al u a de 10
a 20 me os, de al modo que sólo es accesible la muela con acilidad po
el lado ge Ponien e, ascendiendo po una empinada cues a que aquí sus-
i uye a la pe pendicula esca pa que po los demás si ios la ci cunda.
En la pa e más al a de la supe icie supe io de la muela, y dando
en e a la pa e donde el acceso es más ácil, exis en es os de es espe-
sos mu os en g ade ía, cons uídos con pied as
g a
ndes y sin a gamasa.
Recue dan es os es os de cons ucciones las ibé icas que se encuen
a
n
en muelas semejan es en di e sidad de si ios epa idos po las e ien es
medi e áneas de la mese a, como los de la g andiosa ciudad ibé ica de
Meca, ce ca de Alpe a (Albace e) y la del To mo, jun o a la es ación de
Mina eda, en la misma p o incia, en la línea
é
ea de Mad id a Mu cia,
aun sin es udia , si bien no ienen los es os de mu os de Mo ella la Vella
la ex ensión de los de las ciudades ibé icas mencionadas, ni nada hay allí
semejan e a los p o undos aljibes y demás exca aciones a i iciales de la
peña que en las o as se obse a, ni se encuen an ampoco es os de la
ce ámica ípicamen e ibé ica, po lo cual su iliación como de es a edad es
pa a mí dudosa, dejando a los especialis
as
en p o ohis o ia la de e mina-
ción de la época a que co esponden es as cons ucciones an iquísimas,
de las que no hago más que señala su exis encia.
Las co achas si uadas en la base del ajo, que aquí iene una al u a de
una ein ena de me os, en la pa e que mi a al Mediodía, o ecen más in-
e és. El mayo de los ab igos, de bó eda muy al a y p o undo unos doce
.m
e
os, ué en época his ó ica, ela i amen e mode na, ce ado con un al o
mu o o achada, con i iendo la cue a en casa de labo de dos pisos, cu-
yas habi aciones se desa ollan hacia el in e io de la cue a.
Recien emen e, delan e de es a co acha, así me amo oseada en casa
de labo , se ha cons uído la ac ual masía, ·quedando la an igua como de-
pendencias de ella.
C
o»
.
I~ E
sT
.
PALEO~T.
y
PREIII
ST
.-NoTA
N
Ú~
1.
16.
La adición y las c ónicas his ó icas señalan que es as cue as si ie-
on de ampa o y e ugio en di e sasépocas, como al Cid Campeado cuan-
do in adió el eino mo o de Valencia. Ul imamen e los ca lis as enían en
la ieja masía de Mo el1a la Vel1a, cuya achada aun se cons
e
a aspille-
ada, su cua el
ge
ne al cuando el ce co y asedio de la plaza ue e de
Mo
el1a
.
Vemos aquí en es a cue a uno de los ejemplos más pa en
es
de pe sis-
encia de la i ienda del homb e en un mismo si io, pues en es a amplia
cue a,abie a al Mediodía,soleada en el in ie no, esgua dada del cie -
zo, y con un abundan e manan ial de escas aguas jun o a el1a, i i ían
las ho das p imi i as, en los lejanos iempos del paleolí ico y neolí ico, que
deja on pin ados de modo indeleble las escenas de su ida sal aje, caza-
do a y
gue
e a en las gale ías que, exca adasna u almen e en la pa ed
del al o ajo, exis en jun o a la g an co acha que an os ecue dos his ó i-
cos con iene. Se han sucedido en e
s e
si io, no an sólo las gene aciones,
sino las ci ilizaciones y las azas con una pe sis encia admi able.Es a
sucesión de pueblos en el mismo luga , y las edi icciones mode nas en la "
cue a, han hecho desapa ece los es os de indus ia p imi i a que a
l1í
exis-
ie an.
El seño Senen me expuso sus sospechas de la exis encia de pe-
de nales
al1
ados en aquellos al ededo es, juzgando po algunas mues
as
ecogidas cuando su descub imien o. Guiados po el masogue o, escud i-
ñamos en el si io a que se e e ía el seño Senen , que es en la lade a que
da acceso a lo al o de la muela, y nada encon amos allí de pede nales a-
l1
ados po el homb e, pues, aunque e ec i am
en e
exis en abundan es las-
cas de sílex, p oceden de los núcleos de e
s a
sus ancia que con iene un
de e minado ho izon e de calizas c e ácicas, que son descompues as po
las acciones na u ales de la in empe ie.
LAS
GA
LERÍ
AS YLA COV
AC
HA PI
NTADA
S.
-Encima
de la g an cue a
con e ida en casa de labo exis en, exca adas na u almen e en el al o
ajo,(L
ám
.
11
) dos gale íassupe pue
s a
s, de un pa de me os de al as po
dos o es de p o undidad, y ala gadas una ein ena de me os. La in e io
se ha ce ado con un mu o y una po ada de mampos e ía,-con i iéndose
en habi ación, y enjalbegado po su in e io de al modo que si las pa edes
es ubie on alguna ez pin adas,ac ualmen e no puede comp oba se .
1. Gale ía
al a
de la
masía
de Mo
ella
la Vella.
-Jun
o
albo
de
al o del ajo exis e o a gale ía análoga a la desc i a, de acceso ela i a-
men e ácil desde lo al o de la muela; es ala
gada
como la an e io men e
desc i a, de p o undidad a iable de medio me o a es yel piso iMe-
io a anza en cie as pa es en co nisa, a una al u a de quince me os
w.
