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La revisión de los tratados comunitarios

Medina Ortega, Manuel; Ortiz-Arce de la Fuente, Antonio

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LA REVISIÓN DE LOS TRATADOS COMUNITARIOS Po MANUEL MEDINA (') SUMARIO 1. La e isión de los a ados cons i uyen es de o ganizaciones in e nacio- nales.—2. El p ocedimien o gene al de e isión de los a ados comuni a- ios.—3. La «pequeña e isión» del TCECA y o as posibilidades de e isión sin pa icipación de los Es ados.—4. O as modalidades de e isión comu- ni a ia.—5. Adap ación, In e p e ación y modi icación po la p ác ica pos- e io .—6. Conclusiones. 1. LA REVISIÓN DE LOS TRATADOS CONSTITUYENTES DE ORGANIZACIONES INTERNACIONALES La e isión de los ex os cons i ucionales es bien conocida en de echo in e no, y es no mal que oda cons i ución p e ea un p ocedimien o pa a su modi icación. B yce ag u- paba a las cons i uciones en ígidas y lexibles, según el g ado de di icul ad del p oce. dimien o de e isión (1). En algunos casos, como ocu e con la cons i ución b i ánica, la e isión se puede e ec ua sin necesidad de ajus a se a p ocedimien o o males, a a és de «con enciones cons i ucionales» (cos umb e pa lamen a ia) o leyes («Ac s o Pa liamen »). La gene alidad de las cons i uciones ac uales suelen segui , sin emba - go, el p eceden e de la cons i ución de los Es ados Unidos, que es ableció cláusulas especiales de e isión, que pe mi en és a median e un p ocedimien o o mal. La misma cons i ución no eame icana conoce, en ealidad, dos posibilidades de e o ma cons- i ucional: la o mal, bajo las cláusulas de e isión del a ículo V, y la in o mal, a a- és de su in e p e ación y adap ación po el T ibunal Sup emo Fede al. En de echo in e nacional, en cambio, du an e mucho iempo, ha pa ecido imposible oda modi icación de un a ado in e nacional sin el consen imien o de odas las pa - es (2). La egla ue o mulada en los siguien es é minos po la Decla ación de la Con e encia de Lond es de 1871: O P o eso ag egado de la Uni e sidad Complu ense. (1) «Cons i uciones ígidas y lexible, aducción cas ellana (Ins i u o de Es udios Polí icos. Mad id, 1963). (2) C . EDWIN C. HOYT: «The Unanlml y Rule In he Re isión o T ea les» (Nljho . La Haya, 1959); A. P. SERENÍ: •Dl i o In e nazlonale», III (1962), pág. 1492; A. VFRDROSS: «De echo In e nacional público*, a- ducción cas ellana de A. T uyol y Se a, cua a edición (Agulla . Mad id. 1963). 1297 JURISPRUDENCIA «les Puissances econnaissen que c'es un p incipe essen ial du d oi des gens qu'aucune d'elles ne peu se délie des engagemen s d'un ai e, ni en modi ie les s ipula ions, qu'á la sui e de l'assen imen des pa ies con ac an es, au mo- yen d'une en en e amicale» (3). La Decla ación de las po encias había sido adop ada en espues a a una no a del p ín. cipe Go chako de 19-31 de oc ub e de 1870, po la que Rusia epudiaba las obligaciones con aídas bajo el T a ado de Pa ís de 1856, sob e neu alización del Ma Neg o (4). La no a de Go chako iene siendo conside ada como ejemplo de la in ocación de la cláusula ebus sic s an ibus, como undamen o pa a la e minación de un a ado (5). En ealidad, la e isión ha sido siemp e conside ada como una al e na i a a la alega- ción de la cláusula ebus (6). Mien as que la cláusula ebus o ece el pelig o de la insegu idad ju ídica, la a i mación del iejo p incipio de que los a ados sólo pueden se modi icados con el consen imien o de odos los Es ados con a an es supone una innecesa ia igidez del o denamien o in e nacional, incompa ible con las exigencias de jus icia y la necesidad de canaliza la iolencia hacia el «cambio pací ico» (7). El Pac o de la Sociedad de Naciones a ó de acili a el «cambio pací ico» con la in oducción, en su a ículo 19, de una disposición que acul aba a la Asamblea a in i a a los miem- b os a la e isión de sus a ados, pe o sin impone ninguna obligación de e isa o mo- di ica el de echo exis en e en la ma e ia. El Consejo de la Sociedad de Naciones e- cogió, en una esolución de 17 de ab il de 1935, el ex o de la Decla ación de Lond es de 1871 (que ambién se ep oduce en los acue dos de Lond es, de 19 de ma zo de 1936), con mo i o de la denuncia del T a ado de Loca no (8). El Con enio de La Habana sob e a ados, de 1928, insis e en la egla gene al de la necesidad del acue do de odas las pa es (9), y el Con enio de Viena sob e de echo de los a ados, de 1969, decla a igualmen e que «un a ado pod á se enmendado po acue do en e las pa es» (a ícu- lo 39). El Con enio de Viena p e é la modi icación de