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KENNEDY, Hugh, Muslim Spain and Portugal. A political history of al-Andalus, 1996; GuiCHARD, Pierre, Al-Andalus, 711-1492, 2000 [RESEÑA]

Fierro Bello, María Isabel

Abstract

Reseña del libro Muslim Spain and Portugal. A political history of al-Andalus de Hugh Kennedy, publicado en Longman, del año 1996. Tambié, reseña del libro Al-Andalus de Pierre Guichard, publicado en Hachette Littératures, del año 2000.

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252 RESEÑAS AQ. XXn, 2001 sario un estudio detenido de la tradición legal islámica relativa a la costumbre que alSâtibï e Ibn 'Àbidîn podrían haber compartido. El último capítulo (pp. 116-32) es una síntesis de los precedentes. En él, Gerber intenta seguir la lógica del razonamiento de los juristas en su actividad legal cotidiana: ¿Qué tienen en cuenta a la hora de sentenciar o dar una respuesta razonada?, ¿cómo reaMzan la búsqueda de antecedentes legales? Gerber parece encontrar en esta actividad judicial un cierto equilibrio, algo artificial en mi opinión, entre el carácter religioso de la ley islámica y el carácter puramente legal, entre lo universal y lo particular, entre la innovación y el seguimiento de la tradición heredada. Precisamente el calibrar la medida exacta en la que estos componentes del derecho actúan en cada caso es una de las tareas más difíciles a las que se enfrenta el historiador del derecho islámico en época premodema. La brevedad y claridad de este Hbro no son obstáculo para que el autor, de forma efectiva, haya discutido en profundidad las que creo que son las más importantes cuestiones surgidas últimamente en tomo al estudio del derecho islámico, como son el cambio, el funcionamiento de las instituciones legales y las relaciones de estas instituciones con el poder político. Amalia ZOMEÑO KENNEDY, Hugh, Muslim Spain and Portugal. A political history of al-Andalus, Londres/Nueva York: Longman, 1996, 342 pp. GuiCHARD, Pierre, Al-Andalus, 711-1492, Pans: Hachette Littératures, 2000, 272 pp. En el año 1965 se pubhcó A history of Islamic Spain (Edimburgo), del profesor británico W. M. Watt, traducida al español en el año 1970. En 1974 apareció la obra del profesor árabe A. Chejne, con el título Muslim Spain: its history and culture (Minneapolis). Desde entonces y hasta llegar a los dos libros aquí reseñados, han sido escasos los intentos por ofrecer panorámicas generales o intentos de síntesis de la historia de al-Andalus en lenguas occidentales. Los habidos han aparecido, en cualquier caso, dentro de historias generales de España, siendo el ejemplo más conocido la obra de R. Arié {España musulmana (siglos viii-xv), en Historia de España, dirigida por M. Tuñón de Lara, t. lu, Barcelona, 1982). Han proliferado, en cambio, los estudios de épocas o dinastías, de determinados momentos históricos o de cuestiones específicas. Piénsese, por poner unos pocos ejemplos, en las obras de D. Wasserstein, The Rise and Fall of the Party Kings (Princeton, 1985); M. J. Viguera, Los reinos de taifas y las invasiones rnagrebíes (Madrid, 1992) y su coordinación de los vols. VIH/I y VIII/2 de la Historia de España R. Menéndez Pidal (Madrid, 1994 y 1997); P. Guichard, Les musul- (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://al-qantara.revistas.csic.es AQ. XXn, 2001 RESEÑAS 253 mans de Valence et la Reconquête (Damasco, 1990-1); M. Acién Almansa, Entre el feudalismo y el islam (2.* éd., Jaén, 1997); M. Marín, Individuo y sociedad en al-Andalus (Madrid, 1992); P. Scales, The fall of the caliphate of Córdoba (Leiden, 1994); D. Urvoy, Pensers d'al-Andalus (Toulouse, 1990); E. Manzano, La frontera de al-Andalus en época de los omeyas (Madrid, 1991); M. A. Manzano, La intervención de los benimerines (Madrid, 1992). Por no hablar de los estudios dedicados a ciudades o regiones, en estrecha dependencia de las necesidades «culturales» de los gobiernos de las Comunidades Autónomas. Las dos obras aquí reseñadas son muy diferentes, al proceder de la pluma (aunque, sin duda, habría que hablar más propiamente del ordenador) de dos historiadores con trayectorias y formación muy distintas y al estar dirigidas a distintos tipos de público lector. A H. Kennedy, profesor en la Universidad escocesa de St. Andrews, debemos estudios de las regiones centrales del islam como The early Abbasid caliphate: a political history (Londres, 1981) y The Prophet and the age of the caliphates (Londres, 1986). Su estudio de al-Andalus, basado fundamentalmente (aunque no en exclusiva) en estudios previos y traducciones de fuentes árabes, tiene una estrecha relación con esos estudios suyos previos, centrado como está en la historia política. Dice Kennedy que «The most important function of a pre-modem Islamic state was the raising and paying of the military forces. This determined the composition of the ehte, the system of taxation and revenue raising and