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La universidad en tiempos de Nebrija y su cruzada contra la Barbaria

Carabias Torres, Ana María

Abstract

[Es] Vida académica de Nebrija en la Universidad de Salamanca desde sus inicios como estudiante a los 14 años hasta llegar a ocupar cargos de responsabilidad.

Full text

LA UNIVERSIDAD EN TIEMPOS DE NEBRIJA Y SU CRUZADA CONTRA LA BARBARIA Ana Ma ía Ca abias To es1 Miemb o del GIR «His o ia de los de echos humanos», de la Uni e sidad de Salamanca La ida de An onio Ma ínez de Cala y Ja ana, conocido como An onio de Neb ija o Leb ixa (1444-1522) es u o jalonada de i encias uni e si a ias. Cumplidos los ca o ce años, en 1458 ing esó en la Uni e sidad de Salamanca donde se g aduó de bachille en A es (1463). Fue después colegial en el Colegio de San Clemen e de los Españoles en la Uni e sidad de Bolonia (de 1465 a 1470), y p o eso en la salman ina (en e 1475-1486, 1505-1508 y 1509-1513) y en la de Alcalá de Hena es (de 1513 a 1522). Así, una de las ace as más des acadas de su biog a ía ue la condición de uni e si a io y la c uzada en e a los bá ba os (Rico: 1978); u ilizando sus palab as ino a «desa aiga la ba ba ia de los omb es de nues a nación» (Vocabula io español-la ino, 1495, a2): el es ue zo po e adi- ca el lamen able uso del la ín que –según él– se p ac icaba en ellas, comenzando po la Uni e sidad de Salamanca. La his o iog a ía sob e Neb ija es é il; inaba cable pa a esumi la aquí. Po eso me limi o a ci a a Ped o Ma ín Baños (La pasión de sabe . Vida de An onio de Neb ija, 2019), í ulo que e leja an o la ac i ud de Neb ija como la del ensayis a: es la más comple a biog a ía del pe sonaje; su au o man iene un ex ao dina io Co pusneb issense (h p://co - pusneb issense.com/index.h ml) que engloba la «Nue a ca acola neb isense» (los ex os de Neb ija), es udios y ediciones en línea de ob as del g amá ico. De la misma mane a que se á imposible ol ida a Neb ija, se á imposible ol ida es e ecu so sob e Neb ija. Pa iendo de la his o iog a ía y de algunos documen os de las uni e sidades, p esen o un balance de los cambios que Neb ija con ibuyó a ma e ializa en el ámbi o uni e si a io y de la nue a unción que adquie en es as ins i uciones en aquellos momen os. 1 Miemb o del GIR «His o ia de los de echos humanos», de la Uni e sidad de Salamanca. Ab e ia u as u ilizadas: AUSA: A chi o His ó ico de la Uni e sidad de Salamanca. BGH: Biblio eca Gene al His ó ica de la Uni e sidad de Salamanca. «m .»: ma a edí/íes. / : olio/ olios. « »: ec o ( olio). « »: e so ( olio, uel o). Fo ma o de las echas: Día.Mes.Año. Todos los ecu sos URL ci ados han sido ecupe ados el día 11.04.2022. 16 │ Ana Ma ía Ca abias To es 1. El en o no académico Más de escien os años de his o ia enían ya las uni e sidades en iempos de Neb ija. Llamadas ambién Es udio gene al, Escuelas, Gimnasio o Alma ma e , habían cambiado poco. E an euniones co po a i as (g emios) de maes os y es udian es pa a la adquisición, ansmisión y ampliación de es udios. La mayo ía ue on undadas po el ey, que las do ó de en as pa a su man enimien o, y de ue o p opio; es deci , de p i ilegios iscales y judiciales, apa e del de echo exclusi o y o icialmen e sancionado de impa i ense- ñanza supe io y de expedi í ulos académicos. Algunas uni e sidades de la Co ona de A agón ue on p omo idas po las au o idades municipales, aunque ecibie on simila es a i icaciones. Los eyes solici a on su con i mación pon i icia, que llegó acompañada de ampliación de dispensas y en as p oceden es del diezmo eclesiás ico (que se á la base de su sus en- o) y, en algunos casos, de la alidez uni e sal de los g ados –la licen ia ubique docendi–, lo que con ibuyó a la uni e salidad de las que lo ecibie on (inicialmen e Pa ís, Bolonia, Ox o d, Salamanca y Mon pellie ). En oda Eu opa seguían dis u ando de ju isdicción pa icula , enían p og amas académicos simila es, o o gaban el mismo ipo de g ados y í ulos, u ilizaban el la ín como medio de comunicación, omen aban g an mo ilidad de sus miemb os y p omo ían una endencia ni elado a de sus miemb os. En iempos de Neb ija ya habían mudado de secula es en eclesiás icos a pa i de con i maciones y p i ilegios apos ólicos, en as de la Iglesia, la in oducción de la Teología como acul ad, y la imposición papal de cons i uciones pa a su gobie no, que después o - ma on cue pos legisla i os jun o a pos e io es es a u os, bulas y p o isiones a i icados po papas, eyes o elabo ados po las au o idades uni e si a ias. De se simples o mado as de clé igos, las uni e sidades e oluciona on bajo la pugna en e el papado y las mona quías po su sup emacía, po que es os pe cibían el cono- cimien o como elemen o de con ol y consolidación de su p eeminencia. O ecían la o mación en De echo necesa ia pa a las a eas adminis a i as y judiciales de los einos, b indaban aseso amien o cien í ico y polí ico en p oblemas ci cuns anciales y con a los opues os al o den es ablecido, e iden i icaban y condenaban las he ejías (Ca añana, 2012: 34 y ss.). T as de la Re o ma de Lu e o (1517), p opaga on la e del manda a io y p omo- ie on el p oseli ismo eligioso. Sa is acían, en suma, necesidades p o esionales, económi- cas (p és amos a la mona quía), polí icas y legales, con ibuían al p es igio de los einos y adqui ie on g an epe cusión en la cul u a occiden al. Su éxi o ins i ucional ue c ecien e. An es de Neb ija, la o e a peninsula se ex endía a Salamanca (1218), Valladolid (1241), Coimb a-Lisboa (1290…), Lé ida (1300), Huesca (1354), Ge ona (1446) y Ba celona (1450). Du an e su ida se unda on San iago de Compos ela (1495), Valencia (1501) y Toledo (1520), y nacie on dos nue os modelos uni- e si a ios: el «colegio-uni e sidad» (donde un colegio egía a la uni e sidad, caso de San An onio de Po a Coeli de Sigüenza, el Colegio de San Ilde onso de Alcalá de Hena es y el Colegio de San a Ma ía de Jesús de Se illa; bulas espec i as de 1489, 1499 y 1505); y el «con en o-uni e sidad» (donde el es udio es aba egido po una o den eligiosa, como el de San o Tomás de Á ila, con eal p o isión de 1504). A las uni e sidades se inco po a on los colegios; undaciones de ca idad pa a es u- dian es pob es, egula es o secula es, que adqui ie on g an ele ancia en el caso de los La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 17 llamados colegios mayo es españoles, po con e i se desde mediados del siglo x en cen os p i ilegiados de o mación de o iciales ci iles y eclesiás icos. Fue on inicialmen e el de San Clemen e de Bolonia (en el que Neb ija ue beca io), cua o en Salamanca (San Ba olomé, y los llamados de Cuenca, O iedo y el A zobispo), San a C uz en Valladolid, y el ci ado de San Ilde onso de Alcalá. La o ganización de las uni e sidades no e a uni o me. Gene almen e siguie on los modelos de Pa ís (p imacía de p o eso es) o de Bolonia (p imacía de es udian es). En Sala- manca, Bolonia y Alcalá –ligadas a la ida de Neb ija–, los es udian es elegían anualmen e a ec o , consilia ios e incluso a eces a los ca ed á icos. Solo en Salamanca se añadió el maes escuela como único ca go pe pe uo, que e a el juez del Es udio y o o gaba los g a- dos. Una e ahíla de o icios académicos y adminis a i os, unipe sonales y plu ipe sonales (claus os), comple aban sus es uc u as gube na i as. No odas dis u aban de la o e a académica en cinco acul ades: De echo (Ci il y Canónico), Teología, Medicina y Filoso ía o A es; nomb e es e e e ido a las an iguas A es Libe ales, al T i ium –G amá ica2, Re ó ica y Dialéc ica– y al Quad i ium –A i mé i- ca, Geome ía, Música y As onomía–. En iempos de Neb ija, las A es enían una alo- ación in e io –en p es igio y sala io– al es o de las especialidades; él ue es igo di ec o del eno me desin e és po el la ín de la mayo ía de los p o eso es, de sus es é iles deba es escolás icos y de las de iciencias en la selección del p o eso ado. Desde el pun o de is a polí ico, Neb ija i ió en su in ancia el inal del einado de JuanII (1406-1454), seguido del de En ique IV (1454-1474), Isabel la Ca ólica (1474- 1504) y Juana como eina nominal –desde 1506 jun o aFelipe Ien1506,ycon