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Las Incidencias institucionales del informe Tindemans

Truyol y Serra, Antonio

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LAS INCIDENCIAS INSTITUCIONALES DEL INFORME TINDEMANS po An onio TRUYOL Y SERRA (*) Al p o eso Maní ¡o UDINAV) I. EL INFORME TINOEMANS Y SUS PROPUESTAS DE REFORMAS INSTITUCIONALES El «in o me sob e la Unión Eu opea» p esen ado al Consejo Eu opeo el 29 de diciemb e de 1975 po el p ime minis o del Reino de Bélgica, S . Leo Tindemans, comúnmen e conocido como «in o me Tindemans», y que en o o luga hemos some ido a una conside ación gene al (1), no podía deja de p es a a ención p e e en e al aspec o ins i ucional al a a de pe ila dicha Unión. Elabo ado el in o me, como es sabido, como consecuencia del enca go eci- bido de la Con e encia de Je es de Es ado o de Gobie no de la Comunidad Eu opea el 10 de diciemb e de 1974, su obje o e a p ecisa lo que hab ía de se la «Unión Eu opea», que la Con e encia en la «cumb e» de Pa ís de 19 y 20 de oc ub e de 1972 había ijado como me a de la acción comuni a ia pa a an es de que inalizase la década ac ual. Ha enido en cuen a una se ie de in o mes p e ios de los di e sos o ganismos comuni a ios y una amplísima explo ación pe sonal en los medios más ep esen a i os del conjun o de la opinión pública de los nue e países miemb os de la Comunidad. Exis ían, en e ec o, di e gen- cias, o incluso ince idumb e al espec o, acili adas po la gene alidad de 'a ó mula u ilizada. Ejemplo memo able de ello ue la «con esión» in encionada de M . Callaghan, a la sazón minis o de Asun os Ex e io es del Reino Unido, an e la eunión del Consejo de 1 de ab il de 1974, en Luxembu go, de su igno- ancia de lo que signi ica a «Unión Eu opea» (2). Tal si uación jus i icaba pie- (*) Ca ed á ico de De echo y Relaciones In e nacionales en la Uni e sidad Complu ense de Mad id. (") No habiendo podido inalmen e co esponde , en su día, a la in i ación que me ue hecha pa a pa icipa en el lib o dedicado al p o eso Udina con mo i o de su jubilación, me es g a o asocia me al homenaje en es a ocasión. (1) .El in o me Tindemans-, no a en Re is a Española de De echo In e nacional, XXIX (1976). núme o 1, págs. 91-99, que end emos en cuen a aquí en lo que oca al aspec o Ins i ucional. (2) Bull. CE, 3-1974, pun o 1104. pág. 19: «Hay ambién o a ase que nos inquie a en el comunicado de la Con e encia en la cumb e de Pa ís: se a a de la In ención decla ada de ans o ma el conjun o de las elaciones de los Es ados miemb os en una unión eu opea, a lo 301 ANTONIO TRUYOL Y SERRA ñámen e una amplia y de enida consul a como la ealizada po el S . Tindemans, ealmen e imp esionan e a la is a del núme o y de la calidad de sus in e locu- o es a lo la go y lo ancho de la Comunidad. Pa a comp ende las p opues as del in o me Tindemans (3) en el aspec o que aquí nos in e esa, es p eciso ene p esen e una idea cen al que una y o a ez i umpe en sus páginas como un lei mo i : la de que la p oyec ada Unión Eu opea es algo dis in o de la Comunidad ac ual, po lo que es amos en un pe íodo de ansición du an e el cual se ope a á en e los Nue e una mu ación cuali a i a. Es o quie e deci que la Unión Eu opea no es la simple culminación de la Comunidad Eu opea: íes «una ase nue a en el camino de ¡la uni icación de Eu opa, la cual sólo puede se el esul ado de un p oceso con inuo» (4). Ello implica cie amen e, y an e odo, sal agua da lo ya conseguido, el acquis com- munau ai e, un pa imonio que po desg acia, debido a la c isis ac ual de la Comunidad —cuya ealidad cons a a con lucidez el S . Tindemans—, es á en pelig o; pe o implica ambién, más allá de es e obje i o que bien pudié amos cali ica de de ensi o, un «sal o adelan e signi ica i o» (5), la o mulación de «obje i os nue os», cuya i ualidad ebasa el ma co de la Comunidad al y como la han con igu ado los T a ados de Pa ís y de Roma y su ul e io desa ollo. Es un hecho ampliamen e admi ido que las ins i uciones de la Comunidad no es án ya en condiciones de hace en e a las necesidades de una ida comuni a ia que, pese a odo, se hace cada ez más densa e independien e. De ahí la u gencia de do a a la Unión Eu opea de «ins i uciones que engan la au o idad necesa ia pa a de ini una ición polí ica común, global y cohe en e, la e icacia indispensable pa a la acción, la legi imidad necesa ia pa a el con ol democ á ico» (6). La concepción de una «mu ación cuali a i a» del in o me Tindemans, que le conduce a e en la Unión Eu opea el a mazón de oda una «nue a sociedad» adecuada a la e a pos indus ial que ya a siendo la nues a, no deja de eco - da la expues a po el an iguo miemb o de la Comisión de la Comunidad p o e- so Ral Dah endo , pa a quien la Comunidad Eu opea, la po él llamada «p i- me a Eu opa», a la que no ega ea los acie os y log os, ha dado de sí aquello de que e a capaz y iene que ans o ma se en la « e ce a Eu opa» de la Unión Eu opea, cons i uyendo la ase ac ual de ansición algo así como una «segunda Eu opa», cuya ocación consis e p ecisamen e en alumb a la Unión (7). El in o me Tindemans anuncia po o a pa e desde el p incipio la consecuen- cia ineludible, o en o os é minos el p ecio a paga po el ad enimien o de la más a da en 1980. ¿Qué quie e deci es o? ¿Debe oma se li e almen e? Ello nos pa ece p esu- pone cambios desp o is os de odo ealismo y que no esponden a los deseos de nues os pue- blos, y desde luego no del pueblo b i ánico. C eo comp ende que se es á a pun o de inicia abajos en el seno de la Comunidad pa a escla ece es e pun o. Segui é es a cues ión con a ención, al obje o de e si es os escla ecimien os con ibui án a disipa nues as inquie udes.» (3) Suppl. Bull. CE, 1-1976, passim. Ci a emos po él el in o me. Las cu si as en los ex os del mismo son del o iginal. (4) Ca a de p esen ación del in o me, loe. ci ., pág. 6. (5) Ibíd., ibíd. (6) Loe. ci ., pág. 13. (7) C . su Pladoye ii die Eu opaische Union, Munich-Zu ich, 1973, pág. 15. 302 INFORME TINDEMANS nue a ealidad espe ada, en el plano ins i ucional; po que las opciones inhe en- es a la «nue a sociedad» que ha de plasma en la Unión Eu opea «no caben sin ans e encia de compe encias a ó ganos comunes», ni «sin coe ciones, lib e- men e acep adas cie amen e, pe o eje ci adas luego sin ese as» (8). E| p ime minis o belga, esc ibiendo aquí como polí ico y no como eó ico de la in eg a- ción eu opea [lo cual no excluye, como pod emos comp oba , que no posea en cuan o al una doc ina de és a), no podía aludi mejo a la sup anacionalidad de las ins i uciones sin emplea la palab a, cuyos e ec os auma izan es sob e de e minados sec o es son no o ios. An es de abo da p opiamen e las inno aciones ins i ucionales que es ima ineludibles, el S . Tindemans sien a una a i mación de p incipio que di ícilmen e pod á se impugnada; a sabe : que se impone un «cen o de decisión único», si la Unión Eu opea ha de consegui «una isión y una acción globales y cohe- en es» (9), po cuan o las cues iones económicas, indus iales, inancie as y come ciales i án alcanzando una signi icación al amen e polí ica. De ahí que eclame la sup esión de la dis inción ( an es ic amen e sub ayada especial- men e del lado ancés) «en e las euiones minis e iales que se ocupan de la coope ación polí ica y las que se ocupan de las ma e ias con empladas po los T a ados», y po el con a io pida la acep ación de que «las ins i uciones de la Unión pueden discu i odos los p oblemas en cuan o a ec an los in e eses de Eu opa y en an po consiguien e en las compe encias de la Unión» (10), No se p e ende con ello que las ac i idades comuni a ias se con undan con las de la