Inmigración y atención sanitaria en un contexto de pandemia: vulnerabilidades y (escasas) respuestas en Europa y en España
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Roberta Perna Investigadora posdoctoral, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP-CSIC), Madrid [email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6700-1997 Francisco Javier Moreno Fuentes Científico titular, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP-CSIC), Madrid [email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1393-6225 Anuario CIDOB de la Inmigración 2020 P. 116-128 ISSN: 2462-6732 E-ISSN: 2462-6740 DOI: doi.org/10.24241/AnuarioCIDOBInmi.2020.116 www.cidob.org Cómo citar este artículo: Perna, Roberta y Moreno Fuentes, Francisco Javier. «Inmigración y atención sanitaria en un contexto de pandemia: vulnerabilidades y (escasas) respuestas en Europa y en España». Anuario CIDOB de la Inmigración 2020 (enero de 2021), p. 116-128. DOI: doi.org/10.24241/AnuarioCIDOBInmi.2020.116 1. Introducción 2. Determinantes de la salud e inmigración en un contexto de pandemia 3. Inmigración, salud y COVID-19 en Europa: un breve panorama 4. España: (muchos) desafíos y (pocas) respuestas 5. Iniciativas autonómicas para responder al reto de la pandemia en poblaciones inmigrantes 6. Consideraciones finales INMIGRACIÓN Y ATENCIÓN SANITARIA EN UN CONTEXTO DE PANDEMIA Vulnerabilidades y (escasas) respuestas en Europa y en España IMMIGRATION AND HEALTHCARE IN THE CONTEXT OF A PANDEMIC Vulnerabilities and (few) responses in Europe and Spain
117 RESUMEN La importancia de proteger la salud de las personas inmigrantes ha sido ampliamente reconocida como condición necesaria para responder eficazmente a la pandemia del COVID-19, subrayando la necesidad de garantizar que todas ellas, independientemente de su situación administrativa, tengan acceso a la atención sanitaria. En este contexto, este artículo pasa revista brevemente a las principales medidas adoptadas en materia de inmigración y atención sanitaria en distintos países europeos y se centra, específicamente, en el caso español. Al respecto, destaca que poco se ha hecho para reducir las vulnerabilidades de los grupos inmigrantes frente a la COVID-19. Avanzar en esa dirección hubiera requerido desarrollar iniciativas para eliminar las barreras lingüísticas, organizativas y administrativas que impiden el pleno acceso de estas poblaciones a las medidas de prevención, diagnóstico y contención del virus. ABSTRACT The importance of protecting the health of immigrants has been widely recognised as a necessary condition for responding effectively to the COVID-19 pandemic. The need to ensure that all migrants have access to healthcare, regardless of their administrative situation, has been underlined. In this context, this paper briefly reviews the main measures adopted in immigration and healthcare in different European countries and focuses specifically on the Spanish case. It highlights how little has been done to reduce the vulnerabilities of immigrant groups to COVID-19. Progress in this area would have required initiatives to eliminate the linguistic, organisational and administrative barriers that prevent these groups from having full access to virus prevention, diagnosis and containment measures. PALABRAS CLAVE migración cualificada, españoles, inmigración, emigración, extranjeros, laboral KEY WORDS ????????? PALABRAS CLAVE Salud y vulnerabilidad, atención sanitaria, COVID-19, inmigración, Europa, España KEY WORDS Health and vulnerability, healthcare, COVID-19, immigration, Europe, Spain
INMIGRACIÓN Y ATENCIÓN SANITARIA EN UN CONTEXTO DE PANDEMIA 118 ANUARIO CIDOB DE LA INMIGRACIÓN 2020 p. 116-128. ISSN: 2462-6732 – E-ISSN: 2462-6740 – www.cidob.org 1. INTRODUCCIÓN La representación de las personas migrantes como «vectores de enfermedades» constituye uno de los estereotipos más recurrente en torno al fenómeno de la migración. En la década de 1830, el cólera fue rebautizado como la «enfermedad irlandesa». A finales del siglo xix, los rastreos y las medidas de confinamiento de los emigrantes del sur de Europa a su llegada a Estados Unidos, como en Ellis Island, constituían prácticas comunes. La aparición del VIH/SIDA fue asociada durante muchos años a la inmigración haitiana hacia Estados Unidos, y los niveles de discriminación sufridos por los inmigrantes de origen africano se incrementaron significativamente en todo el mundo durante el brote de ébola que afectó a diversos países de África Occidental en 2014 (Ventura, 2016). Durante la actual pandemia ocasionada por el COVID-19, no faltan ejemplos de narrativas que, sin evidencia que las