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Estudios de Arte Prehistórico

Hernández-Pacheco, E.

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3203 JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES CIENT FICAS COMISiÓN DE INVESTIGACIONES 'p AL EONTOLÓ 61 CASy·PIIEDISTÓRICAS NOTA NÓMERO 16. ' ESTUDIOS DE ARTE PREHISTORICO ' IP ospección de las pin u as upes es de Mo ella la Vella , 11 E 7oluclónde las ideas mad es de las pin u as upes es POR . E. HERNÁNDEZ-PACHECO / MADRID 1918 Dom icil io de la Comisión: Museo Nacional de Ciencias Na u a- les.-Mad id (Hipód omo), ~ . ". .. l 1 Es udios de a e p ehis ó ico SUMARIO l. P ospección de las p in u a s upe s es de Mo ena la Vella. -De scub im :en o de las pin- u as. -EI e i o io de Mo ella .-Mo ell a la Vella.- Las ga le ías yla c o acha pin adas. Ca ac e ís ica gene al de las pin u as de Mo ella la Vella. -Pin u as de la gale ía al a _ de la masía.-Figu as de la gal e ía del oble .-Cab a mon és de la co a cha del Ba an- qu e . -Tipos pic ó icos que se e conocen en Mo ella la Vella. 11 .Eoolucián en las id eas mad es de las pin u as upes es. -L aidea de m agia de caza .- La id ea de conmemo aci ón . -L as ases del a e na u alis a del Le an e de Españ a y sus época s.- Las pin u as es ilizadas sup e pues as a las na u alis as.- Ca ác e une a io de las pin u as e s ilizad as yesquem á ic as.-Sig ni ica ción g ene al de las, pin u a s u- pe s es. P ospección de las pin u as upes es de Mo ella la Vella DESC UBRIMIE NT O DE LAS P IN TU RAS.- EI.conocimien o de las pin u as upe s es a que se e i e e es e abajo, se debe al inspec o de p ime a en- señanza de la p o incia de Cas ellón, don José Senen Ibáñez. E s e seño , muy en usias a de cuan o se e ie e a a queologia, publicó en el pe iódi- co dia io Las P o incias, de Valencia, co espondien e al 17 de oc ub e, un a ículo dando cuen a del descub imien o y ep esen ando dos de las p incipales escenas pic ó icas. O o a ículo en el mismo pe iódico, po el ca ed á ico de la Uni e sidad de Valencia, don F ancisco Bel án y Bigo- a, se e ie e ambién al descub imien o del seño Senen , llamando la a ención pública espec o al in e és que es as pin u as ienen, y lo que in- e esa su conse ación y es udio. In i ado el pe sonal de la «Comisión de in es igaciones paleon ológicas y p ehis ó icas» po dichos seño es pa a e ec ua el es udio de las e- p esen aciones de a e ósil de Mo ella, emp endí el iaje a es a localidad de la p o incia de Cas ellón, acompañándome el ayudan e del labo a o io de Geología del Museo Nacional de Ciencias Na u ales, don José Royo Gómez, el cual, po habe esidido a ios años en Mo ella, e a un exce- L D 2 C O ~ 1. I N E sT . PALEO NT. y P R Elll ST . -N o T A XÚ )1. 16. len e guía , apa e del auxilio de índole écnica y cien í ica que podía apo - a a la p ospección que pensábamos ha ce . Quie o hac e cons a aquí mi econocimi en o a las pe sonas que en Va- lencia, Cas ellón y Mo ella me auxilia on y acili a on mi come ido, como son: el ca e d á ico de la Uni e sidad de Valencia seño Bel án y Bigo- a, ya ci ado; el inspec o de p ime a enseñanza de la p o incia de Cas- ellón, seño Senen ; el c a e d á ico del In s i u o de s eg unda enseñanza de la misma ciudad, don An imo Boscá; don Jo sé Royo Ca bó, del come cio de Cas e llón, lle ó su amabilidad ha s a acompaña nos al yacimien o, a- cili ando en g ado ex emo mi misión en la-ciudad de Mo ella. El p opie a io del e eno y de la masía donde es án las pin u as, don Ma iano Sebas iá, no an sólo me dió odo gén e o de acilidades, sino que espon áneamen e se comp ome ió en bien de la cul u a pa ia a hace que .se esp e en y gua d en an impo an es monumen os p ehis ó icos, e i a n- do en lo que de él dependa la des ucción de los mismos, como d esg acia- damen e ha ocu ido con los de la p óxima localidad de Ti ig , ecien e- m en e es udiados po el p o eso Obe naie , de nue s a Comisión p ehis- ó ica. Ac i u ud és a del seño Seb as iá muy de alaba , y que le enal- ece. Po no hace es a lis a en ex emo la ga , no ci o a odas las pe sonas de Mo ella que me a endie on en mi ges ión cien í ica, exp esándoles a odos mi econocimien o. Mención especial quie o hace de mi colabo ado en la copia y l ec u a de las pin u as, el jo en ayudan e del labo a o io de Geología del Museo Nacional de CienciasNa u ales, don Jo sé Royo Gómez, en quien encon- é un obse ado saga z y un auxilia aliosísimo. Los dibujos que ilus an es as monog a ías, ue on e ec uados a la is- a de los calcos, y, seg ún mis in s u cciones, po el compe en e ayudan e a ís ico de la Comisión de in e s iga ciones paleon ológicas y p ehis ó i- cas, don F ancis co Bení ez Mellado. EL TERRITORI O DE M OR ELLA . -Mo ella dis a 66 kilóm e os de la es- ación más p óxima del e o ca il, que es Vina oz, en la cos a medi e á - nea y al Su de la desembocadu a del Eb o . Ac u almen e es a dis ancia es eco ida dia iamen e po un au omó il de línea. La ciudad de Mo ella, si uada en el cen o del Mae s azgo, es á o- deada de al as muelas calizas y p o undas ba ancadas, cons i uyendo el e i o io un país en ex emo queb ado yab up o; la misma ciudad de Mo- ella con su al o cas illo, es á edi icada en una de es as ele aciones . Cu- bi e a no hace muchos años la coma ca, incluso las inmediaciones de la ciudad, de g and es bosques de encinas, obles y pinos, ac ualm en e es á C m L I N Es T. PAL EO NT. y P R EllI ST . -NoTA NÚ ~ l. 16. / 3 / des o es ada, conse ándose an sólo los mon es que son ac ualmen e p o- piedad del Es ado o sob e los que eje ce la sal agua dia de su u ela. Un codicioso e insensa o ca boneo ha des uído una iqueza que no se supo ap o echa y que ápidamen e conduce a la despoblación y uina del país. MORE LL A LA VEL LA .