coope ación polí ica (que se basan, como es sabido, en el in o me Da ignon de oc ub e de 1970); lo que se p e ende es que ías dis in as ace as de los p oblemas puedan, po lo menos a ni el minis e ial, a a se conjun amen e po las mismas pe sonas y en el mismo luga (11). El in o me Tindemans abo da las modi icaciones ins i ucionales que el paso a la Unión Eu opea equie e, en el capí ulo V (úl imo), bajo el í ulo signi ica- i o «El o alecimien o de las ins i uciones» (págs. 30-35), Al igual que o as p opues as suyas en los dis in os aspec os que el in o me oca, las ela i as a las ins i uciones se mue en bajo el signo del ealismo, po lo cual el camino que señala pa ece á co o a unos y la go, en cambio, a o os. Pod íamos en e dad pensa que una «mu ación cuali a i a» de la Comunidad Eu opea en Unión Eu opea pos ulaba cambios ins i ucionales mayo es que los inalmen e p esen ados a la conside ación del Consejo Eu opeo. Si és os no se o ecen, [8) Loe. ci ., pág. 14. (9) Ibíd., ibíd, (10) Ibíd., pág. 15. (11) Recué dese que en una ocasión los minis os de Asun os Ex e io es, eunidos en Copen- hague en Consejo de la Comunidad, u ie on que aslada se a B uselas e! mismo día pa a ol e a euni se allí en Consejo pa a la coope ación polí ica, debido a la insis encia del Gobie no ancés en sub aya el ca ác e no comuni a io de dicha coope ación. Y aunque con espec o a la Con e encia sob e la Segu idad y Coope ación en Eu opa los «nue e» con inie on una polí- ica común, la misma p eocupación impidió que se exp esa a en nomb e de la Comunidad po su p esiden e, exponiéndose las nue e ac i udes colnclden es po sepa ado. La si uación ha mejo ado a es e espec o úl imamen e. Así, en las negociaciones de la Con e encia No e-Su , a pesa del deseo mani es ado, po el Reino Unido es a ez, de una pa icipación dis in a. 303 ANTONIO TRUYOL Y SERRA no CD an o po las con icciones del au o , que en su ca a de p esen ación del in o me se decla a «pe sonalmen e con encido de que Eu opa sólo end á su e dade a signi icación si oma una senda ede alis a» (12), cuan o po una p eocupación de e icacia polí ica. No se a a de «desc ibi lo que debe ía se una Eu opa ideal», sino de desen aña «un en oque ealis a y oda ía eali- zable» (13). La idea undamen al es que hay que pa i de «las bases ins i ucionales ya acep adas po los Es ados miemb os en el ma co de los T a ados exis en es», pe o mejo ándolas has a el pun o de ene que p ocede en algunos casos a «una adap ación de los T a ados» (14). Si la Comunidad Eu opea in eg ó me cados, la Unión Eu opea ha de «in eg a polí icas», y las p ác icas de la coope ación in e gube namen al son a odas luces insu icien es, po lo que debe e o za se «el apa a o ins i ucional común» (15). Es o se aplica a odos los ó ganos de la Comunidad. Po lo que se e ie e al Pa lamen o, el in o me Tindemans se limi a a apoya , pe o con la mayo insis encia, una inicia i a ya adop ada con an e io idad po la Comunidad Eu opea: la elección del Pa lamen o Eu opeo po su agio di ec o, decidida pa a 1978. Es a elección di ec a, llamada a sus i ui la elección indi- ec a ac ual, da á a la Asamblea una au o idad polí ica nue a y e o za á al p opio iempo la legi imidad democ á ica del conjun o comuni a io. Ce e amen e des aca el p ime minis o belga que es a nue a au o idad end á como conse- cuencia un inc emen o de sus compe encias, y és a hab á de aduci se en «el eje cicio c ecien e de una unción legisla i a» (16), en la línea que ya ma ca a el in o me Vedel de 25 de ma zo de 1972. Como en el caso de o as medidas p opugnadas en el in o me, se o mulan aquí dos ipos de p opues as. Unas son p opues as inmedia as que no equie en modi icación de los T a ados. Es un hecho que és os no han sido siemp e su i- cien emen e desa ollados en la p ác ica en cuan o a sus i ualidades, como ambién había sub ayado el dipu ado conse ado b i ánico, M . Pe e Ki k, al inco po a se al Pa lamen o a aíz de la adhesión de su país a la Comunidad, ep ochando implíci amen e a sus colegas con inen ales de los Seis lo que pod íamos llama imidez pa lamen a ia (17). O as medidas, en cambio, equie- en modi icación de los T a ados. Hab án de in oduci se a lo la go del desa ollo p og esi o de la Unión Eu opea. Así, el Consejo debe á empeza po « econoce (12) Ca a de p esen ación, loe. ci ., pág. 5. (13) Ibíd., ibíd., págs. 5 y 6. (14) Loe. ci ., pág. 30. (15) Ibíd., ibíd. (16) Loe. ci ., pág. 31. (17) En la p ime a eunión del Pa lamen o de los Nue e, a aíz de la ampliación de la Comunidad. C . J. Lece : «Se ha asomado una espe anza al Pa lamen o Eu opeo», Comunidad Eu opea, año IX, núm. 91, ma zo de 1973, págs. 4-6, especialmen e pág. 5: «Cuan o más hemos examinado la si uación —a i ma el seño Ki k—, más nos ha ex añado la ampli ud de acul ades la en es de que pod ía dispone es e Pa lamen o si se si iese de las mismas. Que emos desem- peña nues o papel, en pa icula median e p egun as y g acias al con ol p esupues a io. ... Y si se nos dice: no enéis de echo a la inicia i a, hay que esponde : la inicia i a no se da, la inicia i a se oma.» 304 INFORME TINDEMANS desde aho a al Pa lamen o una acul ad de inicia i a», comp ome iéndose a deli- be a sob e las esoluciones que el Pa lamen o le di ija, pa a más adelan e p ocede a da «una consag ación ju ídica» con encionalmen e es ablecida (18). También en cuan o a añe al Consejo Eu opeo, cuya ecien e c eación (en la Con e encia de Je es de Es ado o de Gobie no de Pa ís del 9 y 10 de diciemb e de 1974) alo a el p ime minis o belga posi i amen e, el in o me Tindemans se encuen a con una inno ación ins i ucional p eexis en e. De hecho, con ie e el Consejo Eu opeo en el ó gano undamen al, pues o que «de e mina la o ien a- ción gene al cohe en e dimanan e de una isión global de los p oblemas, que es el da o p e io indispensable pa a la búsqueda de una polí ica común» (19). Pa a ello, sus componen es pond án al se icio de la Comunidad la au o idad de que disponen en el plano nacional, pe mi iendo una p og esión dinámica de la cons ucción eu opea. Al obje o de da e icacia a su papel ins i ucional, el Consejo Eu opeo debe á «indica siemp e la ins i ución u ó gano enca gado de la ejecución de la decisión po él adop ada», y asimismo, en caso necesa io, «plazos de ejecución» (20). Se quie e e iden emen e e i a con ello que la eje- ción se diluya en e posibles ins ancias inde e minadas o se dila e indebida- men e. El Consejo (de minis os), po su pa e, hab á de sup imi po de p on o «la dis inción en e las euniones minis e iales consag adas a la coope ación polí ica y las euniones del Consejo». Además, es imp escindible e o za su capacidad de decisión, cuyas ca encias han sido an as eces denunciadas, en pa icula po el Pa lamen o Eu opeo (21). Aho a bien, condición esencial (nos- o os di íamos sine qua non) pa a esol e es e pun o es que «el ecu so al o o mayo i a io en el seno del Consejo» se con ie a en p ác ica co ien e en el ámbi o comuni a io» (22). Es p eciso ene en cuen a que en es e impo - an e aspec o de la ida comuni a ia, ue la insis encia del gene al De Gaulle en su hos ilidad a odo elemen o de sup anacionalidad (c isis de la «silla acía» de la segunda mi ad de 1965) la que impuso inalmen e el abandono del p inci- pio mayo i a io p e is o en los T a ados sob e la base (en a as de una mayo elación con el peso e ec i o de los dis in os Es ados miemb os) de una ade- cuada ponde ación de los o os espec i os. Es e abandono ue consag ado po el Acue do de Luxembu go de 21 de ene o de 1966, y ha ans o mado inalmen e el Consejo, quié ase o no, en un cong eso diplomá ico que una pe so- nalidad polí ica alemana compa ó, po su ni el de lo que cab ía llama diplomacia clásica, con el de Viena (acaso —añadimos noso os— con el adi amen o aquí de los ma a ones noc u nos de los ines de año en ho as que en los iempos de Me e cich p e e ían dedica al baile de salón y a la plá ica mundana). Lo que (18) Loe. cl ., pág. 30. (19) Ibid., pág. 31. (20) Ib d., pág. 32. (21J Véanse úl imamen e las p egun as o ales al espec o de los dipu ados socialis as seño- es B oekz (nee landés), Beh end (alemán) y Espe sen (danés) en la sesión del 10 de ma zo úl imo. En su espues a, el seño Tho n, p esiden e en eje cicio del Consejo, señaló con azón que con ecuencia las decisiones dependían de la egla de la unanimidad (a la que nos e e i- mos a con inuación) (Bull. CE, 31-1976. núm. 2.046). (22) Loe. ci ., pág. 32. 