ultimately the success or failure of the regime» (p. XIV). El ejército, las elites y el sistema impositivo son, de hecho, las cuestiones centrales en tomo a las cuales gira su estudio. Ahí radica su interés y novedad. Las preguntas relativas a quiénes constituyen los ejércitos y cómo se les paga ya habían sido formuladas antes, pero ahora se concentra el foco de luz en ellas y, al hacerlo, se delinean con mayor precisión tendencias y características, así como peHgrosas carencias. La familiaridad de H. Kennedy con la historia de otras regiones del mundo islámico, vista a través de las mismas preguntas, contribuye también a resaltar, con fundamento, las peculiaridades de alAndalus. He leído el libro con gusto y de un tirón y, al terminarlo, creo saber más de lo que sabía antes sobre los puntos a los que H. Kennedy ha prestado atención. El hecho de que su autor no sea un especiahsta en historia andalusí, si por un lado favorece la impresión de frescura que da el libro, por otro lado hace que el lector que ya conoce la historia andalusí se sorprenda por ciertas omisiones o por la importancia dada a algunos temas o aspectos y el papel secundario otorgado a otros. No hay apenas tratamiento de movimientos intelectuales y el escaso espacio dedicado al malikismo (pp. 40-1) me ha parecido pobre y no actuahzado. Se echa en falta el tratamiento de las cuestiones relativas, por ejemplo, a la organización del territorio y a la aportación fundamental al respecto llevada a cabo por P. Guichard, A. Bazzana y P. Cressier. Echo en falta, también, cualquier mención al sufismo «político» post-Ibn Qasí, que tan importante fue en alAndalus. Hay afirmaciones tajantes que deberían haber sido mejor exphcadas: por ejem- (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://al-qantara.revistas.csic.es 254 RESEÑAS AQ. XXH, 2001 pío, cuando afirma respecto a los almohades que «There was no chance that the increasingly powerfiil Banü Marin, Berber chiefs for example, could be incorporated in the ruling group» (p. 258), siendo así que sí incorporaron a los Banü Mardanîs, como el mismo autor pone de relieve en la p. 230. La mención de los «quesos de los normandos» (p. 47) no tiene en cuenta la correción de J. Aguadé al respecto iyid. Al-Qanfara Vn [1986], 471-4). La atribución del cabello rubio y los ojos azules de los omeyas (p. 82) a las madres procedentes del norte de la Península, aspecto sobre el que se vuelve una y otra vez, no tiene en cuenta hasta qué punto se decía lo mismo de los omeyas orientales, que no tenían madres vasconas (¿tan rubios son los vascos?). La procedencia del nombre de Medinazahara puede ser Madinat al-Zahrá' (p. 98) o de al-Madina al-zahra'. El nombre de Sanchuelo (p. 124) tiene ahora una nueva explicación ofrecida por F. Corriente. Desde la pubHcación de los Ajbàr al-fuqahà ' wa-l-muhaddiûn de Ibn Hàrit al-Jusanî, la obra de Ibn al-Faradî ya no es el primer diccionario bibliográfico andalusí que se conserva (p. 127). El significado del nombre Mardanîs ha sido desvelado por M. J. Viguera (Vid. Al-Qantara XVII [1996], 231-8), por lo que hay que corregir la etimología recogida en la página 194. En la página 202 se afirma: «negotiations broke down because Ibn Qasî's envoy refiised to accept 'Abd al-Mu'min as the Mahdï», que hay que corregir por «Ibn Tümart as the Mahdî». Si hay otra edición del libro, se deberían corregir algunos errores o erratas, como jumà'a por jamà'a (p. 137, 201). Frente a Kennedy, P. Guichard es especialista en historia andalusí, conoce a la perfección lo que se ha escrito y se escribe sobre al-Andalus y por tanto no hay correcciones que se le puedan hacer. Si el estudio de Kennedy parece dirigido sobre todo a un lector universitario, la obra de Guichard parece estar pensada para una audiencia más amplia. Se tratan aspectos fuera del ámbito de la historia política, como el arte, la üteratura, los movimientos religiosos, incluyéndose una interesante reflexión sobre el debate historiográfico acerca de al-Andalus. Es un Hbro ameno, que incita a saber más sobre los puntos tratados, el tipo de obra que responde a lo que se suele llamar «alta divulgación». Por no andar sobrados de ella, es de desear que alguna casa editorial española se anime a traducirlo. Para terminar, dos reflexiones surgidas al hilo de la lectura. La primera es que el nacimiento de estos dos libros parece haber estado motivado por la iniciativa de las casas editoriales que los pubhcan, sin duda por haber detectado la existencia de un posible público lector. No conozco mucho del mundo editorial español, pero me pregunto cuántas iniciativas de ese estilo se han producido en él. La segunda es que de la lectura de los estudios de Guichard y Kennedy se deduce que es urgente acometer un estudio monográfico sobre el ejército a lo largo de la historia de al-Andalus. Maribel FIERRO (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://al-qantara.revistas.csic.es