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ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 ISSN: 1885-3811
Dedicado a la memoria de Esperanza Rivero
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 © Del text: els autors i les autores, 2005 Edita: Fondo Social Europeo. Proyecto EQUAL Mass Mediación. Universitat Jaume I. Publicacions de la Universitat Jaume I. Servei de Comunicació i Publicacions Av. Sos Baynat, s/n. Edifici Rectorat i Serveis Centrals. 12071 Castelló de la Plana Tel. 964 72 88 19 - Fax 964 72 88 32 http://www.uji.es e-mail: [email protected] ISSN: 1885-3811 Directora: Asunción Ventura Franch Directora adjunta nº 1: Alicia Gil Gómez Directora adjunta nº 2: Irma Saucedo Gonzalez Comité de Redacción: Alicia Gil Gómez, Guadalupe Huazcuz Elías, María José Ortí Porcar, Luciana Ramos Lira, Irma Saucedo González Coordinadora Técnica de la Edición: Carme Pinyana Garí Maquetación: Servei de Publicacions de la Universitat Jaume I de Castelló Corrección: Servei de Publicacions de la Universitat Jaume I de Castelló Traducciones: Servei de Llengües de la Universitat Jaume I de Castelló Comité Científico Asesor: Rossi Braidotti, Mabel Burin, Emilce Dio Bleichmar, Mary Ellsberg, Alicia Gil Gómez, Nirvana González Rosa, Guadalupe Huazcuz Elías, Corine Kumar, Luciana Ramos Lira, Irma Saucedo González Fundación Isonomía Universitat Jaume I ESTCE Planta Baixa Av. Sos Baynat, s/n 12071 - Castelló de la Plana Teléfono: 34/964.72.91.34 - Fax: 34/964.72.91.35 http://isonomia.uji.es e-mail: [email protected]
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 5 Sumario Poema 7 Yo misma fui mi ruta JULIA DE BURGOS Presentación del monográfico 9 La violencia de género, ¿hay algo más que decir? LUCIANA RAMOS LIRA 19 La violència de gènere, hi ha alguna cosa més a dir? LUCIANA RAMOS LIRA 27 Gender violence: Is there anything more to br said? LUCIANA RAMOS LIRA 37 Desnacer… para nacer por sí misma MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS 41 Desnàixer… per nàixer per si mateixa MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS 45 To become unborn… to be born by oneself MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS Análisis y reflexión: razón y pasión feminista 49 Violencia contra las mujeres: desafíos en materia de derechos humanos GIULIA TAMAYO 59 Violencia de género en el ámbito doméstico: una propuesta de análisis teórico feminista IRMA SAUCEDO GONZÁLEZ 73 Violencia contra las mujeres: efectos sobre la salud reproductiva MARY ELLSBERG
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 SUMARIO 6 Experiencias novedosas: inventando mundos 91 Violencia contra mujeres: movilización social y políticas públicas en el Brasil (1989-2004) SARAH JANE ALVES DURÃES 99 La epidemia por violencia del compañero íntimo contra las mujeres en España CARMEN VIVES-CASES, CARLOS ÁLVAREZ-DARDET, PABLO CABALLERO 109 La violencia contra las mujeres en Portugal: un análisis sociológico ZÉLIA BARROSO 121 La violencia simbólica en el matrimonio ateniense de la época clásica MARÍA DOLORS MOLAS FONT 133 Cambios de creencias e intervención en mujeres que sufren maltrato NEUS ROCA-CORTÉS, JOANA ESPÍN, MERCÈ ROSICH, LEONOR CANTERA Y MARLENE NEVES STREY 147 Modelos amorosos que matan CHARO ALTABLE VICARIO 161 Detecta. Estudio de investigación sobre el sexismo interiorizado presente en el sistema de creencias de la juventud y adolescencia de ambos sexos y su implicación en la prevención de la violencia de género en el contexto de pareja ESTER RAMOS MATOS Y FUNDACIÓN MUJERES 173 La pareja construida como oponente simbólico: un análisis de caso de violencia masculina contra la pareja JUAN CARLOS RAMÍREZ RODRÍGUEZ 189 El papel de los institutos de las mujeres en México y la violencia de género MARTHA YOLANDA ROMÁN 195 Experiencia de trabajo en una casa de acogida para mujeres maltratadas ESPERANZA RIVERO SERRANO 209 Clausura del seminario internacional sobre la violencia de género JUAN MARÍA CALLES 213 Normas de publicación 217 Submission Guidelines
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 7 Yo quise ser c Yo misma fui mi ruta JULIA DE BURGOS Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese; un intento de vida; un juego al escondite con mi ser. Pero yo estaba hecha de presentes, y mis pies planos sobre la tierra promisora no resistían caminar hacia atrás, y seguían adelante, adelante, burlando las cenizas para alcanzar el beso de los senderos nuevos. A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado de los troncos viejos. Pero la rama estaba desprendida para siempre, y a cada nuevo azote la mirada mía se separaba más y más y más de los lejanos horizontes aprendidos: y mi rostro iba tomando la expresión que le venía de adentro, la expresión definida que asomaba un sentimiento de liberación íntima; un sentimiento que surgía del equilibrio sostenido entre mi vida y la verdad del beso de los senderos nuevos. Ya definido mi rumbo en el presente, me sentí brote de todos los suelos de la tierra, de los suelos sin historia, de los suelos sin porvenir, del suelo siempre suelo sin orillas de todos los hombres y de todas las épocas.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 8 Y fui toda en mí como fue en mí la vida... Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese: un intento de vida; un juego al escondite con mi ser. Pero yo estaba hecha de presentes; cuando ya los heraldos me anunciaban en el regio desfile de los troncos viejos, se me torció el deseo de seguir a los hombres, y el homenaje se quedó esperándome. Cada vez que leemos a Julia o le hacemos un espacio a su poesía le brindamos ese tan merecido homenaje y como ella, seguimos desechando troncos viejos. Gracias mujeres
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 La violencia La violencia de género, ¿hay algo más que decir? LUCIANA RAMOS LIRA La violencia de género es indudablemente un tema del que se ha escrito bastante, al grado que se podría pensar, ¿hay algo más que decir? El presente número 1 de esta revista electrónica pretende abrir un espacio en el que circulen cibernéticamente conocimientos y aplicaciones que con frecuencia han permanecido en el tintero o en pequeños círculos porque no son necesariamente publicados en las revistas o libros especializados. En este sentido, me estoy refiriendo a los medios legitimados por la comunidad académica en los que difícilmente puede salir a la luz un artículo que no cumpla con las convenciones del campo del saber en cuestión. Sin embargo, no todo lo que cumple con estas convenciones es necesariamente más «verdadero», y por supuesto no abundaré en la discusión sobre la verdad científica; lo que me interesa enfatizar es que, en efecto, existe tanta información sobre la violencia contra las mujeres que pareciera haber un agotamiento del campo. También indudablemente el hablar del género como una suerte de concepto científico «neutral», ha traído como consecuencia el que se deje de cuestionar la violencia real y simbólica que el patriarcado ejerce contra las mujeres y contra muchos hombres que no cumplen los requisitos económicos y socioculturales de lo que Margarita Pisano (s/d) denomina «el mito de la superioridad masculina blanca». Tal situación ha conllevado, inconsciente o conscientemente, a utilizar este tema como un botín para obtener recursos y espacios para el posicionamiento personal y de ciertos grupos, y para la exclusión de ciertos sectores del movimiento feminista, de la academia y de las mujeres «comunes y corrientes» –como decimos en México–, quienes no necesariamente se ven beneficiadas por los proyectos e iniciativas gubernamentales y no gubernamentales. Miriam Lang (2003: 69-90) plantea el caso mexicano: «Las integrantes de las ONG han convertido el feminismo en su profesión, y se han alejado del feminismo como movimiento social de protesta […] Sin embargo, sólo mujeres con cierto nivel educativo y cierto capital cultural pueden satisfacer las exigencias de las agencias financiadoras» (Lang, 2003: 72). Esto me lleva a preguntar: ¿qué hemos hecho para cuestionar la subordinación de clase y la subordinación étnica? ¿Qué estamos haciendo respecto a las mujeres jóvenes o por las mujeres ancianas? ¿Y con las mujeres con discapacidad o las más pobres? ¿Cómo miran las integrantes del movimiento feminista de los países más 9
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LUCIANA RAMOS LIRA 16 y el cuadrado semiótico. Al considerar el universo simbólico que sustenta la práctica social violenta, las relaciones de género y las relaciones de poder-resistencia entre los géneros, Ramírez ubica el proceso reflexivo de este varón violento como no lineal en términos de los formas de relación con su pareja, en particular por una narrativa que lo ubica como un sujeto cuya actuación está gobernada por un proceso de internalización del ejercicio de poder obtenido en su relación previa con otros varones. Este ejercicio de poder es practicado en su relación de pareja desde su inicio, destacando cómo el hombre violento –éste en particular– busca la dominación absoluta al mirar a su esposa más como un rival que como una compañera, por lo que requiere someterla en ausencia de un recurso para dirigirse a ella como compañera. Lo que sería el eje opuesto a esta rivalidad es conceptualizado por el autor como el eje de la alteridad, compuesto por la modalidad de no dominar, la cual no está registrada en el universo simbólico del varón por lo que no tiene interés en conocerla. Este análisis es una gran aportación para tomar en cuenta en la intervención exitosa con varones, la cual probablemente requiere considerar tanto lo compartido por la condición de género, como las complejidades de la subjetividad individual de los agresores concretos, lo que lleva a cuestionar si las intervenciones denominadas «psico-educativas» son suficientes para cambiar visiones y comportamientos violentos; y por supuesto, hace reflexionar en la necesidad de la prevención y del trabajo en edades tempranas con niños y jóvenes. Respecto a las casas de acogida, los dos trabajos presentados son en extremo interesantes pues uno es realizado desde la mirada de quien tiene ya varios años de experiencia trabajando en este espacio en España, por lo que se reflexiona en el trabajo ya realizado; y el otro, desde la reciente experiencia mexicana, por lo que viene a ser más que nada una reseña de lo que se ha venido haciendo para conformar una red nacional de refugios con una filosofía y objetivos muy específicos. Esperanza Rivero Serrano, psicóloga de la Casa de Acogida de Ciudad Real, creada en 1986, inicia planteado las imágenes y fantasmas que genera el trabajo con mujeres y que por tanto, requieren ser reflexionados para que las propias censuras, prototipos e ideales sean develados y evitar tratar de imponer el propio modelo de construcción de la realidad a estas mujeres. Dado que un objetivo fundamental en estas casas es proveer a las mujeres de instrumentos de análisis que les posibiliten comprender las causas de sus sufrimientos y buscar vías propias para su transformación, es necesaria una gran flexibilidad del personal para que sea posible considerar la individualidad y singularidad de cada mujer maltratada. El modelo que plantea Rivero Serrano se basa en la investigación acción, con una base teórica del trabajo social y del psicoanálisis, teorías feministas y estudios de género, en el que el eje central de la intervención es el acompañamiento, la escucha y el cambio. Por todo lo anterior, recomienda la supervisión grupal del equipo de trabajo y de la tarea para evitar el desgaste y potenciar la intervención, aspecto fundamental que muchas veces es descuidado en los modelos de atención con mujeres en situación de violencia sexual y doméstica que existen en la actualidad. En conjunto, los trabajos que se presentan en este número Uno representan un punto de partida para lo que esperamos sea un dialogo enriquecedor de las experien-
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLENCIA DE GÉNERO, ¿HAY ALGO MÁS QUE DECIR? 17 cias de ambos lados del Atlántico. Y ¿por qué no?, quizá una manera de globalizar la experiencia feminista. Bibliografía PISANO, M. (s/d): El triunfo de la masculinidad, Col·lecció «Mujeres», Ediciones Pirata. LANG, M. (2003): ¿Todo el poder? Políticas públicas, violencia de género y feminismo en México, Iberoamericana.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 19 La violència La violència de gènere, hi ha alguna cosa més a dir? LUCIANA RAMOS LIRA La violència de gènere és indubtablement un tema del què s’ha escrit molt, fins al punt que es podria pensar: hi ha alguna cosa més a dir? El número 1 d’aquesta revista electrònica pretén obrir un espai en què circulen cibernèticament coneixements i aplicacions que ben sovint han quedat en el tinter o en petits cercles perquè no són necessàriament publicats en les revistes o llibres especialitzats. En aquest sentit, m’estic referint als mitjans legitimats per la comunitat acadèmica en què difícilment pot eixir a la llum un article que no complisca les convencions del camp del saber en qüestió. No obstant això, no tot el que compleix aquestes convencions és necessàriament més «vertader», i per descomptat, no insistiré en la discussió sobre la veritat científica; el que m’interessa emfatitzar és que, en efecte, hi ha tanta informació sobre la violència contra les dones que sembla que hi ha un esgotament del camp. També, indubtablement, el fet de parlar del gènere com una mena de concepte científic «neutral» ha portat com a conseqüència que es deixe de qüestionar la violència real i simbòlica que el patriarcat exerceix contra les dones i contra molts homes que no compleixen els requisits econòmics i socioculturals del que Margarita Pisano (s/d) denomina «el mite de la superioritat masculina blanca». Tal situació ha comportat, inconscientment o conscientment, que s’utilitze aquest tema com un botí per a obtindre recursos i espais per al posicionament personal i de determinats grups, i per a l’exclusió de determinats sectors del moviment feminista, de l’acadèmia i de les dones «comunes i corrents» –com diem a Mèxic–, les quals no necessàriament es veuen beneficiades pels projectes i iniciatives governamentals i no governamentals. Miriam Lang (2003: 69-90) planteja el cas mexicà: «Les integrants de les ONG han convertit el feminisme en la seua professió, i s’han allunyat del feminisme com a moviment social de protesta […] No obstant això, només dones amb un cert nivell educatiu i un cert capital cultural poden satisfer les exigències de les agències finançadores». Això em porta a preguntar: què hem fet per a qüestionar la subordinació de classe i la subordinació ètnica? Què estem fent respecte a les dones joves o per les dones ancianes? I amb les dones amb discapacitats o les més pobres? Com miren les integrants del moviment feminista dels països més rics, els europeus i els Estats Units, el moviment a Amèrica llatina o Àfrica? Hi ha un coneixement del que estem fent en les nostres regions? Què s’està debatent i fent amb les dones immigrants? Tant en un
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LUCIANA RAMOS LIRA 20 costat de l’Atlàntic com en l’altre és notori que aquests són temes pendents que solen evadir-se, en gran manera perquè és ací on podrien sorgir «nous antagonismes» entre les dones que, com bé menciona Lang (2003), potser no estem disposades encara a afrontar. Aquest oblit o minimització podria ser part de la subtil reproducció de la dominació masculina? En veritat hem deconstruït el patriarcat, i no sols em referisc a les institucions de l’Estat, sinó a la reproducció d’aquest en els nostres grups de treball, en les nostres relacions i, en resum, en les nostres subjectivitats –el que ens enfronta també amb el repte de reflexionar sobre la violència que podem exercir o hem exercit contra altres dones? Aquesta revista ens obri la possibilitat que les acadèmiques i militants feministes, les dones que estan treballant en diferents sectors i espais amb dones, i els homes i dones que estan fent incursions en el camp relativament nou de «les masculinitats», dialoguem, debatem i manifestem els nostres desacords. Aconseguir un canvi profund de les estructures patriarcals implica no sols modificar les que estan arrelades en els espais més amplis de la societat, sinó també mirar en les microfissures de les nostres quotidianitats i les de les altres, de les diferents, de les que no són com nosaltres, en suma, fer una ullada a l’alteritat no sols entesa com els homes. Per això m’emociona el fet de tindre un espai per a començar a mirar críticament el que hem estat fent i escrivint, perquè encara que, sens dubte, hi ha canvis profunds en termes de polítiques públiques o en les mateixes teories, la investigació aplicada i la intervenció de les dones, amb les dones i respecte a les dones, preval la segmentació i les greus dificultats de col·laboració i articulació entre els grups de dones. La conseqüència lògica, però no per això evident, és la invisibilització de determinats treballs i experiències, al mateix temps que altres s’han posicionat com els legítims en els múltiples camps del saber. La pregunta que tem fer, però que em dóna voltes davant d’aquestes pugnes, és el que Pisano planteja en El triunfo de la masculinidad. Pot ser que a pesar dels avanços en determinats espais de poder i creativitat no hem canviat el sistema patriarcal i només s’ha tornat tan subtil que és molt més difícil reconèixer-lo? Un bon exemple de l’anterior en el cas de Mèxic és el fet que encara que la influència feminista haja sigut fonamental per a posar el problema de la violència contra les dones en els àmbits tant polítics com d’opinió pública, la dita influència s’ha restringit generalment a la participació en instàncies consultives sense ingerència en la implementació dels programes (Pisano, s/d: 86): D’aquesta manera, mentre els governs van capitalitzar els coneixements de les feministes per a modernitzar els seus discursos i adaptar-los als requeriments internacionals, per a la gran majoria de les dones mexicanes no van augmentar els marges d’acció possibles quant a l’autodeterminació sobre el seu cos i el dret a una vida sense violència. I què passa en concret amb la mateixa violència contra les dones? Aquesta violència segueix… i fins i tot augmenta. A Amèrica llatina, entre gener i setembre de 2004 es van cometre 474 assassinats de dones, segons reporten organitzacions i xarxes contra la violència sexista en la regió, destacant l’alarmant nombre de dones assassinades
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLÈNCIA DE GÈNERE, HI HA ALGUNA COSA MÉS A DIR? 21 a Guatemala: 354.1En el cas de Mèxic, el mateix Govern ha reconegut que entre 1993 i 2003 es van cometre a Ciudad Juárez 328 homicidis de dones, alguns d’aquests, precedits de desaparicions.2Així mateix, en els últims dos anys ja són 90 les dones assassinades en la coneguda zona de Cancun a Quintana Roo, víctimes d’una silenciosa onada de feminicidis, semblant al que ha ocorregut a Ciudad Juárez. El patró dels crims de dones, com els ocorreguts a Ciudad Juárez a Chihuahua, comença a repetirse en el Districte Federal i en els estats de Sonora i Quintana Roo.3 Més preocupant potser és el cas d’Espanya, pel fet que malgrat que s’han realitzat canvis radicals en termes de la procuració de justícia i en les polítiques públiques cap a les dones, no s’ha aconseguit mitigar la violència de gènere. Segons un estudi de la Fundación Mujeres, presentat el 2003 i basat en informació difosa per la premsa, els assassinats a dones no han deixat de créixer. En un reportatge indiquen que s’havien produït 315 defuncions per aquesta violència (entre homicidis i assassinats) en el període 1999/2003. Quant al parentiu, les dades de l’estudi indiquen que, com en la major part dels països, els homicides són les parelles eròticoafectives de les dones.4 Per tot això, és molt valuós intercanviar experiències i inquietuds: llegir-nos, escoltar-nos, reprendre el que ja s’ha realitzat i posicionar-nos en un lloc en què no siguem les úniques posseïdores del saber. Amb la finalitat de conformar xarxes en els nostres països, així com entre països europeus i d’Amèrica, particularment d’Amèrica llatina, aquest número és un primer esforç per a generar un moviment del que espere que siga una col·laboració útil i a llarg termini. Implica, per descomptat, deixar de mirar-nos només nosaltres i els nostres èxits i fracassos en el camp, i atrevir-nos a mirar altres dones que no necessàriament pensen com jo/nosaltres, reconèixer els seus avanços, ubicar-se des del lloc d’un saber en construcció i mirar el nostre exercici de poder en aquest complex espai. És tot un repte i crec que paga la pena intentar-ho. Organització d’aquest número Les contribucions d’aquest seminari es presenten davall dues grans rúbriques: una de teòrica, denominada anàlisi i reflexió, i una altra de pràctica, que aborda les experiències noves en el camp. S’hi presenten temàtiques diverses, que es cavalquen en molts aspectes, però que possibiliten una mirada més o menys ordenada dels principals plantejaments realitzats en el seminari. Per a començar, es presenta un poema que reflecteix les contradiccions que les dones enfrontem en la presa de decisions sobre el que som i volem ser. 1. Banc de dades Feminicidio. Produït per Isis Internacional i patrocinat per UNIFEM, <http://www.isis.cl/Feminicidio/ index.htm>. 2. Document informatiu sobre la situació de les dones a Ciudad Juárez. Actualitzat el 12 de febrer de 2004. Govern de Mèxic/SER. Disponible en el banc de dades Feminicidio. Produït per Isis Internacional i patrocinat per UNIFEM, <http://www.isis.cl/Feminicidio/index.htm>. 3. «Feminicidios en México: ¿Se expande la epidemia?», El Diario de Yucatán. Notimex, <http://www.mujereshoy.com/ secciones/2261.shtml>. 4. Amores que matan. ¿Terrorismo de género o violencia doméstica? Perspectivas para el nuevo milenio. Document elaborat per Irma Saucedo, disponible en <http://isonomia.uji.es/seminario/index.php>.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LUCIANA RAMOS LIRA 22 L’apartat d’anàlisi i reflexió inclou quatre articles que ens permeten tindre una perspectiva teòrica sobre la violència de gènere. El text de fet més teòric, perquè proposa una anàlisi feminista d’aquesta violència en l’àmbit domèstic, és el d’Irma Saucedo. L’autora ens introdueix les dificultats que la sociologia i l’antropologia han tingut per a investigar la violència domèstica, en particular per la tendència a mirar l’alteritat des d’un lloc de poder de dominació, lloc que la filosofia occidental ha construït dicotomitzant el subjecte davall l’essencialisme bo-dolent. La dita dicotomia és reproduïda en l’anàlisi de la violència cap a les dones, on es parteix de considerar «dolents» els homes i «bones» les dones; els uns essencialment violents, les altres essencialment víctimes, ambdós, complementaris. Saucedo problematitza aquesta essencialització de la diferència i dirigeix la mirada a la violència social com un fenomen que no està separat del de la violència contra les dones, ja que el malestar que pot representar un «altre» s’intensifica en les relacions eròtiques i afectives; d’aquesta manera reflexiona sobre la necessitat d’explorar la forma en què es construeixen les identitats i subjectivitats sexuades subjacents als comportaments diferencials entre homes i dones. Per a l’anterior, aborda el desenvolupament de la categoria gènere des de la teoria feminista, revisant diferents autores, i fita la mirada a una subjectivitat construïda en la tradició judeocristiana, on els marcadors corporals separen de forma contundent el subjecte masculí i femení i pareix que no hi ha possibilitat de semblances. Més específicament, aborda les identitats de gènere, construïdes en el que denomina «malles de poder discursiu», dins de contextos culturals específics i on els comportaments s’emmarquen en un context social que assigna espais diferenciats a homes i dones. En plantejar que aquestes diferències no són fixes, sinó relacionals, comença a perfilar la importància d’analitzar com aquestes diferències es converteixen en oposicions, estructuren jerarquies i es configuren en formes particulars segons contextos socials i històrics. Les aportacions de la sociologia de la masculinitat són considerades rellevants, ja que, juntament amb l’exploració de la feminitat, han revelat que tant la masculinitat com la feminitat són dimensions heterogènies i contradictòries. Saucedo proposa que els mecanismes que garanteixen la reproducció de la violència són els mateixos que reprodueixen el lloc de subordinació de les dones per a mantindre un orde sexista que produeix malestar i patiment tant a homes com a dones. I va més enllà; qüestiona el poc que s’ha teoritzat sobre el concepte de violència en les ciències socials, la qual cosa requeriria una teoria del subjecte i una teoria que permeta construir els lligams entre representació, poder, coneixement i subjecte. La seua proposta per a comprendre la violència de gènere en l’àmbit domèstic es basa a conceptualitzar a la violència com un efecte de poder que manté un orde social capitalista i sexista en les societats modernes de tradició judeocristiana, i que està marcat per la divisió simbòlica i estructural entre l’esfera privada i l’esfera pública. Desenvolupa aquesta hipòtesi basant-se en quatre punts provocadors que li porten a qüestionar les polítiques públiques centrades exclusivament en l’àmbit jurídic legal, prenent com a base precisament les aportacions des de la pràctica i teorització feministes, moltes vegades invisibilitzats. Mary Ellsberg aporta un text des del camp de la salut, en el qual s’aborden la magnitud i els efectes de la violència contra les dones i s’emfatitza la importància de
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLÈNCIA DE GÈNERE, HI HA ALGUNA COSA MÉS A DIR? 23 desenvolupar polítiques nacionals en aquest sector. Un aspecte que cal destacar és el fet que aquesta violència és més comuna on se sostenen rols de gènere estereotipats, i el fet que la pobresa juga un paper fonamental per a incrementar-la, afectant per tant les dones que tenen menys recursos institucionals i personals per a fer-li front. El tipus de conseqüències físiques i mentals, la seua severitat i l’impacte a llarg termini, fan de la violència un problema de salut pública que com a tal ha de ser abordat. L’autora també fa evidents els devastadors efectes de la violència contra les dones en la seua salut sexual i reproductiva a través de dades de diferents investigacions internacionals. Com a proposta per al sector de la salut, recomana els passos per a integrar la violència de gènere als seus programes, desenvolupant els possibles obstacles per a la seua implementació, i destaca la necessitat de capacitar els proveïdors incloent exemples de programes reeixits. També destaquen aspectes com ara la generació de serveis apropiats, l’apoderament de proveïdors i clients i les activitats d’extensió. De fet, Ellsberg conclou que és en la comunitat on es pot crear una resposta davant de la violència en modificar conductes i actituds que trencarien el cercle de la violència i promourien els drets de dones i xiquetes. La proposta és, doncs, important en la mesura que implica eixir del consultori, de la clínica, de l’hospital, i endinsar-se en un treball que, tot i que és lent i complex, és en gran manera l’únic que ens asseguraria canvis vertaders en les identitats d’homes i dones, les seues relacions i la violència que les travessa. Al seu torn, Giulia Tamayo s’ubica en el camp dels drets humans, fent precisament això, humanitzant dues de les milers d’històries de violència contra les dones en què l’abús mortal no sols va ser el comés per la parella o exparella, sinó el comés per les autoritats que minimitzen o neguen els senyals d’amenaça i intimidació, fins al grau extrem que l’estat, en aquest cas l’espanyol que analitza amb detall, nega la seua responsabilitat en la protecció de dones que viuen violència familiar. L’autora emfatitza el que s’ha estès d’aquests casos en diferents països tant en els temps de pau com de conflicte, cosa que considera un ultratge global de tal magnitud que implica un desafiament major en matèria de drets humans. Com a integrant d’Amnistia Internacional, emfatitza la importància que els estats assumisquen l’obligació d’exercir la diligència deguda per a protegir els drets de les dones i les xiquetes, la qual cosa inclou no sols la tipificació penal d’actes de violència de gènere, sinó també adoptar mesures per a previndre, sancionar i eradicar tal violència. Tamayo ens proporciona una sèrie de recomanacions, documents i declaracions per a sustentar la necessitat que els estats impedisquen i tracten accions violentes, així com que oferisquen una reparació del dany a la víctima o la seua família. Com reflecteix tot el document, és preocupant el gran desconeixement del marc internacional dels drets humans que reflecteixen postures d’autoritats i actors socials de gran influència que qualifiquen de «discriminatòria» l’adopció de mesures específiques contra la violència contra les dones. L’apartat dedicat a experiències noves inclou treballs acadèmics de caire sociopsicològic i històric; col·laboracions sobre la violència de gènere, educació i salut; i també temes específics com ara treball amb agressors i cases d’acollida o refugis. Respecte a la investigació acadèmica, Neus Roca-Cortés, Joana Espín, Mercè Rosich, Leonor Canter i Marlene Neves Strey presenten un treball d’investigació que