Ca los Idesde1516–; mediando la egencia de Fe nando el Ca ólico (1507 y 1516) y del ca denal Cisne os (1516-1517), has a la llegada de Ca los I (1516…). Vi ió, pues, ci cuns ancias polí- icas muy di e sas, en e las que des acan la o ensi a con a los á abes; las ligas nobilia ias; las i alidades en e En ique IV y Juan II de A agón; la au op oclamación de Isabel la Ca ó- lica como eina; las e uel as nobilia ias y la gue a ci il; la conquis a inal del eino naza í de G anada; la di usión de la imp en a y el Renacimien o; ins au ación de la Inquisición y p oblemas de judíos y mo iscos; las explo aciones geog á icas, iajes de Colón y o os… has a el de Magallanes-El Cano; la conquis a de Na a a, la unión de los einos de España y el Impe io en la igu a de Ca los V, la Re o ma p o es an e, las Comunidades de Ca illa… No ue on menos signi ica i as o as ci cuns ancias económicas, sociales y cul u ales. Un pano ama muy cambian e en lo polí ico y en lo cul u al, cuyos aspec os más ele an es solo pod emos apun a a p opósi o de la ida uni e si a ia de Neb ija. 2. Fo mación. El bachille a o en a es en Salamanca (1458-1463) G ego io Hinojo analizó en 1999 la his o ia del «desencuen o» en e Neb ija y Salaman- ca. T as los años de su niñez bajo «bachille es y maes os de G amá ica y Lógica» (c . Hinojo, 1999: 58), Neb ija ing esó en la Uni e sidad de Salamanca a los 14 años, en 1458, con la in ención de es udia el bachille a o en A es, g ado que alcanzó en 1463. La uni e - sidad había supe ado la p eca iedad económica p e ia y podía p esumi de la in e ención 2 Siemp e que se hable de G amá ica de es e iempo, ha de en ende se como G amá ica la ina. 18 │ Ana Ma ía Ca abias To es de maes os salman inos en los concilios de Cons anza (1414-1418) y Basilea-Fe a a- Flo encia (1431-1445), pe o seguía siendo una ins i ución medie al; los ju is as, los más pode osos, se sen ían a gus o den o del sis ema de De echo común omano-canónico medie al (Ga cía y Ga cía, 2002: 51). Impo an e cuad o de p o eso es a alaban los cin- cuen a años p e ios a la llegada de Neb ija: Alonso de Mad igal –el Tos ado–, Al onso de Ca agena, Lope de Ba ien os, Juan de To quemada, Juan de Sego ia, Rod igo Sánchez de A é alo, Díaz de Mon al o, Juan de Mena, Al onso de O opesa, ay Ma ín de Có doba, ay Alonso de Espina…–, pe o ambién el escaso uso del la ín, que denunciaba la O a io p onunciada en la ape u a de cu so (pos e io a 1455), que se conse a en la Biblio eca Colombina (c . Ma ín Baños, 2019: 79). E a la uni e sidad más p es igiosa de la Península Ibé ica. Empezaba a se la can e a de la selec a o icialidad de la Iglesia y el Es ado. Un luga y ambien e idóneos pa a una jo en men e ambiciosa. Empezó cu sando dos años la G amá ica. Es a o mación ep esen aba un segundo ciclo de es a enseñanza p ima ia cas ellana del momen o y pa ía de ce o, po que la o mación p ima ia se cu saba en cas ellano desde inales del siglo x (Cá ed a, 1996). Se eque ía supe a una p ueba de conocimien o básico de G amá ica la ina si se que ía ing esa como es udian e en una uni e sidad3, y, al mismo iempo, su ap endizaje, podía con inua se en las uni e sidades. La conside ación de su impo ancia de i ó en la c ea- ción de los colegios de G amá ica de la Uni e sidad salman ina (Rod íguez C uz y Alejo Mon es, 2004: 570). Neb ija in i ió dos cu sos en es e es udio; así lo es ablecían los Es a u os de G amá- ica de 14404; es udio en dos ni eles, mino es y maio es, que poco después se amplia on a es. E a p eciso supe a dos aspec os de conocimien o dis in os: los p ecep os y los ex os de los au o es clásicos (Césa , Ti o Li io, Cice ón, Vi gilio, Ho acio…, en p osa y en e so). Según ecoge Ma ín Baños, el p og ama académico o icial pa a ap ende los p ecep os incluía el Doc inale (1199) de Alejand o de Villadieu y el G acismus (1212) de Ebe a d de Be hune, aunque p obablemen e ambién se usa an coyun u almen e las a es mino y maio de Dona o, las Ins i u iones G amma icae de P isciano, el Thesau us paupe um de Juan de Pas ana (al que mencionan como lec u a de G amá ica en el lib o de claus os de 1467) y o os. Po lo que se e ie e al ap endizaje de los au o es, los mino es (o p inci- pian es) es udiaban los Lib i mino es y la Au o a de Ped o Riga; y los maio es el Alexand eis de Gau ie de Châ illon y los poemas de O idio (Me amo osis, He oidas, Epis ulae ex Pon o o los Remedia amo is). Es a base cu icula ue más amplia en Neb ija po que el manusc i- o 98-27 de la Biblio eca de la Ca ed al de Toledo, que le pe eneció siendo es udian e, incluye e sos de la Eneida, del A s poe ica de Ho acio, de la Rhe o ica ad He ennium: «un índice o denado de lec u as, una especie de ‘biblio eca ideal’ elacionada con el cu ículo del bachille a o en A es» y, desde luego, más amplia que lo p esc i o en los es a u os: Epis ulae ex Pon o, Claudianus cum Lac ancio, Phoenix, De a e Ponice, un a ado de Re ó i- ca… La Re ó ica siemp e es u o asociada a la G amá ica y cons i uía un cu so a anzado de composición la ina en el que Neb ija es udió a Cice ón (Ma ín Baños, 2019: 82-86). 3 Las Cons i uciones de Ma ín V, de 1422, obligaban a demos a su conocimien o, a se «compe en e ins uc us» en es a disciplina, an es de comenza cualquie o o es udio. 4 Edi ados po González Olmedo (1944: 191-194). La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 19 Te minada es a o mación inicial en la ín, Neb ija mismo dijo cómo ue on sus es cu sos en la Facul ad de A es, aunque él habla de cinco, ob iando los dos p e ios de G amá ica: «… aquellos cinco años que en Salamanca oí en Ma emá icas a Apolonio, en la Filoso ía Na u al a Pascual de A anda, en la Mo al a Ped o de Osma, maes os cada uno en su a e muy señalado» (Vocabula io español-la ino, . a2 ) –Neb ija endió a ag anda sus mé i os–. El plan de es udios de la Uni e sidad de Salamanca, basado en las Cons i uciones de Ma ín V, es ablecía que, pa a bachille a se en A es, e a p eciso habe cu sado un p ime cu so de Lógica, un segundo de Lógica y Filoso ía Na u al, y un e ce o de Filoso ía Mo al y Na u al. Nicolás Polonio, ca ed á ico que Neb ija llama «de Ma emá icas», en ealidad lo ue de As ología en e 1460-1464 (las Ma emá icas o maban conjun o cien í ico imp escindible a los es udios as onómicos). En clase explicó los ex os adicionales, como la A i hme ica de Boecio y la de B adwa dine, la Geome ía de Euclides (que u o una g an di usión en su época), ex os de C emona (De as olabio, y la Theo ica plane a um), el Libe de aggega io- nibus scien iae s ella um de Al ag ano, Ad magis e ium iudicio um as o um isagoge de Alcabi- ius, y De iudiciis as o um de Aben agel (Ma ín Baños: 2019: 101). Polonio e a uno de los expe os en As onomía de su época –As ología se llamaba en onces–. Las explicaciones que pudo o ece en clase ep esen aban un conocimien o muy p eciso del cosmos, y así lo plasmó en las Tabulae ad me idianum Salman inum (Bodleain Lib a y, Ox o d, ms. Can. Misc. 27). Neb ija, sin duda, ap endió con uno de los mejo es. Vol e emos sob e el ema a p opósi o de «El cielo de Salamanca». Un cu so dedicó ambién a es udia la Filoso ía Mo al con el ca ed á ico Ped o de Osma. El p og ama docen e incluía ob as de A is ó eles, p incipalmen e la É ica a Nicó- maco, la Polí ica y los apóc i os Económicos, con las glosas de Albe o Magno, Tomás de Aquino, Wal e Bu ley, Jean Bu idan, e c. Osma es aba a a o de la e o ma de la Iglesia y explicaba los ex os de la Biblia a pa i de las aducciones di ec as y depu adas del g iego ealizadas po Leona do B uni A e ino; ahí es donde Neb ija conoció la co ien e humanis a que p o es aba de las bá ba as aducciones5. Publicó un T ac a us de con essio- ne (1476) en el que de endía que no odos los sac amen os poseían aíz na u al, ni odos ue on ins i uidos po C is o; eco daba que, en e los c is ianos o odoxos g iegos, no se ealizaban con esiones au icula es, y que la Iglesia no iene po es ad eal y e ec i a pa a la emisión de las penas de los pecados. Po es as a i maciones, el lib o ue condenado en las Jun as de Za agoza y Alcalá, en es e caso po el a zobispo de Toledo Al onso Ca illo; sen encia con i mada po el papa el 09.08.1479 (Bel án de He edia, 1971: III, 164-166). Sus ob as ue on quemadas en la pue a de la Uni e sidad el 15 de junio de ese año. En las clases de Osma Neb ija «comenzó a espi a humanismo» (Ma ín Baños, 2019:91). Las mismas Cons i uciones p esc ibían que los a is as cu sa an dos años de Lógica. El p ime o de Logica e us (Isagoge de Po i io; Ca ego iae y De in e p e a ione de A is ó eles, con los comen a ios de Boecio) y el segundo la Logica no a (el es o del O ganon: Analy i- ca p io a y pos e io a, Topica y De sophis icis elenchis). Es os con enidos solían segui se a pa i de la sín esis a is o élica hecha po Ped o Hispano en las Summulae, ex ac o muy 5 Las aducciones de A e ino ue on muy u ilizadas en la Uni e sidad de Salamanca, en cuyos ondos biblio eca ios se encuen an manusc i as calig a iadas po Neb ija: aducción de B uni de la É ica, Polí ica y Económicos, del año 1461, y e siones la inas de B uni de los diálogos Fed o, Fedón y Go gias de Pla ón. BGH, ms. 2603 y 2265 (c . Ma ín Baños, 2019: 95). 