un a ado en e sólo algunas de las pa es de un a ado mul ila e al (a ículo 41) y a a de acili a el p ocedimien o de enmienda (a ículo 40); pe o la egla de la unanimidad se man iene, en cuan o que «el acue do en i ud del cual se enmiende el a ado no obliga á a ningún Es ado que sea ya pa e en el a ado, pe o no llegue a se lo en ese acue do» (a ículo 40L4). Pe o la modi icación de a ados po la p ác ica pos e io de las pa es, p opugnada po un (3) MARTENS: .Nou eau lecueil gene al des ai es», XVIII, págs. 273-302. (4) lbíd., pág. 269. (5) C .: ERICH KAUFMANN: «Das Wesen des Volke ech s und die clausula ebus sic s an ibus» (1911; eimp. Scien ia Ve lag. Aalen, 1964], págs. 12 y ss. (6) Vid. A. POCH y G. DE CAVIEDES: .De la clause ' ebus sic s an ibus' á la clause de e isión dans les con en ions in e na ionales», Rec. des Cou s, 118 (1966-11), págs. 109 y ss., en págs. 203 y ss. (7) Vid., po ejemplo, J. L. BRIERLY: «Some Conside a ions on he Obsolescence o T ea les», «T ansac- ions o he G o ius Socie y», 9 (1926), eimp. en «The Basis o Obliga ion in In e na ional Law» (Ox o d Unl- e si y P ess, 1958), págs. 108 y ss. (8) C . CH. ROUSSEAU: «De echo in e nacional público», aducción cas ellana de F. Giménez A igues (A iel. Ba celona, 1957), pág. 54. (9) C . CH. G. FENWICK: «De echo in e nacional», aducción cas ellana de M. E. I. de Fischmann (Bibliog á ica Omeba. Buenos Ai es, 1963), pág. 521; •Con e encias in e nacionales de Es ados ame icanos, 1889-1928», pág. 416. 1298 TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS sec o de la doc ina (10) y ecomendada a la Con e encia de Viena po la Comisión de De echo In e nacional (11), ue echazada po g an mayo ía en la con e encia co- di icado a (12). Las eglas del Con enio de Viena, en ma e ia de modi icación de a ados, no e- sul an muy ú iles pa a los ex os cons i uyen es de o ganizaciones in e nacionales. No esul a ía p ác ica la modi icación de cie os a ículos en e algunos de los Es ados miemb os, y la ob ención del consen imien o de odos puede esul a imposible en o - ganizaciones como la ONU y sus ins i uciones especializadas que cuen an con más de cien miemb os. En gene al, los a ados cons i uyen es de o ganizaciones in e nacional les o ecen especialidades que los di e encian de los a ados o dina ios, y el mismo Con enio de Viena econoce es a especialidad en su a ículo 5.°, que decla a el Con- enio aplicable «a odo a ado que sea un ins umen o cons i u i o de una o ganización in e nacional..., sin pe juicio de cualquie no ma pe inen e de ¡a o ganización» (13) En e es as no mas especiales de las o ganizaciones in e nacionales suelen igu a las ela i as a la e isión de los mismos a ados cons i uyen es, o «cláusulas de e isión». Geo ges Scelle ha señalado que los g andes a ados de paz, o «con enios gene a- les de na u aleza polí ica», como el Ac a de Viena de 1815, el Ac a de Algeci as de 1906, o el T a ado de Ve salles de 1919, han sido, en e ec o, modi icados po decisión de la mayo ía o de algunas de las po encias, conocidas con el nomb e de «po encias p inci- pales», lo que cons i uye una de ogación al p incipio de la unanimidad, pe o que debe se acep ada como exigencia de la ealidad social, con a ia al man enimien o ígido de si uaciones impues as po la ue za al é mino de una gue a (14). Po con as e con es a e isión unila e al de los g andes a ados de paz, señala Scelle que las disposi- ciones del Pac o de la Sociedad de Naciones y de la Ca a de la Naciones Unidas sob e e isión de sus no mas, cons i uyen un au én ico p og eso, y su simple exis encia equi ale «a una p oclamación implíci a de la e isibilidad necesa ia y cons an e de las ca as polí icas» (15). En odo caso, el a ículo 26 del Pac o de la Sociedad de Nacio- nes es ablece el p eceden e de inclui un p ocedimien o de e isión en un a ado cons- i uyen e de una o ganización in e nacional. Su ex o sólo p e é, en ealidad, la a i i- cación de las enmiendas, y no el p ocedimien o de enmienda en su in eg idad; pe o ompe con la egla de la unanimidad al pe mi i que las modi icaciones del Pac o en en en igo «en cuan o sean a i icadas po los miemb os de la Sociedad, cuyos ep esen- an es componen el Consejo y po la mayo ía de aquellos cuyos ep esen an es compo- (10) Po ejemplo, O. CASANOVAS LA ROSA: «La modi icación de los acue dos in e nacionales po la p ác ica pos e io », REDI, 26 (1968), pág. 328. (11) El a ículo 38 del p oyec o de Con enio de la CDI. de 1966. es ablecía lo siguien e: «Todo a ado pod á se modi icado po la p ác ica ul e io en la aplicación del T a