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LUCIANA RAMOS LIRA 24 versa sobre el paper que tenen les creences patriarcals o igualitàries en el sosteniment, acceleració o obstaculització del comportament individual de l’home maltractador de la seua parella, i de la dona que pateix maltractament, incloent tant el procés de vinculació, com el de manteniment, el de demanar ajuda, l’abandó i la recuperació de la relació violenta. La proposta que realitzen és que és imprescindible qüestionar les creences patriarcals que sotmeten la dona per a obtindre bons resultats terapèutics. El seu objectiu a mitjà termini és fonamentar la intervenció per a la recuperació de dones maltractades davall un signe ideològic pro igualitari-feminista, un repte del què sens dubte voldrem saber més. Al seu torn, Maria Dolors Molas Font ens ofereix un acostament al seu treball d’anàlisi sobre els primers textos literaris grecs coneguts que daten del segle VIII a. C. A través d’aquesta revisió documenta la violència simbòlica implícita al sistema patriarcal que, sense deixar empremptes aparents, fonamenta una ideologia sexista de la inferioritat natural de les dones davant de l’orde hegemònic masculí. Aquesta revisió exhaustiva porta a aterrar en una forma de violència extremadament important: la institució del matrimoni atenès clàssic, que implicava un negoci entre homes que podia aportar benefici i en què la núvia era un objecte de transacció (la quantia del dot). L’autora també rastreja els models socioculturals dissenyats des de l’antiguitat amb què les dones podien identificar-se, amb el risc de ser desaprovades, rebutjades i vistes com a anormals, com ara els antimodels de les amazones i les bacants. Sens dubte, la col·laboració de Molas Font permet reflexionar sobre els orígens de la culpa simbòlica i la sanció que les dones transgressores, fins als nostres dies, carreguen com un estigma mentre viuen, i a vegades, encara després de la seua mort. En aquesta línia, el treball de Charo Altable Vicario ens porta a la reflexió sobre els models de relació amorosa que prenem en la vida quotidiana però que també simbòlicament són reproduïts en el llenguatge, la iconografia, els mites i la literatura. Les autores plantegen que és també la paraula el vehicle per a fer conscient el que ha sigut construït i donat al cos com a «propi»; aquesta paraula es troba per a les dones en les relacions amb altres dones, ja siga de dues o en grup. Per això, proposen als grups de dones i als grups d’homes una possibilitat d’adquisició d’aquesta nova consciència. Entre els mites que cal desvetllar, que consideren fonamentals per als grups de dones, hi ha el de l’amor romàntic, el de la maternitat innata i el dels maltractaments, sobre els quals fan una breu revisió històrica i cultural. D’ací, proposen pensar els nous models amorosos per a les dones, models que consideren que impliquen necessàriament dolor o el que elles denominen «la baixada als inferns». Aquest camí, si fa no fa, és també un camí que els homes requereixen recórrer per a la construcció de noves formes d’amar. La seua proposta final des del camp de l’educació inclou desvetllar l’imaginari amorós, l’anàlisi social de les històries d’amor i d’altres noves formes d’amor; proposta sens dubte interessant que obri un debat necessari sobre el que són les formes de relació, culturalment construïdes com a «amoroses» i el que, per tant, oculten. Respecte al camp de la salut, Carmen Vives-Cases, Carlos Álvarez-Dardet i Pablo Caballero presenten un treball extremadament interessant sobre la violència en la parella
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLÈNCIA DE GÈNERE, HI HA ALGUNA COSA MÉS A DIR? 25 on informen del nombre de víctimes mortals que provoca, particularment dones. Per a això, presenten els resultats d’un estudi epidemiològic descriptiu basat en les dades del registre de la Federació de Dones Separades i Divorciades (1998-2004), base suficientment exhaustiva perquè recull dades de notícies de premsa sobre dones assassinades per homes amb què tenien o van tindre una relació de parella. Els seus resultats sobre la tendència creixent de la mortalitat per violència de parella en dones són, sens dubte, preocupants, considerant les respostes polítiques que s’han desenvolupat a Espanya, la qual cosa planteja la necessitat de revisar les dites respostes i determinar quins són els aspectes que no sols no han reduït aquests feminicidis, sinó que els han augmentat. Una col·laboració sens dubte important pels interrogants que planteja per a les persones que, en altres països com ara Mèxic estem interrogant-nos sobre el tipus de polítiques específiques per a abordar aquest problema. Molt pròxims a aquesta problemàtica s’ubiquen les col·laboracions següents, una presentada en la taula de treball amb agressors, i les altres dues sobre les cases d’acollida o refugis per a dones maltractades. Els dos temes són de gran interès però també objecte d’ampli debat pel moviment feminista pel fet que, en el cas dels agressors, s’ha qüestionat l’ús de grans recursos econòmics en una «rehabilitació» que sovint no és reeixida en termes de canvis en el comportament violent d’aquests barons. Quant a les cases d’acollida, s’ha assenyalat que tot i que són necessàries perquè protegeixen la integritat física i psíquica de les dones maltractades i els seus fills en casos d’extrema violència, són espais que si no tenen un model d’intervenció adequat poden contribuir a mantindre l’autoetiquetatge de víctima, reproduir dependències i impedir que les dones es miren com a subjectes amb possibilitats i recursos. Juan Carlos Ramírez Rodríguez presenta un treball que té el propòsit de mostrar la manera com es representa un varó a si mateix i a la seua parella amb què ha establit una relació de violència, utilitzant una anàlisi davall el model actancial i el quadrat semiòtic. En considerar l’univers simbòlic que sustenta la pràctica social violenta, les relacions de gènere i les relacions de poder-resistència entre els gèneres, Ramírez ubica el procés reflexiu d’aquest varó violent com a no lineal en termes de les formes de relació amb la seua parella, en particular per una narrativa que l’ubica com un subjecte l’actuació del qual està governada per un procés d’internalització de l’exercici de poder obtingut en la seua relació prèvia amb altres varons. Aquest exercici de poder és practicat en la seua relació de parella des de l’inici, i es destaca com l’home violent –aquest en particular– busca la dominació absoluta en mirar la seua esposa més com un rival que com una companya, per la qual cosa requereix sotmetre-la en absència d’un recurs per a dirigir-se a ella com a companya. El que seria l’eix oposat a aquesta rivalitat és conceptualitzat per l’autor com a eix de l’alteritat, compost per la modalitat de no dominar, la qual no està registrada en l’univers simbòlic del varó pel fet que no té interès a conèixer-la. Aquesta anàlisi és una gran aportació per a prendre en compte en la intervenció reeixida amb varons, la qual probablement requereix considerar tant allò que s’ha compartit per la condició de gènere, com les complexitats de la subjectivitat individual dels agressors concrets, la qual cosa porta a qüestionar si les intervencions denominades «psicoeducatives» són suficients per a canviar visions i
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LUCIANA RAMOS LIRA 26 comportaments violents; i per descomptat, fa reflexionar sobre la necessitat de la prevenció i del treball en edats primerenques amb xiquets i joves. Respecte a les cases d’acollida, els dos treballs presentats són extremadament interessants perquè un està realitzat des de la mirada de qui té ja diversos anys d’experiència treballant en aquest espai a Espanya, per la qual cosa es reflexiona sobre el treball ja realitzat; i l’altre, des de la recent experiència mexicana, per la qual cosa és més que res una ressenya del que s’ha anat fent per a conformar una xarxa nacional de refugis amb una filosofia i uns objectius molt específics. Esperanza Rivero Serrano, psicòloga de la Casa d’Acollida de Ciudad Real, creada en 1986, comença plantejant les imatges i els fantasmes que genera el treball amb dones i que, per tant, requereixen ser reflexionats per tal que les pròpies censures, prototips i ideals siguen desvetllats i per a evitar tractar d’imposar el propi model de construcció de la realitat a aquestes dones. Atès que un objectiu fonamental en aquestes cases és proveir les dones d’instruments d’anàlisi que els possibiliten comprendre les causes dels seus patiments i buscar vies pròpies per a la seua transformació, és necessària una gran flexibilitat del personal perquè siga possible considerar la individualitat i singularitat de cada dona maltractada. El model que planteja Rivero Serrano es basa en la investigació-acció, amb una base teòrica del treball social i de la psicoanàlisi, teories feministes i estudis de gènere, en què l’eix central de la intervenció és l’acompanyament, l’escolta i el canvi. Per tot l’anterior, recomana la supervisió grupal de l’equip de treball i de la tasca per a evitar el desgast i potenciar la intervenció, aspecte fonamental que moltes vegades és descuidat en els models d’atenció amb dones en situació de violència sexual i domèstica que hi ha en l’actualitat. En conjunt, els treballs que es presenten en aquest número 1 representen un punt de partida per al que esperem que siga un diàleg enriquidor de les experiències dels dos costats de l’Atlàntic. I, per què no?, potser una manera de globalitzar l’experiència feminista. Bibliografia PISANO, M. (s/d): El triunfo de la masculinidad, Col·lecció «Mujeres», Ediciones Pirata. LANG, M. (2003): ¿Todo el poder? Políticas públicas, violencia de género y feminismo en México, Iberoamericana.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 GENDER VIOLENCE: IS THERE ANYTHING MORE TO BE SAID? 33 women. Their findings come from a descriptive epidemiological study based on data from the records of the Federation of Separated and Divorced Women (1998-2004). This extensive database gathers information from press releases on women murdered by the men they were or had been in a relationship with. Their results on the growing incidence of women’s deaths caused by violence in the couple relationship are worrying, particularly in light of the political responses that have been developed in Spain. They voice the need to review these responses and identify the aspects that have not only failed to reduce these femicides, but have caused them to increase. This contribution is clearly important because of the questions it raises for those of us who are deliberating over specific policies to tackle this problem in other countries such as Mexico. The following contributions are linked to this problematic, one on work undertaken with aggressors, and two others on refuges or safe houses for abused women. Both issues are extremely stimulating, and are also the subject of wide debate across the feminist movement. In the case of aggressors, the use of considerable financial resources in «rehabilitation», often unsuccessful in changing the violent behaviour of these men, has been questioned. On the issue of refuges, it has been claimed that while they are necessary to protect the physical and psychological integrity of abused women and their children in the case of extreme violence, if they lack an appropriate intervention model, they can contribute to maintaining the self-labelling of the victim, reproduce dependences, and prevent women from seeing themselves as subjects with possibilities and resources. The article by Juan Carlos Ramírez Rodríguez sets out to show the way a man represents himself to himself and to the partner with whom he has established a violent relationship. His analysis uses the actantial model and the semiotic frame. By considering the symbolic universe that supports violent social practices, gender relations and power-resistance relationships between the sexes, Ramírez defines the reflexive process of this male as non-linear in terms of the forms of the relationship he has with his partner, in particular through a narrative that places him as a subject whose actions are governed by a process of internalisation of the exercise of power deriving from his previous relations with other men. This power is exercised from the very outset of the relationship, and the fact is highlighted that the violent man –this one in particular– seeks absolute domination by seeing his wife more as a rival than a companion, for which he needs to overpower her in the absence of any resources with which to treat her as a companion. The author conceptualises what would be the opposite axis to this rivalry as the axis of otherness, composed of a non-domination modality, which is not registered in the man’s symbolic universe and he therefore has no interest in finding out about it. This analysis represents a major contribution to be considered in successful intervention with men, and both the part corresponding to the status of gender, and the complexities of the individual subjectivity of specific aggressors should probably be considered. This raises the question of whether what are known as «psycho-educational» interventions are sufficient to change violent visions and behaviours, and demands reflection on the need for prevention and for work with boys and young men at an early age.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LUCIANA RAMOS LIRA 34 The two articles that deal with the issue of refuges are particularly interesting. One is written from the perspective of someone with various years of professional experience in this area in Spain, and provides a reflection on work already carried out, while the second is based on the recent Mexican experience and gives an account of the steps taken to set up a national refuge network with a very specific philosophy and objectives. Esperanza Rivera Serrano, psychologist at the Ciudad Real Refuge, created in 1986, begins by approaching the images and phantoms generated by working with women and that must therefore be reflected on so as to expose reproaches, paradigms and ideals, and to avoid attempts to impose one’s own model of constructing reality on these women. Given that one of the fundamental goals of refuges is to provide women with the tools for analysis that will enable them to understand the causes of their suffering and to find their own channels for transformation, workers must be extremely flexible in order that the individuality and uniqueness of each abused woman can be considered. The model Rivera Serrano puts forward is based on action research, with a theoretical grounding in social work, psychoanalysis, feminist theory and gender studies, in which the central focus of the intervention is accompanying, listening and change. In light of the above, she recommends group supervision of the work team and the task, to avoid burn out and to strengthen the intervention, an essential aspect that is frequently left out of models that attend to women in the situations of sexual and domestic violence that exist today. The work of Alicia Leal Puerta, director of the Mexican National Women’s Refuge Network, describes how the network has been constructed since its beginnings in 1999, and explains the most relevant points to understand its goals and philosophy. The refuges are spaces of protection and interdisciplinary attention with a focus on gender, and centred on the person within the framework of her human and civil rights. The author views the proposal to establish the network as involving a search for change in social institutions to generate equity, justice and development for women, and to advance and strengthen the work of the refuges throughout the country. This includes support in providing services in high-risk cases, authorisation and promotion of public policies that guarantee prevention, and adequate attention for women in situations of domestic and sexual violence. Leal writes that federal budgets have now been allocated for existing refuges, which raises hopes that further refuges will be opened and that public policies will be introduced to strengthen the network. However, she also points out that the deficient legal administration system, and the lack of political will in the three powers and levels of government are obstacles that have had an impact on the process, and form part of the challenge facing the building up of the refuge network. Taken as a whole, the work presented in issue Number One represents a starting point for what we hope will become a fruitful dialogue of experiences on both sides of the Atlantic, and perhaps a way of globalising the feminist experience.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 GENDER VIOLENCE: IS THERE ANYTHING MORE TO BE SAID? 35 References PISANO, M. (s/d): El triunfo de la masculinidad, Col·lecció «Mujeres», Ediciones Pirata. LANG, M. (2003): ¿Todo el poder? Políticas públicas, violencia de género y feminismo en México, Iberoamericana.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 37 Este año que Desnacer… para nacer por sí misma MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS Este año que comienza la Fundación Isonomía lo celebra con la presentación del número 1 de la revista Eliminar obstáculos para alcanzar la igualdad, publicación electrónica que periódicamente analizará temas relevantes en torno a los debates teóricos, metodológicos y éticos de los aportes del feminismo, los estudios de género, así como a la situación de las mujeres en diferentes contextos sociales y culturales. Este primer número, «La violencia de género como obstáculo para la igualdad», concentra los resolutivos y debates del Seminario Internacional Amores que Matan ¿Terrorismo de Género o Violencia Doméstica?: Perspectivas para el Nuevo Milenio, que se realizó en las ciudades de Vinaròs y Castellón, España, del 27 al 29 de septiembre de 2004. El seminario tuvo como dinámica de trabajo la presentación de comunicados o ponencias distribuidas en siete mesas temáticas de discusión con los siguientes puntos de preocupación: políticas públicas, políticas y programas de salud, migración y etnicidad, espacios académicos, educación y cultura, trabajo con agresores y casas de acogida. Metodología que nos permitió desplegar ejes temáticos, al mismo tiempo que analizar y evaluar en plenaria los principales «nudos gordianos» en el estudio del tema. La experiencia compartida mayoritariamente por mujeres y la participación de algunos hombres en la Universitat Jaume I de Castellón, facilita ahora presentar de manera polifónica las voces de las personas que desde diversos ámbitos de acción están vinculadas en la intervención del problema de la violencia doméstica y de género en varios países, aunque destacan principalmente las experiencias de México y España. Este número uno de la revista nos invita a reflexionar sobre temas relacionados con el abuso de poder y la reproducción de las estructuras patriarcales en las sociedades contemporáneas; el surgimiento de «nuevas formas de sexismo» o sexismo «políticamente correcto», que develan lóbregas estrategias de violencia que están dando origen, entre otros, a nuevas formas de violencia como lo muestran los actuales feminicidios en España y Ciudad Juárez, México; a cuestionar los parámetros «científicos» y terapias actualmente utilizados para diagnosticar el maltrato psíquico y de género que sólo evidencian los prejuicios en la formación de las y los profesionales de la
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS 38 salud; a proponer mecanismos de diagnóstico, evaluación y tratamiento de la violencia desde nuevas perspectivas éticas con visión de género que además nos permitan contar con datos sobre la prevalencia (diseño de indicadores) y un análisis más fino de las consecuencias de la violencia en la salud; a proponer terapias integrales que consideren el binomio cuerpo-mente como un todo; revelar la falta de capacitación, sensibilización y profesionalización de las personas involucradas en los procesos de intervención a mujeres maltratadas; reconocer la violencia de género como un problema estructural, generalizado y relacionarla con el poder, control, dominio y jerarquía de los hombres adultos hacia las mujeres, niños, adolescentes y otros hombres con menor valía social. En los artículos que hacen este número se reconoce que la diversidad de costumbres, creencias, valores culturales y religiosos, constituyen junto con la raza, el lugar de procedencia, la clase social, la etnia e incluso la identidad o la opción sexual, factores que agravan las manifestaciones, consecuencias y discriminación de las mujeres en situación de violencia de género. Apuntalamos con recomendaciones específicas el trabajo con agresores y la vinculación de intervenciones centradas en la deconstrucción de la identidad masculina establecida sobre modelos agresivos de conducta. La metodología de intervención propuesta, a pesar de ser lenta y requerir estrategias grupales de reflexión sobre el propio abuso, es la única que no acepta la victimización de los agresores y los confronta con su responsabilidad individual y de grupo. Además, se incluye un fino análisis sobre las «casas de acogida» (en España) o «refugios (albergues) para mujeres maltratadas» (en México) y su importancia como un recurso más dentro de la compleja red de recursos de intervención para prevenir la violencia doméstica y exiliar de ella a las mujeres. Este análisis propone este cronotopo como «una comunidad terapéutica en donde se puede dar la posibilidad de crecimien- to y desarrollo para las mujeres y sus hijos e hijas», al mismo tiempo que reconoce la dispersión y diversidad de compromisos éticos de las personas e instituciones a cargo de estos espacios, denuncia la necesidad y carencia de evaluaciones complejas en torno a la calidad de los servicios en las casas, del peligro de la reproducción de las relaciones de poder y violencia al interior de las mismas y del ciclo de «violencia institucional» ejercida por y hacia las y los prestadores de servicios. Finalmente, destacamos algunas de las propuestas que articuladamente analizamos en este número de la revista: procurar que las mujeres que nos representan en un puesto o cargo de decisión no se desvinculen del movimiento feminista o asuman esquemas de representatividad masculina; exigir la presencia de organizaciones de mujeres feministas en los procesos de diseño, formulación, evaluación y reformas legales; promover grupos de reflexión y trabajo integral, interinstitucional, intersectorial, con universidades, ONG y todos los actores de la sociedad civil; construir puentes y diálogos entre el movimiento feminista y las personas de los medios de comunicación; establecer estrategias educativas y ofrecer alternativas preventivas basadas en la igualdad de género en los niveles escolares primarios y asignaturas de profesionalización en género en las universidades; gestionar presupuestos universitarios para la elaboración y difusión de estudios académicos de evaluación y funcionamiento de los servicios, con
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 DESNACER… PARA NACER POR SÍ MISMA 39 lenguaje accesible; promover el trabajo con jóvenes y adolescentes para la prevención de la violencia, procurar ofertas de servicios auto sustentables para la atención a hombres en alianza con las mujeres y el movimiento feminista; impulsar las «casas de acogida» como centros de atención integral, gestionados públicamente y coordinados por personal especializado, con mecanismos de evaluación y control por expertas, con infraestructura adecuada a las necesidades de las mujeres que puedan garantizar el proceso de recuperación de las mismas. A escala estructural, nos preguntamos ¿se están globalizando las problemáticas relacionadas con la violencia doméstica y de género? Las y los participantes coincidimos que ante lo que ocurre en los países del sur (violencia de género, feminicidios, migración, tráfico de drogas, tráfico de mujeres y niñas, desarrollo armamentista, pobreza) existe corresponsabilidad de los países del norte. El «diálogo trasatlántico» iniciado en este seminario nos reveló la insuficiente comunicación entre países y nos permitió evaluar los logros y fracasos de los esfuerzos para erradicar la violencia hacia las mujeres en los distintos continentes; pudimos verificar los avances latinoamericanos en el tema de salud y violencia de género así como los esfuerzos de las feministas españolas por diseñar y promover legislaciones con perspectiva de género que integren a las mujeres de grupos étnicamente minoritarios, mujeres con alguna discapacidad, mujeres adolescentes, jóvenes o con preferencia sexual diversa. La conversación iniciada en este seminario nos obliga a crear sinergias que traspasen las fronteras y los continentes, sólo así, suponemos, podríamos continuar alimentando las utopías individuales y colectivas de un mundo mejor y más justo, que, en palabras de María Zambrano significa «desnacer… para nacer por sí misma».
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 41 Aquest any q Desnàixer… per nàixer per si mateixa MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS Aquest any que comença la Fundació Isonomia el celebra amb la presentació del número 1 de la revista Eliminar obstacles per aconseguir la igualtat, publicació electrònica que analitzarà periòdicament temes rellevants entorn dels debats teòrics, metodològics i ètics de les aportacions del feminisme, els estudis de gènere i la situació de les dones en diferents contextos socials i culturals. Aquest primer número, «La violència de gènere com obstacle per la igualtat», concentra les resolucions i els debats del seminario Internacional Amores que Matan: ¿Terrorismo de Género o Violencia Doméstica? Perspectivas para el Nuevo Milenio, que es va realitzar a les ciutats de Vinaròs i Castelló de la Plana, Espanya, del 27 al 29 de setembre de 2004. El seminari va tindre com a dinàmica de treball la presentació de comunicacions o ponències distribuïdes en set taules temàtiques de discussió amb els punts de preocupació següents: polítiques públiques, polítiques i programes de salut, migració i etnicitat, espais acadèmics, educació i cultura, treball amb agressors i cases d’acollida. Aquesta metodologia ens va permetre desplegar eixos temàtics i, al mateix temps, analitzar i avaluar en sessió plenària els principals nusos gordians en l’estudi del tema. L’experiència compartida majoritàriament per dones i la participació d’alguns homes a la Universitat Jaume I de Castelló facilita ara presentar de manera polifònica les veus de les persones que, des de diversos àmbits d’acció, estan vinculades amb la intervenció del problema de la violència domèstica i de gènere en diversos països, encara que en destaquen principalment les experiències de Mèxic i Espanya. Aquest número 1 de la revista ens invita a reflexionar sobre temes relacionats amb l’abús de poder i la reproducció de les estructures patriarcals en les societats contemporànies; el sorgiment de «noves formes de sexisme» o sexisme «políticament correcte», que desvetllen llòbregues estratègies de violència que estan donant origen, entre altres, a noves formes de violència, com ho demostren els feminicidis actuals a Espanya i Ciudad Juárez, Mèxic; a qüestionar els paràmetres «científics» i les teràpies utilitzades actualment per a diagnosticar el maltractament psíquic i de gènere que només evidencien els prejudicis en la formació de professionals de la salut; a proposar mecanismes de diagnòstic, avaluació i tractament de la violència des de noves perspectives ètiques amb visió de gènere que, a més, ens permeten comptar amb dades
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS 42 sobre la prevalença (disseny d’indicadors) i una anàlisi més acurada de les conseqüències de la violència en la salut; a proposar teràpies integrals que consideren el binomi cos-ment com un tot; a revelar la falta de capacitació, sensibilització i professionalització de les persones involucrades en els processos d’intervenció a dones maltractades; a reconèixer la violència de gènere com un problema estructural, generalitzat, i a relacionar-la amb el poder, el control, el domini i la jerarquia dels homes adults cap a les dones, xiquets, adolescents i altres homes amb menor vàlua social. En els articles que integren aquest número es reconeix que la diversitat de costums, creences, valors culturals i religiosos constitueixen, juntament amb la raça, el lloc de procedència, la classe social, l’ètnia i inclús la identitat o l’opció sexual, factors que agreugen les manifestacions, conseqüències i discriminació de les dones en situació de violència de gènere. Apuntalem amb recomanacions específiques el treball amb agressors i la vinculació d’intervencions centrades en la deconstrucció de la identitat masculina establida sobre models agressius de conducta. La metodologia d’intervenció proposada, a pesar de ser lenta i de requerir estratègies grupals de reflexió sobre el mateix abús, és l’única que no accepta la victimització dels agressors i els confronta amb la seua responsabilitat individual i de grup. A més, s’hi inclou una anàlisi acurada sobre les «cases d’acollida» (a Espanya) o «refugis (albergs) per a dones maltractades» (a Mèxic) i la seua importància com un recurs més dins de la complexa xarxa de recursos d’intervenció per a previndre la violència domèstica i exiliar d’aquesta les dones. L’anàlisi proposa aquest cronòtop com «una comunitat terapèutica on es pot donar la possibilitat de creixement i desenvolupament per a les dones i els seus fills i filles», alhora que reconeix la dispersió i la diversitat de compromisos ètics de les persones i institucions a càrrec d’aquests espais, denuncia la necessitat i la carència d’avaluacions complexes entorn de la qualitat dels serveis en les cases, del perill de la reproducció de les relacions de poder i violència a l’interior d’aquestes i del cicle de «violència institucional» exercida per als prestadors i les prestadores de serveis i cap a aquests. Finalment, destaquem algunes de les propostes que analitzem articuladament en aquest número de la revista: procurar que les dones que ens representen en un lloc o càrrec de decisió no es desvinculen del moviment feminista o assumisquen esquemes de representativitat masculina; exigir la presència d’organitzacions de dones feministes en els processos de disseny, formulació, avaluació i reformes legals; promoure grups de reflexió i treball integral, interinstitucional, intersectorial, amb universitats, ONG i tots els actors de la societat civil; construir ponts i diàlegs entre el moviment feminista i les persones dels mitjans de comunicació; establir estratègies educatives i oferir alternatives preventives basades en la igualtat de gènere en els nivells escolars primaris i assignatures de professionalització en gènere en les universitats; gestionar pressupostos universitaris per a l’elaboració i difusió d’estudis acadèmics d’avaluació i funcionament dels serveis, amb llenguatge accessible; promoure el treball amb joves i adolescents per a la prevenció de la violència, procurar ofertes de serveis autosostenibles per a l’atenció a homes en aliança amb les dones i el moviment feminista; impulsar les «cases d’acollida» com a centres d’atenció integral, gestionats pública-
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 DESNÀIXER… PER NÀIXER PER SI MATEIXA 43 ment i coordinats per personal especialitzat, amb mecanismes d’avaluació i control per part de personal expert, i amb una infraestructura adequada a les necessitats de les dones que en puga garantir el procés de recuperació. A nivell estructural, ens preguntem: s’estan globalitzant les problemàtiques relacionades amb la violència domèstica i de gènere? Les persones que hi participem coincidim que davant del que ocorre als països del sud (violència de gènere, feminicidis, migració, tràfic de drogues, tràfic de dones i xiquetes, desenvolupament armamentista, pobresa) hi ha coresponsabilitat dels països del nord. El «diàleg transatlàntic» iniciat en aquest seminari ens va revelar la insuficient comunicació entre països i ens va permetre avaluar els èxits i els fracassos dels esforços per a erradicar la violència cap a les dones en els distints continents; vam poder verificar els avanços llatinoamericans en el tema de salut i violència de gènere i els esforços de les feministes espanyoles per a dissenyar i promoure legislacions amb perspectiva de gènere que integren les dones de grups ètnicament minoritaris, dones amb alguna discapacitat, dones adolescents, joves o amb preferència sexual diversa. La conversació iniciada en aquest seminari ens obliga a crear sinergies que traspassen les fronteres i els continents: només així, suposem, podríem continuar alimentant les utopies individuals i col·lectives d’un món millor i més just, cosa que, en paraules de María Zambrano, significa «… desnàixer… per nàixer per si mateixa».
