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«Envejecer es cambiar»: La institucionalización de la geriatría y la evolución del concepto de vejez durante el franquismo

Martos Contreras, Emilia

Abstract

Este trabajo ha sido realizado en el ámbito del Grupo de Investigación «Estudios del Tiempo Presente» (PAI HUM-756) y del Centro de Investigación «Comunicación y Sociedad» de la Universidad de Almería (Cysoc), y forma parte del proyecto I+D «Políticas sociales e instituciones locales en el tardo franquismo y la Transición. La lucha por la democracia en municipios de Andalucia (1963-1986)», financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad (Ref. HAR2017-83744-C3-3-P).

Full text

«En ejece es cambia »: La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Emilia Ma os Con e as (*) (*) o cid.o g/0000-0003-1705-5721. Depa amen o de Geog a ía, His o ia y Humanidades. Uni e sidad de Alme ía. emiliama oscon e [email protected] Dynamis Fecha de ecepción: 18 de agos o de 2018 [0211-9536] 2019; 39 (2): 453-475 Fecha de acep ación:10 de eb e o de 2019 h p://dx.doi.o g/10.30827/dynamis. 39i2.9843 SUMARIO: 1.—In oducción. 2.—Posgue a y ejez. 2.1.—El nacimien o de la disciplina ge iá- ica en España. 2.2.—El cambio en la comp ensión de la ejez. 3.—La ins i ucionalización de la ge ia ía y su desa ollo polí ico en el segundo anquismo. 4.— Conclusiones. RESUMEN: El concep o de ejez e olucionó signi ica i amen e a lo la go del siglo XX. A ello con ibuyó, en e o as cues iones, la apa ición de la ge ia ía. Los de enso es de es a nue a disciplina médica señala on que la ejez no debía en ende se como sinónimo de en e medad, sino que e a un pe iodo más de la ida. Además, plan ea on el a amien o plu idisciplina como un equisi o básico pa a una co ec a a ención a las necesidades especí icas de las pe sonas mayo es. Algunos médicos de la España anquis a a on a on con en usiasmo es os nue os conocimien os e in en a on expandi los desde mediados de siglo. Sin emba go, el sis ema anquis a condicionó de mane a pa icula es e p oceso. Aunque ap obó no mas encamina- das a p o ege a las pe sonas mayo es, en la p ác ica no esol ió ninguno de los nume osos p oblemas que su ió es e colec i o. Es o conlle ó un c ecien e dis anciamien o en e la du a ealidad y la e olución de la comp ensión de la ejez y los de echos de las pe sonas mayo es. PALABRAS CLAVE: F anquismo, ejez, ge ia ía, pe sonas mayo es, his o ia social. KEYWORDS: F ancoism, old age, ge ia ics, elde ly people, social his o y. Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 454 1. In oducción (*) La e olución de la medicina du an e el anquismo ue de e minada, p inci- palmen e, po el in en o de acaba con la adición epublicana y la in luencia del nacional-ca olicismo. Pa icula men e los años de posgue a ue on un pun o de in lexión, an o po el penoso con ex o he edado de la con ienda como la du a ealidad que supuso la implan ación del nue o Es ado dic a o ial y sus p emisas ideológicas 1. Como en el es o de ciencias, en medicina el in de la gue a supuso e ocede a las concepciones de p incipios de siglo, además de la obligación de asimila las consignas anquis as y las no mas a bi a ias p opias de los sis emas dic a o iales 2. Sin emba go, a pesa de es e cla o de e io o, di e en es abajos de in es igación han mos ado que no podemos simpli ica los la gos años del anquismo a un me o es ancamien o o e oceso 3. Desde el inicio de la con ienda, los p o esionales sani a ios se concen a on en a on a las nume osas p oblemá icas de i adas de la misma, y desde p on o encon amos acul a i os que comenza on a o ganiza se pa a e oma su abajo in es igado 4. Po o a pa e, a pesa de la au a quía (*) Es e abajo ha sido ealizado en el ámbi o del G upo de In es igación «Es udios del Tiempo P esen e» (PAI HUM-756) y del Cen o de In es igación «Comunicación y Sociedad» de la Uni e sidad de Alme ía (Cysoc), y o ma pa e del p oyec o I+D «Polí icas sociales e ins i uciones locales en el a do anquismo y la T ansición. La lucha po la democ acia en municipios de Andalucia (1963-1986)», inanciado po el Minis e io de Economía y Compe i i idad (Re . HAR2017-83744-C3-3-P). 