ado, cuando al p ác ica deno e el acue do de las pa es en modi ica las disposiciones del T a ado.' (12) Po 53 o os con a 15, y 26 abs enciones. C . E. DE LA GUARDIA y M. DELPECH: -El de echo de los T a ados y la Con ención de Viena de 1969- (La Ley. Buenos Ai es, 1970), págs. 360 y ss. (13) C . J. GONZÁLEZ CAMPOS: «La aplicación del u u o Con enio sob e de echo de los T a ados a los acue dos inculados con o ganizaciones in e nacionales» (a iculo 4 del P oyec o de la CDI, de 1966), Hom. Luna (1966), pág. 212; S. ROSENNE: «Is he Cons i u lon o an In e na ional O ganiza ion an In e - na ional T ea y? Re lec ions on he Codi lca lon o he Law o T ea ies-, Comunicazioni e S udi, 12 (1986), página 21. (14) «La e isión dans les con en lons gené ales», Ann. IDI (1948), págs. 1 y ss.. en págs. 8 y ss. (15) Ibld., págs. 12 y s. 1299 22 JURISPRUDENCIA nen la Asamblea». Aho a bien, de con o midad con la egla gene al de la unanimidad, o mulada en el a ículo 5.°-1 del mismo Pac o, la enmienda hab ía de se adop ada po «unanimidad de los miemb os ep esen ados, en la eunión», lo que pa ece que sal a oda ía la egla de la unanimidad (16). Además, la modi icación no es o almen e in- culan e pa a los miemb os que no la hayan a i icado, ya que quedan «en libe ad pa a no acep a las modi icaciones que se in oduzcan en el Pac o», y el Pac o sólo p e é que «en al caso cesa á de pe enece a la Sociedad» el Es ado que op e po no acep a las modi icaciones (a ículo 26-2). A pesa de la modes ia de la inno ación que in o- duce el Pac o a es e espec o, G. And assy conside a al a ículo 26 como uno de los elemen os cla es pa a conside a al Pac o como una «cons i ución» y no un simple a ado (17). La Ca a de San F ancisco a más allá que el Pac o a es e espec o, pues el ca- pí ulo XVIII (a ículos 108 y 109) se dedica ín eg amen e a la cues ión de las «Re- o mas». El a ículo 108 pe mi e la adopción de modi icaciones po el o o de las dos e ce as pa es de los miemb os de la Asamblea, as su a i icación po dos e ce as pa es de los miemb os de las Naciones Unidas, incluso odos los miemb os pe ma- nen es del Consejo de Segu idad. Bajo el a ículo 109, la modi icación de la Ca a se puede adop a po una con e encia gene al de los miemb os de las Naciones Unidas, con ocada al obje o de modi ica la Ca a, siemp e que así lo decida el o o de las dos e ce as pa es de la Con e encia, y ambién equie e su a i icación po las dos e ce as pa es de los miemb os de las Naciones Unidas, incluyendo á odbs los miem- b os pe manen e del Consejo de Segu idad. Si es e p ocedimien o de e isión puede se conside ado « ígido», en compa ación con los p ocedimien os de e isión de las cons i uciones in e nas, es de una g an lexibilidad en el con ex o in e nacional. Además, a di e encia del Pac o, al miemb o que es é en desacue do con la modi ica- ción —si no es miemb o pe manen e del Consejo— no le queda siquie a el ecu so de e i a se de la O ganización, ya que la Ca a no p e é la e i ada en ninguna de sus disposiciones. Es amos, po an o, muy lejos de las eglas de la unanimidad o del «ac o con a io» (18). Los con enios cons i uyen es de o as o ganizaciones in e nacionales pos e io es a 1945 siguen, po lo gene al, el modelo de e isión « lexible» de la Ca a de San F an. cisco. La Cons i ución de la OIT pe mi e la e isión de sus disposiciones po una ma- yo ía de dos e cios de los delegados, a i icada o acep ada po dos e cios de los (16) A es e espec o, no pa ece co ec a la c í ica de SCELLE, ¡bíd., págs. 13-4, de una .omisión In- c eíble- del Pac o al no p e e és e la mayo ía necesa ia en la Asamblea pa a adop a modi icaciones. Los au o es del Pac o no podían concebi que se adop a a una enmienda sin la ap obación de odos los miem- b os, ajus ándose a la egla de la unanimidad. Un p oyec o de enmienda di igido a pe mi i la adopción de modi icaciones po mayo ía de es cua os en la Asamblea no llegó a en a en igo . Doc. S. d. N. A. 1821, C. I., págs. 103 y 773, y JEAN REY: -Commen ai e du Pac e de la S. D. N. (Si ey, Pa ís, 1930), págs. 685 y siguien es, y p ime Suplemen o, págs. 19, 67 y ss.; ambién G. SCELLE, op. ci ., pág. 14. (17) .La sou e alne é e la Socié é des Na ions-, Rec. des Cou s, 61 (1937-111), págs. 641 y ss., en páginas 682-3. (18) La egla de la unanimidad sólo pa ece egi pa a los miemb os pe manen es del Consejo de Se- gu idad. De es e modo, la Ca a ecoge la adicional dis inción en e po encias p incipales y po encias secunda ias que había jugado un papel an impo an e en la modi icación, en el pasado, de con enios In- e