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Dirección y coordinación: Jonathan Ruiz Jaramillo Luis José García Pulido Equipo de investigación: Jonathan Ruiz Jaramillo Luis José García Pulido Carmen Muñoz González María Dolores Joyanes Díaz Eduardo Jiménez Morales Juan Entrenas Hornillo Carmen Montero Oliva Catherine Teeling Laura Montiel Vega Han colaborado: Sadaf Aryayi Antonio Burgos González Juan Burgos González María Baena Sánchez Pablo Castillo Ortiz Belén Fernández Fernández Lidia de Gálvez de Alva Laura Gamarro Nieto Nieves Pérez Cabrera María Jesús Ripoll Sánchez Sara Romero Martínez Andrés Sarriá Muñoz Inmaculada Torres Fernández Diseño gráfico y maquetación: Laura Montiel Vega Logística, montaje y construcción de expositores: Carpintería Dobla (Morón de la Frontera) © de los textos: sus autores © de las imágenes: sus autores
El reino nazarí de Granada abarcó las zonas montañosas del sudeste de la Península Ibérica, donde se estableció una frontera natural con el reino de Castilla entre 1232 y 1492. Para su control y comunicación visual con los principales núcleos nazaríes se estableció una red de torres defensivas. Muchas aún subsisten diseminadas entre las provincias de Granada, Málaga, Almería, Jaén y Cádiz. A pesar de que tras la conquista castellana muchas de estas torres perdieron su utilidad defensiva, un nutrido grupo de estas, aunque con adaptaciones a las nuevas estrategias y técnicas militares como la artillería, siguieron empleándose como elementos de vigilancia y control en el territorio. Estas construcciones, dada su condición histórica como frontera de reinos y civilizaciones, se ubican en emplazamientos singulares, erigiéndose como hitos referenciales de los territorios en los que se asientan. Su diversa tipología y morfología constituyen un fiel testimonio de las distintas formas de vertebración territorial que se han sucedido a lo largo de la historia, lo que hace que no puedan ser entendidas fuera de esta dimensión. Encontramos por tanto un conjunto de construcciones de valor patrimonial y Jonathan Ruiz Jaramillo Entender para valorar, comprender para conservar, interpretar para intervenir paisajístico incalculable. Sin embargo, las circunstancias que han provocado la riqueza de este patrimonio son las que, al mismo tiempo, generan las principales problemáticas para su conservación. En efecto, su ubicación, las más de las veces lejos de núcleos urbanos en zonas poco accesibles, hace que se vean afectadas por el abandono, el olvido, el expolio… Así, el acuciante y progresivo deterioro al que se ven sometidas hace que el estado general de muchas esté próximo a la ruina. Esta muestra expositiva pretende que el conocimiento exhaustivo adquirido de este patrimonio defensivo se difunda alcanzando a todos los estratos de la sociedad, tratando de transferir todos sus valores a nivel tipológico, morfológico, constructivo, material, paisajístico, territorial y estratégico, valores a partir de los que transmitir la trascendencia que este conjunto de bienes culturales aporta a la sociedad en la que se insertan, traspasando por tanto la barrera de un conocimiento puesto a disposición exclusivamente de expertos cualificados. Con esta exposición se divulga un conocimiento actualizado en base a los trabajos de documentación científica desarrollado sobre una importante etapa histórico-cultural, que definió el paso de la Edad Media a la Época Moderna, exhibiéndose una completa documentación sobre una red de construcciones militares andalusíes y modernas, muchas de ellas poco conocidas por el público en general, debido a su dispersión y dificultad de acceso. Pese a tener todas una protección y catalogación como bienes de interés cultural (BIC), en la actualidad muchas de ellas presentan un precario estado de conservación, puesto de relieve al analizar fotografías de las últimas tres décadas. Esta información, además de su interés científico, supone un punto de partida para mejorar su salvaguarda. Las torres incluidas se han seleccionada en función de su representatividad y claridad de interpretación tipológica respecto a las diferentes épocas en que se estiman fueron construidas, por lo que no se pretende realizar una muestra exhaustiva de todo el conjunto de torres, siendo por tanto la pretensión de despertar la curiosidad del visitante por esta tipología defensiva tan particular con el objetivo de visitarlas in situ para conocerlas e interpretarlas en su verdadera y completa dimensión. 