1. La nue a ealidad socio-polí ica u o una in luencia nega i a sob e las ciencias en gene al. Véase, po ejemplo, O e o Ca ajal, Luis En ique. La des ucción de la ciencia en España. Las consecuencias del iun o mili a de la España anquis a. His o ia y Comunicación Social. 2001; 6: 149-186. 2. Según Ma se , Saéz y Ma ínez la ic o ia del anquismo implicó un abandono de las dimensiones sociales y de las nue as concepciones sob e epidemiología y adminis ación sani a ia, en a o de la p ác ica de in eg a la higiene y la mic obiología. Ma se Campos, Ped o; Sáez Gómez, José Miguel; Ma ínez Na a o, Fe nando. La Salud Pública du an e el anquismo. Dynamis, 1995; 15: 219. En cuan o a la in luencia de la dic adu a sob e el desa ollo sani a ia éase, en e o os, Ca asa So o, Ped o. La Re olución Nacional-Asis encial du an e el p ime anquismo (1936-1940). His o ia Con empo ánea, 1997; 16: 37-47 y O iz He as, Manuel; González Mad id, Damián A. Las polí icas sociales en la España del siglo XX. De la dic adu a anquis a a la ansición. In: Po as Gallo, Ma ía Isabel, ed. La e adicación y el con ol de las en e medades in ecciosas. Mad id: La Ca a a a; 2016. 3. Véase como ejemplo ecien e: Campos, Rica do; González de Pablo, Ángel. Psiquia ía en el p ime anquismo: sabe es y p ác icas pa a un «Nue o Es ado». Dynamis. 2017; 37 (1): 13-21. 4. Un buen ejemplo de es e plan eamien o se ía la ayec o ia del doc o G ego io Ma añón, quién en 1945 ol ió del exilió, e omando a con inuación su ca e a p o esional y académica. López Vega, An onio. La Uni e sidad de Ma añón. Cuade nos del Ins i u o An onio Neb ija. 2004; 7: 73. La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 455 del pe iodo y las di e sas limi aciones, no podemos nega la in luencia de plan eamien os in e nacionales en el desa ollo de la medicina española 5. En los p ime os años, sob e odo en o no a la Falange, se puso la is a sob e los a ances sociosani a ios implemen ados en I alia y Alemania 6. Sin emba go, no ue has a 1951, con la en ada de España en la O ganización Mundial de la Salud cuando ealmen e empezó a ap ecia se la llegada de nue os deba es 7 . O a de las ías de con ac o con el ex e io ue on las o ganizaciones in e - nacionales como Cá i as y C uz Roja, que di ulga on sus plan eamien os a a és de la acción, semina ios y publicaciones como Documen ación Social. Po lo an o, España no ue impe meable a las endencias in e nacionales y el Es ado, más aún en su in en o de mode nización y supe i encia, acep ó pa e de los plan eamien os que le indicaban los p o esionales y los colec i- os in e esados 8. No obs an e, una cosa ue acep a las p emisas y o a muy di e en e hace un plan e ec i o pa a pone las en ma cha. De hecho, las Sob e la con inuidad del Cue po Nacional de Sanidad éase Mole o Mesa, Jo ge; Jiménez Lucena, Isabel. Salud y bu oc acia en España. Los cue pos de Sanidad Nacional (1855-1951). Re is a Española de Salud Pública¸ 2000; 74: 46-53. Como ejemplo de eo ganización p o esional puede e se el caso de la psiquia ía desc i a en el siguien e abajo Hue as, Ra ael. En los inicios de la psiquia ía anquis a. El Cong eso Nacional de Neu ología y Psiquia ía (Ba celona, 1942). Dynamis. 2017; 37(1): 23-43. 5. Exis en di e en es abajos que se han cen ado en ese aspec o, éase, po ejemplo, Ba ona Vila , Josep Lluis; Be nabeu-Mes e, Josep. La salud y el Es ado, el mo imien o sani a io in e nacional y la adminis ación española (1815-1945). Valencia: Uni e sidad de Valencia; 2008. 