El Abric de Les Cinc (Almenara, Castellón). 2ª campaña de excavaciones 1977
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EL ABRIC DE LES CINC (Almenara, Castellón). 2. 8Campaña de excavaciones 1977 EMILI JUNYENT* CARME OlARIA** FRANCESC GUSI*** PilAR AGUlló**** INMACUlADA ROMAN**** ROSA SESER**** El YACIMIENTO El poblado de "El Castell", en Almenara (Castellón), es conocido desde hace muchos años en la bibliografia arqueológica 1ycomienzan aser relativamente abundantes los trabajos aél referidos, merced ala publicación de diferentes materiales procedentes de hallazgos casuales oactividades de rebusca clandestina.2 En 1974, paralelamente alas investigaciones realizadas en Els Estanys 3el Servicio de Investigaciones Arqueológicas yPrehistóricas de la Diputación Provincial de Castellón de la Plana, procedia ala realización de unas catas en la zona baja del cerro de "El Castell" 4yde un reducido sondeo en el "Abric de les Cinc", situado en la falda del mismo. El modesta pero sugerente lote de ceramicas pintadas proporcionado por este último, fue objeto de estudio ypublicado en esta Revista el año siguiente.5 El cerro de "El Castell" se encuentra al NE, próximo ala actual población de Almenara, yformando parte de una serie de elevaciones que constituyen la sierra de'l *Opto. Prehistoria e Historia Antigua. Oelegación Facultad de Letras de Lleida. Universidad de Barcelona. Opto. Prehistoria y Arqueologia. Universidad de Valencia. Colegio Universitario de Castellón. Servicio Investigaciones Arqueológicas y Prehistóricas. Oiputación Castellón. Opto. Historia Medieval. Universidad de Valencia. 1. N. P. GOMEZ" Secci6 d'Antropologia i Prehistoria. Resums dels treballs durant l'any 1931-1932, en Anales del Centro de Cultura Valenciana VI, pago 31. Valenc!a, 1933. 2. G. TRIAS, Ceramicas griegas de figuras rojas procedentes del "Castell" (Almenara-Castellón), en A.P.L., XI, pags. 91-97. Valencia, 1976. G. TRIAS, Ceramicas griegas de la Pen.'nsufa Ibérica, I y 11, pags. 313-314, lamina CLVI, 1a3. Valencia, 1967-1968. C. OlARIA, Dos lucernas procedentes del Poblado IMrico de "El Castell", (Almene.ra, CasteIl6n), en CAPC, 1, pags. 115-117, Castellón, 1974. F. GUSI, Una pé.tera italiota con medall6n e'n relieve, procedente del poblado ibérico de "El Castell", de Almenara (Castell6n de la Plana), en CPAC, 1, pags. 119-121. Castellón, 1974. E. SANMARTI Y F. GUSI, Nuevos materiales procedentes del Poblado Ibérico del Castell (Alme,nara), CPAC, 2, pags. 167-172. Castellón, 1975. 3. Ver los traba'os de F. GUSI, V. M. ROSSELLO YJ. FORTEA en CPAC, 2, pags. 11-37, Castellón, 1975. Con la bibliografia precedente. Muy reciente, I. PARRA, Analisis polinico del sondaje CAL 81-L (Casablanca-Almenara, Prov. de Castellón), en Actas del IV Simposio de Palinologia, A.P.L.E., Barcelona, 7-9 Octubre 1982. Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona. Barcelona, 1983. 4. Trabajos realizados por F. GUSI YE. SANMARTI, hasta la fecha inéditos. 5. E. JUNYENT, Observaciones aunas ceramicas pintadas de Almenara (Castellón de la Plana), en CPAC, 3, pags. 195-204. Castellón, 1976.
• 56 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -/. ROMAN - R'. SESER Foto 1. Acceso al abrigo, cuya entrada se halla tras del bloque visible ala derecha. mismo nombre, última estribación oriental de la Serranía de Espadan. En la cima se hallan los restos de un semiderruido castillo medieval, superpuesto aun asentamiento de la Edad del Bronce Yépoca ibérica, probable acrópolis natural de un poblado mas extenso que debe abarcar buena parte al menos de la ladera SE. de la montaña. Por debajo del castillo Y en la misma vertiente se abre en un escarpe rocoso el lIamado "Abric de les Cinc". Se trata de una cavidad de dimensiones reducidas, aproximadamente unos 15 metros de anchura por 5de profundidad yuna altura no superior a 2, resultando del estadO de colm~tación actual (Fig. 11); su entrada esta cubierta por vegetación, bloques desprendidos yrestos pétreos de un cercado protector de ganado, pues es actuaJmente utilizado como refugio por los pastores (foto 1). La situación exacta corresponde alas coordenadas siguientes: 39° 45' 20" de latitud Norte y 3° 28' 10" de longitud Este del Meridiano de Madrid y a la hoja número 668, Sagunto, de la serie 1:50.000 del Instituto Geogratico yCatastral. El lugar, emplazado como hemos dicho en las últimas estribaciones orientales de la Serranía de Espadan, constituye una espléndida atalaya sobre los lIanos litorales, donde se ubican los marjales ypequeñas
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) I~ <:.;) CICII==c..::,c::::::::::I~~("-:) c:e ~ c..;) ==~=======:=. .::::-:::=-- ::;:::.. Fig. 1A. Perfil del abrigo ycolumna estratigrafica del cuadro C-2. 57
58 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILó -I. ROMAN - R. SESER elevaciones, asiento de diversos yacimientos prehistóricos 6yromanos,7 ygoza de una privilegiada yestratégica posición sobre la vía costera, paso natural obligado entre el Camp de Morvedre yla Plana de Castelló.8 En resumidas cuentas, ajuzgar por la información obtenida en distintos puntos, el cerro de "El Castell" ha sido ocupado durante el Bronce final y a lo largo de la época ibérica. En la zona alta aparecieron los fragmentos de ceramica atica de figuras rojas que nos remiten al siglo IV, mientras que los sondeos apie de monte han proporcionado ceramicas ibéricas ybarniz negro helenístico, atribuible alos siglos 111-11 a.C., al igual que los hallazgos producidos en otros lugares de la ladera. La originalidad e¡nterés del sondeo practicado en el "Abric de les Cinc" estribaba en que sus materiales empleaban ycompletaban la secuencia ocupacional. En efecto, sus estratos se agrupaban en tres grandes paquetes, referibles atres fases generales: estratos superiores, alterados, caracterizados por materiales ibero-romanos ymedievales; estratos intermedios con ceramicas torneadas ibéricas eimportaciones atribuibles alos siglos VI Y V a.C.; yestratos profundos con ceramicas modeladas exclusivamente amano que asignamos a un horizonte prehistórico, facies local del Bronce final. Por otra parte, si la exigüidad de los materiales obtenidos reducía la significación de los estratos inferiores ysuperiores, el conjunto de ceramicas acromas ypintadas hacían del "Abric de les Cinc" un yacimiento potencialmente importante en la delimitación arqueológica y cultural del horizonte ibérico antiguo en la costa castellonense e, incluso, en todo el Jevante peninsular.9 CATA ESTRATIGRAFIOA. RESULTADOS Estas consideraciones lIevaron al Servicio de Investigaciones Arqueológicas yPrehistóricas de la Excma. Diputación de Castellón de la Plana arealizar una cata estratigrafica. La campaña, que tuvo lugar en el verano de 1977, fue coodirigida por Francesc Gusi yEmili Junyent.lO Inicialmente se planteó abrir una cata cuadrangular de 4X4metros en la zona central ypróxima al lugar del primer sondeo (foto 2). La aparición de grandes bloques desprendidos de la bóveda pronto redujo de forma drastica el area de excavación, que se limitó en realidad alos subcuadros próximos ala entrada. Se excavó pues un area de 8metros cuadrados, que sufrió a me:- dida que se realizaba el trabajo nuevos recortes, alcanzandose en un pequeño secto·r la profundidad maxima de 5metros, mientras que en otros no se sobrepasaron los 3y4 metros al imposibilitarlo grandes piedras. (Fig. 1B.) DESCRIPCION DE LA SECUENCIA ESTRATIGRAFICA El desarrollo estratigrafico de los cuatro cortes, secciones A, B, C Y D, correspondientes al segundo sondeo, muestra una uniformidad que se hace mas patente a partir del nivel llA hasta el estrato IV. El estrato I, subdividido en los niveles A, B Y C, presenta, por el contrario, mas alteraciones, de las cuales la mas significativa es la que 6. Asentamiento lacustre epipaleolftico. Cf. bibliografía citada en nota 3. 7. J. ALCINA, Las ruinas romanas de Almenara (CasteIl6n), en BoleUn Sociedad Cultural Castell 0nense, XXVI, pago 92. Castellón, 1950. N. MESADO, Breves notas sobre las ruinas romanas de Els Estanys (Almenara), en A.P.L., XI, pago 177. Valencia, 1966. A. GARCIA YBELLlDO, ¿Un templo romano arcaico en Va/encia?, en A.E.A., XX, 67, pago 149. Madrid, 1947. A. SCHULTEN, Campamentos romanos en España, en Investigación yProgreso, 11, núm. 5, pago 34. Madrid, 1928. D. FLETCHER yJ. ALCACER, Avance a una arqueologia romana de la provincia de Castell6n, en BoleUn Sociedad Cultural Castellonense, XXXI, pago 316; yXXXII, pago 135. Castellón, 1955 y1956. 8. J. SANCHO, Atlas de la Provincia de Castell6n de la Plana, Caja de Ahorros y Monte de Piedad. Castellón de la Plana, 1982. 9. E. JUNYENT, Observaciones ... , citado, pags. 195-204. 10. Participaron ademas en la misma: Carmen Oiaria, Asunción Fernandez, Joan Vicent Cavaller, José F. Borja.
"'"'"' ~ ...- " -- \ ".. , I ~ \ 'I f" ~ "- ~ ~ ~ -~ f - ~ - ~ o <{ «o ~ ~ ll.J 3 «;z ~ C) j l:: ;z ~ <:; V) 0 <{ V¡ ~ z " ll.J <{ Q ... z :§. e 8 ..
60 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN -R. SESER Foto 2. Vista parcial del interior del abrigo ydel sondeo 2. se produce acausa de los desprendimientos de bloques, correspondientes ala visera del abrigo, que en casos, como en la sección A, se puede comprobar, interrumpen los niveles A y B de este estrato I. Por otro lado también se observa una alteración entre el estrato IB yle debida ala acción de micromamíferos (foto 3). NiVEL lA. Se inicia en las secciones ey D, con una fina capa de excrementos de evicapridos, ya que el abrigo fue utilizado cemo redil. Por debajo aparece una tierra marrón, ligeram8nte rojiza, de textura esponjosa, suelta ygranulosa, mezclada con abundantes piedras de buen tamaño (20 a22 cm.), alternadas con otras mas pequeñas (10 a12 cm.). Este. nivel lA, en las secciones B y e, presenta una coloración mas grisacea, cenicienta, que coincide con el Hogar I de la sección C. Dicho hogar se asienta sobre una serie de piedras planas, sin formar apenas cubeta, a su alrededor se encontraron p!aquetas de arenisca que formaban un corto enlosado. NIVEL IB. Constituïdo por tïerras de color marrón-rojizo, interrumpido por intrusiones cenicientas que corresponden alos restos de hogares que en este estrato fueron localizados (Fig. 2). La textura de la tierra es suelta ygranulosa, mezclada con
NIVEL llA. Compuesto por tierras amarillentas, algo gnsaceas ymezcladas con abundantísimas piedras de tamaño regular (5 a30 cm.), que en su conjunto conforman NIVEL IC. Formado por tierra de color pardo-marrón, que por sectores adquiere una tonalidad mas rojiza obien grisacea-cenicienta. La textura es fina, suelta yuntuosa al tacto. En la parte superior del nivel se apreciaban una serie de capas superpuestas de cenizas grises-blancuzcas alternadas con otras de tierras cocidas. Por el contrario en la base del nivel desaparecían dichas capas superpuestas, adquiriendo la tierra una tonalidad mas rojiza con abundancia de piedras. 61 EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) Foto 3. Vista parcial del corte estratigrafico del sondeo 2. abundantes piedras de unos 15 cm., yotras mas pequeñas (7 a10 cm.) de forma angulosa. Presenta restos de carbones yresiduos de cal. En este nivel, junto ala sección B, se hallaron dos hogares: uno amitad de la sección aproximadamente aun metro de distancia, yotro junto al gran bloque del angulo SO., que denominamis Hogar 2y3 respectivamente. El Hogar 2se asentaba sobre una capa de fragmentos ceramicos de Upo medieval, formando un pequeño piso a modo de solera. Por debajo de éste, y concretamente en el angulo SO., se encontraba una capa de tierra endurecida, quemada yrojiza que delimitaba la situación del Hogar 3.
ABRIC OE lES CINC. ALMENARA tC,ISTELLON) DE!"AAROLLO ESTRATlGRA,FICO DEL c-2 I oI ~ -t ~ I 21Be [J e ~ 11 Nm D l,e, •• matron !>ueltll granulo" p"dlilldo 22 a 10cml. \ •• ". mallO" CI"'(;;'"" <:0" ~r;~~;:~a~9~~o~~~' d:' ,:'~ 7cme. I,enl PlI.domsfforl Imlcon ell ~',~:~~.I ::cc:';~'';~::;::~'l'' n'''1 ema/i1lenla 9,al"lulo,. :::~~~~ ~~:I'::':' ::,;~ ~c~ .em •• "'"'"'''''O'''Ollllg,,'''''lo''' .,c .... P'.d'.5. t.e". m,"oll 10J'" ''''''!fl iU "'~1l1 .nl.,.o •• 1'8113 marron ;algo '01"1. "c,1I01,l. ~ ~ ~ ~ ~ D li IIer/amar,alllOllla capadepiedrude 5em •. lIeHiI mllllon oCle ,ol,u compa<:laf,na II.mlro/" .. c"boncll~ Ibundl"1"P'"". dI 10.5ems. IhHf' marrOIl .m ... lI.IU .... " e' co"eB-CIlI"ltocolorlollta Compacte tlNl conclrbc;I"ç.1I0s.. l,eH' m."oll o.cu •• lilllgr.rtUlos.eo",.,bon.s. llerr."'lIrrO"'OI'I.'iIr.nUIOS.~f\ pled'~5 rc;aPI5 pOllnl .. d. urbon.~ y;arcill.'Oj1l y blanc •• L 5 Fig. 2. Certe estratigratice del certe 2del Abric de les Cinc.