respalde, han intentado establecer un vínculo entre la inmigración y este virus. Así, en Italia el exministro del Interior Matteo Salvini, atribuyó la difusión del virus en su país a la llegada de inmigrantes a las costas de Sicilia1. Por su parte, el primer ministro húngaro Viktor Orbán declaró: «Nuestra experiencia es que los extranjeros trajeron la enfermedad y que se está propagando entre los extranjeros»2. España no es una excepción en ese sentido. En marzo de 2020, el secretario general de Vox, Ortega Smith, que había dado positivo por COVID-19, aseguró en un tuit que sus «anticuerpos españoles» estaban luchando contra «los malditos virus chinos». En agosto, Jorge Buxadé, eurodiputado de ese mismo partido, declaró que «el 50% de los contagios de coronavirus en Canarias proceden de inmigrantes que han entrado ilegalmente en España». De manera parecida, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, señaló al «estilo de vida de los inmigrantes» como una de las causas de los rebrotes en los distritos sur de la ciudad de Madrid. Si bien la referencia al «país de origen» de la persona no es indicativa de la existencia de una asociación entre la inmigración y la difusión de la enfermedad per se, lo que esa información revela es la mayor vulnerabilidad de las personas inmigrantes a los efectos directos e indirectos de la COVID-19. En las páginas que siguen se pasa revista a estos factores, así como a las principales medidas adoptadas en materia de inmigración y atención sanitaria por distintos países europeos para abordarlos, concluyendo con una breve revisión de la evolución del caso español. 1. Véase: La Sicilia, «Coronavirus: Salvini, ‘sbarcati 274 migranti a Pozzallo, non ho parole» (23 de febrero de 2020) (en línea) [Fecha de consulta: 24.08.2020] https://www.lasicilia.it/take/sicilia/326838/coronavirus-salvini-sbarcati-274-migranti-a-pozzallo-non-ho-parole.html 2. Véase: France24, «Hungary’s Orban blames foreigners, migration for coronavirus spread» (13 de marzo de 2020) (en línea) [Fecha de consulta: 24.08.2020] https://www.france24.com/en/20200313-hungary-s-pm-orban-blames-foreign-students-migration-for-coronavirus-spread
ROBERTA PERNA Y FRANCISCO JAVIER MORENO FUENTES 119 ANUARIO CIDOB DE LA INMIGRACIÓN 2020 p. 116-128. ISSN: 2462-6732 – E-ISSN: 2462-6740 – www.cidob.org 2. DETERMINANTES DE LA SALUD E INMIGRACIÓN EN UN CONTEXTO DE PANDEMIA La posibilidad de adoptar conductas preventivas contra el virus, de recibir atención sanitaria adecuada y de hacer frente a los impactos económicos, sociales y psicológicos de la pandemia puede verse directamente afectada por distintos factores socioeconómicos, culturales e institucionales, esto es, los llamados «determinantes sociales de la salud» (Marmot, 2005). Aunque algunos de estos factores pueden ser compartidos por la población autóctona, los patrones de vulnerabilidad específicos de las personas inmigrantes se sitúan en las intersecciones de clase, etnicidad y estatus legal (Ingleby, 2012). La literatura especializada ha acreditado ampliamente los efectos perniciosos de las situaciones de exclusión económica sobre el estado de salud de las poblaciones, así como en el incremento de los riesgos de mortalidad prematura futura (Lynch y Smith, 2005). En este sentido, las precarias condiciones de vida sufridas en muchos hogares de origen inmigrante se manifiestan en tasas superiores de morbilidad entre dichos colectivos, situación sin duda agravada por las barreras de acceso a los servicios sanitarios a las que con frecuencia se enfrentan (Nazroo, 2003). Si bien estos factores contribuyen en buena medida a explicar las diferencias –y las desigualdades– en el estado de salud de diferentes grupos de población, en el contexto de la actual crisis provocada por la COVID-19, estos aspectos han demostrado ser particularmente críticos. Como sintetiza la tabla 1, los inmigrantes trabajan con frecuencia en ocupaciones precarias y con bajos ingresos, muchas de las cuales han continuado desarrollándose durante la pandemia (agricultura, construcción, logística, cuidado, comercio, servicios de limpieza, etc.). Estos colectivos suelen vivir en hogares con mayor grado de hacinamiento, donde resulta extremadamente difícil respetar la distancia social y otras prácticas básicas de prevención como el autoaislamiento en caso de enfermedad. Asimismo, muchos de estos grupos se enfrentan a barreras lingüísticas y culturales respecto a sus sociedades de acogida, así como a un limitado conocimiento del contexto de recepción, lo que puede resultar en un acceso insuficiente a la atención sanitaria, sobre todo a las actuaciones de naturaleza preventiva. Finalmente, las personas inmigrantes, especialmente aquellas que se encuentran en situación irregular o tienen visados de corta duración, no gozan de los mismos derechos de acceso a la atención sanitaria pública que los autóctonos, mientras que los seguros sanitarios privados no suelen cubrir los problemas de salud derivados de una epidemia. LOS PATRONES DE VULNERABILIDAD ESPECÍFICOS DE LAS PERSONAS INMIGRANTES SE SITÚAN EN LAS INTERSECCIONES DE LAS DIMENSIONES DE CLASE, ETNICIDAD Y ESTATUS LEGAL