6. Mole o Mesa, Jo ge. En e medad y p e isión social en España du an e el p ime anquismo (1936-1951). Dynamis. 1994; 14: 199-225. 7. Di e en es abajos han mos ado como pa e de las ideas plan eadas po la o ganización mundial ue on deba idas en España, éase, po ejemplo: Te ón Bañuelos, Aida; Comelles Josep Ma ia; Pe digue o Gil, En ique. Schools and heal h educa ion in Spain du ing he dic a o ship o Gene al F anco (1939-1975). His o y o Educa ion Re iew. 2017; 46 (2): 208-223; Pe digue o Gil, En ique; Comelles, Josep Ma ia; Te ón Bañuelos, Aida. La in oducción de las ciencias sociomédicas en el ámbi o de la educación sani a ia y la educación médica du an e el anquismo. In: Za zoso O ellana, Al ons; A izabalaga Valbuena, Jon, eds. Al se icio de la Salud Humana. La his o ia de la Medicina an e los e os del siglo XXI. San Feliu de Guíxols: Sociedad Española de His o ia de la Medicina, 2017, p. 123-128. 8. La di e sidad uncional es uno de los ámbi os en los que mejo se puede e esa co espondencia con el desa ollo in e nacional. Véase, especialmen e, Ma ínez Pé ez, José; del Cu a González, Me cedes. El «llamamien o del debe »: in luencia ex e io , in e és del Es ado y mode nización de las es a egias de ges ión de la discapacidad en España (1956-1970). In: González Mad id, Damián; O iz He as, Manuel; Pé ez Ga zón, Juan Sisinio, eds. La his o ia, los in ansla ion? Ac as del XIII Cong eso de la Asociación de His o ia Con empo ánea. Cuenca: Uni e sidad de Cas illa La Mancha; 2017, p. 1775-1786. Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 456 polí icas sociales del anquismo ue on has a su úl imo momen o ine icaces e insu icien es, lo que lle ó a una c ecien e p o es a social. Desde la his o ia social no solo se han in es igado las di e en es ías de oposición al anquismo. También se han analizado las dinámicas de desgas e que pudiesen jus i ica la c ecien e acción social del úl imo pe iodo dic a- o ial y el de eni de los sucesos que acompaña on a la mue e de F anco. Coincidiendo con los úl imos abajos que se han hecho sob e ese pe iodo his ó ico compa imos la conside ación de que las bases sociales juga on un papel impo an e en la e olución polí ica y social de España. De al o ma que el des ino del país no es u o exclusi amen e guiado y p og amado po una éli e polí ica selec a. Pa iendo de es e plan eamien o eó ico, en los úl imos años, han aumen ado las apo aciones que, desde di e en es pe spec i as, examinan algunos de los ángulos del complejo p oceso de cambio polí ico 9. En esa di ección se encamina nues a línea de in es igación, que se cen a en los p o esionales del ámbi o de lo social y su papel como posibles agen- es de ans o mación. Según nues a hipó esis de abajo, en con ac o con la ealidad más dep imida del anquismo e in luidos eó icamen e po el desa ollo académico in e nacional, los p o esionales de di e en es disciplinas de endie on una se ie de cambios que, de o ma di ec a o indi ec a, allana- on el camino hacia la democ a ización o, al menos, ayuda on a desgas a el sis ema 10. En ese sen ido, nos ha pa ecido de especial in e és ace ca nos a la emá ica de la ge ia ía y sus in en os de implan ación en España. Como e emos, su de ensa su gió po pa e de p o esionales comple amen e in e- g ados en el sis ema dic a o ial. Sin emba go, eso no impidió que, a a és de sus decla aciones, las p emisas de la nue a disciplina ge iá ica acaba an de i ando hacía una e lexión c í ica espec o a la si uación socio-económica de las pe sonas mayo es en España y, po ende, sumándose al c ecien e espí i u c í ico de la década de los sesen a y se en a. El obje i o de nues o 9. Es a in e p e ación ya ue plan eada po Ma a all, José Ma ía. La polí ica de la ansición, 1975- 1980. Mad id: Tau us; 1982. Sin emba go, no ha adqui ido una mayo ele ancia has a la p ime a década del siglo XXI. Véase, po ejemplo, O iz He as, Manuel ed. Mo imien os sociales en la c isis de la dic adu a y la T ansición: Cas illa la Mancha, 1969-1979. Ciudad Real: Almud; 2008 y Qui osa-Chey ouze y Muñoz, Ra ael ed. La sociedad española en la T ansición: los mo imien os sociales en el p oceso democ a izado . Mad id: Biblio eca Nue a; 2011. 