Con.
IN EsT.
P
ALEONT
.y
PREHIST
.-NoTA
NCM. 16.
sob e el suelo, siendo es a co nisa en algunos
ay
ec os an
es
echa que
apenas puede pasa se, ni menos pe manece en ella sin pelig o, ob enien-
do calcos y o og a ías de las pin u as que con ela i a p o usión exis en
deco ando la pa ed de la gale ía . E
s a
es una de las causas que no p e-
sen e comple a la se ie de igu as que allí exis en, pues no disponiendo de
iempo, cuando uimos a ealiza la p ospección, pa a ins ala el andamiaje
que es necesa io, dejé' es o pa a o o iaje, cuando la época del año uese
más p opicia pa a comple a el es udio de
es as
in e esan es localidades
con
a
e p ehis ó ico.
La oca en la pa e que con iene las pin u as, como ambién el piso de
la co nisa, p esen a una supe icie lus osa; pe o en gene al la oca es sal-
adiza po las acciones de la in empe ie, desp endiéndose pequeñas po - .
ciones supe iciales po e ec o de las heladas y cambios b uscos de em-
pe a u a, que han dado luga a la desapa ición de
g a
n núme o de pin u-
as que deco a ían oda la conca idad, de al modo que lo econocible
hoy no es sino una mínima pa e de lo que exis i ía en las épocas p ehis-
ó icas.
11. Gale ía del Roble.- Un cen ena de me os hacia Ponien e, si-
guiendo el ajo que bo dea la muela, exis e, hacia lo al o de és e, o a co-
acha ala gada en la que ambién encon ó pin u as el seño Senen .
Se llama es a co acha o gale ía del Roble, po uno de es os á boles que
ege a
sob e ella. (L ám.
11
1)
Se desciende a la co acha desde lo al o de la
muela di ícilmen e, aliéndose del apoyo que p es an las amas de un ma-
.'.
o al de ca ascas que exis en en la pa e de ponien e de la gale ía.
El ab igo en la pa e donde es án las pin u as iene una p o undidad
de dos a
es
me os po uno a dos de al u a máxima la bó eda y una do-
cena de me os de la go. En él puede pe manece se sin pelig o alguno.
11I
.Co acha del
Ba a
nqu
e
.- Finalmen e, en la pa e baja del
ajo; en e el si io del an e io ab igo y la masía sob e la que es á el p i-
me o, hay una pequeña conca idad de unos es m
e
os, que con iene en
el mu o de la izquie da una igu a es ilizada de cab a mon és, de ipo cla-
amen e neolí ico .
Es a
co acha que el masogue o designó .con el nom-
b e del Ba anque , no ué is a po el descub ido de los o os dos si ios
pin ados.
CA
RAC
TE
RÍSTICA GEN
ERAL
DE LAS PINTURAS DE M
ORELL
A LA
VELLA.
El conjun o de las pin u as de la gale ía al a de la masía y de la del Roble,
co esponden a las pin u as ealis as p opias y ípicas del Le an e de Es-
paña, ca ac e izadas po la abundancia de ep esen aciones humanas, lo
cilal las di e encia p o undamen e de las magdalenienses de ipo can áb i-
co, p opias del
Su
de
F a
ncia y del No e de España.
6Cos .
INVE
ST
. P
ALEO
NT . y
PREHI
ST.-NoTA
NÚ M. 16.
Den o del g upo le an ino con las que ienen analogía más ín ima es
con las de Ti ig, ambién en la egi ón del Mae
s azgo
, ha
s a
el pun o de
que puede comp ende se que unas y o as son ob a de la misma
gen e
p ehis ó ica; siendo es a la imp esión que p oduce la compa ación con los
dibujos que de las co achas de Ti ig exis en en los a chi os de nue
s a
Comisión, y que o ma án pa e de la monog a ía que mi compañe o, el
p o eso Obe maie , p epa a, y que cons i ui á una de las Memo ias de la
Comisión de in es igaciones paleon ológicas y p ehis ó icas.
Desde luego se ad ie e que las igu as pin adas en Mo ella la Vella
son las de amaño más pequeño de odas las del
a
e paleolí ico; algunas
an sólo ienen una alla de cua o a cinco cen íme os, siendo las mayo-
es ep esen aciones humanas de unos diez cen íme os, de al modo que
en es e , espec o pueden conside a se como e dade as minia u as. To-
das ellas es án en ojo, ob enido de la mane a gene al a las pin u as u-
pe
s e
s, median e la mezcla del pol o de hema i es con una
g asa
, habién-
dose empleado pa a pin a las un pincel ino.
Va ias ases o épocas se ap ecian, en mi sen i , en las pin u as, cues-
ión en la que insi
s i é
más adelan e; pe o e i iéndome al conjun o, pa e-
ce que la deco ación de ambas co achas es aba cons i uída p incipalmen e
po escenas de la ida gu
e
e a y cazado a de las ibus habi an es de la
egión y con empo áneas de las pin u as. Los homb es es án ep esen a-
dos desnudos , a mados con a co y lechas y con muy escasos de all es de
indumen a ia, ales como algún ocado especial y ja
e e
as.
