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Escribano montesino – Emberiza cia Linnaeus, 1766

Monrós, Juan S.,Alambiaga, Iván

Abstract

Aves - Orden Passeriformes - Familia Emberizidae en la Enciclopedia Virtual de Vertebrados Españoles, http://www.vertebradosibericos.org/.

Full text

Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC Escribano montesino – Emberiza cia Linnaeus, 1766 Juan S. Monrós González e Iván Alambiaga Arévalo Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva (ICBIBE) c/ Catedràtic José Beltrán Martinez 2. 46980 Paterna, Valencia Fecha de publicación: 6-07-2022 Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC 2 Identificación Los escribanos montesinos adultos se distinguen de otros escribanos ibéricos por la coloración grisácea de cabeza, garganta y parte superior del pecho, y por unas patentes listas cefálicas negruzcas que parten del pico hacia el cuerpo del ave en ambos lados del píleo, ojos y garganta. Los individuos juveniles son muy similares a otras especies de escribano. Los escribanos montesinos jóvenes tienen las coberteras pequeñas de color gris gris-azulado en comparación al escribano soteño que las tiene verdosas. El obispillo de color castaño y, normalmente, las coberteras pequeñas verde-oliva del escribano cerillo permiten diferenciar a ambas especies. La ausencia de pico rosado y coberteras pequeñas parduzcas lo diferencian al escribano hortelano. Finalmente, los juveniles de triguero tienen un mayor tamaño (16-19 cm de largo) y carecen de las rectrices externas blancas presentes en el resto de los escribanos ibéricos (Blasco-Zumeta y Heinze, 2021). Descripción Se trata de un escribano de tamaño mediano (15-16,5 cm de longitud) que, como se ha indicado en el apartado anterior, posee la cabeza de coloración grisácea y con unas listas longitudinales negruzcas que parten del pico hacia el cuerpo del animal en ambos lados del píleo, ojos y garganta, y forman un llamativo dibujo cefálico. Este plumaje grisáceo también está presente en pecho y garganta, y es más definido y contrastado en el caso de los machos. El dorso es de color pardo con listas negruzcas, al igual que la coloración alar a excepción de las coberteras pequeñas de color gris y de dos bandas blanquecinas alares, derivadas de la clara coloración de la punta de las coberteras medianas y mayores (menos intensa). La zona ventral es de color parduzco-ocre. El obispillo tiene una coloración pardo-rojiza y no presenta listas. Las rectrices más externas son blancas, como en la mayoría de los escribanos de nuestro territorio (Svensson et al., 2009; Copete, 2020; Blasco-Zumeta y Heinze, 2021). El dibujo cefálico característico de la especie en los machos es de color negro, y el centro del píleo es de color grisáceo, acorde con el resto de la cabeza, y con una tenue lista oscura que lo traviesa. Estas listas, sin embargo, no poseen una coloración tan definida y suelen ser más parduzcas en el caso de las hembras, que, además presentan el píleo de un gris menos definido y con múltiples listas. Estos caracteres podrían no ser útiles para el sexado de la especie en determinadas condiciones, puesto que algunas hembras adultas presentan diseños cefálicos muy similares a los machos y, en otoño, este dimorfismo sexual se diluye (Copete, 2020; Blasco-Zumeta y Heinze, 2021). Los individuos jóvenes, antes de la muda, son de color pardo y carecen del patrón de plumaje distintivo de la cabeza. Después de la muda postjuvenil presentan limite, generalmente observable en álulas, terciarias, terciarias-secundarias o rectrices. La ausencia de blanco en la punta de la cuarta rectriz, y rectrices puntiagudas son otros caracteres que permiten la distinción de individuos juveniles en otoño (primer año) y primavera (segundo año) de adultos (Demongin, 2016; Blasco-Zumeta y Heinze, 2021). La osificación craneal es también útil para datar individuos de esta especie hasta finales de octubre (Demongin, 2016). Tamaño El tamaño máximo de ala oscila entre los 74 y 87 mm, y la longitud de la cola entre los 62 y 80 mm (Svensson, 1992; Demongin, 2016). Se han encontrado diferencias biométricas entre sexos. Datos obtenidos en Cataluña muestran cómo los machos de escribano montesino presentan longitudes de la tercera primaria más grandes que las hembras, oscilando la media de los valores al largo del año entre 62,5 y 65 mm en los primeros (n = 378) y entre 59 y 60,5 mm en las hembras (n = 338) (ICO, 2022). En un estudio italiano, por otro lado, se señala que la longitud de ala también puede ser un parámetro útil para diferenciar sexos, siendo las medidas mayores a 82 mm atribuibles a machos mientras que valores inferiores pueden corresponder a ambos sexos (Cucco, 1988). Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC 3 Masa corporal La masa corporal del escribano montesino oscila entre los 20 y 24 g, habiéndose detectado diferencias entre sexos y edades al largo del año. Los machos presentaron un mayor peso (de hasta 1,5 g de media) de octubre a febrero y de junio a agosto que las hembras. El peso se igualó antes y después del periodo de cría, donde no se encontraron diferencias del peso entre ambos sexos. El peso de los jóvenes fue mayor que el de los adultos, especialmente entre junio y agosto, con diferencias de 1,2 g aproximadamente (ICO, 2022). Variación geográfica Actualmente hay reconocidas cuatro subespecies: Emberiza cia cia (desde el centro y sur de Europa, incluyendo la Península Ibérica, hasta Turquía y norte de África), E. c. par (desde el Cáucaso, este de Turquía e Irán, hasta el oeste del macizo de Altái, en Mongolia), E. c. stracheyi (Pakistán, India y China), y E. c. flemingorum (Oeste y centro de Nepal). No se aprecian diferencias relevantes entre las distintas subespecies descritas, aunque se ha constatado que los ejemplares del norte de Europa tienden a ser más oscuros que las poblaciones sureñas y las del centro de Asia (Copete, 2020). Muda El escribano montesino realiza una muda postjuvenil parcial, cambiando las coberteras pequeñas, coberteras medianas y todas, o la mayoría, de coberteras mayores. Algunos ejemplares también mudan alguna o todas las terciarias, de forma que se puede observar límite entre plumas terciarias, o entre terciarias y secundarias (Demongin, 2016; Blasco-Zumeta y Heinze, 2021). De igual modo también se puede observar el límite de muda entre plumas del álula. La muda postjuvenil también incluye plumas corporales. La muda postnupcial es completa, y, al igual que la postjuvenil, suele finalizar en octubre (Svensson, 1992; Demongin, 2016). Hábitat El escribano montesino ocupa principalmente laderas áridas o semiáridas en zonas montañosas con hábitats abiertos formados por suelos rocosos y vegetación dispersa (GarcíaVillanueva y Serrano, 2003; Svensson et al., 2009; Copete, 2020). Sin embargo, se puede encontrar en una gran diversidad de hábitats como prados subalpinos, bosques de coníferas, hayedos y zonas de ribera (García-Villanueva y Serrano, 2003). Este fenómeno es especialmente marcado en invierno, cuando abandonan las cotas más altas y ocupan bosques abiertos, áreas de cultivo e incluso zonas urbanas (SEO/BirdLife, 2008). En la Península Ibérica, a menor escala, los territorios de nidificación consisten en parches de matorrales, vegetación herbácea y suelo descubierto, donde estos componentes predominan sobre el suelo rocoso (Zamora, 1991a). La presencia de efecto borde entre parches con baja, o nula, y alta densidad de vegetación permite a los escribanos montesinos detectar más fácilmente la presencia de un depredador y huir rápidamente hacia zonas más seguras (Sánchez et al., 2009). Estas zonas de bajas coberturas de vegetación son utilizadas por la especie para el forrajeo y la nidificación, y los arbustos y otra vegetación dispersa, además de protección, y al igual que las rocas, son elementos estructurales del hábitat que les proporcionan un posadero desde donde realizar llamadas de alarma y el canto (Zamora, 1991b; Pons et al., 2003). Debido a esta preferencia por zonas abiertas, los escribanos actúan como colonizadores en zonas en etapas tempranas de regeneración forestal post incendio, donde se ha observado que establecen rápidamente territorios de cría (Pons et al., 2003; Pons y Bas, 2005). Abundancia Las densidades más elevadas de hábitat se han detectado en matorrales cantábricos y supramediterráneos, con 5,5 y 4,2 aves por cada 10 hectáreas respectivamente, aunque Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC 4 valores similares se han obtenido en hayedos cantábricos (4,2 aves/10 ha) y cultivos de cereal supramediterráneos (4,1 aves/10 ha) (Carrascal y Palomino, 2008). En invierno, en la sierra de Gredos, se han registrado densidades de hasta 12,3 aves/10 ha en un pinar supramediterráneo, y de 3,4 aves/10 ha en matorral