INMIGRACIÓN Y ATENCIÓN SANITARIA EN UN CONTEXTO DE PANDEMIA 120 ANUARIO CIDOB DE LA INMIGRACIÓN 2020 p. 116-128. ISSN: 2462-6732 – E-ISSN: 2462-6740 – www.cidob.org TABLA 1. Factores de vulnerabilidad de las personas inmigrantes frente a la COVID-19 Mayor probabilidad de: debido a: Contraer el virus y presentar síntomas graves. - Conocimiento limitado de las conductas y medidas de prevención recomendadas, incluyendo las derivadas de barreras lingüísticas. - Imposibilidad de respetar el distanciamiento social debido a las condiciones residenciales (hacinamiento, corresidencia de diversos hogares en un mismo alojamiento, hogares multigeneracionales, precarias condiciones de habitabilidad) y de trabajo (profesiones manuales y con contacto cercano entre las personas trabajadoras, equipos de protección individual limitados en el lugar de trabajo, dependencia del transporte público). - Dificultades para financiar medidas básicas de protección individuales (mascarillas, geles hidroalcohólicos, etc.). - Problemas preexistentes de salud en general, pulmonares y respiratorios en particular, debidos a las condiciones de la migración hacia el país de tránsito/destino, así como a las circunstancias de vida y de trabajo en el país de destino. No acceder a la atención sanitaria adecuada. - Falta de elegibilidad a la atención sanitaria debido al precario estatus migratorio (según la política de cada país). - Conocimiento limitado de los derechos y del funcionamiento de las estructuras sanitarias. - Existencia de barreras lingüísticas y culturales que dificultan la comunicación con el personal administrativo y sanitario. - Miedo a ser denunciado a las autoridades (especialmente en caso de medidas de detección/rastreo). Sufrir los impactos económicos, sociales y psicológicos de la pandemia. - Pérdida del empleo (sobre todo en sectores particularmente precarios y desprotegidos). - Exclusión de las medidas sociales o paquetes específicos para contrarrestar el impacto de la COVID-19 debido al estatus jurídico (Expediente de Regulación Temporal de Empleo-ERTE), programas de rentas mínimas, vivienda pública, subsidios/exenciones de alquiler, etc.). - Interrupción de la prestación de servicios destinados a facilitar la integración social. - Confinamiento en hogares inadecuados. - Aislamiento y dificultades de comunicación con las familias y otras redes sociales, tanto en el país de origen como en el de acogida. - Estigmatización de los extranjeros. - Dificultades en la renovación de permisos y documentación básica para la inserción social y laboral. Fuente: Elaboración propia a partir de Guadagno (2020). 3. INMIGRACIÓN, SALUD Y COVID-19 EN EUROPA: UN BREVE PANORAMA Desde el comienzo de la propagación de la COVID-19 en los primeros meses de 2020, la importancia de proteger la salud de las personas migrantes ha sido ampliamente reconocida. Garantizar que todas ellas, independientemente de su situación administrativa en la sociedad en la que residen, tengan acceso a la atención sanitaria ha sido identificada como una condición necesaria para responder de manera eficaz a la pandemia (Orcutt et al., 2020). En ese sentido, un buen número de organismos internacionales tales como la Oficina Regional para Europa de la OMS o el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades
ROBERTA PERNA Y FRANCISCO JAVIER MORENO FUENTES 121 ANUARIO CIDOB DE LA INMIGRACIÓN 2020 p. 116-128. ISSN: 2462-6732 – E-ISSN: 2462-6740 – www.cidob.org (ECDC, por sus siglas en inglés) han publicado una serie de recomendaciones para que los gobiernos respondan de manera rápida y eficaz a las necesidades específicas de la población inmigrante frente a la enfermedad y sus consecuencias (WHO, 2020; ECDC, 2020), subrayando la necesidad de: i. garantizar el acceso de todas las personas inmigrantes a las medidas nacionales de prevención, diagnóstico y contención del virus; ii. asegurar que las estrategias y planes nacionales de prevención, diagnóstico y control de contagios presten atención específica a las necesidades de las personas migrantes; iii. prever medidas específicas para llegar a los grupos más vulnerables y marginalizados de la