El gato manco
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Castellón Diario / Mi ércoles , 22 de Junio de 1994 . ANTONIO GARCIA VERDUCH 1°) El gato manco LOS ciudadanos españoles han aprove- . chado la tribuna que les brindaban las pasadas elecciones del día 12 de junio, para decir en voz alta lo que hacía ya algún ti empo estaban rumiando en silenció.Y· eso que rumiaban en silencio era un incontenible deseo de expresarsu retiradade cónfianza al Partido Socialista. . No es éste el lugar ni el momento de anali - zar las actuacion es del partido socialista que han provocado la frustración de la confianza popular. Cada ciudadano ha hecho ya su propio análisis,'y sup onemos que el partido socialista también lo ha hecho. Lo que es de tem er es que ambos análisis, el de la ciudadanía y el del partido, sean fu ert em ent e discrepantes. Y es to lo pensamos porque el partidosocialista insiste en fabric ar unos razonami entos dirigidos -no a su propia enmi endasino a la enmienda de los ciudadanos. Resulta altam ent e preocupante que el Partido Socialista se empecine en ocultar, disimular y empequeñec er sus propios errores, y no vea más solución de futuro que intensific ar las camp aii. as para abrillantar su imagen. Ahora se ha declarado la urgente necesi dad de recu per ar la confianza de las g ent es en el Partido Socialista, y ello debe hac er se sin mov er ni un milím etr o, ni sus pro gr amas, ni sus estructuras, nisu estilo. E sta declaración equivale a decir que el pueblo se ha equivocado y que hay que enmendarlo, que el pueblo ha es - tado ciego par a ver el mila gro operado por el socialismo,y que hay que devolverle la vista. Es posible que elpueblo esp aii. ol haya infravalorado las delicias del paraíso socialista, pero también es cierto, clam oros am ent ecierto, que el Partido Socialista ha infravalorado, sist em áticamente, la capacidad intelectual del pueblo al que insiste en gobernar. Aunque el Partido Socialista no lo crea, las gent es saben valorar con rigor yanalizar con meticulosidad . Ad emás, tienen suficiente memoria-corta y largapara cotejar las pala-o bras con los hechos , las promesas con las realizaciones , las predicaciones con los ejemplos, y los c omportamientos históricos con los actuales. .. Ahora resulta que la sociedad de hoy ha invertido su actitud, en el sentido de conceder mucho más crédito a los hechos del socialismo adulto que a sus pa labras, y a los ejemplos de sus conductas que a sus predicacion es éticas. Por esta razón, no es de extrañarque se ha- . . ya hundido la cotización de la palabra, sobre todo cuando es de dudosaveracidad,y se haya revalorizado la cotización de las ejernplaridades públicas y privadas. El partido socialista, reconocido siempre como exc elente comunicador de masas, ha tropezado ahora con la situación insólita de que se desoyen sus predicacion es y, en cam- -bio, se analizan con lupa sus actuaciones y los ejemplos que dan sus gentes. .Ante la em ba razosa situación cr eada por la c orru pci ón y p or la insatisfacción ciudadana, ha surgido,en el seno del Partido Socialista, la per ent oria n ece sidad de tapar los malos ejemplos descubiertos,con palabras, con silencios, con tortuosas mani obr as, con dilaciones, con gestos o con cualquier artimaii.aútil, La mala fortuna ha brindado, inesperadam ent e, al socialismo español algo maloliente que hay que ocultar, algo que hay que enterr ar a toda prisa para que no hi eda y, por lo' que se ve, el hacerlo es una tarea que excede sus fu er zas. El gobierno socialista siente ahor aintensam ent e el s índrom e del gato manco, aunque - . todo hay que decirlode un gato manco con suerte,porque desde Cataluii.ayVascongadas '.. le prestan la mano que a él le falta. (') Profesor de Investigación