nacionales gene ales. 1300 TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS miemb os, que incluyan cinco de los diez miemb os ep esen ados en el Consejo di- ec i o como miemb os de mayo impo ancia indus ial (a ículo 36). También el a . ículo 13 de la Cons i ución de la UNESCO p e é la e isión de sus disposiciones po mayo ía de dos e cios. Lo mismo ocu e con o as o ganizaciones, como el Fondo Mo- ne a io In e nacional (a ículo 17), el Consejo de Eu opa (a ículo 41) la Liga Á abe (a ículo 19), la O ganización de Es ados Ame icanos (a ículo 147), e c. 2. EL PROCEDIMIENTO GENERAL DE REVISIÓN DE LOS TRATADOS COMUNITARIOS F en e a es a endencia gene al a pe mi i la e isión de los acue dos cons i uyen es de o ganizaciones in e nacionales, sin exigi la a i icación po odos los Es ados miem- b os, los a ados de Pa ís y Roma se ajus an a un p ocedimien o de e isión más a- dicional. Como egla gene al, se equie e la a i icación de las enmiendas po odos los Es ados miemb os (TCECA, a ículo 96; TCEE, a ículo 236; TCEEA, a - ículo 204). La única di e encia a es e espec o en e los a ados comuni a ios y los a ados gene ales an e io es a la Ca a de San F acisco consis e en la pa icipación de ó ganos comuni a ios en el p ocedimien o de e isión. Es a pa icipación se puede da en la inicia i a misma de e isión, pues los p oyec os de enmienda pueden se p esen, ados po cualquie a de los Gobie nos de los miemb os o po la Comisión, y es el Con- sejo quien decide, p e ia consul a de la Asamblea, y, en su caso, de la Comisión (19), si p ocede o no la con oca o ia de una con e encia de ep esen an es de los Gobie nos enca gada de p epa a la e isión. Aho a bien, la adopción de las modi icaciones en cuan o ales, co esponde a los Es ados, y no al Consejo ni a ningún o o ó gano co- muni a io, como ocu e en las o ganizaciones in e nacionales de co e clásico, y las en. miendas, como ya hemos dicho, sólo en an en igo con la a i icación po odos los Es ados miemb os. El T a ado cons i uyen e de la CECA ue modi icado en dos ocasiones, sin que los Es ados se ajus a án exac amen e al p ocedimien o de e isión p e is o en el a ículo 96. La p ime a e isión se p odujo con mo i o del T a ado anco-alemán de 27 de oc ub e de 1956, que eguló el es a u o del Sa e. La segunda, el 25 de ma zo de 1957, de con- o midad con el Con enio sob e cie as ins i uciones comunes. La azón po la que no ue posible aplica el p ocedimien o de e isión del a ículo 96 a la p ime a e i- sión, ue que es e úl imo a ículo no p e eía el ecu so al p ocedimien o no mal de e- isión, sino después de e minado el pe íodo de ansición de la CECA, cosa que no ocu i ía has a el 12 de eb e o de 1958. El Gobie no holandés a ó, sin emba go, de da una jus i icación más amplia a es a e isión anómala, e i iéndose a la « egla ge- ne almen e econocida en el de echo de gen es de que odo con enio in e nacional puede se modi icado en cualquie momen o po un con enio ul e io concluido po odas las pa es en cues ión.» F en e a es a ac i ud del Gobie no, el dipu ado an de Goes an Na e s susci ó un deba e en el Pa lamen o holandés, alegando que los Go- bie nos no quedaban en libe ad pa a modi ica los a ados comuni a ios a su a bi io, (19) No se exige es a consul a pa a la modi icación del TCECA. 1301 JURISPRUDENCIA sino que esul aban obligados po los p ocedimien os de e isión p e is os en los a ados; quizá cupie a acep a la necesidad de e isa el TCECA po acue do de los Gobie nos an es de la e minación del pe íodo de ansición, al no pe mi i el a ículo 96 el uncionamien o del p ocedimien o no mal de e isión. La jus i icación pa a es a mo- di icación p ema u a pod ía halla se, si acaso, en la cláusula ebus sic s an ibus, pe o . nunca en un acul ad ilimi ada de los Es ados miemb os de dispone del con enido de los a ados comuni a ios. Los Es ados Gene ales de los Países Bajos acep a on la moción de an de Goes an Na e s y decla a on que hacían suya la opinión de que «después de la expi ación del pe íodo ansi o io p e is o en el T a ado que ins i uye la CECA, esul a indudable que las e isiones ul e io es de dicho T a ado, así como de los a ados ¡ns i uyen es de la CEE y la CEEA, no pod án e ec ua se sino de con. o midad con los p ocedimien os de e isión p e is os en los mismos a ados». El Gobie no holandés acep ó en onces exp esamen e es e pun o de is a del Pa lamen- o (20). Sin emba go, al año siguien e, se p oducía una segunda e isión anómala de! TCECA, po el Con enio sob e cie as ins i uciones comunes. Van de Goes an Na e s a i ma que es a segunda e isión