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 63 un potente ycompacto nivel pedregoso. La textura es fina ysuelta. En la secclon D, este nivel continua formando una bolsada de piedras, que corta los niveles inferiores. Dicha bolsada arranca desde la base del nivel llA Ilegando hasta la base del IIIC. La zona superior esta constituida por capas superpuestas de tierra muy fina, que describen un buzamiento en dirección Sur, amedida que profundiza, las piedras son mas abundantes presentandose entremezcladas auna tierra granulosa ysuelta, de color marrónrojizo, con presencia de escasos carboncillos. NIVEL IIB. Constituido por una tierra marrón-rojiza, de tonalidad clara, que mantiene una uniformidad de coloración con la base del nivel llA. Su textura es granulosa mezclada con piedras de regular tamaño. NIVEL IIC. Identificado por una tierra marrón, ligeramente rojiza, de textura arcillosa, algo granulosa, que contiene carbones. NIVEL 110. Se inicia con una fina capa formada fundamentalmente por pequeñas piedras, de unos 5cm., que parecen corresponder aun momento de ligeros desprendimientos de la bóveda; sin embargo dicha capa tan sólo se aprecia en el angulo SE. del sondeo. En la zona NE. aparece una tierra arenosa y cenicienta que forma bolsada. La tierra es muy similar al nivel IIC, de color marrón-rojiza, en ocasiones adquiere una tonalidad ocre, con algún carboncillo. La textura es dura y compacta en la zona inicial del estrato, correspondiendo ala presencia de las piedras, haciéndose mas suelta y fina en su base. NIVEL IllA. Formado por una tierra similar alos dos niveles anteriores, pero acusando mas una tonalidad amarillenta. La textura es compacta, fina ygranulosa con carboncillos. NIVEL IIIB. Tierra de coloración rojiza intensa, textura fina ygranulosa, con abundantes piedras, de forma plana, de 10 a15 cm. ycon presencia de algún resto de carbón. NIVEL IIIC. Identificado por tierrasde color marrón amarillento en la zona correspondiente alas secciones B y C,angulo SO., ypor tierras de color rojizo en el resto de las secciones. La textura general es compacta yfina, mezclada con piedras yalgún residuo carbonoso. NIVEL IVA. Tierra rojiza, similar al nivel IIIC de la sección A y D, angulo NE., con carboncillos yalgunas piedras. NIVEL IVB. Formado por tierras de coloración marrón oscuro. Textura granulosa yfina con escasa presencia de carbones ypiedras. NIVEL IVC. Formado por potentes capas de carbones alternadas con otros de arcilla roja calcinada, en la base la tierra se presenta mas homogénea, de color marrónrojiza. La textura general es granulosa conteniendo piedras. A) PERIODOS IBERO-ROMANO YMEDIEVAL. DESCRIPCION DE LOS MATERIALES La excavación del "Abric de les Cinc" ofrece en sus niveles superiores un conjunto de materiales ceramicos del período medieval cuyo analisis presentamos acontinuación.* *Agradecemos aFrancesc Gusi yCarme Diària, su gentileza al habernos ofrecido el estudio de los materiales medievales de esta excavación (P.A.; I.R.; R.S.).
70 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER tos, alos revestimientos ydecoraciones, así como los aspectos relacionados con su fabricación. El criterio morfológico ha permitido clasificar yanalizar tanta las formas representativas de las piezas ceramicas como el establecer mediante un estudio tipológico cuantas variantes se pueden localizar dentro de un mismo grupo de formas basicas. De este modo en el nivel IB, se pueden observar bordes, bases, asas yarranques de asas, cuya clasificación tipológica ofrece los siguientes resultados: I. Bordes: han sido encontrados 31 fragmentos lo que supone el 34,84 oi del total i de los fragmentos determinados. Tipo borde Recto Exvasado Entrante Tipo labio desplegado ... ... saliente plano ... biselado .. saliente redondeado . redondeado . triangular ,.. engrosamiento interno . triangular .., ... ... . saliente redondeado . desplegado ... . saliente plano . adelgazado . . redondeado .. replegado ... N.O trago Lam. Fig. 1III 1 4lI! 2 1III 3 1III 4 3III 5 1III 6 1III 7 1III 8 7III 9 1III 10 2III 11 4III 12 3III 13 III 14 11. Bases: con 36 fragmentos suponen el 40,45 %del total. Tipobase Tipo pie N.o trago Lam. Fig. Plana 33 III 16 Con pie anular ... 2III 17 en disco 1III 15 III. Asas: encontramos 16 fragmentos de distintos tipos, junta a 6 fragmentos de arranque de asa. Tipo asa N.o trago Lam. Fig. Torneada ... ... ... 2 IV 18 Ovalada ... ... ... ... ... 7 IV 19 Adelgazamiento central 1IV 20 Central ... ... ... ... 1 IV 20 Plana ... ... ... ... ... 6IV 21 Siguiendo el criterio señalado anteriormente, hay que precisar que en líneas generales el analisis de las coberturas de piezas así como de su decoración quedan representados en el siguiente esquema:
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 71 J. Fragmentos con revestim¡ento de barniz. -Vedrío: Tipologia trago N.o trago -verde oscuro borde 5 -verde oscuro base 1 -verde clara ... ... ... ... borde 4 -verde clara base 3 verde clara asa 2 melado borde 2 melado asa 1 - Vidriado: -azul turquesa ... ... ... ... ... ... ... borde Il. Fragmentos con decoración. Tipologia trago N.o trago Incisa: - Acordadas en el labio ... ... ... . .. borde Los caracteres técnicos del conjunto de materiales, tanta fragmentos determinados como indeterminados proporcionan unos resultados que denotan una cierta uniformidad. Practicamente en su totalidad se encuentran realizados atorno, habiendo sido cocidas las piezas en una atmósfera oxidante, mostrando un predominio de pastas claras frente alas grisaceas yrojizas que aparecen en menor proporción. El grosor yla calidad de los fragmentos siguen las constantes señaladas anteriormente para el nivel lA. (FIGS. 5 Y 6) NfVEL fC El nivelle corresponde al punto inferior de las tres fases en las que aparecen materiales pertenecientes a época medieval, en general se puede afirmar que continua manteniendo las características de los dos inmediatamente superiores. La tierra que conforma este nivel presenta un color pardo-marrón, que según sectores tiende ala tonalidad rojiza ogrisacea, con una textura fina ysuelta. Los materiales en ella hallados continuan siendo predominantemente ceramicos tanta ibero-romanos como medievales, junta a dos pondus yrestos óseos de fauna. El número de ceramica es considerablemente menor que en el nivel IB, teniendo un total de 137 fragmentos. De éstos 35 fragmentos pertenecen a época ibero-romana (25,5'5 %del total) siendo 22 fragmentos indeterminados, de los cuales 8fragmentos tienen decoración, 5fragmentos presentan formas, siendo en su totalidad bordes y estando sólo 2de ellos decorados. La ceramica medieval esta representada por 102 fragmentos, lo que supone el 74,06 %del total, siendo en su mayoría fragmentos informes (81 fragmentos 79,42 %), de los cuales sólo 7tienen algún tipo de decoración.
72 E. JUNYENT - C. OLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER 11 5 12 I I I 19 {-'4 3 6 10 1 :>:15 12 18 f4 14 2 3 fig. 5. Ceramicas medievales del Nivel IB: Bordes rectos (fig. 1-7); bordes exvasados (fig. 8-13); borde entrante (fig. 14); bases (fig. 15-17).
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 73 19 21 -,-~ ----- FIG 24 1.:\:-::'\ VERDE l ' 2 3 Fig. 6. Ceramicas medievales del Nivel IB: Asas (fig. 18-21); ceramica decorada (fig. 22-24).
74 E. JUNYENT -C. aLARIA -F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER Esta se presenta del siguiente modo: J. Fragmentos con revestimiento. -Vedrío: N.O trago -verde -engalba 11. Fragmentos con decaración. Incisa: 2 / / N.O trago Lam. Fig. -bandas harizontales ... .. . ... ... 2 Pintada: -óxido ferrosa ... ... ... ... ... ... -óxido de manganesa en bandas verticales ... ... ... ... ... V13 La ceramica determinada es escasa, sóla 21 fragmentos, lo que representa un 20,59 por cienta del total de la ceramica medieval de este estrato. El analisis de los criterios morfalógicos de estos fragmentos nos afrece: I. Bordes. Tipa borde Recto Exvasado Tipa labio N.o trago Lam. Fig. adelgazada ... ... ... 1V1 redondeada ... ... ... 2V2 saliente redondeada ... ... 1V3 engrosamiento interno ... 1V4 triangular ... ... ... 1V5 saliente redandeada 1V6 redondeado ... ... . .. ... 1V7 plano ... .. ,. .. ... ... ... ... '" 2V8 con acanaladura ... ... 1V9 desplegada ... ... ... ... ... '" 1V 10 11. Bases. Tipo base N.o trago Lam. Fig. Plana ... ... ... ... 5V12 III. Asas. Tipa asa N.o trago Lam. Fig. Redonda 1V 14 Enlazada 1V15 Oval ... ... ... ... ... ... 2V 16
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 75 Atendiendo alas cubiertas y decoraciones de los fragmentos en estudio, destaca el escaso porcentaje que presenta estas características, de 21 fragmentos determinados, 4fragmentos son los que poseen cubierta barnizada oalgún tipo decorativa: I. Fragmentos con revestimiento de barniz. -Vedrío: verde '" . melado '" '" .. Vidriado: - óxido estannífero Il. Fragmentos con decoración. Pintada: - óxido ferrosa Tipologia borde borde borde Tipologia borde N.O trago N.O trago Esta ceramica sigue manteniendo las mismas características que se han señalado para los niveles superiores: ceramicas hechas atorno, cocidas en atmósfera oxidante y un predominio de las pastas claras. El grosor de los fragmentos oscila entre 4-12 mm. aunque en su mayoría miden 5-7 mm. Los criterios técnicos señalan la presencia tanta de piezas con una pasta compacta, barros bien decantados yuna buena cocción que ofrecen un color uniforme, hasta fragmentos con gran abundancia de bolsas de aire, desgrasante, yuna mala cocción que conforman un bizcochado poco compacto, junta auna factura débil de la pieza, aunque éstos son los menos corrientes. FIG. 7 CONCLUS IONES Tras el analisis de los tres niveles A, B, Cdel estrato I, yla descripción de los materiales ceramicos, se observa que éstos presentan unas características comunes decisivas para demostrar que la estratigrafía no responde auna sucesión de etapas cronológicas dentro del período medieval. Es mas, encontramos un estrato cuyos niveles estan removidos ya que en todos ellos aparecen proporciones importantes de ceramica ibero-romana junto con fragmentos de tegulae y pondus, así como encontramos fragmentos pertenecientes ala misma pieza repartidos entre los distintos niveles. Agrupando la ceramica de todo el estrato Ipodemos observar un predominio de la de tipo común, sin formas determinadas ymuy fracturada, lo cual imposibilita un estudio mas profunda de la morfología y tipología de las piezas. Aunque dentro de este grupo encontramos algunos ejemplos de fragmentos cubiertos de vedrío ovidriado, la situación actual de los estudios sobre ceramica medieval no nos permite extraer conclus·iones cronológicas absolutas. Por lo tanto ala hora de situar temporalmente estos materiales, sólo nos podemos remitir alos escasos ejemplos hallados de ceramica "de Jujo" (cuerda seca parcial. verde-manqaneso, yazul ydorada) que nos dan una cronología relativa tanta del período musulman como del cristiano.
76 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ - /. ROMAN - R. SESER ",.10 ~. 10 16 34 16 10 ~I I 16 --e2 3 Fig. 7. Ceramicas medievales del Nivel IC: Bordes rectos (fig. 1-5'); bordes exvasados (fig. 6-11); base (fig. 12); ceramica decorada (fig. 13); asas (fig. 14-16). Apesar de la imposibilidad de la reconstrucción de las piezas, el estudio tipológico permite determinar tanto la presencia de formas abiertas (cuenco, escudillas, talladors ... ) como de formas cerradas (jarras, jarritas, ollas ... ). Por último, ante los datos obtenidos no parece probable que en el abrigo haya existido una ocupación en época medieval, mas bien creemos que se debería tener en cuenta el contexto en queéste se sitúa (al pie de una de las torres del castillo medieval de Almenara) para explicar la presencia de los materiales. Ello no impide la posibilidad de
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 77 ocupaciones temporales ligadas posiblemente al pastoreo oal refugio circunstancial. .., etcétera, lo que explicaría la presencia de los hogares reseñados (hogar 1en el nivel lA, ylos hogares 2y3en el IB). B) PERIODO HORIZONTE IBERICO ANTIGUO Por debajo de esos 1'50 a 2 metros de potencia que alcanza la fase anteriormente descrita, aparecen una serie de estratos yniveles identificados tanta por sus propios rasgos físicos, composición, coloración, textura, etc., como por la ausencia de los materiales ibero-romanos, medievales y modernos que caracterizaban aquélla. Ademas los niveles 11 A, 11 B, 11 Cy II D, presentan e~clusivamente ceramicas a torno o modeladas amano datables, como veremos, entre fines del VII yel sigla Va.C. NIVEL "A. (Fig. 2). La ceramica aparecida en este nivel pertenece en casi su totalidad al capítula de las ceramicas torneadas. Sobre un total de 1.236 fragmentos inventariados, las modeiadas amano no alcanzan el 3 %. Con excepción de cinca fragmentos que pueden ser atribuidos a vajilla gris yque representan el 0,4 %respecto al total de la ceramica torneada, ha de subrayarse el dominio absoluta de la técnica de cochura oxidante en una producción caracterizada por pastas claras, barros bien decantados, fracturas regulares y sonido metalico al entrechocar. Aproximadamente el 50 % da soporte auna decoración pintada en tonos que oscilan del roja vinosa al roja terrosa o parduzco y aplicada directamente sobre las superficies ocres oanaranjadas o sobre una preparación oengobe. l1 La gama decorativa esta constituida basicamente por combinaciones que tiene en las bandas flanqueadas por series de filetes apretados yen los arcos -o segmentos deconcéntricos sus motivos predominantes (Fig. 11); esporadicamente aparecen otros, como las Iíneas onduladas en cascada (Figs. 210 Y213), rombos (Figs. 11, 214), o reticulados (Fig. 11, 208). Un apartada, minoritario pera significativa, lo forma la decoración bícroma, roja y negra (Figs. 11, 213; Figs. 10, 150, 153 Y159; Figs. 9, 25), que apenas supera el 3 %; pese aella, hay que hablar de abundancia relativa dada que en los estratos siguientes se rarifica hasta desaparecer. Las formas mas frecuentes son las vasijas con labio y cuello del tipa canac ida como de cisne oanade ylos platos de borde exvasado colgante (Figs. 9, 59 Y 65; quizas Figs. 10, 71, 76 Y78); aparecen otros galbos (Figs. 10, 1 Y Figs. 9, 64l ), entre elias probablemente la urna de orejetas (Figs. 11, 217 YFigs. 10, 175). Entre los tiestos no decorados abundan los pertenecientes aanforas de boca plana y labio levantado (Fig. 8). Hay que retener en este nivel la aparición de algunos fragmentos de anfora, dos de ellos pintados, que presentan las características pastas que mas adelante describiremos como fenicias yque no alcanzan el 2%de la ceramica torneada. A nuestro entender estos materiales deben ser considerados residuales ysu presencia explicada por la circunstancia generativa del nivel. La ceramica ibérica pintada del nivell II A. se caracteriza, pues, por un estilo geométrico simple asociado aelementos decorativos y bicromía, que permiten relacionaria con la facies avanzada del horizonte ibérico antiguo 12 yel geometrismo del plena iberismo, caracterizado por poblados como El Puig (Benicarló) yLa Moleta del Remei (Alcanar). En puridad, los términos cronQlógicos son amplios yvendrían dados por las anforas fenicias ylas cera.micas ibéricas aludidas en última lugar. El marco temporal del nivel abarcaría, según elias, al menos sigla ymedia, entre 600 y450 a. C. En general, los fragmentos raramente pertenecen ala misma pieza, estan rodados 11. Los tantos por ciento que ofrecemos, se han calculado sobre el número de fragmentos hallados en cada estrato y tienen, por lo tanta, un valor meramente indicativa. 12. Utilizamos el término horizonte ibérico antiguo en el sentido en que ha sida definida con pequeñas variantes por autores como O. Arteaga, E. Sanmartí, E. Junyent. Ver infra.
P!r 78 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ - I. ROMAN - R. SESER I ) 11 ,-~- 4 7 ~ 56 9 8 5 Fig. 8. Ceramicas anfórias del nivel llA E. 1:1.
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 22 \ 79 21 ~ I 30 25 37 14 ~-- 42 59 38 64 28 65 Fig. 9. Ceramicas "ibéricas" del Nivel llA. El n.o 32, posee en la superficie externa un engobe "Iechoso" E. 1:1.