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 45 Isonomia Foun To become unborn… to be born by oneself MARÍA GUADALUPE HUACUZ ELÍAS Isonomia Foundation will celebrate this New Year with the publication of the first issue of the magazine Eliminar obstáculos para alcanzar la igualdad – «To remove obstacles to reach equality». This electronic magazine will be issued periodically and will analyse relevant features concerning the theoretical, methodological and ethical discussions about the contribution made by feminism and gender studies. It will also examine the situation of women in different social and cultural contexts. This first issue – «Gender violence as an obstacle to equality» – includes the discussions and resolutions adopted during the International Seminar «Seminario Internacional: Amores que Matan ¿Terrorismo de Género o Violencia Doméstica? Perspectivas para el Nuevo Milenio», which was held in Vinaròs and Castellón (Spain) from 27th to 29th September 2004. Participants presented their communications or papers through seven tables, each dealing with one of the following issues: Public Policies, Health Policies and Programmes, Migration and Ethnics, Academic Spheres, Education and Culture, Working with Abusers and Women’s Shelters. This methodology enabled participants to develop the different thematic areas as well as to evaluate and analyse the main ‘Gordian knots’ of the seminar in plenary sessions. The experience, which was shared mainly by women although a few men also attended the sessions held at the Universityat Jaume I of Castellón, has made it possible to gather impressions from the different fields of action that are connected to intervention in domestic and gender violence in different countries, of which the Mexican and Spanish experiences were the most significant. In its first edition, the magazine «To remove obstacles to reach equality» invites us to: • reflect on issues related to the abuse of power and the reproduction of patriarchy in modern society; • think about «new forms of sexism» or «politically correct» sexism. It reveals obscure strategies of violence, which give rise to new forms of violence such as that exemplified by the current spate of killings of women in Spain and Ciudad Juaárez (Mexico), among others;
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES: DESAFÍOS EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS 53 El movimiento de derechos humanos en general –y Amnistía Internacional no es una excepción– ha tardado en acudir en defensa de las mujeres y las niñas. Ha llevado mucho tiempo superar la falsa distinción entre abusos cometidos en el ámbito público y abusos cometidos en el ámbito privado. La igualdad formulada en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 no significó para las mujeres y las niñas, vale decir la mitad de la humanidad, contar con mecanismos para proteger sus derechos y libertades, donde más eran vulnerados. Fue con la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de 1993 que, de modo decidido se abrió un programa para dar respuesta a las violaciones de derechos humanos que tienen que ver con el género. Violencia contra las mujeres y responsabilidad estatal bajo el marco de los derechos humanos Abordar la violencia contra las mujeres desde el marco de los derechos humanos implica poner en juego un conjunto de principios y de obligaciones adquiridas por los estados en virtud del derecho internacional. La universalidad de los derechos humanos, principio esencial de este marco, rechaza argumentaciones basadas en la cultura o la tradición a las que han apelado y continúan apelando muchos estados cuando se trata de violaciones de derechos basados en el género. Como garantes de los derechos humanos, los estados rinden cuentas al respecto en base a responsabilidades definidas. La comprensión de la responsabilidad de los estados por actos cometidos por particulares es clave frente a la violencia de género y está sostenida en la obligación de ejercer la debida diligencia para proteger los derechos de las mujeres y las niñas. Así, además de la obligación de respetar los derechos humanos, los estados tienen, en virtud del derecho internacional, el deber de proteger los derechos de mujeres y niñas frente a los actos de violencia de género, donde quiera que ocurran y quienquiera que sea el autor. Sus obligaciones no se limitan a la tipificación penal de dichas conductas, sino que exigen que el Estado adopte una amplia gama de medidas para prevenir, sancionar y erradicar tal violencia. El concepto de debida diligencia está incluido explícitamente en diversos instrumentos y documentos en materia de derechos humanos.1 La recomendación general 19 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer dispuso lo siguiente en su párrafo 9: En virtud del derecho internacional y de pactos específicos de derechos humanos, los estados también pueden ser responsables de actos privados si no adoptan medidas con la diligencia 1. El antecedente jurisprudencial más sólido provino del sistema interamericano. La Corte Interamericana en la sentencia sobre el caso Velásquez Rodríguez manifestó que: es obligación de los estados partes «garantizar» el libre y pleno ejercicio de los derechos reconocidos en la convención a toda persona sujeta a su jurisdicción... Como consecuencia de esta obligación los estados deben prevenir, investigar y sancionar toda violación de los derechos reconocidos por la convención.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 GIULIA TAMAYO 54 debida para impedir la violación de los derechos o para investigar y castigar los actos de violencia e indemnizar a las víctimas. En el párrafo 4.c de la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer se insta a los estados a: Proceder con la debida diligencia a fin de prevenir, investigar y, conforme a la legislación nacional, castigar todo acto de violencia contra la mujer, ya se trate de actos perpetrados por el Estado o por particulares.2 La Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la Violencia contra la Mujer, sus Causas y Consecuencias, indicó que «el Estado puede incurrir en complicidad si, de manera sistemática, no brinda protección a un particular que se vea privado de sus derechos humanos por cualquier otra persona».3 El principio general de la responsabilidad de los estados exige que cuando los estados tengan o deban tener conocimiento de las violaciones de derechos humanos y no tomen las debidas medidas para impedirlas se los considere responsables de ellas. Este hecho no reduce la responsabilidad civil o penal individual de la persona que comete los abusos. El hombre que comete malos tratos o asesina a su pareja es la persona responsable del acto según el derecho penal y debe ser llevado ante la justicia. No obstante, la responsabilidad también recae en el Estado por no haber impedido o investigado y tratado la acción debidamente, y el Estado debe ofrecer reparación a la víctima o a su familia. Respecto a la violencia de género, el concepto de debida diligencia además es aplicado en conexión con la prohibición de discriminación contra las mujeres, la cual determina consideraciones y acciones específicas que deben orientar la respuesta de los estados. La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, dispone en su artículo 2 la obligación de los estados en seguir por «todos los medios apropiados y sin dilaciones» una política encaminada a eliminar la discriminación hacia la mujer, lo que incluye combatir la violencia que se afirma sobre la desigualdad entre hombres y mujeres.4Los estados de parte de dicha convención rinden cuentas por el grado de esfuerzo que al respecto realizan, lo que debe plasmarse en su legislación, políticas y en las actuaciones de sus funcionarios y agentes. Bajo este marco, los estados están obligados a la adopción de medidas eficaces y actuaciones efectivas para prevenir los abusos, investigarlos cuando se producen, perseguir a los presuntos autores y hacer que comparezcan ante la justicia en procedi- 2. Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, documento de la ONU A/RES/48/104, adoptada por la Asamblea General de la ONU el 20 de diciembre de 1993. 3. Documento de las Naciones Unidas E/CN.4/1996/53, párrafo 32. 4. A través de la Recomendación general 19, adoptada por el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer en su 11° periodo de sesiones, 1992,(87) quedó confirmada la inclusión de la violencia contra la mujer dentro de la definición de discriminación contra la mujer contenida en el artículo 1 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES: DESAFÍOS EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS 55 mientos imparciales, así como en garantizar una reparación adecuada y oportuna para las víctimas. Además de velar por el acceso a la justicia de las mujeres que han experimentado cualquier forma de violencia, el Estado también debe garantizar que la ley responde de la mejor manera posible para atender a las sobrevivientes o personas en riesgo, y satisfacer sus necesidades de seguridad, recuperación y rehabilitación, incluidas las condiciones necesarias para el ejercicio de su autonomía, dimensión que suele encontrarse lesionada por la discriminación y violencia padecidas. Al responder, el Estado debe tener en todo momento presente que su respuesta debe estar orientada por su deber de proteger los derechos de las personas, y no por otras consideraciones que incrementen la victimización de las sobrevivientes. El acceso a servicios y salvaguardas, no debe requerir acreditar estados carenciales ni se impondrán distinciones ni restricciones en razón de situación administrativa. Las personas tienen derechos humanos simplemente por ser tales. Al hilo de ello, cabe destacar que los Estados, además de los deberes de respetar y proteger, deben además cumplir y promover que los derechos humanos de las mujeres y las niñas sean respetados por todos, por tanto están exigidos de adoptar medidas positivas para mejorar su respeto y su disfrute, no simplemente a responder a los abusos. Así, los órganos de vigilancia de los tratados y resoluciones de órganos políticos internacionales autorizados, tanto de la ONU como regionales, han formulado un conjunto de acciones y programas. En la Recomendación General 19 del Comité contra la Discriminación hacia la Mujer, así como en las Estrategias y Medidas Prácticas Modelo para la eliminación de la violencia contra la mujer en el campo de la prevención del delito y la justicia penal incluidas en el anexo de la resolución 52/86 de la Asamblea General de la ONU5se pueden encontrar indicaciones para orientar una respuesta institucional adecuada y ajustada a la responsabilidad del Estado de abordar la violencia de género. Las organizaciones no gubernamentales y activistas han utilizado el derecho internacional de derechos humanos en múltiples formas: para sensibilizar a la opinión pública, educar, promover legislación o reformas legales, impulsar medidas y recursos para proteger, asistir y rehabilitar a las supervivientes, y también de una forma más directa en acciones legales para hacer que las autoridades respondan a las normas internacionales. En algunos casos la orden de cumplir las normas internacionales de derechos humanos se ha dictado en tribunales y actuaciones penales. Los sistemas regionales de derechos humanos también han sido un mecanismo importante para combatir leyes discriminatorias y exigir que se ponga fin a abusos y se repare a las víctimas. Por ejemplo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recibió y admitió peticiones por violencia de género, entre ellos sobre violencia en el ámbito familiar y en los servicios públicos de salud. La elaboración de informes sombra o contra informes también han sido acciones desplegadas por las organizaciones de mujeres a fin de que la instancia que vigila el 5. Documento de la ONU, adoptada sin votación el 12 de diciembre de 1997.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 GIULIA TAMAYO 56 tratado incluya observaciones y recomendaciones al Estado examinado. Es el caso por ejemplo de la experiencia llevada en la región de América latina a través de CLADEM, o la llevada recientemente con relación a España por Amnistía Internacional hacia el Comité que vigila la Convención Internacional contra todas las formas de discriminación hacia la mujer. Sin embargo, es frecuente que en muchos estados aunque dicten leyes contra la violencia hacia las mujeres, éstas no sean aplicadas por las autoridades judiciales o no dispongan de mecanismos y recursos para hacerlas efectivas. También en el marco legal de algunos países hay leyes viciadas que contribuyen a la impunidad las leyes pueden abarcar algunas formas de violencia, pero otras no, o excluir de protección a las mujeres ante la violencia de acuerdo al tipo de vínculo de pareja, situación administrativa, etc. Permítanme profundizar en el caso español. El Estado español y su deber de abordar la violencia de género La sección española de Amnistía Internacional emprendió acciones en relación a la violencia contra las mujeres, desde la campaña mundial contra la tortura lanzada en 2000. Ante la preocupación por indicadores sobre incidencia de malos tratos contra mujeres en el ámbito familiar y el incremento de mujeres asesinadas a manos de sus parejas y ex parejas, la sección española decidió abordar y examinar desde el marco de los derechos humanos, la legislación y políticas del Estado español al respecto. En noviembre de 2002 lanzó el informe «No hay Excusa» Violencia de género en el ámbi- to familiar y protección de los derechos humanos de las mujeres en España, al que siguieron sucesivos informes de actualización: «« ´««Protección efectiva, ¡Ya!» Análisis de las reformas legislativas propuestas por el Gobierno español sobre violencia contra las mujeres (marzo 2003), «y «Mujeres invisibles, abusos impunes» Mujeres migrantes indocumentadas en España ante la violencia de género en el ámbito familiar (julio 2003). A mediados de 2004, Amnistía Internacional presentó un contrainforme ante el Comité que vigila el cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Igualmente Amnistía Internacional dio a conocer sus observaciones y comentarios durante la tramitación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. En la actualidad, contando con la autorización de nuestro Secretariado Internacional, la sección española está realizando una investigación basada en casos sobre violencia contra las mujeres en el ámbito familiar. Desde el informe «No hay Excusa» de noviembre de 2002, Amnistía Internacional advirtió que el Estado español no estaba respondiendo conforme a sus obligaciones en materia de derechos humanos de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Desde entonces exigimos situar los debates bajo el marco de los derechos humanos, afirmando que la violencia infligida a las mujeres reposa en la discriminación de género, y que además de vulnerar el derecho fundamental a la integridad per-
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES: DESAFÍOS EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS 57 sonal, y como desenlace último deriva en la privación del derecho a la vida, impide a las mujeres el goce y ejercicio del conjunto de sus derechos humanos. A pesar de los progresos impulsados por las organizaciones de mujeres en España para hacer valer los derechos humanos de las mujeres, la violencia de género en el ámbito familiar ha sido una realidad persistente y cotidiana cuya manifestación última se ha ido reflejando en la muerte de más de medio centenar de mujeres, cada año, a manos de sus parejas y ex parejas, al parecer en varios casos pese a haber presentado denuncias y solicitado protección a la administración. Examinadas en 2002 varias áreas y acciones dispuestas a través de la legislación y planes de la Administración central y administraciones autonómicas, Amnistía Internacional destacó su preocupación por el enfoque que no tomaba en cuenta la especificidad de la violencia contra las mujeres basada en la discriminación por género, a la vez que observó gruesas debilidades e inadecuación de las medidas para ajustarse a una respuesta institucional integral conforme a las orientaciones de diversos órganos internacionales. La organización tomó como una referencia especialmente relevante las observaciones y conclusiones finales del Comité de la CEDAW formuladas en 1999 tras la presentación del cuarto informe del Estado español ante el Comité que vigila el cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. El deber estatal de proteger y de hacer realidad los derechos humanos de las mujeres, fallaba en numerosos aspectos: en la prevención, en la investigación y persecución de tales abusos, en el acceso de las supervivientes a la justicia, en la atención de las supervivientes para garantizar su seguridad, recuperación y rehabilitacion, y en la reparación de las víctimas. La respuesta institucional no contaba con estadísticas para orientar la acción ni conocer la eficacia de las medidas; las organizaciones de mujeres no eran tenidas en cuenta a la hora de evaluar los planes ni participaban en su formulación; la especial desprotección, vulnerabilidad o las desventajas añadidas sobre determinados sectores de mujeres no habían merecido atención; la situación administrativa de las denunciantes podía dar lugar a que éstas fueran privadas de protección o incluso motivar actuaciones adversas por parte de la administración contra las denunciantes. Igualmente Amnistía Internacional constató una desigual protección por razones geográficas, cuestión que había sido ya observada por el Comité de la CEDAW en 1999. Amnistía Internacional en el proceso de elecciones generales se dirigió a los candidatos, reclamando como una prioridad en materia de derechos humanos una respuesta institucional integral para abordar la violencia de género, tanto la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar como otros patrones, entre ellos, la trata de mujeres y niñas, así como la expresa protección del derecho de las mujeres a acceder al procedimiento de asilo y la obtención del refugio por persecución basada en el género. Tras los resultados electorales, tuvo lugar una visita de la Secretaria General de Amnistía Internacional a España para tratar con las más altas autoridades españolas las prioridades en materia de derechos humanos, lo que incluyó la preocupación en relación a la violencia contra las mujeres. Durante la tramitación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, nuestra organiza-
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 GIULIA TAMAYO 58 ción acogió con satisfacción la iniciativa y la definición por una respuesta integral a la violencia de género, aunque insistió en la inclusión de enmiendas para asegurar la protección de las mujeres de sectores con desventajas añadidas, tales como las inmigrantes, mujeres rurales, y aquéllas con discapacidades. Igualmente reclamó hasta el final, la necesaria incorporación de medidas para garantizar el derecho de las víctimas a obtener una reparación oportuna y lo más completa posible conforme a las normas internacionales. Durante los debates, Amnistía Internacional expresó preocupación por las posturas expresadas por ciertas autoridades y sectores de influencia quienes, al calificar de «discriminatoria» la adopción de medidas específicas frente a la violencia contra las mujeres, reflejaban un grave desconocimiento del marco internacional de derechos humanos. Es evidente que queda un largo camino por recorrer. Aunque la Ley Orgánica es sin duda un valioso instrumento y un paso adelante para combatir la violencia contra las mujeres, la realidad es desafiante. Amnistía Internacional continuará atenta a las disposiciones y actuaciones de las autoridades españolas, a fin de contribuir a que la respuesta institucional sea acorde a los estándares internacionales y a la obligación estatal de ejercer la debida diligencia para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Más allá de la ley, ciertas concepciones pueden permanecer ancladas y alojadas en ámbitos de decisión que incluyen desde la administración de justicia, las dotaciones presupuestarias, la gestión y orientación de los servicios. Afirmar que se trata de derechos fundamentales, no beneficencia, que las víctimas son personas revestidas de dignidad y derechos, no sujetos pasivos, que no se puede combatir la violencia contra las mujeres si no se desafía la discriminación por género y las desigualdades entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la sociedad, son cuestiones básicas para enrumbar la respuesta institucional. España tiene en sus manos garantizar a las mujeres que sus derechos serán protegidos, y poner fin a esa violencia que se ha cobrado la vida de aquéllas a quienes el Estado les dio la espalda pese incluso a sus denuncias y peticiones de protección.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 59 La autora nos Violencia de género en el ámbito doméstico: una propuesta de análisis teórico feminista IRMA SAUCEDO GONZÁLEZ La autora nos introduce a las dificultades que la sociología y la antropología han tenido para investigar la violencia doméstica. Cuestiona la esencialización de «los hombres violentos», «las mujeres víctimas» y dirige la mirada a la violencia social como un fenómeno que no está separado de la violencia contra las mujeres. L’autora ens introdueix a les dificultats que la sociologia i l’antropologia han tingut per a investigar la violència domèstica. Qüestiona l’essencialisme dels «homes violents», «les dones víctimes» i dirigeix la mirada a la violència social com un fenomen que no està separat del de la violència contra les dones. The author introduces us to the difficulties that sociology and anthropology have to investigate domestic violence. She questions the essencialization of the «violent men», «the women victims», and directs the glance to social violence as a phenomenon that is not separated of the violence against the women. A autora introdúcenos ás dificultades que a socioloxía e a antropoloxía tiveron para investigar a violencia doméstica. Cuestiona a esencialización de «os homes violentos», «as mulleres víctimas» e dirixe a súa mirada á violencia social como un fenómeno que non está separado do da violencia contra as mulleres. Egileak, soziologia eta antropologiak genero-indarkeria ikertu ahal izateko izan dituzten arazoetara hurbiltzen gaitu. Zalantzan jartzen du «gizon bortitz» eta «emakume biktimen» artean egin izan den dualizazio sinplea, gizarte-indarkerian arreta jartzen duelarik. Uste baitu fenomeno hau ez dagoela emakumeen aukarko indarkeriatik urrun.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 61 Durante apro Violencia de género en el ámbito doméstico: una propuesta de análisis teórico feminista IRMA SAUCEDO GONZÁLEZ Durante aproximadamente un siglo, los sociólogos y los antropólogos sociales han explorado la existencia de la violencia hacia las mujeres como una desviación de la norma social. Por esta razón, la violencia que ocurre en el ámbito doméstico, frecuentemente analizada con las herramientas propias del funcionalismo, la había considerado como un fenómeno producto de cambios estructurales que tienden a alterar la relación de cooperación que existe en una unidad doméstica. Los hombres o mujeres que cometen actos violentos, por lo tanto, son generalmente considerados desviados o enfermos. Esta visión, en cierto sentido romántica, supone que la familia está aislada de los mecanismos de fuerzas de poder en la sociedad, pero también olvida, como plantea Izquierdo (2003), que «las relaciones familiares pueden llegar a ser dañinas, y el amor no es el único vínculo que une a los miembros de la familia, el rencor, el resentimien- to, también son moneda común» y están presentes tanto en hombres como mujeres. La vida social en todas las formas que conocemos de la especie humana no está inmune a lo que denominamos violencia, el uso agresivo de la fuerza física de individuos o grupos contra otros. La propia noción de «otro», muestra que la diferencia es constitutiva de la vida social y «siendo base de la vida social es fuente permanente de tensión y conflicto» (Velho, 1996). Esta tensión y conflicto puede incrementarse por la cercanía espacial y afectiva existente entre los sujetos, por lo que podemos tomar como hipótesis que las relaciones familiares y erótico-afectivas representan un caso particular del fenómeno de tensión y conflicto en las relaciones humanas. Sin embargo, investigar la violencia en el entorno doméstico y dar cuenta de ella es un problema complejo y complicado. Como la cultura occidental tiende a ocultarla y negarla, antropólogos y sociólogos frecuentemente han tenido una relación ambivalente ante el fenómeno. Según Olivia Harris (1994: 41): ... la violencia también es un problema para la antropología. El periodo clásico de la antropología social, con sus paradigmas durkhemianos, y la paz colonial artificial dentro de la que se desarrolló, tendió a ignorar la violencia o racionalizarla [...] El debate continúa, sin embargo, acerca de hasta dónde es posible dar cuenta de aspectos de la vida en una exótica («otra») comunidad que son impactantes, posiblemente aborrecibles, para la sensibilidad occidental (tal
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 IRMA SAUCEDO GONZÁLEZ 62 como puede ser el uso de la fuerza física o el canibalismo) sin reforzar un discurso racista que funciona precisamente al imputar al otro aspectos reprimidos del Yo. O, por otra parte, censurando tales materiales, para perpetuar una visión de las comunidades estudiadas como si estuvieran fuera del mundo real. En la tradición occidental predomina una tendencia a crear una imagen unitaria y sesgada del «otro» ya que éste generalmente es «observado» desde un lugar de poder de nominación que busca continuidades, permanencias y esencias. La mirada objetivizante tiende a invisibilizar las discontinuidades y contradicciones de los sujetos. Las consecuencias de esta mirada pueden ejemplificarse en la antropología con la idea del «buen salvaje» y exótico personaje de tierras lejanas y, más recientemente, en algunos trabajos sobre las mujeres con la idea de que las mujeres son esencialmente «sujetos sensibles» portadores en su esencia de una cualidad especial de preocupación y cuidado hacia los otros. Podemos decir que la filosofía occidental ha construido un discurso sobre el ser humano que lo dicotomiza entre bueno/malo, de tal manera que en cualquiera de los polos se es «esencialmente» uno o lo otro. Las acciones contradictorias de los seres humanos sólo pueden ser comprendidas como resultado de un entorno que «corrompió» lo bueno o una «esencia» que nos convierte en locos o delincuentes. Fernando Savater (2004) en su libro La tarea del héroe, plantea que la dicotomización del suje- to entre bueno-malo niega el amplio registro de la capacidad y acción humana que tiene como extremos, lo más sublime y lo más perverso. Al comentar sobre la manera en que fue tratado el caso del filósofo francés Louis Althusser cuando estranguló a su mujer, Helène, nos plantea: Puesto que el nivel en que ahora tenemos situado al sujeto nos deja o bien sin juicio moral o bien sin acción; puesto que la responsabilidad del hombre se apoya en la identidad que es, mientras que las explicaciones que le eximen de ella le dejan inocente pero inactivo, identificándose a su vez con otro exterior a él; puesto que no contamos con un Dios trascendente que reconcilie para nosotros esta escisión, y puesto que no podemos renunciar a valorar ni a actuar como sujetos sin anular lo que hace a la vida digna de ser vivida al modo humano, el objetivo fundamental de cualquier investigación ética que hoy aspire a trascender el academicismo trivial será buscar el momento originario del tratamiento ético, es decir, el punto en que la acción comienza a ser valorada sin coagularse todavía en juicio objetivador, la mirada que considera la acción como tal y la valora antes de decidir si es buena o mala, incluso resistiéndose a someterla a esa dicotomía legal. Esta visión se manifiesta de manera particular cuando al analizarla la violencia hacia las mujeres se hace suponiendo que lo «malo» asociado al comportamiento violento es lo masculino corporeizado en los hombres; y lo bueno de esa dicotomía es la «víctima» corporeizada en las mujeres. Ambos esencializados en una perfecta unidad complementaria. El problema de esencializar la diferencia es, entre otras cosas, que se enlaza con los discursos de poder que construyen los sujetos de la modernidad e inscriben en sus cuerpos una esencia femenina o masculina. Si aceptamos que los comportamientos
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL ÁMBITO DOMÉSTICO: UNA PROPUESTA DE ANÁLISIS TEÓRICO FEMINISTA 63 humanos que se manifiestan de manera diferenciada entre hombres y mujeres se deben primordialmente a las diferencias sociales de género inscritas en su subjetividad y representan el resultado de un orden sexista, necesitamos intentar comprender cómo ese orden marca la forma diferenciada en que hombres y mujeres hacen uso de la violencia. La violencia contra las mujeres en tanto hecho no difiere mucho de la violencia social, puesto que la acción violenta se realiza simple y llanamente porque se tiene el poder subjetivo y real de llevarla a cabo. Ser en relación El ser humano es un ser social y se construye como sujeto en relación. Su identidad es construida en y dentro de relaciones y discursos de poder que marcan lo que es, lo que debe ser y los límites de lo que puede ser. La vida social obliga a los seres humanos a cuestionarse constantemente sobre sí mismos, porque es el contacto con los otros diferentes lo que cuestiona la seguridad que se tiene de sí. Esta «vida social» es más intensa y significativa en las relaciones marcadas por la convivencia, la liga de consanguineidad, la relación amistosa, la relación erótico afectiva, etc. Por esta razón la violencia hacia las mujeres en una relación conyugal comienza con el establecimiento de la relación erótico afectiva y no necesariamente por la consumación de la convivencia o el matrimonio. Siguiendo a Foucault (1996), podemos suponer que el malestar que produce el contacto con «lo otro» se intensifica de manera significativa en las relaciones erótico afectivas por la carga y variedad de significados asociados a estas relaciones en determinados contextos sociales y por los procesos acelerados de cambios respecto al lugar que ocupan las mujeres en el entramado social. Si reconocemos que los hombres y las mujeres somos los productos (sujetos sujetados) y los productores (sujetos con agencia) del orden social necesitamos explorar la forma en que se construyen las identidades y subjetividades sexuadas que subyacen a los comportamientos diferenciados que identificamos entre hombres y mujeres. Género y la construcción de sujetos Para aproximarse al estudio sobre las implicaciones de la diferencia sexual, la teoría feminista ha desarrollado como categoría analítica el concepto de género. El sistema sexo-género (Rubin, 1975), primera referencia teórica para el concepto, fue definido como el «conjunto de practicas, símbolos, representaciones, normas y valores sociales que las sociedades elaboran a partir de la diferencia sexual anatomo-fisioló- gica y que dan sentido a la satisfacción de los impulsos sexuales». Por otro lado, Kate Millet (1975) muestra cómo el poder imbrica las diferencias sexuales con la diferencia generacional. Para esta autora la subordinación de las mujeres es el resultado de:
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 IRMA SAUCEDO GONZÁLEZ 70 3. valida la subordinación de las mujeres y lo femenino en el exosistema a través de las tecnologías de poder institucional jurídico y médico que individualizan los actos violentos como características que «emanan» de la naturaleza del individuo; y, 4. propicia la reproducción de un orden social que jerarquiza a los seres humanos y sus comportamientos entre hombres y mujeres, dando por descontado que el comportamiento y la identidad individual están determinados por la biología. Esto es así porque de manera consistente, consciente o inconscientemente, se construye a las mujeres que se encuentran dentro de una situación de violencia doméstica como víctimas que, precisamente por esa clasificación, se convierten en sujetos infantilizados que requieren de la intervención del poder del Estado para «protegerlas» del poder de sus parejas erótico-afectivas; o del poder de los profesionales de la salud para «curarlas» de las enfermedades que esta relación les produce. Pero también es así porque en el imaginario social y en muchos ámbitos del quehacer científico se sigue considerando que las mujeres son diferentes a los hombres y que sus respuestas a la violencia está determinadas por la biología; que los comportamientos violentos que ocurren en el espacio doméstico son resultado de las características individuales de los sujetos y que su relación con la estructura social e institucional del sistema es, cuando menos, tangencial. Reconocer que el poder circula en el ámbito de lo doméstico y que los actos violentos se reproducirán en el tiempo y de manera intergeneracional mientras no existan modificaciones sustanciales al orden de género, es un aporte y un reto que el feminismo presenta ante la sociedad, el espacio académico, y por supuesto, los espacios de elaboración de política pública. Por esta razón, tanto los análisis como las propuestas de intervención requieren ser examinados desde un punto de vista teórico feminista y desde la efectividad de sus propuestas. En este sentido, «validar» un punto de vista forma parte de la disputa de poder en los ámbitos académicos, feministas y de participación política. En esta disputa lo que se encuentra de forma recurrente es la negación o invisibilización de los aportes elaborados desde la práctica y teorización feministas porque éstos, de manera recurrente, plantean los límites presentes en el estudio del fenómeno con indicadores meramente cuantitativos y en la elaboración de políticas públicas que centran su interés exclusivamente en el ámbito jurídico legal. Plantearse una reflexión de las implicaciones prácticas del análisis feminista es la tarea que se nos presenta como reto para el siglo XXI. Bibliografía BENHABIB, S. (1997): «The Generalized and the Concrete Other», en CAROL C. GOULD (ed.) (1997): Gender. Key Concepts in Critical Theory, New Jersey, Humanities Press, BURÍN, M. (1987): Estudios sobre la subjetividad femenina, Buenos Aires, Paidós.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL ÁMBITO DOMÉSTICO: UNA PROPUESTA DE ANÁLISIS TEÓRICO FEMINISTA 71 BUTLER, J. (2001 a): Mecanismos Psíquicos del Poder. Teorías sobre la sujeción, Madrid, Ediciones Cátedra, Universidad de Valencia. — (2001 b): El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad. Cap. «Sujetos de Sexo/Género/Deseo», México, Editorial Paidós. CORSI, J. (1994): «Una mirada sobe la violencia familiar», en CORSI, J. (comp.): Violencia familiar. Una mirada interdisciplinaria sobre un grave problema social, Buenos Aires, Paidós. DEBARBIERI, T. (1992): «Sobre la categoría género. Una introducción teórico-meto- dológica», Revista Interamericana de Sociología, pp. 147-169. DELAURETIS, T. (1986): Feminist Studies, Critical Studies, Indiana, University of Indiana Press. — (1999): «Irreductibilidad del deseo y conocimiento del límite», Diferencias. Etapas de un camino a través del feminismo, Madrid, Horas y Horas. DIO BLEICHMAR, E. (1975): El feminismo espontáneo de la histeria, Madrid, España, ADROTRAF. FRASER, N. (1987): «What’s Critical About Critical Theory? El caso de Habermas y el género», en BENHABIB, S. y CORNELL, D.: Feminism as Critique, Minneapolis, University of Minnesota Press. FOUCAULT, M. (1996): Hermenéutica del sujeto, Argentina, Editorial Altamira. HARRIS, O. (1994): «Condor and Bull. The ambiguities of masculinity in Northern Potosí», en P. HARVEY yGOW, P. (ed.): Sex and violence. Issues in representation and experience, London, Routledge. HOOPER, C. «Child sexual abuse and the regulation of women. Variations on a theme», en CAROL SMART (ed.): Regulating womanhood. IZQUIERDO, M. J. (1998): El malestar en la desigualdad, Madrid, Cátedra. — (2003): «Del sexismo y la mercantilización del cuidado a su socialización: Hacia una política democrática del cuidado», presentada en el Congreso Internacional organizado por Emakunde: Cuidar Cuesta: Costes y beneficios del cuidado, Donosti, octubre de 2003. KAUFMAN, M. (1989): Hombres, placer y cambio, Santo Domingo, Centro de Investigación para la Acción Femenina, CIPAF. MILLET, K. (1975): Política sexual, México, Aguilar. MOORE, H. (1994): «The problem of explaining violence in the social sciences», en HARVEY, P. y GOW, P. (eds.): Sex and violence. Issues in representation and experience, London, Routledge. RUBIN, G. (1975): «The Traffic in Women: Notes on The Political Economy of sex», en RAYNA R. REITER, (ed.): Towards an Anthropology of Women, New York, Monthly Review Press. Publicado en México 1986 en el vol. VIII, Nº 30 de la revista Nueva Antropología. SAVATER, F. (2004): La tarea del héroe, Barcelona, Ediciones Destino. SEGAL, L. (2001): «The belly of the beast: sex as male domination?», en STEPHEN M. WHITEHEAD yFRANK J. BARRET: The Masculinities Reader, Oxford, Polity.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 IRMA SAUCEDO GONZÁLEZ 72 SMART, C. (ed.) (1992): Regulatin Womanhood. Historical Essays on marriage, womanhood and sexuality, London, Routledge. VELHO, G. (1996): «Violencia, reciprocidade e disigualdade: uma perspectiva antropológica», en GILBERTO VELHO eMARCOS ALVITO (orgs.): Cidadanía e violencia, Río de Janeiro, Editora UFRJ / Editora FGV. WHITEHEAD, S. M. y BARRET, FRANK J. (1999): «The sociology of Masculinity», en STEPHEN M. WHITEHEAD yFRANK J. BARRET, The Masculinities Reader, Oxford, Polity.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 73 Este artículo Violencia contra las mujeres: efectos sobre la salud reproductiva MARY ELLSBERG Este artículo se centra en las consecuencias para la salud reproductiva de la violencia contra las mujeres. Presenta ejemplos de investigaciones y programas exitosos y explora cómo el sector de salud puede tomar un papel activo para prevenir y tratar la violencia contra las mujeres. Aquest article se centra en les conseqüències per a la salut reproductiva de la violència contra les dones. Presenta exemples d’investigacions i programes reeixits i explora com el sector de salut pot prendre un paper actiu per a previndre i tractar la violència contra les dones. This paper focuses on the consequences that violence against women has for their reproductive health. It presents examples of successful research studies and programmes, and explores how the health care sector can play an active role in preventing and treating violence against women. Este artigo céntrase nas consecuencias para a saúde reprodutiva da violencia contra as mulleres. Presenta exemplos de investigacións e programas con éxito e explora cómo o sector de saúde pode tomar un papel activo para previr e tratar a violencia contra as mulleres. Artikulu hau emakumeen aurkako bortxakeriak eurengan dituen ondorioei buruzkoa da. Ikerketa eta programa arrakastatsuetatik ateratako adibideak aurkezten ditu. Era berean, emakumearen aurkako bortxakeria saihesteko eta aurre egiteko osasunaren sektoreak har dezakeen paper aktiboa ere aztertzen du.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 75 Una versión d Violencia contra las mujeres: efectos sobre la salud reproductiva MARY ELLSBERG Una versión de este artículo ha estado publicado en la revista Outlook, ISSN: 0737-3732, en enero 2003 y la autora Mary Ellsberg así como PATH, la organización que edita la revista han autorizado su difusión en esta revista electrónica. La redacción de este número estuvo a cargo de Barbara Shane y Mary Ellsberg. Como asistente de producción colaboró Kristin Dahlquist. Millones de niñas y mujeres son víctimas de violencia y sufren las consecuencias del maltrato debido a la discriminación de género y a su condición de desigualdad en la sociedad. La violencia contra las mujeres (a menudo llamada violencia basada en el género) es una seria violación de los derechos humanos. No obstante lo anterior, no se ha otorgado la suficiente atención a las graves consecuencias que el abuso tiene para la salud ni a las necesidades de salud de las mujeres y niñas abusadas. Las mujeres que han experimentado violencia física, sexual o psicológica padecen una serie de problemas de salud, y a menudo lo hacen en silencio. Su salud física y mental se ve deteriorada, sufren más lesiones y hacen mayor uso de los recursos médicos que las mujeres que no han sido abusadas. Mujeres de todas las edades son víctimas de violencia, en parte debido a su limitado poder social y económico en comparación con los hombres. Si bien los hombres también son víctimas de la violencia, la violencia contra las mujeres se caracteriza por su alta prevalencia al interior de la familia, su aceptación por la sociedad y su grave impacto en el largo plazo sobre la salud y el bienestar de las mujeres. Las Naciones Unidas han definido la violencia contra las mujeres como «todo acto de violencia basada en el género que tenga, o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada».1 Los profesionales de la salud tienen la oportunidad y la obligación de identificar, tratar y educar a las mujeres que sufren abusos. A su vez, las instituciones de salud
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MARY ELLSBERG 76 pueden hacer importantes contribuciones a la manera cómo se enfrenta la violencia contra las mujeres, brindando apoyo tanto al personal clínico como a las clientes. El desarrollo y la institucionalización de políticas nacionales del sector de la salud, protocolos y normas sobre violencia contribuyen a llamar la atención respecto del problema de la violencia basada en el género, y ayudan a garantizar la atención de calidad para las sobrevivientes del abuso. ¿Cuán común es la violencia contra las mujeres? En todo el mundo, al menos una de cada tres mujeres ha experimentado durante su vida alguna forma de abuso por razones de género (Heise, 1999). La violencia contra las niñas y mujeres puede comenzar antes de su nacimiento y continuar a lo largo de sus vidas hasta llegar a la edad avanzada (ver figura 1). Las mujeres se resisten a hablar sobre el maltrato y pueden llegar a aceptarlo como parte de su rol. Incluso suponiendo que los datos actuales subestimen la prevalencia de la violencia contra las mujeres, millones de niñas y mujeres en todo el mundo sufren a causa de la violencia y de sus consecuencias. Las formas más comunes de violencia contra las mujeres son el abuso físico, sexual y emocional por parte del esposo o la pareja íntima. Encuestas realizadas indican que entre el 10 y el 58 por ciento de las mujeres han experimentado abuso físico por parte de una pareja íntima en sus vidas (ver figura 2) (Watts, 2002). Figura 1. El ciclo de vida de la violencia contra las mujeres y sus efectos sobre la salud* * Las categorías de abuso y los efectos para la salud resultantes aquí presentados son representativas, no exhaustivas. Basada en información de Watts and Zimmerman, 2002 y Campbell, 2002. FUENTES: Heise et al., 1999; Serbanescu et al., 1999; INEI, 2001. Nota de la Traducción: mortalidad infantil es aquélla que se produce en niños menores de 1 año; mortalidad de la niñez es aquélla que se produce en niños menores de 5 años. Antes del parto Aborto selectivo por sexo Edad avanzada Abuso de ancianas/viudas Efectos para la Salud Mortalidad infantil y de la niñez Ndel T Bajo peso al nacer Deterioro de la salud mental Deterioro de la salud física Lesiones Dolor crónico Problemas gastrointestinales Estrés Depresión Ansiedad Abuso de substancias tóxicas Suicidio Problemas ginecológicos Embarazo no planificado Complicaciones del embarazo Aborto en condiciones de riesgo Conductas sexuales de riesgo ITSs VIH/SIDA Infancia Muertes por honor Infanticidio de las mujeres Negligencia (atención de salud, nutrición) Niñez Abuso infantil Desnutrición MGF Adolescencia Prostitición forzada Tráfico Matrimonio precoz forzado Abuso psicológico Violación Edad reproductiva Muertes por honor Muertes por dote Violación por parte de una pareja íntima Abuso sexual Homicidio Comercio sexual Tráfico Acoso sexual
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES: EFECTOS SOBRE LA SALUD REPRODUCTIVA 77 Figura 2. Violencia por parte de la pareja íntima en países seleccionados* * Porcentaje de mujeres adultas que han sido agredidas físicamente por una pareja íntima según encuestas realizadas a nivel nacional. Debido a diferencias en la población y métodos del estudio, los resultados no necesariamente son comparables. FUENTES: Heise et al., 1999; Serbanescu et al., 1999; INEI, 2001. Los resultados preliminares de un estudio multipaís de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la salud de la mujer y la violencia doméstica indican que, en algunas partes del mundo, la mitad de las mujeres ha experimentado violencia doméstica.2 A continuación se describen diversas formas de violencia ejercida contra las mujeres y su prevalencia: - Entre el 12 y el 25 por ciento de las mujeres han sido obligadas por su pareja íntima o ex-pareja a tener relaciones sexuales alguna vez en sus vidas.3 - La violación en los tiempos de guerra se usa actualmente como arma para intimidar a las comunidades y perpetuar la limpieza étnica. Asimismo, la violencia sexual contra las mujeres en los campos de refugiados y centros para mujeres desplazadas está siendo reconocida como un problema grave. - La iniciación sexual forzada y el abuso sexual de niñas son comunes en todo el mundo. Estudios transversales revelan que el 40 por ciento de las mujeres en Sudáfrica, el 28 por ciento en Tanzania y el 7 por ciento en Nueva Zelanda señalaron que su primer encuentro sexual fue forzado (Watts, 2002). - Una revisión de estudios realizados en 20 países reveló que la prevalencia del abuso sexual en niñas variaba entre el 7 y el 36 por ciento (Finkelhor, 1994). La mayoría de los abusadores eran hombres conocidos por la víctima (Watts, 2002). - El matrimonio precoz de niñas es más común en el África subsahariana y en el sur de Asia. Los datos oficiales sobre matrimonios muy precoces (bajo los 15 años de edad) son limitados, pero existen estudios que indican que en zonas de África oriental y occidental, por ejemplo, el matrimonio a los 7 u 8 años no es poco Porcentaje de Mujeres 0 10 20 30 40 50 34 13 41 28 47 2929 21 22 EE.UU Suiza Canadá Rumania Bangladesh Nicaragua Perú Sudáfrica Egipto
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MARY ELLSBERG 78 común; en zonas del norte de Nigeria, la edad promedio para contraer matrimonio es de 11 años (UNICEF, 2001). El matrimonio precoz restringe las oportunidades de educación y de otro tipo para las niñas, y a menudo conduce a un embarazo precoz y conlleva a mayores riesgos para la salud. - Los abortos selectivos por sexo, el infanticidio femenino y el sistemático descuido de las necesidades nutricionales y de salud de bebés niñas contribuyen en conjun- to a una mayor mortalidad entre las niñas. Estos factores se han traducido en la «desaparición» de 60 a 100 millones de mujeres y niñas en todo el mundo (Watts, 2002). - En algunas regiones, las mujeres sufren los daños de prácticas tradicionales tales como las muertes relacionadas con la dote, lanzamiento de ácido y asesinatos por «honor». - Los profesionales de la salud participan en formas de abuso culturalmente aceptadas, tales como exámenes para confirmar la virginidad, partos forzados por cesárea y mutilación genital femenina (Frank, 1999; Diniz, 1998). - El tráfico de mujeres y niñas para realizar trabajos forzados y para su explotación sexual es otro tipo de abuso basado en el género que daña a mujeres y niñas Factores que contribuyen a la violencia contra las mujeres La violencia contra las mujeres ocurre en todos los países, en todos los grupos sociales, culturales, económicos y religiosos. En la sociedad, la violencia contra las mujeres es más común en culturas donde los roles de género estén muy definidos y se hacen respetar estrictamente; donde la masculinidad esté asociada íntimamente a una actitud agresiva, al honor masculino o a la dominancia; donde se acepta que se castigue a mujeres y niños; y donde la violencia es una manera estándar de resolver conflictos (Heise, 1999; Jewkes, 2002). Si bien el abuso ocurre en todos los entornos socioeconómicos, la pobreza y el estrés asociado a la pobreza contribuyen a la violencia por parte de la pareja íntima (Jewkes, 2002). En el interior de las relaciones, tanto el control por parte del hombre de los bienes y de la toma de decisiones, como la inestabilidad de las relaciones se asocian poderosamente al abuso (Heise, 1999). Antes se pensaba que las mujeres con muchos hijos presentaban un mayor riesgo de abuso. No obstante, investigaciones actuales indican que el abuso doméstico aumenta el riesgo de la mujer de tener muchos hijos, ya que restringe su capacidad de tener control en cuanto al momento en que desea tener relaciones sexuales y al uso de métodos anticonceptivos (Ellsberg, 2000). Violencia contra las mujeres y salud pública Las mujeres que sufren abusos tienen una peor salud mental y física, más lesiones y una mayor necesidad de recursos médicos que las mujeres no abusadas (Campbell,
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES: EFECTOS SOBRE LA SALUD REPRODUCTIVA 79 2002). Conforme al estudio multipaís sobre la salud de la mujer y la violencia doméstica, las mujeres abusadas en Brasil, Japón y Perú presentaron una probabilidad dos veces mayor que las no abusadas de señalar que su estado de salud actual es malo o muy malo.2 El impacto del abuso basado en el género sobre la salud física puede ser inmedia- to y a largo plazo. No obstante, las mujeres que sufren de abusos rara vez buscan atención médica por trauma agudo. Menos de la mitad de las mujeres en los Estados Unidos que han sido abusadas buscan tratamiento para las lesiones resultantes (Campbell, 2002). Incluso cuando lo hacen, es posible que sus problemas de salud nunca sean atribuidos a abusos. Las sobrevivientes de abuso suelen exhibir conductas de salud negativas, incluyendo el consumo de alcohol y drogas. Los problemas crónicos de salud a causa del abuso incluyen dolor crónico (dolores de cabeza, de espalda); problemas y síntomas neurológicos, incluidos desvanecimientos y convulsiones; trastornos gastrointestinales; y problemas cardíacos (Campbell, 2002). Las mujeres abusadas suelen vivir con temor y sufrir de depresión, ansiedad e incluso estrés post-traumático (Campbell, 2002). Un estudio realizado en Norteamérica reveló que las mujeres víctimas de abusos presentaban una probabilidad tres veces mayor de sufrir estrés post-traumático que las mujeres no abusadas (Campbell, 2002). El estudio multipaís de la OMS reveló que las mujeres en Perú, Brasil, Tailandia y Japón que habían sido abusadas física y sexualmente por sus parejas presentaban una probabilidad dos veces mayor de haber considerado suicidarse que aquéllas que no habían sido sometidas a abusos.2Según investigaciones realizadas en Nicaragua, los hijos de madres abusadas también podrían presentar mayores niveles de mortalidad infantil y de la niñez (Asling-Monemi, s/f). Incluso si no son víctimas directas del abuso, los niños que han presenciado abusos presentan una mayor probabilidad de sufrir problemas de aprendizaje, emocionales y de conducta (Ellsberg, 2000). Además, estos niños se encuentran en mayor riesgo de convertirse más tarde en víctimas de abuso o en abusadores (Heise, 1999). Efectos sobre la salud reproductiva La salud sexual y reproductiva de las mujeres se ve claramente afectada por la violencia de género. Un estudio realizado en EEUU reveló que las mujeres que habían experimentado abuso por parte de su pareja íntima presentaban una probabilidad tres veces mayor de tener un problema ginecológico que las mujeres no abusadas (Campbell, 2002). Entre estos problemas se incluían el dolor pélvico, sangrado o flujo vaginal, infección vaginal, menstruación dolorosa, disfunciones sexuales, fibromas, enfermedad inflamatoria de la pelvis, dolor al tener relaciones sexuales, infección del tracto urinario e infertilidad. El abuso sexual, en especial las relaciones sexuales forzadas, puede provocar traumas físicos y mentales. Además del daño producido a la uretra, vagina y ano, el abuso puede provocar infecciones de transmisión sexual (ITS), incluido el VIH/SIDA. Las mujeres que revelan estar infectadas con VIH también pueden ser sometidas a violencia (Campbell, 2002).
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MARY ELLSBERG 80 La maternidad precoz, a menudo como resultado de matrimonios precoces y forzados, puede traducirse en una serie de problemas de salud, incluidos los efectos de un aborto realizado en condiciones de riesgo. Las niñas menores de 15 años presentan una probabilidad cinco veces mayor de morir durante el parto que las mujeres entre veinte y treinta años (UN, 1991). También presentan un mayor riesgo de fístula obstétrica, la que puede ser consecuencia de un trabajo de parto prolongado y obstruido (UNFPA, 2002). El abuso limita la autonomía sexual y reproductiva de las mujeres. Al comparar las mujeres abusadas sexualmente con aquéllas que no lo han sido, es mucho más probable que aquéllas que han sufrido abuso usen métodos de planificación familiar de manera clandestina, que sus parejas les impidan seguir usando algún método o se nieguen a usar condón para prevenir enfermedades (Heise, 1999). Las sobrevivientes de abuso presentan una mayor probabilidad de practicar conductas sexuales de alto riesgo, de experimentar embarazos no planificados, y de presentar disfunciones sexuales que las mujeres no abusadas (Heise, 1999). Estudios realizados revelan que aproximadamente en el 4 al 15 por ciento de los embarazos ocurridos en los Estados Unidos, Canadá, Suecia, el Reino Unido, Sudáfrica y Nicaragua ha habido abuso físico (Campbell, 2002; Ellsberg, 2000; Jewkes, 2001; Muhajarine, 1999). El abuso ejercido por parejas íntimas durante el embarazo puede ser un factor de riesgo más relevante para las complicaciones del embarazo que otras afecciones que rutinariamente se procura pesquisar entre las embarazadas, tales como la hipertensión y la diabetes (Gazmararian, 1996). El abuso durante el embarazo ha sido asociado a retrasos en la obtención de atención prenatal, mayor consumo de tabaco y drogas/alcohol durante el embarazo, insuficiente aumen- to de peso materno y depresión (Heise, 1999). El abuso de mujeres embarazadas se ve asociado a abortos en condiciones de riesgo, abortos espontáneos, partos de feto muer- to, bajo peso al nacer y mortalidad neonatal. Si bien es difícil determinar una relación causal entre el abuso y estos resultados adversos, un meta-análisis reciente de 14 estudios indica que existe una relación importante entre el bajo peso al nacer y el abuso durante el embarazo (Murphy, 2001). Un estudio realizado en Nicaragua reveló que los casos de bajo peso al nacer eran cuatro veces mayores en bebés cuyas madres habían sido abusadas físicamente durante el embarazo (Valladares, s/f). El abuso puede influir directamente en el peso del recién nacido, por ejemplo a causa de golpes en el abdomen que precipitan un parto prematuro. De manera indirecta, el abuso se ve asociado a factores que también contribuyen al bajo peso al nacer, como por ejemplo el consumo de tabaco, el abuso de alcohol y de drogas y las ITS. Cómo abordar la violencia a través de programas de salud reproductiva Los efectos de la violencia sobre la salud de mujeres son graves, de largo alcance y se entrelazan entre sí. Los proveedores de salud tienen la oportunidad y la obligación de identificar los casos de abuso. Para muchas mujeres de los países en desarro-
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES: EFECTOS SOBRE LA SALUD REPRODUCTIVA 87 nosticadas ni tratadas, incluido el VIH/SIDA, y de complicaciones graves asociadas al embarazo y a los abortos realizados en condiciones de riesgo (PAHO, 2001). En regiones donde el tráfico es común, los proveedores de salud deben estar informados de la situación y ofrecer atención cuando sea posible. En general, los esfuerzos por detener el tráfico dependen de la cooperación internacional y nacional desde los más altos niveles de gobierno a los organismos comunitarios de servicio social, y entre las autoridades del área social, judicial, policial y de migración. Para mayor información sobre el tráfico, visite Stop-Traffic en www.stop-traffic.org. ¡Jijenge!: mobilizando a las comunidades en Tanzania ¡Jijenge! inició un proyecto piloto para desarrollar la conciencia de la comunidad sobre la violencia contra las mujeres en Igogo, una comunidad de bajos ingresos, semi-urbana de 4.000 familias en Mwanza, Tanzania (Michau, 2002). Tras ganarse el apoyo de los líderes de la comunidad, el proyecto capacitó a los miembros de la comunidad a través de distintos medios, incluyendo discusiones en público, obras de teatro y programas radiales, y de material impreso. ¡Jijenge! reclutó y capacitó también a un «grupo de vigilancia» –conformado por hombres y mujeres de la comunidad– para intervenir cuando presenciaran violencia. El proyecto operó en una clínica de salud reproductiva que ofrecía servicios y apoyo psicológico para ayudar a las mujeres a identificar las causas de sus problemas de salud reproductiva. Este enfoque fue revolucionario en Mwanza, y las mujeres viajaban largas distancias para atenderse en la clínica. Mujeres y hombres comenzaron a buscar apoyo con el personal, y los consejeros analizaron los derechos de las mujeres y ofrecieron derivaciones a estaciones de policía, organismos de bienestar social, hospitales y tribunales de justicia. El programa ¡Jijenge! ha demostrado que: - Las personas están dispuestas a discutir sobre la violencia contra las mujeres, e incluso a intervenir contra ella. - Los mensajes anti-violencia funcionan mejor cuando son recibidos de diversas fuentes a lo largo del tiempo. - Discutir la violencia en términos de promover la «armonía familiar» es más eficaz que el enfoque basado en los derechos. - Para tratar el problema con los hombres, éstos deben ser abordados tanto en forma separada como en grupos mixtos. - La promoción por parte de miembros influyentes de la comunidad resulta fundamental. - Se debe sensibilizar a los proveedores de servicios sobre la violencia doméstica y entregarles herramientas para emprender acciones contra ella. - El personal del proyecto y los voluntarios de la comunidad necesitan apoyo continuo y oportunidades para seguir adquiriendo habilidades. - Todo cambio de conductas significativo toma tiempo.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MARY ELLSBERG 88 Bibliografía ASLING-MONEMI, K. ET AL. «Violence against Women increases the risk of infant and child mortality: a case-referent study in Nicaragua», Bulletin of the World Outlook, volumen 20, número 18. BEYRER, C. (2002): «Shan women and girls and the sex industry in Southeast Asia; political causes and human rights implications», Social Science & Medicine, 53: 543–550. CAMPBELL, J. ET AL. (2002): «Health consequences of intimate partner violence», The Lancet, 359 (9314): 1331-1336. April 13. CREEL, L. (2001): Domestic Violence: An Ongoing Threat to Women in Latin America and the Caribbean. Washington, D.C. Population Reference Bureau. DINIZ, S. G. y D’OLIVEIRA, A. F. (1998): «Gender violence and reproductive health», International Journal of Gynecology & Obstetrics, 63 (Supplement 1): S33-S42. D’AVOLIO, D. ET AL. (2001): «Screening for abuse: barriers and opportunities», Health Care for Women International, 22. D’OLIVEIRA, A. ET AL. (2002): «Violence against women in health-care institutions: an emerging problem», The Lancet, 11. ELLSBERG, M. ET AL. (2000): «Candies in hell: women’s experiences of violence in Nicaragua», Social Science & Medicine, 51. ELLSBERG, M. y ARCAS, C. (2001): Final Report: Review of PAHO’s Project: Towards an Integrated Model of Care for Family Violence in Central America, Washington, D.C., PAHO. FINKELHOR, C. (1994): «The international epidemiology of child sexual abuse», Child Abuse & Neglect, 18. FRANK, M. ET AL. (1999): «Virginity examinations in Turkey», Journal of the American Medical Association, 282. GARCÍA-MORENO, C. (2002): «Dilemmas and opportunities for an appropriate healthservice response to violence against women», The Lancet, 359. GAZMARARIAN, J. A. ET AL. (1996): «Prevalence of violence against pregnant women», Journal of the American Medical Association, 275. GIELEN, A. C. ET AL. (2000): «Women’s opinions about domestic violence screening and mandatory reporting», American Journal of Preventive Medicine, 19. GUEDES, A. ET AL. (2002): «Addressing Gender Violence in a Reproductive and Sexual Health Program in Venezuela», en HABERLAND, N. y MEASHAM, D. (eds.) (2002): Responding to Cairo: Case Studies of Changing Practice in Reproductive Health and Family Planning, New York, Population Council. HEISE, L. ET AL. (1999): «Ending violence against women», Population Reports, Series L, nº11,Baltimore. INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI) (2001): Encuesta Demográfica y de Salud Familiar 2000, Lima. INTERNATIONAL PLANNED PARENTHOOD FEDERATION/WESTERN HEMISPHERE (IPPF/WHR) (2001): ¡Basta! New York. www.ippfwhr.org/whatwedo/bastawinter2001.pdf.