20 │ Ana Ma ía Ca abias To es c i icado aho a po los humanis as y de o ma bu lona po Neb ija (Apología, 1507). Po el p og ama de lec u as escola es ligado al bachille amien o de Neb ija (Ms. 98-27 de la Ca ed al de Toledo), sabemos que u o a su alcance, además la Lógica no a de Raimundo Lulio, la Pe u ilis logica de Albe o de Sajonia y las Fo mali a es de Ped o Tomás. El e ce año asis ió a las clases de Pascual Ruiz de A anda, ca ed á ico de Filoso ía Na u al de 1456 a 1476. La base de sus explicaciones la ep esen aban an iguos con enidos del Quad i ium: o as pa es de A is ó eles –Física, De anima, De coelo–, ex os que solían compa ibili- za se con los Me eo a, los Pa a na u alia, la His o ia animalium y la Me a ísica, jun o a sus comen a is as –San o Tomás, Albe o Magno, Jean Bu idan, además de Speculum maius de Beau ais y De p opie a ibus e um de Ánglico– (c . Ma ín Baños, 2019: 95-99). 3. Fo mación colegial en el colegio de San Clemen e de los españoles, Uni e sidad de Bolonia (1465-1470) Cuando enía 19 años, solici ó beca de colegial mayo de Bolonia, siendo p esen ado po el cabildo de Có doba pa a es udia Teología. En diciemb e de 1464 se la concedie on y ue ecibido en 02.03.1465, a los 21 años6. La solici ud de es a beca sugie e que su amilia espondía a la conside ación de pob e que las Cons i uciones boloñesas eque ían; no pob es de solemnidad, pe o que la amilia del candida o no dis u a a de una en a supe io a 50 lo ines anuales (18.750 m .). Cu iosamen e, es a ci a ep esen a el ango económico más al o de cuan os se es ablecie on pa a el ing eso de un es udian e en un colegio mayo coe áneo ( éase la abla 1). Neb ija ju ó en el ac a de admisión no ene más de 50 ducados de en a («non habe e ul a quiquagin a duca os» –Ma ín Baños, 2019: 110, no a–) Los 50 lo ines equi alían a 13.250 m ., en an o que 50 ducados se cambiaban po 18.750 m . ¿Una a gucia que esconde engaño? Engaño que ambién se ap ecia en los años que Neb ija dijo que había es udiado A es en Salamanca, o en los años que a i mó habe pe manecido en I alia: en el p e acio de su Vocabula io español-la ino se lee que había es ado en I alia diez años («allí gas é diez años», . a2 ), aunque Ma ín Baños (2019: 121) ad i ió que solo se cons a an cinco. Aunque los con enidos didác icos básicos en la Uni e sidad de Bolonia no esul aban de g an no edad pa a él (las Sen encias de Ped o Lomba do y la Biblia), acudió a las clases de Galeo o Ma zio de Na ni que leía Re ó ica y Poesía, y que solo pe manece ía en Bolonia dos o es meses más. T as la p on a ma cha de Na ni, se enca ga on de es a docencia Ludo ico Ca bone y F ancesco dal Pozzo. Neb ija enía cu sada y ap obada la Re ó ica en Salamanca, de modo que su asis encia a esa enseñanza indica un since o in e és po ap ende odo lo elacionado con los s udia humani a is. 6 En e 1468 y 1469 eje ció el o icio de consilia io eólogo, es ando algunas eces ausen e po la pes e (Pé ez Ma ín, 1979: 332-333). La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 21 Tabla 1. Ni el máximo de en a amilia es ablecido en las cons i uciones colegiales pa a los aspi an es a una beca en iempos de Neb ija7 Ins i ución Fecha Máximo ni el de en a amilia pe mi ido pa a ocupa una beca en el colegio Equi alencia en ma a edíes Colegio de San Clemen e. Bolonia 1375-1377 1465 50 lo ines de o o de Bolonia 50 lo ines = ¿50 ducados? ¿? 13.250 /18.750 m . Colegio de San Ba olomé. Salamanca 1469 1534 1.500 m . 12.000 m . 1.500 m . 12.000 m . Colegio de San a C uz. Valladolid 1494 25 lo ines de o o de A agón 6.625 m . Colegio de San Ilde onso. Alcalá de Hena es 1510 25 lo ines de o o de A agón 6.625 m . Colegio de O iedo. Salamanca 1524 6.000 m . 6.000 m . Colegio de Cuenca. Salamanca 1535 20 ducados 7.500 m . Colegio del A zobispo. Salamanca 1539 11.220 m . 11.220 m . Aun así, la o mación de e minan e la ecibió de las Elegan iae de Lo enzo Valla que ci culaban ampliamen e po las uni e sidades i alianas; en Bolonia Neb ija u o acceso al iquísimo canon de au o es y ex os clásicos. En luga de los Lib i mino es es udiados en Salamanca, Ba is a Gua ini, como egen e de Re ó ica y Poesía, explicaba a Vi gilio, Lucano, Es acio, O idio, Ho acio, Ju enal, Pe sio, Cice ón, Quin iliano, Séneca, Te encio, Plau o… Neb ija se sin ió deslumb ado po el heb eo, más aún po el g iego, y u o la opo unidad de e los p ime os lib os imp esos (Ma ín Baños, 2019: 140-144). En ese iempo endió y comp ó a ios lib os8; quizá es aba haciéndose con una biblio eca pe sonal de su in e és. Es e ue pa a él un iaje iniciá ico, lleno de simbolismo (Jiménez Cal en e, 1994: 56; Rod igo Mo a, 2019), pe o so p enden emen e en Bolonia no adqui ió 7 Fuen e de los da os: Ca abias, 1989: 343-344 y La io, 1995: 159. Hubo le es luc uaciones en el alo de las monedas como consecuencia de las e o mas mone a ias lle adas a cabo po los Reyes Ca ólicos en el úl imo cua o del siglo x . Es di ícil sabe la equi alencia del lo ín de o o en Bolonia. En el año de 1487, la equi alencia de es as monedas en Cas illa, según el «Lib o del limosne o de Isabel la Ca ólica», se ía: 1 lo ín = 265 ma a edís. 1 ducado = 375 ma a edís (c . Beni o Ruano, 1989: 18). 8 Los apu os económicos le obliga on a deja en p enda cua o códices (…epís olas Tulii, O acium, Ma cialem e Claudianum, el 25.10.1468) y a ende a la biblio eca del cen o un olumen que con iene un comen a io de san o Tomás a la É ica de A is ó eles (14.051469) (c . Ma ín Baños: 2019: 135). Más in o mación en Rod igo Mo a, 2019. 22 │ Ana Ma ía Ca abias To es ningún g ado y ol ió a Ca illa an bachille como había ido. Ex aña que no ap o echa a la opo unidad que le o ecía la beca de consegui cualquie g ado pagándolo el colegio. Los beca ios podían solici a dos pe misos de seis meses a lo la go de los ocho cu sos de la beca (Bel án de He edia, 1958). Neb ija ap o echó el p ime o de ellos, el 01.05.1470 y no ol ió, p esen ando su enuncia el 06.12.1470 (Gil, 1965: 347-349; Ma ín Baños, 2019: 125-146). P e i ió acep a el o ecimien o del a zobispo de Se illa. 4. P ecep o de Juan Rod íguez Fonseca (1470-1473) El a zobispo de Se illa y conseje o eal de En ique IV, don Alonso de Fonseca, buscaba un p ecep o pa a su sob ino Juan, y Neb ija ecibió la o e a «po le as» (po ca a). P oba- blemen e e a el esul ado de los con ac os y la ama de buen la inis a que había adqui ido en Salamanca y Bolonia. Vino de I alia ap o echando el pe misos y no eg esó (año 1470). Como «ayo» de don Juan, i ió es os es años en una co e i ine an e en e Coca, Medina del Campo, Olmedo, Sego ia y Mad id, y odeado de lib os, pues el men o e a un g an biblió ilo (Ma ín Baños, 2019: 151). Es a expe iencia ep esen aba pa a Neb ija el conocimien o y a o con pe sonas in luyen es: la p ime a p oyección social de los ap endizajes uni e si a ios y su p ime abajo, muy bien emune ado. Según explica en la na ación de su ida, le pagaban 150 lo ines, además de «muy copiosa ación cada día» (Vocabula io español-la ino, . a2 ); es deci , 39.750 m . y man enido: más de lo que gana á después como ca ed á ico en Salamanca. Su come ido e a el de p epa a a Juan pa a su ca e a uni e si a ia (enseña le G amá- ica la ina), que e ec i amen e cu só en Salamanca. No sabemos si ue po la o mación ecibida o po las elaciones amilia es, pe o el alumno u o una b illan e ca e a eclesiás- ica (mayo i a iamen e absen is a) y aún más b illan e ca e a polí ica9. 