--Así se llama a una g an muela de caliza c e á- cica, (Lám. 1) si uada a unos sie e kilóme os al NW . de la ciudad. El so- b enomb e de la Ve lla (la Vieja) alude a es os de an iquísimas cons- ucciones que exis en en lo al o de la planicie de la muela yen unas g an- des co achas, no muy p o undas, que cons i uyen excelen es ab igos na u- ales, que hay en el lado que mi a al Mediodía, al pie del al o ajo que ci - cunda la muela casi po odos lados, cons i uyendo la planicie supe io una supe icie na u almen e de endida po ajos co ados a pico, de al u a de 10 a 20 me os, de al modo que sólo es accesible la muela con acilidad po el lado ge Ponien e, ascendiendo po una empinada cues a que aquí sus- i uye a la pe pendicula esca pa que po los demás si ios la ci cunda. En la pa e más al a de la supe icie supe io de la muela, y dando en e a la pa e donde el acceso es más ácil, exis en es os de es espe- sos mu os en g ade ía, cons uídos con pied as g a ndes y sin a gamasa. Recue dan es os es os de cons ucciones las ibé icas que se encuen a n en muelas semejan es en di e sidad de si ios epa idos po las e ien es medi e áneas de la mese a, como los de la g andiosa ciudad ibé ica de Meca, ce ca de Alpe a (Albace e) y la del To mo, jun o a la es ación de Mina eda, en la misma p o incia, en la línea é ea de Mad id a Mu cia, aun sin es udia , si bien no ienen los es os de mu os de Mo ella la Vella la ex ensión de los de las ciudades ibé icas mencionadas, ni nada hay allí semejan e a los p o undos aljibes y demás exca aciones a i iciales de la peña que en las o as se obse a, ni se encuen an ampoco es os de la ce ámica ípicamen e ibé ica, po lo cual su iliación como de es a edad es pa a mí dudosa, dejando a los especialis as en p o ohis o ia la de e mina- ción de la época a que co esponden es as cons ucciones an iquísimas, de las que no hago más que señala su exis encia. Las co achas si uadas en la base del ajo, que aquí iene una al u a de una ein ena de me os, en la pa e que mi a al Mediodía, o ecen más in- e és. El mayo de los ab igos, de bó eda muy al a y p o undo unos doce .m e os, ué en época his ó ica, ela i amen e mode na, ce ado con un al o mu o o achada, con i iendo la cue a en casa de labo de dos pisos, cu- yas habi aciones se desa ollan hacia el in e io de la cue a. Recien emen e, delan e de es a co acha, así me amo oseada en casa de labo , se ha cons uído la ac ual masía, ·quedando la an igua como de- pendencias de ella. C o» . I~ E sT . PALEO~T. y PREIII ST .-NoTA N Ú~ 1. 16. La adición y las c ónicas his ó icas señalan que es as cue as si ie- on de ampa o y e ugio en di e sasépocas, como al Cid Campeado cuan- do in adió el eino mo o de Valencia. Ul imamen e los ca lis as enían en la ieja masía de Mo el1a la Vel1a, cuya achada aun se cons e a aspille- ada, su cua el ge ne al cuando el ce co y asedio de la plaza ue e de Mo el1a . Vemos aquí en es a cue a uno de los ejemplos más pa en es de pe sis- encia de la i ienda del homb e en un mismo si io, pues en es a amplia cue a,abie a al Mediodía,soleada en el in ie no, esgua dada del cie - zo, y con un abundan e manan ial de escas aguas jun o a el1a, i i ían las ho das p imi i as, en los lejanos iempos del paleolí ico y neolí ico, que deja on pin ados de modo indeleble las escenas de su ida sal aje, caza- do a y gue e a en las gale ías que, exca adasna u almen e en la pa ed del al o ajo, exis en jun o a la g an co acha que an os ecue dos his ó i- cos con iene. Se han sucedido en e s e si io, no an sólo las gene aciones, sino las ci ilizaciones y las azas con una pe sis encia admi able.Es a sucesión de pueblos en el mismo luga , y las edi icciones mode nas en la " cue a, han hecho desapa ece los es os de indus ia p imi i a que a l1í exis- ie an. El seño Senen me expuso sus sospechas de la exis encia de pe- de nales al1 ados en aquellos al ededo es, juzgando po algunas mues as ecogidas cuando su descub imien o. Guiados po el masogue o, escud i- ñamos en el si io a que se e e ía el seño Senen , que es en la lade a que da acceso a lo al o de la muela, y nada encon amos allí de pede nales a- l1 ados po el homb e, pues, aunque e ec i am en e exis en abundan es las- cas de sílex, p oceden de los núcleos de e s a sus ancia que con iene un de e minado ho izon e de calizas c e ácicas, que son descompues as po las acciones na u ales de la in empe ie. LAS GA LERÍ AS YLA COV AC HA PI NTADA S. -Encima de la g an cue a con e ida en casa de labo exis en, exca adas na u almen e en el al o ajo,(L ám . 11 ) dos gale íassupe pue s a s, de un pa de me os de al as po dos o es de p o undidad, y ala gadas una ein ena de me os. La in e io se ha ce ado con un mu o y una po ada de mampos e ía,-con i iéndose en habi ación, y enjalbegado po su in e io de al modo que si las pa edes es ubie on alguna ez pin adas,ac ualmen e no puede comp oba se . 