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES: EFECTOS SOBRE LA SALUD REPRODUCTIVA 89 — (2000): ¡Basta! New York at www.ippfwhr.org/whatwedo/bastasummer2000.pdf. JEWKES, R. (2002): «Intimate partner violence: causes and prevention», The Lancet. JEWKES, R. ET AL. (2001): «Prevalence of emotional, physical and sexual abuse of women in three South African provinces», South African Medical Journal, 91. KIM, J. y MOTSEI, M. (2002): «Women enjoy punishment’: attitudes and experiences of gender-based violence among PHC nurses in rural South Africa», Social Science & Medicine,54 MICHAU, L. ET AL. (2002): «Mobilizing Communities to End Violence Against Women in Tanzania», en HABERLAND, N. y MEASHAM, D. (eds.) (2002): Responding to Cairo: Case Studies of Changing Practice in Reproductive Health and Family Planning, New York, Population Council. MOHAMUD, A. ET AL. (2002): «Protecting and Empowering Girls: Confronting the Roots of Female Genital Cutting in Kenya», en HABERLAND, N. y MEASHAM, D. (eds.) (2002): Responding to Cairo: Case Studies of Changing Practice in Reproductive Health and Family Planning, New York, Population Council. MUHAJARINE, N. y D’ARCY, C. (1999): «Physical abuse during pregnancy: prevalence and risk factors», Canadian Medical Association Journal, 160. MURPHY, C. ET AL. (2001): «Abuse: a risk factor for low birth weight? A systemic review and meta-analysis», Canadian Medical Association Journal, 164 ORHANT, M. (2001): Trafficking in Persons: Myths, Methods, and Human Rights, Washington, D.C. Population Reference Bureau. Disponible online: www.prb.org. ORHANT, M. y MURPHY, E. (2002): «Trafficking in Persons» en MURPHY, E. AND RINGHEIM, K. (eds.) (2002): Reproductive Health and Rights: Reaching the Hardly Reached, Washington, D.C., PATH. PAN-AMERICAN HEALTH ORGANIZATION (PAHO) (2001): Trafficking of women and children for sexual exploitation in the Americas, Washington, D.C., PAHO. SALBER, R. R. y MCCAW, B. (2000): «Barriers to screening for intimate partner violence: time to reframe the question», American Journal of Preventive Medicine, 19. SERBANESCU, F., MORRIS, L., y MARIN, M. (2001): Reproductive Health Survey Romania, 1999. Atlanta, Georgia: Romanian Association of Public Health and Health Management (ARSPMS) and the Division of Reproductive Health, Centers for Disease Control and Prevention. STEVENS, L. (2001): A Practical Approach to Gender-Based Violence: A Programme Guide for Health Care Providers and Managers, New York, UNFPA. UNICEF eINNOCENTI RESEARCH CENTER (2001): «Early marriage child spouses» dentro de Innocenti Digest, 7. UN DEPARTMENT OF INTERNATIONAL ECONOMICS AND SOCIAL AFFAIRS (1991): The World’s Women: Trends and Statistics 1970-1990, New York, UN. UNFPA, Addressing obstetric fistula [fact sheet], New York, UNFPA (April 2002). VALLADARES, E. ET AL. (en preparación): Physical partner abuse during pregnancy is a risk factor for low birth weight: a case-referent study in Nicaragua. Obstetrics and Gynecology.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MARY ELLSBERG 90 VLASSOFF, C. y GARCÍA-MORENO, C. (2002): «Placing gender at the center of health programming: challenges and limitations», Social Science & Medicine, 54. WAALEN, J. ET AL. (2000): «Screening for intimate partner violence by health care providers», American Journal of Preventive Medicine, 19. WATTS, C. AND ZIMMERMAN, C. (2002): «Violence against women: global scope and magnitude», The Lancet. WHO (1999): Female Genital Mutilation. Programmes to Date: What Works and What Doesn’t, WHO/CHS/WMH/99.5. Geneva, WHO. Notas 1. Asamblea General de las Naciones Unidas. Declaración para la eliminación de la violencia contra las mujeres. Actas del 85ª Sesión Plenaria: NU (20 de diciembre, 1993). 2. García Moreno, C. et al. «Resultados Preliminares Del Estudio Multi-Nacional de la OMS sobre Violencia Doméstica y Salud de las Mujeres», presentación en la Conferencia Mundial sobre Lesión/Daño, Montreal, Canadá (mayo, 2002). 3. OMS. Prevención de la Lesión y la Violencia www.who.int/health_topics/violence/en/.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 91 Este artículo Violencia contra mujeres: movilización social y políticas públicas en el Brasil (1989-2004) SARAH JANE ALVES DURÃES Este artículo tiene como objetivo presentar algunos indicadores estadísticos brasileños acerca de las diferentes prácticas de violencia que están siendo cometidas contra las mujeres. Además, también serán contempladas algunas formas de movilización social y, especialmente, la repercusión de ésta en las instancias legislativas brasileñas en los últimos quince años. Aquest article té com a objectiu presentar alguns indicadors estadístics brasilers sobre les diferents pràctiques de violència que es cometen contra les dones. A més, també es preveuen algunes formes de mobilització social i, especialment, la repercussió d’aquesta en les instàncies legislatives brasileres en els últims quinze anys. The aim of this article is to present some of the statistical indicators existing in Brazil regarding different violent practices which are being committed against women. We will also examine several different means of social mobilization and especially the consequences it has had on the Brazilian legislative bodies over the last fifteen years. Este artigo ten como obxectivo presentar algúns indicadores estatísticos brasileiros acerca das diferentes prácticas de violencia que están a ser cometidas contra as mulleres. Alén diso, tamén serán contempladas algunhas formas de mobilización social e, especialmente, a repercusión desta nas instancias lexislativas brasileiras nos últimos quince anos. Artikulu honen helburua, Brasildar emakumeen aurka gauzatzen ari diren bortxaketa praktika ezberdinei buruzko zenbait adierazle estatistiko aurkeztea da. Horretaz gain, hainbat mobilizazio sozialen formak aztertuko dira, eta bereziki, mobilizazio honek, azken hamabost urteetan, Brasildar instantzi legegileetan eragin dituen ondorioak.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 93 En Brasil la ac Violencia contra mujeres: movilización social y políticas públicas en el Brasil (1989-2004)1 SARAH JANE ALVES DURÃES2 En Brasil, la actuación de los movimientos en defensa de los derechos sociales de las mujeres se impulsa a partir de finales de los setenta e inicio de los ochenta. En ese contexto, aunque el fenómeno de la violencia contra las mujeres tenía adquirida visibilidad, se constata que todavía no disponemos de elementos para trazar políticas públicas efectivas en el combate contra las diferentes formas que ella asume en nuestra sociedad. Siendo así, este artículo tiene como objetivo presentar algunos indicadores estadísticos a cerca de las diferentes prácticas de violencia que están siendo cometidas contra las mujeres en Brasil. Además, también se contemplan algunas formas de movilización social, y especialmente, la repercusión de ésta en las instancias legislativas brasileñas en los últimos quince años. La estadística brasileña de violencia contra mujeres Brasil no dispone de una estadística global sobre violencia contra mujeres. Entre tanto, diferentes instituciones públicas3y no gubernamentales4se han empeñado en levantar datos en torno a la violencia doméstica, violencia sexual y exploración sexual de las niñas. Entre los trabajos realizados, destaca el dossier violencia contra la mujer, realizado en 1999 por la Rede Nacional Feminista de Salud e Derechos Reproductivos (RedeSaúde),5que nos permitió visualizar, con mayor amplitud, algunas característi- 1. Para escribir este texto tuve la colaboración de Josiane Moura, estudiante del Curso de graduación en Ciencias Sociales, de la Universidad Estatal de Montes Claros-Minas Gerais, Brasil. 2. Doctora en Educación por la Pontificia Universidad Católica de San Pablo (Brasil) y profesora de la Universidad Estatal de Montes Claros-Minas Gerais, Brasil. 3. IV Conferência Mundial sobre a Mulher (1996: 334), la expresión violencia contra la mujer corresponde a «todo acto basado por el hecho que la persona pertenece al sexo femenino, que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual y/o psicológico». 4. Entre las instituciones públicas, incluimos universidades e instancias municipales, estatales y federales, por ejemplo. 5. Entre ellas destacamos el Centro Feminista de Estudios y Asesoría-CFEMEA.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 SARAH JANE ALVES DURÃES 94 cas de las prácticas de violencia en Brasil. En el año 1992, las comisarías brasileñas registraron alrededor de más de 205.000 casos de agresiones contra las mujeres. Específicamente, sobre la violencia doméstica, el dossier evidencia que a partir de 1994 en las comisarías de defensa de la mujer de 22 capitales, la mayor parte de quejas (81,5%) está relacionada con lesiones corporales dolosas, la violación y el atentado violento al pudor, 4,47%, por ejemplo.6 Para Cardoso (1997: 130-1) es posible identificar algunos mitos a cerca de la violencia doméstica, entre ellos que la violencia familiar se restringe a personas con disturbios mentales o a personas de clases populares y, al uso de alcohol y drogas, como las causas reales de la violencia. Según el periódico diario Folha de São Paulo, la proporción de asesinatos de muerte femenina en el Estado subió 45,45% entre 1993-1995 y 1999-2001. La peor situación está en la región administrativa de São José dos Campos (nordeste del Estado de São Paulo) donde el aumento en la proporción de homicidios en ese periodo fue de 87,5% –casi el doble de la media estatal.7Por otro lado, en el Estado de Alagoas, diariamente, sólo en la capital, 40 mujeres presentan queja por malos tratos (Folha de São Paulo, 08/03/03). Según Fernandes (2003), en líneas generales, es posible sintetizar el siguiente cuadro de violencia contra las mujeres en Brasil: cada cuatro minutos una mujer es agredida; 70% de la violencia es practicada dentro del hogar, 63% de las víctimas de la violencia en el espacio doméstico son mujeres; y 65% de las agresiones son practicadas por los integrantes del propio núcleo familiar, en el 70% de los casos son los mismos maridos o compañeros. La primera providencia de la mujer víctima de la violencia, para punir el agresor, es el registro de la queja en la comisaría. La segunda es abrir una instauración del proceso criminal que puede llevar a la condena del agresor. Sin embargo, estos procedimientos no están relacionados. De tal forma que, el número de casos de violencia investigada es mayor que el número de denuncias. Y el número de denuncias es mayor que el número de requerimientos,que por su vez es mayor que el número de condenas (Azevedo, 1985). Construyendo la ciudadanía a través de la movilización social El problema de la mujer en Brasil alcanzó visibilidad pública especialmente a partir del movimiento feminista8de los años setenta. En consecuencia del diálogo del movimiento con el Estado acontecieron propuestas de elaboración de políticas públicas que privilegiasen las necesidades de las mujeres y la incorporación de los derechos de la mujer en los derechos humanos (Barsted, 1994). 6. Disponible en Internet www.cfemea.org.br. 7. Este levantamiento fue realizado por Heleieth Saffioti y Suely Souza Almeida, a través de los boletines de las delegaciones. 8. En Brasil, el feminismo comienza en 1910 con la fundación del Partido Republicano Femenino, en Río de Janeiro. El movimiento procura reforzar la identidad sexual femenina negando la relación de jerarquía entre el hombre y la mujer. Defiende, todavía, que las cualidades «femeninas» o «masculinas» sean vistas como atributos del individuo y no de un sexo u otro. Aunque tenga alcance internacional, el movimiento feminista no está unificado ni tampoco posee una organización central Se caracteriza por la auto organización de las mujeres en múltiples frentes Sus
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA MUJERES: MOVILIZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICAS PÚBLICAS EN EL BRASIL (1989-2004) 95 Una de las estrategias obtenidas por el movimiento feminista para cohibir las prácticas de violencia correspondió a la implantación de la Comisaría de Defensa de la Mujer. Las primeras comisarías fueron implantadas en 1985, en la ciudad de São Paulo. Ya en 1993 había un total de 152 en todo el país y desde ese momento ha cambiado el contexto de atención a las mujeres. En 2004, Brasil cuenta con un número aproximado de cuatrocientas comisarías de defensa de la mujer. Entre tanto, «los estados más desarrollados concentran el mayor número de comisarías y los estados más pobres, localizados en las regiones Norte e Nordeste, cuentan apenas con una comisaría» (Boselli, 2004: 03). Respecto a los albergues, al final de la década de los ochenta, fue creado el primero. En 1993, había seis y en 1994, había apenas cuatro en todo el país. Actualmente, es difícil precisar cuántos albergues hay en Brasil ya que algunos existen en la clandestinidad. Para finalizar esta exposición sobre la movilización social en Brasil, se puede argumentar que muchas formas de organización social han surgido desde los años setenta. Desde los cambios legislativos, los acuerdos internacionales, así como la Convenção para a Eliminação de Todas as Formas de Discriminação contra a Mulher, que aconteció en 1979, y que fue la primera convención internacional a prohibir la discriminación contra las mujeres y a obligar a los gobiernos a adoptar acciones para asegurar y garantizar la igualdad. Entre los intentos de implantación de estrategias en las instancias estatales o federales en Brasil, Cardoso (1997: 134) resalta: As delegacias da mulher e os postos policiais de atendimento à mulher em algumas cidades do interior; A lei estadual e lei municipal (municípios de Porto Alegre, pelotas e Santa Maria) que prevê a criação de albergues para mulheres em situação de violência conjugal juntamente com os seus filhos e filhas; A organização do movimento de mulheres para combater a violência; Criação de lei federal que prevê a existência de conselhos tutelares; Os eventos que tratam do tema da mulher nas universidades. Disciplinas que tratam da questão de gênero em cursos de pós-graduação e graduação; [...] Os serviços de diagnóstico e assistência aos casos de violência doméstica, serviços de acolhida e de assistência jurídica; As discussões sobre a legislação em pauta que trata da violência em relação às mulheres; Programa nacional de combate à violência doméstica, coordenado pelo Conselho Nacional dos Direitos da Mulher e que está começando a ser objeto de discussão nos Estados... Avances y persistencias en la legislación brasileña La cuarta constitución brasileña, promulgada en 1988, trajo un significativo avance para el campo de los derechos de la mujer, sobre todo para la protección de la familia. El capítulo que trata de la familia destaca que los derechos y los deberes deben ser ejercidos igualmente por el hombre y por la mujer. En esa ley, específicamente el artí-
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 SARAH JANE ALVES DURÃES 96 culo 226 evidencia que el Estado debe preservar la familia y a sus miembros y, en el párrafo octavo del mismo artículo, el Estado admite la existencia de una violencia específica en el ambiente doméstico. En el texto de la Constitución apenas se menciona la necesidad de crear mecanismos que cohíban la forma de violencia doméstica. Hasta entonces, aunque el Estado reconociese la violencia contra la mujer y ofreciese protección a las víctimas, no había ninguna legislación específica a cerca de la violencia doméstica. Ya en 1995 se creó la ley 9099 que instituyó los juzgados especiales civiles criminales. Esa ley desahogó el sistema jurídico, mudó la dinámica de las comisarías de la mujer, pues permitió que la reclamación de las víctimas llegase, más rápida, a las instancias decisivas. La legislación anterior exigía la instauración de requerimientos y procesos que se acumulaban y no todas las personas tenían el problema solucionado. Entretanto, graves distorsiones en la aplicabilidad de esa ley han ocurrido con relación a la violencia doméstica, en la medida en que ese tipo de violencia ha sido banalizada y naturalizada. Agresiones y amenazas son encubiertas por esa ley. Los agresores después de pagar algunas «cestas básicas» o hacer cualquier servicio comunitario continúan libres y sueltos. Aunque la Constitución brasileña haya representado avances en lo que dice al respecto de las mujeres, la legislación penal es de 1940 y el Código Civil de 1917. En lo que se refiere a la legislación penal, el código a pesar de ser reformado en 1984 aún es bastante discriminatorio. También las prácticas discriminatorias también pueden ser identificadas en las formas de conducción de los procesos penales, adoptadas por el magistrado brasileño, según Campos (2001). Con relación a los crímenes sexuales el Código Penal extinguía la culpabilidad del agresor, en caso de que éste se case con la agredida, o ésta se case con terceros. En ese caso, lo que está en juego es la moral societaria y no el respeto a la integridad física y psicológica de la víctima. Otra discrepancia se refiere al estupro (art. 213) y el atentado violento al pudor (art. 214), ésos son tachados de crímenes contra las costumbres, y no crímenes contra la persona o contra la libertad sexual. La diferencia es que siendo crimen contra las costumbres, de acuerdo con el art. 225, sólo la víctima puede accionar el aparato judiciario. Ya el crimen contra la persona es de acción pública (Barsted, 1994). Otro aspecto a considerar dice a respecto del contenido del art. 23 del Código Penal. Con base en los jurados populares, este artículo valida la tesis de legítima defensa de honra y justifica la práctica de agresiones y asesinatos contra la esposa, enamorada, ex-amantes, ex-enamorada y otras relaciones íntimas (Zanotta, 1999). Entretanto, tal argumento no hace sentido, pues no hay honra a ser protegida, pues honra es un atributo propio y personal, la honra del hombre no está en su compañera, y sí en él mismo. Algunos cambios son necesarios para el código penal como la extinción del crimen de adulterio y seducción, y la incorporación del incesto como crimen de abuso sexual incestuoso o crimen de violencia doméstica, y los crímenes de estupro y aten-
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 VIOLENCIA CONTRA MUJERES: MOVILIZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICAS PÚBLICAS EN EL BRASIL (1989-2004) 97 tado violento al pudor como crímenes contra la persona y no contra las costumbres, debido al retroceso de que se revisten estas figuras (IV Conferência Mundial Sobre a Mulher, 1996). El nuevo Código Civil de 2003 trajo cambios substanciales como la instauración de la «igualdad absoluta de los cónyuges», la suspensión del «patrio poder» para el «poder familiar» y la substitución del término «hombre» para «ser humano». Ya en este año de 2004, el Gobierno Luís Inácio Lula da Silva firmó el Decreto 5030 instituyendo un Grupo de Trabajo Interministerial para elaborar la propuesta de medida legislativa y otros instrumentos para cohibir la violencia doméstica contra la mujer. Además de eso, en 17 de junio de 2004, fue sancionada la Ley 10.886, que acrecentó párrafos al artículo 129 del Decreto-Ley nº 2848, de 1940, que corresponde al Código Penal, creando el tipo de violencia doméstica: se a lesão for pratica contra ascendente, descendente, irmão, cônjuge ou companheiro, ou com quem conviva ou tenha convivido, ou, ainda, prevalecendo-se o agente das relações domésticas, de coabitação ou de hospitalidade. Así, la víctima después de conseguir romper con la barrera del silencio, de la vergüenza, de la exposición pública, del prejuicio, del sentimiento de culpa, cuando consigue liberarse de tales cuestiones y denunciar a su agresor en contra de un sistema de atención que es fallo. A pesar que existen comisarías especializadas, son pocas y se restringen a algunas ciudades grandes. Consideraciones finales En líneas generales, existen algunos factores explicativos para la perpetuación de la violencia en Brasil. Factores pedagógicos que se manifiestan en una educación diferenciada; factores ideológicos como el machismo, que normaliza la dominación masculina; factores estructurales oriundos de la opresión socioeconómica y política que discrimina a la mujer; factores institucionales como la política y la justicia que se encuentran tan distantes de las necesidades reales de las mujeres, por ejemplo. A pesar de haber derechos garantizados no hay instituciones que cubran el cumplimiento de los mismos lo que dificulta el ejercicio de la ciudadanía femenina. O sea, el núcleo de la cuestión reside en la certeza de la impunidad. ¿Dónde irá la mujer con sus hijos después de proceso del agresor? Es necesario crear políticas públicas para hacer funcionar el aparato legal que existe pero que se comprueba que es ineficiente. Bibliografía AZEVEDO, M. A. (1985): Mulheres espancadas – a violência denunciada, São Paulo, Cortez.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA EPIDEMIA POR VIOLENCIA DEL COMPAÑERO ÍNTIMO CONTRA LAS MUJERES EN ESPAÑA 105 Discusión Los resultados obtenidos indican que nos encontramos ante una epidemia creciente sobre la que no hemos detectado, a pesar de aplicar estadísticos muy sensibles, patrones geográfico y temporal que permitan especular sobre sus posibles causas. Así, las provincias que mayor tasa de mortalidad por VCI registraron se localizaban tanto en el sur (Jaén, Huelva, Málaga), como en la meseta central (Albacete, Guadalajara, Zamora) como en la costa Mediterránea (Gerona, Lérida, Alicante) o las islas (Baleares, Tenerife, las Palmas). Sin embargo, puede decirse que existe un posible patrón bimodal por edad en la tasa de mortalidad por VCI. Aunque la mortalidad por VCI en España parece haberse intensificado a lo largo del tiempo, los resultados obtenidos constituyen una mera aproximación a lo que podría observarse en futuras investigaciones. Así, todavía son escasos los datos sobre esta cuestión, sobre todo aquéllas en las que se registra el número de mujeres muertas por VCI. Además, el espacio temporal analizado es demasiado pequeño como para hablar de conclusiones definitivas. Por último, cabe tener en cuenta la posible influencia sobre resultados que puede haber tenido el aumento de visibilidad de este tipo de defunciones derivada de las mejoras en los protocolos sanitarios, policiales y judiciales. Sin embargo, el registro de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas utiliza la prensa como medio para identificar los casos, presentes en el espacio mediático sean o no etiquetados oficialmente como asesinatos por VCI. A pesar de las limitaciones comentadas, en este estudio se da una serie de resultados que podrían plantearse como hipótesis en futuras investigaciones. De acuerdo con los resultados obtenidos en este estudio, las mujeres de 82-86 años son uno de los grupos de edad identificados con una alta tasa de mortalidad por VCI. Con frecuencia, este grupo de edad suele englobarse en la cohorte de mayores de 50 años. Hecho que invita a pensar en los motivos por los que puede haber pasado desapercibido el riesgo de morir por VCI en las mujeres de esta edad. Sin embargo, los resultados obtenidos permiten plantear la posibilidad de que la muerte por VCI en estos grupos de edad se relacione con una serie de factores de riesgo diferentes de los identificados en mujeres más jóvenes. Con respecto a las diferencias geográficas observadas en las muertes de mujeres por VCI pueden identificarse determinadas provincias de alta incidencia. Sin embargo, no puede afirmarse inicialmente la existencia de un patrón geográfico definido que permita saber más sobre la etiología de este problema. Este último resultado, en principio limitado por el corto periodo temporal estudiado, hace evidente la necesidad de invertir mayores esfuerzos en mejorar la calidad de los sistemas de vigilancia y registros estadísticos de VCI y sobre todo, en el desarrollo de análisis más precisos de los datos disponibles sobre este problema. La prominencia de los casos en el día de la semana lunes es uno de los resultados que mayor concreción y, al mismo tiempo, incertidumbre despierta. En principio, puesto que, la base de datos utilizada se basa en noticias de prensa, podría pensarse que se trataba del día de la semana en el que se acumulaban los casos producidos
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CARMEN VIVES-CASES, CARLOS ÁLVAREZ-DARDET, PABLO CABALLERO 106 durante el fin de semana. Sin embargo, fue confirmado por comunicación personal con la asociación responsable de la elaboración de la base de datos que la fecha indicada era aquella en la que se producían los asesinatos por VCI. El fenómeno de los lunes podría atribuirse al hecho de que durante el fin de semana se rompe la rutina familiar y se introducen nuevas variables que pueden resultar más conflictivas en familias afectadas por divorcios. Tal y como se evidencia en los estudios, la mortalidad por VCI es mayor entre parejas que ya no conviven. También, podría asociarse al hecho de que durante los fines de semana se consume más alcohol, fenómeno asociado con el agravamiento de los malos tratos aunque no necesariamente con el incremento el riesgo de morir por VCI. La ausencia de diferencias estadísticamente significativas en los parámetros mensuales y por estaciones limita una mayor concreción en la atribución de explicaciones a este fenómeno de los lunes. La concreción y la claridad si vienen, sin embargo, de la mano de los resultados obtenidos con respecto al índice epidémico, las diferencias por años y por trimestres. La tendencia creciente observada sugiere que, al igual que ocurre en otros países, la mortalidad por VCI se mantiene a pesar de las respuestas políticas desarrolladas. En España, desde la exhortación de 1993 de Naciones Unidas para que los estados miembros3promovieran el desarrollo de instrumentos legales para luchar contra la VCI, no han dejado de proliferar las medidas legislativas de coerción, asistencia y prevención del problema. Durante el lustro analizado fueron aprobados dos planes oficiales contra la VCI; el primero, en abril de 1998 y; el segundo, en mayo de 2001. En función de los resultados obtenidos en este estudio parece que, en principio, la implementación de las acciones consensuadas en dichos planes no ha logrado la disminución de las muertes por VCI. Bibliografía ALBERDI, I.; N. MATAS (2002): La violencia doméstica. Informe sobre los malos tratos a mujeres en España, Barcelona, Fundación La Caixa, Colección Estudios Sociales, 10. CAETANO, R.; C. CUNRADI; C. CLARK; J. SCHAFER (2000): «Intimate Partner violence and drinking patterns among White, Black and Hispanic couples in the U.S.», J Subst. CAMPBELL, J. (1992): «If I can’t have you, no one can: Power and control in homicide of female partners», en RADFORD, J.; D. RUSSELL (ed.): Femicide: The politics of woman killing, New York, Twayne Publishers. CEREZO, A. (2000): El homicidio en la pareja: tratamiento criminológico, Valencia, Tirant Lo Blanch. 3. Naciones Unidas. Buscador de Resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas [accedido 29 Marzo 2004] Disponible en: http://www.unhchr.ch.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA EPIDEMIA POR VIOLENCIA DEL COMPAÑERO ÍNTIMO CONTRA LAS MUJERES EN ESPAÑA 107 COOPER M., EAVES (1996): «D. Suicide followed by homicide in the family», Violence Vict. CUNRADI C.; R. CAETANO; J. SCHAFER (2002): «Alcohol-related problems, drug use, and male intimate partner violence severity among US couples», Alcohol Clin. Exp. Res. DUGAN, L.; R. ROSENFELD; DS. NAGIN (2003): «Exposure reduction or retaliation? The effects of domestic violence resources on intimate partner homicide», Law Soc. Rev. DUTTON, D.; G. KERRY (1999): «Modus Operandi and Personality Disorder in Incarcerated Spousal Killers», Int. J. Law Psychiatry. GARCÍA, A.; J. RAMOS; J. SÁNCHEZ; D. HERRERA; F. MARTÍNEZ (2002): Evolución de la vigilancia epidemiológica de la brucelosis en Extremadura durante el año 2000, Centro Nacional de Epidemiología. HEISE, LL.; J. PITANGUY; A. GERMAIN (1994): Violence against women: the hidden health burden, Washington D. C., World Bank. JEWKES, R. (2002): Intimate partner violence: causes and prevention, Lancet North Am. Ed. KRUG, E.; L. DAHLBERG; J. MERCY; A. ZWI; R. LOZANO (2002): Informe mundial sobre la violencia y la salud, Washington, Organización Panamericana de la Salud, Oficina Sanitaria Panamericana, Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud. LEADLEY, K.; CL. CLARK; R. CAETANO (2000): «Couples’ drinking patterns, intimate partner violence and alcohol-related partnership problems», J. Subs. Abuse. LORENTE, M. (2001): Mi marido me pega lo normal, Barcelona, Ares y Mares. MCNUTT, L.; B. CARLSON; M. PERSAUD; J. POSTMUS (2002): Cumulative abuse experiences, Physical Health and Health Behaviors. Ann. Epidemiol. MURPHY, C.; T. O’FARRELL; W. FALS-STEWART; M. FEEHAN (2001): «Correlates of intimate partner violence among male alcoholic patients», J. Consult. Clin. Psychol. PÉREZ, S. (2001): «Introducción a la Regresión de Poisson», Quaderns de salut pública i administració de serveis de salud. PLAN DE ACCIÓN CONTRA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA (1998-2001). Madrid, Instituto de la Mujer, 1998. II PLAN INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA (2001-2004) Ministerio de Sanidad y Consumo. Buscador de Planes en Internet [29 Mar 2004]. Disponible en: http://www.msc.es/enfermedadesLesiones/violencia/violenciaDomestica/pdf/plan _violencia.pdf. RODRÍGUEZ, E.; K. LASCH; P. CHANDRA; J. LEE (2001): The relation of family violence, employment status, welfare benefits and alcohol drinking in the United States, WJM. ROTHMAN, K. (1987): Epidemiología moderna, Madrid, Ediciones Díaz Santos. SCHUMACHER, J.; S. FELBAU-KOHN; A. SMITH; HEYMAN R. RISK (2001): «Factors for male-to-female physical abuse», Aggress. Violent. Behav. SHARPS, P., J. CAMPBELL; D. CAMPBELL; F. GARY; D. WEBSTER (2001): «The role of alcohol use in intimate partner femicide», Am. J. Addict.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CARMEN VIVES-CASES, CARLOS ÁLVAREZ-DARDET, PABLO CABALLERO 108 STOUT, K. (1993): «Intimate femicide: A study of men who have killed their mates», Journal of Offenders Therapy. VEST, J.; T. CATLIN; J. CHEN; R. BROWSON (2002): «Multistate Analysis of Factors Associated with Intimate Partner Violence», Am. J. Prev Med. WHITE, H.; P. CHEN (2002): «Problem drinking and intimate partner violence», J. Stud. Alcohol.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 109 La presente c La violencia contra las mujeres en Portugal: un análisis sociológico ZÉLIA BARROSO La presente comunicación es resultado de una reflexión acerca de los resultados empíricos de varios estudios elaborados por la Faculdade de Ciências Sociais e Humanas da Universidade Nova de Lisboa, a través de SociNova –Gabinete de Investigación en Sociología Aplicada–, sobre la temática de la violencia y la criminalidad perpetradas contra las mujeres en Portugal. Se pretende abordar el fenómeno de la violencia desde una perspectiva relacional, dando mayor énfasis al contexto sociocultural del agresor, para así superar las visiones centradas esencialmente en la víctima. Aquesta comunicació és el resultat d’una reflexió sobre els resultats empírics de diversos estudis elaborats per la Facultat de Ciències Socials i Humanes de la Universitat Nova de Lisboa, a través de SociNova –Gabinet d’Investigació en Sociologia Aplicada–, sobre la temàtica de la violència i la criminalitat perpetrades contra les dones, a Portugal. Es pretén abordar el fenomen de la violència des d’una perspectiva relacional, i donar major èmfasi al context sociocultural de l’agressor per, així, superar les visions centrades essencialment en la víctima. This communication is the result of a series of considerations about the empirical results obtained in several studies conducted by the School of Social and Human Sciences of the Universidade Nova de Lisboa, through SociNova –Department of Research in Applied Sociology–, on the subject of violence and crimes committed against women in Portugal. The aim is to analyse the phenomenon of violence from a relational perspective, emphasising the sociocultural context of the aggressor, thus going a step beyond the approaches that focus essentially on the victim. A presente comunicación é resultado dunha reflexión acerca dos resultados empíricos de varios estudos elaborados pola Faculdade de Ciências Sociais e Humanas da Universidade Nova de Lisboa, a través de SociNova –Gabinete de Investigación en Sociología Aplicada–, sobre a temática da violencia e a criminalidade perpetradas contra as mulleres en Portugal. Preténdese abordar o fenómeno da