5. P o eso de poesía, o a o ia y g amá ica en la Uni e sidad de Salamanca (1475-1486) A la Uni e sidad de Salamanca llega on ayo y alumno. E a un Es udio media izado po los egido es y nobles que in e enían con amenazas, sobo nos y eye as en los nomb a- mien os de ca ed á icos y o os ca gos (Rod íguez-San Ped o, 2014: 42-45); po su pa e, algunos es udian es y p o eso es se implicaban en las bande ías y pa idos de la ciudad. Se daba a iso de ello a las Co es de Cas illa. Los Reyes Ca ólicos, as con i ma odos los p i ilegios uni e si a ios, o dena on el in de las in omisiones de los ecinos en la ida 9 Fue sucesi amen e obispo de Badajoz, Có doba, Palencia y Bu gos. Como miemb o del Consejo Real, pa icipó en negociaciones polí icas de la ein eg ación de Rosellón y Ce deña, acompañó a la p incesa Ma ga i a – iuda del in an e don Juan– a Flandes, y a la p incesa Ca alina a su ma imonio en Ingla e a; ges ionó ámi es mili a es de a ias campañas; ue de e minan e en la c eación de la Casa de Con a ación y en odos los asun os elacionados con las Indias –leyes de Bu gos, expedición de Magallanes…–. La c eación pos e io del Consejo de Indias asumió las a eas que an es desempeñaba él solo (Azna Vallejo, s. a.). La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 23 uni e si a ia y de los uni e si a ios en el de eni ciudadano10, pe o no se log ó a aja el p oblema (Monsal o An ón, 1997: II, 389-478). La ciudad es aba polí icamen e di idida po la Gue a Ci il y po los bandos nobilia ios: el de san o Tomé a a o de la Bel aneja y el de san Beni o a a o de Isabel la Ca ólica. En es a con ienda, la Uni e sidad se puso de lado de la eina: había ju ado obediencia y idelidad a los eyes el 11.03.1475, acep ando incluso la solici ud de p és amo sin a ales de 100.000 m . que le hizo la Mona quía (Ma cos Rod íguez, 1964: 209), y cos eando el en ío de soldados pa a el asedio de Can alapied a, en 1476. El 24.05.1475 el ey se pe sona en la ciudad y es ecibido con albo ozo po el duque de Alba y los del bando de san Beni o (Villa y Macías, 1887: II, 21). Neb ija llega a Salamanca el 4 de junio buscando quizá la posibilidad de ocupa alguna plaza de sus i ución: as ocho meses de lec u a, el ca ed á ico i ula enía de echo a acaciones y a «lee po sus i u o», elegido po o o de los oyen es. Tu o ino en sus expec a i as, pues el 04.07 1475 el claus o ap obaba su lec u a de dos lecciones dia ias de Poesía y O a o ia, al o o de los oyen es, ayendo odos sus lib os, du an e cinco años, po un sala io de 70 lo ines (AUSA, Lib o de claus os 2, . 55 ; c . Ma ín Baños, 2019: 166; Bel án de He edia, 1971: III, 264-270) ¿Qué ep esen aba es e con a o? Tabla 2. Sala io de las cá ed as de la Uni e sidad de Salamanca c. 1460-160011 Facul ad Cá ed a Sala io en lo ines Equi alencia en ma a edís De echo Canónico P ima de Cánones 272 72.080 P ima de Cánones 272 72.080 Dec e o 204 54.060 Víspe as de Cánones 150 39.750 Víspe a de Cánones 150 39.750 Sex o y Clemen inas 150 39.750 10 Una p o isión eal de 1462 o denaba que los del g emio uni e si a io no omasen pa ido en bande ías u banas. Si la pe sona ue a asala iada, la p ime a ez se suspenda el sueldo un año, la segunda es años y la e ce a pe pe uamen e p i ada de sala io. Que ec o , maes escuela y consilia ios, al asumi anualmen e ca go, ju en que no an a pa icipa en bande ías (c . Villa y Macías, 1887: II, 45-46). 11 Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de los da os de Espe abé, 1914: II: 243-249 y Rod íguez-San Ped o, 2014: 49-50. Es e sala io es el mismo que se pagaba a los i ula es de es as plazas po lo menos has a el año 1600 ( abla sala ial c. 1570-1600 en Rubio, 2020: 78). La única di e encia ue que, con los años, a ió el núme o de cá ed as de alguna especialidad o, en pocos casos, la ma e ia de algunas de ellas. 30 │ Ana Ma ía Ca abias To es Al ededo de 1478, llegó la imp en a a Salamanca con Alonso de Po as y Diego Sánchez de Can alapied a. Muchos ue on los ex os que imp imió Neb ija en la llamada «Imp en a de las In oduc iones la inae» de Alonso de Po as, emp esa con inuada po su hijo Juan (López Va ea, 2017: 277). Dice Codoñe que: de los 157 lib os imp esos en Salamanca en el siglo x , menos de la e ce a pa e pueden conside a se des inados a la enseñanza de la G amá ica, la Re ó ica o ma e ia elacionada. Du an e el siglo x hubo p esencia ab umado a de ex os de Neb ija: de las In oduc iones G amma icae enemos ocho ediciones, es del Dicciona io, es de Diógenes Lae cio en e sión de Neb ija, Va e dic a philosopho um, es de la Repe i io secunda, una del In oduc o ium a la Cosmog aphia de Pomponio Mela y una G amá ica Cas ellana (Codoñe , 2002: 746). El éxi o come cial (no solo didác ico) de las In oduc iones la inae se comp ueba en que los mil ejempla es de la p ime a edición se ago a on inmedia amen e; ue on edi adas más de cien eces en la ida de Neb ija y se cuen an doscien as ediciones dis in as en el siglo x i: en Salamanca, Bu gos, Alcalá, Ba celona, Se illa, Log oño, G anada, An eque a, Za agoza, Pamplona, Valencia, Mad id, Toledo, Venecia, Ambe es, Pa ís, De en e , Vene- cia Lyon, Toulouse, Limoges, Colonia… (h ps:// inyu l.com/y85h32bg); ue el manual de la ín más u ilizado en Eu opa y Amé ica en el siglo x i y si ió como al has a el siglo xix. En ese iempo, ay He nando de Tala e a animó a Neb ija a edac a algún poema lauda o io sob e los eyes, ecién llegados a Salamanca (1486), que eg esaban de una pe eg inación a San iago de Compos ela. Neb ija no sólo esc ibió la Pe eg ina io Regis e Reginae ad Sanc um Iacobum, sino ambién o as dos elici aciones na ideñas di igidas a los mona cas, en dís icos elegiacos. Es el momen o en que ay He nando p esen ó a la eina las p ime as páginas imp esas de lo que después se ía la G amá ica sob e la lengua cas ellana y cuando la mona ca, escép ica, p egun ó que pa a qué alía una g amá ica de un idioma e náculo, el obispo espondió: […] me a eba o la espues a, y espondiendo po mí dijo que, después que Vues a Al eza me iese debajo de su yugo muchos pueblos bá ba os y naciones de pe eg inas lenguas […] en onces po es a mi A e pod ían eni en conocimien o de ella […] y cie o así es que no solamen e los enemigos de nues a e, que ienen ya necesidad de sabe el lenguaje cas- ellano, más los izcaínos, na a os, anceses, i alianos y odos los o os que ienen algún a o y con e sación en España y necesidad de nues a lengua, si no ienen desde niños a la dep ende po uso, pod án la más aína sabe po es a mi ob a (P ólogo: 10-11). De es a p ime a e apa en Salamanca Neb ija se mos ó a ogan emen e sa is echo21 y e ado 22. 21 En las In oduc iones la inae dijo: «Donde eniendo io dos ca hed as publicamen e sala iadas, lo cual an es de mi aun ninguno alcançó quan o p o echo hize doze años leiendo, o os lo juzga an mejo y más sin pasión, a lo menos sen i lo an los enide os. En el qual iempo, a eba adamen e publiqué o más e dade amen e se me caie on de las manos, dos ob as de g amá ica. Las cuales como uesen po un ma a illoso consen imien o de oda España ecibidas, conocí que pa a el edi icio que enía pensado ha o g andes y i me cimien os a ía echado» ( ad. de Hinojo, 1999: 65). 