La necrópolis
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LA NECRÓPOLIS
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SITUACIÓN AI pie de la colina, en su vertiente sur, se encuentra la necrópolis del poblado, distantedel mismo 500 metros, ya una altura de 50 metros sobre el nivel del mar, en el propio lIano litoral, y al surde la carreteracomarcal de Vinaroz-Calig, CS-V-8502, concretamente entre dicha carretera yla autopista A-7, en la finca número 3del polígono 3del término municipal de Benicarló. Teniendo en cuenta la posible disposición de la red viaria ibérica en esta zona, creemos que la necrópolis se situaría junto al camino que cruzaba durante laprotohistoriaelllanolitoral. En la zonaestudiada, la ubicacióndelosenterramientos de época ibérica junto acaminos, se constatan en el Mas de Caperó (Traiguera), en el Bovalar (Benicarló), en la Solivella y el Mas, ambos en Alcala de Chivert, situandose los dos primeros, incluso cerca de un cruce de caminos. LOS TRABAJOS DE RECUPERACIÓN DEL MATERIAL ARQUEOLÓGICO Una parte de la necrópolis se encontró al transformar la finca para su reacondiconamiento agrícola, lo que ocasionó ellevantamiento de una capa de tierra de 0,70 metros, rebaje quefue suficiente para dejar al descubierto los restos de nueve urnas que fueron destruidas por las maquinas que efectuaban los trabajosde reconversión. En unazona marginalaestatransformación, se pudieron localizarocho enterramientos completos quefueron publicadosjuntoalos recuperados tras los trabajos de las maquinas (Meseguer, Giner, 1983). El resto de la necrópolis, muy posiblemente, se encuentra en gran parte destruida porla carretera comarcal mencionada, también porla construcción de la autopista, ypor la transformación de los campos agrícolas vecinos, como así parece indicarlo el hallazgode los restos de una urna yde su ajuarcompletamente dispersos, junto ala autopista y a unos 200 metros de distancia del conjunto de enterramientos. Actualmente, tan solo, la finca número 2de este polígono podría todavía contener parte de la necrópolis intacta, aunque por ahora, los sondeos realizados han resultado infructuosos. Nos encontramos pues, con un yacimiento destruido practicamente en su totalidad; incluso las urnas que fueron recuperadas, pocas se hallaron completas. DISTRIBUCIÓN VCARACTERíSTICAS DE LOS ENTERRAMIENTOS Las urnas, al parecer, seguían una determinada alineación dentro del campo en donde fueron depositadas, ya que según la planta de distribución publicada (Meseguer, Giner, 1983,14), seguían una orientación NNO-SSE, por 243
unaparte, yNNE-SSO, porotra, lo quesupone unaposición de enterramientosen cuadrículas. No obstante, debemos indicar nuevamente que nos haliamos ante una pequeña parte de la necrópolis, ypor tanta no podemos generalizar esta disposición. Si dicha alineación se confirmase en un futuro, sería la única necrópolis ibérica conocida del entorno que presentase una ordenación intencional de las urnas, lo que hastael momento no se haconstatado en las necrópolis ilercavonas. Cada una de las urnas se depositaron en un hoyo excavado en tierra, sin llegar aprofundizar hasta la roca, ysegún parece, ano mas de 0,90 metros de profundidad con respecto del nivel actual de la superficie. No presentaban ningún tipo de apoyo osujeción, ni tampoco las paredes del mencionado hoyo poseían ningún tipo de preparación. La propia estrechez de la excavación de la sepultura, serviríade sujeción ala urna. Los restos óseos, fueron seleccionados ylimpiados posteriormente ala cremación, depositandose posteriormente en la urna. El ajuarsedispusoen la mitad inferiorde laurna, porsu parteexterna, nunca en la interna, por lo que se colocaría en el hoyo, juntamente con el recipiente ceramico, unavezqueen la piracrematoriase hubiesenseparadolos restos óseos de los elementos personales del difunto. TIPOLOGíA DE LAS URNAS Las urnas recuperadas, constituyen tipológicamente recipientes del tipo de «orejetas» perforadas, frecuentes en la mayoría de los enterramientos ibéricos. Son vasijas torneadas, con pastadecoloranaranjado, común en las producciones alfareras ibéricas (Lam. X). Poder-nos distinguirdentro de esta forma de urna con orejetas, la siguiente variantes: 1.- vasijas con asas bigeminadas en posición vertical, situadas en la parte del cuerpo central, debajo de las «orejetas» de la tapadera. La pieza presenta un perfil ovoide ybase cóncavo-convexa; la tapadera presenta un asidero circular, y junta aél, un característico agujero de «aireación». Esta variante corresponde a la urna del enterramiento número 1. 