El grabador poblano José de Nava. Un estudio de algunas de sus estampas religiosas
Abstract
[ES]Durante la segunda mitad del siglo XVIII, en la ciudad de Puebla de los Ángeles desarrolló su actividad artística José de Nava, uno de los grabadores novohispanos más importantes de toda la centuria y de quien –como ocurre con otros artistas gráficos del virreinato– aún no se ha abordado el análisis sistemático de su obra. Este artículo estudia algunas de las estampas religiosas que elaboró, a finales del siglo XVIII, para los dos principales talleres tipográficos de Puebla: el del Seminario Palafoxiano y el de Pedro de la Rosa.
Full text
Juan Isaac Cal o Po ela
Uni e sidad Nacional Au ónoma de México
Ins i u o de In es igaciones Es é icas
Recepción: 13.07.2018 / Acep ación: 29.10.2018
DOI: h ps://doi.o g/10.22201/iib.bibliog aphica.2019.1.24
El g abado poblano José de Na a.
Es udio de algunas de sus es ampas eligiosas
José de Na a, Eng a e om Puebla.
S udy o Some o His Religious Eng a ings
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Du an e la segunda mi ad del siglo XVIII, en la ciudad de Puebla de los Ángeles
desa olló su ac i idad a ís ica José de Na a, uno de los g abado es no ohis-
panos más impo an es de oda la cen u ia y de quien —como ocu e con o os
a is as g á icos del i eina o— aún no se ha abo dado el análisis sis emá ico de
su ob a. Es e a ículo es udia algunas de las es ampas eligiosas que elabo ó, a
inales del siglo XVIII, pa a los dos p incipales alle es ipog á icos de Puebla: el
del Semina io Pala oxiano y el de Ped o de la Rosa.
José de Na a; Puebla de los Ángeles; siglo XVIII; es ampas; Ba oco; Neoclasi-
cismo.
Du ing he second hal o he 18 h Cen u y, in he ci y o Puebla de los Ángeles,
José de Na a, one o New Spain's mos impo an eng a e s o he en i e cen-
u y, and whose wo k has no been sys ema ically s udied —as has been he case
wi h o he g aphic a is s o he ice egal pe iod—, de eloped his a is ic ac i i y.
This a icle analyzes some o he eligious p in s ha he made, in he la e 18 h
Cen u y, o he wo main ypog aphy wo kshops o Puebla: he one owned by
he Pala oxian Semina y and he one by Ped o de la Rosa.
José de Na a; Puebla de los Ángeles; 18 h Cen u y; eng a ings; Ba oque;
Neoclassicism.
Resumen
Palab as
cla e
Abs ac
Keywo ds
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In oducción
Po desg acia, el es udio del a e g á ico p oducido en el i eina o de Nue a
España —desde la Conquis a has a la Independencia de México— ha pasado
desape cibido pa a los in es igado es, sal o po algunos es udios ya clásicos
como los de Manuel Rome o de Te e os (1948), F ancisco Pé ez Salaza (1990),
Edua do Báez Macías (1986: 182-197) y José Rogelio Ruiz Goma (1986: 64-
75), además de los ecien es abajos de Kelly Donahue-Wallace, quien se ha
cen ado en el es udio del a e g á ico en la capi al i einal (2000).1 De ahí la
impo ancia de con inua indagando sob e los dis in os alle es y a is as g á i-
cos que abaja on en los g andes cen os de p oducción no ohispanos, p inci-
palmen e México y Puebla de los Ángeles, a lo la go de es as cen u ias.
En es e a ículo2 nos amos a ap oxima a la ob a del g abado poblano
más des acado de odo el pe iodo colonial, José de Na a.3 Al igual que sucedió
en la capi al i einal, en Puebla el desa ollo del g abado a a es a es echa-
men e unido al p og eso de la imp en a, cuya undación allí u o luga en la dé-
cada de 1640, siendo la segunda ciudad de Nue a España y la e ce a del Nue o
Mundo que con ó con un es ablecimien o ipog á ico, as México y Lima.4
Las es ampas que ilus a on los p ime os imp esos poblanos ue on he-
chas sob e acos de made a po medio de la en alladu a, como la dedicada a
san a Inés de Mon epulciano que ilus a el lib o de Juan Escamilla, La Co de a
del Cielo: ida y milag os de San a Ynes de Mon e Policiano: del sag ado ins i-
u o y Hábi o del g an pa ia cha San o Domingo, imp eso en 1657 po la iuda
de Juan de Bo ja y Gandia.5 Es e p ocedimien o enía unas cla as limi aciones
écnicas pa a cap a la pe spec i a y idimensionalidad, debido a la di icul ad
pa a plasma las g adaciones onales.6
1 La consul a de la esis doc o al de Kelly Donahue-Wallace ha sido posible g acias a la
doc o a Cla a Ba gellini Cioni, del Ins i u o de In es igaciones Es é icas de la Uni e sidad
Nacional Au ónoma de México (UNAM).
2 El au o es de nacionalidad española y ue beca io (sep iemb e de 2016-agos o de 2017)
del p og ama de posdoc o ado en el Ins i u o de In es igaciones Es é icas de la UNAM.
3 Manuel Rome o de Te e os, Los g abado es en México du an e la época colonial (Méxi-
co: An igua Imp en a de Mu guía, 1917), 19.
4 Sob e la imp en a en Puebla esul a undamen al el ecien e abajo de Ma ina Ga one
G a ie , His o ia de la imp en a y la ipog a ía colonial en Puebla de los Ángeles (1642-
1821) (México: UNAM, Ins i u o de In es igaciones Bibliog á icas, 2014).