22 En la Repe i io secunda, De co up is hispano um igno an ia qua undam li e a um ocibus (1586) usó un ono incluso iolen o. Su p ólogo «es una ené gica p o esión de e en la G amá ica y su epílogo un insul o e ado a sus oyen es, los es udian es y el claus o salman ino» (Gil Fe nández, 1983: 53). La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 31 6. Al se icio de don Juan De Zúñiga (1487-1504) Neb ija conoció al maes e de la O den de Alcán a a en el e ano de 1485. Finalizado el cu so académico en 1487, abandonó Salamanca pa a acompaña le como p ecep o (maes- o de la inidad), empleo que le p opo cionó una g an es abilidad i al e in es igado a, has a la mue e del mecenas. En es os años Neb ija acompañó a don Juan en sus iajes y es ancias en Béja , Salamanca, Alcán a a, Ga a, Villanue a, Plasencia, Po ezuelo, Se illa, Badajoz, Ba co de Á ila, Pied ahi a, Ba celona, Alcán a a, Espa agosa de La es, Guadalu- pe y Zalamea. El i ine a io comple o del maes e ha sido exp esado po López de Zuazo y Ma ín Nie o (2019: 274-276). Es e iden e que su la ga andadu a con el maes e ue mucho más allá de lo que podía se la enseñanza de la G amá ica. O os in elec uales de p es igio pasa on po la Co e de Zúñiga, como el ju is a Gu ié ez de T ejo, ay Domingo, el doc o de la Pa a, Ab aham Zacu y el maes o de capilla Soló zano (Ma ín Nie o, 2007: capí ulos II y III). Se o mó una especie de colegio in isible al ededo del mecenas en Ga a (Chapa o, 2008:20) que ha ecibido g an a ención his o iog á ica, po que ue impo an e. Una imagen plás ica de la enseñanza p ac icada en es e ámbi o se e leja en el ejempla de las In oduc iones la inae que se conse a en la Biblio eca Nacional de España, en el que se e a Neb ija impa iendo clase a don Juan en p esencia de o as pe sonas23, en lo que se ha enido en llama «la academia li e a ia» (Rod íguez Moñino, 1949; López de Zuazo y Alga , y Ma ín Nie o, 2019: 180). Allí pasó Neb ija diecisie e años, aunque él –que endió a magni ica los aspec os que quiso de su ida– esc ibió que ue on diecinue e; una g an opo unidad pa a enseña y esc ibi con anquilidad. En aquel luga ma e ializó el enca go que le hicie a la eina pa a edac a una e sión bilingüe de las In oduc iones la inae, pa a que las eligiosas pudie an conoce esa lengua sin in e mediación de p o eso es a ones. El esul ado ue las In odu- ciones la inas con apues o el omance al la ín (Salamanca, ca. 1488), cuya dedica o ia ue, a juicio de F ancisco Rico, un «p ólogo al Renacimien o español», po con ene el p og a- ma humanis a de Neb ija: «una apelación a la Co ona pa a que espaldase el la ín y los es udios de humanidad, sus en o de los sabe es y de la enseñanza uni e si a ia –A es, De echo, Medicina, Teología– en su conjun o» (c . Ma ín Baños, 2019: 260). Nues o g a- má ico u o sosiego pa a esc ibi allí o as muchas ob as ( éase Codoñe , 2002: 736-740 y Co pusneb isense), en e ellas, la G amá ica sob e la lengua cas ellana, la p ime a dedicada al es udio de es a lengua y de sus eglas, y la p ime a imp esa de una lengua e nácula. En Zalamea de la Se ena u o luga el comienzo del p oceso inquisi o ial que incoó ay Diego de Deza, Inquisido Gene al, con a los es udios bíblicos que Neb ija mani es ó es a ealizando y ene in ención de no abandona . La Vulga a de san Je ónimo (sigloi ) e a la aducción de la Biblia más consolidada, pe o, como aducción del o iginal en heb eo, Neb ija c eía que e a suscep ible de e isión y se a anó en ealiza la. Del 15 al 30 de ma zo de 1502, los Reyes se hospeda on en el palacio de Zalamea; en su Co e enían Deza, Cisne os y o os. Deza, al en e a se de los abajos de Neb ija, equisó el ma e ial 23 Biblio eca Nacional, ms. VITR/17/1, . 8 ¿1486?, ecupe ado de en la Biblio eca Digi al Hispánica, h p:// bdh- d.bne.es/ iewe . m?id=0000049004&page=1. 32 │ Ana Ma ía Ca abias To es que con enía ya múl iples obse aciones al ex o. La mediación de Cisne os enó de momen o la acción inquisi o ial, que se ea i ó años después, según e emos. En 1502 los eyes o ecie on el a zobispado de Se illa a Zúñiga (e ec i o el 05.05.1503), y el nomb amien o como ca denal el siguien e 29 de no iemb e. En ese iempo (1502) Neb ija acudió a la con oca o ia de Cisne os en Alalá pa a el p oyec o de la Biblia polí- glo a, a la que p obablemen e asis ie on ambién López de Zúñiga, el comendado G iego y los heb aís as Pablo Co onel y Al onso de Alcalá. Después iajó po la Rioja buscando manusc i os gó icos. A inales de 1503 Neb ija ecibió ca a del claus o salman ino o eciéndole la cá ed a de G amá ica aca po mue e de Ped o Gomiel. Llegó a opone se a ella el 19 de mayo, y el 23 omó posesión de la misma. Impa ió sus clases has a el 20 de junio, pe o enunció a ella el 20 de no iemb e, po que Zúñiga le eclamó a su lado. Con su ausencia desde comienzos del siguien e cu so, Neb ija había con a enido la obligación cons i ucional y el ju amen o de lec u a, y la Uni e sidad de e minó emp ende p oceso con a él (11.12.1503). El 13.03.1504 un hijo suyo en egó al claus o ca a del A zobispo de Se i- lla, ya ca denal, Zúñiga, ogándoles que no p ocedie an con a el maes o, ocupado en su se icio; que eg esa ía. La Uni e sidad le dio de plazo has a san Juan de junio, pe o Neb ija no eg esó has a ab il de 1505. Esa cá ed a la ocupó Ped o de Espinosa has a su allecimien o (28.02.1505) (Ma ín Baños, 2019: 303-314). 7. P o eso de g amá ica de la Uni e sidad de Salamanca (1505-1508) La inespe ada mue e del ca denal, el 25.07.1504, dejó al g amá ico sin p o ec o , en medio de la c isis de subsis encia que se dila a ía has a 1506; po eso ol ió a Salamanca y eclamó su de echo a la egencia de G amá ica abandonada en 1503. El 10.04.1505 se celeb ó la oposición (a la que se p esen ó su amigo Ba bosa pa a ayuda le, e i ándose después) y omó posesión de ella el 02.05.1505 (AUSA, Lib o de claus os, 4, . 129 - ). Es la época en la que adquie e una nue a casa en la calle Se anos. Eje ció la docencia y leyó las epe iciones anuales du an e los siguien es es cu sos, mien as siguió man eniendo encuen os in e mi en es con Cisne os po la cues ión de la aducción de la Biblia, desde el e ano de 1502 has a ma zo de 1506. Comenzó aquí pa a Neb ija una época de g an ac i idad li e a ia. Publica De dic ionum pe eg ina um e qua undam alia um accen u opus u ilissimum. El claus o le enca ga jun o a Ba bosa edac a un es a u o pa a egula las acan es de las lec u as (03.06.1506). Lee la Repe i io e ia de pe eg ina um dic ionum accen u (30.06.1506). La Co e eal se es ablece en Salamanca en 1506, en el momen o que p epa aba la edición de sus Anno a iones quin- quagin a in Sac as Li e as, el ex o con iscado iempo a ás po Deza, apa e de o os. El g amá ico no u o en cuen a que, en Có doba, Valladolid, G anada, e c., se habían p o- ducido p ocesos inquisi o iales. Las eclamaciones y p o es as con a es os p ocedimien- os obliga on a Deza a suspende las causas inquisi o iales (31.05.1506), pe o eso no le impedía incoa o as nue as, como así ocu ió con Neb ija. Las Anno a iones… ya es aban en p oceso de composición en la imp en a, jun o al Iu is ci ilis lexicón (15.10.1506). Deza es aba indignado po la al ane ía del g amá ico que se a e ía a da lecciones a ju is as, médicos y eólogos; po eso le di igió una ca a o denándole que de u ie a la imp esión La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 33 y solici ando la en ega de la ob a y de odas sus copias manusc i as (20.09.1506). «La bo e ada inquisi o ial a Neb ija pudo que e habe sido una bo e ada en la misma ca a de Cisne os, cuya ele ada posición lo hacía in ocable» (Ma ín Baños, 2019: 340). Neb ija no ue epu ado po he eje o sospechoso de he ejía, pe o sí de eme a io, escandaloso, impío, sac ílego y alsa io (Ma ín Baños, 2019: 345). El p oceso se ins uyó con apidez y se impusie on a Neb ija penas a bi a ias: se man u o el pa ón de la imp esión de las Anno a iones… y el Iu is ci ilis lexicon no se dis ibuyó. En el p ólogo de es e lexicon y en el de la Apologia (1507), sus c í icas habían subido de ono, decla ando la gue a a los p o e- so es de odas las disciplinas24. En el momen o que comenzaba en Salamanca un nue o b o e de pes e, Cisne os ue nomb ado Ca denal de España (17.05.1507), í ulo acompañado, al poco, del de Inquisido Gene al. Las cosas cambia on en onces adicalmen e pa a Neb ija: aho a es el p opio Inquisido Gene al el que p omue e la aducción de la Biblia. Leyó su Repe i io qua a de e ymologia (11.06.1507); después iajó de nue o buscando manusc i os y lib os; eg esó a Salamanca a inales de no iemb e de 1507, leyó la Repe i io quin a de analogia (11.06.1508), pe o el 07.09.1508 ya no es á en la ciudad: había ma chado a Alcalá con Cisne os; no eg esó a su cá ed a. El claus o salman ino dic