1. Gale ía al a de la masía de Mo ella la Vella. -Jun o albo de al o del ajo exis e o a gale ía análoga a la desc i a, de acceso ela i a- men e ácil desde lo al o de la muela; es ala gada como la an e io men e desc i a, de p o undidad a iable de medio me o a es yel piso iMe- io a anza en cie as pa es en co nisa, a una al u a de quince me os w. Con. IN EsT. P ALEONT .y PREHIST .-NoTA NCM. 16. sob e el suelo, siendo es a co nisa en algunos ay ec os an es echa que apenas puede pasa se, ni menos pe manece en ella sin pelig o, ob enien- do calcos y o og a ías de las pin u as que con ela i a p o usión exis en deco ando la pa ed de la gale ía . E s a es una de las causas que no p e- sen e comple a la se ie de igu as que allí exis en, pues no disponiendo de iempo, cuando uimos a ealiza la p ospección, pa a ins ala el andamiaje que es necesa io, dejé' es o pa a o o iaje, cuando la época del año uese más p opicia pa a comple a el es udio de es as in e esan es localidades con a e p ehis ó ico. La oca en la pa e que con iene las pin u as, como ambién el piso de la co nisa, p esen a una supe icie lus osa; pe o en gene al la oca es sal- adiza po las acciones de la in empe ie, desp endiéndose pequeñas po - . ciones supe iciales po e ec o de las heladas y cambios b uscos de em- pe a u a, que han dado luga a la desapa ición de g a n núme o de pin u- as que deco a ían oda la conca idad, de al modo que lo econocible hoy no es sino una mínima pa e de lo que exis i ía en las épocas p ehis- ó icas. 11. Gale ía del Roble.- Un cen ena de me os hacia Ponien e, si- guiendo el ajo que bo dea la muela, exis e, hacia lo al o de és e, o a co- acha ala gada en la que ambién encon ó pin u as el seño Senen . Se llama es a co acha o gale ía del Roble, po uno de es os á boles que ege a sob e ella. (L ám. 11 1) Se desciende a la co acha desde lo al o de la muela di ícilmen e, aliéndose del apoyo que p es an las amas de un ma- .'. o al de ca ascas que exis en en la pa e de ponien e de la gale ía. El ab igo en la pa e donde es án las pin u as iene una p o undidad de dos a es me os po uno a dos de al u a máxima la bó eda y una do- cena de me os de la go. En él puede pe manece se sin pelig o alguno. 11I .Co acha del Ba a nqu e .- Finalmen e, en la pa e baja del ajo; en e el si io del an e io ab igo y la masía sob e la que es á el p i- me o, hay una pequeña conca idad de unos es m e os, que con iene en el mu o de la izquie da una igu a es ilizada de cab a mon és, de ipo cla- amen e neolí ico . Es a co acha que el masogue o designó .con el nom- b e del Ba anque , no ué is a po el descub ido de los o os dos si ios pin ados. CA RAC TE RÍSTICA GEN ERAL DE LAS PINTURAS DE M ORELL A LA VELLA. El conjun o de las pin u as de la gale ía al a de la masía y de la del Roble, co esponden a las pin u as ealis as p opias y ípicas del Le an e de Es- paña, ca ac e izadas po la abundancia de ep esen aciones humanas, lo cilal las di e encia p o undamen e de las magdalenienses de ipo can áb i- co, p opias del Su de F a ncia y del No e de España. 6Cos . INVE ST . P ALEO NT . y PREHI ST.-NoTA NÚ M. 16. Den o del g upo le an ino con las que ienen analogía más ín ima es con las de Ti ig, ambién en la egi ón del Mae s azgo , ha s a el pun o de que puede comp ende se que unas y o as son ob a de la misma gen e p ehis ó ica; siendo es a la imp esión que p oduce la compa ación con los dibujos que de las co achas de Ti ig exis en en los a chi os de nue s a Comisión, y que o ma án pa e de la monog a ía que mi compañe o, el p o eso Obe maie , p epa a, y que cons i ui á una de las Memo ias de la Comisión de in es igaciones paleon ológicas y p ehis ó icas. Desde luego se ad ie e que las igu as pin adas en Mo ella la Vella son las de amaño más pequeño de odas las del a e paleolí ico; algunas an sólo ienen una alla de cua o a cinco cen íme os, siendo las mayo- es ep esen aciones humanas de unos diez cen íme os, de al modo que en es e , espec o pueden conside a se como e dade as minia u as. To- das ellas es án en ojo, ob enido de la mane a gene al a las pin u as u- pe s e s, median e la mezcla del pol o de hema i es con una g asa , habién- dose empleado pa a pin a las un pincel ino. Va ias ases o épocas se ap ecian, en mi sen i , en las pin u as, cues- ión en la que insi s i é más adelan e; pe o e i iéndome al conjun o, pa e- ce que la deco ación de ambas co achas es aba cons i uída p incipalmen e po escenas de la ida gu e e a y cazado a de las ibus habi an es de la egión y con empo áneas de las pin u as. Los homb es es án ep esen a- dos desnudos , a mados con a co y lechas y con muy escasos de all es de indumen a ia, ales como algún ocado especial y ja e e as. Los animales ep esen ados son, sob e odo, la cab a mon és, cuya e- p esen ación co esponde a las di e sas épocas o ases que en las pin u- as se ap ecian; ecu é de se a es e e ec o, que he dicho que en la co acha del Ba anque la igu a neolí ica ep esen ada es una cab a mon és. Ac- ualmen e es os animales se cazan aún en las ce canas mon añas de Ca - dó, p óximas a la desembocadu a del Eb o. El cie o ambién es á ep e- sen ado, aunque es menos abundan e . . A di e encia de lo que se ap ecia en o os ab igos de las e ien es medi e áneas de la Península, no hay aquí i gu a s de animales de g an amaño, sino que, a pesa de la di e sidad de es ilos, el amaño de las igu as es siemp e pequeño. PINTURAS DE LA GALE~ íA A LTA DE LA MASíA .