3 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Los vestigios existentes a nivel arqueológico permiten apuntar que fueron fenicios y cartagineses quienes introdujeron en la Península este dispositivo de vigilancia y comunicación, que de tiempo inmemorial se venía empleando en el Mediterráneo oriental. Aunque los romanos también se sirvieron de estos puestos de vigía, sería durante la época nazarí cuando se desarrolló un sistema de vigilancia verdaderamente estructurado, tanto en el litoral como en el interior. El reino nazarí de Granada abarcó las zonas montañosas del sudeste de la Península Ibérica, donde se estableció una frontera natural con el reino de Castilla entre 1232 y 1492. Para su control y comunicación visual con los principales núcleos de población se estableció una red de torres defensivas, muchas de las cuáles aún subsisten diseminadas entre las provincias de Granada, Málaga, Almería, Jaén y Cádiz. Estas construcciones, dada su condición histórica como frontera de reinos y civilizaciones, se ubican en emplazamientos singulares, erigiéndose como hitos referenciales de los territorios en los que se asientan. Su diversa tipología y morfología constituyen un fiel testimonio de las distintas formas de vertebración territorial que se han sucedido a lo largo de la historia, lo que hace que no puedan ser entendidas fuera de esta dimensión. Son dos las tipologías funcionales que pueden El sistema defensivo de Málaga a través de sus torres. Una breve reseña de su evolución destacarse: por un lado, aquellas torres situadas en lugares de frontera, tierra de nadie entre dos reinos que controlaban caminos y senderos naturales donde podían realizarse incursiones militares, existiendo entre ellas una interconexión visual. Así, la información codificada podía ser transferida desde esta primera línea defensiva a otras torres dentro del territorio nazarí, y de allí a las fortalezas intermedias y las principales ciudadelas, a menudo organizadas configurando una red radial. Todas ellas se colocaron próximas a las cimas de cerros o collados para tener una visibilidad óptima, situadas a distancias medias entre sí que oscilan entre los 5 y 7 km. Así, la información recogida de primera mano en la frontera podría transmitirse rápidamente a la Alhambra en la capital nazarí, Granada. Además de esta red primaria, había redes secundarias que cumplían la misma función para una localidad determinada, entre las que pueden destacarse las torres de alquería, principal bastión de un pequeño recinto amurallado para la protección de agricultores y ganado. A pesar de que tras la conquista del Reino de Granada en 1492 por las tropas castellanas muchas de estas torres perdieron su utilidad defensiva, un nutrido grupo de estas, aunque con adaptaciones a las nuevas estrategias y técnicas militares como la artillería, siguieron empleándose como elementos de vigilancia y control en el territorio. Especialmente en la zona litoral, se hizo acuciante la necesidad de protección frente a la actividad pirática, con incursiones y saqueos procedentes del Mediterráneo que exigió la organización de un sistema de vigilancia y comunicación costero que permitiera dar aviso de los eventuales peligros. Así, las atalayas de origen nazarí constituyeron un elemento principal en el operativo de defensa costera durante toda la Edad Moderna, suponiendo el punto de partida para la generación de un sistema defensivo que fue reforzándose progresivamente tanto durante el reinado de los Reyes Católicos como en los de Carlos V y Felipe II. De esta forma, en el siglo XVI, las antiguas torres de origen musulmán fueron aprovechadas, readaptándose a las nuevas circunstancias y necesidades de defensa, como el empleo de artillería. Como complemento, también se levantaron nuevas torres de planta circular y forma ligeramente troncocónica, con mayor espesor en los muros al objeto de que el impacto de los proyectiles causase menores daños. Debido a la cercanía de puertos importantes como el de Orán motivó que las costas de Almería, Granada y Málaga fuesen las más castigadas por las acciones piráticas, siendo la provincia malagueña la que cuenta 4 Catálogo de la exposición