aminó que los p o eso es i ula es no pudie an es a ausen es más de cua o meses de su docencia (07.09.1508) y, cumplido el iempo, sus compañe os claus ales, los «ba ba os», la decla a on acan e (19.02.1509): e a la e ce a ez que pe día la cá ed a po ausen a e de ella más iempo del pe mi ido. En onces ue ocupada po A ias Ba bosa, abandonando la que enía de Re ó ica –el 22 de ma zo–, que se ía a su ez a endida po Lucio Flaminio Sículo has a su mue e en 1509 (Bel án de He edia, 1971: III, 270). En ese iempo y po in luencia del ca denal, ue con a ado como c onis a eal con 80.000 ma a edís de sala io (12.03.1509). Había compe ido en es a aspi ación con su an agonis a Ma ineo Sículo (Jiménez Cal en e, 1998: 187-206). Su misión e a aduci al la ín la C ónica de los Reyes Ca ólicos de He nando del Pulga ; abajo que cumplió y que no e minó siendo una simple aducción. También en ese momen o la Uni e sidad de Salamanca en ió legados a Alcalá pa a negocia con la undación cisne iana su aslado a Salamanca; e a la única o ma de e i a el pugila o en e ambas. No se a endie on las condiciones pedidas po Cisne os y la p opues a no uc i icó. 8. P o eso de e ó ica en Salamanca (1509-1513) Como Neb ija no consiguie a un con a o en Alcalá, en e ado en agos o del allecimien o de Lucio Flaminio, ol ió a solici a al claus o salman ino en es e caso la cá ed a de Re ó- ica, a la que se p esen a on ambién los aspi an es locales (bachille Ga cía del Cas illo, maes o Juan de San ies eban y bachille An onio de Aguila ). Los claus ales aco da on 24 En el p ólogo de es e lexicon se mos aba belige an e acusando a los ju is as de con undi las in e - p e aciones e los é minos y de las leyes, y ex endiendo es as acusaciones con a eólogos y o os: anunciaba ambién «el de medicina… [el] de ambos Tes amen os [y]… cinco lib os de an igüedades hispánicas, a acando la opinión de odos aquellos que con bajo es e í ulo y p o esión han esc i o algo sob e es as ma e ias». En el de la Apologia dice: «sin apa a me de la ba alla que decla é de una ez a odos los p o eso es de odas las disciplinas…» ( ad. Hinojo, 1999: 67-68). 34 │ Ana Ma ía Ca abias To es adjudicá sela a Neb ija, aunque exigiendo ga an ías: debía acep a una lec u a de Plinio has a el cu so siguien e, en el que pod ía hace se ca go de la de Re ó ica en p opiedad (31.08.1509). En es e desempeño pasó cua o cu sos, has a 151325. El asun o académico más ele an e que se i ió en ese momen o ue o a inspec- ción en iada po la mona quía: el obispo de Málaga, don Diego Ramí ez de Villaescusa, se p esen ó al claus o como isi ado de la Uni e sidad (13.09.1512). Había sido quizá alumno de Neb ija y sus dic ámenes supusie on cambios ins i ucionales sus anciales en la ma cha del Es udio, enden es a pone a la Uni e sidad bajo el pa ona o egio: P opuso Villaescusa que las cá ed as ue an empo ales, como e I alia –no i alicias–, que ec o , consilia io y maes escuela ue an ca gos elegidos ianualmen e po un isi ado –lo cual suponía un cla o some imien o de la Uni e sidad a la Co ona–, eguló los pupilajes, los equisi os del bachille amien o, eco ó el núme o de doc o es asis en es en los exáme- nes, eo ganizó la enseñanza de Cánones y Teología, pidió que se hicie a un in en a io de lib os de la biblio eca, que odos los uni e si a ios es u ie an en el u u o adsc i os a un colegio, e asa la jubilación de los p o eso es –po pa ece le que el e i o as ein e años de docencia, p i aba a los docen es del mejo momen o in elec ual del maes o–, exigió igu osidad en la obligación de habla la ín, en el examen obliga o io de g amá ica an es de pasa a acul ad supe io , y «dio o ma asimesmo cómo se leyese la G amá ica e qué lib os en ella, e la Lógica, e la O a o ia e Poesía e o as ciencias» (Fe nández Ál a ez, 1984: 33; Millán Ma ínez, 2009): es deci , que a endió a la ei indicación de Neb ija sob e la impo ancia de la G amá ica. Así o denó «que ninguno pase de G amá ica a o a cien- cia, so pena descomunión, sin que p ime o sea examinado po los maes os dipu ados». El g amá ico se lo ag adeció en el p ólogo de los comen a ios de P udencio, diciendo: «o os e debe án o os a o es, yo econozco que e debo oda u a ención con la G amá ica, y no puede exis i conside ación hacia ella sin que sea ambién hacia mí» ( ad. Hinojo, 1999: 69). Las ó denes del isi ado no se man u ie on a la go plazo, en ando el con enido de es a audi o ía en la igu a ju ídica «obedézcase, pe o no se cumpla». Fallecido el maes o Alonso Tizón en julio de 1513, Neb ija oposi ó a la cá ed a acan e de P ima de G amá ica, mejo e ibuida que la de Re ó ica, y en la que obliga o iamen e se enseñaban sus In oduc iones la inae –aquella cá ed a que él había ocupado in e mi en- emen e desde 1476–. Daba po segu o que nadie se la podía dispu a , pe o ambién se p esen a on o os candida os: He nando Alonso de He e a y el licenciado Ga cía del Cas illo. Las a bi a iedades neb isenses pasadas debie on de pesa en la opinión de los alumnos y del claus o, pues los o os de los es udian es a o ecie on al « apaz» (en pala- b as de Ped o de To es) e inexpe o Cas illo «Fue día 18 el 19 de julio A. D. 1513» según To es (c . Lade o, 2016: 352). Neb ija no pudo sopo a al humillación y, p o undamen e desai ado, decidió despedi se de Salamanca pa a siemp e, buscando ampa o en Cisne os. 25 En es e iempo leyó la Repe i io sex a de mensu is (11.06.1510), Repe i io sép ima de ponde ibus (13.06.1511); edac ó jun o con Ba bosa nue os es a u os sob e las epe iciones de G amá ica (25.06.1511): publicó con B oca –con co ecciones– los Lib i mino es, la Au ea expoi io himno um y las O a iones ad plenum collec ae; leyó la Repe i io oc a a de nume is (11.06.1512); dio luz a su comen a io de P udencio, y, en Bu gos, una edición ampliada de su Dicciona io la ino-español (29.11.1512) y los Ca mina in calenda io a ionem collec a. La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 35 9. Ca ed á ico de e ó ica de la Uni e sidad de Alcalá de Hena es (1513-1522) T as abandona Salamanca, y después de una b e e egencia de o a en San Miguel de Se illa (oc ub e y no iemb e), Cisne os le concedió la cá ed a de Re ó ica de Alcalá (1514) con la ad e encia al ec o sob e Neb ija: «que lo a ase muy bien […], y que leyese lo que él quisiese, y si no quisiese lee que no leyese; y que es o no lo mandaba da po que abajase, sino po paga le lo que le debía España» (c . Ma ín Baños, 2019: 447). Se comp ende la ad e encia po que Neb ija enía 70 años, pe o su p esencia p opo cionaba al cen o un g an p es igio. La Uni e sidad de Alcalá ue el g an sueño de Cisne os. Desde una pe spec i a his- ó ica, e a un modelo di e en e, un colegio-uni e sidad, con e ida en espejo pa a o as undaciones uni e si a ias pos e io es (Casado A boniés e al., 2013: 44). Nació sob e las débiles aíces del Es udio Gene al undado po Sancho IV en 1293, siguió el a que ipo del Colegio de San Clemen e de Bolonia y p e endía cimen a la Teología como medio de o alece la o mación y e o ma del cle o cas ellano, y de con ibui al idea io eligioso de los Reyes Ca ólicos, cla e del p oyec o de una mona quía nacional ue e (Gómez Mo eno: 2008; Ga cía O o, 2014: 125) Es aba en pleno p oceso cons uc i o. Las Cons i uciones se habían publicado en 1510 (González Na a o, 1984), y casi odo es aba po hace (Al a Ezque a, 2010: 140). Neb ija se con e i á en un elemen o muy impo an e en es a cons ucción: p ime o, po que sus conocimien os y opiniones in luye on no ablemen e en el impulso de la G amá ica: la c eación sucesi a de es colegios de G amá ica pa a enseña es e idioma a quienes p e endían cu sa después es udios uni e si a ios ue en pa e u o de es a in luencia (Ruiz Rod íguez, 2010: 122; González Na a o, 2012). Y, segundo, po que Neb i- ja se engas a en el no edoso p oyec o educa i o y de e o ma espi i ual ma e ializado en es a uni e sidad y en la nue a línea de in es igación sob e las Sag adas Esc i u as: la edición de la que se ía la Biblia Políglo a Complu ense. Su p esencia ue de e minan e. E a la p ime a ez que el humanismo y los g amá icos se codeaban con la ciencia e elada; un no eólogo podía lee y expone la Biblia. Pe o él no se esignaba a se simple co ec o del ex o de la aducción la ina, que ía pode in e p e a el con enido; Cisne os no se lo pe mi ió y Neb ija salió del p oyec o, sin esul a dañada la amis ad en e ambos. Su hijo Fabián mu ió en el colegio en 1514, como o os, a causa de la insalub idad de la ciudad. Fallecie on ambién su esposa, el ey Fe nando y Cisne os: desapa ecía el amigo, el p o ec o y el sos én de la uni e sidad. Neb ija mismo dejó es e mundo el 02.07.1522 y ue en e ado en la capilla del colegio. 