- 1. En ando aho a en la desc ipción de las pin u as de cada uno de los si ios, he de insis i que a causa de las di icul ades que pa a calca y o og a ia p esen a la gale- ía al a de la masía de Mo ella la Ve l1a sin el es ablecimien o de un an- damiaje, no se ep oduce ni desc ibe en es e a ance sino alguna de las igu as más salien es e impo an es. Cos . IN E sT. P ALE O:-iT . y PH EHI ST .-"i' O TA NÚ )! . 16. 7 Figu a l. ' Escena p ic ó ica de la gal e í a de la m asía de Mo e lla la V ell a• . que ep es en a un sa l aje de las ép ocas p ehis ó icas sig uiendo hu ellas humanas. La ig u a de abajo. sin cabeza . no o m a pa e de la composición, c o e spondiendo a una ase pos e i o .- Esc ala lis. " " ,' l' I " 11 11 " I 1, " Po oda la conca idad de la peña se ap eci an en es e si io huellas de pin u as y e s os de com pos iciones pic ó icas, cons i- uídas e special- men e po peque- ñas igu as de ho mb es, en las que se no a un co- mienzo de es iliza- ción consis en e en que el onco ylas ex emidades es- án ep esen ados po azos linea- es, si bien conse - ando la igu a las p opo ciones y a - monía en e el a- maño de las dis in- as p a e s delcue - po y ealismo en las ac i udes;la ca- beza, po lo co- mún, es un cí culo. A es e ipo de e p es en ac i ones co esponde la es- cena que ep esen- a la igu a núme- o l. Cla amen e se ap ecia en es a pin u a, cómo un pe sonaje , ocado con un go o o co- ona con es pi- cos y con ja e e a en la pie na de e- cha, a anza a la - ga s zancadas si- 14 C0 1l1. I NYEST . P A LEO NT . y PR EHI ST .- N"O TA NÚllL 16. Hacia la pa e de la de echa de es a composición hay o a ( ig. 9.") que ep esen a una ca- b a m on és qu e huye lle ando cla- adaen el lomo una lecha; las manchas ojas, i egula es y desiguales, que s~ ex iend en en e- " :: Cl) ::l O' ... • gue o, no es a en- u ado in e p e a las como manchas de sang e que el animal ha dejado en su huida, y que pe mi i án al cazado segui el as o de la pi eza he ida; es posible que con la g an mancha oja i egula el a is a p imi i o quiso ep es en a una g an mancha de san g e que el animal deja ía en el si io donde se de u o o echó cansado pa a eanuda después la huída. Es a ep esen ación del as o dejado po la pi eza de caza he ida es la p ime a ez que se ha en- con ado en. las pin u as upes es , y demue s a , como en el caso del sal aj e que sigue la pis a de su enemigo, que es un suceso el que se ha ep e- sen ado. Las pin u as de e s a escena de caza co espon- den a un ipo dis in o de.la o a ambién de caza y la gue e a desc i a. El homb e ep esen ado no es á o mado po azos linea es como en aquéllas, sino que la silue a es mucho más osca, y los ani- males ep esen ados de ac u a más bá ba a; el cie - o o ece una co namen a in e osímil, de al modo, que el au o sólo ha a ado de ex a g ~ a el ca ác e de la p o usa ami icación de las as as pa a da idea de la g an impo ancia de la pieza cazada . O o an o sucede con la cab a he ida, de cue nos des- p opo cionados po lo g andes (1). IV. A un e ce ipo co esponde la igu a que exis e en el g aba- (1) Con iene ad e i que la mancha o ami icación que se obse a en uno de los cue nos es, según odos los indicios, un acciden e casual ocu ido al pin o , quizá que se le co ió el pincel in olun a iamen e. COlYl. I N E sT . PAI ,EO NT . y PnEHI ST . -No TA NÚ;lI. 16. ]5 Fig u a 10. Cab a mon és, en ex emo es i li zada , acom- pañ ada de a zos in o mes de p in u a, de la co acha del Ba anqu e en Mo ella /a Vella. (La posición en que se ep oduce la p in u a es la que iene en la pa ed de la co ac ha; pa a e más cl a o el g abado mí ese de J ada ) Esc ala '/,. do núme o 6, que ep esen a una silue a humana hecha median e azos go dos y oscos, ca eciendo de p opo ciones y/exp esión. Gua da es a silue a ex ema analogía con la que exis e,y ep oduzco, de la gale ía al a de la masía; casi la única di e encia es la al a de cabeza de una de ellas Una y o a es ablecen, po su ac u a, un ipo in e medio en e las igu- as cla amen e na u alis as ylas pu amen e esquemá icas, es iliza- das ycon encionales del neolí ico. V. O as dos i gu as exis en que pa ecen , po lo menos una, co esponde al ipo que podemos llama lineal; pe o es án en pa e an con usas que no he o mado c i e io exac o espec o a su in e - p e ación. (Figu a 6.a) CABRA MONTÉS DELA COVA- CHA DEL BARRANQUET .- Como se dijo, en e la gale ía del Roble yla masía, siguiendo la base del ajo , se encuen a al as del suelo una pequeña co acha en donde es á ep esen ada, en ojo, la igu- a que ep oduce el g abado nú- me o 10. La época de es a pin u a es ácilmen e de e minable, pues co- esp onde po su es ilo, écnica y demás ca ac e es, a las igu as neolí icas an p o usamen e epa - idas po los peñones de cua ci a de Sie a Mo ena yEx emadu a. ~ R ep esen a la es ilización de una cab a mon és, a las que acompañan o os azos g uesos ydos pequeñosdelan e. La posición de la igu a en la pa ed de la co acha es al como se ep oduce en el g abado; pe o la sig - ni icación se e más pa en e mi ándola en posición dis in a, de al modo que los cua o asgos que ep esen an las pa as es é n e icales, ylos dos que indican los cue nos,ho izon ales. TIPOS PICTÓ RI COS Q UE SE RECONO CEN EN MORELL A LA V ELLA. -AI desc ibi las pin u as de los es si ios pin ados de Mo ella la Vella, he 16 COMo INVEST .