población. Desafortunadamente, las fuentes disponibles hasta la fecha limitan el alcance del análisis de las medidas adoptadas en el ámbito de la inmigración y la atención sanitaria en los distintos países europeos. Mientras que existen bases de datos dedicadas a las estrategias desarrolladas para hacer frente a la COVID-19 en general, y en determinados ámbitos de políticas en particular (por ejemplo, en el sector del cuidado de las personas mayores, por el gran impacto del SARS-Cov-19 en este segmento de la población), a día de hoy no disponemos de una recopilación sistemática de las intervenciones específicamente referidas a la gestión del nexo entre población inmigrante y sistemas sanitarios en el conjunto de los países europeos en el contexto generado por la pandemia. Por consiguiente, esta sección ofrece, a modo de ilustración de las iniciativas diseñadas y aplicadas al efecto, un panorama necesariamente sintético y limitado de determinadas medidas adoptadas para algunos países3. Por una parte, distintos países europeos han adoptado medidas específicas para reducir el impacto de las restricciones a la movilidad ocasionadas por la COVID-19, interviniendo principalmente sobre los criterios que definen el estatus administrativo de los inmigrantes. Entre ellas, podemos 3. Informes sobre Alemania, Francia, Grecia, Italia, Portugal y Reino Unido, disponibles en: Lancet Migration, Situational and policy briefs: COVID-19 and migration. [Fecha de consulta: 29.09.2020]. https://www.migrationandhealth.org/migration-covid19-briefs. LA GARANTÍA DE QUE TODAS LAS PERSONAS, INDEPENDIENTEMENTE DE SU SITUACIÓN ADMINISTRATIVA, TENGAN ACCESO A LA ATENCIÓN SANITARIA HA SIDO IDENTIFICADA COMO CONDICIÓN NECESARIA PARA RESPONDER DE MANERA EFICAZ A LA PANDEMIA
INMIGRACIÓN Y ATENCIÓN SANITARIA EN UN CONTEXTO DE PANDEMIA 122 ANUARIO CIDOB DE LA INMIGRACIÓN 2020 p. 116-128. ISSN: 2462-6732 – E-ISSN: 2462-6740 – www.cidob.org incluir las prórrogas en los permisos de residencia para las personas extranjeras en situación regular (adoptadas por ejemplo en Francia, Portugal y, como se verá después, también en España) o, en menor medida, las «regularizaciones» de inmigrantes en situación irregular (Italia) o de grupos pendientes de regularización/verificación de su solicitud de protección internacional (Portugal). Por otro lado, se ha prestado menor atención a la adopción de medidas en materia sanitaria para reducir las vulnerabilidades de los grupos inmigrantes frente a la COVID-19. Los planes de prevención y contingencia adoptados hacen generalmente referencia a «personas vulnerables», sin identificar medidas especialmente dirigidas a los diferentes grupos de inmigrantes y sus vulnerabilidades específicas. Cuando estas existen, se trata principalmente de indicaciones relativas a las medidas a adoptar en los centros de extranjeros –sean estos de acogida o de internamiento– y, en menor medida, a la difusión de información en distintos idiomas. Un ejemplo de respuesta proactiva al tema de la particular vulnerabilidad de la población inmigrante ante la COVID-19 lo representa claramente el caso de Portugal. En ese país, las autoridades no se limitaron a desarrollar una estrategia de comunicación para acercar la información preventiva básica a las poblaciones de origen inmigrante. También abordaron el tema de las barreras formales e informales a la materialización del acceso al sistema sanitario público para aquellos colectivos en situación administrativa más precaria, emitiendo instrucciones precisas a las instituciones sanitarias para que evitasen toda forma de limitación del acceso a la atención sanitaria. De igual modo, pusieron en marcha iniciativas de trabajo conjunto con organizaciones de la sociedad civil para garantizar su colaboración en la aplicación de las medidas epidemiológicas preventivas, de seguimiento de casos de contagios y de tratamiento entre las poblaciones de origen inmigrante. 4. ESPAÑA: (MUCHOS) DESAFÍOS Y (POCAS) RESPUESTAS España ha sido uno de los países europeos más severamente afectados por el virus SARS-CoV-2. Más allá de las diferencias metodológicas de los distintos países a la hora de reportar el impacto de la pandemia, España ha mostrado cifras significativamente elevadas, tanto en número de contagios como de fallecimientos. Al igual que en el resto de países, los fallecimientos relacionados con la COVID-19 en España se concentran fundamentalmente en las personas de mayor edad debido principalmente a la especial vulnerabilidad de este colectivo en el que es frecuente encontrar problemas de inmunidad, enfermedades crónicas y degenerativas, comorbilidades y altos niveles de dependencia.