10. Véase Ma os Con e as, Emilia. El abajo social y la cons ucción de la democ acia: una mi ada desde la pe i e ia. In: Fe nández Amado , Mónica; Qui osa-Chey ouze y Muñoz, Ra ael; coo d. Mo imien os sociales e ins i uciones locales en la ansición: la lucha po la democ acia en la Andalucía u al. Mad id: Ca a a a; 2018, p. 251-279. La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 457 abajo es as ea es os plan eamien os y señala el p og esi o desequilib io en e la ealidad social de las pe sonas mayo es y las p opues as de mejo a que el p opio Es ado de endía. Además, p oponemos una pequeña incu sión en los medios de comunicación esc i os pa a sopesa la di usión de la emá- ica. Conside amos que es a e olución es de especial in e és pa a en ende sucesos pos e io es, como po ejemplo las impo an es mo ilizaciones de pensionis as y jubilados de los años se en a. Con odo, que emos ad e i que no p e endemos, pues no es obje o de es e abajo, c ea una línea de causalidad di ec a con es os acon ecimien os pos e io es. De hecho, debido a las limi aciones p opias de es e ipo de apo aciones, nues a a ención se cen a á exclusi amen e en los p o esionales médicos que se in e esa on po es a disciplina y las implicaciones que u o la apa ición de una nue a comp ensión de la ejez en un con ex o ad e so. Pa a ello hemos u ilizado como uen es p ima ias decla aciones de los p o esionales, in o mes de la época, e is as especializada y p ensa gene al. 2. Posgue a y ejez La gue a ci il y los du os años pos e io es ue on especialmen e di íciles pa a las pe sonas mayo es, un colec i o ulne able a la pob eza y las ca en- cias del sis ema sani a io y asis encial. Ya desde la p oclamación del Fue o de los Españoles, la dic adu a hizo una e e encia exp esa a la «asis encia a la ejez» 11. Sin emba go, como a a emos, el anquismo no llegó nunca a esol e las necesidades asis enciales de es e colec i o, ni siquie a, después de la ap obación de la Ley de Bases de la Segu idad Social de 1963. Las p incipales polí icas sociales de la dic adu a ue on de ipo e ibu i o. En el p ime o pe iodo anquis a hay que des aca la c eación, en 1939, del Subsidio de Vejez, y su e olución, en 1947, hacia el Segu o Obliga o io de la Vejez 12. Es a ap obación supuso una impo an e ex ensión de los asegu ados, aunque su incidencia eal ue muy escasa debido, p incipalmen e, a la baja cuan ía de las pensiones 13. Igualmen e, hubo o as p es aciones económicos 11. A ículo 28, Ley de 17 de julio de 1945 que ap ueba el Fue o de los Españoles. BOE. 18 Jul 1945. 12. Véase Ignasi Camós, Vic o ia. La con igu ación de la p es ación de jubilación en el égimen con ibu i o de la segu idad social. Ge ona: Uni e si a de Gi ona; 2001. 13. El núme o de asegu ados aumen ó en la década de los cua en a en casi un millón, y la in e sión en pese as pasó de 9 millones a más de 77 millones. Sin emba go, incluso después de la Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 458 pun uales, como el econocimien o de los ascendien es que habi asen en el núcleo amilia de un abajado 14. En el aspec o asis encial, como ya dijimos, hubo muy pocas apo aciones. El Auxilio Social, como p incipal agen e asis encial del p ime anquismo, en los años de la posgue a es u o ocupado en o as necesidades. En con- secuencia su a ención a las pe sonas mayo es ue más bien coyun u al y básica, dándose p incipalmen e a a és de los comedo es sociales 15. Po su pa e la Di ección Gene al de Bene icencia inició una len a cons ucción de