·PALEONT. y Pl EHIST. -NoTA NÚM . 16, hecho no a que no odas co esponden a un mismo ipo po su es ilo y ejecución, sino que cla amen e se pe cibe, po la inspección de las co- pias que acompañan a es a no a, que 'aun conside ando apa e la ep esen- ación de la esquemá ica cab a mon és de la co acha del Ba anque , se dis inguen a ios ipos en las es an es. Como no exis en supe posiciones en las localidades de Mo ella la Ve- lIa, no puedo undamen a me en es e ca ác e pa a es ablece un o den e- la i o de an igüedad,-sino que simplemen e es ablezco un o den sólo a endiendo al g ado dec ecien e en la exp esión y al ealismo de las i- gu as. Los ipos de pin u as que c eo econoce en Mo ella la Vella son los siguien es: l.°Figu as na u alis as, cons i uidas po azos linea es, ep esen- ando a que os aislados o o mando pa e de composiciones 'que ep esen- an escenas de caza o gue e as. Los homb es de es a ase es án ep esen- ados desnudos o con muy pa cos de alles de indumen a ia; los a cos son g andes y las lechas la gas, con' pun a simple o en bande illa, y ecuen- emen e se ap ecia la pluma del ex emo pos e io de la lecha. Los anima- les ep esen ados ienen exp esión y ealismo en sus ac i udes, y son p o- po cionados y a moniosos. El a que o de la igu a 2.a,y las escenas de las igu as l.", 6.ay 7.a,y la cabeza de cab a mon és que ep esen a el g abado de la 5.a,co espon- den a es e p ime ipo. 2.° Figu as na u alis as de homb es con a cos y de alles más o me- nos pa en es de indumen a ia; onco, cabeza yex emidades no linea es; se ap ecian cie os asgos de la cabeza, que no es á educida simplemen e a un cí culo como en las igu as de la ase an e io . Sin emba go, la ex- p esión -del ealismo y ida es in e io a las an e io es. Los animales son de aspec o osco y desp opo cionado. Unas igu as es án aisladas, o as o man pa e de composiciones. Las igu as 4.ayS." y la escena de la igu a 9.adeben inclui se en es a ase. 3.°Rep esen acionss humanas aisladas, sin de alles ni ealismo, con endencia a anzada hacia la esquema ización. La igu a humana sin cabeza, del g abado núm. 1 y el homb e de la pa e al e de la igu a 6.a, son los dos ejemplos de es a ase pic ó ica. 4.° Figu a esquemá ica ep esen ando una cab a mon és de la co a- , cha del Ba anque , ( ig, lO) que he e e ido al neolí ico. CO?!. INVE ST. PA LEONT. y PllEIII ST.- N oTA NÚM. 16. JI E olución en las ideas mad es de las pin u as upes es. 17 I I I LA ID EA DE MAGIA DE CAZA .- Juz gando po los calcos que ep oduz- co, se e que las pin u as de Mo ella la Vella ep esen an en su mayo- ía escenas complejas de la ida sal aje p imi i a. A di e encia de las pin u as oglodi as de la egión can áb ica y del Su de F ancia, el homb e ocupa luga p eponde an e en las ep esen a- ciones pic ó icas. Son unas y o as pin u as comple amen e di e en es, no an sólo po es e ca ác e , sino po o os a ios; di e encias de sob a co- nocidas pa a insis i mucho en es a cues ión... Las pin u as oglodi as de ipo can áb ico, ue a de los signos, son casi exclusi amen e zoomo as; la auna de mamí e os de la época es á ' p o usamen e ep esen ada, y si hay pin u as que ep oduzcan la igu a humana son con g an pa quedad y con un doble ca ác e , a la ez an opo- mo o y zoomo o, signi icando homb es dis azados de animales o se es an ás icos que pa icipan del doble ca ác e humano y animal. En las pin u as del O i en e de España, conside adas ambién como pa- leolí icas, aunque exis en en g an núme o las ep esen aciones de anima- le , la i gu a humana aislada o o mando pa e de composiciones comple- jas es la dominan e. Comienza el a e ósil en los lejanos iempos del Au iñaciense, enien- do p obablemen e una signi icación mágica de caza, más bien que o émi- ca. Du an e el Magdaleniense, la signi icación de magia de caza de las pin u as zoomo as oglodi as es á más cla a, como se comp ueba po las i gu a s de bison es de Niaux (A iege , F an cia) y Pindal (As u ias), con lechas pin adas sob e el cue po; po el cie o de la cabeza uel a con a- ios enablos cla ados, de la g u a de la Peña en San Román de Candamo (As u ias), y po la cab a mon és g abada en la cue a de Penches (Bu - gos), con o o enablo cla ado. Es es a una cues ión en la cual los espe- cialis as en a e p imi i o es án con o mes en su g an mayo ía. Signi icación análoga cabe asigna a las pin u as zoomo as de las co- achas de las e ien es o ien ales de la Península, en que los animales ep esen ados coinciden, po su ealismo y écnica pic ó ica, con los de ipo can áb ico, pudiendo se i de ipo los cie os de Calapa á (Te uel), e dade as ob as mae s as del a e ósil, o los o os de Alba acín (Te- uel), ambién de ac u a.excelen e, con an a exp esión y ida. Son conside adas es as pin u as como con empo áneas de las magdale- nienses de Can ab ia y A s u ias, aunque ejecu adas po pueblos dis in os. 2 18 CmI. INYEST .y1' .U ,EONT. PREHIST.