10. Re lexiones inales Cuando se es udia a un in elec ual ex ao dina io, a eces se iende a ol ida el en o no en el que i ió. El op imismo an e sus log os no debe hace nos ol ida la u alidad, la despoblación, el anal abe ismo gene alizado y las di icul ades económicas y de mo ilidad social y ísica de me cancías y pe sonas. Viaja e a en gene al in ecuen e, pelig oso y len o 36 │ Ana Ma ía Ca abias To es y, sin emba go, nunca an es se había p oducido en el mundo un asiego an impo an e de pe sonas (alumnos, p o eso es, o iciales de la adminis ación, imp eso es, comedian- es o a is as) y p oduc os. La p opia exis encia de Neb ija, de 78 años, es u o ma cada po la mo ilidad ísica e in elec ual y, sin duda, po su elación con las uni e sidades de Salamanca y Alcalá. Neb ija i ió iempos cambian es. Juan II p omo ió de o ma no able la cul u a y el humanismo au óc onos, p ocu ando po p ime a ez nomb a le ados (uni e si a ios) pa a los o icios de al a adminis ación (Monsal o An ón, 2011: 15). En ique IV, en cam- bio, se desp eocupó de es os aspec os. La con inuidad de la polí ica cul u al de Juan II la enca na án los Reyes Ca ólicos, que hicie on polí ica uni e si a ia: se si ie on de las uni e sidades pa a dinamiza el conocimien o en bien de la nación y en el suyo p opio. Como consecuencia, los Es udios Gene ales se e alo iza on socialmen e. «Hubo po es e iempo en España un en usiasmo casi di ino di undido en e muchos po unda uni- e sidades» (Gómez de Cas o, 1984: 35). Obse o una doble di ección en la elacione en e los mona cas y las uni e sidades: En p ime luga , se p odujo el in en o de con ola las pa a adap a las a sus necesidades; en es e sen ido ue cla e la Conco dia de San a Fe o o gada po los Reyes a la Uni e sidad de Salamanca en 1492, que se ex ende á a o as y que se encauzaba hacia la implan ación del pa ona o egio sob e unas ins i uciones eclesiás icas, a a és del con ol del maes- escuela y del nomb amien o de isi ado es egios. La p og esi a imposición de es e pa ona o eal llega á a hace necesa ia la au o ización del ey pa a que una uni e sidad pudie a da cumplimien o a cualquie o den del papa. En segundo luga , es u o el in e és de las p opias au o idades académicas po ace ca se al pode , iniciándose una p o echosa elación po ambas pa es: «la o mación al se icio del ideal moná quico» (He nández Gassó, 2009: 119 y 130). La polí ica cul u al alcanzó a los es udios supe io es y al uni e so del lib o. Los eyes sup imie on los g a ámenes de los lib os impo ados en 1477 y, en 1480, libe aliza on el come cio de lib os en gene al (Ruiz 2004: 220-224). En ese momen o se eco dó que seguía ac i a la disposición ecogida en el Cuade no de las alcabalas de En ique II (1377), con a eglo a la cual quedaban exen os de pecha «a mas y ca allos y po os y mulas y mulos de sylla, y de pan cozido y de lib os» (c . Gómez Mo eno, 2008: 74). Desde las Co es de Toledo de 1480, los eyes eanuda on la p o esionalización de la adminis ación, abundando en la cos umb e de sus i ui a los nobles po g aduados uni- e si a ios pa a los al os ca gos adminis a i os, judiciales y eligiosos (La io, 2019). Las uni e sidades cas ellanas –y especialmen e la de Salamanca– cons i uye on el eje cen al de es a polí ica cul u al. Exigie on ene al menos 26 años de edad y diez de es udios uni e si a ios pa a pode ocupa pues os de al a adminis ación de jus icia, median e p o- isión eal de 06.07.1493, eno ada en las Co es de Mad id (1528) y de Valladolid (1548). Decía Suá ez Fe nández que la e o ma de la Chancille ía de Valladolid y del Consejo Real puede conside a se como una ic o ia de los uni e si a ios, que p on o copa on es os o ganismos (Suá ez Fe nández, 1985: 284). Cuando Neb ija ing esó como es udian e en la Facul ad de A es de Salamanca, en 1458, despun aba el Humanismo: el es udio de las le as y sus nue os ma ices his ó icos, ilológicos, é icos y pedagógicos; el e o no in elec ual a la An igüedad g ecola ina y a su ideal de o mación a mónica y global. La impo ancia de la Uni e sidad de Salamanca La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 37 explica que Neb ija la eligiese pa a o ma se: en 1458 e a el cen o de enseñanza supe io de e e encia de la Península Ibé ica. Al ededo de cincuen a años después, la g andeza cien í ica y económica con la que Cisne os impulsó su nue o colegio-uni e sidad de Alcalá, y el ímpe u que insu ló a la nue a línea de in es igación sob e las Sag adas Esc i u as (en o den a con ibui a la e o ma del cle o), ele ó empo almen e el pulso que es a nue a ins i ución man end á con la Uni e - sidad de Salamanca, singula izándose, con la imp esión de la Biblia políglo a. En la ida de Neb ija, Salamanca y Alcalá se e igie on –aunque no po mucho iem- po– en locomo o as cien í icas de la nación; y Alcalá, con la Biblia, y po muchos siglos, en líde esc i u a io de oda la C is iandad. Se asis ió a una e olución cul u al (Jiménez Cal en e, 2010: 541) po él omen ada a pa i de nue os sabe es impo ados de I alia. Los manusc i os e imp esos iaja on más aún que quienes los esc ibían, leían, imp imían o enseñaban. Salamanca y Alcalá cumplían aho a mejo que nunca su come ido como ins umen o de ansmisión y ampliación de los es udios supe io es. Neb ija ue el p incipal (si no único –según Gil-) humanis a de la Co e de los Reyes Ca ólicos. Po p ime a ez la espada hizo hueco a las le as en el epicen o del pode y de la conside ación social. La in luencia in elec ual de Neb ija se ma e ializó al menos en es aspec os: 1. La en onización de la an es denos ada G amá ica la ina den o de las especia- lidades En un ambien e académico que despe aba de la decadencia, las uni e sidades peninsu- la es p ocu a on ae a las eminencias con las que odos soñaban ele a su ni el cul u- al. Llegó a oda Cas illa, a Salamanca y al p opio Neb ija, siendo es udian e, la honda in luencia de in elec uales i alianos (como Lo enzo Valla, Poliziano –y su Panapis emon–, Ma ineo Sículo, Flaminio Sículo o Ped o Má i ), y, después, de o os hispánicos o mados en I alia (A ias Ba bosa, Fe nández de San aella…). Neb ija mismo ue beca io en Bolonia, y i ió y ansmi ió apasionadamen e la moda de los s udia humani a is: los conocimien os necesa ios pa a comp ende los ex os clásicos, p incipalmen e la G amá ica, la Re ó ica y o as A es (Poesía, His o ia, Filoso ía Mo al). Ba bosa –con el Comen a io a A a o –, San aella –con el Vocabula ium ecclesias icum…–, Neb ija (con sus In oduc iones la inae) y o os, ae án la de ensa ehemen emen e de la G amá ica. Neb ija ab ió la pue a a una nue a mane a de en ende y de enseña el la ín, luchan- do con palab a y pluma pa a desa aiga la ba ba ia, comenzando po la Uni e sidad de Salamanca y expandiendo su c uzada median e sus clases y esc i os. Cuando asumió la cá ed a de G amá ica de Salamanca y io que no exis ía un manual adecuado, edac ó las In oduc iones la inae, y se cons i uyó en uno de los más enconados impulso es del cambio de alo ación de las ciencias. En Salamanca consiguió sus i ui el o den adicional de las especialidades (De echo, Teología, Medicina y A es), pa a coloca a la G amá ica po delan e de odas ellas: la ma e ia básica, en el sen ido de imp escindible, pa a el conoci- mien o de odas las demás, a excepción del De echo pa io, la Música y las Ma emá icas que se es udiaban en cas ellano. Es a G amá ica, a pesa de su baja e ibución y es ima, ins uía an o en las no mas (me hodice) como en la explicación de los ex os (his o ice). El dominio de es as dos ace as pe mi ía la de inición de nue os campos del conocimien o, 38 │ Ana Ma ía Ca abias To es ú iles y me i o ios, que necesi aban del g amá ico pa a co egi las bu das aducciones p e ias de A is ó eles y de o os. El éxi o ue o undo: Las In oduc iones la inae se con- i ie on en uno de los p ime os bes selle ; ya dijimos que ue on edi adas más de cien eces a lo la go de su ida y al ededo de 200 eces du an e el siglo x i: ue el manual de la ín más u ilizado en las escuelas y colegios de G amá ica, colegios ilingües, cá ed as de la inidad y en las acul ades de A es de las uni e sidades, en Eu opa y en Amé ica, desde 1481 has a el siglo xix. Además, ue el p ime o que elabo ó léxicos en la ín y en cas ellano de De echo, de Medicina…, a ianzando el la ín como lengua de la ciencia, y escla eció cin- cuen a ex os de la Vulga a. Aunque, en Alcalá Neb ija u o que acep a que la G amá ica cedie a su ono a la Teología. 