algunas esidencias, aunque ue on las Dipu aciones P o inciales —obligadas po la Ley de Régimen Local— las que man u ie on los cen ena ios Asilos P o inciales, donde se acogían a pe sonas mayo es en es ado muy necesi ado y de abandono absolu o. Pe o, en la p ác ica, el agen e asis encial p incipal ue la Iglesia, ya uese en colabo ación con las ins i uciones públicas o a a és de los múl iples asilos pa icula es. Algunas cong egaciones eligio- sas es aban especialmen e cen adas en el cuidado de mayo es, como ue el caso de la Cong egación de las He manas de los Ancianos Desampa ados 16. Las eligiosas se en egaban a su labo , an o en las ins i uciones p i adas como en las públicas, sin sueldo ni ho a io labo al y eniendo que lidia con la cons an e al a de ecu sos. En 1963, había en España 418 asilos, de las cuales solo 86 pe enecían a la bene icencia pública. Según los da os de la época, se es imaba una ca encia de unas 43.000 camas, a la que se suma ían las p o undas de iciencias en las plazas que ya exis en es 17. Los asilos e an he ede os di ec os, en ondo y o ma, de las p ime as ins i uciones de a ención a la ejez apa ecidas en siglos an e io es. Los cen os ca i a i os de la dic adu a u ie on, po su in e mi en e sis ema de inanciación y el alcance de sus obligaciones, g a es p oblemas económicos que explican pa e de las múl iples ca encias que su ie on. Según una publi- subida de 1948, la pensión no supe aba las 200 pese as mensuales. Piéd ola Gil, Gonzalo. La Ge ocul u a, especialidad nue a en Sanidad Nacional. Su es udio, necesidad y o ganización. Mad id: Di ección Gene al de Sanidad; 1955, p. 56. 14. A a és del llamado «Plus Familia ». O den de 29 de ma zo de 1946. Po supues o, den o de la adicional eminización de la asis encia po enciada po el anquismo, el cuidado ecaía sob e las muje es. 15. Cena o Lagunas, Ángela. La son isa de Falange. Auxilio Social du an e la Gue a Ci il y la posgue a. Ba celona: C í ica; 2006. 16. Véase Salgado Alba, Albe o. Ayuda Social a Ancianos. In: VVAA. P oblemas undamen ales de bene icencia y asis encia social. Mad id: Minis e io de la Gobe nación; 1966, p. 189. 17. Coucei o Núñez, En ique. Encues a sob e los Asilos en España. Documen ación Social. 1963; 20: 91. La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 459 cación del Minis e io de Gobe nación de 1966: «Las condiciones higiénicas y sani a ias son de icien es en la mayo ía de los asilos de nues a pa ia» 18. Es os cen os es u ie on gene almen e si uados en edi icios cen ena ios en los que los do mi o ios de las pe sonas mayo es e an g andes salas colec i as di ididas po sexo. En a as ocasiones los asilos con aban con do mi o ios más educidos u opciones pa a albe ga conjun amen e a los ma imonios. Así que al auma de muda se al asilo se sumaba el pesa de la sepa ación ísica de los cónyuges. Además, la ida en es os cen os e a muy aus e a y se egía po unas no mas es ic as que apenas enían en cuan a los deseos y a anes de los acogidos 19. Así lo ecogía un dia io de 1971: «El asilo, desg aciadamen e, dados nues os pob es concep os del amo al p ójimo y de la jus icia, se había con e ido en algo cuyo "dis u e" epugnaba a aquellos mismos a quienes debía a o ece . Un égimen en e peni encia io, con en ual y cua ele o, con sus limi aciones de libe ad, sus exigencias con- esionales, sus do mi o ios colec i os, la sepa ación de los ma imonios, los ho a ios absu dos, la ca encia de dis acciones, de biblio ecas, las limi aciones de comunicación social, y an os e cé e as más, algo poco menos que inde- seado. Y, sin emba go, e a a es os es ablecimien os a los que se eían abocados cuan os, ca en es de ecu sos y ca gados de años, no enían o a opción» 20. Según la concepción adicional, la ejez e a poco más que la an esala de la mue e, y es o, is o desde una óp ica eligiosa, conlle aba que se le diese a la espi i ualidad una impo ancia mucho mayo que la que se le o o gaba a la mundanidad y al bienes a del cue po. Es e abandono de lo ísico ayudaba a e o za el es e eo ipo del «anciano pob e y des alido». En de ini i a, un se pasi o en odos los sen idos, in an ilizado y más necesi ado que nadie de la ca idad social y la ayuda amilia 21. En es e con ex o, la llegada de la ge ia ía, y su nue a concepción de la ejez, ue un pun o de in lexión que 18. Salgado, n. 16, p. 190. 