2.- vasija con las dos orejetas perforadas, única apéndice que presenta. La pieza posee un perfil esférico. El asidero es idéntico ala anteriorvariante, la cual es la mas abundante, ya que la encontramos en la mayoría de las urnas, excepto en la 6, 14 Y16. 3.- vasijade parecidascaracterísticas quelaanteriorvariante, pera alacual se le han añadido dos asas bigeminadas horizontales yligeramente curvadas, en el espacio que dejan libres las orejetas. El perfil es esférico. Esta variante únicamente se ha identificado en la sepultura número 14. Este sector de la necrópolis, nos ofrece pues, una unidad bastante homogénea en cuanto alas formas de las urnas recuperadas, con un predominio de los tipos mas sencillos, cuyos paralelos podemos encontrar en diversas necrópolis ibéricas, no solo ilercavonas, como el Mas dels Mussols (Tortosa), L'Oriola 244
(Amposta), ola Solivella (Alcala de Chivert), sino incluso edetanas ycontestanas, como Las Peñas (Zarra), La Mina (Gatova) yel Molar (San Fulgencio). Bien es verdad, que en ninguna de dichos yacimientos mencionados, han ofrecidounahomogeinedaden lasformas de las urnascomolaexistenteenel Puig de la Nau. Porotraparte, las urnaspresentan unadecoracióncompletamentegeométrica, basada generalmente en la combinación de bandas yfiletes, como vemos en las sepulturas números 2,9 Y17, Yla combinación de estas muestrascon rombos, en la sepultura número 13. COMPOSICION DEL AJUAR El ajuar es mas bien pobre, ya que se limita alos elementos ornamentales de uso personal, ya las armas, depositadas practicamente en su totalidad fuera de la urna Material metalico Los elementos mas abundantes que componen el ajuar de los diferentes enterramientos localizadosen la necrópolis, son indudablemente los metalicos, ya sean los fabricados en bronce, hierro oplata. Piezas de hierro Dentro de este primer grupo, nos encontramos con la presencia de armas ofensivas, en especial la lanza, ya que se han recuperado puntas yconteras; ylos cuchillos afalcatados. Estos últimos apesar de formar la panoplia del guerrero ibérico, también pudieron relacionarse con ciertos ritos religiosos (Blech, 1987; Oliver, Gómez, 1989). Por otra parte, hemos de señalar que dichos cuchillos, por los hallazgos arqueológicos realizados, al parecer fueron también empleados como herramientadoméstica. Normalmente, los cuchillos acompañan alafalcata, ala que van unidas en su tahalí, hecho que no ocurre aquí, si exceptuamos la posiblefalcatadela tumba número 9. Dichaasociación al parecer, en la necrópolis del Puig de la Nau, se efectúa con las armas arrojadizas. Las puntas de lanza son cónicas yde aletas. Señalemos también la existencia de unaconteraen la sepultura número 4, sin su correspondiente punta. En el ajuarpersonal doméstico, se recogieron dosfíbulas, correspondientes alas sepulturas número 2 y 10, ambas pertenecientes auna fíbula de resorte bilateral con piealzadoyrematadocon unapequeñaesfera. Esta piezaes el única elemento de adorno elaborado en hierro, lo cuaIse repite también en otras dos necrópolis, l'Oriola (Amposta) yla Solivella (Alcala de Chivert). 245
H Piezas de bronce Las piezas de bronce corresponden no sólo aornamentos detipo personal, placas, broches, brazaletes, fíbulas ycolgantes, sino también al armamento defensivo, como suelen ser ciertos elementos de las armaduras. Respecto alos broches, nos encontramos con los detipo hexagonal de tres garfios, localizados en las sepulturas 1, 7 Y 10. En la sepultura número 15, se recogió parte de un garfio, aunque no podemos saber aque tipo corresponde exactamente. En la sepultura número 10, apareció un broche hembra de cuatro agujeros, lo que podría indicarnos la existencia de una placa de cuatro garfios, aunque junto aesta pieza se recogió una placa de cinturón de tres garfios, lo que hace pensar que fueron usados los dos juntos. Los broches hembras mas frecuentes son los de varilla de forma serpentiforme, como los localizados en las sepulturas números 1 y 4. En cuanto ala fíbula, que es el elemento de ornamentación personal que mas se repite, se registra el tipo de forma anular hispanica de muelle en las sepulturas números 5 y 12; Yuna bisagra ocharnela en la sepultura número 8; de resorte bilateral se constatan en las sepulturas números 7, 8, 10 Y15. Destaquemos las reducidasdimensionesdelafíbulaanulardelasepulturanúmero 5, lógicas si consideramos que pertenece a un enterramiento infantil. Un elemento de escasa presencia en esta necrópolis, al contrario de lo