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Zaragoza Hidalgo, María. La biblioteca de fuego. Madrid: Planeta, 2022. (Colección autores españoles e iberoamericanos). 526 p. ISBN: 978-84-08- 25590-1

Román-Molina, Juan,Puga-Recio, Javier

Abstract

Reseñas.-- Patrimonio por descubrir, del patrimonio oculto.

Full text

Enredadera: revista de la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC eISSN: 1696-8239, nº 38 (diciembre 2022), 157-159 https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14850 RESEÑAS Esta obra se publica bajo una licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Reconocimiento 4.0 Internacional. 157 ZARAGOZA HIDALGO, María. La biblioteca de fuego. Madrid: Planeta, 2022. (Colección autores españoles e iberoamericanos). 526 p. ISBN: 978-84-0825590-1. Juan Román Molina ([email protected]) Unidad de Recursos de Información Científica para la Investigación (URICI), CSIC, Madrid Javier Puga Recio ([email protected]) Departamento de Geografía e Historia. IES Pío de Río Hortega, Portillo, Valladolid Recibido: 13-10-2022; Revisado: 09-11-2022; Publicado: 16-12-2022 Como citar este artículo/Citation: Zaragoza Hidalgo, M. (2022). La biblioteca de fuego [Reseña por J. Román Molina y J. Puga Recio]. Enredadera: revista de la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC, (38), 157-159. https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14850 SINOPSIS Tina forma parte de una familia burguesa de la provincia de Ciudad Real, situada probablemente en Campo de Criptana, lugar donde vivió la autora cuando era niña. La influencia de su tía Lolita le hace querer irse a estudiar a Madrid: “Siempre quise ser bibliotecaria”. Su llegada a la capital, le dará una independencia nada habitual a las mujeres de su época. Desde ese lugar privilegiado se formará y conocerá un elenco de personajes diversos que pueblan las calles de la capital y que eclosionan en uno de los períodos más interesantes de nuestra contemporaneidad: la II República y la Guerra Civil (1931-1939). Los acontecimientos políticos, las relaciones personales, el papel de la mujer, la polarización social, las sociedades secretas y el destino de una parte de nuestro patrimonio cultural se suceden en una novela que pretende homenajear a todas aquellas personas anónimas que contribuyeron a la conservación de todo el patrimonio que a veces está invisibilizado, pero que es el custodio de nuestra cultura e identidad como país. Juan Román Molina y Javier Puga Recio Enredadera, eISSN 1696-8239, nº 38 (diciembre 2022), 157-159, https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14850 158 ANÁLISIS Y VALORACIÓN El Premio Azorín de Novela lo otorga la Diputación Provincial de Alicante desde 1970. En 1994 se unió la Editorial Planeta para impulsarlo. Anteriormente a esta novela fueron premiadas Mónica Carrillo en 2020 por “La vida desnuda” y Nativel Preciado con “El santuario de los elefantes” en 2021. Otros ganadores a lo largo de su historia han sido Gonzalo Torrente Ballester, Luis Antonio de Villena, Espido Freire y Luis Racionero. Todos estos trabajos deben ser originales e inéditos en español, siendo la editorial Planeta la encargada de su publicación. Desde el punto de vista formal, la autora tenía muy claro el esquema a seguir en la novela, sus objetivos, la forma de plantearlos y su resolución. Podemos hablar de una novela canónica que no presenta novedades ni en la presentación y desarrollo de los personajes ni en el tratamiento de la propia historia. Tiene un componente esencialmente lineal y cronológico, a excepción de un preámbulo que sirve para contextualizar la época y presentar a dos de sus protagonistas. La técnica utilizada del narrador en primera persona produce cercanía en el lector y empatía desde el primer momento con la narradora (en este caso Tina). Al tiempo, el lector es partícipe y consciente de la propia subjetividad del texto, de las opiniones vertidas y de un cierto carácter intimista y personal a modo de confesión que trasciende el hilo argumental. Esta novela tiene diferentes planos de análisis: Evolución de la sociedad española y específicamente de la mujer en el contexto de la II República y su involución durante los inicios del Franquismo; una aproximación a la historia del patrimonio bibliográfico español y la valoración del trabajo realizado por los funcionarios de la época. Un trasfondo político complejo sirve como telón de fondo. En cuanto al escenario histórico, todos los acontecimientos relevantes de la época están presentes: la caída de la Dictadura de Primo de Rivera, el Golpe de Estado de Sanjurjo, la formación del Frente Popular, la fundación de la Falange Española o el asesinato de Calvo-Sotelo, inserto este último en un ambiente de creciente violencia y polarización social en un momento de ampliación de derechos civiles. No sucede lo mismo con la Guerra Civil donde aparte del papel de los sindicatos o el traslado de la capital de la República a Valencia, poco más se menciona. Sobre este marco se superpone uno de los principales puntos de interés de la obra: el patrimonio bibliográfico. Los libros y la cultura son los protagonistas inanimados de la novela. Aparecen acontecimientos importantes de la historia del libro en España: desde los inicios del uso de la CDU en el sistema de bibliotecas español, la formación de una gran biblioteca central en la Ciudad Universitaria de Madrid, los intentos de extensión de la cultura mediante las Misiones Pedagógicas, la importancia que tuvieron las bibliotecas populares en el frente durante la Guerra Civil, el papel de la Junta de Incautación en la salvaguarda de los fondos más importantes de la Biblioteca Nacional de España (BNE) o el papel específico que tuvo Tomás Navarro Tomás, como máximo responsable de la salvaguarda de parte de nuestro patrimonio como director de la BNE entre 1936 y 1939 y cuyo nombre encontramos hoy en la Biblioteca del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC. ZARAGOZA HIDALGO, María. La biblioteca de fuego. Madrid: Planeta, 2022. (Colección autores españoles e iberoamericanos). 526 p. ISBN: 978-84-08-25590-1. Enredadera, ISSN 1696-8239, nº 38 (diciembre 2022), 157-159, https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14850 159 Lo más interesante de esta novela concebida para el gran público, además de la mención hecha del homenaje a todos los que contribuyeron a proteger la cultura en la Guerra Civil, es el conjunto de personajes reales importantes en la época y que hoy día son desconocidos para el gran público: Miguel Artigas, director de la BNE en 1930 y miembro de la RAE desde 1933, Blanca Chacel (hermana de la escritora Rosa Chacel), Zoila Ascasíbar, María de Maeztu, María de la O Lejárraga Zenobia Camprubí, la reivindicación de la figura de Luis Ángel López Castro, conserje de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central y que parece ser que fue quien rescató gran cantidad de libros que se utilizaban como sacos terreros o combustible, entre ellos una Biblia encargada por el Cardenal Cisneros y que después de la Guerra Civil llevó una vida totalmente anónima. Además, genera una curiosidad en el lector que puede servir para la búsqueda y lectura de ensayos de carácter histórico bien sobre personajes, acontecimientos o época en general. Los aspectos menos positivos de la novela es que los protagonistas son bastante arquetípicos; representan los absolutos y no hay un desarrollo psicológico de ellos: el bien, el mal, la bondad, la integridad…, que da como resultado unos personajes planos y poco interesantes. Por otro lado, la lectura a veces resulta algo farragosa por la gran cantidad de personajes que aparecen en un momento puntual y que no tienen una continuidad en la propia historia de la novela o que directamente no aportan nada, así como algunos hilos argumentales totalmente intrascendentes. Quizás el tocar demasiados palos hace que la novela se quede a medio camino: ni acaba de ser una novela histórica, ni romántica, ni thriller, lo que puede decepcionar a algunos lectores más puristas con los estilos.