no ioló el a ículo 96, ya que, en p ime luga , la modi ica- ción no debe ía p oduci e ec os has a ines de eb e o, es deci , después de e mina- do el pe íodo de ansición; y, en segundo luga , po que odos los ó ganos de la CECA habían sido consul ados, y se había eunido, de hecho, una con e encia in e nacional, en Val Duchesse, pa a decidi de común acue do las modi icaciones a in oduci (21). Hay que ene en cuen a que el Con enio sob e ins i uciones comunes no sólo mo- di icaba el TCECA, de 1951, sino ambién los ecién i mados a ados CEE y CEEA, de la misma echa, en 1957. El op imismo de an de Goes an Na e s no es en e a, men e jus i icable. Los Es ados no se ajus a on es ic amen e a los p ocedimien os de e isión p e is os en los es a ados, pues al aba el elemen o más impo an e, que e a la decisión del Consejo de con oca la con e encia de e o ma. Con espec o a los a ados CEE y CEEA, quizá esul a a excusable la al a de consul a de la Asamblea y de la Comisión, po no habe se podido cons i ui es os ó ganos an es de la en ada en igo de los a ados. En de ini i a, al no habe en ado en igo aún los a ados CEE y CEFA, es legí imo admi i la ¡dea de que los Es ados i ma on y a i ica on es os dos úl imos a ados con las modi icaciones que in oducía simul áneamen e el Con- enio sob e ins i uciones comunes. Pe o es á cla o, con espec o a la CECA, que los Es ados no se ajus a on en ninguno de 'los dos casos al p ocedimien o del a ículo 96. Con pos e io idad a la en ada en igo de los a ados de Roma, se han e ec uado a ias modi icaciones en sus no mas, po los a ados de B uselas sob e es ablecimien- o de un Consejo y Comisión comunes, de 1965, y po el T a ado de Luxembu go, de 1970, sob e modi icación de cie as disposiciones p esupues a ias. Además, al inco - po a se a la Comunidad el Reino Unido, I landa y Dinama ca, en 1972, el T a ado de ampliación de las Comunidades in oduce ambién modi icaciones impo an es en los es a ados undacionales. La p ime a de es as es e isiones se ajus ó es ic amen e al p ocedimien o ge- (20) C . M. VAN DER GOES VAN NATERS: -La e isión des ai es sup ana ionaux», Líbe amico um J. P. A. F anpois (1959), págs. 120-31, en págs. 124 y ss. (21) Ibíd., pág. 123. 1302 TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS ne al de enmienda. El p ocedimien o se inició con una p opues a del Gobie no holan- dés, de 27 de junio de 1961 (22). La Asamblea pa lamen a ia emi ió dic amen el 20 de oc ub e siguien e (23), y las Comisiones die on ambién sus espec i os dic ámenes el 22 de sep iemb e y el 10 de no iemb e del mismo año (24). Sob e la base de un dic- amen de los es Consejos, se con ocó la con e encia de los Es ados miemb os pa a el 8 de ab il de 1965 (25), y és a ap obó el ex o, ya elabo ado an e io men e en dis- cusiones en e los es Consejos, las dos Comisiones y la Al a Au o idad de la CECA (26). La e isión po el T a ado de Luxembu go de 1970, sob e ecu sos p opios, no se ajus ó, en cambio, al p ocedimien o gene al de e isión. Hay que ene en cuen a, a es e espec o, que el es ablecimien o de ecu sos p opios de inancia- ción comuni a ia cons i uyó desde el p incipio uno de los obje i os de los T a ados de Pa ís y Roma. De hecho, el TCECA es ableció ya, en su a ículo 49, el p in- cipio de la inanciación de la Al a Au o idad po un sis ema de p e-exacciones elacionadas con la p oducción de ca bón y ace o. En el sis ema de la CECA, el es ablecimien o de ecu sos p opios e a ela i amen e sencillo, pues su ac i idad cub ía an sólo dos clases de p oduc os. Pe o en le sis ema de la CEE y de la CEEA, la cosa no e a an ácil, po la mayo ampli ud del Me cado Común y la delicada na u- aleza de las ac i idades a que se e ie e el Eu a om. En consecuencia, los a ados de Roma p e ie on el sos enimien o de las ins i uciones comuni a ias en una p ime a e apa (22) Re . a la p opues a del Gobie no holandés en M. GAUDET y J. AMPHOUX: .La usión des Com- munau és eu opéennes., Ann. Eu opéen, 16 (1968). págs. 17-58 (con esumen en Inglés), en págs. 23-4. (23) J. O. (1961), pág. 1418; esolución adop ada sob e la base de un in o me do MAURICE FAURE: • Pa lemen eu opéen. Documen s de séance- (1961-62). Doc. núm. 74. de 16 de oc ub e de 1961. Vid., am- bién, la esolución de la Asamblea de 24 de no iemb e de 1960. sob o el mismo ema, J. O. (1960), pági- na 1509. sob e la base de o o in o me an e io de M. FAURE. Doc. 84 (1960-61), de 7 de no iemb e de 1960. que con enía una p ime a p opues a de uni icación de los ejecu i os. (24) GAUDET y AMPHOUX, op. cl ., pág. 24, no a 2. (25) J. MEGRET: .La usión des exécu i s des Communau és eu opéennes.. A. F., 11 (1965). págs. 692- 709, en pág. 695. (26) En gene al, además de los abajos ci ados de MEGRET y de GAUDET y AMPHOUX. id. R. MAU- GIUS: «Le T ai e de B uxelles du 8 mal 1965. ela l á la usión des Ins i u ions des Communau és eu opéen- nes» (Uni e si é de Lyon, -T a aux e eche ches-, Cahle núm. 1): H. P. IPSEN y G. NICOLAYSEN: -Fusión de Eu opáischen Exeku i en>. Neue Ju is ische Wochensch i (1963). pág. 2209; «La usión des Commu- nau és eu opéennes. (Coloquios de Lieja, ab il de 1965. Uni e si é de Liéje. 