5 Biblio eca Nacional de México (BNM), Fondo Rese ado, RSM 1657 P6ESC.
6 Ja ie Blas Beni o e al., “P axis de la mímesis. Mé odo pa a g aba en dulce”, en G aba-
do es ex anje os en la co e española del Ba oco (Mad id: Biblio eca Nacional de España
/ Cen o de Es udios Eu opa Hispánica, 2011), 41.
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F en e a es as abas del g abado sob e made a, el g abado en una ma iz
de cob e pe mi ía cap a la idimensionalidad, g acias a la e sa ilidad de la alla
dulce. En sen ido es ic o la alla dulce no es una écnica, sino una es uc u a del
lenguaje ca ac e ís ica del g abado en me al. Su ge de la combinación de dos
p ocedimien os calcog á icos, el agua ue e y el bu il, a iculados según un mé-
odo es anda izado de aza las líneas.7 El p ime g abado en cob e es ablecido
en Puebla del que se iene no icia ue Miguel Ama , que abajó a inales de la
cen u ia8 y a quien debemos el escudo del obispo poblano Manuel Fe nández de
la San a C uz que ado na el Panegy ico Fune al de la ida en la mue e de el Illmo.
y Excmo. Seño Doc . D. Manuel Fe nandez de San a C uz Obispo de la Puebla de
los Angeles en la Nue a España, imp eso en 1699.9 A pesa de ello, du an e las
p ime as décadas del siglo XVIII siguió p edominando la en alladu a, que nunca
llegó a desapa ece , p oduciéndose una con i encia de ambos p ocedimien os;
al espec o, puede se i nos de ejemplo la imagen de la Asunción de la Vi gen
que ilus a el lib o de Vicen e Neg i, Clamo es y llan os del hijo p ódigo o a ec os
de un alma peni en e y con e ida a Dios, imp eso en 1778.10
Los da os biog á icos que se poseen sob e José de Na a son muy escasos,
Rome o de Te e os y Pé ez Salaza conside an que nació hacia el año 1735,
aunque no apo an ninguna documen ación que con i me es a echa.11 Su ca-
e a ue muy longe a, pues su ob a más an igua conocida es un e a o de so
Ma ía de Jesús que hizo a aíz del inicio de su p oceso de bea i icación, echado
en 1754. Na a alleció en 1817, como lo demues a el ac a de de unción dada a
conoce po Pé ez Salaza .12
Al igual que algunos de sus colegas, i ma sus ob as gene almen e con
la ó mula “I<ose>phus Na a sc<alp o > / Angelopoli”, lo cual nos indica su
p opia conciencia como a is a g abado y su o igen angelopoli ano. Sin emba -
go, en una de las es ampas a la que nos e e i emos más adelan e i ma no sólo
como g abado sino como edi o , y es o nos lle a a pensa que no ue un me o
ab ido de láminas, sino un imp eso de es ampas, en endiendo po al al em-
7 Ibid.
8 F ancisco Pé ez Salaza , El g abado en la ciudad de Puebla de los Ángeles (Puebla:
Gobie no del Es ado de Puebla, Sec e a ía de Cul u a, 1990), 15.
9 Biblio eca Nacional de España (BNE), Salón Gene al, 3/11395.
10 BNM, Fondo Rese ado, RSM 1778 P6NEG.
11 Rome o de Te e os, G abados y g abado es en la Nue a España (México: Ediciones de
A e Mexicano, 1948), 510; Pé ez Salaza , El g abado en la ciudad de Puebla…, 41.
12 Pé ez Salaza , ibid.
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p esa io que con olaba odo el p oceso de p oducción de las mismas.13 Nos
encon amos an e un a is a sumamen e poli acé ico, en p ime luga po que su
p oducción incluye an o es ampas p o anas como el mapa de Nue a España
dedicado al i ey Agus ín de Ahumada y Villalón, echado en 1755,14 o las dos
es ampas del Mapa de la sun uosa biblio eca del insigne Semina io Pala oxiano,
de 1773, basadas en diseños del pin o poblano Miguel Je ónimo Zendejas.15
Sob e odo des acó el g an núme o de es ampas eligiosas que hizo a lo la go
de su ca e a, algunas de las cuales amos a es udia en es e a ículo.
Pé ez Salaza conside a que en la ob a de Na a no se pe cibe una g an e o-
lución,16 sin emba go, en las es ampas que amos a es udia ap eciamos cómo
se p oduce una ans o mación es ilís ica que a del ba oco y ococó has a el
neoclasicismo, adap ándose a los cambios de gus o en la p opia sociedad no-
ohispana. También se ad ie e el p og eso de su écnica pa a ab i las planchas
de cob e. Po o o lado, enemos que esal a el hecho de que muchas de sus es-
ampas es u ie on des inadas a ilus a los lib os imp esos po las dos p incipales
imp en as poblanas de la segunda mi ad del siglo XVIII, la del Real Semina io
Pala oxiano y la de Ped o de la Rosa, aunque desconocemos qué ipo de elación
es ableció con dichas emp esas, algo que —como señala Donahue-Wallace— es
ex ensible a odos los imp eso es de es ampas no ohispanos.17
Algunas es ampas eligiosas de José de Na a
La p ime a es ampa de José de Na a a la que nos e e i emos ilus a el lib o
P ima O a io habi a in Regio ac Pon i icio Angelopoli ano Semina io Sanc . Apos .