2. Su an icipación en ap ecia el alo y la u ilidad de la g amá ica cas ellana Neb ija dio el sal o de la g amá ica la ina –idioma de un impe io ago ado– hacia la g a- má ica de una lengua ulga ; doble p oyec o ilológico26. La p opues a de la lengua como compañe a del u u o impe io, le alineó en o no a un sen imien o de comunidad polí ica y a la conciencia p o o-nacional del esc i o que si e a su pa ia. Él inaugu ó así la equi- pa ación en e las lenguas la ina y cas ellana, asociada es a a la ambiciosa inicia i a polí ica y cul u al de los Reyes Ca ólicos que se a iene y enca ila con la de o os in elec uales, segla es y eclesiás icos (como Cisne os). A medida que las lenguas e náculas se di undían, se ad e ía más necesa ia la no - malización, que hace e e encia al p oceso de «uni o midad», como decía Neb ija, pe o ambién al cumplimien o de algunas no mas: no maliza el español pa a acili a la comu- nicación en e egiones y pa a ansmi i a es e idioma la dignidad que adicionalmen e se a ibuía al la ín (Bu ke, 2006: 103). Su capacidad de an icipación hizo que los coe áneos no en endie an ni la necesidad ni la eno me impo ancia que enía su G amá ica cas ellana. Pa adójicamen e el éxi o económico y cul u al de la ob a ue nulo en su época; se publicó sólo una ez en ida de su au o y una segunda ez a mediados del siglo x iii. Espa za To es (1966:52) lo cali icó de «enigma». Es a ob a sólo comenzó a se en able económicamen e cuando se impuso la econs ucción y co ección g ama ical del cas ellano. Rep esen ó un hi o en la digni- icación de la lengua cas ellana en España, Eu opa y Amé ica. Había que esc ibi como se habla y habla como se esc ibe; po eso p opuso ein iséis le as del al abe o en elación con los ein iséis sonidos del cas ellano, sen ando las bases de nues a o og a ía. 3. Neb ija ep esen a el su gimien o de un nue o modelo de in elec ual Neb ija ue a la ez ca ed á ico, esc i o , g amá ico (la ino y cas ellano), lexicóg a o y lingüis a, aduc o , exége a bíblico, pedagogo his o iado , c onis a eal, poe a, edac o 26 A lo la go del Renacimien o algunos humanis as y esc i o es se deba ían en e su admi ación po el la ín y las espe anzas en digni ica sus p opias lenguas e náculas, y empeza on a publica g amá icas e ná- culas omando como modelo las eglas del la ín o del g iego. El p ime ejemplo de es e enómeno ue es a G amá ica sob e la lengua cas ellana, la p ime a g amá ica imp esa en una lengua e nácula (en la década de 1430 el humanis a León Ba is a Albe i ya había esc i o una g amá ica i aliana, pe o no se publicó has a 1495) (Bu ke, 2006: 106). La uni e sidad en iempos de Neb ija y su c uzada con a la ba ba ia │ 39 de ex os de Ma emá icas, Cosmog a ía, De echo, Medicina (Mancho Duque, 2004), al iempo que edi o , quizá imp eso y, sin duda, endedo de ciencia y pensamien os, p o- pios y ajenos. Se p eocupaba pe sonalmen e de p epa a los manusc i os, de la e isión de o mas y pliegos, de la dis ibución y en a de lib os27 y de eclama los de echos de au o (con a ando po iempo de e minado los de echos de imp esión con algunos edi- o es). No ue es a p ác ica econocida has a el Es a u o de la Reina Ana de Ingla e a, de 10.05.1710, an eceden e del copy igh . Neb ija apo ó la imb icación de la ciencia eó ica con el mundo emp esa ial; es deci , que p econizó hace quinien os años lo que hoy se denomina «un pa que cien í ico» uni e si a io: unión de uni e sidad y e olución cien í ica y ecnológica28. Las dos apo aciones más sob esalien es de Neb ija, sus In oduc iones la inae y su G amá ica sob e la lengua cas ellana, ie on la luz en la ciudad de Salamanca. Como p omo o de imp esos, Neb ija ue un impo an e agen e de cambio, de comunicación y de ans o maciones. Fo mó pa e de es a imp esionan e « e olución inad e ida» (Eisens ein, 2010: 3 y ss.): u ilizó un medio écnico y un o icio « il y mecáni- co» –que descali icaba socialmen e a quien lo p ac icaba–, como ía de di usión de la más no edosa y exclusi a cul u a. Aho a el imp eso y el cien í ico podían sen i se sa is echos de se i a la humanidad en gene al mien as inc emen aban sus epu aciones, uno como p oduc o , o o como p o eso uni e si a io: unión de capi alismo y ciencia. Los alle es de los imp eso es no se pa ecían a los de o os manu ac u e os con empo áneos, po que se ían «como pun os de eunión a académicos, a is as y miemb os de la éli e le ada; como ins i uciones de enseñanza a anzada y como ocos pa a odo ipo de in e cambio cul u al e in elec ual» (Eisens ein, 2010: 22-30). Neb ija y o os humanis as se con i ie on en iconos de seducción in elec ual; ocaban el cielo: «c eyéndose semidioses bajados del Olimpo, desp eciaban y se bu laban en o ma injus a y sang ien a de los maes os que no pensaban como ellos»29. An onio de Neb ija lo sabía y se eng eía con esa sob ees imación. O os, en cambio, econocen su mé i o y le man ienen en el plan el de los mejo es. Nicolás An onio decía que «se le an a on en su con a cuan os en España e an pues os en ela de juicio po sus esc i os» (An onio, 1999: I, 142). 27 El 1 de ma zo de 1508 solici ó licencia y acul ad del cabildo ca ed alicio de Salamanca «pa a ace cie a ienda de lib os» en la casa que enía a endadas desde 1479 (c . Ma ín baños, 2019: 365). Es e sabe enciclopédico de Neb ija quedó e lejado en Codoñe Me ino y González Iglesias, 1994. 28 Se ha epe ido con insis encia a lo la go de la his o ia en el di o cio en e la uni e sidad y la e olución cien í ica y ecnológica. Uno de los mil ejemplos que pod ía p esen a pa a co egi es e e o es Neb ija, que p esagió hace quinien os años lo que hoy en día, den o de las uni e sidades, se denomina «un pa que cien í ico: el o ganismo uni e si a io ges ionado po p o eso es expe os, cuyo in es inc emen a la iqueza de su comunidad po la p omoción de lacul u ay lainno ación,así como lacompe i i idadde sus emp esas e ins i uciones undadas en el sabe que se le asocia o se c ea en su en o no (Asociación In e nacional de Pa ques Tecnológicos, IASP). 29 Bel án de He edia, 1971: III, 214. Neb ija denunció la al a de conocimien o de la ín en la «Epís ola de Leb ija al Ca denal [Cisne os]», edi ada en la Re is a de A chi os Biblio ecas y Museos, 8 (1903), 493-496 (Codoñe , 2002: 727). Ese desconocimien o lo mani es aban es p edicado es dominicos, ca ed á icos del Es udio, y Bel án de He edia in e p e ó ese hecho como un a aque, una enganza de Neb ija hacia ellos, susci ada po mo i os académicos (Bel án de He edia, 1941). 46 │ Ana Ma ía Ca abias To es Neb ija, A. de (2011),G amá ica sob e la lengua Cas ellana. C. Lozano (ed., es udio y no as). En F. González Vega (ed.). Paginae neb issenses. Ba celona: Biblio eca clásica de la Real Academia Española-Cí culo de Lec o es/Galaxia Gu enbe g, ecupe ado de h ps:// www. ae.es/si es/de aul / iles/hojea _g ama ica_sob e_la_lengua_cas ellana.pd . Olmedo Ramos, J. (2010). O a o ia uni e si a ia complu ense: oces y ecos. En A. Al a Ezque a (coo d.), His o ia de la Uni e sidad de Alcalá de Hena es. Alcalá: Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Alcalá, 269-288. Pane a Cue as, F. J. (2004). La bó eda as ológica de la Uni e sidad. En Fe nando Gallego (c. 1440-1507). Salamanca: Caja Due o, 73-101. Pé ez Ma ín, A. (1979). 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