con mayor número de torres y otras defensas costeras, denotando con ello la intensidad y frecuencia de las incursiones. La defensa litoral se organizó mediante diversas Instrucciones u Ordenanzas con la creación de un verdadero cuerpo de guardacostas encargado de vigilar y dar los avisos a las guarniciones más cercanas. El dispositivo de vigilancia se componía de un personal específico, no estrictamente militar, a las órdenes del corregidor con jurisdicción sobre el lugar en que estuviera situada la torre. Estaba formado concretamente por los torreros, los guardas o escuchas y los requeridores. Y en cuanto a su funcionamiento, el mismo término de torres almenara (del árabe al-manar, “faro” o “lugar del fuego”) es bien indicativo de cómo había que actuar a la hora de dar los avisos. Si la comunicación se hacía de día, se encendía un fuego con paja húmeda en la chimenea dispuesta en el interior de la torre con salida del humo al terrado superior; si el aviso se daba durante la noche, entonces se encendía un fuego con llama viva en la azotea de forma que pudiera verse en las dos torres próximas a uno y otro lado. En los periodos de menor actividad corsaria, como era el invierno por el mal estado de la mar, normalmente permanecía un torrero en cada torre vigía, pero en momentos de mayor alerta podían prestar servicio hasta tres hombres, turnándose en una vigilancia permanente. Los guardas de a Andrés Sarriá Muñoz, Jonathan Ruiz Jaramillo, Luis José García Pulido pie tenían encomendada la vigilancia de una parte de ese tramo, de manera que partiendo cada cual de su torre base, debían encontrarse a mitad de camino. El atajador debía recorrer con su caballo la distancia entre una torre y otra. El requeridor, que era el oficial al mando de los torreros y demás guardas, debía comprobar que cada uno cumplía su misión, dando cuenta inmediatamente a las autoridades locales de cualquier posible incidencia. Todo el servicio de defensa estaba bajo las órdenes superiores del capitán general del reino de Granada. Si bien durante el siglo XVII continuaron los problemas de la defensa costera, en parte agravada por la expulsión de los moriscos (1609-1613), además de las flotas organizadas por otras naciones europeas, las fortificaciones costeras pasaron por un largo periodo de abandono y deterioro generalizado que puede justificarse debido a la falta de recursos económicos. Esta problemática se prolongó a lo largo del siglo XVIII, añadiéndose a la actividad corsaria sobre la costa la incidencia de la ocupación de Gibraltar en 1704, con lo que el Peñón se convirtió en base militar de la armada inglesa. Todo ello motivó el desarrollo de la ingeniería militar al servicio de la Corona, especialmente durante los reinados de Felipe V y Carlos III. Sus proyectos, ejecutados a lo largo del siglo, contribuyeron a mejorar sustancialmente el sistema defensivo costero. Se reformaron y reforzaron las antiguas torres vigía y se construyeron otras nuevas, con forma troncocónica, que en ocasiones venían a sustituir otras existentes previamente que se encontraban en un pésimo estado de conservación. Junto a estas, aparecen algunas construcciones destinadas específicamente a albergar piezas de artillería, como las torres artilladas con planta de pezuña o semicírculo algo alargado con hornabeque. Estas torres se conforman en dos cuerpos con sendas estancias abovedadas, sirviendo la inferior como almacén y polvorín y la segunda como alojamiento para el cuerpo de guardia desde el cual se accede al terrado, en la que se podía colocar piezas de artillería de pequeño calibre. Este sistema de torres es reforzado a partir de la segunda mitad del siglo, durante el reinado de Carlos III, con la construcción de pequeños fuertes capaces de contener una guarnición de unos 30 hombres y una dotación de al menos cuatro cañones (tales como el castillo de la Duquesa en Manilva o el castillo del Marqués, en Rincón de la Victoria), que se complementaba con la existencia de otra red de cuarteles específicamente destinados a la caballería, como la casa-fuerte Bezmiliana, en Rincón de la Victoria. 5 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Levantamientos técnicos Torre de Urique (Alhaurín el Grande) Torre Hacho (Antequera) Torre de Campanillas (Benahavís) Torre de la Romera (Benahavís) Torre de Tramores (Benahavís) Torre Esteril (Benahavís) Torre Sexima (Benaoján) Torre de la Sal (Casares) Torre de Casasola (Estepona) Torre de Guadalmansa (Estepona) Torre de Verdiales (Málaga) Torre de Ladrones (Marbella) Torre del Duque (Marbella) Torre del Río de la Miel (Nerja) Torre de Benagalbón (Rincón de la Victoria) Torre del Cantal (Rincón de la Victoria) Torre Pimentel (Torremolinos) Torre de Manganeta (Vélez-Málaga) Torre del Jaral (Vélez-Málaga) Trabajos del alumnado Torre de Urique (Alhaurín el Grande) Torre Hacho (Antequera) Torre de Campanillas (Benahavís) Torre de la Romera (Benahavís) Torre de Tramores (Benahavís) Torre Esteril (Benahavís) Torre de la Sal (Casares) Torre de Casasola (Estepona) Torre de Guadalmansa (Estepona) Torre de Verdiales (Málaga) Torre Pimentel (Torremolinos) Torre de Manganeta (Vélez-Málaga) 6 Catálogo de la exposición