Los animales ep esen ados son, sob e odo, la cab a mon és, cuya e-
p esen ación co esponde a las di e sas épocas o ases que en las pin u-
as se ap ecian; ecu
é de
se a
es
e e ec o, que he dicho que en la co acha
del Ba anque la igu a neolí ica ep esen ada es una cab a mon és. Ac-
ualmen e es os animales se cazan aún en las ce canas mon añas de Ca -
dó, p óximas a la desembocadu a del Eb o. El cie o ambién es á ep e-
sen ado, aunque es menos abundan e .
. A di e encia de lo que se ap ecia en o os ab igos de las
e
ien es
medi
e
áneas de la Península, no hay aquí i
gu a
s de animales de g an
amaño, sino que, a pesa de la di e sidad de es ilos, el amaño de las
igu as es siemp e pequeño.
PINTURAS DE
LA
GALE~
íA
A
LTA
DE
LA
MASíA
.-
1. En ando aho a en
la desc ipción de las pin u as de cada uno de los si ios, he de insis i que
a causa de las di icul ades que pa a calca y o
og
a ia p esen a la gale-
ía al a de la masía de Mo ella la Ve
l1a
sin el es ablecimien o de un an-
damiaje, no se ep oduce ni desc ibe en
es
e a ance sino alguna de las
igu as más salien es e impo an es.
Cos .
IN
E
sT.
P
ALE
O:-iT . y
PH
EHI
ST
.-"i'
O
TA
NÚ
)! . 16. 7
Figu
a
l.
'
Escena p
ic ó
ica de la gal
e í
a de la m
asía
de
Mo
e
lla
la V
ell
a• .
que
ep
es
en
a un sa l
aje
de las ép
ocas
p ehis ó icas
sig
uiendo
hu
ellas
humanas.
La ig
u a
de abajo. sin
cabeza
. no o m a
pa
e de la composición,
c
o e
spondiendo a
una
ase pos e i o .- Esc
ala
lis.
"
"
,'
l'
I
"
11
11
"
I
1,
"
Po
oda
la conca idad de la peña se ap eci an en es e si io huellas de
pin u as y e
s os
de com
pos
iciones
pic ó icas, cons i-
uídas e
special-
men e po peque-
ñas
igu as
de
ho
mb es,
en las
que se no a un co-
mienzo de es iliza-
ción consis en e en
que el onco ylas
ex emidades es-
án ep esen ados
po azos linea-
es, si bien conse -
ando la igu a las
p opo ciones y a -
monía en e el a-
maño de las dis in-
as p
a e
s delcue -
po y ealismo en
las ac i udes;la ca-
beza,
po
lo co-
mún, es un cí culo.
A es e ipo de
e p
es
en
ac
i
ones
co esponde la es-
cena que ep esen-
a la igu a núme-
o l. Cla amen e
se ap ecia en es a
pin u a, cómo un
pe sonaje , ocado
con un go o o co-
ona con es pi-
cos y con
ja
e e a
en la pie na de e-
cha, a anza a la -
ga
s zancadas si-
14
C0
1l1. I NYEST . P A
LEO
NT . y
PR
EHI
ST
.-
N"O
TA
NÚllL 16.
Hacia la pa e de la de echa de es a composición hay o a ( ig. 9.") que
ep esen a una ca-
b a m
on
és qu e
huye lle ando cla-
adaen
el lomo una
lecha; las manchas
ojas, i egula es y
desiguales, que
s~
ex iend
en
en e-
"
::
Cl)
::l
O'
...
•
gue o, no es a en-
u ado in e p e a las como manchas de sang e que
el animal ha dejado en su huida, y que pe mi i án
al cazado segui el as o de la pi
eza
he ida; es
posible que con la g an mancha oja i egula el
a is a p imi i o quiso ep es
en a
una g an mancha
de san
g e
que el animal deja ía en el si io donde se
de u o o echó cansado pa a eanuda después la
huída. Es a ep esen ación del as o dejado po la
pi
eza
de caza he ida es la p ime a ez que se ha en-
con ado en. las pin u as upes es , y demue
s a
,
como en el caso del sal aj e que sigue la pis a de
su enemigo, que es un suceso el que se ha ep e-
sen ado.
Las pin u as de e
s a
escena de caza co espon-
den a un ipo dis in o de.la o a ambién de caza y
la gue e a desc i a. El homb e ep esen ado no
es
á o mado po azos linea es como en aquéllas,
sino que la silue a es mucho más osca, y los ani-
males ep esen ados de ac u a más bá ba a; el cie -
o o ece una co namen a in e osímil, de al modo,
que el au o sólo ha a ado de
ex
a
g
~
a
el ca ác e
de la p o usa ami icación de las as as pa a da idea
de la g an impo ancia de la pieza cazada .
O o
an o sucede con la cab a he ida, de cue nos des-
p opo cionados po lo g andes (1).
IV. A un e
ce
ipo co esponde la igu a que exis e en el g aba-
(1) Con iene ad e i que la mancha o ami icación que se obse a en uno
de los cue nos es, según odos los indicios, un acciden e casual ocu ido al
pin o , quizá que se le co ió el pincel in olun a iamen e.
COlYl. I
N E
sT
.
PAI
,EO
NT . y
PnEHI
ST .
-No
TA
NÚ;lI. 16. ]5
Fig u a 10.
Cab a
mon és,
en ex emo
es i
li
zada
, acom-
pañ
ada
de a zos in o mes de p
in u
a, de la
co acha del
Ba
anqu
e
en Mo ella /a Vella.