86 E. JUNYENT - C. OLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER 587 ~ ~ 582 ., \~( ) 693 454 r== ~ 594 606 600 ----.-- 599 595 f== b F=3 .,- 596 , Fig. 14. Ceramicas "ibéricas" del Nivel IIC. E. 1:1:
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 87 593 581 585 565 ~ .. :." .",' .. .'- '?,;i~ 620 583 560-78 '- ~- 455 566 Fig. 15. Ceramicas "ibéricas" del Nivel IIC. E. 1 :1.
88 E. JUNYENT - C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER 682 689 662 I 691 649 672 690 / 640 'Ji~t~;:.t,':K~t';"~&'ifi:'¡~~~'!l"~,~ .. ~~-¡¡;~t:' • .($;,~¡:tf:OZ~;';",l.~i!-''i.'.W~::l; ·~,':;¡¡,}T;·:~·"'~\:!"ií>5"·:{:f.'.{'~'it"{::¡::.;)w.P ... w~~~*~~'~ ·~~;ar.':&'·~,;;l;;'':~;:l:';1~::t;t;i4a .. ~fr.':;,~~'¡:''''''''''%:awt~.;.l. l:!';;~q:>'.·,#~;.""';;-'~·.·I."<H~y~~""·, ... ...,:tf.S;\:",,:,~,,,,""'''ill: 686 656 Fig. 16. Ceramicas "Séricas" del Nivel fiC E. 1:1.
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 89 NIVELl/ D. (Fig. 2.) Proporcionó un total de 334 fragmentos de los que un 80% pertenecen avasos hechos amano; el resto se divide en pastas "fenicias", que alcanzan el 65 % sobre la ceramica atorno, mientras que el resto pueden ser consideradas, según venimos haciendo, como "ibéricas". La ceramica artesana, ampliamente mayoritaria, mantiene las características apuntadas en el nivel (( Cen cuanto asu calidad ytratamiento de superficies (bruñidos yespatulados) y a sus formas (perfiles en S, decoración plastica ybases planas) (Fig. 17, 918-919), añadiendo algunos pequeños fragmentos pertenecientes a contornos carenados. La ceramica fenicia esta representada por anfora (Fig. 17, 847), aveces pintada (Fig. 17, 849) Y por fragmentos informes en algunos casos decorados con bandas estrechas (Fig. 17, 857) y, en un ejemplar, con decoración bícroma, banda ancha roja ybanda estrecha negra (Fig. 17, 848). Un fragmento de pared bastante delgado, barro clara bien decantado ycocido, presenta una decoración de bandas estrechas marrón anaranjado (Fig. 18, 941-942). La presencia de algunos fragmentos informes con o sin decoración ypastas ibéricas características plantea un problema al que nos referiremos un poco mas adelante. El nivel (( D, tiene una tierra naranja-rojiza similar al (( C, pere resultan en él de nuevo abundantes las piedras. Sus capas son las mas profundas en las que aparece el torno ysus materiales fenicios deben, anuestro juicio, situarse en la segunda mitad del siglo VII yno oreemos que ofrezca duda, la fechación en torno al 650 a. C. de fragmentos como los números 848 y941-942. Su asociación estratigrMica amateriales ibéricos no la consideramos probada, ala espera de nuevos trabajos en el yacimiento ode que sea documentada en otros puntos.l5 C) OTROS MATERIALES NO ESTRATIFICADOS Nos ha parecido conveniente incluir una pequeña selección de materiales no estratificados, que hubo que sacrificar sobre la marcha. La excavación planteó ciertos problemas metodológicos delicados, consecuencia de las dimensiones del sondeo, agravadas por la presencia de grandes bloques pétreos yuna bolsada, que se iniciaba en el nivel (( Aalcanzando el 11 C, yque no resultó facil delimitar. A medida que avanzaba la excavación hubo que desechar materiales obtenidos en alzadas ysectores en los que por las razones antedichas no podíamos garantizar su bondad estratigrMica. Pese a éstas yotras precauciones adoptadas, creemos que en estos problemas puede radicar la explicación de la aparición de algunos fragmentos ibéricos en los niveles (( C y ". D, que, en definitiva, deberían ser considerados intrusivos en sus respectivos conjuntos. Este pequeño lote de materiales no estratificados (Fig. 18), se compone de una docena de fragmentos que no dudamos en considerar fenicio-occidentales, aexcepción, quiza, de los números 945 y946, en especial este último, cuyas características. no lo harían extraño en contextos del horizonte ibérico antiguo. Cabe señalar la presencia de decoración bícroma (Fig. 18, 954;), de la combinación de banda ancha yestrecha (fig. 18, 953), de series de bandas estrechas (Fig. 18, 950) pertenecientes no sabemos aqué formas, de un fragmento de anfora con restos desvaídos de decoración pintada (Fig. 18, 944) Yde otro que debe pertenecer auna vasija de cuerpo globular ornamentada abandas. Por último, tres tiestos no decorados pertenecientes aformas indeterminadas (Fig. 18, 948 y'951) yel tercera aun cuenco con asa levantada de espuerta (Fig. 18, 947). 15. El sondeo efectuado en 1974 estableci6 según cotas tres estratos artificiales en el potente segundo nivel caracterizado por las ceramicas torneadas. Los materiales correspondientes al mas profundo, presentaban asimismo ceramicas ibéricas pintadas atribuible al geometrismo simple vigente durante la segunda mitad del sigl0 VI yal siglo V. Pero ah ora, igual que entonces (cf. E. JUNYENT, Observa ciones... citado, pags. 195-196, flgs. 3 Y 4) no nos parece que el dato sea fiable estratigrAficamente hablando, dadas las caracteristicas del sondeo. Hay que retener ademas que en dicho estudio, tan s610 se analiz6 una selecci6n de ceramicas pintadas.
90 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER ~814 ~ , \: ,- ,- 756 727 720' 717 817 J, 831 750 857 918-9 J I ~~ I :"--.}-.- 760 761 849 847~ Fig. 17. Ceré.micas fabricadas amano del Nivel IIC. Ceré.micas "fenicias" del Nivel 110, números 847, 848, 849 Y857. Ceré.mica amano, n.o 918-9. E. 1 :1.
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 91 I 945 944 943 1,, 948 951 953 I 950 941-2 946 954 Fig. 18. Ceramicas "fenicias" no estratificadas. E. 1 :1.
92 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER D) PERIODO BRONCE TARDIO-FINAL. DESCRIPCION DE LOS MATERIALES Nivelll/A. (Fig. 19). La ceramica haliada en este nivel pertenece en su totaIidad aproducciones de la Edad del Bronce Final, confeccionadas amano. Se recogieron un total de 367 fragmentos, de los cuales el 88,28 %(324 frag.) son indeterminados ytan solo el 11,69 %(43 frags.) son determinados, de éstos el 9,8 %(36 frags.) corresponden afragmentos de bordes, de los cuales destacan los bordes de labio redondeado (17 frags.), los labios pianos (8 frags.), los bordes decorados (7 frags.) pon incisiones estrechas (6 frags.) yuno de incisiones anchas yfinalmente los labios recjondeadosapuntados (4 frags,). El 0,81 % (3 frags.) presentan decoración, uno formado por un resalte obaquetón liso, otro con baquetón decorado con incisiones yfinalmente otro con decoración peinada formando un motivo geométrico. El 0,54 % (2 frags.) esta representado por fragmentos de asa, una de tetón redondeado yotra de tetón aplanado decorado·con baquetones. Finalmente, ycon la misma frecuencia de 0,54 %(2 frags.) se presentan dos muestras de fragmentos carenados. Por las escasas muestras que tenemos para este estrato, los galbos mas frecuentes parecen corresponder avasijas ovoides mayoritariamente, obien arecipientes hondos semiesféricos, siendo escasos los carenados y en general los vasos de buena factura, pues son pobres los tratamientos superficiales yel aspecto del conjunto indica tosquedad. NIVEL 11/ B. (Figs. 20 Y21) La presencia de restos ceramicos en esteestrato es muy abundante, con un total de 1.664 muestras, de las cuales el 87,5 %(1.456 frags.) son indeterminables yel 12,43 %(208 frags.) son determinables, entre éstas cabe destacar el 9,79 %(163 frags.) pertenecientes abordes, de los cuales 90 presentan el labio redondeado, 49 tienen el labio plano, 19 presentan decoración de incisiones, de las cuales unas son digitadas (4 frag.) yotras invaden el labio interior de la pieza; 4muestras tienen el labio apuntado yfinalmente uno se presenta biselado en su interior. Dentro del conjunto de fragmentos determinados, el 1,5 %(25 frags.) pertenecen arestos de vasos carenados, uno de ellos decorado con incisiones geométricas formando un doble zig-zag sobre la parte superior de la carena. Los restos decorados representan sólo el 0,72 %(12 frags.) distribuyéndose en 5fragmentos con baquetón liso, ot ros 5 con baquetón, de tipo cordón, decorado con incisiones y 2 decorados con peinado. El 0,3 % (5 frags~) presentan as as de tetón, de las cuales tres son apuntadas. Finalmente el 0,12 % (2 frags.) presentan la base plana; los restos de bases son muy escasos probablemente debido aque la mayoría de las vasijas poseían la base convexa, así como también ala intensa fracturación que imposibilita su identificación. En este nivel se aprecia una mayor variación de formas, si las comparamos con el nivel anterior li' A. Parece que las vasijas de boca ancha ybordes exvasados ycuerpo carenado son mas frecuentes, al igual que los cuencos de paredesabiertas, estando presentes sin embargo las formas ovoides. Así mismo contrasta la calidad de los tratamientos en las superficies ceramicas con respecto al nivel III A, en este caso mucho mas cuidados con engobe bruñido yespatulado, especialmente en los vasos carenados. NIVEL 11/ C. (Fig. 22). En este nivel se contabilizaron un total de 331 fragmentos, de los cuales el 85,49 %(283. frags.) son indeterminado yel 14,48 %(48 frags.) son determinados. De entre los determinables los fragmentos con bordes alcanzan el 11,17 % (37 frags.), destacando los de labio redondeado (13 frags~) seguidos de los labios pianos (10 frags.) ylos decorados con incisiones (10 frags.), los de labio apuntado se sitúan en último Jugar (4 frags.). Los fragmentos con carena representan el 2,11 % (7 frags.). Las asas de tetón tienen una frecuencia del 0,9 % (3 frags.). Los fragmentos decorados practicamente inexistentes, salvo por la presencia de un fragmento que posee baquetón liso, significa una frecuencia sobre el total de 0,3 %.
93 \ \ / e: EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) l ' ,~- I I o3c m. Fig. 19. Ceramicas del Brance Final del Nivel IllA.
94 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILó - I. ROMAN - R. SESER r·r- ,' , r:@ , , I , ~ I I r ,. \ \ \ I I ~, ,' o3 Cnt. \. Fig. 20. Ceramicas del Bronce Final del Nivel 1118.
, I I I EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) R r II CI ==::J_-===¡ o3cm. \ \ Fig. 21. Ceramicas del Bronce Final del Nivel 1118. 95
102 E. JUNYENT - C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER A partir del nivel III Bse observa una preferencia en las formas ovoides yhemiesféricas, aunque también estan presentes los galbos carenados. Las decoraciones plasticas perduran eincluso se dan escasamente las decoraciones digitadas sobre cordones, pero resalta una nueva forma decorativa en base alas líneas incisas, algunas profundas, que conforman motivos geométricos, que podrían incluirse en las decoraciones del Bronce Final. Por otro lado en esteestrato aparecen ya claramente las bases planas, indicio de la evolución ceramica de esta fase. A partir del nivel III A se observa una imposición de los galbos ovoides frente alos carenados, yen cuanto alas decoraciones la aparición de acanalados anchos en relieve que perviven en la fase correspondiente al nivel 1I D, en el cual se mezclan con las ceramicas "ibéricas". Parece ser pues que la ceramica del Bronce Final en nuestras tierras no posee una ruptura apreciable tanto en sus aspectos formales como constitutivos, perviviendo fuertemente la tradición alfarera del Bronce Tardío. Muy probablemente cuando algún día se posean mayores datos morfo-tecnológicos de los tipos ceramicos, se podran establecer diferenciaciones cualitativas ycuantitativas en los sistemas de producción ceramica de los grupos humanos, correspondientes alas etapas finales de la Edad del Bronce; sin embargo, por el momento nos hemos de circunscribir alas escasas informaciones de la cultura material ceramica de las poblaciones de dicho período, que parece ser conservaban un modo de vida muy homogeneizado, debido alas conservadoras tradiciones provinientes de etapas crono-culturales anteriores, ycuyas modificaciones formales aparentes, no pueden sino ser conocidas mediante analisis morfotécnicos precisos yen una cantidad suficiente que posibilite una buena cuantificación estadística. Los tecno-complejos ceramicos de un grupo social tan sólo equivalen aun único parametro de los varios que constituyen la estructura basica de una cultura material arqueológica de una determinada población prehistórica. En el lote de ceramicas del Abric de les Cinc, se demuestra pues, una clara pervivencia del Bronce Tardío, lo que ratifica por el momento la teoría de la escasa influencia del mundo cultural indoeuropeo durante sus primeros estadios de penetración y su relativa repercusión posterior en la zona mediterranea levantina. Poco' mas podemos añadir ala vista de los escasos yacimientos levantinos con materiales atribuibles aestas fases últimas de la lIamada Edad del Bronce valenciano, correspondientes al segundo cuarto del segundo milenio y primer cuarto del primero. Por tanto toda comparación tipológica ceramica, ala vista de los escasos fragmentos determinables de nuestro yacimiento, es por el momento imposible, ya que ni se poseen yacimientos de este período bien conocidos, ni tampoco cronológicamente establecidos. Anuestro entender existe una relación entre los materiales de los niveles del Bronce Final ylos materiales de los niveles "protoibéricos" de mediados del siglo VII (especialmente el nivel IID), ya que parece hubo conexión material y cronológica entre ambos horizontes, al igual que sucede en la zona septentrional de Castellón, especialmente en los yacimientos de El Puig de la Nau (Benicarló) yel Puig dde la Misericordia (Vinarò~O donde también se aprecia primero una influencia del mundo de los campos de urnas en el mundo indígena del Bronce Final, seguido de una interrelación entre dicho mundo indígena del Bronce Final mezclado con influencias de los "urnenfelder" ylas iniciales relaciones comerciales coloniales mediterraneas. LA IBERIZACION DEL PAlS VALENGIANO YEL ABRIC DE LES CINC Tal como advertíamos en 1974 el interés de las ceramicas ibéricas pintadas de Almenara radicaba en su pertenencia alo que entonces empezaba adenominarse Horizonte Ibérico Antiguo. Hoy el atractivo del yacimiento se acrecienta notablemente en tanto nos es mejor conocido ypermite -como veremosunas sugerentes contras-