19. Ma os Con e as, Emilia. Pe sonas mayo es y di e sidad uncional ísica e in elec ual du an e la ansición a la democ acia. Alme ía: Uni e sidad de Alme ía; 2016, p. 781. 20. Fi mado con el pseudónimo «Un donos ia a». Residencias de jubilados. Hoja del Lunes de San Sebas ián. 18 Oc 1971, ci ado en VVAA, In o me-Resumen Nacional sob e la si uación de las pe sonas de edad en España. Re is a de Segu idad Social. 1982; 16: 516. 21. Aunque pod íamos ci a muchos ejemplos ilmog á icos, c eemos que es especialmen e pa adigmá ica pa a el es e eo ipo que enimos desc ibiendo la película El cocheci o, de 1960, di igida po Ma co Fe e i y p o agonizada po José Isbe . Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 460 puso en en edicho an o la a ención médica como la polí ica social a las pe sonas mayo es. 2.1. El nacimien o de la disciplina ge iá ica en España El é mino «ge ia ía» ue acuñado po Igna z Lewn Nashe en 1909, año en el que c eó un Depa amen o de Ge ia ía en Es ados Unidos. Dos décadas después, Ma jo y Wa en asen ó los p incipios de es a disciplina, y en 1940 la inco po ó al Middlessex Hospi al de Lond es. En 1946 el Na ional Heal h Se ice inglés c eó la especialidad de ge ia ía 22. En p incipio, la disciplina nació como una ama cen ada en a a las en e medades de las pe sonas mayo es, aunque muy p on o se desa olló hacía una concepción in eg al de la asis encia. Su g an no edad adicaba en conside a que la ejez en sí, no e a una en e medad, sino un ciclo i al más. Los p ime os ge ia as descub ie on que, con los cuidados adecuados, las pe sonas mayo es podían mejo a su es ado de salud gene al. Según los p incipios que se o mula on, es a mejo ía ocu ía cuando se comenzaba a a ende a las pe sonas po su en e medad y se dejaba de igno a las po su edad 23. Po lo an o, se a aba de un modelo de comp ensión eno ado, que conlle ó la c eación de ins i uciones espe- cí icas basadas en concep os plu idisciplina es. Así, a pa e de los se icios ge iá icos den o de los hospi ales y las consul as ex e nas especializadas, su gi ían nue os cen os como los hospi ales de día, y se icios como la ayuda a domicilio. Además, se empezó a habla de un en ejecimien o ac i o y de la impo ancia de es a ac i ud pa a el bienes a gene al. España se inco po ó con apidez a esa nue a endencia médica. Según Fe nando Jiménez He e o, desde los años cua en a, la ge ia ía ya se plan- eaba como una « ama nue a de la Medicina del u u o», en la Real Academia Nacional de Medicina, donde u ie on epe cusión an o las ideas de I. L. Nashe como la de o os esc i o es anceses, ingleses y no eame icanos 24. De hecho, ya desde mediados de los años cua en a se empeza on a da los 22. Macías Núñez, Juan F ancisco, ed. Ge ia ía desde el p incipio. Ba celona: Glosa; 2005, p. 104. 23. Véase Rod íguez Domínguez, Sandalio, La ejez: his o ia y ac ualidad. Salamanca: Uni e sidad de Salamanca; 1989 y Salgado Alba, Albe o. Ge ia ía. His o ia, de inición, obje i os y ines. E o es concep uales. Mad id: Medicine; 1983. 24. Jiménez He e o, Fe nando. E olución e impulsos a la ge ia ía española apo ados po Albe o Salgado Alba. Re is a Española de Ge ia ía y Ge on ología. 