305 ANTONIO TRUYOL Y SERRA el in o me Tindemans p opugna es, sencillamen e, la uel a a la le a y al espí- i u de los T a ados, cuyos au o es, homb es polí icos al in y al cabo y no homb es de gabine e o iluminados, c eye on iable el o o mayo i a io, an o más cuan o que se da ía po lo gene al sob e p opues as de la Comisión, cuya ocación comuni a ia es su ca ac e ís ica p ime a. El in o me, po analogía, ex iende po o a pa e la p ác ica del p incipio mayo i a io a la coope ación polí ica de los Nue e cuando és os se han com- p ome ido a una polí ica común, si bien lo hace en una o ma más ma izada —«la opinión mino i a ia debe, en es os sec o es p ecisos, adhe i se (se allie ) a los pun os de is a de la mayo ía al é mino de los deba es»— (23). Es impo an e señala que en o o luga el in o me aplica la misma egla a las decisiones del Consejo Eu opeo, con lo que es imamos (dada la na u aleza de és e, la al a de una egulación o mal po lo que a es e pun o espec a, y que se e ie e nada menos que a la polí ica ex e io común po eni ) enco- miable alo a la ez in elec ual y polí ico. No que emos deja de ecoge sus palab as, an i mes como mesu adas: «La di e encia esencial en e la coo di- nación de las polí icas, al y como se p ac ica ac ualmen e, y la polí ica ex e io común, que ca ac e iza la Unión, no eside en el p ocedimien o u ilizado o la ins i ución compe en e. Consis e en la obligación de llega a un pun o de is a común. Los Es ados se comp ome en a de ini las g andes o ien aciones de su polí ica en el seno del Consejo Eu opeo. Sob e es a base, el Consejo iene la obligación de llega a una decisión común sob e los pun os pa icula es. Lo cual implica e iden emen e que las endencias mino i a ias deben adhe i se (se allie ) a los pun os de is a de la mayo ía al é mino de los deba es» (24). Vol iendo al Consejo, un pun o que pa ece de meno en idad, pe o que no deja de eje ce un impac o sob e la con inuidad de su labo , exige una modi i- cación del T a ado de Roma: es el ela i o a la du ación de la p esidencia del Consejo, y po ía de consecuencia de la del Consejo Eu opeo, ac ualmen e de seis meses, y que debe ía ija se en un año (25). Lo más llama i o del in o me Tindemans en el plano ins i ucional es indu- dablemen e lo que p opugna en elación con la Comisión y la coo dinación de su ac i idad con la de los demás ó ganos de la Comunidad. En p ime luga es ima que la Comisión ha de asumi la pleni ud del papel que los T a ados le a ibuye on, y que con el iempo, como es no o io ( ambién desde la mencionada c isis de la «silla acía» de 1965, cuya segunda mo i ación ue la oposición del gene al De Gaulle a la in e p e ación amplia de los pode es de la Comisión po su p esiden e, Wal e Halls ein), se han ido e osionando en bene icio del Consejo. Consis ía es e papel en in e eni en la de inición de las polí icas comunes median e las p opues as que some e al Consejo. Pe o el in o me pide algo más pa a ella: una «la i ud de acción, en el ma co de las polí icas de inidas en común, que le pe mi a apo a su dinamismo p opio a la (23) Ibid., ibid. (24) ibid., págs. 15-16. (25) Ibid., pág. 32. 306 INFORME TINDEMANS ealización de la Unión Eu opea» (26). Es a posición ecue da la que enía la Al a Au o idad de la Comunidad Eu opea del Ca bón y del Ace o, y el in o me añade a dicha e ocación es as palab as, cuya signi icación esul a e iden e: «Hay que inspi a se en es e ejemplo». No se puede ol e con mayo disc eción, sin menciona la, a la concepción sup anacional que e ec i amen e inspi ó la c ea- ción de la p ime a de las comunidades eu opeas y que no menos e ec i amen e se encogió en las dos que siguie on (ya el cambio de denominación de las espec i as ins ancias comuni a ias —Al a Au o idad en un caso, Comisión en o o— es un s mbolo). En el ma co de los T a ados igen es, cabe desde aho a ecu i en mayo medida al a ículo 155 del T a ado de la Comunidad Econó- mica Eu opea, que p e é el o o gamien o a la Comisión de compe encias pa a la ejecución y la ges ión de las polí icas comunes en el ámbi o comuni a io. Pe o la consecuencia más des acada del papel asignado a la Comisión, a la luz del que co espondie a a la Al a Au o idad, se pe ila en una p opues a de g an alcance, que exige una modi icación de los T a ados. El in pe seguido es el de e o za la cohesión de la Comisión. El P esiden e de la Comisión hab ía de se designado po el Consejo Eu opeo y, una ez designado, se con- i mado po el Pa lamen o, después de p esen a le una decla ación. Luego, el p opio p esiden e elegi ía a los demás miemb os de la Comisión, eniendo en cuen a su dis ibución po nacionalidades (27). ¿Qué pensa de es a inno ación ins i ucional? En el luga an es mencionado u imos ocasión de o mula nues o pa ece en los siguien es é minos: «Si conside amos que la Comisión puede ya e se obligada a dimi i como conse- cuencia de una moción de censu a de la Asamblea, el nue o p ocedimien o de ins i ución de la Comisión da ía, e iden emen e, a la Comunidad un ca ác e más pa lamen a io. Pe o subsis i ía la ambigüedad que se ins au ó en la Comu- nidad Económica Eu opea y en la Comunidad Eu opea de la Ene gía A ómica, po cuan o esponde an e el Pa lamen o Eu opeo el ó gano que ya no iene el pode e ec i o, mien as queda sus aído al con ol pa lamen a io, a ni el comuni a io, el Consejo. El mecanismo de esponsabilidad an e el Pa lamen o e a más lógico en el caso de la Al a Au o idad de la Comunidad Eu opsa del Ca bón y del Ace o, dado el papel que en la misma desempeñaba. En ealidad, los «pad es» de Eu opa eían en la Al a Au o idad el núcleo de un u u o gobie no eu opeo. En la óp ica del in o me Tindemans, es e papel a asignado al Consejo Eu opeo. Sea de ello lo que ue e, el p oblema de la esponsabilidad a ni el comuni a io del Consejo y del Consejo Eu opeo (cuyas a ibuciones escapan al con ol de los Pa lamen os nacionales) an e el Pa lamen o Eu opeo es, de ca a al u u o, uno de los más impo an es del de echo cons i ucional de la Comunidad Eu opea» (28). Dada su na u aleza, el T ibunal de Jus icia de la Comunidad queda á menos a ec ado po la ins au ación de la Unión Eu opea. El in o me Tindemans pide que enga «en los nue os ámbi os cubie os po la Unión» pode es idén icos (26) Ibid., pág. 33. (27J ibid., ibld. (28) Re . Esp. de De . In ., año ci ado en la no a 1, paga. 96-97. 