que sucede en otras similares, como La Solivella (Alcala de Chivert) y el Bovalar (Benicarló), corresponde alos típicos brazaletes, en esta ocasión de sección circular, que apareció en la sepultura número 2. Finalmente, hemos de indicartambién, la existenciade cadenas de eslabones circulares, presentes, casi sin excepción, en la mayoría de las necrópolis ibéricas del noreste peninsular, y a las cuales se les ha atribuido un origen centroeurop,eo (Sanahuja, 1975; Munilla, 1991). Las semejanzas formales de estos adornos, especialmente los de tipo zoomorfo, aunque estos últimos no se han detectado en esta necrópolis, pero sí en el poblado, nos hacen pensarque nos hallamosante unaproducción proveniente de un centro único, ode varios muy relacionados entre sí, que abastecerían el noreste ibérico. Estos adornos han aparecido tanto en una sepultura infantil, la número 5, como en las de adultos, sepultura número 8. Dentro de los elementos de adorno, indiquemos por último, la presencia de un torques de sección circular, rematado con dos esferas en sus extremos. En cuanto alos elementos referidos alas armas defensivas, éstas pueden serdel tipo coraza-disco, ygrebas, elementos que se les atribuye un origen italico (Quesada, 1989); en la necrópolis del Puig de la Nau, los tenemos constatados en las sepulturas números 9y 10; en la primera, relacionado con una posible falcata, y en la segunda con ningún otro tipo de arma ofensiva. Finalmente, haremos mención de unos objetos de uso personal, como es el caso de unapinza, en la sepultura número 7, ysendos punzones en las sepulturas 1y4. 246
Orfebrería de plata El material argénteo se limita únicamente ados piezas; un pendiente amorcillado, típicamente ibérico, pero de influencia púnica, recogido en la sepultura infantil número 5; y un sello cuadrangular plano de iconografía egiptizante (Foto,19), proveniente de un tallerdel Mediterraneo occidental yque representa a una divinidad o a un personaje real (Padró, 1990). Elementos no metalicos Por último, señalemos la presencia de diversas cuentas de collar en la tumba femenina número 15, realizadas en hueso, yla de una fusayola en la sepultura número 10. AI simbolismo de esta última pieza, se le ha otorgado un caracterrelacionadocon lavidayla muerte, con unaclara influenciadela mitología griega (Alfaro, 1986). Foto 19. Sella de plata. (Foto Instituta Arqueológico Aleman). 247
¡:;::z Sepultura Ajuar HFalcata ? IRegatón XX X X X ELanza X X X X X RCuchillo XX X X RFíbula X X O Torques X Cadena X X XX BFíbula XX X X X X RBroche macho X X X X OBrohce hembra X X X NBrazalete X CPunzón X X X ECoraza X X Fragm. indeter. X X X X P LSello X APendiente X T A OFusayola X TCuenta collar X RCarpología X OMalacología X X S Sexo V V H Edad AANAAA Variante urna 1 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 32 2 Cuadro 16: Distribución de los ajuares en las sepulturas 248
ENCUADRE CRONOLÓGICO DE LA NECRÓPOLIS Escasos son los elementos de la necrópolis que nos permiten ofrecer una fechación concreta detodas estas sepulturas, ya que la mayoría de los elementos recuperados, tanta los ceramicos como metalicos, nos ofrecen una cronología amplia. La fecha post quem del yacimiento vendría dada por la presencia de las fíbulas anulares, cuyos inicios se remontan afinales del siglo VI yprincipios de la centuriasiguiente. La fecha ante que m, vendría indicadadeforma indirecta, porel abandono del asentamiento del cual depende la necrópolis, puesto que los materiales que nos ofrecen los enterramientos, perduran mas alia del -400, momento del abandono del poblado. Así pues, la utilización de la necrópolis abarca un segmento cronológico de unoscien años, correspondientes alaquintacenturia. Lasfíbulas anulares, el sella egiptizanteyla no existencia de urnas bicónicas abiertas, típicas de las necrópolis del siglo VI de la zona, nos hacen pensar que su momento algido se sitúa dentro de la primera mitad del siglo Va.C. Portanto, la necrópolis sería una continuación diacrónica de la Solivella, el Bovalar, Mas de Mussols yMianes (Santa Barbara). Así pues, los materiales de este sector, corresponden cronológicamente a la fase Vdel asentamiento, clasificandose como los mas modernos de las necrópolisilercavonasconocidas hasta el momento. Como dato ateneren cuenta, hemos de señalar, que en esta zona próxima al delta del Ebro, no ha aparecido ninguna necrópolis fechable dentro del siglo IV a.C., aunque hemos de tener en cuenta la escasa presencia de asentamientos constatados durante esta centuria. 249