mediterráneo; sin embargo, en primavera, los valores observados fueron de 5,4 aves/ 10 ha y 10,5 aves/10 ha respectivamente (Sánchez, 1991), poniendo de manifiesto el uso de zonas de matorral en época reproductora y los cambios de hábitat que experimenta la especie en invierno relatados en el apartado anterior. Densidades de hasta 13,7 aves/10 ha han sido observadas en un piornal de Sierra Nevada (Zamora, 1988), pero la mayoría de los registros oscilan entre 0,5 y 3 aves/10 ha (Arroyo y Tellería, 1984; Potti y Tellería, 1986; Costa y Purroy, 1990; Sampietro et al., 1998). Tamaño de población En 2004-2006 la estimación poblacional situaba entre 2.835.900 y 4.400.260 las parejas reproductoras de escribano montesino en España (Carrascal y Palomino, 2008), valores considerablemente mayores a los datos proporcionados previamente en el Atlas de las aves de España (1975-1995), donde la población nidificante de la especie en España se estimó entre 820.000 y 2.000.000 parejas (Purroy, 1997). Acorde con el trabajo de Carrascal y Palomino (2008), Castilla y León, Aragón y Andalucía fueron las comunidades autónomas con mayor población de la especie. Sin embargo, en esta última estimación no se incluían datos de algunas comunidades autónomas como Cataluña, donde se calcula una población de entre 208.000-522.000 individuos maduros (ICO, 2022), por lo que los valores de abundancia real son potencialmente mayores. Según los datos del programa de seguimiento SACRE (SEO/BirdLife, 2021), desde finales de los 90 hasta 2020 se ha detectado un declive moderado (>30%) en sus poblaciones, lo que supondría una catalogación potencial de “Vulnerable” acorde a los criterios de la UICN. Este declive ha sido registrado también dentro de España a nivel autonómico, con valores de hasta el 50% en 20 años (ICO, 2022), y más ligeramente en la última actualización de la lista roja de la UICN (BirdLife International, 2022), Acorde con los datos de BirdLife International, la población europea (aproximadamente el 50% de la población global) en 2015 se situaba entre 1.930.000 y 4.230.000 parejas reproductoras (BirdLife International, 2022), valores menores a los estimados entre 2004-2006 solo para España. Esto podría deberse a varios factores, como el declive moderado que han sufrido las poblaciones españolas en los últimos años o errores en las estimas poblacionales. Estatus de conservación Categoría global UICN (2016): Preocupación menor (LC) (BirdLife International, 2022) Categoría UICN para España (2021): Preocupación menor (LC) (López-Jiménez, 2021) Factores de amenaza La pérdida de hábitats adecuados para el escribano montesino derivada de la intensificación agrícola y el abandono de las prácticas tradicionales de los cultivos, así como el incremento de las zonas urbanizadas y la reforestación, parece ser la principal amenazada a la que están sujetas las poblaciones de esta especie (García-Villanueva y Serrano, 2003; SEO/BirdLife, 2008; Schuphan, 2011; Copete, 2016; Copete, 2020). Según las previsiones realizadas en un estudio reciente, las poblaciones ibéricas del escribano montesino se verían notablemente perjudicadas ante el escenario actual del cambio climático (Villén-Pérez et al., 2022). Las proyecciones indican que entre 2041-2060 la especie desaparecería del Sistema Central y de la parte sur del Sistema Ibérico, dos de sus principales núcleos poblacionales, aunque encontraría un refugio climático en Sierra Nevada. Finalmente, y al igual que se ha demostrado en una gran variedad de grupos de aves, la contaminación del aire derivada de la quema de combustibles fósiles provoca la acumulación de metales pesados en las plumas y huesos de esta especie y tiene diversos efectos adversos Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC 5 sobre los parámetros hematológicos y el tejido epitelial del sistema respiratorio (Llacuna et al., 1993; 1995; 1996). Medidas de conservación No hay datos ni propuestas en la Península Ibérica de medidas de conservación específicas para el escribano montesino. Como se ha observado en algunos estudios, y al igual que otras especies aves con requerimientos ecológicos similares como el escribano hortelano (Brotons et al., 2008), el manejo de hábitats mediante fuegos controlados beneficia a las poblaciones de esta especie (Pons et al., 2003). También mediante ramoneo (Messlinger, 2004). La gestión del sotobosque mediante maquinaria y ramoneo son