307 ANTONIO TRUYOL Y SERRA a los ac uales. Pe o en consonancia con la p eocupación del p ime minis o belga, exp esado en o os luga es de su in o me, po que ia Unión Eu opea sea una au én ica Eu opa de los ciudadanos, po que és os se sien an solida ios con ella en su ida co idiana, su ge la demanda de que los pa icula es puedan «in oduci un ecu so di ec o an e el T ibunal de Jus icia con a un ac o eali- zado po una de las ins i uciones de la Unión que iolase sus de echos unda- men ales» (29). Po úl imo, la complejidad del p oceso de decisión y ejecución, que, como ya hemos señalado, es uno de los pun os débiles de la ac ual Comunidad Eu opea, induce al au o del in o me a eclama , con ca ác e p io i a io (po a a se de un p incipio a su juicio esencial pa a la ins au ación de la Unión Eu opea), el p incipio de la delegación del pode de ejecución, el cual debe con e i se en « egla gene al» (30). Ello concue da con lo que dijo an es ace ca de la ijación p ecep i a po el Consejo Eu opeo de las ins ancias ejecu o as y de e en uales plazos de ejecución. El p ime minis o belga, en cuan o p o agonis a de la ac i- idad comuni a ia al más al o ni el, es aba especialmen e sensibilizado an e la si uación impe an e al espec o de pesadez y len i ud, cuando no de a asco, en no pocos asun os. El p opio au o del in o me condensa lo que cab ía llama su p og ama básico con palab as que no nos esis imos a deja de ep oduci , pues esumen a la mane a de una in e p e ación au én ica cuan o se ha expues o ocan e a lo ins i ucional en el ho izon e de la p oyec ada Unión Eu opea: «La alo iza- ción del papel del Consejo Eu opeo y del Pa lamen o, la gene alización de meca- nismos mayo i anos y la coo dinación de las ac i idades del Consejo, el inc e- men o de la in luencia y de la cohesión de la Comisión, la delegación del pode de ejecución, son medidas esenciales que deben se adop adas sin demo a pa a pone en ma cha la Unión Eu opea» (31). A nues o juicio, la imp esión que se desp ende de una mi ada de conjun o al in o me* Tindemans es el ealismo —un ealismo que e a lógico espe a de un es adis a en unciones y esponsable—. Ello no ha impedido que algunos le hayan ildado de i demasiado lejos. Una y o a ase e ación se aplican no menos al aspec o ins i ucional que aquí nos in e esa que a los o os. Sea de ello lo que ue e, el hecho saludable es que el in o me Tindemans ha enido la i ua- lidad de eanima la discusión en o no a la idea de Eu opa, que en los úl imos años de c isis comuni a ia se había, indudablemen e, ale a gado. Po que el in o - me Tindemans, al p esen a se como una « isión global» de la Eu opa unida en ges ación, plan ea implíci a o explíci amen e el p oblema de la in eg ación eu opea en su aíz. Que ello es así lo mues a po lo demás el hecho de que algunas de sus p opues as no son o iginales (especialmen e la ela i a a la elec- ción del Pa lamen o Eu opeo po su agio uni e sal di ec o), sino que esponden a p eocupaciones gene almen e sen idas o a inicia i as an e io men e lanzadas, que él ecoge, inco po ándolas o gánicamen e a su isión global y dándoles (29) Loe. ci ., pág. 33. (30) Ibíd., pág. 34. (31) Ibíd., pág. 35. 308 INFORME TINDEMANS de es a sue e un sen ido más cohe en e, jun o a o as p opues as o iginales. No ol idemos que su in o me se p esen a como de sín esis en elación con lo que de la Unión Eu opea espe a la opinión pública de enidamen e consul ada. II. LAS REACCIONES DE LAS FUERZAS POLÍTICAS Y EUROPEISTAS Po odo lo dicho, las eacciones, indi iduales o de g upos polí icos, an e el in o me Tindemans han sido muy di e sas y e lejan las dis in as posiciones de p incipio espec o de la Comunidad Eu opea y su papel en el mundo. Deja e- mos a un lado las que a añen a o os aspec os, en pa icula el ela i o a una di e en e elocidad del p og eso in eg a i o, a una «Eu opa di e enciada» en unción de la dis in a capacidad comuni a ia de los Es ados miemb os, inspi- ada en una suge encia del an iguo cancille alemán Willy B and (32). En cuan o a las eacciones que han p o ocado las cues iones ins i ucionales, es de ad e i que las que ienen po obje o la uel a al p incipio mayo i a io como egla, p e is o en el T a ado de Roma y p ác icamen e de ogado po el Acue do de Luxembu go de ene o de 1966, según señalamos, han sido meno es que las e e en es a la elección del Pa lamen o Eu opeo po su agio uni e sal di ec o y sus implicaciones. Ello se debe, sin duda, al con encimien o de que la implan ación de aquel p incipio es ha o p oblemá ica en el momen o ac ual, mien as la segunda es á a la is a, después de la decisión de la Con e encia en la «cumb e» de Pa ís del 10 de diciemb e de 1972, con i mada po la del Consejo Eu opeo de Roma del 2 de diciemb e de 1975, y que dicha elección se lle e a cabo en 1978 y p ecisamen e en un pe íodo comp endido en e mayo y junio. También ha dado luga a a dua discusión la cues ión del inc emen o de los pode es del Pa lamen o Eu opeo. Es a, sin es a en eo ía en elación de in e - dependencia con aquélla, lo es á, sin emba go, de hecho. A nadie se le ocul a que un Pa lamen o elegido po su agio uni e sal end á un peso mayo que el que p oceda de una eLección de segundo g ado como el ac ual de la Comunidad Eu opea. En el in o me Tindemans, la cosa esul a cla a y la elección po su agio uni e sal a unida a la p opues a de amplia los pode es del Pa lamen o y de modi ica incluso, pa a ello, los T a ados igen es. Sin emba go, no han al ado quienes se a anan po man ene sepa adas ambas cues iones, acep ando el nue o p ocedimien o de elección y no, po lo menos po aho a, el aumen o de pode es del Pa lamen o. Aho a bien, la elección del Pa lamen o Eu opeo po su agio uni e sal di ec o supone la solución p e ia de cues iones que bajo una apa iencia écnica y en cie o modo secunda ia iene implicaciones polí icas: nos e e imos al modo de elección (mayo i a io, de una o dos uel as, p opo cional, e c.) y a la dis i- bución de los escaños en e los Es ados miemb os según un c i e io equi a i o (32) La p opues a de Tindemans en Suppl. CE, 1-1976, ci ., pág. 21. Es la que ha susci ado más con adicciones, especialmen e en el Reino Unido y en I alia. 309 ANTONIO TRUYOL Y SERRA b os pa a su a i icación (pun o II, 1). También «con iene, du an e es e pe íodo, p osegui con esolución la aplicación de las disposiciones de los T a ados exis- en es que sólo hayan ecibido has a la echa una ejecución pa cial» (pun o II, 3). Pide asimismo el Cong eso al Consejo «que adop e an es del e ano de 1976 las medidas p opues as an o en lo que concie ne la uel a al o o mayo i a io cuan o los p ocedimien os ela i os al modo de designación de la Comisión, al inc emen o de sus pode es y a la ampliación de la compe encia del Pa lamen o Eu opeo» (pun o II, 5). La Comisión, po su pa e, hab á de some e en el plazo de es meses al Consejo de la Comunidad y al Consejo Eu opeo «p opues as p ecisas en cuan o a las delegaciones de pode que pueden y deben se le concedidas» (ibid.). Como bien puede e se, ello equi ale a la aducción pu a y simple a los hechos de las suge encias del in o me Tindemans en cuan o quehace de la p ime a ase. Una ez elegido el Pa lamen o Eu opeo, en 1978, las ins i uciones comuni a ias (Pa lamen o elegido, Consejo, Comisión) hab án de emp ende , a pa i del o oño, «el es udio en común y la de e minación de las modi icaciones a in oduci con es e in en las ins i uciones de la Comuni- dad y oma una decisión ace ca de la e isión de los T a ados que ellas impliquen» (pun o III, 1). Pe o incluso an es de que inalice es e es udio global, con end á, bajo el con ol del Pa lamen o, « ealiza la ans o mación y la amplia- ción de los pode es de la Comisión inspi ándose en las a ibuciones econocidas a la Al a Au o idad po el T a ado de Ha CECA.», y «se impone que en odos los ámbi os la compe encia comuni a ia p edomine cla amen e sob e la coope- ación in e gube namen al» (pun o III, 2). No deja de comp oba el Cong eso que a ias Con e encias en la «cumb e», y especialmen e la de Pa ís de diciemb e de 1974, o mula on ya (como e emos luego) «loables in enciones» en cuan o al o o mayo i a io y a los pode es de