1S65); G. NICOLAYSEN: «De Fuslons e ag om 8 ap ll 1965.. Neue Ju is ische Wonchensch l (1965), pág. 1655; O. VON STEMPELS: • Die Fusión de O gane de Eu opáischen Gemeinschach en>, Fes . Ophüls (1965). pág. 1655; O. VON STEMPELS: • Die Fusión de O gane de Eu opáischen Gemeinschach en., Fes Ophüls (1965). pág. 229: I. TELCHINI: -II a a o di B uxelles sulla usione delle Is i uzionl non anco a communi alie e comuni á eu opeo*. Anua- io d! Dl i o In emazionalo (1965), pág. 217; G. ZAMPAGL1ONE; .La usione degli esecu l i nella p ospe i a dell'in eg azione eu opea-, Comunl á In e nazionale (1965). pág. 297; P. H. J. M. HOUBEN: -The Me ge o he Execu i es o he Eu opean Communi ies-, Common Ma ke Law Re iew, 8 (1965-66), pág. 37; L. CAR- TOU: .La usión des exécu i s e ses e e s su les inances communau al es-, Re . T im. de D oi Eu o- péen (1966), pág. 124; E. KAPP; «The Me ge o he Execu i es o he Eu opean Communi ies- (College o Eu ope, B ujas, 1966); J.-V. LOUIS: -La usión des ins i u ions des Communau és Eu opéennes.. Re . du Ma - ché Commun (1966), pág. 843; E. NOEL: -La usión des ins i u ions e la usión des Communau és Eu opéen- nes • (Cen e Eu opéen Uni e si ai e, Nancy, 1966); -La usión des Communau és Eu opéennes au lendemain des acco ds de Luxembou g (Coloquios de Lieja. ab il 1966. Ins i u d'E udes Ju idiques Eu opéennes de la Facul é de D oi de Liége, La Haya, 1967); G. WEIL: -The Me ge o he Ins i u ions o he Eu opean Com- muni ies., A. J., 61 (1967), pág. 57; K. J. TWITCHETT y C. A, COSGROVE: -Die Ve schmelzung de Exeku i- en de Eu opáischen Gemelnscha en», Eu opa-A chi (1969, núm. 5), pág. 171. Documen os sob e la usión en A chi des Vólke ech s, 13 (1966 67). págs. 101-19. 1303 JURISPRUDENCIA I sob e-la base de apo aciones p opo cionales de los Es ados miemb os (a ículo 200, TCEE; a ículo 172, TCEEA), pe o con la posibilidad de que en un momen o pos e io se pasa a a la inanciación con ecu sos p opios (a ículo 201, TCEE; a ículo 173, TCEEA). Aunque, lógicamen e, la ans o mación del sis ema de ecu sos comuni a ios implica ía una e o ma de los a ados, pa a sus i ui las disposiciones sob e inanciación po los Es ados po la inanciación po ecu sos p opios, las disposiciones en cues ICh no se emi en al p ocedimien o gene al de e isión, sino que p e én una o ma de e isión especial, que se inicia con una p opues a de la Comisión al Consejo; el Consejo decide, p e ia, consul a del Pa lamen o, y los Es ados acaban adop ando la decisión del Consejo, de con o midad con sus no mas cons i ucionales espec i as. Nos encon amos, así, con que una de las e isiones más impo an es de los a ados se ha e ec uado de acue do con un p ocedimien o especial, aunque p e is o en los a ados, y no de con o midad con el p ocedimien o gene al de enmienda (27). La e ce a e isión impo an e de los a ados comuni a ios se p odujo como conse. cuencia de la ampliación de las Comunidades en 1972. El ac a aneja al T a ado de ad- hesión con iene una se ie de modi icaciones de los es a ados. La base pa a es as modi icaciones se encuen a an e odo en los a ículos 237, TCEE, y 205, TCEEA, que p e én la ealización de «adap aciones» en los a ados como consecuencia del ing eso de nue os Es ados en las Comunidades. El a ículo 98 TCECA, en cambio, no hace nin- guna e e encia exp esa a «adap aciones» con mo i o de la ampliación, aunque p e é que la Al a Au o idad « ije... las condiciones de adhesión». De con o midad con los a ículos 237, TCEE, y 205, TCEEA, mien as que la adhesión se p oduce po decisión del Consejo, a p opues a de la Comisión, «las condiciones de la admisión y las adap a- ciones» de los a ados sólo pueden ija se «en i ud de un acue do en e los Es ados miemb os y el Es ado solici an e», y en an en igo a] se a i icado es e acue do po odos los Es ados con a an es según sus eglas cons i ucionales espec i as. Nos en- con amos así, ambién, con una o ma especial de e isión que no se iden i ica con el p ocedimien o gene al de enmienda p e is o en los a ados uncionales (28). En consecuencia, sólo en una ocasión se ha ecu ido al p ocedimien o gene al de e isión. Con an e io idad a la en ada en igo de los T a ados de Roma, el TCECA ue modi icado po p ocedimien os que podemos cali ica de «i egula es». Después de la en ada en igo de los T a ados de Roma, la e isión de los a ados comuni a ios se ha ajus ado a las disposiciones que és os incluían, pe o en dos ocasiones se ecu- ió a cláusulas especiales de enmienda, y sólo el T a ado de B uselas de 1965 sob e uni icación de los ejecu i os se ajus a al p ocedimien o gene al de e isión. 