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 103 taciones con Vinarragell (Burriana, Castellón), su horizonte de importaciones fenicias oel hiatus de la fase ibérica antigua. Por otro lado, son casi diez los años transcurridos y los estudios referidos aproblemas ibéricos han seguido mereciendo en el País Valenciano una atención preferente por parte de los investigadores, aresultas de la cual, la situación ha cambiado significativamente: nuevos yacimientos, bibliografía incrementada, mejor conocimiento de los materiales importados de época arcaica yenfoques renovadores que han ido abriéndose paso. Por ello nos parece útil intentar una breve apro;ximación, esbozar un estado de la cuestión, para mejor situar en esa panoramica ydesde nuestra perspectiva investigadora, la aportación del Abric de les Cinc. Ainicios de la década de los setenta, la excavación y publicación de los yacimientos de Los Saladares (Orihuela, Alicante)16 yVinarragell (Burriana, Castellón)l7 constituyó una aportación decisiva que permitió replantear, sobre secuencias estratigraficas reveladoras, la problematica de la formación einicial desarrollo de las culturas ibéricas contestana, edetana eilercavona. La actividad arqueológica del S.I.P., la Universidad de Valencia, el Museo de Alicante einvestigadores aislados, había permitido establecer una visión general del proceso histórico seguido por la población preibérica e ibérica del País Valenciano, que encontró en la obra de E. Pià, M. Tarradell y E. A. llobregat, especialmente en las sugerentes ysencillas síntesis del segundo, su expresión mas lograda.l 8Agrandes trazos M. Tarradell aceptaba la tesis de E. Pià sobre la perduración del Ilamado Bronce Valenciano ylimitaba ala Plana de Castellón la probable penetración indoeuropea. 19 En la fase inmediatamente preibérica no se veía evolucionar aesos pequeños poblados del bronce final en la línea del nuevo horizonte cultural. 2o Respecto ala aportación colonial, se suponía al País Valenciano, al margen de las navegaciones fenicias. 21 No ocurría lo mismo con la influencia griega, que se reconocía innegable e importante; sin embargo una actitud hipercrítica ante las fuentes, el resultado negativo de las prospecciones arqueológicas emprendidas en pos de la localización de Hemeroscopeión yel magro dossier que constituían entonces los hallazgos grecoarcaicos yla tendencïa alas dataciones bajas, impedían valorar adecuadamente la influencia helénica.22 En cuanto ala cultura ibérica, tanto la Contestania 23 como en la Edetania,24 16. O. ARTEAGA YM. R. SERNA, Los Salad:::.res. Un yacimiento protohistórico en la región del Bajo Segura. en XII C.N.A .• Jaén, 1971, pags. 437-450. Zaragoza, 1972. Id., Die Ausgrabungen von Los Saladares (Prov. Alicante), en Madrider Mitteilungen 15, pags. 49-56. Heidelberg. 1974. Id .• Influjos fenicios en la región del Bajo Segura. en XIII C.N.A., Huelva, 1973. pags. 737-750. Zaragoza, 1975. Id., Los Saladares 71, Noticiario Arqueo!ógico Hispanico, Arqueología, 3, Madrid, 1975. Id .• Las pri'meras fases del poblado de Los Sa/adares (Orihuela, Alicante). en Ampurias 41-42, pags. 65-137. Barcelona, 19791980. 17. N. MESADO, Vins.rrs.gell (Burriana, CastelJón), Traba:os Varios 46. S.I.P. Valencia, 1974. N. MESADO y O. ARTEAGA, Vinarragell (BurriE.na, Castellón), 11, Trabajos Varios, 61. S.I.P., Valencia. 1979. O. ARTEAGA yN. MESADO, Vinarragell, eine endbronzezeitiichiberische Küstensiedlung der Provinz Ca$- tellón mit ph6nizisch-punischen Elementen, en Madrider Mitteilungen 15, pags. 107-132. Heidelberg, 1979. F. GUSI, La problematica cronológica del yacimiento de Vinarragell en el marco de la aparición de la cultura ibérica del Levante peninsular, C.P.A.C., 2, pags. 173-184. Castellón, 1975. 18. E. PLA, El problema del transito de la Edad del Bronce ala del Hierro en la región valenciana, en VC.N.A., Zaragoza, 1957, pags. 128 yss. M. TARRADELL. El País Valenciano del Neolitico ala Iberización. Ensayo de s:ntesis. Anales de la Universidad. Valencia. 1963. Id., Prehistòria i Antiguitat, en Història dels Catalans, vol. 1., Barce:ona, 1962. Id., Prehistòria i Antiquitat, en Història del País Valencià, Edic. 62, Barcelona, 1965. E. A. LLOBREGAT, Contestania Ibèrica, Alicante, 1972. 19. M. TARRADELL. El Pais ValenciE.no .... citado, pÉ.gs. 181 yss. Id., Història de" Pais Valencià , citado, pags. 55-58. Su formulación era menos rígida que la de E. PLA, El prob!ema del transito , citado; Id., Nota preliminar sobre los Villares (Caudete de l.as Fuentes, Valencia), en VI C.A.N., Barcelona, 1960, pags. 233 yss. y la de E. A. LLOBREGAT, Contestania Ibérica, citado, pags. 6-7, 52-53. 63 y95; y la misma opinión, aunque algo matizada en Id .• Nuevos enfoques para el estudio del período del Neolítica al Híerro en la región valenciana, P.L.A.V., 11. pags. 131-134. Va;encia, 1975. 20. M. TARRADELL. Prehistòria i Antiquitat, en Història del País valencià, citado, pago eo. 21. M. TARRADELL, ibídem. pago 65. 22. G. MARTIN, La supuesta cotonia griega de Hemeroscopeion: estudio arqueológico de la zona Denia-Javea., P.L.A.V .• 3, Valencia. 1958. Id, Dianium, Valencia, 1970. M. TARRADELL, Història dels catalans, citado. pags. 169 yss. Id., Les arrels de Catalunya, citado, pago 232. Id., El País Valenciano ... , citado, pags. 187 yss. Id .• Història del País Valencià, citado, pags. 65-70. Id., Grafito greco-ibérico de la comarca de Alcoy sobre campaniense A, Omaggio aFernand Benoit, I, Rivista di Studi Ligu,ri. pago 362. Bordighera, 1973. E. A. LLOBREGAT, Hacia una desmitificaci6n de la historia antigua de Alicante. Nuevas perspectivas sobre algunos problemas, en ev. Instituto de Estudios A'icantinos, 1. pags. 36-55. en especial 42. A:icante, 1969. Id .• Recientes hallazgos de época ibérica en Alicante, Anejos de A.E.A .•
104 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -/. ROMAN -R. SESER se concebía como una creación foranea que alcanzaba dichas tierras con sus elementos basicos ya definidos; considerando, respecto a su filiación cultural, decisivo el mundo tartésico y, respecto a su marco temporal, las últimas décadas del siglo V y el siglo IV como propias de sus primeras manifestaciones. 25 Existen actualmente reseñas del curso seguido por la investigación,26 así como discusiones y críticas formuladas al esquema mencionado 72 yel Simposi Internacional, "Els Origens del Món Ibèric", celebrado en Barcelona en 1977, constituye un amplio balance del mismo;28 todo ello nos excusa de una exposición pormenorizada ynos permite centrarnos sin mas en los último~ años. Las aportaciones mas significativas alo largo de estos años ha afectado decisivamente a: 1.0la caracterización del horizonte preibérico: conocimiento del Bronce Final y caracterización del horizonte indígena receptor del estímulo colonial; 2. 0la revalorización del papel desempeñado por la presencia fenicia; 3.0la identificación de la actividad grecoarcaica; 4. 0la ampliación del marco temporal asignado ala cultura ibérica; y5.0el reconocimiento del horizonte ibérico antiguo. 29 El marco geogré.fico en el que se ubican es el comprendido en una faja costera de amplitud variable limitado por los ríos Segura yHerault, aunque, por nuestra parte, nos referiremos al País Valenciano, preferentemente asu zona septentrional, ysólo puntualmente al norte del Ebro y tierras languedocienses. Respecto alas cuestiones referidas al Bronce Final, el avance ha sido notable. La conceptualización de limitación cronológica ysingularizacióh arqueológica del Bronce Tardío yel Bronce Final,3o que tiene un interés ante botón de muestra en la discusión en torno alas vasijas carenadas de boca ancha, típicas de las primeras fases de Los Saladares yestratificadas en Vinarragell antes de la llegada de las iniciales influencias urnenfelders,31 contribuyen auna mas precisa valoración de los elementos propios de los campos de urnas,32 así como la concreción del horizonte indígena inmediaHomena;e a D. Pío Beltran, pags. 131-145, Madrid, 1975. A la negación sistematica de Hemeroscopeion, Alonis, Akra-Leuké hay que añadir una actitud hipercrítica hacia las escasas -importaciones griegas anteriores al 450 a. C. y, en algún caso, incluso la negación del agente comercial griego para la difusión de los productos aticos, tan abundantes en la península a partir del 400 a. C. Ct. M.a VALL DE PLA, El pobla do ibérico de Covalta (Albaida, Valencia). I, El poblado, las excavaciones ylas ceramicas de barniz negro, S.I.P .• pago 185. Valencia, 1971. D. FLETCHER, Problemas de la cultura ibérica, Trabajos Varios, 22, $.I.P., pago 49, Va:encia. 19€0, afirmaba que la zona comprendida entre el Xúquer y Emporion quedaba inédita al comercio griego y que ningún hallazgo griego en tierras valencianes sobrepasaba el 500 a. C. En idénticos términos se expresaba M. TARRADELL, Les arrels de Catalunya, citado, pago 255. 23. E. A. LLOBREGAT. Contestania Ibérica, citado, pags. 6-7. 24. M. TARRADELL. Història del País Valencià, citado, pags. 80-81. 25. M. TARRADELL, Ensayo de estratigrafia comparada yde cronologia de los poblados ibéricos valencianos, Saitabi, X, pags. 16-17. Valencia, 1961. Id., Història del País Valencià, citado pago 81. 26. R. ENGUIX, Aproximaci6n auna historia de la Investigaci6n de la cultura Ibérica, P.L.A.V., pé.gs. 19-28. Valencia. 1973. 27. O. ARTEAGA. La panoramica protohist6rica peninsular y el estado actual de su conocimíento en el Leve.nte Septentrional (Castel16n de la Plana). C.P.A.C., 3, pags. 173-176. Castellón. 1976. E. JUNYENT, La filiaci6n cultural del horizonte ibérico antiguo en tierre.s catalanas, Lleida, 1976. Tesis doctoral inédita; ejemp:ares depositados en la Universidad de Barcelona yel Estudi General de Lleida. Un muy breve resumen publicedo por Ediciones de la Universidad de Barcelona, Barcelona, 1980. 28. Simposi Internacional Els Orígens del m6n íbèric, Barcelona Empúries, 1977, en Ampurias 38-40, 1976-78. En adelante citado SIOM!, Barcelona, 1979. 29. E. JUNYE'NT, La filiaci6n cultural ... , citado. SO. O. ARTEAGA, La penoramíca protohist6rica ... , citado, pags. 173-176. O. ARTEAGA, Los Pirineos y el prob!ema de las invasiones indoeuropeas. Aproximaci6n ala valoraci6n de los elementos aut6ctonos, en Els pobles pre-romans del Pirineu, 2 Col.loqui Internacional d'Arqueologia, Puigcerdà, 1976, pags. 1314, notas 3 a 5, Puigcerdà, 1978. O. ARTEAGA, Problematica general de fa ibe,rizaci6n en Andalucia Orients.Iyen el Sudeste de la Península, en SIOMI. pags. 33-38. Barcelona" 1979. O. ARTEAGA Y M. R. SERNA, Las primeras fases del pob/ado de Los Sa/adares (Orihue"a. Alicante), Ampurias 41-42, 19ï9-1980, pags. 116-117. M. GIL MASCARELL,' y C. ARANEGUI, El Bronce Final y el comíenzo de la Edad del Hierro en ci País Valenciano, Monografías del Laboratorio de Arqueo:ogía de Valencia, núm. 1, pags. 1217, 28 yss., 31-33. Valencia, 1981. 31. O. ARTEAGA, La panoramica protohist6rica ... , citado, pags. 184-185 y194. N. MESADO Y O. ARTEAGA, Vinarragell ... , citado. pago 53. O. ARTEAGA y M. R. SERNA, Las primeras fases ... ,Gitado, pags. 88-93 y101-103. M. GIL MASCARELL, A prop6sito de una f·orma ceramica del Bronce Valenciano, Saguntum 15, pags. 93-98. Valencia, 1980. M. GIL MASCARELL y C. ARANEGUI, El Bronce Final y el comienzo ... , citado, pago 18 y32, figs. 2 y 3. 12. O. ARTEAGA, La panoramica protohist6rica .... citado, pags. 176-178. O. ARTEAGA, Los Pirineos y el problema .... citado, pags. 16 yss. M. GIL MASCARELL, La primera Edad del Hierro. Las penetraciones indoeuropeas ysus influencias, en Nuestra Historia, Mas Ivars Editores, pags. 171-184.