la Comisión, pe o comp ueba ambién que no u ie on e ec o, añadiendo que « ales demo as (a e moiemen s) no son ya acep ables en los iempos que co en», po lo que «se ía in ole able que el in o me Tindemans ecibie a el mismo a o» (pun o IV). Y po ello eclama el Cong eso de Eu opa que la cons ucción de la Unión Eu opea igu e «de mane a pe manen e» en la o den del día de « odas las au o idades eu opeas in e esadas» (ibíd.). En su pun o inal (V), in i a al Mo imien o Eu opeo a inicia sin más «una amplia campaña cí ica des inada a que los elec o es eu opeos omen conciencia de la dimensión comuni a ia de muchos de sus p oblemas i ales, así como de la necesidad de i a las u nas en 1978 pa a la elección del Pa lamen o Eu opeo» (45). Es e llamamien o pa ece especialmen e opo uno po cuan o se ha dicho an es; a sabe : que la elección del Pa lamen o Eu opeo po su agio uni e sal di ec o pe mi i á discu i los p oblemas nacionales y eu opeos desde la pe s- pec i a eu opea. Es un hecho que, sal o momen os excepcionales (gue a de (45) Debo la comunicación del ex o a la amabilidad del p o eso D. Iñigo Ca e o La aillade, que asis ió al Cong eso. Como da o impo an e de la Decla ación cabe des aca , jun o a la mencionada desap obación de la «Eu opa de dos elocidades» (pun o II, 3), el apoyo (con el o o en con a de los b i ánicos) a las medidas encaminadas a la uni icación de la polí ica ex e io y de la de ensa, con la pe ición de que la polí ica de de ensa se coloque bajo el con ol del Pa lamen o Eu opeo (pun o II, 2). 316 INFORME TINDEMANS A gelia pa a F ancia, Os poli ik pa a Alemania], los obje i os in e nacionales, sin exclui los eu opeos, no suelen ocupa el p ime plano en las p eocupaciones de los elec o es ni en las de los pa idos que a an de a aé selos, cuando no ocu e (hecho más g a e oda ía] que dichos obje i os se in oluc en con o os pu amen e in e nos que los de o man o no les dejan e en su genuina dimen- sión. En la elección de un Pa lamen o Eu opeo la pe spec i a eu opea acaba á, en cambio, eme giendo como al e iluminando la de sus Es ados miemb os en pa icula . III. LA DISCUSIÓN Y REALIZACIÓN EN LAS INSTANCIAS COMUNITARIAS Documen o o icial elabo ado po enca go de uno de los ó ganos sup emos de la Comunidad, en odo caso del que dispone del mayo pode , el in o me Tindemans ha de se conside ado po úl imo en el ma co ins i ucional mismo cuya e o ma p opugna. ¿Cuáles han sido has a la echa las epe cusiones del mismo en la ida de la Comunidad, y cuáles son sus pe spec i as inmedia as en el aspec o ins i ucional, que es el que aquí nos in e esa? Ya hemos apun ado que pa a las ins i uciones de la Comunidad, empezando po el Pa lamen o Eu opeo, ha alcanzado ca ác e p io i a io la cues ión de la dis ibución de los escaños del Pa lamen o Eu opeo en e los Es ados miemb os, conexa con la del aumen o del núme o de escaños. Es e iden e que el núme o ac ual (el ijado en los T a ados en su día) es insu icien e po las azones an e io men e aducidas. Es e iden e ambién que la ep esen ación ponde ada que sigue en igo a o ece a los Es ados más pequeños de la Comunidad. A es e espec o es p eciso ene en cuen a que, al no habe dos cáma as en la Comunidad, y al no se és a (quisié amos añadi « oda ía» cual p o esión de e ede alis a] un Es ado ede al, la ac ual Asamblea de la Comunidad ha de ep e- sen a a la ez a los pueblos y a los Es ados de la misma. El desni el en e la ponde ación ijada en los T a ados y la p opo cionalidad es ic a en unción de las ci as espec i as de población de unos y o os Es ados miemb os end á an o mayo alcance cuan o mayo sea el g ado de in eg ación sup anacional de la Comunidad y en consecuencia el pode e ec i o del Pa lamen o. Ello explica po qué la cues ión del núme o de ep esen an es de los dis in os pueblos y de su dis ibución en e ellos se ha agudizado en los úl imos iempos. El p esiden e Gisca d d'Es aing sub ayó en alguna ocasión, en elación con la insis encia de los Gobie nos del Benelux en a o de la ápida elección del Pa lamen o Eu opeo po su agio uni e sal di ec o, que és a end ía como co o- la io un eajus e en la dis ibución de los escaños en el sen ido de una p opo - cionalidad mayo . Y hace muy poco, el minis o de Asun os Ex e io es d.s los Países Bajos, S . Max an de S oel, decla aba en Pa ís que su Gobie no no acep a ía la p opo cionalidad es ic a has a que la in eg ación de la Comunidad no haya llegado a su é mino. An es de segui el a amien o de es a cues ión en el seno de los ó ganos comuni a ios in e esados, eamos b e emen e la ac i ud de és os an e las o as 317 ANTONIO TRUYOL Y SERRA p opues as del in o me Tindemans que ya es aban o muladas o lo aban «en el ambien e» y que és e ecogió, inse ándolas en su p oyec o de conjun o de ca a a la ins au ación de la Unión Eu opea. Las p opues as ela i as a la agilización de los p ocesos de decisión, a los pode es de la Comisión y a la uel a al p incipio mayo i a io en el seno del Consejo, enían po así deci ca ác e « adicional» desde que el uncionamien o de la Comunidad había e elado sus de iciencias. Pe o no puede deci se que ecibie an una espues a e ec i a. Se había hecho eco de ellas especialmen e la Con e encia de Pa ís de diciemb e de 1974, que el S . Gisca d d'Es aing de inie a como «la úl ima cum- b e y el p ime Consejo Eu opeo». Así, el pun o VI del comunicado inal, del 10 de diciemb e (46), es ablece que «pa a mejo a el uncionamien o del Consejo de la Comunidad, es iman [los Je es de Gobie no de los Nue e y sus minis os de Asun os Ex e io es, así como el p esiden e de la Comisión] que es con enien e enuncia a la p ác ica que consis e en subo dina el acue do sob e cualquie cues ión al consen i- mien o unánime de los Es ados miemb os, sea cual ue e su pos u a espec i a en lo conce nien e a las conclusiones a que se llegó en Luxembu go el 28 de ene o de 1966». Aho a bien, ello equi ale simplemen e a deci que no hay que abusa del e o y exigi la unanimidad pa a «cualquie cues ión», ya que sólo cabe (según el mencionado Acue do de Luxembu go) espec o de los .asun os «muy impo an es». Se supe a poco la si uación c eada po dicho Acue do, pues p ecisamen e la cues ión se agudiza en ales asun os. Po que ¿cuál es el c i e io y quién puede álidamen e aplica lo pa a de ini un asun o como «muy impo an e»? En cuan o a la Comisión, dice el pun o VIII que «con ienen en el in e és de u iliza las disposiciones del T a ado de Roma en i ud de las cuales se pueden con e i a la Comisión las acul ades de ejecución y de ges ión de i- adas de los eglamen os comuni a ios». Es és a, pues, o a mejo a ins i ucional que no implica modi icación de los a ados y que ya an es del in o me Tinde- mans se con empla a, sin que se haya ealmen e explo ado. Lo más impo an e en la ma e ia, y que ha enido ope a i idad an es y des- pués del in o me Tindemans, se ecoge en el pun o XII, ela i o al Pa lamen o, el nue o modo de designación de sus miemb os y sus nue os pode es. El ex o es impo an e, po que mues a que el p incipio de un inc emen o de pode- es del Pa lamen o Eu opeo, más allá del ni el ya alcanzado en el plano p esu- pues a io, ha sido ya admi ido exp esamen e (cosa que, según hemos is o, igno an muchos ad e sa ios de la sup anacionalidad) po la ins ancia más al a de la Comunidad. A eno del p ime apa ado de es e pun o XII, «los Je es de Gobie no han comp obado que el obje i o ijado po el T a ado, de elección de la Asamblea po su agio uni e sal, debe ía ealiza se lo an es posible. A es e espec o, espe an con in e és las p opues as de la Asamblea, sob e las que desean que (46) T aducción cas ellana del documen o en Comunidad Eu opea, núme