otras medidas de conservación propuestas para especies que precisan de zonas con bajas coberturas de vegetación para la cría y el forrajeo (Schaub et al., 2010; Menz y Arlettaz, 2012) Estos métodos de gestión podrían ser una de las medidas a tener en cuenta si el declive de las poblaciones ibéricas persiste en el tiempo. Distribución geográfica A escala global el escribano montesino habita las áreas montañosas de las zonas templadas del sur de Europa, norte de África y suroeste de Asia. Su distribución abarca desde la Península Ibérica y Marruecos hasta el oeste de Mongolia, China y Nepal. Se encuentra en latitudes de entre los 30º y 60º norte, teniendo sus límites de distribución superiores en el sur de Alemania y en la frontera entre Rusia, Mongolia y Kazajstán, e inferiores en Marruecos, Irán, Pakistán y Nepal (BirdLife International, 2022). A lo largo de su área de distribución se pueden observar discontinuidades que coinciden con la presencia de accidentes geográficos libres de montañas como las grandes llanuras europea y húngara. De igual modo, como consecuencia de sus requerimientos de hábitat, en la Península Ibérica el escribano montesino ocupa prácticamente la totalidad de los sistemas montañosos y está ausente en las zonas bajas y llanas. Las discontinuidades en la población reproductora ibérica aparecen en las submesetas Norte y Sur, depresiones del Ebro, Tajo y Guadalquivir, sur de Extremadura y en zonas litorales (Rufino, 1989; García-Villanueva y Serrano, 2003). Muchas de estas zonas, sin embargo, son colonizadas en invierno, cuando se desplazan de las zonas más altas de las montañas a altitudes menores (Tellería et al., 1999). Es entonces cuando aparece en zonas bajas y llanas de la península, incluyendo áreas litorales y valles fluviales (Molina, 2002; Ruhí y Pons, 2011; Vázquez, 2015, Polo-Aparisi, 2021). Está presente en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Pero no en los archipiélagos e islas de España ni Portugal (García-Villanueva y Serrano, 2003). Existen observaciones esporádicas de ejemplares en la isla de Mallorca, incluyendo citas registradas en los pasos prey postnupciales (López-Jurado, 2003). En cuanto a su distribución en altitud, se han observado habitando en la Península Ibérica desde zonas costeras hasta picos de alta montaña situados a más de 2000 m s.n.m.; sin embargo, los avistamientos más frecuentes se han realizado en zonas montañosas de entre los 600 y 1500 m de altitud (ICO, 2022). Se han observado escribanos montesinos a 4000 m en Asia central (Copete, 2020). Voz El canto del escribano montesino consiste en una estrofa melódica, clara y aguda, con cambios repentinos de escala que a menudo inicia de forma indecisa y arrítmica (Svensson et al., 2009). También aparece como una única frase corta y aguda con una última nota ascendente y repetida (Copete, 2020). Por otra parte, el reclamo consiste en un “tsi” breve y agudo, que puede prolongarse a veces con intensidad descendente “tsiii” o con una serie “trrr” cuando se le perturba (Svensson et al., 2009; Copete, 2020). No existe evidencia de variación geográfica en cuanto a la estructura del canto en el escribano montesino, a diferencia de otras especies de escribano (McGregor, 1980; Osiejuk et al., 2003) Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC 6 Movimientos Las poblaciones más septentrionales son migradoras parciales y realizan desplazamientos de corta o media distancia hacia el sur en invierno, especialmente en aquellos hábitats más fríos (Copete, 2016). Este fenómeno, junto a cambios singulares en las condiciones climáticas, ha provocado el aumento en las densidades de aves en invierno en algunas zonas de la Península Ibérica como la Sierra de Béjar (Salamanca) (Peris, 1984). Las poblaciones ibéricas, sin embargo, son residentes y realizan movimientos altitudinales en invierno desplazándose hacia cotas más bajas. En invierno aparecen en zonas costeras (ICO, 2022), aunque se desconoce si estos individuos proceden de migradores altitudinales locales o de individuos procedentes de poblaciones norteñas (Copete, 2020). Un ejemplo que ilustra a la perfección estos movimientos poblacionales altitudinales lo encontramos en Sierra Nevada, donde en zonas situadas a unos 2.230 m de altitud la densidad de escribano montesino en época reproductora alcanza valores de hasta 9,5 aves/10 ha, pero la especie desaparece completamente entre