3. LA «PEQUEÑA REVISIÓN» DEL TCECA Y OTRAS POSIBILIDADES DE REVISIÓN SIN PARTICIPACIÓN DE LOS ESTADOS El TOECA es ableció un p ocedimien o especial de modi icación de algunas de sus no mas en los pá a os 3.° y 4.° del a ículo 95. Es e p ocedimien o ha ecibido el nom- (27) C . R. MORAWITZ: «Die eigenen Mi el de Gemeinscha en», Eu opa ech , 5 (1970), págs. 232-42; E. BÜLOW: «Be ich Obe die En wicklung des Gemeinscha s ech s», ¡bíd., págs. 282-90, en págs 283-4. La decisión 70/243 del Consejo, de 21 de ab il de 1970, en J. O., 28 de ab il de 1970, L. 94/19. (28) Vid. J.-P. PUISSOCHET: .L'adhésion du Royaume-Uni, de ['I landa, du Danema k e de la No ége aux Communau és Eu opéennes», A. F., 17 (1971), págs. 932-60. 1304 TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS b e de «pequeña e isión», y o ece la peculia idad de que sólo in e ienen en él ins i- uciones comuni a ias, sin pa icipación alguna de ins ancias nacionales. El p ocedi- mien o de la «pequeña e isión» puede se esumido en los siguien es é minos: La Al a Au o idad y el Consejo p oponen la modi icación del ex o del TCECA po mayo ía de cinco sex os, y el T ibunal hab á de dic amina si dicha p opues a se ajus a a las con- diciones que es ablece el pá a o 3.° del a ículo 95 pa a la e isión. La ap obación de ini i a co esponde a la Asamblea, que ha de adop a la modi icación po mayo ía de es cua os de los o os emi idos, que supongan, al menos, dos e cios del o al de miemb os que la componen. El pá a o 3.° del a ículo 95 es ablece, desde luego, limi aciones muy es ic as a es a e isión, que sólo p ocede en el caso de que su jan di icul ades imp e is as o se p oduzca un cambio p o undo en las condiciones econó- micas o écnicas que a ec e di ec amen e al me cado común del ca bón y del ace o, de modo que esul e necesa ia la adap ación de las eglas ela i as al eje cicio po la Al a Au o idad de los pode es que le hayan sido con e idos; la e isión no pue- de a ec a , en ningún caso, a las disposiciones de los a ículos 3.° y 4.° TCECA, que es ablecen las limi aciones gene ales a la compe encia de las ins i uciones comuni a- ias, ni a la dis ibución de compe encias en e la Al a Au o idad y o as ins i uciones de la Comunidad. A pesa de sus limi aciones, so p ende es e peculia p ocedimien o de e isión, en i ud del cual un a ado in e nacional es modi icado po decisiones de los ó ga- nos es ablecidos po el a ado mismo, y sin necesidad de a i icación o acep ación po los Es ados miemb os. Es cie o que los Es ados miemb os pa icipan indi ec a- men e en el p oceso de la «pequeña e isión» a a és de la decisión del Consejo. Pe o los minis os, ep esen an es de los Es ados en el Consejo ac úan aquí como miemb os de un ó gano comuni a io, y la decisión po mayo ía de cinco sex os in- cula incluso al Es ado o Es ados que o a on con a la modi icación. El p ocedimien o pa ece, po an o, más p opio de una o ganización ede al o con ede al que de una o ganización in e nacional, al desplaza se la acul ad de disposición sob e el a ado a las Ins i uciones enca gadas de su adminis ación (29). El p ocedimien o de la pequeña e isión se aplicó a la modi icación del a ículo 56 TCECA, ela i o a la ac i idad de la Comunidad en ma e ia de ayuda a los abajado- es a ec ados po c isis es uc u ales en la indus ia. El a ículo 56 TCECA p e eía la posibilidad de que la Al a Au o idad inancia a p og amas que die an luga a la c eación de nue os pues os de abajo o concedie an ayudas no eembolsables pa a eins alación, eeducación p o esional o indemnizaciones a abajado es a ec ados po c isis egionales en las indus ias del ca bón o del ace o a consecuencia de la in o- ducción de «p ocedimien os écnicos o u illaje nue os» en el sec o some ido a la com- pe encia de la TCECA. PO o o lado, el pa ág a o 23 del Con enio sob e disposiciones ansi o ias de la CECA había p e is o, pa a la e apa de ansición, un cuad o más amplio y gene oso de ayudas y inanciación en el caso de pé dida de pues os de (29) Sob e la «pequeña e isión»: K.