o de ene o de 1975, páginas 1 y ss., que u ilizamos en las ci as. i 318 INFORME TINDEMANS el Consejo decida en 1976. En al caso, la elección po su agio uni e sal di ec o debe ía ene luga a pa i de 1978» (47). Según el segundo apa ado, «al halla se la Asamblea in eg ada po ep esen an es de los pueblos de los Es a- dos unidos en la Comunidad, esul a necesa io que cada pueblo se halle ep e- sen ado de modo adecuado». El e ce o econoce el papel de la p opia Asamblea en el p oceso de in eg ación, indicando: «La Asamblea se halla asociada al desa ollo de la cons ucción eu opea. Los Je es de Gobie no no deja án de oma en conside ación los c i e ios que le pidie on que expusie an al espec o en oc ub e de 1972.» Po úl imo, el apa ado cua o anuncia que «se amplia án las acul ades de la Asamblea, en pa icula median e el o o gamien o de cie os pode es en el p oceso legisla i o de las Comunidades». Las , bu no leas , el documen o en cues ión « elanza» (si se nos pe mi e la exp esión) la idea de la Unión Eu opea, con la impo an e a i mación del pun o XIII, según la cual «los Je es de Gobie no comp ueban que el p oceso de ans o mación del conjun o de las elaciones en e los Es ados miemb os, de con o midad con los acue dos que se oma on en Pa ís en 1972, ha dado comienzo ya y se hallan de e minados a ealiza nue os p og esos en al sen- ido» (las neg i as son nues as), y po ello, «en dicha pe spec i a, es iman que esul a opo uno que los Nue e lleguen a un acue do lo an es posible sob e una concepción global de la Unión Eu opea», con i mando sus an e io es pe iciones de in o mes a las ins i uciones de la Comunidad y encomendando al seño Tindemans el «in o me de sín esis» cuyos aspec os ins i ucionales comen- amos. Como e a de espe a , el Pa lamen o Eu opeo no se hizo oga en cuan o a cele idad pa a p esen a las p opues as que los Je es de Es ado o de Gobie no le pidie an en 1972. En ealidad, hacía años, en 1960, la Asamblea había elabo- ado ya un p oyec o de con enio sob e la elección de sus miemb os po su a- gio uni e sal di ec o, el llamado p oyec o Dehousse (48), pe o su discusión po el Consejo se había ido demo ando siemp e. Aho a ap obó o o cuyo ponen e ue el socialis a nee landés S . Shel o Pa ijn, el 14 de diciemb e de 1974, o sea, menos de dos semanas después de la eunión en la «cumb e» a que acabamos de e e i nos. Es e p oyec o ha se ido de base, como p e eía el comunicado de la Con e encia de p ime os minis os, a las discusiones en el seno del Consejo Eu opeo, si bien han su gido o as p opues as en elación con el núme o (47) En elación con es a decisión, el pun o 12 Incluye, al inal, una decla ación b i ánica y o a danesa que con ienen ambas una ese a. Dice la p ime a: «El p ime minis o b i ánico ha decla ado que su Gobie no no deseaba impedi a los Gobie nos de los o os ocho Es ados miemb os que p og esen po el camino de la elección de la Asamblea po su agio uni e sal. Po su pa e, el Gobie no b i ánico no puede oma posición sob e la p opues a en cues ión an es de que se haya e minado el p oceso de enegociación y de que se hayan some ido los esul- ados de la misma a la ap obación del pueblo b i ánico.» Después de celeb ado el e e éndum en cues ión, la ese a b i ánica sólo subsis e en cuan o a la posibilidad de cumpli el plazo de 1978. La decla ación danesa ambién se e e ia (y sigue e i iéndose) a la echa: «La delega- ción danesa no puede, en la ase ac ual, comp ome e se a Ins au a la elección po su agio uni e sal en 1978.» (48) Véanse las disposiciones p incipales del mismo en nues o lib o La In eg ación eu opea. Idea y ealidad, nue a ed. e is., Ed. Tecnos, Mad id, 1972, docum. núm. XXV, págs. 149-153. 319 ANTONIO TRUYOL Y SERRA de los ep esen an es asignados a los espec i os pueblos y Es ados de la Comunidad. El p oyec o de con enio del Pa lamen o pa e de es c i e ios undamen a- les: un epa o an p opo cional como sea posible; que ningún país enga menos escaños que en el Pa lamen o ac ual; que el Pa lamen o pueda segui uncio- nando no malmen e. Con a eglo a los mismos, p e é una Asamblea de 355 miemb os ( eco demos que la ac ual iene 198), dis ibuidos como sigue: Ale- mania Fede al, 71; Reino Unido, 67; I alia, 66; F ancia, 65; Países Bajos, 27; Bélgica, 23; Dinama ca, 17; I landa, 13; Luxembu go, 6 (los mismos que aho a). Jun o al p oyec o de] Pa lamen o, hubo un p oyec o ancés, un p oyec o i landés y un p oyec o i aliano. El ancés p opugna un núme o de ep esen an es de 284, dis ibuidos así: Alemania Fede al, 65; Reino Unido, 59; I alia, 58; F ancia, 55; Países Bajos, 17; Bélgica, 13; Dinama ca, 8; I landa, 6; Luxembu go, 3. Es, sin duda, el más p opo cional, pe o iene el incon enien e de que supond ía una pé dida de escaños, en elación con el Pa lamen o ac ual, pa a Luxembu go (3), I landa (4), Dinama ca (2) y Bélgica (1), en con a del p ime o de los c i e ios que inspi an el p oyec o del Pa lamen o. La p opues a i aliana man iene los seis escaños de Luxembu go, dis ibuyendo los demás de la siguien e mane a, po o den de más a menos: Alemania Fede al, 74; Reino Unido, 68; I alia, 67; F an- cia, 64; Países Bajos, 26; Bélgica, 22; Dinama ca, 18; I landa, 16. El conjun o da 361 miemb os. Se ap oxima en ealidad mucho al p oyec o de con enio del Pa lamen o. Po su pa e, la p opues a i landesa amplía el núme o o al has a 384, al obje o de pe mi i inc emen a la ep esen ación de Luxembu go, llegando a es as ci as: Alemania Fede al, 74; Reino Unido, 70; I alia, 69; F ancia, 68; Países Bajos, 30; Bélgica, 26; Dinama ca, 20; I landa, 18; Luxembu go, 9. No se e la en aja que pueda ene el inc emen o de los escaños del G an Ducado, a no se que se busque, median e los co espondien es aumen os de los demás Es ados miemb os, inc emen a ambién el núme o o al de escaños. Si bien el añ' cu o 138 del T a ado de Roma sob e la C.E.E. p e eía pa a la elección de la Asamblea un sis ema elec o al uni o me en los dis in os Es ados miemb os, el p oyec o Pa ijn deja la esolución de la cues ión pa a después de la p ime a elección de 1978, como a ea p opia del nue o Pa lamen o elegido. Es sabido que el sis ema elec o al uni o me si ió de p e ex o pa a echaza o demo a la ap obación del an e io p oyec o de con enio po pa e de los ad e sa ios de la elección po su agio di ec o. Aho a, an o el Pa lamen o como el Consejo de la Comunidad han c eído p e e ible que cada Es ado miemb o lle e a cabo las p ime as elecciones según el sis ema que es ime p e e ible. E ec i amen e, la insis encia en el acue do p e io en un pun o an di ícil, po el peso de adiciones elec o ales an di e sas como a eces a aigadas, e a- sa ía más allá de lo con enien e la p ime a elección, sob e cuyo p incipio p eci- samen e exis e un consen imien o unánime. La p ime a eunión del Consejo Eu opeo p opiamen e dicho (Dublín, 10-11 de ma zo de 1975) se había ocupado esencialmen e de zanja la cues ión de la llamada « enegociación» con el Reino Unidd y asun os económicos y ela i os a ma e ias p imas. La eunión de Roma (1-2 de diciemb e de 1975), poco an e- 320 INFORME TINDEMANS io a la comunicación al Consejo Eu opeo del in o me Tindemans, dedicó pa e de sus delibe aciones a la elección del Pa lamen o Eu opeo. Las decisiones al espec o enlazan con el comunicado de Pa ís de diciemb e de 1974. Po de p on o, se p ecisó la echa, aco dándose que la elección del Pa lamen o Eu opeo « end á luga en una echa única en el cu so del pe íodo comp endido en e mayo y junio de 1978». Se p ecisó ambién la si uación del Reino Unido y de Dinama ca en es e pun o: «El Es ado que en es a echa no pudie a p ocede a la elección di ec a, pod á designa sus ep esen an es