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 ZÉLIA BARROSO 110 violencia desde unha perspectiva relacional, dando maior énfase ó contexto sociocultural do agresor para, así, superar as visións centradas esencialmente na vítima. Honako jakinarazpen hau, Lisboako Faculdade de Ciências Sociais e Humanas de Universidade Nova-k aurrera eraman dituen hainbat ikerketa-lanen ondorio enpirikoei buruzko hausnarketaren emaitza da. Lisboako unibertsitate honek, SociNova –Gabinete de Investigación en Sociología Aplicada-ren– (Soziologi Aplikatuaren Ikerketa Bulegoa-ren) bitartez gauzatu du ikerketa hau, Portugaldar emakumeen aurka burutu den bortxakeri eta kriminalitate gaia kontutan izanik. Harremanen ikuspuntutik, bortxakeriaren fenomenoari ekin nahi izan zaio erasotzailearen testuinguru soziokulturalari garrantzia handiagoa emanez, funtsean, biktiman zentratu diren ikuspegiak gainditu daitezen.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 111 La problemáti La violencia contra las mujeres en Portugal: un análisis sociológico ZÉLIA BARROSO La problemática de la violencia en la esfera de la vida privada no debe de ser analizada de una forma dicotómica, por lo que se partirá desde una perspectiva más amplia relacionada con las representaciones sociales de los roles de género: el modelo de masculinidad hegemónica, resultado de la construcción social de las relaciones establecidas entre hombres y mujeres (relaciones de género), constituye un factor esencial para la comprensión de la violencia contra las mujeres. De hecho, desde la aparición inicial del concepto de violencia contra las mujeres, necesaria para la investigación empírica, nos enfrentamos con una construcción social marcada por roles de género. De hecho, no existe propiamente una definición universal de violencia, aunque en las sociedades occidentales actuales se atribuya tal designación a un número cada vez mayor de actos y situaciones. La proliferación de significados, no siempre coherentes con la gravedad de y las características del significante, obliga a realizar un esfuerzo de deconstrucción, intentando identificar por detrás del término los procesos y las dinámicas sociales que están asociados a la atribución de tal rótulo. En tanto que producción y representación, la violencia tiene un origen y una función social que están presentes en todas las sociedades a lo largo del tiempo. Así, un acto es violento en la medida en que alguien lo clasifica como tal: la víctima, el autor o la sociedad a la que ambos pertenecen. Tal clasificación puede variar también de la materialidad con que el acto es percibido y vivido, o como es representado; en cualquiera de los casos, para ser considerado violento es visto siempre como una trasgresión. Lo que varia es la gravedad de la trasgresión y el nivel con el que es representada. Por otro lado, el concepto de violencia es dinámico, refiriéndose genéricamente a una trasgresión de las normas y de los valores socialmente instituidos en cada momen- to. Su calificación ha sido asumida en función de las normas que varían según los contextos y pueden no ser compartidos por todos, por lo que los mismos hechos no son siempre entendidos ni juzgados siguiendo los mismos criterios. Asistimos, pues, a variaciones temporales y espaciales de su significado (Lourenço, Lisboa y Pais, 1997). La gravedad de la trasgresión puede también asumir otra designación: la de crimen. Todavía, los conceptos de violencia y de crimen no deben de ser confundidos.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 ZÉLIA BARROSO 112 Hay actos que son crímenes y no son percibidos como violentos y hay actos que son violentos y que legalmente no son considerados crímenes, aunque luego puedan serlo en otros contextos. La definición de crimen es más objetiva, ya que aunque sólo sea posible tal clasificación después de un veredicto judicial, un acto es considerado crimen si, en un determinado espacio y tiempo, el sistema jurídico lo considera como tal. Depende, por lo tanto, de una norma jurídica y de su aplicación. En el caso de la clasificación de violento la situación es más compleja, ya que las normas y los valores que permitan tal calificación están menos codificados, socialmente son más difusos y mutables. Aun así, el aumento de la conciencia social sobre la gravedad de determinados actos ha contribuido para que algunos de ellos hayan pasado a ser objeto de tratamiento legal. Es el caso de la violencia doméstica y de algunos crímenes sexuales. Para algunos autores, la violencia doméstica es el «ejercicio de la fuerza física y del poder sobre el otro, normalmente con el objetivo de controlar, retirar poder y/o agredir, que ocurre en las relaciones de intimidad, parentesco, dependencia o confianza» (Monteiro, 2000). O también, «cualquier conducta u omisión que infrinja, reiteradamente, sufrimientos físicos, sexuales, psicológicos o económicos, de modo directo o indirecto por medio de amenazas, engaños, coacción o cualquier otro medio, a cualquier persona que habite en el mismo agregado doméstico o que, no habitando, sea cónyuge o compañero, o excónyuge o ex-compañero, bien como ascendente o como descendente» (Relatório Intercalar de Acompanhamento do Plano Nacional Contra a Violencia Doméstica, 2000). Esta breve incursión teórica y conceptual rebela que muchos de los actos representados hoy como violentos contra las mujeres, o como merecedores de castigo legal, en un pasado reciente eran aceptados socialmente como comprensibles, por los autores, por las víctimas y por el medio evolvente. Ejemplo de ello son algunos actos de violencia cometidos en el seno de la familia y los «castigos de honor» relacionados con el adulterio femenino. Resultados En un estudio reciente, sobre las situaciones de violencia extrema que dan origen a procesos en los institutos de medicina legal y futura participación judicial, la gran mayoría de los casos observados en Coimbra y en Oporto se refieren a la violencia física (83%) (Lisboa, Barroso y Marteleira, 2003). A pesar de la gravedad de los actos, los resultados muestran también que para la mayoría de estas mujeres existe una trayectoria de violencia que viene de atrás: en el 84% de los casos es anterior al último año y en el 36, 7% de las situaciones esa violencia es prolongada por periodos de tiempo superiores a los últimos diez años.1 1. Valores que son confirmados por los resultados de una encuesta a nivel nacional sobre los Costos Sociales y Económicos de la Violencia Contra las Mujeres –Custos Sociais e Económicos da Violencia Contra as Mulheres (2003)–, donde ocurre lo mismo con un 39% de las víctimas.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES EN PORTUGAL: UN ANÁLISIS SOCIOLÓGICO 113 Gráfico 1. Duración de las agresiones FUENTE: Violencia contra las mujeres, IML Coimbra-Oporto, SociNova-UNL/CIDM, 2002 Está claro que hay cuestiones que hay que plantearse, por ejemplo, las de saber cuáles son los factores materiales, sociales, culturales y psicológicos que condicionan a estas mujeres a convivir con la violencia a lo largo de tanto tiempo. Se verifica que en un número considerable de casos este tipo de convivencia viene desde la fase del noviazgo y que se prolonga hasta después de la separación o del divorcio. Otro estudio en curso en el ámbito de la violencia en las relaciones amorosas (Zélia Barroso, Exposición del Mestrado: Género e Violencia nas Relações Amorosas), apunta para la existencia de un tejido de relaciones psico-sociales que condicionan las formas de pensar y actuar de estas mujeres tanto externa como internamente (Bourdieu, 1998). Interesa, por tanto, conocer lo que las sujeta a relaciones violentas, cuando se encuentran en contextos sociales en las que no están obligadas por constreñimientos institucionales, o sociales derivados de ellos (Lisboa, Barroso y Marteleira, 2003). Frecuentemente, las mujeres agredidas que permanecen con la relación, son encaradas con sospechas, acusadas de masoquismo o de haber provocado el comportamiento agresivo, y si deciden romper, son acusadas de fallar en su misión central, que es la de mantener la familia unida. ¿No estamos, como mínimo, ante una paradoja? Gran parte de las mujeres que permanece en las relaciones abusivas se siente culpable de no haber mantenido un casamiento considerado como «ideal». Muchas sienten vergüenza cuando son objeto de agresión por parte de sus parejas y lo callan para esconderlo. Otras se van alejando gradualmente de amigos y familiares, se aislan para ocultarse, lo que las vuelve más vulnerables aún y a merced del agresor. Fueron educadas para cumplir un papel: «el papel de buena esposa y madre de familia». Fallar en este intento, acaba siendo «peor» que el mantener una pésima relación y algunas acaban por aceptar la idea de que éste es «su destino». Por norma general, el esposo agresivo se vuelve muy cariñoso después de situaciones violentas y la mujer vive con la esperanza de que él «cambie con el tiempo». De
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 ZÉLIA BARROSO 114 esta manera, el tiempo va pasando, las dificultades aumentan y la solución es cada vez más difícil. Y así permanecen, sin vislumbrar ninguna salida. Por otro lado, el «miedo a la libertad» también está relacionado con la posibilidad significativa de una violencia mayor, de una represalia. «Las estadísticas en los Estados Unidos indican, claramente, que el homicidio es más probable en dos momentos: cuando la mujer se dispone a abandonar la relación, y poco tiempo después de la separación (el periodo de riesgo más relevante se extiende hasta los dos años)» [...] «En España, de cada 100 homicidios, 13 se dan en el contexto de una relación sentimental» (Garrido, 2001: 54 y 55). La dependencia económica es señalada también como otro posible factor, ya que gran parte de las mujeres que permanece en relaciones marcadas por situaciones de violencia psicológica y/o física, alega no tener condiciones para mantenerse a sí misma ni a sus hijos, en caso de abandonar la relación. El agresor tiene en el dinero una forma de control sobre la víctima. En general, la mujer que sufre este tipo de presión o agresión, ya consentía esta situación en la fase del noviazgo, y en la mayoría de los casos provienen de familias donde su libertad era controlada por medio del dinero. Padres que amenazan y/o suspenden el apoyo financiero de sus hijas, en el sentido de obtener «respeto, obediencia, etc.» pueden originar en ellas tal inseguridad, que posteriormente podrán desencadenar sentimientos como el de la incapacidad de sobrevivir sin la «protección» de un hombre. La alegación «cómo voy a sobrevivir y/o cuidar de los hijos si no tengo ni empleo ni dinero» es la justificación más común para la permanencia de la mujer en las relaciones violentas. Otra variable que pueda contribuir para la comprensión de la actitud de pasividad de algunas mujeres, podría ser el significado que se le atribuye a la violencia, tanto por ellas, como por los maridos, o por la comunidad en general. Ésta última asume cierta permisividad, al atribuir a la violencia un sentido casi educativo: alguna violencia es permitida como estrategia de disciplina, creencia seguramente interiorizada por muchos hombres y mujeres. La percepción de la situación de dominadas por las mujeres de bajo poder económico generalmente solo se da cuando las mismas son víctimas de violencia física. Casi siempre, incluso sabiéndose tratadas como inferiores, insisten en mantener la relación con el agresor. La distancia proporcionada por niveles económicos e intelectuales diferenciados, repercute también en la postura de las mujeres relativas a la sumisión, ya que, partiendo de valores distintos y teniendo que desarrollar roles diferenciados, muchas de ellas no se identifican como portadoras de la misma situación de opresión. La mujer pobre generalmente reacciona ante la violencia física masculina de forma explícita, haciendo pública la agresión, mientras que entre las mujeres de clases superiores es común mantenerse en silencio, puesto que las normas dictadas por su medio social no permiten la exposición pública de la vida íntima del matrimonio. Este medio social es, para ellas, hostil, en la medida en que los valores interiorizados dificultan la adopción de una postura de confrontación más abierta de la cuestión. Las mujeres, a pesar de que perciban y reaccionen de manera diferente ante la violencia, utilizan representaciones sociales de género para explicar su condición de
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 123 Los primeros La violencia simbólica en el matrimonio ateniense de la época clásica1 M. DOLORS MOLAS FONT Introducción Los primeros textos literarios griegos conocidos (siglo VIII a. C.) documentan que el patriarcado era el orden social establecido entre las comunidades del Egeo a inicios del primer milenio.2El patriarcado es un sistema fundamentado en la ideología sexista de la inferioridad natural del sexo femenino que conlleva la existencia de relaciones sociales asimétricas y jerárquicas entre hombres y mujeres que, en buena parte, se sustentan en la práctica de formas diferentes de violencia. Dar visibilidad a esas formas de violencia: física, simbólica y sexual, ejercidas contra las mujeres en la literatura antigua, requiere una lectura e interpretación no androcéntrica, efectuada desde la teoría y la crítica feminista. La violencia simbólica, definida por Pierre Bourdieu (Bourdieu, 2003), «se caracteriza por que transforma en naturales aquellas modalidades culturales que tienen por finalidad someter a un determinado grupo social, utilizando estrategias que han sido desarrolladas por aquellos que tienen el poder. Es decir, es una violencia que convierte en natural lo que es una práctica de desigualdad social y, precisamente por ello, es una violencia contra la que suele oponerse poca resistencia» (Bosch y Ferrer, 2002: 30-31). Este tipo de violencia, que no deja huellas aparentes, practicada por los hombres sobre las mujeres, pretende conseguir, por medio del menosprecio, que éstas pierdan su autoestima y acepten la creencia en la inferioridad natural de su sexo con el objetivo de hacerlas dependientes, sumisas y obedientes al orden hegemónico masculino. Esta forma de violencia invisible impregna los escritos de Esquilo, Sófocles y Eurípides cuando estos autores hacen asumir a las protagonistas de sus obras la ideología sexista de la infravaloración de las mujeres como colectivo, aprovechando el carácter pedagógico del género trágico (Zaragoza, 2002). Y así aconseja Ismene a su hermana Antígona, ambas hijas de Edipo, en la obra homónima de Sófocles: 1. Esta comunicación forma parte del proyecto de investigación trianual La violencia de género en el mundo antiguo financiado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, y el Instituto de la Mujer, I+D+I, 49/02. 2. Para la definición de patriarcado Lerner (1990: 340-341) y Sau (2000: 237-239).
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 M. DOLORS MOLAS FONT 124 Es preciso que consideremos primero, que somos mujeres no hechas para luchar contra los hombres, y, después, que nos mandan los que tienen más poder, de suerte que tenemos que obedecer en esto y en cosas más dolorosas que éstas. Sòfocles, Antígona, vv. 58-65 Asimismo, Ifigenia explicita en Ifigenia en Aúlide la poca valoración de las mujeres hacia su propio sexo: En la vida un hombre es más valioso que mil mujeres. Eurípides, Ifigenia en Aúlide, vv. 1394-1395 Una de las primeras referencias de violencia simbólica contra las mujeres se documenta en el mito griego de la creación del mundo o Teogonía (vv. 535-617) famoso por su misoginia, escrito por Hesíodo (h. 700 a. C.) En él, el autor desvalora y menosprecia a las mujeres desde el momento mismo de su aparición, justificando de esta manera la construcción cultural de las asimetrías sociales entre los sexos. Narra el poeta que los hombres vivían felices y libres de todo mal hasta que los dioses les castigaron a causa de la soberbia de Prometeo que les había robado el fuego. Y así fue que Zeus les envió a Pandora, la primera mujer, bajo la forma de un precioso y engañoso regalo, dando origen a la raza femenina; impulsada por el defecto de la curiosidad, lo mismo que la Eva bíblica de la tradición judeo-cristiana, Pandora abrió la jarra donde se guardaban las calamidades, asociadas a la muerte, que se esparcieron por toda la tierra; en consecuencia, los seres humanos, ahora ya hombres y mujeres, se convirtieron en mortales. La idea de una raza diferente a la raza de los hombres, asociada al mal y a la culpa, considerada peligrosa y nombrada a menudo «gran calamidad», continúa en la literatura griega posterior, adquiriendo esa idea credibilidad y fuerza al ser expresada por un personaje femenino, en este caso Medea: Los hombres deberían engendrar hijos de alguna otra manera y no tendría que existir la raza femenina: así no habría mal alguno para los hombres. Eurípides, Medea, vv. 573-575 A menudo, los autores trágicos diseñan a sus heroínas exentas de autoestima y llenas de desprecio hacia su propio sexo; un recurso impregnado de violencia que Eurípides utiliza, de forma magistral, al poner en boca de la troyana Andrómaca, modelo de esposa perfecta, las palabras siguientes: Pero, respecto a lo que está más allá que la víbora y el fuego, contra una mujer mala, nadie ha descubierto jamás una medicina. Tan gran mal somos para los hombres. Eurípides, Andrómaca, vv. 271-274
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLENCIA SIMBÓLICA EN EL MATRIMONIO ATENIENSE DE LA ÉPOCA CLÁSICA 125 El sexo femenino es, por consiguiente, imaginado como una «mala raza» definida por innumerables defectos. El ejemplo que mejor ilustra la tradición misógina enraizada en el pensamiento griego desde época arcaica, es el yambo n. 5 de Semónides (VII a. C.) en el que se compara a las mujeres con la imagen peyorativa de las hembras de la especie animal. Veamos algunos versos: ... Otra es un asno apaleado y gris que apenas por la fuerza y con insultos consiente en algo al fin, y a quien le duele hasta lo que le gusta... La violencia simbólica hacia las mujeres se manifiesta con frecuencia de manera más sutil que en Semónides y Hesíodo. Por ejemplo, no citarlas por su nombre, negándoles la visibilidad, es un tipo de desprecio que impregna los textos griegos desde Homero, y lo que no se nombra es igual que no existiera. A los hombres se les menciona, de modo habitual, por el nombre: Agamenón, Odiseo, Patroclo, y a las mujeres a través de la forma pronominal: tú, ella, vosotras, aquéllas, o bien de un sustantivo: mujer, madre, esposa. La práctica sistemática de la ocultación del protagonismo femenino es evidente en el género trágico, donde las obras que tienen por título nombres de heroínas: Medea, Alcestis, Electra, etc., éstas son citadas menos veces que sus compañeros masculinos. Otra forma «sutil» de violencia simbólica que distingue a las sociedades guerreras homéricas, basadas en la fuerza, la competitividad y el valor físico, que son exponentes claves de la masculinidad, es insultar a un varón comparándole a una mujer: ¡Blandos, ruines baldones, aqueas que ya no aqueos! Homero, Ilíada, v. 235 A través de uno de los peores insultos inflingidos a un hombre, Homero hace hincapié en que las mujeres carecen del valor necesario para alcanzar la categoría del héroe y pervivir en la memoria de la comunidad después de la muerte. En la Ilíada y en la Odisea, el prejuicio sobre la falta de coraje y la debilidad de las mujeres justifica que estas estén marginadas del poder político que se obtiene y sustenta por medio de los atributos específicos de la virilidad. La cobardía de las mujeres la explicita el griego Diomedes al dirigirse a la diosa Afrodita con las palabras siguientes: ¡Retírate, hija de Zeus, del combate y de la lid! ¿Acaso no te basta con embaucar a las cobardes mujeres? Homero, Ilíada, v. 349
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 M. DOLORS MOLAS FONT 126 La violencia implícita en la institución del matrimonio ateniense clásico Hasta la época arcaica, el sistema matrimonial griego más extendido entre las familias de los aristoi, era aquél a través del cual el hombre obtenía una esposa a cambio de regalos, los hèdna, ofertados al padre de la pretendida. Se trata, en realidad, de una variante aristocrática del matrimonio primitivo por compra, en el que la mujer ostenta la calidad de objeto de intercambio equivalente a la riqueza de la familia. Sin embargo, en las sociedades aristocráticas homéricas las mujeres gozaban de cierta influencia ya que ocupaban una posición central en la familia, y la familia era la base del poder de los clanes aristocráticos. En Atenas, a partir del legislador Solón (594 a. C.), el ascenso de la democracia conllevó la pérdida de la influencia de las mujeres al debilitarse los vínculos familiares y fortalecerse los cívicos (Blondell et al., 1999: 49), transformándose Atenas de una sociedad de grupos de parentesco integrados por familias emparentadas entre sí, en un Estado político (Foley, 2001: 73). En este contexto histórico, la práctica matrimonial de los hèdna es sustituida por la de la dote o pròix que implica que, para casar a las hijas, el padre ha de dotarlas con bienes materiales. Si bien la pròix conlleva una cierta protección a la esposa y los bienes de la familia natal, y seguridad para la mujer en la vejez, ya que, en el caso de repudio o de viudedad, la dote le pertenece (Foley, 2001: 64-67), simbólicamente significa un retroceso en la consideración femenina, puesto que es necesario un valor añadido para casar a las hijas. El paso de la esposa desde su familia de origen a la marital, donde ocupaba una posición pasiva y marginal, y considerada quizás una intrusa, junto a su posición inestable a causa de la dote y la herencia, abren la posibilidad de conflictos iniciados incluso por las mismas mujeres. Junto a los textos literarios, la oratoria del siglo IV a. C. proporciona información acerca de la mentalidad económica de las clases pudientes atenienses e ilustra que casar a una mujer era un negocio entre hombres que podía aportar beneficios interesantes, y en el que la novia era un objeto mudo de transacción. No obstante, el matrimonio era un asunto complicado que producía tensiones entre las familias a causa de la dote y la complejidad de las leyes hereditarias (Foley, 2001: 74-75). En el discurso Contra Neera, atribuido a Demóstenes, en pocas palabras se resume cual era la función del matrimonio en la época clásica: En efecto, las heteras las tenemos por placer, las concubinas por el cuidado cotidiano del cuerpo, y las mujeres para procrear legítimamente y tener un fiel guardián de los bienes de la casa. Demóstenes, LIX, Contra Neera, 122 Esta conocida frase del orador ateniense expresa, de forma nítida, que la finalidad de la institución matrimonial era la reproducción de ciudadanos y herederos legítimos, objetivo que poco tenía que ver con el amor y el romanticismo de las sociedades occidentales actuales. En realidad, el matrimonio era un contrato entre el tutor de la
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLENCIA SIMBÓLICA EN EL MATRIMONIO ATENIENSE DE LA ÉPOCA CLÁSICA 127 muchacha, o kyrios, y el pretendiente, cuyos términos, entre ellos la cuantía de la dote, se podían establecer años antes de su celebración. El derecho masculino ateniense había construido un orden social que tenía uno de sus fundamentos claves en la monogamia, la patrilinealidad y la patrilocalidad, y su funcionamiento requería el control riguroso del cuerpo y de la sexualidad de las mujeres para asegurar la legitimidad de los hijos y las hijas, al ser la sangre la vía principal para lograr la ciudadanía y la herencia de la tierra, privilegios vetados a las mujeres. Las razones de esta marginación radicaban, por una parte en el hecho de que, al ser un Estado de base guerrera en el que la participación en el ejército determinaba los derechos ciudadanos, se racionalizaba la exclusión cívica de las mujeres mediante la violencia simbólica, conceptualizándolas: débiles, cobardes, faltas de valor, etc., además de inhábiles para el uso de la palabra política, y, en consecuencia, incapacitadas para el ejercicio de la ciudadanía. Es por esta razón que la retórica del ideal guerrero de la épica pervivió hasta época democrática, variando de la conducta propia del héroe, a la del ciudadano en la batalla (Blondell et al., 1999: 50). Y por otra parte, al persistir el criterio tradicional que la movilidad de las mujeres a través del matrimonio patrilocal conllevaba la dispersión del patrimonio familiar, esas quedaron excluidas de la herencia, transmitiéndose exclusivamente la tierra a los varones. El matrimonio ateniense tenía, por consiguiente, un sentido político claro al ser por medio de esa institución que se reproducía la legitimidad del sistema. El control del cuerpo y de la sexualidad de las mujeres, que requería la vigilancia de las féminas por parte de los parientes más próximos, se convirtió, así, en el factor central del orden social ateniense que regulaba, a través de la legislación, la fertilidad, la castidad y el adulterio femenino. Es por este motivo que la virtud más reclamada a una mujer era la sophrosune, es decir, el autocontrol, la moderación, etc. y, sobre todo, la contención del deseo sexual (Blondell et al., 1999: 51-52). El papel primordial que las mujeres ocupaban en la pervivencia de la polis de los atenienses, dio lugar a que el patriarcado elaborara un entramado ideológico en el que se inculcaba a las muchachas –las doncellas o parthenoi– la creencia que el estatus que otorgaba sentido a su existencia era el de mujer casada, gametè gynè; estatus a través del cual alcanzarían la plenitud de lo femenino con la maternidad y, por lo tanto, la peor desgracia que podía acaecerles era la soltería, situándolas en el ámbito de la anormalidad. Y es por esa razón que Antígona se lamenta al saber que morirá antes de alcanzar el matrimonio, en la obra homónima de Sófocles: Sin lecho nupcial, sin canto de bodas, sin haber tomado parte en el matrimonio ni en la crianza de hijos. Sófocles, Antígona, vv. 916-920 La existencia en el imaginario colectivo de personajes fantásticos, bien conocidos según la tradición mítica, fue utilizada para diseñar modelos socioculturales con los cuales las mujeres tenían que identificarse. Estos referentes míticos se transformaban
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 M. DOLORS MOLAS FONT 128 según la ideología y estructura sociocultural del momento, sin perder nunca su esencia original (Zaragoza, 2002); modelos3de género que se implantarían progresivamente en la subjetividad a través de los constantes, complejos y minuciosos mecanismos del proceso de socialización (Maquieira y Sánchez, 1990; Sáez Buenaventura, 1990: 30-34). La socialización es un proceso que se inicia en la infancia y que perdura hasta la vejez, variando el modelo de mujer griega a tenor de las etapas de su vida definida según el reloj biológico ligado a la fertilidad y a la reproducción: infancia, madurez y vejez. La no-asunción de esos referentes comportaba la desaprobación y el rechazo social, y su conducta era vista como una anomalía. Es por esta razón que el imaginario griego diseñó anti-modelos protagonizados por mujeres cuyo comportamiento heterodoxo las colocaba fuera del orden establecido para ellas. Las más conocidas son las amazonas y las bacantes (Lissarrague, 1991: 238-241), figuras femeninas que, pensadas en grupo (no olvidemos la raza de las mujeres hesiódicas), representan con su manera de ser y actuar referentes negativos para el sexo femenino. Las amazonas son una estirpe guerrera en relación a las cuales Esquilo escribe en Las suplicantes que preferían la muerte al matrimonio (v. 155), una forma de vida salvaje que el autor compara con comer carne cruda. Se trata de un recurso pedagógico utilizado para instruir a las muchachas en la creencia de que sólo el matrimonio las alejaría de su naturaleza salvaje, introduciéndolas en el mundo civilizado (Bruit Zaidman, 1991: 380). A pesar de ello, el natural indómito de las mujeres podía resurgir en cualquier momento y atentar contra el orden patriarcal establecido, convirtiéndose así en peligrosas. El mito de las bacantes (la versión literaria de las Ménades recopilada por Eurípides), ilustra, de forma ejemplar, esa idea: un grupo de casadas que, enloquecidas por la atracción de Dionisos, abandonan el marido, los hijos, las hijas, la casa y la ciudad, se desatan el cabello, –señal visible de que han perdido la decencia–, marchan al bosque siguiendo al dios; para acentuar su retorno al estado salvaje, comen carne cruda y efectúan actos de crueldad hacia su propia sangre al matar Ágave, la cabecilla del grupo, a su hijo, descuartizándolo entre todas. Finalmente, las bacantes aprovechan la nocturnidad para procurarse amantes y practicar libremente el sexo, lo mismo que los hombres, enfatizando de esta manera su retorno a los márgenes del mundo ordenado. La fiesta del matrimonio ateniense clásico4se configura por medio de rituales que simbolizan la transformación paulatina de la muchacha –parthenos– en mujer casada –gametè gunè. Se trata de un ritual de paso y de iniciación a través del cual la joven entra en la etapa de su vida en la que hallará, social y simbólicamente, sentido a su existencia mediante la maternidad, a cambio de la pérdida de identidad, ya que a partir de ese momento será conocida como «esposa de». A diferencia, el matrimonio 3. De acuerdo con Teresa del Valle un modelo es «el conjunto de ideas que representa una realidad, lugar, o persona en la mente de los que lo generan, así como el orden que guardan. En el caso que nos ocupa, el modelo de mujer sería el conjunto de ideas que la representan en las mentes de aquellos que lo han generado» (Valle, 1990: 48). 4. Se trata de una ceremonia conocida a través de los textos y las representaciones artísticas de la que existe abundante bibliografía y de la que señalo, de manera indicativa: Lissarrague (1991).