Pe i & Joann. In laudem angelici doc o is D. Thomae Aquina is, del pad e G ego-
io Al onso Villagómez y Lo enzana (Figu a 1).18
13 Kelly Donahue-Wallace, “Nue as apo aciones sob e los g abado es no ohispanos”,
en Ac as del III Cong eso In e nacional del Ba oco Ame icano: Te i o io, A e, Espacio y
Sociedad (Se illa: Uni e sidad Pablo Ola ide, 2001), 291.
14 Real Academia de la His o ia (Mad id, España), C-011-004-05.
15 John Ca e B own Lib a y (P o idence, Rhode Island, EUA) OVERSIZE Me850.n322m.
Sob e las mismas e el abajo de Kelly Donahue-Wallace, “Los g abados de la biblio eca
pala oxiana en la Ilus ación”, 355-376, comp. de Ma ina Ga one G a ie , en Mi adas a la cul-
u a del lib o en Puebla. Biblio ecas, ipóg a os, g abado es, lib e os y ediciones en la
época colonial (México: BNM / Conacul a, 2012).
16 Pé ez Salaza , El g abado en la ciudad de Puebla…, 39.
17 Donahue-Wallace, “Nue as apo aciones…”, 295.
18 BNE, Sala Ce an es, VC/2545/33.
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Como se indica en la po ada, la publicación de es e lib o es u o inculada
al obispo de Puebla, F ancisco Fabián y Fue o (1765-1773), nomb ado pos e-
io men e a zobispo de Valencia. Es e p elado ue uno de los de enso es más
acé imos de la polí ica egalis a de Ca los III en el i eina o; bajo su manda o
se expulsó a los jesui as de la diócesis de Puebla y pa icipó ac i amen e en el
IV Concilio de México (1771), en el cual ue on de endidas las esis egalis as
que enían como in man ene el de echo del Pa ona o Regio sob e las diócesis
no ohispanas. Los dec e os de dicho concilio no llega on a se publicados, aun-
que él si los aplicó, en g an medida, en la diócesis poblana. Al mismo iempo,
impulsó la de oción al an iguo obispo de Puebla, Juan de Pala ox y Mendoza,
p omo iendo su ele ación a los al a es. Imbuido po el pensamien o ilus a-
do de su época, decidió lle a a cabo una e o ma educa i a en Puebla, con el
apoyo de José Pé ez Calama, a quien nomb ó ec o , ca ed á ico y egen e de
es udios del Real y Pon i icio Colegio Semina io, que denomina on Semina io
Pala oxiano.19 En es a ins i ución a ó de da se mayo ele ancia a la enseñanza
de la doc ina agus iniana y omis a, en la que podemos enma ca es e imp eso.
Como pa e de su p oyec o educa i o, con i ió las an iguas imp en as de
los colegios jesuí icos de San Juan, San Ped o y San Pablo de Puebla en la Im-
p en a del Real y Pon i icio Semina io Pala oxiano,20 de la cual salie on a ios
de los lib os que amos a es udia . Vinculada con su e o ma educa i a y a la
p omoción que hizo del obispo Pala ox, mandó cons ui la ac ual Biblio eca
Pala oxiana e inco po ó a la misma los ondos de las an iguas biblio ecas de los
colegios jesuí icos y algunos de su p opiedad.21
19 Sal ado And és O dax, “Un coe áneo de Lo enzana: p eocupación a ís ica y pa imo-
nial de don F ancisco Fabián y Fue o, colegial del San a C uz y p elado en Puebla de los
Ángeles y Valencia”, coo d. de Jesús Paniagua Pé ez, en España y Amé ica, en e el Ba oco
y la Ilus ación (1722-1804), II Cen ena io de la mue e del ca denal Lo enzana (León: Uni-
e sidad de León, 2005), 310.
20 Ga one G a ie , His o ia de la imp en a y la ipog a ía colonial en Puebla…, 400.
21 And és O dax, “Un coe áneo de Lo enzana…”, 312.
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Es a es ampa p ecede al olio de la po ada, y es á i mada y echada po José
de Na a en la pa e in e io (Jph. Na a sc / Colegio Real de S. Juan / Anglpli a.
1767); en onces, se ap ecia una di e encia en e la echa que apa ece en la po -
ada ipog á ica y la de la es ampa. Es impo an e esal a que la i ma a acom-
pañada po el pie de imp en a del Real Colegio de San Juan, o mado as la
expulsión de los jesui as, en 1767, y an es de que Ped o Gil de A iza comp ase las
an iguas imp en as jesuí icas en 1768, en nomb e de su pa ón, el obispo F an-
cisco Fabián y Fue o.22 En la pa e supe io , a modo de í ulo, iene es a leyenda
la ina: “Di us THOMAS Doc o Angelicus, Cōmunis Eucha is icus” (Di ino Tomás
Doc o Angélico, Comunión Euca ís ica), la cual alude al san o dominico no sólo
con sus a ibu os adicionales (angélico y uni e sal), sino como campeón de la
Euca is ía, í ulo gene almen e ese ado a san Juan C isós omo.
El mo i o es el T iun o de san o Tomás de Aquino como de enso de la Eu-
ca is ía, sob e un ca o i ado po las igu as del Te amo os y de o ando a los
he ejes. Uno de los an eceden es más impo an es de es a composición ue on
22 Ga one G a ie , His o ia de la imp en a y la ipog a ía colonial en Puebla…, 390-391.
Figu a 1. José de Na a, “T iun o de san-
o Tomás de Aquino como de enso
de la Euca is ía”, en G ego io Al onso
Villagómez y Lo enzana, P ima O a io
habi a in Regio ac Pon i icio Angelo-
poli ano Semina io Sanc . Apos . Pe i
& Joann. In laudem angelici doc o is
D. Thomae Aquina is, quam espe e
die VII. Ma ii Anno Domini M. DCC. LXX
(Puebla de los Ángeles, 1767-1770).