en e los miemb os elegidos de su p opia Asamblea nacional»; lo cual quie e deci que, po es a ez, segui ía some ido al sis ema ac ual (49). Po úl imo, «el Consejo Eu opeo enca gó al Consejo la con inuación del examen de los p oblemas en suspenso y la p esen ación de un in o me que pe mi a la edacción de ini i a del con- enio sob e la elección del Pa lamen o Eu opeo du an e el p óximo Consejo Eu opeo» (50). Dado ya a la publicidad, en ene o de 1976, el in o me Tindemans, y después de la oma de posición decididamen e a o able del Cong eso de Eu opa en eb e o, la p ime a sesión plena ia del Pa lamen o Eu opeo en Es asbu go, del 8 al 12 de ma zo, dio luga a que és e ins ase, en una Resolución del día 11, al Consejo Eu opeo a que omase una decisión de ini i a en elación con la * elección del Pa lamen o Eu opeo po su agio uni e sal di ec o en su p óxima eunión, p e is a en Luxembu go pa a el 1 y 2 de ab il, sob e la base del p o- yec o de con enio del Pa lamen o. El S . Pa ijn, ponen e de la Comisión Polí ica pa a es e p oyec o de con enio, decla ó que en sus con ac os con el Consejo, el Pa lamen o dejó en ende que pod ía acep a cualquie solución con o me a los c i e ios de base del p oyec o y que p e iese un núme o de miemb os en e 300 y 400 (51). Tan o el p oyec o de con enio del Pa lamen o como los p oyec os i landés e i aliano (a di e encia del ancés, como hemos is o) en aban en es e ma gen. El libe al lo d Gladwyn puso en gua dia con a la en ación de elabo a un nue o p oyec o, pues ello equi ald ía a demo a la elección di ec a has a las calendas g iegas. El S . Sand i, comunis a i aliano que hablaba en nomb e de los comunis as de su país y no de su g upo, se p onunció en p incipio po la elección po su agio uni e sal di ec o, aunque ad i iendo que no debe e se en ella una panacea y sí una e apa en la lucha po una democ a ización comple a. Pues os po el S . Felle maie , socialis a alemán, en el ance de p onuncia se an e el Pa lamen o Eu opeo sob e el pa - icula , los comunis as anceses, po medio de la S a. Gou mann, decla a on (49) Se indica, en e ec o: =EI Consejo omó no a de la decla ación del seño Wilson, p ime minis o b i ánico, según la cual el Gobie no de su país necesi a un plazo suplemen a io pa a p ocede a elecciones en el plano In e io an es de oma de ini i amen e posición espec o a la echa ijada, asi como de las condiciones p esen adas po el p ime minis o de Dinama ca, seño Jo gensen, en lo que se e ie e a las elecciones di ec as del Pa lamen o Eu opeo, en dicho país.» (50) Tex o en cas ellano del «Suma io de las conclusiones, de dicho Consejo Eu opeo, en Bol. CE, 11-1975. pun o 1.104. (51) Bu». CE, 3-1976. pun o 2.405 (pág. 81). 321 ANTONIO TRUYOL Y SERRA que su pa ido es a o able a una Eu opa democ á ica e independien e, pe o que es opues o a ins i uciones sup anacionales (52). Es sabido que el Consejo Eu opeo, eunido en Luxembu go el 1 y 2 de ab il, dedicó una buena pa e de sus delibe aciones al p oblema de la elección del , Pa lamen o Eu opeo po su agio uni e sal di ec o. Pe o, con a iamen e a lo que él mismo había p opugnado en su eunión de Roma, no pudo llega a un acue do sob e la dis ibución de los escaños. Lo único que hizo el Consejo Eu opeo en es a eunión, po lo que a añe a nues a ma e ia, ue esol e los demás aspec os meno es. Así, se con ino que la elección end á luga du an e un in de semana, es deci , en e el jue es po la mañana y el domingo po la noche, no debiendo comenza la ape u a de las u nas an es del domingo po la noche. Es a solución se adop ó pa a ene en cuen a las di e en es' adiciones nacionales, po cuan o las elecciones suelen lle a se a cabo los domingos en los países con inen ales y se ealizan adicio- nalmen e los jue es en el Reino Unido. Hubo una sua ización en las ese as b i ánica y danesa, en el sen ido de hace odo lo posible po cumpli el plazo común (53). Y sob e odo, se daba una ela i a sa is acción mo al al Pa lamen o en o den a su denominación. El Consejo Eu opeo aco dó no modi ica la deno- ^pninación que igu a en los T a ados («Asamblea»), con i mando sin emba go el uso co ien e según el cual dicha ins i ución se llama «Pa lamen o». En cuan o a la dis ibución de los escaños, como ninguna de las cua o p opues as en p esencia había conseguido impone se, el S . Gisca d d'Es aing p opuso una ó mula que sólo pa adójicamen e cabe llama «de comp omiso», pues se educía a man ene p o isionalmen e pa a la p ime a elección la ep e- sen ación ac ual y deja que la Asamblea elegida p oponga la ul e io ep esen- ación. Pe o se opusie on a ella el Reino Unido e I alia, po conside a que dicha solución no pe mi i ía, en una elección di ec a, llega a una ep esen ación equilib ada de los pa idos y de los g upos de población (po ej., de los esco- ceses y galeses en el caso del Reino Unido, o de los «pequeños» pa idos laicos en el de I alia). Los Je es de Gobie no, en dicha eunión, la p ime a que celeb aban después de la ecepción del in o me Tindemans, u ie on ambién un cambio de imp e- siones gene al sob e el mismo, dejando los p oblemas de de alle a los Consejos de minis os especializados (Asun os Ex e io es, Economía y Hacienda). Según decla ación de su p esiden e en unciones, S . Tho n, en el Pa lamen o Eu opeo, el in o me ue ap eciado en conjun o po se ealis a, pe o a la ez desemboca en pe spec i as de u u o. Se enca gó a los minis os de Asun os Ex e io es y a (52) lbid., ¡bíd. (pág. 82). (53) El seño Wllson decla ó que el Gobie no b i ánico ha ía odo lo posible pa a que los miemb os del Pa lamen o Eu opeo sean elegidos en la misma echa que los de los demás Es ados miemb os, sin pode de momen o comp ome e se o malmen e. El seño Jo gensen decla ó que pedi ía al Folke ing que a i icase la ijación de la echa de las p ime as elecciones. Sin emba go, el Gobie no danés se ese ó la posibilidad de hace designa en 1978 po el Folke ing a los ep esen an es daneses en el Pa lamen o Eu opeo, quedando en endido que Dinama ca p o- cede á a la elección de sus ep esen an es po su agio di ec o a pa i de la segunda elección (Bull. CE, 4-1976, pun o 2.501). En ealidad, enemos aquí un ejemplo de la «Eu opa de dos elocidades- (que ambién se da de hecho en o os casos, como el mone a io), an c i icada. 322 INFORME TI NDEMANS la Comisión un es udio a ondo del in o me y la p epa ación p opues a de decisiones conc e as cuando no pudiesen oma decisiones di ec amen e. Nin- guna delegación c i icó el in o me, y hubo unanimidad pa a que su examen es é concluido a lo más a da a ines de 1976. El S . Tho n se e i ió conc e amen e a es e espec o a los abajos que hayan de desemboca en una decisión. Añadió incluso que la ó mula p opues a po el S . Tindemans pa a la desig- nación del p óximo p esiden e de la Comisión ue acogida po el Consejo Eu opeo con mucha simpa ía (54). Es ácil imagina el sen imien o de us ación que la al a de acue do p o- dujo en el Pa lamen o Eu opeo y que se mani es ó con con undencia en su sesión plena ia de Luxembu go del 5 al 9 de ab il úl imo. Pa eció especialmen e g a e el hecho de que el Consejo Eu opeo no hubise cumplido un comp omiso que a sí mismo se había impues o en su sesión de Roma. In en ó una de ensa del Consejo Eu opeo su p esiden e en unciones, Gas ón Tho n, que io en la excesi a espe anza pues a en gene al en los encuen os de Je es de Gobie no el p incipal ac o del desengaño expe imen ado, y señaló que el Consejo Eu opeo no es el ó gano de di ección de la Comunidad, po lo que no cabe espe a siemp e y en seguida decisiones de sus delibe aciones. A pesa de ello, los po a oces de los g upos socialis as, demóc a a-c is ianos, libe ales