Mapa de localización Provincia de Málaga 7 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre de Urique Alhaurín el Grande Vista axonométrica de la torre 8 Catálogo de la exposición
10 m51 Alzado sur Alzado norte 9 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre de Tramores Benahavís Alzado suroeste 16 Catálogo de la exposición
Alzado sureste Planta 1510 m 17 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre Esteril Benahavís Planta 18 Catálogo de la exposición
Alzado sur Alzado este 1510 m 19 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Planta Torre Sexima Benaoján 20 Catálogo de la exposición
10 m5 1 Alzado esteAlzado sur Alzado norte 21 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre de la Sal Casares Planta 1 5 m 22 Catálogo de la exposición
1 5 10 m Alzado norte Alzado oeste 23 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre de Casasola Estepona Planta Alzado sur 15 m 24 Catálogo de la exposición
Alzado oeste Alzado norte Alzado este 25 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre del Duque Marbella Alzado sur Alzado este 32 Catálogo de la exposición
15 m Planta Alzado norte Alzado oeste 33 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre del Río de la Miel Nerja Planta 34 Catálogo de la exposición
1 5 10 m Alzado este Alzado oeste Alzado norte Alzado sur 35 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre de Benagalbón Rincón de la Victoria Planta 36 Catálogo de la exposición
1510 m Alzado sur Alzado oeste 37 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre del Cantal Rincón de la Victoria Planta 38 Catálogo de la exposición
1 5 10 m Alzado surAlzado norte 39 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre Pimentel Torremolinos Planta Alzado este 40 Catálogo de la exposición
1510 m Alzado norte Alzado oeste Alzado sur 41 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre de Urique Alhaurín el Grande Lidia de Gálvez de Alva 48 Catálogo de la exposición
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Torre Hacho Antequera Nieves Pérez Cabrera Sara Romero Martínez 50 Catálogo de la exposición
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Torre de Campanillas Benahavís Antonio Burgos González Juan Burgos González 52 Catálogo de la exposición
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Torre de Tramores Benahavís Antonio Burgos González Juan Burgos González 54 Catálogo de la exposición
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Torre Esteril Benahavís María Baena Sánchez Belén Fernández Fernández ALZADOS ALZADO 4 ALZADO 3ALZADO 2ALZADO 1 PLANTAS PLANTA BAJA PLANTA PRIMERA PLANTA CUBIERTA SECCIONES SECCIÓN 1 SECCIÓN 2 SECCIÓN 3 E 1/100 E 1/200 E 1/100 56 Catálogo de la exposición
ALZADOS ALZADO 4 ALZADO 3ALZADO 2ALZADO 1 PLANTAS PLANTA BAJA PLANTA PRIMERA PLANTA CUBIERTA SECCIONES SECCIÓN 1 SECCIÓN 2 SECCIÓN 3 E 1/100 E 1/200 E 1/100 57 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre Pimentel Torremolinos Laura Gamarro Nieto HIPÓTESIS DEL INTERIOR HIPÓTESIS DE SITUACIÓN DE LA TORRE 0 1 3 5 E:1/150 0 1 3 5 E:1/150 ALZADO ESTE ALZADO OESTE ALZADO SUR ALZADO NORTE PLANTA TERRAZA E:1/150 SEGUNDA PLANTA PRIMERA PLANTA SECCIÓN SUR-NORTE SECCIÓN NORTE-SUR SECCIÓN OESTE-ESTE SECCIÓN ESTE-OESTE 201819561732 ALZADO ESTE ALZADO SUR ALZADO NORTE PLANTA TERRAZA REPRESENTACIÓN DE DAÑOS 64 Catálogo de la exposición
HIPÓTESIS DEL INTERIOR HIPÓTESIS DE SITUACIÓN DE LA TORRE 0 1 3 5 E:1/150 0 1 3 5 E:1/150 ALZADO ESTE ALZADO OESTE ALZADO SUR ALZADO NORTE PLANTA TERRAZA E:1/150 SEGUNDA PLANTA PRIMERA PLANTA SECCIÓN SUR-NORTE SECCIÓN NORTE-SUR SECCIÓN OESTE-ESTE SECCIÓN ESTE-OESTE 201819561732 ALZADO ESTE ALZADO SUR ALZADO NORTE PLANTA TERRAZA REPRESENTACIÓN DE DAÑOS 65 La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga
Torre de Manganeta Vélez-Málaga Nieves Pérez Cabrera Sara Romero Martínez 66 Catálogo de la exposición
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Exposición “La arquitectura defensiva de la provincia de Málaga Evolución del sistema defensivo a través de sus torres” Alcazaba de Málaga 17-31 de octubre de 2019 68 Catálogo de la exposición
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