BNE, Sala Ce an es. Talla dulce.
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los T iun os que Rubens diseñó pa a la se ie de apices de las Descalzas Reales
de Mad id. Aunque el o igen de es e mo i o se emon a a la an igüedad omana,
con las en adas iun ales de los gene ales a Roma, pos e io men e ue e o-
mado du an e el Renacimien o — an o en la li e a u a como en las a es plás i-
cas—, en un p ime momen o en I alia y después en Alemania y Flandes.
El a e de la es ampa a a ene g an impo ancia en el desa ollo de es os
mo i os, pueden se i nos de ejemplo el amoso T iun o del Empe ado Maximi-
liano, en el que abaja on di e sos a is as alemanes, o el T iun o de los T es Es a-
dos unidos po la Ca idad y Los o icios del O den Eclesiás ico, de Ma en de Vos.
Sin luga a dudas ue on los T iun os de la se ie de apices de la Euca is ía que
Rubens diseñó pa a el con en o mad ileño de las Descalzas Reales, en e 1625 y
1627, los que u ie on mayo impac o, g acias a las es ampas abie as po Bols-
we y Lauwe s, po enca go del p opio Rubens, y a las copias que se hicie on.
El modelo ubensiano u o un g an eco a pa i de la segunda mi ad del
siglo XVII en el i eina o, ue copiado ielmen e po Ped o Ramí ez Con e as
hacia 1673,23 mien as que o os a is as no ohispanos le in oduje on a ia-
ciones, como hizo Bal asa Echa e Rioja en la pin u a de la ca ed al de Puebla
(1675), o C is óbal de Villalpando en la de la sac is ía de la ca ed al en Ciudad
de México, el T iun o de nues o pad e San Ped o (1685-1688)24 y en el T iun o de
la Iglesia, del museo egional de Guadalaja a (1680-1689),25 o la pin u a anónima
del p ime e cio del siglo XVIII, de la sac is ía de la ca ed al de Oaxaca.
El ca o iene una ica deco ación de ocallas de g an ca nosidad, muy
del gus o ococó impe an e en el ámbi o poblano du an e esa década. El san o
es á sen ado en la pa e ase a del mismo; se le ep esen a de es cua os
hacia la de echa, es ido con el hábi o blanco de los dominicos, con una escla-
ina neg a con capuchón y una capa del mismo colo . Del cuello le pende una
23 Helga on Kügelgen, “La pin u a de los Reinos y Rubens”, en Pin u a de los Reinos.
Iden idades compa idas. Te i o ios del mundo hispánico, siglos XVI-XVIII, ol. 3 (Ciudad de
México: Fomen o Cul u al Banamex, 2009), 1050.
24 Cla a Ba gellini Cioni, “Sac is ía de la Ca ed al de México”, en C is óbal de Villalpan-
do. Ca. 1649-1714. Ca álogo azonado (Ciudad de México: Fomen o Cul u al Banamex /
UNAM, IIE, 1997), 208; Nelly Sigau , “El concep o de adición en el análisis de la pin u a
no ohispana. La sac is ía de la ca ed al de México y los concep os sin uido”, en T adición,
es ilo o escuela en la pin u a ibe oame icana. Siglos XVI-XVIII, P ime Semina io de Pin u a
Vi einal, ed. de Ma ía Concepción Ga cía Saiz y Juana Gu ié ez Haces (Ciudad de Méxi-
co: Fomen o Cul u al Banamex / UNAM, IIE, 2004), 232-245; Kügelgen, “La pin u a de los
Reinos y Rubens”, 1055.
25 Kügelgen, ibid.
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Al ondo, una amplia a enida ma ca la pe spec i a, con a ias iglesias que e-
cue dan a las poblanas y que eco en a ios iandan es.
En el olio 52 hay una es ampa de la C uci ixión (Figu a 4) que pa ece ins-
pi a se en modelos eu opeos, sob e odo iene semejanza con una i mada po
An onio Palomino como pin o y Juan Palomino como g abado .42 En el cen o
es á C is o c uci icado, cubie o po un paño de pu eza y la co ona de espinas
sob e su cabeza. La igu a iene una ana omía muy cuidada, que se log a g acias a
una g an iqueza de azos. De las he idas de C is o b o an unos cho os de san-
g e que caen po su o so y sus pie nas. A los pies de la c uz es án la cala e a y
42 BNE, Sala Goya, In en /13069.
Figu a 3. José de Na a, “Los he ejes a ia-
nos a ando de quema los lib os li ú gi-
cos del i o mozá abe”, en Missa Go hica
seu Moza abica… (Puebla de los Ángeles:
Imp en a del Real Semina io Pala oxiano,
1770). BNM, Fondo Rese ado. Talla dulce.
157×235 mm.
Figu a 4. José de Na a, “C uci ixión”, en Mi-
ssa Go hica seu Moza abica… (Puebla de los
Ángeles: Imp en a del Real Semina io Pala-
oxiano, 1770). BNM, Fondo Rese ado. Talla
dulce. 162×245 mm.
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las ibias, como es habi ual, y la ema a la ilac e ia con el INRI. El paisaje es á en
penumb a, aunque al ondo a la izquie da dis inguimos la ciudad de Je usalén
al pie de una colina.