(La
posición
en que se
ep oduce
la p
in u a
es la que iene en la
pa ed
de la co
ac
ha;
pa a
e
más
cl
a o
el g
abado
mí ese de J
ada
)
Esc ala '/,.
do núme o 6, que ep esen a una silue a humana hecha median e
azos
go dos y oscos, ca eciendo de p opo ciones y/exp esión. Gua da
es a
silue a ex ema analogía con la que exis e,y ep oduzco, de la gale ía al a
de la masía; casi la única di e encia es la al a de cabeza de una de ellas
Una y
o a
es ablecen, po su ac u a, un ipo in e medio en e las igu-
as cla amen e na u alis as ylas
pu amen e esquemá icas, es iliza-
das ycon encionales del neolí ico.
V.
O as
dos i
gu as
exis en
que pa ecen , po lo menos una,
co esponde al ipo que podemos
llama lineal; pe o es án en
pa e
an con usas que no he o mado
c i
e
io exac o espec o a su in e -
p e
ación. (Figu a 6.a)
CABRA
MONTÉS
DELA
COVA-
CHA
DEL
BARRANQUET
.- Como
se dijo,
en e
la gale ía del Roble
yla masía, siguiendo la base del
ajo , se encuen a al as del suelo
una pequeña co acha en donde
es á ep esen ada, en ojo, la igu-
a que ep oduce el g abado nú-
me o 10.
La época de
es a
pin u a es
ácilmen e de e minable, pues co-
esp
onde po su es ilo, écnica y
demás ca ac e es, a las igu as
neolí icas an p o usamen e epa -
idas po los peñones de cua ci a
de
Sie a
Mo ena yEx emadu a.
~
R
ep
esen a la es ilización de una
cab a mon és, a las que acompañan
o os
azos g uesos ydos pequeñosdelan e. La posición de la igu a en
la pa ed de la co acha es al como se ep oduce en el g abado; pe o la
sig
-
ni icación se e más pa en e mi ándola en posición dis in a, de al modo
que los cua o asgos que ep esen an las pa as
es é
n e icales, ylos dos
que indican los cue nos,ho izon ales.
TIPOS PICTÓ
RI
COS Q
UE
SE
RECONO
CEN
EN
MORELL
A LA V
ELLA.
-AI
desc ibi las pin u as de los
es
si ios pin ados de Mo ella la Vella, he
16
COMo
INVEST
.·PALEONT.
y
Pl EHIST.
-NoTA
NÚM
.
16,
hecho no a que no odas co esponden a un mismo ipo po su es ilo y
ejecución, sino que cla amen e se pe cibe, po la inspección de las co-
pias que acompañan a es a no a, que 'aun conside ando apa e la ep esen-
ación de la esquemá ica cab a mon és de la co acha del Ba anque , se
dis inguen a ios ipos en las es an es.
Como no exis en supe posiciones en las localidades de Mo ella la Ve-
lIa, no puedo undamen a me en es e ca ác e pa a es ablece un o den e-
la i o de an igüedad,-sino que simplemen e es ablezco un o den sólo
a endiendo al g ado dec ecien e en la exp esión y al ealismo de las i-
gu as.
Los ipos de pin u as que c eo econoce en Mo ella la Vella son los
siguien es:
l.°Figu as na u alis as, cons i uidas po azos linea es, ep esen-
ando a que os aislados o o mando pa e de composiciones 'que ep esen-
an escenas de caza o gue e as. Los homb es de es a ase es án ep esen-
ados desnudos o con muy pa cos de alles de indumen a ia; los a cos son
g andes y las lechas la gas, con' pun a simple o en bande illa, y ecuen-
emen e se ap ecia la pluma del ex emo pos e io de la lecha. Los anima-
les ep esen ados ienen exp esión y ealismo en sus ac i udes, y son p o-
po cionados y a moniosos.
El a que o de la igu a 2.a,y las escenas de las igu as l.", 6.ay 7.a,y
la cabeza de cab a mon és que ep esen a el g abado de la 5.a,co espon-
den a
es e
p ime ipo.
2.° Figu as na u alis as de homb es con a cos y de alles más o me-
nos pa en es de indumen a ia; onco, cabeza yex emidades no linea es;
se ap ecian cie os asgos de la cabeza, que no es á educida simplemen e
a un cí culo como en las igu as de la ase an e io . Sin emba go, la ex-
p esión -del ealismo y ida es in e io a las an e io es.
Los animales son de aspec o osco y desp opo cionado.
Unas igu as es án aisladas, o as o man pa e de composiciones. Las
igu as 4.ayS." y la escena de la igu a 9.adeben inclui se en es a ase.
3.°Rep esen acionss humanas aisladas, sin de alles ni ealismo, con
endencia a anzada hacia la esquema ización.
La igu a humana sin cabeza, del g abado núm. 1 y el homb e de la
pa e al e de la igu a 6.a, son los dos ejemplos de es a ase pic ó ica.
4.° Figu a esquemá ica ep esen ando una cab a mon és de la co a- ,
cha del Ba anque , ( ig, lO) que he e e ido al neolí ico.
CO?!.
INVE
ST.
PA
LEONT.
y
PllEIII
ST.-
N
oTA
NÚM. 16.
JI
E olución en las ideas mad es de las pin u as upes es.
17
I
I
I
LA
ID
EA
DE
MAGIA
DE
CAZA
.-
Juz
gando po los calcos que ep oduz-
co, se e que las pin u as de Mo ella la Vella ep esen an en su mayo-
ía escenas complejas de la ida sal aje p imi i a.