-NoTA NÚM. 16. La denominación de oglodi as no les cuad a ya, pues no es án en luga- es ecóndi os, eneb osos ydi ícilmen e accesibles de p o undas ca e nas como las del No e de España, sino a la luz del día, aunque esgua dadas en co achas ysaledizos ocosos. ' Es p obable que al ep esen a se en las pin u as del O ien e de Espa- ña, no an sólo los animales de caza codiciable, como casi exclusi amen- e sucede en el No e, sino ambién al cazado , o sea al apa ece en las composiciones pic ó icas la igu a humana, que an cuidadosamen e pa ece e i a on ep esen a de mane a cla a nues os ances ales pi enaicos, apa- ece ía la ep esen ación del homb e co no complemen o de la del animal con a el que iba el conju o mágico que po la pin u a se exp esaba; es deci , que el homb e en es e caso end ía, den o de la idea de magia de caza o igina ia de la pin u a, signi icación análoga a la que en el a e o- glodi a ienen los enablos y lechas cla ados opin ados encima del animal. Así se pasa ía de la ep esen ación del animal an sólo, ala de escenas complejas de caza, como las de Alpe a (Albace e), Val del Cha co del Agua Ama ga, en Alcañiz (Te ue!), en donde el jabalí, pe seguido po los cazado es, es la igu a p incipal de la composición; al magni ico esco (bá ba a yale osamen e des ozado ecien emen e) de la co acha de Ti- ig (Cas ellón), que ep esen a el ojeo de una manada de cie os. LA IDEA DE CONMEMORAC¡ÓN. -Pe o en cie os luga es las escenas de caza es án sus i uídas o coinciden con o as de índole dis in a: gue e as, como en Alpe a; de i os oce emonias, como la céleb e danza de muje es de Cogul (Lé ida), osimplemen e de la ida domés ica, como la muje que conduce a un niño de la mano en Mina eda (Albace e). No al anen las pic og a ías de las e ien es le an inas la igu a de algún pe sonaje que des aque po su amaño, luga que ocupa o indumen- I . a ia, del es o del conjun o pic ó ico; es e es el caso de la igu a del hom- b e con el elegan e ocado de plumas que se ap ecia en la cue a de la Vieja en Alpe a, y ambién del cazado de apos u a a ogan e de la cue- a del Roble, en Mo ella la Vella, que iene a sus pies un g an cie o mue o. Si a es os casos de ep esen aciones de escenas de an di e sa índole unimos los que doy a conoce en es a Memo ia, como la del sal aje que sigue las huellas humanas, la escena de la cab a mon és he ida que deja el as o de sang e, ysob e odo el comba e de los a que os, emos que la idea mad e de las pin u as es ya dis in a de la que engend ó las igu as zoomo as oglodi as; que se ha e ec uado una e olución ideológica que ha dado luga a que las pin u as ep esen ando exclusi amen e animales Cos . INVE ST. P ALEONT. yP REHI ST. - N o TA XÚ M. 16. 19 osencillas escenas de caza que enían una signi icación mágica, se hayan ans o mado en escenas complejas de muy di e sa índole, obedeciendo aho a a una idea muy dis in a de la p imi i a, que puede se de conmemo- ación de sucesos oacon ecimien os. En al sen ido, cie as pic og a ías del Le an e de España pueden signi ica hechos eales acaecidos, y así el comba e de los a que os de la cue a del Roble, en Mo ella la Vella, en es a eo ía que engo desa ollando, puede conside a se como una c ónica pic ó ica de los lejanos iempos de la España p ehis ó ica. Es muy p obable que la llamada danza de Cogul sea ep e sen a i a de algún i o o ce emonia de los pueblos p imi i os, y que el llamado je e de Alpe a pueda e ec i amen e que e ep esen a a de e minado pe sonaje de la ibu que deco ó la céleb e co acha. LAS FASES DEL ART E NA TURA LISTA DEL L EVA NT E DE E SPAÑA ySUS ÉPOcAs.-Un es udio en el o den de supe posición de los dis in os ipos de ep esen aciones pic ó icas, puede da mucha luz espec o a es a cues- ión. Po lo p on o, algunas supe posiciones pe mi en supone que los g andes animales con es ilo eali s a son in e io es a cie as esce nas com- plejas. Así, .en el conjun o pic ó ico de Cogul se ap ecia que dos igu as de muje de colo ojo es án supe pues as a un o o en neg o. En la composición del Val del Cha co del Ag ua Ama ga, uno de los, cazado es que co e con el a co en la mano d e ás del jabalí, es á pin ado encima de un g an o o eno memen e mayo que la igu a del cazado ; además, en el mismo conjun o pic ó ico se ap ecia que una cab a pequeña, semejan e a o as de la composición pic ó ica de caza, es á encima de un cie o de colosal amaño. En Alpe a, la capa pic ó ica in e io , de colo ojo, débil y bo osa , es á o mada exclusi amen e po igu as de animales , sob e odo de cab as y algún cie o; encima exis e o a capa de colo ojo oscu o cons i uída po escenas o composiciones complejas de homb es yani- males (1). Todo induce, po 10 an o, a c ee que en el a e ealis a de las e - ien es o ien ales de España, las igu as aisladas de animales, a eces de g an amaño , son de una ase an e io a las escenas con.homb es y anima- les de pequeño amaño , y, po lo an o, no hay incon enien e, po lo que se e ie e a la edad ela i a de las pin u as, en admi i la ans o mación (1) H. B euil, el au o que con más in e nsi dad ha es ud iado el a e upes- e , conside ando el c onjun o de las pin u a s del O i en e de Espa ña, lle ga a es abl ece ha s a cinco ases, que ab a can desde el au iñaciense ha s a el mag- dalenien se supe i o . 20 CO~[. IK E sT. PALEO .NT. y PREHI ST.