Hablando écnicamen e, es una es ampa de g an calidad. En la igu a de
C is o llama la a ención el con as e en e las pa es iluminadas y las zonas en
somb a, log ado g acias a la combinación de los sua es oques de las pun as, los
ácidos y las bu iladas. Es a es ampa con as a eno memen e con algunas de las
que hemos is o, como la dedicada a san o Tomás, y demues a que nos encon-
amos an e un a is a sumamen e poli acé ico, no como dijo Pé ez Salaza , quien
conside ó que casi no enía e olución.43
Po o a pa e, como hemos señalado, en es a es ampa José de Na a no
apa ece sólo como g abado , sino ambién como imp eso de es ampas (Iphus.
Na a Sc. e exc Angelopoli), en endiendo po al el emp esa io que asumía las
di e sas ace as inculadas a la c eación de las mismas, desde la in ención y
ealización del diseño has a el g abado de la ma iz de cob e o el con a o de
un ab ido de planchas pa a que lo hicie a, y la imp esión de las es ampas en
sus ó culos.44
La úl ima de las es ampas que ilus an es e lib o es á en el olio 137, p ece-
diendo al Ho ae Mino es Diu nae b e ia ii Mozá abici jux a egulam bea i I si do i
A chiepiscopi hispalensis Hispania um doc o is (Figu a 5). El mo i o es muy lla-
ma i o, pues o que, a p ime a is a, no es un ema eligioso como cab ía espe a -
se, sino un comba e en e dos gue e os a caballo. En la pa e supe io hay una
ilac e ia con una leyenda la ina que dice “Joannes Ruizius ex amilia Ma ancia,
p o O icio Go hico inci ” (Juan Ruiz, de la amilia Ma ancia, enció en de ensa
del O icio Gó ico —mozá abe—) y alude a la ic o ia de Ruiz en su de ensa del an-
iguo o icio mozá abe en e al omano, acon ecimien o na ado en las sucesi as
ediciones de la His o ia Gene al de España, del jesui a Juan de Ma iana.45
En p ime plano es án los dos soldados mon ados a caballo; el del lado
de echo, que se ía Juan Ruiz, es á cla ando en el pecho del con incan e su
lanza, mien as con la o a mano suje a su escudo. El o o soldado es á de es
cua os hacia la de echa y pa ece cae hacia a ás al ecibi la lanzada en su
pecho; en una mano sos iene una lanza queb ada y con la o a un escudo, del
cual sólo emos una pa e. Ambas igu as ienen un ma cado dinamismo en
sus cue pos, que se e po enciado po la pos u a en co e a de sus caballos.
43 Pé ez Salaza , El g abado en la ciudad de Puebla…, 39.
44 Donahue-Wallace, “Nue as apo aciones…”, 291.
45 Ma iana, His o ia Gene al de España, 458.
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Al ondo de la composición, a la de echa es á una iglesia con una cúpula, una
lin e na y una o e, en an o que a la izquie da hay una oca y, jun o a ella, un
nu ido g upo de igu as, en e las que podemos dis ingui a un soldado.
Las dos es ampas siguien es ilus an o o lib o edi ado po la imp en a del
Semina io Pala oxiano, la Regla y cons i uciones que han de gua da las eligio-
sas de los con en os de san a Ca alina de Sena y san a Inés de Mon e Policiano
de la Ciudad de los Ángeles, del año 1773.46 Rep esen an a Ca alina de Siena y a
Inés de Mon epulciano, al se las pa onas de es os dos cenobios poblanos, de
los que se ecogen sus eglas y cons i uciones. Ambas imágenes es án i madas
po José de Na a en el ma gen in e io , como g abado (Na a Sc / Angelopoli).
La p ime a imagen es la dedicada a Ca alina de Siena, ecu iéndose a
uno de los mo i os más ecuen es en la iconog a ía de es a san a i aliana, su
Desposo io mís ico con C is o (Figu a 6), que na a su con eso y bióg a o, ay
Raimundo de Capua:
Po que u alanças es de i y desechas e po mi amo odas las anidades, y
desp eciando las ca nales delec aciones, en mi solo pusis e la delec ación de
46 BNM, Fondo Rese ado, RSM 1773 P6REG.
Figu a 5. José de Na a, “Vic o ia de Juan
Ruiz”, en Missa Go hica seu Moza abica…
(Puebla de los Ángeles: Imp en a del Real
Semina io Pala oxiano, 1770). BNM, Fondo
Rese ado. Talla dulce. 159×236 mm.
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u co açon, en es e iempo que los o os de u casa se gozan en sus cōbi es y
hazē sus ies as co po ales, yo de e mine como ya e ue p ome ido de cele-
b a con igo la ies a del desposo io de u anima cō oda solennidad, y quie o
desposa e comigo en la e. Hablando el Seño es as cosas apa ecie on alli
la sac a ísima i gen Ma ía mad e de Dios, y san Iuan euangelis a, y san Pa-
blo após ol, y sanc o Domingo pad e de su eligión. Y con odos es os ino el
p ophe a Dauid, el qual aya en sus manos n ins umen o músico llamado
psal e io, y como le añesse muy suauemen e, la Vi gen Mad e de Dios con
sus manos sanc as omo la mano de echa de es a sanc a i gen, y es endiole
los dedos hazia el Saluado del mundo diziēdo, que le suplicaua la quisiesse
consigo desposa en ee. Lo qual el hijo nigeni o de Dios accep o con mucha
g aciosidad, y luego le dio en señal de desposo io n anillo de o o que enia el
de edo qua o ma ga i as y encima enia engas ado n p ecioso y muy he -
moso diaman e, y puso se le con su mano de echa en el dedo que llamamos
annulla , diziendo es as palab as, Yo e desposo a mi que soy c iado y salua-
do uyo en ee, la qual sin co ompimien o alguno se á conse uada siemp e
en i has a que celeb es en los cielos us bodas pe pe uas comigo…47
47 Raimundo de Capua, Vida y milag os de la bienauen u ada sanc a Ca he ina de Sena
asladada de La ín en Cas ellano: po el Reue endo maes o An onio de la Peña de la o -
den de los P edicado es (Salamanca: He ede os de Juan de Cano a, 1574), 81-82.