A di e encia de las pin u as oglodi as de la egión can áb ica y del
Su
de F ancia, el homb e ocupa luga p eponde an e en las ep esen a-
ciones pic ó icas. Son unas y
o
as pin u as comple amen e di e en es, no
an sólo po es e ca ác e , sino po o os a ios; di e encias de sob a co-
nocidas pa a insis i mucho en es a cues ión...
Las pin u as oglodi as de ipo can áb ico, ue a de los signos, son
casi exclusi amen e zoomo as; la auna de mamí e os de la época
es á
'
p o usamen e ep esen ada, y si hay pin u as que ep oduzcan la igu a
humana son con g an pa quedad y con un doble ca ác e , a la ez an opo-
mo o y zoomo o, signi icando homb es dis azados de animales o se es
an ás icos que pa icipan del doble ca ác e humano y animal.
En las pin u as del O i
en e
de España, conside adas ambién como pa-
leolí icas, aunque exis en en g an núme o las ep esen aciones de anima-
le , la i
gu a
humana aislada o o mando pa e de composiciones comple-
jas es la dominan e.
Comienza el a e ósil en los lejanos iempos del Au iñaciense, enien-
do p obablemen e una signi icación mágica de caza, más bien que o émi-
ca. Du an e el Magdaleniense, la signi icación de magia de caza de las
pin u as zoomo as oglodi as
es á
más cla a, como se comp ueba po las
i
gu a
s de bison es de Niaux (A
iege
,
F an
cia) y Pindal (As u ias), con
lechas pin adas sob e el cue po; po el cie o de la cabeza uel a con a-
ios enablos cla ados, de la
g u a
de la
Peña
en San Román de Candamo
(As u ias), y po la cab a mon és g abada en la cue a de Penches (Bu -
gos), con o o enablo cla ado. Es es a una cues ión en la cual los espe-
cialis as en
a
e p imi i o es án con o mes en su g an mayo ía.
Signi icación análoga cabe asigna a las pin u as zoomo as de las co-
achas de las e ien es o ien ales de la Península, en que los animales
ep esen ados coinciden, po su ealismo y écnica pic ó ica, con los de
ipo can áb ico, pudiendo se i de ipo los cie os de Calapa á (Te uel),
e dade as ob as mae
s
as del
a e
ósil, o los o os de Alba acín (Te-
uel), ambién de ac u a.excelen e, con
an a
exp esión y ida.
Son conside adas es as pin u as como con empo áneas de las magdale-
nienses de Can ab ia y A
s u
ias, aunque ejecu adas po pueblos dis in os.
2
18 CmI.
INYEST
.y1'
.U
,EONT.
PREHIST.-NoTA
NÚM.
16.
La denominación de oglodi as no les cuad a ya, pues no es án en luga-
es ecóndi os, eneb osos ydi ícilmen e accesibles de p o undas ca e nas
como las del
No e
de España, sino a la luz del día, aunque esgua dadas
en co achas ysaledizos ocosos. '
Es p obable que al ep esen a se en las pin u as del
O ien e
de Espa-
ña, no an sólo los animales de caza codiciable, como casi exclusi amen-
e sucede en el No e, sino ambién al cazado , o
sea
al apa ece en las
composiciones pic ó icas la igu a humana, que an cuidadosamen e pa ece
e i a on ep esen a de mane a cla a nues os ances ales pi enaicos, apa-
ece ía la ep esen ación del homb e co no complemen o de la del animal
con a el que iba el conju o mágico que po la pin u a se exp esaba; es
deci , que el homb e en
es e
caso end ía, den o de la idea de magia de
caza o igina ia de la pin u a, signi icación análoga a la que en el
a e
o-
glodi a ienen los enablos y lechas cla ados opin ados encima del
animal.
Así se pasa ía de la ep esen ación del animal an sólo, ala de escenas
complejas de caza, como las de Alpe a (Albace e), Val del Cha co del
Agua Ama ga, en Alcañiz (Te ue!), en donde el jabalí, pe seguido po los
cazado es, es la igu a p incipal de la composición; al magni ico esco
(bá ba a yale osamen e des ozado ecien emen e) de la co acha de Ti-
ig
(Cas ellón), que ep esen a el ojeo de una manada de cie os.
LA
IDEA
DE
CONMEMORAC¡ÓN.
-Pe o
en cie os luga es las escenas de
caza es án sus i uídas o coinciden con o as de índole dis in a: gue e as,
como en Alpe a; de i os oce emonias, como la céleb e danza de muje es
de Cogul (Lé ida), osimplemen e de la ida domés ica, como la muje que
conduce a un niño de la mano en Mina eda (Albace e).
No
al anen
las pic og a ías de las e ien es le an inas la igu a de
algún pe sonaje que des aque po su amaño, luga que ocupa o indumen-
I .
a ia, del es o del conjun o pic ó ico;
es e
es el caso de la igu a del hom-
b e con el elegan e ocado de plumas que se ap ecia en la cue a de la
Vieja en Alpe a, y ambién del cazado de apos u a a ogan e de la cue-
a del Roble, en Mo ella la Vella, que iene a sus pies un g an cie o
mue o.
Si a es os casos de ep esen aciones de escenas de an di e sa índole
unimos los que doy a conoce en es a Memo ia, como la del sal aje que
sigue las huellas humanas, la escena de la cab a mon és he ida que deja el
as o de sang e, ysob e odo el comba e de los a que os, emos que la
idea mad e de las pin u as es ya dis in a de la que engend ó las igu as
zoomo as oglodi as; que se ha e ec uado una e olución ideológica que
ha dado luga a que las pin u as ep esen ando exclusi amen e animales
Cos .