los meses de noviembre y febrero (Zamora, 1987). El anillamiento científico ha permitido constatar una cierta fidelidad a las zonas de invernada en inviernos consecutivos (Ruhí y Pons, 2011) Ecología trófica La composición de la dieta del escribano montesino varía notablemente a lo largo del año. En la temporada de cría su dieta, y la que proporcionan a los pollos, consiste principalmente en una gran variedad de invertebrados, habiéndose registrado la alimentación de individuos pertenecientes a los siguientes taxones: Ephemeroptera, Orthoptera, Hemiptera, Diptera, Lepidoptera (larvas y adultos), Hymenoptera (familia Formicidae), Coleoptera (larvas y adultos), Araneae, Crassiclitellata (familia Lombricidae) y Pulmonata (Cramp y Perrins, 1994; Cramp, 1998; Copete, 2016). Se ha constatado que la variedad de presas que constituye la dieta de esta especie es mayor a la de otros escribanos con requerimientos ecológicos similares cuando habitan la misma zona (Keusch, 1984; Menz y Arlettaz, 2012). Al finalizar la época de cría la composición de la dieta cambia hacia alimentos de origen vegetal. La principal fuente de alimento vegetal consumido por el escribano montesino son las semillas, incluyendo semillas de los géneros Arundo, Conyza, Luzula, Polygonum y Stellaria, y diferentes gramíneas (familia Poaceae); sin embargo, también se alimentan ocasionalmente de tallos, frutos y hojas (Cramp y Perrins, 1994, Sackl y Sackl, 2008). De forma anecdótica se ha observado un ejemplar alimentándose de restos de comida humana en una zona periurbana (Sackl y Sackl, 2008). El forrajeo se produce esencialmente en el suelo, donde busca alimento directamente sobre el suelo descubierto o en las plantas que constituyen los parches de vegetación aledaños (Cramp y Perrins, 1994; Cramp, 1998). Sin embargo, se han producido registros de escribanos montesinos subidos a tallos elevados de Arundo plinii, una especie de caña, y alimentándose de sus semillas (Sackl y Sackl, 2008), e incluso atrapando insectos al vuelo (Copete, 2020). Existen también observaciones de ejemplares de esta especie capturando insectos en la nieve en zonas de alta montaña de Sierra Nevada (Zamora, 1990). Biología de la reproducción La temporada de cría del escribano montesino comienza a finales de marzo o principios de abril y se prolonga hasta agosto y, excepcionalmente, mitad de septiembre. El nido se encuentra normalmente cerca del suelo, protegido, o no, por la vegetación, pero también puede situarse en la base de una formación rocosa, en un arbusto, un árbol, e incluso en un muro camuflado entre la vegetación (Hollom, 1962; Cramp, 1998; SEO/BirdLife, 2008; Copete, 2020). Este es construido por la hembra en solitario durante 6-8 días, y consiste en una capa estructural exterior formada por hierbas secas gruesas, una interior formada por un entramado de hierbas secas más finas, y revestimiento interno formado por pelos (Hollom, 1962). Las puestas, según datos europeos, son frecuentemente dos por temporada,de entre 3 y 6 huevos, de color blanquecino-grisáceo con un entramado irregular de color negruzco, y son incubados por la hembra durante unos 12-15 días (Hollom, 1962; SEO/BirdLife, 2008; Copete, 2020). Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC 7 En la alimentación de los pollos intervienen ambos parentales durante unos 9-13 días. Los juveniles abandonan el nido antes incluso de poder volar, y se refugian en el suelo entre la vegetación y las rocas; son totalmente independientes a las tres semanas de nacer (Hollom, 1962; Copete, 2020). Estructura y dinámica de poblaciones No hay datos ibéricos. Interacciones con otras especies Se ha propuesto que la ausencia de escribano montesino en las Islas Baleares derive de una exclusión competitiva por parte del escribano soteño (Kuhbier et al., 1984); sin embargo, no hay datos ibéricos sobre competencia ni otras interacciones entre el escribano montesino y otras especies similares. En otras zonas hay observaciones de bandos mixtos formados por escribanos montesinos y otras aves alimentándose en invierno. Por ejemplo, en el sur de Montenegro, un grupo por 6 escribanos montesinos, 3 escribanos palustres (Emberiza schoeniclus) y un escribano soteño fue observado alimentándose en una zona arenosa en el borde de un camino (Sackl y Sackl, 2008). En Georgia, un individuo solitario se alimentaba, entre unos viñedos y un jardín, junto a pinzones (Fringilla