Figu a 6. José de Na a, “Desposo io mís-
ico de san a Ca alina de Siena”, en Regla
y cons i uciones que han de gua da las
eligiosas de los con en os de san a Ca-
alina de Sena y san a Inés de Mon e Poli-
ciano de la Ciudad de los Ángeles (Puebla
de los Ángeles: Imp en a del Semina io
Pala oxia no, 1773). BNM, Fondo Rese a-
do. Talla dulce. 125×172 mm.
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El mo i o del Desposo io mís ico de es a san a u o g an desa ollo desde
la a día Edad Media, ue un ema muy ecuen e en las se ies de es ampas des -
de inales del siglo XVI. La se ie de láminas dedicada a la san a —edi ada en Roma,
1597, po Ma eo Fio ino, basada en diseños del pin o F ancesco Vanni, abie a
po Pie e de Jode I— incluye una con dicho ema. En 1603 el edi o ambe ino
Philippe Galle i ó una nue a se ie de la ida de la san a, abie a po su hijo Co -
nelis, que copia in e idas muchas de las composiciones de Vanni.
En la lámina de José de Na a, la escena iene luga en el in e io de la
celda de la san a, que es in adida po un ompimien o de glo ia, pa a plasma
su unión mís ica con C is o. San a Ca alina a a ene un papel c ucial en el a e
pos iden ino, po que pe mi ió p o undiza en la de oción, debido a la cons an-
e búsqueda del encuen o amo oso en e el alma del homb e y Dios.48 La unión
mís ica ebasa po comple o el ámbi o senso ial e in elec ual del homb e, de ahí
la di icul ad de los mís icos pa a exp esa con palab as lo que eían y sen ían no
con los ojos co po ales, sino con los del alma. A la ho a de cap a es as i siones
mís icas se emplea una exp esi idad desbo dan e que en uel e no sólo al san-
o que es á eniendo la isión, sino al p opio espec ado . Pa a ello los a is as
emplean una se ie de ecu sos, como en es e caso esas nubes que in aden la
celda de la san a o la o ma en que ele a su mi ada hacia C is o, que Weisbach
denominó “mi ada celes ial”.49
En el cen o de la composición es á la san a pos ada en el suelo, hacia la iz-
quie da; a a a iada con el hábi o p opio de las monjas dominicas: un alba
blanca, escapula io y escla ina del mismo colo , sob e la cual iene o a escla-
ina neg a que desciende desde su cabeza has a los homb os, y una capa del
mismo colo que cae en unos abul ados pliegues sob e el suelo. Di ige su mi-
ada hacia C is o, a ando de plasma su unión mís ica con él, al iempo que
le o ece una de sus manos pa a que le ponga el anillo como símbolo de su
desposo io, mien as con la o a suje a un co azón, que ha ía alusión a una de
las apa iciones de C is o que u o:
Una ez haziendo o ación a su esposo, y suplicándole que qui asse della su
co açon, y la p opia olun ad, le pa ecio que enia Ch is o, y le ab ia el lado
izquie do y le sacaua el co açon, y se yua con el […]. Po que de alli a algunos
48 We ne Weisbach, El Ba oco, a e de la Con a e o ma (Mad id: Espasa Calpe, 1948),
69; Emilio O ozco Díaz, “Mís ica y plás ica (Comen a ios a un dibujo de san Juan de la
C uz)”, Bole ín de la Uni e sidad de G anada, año XI, núms. 55-56 (1939): 274.
49 Weisbach, El Ba oco…, 143.
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dias que iéndola i gen sali de na capilla de la Yglesia de san o Domingo,
le apa ecio el mismo Ch is o esplandecien e, que aía en la mano co açon
colo ado, y muy he moso, y llegandose a ella se le puso en el mismo lado iz-
quie do, y le dixo: Hija mia Ca alina ya ienes po u co açon el mio…50
C is o es á de pie en el lado izquie do, sob e las nubes; adelan a uno de
sus pies, c eando la sensación de camina , y se inclina sua emen e hacia la san a.
Con una de sus manos se p epa a a coloca el anillo a la san a y con la o a ecoge
los pliegues de su opaje. Va es ido con un man o que deja desnudo su o so,
en el que emos la he ida del cos ado, en sus manos y pies ap eciamos las llagas
de los cla os. En e las nubes que lo odean dis inguimos algunas cabeci as de
que ubines, que con emplan la escena. A di e encia de las es ampas de Pie e
de Jode I y Co nelis Galle, no se incluyen la i gen y los san os que apa ecen en
la na ación de ay Raimundo de Capua.51 De la es ancia en la que iene luga la
apa ición sólo econocemos una pa e, pues o que la cub e el ompimien o de
glo ia que en uel e al Mesías. T as la igu a de la san a hay una pa ed con unos
es an es ca gados de lib os y en el lado de echo de la misma se ab e una pue a
que conduce a o a es ancia.