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLENCIA SIMBÓLICA EN EL MATRIMONIO ATENIENSE DE LA ÉPOCA CLÁSICA 129 carece para el varón de la dimensión que este tiene para la mujer: ni le conlleva un cambio de estatus, ni su denominación será la de «hombre casado». De los aspectos relacionados con la boda quiero destacar una práctica que, en mi opinión, ejemplariza la carga de violencia implícita que la institución comporta para la mujer. Me refiero a la costumbre de casar a las niñas apenas llegada la pubertad, considerada en torno a los catorce años, con hombres cumplidos los treinta. La ofrenda que la novia hacía a la diosa Ártemis de sus juguetes: la peonza, el columpio, el aro y la muñeca, ritualiza la conversión de una niña en mujer, negándole la posibilidad de vivir con plenitud su adolescencia, el periodo que, tal como lo entendemos hoy en día, sucede a la infancia y precede a la edad adulta. La historia antigua nos enseña que el casamiento de niñas ha sido, y continua siendo, una costumbre generalizada en muchas sociedades patriarcales que, dejando a un lado las razones que impulsan a ello, implica la constante agresión sexual, legal, del cuerpo femenino antes de que éste haya alcanzado su pleno desarrollo, con los consiguientes embarazos y partos que acarrean importantes problemas y dolencias físicas, si no la muerte a las adolescentes. La falta de textos escritos por mujeres dificulta conocer cuál era la percepción que las atenienses de la época clásica tenían de su existencia. No obstante, el sentimiento de amargura y tristeza que Medea expresa cuando se refiere a la vida de casada, señala que las mujeres podían tener conciencia de su opresión y, por consiguiente, desarrollar la capacidad de rebelarse. Al mismo tiempo, y al igual que el misógino yambo de Semónides, el lamento de Medea evidencia que la violencia simbólica prepara las condiciones para la práctica de la violencia física, hasta llegar a confundirse: De todo lo que tiene vida y pensamiento, nosotras, las mujeres, somos el ser más desgraciado. [...]. Y si nuestro esfuerzo se ve coronado por el éxito y nuestro esposo convive con nosotras sin aplicarnos el yugo por la fuerza, nuestra vida es envidiable, pero si no, mejor es morir. Eurípides, Medea, vv. 230-243 ¿Por qué no pensar en la posibilidad que la violencia hacia el sexo femenino contenida en los textos sea una prueba indirecta de que, a veces, las mujeres se sublevaron contra la dominación impuesta por el orden hegemónico, siendo su práctica necesaria para seguir manteniéndolas subordinadas? Por este motivo la literatura griega recreó la figura de la mujer transgresora, la que con su conducta se apartaba de las normas convencionales y por ello asociada a la perversión y a la culpa y, en consecuencia, digna del rechazo social. Se trata de un prototipo de mujer diseñado para servir de referente negativo a todas sus congéneres, incidiendo en el proceso de socialización femenino. Con ese objetivo, el imaginario griego recreó a Helena de Esparta, la heroína de larga tradición mítica a la que Eurípides otorgó la capacidad de decidir sobre su propia vida:
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 M. DOLORS MOLAS FONT 130 Éstos por causa de una sola mujer, de un solo amor –por conquistar a Helena– ya han perdido millares de vidas [...] por causa de una mujer, que incluso vino de buena gana y no raptada por la fuerza. Eurípides, Las troyanas, vv. 367-274 ... la Hélade exija la venganza por la mujer que abandonó su hogar para desposarse con un bárbaro. Eurípides, Ifigenia en Áulide, vv. 269-271 Helena encarnaba a la mujer que al abandonar la casa, el marido y la hija y marchar a la Tróade con su enamorado Paris, atentaba contra los cimientos del poder patriarcal. La decisión de Helena significó una vulneración tan grave del orden establecido masculino que provocó la guerra más famosa de la historia legendaria de occidente: la guerra de Troya, de la que la tradición atribuye, de manera unánime, la culpa a nuestra heroína. Helena se convirtió así en la causante de multitud de males que afectaron a griegos y troyanos, hombres y mujeres, y por los cuales ella asumió siempre la responsabilidad; y al igual que acaece con Eva y Pandora, la decisión de Helena tuvo consecuencias para el sexo femenino en su totalidad, sobre el que la culpa se extendió simbólicamente como una mancha: La hija de Tindáreo es digna de odio para todas las mujeres, por haber ultrajado a su especie. Eurípides, Orestes, vv. 1153-1154 Por su temeridad a vivir en desorden y en calidad de transgresora del rol de esposa sumisa, Helena era merecedora de una sanción que debía de ser ejemplar para todas las mujeres, y el castigo, socialmente aceptado, era la muerte a manos del marido ultrajado (Eurípides, Andrómaca, vv. 627-632). Sin embargo, Helena no murió a manos de su esposo: Menelao, desbordado de nuevo por su belleza, y considerado por este motivo un desgraciado, falto de valor, argumentó que todo lo ocurrido había sido culpa de los dioses. Pero, al final, Helena fue castigada y murió simbólicamente como esposa, ya que la esterilidad marcó su destino de mujer durante los diez años que transcurrió en Troya junto a Paris y a su regreso a Esparta, donde incapaz de concebir un hijo varón, Menelao engendró un heredero con una esclava. Bibliografía Autores clásicos DEMÓSTENES (1983): Discursos privados, (introducción, traducción y notas JOSÉ MANUEL C. FALCÓ), Madrid, Gredos.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 LA VIOLENCIA SIMBÓLICA EN EL MATRIMONIO ATENIENSE DE LA ÉPOCA CLÁSICA 131 EURÍPIDES (1999): Tragedias, I, (introducción, traducción y notas de ALBERTO MEDINA GONZÁLEZ yJUAN ANTONIO LÓPEZ FÉREZ), Madrid, Gredos. — (1978): Tragedias, II, (introducciones, traducción y notas de JOSÉ LUÍS CALVO MARTÍNEZ), Madrid, Gredos. — (1998): Tragedias, III, (introducciones, traducción y notas de CARLOS GARCÍA GUAL yLUÍS ALBERTO DE CUENCA yPRADO), Madrid, Gredos. FERRATÉ, JUAN (1968): Líricos griegos arcaicos, Barcelona, Seix Barral. HOMERO (1996): Ilíada, (introducción, traducción y notas de EMILIO CRESPO), Madrid, Gredos. SÓFOCLES (1992): Tragedias, (introducción, traducción y notas de ASSELA ALAMILLO), Madrid, Gredos. Autoras y autores actuales BLONDELL, RUBY; GAMEL, MARY-KAY; RABINOWITZ, NANCY SORKIN; ZWEIG, BELLA (1999): Women on the Edge. Four Plays by Euripides, Nueva York-Londres, Routledge. BOSCH, ESPERANZA y VICTORIA A. FERRER (2002): La voz de las invisibles. Las víctimas de un mal amor que mata, Madrid, Feminismos, Cátedra. BOURDIEU, PIERRE (2003): La dominación masculina, 3ª ed., Barcelona, Anagrama. BRUIT ZAIDMAN, LOUISE (1991): «Las hijas de Pandora», en GEORGES DUBY y MICHELLE PERROT: Historia de las mujeres 1. La antigüedad, Barcelona, Taurus. BUENAVENTURA SÁEZ, CARMEN (1990): «Violencia y proceso de socialización genérica: enajenación y transgresión, dos alternativas extremas para las mujeres», en VIRGINIA MAQUIEIRA y CRISTINA SÁNCHEZ (comp.): Violencia y sociedad patriarcal, Madrid, Ed. Pablo Iglesias. FOLEY, HELENE P. (2001): Female Acts in Greek Tragedy, Princenton, Nueva Jersey, Princenton University Press. LERNER, GERDA (1990): La creación del patriarcado, Barcelona, Ed. Crítica. LISSARRAGUE, FRANÇOIS (1991): «Una mirada ateniense», en GEORGES DUBY y MICHELLE PERROT:Historia de las mujeres 1. La antigüedad, Barcelona, Taurus. MAQUIEIRA, VIRGINIA yCRISTINA SÁNCHEZ (1990): «Introducción», en VIRGINIA MAQUIEIRA yCRISTINA SÁNCHEZ (comp.): Violencia y sociedad patriarcal, Madrid, Ed. Pablo Iglesias. SAU, VICTORIA (2000): Diccionario ideológico feminista, Barcelona, Ed. Icaria. VALLE, TERESA DEL, (1990): «La violencia de las mujeres en la ciudad. Lecturas desde la marginalidad», en VIRGINIA MAQUIEIRA yCRISTINA SÁNCHEZ (comp.): Violencia y sociedad patriarcal, Madrid, Ed. Pablo Iglesias. ZARAGOZA, JOANA (2002): «Mujeres: realidad o ficción en la tragedia», en M. DOLORS MOLAS FONT (ed.), Vivir en femenino. Estudios de mujeres en la antigüedad, Barcelona, Colección Breviarios, Edicions de la Universitat de Barcelona.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 133 Se expone el Cambios de creencias e intervención en mujeres que sufren maltrato NEUS ROCA-CORTÉS, JOANA ESPÍN, MERCÈ ROSICH, LEONOR CANTERA Y MARLENE NEVES STREY Se expone el contraste entre la presencia o ausencia en entornos académicos de la psicología, profesionales y sociopolíticos del debate acerca del peso de las creencias patriarcales o igualitaristas en la mujeres que sufren maltrato y sus consecuencias. Desde un enfoque psicosocial se argumentan las preguntas que guían la investigación sobre el papel que juega el signo de las creencias sobre las relaciones hombre-mujer en el proceso de recuperación de las mujeres que sufren violencia y la necesidad o no de intervenir sobre las mismas. Al respecto se revisa investigación psicológica descriptiva y comparativa de intervenciones feministas, a la vez que se explican los conceptos claves y el inicio del trabajo de campo de la investigación en curso. S’exposa el contrast sobre la presència o absència, en entorns acadèmics de la psicologia, professionals i sociopolítics, del debat sobre el pes de les creences patriarcals o igualitaristes en les dones que sofreixen el maltractament i les conseqüències d’aquest. Des d’un enfocament psicosocial, s’argumenten les preguntes que guien la investigació sobre el paper que juga el signe de les creences sobre les relacions homedona en el procés de recuperació de les dones que pateixen violència i la necessitat o no d’intervenir sobre aquestes. Al respecte, es revisa la investigació psicològica descriptiva i comparativa d’intervencions feministes; al mateix temps que s’expliquen els conceptes claus i l’inici del treball de camp de la investigació en curs. We analyse the contrast between whether or not the importance of patriarchal or equalitarian beliefs in women suffering violence and its consequences is discussed in the psychology departments of academic institutions, as well as professional and socio-political settings. We use a psychosocial approach to examine the questions that direct the research into how the orientation of the beliefs about the relationships between men and women affect the process of recovery by women suffering violence and whether there is a need to act on them or not. In relation to this issue we revise descriptive and comparative psychological research on feminist interventions, at the same time explaining the key concepts and the early stages of the fieldwork of the research work currently being conducted.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 NEUS ROCA-CORTÉS, JOANA ESPÍN, MERCÈ ROSICH, LEONOR CANTERA Y MARLENE NEVES STREY 140 A diferencia de otros enfoques, la terapia feminista de forma explícita y abierta sitúa la responsabilidad del abuso en el abusador, y por tanto, es responsabilidad del maltratador su propio comportamiento. Si bien, esta idea es ampliamente admitida en estos momentos (en caso contrario es ocultada por ser políticamente incorrecta); f) su principal objetivo no es disminuir la violencia o aumentar el diálogo entre la pareja, sino poner punto final al sometimiento al abuso o al abuso mismo. La familia no es, ni con vericuetos técnico-psicológicos-sociales ni con buenos deseos de armonia, el objetivo prioritario. No se la pretende recomponer a costa de ninguno de sus miembros. Conocer los resultados de estudios comparativos de tipos de tratamiento que consideren o no las creencias puede iluminar nuestro objeto de estudio. En el estudio empírico comparativo de los resultados de terapias feministas y no feministas, de Maryse Rinfret-Raynor y Solange Cantin (1997) las terapias feministas son caracterizadas además de los rasgos descritos anteriormente por g) la protección psicológica y física de la mujer a través de informarle y ayudarle a hacer uso de sus derechos y recursos disponibles. Los resultados indican que no existen diferencias significativas entre ambos tipos de terapia en los beneficios psicológicos en la mujer (inmediatos y mantenidos) excep- to en aspectos como la asertividad, los aspectos físicos del autoconcepto, o el aspecto económico del ajuste social. Es decir, las terapias feministas individuales, las terapias feministas grupales y las terapias no feministas (ya veremos cuánto no feministas eran) presentan buenos resultados al finalizar la terapia, sirven para disminuir o eliminar la violencia experimentada por las mujeres, pueden reconstruir su vida personal, social mejorando sus condiciones económicas, su autoestima, asertividad y, en general, su estado de salud mental. También muestran que la terapia individual feminista no es superior a la terapia grupal feminista. Siendo así, nos podría llevar a la conclusión de que la intervención sobre las creencias patriarcales no tiene ningún papel en el proceso de recuperación de las mujeres que padecen maltrato. Sin embargo, las mismas autoras explican que las similitudes entre las técnicas y planteamientos de ambos grupos de comparación son muchas. Las terapias no feministas han sido evaluadas en tratamientos proporcionados por servicios sociales. La única diferencia encontrada es que en el grupo «no feminista», tratamientos realizados en los servicios sociales sociales del Quebec, donde se realizó esta investigación evaluativa, no se seguía enteramente el modelo feminista. Y decimos parcialmente, porque estos servicios incorporaron algunos aspectos de la ideología feminista en su trabajo a partir de las campañas realizadas entre 1984 y 1988. En cuanto a las orientaciones utilizadas, las terapias feministas utilizaban la orientación en crisis, terapia breve y a medio y largo plazo, con enfoques humanistas de gestalt, análisis transaccional, etc. Las terapias no feministas usaban un enfoque psicosocial (escucha abierta, clarificación, animar a la independencia y autoreconocimiento, etc.), enfoques sistémicos, humanistas, terapia de resolución de problemas y psicodinámico.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CAMBIOS DE CREENCIAS E INTERVENCIÓN EN MUJERES QUE SUFREN MALTRATO 141 La conclusión definitiva de las autoras es que los «buenos resultados de los tratamientos siguen las siguientes características comunes» a ambos tipos de terapia: a) un análisis feminista del problema y la elección de la terapia resultante; un trabajo centrado en la mujer tanto como en la pareja y la familia; b) énfasis en restaurar la autoestima, el crecimiento y la independencia de la mujer; c) la apertura a las emociones; y d) la asistencia concreta en función de la posición que ocupa de maltratador o víctima en la dinámica familiar para no incrementar la vulnerabilidad de las víctimas. Interesa resaltar una diferencia significativa que aunque las autoras le hayan dado más importancia a las semejanzas que a las diferencias creo que es importante rescatar. La terapia feminista disminuye considerablemente más la violencia física (la disminución de la agresión verbal no es diferente en la comparación) y, por otro lado, las terapias no feministas aumentan considerablemente más el uso del razonamiento con la pare- ja y exparejas: el maltratador discute con más calma, busca ayuda para resolver el problema, o busca información para respaldar su versión de los hechos. Hay que seguir investigando las condiciones de aparición de estas diferencias. Los estudios empíricos comparativos entre tipos de terapias y modelos comunitarios de recuperación son aún muy incipientes y escasos. Las investigaciones evaluativas son costosas en tiempo y esfuerzo pero su principal clave estriba en la cooperación estrecha entre profesionales de la aplicada e investigadores. Creo que vale la pena seguir en ese esfuerzo para beneficio de todas las implicadas. Sobre las relaciones violentas de pareja que al desaparecer la misma mantiene la misma pareja con su transformación en una relación sin violencia ni psíquica ni psicológica. Apenas existen investigaciones empíricas que nos hablen de sus resultados. De estos resultados deducimos que la lectura ideológica de las relaciones violentas es imprescindible para obtener buenos resultados en la intervención terapéutica (y por tanto también en la prevención) y ello pasa inevitablemente por la puesta en cuestión de las creencias patriarcales que someten a la mujer como por la recuperación del estado emocional y de salud de la mujer. Si ello es así, es posible esperar que las creencias patriarcales irán modificándose a medida que las mujeres o la pareja-víc- tima vaya recuperándose. El proyecto de investigación Tipos de creencias y niveles de conciencia Para nuestra investigación, hemos establecido diferencias entre tipos de creencias, a raíz de las secuencias de recuperación que ilustran las investigaciones al respecto y del análisis de los procedimientos de intervención de las profesionales. Así pues, la recuperación psicológica pasaría por el resquebrajamiento de las creencias que culpabilizan a la mujer del maltrato que sufre y la atrapan en una situación de sufrimiento y denigración, a pesar de sus intentos de separación o de reconstrucción de la relación.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 NEUS ROCA-CORTÉS, JOANA ESPÍN, MERCÈ ROSICH, LEONOR CANTERA Y MARLENE NEVES STREY 142 Se trataría de las creencias patriarcales referidas directamente al hecho del maltrato que al desenmascararlas, entre otras cosas, permiten tomar decisiones y comportamientos que recuperen la fortaleza psicológica de la mujeres y cesan la relación de maltrato (habitualmente porqué ella abandona la pareja). Otro tipo de creencias son aquéllas que, utilizadas de una forma más genérica, tienen que ver con las concepciones sobre la naturaleza femenina y masculina, el amor, las relaciones de pareja, la familia, etc. Con evidentes relaciones con las anteriores creencias que operan concretamente en el mantenimiento de una situación insatisfactoria, se trataría de las creencias generales, patriarcales o no, que acompañan a toda persona y forman parte de su identidad o su sentido vital. Dos fenómenos que acompañan a las creencias nos interesa resaltar. Los comportamientos coherentes o no con las creencias expresadas en las que nadie está exento de ambigüedades y contradicciones, especialmente cuando la socialización se ha realizado con creencias diferentes a las que se sostienen. Una vez realizadas las entrevistas a las mujeres del primer año del trabajo de campo de la investigación en curso e iniciando el análisis cualitativo, hemos añadido un segundo fenómeno: el nivel de conciencia que incorpora la categoría social de género para entender el mundo, su vida y sus relaciones con las que puede posicionarse de forma crítica o no al patriarcado. Recuperación y proceso de recuperación La recuperación es un estado final que concebimos como la no existencia de violencia en las relaciones de la mujer, un buen estado de salud física y mental de la víctima que supera las secuelas de la tortura, la incorporación de medidas que eviten las posibles recaídas y la re-adquisición de la plena autonomía y libertad sobre la propia vida de la mujer o miembro de la pareja víctima. Pero sobre todo, también entendemos la recuperación como un proceso psicosocial. Por otro lado, la recuperación no puede identificarse con la separación física y/o legal del maltratador, tanto porque muy a menudo el maltratador sigue hostigando y violentando a la pareja, como por la evidencia que la separación física y/o legal sea por iniciativa propia o a causa de un episodio brutal que exigía supervivencia (como suele observarse en las casas de acogida) no significa que se haya realizado la separación psicológica y sobre todo que se haya conseguido la independencia social necesaria para continuar libremente el vivir la propia vida. Desde esta perspectiva estamos realizando una descripción sistemática de los procesos de vinculación, mantenimiento y especialmente, de recuperación que realiza la mujer, esquematizada en dimensiones. Estamos realizando un primer ensayo de cuestionario que nos permita establecer las fases en las que se podría encontrar la mujer en su proceso de recuperación psicosocial, con independencia de las circunstancias individuales en las que se encuentra.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CAMBIOS DE CREENCIAS E INTERVENCIÓN EN MUJERES QUE SUFREN MALTRATO 143 Trabajo de campo y colaboración de los servicios A lo largo de esta comunicación hemos argumentado las preguntas que orientan nuestra investigación. Trabajamos con la hipótesis de que las creencias patriarcales irán resquebrajándose o disminuyendo en este proceso de recuperación, siendo en este caso, un proceso más lento y con posibles recaídas. En el caso de presentar creencias igualitarias se reactivaran en el proceso. Si bien, creemos necesario por el mismo proceso científico, aclarar cuáles son nuestras expectativas de partida, cabe resaltar que el estudio tiene un carácter exploratorio. Por estas razones, hemos preparado, de momen- to, dos tomas longitudinales registrando información sobre tres dimensiones: la relación abusiva actual y pasada (tipo y severidad), la fase y grado de recuperación y las creencias de la mujer en relación a la naturaleza hombre/mujer, sobre el amor, la pare- ja, la familia y la violencia así como episodios claves biográficos a lo largo de su trayectoria vital que guardan relación con las creencias. No hemos preguntado sobre la relación violenta para evitar una victimización secundaria y hemos pedido esta información a las profesionales. La muestra prevista ha intentado representar las características sociodemográficas de este fenómeno: todas las clases sociales, autóctonas, desplazadas e inmigrantes de diferentes países, de 18 a 60 años, trabajando dentro y/o fuera del hogar. El acceso a las mujeres ha venido de la excelente colaboración de los servicios a los que hemos acudido. De un total de 19 servicios consultados han colaborado 14 incluso a pesar de darles algo de trabajo. A ellas nuestro agradecimiento público y nuestro compromiso de informar de los resultados y, especialmente, de discutirlos con el fin de intercambiar saberes que nos serán especialmente útiles mutuamente. Hemos entrevistado a 47 mujeres con una relación heterosexual. La colaboración de las mujeres ha sido excelente y, todas ellas, han manifestado haber puesto su tiempo, sus ideas y experiencia a disposición de, parafraseando a muchas de ellas, «toda iniciativa que pueda ayudar a las mujeres que están pasando por esta situación». Conclusiones Debemos entrar, desde la psicología social, en este debate sobre la influencia de la asimetría social en la relación de maltrato. La psicología social obliga a no obviar la influencia el análisis de las relaciones de poder en la manifestaciones interpersonales. Algunas investigaciones empíricas sobre concomitancias de circunstancias en el maltrato, sobre efectividad de tipos de terapias y las conceptualizaciones de psicólogas, trabajadoras y educadoras sociales apoyan nuestra línea de investigación. Estamos realizando una investigación que indaga esas creencias no retrospectivamente sino en momentos diferentes de la recuperación, con independencia del tipo de intervención que recibe, la cual no evaluamos.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 NEUS ROCA-CORTÉS, JOANA ESPÍN, MERCÈ ROSICH, LEONOR CANTERA Y MARLENE NEVES STREY 144 Buena parte de los conocimientos sobre recuperación están en manos de las y los profesionales de la intervención. Su incorporación a la investigación en equipos propios o mixtos es imprescindible. El contraste de los conocimientos que se han generado puede ser sumamente útil, sin ninguna duda para el trabajo académico de investigación aplicada y básica y creo que también puede serlo para las profesionales y las políticas de la intervención. Nuestra experiencia con equipos conjuntos de investigación profesionales y académicos que tienen en cuenta mutua y simultáneamente ambos tipos de pensamiento para la acción y para la explicación y las diferentes necesidades de ambos contextos, es satisfactoria y muy estimulante. En suma, con las miras en un mundo más justo, creemos que la intervención de signo ideológico proigualitario-feminista es no solamente posible, sino necesario para la plena efectividad de la recuperación de las mujeres si queremos entender como tal vivir la propia vida con plena libertad e igualdad. Bibliografía BERKOWITZ, L. (1996): «Violencia doméstica», en BERKOWITZ, L.: Agresión: causas, consecuencias y control, Bilbao, DDB (original 1993). CANTERA, L. (1999): Te pego porque te quiero. La violencia en la pareja, Barcelona, Universitat Autònoma de Barcelona. — (2004): Más allá del género, Tesis doctoral, Universitat Autònoma de Barcelona. CENTRE D’ATENCIÓ I INFORMACIÓN A LA DONA DE L’HOSPITALET (1999): Memòria del programa municipal, Ajuntament de l’Hospitalet. CORSI, J. (1995): La violencia familiar. Una mirada interdisciplinar sobre un grave problema, Buenos Aires, Paidós. DUTTON-DOUGLAS M. A. YWALKER LEA. (1988): Feminist psychotherapies: an integration of therapic and feminists systems, Norwood, NJ: Ablex. ECHEBURÚA, E. y DE CORRAL, PAZ (1998): Manual de violencia familiar, Madrid. Siglo. ECHEBURÚA, E. (2002): Tratamiento psicológico de la violencia doméstica, Conferencia pronunciada en la Facultat de Psicologia de la Universitat de Barcelona. FELSON, R. B. (2002): Violence & Gender reexamined, Washington D.C., APA. FERRER, V. y BOSCH, E. (2003): «Maltrato de mujeres y misoginia: estudio empírico sobre un posible factor explicativo», Anuario de Psicología, 34 (2), Monografía sobre género. FERREIRA, G. (1992): Hombres violentos, mujeres maltratadas. Aportes a la investigación y tratamiento de un porblema social, Buenos Aires, Sudamericana. HEISE, L. (1993): «Violence against women: the hidden health burden», World Health Statistics Quarterly, 46 (1), 78-85. JACOBSON, N. y GOTTMAN, J. (2001): Hombres que agreden a sus mujeres. Como poner fin a las relaciones abusivas, Barcelona, Paidós (edición original 1998).
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CAMBIOS DE CREENCIAS E INTERVENCIÓN EN MUJERES QUE SUFREN MALTRATO 145 LAROUCHE, G. (1987): Agir contra la violence: Une option féministe a lintervention auprès des femmes batues, Montreal, La pleine lune. PAGELOW, H. D. (1984): Family Vidence, New York, Praeger. RINFRETT-RAYNOR, M. y CANTIN, S. (1997): «Feminsit Therapy for battered women», en KANTOR G. y JASINSKI J. Out of darkness. Contemporary perspectives on familly violence, Thousand Oaks, CA: Sage. STITH, S. M. y ROSEN, K. H. (1992): «Estudio de la violencia doméstica», en STITH S., WILLIAMNS M. B. y ROSEN K. H.: Psicosociología de la violencia en el hogar, Bilbao, DDB (original 1990). SUGARMAN, D. B. y FRANKEL, S. L. (1996): «Patriarchal ideology and wife assault: a meta-analityc review», Journal of Family Violence, 11. VILLAVICENCIO, P. y SEBASTIÁN, J. (2001): Violencia doméstica: su impacto en la salud física y mental de las mujeres, Madrid, Instituto de la Mujer. WALKER, L. (1996): Abused women and survivor therapy. A practical guide for therapist, Washington, America Psychological Asociation (primera edición 1994). YANES CEDRÉS, J. M. y GONZÁLEZ MÉNDEZ, R. (2000): «El papel de las creencias en la transmisión de la violencia de pareja», en FERNÁNDEZ, J., HERRERO, J. y BRAVO, A.: Intervención psicosocial y comunitaria: la promoción de la salud y la calidad de vida, Madrid, Biblioteca Nueva. YICK, A. G. (2000): «Predictors of Physical Spousal/Intimate Violence in Chinese American Families», Journal of Family Violence, 15 (3).