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 105 tamente preibérico. 33 Hoy conocemos mucho mejor aesas poblaciones que constituyen el variopinto mosaica étnico-cultural, protagonista de un horizonte cultural preibérico marcadamente procesual, definido por nuevas relaciones einfluencias, nuevos estímulos ylos consecuentes fenómenos de aculturación desencadenados. 34 En cuanto al mundo colonial, el capítulo mas espectacular lo ha constituido, sin lugar adudas, la recuperación de la presencia fenicia. Esa actividad tiende aser reconocida, pese aciertas retícencias, pere sigue siendo objeto, en general, de una interpretación yvaloración controvertida. 35 Emporion,36 Illa d'en Reixac (Ullastret),37 Penya del Moro (San Just Desvern),38 Serra del Calvari (Granja d'Escarp), Montfiu (Aitona), Vaileta d'en Valero (Soses),39 Coll Alt (Tivissa),40 Coll del Moro (Serra d'Almors,41 Aldover,42 Mas de Mussols (Tortosa),43 Els Antics (Amposta),44 Ferradura (Ulldecona),45 Coll del Moro (Gandesa),46 Tossal Redò (Calaceit), Sant Cristòfol (Maçalió), Piuró del Barranc Fondo (Maçalió),47 El Polsaguer (Rossell),48 El Puig de la Misericordia (Vinaròs),49 El Puig de la Nau (Benicarló),50 Vallterra (Santa Magdalena de Polpís},51 El Palau (Alcalà de Valencia, 1980. M. GIL MASCARELL y C. ARANEGUI, El Bronce Final y el comienzo ... , citado, pags. 2728, 32.33. O. ARTEAGA, Los Pirineos y el problema ... citado, pago 14, nota 5. O. ARTEAGA yM. R. SERNA, Las primeras fases ... , citado, pago 137, referido al Bajo Segura oN. MESADO y O. ARTEAGA, Vinarragell ... , citado, y O. ARTEAGA, La panoramica protohistórica ... , citado, pags 185-188, la facies regional levantina del Bronce Tardío (Vinarragell I) yFinal (Vinarragell 11). 34. Son las gentes del Grand Bassin I, de la fase final de Agullana o Anglés, inmersas, pese asus peculiaridades, en una tradición de "campos de urnas"; son aquellas que entierran asus muertos en necrópolis de túmulos (Coll del Mor, Gandesa) o pseudo-túmulos (Serra del Coloari, Gran;a d'Escarp; Montefiu, Aitona) oesos otros grupos que parecen casi al margen de las nuevas corrientes por su aire tradicional y local (La Ferradura, Ulldecona); son las gentes que habitaran Vinarragell II y III o CreviIIente yLos Saladares en sus primeras fases. 35. E. JUNYENT, La filiación cultural ... ; citado, pags. 37-120. 36. Fragmento inédito hallado en una cata estratigréfica realizado en 1975 en la Palaiapolis. Citado por O. ARTEAGA, J. PADRO y E. SANMARTI, El factor fenici ales costes catalanes i del Gol1 do Lió, en Els pobles pre-romans del Pirineu, 2on. Col.loqui Internacionàl d'Aro.ueo:ogia. Puigcerdà, 1976, pago 130, nota 15. Puigcerdà., 1978. 37. M.a A. MARTIN Y E. SANMARTI, Aportación de las excavaciones de la "Illa d'en Reixach" al conocimiento del fenómeno de la iberización en el norte de Cataluña, en SI OM I, pag. 442. 38. Yacimiento en cuso de excavación. J. BARBERA, E. MORRAL i E. SANMARTI, La pe'nya del Moro de Sant Just Desvern, Quaderns de Treball, 1, Barcelona, 1979. J. BARBERA y E. SANMARTI, Primeros resultados de las excavaciones en el poblado de la Penya del Moro, en Sant Just Desvern (Barcelona), XIV CNA, Vitoria, 1975, pags. 743-756, 747, fig. 4, Zaragoza, 1977. J. BARBERA Y E. SANMARTI, Excavacions al poblat ibèric de La Penya del Moro. Sant Just Desvern, 1974-1975-1977-1981, Monografies Arqueològiques, Diputació Barcelona, pago 24, Barcelona, 1982. 39. E. JUNYENT, Las primeras ceramicas torneadas en el valle del Segre, Ampurias, en prensa. Se trata de materiales ceramicos, anfora predominantemente, hallados en prospecciones. El primera de los tres yacimientos citados es excavado actualmente por el Instituto de Estudios Ilerdenses. <:0. J. BARBERA y E. SANMARTI, Nota êcerca del poblado protohistórico del "Coll Alt" (Tivissa, Ribera d'Ebre. Tarragona), en SI OMI, pags. 289 yss. 41. Reccgido por O. ARTEAGA, J. PADRO Y E. SANMARTI, El factor fenici ... , citado, pago 130. E. SANMARTI, YJ. PADRO, Ensayo de aproximación al fenómeno de la iberización en las comarcas meridionales de Cf,talunya, en SIOMI, pago 1E:D. 42. O. ARTE'AGA, J. PADRO y E. SANMARTI, El factor fenici ... , citado, pago 130. Anfora. 43. J. MALUQUER DE MOTES, Los fenicios en Cataluña, Tartessos ysus probtemas, VS: I. P. P., Jerez de la Frontera, 1968, pags. 241-250. Barce:ona, 1969. E. JUNYENT, La fílíación cultural ... ,pags. 3852. Pilgrim bott:e, ampo:lita de cuello hínchado p:ato gris de borde co:lante. Entre el material de importación aparecido hay que señalar, ademas, un aryballoi yuna copa jonia B-2. 44. Tan só:o un fragmento de anfora recogido por uno de nosotros en prospección superficial (E. JUNYENT). 45. E. JUNYE'NT, La filíación culteral ... ,pags. 53-E9. J. MALUQUER DE MOTES, El poblado paleoibérico de La Ferr=.dura, UI/decana (Tarragona). Programa de Investigaciones Protohistóricas, VII, C.S.I.C., Barcelona, 1983. 16. Hallazgos diversos, entre ellos un vaso globular bícromo. Excavaciones de M. Ferrer, inflditas. Materiales en el Museo Arqueo!ógico de Tarragona. 47. E. SANMARTI, Las ceramicas finas de importación de los poblê.dos prerromanos del Bajo Aragón (Comarca del Matarranya), en C.P.A.C., 2, pags. 87-132. Castellón, 1975. E. SANMARTI, Les cultures orotohistòriques del Baig Aragó: Un estat de la qüestió, Fonaments, 1, Barcelona, 1979. Anfora y ún fragmento con decoración bícroma. 48. N. MESADO, Vinarragell ... , citado, pago 150. F. GUSI. La problematica ... , citado, pago 174. E. JUNYENT, La filíación cultural ... citado, pags. 75-79, fig. 5. Se trata de un anfora pintada. 49. A. OLIVER, Las influencias mediterraneas en el mundo ibérico de la zona sur del delta del Ebro, en C.P.A.C., 7, pago 107, fig. 9, Castellón, 1980. Recogida también en A. Ribera, Las anforas prerromanes valencianes (fenicias, ibéricas, púnicas), Trabajos Varios, 73, SI P, pago 30, Valencia, 1982. Anfora. 50. Yacimiento de interés excepcional, no publicado en su conjunto, aunque con aspectos monogréficos bien estudiados. V. GINER yV. MESEGUER, El pobla do ibérico de El Puig. Benicarló,
106 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER Xivert),52 El Castellet (Peñíscola),53 La Vilavella (Vilanova d'Alcolea),54 Mas del Pi (Benicassim),55 La Torrassa (La Vall d'UXÓ),56 Vinarragell (Borriana), desembocadura del Millars,57 Sant Mateu, El Boverot (Almassora),58 El Gaidó (La Pobla Tornesa),59 Cullera (València),60 La Penya Negra (Crevillent),61 L'Alcudia (Elx) 62 yLos Saladares (Oriola), constituyen una larga serie de yacimientos, que, pese aser segura que incompleta yabsolutamente provisional, jalona con claridad la fachada levantina entre el Bajo Segura yel Hérault, presentando en las zonas extremas meridional yseptentrional del País Valenciano ybocas del Ebro una especial concentración. La raríficacíón de hallazgos observados e? la zona central del País Valenciano yen las costas catalanas, rosellonesa yla languedociense es evidente,63 aunque en nuestra opinión, debe obedecer mas que nada aun vacío· de investigación,64 puesto que la actividad fenícia sí se tradujo en imitaciones indígenas,65 y en la impronta dejada en el incipente horzonte ibérico antiguo. 66 Benicarló. 1976. F. GUSI y V. GI NER. Campaña de excavaciones arqueológicas en el poblado ibérico de El Puig (Beniculó), C.P.A.C., 2. pags. 159-1(0. Castellón. 1975. V. MESEGUER y V. GINER. Objetos de bronce del poblado ibérico de El Puig, Benicarló, Cuadernos de Historia y Arqueo:ogía. 1. Benicarló, 1979 (breve referencia a la necrópo:is). F. GUSI y E. SANMARTI. Asentamientos ind.genas preibérico3 con materiales fenico-púnicos en el ¿rea costera del Baix Mi.estrc.t (provincia de C3stellón de la Plana), SIOMI. citado. la estratigrafia de El Puig. pags. 364-367. F. GUSI. El poblat ilercavó de El Puig de Benicó.rló (Baix Mó.estrat), Fonaments. 2, pags. 103-108. Barce:ona. 1980. Las ceramicas aticas han sido estL.diadas por E. SANMARTI y F. GUSI. Un Kylix del pintor de Penthesilea, procedente del pobfado ilerc6.vón de El Puig (Benicarló, Castellón), C.P.A.C .• 3. pags. ~05-218. Castellón. 1976. E. SANMARTI, Cer¿micas de importación ¿fica de El Puig de Benicarló (Castellón), C.P.A.C., 3, pags. 219-228. Castellón, 1976. Anfora ceramica con decoración pintc:da bícroma. cuenco trípode y oenochoe. 51. F. GUSI y E. SANMARTI. Asentamientos ind:genas preibéricos ... , citado, pags. 362. A. RIBERA. Las ¿nforas prerromanas valencianas, citado. pago 30. 52. F. GUSI y E. SANMARTI. Asentamientos ind:genas preibéricos ... , citado. pago 362. Cuenco trípode. 53. F. GUSI y E. SANMARTI, Asentamientos ind:genas preibéricos ... , citado, pago 362. Cuen~o trípode. 54. N. MESADO, Vinarragell .... citado. pago 150. E. JUNYENT. La filiación cultural ... , citado. paginas 91-93. Anfora. 55. A. RIBERA, Las ¿nforas prerromanas valencianas ... , citado. pago 31. fig. 1.5. Anfora. 56. E. JUNYENT, La filiación cultural ... , citado. pags. 88-91. fig. 8. Diversos fragmentos pertenecien:es al menos atres anforas. conservadas en el Museo Municipal de Burriana, nos fueron amab.emente cedidas para su estL.dio por su director don Norberto Mesado. 57. A. RI BERA. Las ¿nforas prerrom3nas valencianas ... , citado. pago 31. fig. 1.7. Anfora. 58. Yacimientos citados entre otros por N. MESADO. Vinarragell .... citado. pags. 149 yss. El primera presenta materiales próximos ael Po:saguer (Rossell); el segundo proporcionó en superficie un fragmento còn decoración bícroma. 59. A. RI BERA, Las {¡nforas prerromanas valencianas.... citado. pago 31 y98-99, fig. 1.1; lam. 1. 1 y 2. Se trata del tipa F-2. qL:e corresponde a la L:rna cineraria Trayamar 2. Ver tambi€n M. GIL MASCARELL yC. ARANEGUI, El Bronce Final y el comIenzo .... citado, pags. 54-55. CO. Se trata de un anforoide del tipa conocido como de la Cruz del Negro; proviene de un hallazgo sL.bmó.rino efectuc:do en Cullera. C. ARANEGU!. Contribución al estudio de las Urnas de tipo Cruz del Negra, SaguntL.m 15. pags. 99-118. Valencia. 1960. M. GIL MASCARELL Y C. ARANEGUI, El Bronze Finó.1 y el comienzo ... , citado. pég. 56. fig. 7. La autora la sitúa a fines del VII o inicios del VI. en su fase Protoibérico I (€5D-5i5). Por nl:estra parte. no conocemos personalmente el e;emplar. Corresponde. en electo. aLn prototipo fenicio destinado a ser rapidamente imitado en distintos ambientes preibéricos (Agullana 184). paleoibéricos (Mas de Mussols oLa Solivella) yaún entrado el sig:o V (T'lgia). M.a E. AUBET. La cer¿mica a torno de la Cruz del Negra (C&.rmona, Sevilla), en SIOMI. citado. pags. 267-287. 61. A. GONZALEZ. Nota preliminé.f sobre el yacimiento protoibérico de Crevillente, prov. de Alicó.nte, XIV C.N.A .• Vitoria, ',9,5. pags. 6ï1-6éO. Zaragoza. 1977. A. GONZALEZ. Exaavaciones en el yacimiento protohistòrIco de la Penya Negra, Crevillente (Alicante) (t. ay2.aCampó.ñas), E.A.E .• 99. Madr;d, 19,9. A. GCNZALEZ. La tipo:og.a ceré.mica del horizonte l/ de Crevillente, Saguntum 14. pags. 5996. Va:encia. ',9,9. A. GCNZALEZ. El tesorjflo de tipa orientalizante de la Sierra de Crevillente, en SIOMI. citado, pags. 349-360. 62. R. RAMOS FERNANDEZ. La Ciud5.d Romana de l/lici, I.E.A., pago 82, lam. XXVI, 2. Alicante. 1975. Se trcta de L.n fragmento de anfora hóllado en el estrato H que corresponde al n¡vel considerado "Bronce Vaienciano". Recogido por A. RI BERA. Las {¡nforas prerromanas valencianas ... , citado. pago 97. M. GIL MASCARELL y C. ARANEGUI; El Bronce Final y el comienzo ... , citado. pago 54. 63. Sobre el horizon1e preibérico en re:ación con la presencia fenicia entre el Ebro yel Herault E. JUNYI:.NT. La filiación cultural citado, capítulos 2.2.2 .• 5.1.2, 5.1.3 Y5.3.6. O. ARTEAGA. J. PAORO Y E. SANMARTI. El factor fenici , citado, pags. 129-135. E. SANMARTI yJ. PADRO. Ensayo de apraximación .... citado. pago 162. 64. Para el País Valenciano central se ha apuntado otra explícación: una costa escasamente atractiva al sur del Pa:ancia, caracterizada por marjales yzonas pantanosas (Albufera, desembocadura del Túria yJÚcar). D. FLETCHER. E. PLA. M. GIL MASCARELL yC. ARANEGUI, La iberizaci6n en el Pais Valenció.no, en SIOMI citado. pago 84. 65. Pensamos en las nuevas formas ceramicas que. imitando prototipos torneados, aparecen en Grand Bassin I (Mai:hac), Azille (Aude) oSt. Jean-de-Cas (Mailhac) asociadas aun engobe ro;o. AJ. J.
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 107 La cronología que corresponde ala expansión del comercio fenicio occidental por la costa levantina, establecida en base aobservaciones de estratigrafía relativa,67 paralelos con las factorías meridionales 68 yasociaciones amateriales indígenas o grecoarcaicos,69 conviene aunos topes expresivamente ilustrados por las fundaciones de Eivissa (654) YEmporion (600) 70 período que -como es bien sabidocorresponde al auge experimentado por el mundo fenicio occidental durante la segunda mitad de la séptima centuria, en la que se asiste auna notable ampliación de sus areas de interés comercial. 71 Con la excepción del Bajo Segura, que se configura claramente como un area diferenciada por la antigüedad eintensidad de la influencia fenicia yen franca sintonía con la problematica meridional,72 en Iíneas generales la mayoría de los autores aceptan una fechación afines del siglo VII,?3 pera las diferencias se hacen mas notorias al intentar establecer su final. Para algunos se prolonga alo largo del siglo VI 74 Jully corresponde el mérito de haber Ilamado la atención por vez primera en 1968 sobre estas cuesliones; posteriormente otros autores han vuelto sobre el tema: E. Jt.:nyent, B. Dedet y M. Py, Y. So!ier. E. JUNYENT, La filis.ción cultural ... , citado, pags. 526-532 Y. SOLIER, La culture ibéro-/anguedocienne aux Vlè-Vê s:ècles, en SIOMI citado, pags. 220'·225. Yen la misma línea argumental pueden situarse el vasito de Bellevue (Canet) ylas tres vasijas de la tumba 184 de Can Bec (Agullana). M.a AUBET, La ceramica a torno de la Cruz del Negro (Carmona, Sevilla), en SI OM I, citado, pags. 267 yss. 66. Parece no ser casual, efectivamente, el hecho de que el rio Herault funcione como divisoria de las respectivas areas de expansión comercial etrusca y fenicia durante la segunda mitad del siglo VII yque sea precisamente la alcanze.da por esta última la que vea el posterior desarrollo del horizonte ibérico. E. JUNYENT, La filiación cultural ... , citado, toda la segunda parte yen especial los capítulos 3.1.1. a 3.1.4. O. ARTEAGA, J. PADRO Y E. SANMARTI, El factor fenici ... , citado, pago 133. E. JUNYENT, en Le Languedoc au premier Age du Fer, JO:.Hnée d'étL.des de Sète, 8 juin, 19ï5, Fédé1ration Archéologique de l'Hérault, pago 61 yss. Sête í916. 67. En realidad, casi limitadas aLos Saladares y Vinarragell; este último, ademas, hay que considerar:o insuficientemente investigado. La Illa d'en Reixac (Ullastret) o El Puig (Benicarló) proporcionan cier.os e.ementos. Hay que espera resultados en yacimientos en curso de excavación como Coll del Moro (Gandesa). 68. Es el caso de Los Saladares: en re:ación con Toscanos o Guadalhorce, e incluso, con el levante mediterr.ineo, se establece la datación de sus fases I-A 3, I-B 1 Y I-B 2, O. ARTEAGA YM.a R. SERNA, L¡;.s primera sfc.ses ... , citado, pago ',09 y nota 43. 69. For lo ql:e sabemos hasta la fecha, el comercio griego precolonial no alcanzó la costa catalana ni la levantina y los productos que le pueden ser atribuidos hay que buscarlos en el Go:lfo de León, mas alia del Hérault, oen la costa peninsular meridional. En cuanto a los materia:es grecoarcaicos, aparecen en contextos lógicamente mas tardíos ibéricos antiguos, a lo sumo de mediados del sig:o VI a. C. Ya nos hemos referido al horizonte indígena tipa Grand Bassin I, Bronce Final o Hierro I, que desde Agullana ll&sta Saiadares, acoge alas importaciones fenicias y fechable con cierta precisión en la segunda mitad del sig:o VII a. C. • 70. Cada vez hay menos razones para segl:ir cuestionando la fundación de Ibiza en las '¡echas que nos indican los textos antiguos (DI ODORO V, 16). A la reducción a la nada (M. TARRADELL, Ibiza púnica. Algunos probíemas actuales, VI S.P.P., pags. 257-259. Barce:ona, 1974. M. TARRADELL Y M. FONT, Eivissa cart3.ginesa, 72 yss., 237 Yss. Barcelona, 1975) sigue hoy una lenta pero continuada recuperación de la fase inicial ebusitana. Ver los trabajos recientes del equipo del Museo de Ibiza, p.e. J. RAMON,Cuatro elementos ceramicos arcaicos de importación encontrados en Ibiza, Informació Arqueològica, 40, gener-jLny, pags. 111-12.0. Barce.ona, 1983. Respecto a la data fundacional de Emporion en tOO a. C. ha sido suficientemenòe argumentado por F. VILLARD, G. VALLET YM. PY, E. JUNYENT, La filiación cultural ... ,cit&do, pags. 245-246. E. JUNYENT, Emporion ila iberització ... , citado, pago 37. 71. E. JUNYENT, La filiación cultural ... , citado capitulo 3.1.1., pags. 133-'163. 72. O. ARTEAGA yM.a R. SERNA, Las primeras fases ... , cltado, pags. 85-86 y ~09. Cron<iogía revisada de Los SalL.dares, pago 1 í3, fig. 33. Las primeras importaciones se sitúan en la fase I-A 3, fechada en el segundo cuarto del sig:o VIII; las mas numerosas y variadas a lo largo del "Horizonte Proto-ibérico" (fases I-B 1 Y I-B 2), fechado desde finales del siglo VIII a. C. hasta principi'os del siglo VI a. C. 73. O. AR1TAGA, La p&noramica protohistórica ... , citado, pago 190. E. JUNYENT, La filiación cultural ... , citado, pags. 119-121. E. JUNYENT, Emporion ila iberització ... , citado, pago 41. E. JUNYENT Y E. SANMARTI, en L'Arqueo.:ogia aCat6.lunya, i..vui. Departament de Cultura de la Generalitat de CataILnya, pago 87. Barce:ona, 1982. N. MESADO Y O. ARTEAGA, Vinarragell, citado, pags. 54-60. O. ".RTE:AGA, J. PADRO Y E. SANMARTI, El factor fenici ... , citado, pago 133. F. GUSI, La problematica crono ... 16gicB del yacimiento de Vinarragell en el marco de la aparición de la cultura ibérica del levante peninsular, C.P.A.C., 2, pags. 181-182. Castellón, -1975. Los autores citados proponen crono:ogías de 630/625575 a. C. 74. D. FLETCHER, E. PLA, M. GIL MASCARELL YC. ARANEGUI, La iberización en el Pais Valencié.no, citado, pago 84, lo fenício en el País Valenciano es marginal y tardío, atribuib:e al sig:o VI a. C. A. GONZALEZ, Excavaciones en el yacimiento ... , citado, pags. 163-165. A. GONZALEZ, La tipologia cerarr.ica ... , citado, pago 61, el horizonte II de Crevillente se atribuye al sig.o VI a. C. A. OLIVER, Las inf!L;encias mediterraneas ... , citado, pags. 103--:04 y113. A. RIBERA, Las anforas prerromanas va/encianas ... , citado, pago 97, fines del Vila. C. y primera mite.d del siglo VI a. C., en la que las importaciones fenicias a.lcanzaran su auge. M. GIL MASCARELL y C. ARANEGUI, El Bronce Final y el comienzo ... , citado, pags. 62 yss. se inician a fines del VII, al principio limitadas al Bajo Segura, y prosiguen a lo largo de todo el siglo VI a. C.