La es ampa dedicada a Inés de Mon epulciano es á en el ec o del olio
que sigue a la es ampa de san a Ca alina (Figu a 7). Como la an e io , iene en
el ma gen in e io una insc ipción con el nomb e de la san a y en los ex emos
la i ma de Na a. En ella apa ece la san a en medio de un a obamien o mís ico,
pe o en es e caso la isión no es á an desa ollada como en la an e io . Po o o
lado, la escena no iene luga en el in e io de la celda de la monja, sino en un
espacio cla amen e abie o hacia el ex e io .
En el cen o de la composición es á Inés de pie, con el os o lige amen e
le an ado, di igiendo su mi ada al cielo, de donde descienden unos ayos que
iluminan su os o. En e es os ayos obse amos unas pequeñas c uceci as y
unas go as; lo cual de i a de la leyenda de es a san a, que al pa ece cuando
o aba, solía sucede le que le cub ía una llu ia de maná celes ial en o ma de
c uz.52 Va es ida con el hábi o de las dominicas, pe o su escla ina y su capa ne-
50 Ped o de Ribadenei a, Flos Sanc o um, o Lib o de las idas de los san os, p ime a pa e
(Mad id: Luis Sánchez, 1615), 320.
51 Capua, Vida y milag os…, 81.
52 Manuel Joseph de Med ano, Vida de la admi able i gen san a Inés de Mon e-Policiano
(Mad id: Imp en a de Je ónimo Rojo, 1728), 30; Louis Réau, Iconog a ía del a e c is iano.
Iconog a ía de los san os, . 2, ol. 4 (Ba celona: Se bal, 1997), 108.
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g as es án o nadas con unas pequeñas c uces, e e encia al milag o que suce-
dió el día en que ecibió los hábi os, al y como na a Med ano en su lib o: “Es e
p odigio e a muy ecuen e, y an o que la con inuación sin qui a le lo po en o-
so, le a ia echo menos epa able en e las Monjas; pe o el día en que la dichosa
Ines a ia de ecibi el elo consag ado, sucedió con ales ci cuns ancias, y à is a
de an os es igos, que dila ò mucho su nomb e, y la ama de su san idad”.53
Apoya una de las manos en su pecho y con la o a suje a una a a de li ios
lo ecida, que simboliza ía su pu eza. A sus pies hay un co de i o, en e e encia a
su nomb e en i aliano, Agnes, pues de i a del la ín Agnus que signi ica co de o.
En p ime plano, a ambos lados apa ecen unos pedes ales, el de la izquie -
da iene un ja ón con lo es y sob e el de la de echa hay un ces o, ambién
con lo es. En el piso es á una plan a de calabaza medio apada po el pedes al
izquie do, pe o sus amas y hojas se ex ienden po odo el suelo.
El ondo es á es uc u ado en dos pa es, sepa adas po un mu o de ás de
la igu a de la san a. En el lado de echo hay un a co de medio pun o que descan-
53 Med ano, Vida de la admi able…, 30.
Figu a 7. José de Na a, “A obamien o
mís ico de san a Inés de Mon epulcia-
no”, en Regla y cons i uciones que han
de gua da las eligiosas… (Puebla de
los Ángeles: Imp en a del Semina io
Pala oxiano, 1773). BNM, Fondo Rese -
ado. Talla dulce. 123×173 mm.
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sa sob e un pila , el cual conduce a una gale ía o mada po pa ejas de columnas
que sopo an un en ablamen o muy desa ollado, donde pa ece descansa una
bó eda de case ones, aunque sólo la pe cibimos pa cialmen e, pues la apa el
a co. El lado izquie do iene un ja dín, a modo de Ho us Conclusus, que conec a
con la escena del p ime plano po medio de una e aza con balaus ada. En
el cen o del Ho us es á la san a pos ada en ac i ud o an e, con la cabeza o-
deada po un nimbo luminoso; a su al ededo hay unos pa e es con á boles y
lo es, y as ella una g an uen e.
Ambas es ampas es án i madas po Na a como g abado , pe o ca ecen
de las i mas del in en o , del dibujan e y del edi o . Posiblemen e ue el p opio
g abado quien hizo el dibujo, pues ue un dibujan e ex emadamen e hábil;
ambién es p obable que haya hecho la i ada de las es ampas, como lo hizo en
o os casos. Sob e el in en o , es deci el c eado del p og ama, pudo se algu-
no de los pin o es poblanos que abaja on a inales del siglo XVIII, pues Na a
ab ió a ias es ampas a pa i de sus diseños, aunque no siemp e nomb ó sus
uen es de inspi ación.54
En las igu as de las san as, pe o sob e odo en la de C is o del Desposo io
mís ico de san a Ca alina, ap eciamos cla amen e la e olución que se p oduce
en las igu as de Na a, pues su canon es mucho más ala gado que el que eía-
mos en el san o Tomás de la p ime a de las es ampas, o en las igu as de los
g abados del lib o Missa Go hica...
Como dijimos, José de Na a ab ió es ampas des inadas a ilus a lib os de
la imp en a de Ped o de la Rosa, una de las más des acadas del i eina o a i nales
de la cen u ia. En 1784 el g abado hizo una es ampa de mo i o e angé lico pa a
la eedición de dicha imp en a, del lib o del jesui a Je ónimo Ripalda, Ca ecismo
y exposición b e e de la doc ina ch is iana (Figu a 8),55 que no menciona Rome-
o de Te e os.56 Dos años an es Ped o de la Rosa había ob enido un p i ilegio
en la capi al i einal pa a imp imi los ca ecismos y doc inas del jesui a.57 Po el
egis o que igu a en el colo ón del lib o de Juan An onio González de la Za za,
Sies as dogmá icas en las que con un es ilo dulce, cla o y llano po un niño es
54 Donahue-Wallace, “Los g abados de la biblio eca pala oxiana…”, 357.
55 BNM, Fondo Rese ado, RSM 1784 P6RIP, ejempla 2.
56 Rome o de Te e os, Los g abado es en México…, 19, y G abados y g abado es…, 510-
515.