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 147 ¿Cómo influye Modelos amorosos que matan CHARO ALTABLE VICARIO ¿Cómo influye el mito del amor romántico y los modelos amorosos que matan en las adolescentes? ¿Cómo hacer conscientes estos modelos? ¿Qué otras formas de amor son posibles? A través de esta ponencia iré desvelando el imaginario amoroso y propondré los trabajos educativos necesarios, en mi opinión, para aportar una mayor conciencia y poder realizar un cambio en las relaciones amorosas, un cambio más armónico y justo, que pueda acabar con la violencia. Com influeix el mite de l’amor romàntic i els models amorosos que maten en les adolescents? Com fer-les conscients d’aquests models? Quines altres formes d’amor són possibles? A través d’aquesta ponència desvetllaré l’imaginari amorós i proposaré els treballs educatius necessaris, al meu entendre, per aportar una major consciència i poder realitzar un canvi en les relacions amoroses, un canvi més harmònic i just, que puga acabar amb la violència. How do the myth of romantic love and models of love that kills affect teenage girls? How can we make them aware of these models? What other kinds of love are possible? In this address I will uncover the imagery of love and propose the educational work I believe is required to contribute to a greater awareness and to bring about a change in love relationships. This change would give rise to more harmonious and fairer relationships which can put an end to violence. ¿Como inflúe o mito do amor romántico e os modelos amorosos que matan nas adolescentes? ¿Como facer conscientes estes modelos? ¿Que outras formas de amor son posibles? A través desta comunicación, irei desvelando o imaxinario amoroso e proporei os traballos educativos necesarios, na miña opinión, para achegar unha maior conciencia e poder realizar un cambio nas relacións amorosas, un cambio máis harmónico e xusto, que poida acabar coa violencia. Zenbateko eragina dute gazteak hiltzen dituzten maitasunezko ereduek eta maitasun erromantikoaren mitoak? Nola bilakatu daitezke eredu hauek jakitunak? Bestelako zein maitasun eredu dira posible? Txosten honen bidez, maitasunarekin
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CHARO ALTABLE VICARIO 148 erlazionaturik dagoen suposizio hau argitzen saiatuko naiz eta beharrezkoak diren hezkuntza-lanak proposatuko ditut, nere iritziz, kontzientzi handiagoa eduki dezagun eta maitasun harremanetan aldaketa bat gauzatu dadin, harmonikoa eta bidezkoa den aldaketa bat, bortxakeria suntsitu dezakena.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 149 No es el amor Modelos amorosos que matan CHARO ALTABLE VICARIO No es el amor el que mata sino cierta manera de entender las relaciones que en un principio parece que fueron de amor. Entonces se trata de desvelar esos modelos de relación que están entretejidos en lo social, formando redes y laberintos, no tan sólo en el plano de la realidad cotidiana sino también en el plano simbólico del lenguaje, de la iconografía, mitos, leyendas y literatura. Todo ello hace que en nuestro imaginario estén presentes estos modelos amorosos interiorizados desde nuestra más tierna infancia, con la primera mirada que recibimos y la primera bocanada de aire que respiramos. Claro que el hecho de haber nacido en una familia u otra importa, como también importa la cultura amorosa de nuestros antepasados más cercanos, pero ahí están sobre todo los mitos culturales de la sociedad y los arquetipos del amor que hablarán por nosotras y vosotros a través del cuerpo y la palabra, haciéndolo frecuentemente de una manera inconsciente. ¿Cómo devolver entonces a la conciencia lo que tan laboriosamente ha sido construido y dado al cuerpo como alimento constituyente de la felicidad y que ahora corre ya por nuestras venas y mueve nuestro cuerpo, nuestros humores y vísceras, nuestros brazos y labios y todos nuestros poros? ¿Cómo elaborar y compartir estas fuertes emociones que nos encienden, nos arrebatan, nos hunden, nos enfurecen y exaltan sino es con la palabra? ¿Pero tan sólo con la palabra? La palabra no puede cambiar las emociones, pero sí puede, al menos, operar sobre los sentimientos de esas emociones, es decir, sobre la parte más reflexiva de las emociones, al hacer un corte en lo ya dado, en las primeras palabras dadas. La palabra, al introducir otra mirada sobre nuestras emociones, realiza un cambio en la posición de cada sujeto y va introduciendo la conciencia acerca de lo que, en lo más profundo de nuestro ser, nos mueve. «Por la palabra nos hacemos libres, libres del momento, de la circunstancia asediante e instantánea»,1pero no sirve cualquier palabra –hablar por hablar, como se dice– sino la palabra que es «fiel a aquello que pide ser sacado del silencio»,2es decir, que sale del sí mismo más profundo. ¿Y cómo encontrar la palabra fiel al sí mismo 1. María Zambrano. Hacia un saber sobre el alma. Pág. 35 2. María Zambrano. opus. cit. Pág. 35.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CHARO ALTABLE VICARIO 150 sino en el vacío, ese que se instala después de haber sido arrebatados por las emociones más fuertes? Pero para poder encontrar la palabra hace falta que una pregunta se instale en el vacío, que respirado con el cuerpo constituye el silencio, donde el deseo se levanta como aurora de la palabra. El cuerpo, pues, como elemento de corte y cambio en lo ya dado. Sin embargo, cuando una emoción nos arrebata, sea de angustia o de rabia, de amor exaltado o de celos ¿cómo encontrar el silencio, la palabra y la mirada que nos cambie y que nos devuelva a nuestro ser? Necesitamos, tal vez, la guía de otra mujer más sabia, o de otro hombre, en el caso de los varones, que haya pasado y atravesado el laberinto en el que en ese momento estamos. Necesitamos una mujer y/o un grupo de mujeres que nos guíen y nos ayuden en la búsqueda y encuentro de nuestras propias palabras, encarnadas en nuestro cuerpo, ese que no es tan sólo una máquina emocional sino cuerpo con corazón respirado, preguntado y, por ello, vuelto reflexivo. Estas palabras las encontramos en las relaciones de «a dos» que establecemos las mujeres y en las relaciones de grupo, donde es necesario saber escuchar y saber preguntar, relaciones entre mujeres que nos devuelven a la conciencia de la construcción social e individual del yo, género femenino, espacios compartidos donde aprendemos cómo esos modelos de amor han sido construidos en un cuerpo de mujer. Grupo, pues, como punto de palanca de una nueva conciencia para el mundo. Desde aquí propongo los grupos de mujeres y grupos de hombres, de chicas y chicos adolescentes, por separado, para la adquisición de esta nueva conciencia, no dada en las palabras que construyen los otros sino en las propias palabras encarnadas en los cuerpos de cada persona, mujer u hombre. Porque tanto hombres como mujeres recibimos, en la sociedad en la que nacemos, los discursos dominantes sobre el amor, que son discursos androcéntricos creados por los hombres que han dominado el mundo a lo largo de la historia. Hubo, sin embargo, otros discursos sobre el amor, realizados fundamentalmente por mujeres, que será necesario desvelar y hacer visibles para que también estén en la cultura y puedan un día operar en nuestra conciencia y contrarrestar los discursos dominantes en los mitos y en la literatura androcéntrica. Uno de estos modelos y mitos dominantes es el del amor romántico, aún muy vigente en estos comienzos del siglo XXI, que en la mayoría de las veces va unido al mito de la maternidad y de la sexualidad exclusiva. El mito del amor romántico En la idea romántica del amor el otro se sobreestima, no se le ve en su diferencia, en su realidad cotidiana. Se le idealiza. Por eso se dice que el amor es ciego. Cuando cae el ideal la mujer puede seguir amando en lo real cotidiano, pero en el fondo de su ser espera que la otra persona se aproxime al ideal que ella se ha forjado. En la idea romántica del amor no se ve a éste como un proceso a desarrollar sino como una emoción inicial que debe perdurar «y fueron felices». Esta idea romántica del amor no está reñida con el ideal de mujer moderna que promueve nuestra sociedad androcéntrica y que podemos ver en la publicidad: mujer
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MODELOS AMOROSOS QUE MATAN 157 El cambio está en la mirada. Mujeres y hombres hemos de saber ver los infiernos de la tierra con otra mirada, no ajena sino con empatía activa, viendo la relación que guardan con nuestro mundo cotidiano. Esto ha quedado bien patente en la guerra de Irak y en todas las guerras y desastres actuales. El trabajo y las relaciones que establecen las mujeres en situaciones de conflicto son inconmensurables. Sin embargo, esta labor queda invisibilizada. Recordemos la labor incansable de las madres-abuelas argentinas de la Plaza de Mayo, la labor de las mujeres de Negro de Israel y Palestina, las de la ex-Yugoslavia, las de Colombia y la de las mujeres organizadas en todas las guerras y conflictos del mundo para dar solución a los problemas cotidianos de supervivencia y defensa de los derechos humanos. Cierto que no son sólo mujeres las que participan en estos movimientos, pero fundamentalmente son mujeres al igual que son hombres fundamentalmente los que hacen las guerras. Para que esta labor civilizadora de las mujeres no sea invisibilizada es necesario que las propias mujeres demos autoridad y depositemos confianza en las experiencias de otras mujeres. Así podremos también hacerlas nuestras y de la entera humanidad, y al darles la importancia civilizadora que tienen podrán pasar a la historia-otra historia y a la cultura-otra cultura, es decir, podrán tener valor simbólico y operar en la conciencia de mujeres y hombres para que otro mundo más amoroso sea posible. Enseñar otras formas de amar ¿Cómo enseñar entonces otras formas de amar? Porque el amor no es compasión, en el sentido paternalista de compasión, es decir, hacerse cargo del otro en lugar de darle su responsabilidad. El amor no es un sino ni un destino, sinónimo de matrimonio o encuentro con la media naranja. No es dolor, posesión o fantasía. ¿Qué es el amor? El amor no es ninguna esencia o tan sólo un sentimiento, sino una práctica de relación, un vínculo de empatía que lleva a compartir, expresar y solidarizarnos con el otro y a la vez con nuestro yo más profundo, a escuchar nuestro deseo más profundo y el deseo de las otras personas. Pero para poder alcanzar y practicar este tipo de amor hace falta verlo en los otros, mirarlo, aprenderlo y practicarlo. ¿Y dónde practicarlo? ¿Puede hacer algo la escuela? Lo que puede y debe hacerse en el campo de la educación (escuela, televisión, cine, publicidad, familia, etc.) es promover, impartir, debatir y aprender a practicar otro tipo de relaciones más justas. Relaciones justas son aquéllas que implican respeto y amor hacia una misma y las otras personas; otros y otras singulares, diferentes y a la vez con los mismos derechos, deberes y necesidades que yo. Estas relaciones han de ser de armonía, y si no de armonía sí, al menos, de respeto, sabiendo expresar los conflictos desde el conocimiento de sí mismo, de las propias emociones, miedos, angustias y cóleras, sin exigir que el otro cumpla mis expectativas.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 CHARO ALTABLE VICARIO 158 Desde el campo de la educación obligatoria mi propuesta es la siguiente 1. Desvelar el imaginario amoroso. Algunos de los ejercicios que propongo son visualizar mi mejor historia de amor y mi proyecto de vida. 2. Análisis social de las historias de amor. Desvelar los modelos amorosos tradicionales difundidos en televisión, cine y otros medios de comunicación, como canciones, modas o vidas de famosos, desvelando la violencia emocional. 3. Analizar otras nuevas formas de amor difundidas también en el cine, en poemas, canciones o vidas de personas conocidas, viendo las diferencias entre hombres y mujeres y las nuevas maneras de amar que proponen las mujeres. Y todo ello hecho desde el arte, desde lo lúdico y desde la belleza, implicando a cuerpo, emoción y mente, para que se instale la alegría de amar en armonía. Recordemos que aprender otras formas de amar implica aprender a defenderse de la violencia emocional y adquirir una serie de conocimientos y prácticas de relación, por lo que será necesaria una educación emocional y sexual. Algunos de los puntos o acciones positivas que propongo son: a) Aprender a detectar la violencia a través del lenguaje, frases, juicios y maneras de razonar que implican coacción, desvalorización o violencia. b) Reforzar la autoestima. c) Reforzar los vínculos de amistad. En el caso de las mujeres reforzar el vínculo con otras mujeres. Recordemos que los maltratadotes suelen aislar a su pareja por medio de críticas a sus amistades y familiares. d) Reforzar el espacio personal. e) Realización de proyectos de vida compartidos, en los que se comparta cotidianamente, con horarios y espacio, la vida doméstica y el cuidado de los hijos. f) Trabajar los diversos y nuevos conceptos de masculinidad en grupos de chicos. Se necesita que los hombres trabajen estos nuevos modelos con los chicos adolescentes para que construyan su identidad de una manera más flexible, eliminando la violencia y con un total respeto hacia las mujeres. g) Trabajar nuevas maneras de ser mujer en grupos de chicas. h) Elaborar mensajes publicitarios que prevengan la violencia y compartan la vida en igualdad. i) Programas de resolución de conflictos por medios pacíficos. j) Aprender a expresar emociones y sentimientos sin ejercer violencia sobre otros, sabiendo operar con las propias emociones de rabia y miedo. k) Aprender otro tipo de erotismo. Todo lo que propongo se puede resumir en un programa de educación sentimental y erótica (Altable, 2000) que fomente las relaciones de amor y solidaridad, justas y sin violencia.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 MODELOS AMOROSOS QUE MATAN 159 Bibliografía ALTABLE, R. (1998): Penélope o las trampas del amor, Nau Llibres, València. JULIANO, D. (2004): Excluidas y marginadas. Una aproximación antropológica, Col·lecció Feminismos, Cátedra, València. SAU, V. (2000): Diccionario ideológico feminista, Icaria Editorial, Barcelona. ZAMBRANO, M. (1993): Hacia un saber sobre el alma, Alianza Editorial, Madrid. ZOY, J. (2002): Historia de Zoya.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 161 El proyecto D Detecta. Estudio de investigación sobre el sexismo interiorizado presente en el sistema de creencias de la juventud y adolescencia de ambos sexos y su implicación en la prevención de la violencia de género en el contexto de pareja ESTER RAMOS MATOS, A. ÁLVAREZ Y R. MIGUEL J. M. LUZÓN , I. CUADRADO, P. RECIO, J. MARTÍN, I. GÓMEZ, P. J. AMOR, J. M. REALES, V. DEL BARRIO, I. FERNÁNDEZ El proyecto Detecta tiene una orientación eminentemente preventiva. Busca investigar todos aquellos factores de riesgo o de protección considerados relacionados con el fenómeno de la violencia de género o maltrato a la mujer a fin de obtener datos específicos que nos informen sobre los aspectos clave a incidir cuando se crean programas o actuaciones de tipo preventivo. Se ha investigado entre otras cosas el sexismo ambivalente y la capacidad de percepción precoz del abuso en fase de noviazgo. El projecte Detecta té una orientació eminentment preventiva. Busca investigar tots aquells factors de risc, o de protecció, que es consideren relacionats amb el fenòmen de la violència de gènere, o maltractament a la dona, a fi d’obtenir dades específiques que ens informen sobre els aspectes clau sobre els quals incidir quan es creen programes o actuacions de tipus preventiu. S’ha investigat, entre altres coses, el sexisme ambivalent i la capacitat de percepció precoç de l’abús en fase de festeig. The Detecta project has a preventive focus. Its objective is to investigate all the risk or protection factors which are considered to be related with the phenomenon of gender violence or battered women in order to obtain specific data which can provide information on key issues to be considered when creating programmes or activities of a preventive character. This research has included, for example, ambivalent sexism and the ability to detect abuse in the early stages of a love relationship.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 E. RAMOS MATOS, A. ÁLVAREZ Y R. MIGUEL J. M. LUZÓN, I. CUADRADO, P. RECIO, J. MARTÍN, I. GÓMEZ, P. J. AMOR, J. M. REALES, V. DEL BARRIO, I. FERNÁNDEZ 162 O proxecto Detecta ten unha orientación eminentemente preventiva. Busca investigar todos aqueles factores de risco ou de protección considerados relacionados co fenómeno da violencia de xénero ou maltrato á muller, a fin de obter datos específicos que nos informen sobre os aspectos clave que inciden cando se crean programas ou actuacións de tipo preventivo. Investigouse, entre outras cousas, o sexismo ambivalente e a capacidade de percepción precoz do abuso en fase de noivado. Detecta proiektuak orientazio prebentiboa dauka batipat. Jokaera edo programa prebentiboak sortzen direnean, azpimarratu behar diren alderdi garrantzitsuei buruz informa gaitezkeen datu espezifikoak lortzearren, Detecta-ren asmoa, Genero Bortxakeria eta emakumearen aurkako tratu txarrekin lotura duten arrisku eta babesfaktore horiek guztiak ikertzea da. Beste gauza batzuen artean, sexismo anbibalentea eta ezkongai-aldian jasandako indarkeri-pertzepzio goiztiarrerako gaitasuna ikertu dira.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 163 El proyecto D Detecta. Estudio de investigación sobre el sexismo interiorizado presente en el sistema de creencias de la juventud y adolescencia de ambos sexos y su implicación en la prevención de la violencia de género en el contexto de pareja ESTER RAMOS MATOS, A. ÁLVAREZ Y R. MIGUEL J. M. LUZÓN , I. CUADRADO, P. RECIO, J. MARTÍN, I. GÓMEZ, P. J. AMOR, J. M. REALES, V. DEL BARRIO, I. FERNÁNDEZ El proyecto Detecta nace de la necesidad de crear programas de prevención eficaces contra el problema de la violencia de género, razón por la que se engloba decididamente en el ámbito educativo en el que pretende ser, por encima de todo, inequívocamente preventivo. Entendemos por prevención el conjunto de estrategias y actuaciones encaminadas a disminuir, e incluso hacer desaparecer, las múltiples manifestaciones de violencia de género a través de la reducción y eliminación de los factores de riesgo, así como del aumento de los factores de protección. Resulta clave, a la hora de diseñar un programa preventivo, seleccionar con precisión y acierto los factores de riesgo y de protección sobre los que se prevé intervenir, pues, de no ser así, podrían desarrollarse acciones preventivas equivocas que, aún logrando los cambios propuestos, no tuviesen una incidencia directa sobre las causas del problema que se pretende prevenir. En el caso de la violencia de género, los factores claves de riesgo son los factores de naturaleza sociocultural los cuales se concretan en aprendizajes deterministas en forma de modelos de masculinidad y feminidad estereotipados y sexistas. Así, las actuaciones preventivas han de centrarse, por tanto, en dichos sistemas de creencias presentes en niños/as, adolescentes y jóvenes, con la intención de neutralizar los posibles sesgos de corte sexista que con el paso del tiempo puedan haber sido interiorizados por éstos. Además, tampoco cabe duda de la notable participación de otros factores de tipo individual y de historia de vida (experiencia personal) que, aunque ciertamente no constituyen el origen de este tipo de violencia, cuando se combinan con los factores
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 E. RAMOS MATOS, A. ÁLVAREZ Y R. MIGUEL J. M. LUZÓN, I. CUADRADO, P. RECIO, J. MARTÍN, I. GÓMEZ, P. J. AMOR, J. M. REALES, V. DEL BARRIO, I. FERNÁNDEZ 164 anteriormente mencionados, se convierten en protagonistas del mismo, incidiendo muy directamente en la forma y severidad en que ésta se manifiesta. A la hora de poner en marcha actuaciones de tipo preventivo, las y los especialistas han de preguntarse por los sistemas de creencias que han interiorizado y continúan interiorizando nuestros jóvenes en la sociedad actual. De este modo cabe cuestionarse: ¿se están aplicando en el ámbito educativo modelos de enseñanza que desmonten la injusta superioridad de un sexo (masculino) sobre otro (femenino), al tiempo que ofrezcan modelos de convivencia igualitarios?, ¿es realmente necesario diseñar acciones formativas de naturaleza eminentemente preventiva? Y si realmente lo es, ¿en qué aspectos concretos es necesario plantear tales intervenciones? En definitiva, ¿cómo piensan y qué aprenden los jóvenes de nuestro país respecto a este asunto en sus diferentes estados evolutivos (niñez, adolescencia, juventud)? Ante este escenario, las y los especialistas interesados en actuaciones preventivas se encuentran en numerosas ocasiones con escasa información y conocimientos que guíen adecuadamente su actividad profesional en esta área, lo que les obliga a que determinados programas de intervención se planteen sobre informaciones parciales e incompletas e, incluso a veces, sobre datos procedentes de la observación directa asistemática y personal. Esta situación de precariedad y provisionalidad documental fue la que impulsó al Área de Prevención de la Violencia de Género de Fundación Mujeres en el año 2000 a iniciar una serie de trabajos exploratorios encaminados a conocer, de manera fiable, esta crítica realidad social que permitiera llevar a cabo una planificación rigurosa y objetiva de acciones de intervención de corte preventivo a corto y medio plazo. Con este propósito Fundación Mujeres hace llegar su propuesta al Decanato de la Facultad de Psicología de la UNED. A la vista del interés profesional de la propuesta, así como de la trascendencia social acuciante, decide colaborar en el mismo a través de la participación directa de profesores y profesoras de la Facultad pertenecientes a distintos departamentos: Psicología Evolutiva y de la Educación; Psicología Social, Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos; Metodología de las Ciencias del Comportamiento. Fruto de los anteriores estudios realizados por Fundación Mujeres y de la colaboración con la Facultad de Psicología de la UNED, nace el proyecto Detecta. En este mismo orden de cosas, cabe decir que el proyecto Detecta tampoco hubiera sido posible sin la presencia y apoyo económico ofrecido por las numerosas corporaciones autonómicas y administraciones locales (ayuntamientos) que a través de sus diferentes órganos y responsables políticos y sociales (consejerías y concejalías de asuntos sociales, de educación, áreas de la mujer, áreas de cultura, etc.) mostraron su interés. En concreto, su colaboración se llevó a cabo facilitando el acceso a los centros educativos de su localidad, así como contribuyendo económicamente en los gastos del estudio, según siempre las posibilidades de cada corporación o ayuntamiento.
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 DETECTA. ESTUDIO DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL SEXISMO INTERIORIZADO PRESENTE EN EL SISTEMA DE CREENCIAS DE LA JUVENTUD Y ADOLESCENCIA DE AMBOS SEXOS Y SU IMPLICACIÓN EN LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL CONTEXTO DE PAREJA 165 El proyecto Detecta Iniciamos este apartado señalando que, aunque el sexismo se promueve en ambos géneros, no tiene ni la misma trascendencia ni las mismas consecuencias para ambos, por lo que este trabajo de investigación se centra específicamente en las manifestaciones sexistas que tienen lugar contra la mujer. Dada la continua y permanente aparición de estos hechos contra las mujeres (según un informe presentado por la Red de Organizaciones Feministas contra la Violencia de Género, en el año 2003 noventa y nueve mujeres fallecieron en nuestro país víctimas de la violencia de género),1este tipo de violencia, la violencia contra las mujeres –y así debe denominarse–, constituye un innegable problema con magnitudes de alcance social. Se trata de un fenómeno social que, sin duda alguna, debe ser erradicado de nuestro entorno. En este estudio, se entiende el sexismo como una discriminación que atenta contra la integridad de la persona en sus planos psicológico, físico y sexual por la única razón de pertenecer a uno u otro sexo biológico. Desde un punto de vista social, la discriminación se produce simplemente por ser mujer, pudiendo, en su máxima expresión (y de hecho puede fácilmente comprobarse a través de la información que ofrecen los distintos medios de comunicación), causar lesiones irreversibles en cualquiera de los planos señalados e, incluso, la muerte. Objetivos del trabajo de investigación Sin ánimo de ser exhaustivos, se pretende conocer y definir los factores de riesgo y de protección clave sobre los que han de basarse e incidir futuros programas y actuaciones preventivas tendentes, a modificar en unos casos y a desarrollar adecuadamente en otros, los sistemas de creencias personales implicados. Desde un punto de vista social se espera, así mismo, contribuir al desarrollo y mantenimiento de una sociedad más justa, libre e igualitaria y en la que no se discrimine ni física ni psicológicamente a sus integrantes por razones de sexo. Variables consideradas en el estudio Una de las variables fundamentales que se han considerado en este estudio ha sido el sistema de creencias por tratarse de un elemento central y vertebrador de la estructura social interiorizada de la persona. Sin embargo, con el propósito de hacer posible un acercamiento objetivo a una estructura de tanta complejidad, se ha operativizado el componente sexista del sistema de creencias en un conjunto de aspectos configurado- 1. «Violencia contra las mujeres con resultado de muerte», [en línea] www.redfeminista.org
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLÈNCIA CONTRA LES DONES VIOLENCE AGAINST WOMEN N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 E. RAMOS MATOS, A. ÁLVAREZ Y R. MIGUEL J. M. LUZÓN, I. CUADRADO, P. RECIO, J. MARTÍN, I. GÓMEZ, P. J. AMOR, J. M. REALES, V. DEL BARRIO, I. FERNÁNDEZ 166 res que hacen referencia a los modelos de masculinidad y feminidad que el sujeto ha interiorizado (aprehendido). En función de la presencia e intensidad de cada uno de estos aspectos, será posible estimar el grado de sexismo interiorizado por el individuo, lo que a su vez permitirá proponer inferencias acerca de su sistema de creencias y actitudes. Son variables inherentes al sistema de creencias de la persona. Aspectos configuradores ¿Cómo se ve el mundo? Este primer conjunto de variables tiene que ver con la información que en forma de conocimientos previos las personas utilizan para hacer la realidad más comprensible y manejable. Se trata, así, de información de carácter organizativo mediante la que se crean marcos de referencia familiares a través de los cuales pueda verse el mundo con más comodidad. - Cualidades o características que el individuo considera que son propias de mujeres o de varones por el mero hecho de tener sexos diferentes. Se refiere a la atribución de cualidades (ternura, inteligencia, tolerancia…) a una persona por el simple hecho de ser un hombre o una mujer. Son, pues, atribuciones sexistas por fundamentarse en tal cuestión. - Roles o funciones que el individuo considera que corresponden a mujeres o varones tanto en el contexto de lo público (fuera del entorno familiar y de pareja) como de lo privado. Desde un planteamiento sexista, la distribución de dichas funciones sería estereotipada y consideraría que tal diferenciación se produce, no sólo por una mera distribución social de las mismas, sino por considerar más apto/a y capacitado/a a los hombres y a las mujeres para la ejecución diferenciada de dichas funciones. Es una asignación de funciones con fundamentos meramente sexistas. Las variables mencionadas anteriormente, cualidades y roles, se midieron teniendo en cuenta el concepto, acuñado por Glick y Fiske (1996) de sexismo ambivalente, según el cual las actitudes sexistas cuenta con dos formas básicas de manifestación que pueden darse de forma combinada: - Sexismo hostil. Se articula en torno a las siguientes ideas: - Paternalismo dominador - Diferenciación de género competitiva - Hostilidad - Sexismo benévolo. Se caracteriza por ser una forma de sexismo soterrado. Establece igualmente diferencias entre hombres y mujeres por el mero hecho de
ELIMINAR OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA IGUALDAD ELIMINAR OBSTACLES PER ACONSEGUIR LA IGUALTAT TO REMOVE OBSTACLES TO REACH EQUALITY N.1 - 12 / 2005 • ISSN: 1885-3811 DETECTA. ESTUDIO DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL SEXISMO INTERIORIZADO PRESENTE EN EL SISTEMA DE CREENCIAS DE LA JUVENTUD Y ADOLESCENCIA DE AMBOS SEXOS Y SU IMPLICACIÓN EN LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL CONTEXTO DE PAREJA 167 pertenecer a sexos diferentes, pero su tono afectivo es distinto al hostil. Más difícil de detectar a primera vista, no es un sentimiento positivo, contrariamente a lo que piensa el que lo ejecuta y tampoco es una experiencia necesariamente benévola para la mujer receptora. Se articula en torno a las siguientes ideas: - Paternalismo protector - Diferenciación de género complementaria - Intimidad heterosexual - Expectativas de futuro/proyecto de vida. Se pretende conocer las líneas maestras sobre las que se soportará el proyecto ideal de vida de cada uno de los sujetos del estudio. Se sabe que cuando el individuo posee patrones de masculinidad y feminidad estereotipados y sexistas, sus expectativas y proyectos de vida relacionados con los ámbitos familiar y profesional reflejan esta circunstancia y se ven influidos en una determinada dirección. ¿Cómo se valora y cómo se responde? Un segundo grupo de variables se orienta hacia la manera en que las personas interaccionan con la realidad que les rodea. En particular, con relación al asunto de estudio de este trabajo, se pretende a través de ellas conocer cómo los sujetos que han participado en el mismo valoran y responden ante diversas situaciones críticas. - Conceptualización del fenómeno de la violencia contra la mujer. La forma en que el individuo valora este grave problema social es un aspecto básico a la hora de medir el riesgo de reproducirlo. Parece lógico pensar que una conceptualización que conlleve cierto grado de justificación, minimización o negación del problema, es un buen indicador del grado de tolerancia o permisividad hacia situaciones y aptitudes que promuevan la violencia o supongan una nula prevención ante la violencia. - Comportamiento ante el maltrato a la mujer. Hace referencia a la manera en que una persona respondería ante un caso hipotético de maltrato manifiesto sobre una mujer y producido por un varón de su entorno social (familiar, amigo, compañero, etc.). Se da la paradoja de que los individuos que conceptualizan el maltrato de un modo adecuado (no aprobándolo), pueden, sin embargo, encubrirlo, justificarlo o actuar de una manera escasamente consecuente con sus ideas cuando el agente maltratador es alguien cercano. Se trata, pues, de estimar la relación existente entre la conceptualización del hecho y la actuación llevada a cabo en una situación concreta, aunque hipotética, naturalmente. - Percepción de abuso. Con esta variable se pretende recoger información relativa a la capacidad de la persona para identificar y detectar de manera precoz situaciones