coelebs), pardillos (Carduelis cannabina), escribanos cabeciblancos (Emberiza leucocephalos) y escribanos cerillos (Abuladze, 2015). Depredadores Un escribano montesino fue depredado por un águila real en los pirineos catalanes, pero su aportación a la dieta de la rapaz fue meramente anecdótica puesto que representó el 0,49% de las presas identificadas (Mañosa et al., 2021). Aparte de este registro no hay más datos ibéricos sobre depredadores del escribano montesino, pero al igual que otros escribanos de nichos ecológicos similares las rapaces, tanto diurnas como nocturnas, son potencialmente los principales depredadores de esta especie. En un estudio alemán se observó cómo solo el 47% de los nidos produjo volantones, la causa principal de fracaso reproductivo fue la depredación por garduña (Martes foina), comadreja (Mustela nivalis), comadreja (Mustela erminea), zorro (Vulpes vulpes), arrendajo (Garrulus glandarius), cuervo (Corvus corax), corneja (Corvus corone) y culebra lisa europea (Coronella austriaca) (Copete, 2020). Estrategias antidepredatorias No hay datos concretos de la Península Ibérica. La selección de hábitat de forrajeo y nidificación,donde se alternan parches con zonas descubiertas y zonas con vegetación en las que refugiarse y realizar llamadas de alarma, parece estar condicionada en parte por el riesgo de depredación (Sánchez et al., 2009). El “flight initiation distance” (FID) o distancia a la que se inicia el vuelo, que indica la distancia a la que el escribano montesino emprende el vuelo frente a una posible amenaza, es de 9,4 m (Jiang y Møller, 2017). Los valores pequeños de este parámetro corresponden a aves que toleran la presencia de posibles amenazas hasta distancias razonablemente cortas, como las aves urbanas, mientras que los valores elevados corresponden a especies que emprenden el vuelo pese a que la amenaza esté lejos. El valor para esta especie es medio-bajo en comparación a otras especies, lo que indica que, pese a tratarse de un ave discreta, no es tímida (Svensson et al., 2009). Parásitos y patógenos Una nueva especie de ácaro ectoparásito perteneciente a familia Proctophyllodidae (Proctophyllodes mariaevallensis) fue descrito a partir de individuos recolectados en plumas de escribanos montesinos capturados en Granada (De Rojas et al., 1989), donde una especie de malófago (Insecta) (Brueelia blagoveschensky) también fue registrada parasitando montesinos Monrós, J. S., Alambiaga, I. (2022). Escribano montesino – Emberiza cia. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. López, P., Martín, J., Barba, E. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ – https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/14697 ENCICLOPEDIA*VIRTUAL*DE*LOS*VERTEBRADOS*ESPAÑOLES************ Sociedad*de*Amigos*del*MNCN*–*MNCN*-*CSIC 8 (Martín-Mateo, 1989). En Sierra Nevada se detectaron ejemplares con protistas intraeritrocíticos del orden Haemosporida (Illera et al., 2017). Otros ectoparásitos malófagos han sido detectados en otras partes del área de distribución del escribano montesino (Palma y Price, 2006; Valan et al., 2016). Actividad No hay datos ibéricos. Dominio vital y territorio No hay datos ibéricos. Patrón social y comportamiento No hay datos ibéricos. El patrón general observado es que, durante la temporada de reproducción, el territorio de cría está ocupado por una pareja reproductora, pero una vez finalizada ésta, los escribanos montesinos pueden desplazarse en pequeños bandos en torno a estas zonas en busca de alimento. Estos bandos se forman de forma progresiva a medida que avanza el otoño e invierno, y en eventos especialmente fríos pueden estar formados por entre 15 y 30 individuos, excepcionalmente hasta 70 (Copete, 2020). Fuera de la época de cría suelen encontrarse también individuos solitarios, y, como se ha descrito en otro apartado, formando bandos mixtos con otras especies (Sackl y Sackl, 2008). Bibliografía Abuladze, A. (2015). On the status of Pine Bunting (Emberiza leucocephalos) in Georgia. Proceedings of the Institute of Zoology, 24: 21-25. Arroyo, B., Tellería, J. L. (1984). La invernada de aves en el área de Gibraltar (Cádiz, España). Ardeola, 30: 23-31. BirdLife International. (2022). Species factsheet: Emberiza cia. http://www.birdlife.org Blasco-Zumeta, J., Heinze, G. M. (2021). Escribano montesino (Emberiza cia). 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