INVE
ST.
P
ALEONT.
yP
REHI
ST. - N o TA XÚ M. 16. 19
osencillas escenas de caza que enían una signi icación mágica, se hayan
ans o mado en escenas complejas de muy di e sa índole, obedeciendo
aho a a una idea muy dis in a de la p imi i a, que puede se de conmemo-
ación de sucesos oacon ecimien os. En al sen ido, cie as pic og a ías
del Le an e de España pueden signi ica hechos eales acaecidos, y así el
comba e de los a que os de la cue a del Roble, en Mo ella la Vella, en
es a eo ía que engo desa ollando, puede conside a se como una c ónica
pic ó ica de los lejanos iempos de la España p ehis ó ica.
Es muy p obable que la llamada danza de Cogul sea
ep e
sen a i a de
algún i o o ce emonia de los pueblos p imi i os, y que el llamado je e de
Alpe a pueda e ec i amen e que e ep esen a a de
e
minado pe sonaje
de la ibu que deco ó la céleb e co acha.
LAS
FASES
DEL
ART
E
NA
TURA
LISTA
DEL L EVA
NT
E DE E SPAÑA ySUS
ÉPOcAs.-Un
es udio en el o den de supe posición de los dis in os ipos
de
ep
esen aciones pic ó icas, puede da mucha luz espec o a es a cues-
ión.
Po
lo p on o, algunas supe posiciones pe mi en supone que los
g andes animales con es ilo eali
s a
son in e io es a cie as esce
nas
com-
plejas. Así, .en el conjun o pic ó ico de Cogul se ap ecia que dos igu as
de muje de colo ojo es án supe pues as a un o o en neg o.
En la composición del Val del Cha co del
Ag
ua Ama ga, uno de los,
cazado es que co e con el a co en la mano d
e
ás del jabalí, es á pin ado
encima de un g an o o eno memen e mayo que la igu a del cazado ;
además, en el mismo conjun o pic ó ico se ap ecia que una cab a pequeña,
semejan e a o as de la composición pic ó ica de caza, es á encima de un
cie o de colosal amaño.
En Alpe a, la capa pic ó ica in e io , de colo ojo, débil y bo osa ,
es á o mada exclusi amen e po igu as de animales , sob e odo de
cab as y algún cie o; encima exis e o a capa de colo ojo oscu o
cons i uída po escenas o composiciones complejas de homb es yani-
males (1).
Todo induce, po 10 an o, a c ee que en el a
e
ealis a de las e -
ien es o ien ales de España, las igu as aisladas de animales, a eces de
g an amaño , son de una ase an e io a las escenas con.homb es y anima-
les de pequeño amaño , y, po lo an o, no hay incon enien e, po lo que
se e ie e a la edad ela i a de las pin u as, en admi i la ans o mación
(1) H. B euil, el
au
o que con más
in e
nsi
dad
ha
es ud
iado el a
e
upes-
e
, conside ando el c
onjun
o de las pin
u a
s del
O i
en e de
Espa
ña, lle
ga
a
es abl
ece ha
s a
cinco ases, que ab
a
can desde el au iñaciense ha
s a
el mag-
dalenien
se
supe i
o .
20
CO~[.
IK E
sT.
PALEO
.NT. y
PREHI
ST.-NoTA
NÚM. 16.
oe olución que en las ideas mad es del
a e
upes
e engo exponiendo,
pues la c onología que nos enseñan las supe posiciones dichas pa
ece
con-
i ~la lo
,
o po 10menos no se opone a que pueda se admi ida.
Pa a
Obe mai
e
, las pin u as up
es
es de ipo o ien al español son de-
bidas a los pueblos del Capsiense supe io , que, p oced
en e
s del
Su ,
in-
adi e on la Península, y que
se
pond ían en con ac o con los pueblos del
Magdaleniense supe io que habi aban el No e de España, suponiendo que
de la mezcla de indus iascapsienses ymagdaleniense su gió la aziliense.
A su
ez,
po mi
pa e
,c eo puede admi i se que las pin u as ealis as
zoomo as, que
an as
analogías ienen con las oglodi as de ipo can á-
b ico, pueden conside a se como debidas a la in luencia magdaleniense. La
ase supe io de las pin u as con
ep
esen aciones humanas abundan es y
cons i uyendo escenas complejas y de índole di e sa, pueden llega has a
el inal del
Cap
siense op ime os iempos del Epipaleolí ico.
LA
S
PINT
URAS
ESTILI
ZADAS
SUPERPUESTAS A LAS
NATURALI
STAS
.-
Cuando se examinan las dis in as localidades con pin u as del ipo le an-
ino a que me engo e i iendo, se ap ecia que, siemp e supe pue
s a
s a
las de es ilo eali
s a
, exis en a eces o as pin u as de ipo muy di e en e,
po cuan o
ca e
cen de na u alismoalguno; son en ex emo es ilizadasyes-
quemá icas, y si se ha ll
egado
a comp ende el signi icado de muchas, es
median e la exis encia de ío nas in e medias que las enlazan con las igu-
as na u alis as ep esen ando homb es o animales.