-NoTA NÚM. 16. oe olución que en las ideas mad es del a e upes e engo exponiendo, pues la c onología que nos enseñan las supe posiciones dichas pa ece con- i ~la lo , o po 10menos no se opone a que pueda se admi ida. Pa a Obe mai e , las pin u as up es es de ipo o ien al español son de- bidas a los pueblos del Capsiense supe io , que, p oced en e s del Su , in- adi e on la Península, y que se pond ían en con ac o con los pueblos del Magdaleniense supe io que habi aban el No e de España, suponiendo que de la mezcla de indus iascapsienses ymagdaleniense su gió la aziliense. A su ez, po mi pa e ,c eo puede admi i se que las pin u as ealis as zoomo as, que an as analogías ienen con las oglodi as de ipo can á- b ico, pueden conside a se como debidas a la in luencia magdaleniense. La ase supe io de las pin u as con ep esen aciones humanas abundan es y cons i uyendo escenas complejas y de índole di e sa, pueden llega has a el inal del Cap siense op ime os iempos del Epipaleolí ico. LA S PINT URAS ESTILI ZADAS SUPERPUESTAS A LAS NATURALI STAS .- Cuando se examinan las dis in as localidades con pin u as del ipo le an- ino a que me engo e i iendo, se ap ecia que, siemp e supe pue s a s a las de es ilo eali s a , exis en a eces o as pin u as de ipo muy di e en e, po cuan o ca e cen de na u alismoalguno; son en ex emo es ilizadasyes- quemá icas, y si se ha ll egado a comp ende el signi icado de muchas, es median e la exis encia de ío nas in e medias que las enlazan con las igu- as na u alis as ep esen ando homb es o animales. Figu as de es a clase exis en en el conjun opic ó ico de Cogul; no al- an en la céleb e co acha de la Vieja en Alpe a; son abundan es en los can os de la Vis e a del mon e A abí, si uado en e Yecla y Mon ealeg e, en los con ines de la p o incia de Mu cia y de Albac e e; la cab a mon és de la co acha del Ba anque , en Mo ella la Vella, es un buen ejemplo, y cons i uyendo po sí solas las deco aciones de muchos peñones, exis en con ela i a p o usión po Sie a Mo ena y E x emadu a, ex endiéndose po la Península, desde el es echo de Gib al a has a el li o al can áb ico. Pe o si se examina el conjun o del a e upe s e español de las co a- chas y peñones al ai e lib e, se ob iene la imp esión que es as i gu as sim- bólicas, esquemá icas y an en ex emo es ilizadas, se enlazan con las ancamen e na u alis as po una se ie de é minos in e medios , en los cua- les se ap ecia que, a pa i de las na u alis as, po una es ilización y es- quema ización c ecien e de la i gu a , se llega a las pu amen e esquema i- zadas y simbólicas, como las cla amen e de es e ipo de la época de los dólmenes. Es aún p ema u o, en el es ado ac ual de los conocimien os espec o a a e upes e , sin un co pus comple o de las dis in as localidades con pin- Con. I NYE sT. P AL EO NT. y·P RE HI ST .- N o TA NÚM. 16. 21 u as p ehis ó icas en que en cada una se haya ijado cla amen e el o den de supe posición ela i a, es ablece es as se ies, pues es p obable que no siemp e el g ado c ecien e de es ilización co esponda con la meno an- igüedad de las ep esen aciones pic ó icas. En al espec o, algunas se- ies es ablecidas cap ichosamen e ca ecen de alo cien í ico alguno, ales como las del dibujan e Cab é. Pe o es un hecho, seg ún a i ma el p o eso Obe maie , «que se e ec uó de una mane a casi impe cep ible la asmu a- ción del a e na u alis a cua e na io a la es ilización»; de al modo que, en opinión de es e au o , «las ibus del Capsiense supe io e oluciona on in si a al Azilio-Ta denoisiense, y que más a de, y seg u amen e debido a in luencias de ci ilizaciones ex e io es, e oluciona on hacia el neolí ico, po que es sabido que las ases inales del a e e;; ilizado con ienen ídolos y ep esen aciones de ca as que coinciden en absolu o con los ídolos neo- lí icos de las colecciones de L. Si e , F. de Mo os, e c., habiendo además analogías con cie os dibujos de los dólmenes del neolí ico inal». La edad neolí ica y eneolí ica de ales es ilizaciones es á hoy ue a de duda, después del es udio que hicimos de las pin u as y g abados exis en- es en el imponen e peñón de Peña T.ú, que en unión del conde de la Vega del Sella descub í en el li o al as u iano, monumen o un e a io en el que exis en g abadas y pin adas en asociación con incen e, el ídolo de los dólmenes, el puñal de cob e eneolí ico y las igu as humanas es ilizadas. Pa a Obe maie , la i gu a humana apa ece ya es ilizada y ep esen a- da en los can os pin ados azilienses, es a bleciendo a pa i de ellos la ilia- ción de muchas igu as humanas es ilizadas y esquemá icas de los peño- nes del Su oes e de España, Sie a Mo ena y E x emadu a. .Sin en a a examina es a eo ía, an suges i amen e expues a po su au o , no cabe duda que, a compás que e olucionó la ep esen ación de la i gu a humana pa iendo del ipo na u alis a, has a el esquemá ico, e o- lucionó en el mismo g a do la igu a animal, econociéndose aún en el a e más es ilizado di e sas especies de animales, ales como cie os, cab as, caballos e c ... El mismo au o a que me engo e i iendo ha podido ija la edad eneolí ica de ales ep esen aciones de animales, po el deco ado de cie os,es ilizados que p esen a una asija de la llamada ce ámica de Ciempozuelos, encon ada en exca aciones e ec uadas en las ce canías de M ~d i d , y que ha sido obje o de una in e esan e monog a ía úl imamen e publicada. Es cla o que, examinando las pic og a ías de ipo es ilizado, se encuen- an nume osas pin u as cuya signi icación queda 'enigmá ica, co espon- diendo p obablemen e a exp esiones simbólicas que quizás no lleguen a desci a se po comple o. En las nume osas publicaciones de H. B euil, y 22 Con . I NVE ST. PALEONT. y PUEHI ST. -NoTA NÚM . 