ROBERTA PERNA Y FRANCISCO JAVIER MORENO FUENTES 123 ANUARIO CIDOB DE LA INMIGRACIÓN 2020 p. 116-128. ISSN: 2462-6732 – E-ISSN: 2462-6740 – www.cidob.org Por la propia composición demográfica de las poblaciones de origen inmigrante residentes en España (entre las que las personas mayores de 65 años constituyen una proporción significativamente menor que entre la población autóctona), no es previsible encontrar una sobrerrepresentación de extranjeros entre los fallecidos. Sin embargo, entre el conjunto de contagiados, y dada la mayor concentración de infecciones entre la población con niveles de renta más bajos, no resulta aventurado plantear la hipótesis de que las poblaciones de origen inmigrante estén siendo afectadas de un modo particularmente intenso por la pandemia. Hasta la fecha, no existen datos desagregados sobre esta cuestión para el conjunto del país; sin embargo, a principios de octubre de 2020, la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid dio a conocer el dato de que entre los contagiados en esta región desde el inicio de la pandemia había un 36,8% de nacidos fuera de España4. Las pautas de segregación residencial existentes en Madrid, por las cuales las poblaciones con ingresos más bajos se concentran en los distritos del sur de la ciudad, han llevado a una incidencia de la enfermedad significativamente más elevada en estas zonas, que son lógicamente las mismas en las que se concentra buena parte de la población de origen inmigrante. Los brotes que, desde el verano de 2020, han afectado a personas trabajadoras agrícolas en diversas regiones españolas han estado con frecuencia vinculados a las condiciones de vida y de trabajo entre los colectivos de temporeros más vulnerables, la gran mayoría de los cuales son de origen inmigrante y se encuentran en situación administrativa precaria. La existencia de nichos de trabajo informal, vinculados a las campañas de recogida de diversos cultivos a lo largo y ancho de la geografía española (por ejemplo, en Murcia, Aragón, Cataluña, Andalucía, Castilla-La Mancha, Navarra y La Rioja), ha actuado como vector de expansión del virus a través de la movilidad de los trabajadores temporeros en busca de jornales. Las condiciones de gran precariedad en las que sobreviven estos grupos en las poblaciones a las que llegan en busca de empleo facilitan los contagios y dificultan el tratamiento de la enfermedad y la prevención de su expansión, al resultar sumamente complejo aplicar las cuarentenas y realizar un seguimiento adecuado de los contactos de una población, por definición, extremadamente móvil. A pesar de estas situaciones, la vulnerabilidad de los grupos inmigrantes ante la COVID-19 no parece haber representado una prioridad en la agenda del Gobierno español. Por lo que compete al Ministerio de Sanidad, se ha proporcionado información en distintos idiomas sobre la COVID-19 y las medidas a adoptar en caso de síntomas (se ha producido documentación en inglés, francés, árabe, rumano y chino, remitiendo al mismo tiempo a las infografías multilingües de la OMS), reflejando la 4. Comunidad de Madrid. «Informe epidemiológico vigilancia de COVID-19, semana 40». [Fecha de consulta: 07.10.2020]. https://www.comunidad.madrid/sites/default/files/doc/sanidad/epid/informe_epidemiologico_semanal_covid.pdf.