Figu as
de es a clase exis en en el conjun opic ó ico de Cogul; no al-
an en la céleb e co acha de la Vieja en Alpe a; son abundan es en los
can os de la Vis
e a
del mon e A abí, si uado en e Yecla y Mon ealeg e,
en los con ines de la p o incia de Mu cia y de Albac
e e;
la cab a mon és
de la co acha del Ba anque , en Mo ella la Vella, es un buen ejemplo, y
cons i uyendo po sí solas las deco aciones de muchos peñones, exis en
con
ela i a
p o usión po
Sie a
Mo ena y E
x
emadu a, ex endiéndose
po la Península, desde el
es
echo de Gib al a has a el li o al can áb ico.
Pe o si
se
examina el conjun o del a e upe
s e
español de las co a-
chas y peñones al ai e lib e, se ob iene la imp esión que es as i
gu as
sim-
bólicas, esquemá icas y an en ex emo es ilizadas, se enlazan con las
ancamen e na u alis as po una se ie de é minos in e medios , en los cua-
les se ap ecia que, a
pa i
de las na
u
alis as, po una es ilización y es-
quema ización c ecien e de la i
gu a
,
se
llega a las pu amen e esquema i-
zadas y simbólicas, como las cla amen e de es e ipo de la época de los
dólmenes.
Es aún p ema u o, en el es ado ac ual de los conocimien os espec o a
a e
upes e
, sin un co pus comple o de las dis in as localidades con pin-
Con. I NYE
sT.
P
AL
EO
NT.
y·P RE
HI
ST .- N o TA
NÚM.
16. 21
u as p ehis ó icas en que en cada una se haya ijado cla amen e el o den
de supe posición ela i a, es ablece es as se ies, pues es p obable que
no siemp e el g ado c ecien e de es ilización co esponda con la meno an-
igüedad de las ep esen aciones pic ó icas. En al espec o, algunas se-
ies es ablecidas cap ichosamen e ca ecen de alo cien í ico alguno, ales
como las del dibujan e Cab é. Pe o es un hecho,
seg
ún a i ma el p o eso
Obe maie , «que se e ec uó de una mane a casi impe cep ible la asmu a-
ción del a e na u alis a cua e na io a la es ilización»; de al modo que,
en opinión de es e au o , «las ibus del Capsiense supe io e oluciona on
in si a al Azilio-Ta denoisiense, y que más a de, y
seg
u amen e debido
a in luencias de ci ilizaciones ex e io es, e oluciona on hacia el neolí ico,
po que es sabido que las ases inales del a
e
e;; ilizado con ienen ídolos
y ep esen aciones de ca as que coinciden en absolu o con los ídolos neo-
lí icos de las colecciones de L.
Si
e , F. de Mo os, e c., habiendo además
analogías con cie os dibujos de los dólmenes del neolí ico inal».
La edad neolí ica y eneolí ica de ales es ilizaciones es á hoy ue a de
duda, después del es udio que hicimos de las pin u as y g abados exis en-
es en el imponen e peñón de Peña T.ú, que en unión del conde de la Vega
del Sella descub í en el li o al as u iano, monumen o un
e a
io en el que
exis en g abadas y pin adas en asociación con incen e, el ídolo de los
dólmenes, el puñal de cob e eneolí ico y las igu as humanas es ilizadas.
Pa a
Obe maie , la i
gu
a humana apa ece ya es ilizada y ep esen a-
da en los can os pin ados azilienses,
es a
bleciendo a pa i de ellos la ilia-
ción de muchas igu as humanas es ilizadas y esquemá icas de los peño-
nes del
Su
oes e de España, Sie a Mo ena y E
x
emadu a.
.Sin en a a examina es a eo ía, an suges i amen e expues a po su
au o , no cabe duda que, a compás que e olucionó la ep esen ación de
la i
gu
a humana pa iendo del ipo na u alis a, has a el esquemá ico, e o-
lucionó en el mismo
g a
do la igu a animal, econociéndose aún en el
a e
más es ilizado di e sas especies de animales, ales como cie os, cab as,
caballos e c ... El mismo au o a que me engo e i iendo ha podido ija
la edad eneolí ica de ales ep esen aciones de animales, po el deco ado
de cie os,es ilizados que p esen a una asija de la llamada ce ámica de
Ciempozuelos, encon ada en exca aciones e ec uadas en las ce canías de
M
~d
i
d
,
y que ha sido obje o de una in e esan e monog a ía úl imamen e
publicada.
Es cla o que, examinando las pic og a ías de ipo es ilizado, se encuen-
an nume osas pin
u
as cuya signi icación queda 'enigmá ica, co espon-
diendo p obablemen e a exp esiones simbólicas que quizás no lleguen a
desci a se po comple o. En las nume osas publicaciones de H. B euil, y
22 Con . I
NVE
ST.
PALEONT.
y
PUEHI
ST.
-NoTA
NÚM . 16.
en las de la Comisión de in es igaciones paleon ológicas y p ehis ó icas,
como la ela i a a las pin u as upe
s
es de Aldeaquemada, ecopiladas po
J. Cab é, o las calcadas en Albu qu
e que
po A .
Cab
e a, exis en di e si-
dad de es a clase de signos
enig
má icos cuyo simbolismo desconocemos,
pe o ello no in luye en las conclusiones a que me conduci á la esis que
engo exponiendo.