16. en las de la Comisión de in es igaciones paleon ológicas y p ehis ó icas, como la ela i a a las pin u as upe s es de Aldeaquemada, ecopiladas po J. Cab é, o las calcadas en Albu qu e que po A . Cab e a, exis en di e si- dad de es a clase de signos enig má icos cuyo simbolismo desconocemos, pe o ello no in luye en las conclusiones a que me conduci á la esis que engo exponiendo. CARÁC TER FUNE RAR IO DE LAS PINTURAS EST IL IZADAS Y ESQUEMÁTI- ' cAs.- El conjun o de ci cuns ancias que odean a g a n núme o de pin u- as inuy es ilizadas y esquemá icas, hace pen sa en el ca á c e une a io que engan muchas de es as pic og a ías. Recu é d ese a es e obje o la e- lación ín ima que exis e en e ellas y los dólmenes, la p esencia de sepul- u a s exca adas en la oca que se encuen an a eces jun o a las co achas en que ales ep esen aciones pic ó icas se obs e an, como exis e, en- e o os si ios , en las nume osas localidades que odean a la laguna de La j anda, en la egión del es echo de Gib al a , hecho ano ado po B e- uil y po noso os mismos en es a zona del Su de la Península, y ambién el ca á c e de monumen o une a io que hemos asignado a Peña Tú. Po o a pa e, se ha hecho no a hace iempo po di e sos especialis as, la iden idad que exis e,en e cie as i gu as pin adas y los ídolos del Su es e de España encon ados en las sepul u as neolí icas. Un ca ác e en cie o modo se mejan e se les asigna a los can os pin a- dos azilienses, los cuales se es iman como equi alen es de los chu inga de la ibu aus aliana de los A un as, es deci , como «pied as de los an epasados»,.conside ando que cada una de es as chu inga es la enca na- ción de un an epasado, cuyo espí i u ha pasado a él. En la ob a de Obe - maie , El homb e ó sil ,y sob e odo en la in e esan e mono g a ía publi- cada po P. We n e , en la Comisión de in es igaciones paleon ológicas y p ehis ó icas, i ulada R ep esen aciones de an epa sad os en el a e paleolí ico, se hacen en es e espec o impo an es obse aciones, consi- , de ando a los can os pin ados como cla as mani es aciones de o emismo. El ca á c e une a io que pa ecen ene las pin u as es ilizadas del neolí ico hace supone que es e osímil que las ideas 'mad es de conmemo- ación de hechos a que pa ecen co esponde ci e as composiciones pic ó- icas del O ien e de España, signi ica i as de ce emonias, acon ecimien os o hazañas ealizadas po la ibu o po de e minado pe sonaje de ella, ha- yan en el an scu so del iempo ans o mádose de al modo, que las com- posiciones pic ó icas de ellas esul an es hayan pasado a adqui i un ca- ác e en cie o modo dis in o, siendo és e p incipalmen e conmemo a i o une a io. . SI GNIFICACiÓN GENE RAL DE LAS PINTU RAS RUPESTRES . - En esu- .. CO~1. INVEST. PALEONT. y PREHIST. -NoTA NÚM. 16. 23 ... men, las conside aciones expues as me lle an a supone que las pin u as p ehis ó icas que exis en con an ela i a abundancia en la Península, pueden habe enido en cada época una signi icación dominan e dis- in a: 1. Las paleolí icas zoomo as, de es ilo na u alis a, de las ca e nas can áb icas, pa ecen co esponde de p e e encia a ideas de magia de caza. Igual signi icación cabe supone a las pin u as ambién del paleolí ico, esencialmen e na u alis as y zoomo as, y que co esponden a la ase in- e io de las ep esen adas en las co achas y ab igos al ai e lib e en las egiones o ien ales de España. II. Las composiciones o escenas complejas en las que in e ienen con p eponde ancia la igu a humana, ambién con ca ác e na u alis a, y que pe enecen a la ase supe io de las pin u as upes es del O ien e de Es- paña, pueden, en g an pa e, co esponde a una signi icación conmemo- a i a o his ó ica. IlI. Las pin u as es ilizadas de igu as humanas y de animales con- jun amen e con signos de in e p e ación has a el p esen e desconocida, co espondien es a los iempos neolí icos, pa ecen ene un p eponde an e ca ác e une a io, quizás como e olución de las ideas mad es que engen- d a on a las an e io es. No quie e es o deci que la signi icación que asigno a las pin u as de cada uno de los es g andes g upos en que puede conside a se di idido el a e upes e de la Península, sea exclusi a y común a odas las pin u- I as de un mismo g upo. En las pin u as upes es de odas las edades, incluso en las mode nas de los sal ajes ac uales, se encuen an mani es aciones que cabe in e p e- a las como p oduc o de ideas 'muy di e sas ela i as a las complejas e- ligiones p imi i as. No cabe duda ampoco que den o de cada g upo del a e upes e de la Península, las signi icaciones de las pin u as son complicadas y a ia- bles, y que, conociéndose de mane a incomple a el conjun o pic ó ico- pues las in es igaciones de es a clase son muy ecien es, no puede ene - se la p e ensión de in en a esol e po comple o una cues ión queexigi- á la gos años de in es igación y mul iplicidad de in es igado es. Las ideas de magia, o emismo, animalismo, manismo y animismo se encuen an mani es adas cla amen e desde el paleolí ico supe io ; las c eencias mágicas se han econocido que e an p opias del Ho no nean- de alensis, como lo indican obse aciones espec o a sus sepul u as. Mani es aciones p oduc o de ideas de es as eligiones p imi i as se ap e- cian en los di e sos g upos de pin u as upes es, y siguen maniíes án-