-O. HENZE: -Ríeme Re isión des Mon an e ags», Be iebs-Be a- e (1960), pág. 116; V. VAN DER ESCH: -De zogenaande kleine he zienlng an he KSG Ve d ag-, Sociaal- Economische We ge ing (Eu opa) (1960), pág. 31; K. CARSTENS: .Dle kleine Re isión des Ve ages übe die Eu opSIsche Gemelnscha ü Kohle und S ahK 2., 21 (1961), págs. 1-37; I. TELCHINI: -II p imo caso di •plccola e isione' del T a a o CECA., Rl . di Dl l o Eu opeo, 1 (1961), págs. 138-44. 1305 JURISPRUDENCIA de los a ados po los ó ganos de las Comunidades pe mi en una e isión de sus dis- posiciones undamen ales, sin con a con el acue do unánime de los Es ados miem- b os. Es más, algunas de las modi icaciones más impo an es de los a ados comu- ni a ios se han lle ado a cabo sin ajus a se es ic amen e al p ocedimien o cons i u- cional de e isión, bien median e un acue do o mal en e los Es ados miemb os, bien en i ud de p ocedimien os especiales de e isión basados en la unanimidad de los ep esen an es de los Es ados. Aunque se han e ec uado a ias e isiones impo an es de los T a ados de Pa ís y Roma, los p ocedimien os disponibles pa ecen algo udimen a ios. Ni el pa cheo de los a ados undacionales, ni la mul iplicación de a ados que modi ican cláusulas pa ciales pa ecen medios ¡dóneos pa a la adap ación de los ex os a unas Comuni- dades en pe manen e e olución. La ampliación de las Comunidades ha á más di ícil aún el consegui la unanimidad necesa ia pa a e ec ua nue as e isiones. Exis e, así, el pelig o de que los a ados comuni a ios queden congelados en sus ac uales ex os, que son mani ies amen e insu icien es pa a segui adelan e con el p oceso in eg a- do hacia la unión polí ica. Todo nue o a ance en la in eg ación eque i ía, en ese supues o, la celeb ación de una nue a con e encia in e nacional y la adopción de un con enio especial que es ablece ía ins i uciones pa alelas a " las ac ualmen e exis- en es. Pa ece necesa io, po consiguien e, abo da la e isión de los a ados comuni- a ios desde una pe spec i a mucho más amplia. Con elación al p oyec o de unión económica y mone a ia, Th. Oppe mann ha sub ayado la necesidad de una e isión a ondo de los a ados, pues el ma co ins i ucional exis en e no o ece la ampli ud que exige la consecución de los obje i os úl imos del Plan We ne (49). Si de la unión económica y mone a ia pasamos a la unión polí ica, las necesidades de e isión aumen- an conside ablemen e. Las ins i uciones comuni a ias se han es o zado en los úl i- mos años po «ahonda » el p oceso de in eg ación, con apenas le es modi icaciones de los a ados. Cada una de las cláusulas impo an es en ma e ia de a anceles, polí- ica ag ícola, polí ica social, libe ad de es ablecimien o, e c., han sido obje o de desa ollos has a casi sus úl imas consecuencias, y las Comunidades han llegado hoy mucho más lejos de lo que hab ía cabido espe a cuando adop a on sus a ados undacionales. Pa ece, sin emba go, que nos ace camos al momen o en que no bas an es as modi icaciones supe iciales, y hay que eplan ea se odo el ma co con encional de las Comunidades, de modo que sea posible alcanza ases más alejadas en el p oceso de in eg ación. La ecien e' c isis en ma e ia de p ecios ag ícolas cons i uye un buen ejemplo del ca ác e necesa io de las e o mas a los ex os de los a ados. Pa a es o hace al a, desde luego, un .nue o ac o de olun ad polí ica, simila al que pe mi ió la ampliación de las Comunidades en-1972. Es posible, incluso, que, en luga de una simple e isión de los a ados igen es, necesi emos odo un nue o apa a o ins umen al, e undiendo, quizá, en un con enio único los p incipios que se hallan hoy dispe sos en los di e sos a ados, eliminando las disposiciones ansi o ias que han pe dido hoy igencia, y comple ando aquellas secciones que los T a ados de Pa ís y (49) «Wah ungsunion und EWG- Ve ags e ision., Eu opa ech ,'6 (1971), págs. 130-5. 1312 TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS Roma sólo bosquejaban, y que han sido desa olladas po la no ma i a comuni a ia pos e io . Si se llega a es e nue o ac o de olun ad polí ica y a es a uni icación ins- umen al del De echo cons i ucional de las Comunidades, la nue a Ca a eu opea debe ía inclui ambién disposiciones ela i as a la e isión más ajus adas al ipo de es uc u a ede al o con ede al que se pe ila en la Eu opa occiden al. Desde es a pe spec i a, es insu icien e un p oceso de e isión que se apoye en los p incipios de modi icación de a ados según el De echo in e nacional gene al. 1313