CARÁC
TER
FUNE
RAR IO DE LAS PINTURAS
EST
IL
IZADAS
Y ESQUEMÁTI- '
cAs.-
El conjun o de ci cuns ancias que odean a
g a
n núme o de pin u-
as inuy es ilizadas y esquemá icas, hace pen
sa
en el ca á
c e
une a io
que engan muchas de es as pic og a ías. Recu
é d
ese a es
e
obje o la e-
lación ín ima que exis e en e ellas y los dólmenes, la p esencia de sepul-
u a
s exca adas en la oca que
se
encuen an a eces jun o a las co achas
en que ales ep esen aciones pic ó icas se obs
e
an, como exis e, en-
e o os si ios , en las nume osas localidades que odean a la laguna de
La j anda, en la egión del es echo de Gib al a , hecho ano ado po B e-
uil y po noso os mismos en
es
a zona del
Su
de la Península, y ambién
el ca á
c e
de monumen o une a io que hemos asignado a Peña
Tú.
Po
o a pa e, se ha hecho no a hace iempo po di
e
sos especialis as, la
iden idad que exis e,en e cie as i
gu as
pin adas y los ídolos del
Su es e
de España encon ados en las sepul u as neolí icas.
Un ca ác e en cie o modo
se
mejan e se les asigna a los can os pin a-
dos azilienses, los cuales
se
es iman como equi alen
es
de los chu inga
de la ibu aus aliana de los A un as, es deci , como «pied as de los
an epasados»,.conside ando que cada una de
es as
chu inga es la enca na-
ción de un an epasado, cuyo espí i u ha pasado a él. En la ob a de
Obe
-
maie , El homb e ó
sil
,y sob e odo en la in e esan e mono
g
a ía publi-
cada po P. We n
e
, en la Comisión de in es igaciones paleon ológicas
y p ehis ó icas, i ulada R
ep
esen aciones de an epa
sad
os en el
a
e
paleolí ico,
se
hacen en
es e
espec o impo an es obse aciones, consi-
, de ando a los can os pin ados como cla as mani es aciones de o emismo.
El ca á
c e
une a io que pa ecen ene las pin u as
es
ilizadas del
neolí ico hace supone que es e osímil que las ideas 'mad es de conmemo-
ación de hechos a que pa ecen co esponde ci
e
as composiciones pic ó-
icas del
O ien e
de España, signi ica i as de ce emonias, acon ecimien os
o hazañas ealizadas po la ibu o po de e minado pe sonaje de ella, ha-
yan en el
an
scu so del iempo ans o mádose de al modo, que las com-
posiciones pic ó icas de ellas esul an es hayan pasado a adqui i un ca-
ác e
en cie o modo dis in o, siendo és e p incipalmen e conmemo a i o
une a io. .
SI
GNIFICACiÓN
GENE
RAL DE LAS PINTU
RAS
RUPESTRES
. - En esu-
..
CO~1.
INVEST.
PALEONT.
y
PREHIST.
-NoTA
NÚM. 16. 23
...
men, las conside aciones expues as me lle an a supone que las pin u as
p ehis ó icas que exis en con an ela i a abundancia en la Península,
pueden habe enido en cada época una signi icación dominan e dis-
in a:
1. Las paleolí icas zoomo as, de es ilo na u alis a, de las ca e nas
can áb icas, pa ecen co esponde de p e e encia a ideas de magia de caza.
Igual signi icación cabe supone a las pin u as ambién del paleolí ico,
esencialmen e na u alis as y zoomo as, y que co esponden a la ase in-
e io de las ep esen adas en las co achas y ab igos al ai e lib e en las
egiones o ien ales de España.
II. Las composiciones o escenas complejas en las que in e ienen con
p eponde ancia la igu a humana, ambién con ca ác e na u alis a, y que
pe enecen a la ase supe io de las pin u as upes es del O ien e de Es-
paña, pueden, en g an pa e, co esponde a una signi icación conmemo-
a i a o his ó ica.
IlI. Las pin u as es ilizadas de igu as humanas y de animales con-
jun amen e con signos de in e p e ación has a el p esen e desconocida,
co espondien es a los iempos neolí icos, pa ecen ene un p eponde an e
ca ác e une a io, quizás como e olución de las ideas mad es que engen-
d a on a las an e io es.
No quie e es o deci que la signi icación que asigno a las pin u as de
cada uno de los es g andes g upos en que puede conside a se di idido
el a e upes e de la Península, sea exclusi a y común a odas las pin u-
I
as de un mismo g upo.
En las pin u as upes es de odas las edades, incluso en las mode nas
de los sal ajes ac uales, se encuen an mani es aciones que cabe in e p e-
a las como p oduc o de ideas 'muy di e sas ela i as a las complejas e-
ligiones p imi i as.
No cabe duda ampoco que den o de cada g upo del a e upes e de
la Península, las signi icaciones de las pin u as son complicadas y a ia-
bles, y que, conociéndose de mane a incomple a el conjun o pic ó ico-
pues las in es igaciones de es a clase son muy ecien es, no puede ene -
se la p e ensión de in en a esol e po comple o una cues ión
queexigi-
á la gos años de in es igación y mul iplicidad de in es igado es.
Las ideas de magia, o emismo, animalismo, manismo y animismo se
encuen an mani es adas cla amen e desde el paleolí ico supe io ; las
c eencias mágicas se han econocido que e an p opias del Ho no nean-
de alensis, como lo indican obse aciones espec o a sus sepul u as.
Mani es aciones p oduc o de ideas de es as eligiones p imi i as se ap e-
cian en los di e sos g upos de pin u as upes es, y siguen maniíes án-