108 E. JUNYENT -C. OLARIA -F. GUSI - P. AGUILÓ -/. ROMAN - R. SESER y para otros apenas alcanzó mas alia de su primer cuarto.7sPara nosotros la retracción resultó de los acontecimientos adversos que sufrió la metrópolis fenícia ylas negativas consecuencias que tuvieron para los establecimientos occidentales, yque culminaron con la sumisión de Tiro (573), así como de la presencia yafianzamiento focense;76 en consecuencia esa presencia comercial fenicia occidental -al menos caracterizada tal y como la vemos durante la segunda mitad del siglo VII a.C.- no rebasaría el primer cuarto del siglo VI y, en cualquier caso, cara alas cuestiones del horizonte ibérico antiguo, lo que nos interesa primordialmente es subrayar su caracter preampu¡itano. La disparidad de criterios es aún mayor ala hora de intentar caracterizar/ese mov!- miento comercial en su conjunto y valorar su papel culturizador. La acción de los emporia fenicio occidentales -es decir de las factorías meridionales yquizas Eivissa77 sobre las costas levantinas, Baix Ebre, Catalunya y, con toda probabilidad Rosselló y Languedoc occidental, i1ustrasu fase mas pujante, así como su crisis a inicios del siglo VI a.C., coincidiendo con lo evidenciado en el extremo meridional de nuestra zona por Los Saladares. 78 Esta actividad no habría tenido otra motivación que la apertura de nuevos mercados y, en menor grado, la obtención de metales,79 sin que pueda, por supuesto, hablarse de explotación del territorio ysin que llegaran aestablecerse relaciones de vecindad, comparables alas desarrolladas posteriormente por los focenses. Los navegantes fenicios cuidarían del aprovisionamiento del interesante mercado que suponía las prósperas tribus de las comarcas ribereñas del Ebro yde la costa, transportando en el vientre de sus embarcacibnes, vino, aceite, vasos ceramicos, artículos manufacturados de hierro y bronce yun sin fin de objetos p·erecedores como telas, perfumes, pacotilla egiptizante, etc.).80 No sabemos si lIegaron a disponer de factorías 75. Cf. referencias bib:iogr8ficas recogidas en nota 56. En general, se acepta un terminus en torno a 575 a. C. La ausencia de barniz rojo y ciertos para!elos con Guadalhorce se han valorado en la linea de reconocer que las importaciones fenicias continúan durante la primera mitad del sig'lo VI. E. SANMARTI yJ. PADRO, Ensayo de aproximación ... , citado, pags. 161 y 170-171. 76. E. JUNYENT, La filiación cultural ... , citado, pags. 282-287. A. ARRIBAS y O. ARTEAGA, El yacimiento fenicio de la desembocadura del rio Gue.dalhorce (Ma!E:ga), Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada, pago 95. Granada, í975. E. SANMARTI YJ. PADRO, Ensayo de aproximación ... , citado, pago 175. O. ARTE'AGA, J. PADRO Y E. SANMARTI, El factor fenici ... ,c.itado, pags. 132135. C. ARANEGUI, Las influencies mediterraneas, en Nuestra Historia, Mas-Ivars Editores, pago 190. Va:encia, 1980. 77. La estratégica sitt.:ación de Ibiza sobre la fachada levantina y la coincidencia en el tiempo, entre la exoansión comercial fenicia sobre aquélla y la fecha atri buida a la fundación, hacen diHcil desligar ambo~ acontecimientos que parecen insertos en una perspectiva incluyente. J. MALUQUER, Los fe· nicios en Ce.taluña, en Tartessos, VS.I.P.P., pago 247. Barce!ona, 1969. La cuestión resta abierta debido al pésimo conocimiento de la fase precartaginesa yala, en consecuencia, imposibilidad de contrastar materiales, lo que si es posib:e con las factorias meridiona:es. En una fase mas avanzada la arqueologia confirma el papel de primer orden que Ibiza desempeña como centro exportador dirigido hacia Levante. 78. O. ARTEAGA yM.a R. SERNA, Las primeras feses ... , citado, pags. 85·86. La fase I-A 3, 750725, ilustraria una relacién comercial incipiente, un comercio de penetración, 'apoyado en contenidos exóticos; el horizonte proto-ibérico vería un aumento y diversificación de las importaciones (fases I-B 1 v I-B 2, ±725 ±625); en torno al 600 (fases I-B 3yII A) se mantendrian coexistiendo con el torno local; y tras una rapida rarefacción, en el VI (fases 11 B y II C) ya no cabría hab:ar de ceramicas fenicias. 79. Para la zona meridional yS.E. yel interés fenicio en el hierro O. ARTEAGA, La problematica general ... , citada, pags. 43-44. Sobre las vias continentales del estaño (DI ODORO, V, 22 y 38 YESTRABON, IV, 1, 14). F. VI LLARD, La céramique grecque de Marseille (Vlè-IVè siècle); Essai d'histoire éco· nomique, pags. 143-144 y150 yss. Paris, 19eo. Para la presencia fenicia en tierras llanguedocienses en relación con el estaño. F. BENOIT, Recherches sur l'hél/énisation du Midi de la Gaule, pags. 193-í94. Aix-en-Provence 1965. (Aun::¡ue sobre bases casi Cnicamente intuidas). J. P. MOREL, Les phocéens en Occident: certitudes et hypothèses, La Paro:a del Passato CVIII-CX, pago 397, Napo:es, 1966. J.-J. JULLY, Le marché du métal en Mediterranée Occidentale au premier age du Fer: Semites et Etrusques, Opuscula Romana, VI, pags. 27 yss. Es:oco:¡no, 1968. J.-J. JULLY, Documentos de civilización material y contactos en el Mediterraneo Occidental duró.nte la Eds.d del Hierro, Ampurias XXX, pags. 63-96. Barcelona, 1968. E. JUNYENT, La filiación cuitum/ ... , citado, pags. 324-335. O. ARTEAGA, J. PADRO y E. SANMARTI, El factor fenici ... , citado, pags. 133-134. E. SANMARTI, yJ. PADRO, Ensayo de aproxim3ción ... , citado, pago 175. C. ARANEGUI, Las influencias mediterraneas, citado, pago 190. Sobre las posibilidades mineras del retropais languedociense ver bibliografia recogida por J. P. MOREL, Le commerce étrusque en France, en Espagne et en Afrique, en L'Etruria mineraria, XII Convegno di Studi Etruschi e Italici 19ï9, en especial pago 489, nota 118. Florencia, 1981. También la mítica plata de los Pirineos se ha pues.to en relación con los fenicios a partir de DIODORO, V, 38. J. M. BLAZQUEZ, La colonización griega en Es~ paña en el cuedro de la colonízación griega en accidente, en Simposio de Co~onizaciones, Barce!ona· Ampurias, 1971, pago 74, nota 41. Barcelona, 1974. 80. Metales aparte, identificamos mal aquell os productos que podran resultar interesantes a los
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 109 estables en la zona del Baix Ebre ynorte de Castellón, por ejemplo, donde la concentración de hallazgos es notable ydesde donde se podía alcanzar el retro país, tan adentro como nos muestran las ceramicas localizadas Ebro arriba (Coll del Moro, Gandesa) 81 Yen tierras bajo-aragonesas 82 yleridanas. 83 En líneas generales, pensamos que sigue tendiéndose, en algunos casos contundentemente,84 en otros de forma mas mati- .lada,85 aminusvalorar estas relaciones ysus consecuencias culturales. Lo cierto que la lista de productos claramente atribuibles aese comercio yrelacionables con las factorías meridionales son objetos ceramicos, fundamentalmente recipientes, y, en especial, anforas. 86 En menor número aparecen cuencos trípodes, vasijas con decoración monocroma ybícroma, barniz rojo, pequeños vasos obotellitas y vajilla gris.87 Ahora bien, la gama completa aparece tan sólo en el Baix Ebre yse reduce notablemente entre el Júcar yel Hérault ypor ello se ha subrayado, con fuerza excesiva según nosotros, la ausencia de barniz rojo yvajilla gris. R8 Vinarragell III ha sido, en este sentido, determinante yasí O. Arteaga se refiere auna aparición repentina ylimitada de importaciones ceramicas fenicias, que no Ilegarían areflejar mas que una concreta actividad comercial. 89 Es posible, pero creemos, en función de los hallazgos que continuamente vienen produciéndose ydel mejor conocimiento del horizonte ibénavegantes fenicios pera hay que retener, al menos ysegún las areas, la importancia de otros recursos mineros como la sal gema o agrícolas como la producción cerealística. 81. M. FERRER, Necr6polis del Coll del Moro, Gandesa. Les excavacions arqueológiques a Catalunya en els darrers anys, Departament de Cultura, Generalitat de Catalunya, pags. 238-242. Barcelona, 1982. Hasta la fecha la excavación en el area de poblado no ha proporcionado materiales fenici os estratificados, aún cuando nosotros creemos haber.os identificado superficialmente. M. FERRER, Poblat del Coll del Moro, Gandesa, en Les excavacions arqueo:ògiques ... , citado, pags. 234-237. 82. Cf. supra nota 32. 83. Yacimientos citLdos. Ct. supra nota 24. 84. D. FLETCHER, E. PLA, M. GIL MASCARELL yC. ARANEGUI, La iberizaci6n en el Pais Valenciwo, en SIOMI, citado, pago 84. 85. M. GIL MASCARELL YC. ARANEGUI, El Bronce Final y el comienzo ... , citado, pags. 62-63. C. ARANEGUI, Las influencias mediterré.neas, citado, pags. 185-196. La autora que ha rectificado notablemente puntos de vista anteriore3, intenta distinguir entre aportes fenicios, fenicio-occidentales, cartagineses y tartésicos; acepta el caracter preampuritano de la influencia fenicia y la prolonga a lo largo del sig:o VI. 86. Es el anfora fenicio-occidental por excelencia; objeto de producción y exportación masiva durante la segunda mitad del siglo VII e inicios del VI, Y que aparece en las facto·rías fenicio-occidentales y <.n los asentamientos indigenas alcanzados por su actividad, Rachgoun, Mogador, Toscanos, Morro Mezquitilla, Chorreras, Guadalhorce, Ibiza, Los Saladares, Vinarragell, La Ferradura y tantos otros. Es el tipo conocido como R-1, Trayamar 1 o F-~, c::;ta ú:t:ma denominacién :a dG A. RIBERA, Las é.nforas prerroman.ls valencianas ... , citado, pags. 95-97. Tan sólo un ejemplar hasta la fecha se ha atribuido al tipo Trayamar 2, el hallado en La Pob:a Tornesa. A. RiBERA, Las é.nforas prerromanas ... ,ciJado, pags. 31-32, fig. 1, 1Y98-99. Ver también J. RAMON, Ibiza yla circulaci6n de é.nforas fenicias y púnicas en el Mediterré.neo Occidental, Trabajos del Museo Arqueo:óg ico de Ibiza, 5pags. 16, 21, 34-35 Y 40-41. Ibiza, '1981. 87. Conscientemente hemos excluido la serie de ob;etos egiptizantes constituida fundamentalmente por los escarabeos. Dicho corte, conveniente desde un punto de vista metodológico cara aestablecer ese comercio fenicio preampuritano, resulta artificioso si se tiene en cuenta que los aportes semitas pudieron ser proseguidos, sin solución de continuidad, gracias alas precoces relaciones Ibiza-Emporion. Sin embargo, tales intercambios los consideramos aparte por su pertenencia al capítulo del comercio púnico ysu inserción en un circuito comercial diferente, ya caracterizado por el predominio eccnómico y cultural focense. Esta es la razón por la que la pacotilla egiptizante no ha sido puesta en directa relación con los materiales genuinamente fenicios. Pese aque, en algunos casos, puede so¡:ortar dataciones similares y pudo incluirse -es el caso de los escarabeos de la técnica especial de N3ucratisen la fase final del movimiento comercial fenicio sobre las costas del Levante yel Nordeste peninsular, lo cierto es que ni su marco temporal ni espacial es superponible. Estos materia.es de tipo egipcio nos son hoy bien conocidos. Cf. especialmente J. PADRO YI. GAMER-WALLERT. Por razones metodológicas similares hemos obviado las puntas de flecha con arponcillo o las fíbulas de doble resorte, etc., objetos que pudieron ser vehiculizados por comerciantes fenicios, pero que al igual, p. e., que la espada de antenas o los broches de cinturón de garfios aparecen en contextos de relación n::l probada con el mundo co:onial e introducen una compleja probiematica en torno asu origen y circulación. 88. E. SANMARTI Y J. PADRO, Ensayo de aproximaci6n ... , citado, pago 161. C. ARANEGUI, Las ínfluencias mediterré.neas, citado pags. 191 y196. Vajilla gris ha sido identificada en Mas de Mussols (La Palma, Tortosa) oen La Ferradura (Ulldecona) y barniz rojo en el Puig (Benicarló), ademas de otras atribuciones mas dudosas. Seria conveniente no o:vidar tampoco la moda de engobes rojos que sobre ceramicas no torneadas aparece en contextos indígenas Cf. supra nota 50. 89. O. ARTEAGA, La panoré.mica protohist6rica ... , citado, pago 191. N. MESADO Y O. ARTEAGA, Vinarragell ... , citado, pago 63.