57 Te esa Ma ínez Peñaloza, “A isbos del ba oco mexicano”, en Imp en as, ediciones y
g abados de México Ba oco (Puebla: Museo Ampa o, 1995), 49; Ga one G a ie , His o ia
de la imp en a y la ipog a ía colonial en Puebla…, 434-435.
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ins uido un anche o en las qua o pa es p incipales de la doc ina ch is iana,
eedi ado po el imp eso poblano en 1781,58 sabemos que en su negocio se
endía ya es e lib o.59 La es ampa p ecede al “P i ilegio de Imp esión” y en el
ma gen in e io p esen a la i ma de Na a (Iple is Na a sc — Angelopoli 1784).
A lo la go del imp eso encon amos o as pequeñas es ampas con mo i os de-
co a i os de angelillos, que o nan el inal de cada uno de los capí ulos del lib o,
odas i madas po el p opio José de Na a.
En el ma gen in e io apa ece una leyenda de los e angelios de Ma eo y
Ma cos: “Sini e pa ulos eni e ad me: e ne p ohibue i is eos / alium enim es
Regnum Dei. Ma h. XIX, . 14; Ma c. X . 14” (Dejad que los niños engan a mí,
y no se lo p ohibáis po que de ellos es el Reino de Dios). Cap a la escena e an-
gélica donde Jesús indica lo dicho a sus discípulos. La es ampa pa ece es a
es echamen e inculada al con enido del lib o, des inado a la enseñanza de la
doc ina c is iana.
58 Biblio eca Miguel Le do de Tejada, Fondo An iguo, 200/ICC6.
59 Juan An onio González de la Za za, Sies as dogmá icas en las que con un es ilo dulce,
cla o y llano po un niño es ins uido un anche o en las qua o pa es p incipales de la doc-
ina ch is iana (Puebla de los Ángeles: Imp en a de Ped o de la Rosa, 1781), s. p.
Figu a 8. José de Na a, “Escena e angé-
lica”, en Je ónimo Ripalda, Ca ecismo y
exposición b e e de la doc ina ch is iana
(Puebla de los Ángeles: Imp en a de Pe-
d o de la Rosa, 1784). BNM, Fondo Rese -
ado. Talla dulce. 110×162 mm.
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En el cen o de la composición es á C is o sen ado de pe il; di ige su
mi ada hacia un jo en pos ado delan e de él, apoya una mano en su pecho
y ex iende la o a hacia el muchacho. Delan e del Mesías apa ece una pa eja
con o mada po dicho jo en y o o que es á de pie y mi a asomb ado a Jesús,
ex iende una mano mien as con la o a ecoge los pliegues de su man o. En
el ex emo de echo hay o o homb e de pie, de es cua os de espaldas, que
uel e su cabeza pa a obse a a C is o, lo cual p o oca un ue e mo imien o en
odo su cue po. En p ime é mino a la izquie da apa ece una muje a odillada,
de es cua os de espaldas, que se inclina hacia delan e, apoyando una mano
sob e la espalda de su hijo y con la o a señala a Jesús, pa a que el niño p es e
a ención a la p edicación; el niño es á pos ado jun o a ella y une sus manos en
señal de o ación y ado ación. En segundo plano, en e las igu as del Mesías y el
jo en a odillado, asoman las cabezas de una muje y su hijo. En el ex emo de la
izquie da, a espaldas de Jesús, hay o a mad e con su hijo: ella ambién a a de
que su pequeño a ienda la enseñanza de C is o, mien as el niño ex iende una
de sus mani as hacia él.
La escena iene luga en un paisaje con algunos á boles y elemen os a -
qui ec ónicos, como un al o pedes al sob e el que a isbamos el a anque de una
columna de us e liso. Al ondo hay un edi icio ema ado po una cúpula, que se
le an a sob e un ambo en el cual se ab en unos anos. Es a solución con as a
con la que eíamos en la es ampa de la C uci ixión, o en las o as del lib o de Mi-
ssa Go hica…, pues o que en ellas los edi icios del ondo pa ecen inspi a se en
modelos poblanos; sin emba go, en és a Na a oma los edi icios de la an igüe-
dad omana, que pudo conoce a a és de es ampas p oceden es de Eu opa.
Conclusiones
En es e a ículo hemos abo dado el es udio de algunas es ampas eligiosas del
g abado José de Na a, que ilus an lib os de las p incipales emp esas edi o-
iales de Puebla, la Imp en a del Real Semina io Pala oxiano y la de Ped o de la
Rosa. En las imágenes analizadas podemos alo a la e olución es ilís ica que se
p oduce en la ob a de es e a is a poblano, desde el Ba oco y Rococó has a el
Neoclasicismo, su gido a inales del siglo XVIII debido a la in luencia de la Real
Academia de San Ca los, undada en la década de 1780.
Como hemos comp obado po medio de sus es ampas, Na a despliega un
g an y excepcional dominio de la alla dulce. Po o a pa e, a la ho a de cap a las
igu as, no amos que ambién posee eno me habilidad pa a el a e del dibujo.