y conse a- do es se unie on, en la acalo ada sesión del día 7, pa a c i ica se e amen e al Consejo Eu opeo, mien as la S a. Gou mann ei e ó la oposición de los comu- nis as anceses a la elección di ec a del Pa lamen o (55]. La sesión desembocó en una Resolución en la que, as lamen a la al a de decisión del Consejo Eu opeo, se exige i memen e que la decisión inal sob e el p oyec o de con e- nio se ome lo an es posible, al obje o de que los Es ados miemb os puedan oma las medidas necesa ias pa a que las elecciones puedan e ec i amen e ene luga en mayo o junio de 1978 (pun o III), se con i ma la posición de que los c i e ios adop ados en el p oyec o de con enio pa a el epa o de los esca- ños siguen álidos y se ins a al Consejo a que base su decisión sob e dichos c i e ios (pun o IV), y se pide que, dado el e aso en que se ha incu ido, el Pa lamen o Eu opeo sea consul ado aho a «en el cu so de las discusiones en el seno del Consejo de minis os, en el ma co del p ocedimien o de conce ación» (pun o V) (56). Como en o as pe ipecias de la ida de la Comunidad Eu opea, la al a de decisión en un caso, aunque esul e espec acula debido a la u gencia y a las expec a i as exis en es, no debe ocul a la con inuidad del p oceso, menos isi- ble pe o eal. Los minis os de Asun os Ex e io es han enido a menudo eunién- dose «in o malmen e» o «p i adamen e», gene almen e en ines de semana, pa a a a de concilia sus pun os de is a di e en es, en el ma co na u almen e más luido de ales encuen os, en e dos euniones o males. Pues bien, cum- pliendo el enca go ecibido del Consejo Eu opeo, en la eunión in o mal del (54) C . Bull. CE, 4-1976, pun os 2.402 y 2.504. (55) Bull. CE, 4-1976, pun o 2.402. El comunis a I aliano seño Fabb ini no se mos ó so - p endido, pues dijo es a con encido desde siemp e de la Incapacidad del Consejo Eu opeo, s bien deplo ó las consecuencias de su al a de decisión en dicho asun o. (56) Ibíd., pun o 2.503. 323 ANTONIO TRUYOL Y SERRA ' cas illo de Senningen (Luxembu go) del 15 de mayo, aco da on dedica en adelan e una pa e de su iempo en cada sesión al es udio del in o me Tinde- mans, con la in ención de llega a decisiones al espec o en el cu so del úl imo imes e del año. Así, empeza on dicho es udio en su eunión o mal de B use- las del 31 de mayo y 1 de junio. Po lo que a añe a la elección del Pa lamen o Eu opeo, que en el ámbi o ins i ucional es la cues ión más ap emian e (pues o que se ha incu ido ya en e aso con espec o a la echa p e is a), se p odujo un p og eso. El segundo p oyec o ancés, si bien no ue acep ado [y e a di ícil que lo ue a, po Jas azones que imos (57)], ha se ido de base pa a la ul e io discusión, al e se mejo ado po dos a ian es, una belga y o a alemana. La a ian e belga añadía al ac ual epa o á o ai (198 escaños) o os 203 escaños, dis ibuidos en p opo ción a las poblaciones de los Es ados miemb os. Ello da ía, po el doble juego del o ai y de la p opo cionalidad, una ep esen ación dis in a pa a cada Es ado miemb o. La a ian e alemana consis ía en duplica la ep esen ación ac ual de cada Es ado miemb o menos la de Luxembu go. El o al de escaños se ía de 390, así dis ibuidos, espec i amen e: Alemania Fede al, Reino Unido, I alia y F ancia, 72; Países Bajos y Bélgica, 28; Dinama ca e I landa, 20; Luxem- bu go, 6 (seguimos el o den de población). Con ella se ol ía a la ep esen a- ción á o ai , con cua o ni eles que ienen en cuen a las p opo ciones no en e los Es ados, sino en e ca ego ías de Es ados (cua o «g andes», luego los Paí- ses Bajos y Bélgica, luego Dinama ca e I landa, y un «pequeño»), desiguales pe o homologables en e sí. A es as a ian es ino a suma se o a, luxembu guesa, en la mencionada eunión de minis os de Asun os Ex e io es de B uselas (58). Es una a ian e de comp omiso, que a nues o juicio iene a mejo a la p opues a alemana, a enuando la sob e ep esen ación ac ual de los Es ados meno es de la Comu- nidad. Sugie e mul iplica po dos la ep esen ación ac ual de los Es ados miem- b os y es a luego seis escaños a cada uno de los pequeños países. Ello da ía luga a una asamblea de 366 miemb os, dis ibuidos de es a mane a: Alemania Fede al, Reino Unido, I alia y F ancia, 72 miemb os; Países Bajos y Bélgica, 22; Dinama ca e I landa, 14; Luxembu go, 6. Una ul e io eunión in o mal de los minis os en Senningen el 12 de junio, pe mi ió augu a una solución de ini i a de la cues ión en la p óxima sesión (57) Pa a una c í ica del p oyec o, éase ambién el incisi o a ículo de Schel o Pa ijn • Quel Pa lemen eu opéen?», en la sección «T lbune In e na ionale» de Le Monde del 1 de junio de 1976, del que ex aemos es as ases: "He aquí es e in e és gene al eu opeo: el nue o Pa lamen o Eu opeo, que se á monocame al, debe ep esen a a la ez los pueblos y los Es ados. [...] Todos es os a gumen os y el buen sen ido hablan en a o de un Pa lamen o Eu opeo de escien os o cua ocien os miemb os con el in de e i a dos escollos: una Asamblea dema- siado nume osa abaja di ícilmen e; una Asamblea demasiado poco nume osa ep esen a mal [...] [El Pa lamen o Eu opeo] no ocul a su g an p eocupación, consis en e en que las p ime as elec- ciones eu opeas se inspi en en los p incipios democ á icos más igu osos. De ello depende el éxi o de su elección. [...] El Pa lamen o Eu opeo ha su ido demasiado iempo de no habe podido ep esen a el conjun o de las amilias polí icas eu opeas pa a no desea que la mayo jus icia Inspi e los modos de esc u inio que u ilicen los Es ados miemb os. [...].» (58) Véase Le Monde de 2 de junio de 1976. 324 INFORME TINDEMANS del Consejo Eu opeo, p e is a pa a el 12 y el 13 de julio. Como esul ado de dicha eunión el Gobie no b i ánico, el más opues o al segundo p oyec o ancés, acep a ía las a ian es alemana o luxembu guesa. Es a úl ima pa ecía ene bue- nas p obabilidades pa a se adop ada (59). Desca ados los p oyec os iniciales (p oyec o del Pa lamen o Eu opeo, p ime p oyec o ancés, p oyec os i aliano e i landés), basados en ep esen aciones di e si icadas con la mayo dosis posi- ble de p opo cionalidad, los que quedaban en conside ación se basaban en e- p esen aciones á o ai , y en e ellos e| p oyec o luxembu gués se p esen aba, a nues o juicio, como el más equilib ado y equi a i o. El Consejo Eu opeo eunido en B uselas llegó inalmen e, el 12 de julio de 1976, al espe ado acue do (60). Los é minos de és e no han dejado de so p en- de . Se asignan en e ec o 81 miemb os del u u o Pa lamen o a Alemania Fede al, Reino Unido, I alia y F ancia, 25 a los Países Bajos, 24 a Bélgica, 16 a Dinama ca, 15 a I landa, conse ando Lux«mbu go los 6 de que dispone en la ac ualidad. El o al de escaños es, pues, de 410. La so p esa nace del hecho de que se haya aplicado a las ep esen aciones de Alemania Fede al, Reino Unido, I alia y F ancia un sis ema de o ai que las man iene igualadas, y no en cambio a las dos pa ejas Países Bajos-Bélgica y Dinama ca-I landa, en cada una de las cuales la espec i a igualdad se ompe. Desde ue a, es ácil i oniza sob e el núme o de p opues as que se die on, y ambién —¿po qué no?— sob e la solución inalmen e adop ada, que bien podemos cali ica de coja. No menos ácil es habla , a es e espec o, de bizan- inismo. A nues o en ende , odo ello «s p ueba de la impo ancia del empeño y de una p eocupación po a moniza los c i e ios de ep esen ación sob e una base a la ez jus a y ealis a, polí icamen e laudable, si bien a la pos e no se haya log ado conse a la cohe encia de c i e io que enían los sucesi os p o- yec os an e io es. (31 de julio de 1976) (59) Le Monde de 15 de junio de 1976. (60) Tex o o icial del comunicado en Bull. CE, 6-1976, pág. 5. 325