110 E. JUNYENT -C. OLARIA -F. GUSI -P. AGUILÓ -I. ROMAN -R. SESER rico antiguo yde lo que en él entendemos como impronta fenicia, que estamos aún lejos de una valoración justa. El espectacular despertar de la arqueología fenicia en el occidente mediterraneo yconcretamente en la península ibérica, ha supuesto una revisión a fondo del papel asignado al mundo fenicio en el inicial desarrollo de la civilización ibérica. En radical oposición con la visión tradicional que veía ala cultura ibérica como concreción periférica de la irradiación del helenismo,9o se ha vista sobrevalorado en detrimento de la aportación griega, contrastando ciertamente alo largo de los años setenta el impulso dado ala investigación en ambientes fenicios yorientalizantes yla lenta prog(resión en el conocimiento de materiales grecoarcaicos. 91 Afortunadamente este desequilibrio informativo tiende aser superado, transcurrida la fase de polémica afirmación de la nueva Iínea investigadora, en la que hemos asistido ano pocos excesos.92 La mesa redonda "Colonización griega ymundo indígena", que tuvo lugar en Madrid (1979),93 ola recientemente celebrada en Ampurias (1983), "Ceramicas griegas yhelenísticas de la Península Ibérica" ,94 han constituido sendas reinvindicaciones frente aesa tendencia yocasión para valorar los descubrimientos que en este campo vienen produciéndose. Los hallazgos griegos de la Calle del Puerto, en Huelva, precoloniales yarcaicos,95 permiten la reelectura de los textos herodoteos referidos asamios y foceos 96 y, en consecuencia, de la documentación arqueológica que venía considerandose exclusivamente vehiculizada por el comercio fenicio. La presencia precolonial, es decir, anterior ala fundación de Massalia yEmporion, se plantea en términos diferentes en las costas meridionales francesas, catalanas ylevantinas. Rhode sigue apareciendo misteriosa y poco verosímil desvinculada de la realidad arqueológica por su alta datación 97 y por su ubicación geografica, lejos de las zonas tocadas por dicha actividad, ysin haber dejado huella alguna de su incidencia sobre la población indígena, caso de que hubiese existido. 98 El examen de los materiales griegos precoloniales, constituidos por una triple serie de vasos rodios (copa apajaros, oenochoes con frisos de animales), vasos jonios (copas A 2 Y sobre todo A1) Y corintios (protocorintios y corintio antiguo),99 permiten establecer: 1.0una aparición en escasa proporción, en contexto 90. Una historiografía europea fascinada y ensoberbecida por sus orígenes griegos con unas gotas -qui2'a vertidas inconscientementede fenicofobia. El resultado del cóctel era el griego fundador de colonias y difusor de civilización, frente al semita trapacero que no necesitaba mas que aigunas factorías para sacar adelante sus negocios yque, en consecuencia, dejaba escasa huella y quiza mal recuerdo. Nuestros historiadores, dos mil setecientos años después, no tenían en mejor concepto a los fenicios que el viejo Homero. La iberización era vista como la he~enización del barbaro Occidente y Emporlon era la puerta de entrada de ésta. E. JUNYENT, L'origen de la cultura ibèrica, L'Avenç 54, pago 63, Barcelona, 1982. 91. E. JUNYENT, Observaciones ... , citado, pago 198. E. JUNYENT, Empòrion ila iberització ... , citado, pago 36. 92. Curiosamente en L:nos años la situación a la que aludíamos ha experimentado un cambío total y hemos asistido auna especie de fenicomanía, que ha tenido como resultado la sobrevaloración de la presencia fenicia, estab~ecièndose algo así como una ecuación fenicio igual a orientalizante. Ver p. e. M. ALMAGRO, Las raices del arte ibérico, P.L.A.V., núm. 11, pags. 251-279, Valenc,ia, 1975 y comparar con su anterior. M. ALMAGRO, L'influence grecque sur le monde ibérique, en Le rayonnement du civilisations grecques et romaine sur les cultures péripheriques, VIII Congrès International d'Archéologie Classique, Paris, 1963, pago 87 yss. Paris, 1965. También J. M. BLAZQUEZ, La colonización griega e~ España en el cuadro de la co/onización griega en Occidente, en Simposio de Colonizaciones, BarcelonaAmpurias, 1971, pags. 65-77. Barcelona, 1974. El autor se limita a atribuir al comercio fenicio la lista de hallazgos tradicionalmente esgrimido en apoyo del "capítulo focense" de Tartessos. 93. Mesa redonda "Colonización griega y mundo indígena en la Península I bérica", Madrid, 8-9 junio 1978, organizada por el Instituto Español de Arqueología Rodrigo Caro. C.S.I.C. Actas publicadas en A.E. Arq. 52, 1979. 97. "Mesa Redonda sobre las ceramicas griegas y helenísticas de la Península Ibèrica", Ampurias 18-20 marzo 1983, organizado por el Museo Arqueo:ógico de Barcelona. 95. Hallazgos en curso de publicación. Comunicaciones de P. Cabrera y R. Olmos en Ampurias, 1983. Excavaciones en la Calle del Puerto dirigidas por J. Fernandez Jurado. 96. HERODOTO, I, 163 (focenses, Tartessos y Arganthonios) yIV, 152 (Kolaios). 97. Pese alas reiteradas defensas de' J. Maluquer. Ver, p. e. J. MALUQUER, Rodis i foceus a Catalunya, In memoriam Carles Riba (1859-1969). Institut d'Estudis Hellenics. Departament de Filologia Catalana, Barcelona, 1973. J. MALUQUER, En torno a las fuentes griegas sobre el origen de Rhode, Simposio de Colonizaciones, Barcelona-Ampurias, 1971, pags. 125-138. Barcelona, 1974. 98. E. JUNYENT, Empòrion ila iberització ... , citado, pago 36. 99. M. PY, La céramique grecque de Vaunage (Gard) et sa signification, C.L.P.A., 20, 1971, pags. 106-110. Bordighera-Montpellier, 1971. M. PY, Les fouilles de Vaunage et les influences grecques en
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 111 de importación, en los que es mayoritaria la ceramica etrusca; 2.0 datación ajustada alas últimas décadas del siglo VII; 3. 0mas probable vehiculización etrusca, pese aque se han propuesto otras explicaciones;lOO y4.0su difusión en el area del Golfo de León, que parece estar limitada al Bajo Ródano y, en cualquier caso, no alcanza el Languedoc Occidental ni Catalunya. lOl De todo ello se desprende que, en atención ala tradición escrita, podemos hibernar la hipotética colonización rodia, quien sabe si ala espera de tiempos mejores, y considerar que la comercialización del material griego que aparece en el Golfo de León estuvo en manos de los etruscos. En cuanto al area del Estrecho, en estos momentos, es mayoritaria la posición reflejada recientemente por B. B. Shefton al proponer alos fenicios como intermediarios en la difusión del material griego precolonial durante los siglos VIII YVII, si bien acepta la actividad directa de los navegantes focenses desde el último cuarto de la séptima centuria. 102 Lo cierto es que los hallazgos inéditos que se producen actualmente en Huelva, sugieren una situación de libre concurrencia, al menos durante la. primera mitad del siglo VI, pese al predominio fenicio.103 En el area levantina, pese ala provisionalidad de toda argumentación basada en datos negativos, podemos afirmar que hasta la fecha no ha sido atribuido ni un solo hallazgo al comercio precolonial;104 vacío que resalta las diferencias existentes entre ambos mundos, el del Estrecho por un lado yel del NE peninsular y Golfo de León por el otro. IOS Hay que esperar al siglo VI para encontrar los primeros productos importados en la zona meridional de levante. Las estatuillas de bronce grecoarcaicas, el centauro de Rollos yel satiro del L1ano de la Consolación, atribuidas al segundo y tercer cuarto del siglo VI respectivamente,l06 ylos aryballoi de fayenza de La Bobadilla (Jaén), Hoyade Santa Ana (Albacete) yEl Molar (Guardamar), cuya distribución dudamos en asignar aEmporion o poner en relación con la problematica focense yfenícia en el area meridional.107 Mas reciente es el descubrimiento de la serie de importaciones yde productos coloniales, cuya identificación ha sido posible gracias al mejor conocimiento de los materiales grecoarcaicos, particularmente de la lIamada ceramica griega de occidente. 108 Se trata de copas jonias B2(Los Saladares, Tossal de Manises, La Gaule Méridionale, Omaggio aFernand Benoit, 11, R.S.L., pags. 59-63, Bordighera, 1973. J. P. MOREL, L'Etruria mineraria, citado, pago 476. Con referencias bibliograficas a otras visiones de conjunto de JANNORAY, VILLARD, BENOIT, GALLET DE SANTERRE. 100. E. JUNYENT, La filiación cultural ... , citado, pags. 203-236. La vehiculización etrusca ha sido propuesta p. e. por J.-P. MOREL, L'Etruria Mineraria, citado, pago 476. M. GRAS, Les importations du Vlè siècle avant J. C. àTharros (Sardaigne). MEFRA, T. 86, 1974, 1, pago 124. Roma. La tesis rodia ha sido difundida entre otros yen ocasiones por VILLARD y RüLLAND, omas decididamente por HEURGON. F. yM. PY hnn propuesto la presencia de navegantes de la Grecia del Este y concretamente focenses. 101. E. JUNYENT, La filiación cultural ... , citado, pags. 211-212. E. JUNYENT, Empórion ila iberitzaci6 ... , pago 36. 102. B. B. SHEFTON, Greeks and Greek Imports in the South or the Iberian Peninsula: The Archaeological Evidence, I nternationales Symposium "Die phonizische Expansion im Westl ichen Mittel meerraum", Koln, 1979. Madrider Beitrage, Band 8, pags. 337-370, Mainz, 1982. 103. A juzgar por recientes resultados, se dibuja con fuerza un horizonte de relaciones focenses, documentado desde inicios del sig:o VII a. C. Durante la primera mitad del VI, aumenta el volumen de importaciones, así como la variedad de producciones, de origen jonio, samio, gniota, atíco, laconio y corintio y la presencia de inscripciones jonio-arcaicas sobre vasos tocales -en curso de estudio por J. Fernandez y R. Olmosdeben llevar, en opinión de dichos autores, a revisar la cuestión focense en su capítulo tartéssico como un mero episodio comercial. 104. E. JUNYENT, Observaciones ... , citado, pago 200. P. ROUILLARD, Les céramiques peintes de la Grece de l'Est et leurs imitations dans la Péninsule Ibérique: recherches préliminaires, en Les càamiques de la Grèce de l'Est et leurs difusion en Occident, Naples 6-9 juillet 1976, Centre Jean Bérard, pago 286. Paris, 1978. C. ARANEGUI, Las influencías mediterraneas , citado, pago 191. 105. B. B. SHEFTON, Greeks and Greek Imports , citado, pago 355. Comercialización focense por la via norteafricana a fines del siglo VII en el area. meridional. 106. B. B. SHEFTON, Greeks and Greek imports , citado, pago 362. 107. B. B. SHEFTON, Greeks and Greek imports , citado, pago 359 y nota 61. En su OplnlOn, en este momento se aprecia una considerable homogeneidad en las importaciones griegas en el Levante yel area meridional yse muestra partidario de atribuir la dispersión de los aryballoi a la actividad focense. 108. M. PY, La céramique grecque de Vaunage ... , citado. M. PY, Problemes de la céramique grecque d'Occident en Languedoc oriental durant le periode archaique, en Simposio de Colonizaciones, Barcelona-Ampurias, 1971, pags. 159-182. Barcelona, 1974. M. PY, Ensayo de clasificaci6n de un estilo de ceramica griega de Occidente: los vasos pseudojonios pinta dos, Ampurias, 41-42, 1979-1980, pags. 155202.
118 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER Jugar adudas, pese aque no ha sido unanime la interpretación: 147 ceramicas amano se estratifican sobre las importaciones fenicias yanteceden ala ceramica ibérica, separando las fases III yIV; en Vinarragell no se percibe el transito gradual entre la ceramica fenicia yel torno ibérico, como se veía en Los Saladares. 148 Interrumpidas las importaciones, sigue un período en el que sus habitantes fabrican yutilizan ceramicas modeladas amano, para aparecer bruscamente, tras un lapsus de duración no precisada, haciendo uso de vasijas torneadas. Dicho de otra manera, la influencia fenicia no habría sido suficientemente intensa como para desencadenar la eclosión de lo ibérico que habría aún de esperar algunas décadas. En esta Iínea -y con las perti~entes re~ servasO. Arteaga proponía, la aparición tardía del torno en el area del Baix Millars.l49 La contribución de Vinarragell se centra, pues, en dos puntos: 1.0caracterización del horizonte preibérico y 2. 0delimitación del horizonte de contactos coloniales con navegantes fenícios. Nada prueba que la introducción del torno local se deba aestos últimos, dado que un hiatus interrumpe la secuencia. Este vacío cubre buena parte -sino la totalidaddel siglo VI yla estratigrafía de El Puig de la Nau (Benicarló) parece confirmarlo, al sobreponerse el poblado del siglo V a la fase mal conocida que recibe importaciones.l 50 El retraso de aproximadamente un siglo con el que respecto aLos Saladares lIegan aVinarragell las primeras importaciones, así como la rarificación de las mismas en razón de una mayor lejanía yde unas relaciones comerciales diferentes, ilustrando, en definitiva, una influencia menos intensa, explicarían una ralentización del proceso aculturizador yen consecuencia una datación algo mas baja que ese 600/575 atestiguado en el Bajo Segura, para las primeras ceramicas torneadas del horizonte ibérico antiguo edetano-i1ercavón, que podría representar la necrópolis de El Bovalar (Benicarló-CastelIón de la Plana), con sus ajustadas analogías con Mianes, ya en la segunda mitad del siglo VI a.C.1S1 Volviendo al area del Baix Ebre, nos hallamos ante el mismo problema: entre las gentes de la Ferradura yaquellas que depositan las cenizas de sus muertos en "urnas de orejetas", nos hallamos ante un vacío que ocuparía las primeras décadas de la sexta centuria. Ni la Moleta del Remei (Alcanar),152 ni el Tossal del Mor (Batea-Pinyeres) ofrecen niveles atribuïbles al siglo VI, que sí existían, en cambio, en el Coll del Mor (Serra d'Almors)' y, con seguridad, apareceran en el Coll del Mor (Gandesa).153 Así las cosas, no sabemos nada de los núcleos de habitación correspondientes alas necrópolis del siglo VI ytampoco disponemos de estratigrafías. No obstante y a partir de argumentos que hemos esbozado, creemos que el vacío entre importaciones yprimeras producciones indígenas atorno es menor en el Baix Ebre que en Vinarragell. Teniendo en cuenta las altas dataciones que aceptamos para la fase antigua Mas de Mussols, Can Canyis,154 147. E. SANMARTI, Las eeramieas finas de importaeión .... citado, pago 117, nota 157 parece reconocer en Vinarragell ceramicas ibéricas antiguas. Uno de nosotros se ha expresado en un trabajo anterior en términos similares, paraleiizando estratos con la fase II-C de Los Saladares. F. GUSI, La prablematiea eronológica ... , citado pags. 183-184. La interpretación mas divergente !a ofrece C. ARANEGUI, Las influencias mediterraneas ... , citado. pags. 195-196 yu. MASCARELL Y C. ARANEGUI, El bronee final .... citado, pago 50. La autora rebaja la cronologia de las importaciones y propone la existencia de continuidad -a través de su etapa protoibéricaa lo largo del siglo VI a. C. 148. O. ARTEAGA, La panoràmica protohistòrica ... , citado. pago 192. 149. N. MESADO Y O. ARTEAGA. Vinarragell ... , citado, pago 70 y nota 15. 150. F. GUSI y E. SANMARTI, Asentamientos ind:genas preibéricos ... , citado, pags. 364-367. Los autores se refieren a los estratos 2y1 B que podrian cubrir el hiatus advertido en Vinarragell (suponemos que por error ocambio en la denominación de las fases, lo sitúan entre II y III). 151. F. ESTEVE, La necrópofis ibérica de El Bovalar Benicarló, Castellón de la Plana), A.P.L. XI, pags. 125-148, Valencia, 1966. 152. Excavado por E. Ripoll desde la dirección del Museo Arqueològico de Barcelona. Trabajos inéditos. En los fondos inéditos E. Sanmartí reconoció la presencia de bucchero nero. E. SANMARTI, Materiales ceramicos griegos y etruscos de las comarcas meridionales de Cataluña, Ampurias XXXV, pags. 221-234. Barcelona, 1973. 153. O. ARTEAGA, J. PADRO Y E. SANMARTI, Tossal del Moro de Pinyeres, Batea, en Les excavacions arqueològiques a Catalunya ... , citado, pags. 232 y233, con la bibliografía precedente. 154. S. VILASECA. J. M.a SOLER y R. MAÑE, La necrópo!is de Can Canyis (Banyeres, prov. de Tarragona), T.P., 8, pags. 84 y88. Madrid, 1963. S. VILASECA, Reus ysu ent-orno en la Prehistoria, 2vols, Asociación de Estudios Reusenses, I, pags. 262-263 yen Il. figs. 168-169. Este autor proponía una fecha-
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 119 ese desfase no pudo ser importante. Si existió debió Iimitarse alos mas tempranos pasos del horizonte ibérico antiguo, durante los cuales -y atención alo que decimosse recibían ya influencias meridionales no sólo fenicias sino ya propiamente ibéricas. 155 La situación no es muy diferente en las restantes areas ibéricas comprendidas entre los ríos Ebro yHérault, zona central ynororiental de Catalunya, Rosselló yLanguedoc,156 eincluso, en zonas que en principio cabría considerar como de iberización secundaria Ebro medio, Bajo Aragón yarea ilergeta. 157 En todas elias, lo ibérico resulta de esa conjunción de elementos indígenas, fenicio-occidentales, ibero-meridionales y massalio-emporitanos, y, puesto en evidencia, que la actividad comercial fenicia alcanza durante la segunda mitad del siglo VII todo el arco levantino, futuro solar de la cultura ibérica, eincluso, en ocasiones el retropaís,158 yla sorprendente homogeneidad ysincronía de las primeras manifestaciones ibéricas desde El Molar aGrand Bassin 11, así como la superponibilidad de ese area de contactos prefocenses con la que mas tarde sera area ibérica, nos sigue pareciend-o conveniente admitir como hipótesis de trabajo la posible relación entre ambos fenómenos yla gestación in situ de lo ibérico, por mas que hoy, tan sólo en el area del Bajo Segura haya podido ser evidenciado estratigrMicamente. 159 En verdad, común filiación cultural ysimultaneidad parecen exigir una explicación general amplia, unitaria, que ala vez no contradiga la especificidad de determinados procesos y, en algunos casos, distintos ritmos yque, ala vez, incorpore la previa iberización de poblaciones meridionales, andaluzas ydel S.E.16ü El inicio del horizonte ibérico antiguo se sitúa en el Bajo Segura en torno al 600 y en el resto del litoral ibérico puede reconocerse su existencia ya sobre el 550. 161 clOn entre 550 y450. Por sus ajuares la necrópolis aparece muy directamente emparentada con Mas cie Mussols (broches de un garfio, ffbula de doble resorte, colganles de muelle. cilindro y campanita, etc.). J. Padró lo ha puesto en evidencia estudiando los escarabeos. J. PADRO. Breus notes sobre els escarabeus i escaraboids de la necròpolis de la necròpolis de Can Canyis, Pyrenae, 7, pags. 129 yss. J. PAORO, A prop6sito del escarabeo de La Solivella ... , citado, pags. 71-78. Castellón de la Plana. 1974. J. PADRO, Egyptientipe documents, rom the mediterranean fittoral of the iberian Peninsula before the roman conquest. Leiden. 1980-1983. Sin embargo, un dato la singulariza: la rareza -casi ausenciade la ceramica torneada pintada. Este dato, que debería ser confirmado antes de ser tornado en consideración. habida cuenta una excavación irregular (E. SANMARTI, YJ. PADRO. Ensayo de aproximaci6n .... citado. pago 163, ponen en duda la descripción del vaso a chardon o tulipa como "hecho a mano") ha de ser examinado reteniendo que las urnas modeladas a mano tienen sus prototipos en vasijas torneadas tan características como la "urna de orejetas". Este hecho podría explicarse en función de la irregular distribución de una producción alfarera que inicialmente debía estar considerablemente centralizada. por mas que su aceptación yuso fuera generalizandose velozmente. sin tener que llegar a considerar importada toda el material ceramico característico del horizonte ibérico antiguo, tesis' extrema sostenida por J. Padró, que ha afirmado que las urnas de orejetas son importadas y propuesto su difusión desde Cadiz. 155. E. JUNYENT. La fifiaci6n cultural , citado. pags. 666-667. 156. E. JUNYENT, La fifiaci6n cultural , citado, pags. 688-724. 157. E. JUNYENT, La filiaci6n cultural , citada, pags. 673 yss. 158. En relación con las primeras importaciones en el Segre y descubrimientos recientes E. JUNYENT. Las primeras ceramicas torneadas en el valle del Segre, en Ampurias, en prensa. Para el Bajo Aragón los trabajos citados de E. SANMARTI. 159. E. JUNYENT. I ntervención en Le Languedoc au Premier Age du Fer, citado. pags. 62-63. E. JUNYENT, Observaciones ... , citado, pags. 203-204. E. JUNYENT. La filiaci6n cultural ... , citado, pags. 642, 705, 725 Yss. E. JUNYENT, Empòrion ila iberitzaci6 ... , citado. pago 41. E. RIPOLL y E. SANMARTI, La Catalogne dans le monde antique. Les origines et f'evolution de la culture ibèrique en Catalogne, Archeologie núm. 83, juin, pags. 46-58. Paris, 1975. O. ARTEAGA. J. PADRO Y E. SANMARTI. El factor fenici .... citado, pags. 132-133. 160. No creemos que pueda haber mucha discusión respecto a la sincronía de las primeras manifestaciones ibéricas. Otra cosa es la homogeneidad -¿aparente o real?- y deducir de la presencia de elementos comunes grados idénticos de iberización. El método arqueológico se presta a simples analogías. La presencia de determinados elementos "ibéricos" nos dice poc o sobre la "iberidad" de sus propietarios. Salvo que entendamos la cultura ibérica como una simple suma de objetos. es evidente que no puede considerarse indistintamente como ibérico y con la misma significación cultural un broche de cinturón de un garfia hallado en Mas de Mussols que un ejemplar idéntico, pongamos por caso, en el túmulo número 1de Cayla du Frouzet. M. LOUIS et aliï, Le tumulus n,o 1du Cayla du Frouzet. Commune de Saint-Martln-de-Londres (Hérault), Etudes Roussi1I0nnaises III, n.o 1, pago 96. fig. 6, Perpignan, 1953. ¿Y qué pensar, por ejemplo. del hecho de que en Mailhac la urna de orejetas no tenga función funeraria? O. et J. TAFFANEL, Les poteries grises du Cayla l/ à Maifhac (Aude), Omaggio aFernand Benoit. R.S.L., pago 276. nota 1. Bordighera. 1973. 161. E. JUNYENT. La filiaci6n cultura!. .., citado. pago 725 yss. E. JUNYENT. Intervención en Le Languedoc au Premier Age du Fer ... , citado. pAgs. 61-63. Esas dataciones son aceptadas también por otros autores como E. SANMARTI yJ. PADRO, Ensayo de aproximaci6n ... , citado, pAgo 162 yss.
120 E. JUNYENT -C. aLARIA - F. GUSI - P. AGUILÓ -I. ROMAN - R. SESER Ajustandonos ala zona castellonense, el vacío advertido en Vinarragell debe encontrar explicación en la historia del propio yacimiento oen su excavación. Hay que considerar accidental o circunstancial el hecho de que las ceramicas ibéricas propias del siglo VI no aparezcan en Vinarragell, pues estan representadas espléndidamente en lugares como Solivella oBovalar, yhay que considerar con prudencia esa fase en la que -se asegurano hay importaciones yvuelve aestratificarse exclusivamente ceramica modelada amano, dado lo reducido del area excavada. Traducido en tiempo, ese vacío entre el horizonte receptor de importaci9nes yel horizonte ibérico antiguo i1ercavón puede suponer, con toda la provisionalida'd que se quiera, la primera mitad del siglo VI. Pero ni matizado así, creemos que la situación sugerida por el corte Mesado-Arteaga fuera la del Ebro y quiza tampoco la del Baix Millars. Uno de nosotros propuso hace años que Vinarragell pudo hallarse en relación con la actividad fenicia-occidental através del interés de la misma en la desembocadura del Ebro y ello explicaría, en parte al menos, cierta irregularidad en aquellos contactoS.162 La cuestión radica en la importancia de ese lapsus como sostén del proceso culturizador del que resultara el fenómeno ibérico antiguo. Pero ningún yacimiento nos ofrece una secuencia estratigrafica reveladora de esos problemas; ningún estrato nos remite agentes que reflejen en sus logros materiales la inicial asimilación de las nuevas técnicas; ningún lote de materiales ceramicos puede atribuirse alos primeros pasos del torno local.163 El Abric de les Cinc de Almenara, pone de manifiesto que la problematica es mucho mas compleja de lo que, en principio, cabría deducir de Vinarragell. Anuestro juicio, todo ese "paquete" de materiales ausente, esta presente en Almenara. En efecto El Abric de les Cinc, al poblado de paradero desconocido, lIegan importaciones desde el 650, ceramicas que en absoluto Ilamarían la atención en el contexto de una factoría fenicia-.occidenta! de mediados del siglo VII; estan asimismo bien representadas las ceramicas del horizonte ibérico antiguo en su fase tardía mas característica ylas del horizonte pleno, pera ademas nosotros proponemos que otros materiales, que no encuentran su sitio adecuado ni en uno ni en otro ycaracterizados por un "alto coeficiente de meridionalidad", deben ubicarse en la primera mitad del siglo VI. Esta última afirmación la hacemos en base a consideraciones tipológicas yno podemos consideraria conèluyente por los mencionados problemas de estratificación pero, en cualquier caso, Almenara ilustra privilegiadamente ese proceso, con producciones torneadas hasta ahora desconocidas en la zona. Las gentes que habitan las sencillas aldeas del BronceTardío matizadas por penetraciones "urnenfelder" en las zonas septentrionales del País Valenciano entraron en contacto con los navegantes fenicios ymantuvieron relaciones fructíferas hasta fines del siglo VII, inicios del VI alo sumo. Amediados de esta centuria encontramos aestas gentes inmersas en lo que venimos Ilamando horizonte ibérico antiguo, en un ambiente cultural en profunda transformación, bajo la impronta del impacto colonial yla realidad presente de las relaciones con el mundo ibéricò meridional. Alo largo de esta segunda mitad del VI, primera irregularmente, después con intensidad algo mayor, interviene un nuevo factor: el comercio focense emporitano. Relaciones muy intensas entre los puebios costeros facilitarían rapidamente la difusión de las nuevas técnicas, modelo y necesidades, superando iniciales diferencias en el ritmo de iberización provocadas por mas omenos regulares relaciones, mayor omenor receptividad, pera desarrollando al tiempo un proceso de diversificación entre las distintas areas culturales. Indudablemente, M. A. MARTIN y E. SANMARTI, Aportaci6n de las excavaciones de la lI/a d'en Reixach al conocimiento del fen6meno de la iberizaci6n en el norte de Catalunya, en SI OMI, citada, pags. 445-446. J. BARBERA Y E. SANMARTI, Excavacions al poblat ibèric de la Penya del Moro ... , citado, pags. 24-25. E. Sanmartí en J. ROVIRA yJ. SANTACANA, El yacimiento de la Mussera (Tarragona). Un modelo de asentamiento pastori! en el Bronce Final de Catalunya, Monografies Arqueològiques, Diputación de Barcelona, pago 105. Barcelona, 1982. 162. E. JUNYENT, La filiaci6n cultural , citada, pago 666. 163. E. JUNYENT, La fi!iaci6n cultural , citada, pago 639.
EL ABRIC DE LES CINC (ALMENARA, CASTELLON) 121 gentes de las zonas interiores seguirían con un pequeño desfase el proceso, recibiendo -por ejemploproductos torneados alo largo del siglo VI contextos de claro predominio de la ceramica hecha amano tradicional; ese podría ser el caso de La Escudilla (Zucaina, Alt Millars') 164 yLa Montalbana (Ares del Maestrat, Alt Maestrat).165 Pero pronto, también el retropaís se incorporaría al nuevo horizonte de civilización. En conclusión, la hipótesis que anosotros nos sugiere Almenara es la de la iberización en Levante como un proceso sin solución de continuidad, en el que el posible hiatus entre el torno fenicio importado ylas primeras producciones torneadas locales,166 lo cubren yrebasan las producciones meridionales ya ibéricas, que debieron superponerse tanta alas últimas importaciones como alas primeras ceramicas ilercavonas. Si hemos sabido explicarnos, se entendera que es una situación bastante mas compleja que la simple propuesta de una progresiva ygradual iberización de sur anorte, sugerida de nuevo yque no tiene en cuenta la sincrónica aparición de "elementos ibéricos" en un extremo yotro del arco ibérico, Molar oGrand Bassin 11.1 67 164. F. GUSI, Informe sobre la campaña de excavaciones en la regi6n del Alto Va((e de Mijares, N.A.H., XVI, pags. 205-241, fig. 4,3 (escaso material a torno en la habitación número 1). Madrid, 1971. 165. AGONZALEZ, El campo de urnas de la Montalbana, Penyagolosa, 8, 1971. Castellón, 1972. A. GONZALEZ, El campo de urnas de la Montalbana (Ares del Maestre, Caste((6n de la Plana), A.P.L. XIV, pags. 113-122. Valencia, 1975. 166. La fabricación indfgena de estas ceramicas no supone -y menos inicialmenteque cada poblado ibérico dispone de su centro de producción alfarera. Ni mucho menos. Esta se difunde a partir de centros especializados y ello ocurrira no sólo entonces, sino en épocas avanzadas de Plena y Tardfa Iberización. Por otra parte, resulta diffcil distinguir entre las mas antiguas ceramicas pintadas -hecha esa indicaciónlo "local" de lo "importado". En Mianes, por ejemplo, por sus caracterfsticas técnicas y morfológicas, la tapadera aparecida suelta junto a la sepultura número 60 podrfa ser considerada como importación fenicia. 167. L. ABAD, Consideraciones en torno aTartessos y el origen de la cultura ibérlca, A.E.A., 52, núms. 139-140, pags. 175-193, especialmente 186 y ss. Madrid, 1979.
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