2001; 36: 20. La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 461 p ime os y signi ica i os pasos pa a la ins au ación y desa ollo de la disciplina en el país. Uno de los pione os en es e ámbi o ue Ma iano Pañella Casas —médico de la Bene icencia Municipal de Ba celona— que en 1945 undó el p ime se icio ge iá ico hospi ala io de España en el Hospi al Nues a Seño a. En la misma línea, el p es igioso médico y ca ed á ico Manuel Bel án Báguena impulsó en 1946 el p ime dispensa io ge iá ico. Un se icio de consul a ex e na que enía como obje i o la asis encia médica y social ambu- la o ia a las pe sonas mayo es. Inicialmen e, dicho dispensa io se si úo en un espacio cedido po la Facul ad de Medicina de Valencia, donde el médico y p o eso abajaba. En 1947, y apenas un año después de la ins au ación de la especialidad de Ge ia ía en Reino Unido, el mismo Bel án Báguena encabezó la c eación de la p ime a Cá ed a de Ge ia ía en Valencia, siendo pione o en la enseñanza o icial y uni e si a ia de es a disciplina 25. El en usiasmo po la ge ia ía se conc e ó el 17 de mayo de 1948 con la undación en Mad id de la Sociedad Española de Ge on ología, cuyo p esi- den e ue de nue o Bel án Báguena 26. Ese año, el mismo G ego io Ma a- ñón mos ó ambién su in e és po la disciplina y c eó el Depa amen o de Ge ia ía del Ins i u o de Pa ología Médica del Hospi al Gene al de Mad id 27. Pa a su inaugu ación se celeb ó la Semana Ge iá ica¸ un e en o o ma i o en el que pa icipa on los p incipales impulso es de la nue a ma e ia 28. Dos años después, en 1950, se o ganizó en Ba celona el I Cong eso Nacional de Ge ia ía 29. Ese mismo año, Bélgica ue el escena io del llamado I Cong eso In e nacional de Lieja, donde se undó la Sociedad In e nacional de Ge on o- logía. En e los pocos países ep esen ados se encon aba España, que en ió como delegado a Pañella Casas 30. En dicho e en o se conc e ó una de las cla es undamen ales de la disciplina: la con icción de que el es udio bioló- 25. De es as echas da an sus dos ob as sob e ge ia ía: Bel án Báguena, Manuel, Lecciones de Ge ia ía: en e medades de la ejez. Valencia: Edi o ial Sabe ; 1947-1948 y P e ención de la ejez achacosa y cuidado de los ancianos. Ba celona: Edi o ial Cien í ico-Médica; 1949. 26. A quiola Llopis, El i a. El en ejecimien o en la Medicina Española Con empo ánea. Asclepio. 1995; 47: 14. 27. Según Jiménez He e o se c eó «con más buena olun ad que medios». Jiménez, n. 24, p. 20. 28. Cu so médico sob e la ejez. ABC. 20 No 1948: 13. Sob e el e en o éase Vega Díaz, F. Semana Ge iá ica en el Ins i u o de Pa ología Médica. In: VVAA. Sie e Con e encias sob e Ge ia ía. Mad id: Escelice ; 1950, p. 2-7. 29. Cong eso Nacional de Ge ia ía. La Vangua dia. 16 Jun 1950: 16. 30. Reg eso de los delegados en el Cong eso de Ge on ología. ABC, 11 Ago 1950: 8. Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 468 dichos dispensa ios 53. Sin emba go, como ecuen emen e sucedía du an e el anquismo, el p oyec o no llegó a ene epe cusión. En e las p incipa- les causas de es e acaso se encon ó la ausencia de un e dade o espaldo económico y p o esional. En 1976, F ancisco Jiménez He e o, quién había sido di ec o gene al de Sanidad, decla ó que «la lucha con a la ejez» no «se había ex endido en España más que a media docena de Je a u as P o in- ciales de Sanidad con más in ención de ensayo pilo o que de ejecución se ia ambiciosa, po la al a de medios y pe sonalidades médicas que la apoyasen con empuje decidido» 54. Es a al a de esolución es u o ag a ada po el en en amien o en e la Di ección Gene al de Sanidad y las ue zas en o no al Segu o de En e me- dad. Así, mien as desde el Minis e io de Gobe nación se p opuso la «Lucha con a la Vejez», desde el Minis e io de T abajo se impulsó la Segu idad Social y se apoyó el «Plan Ge on ológico». Po lo an o, como ocu ió en o os aspec os de la sanidad, el ámbi o de la ejez su ió la duplicidad y la descoo dinación esul an e del en en amien o en e las llamadas amilias del anquismo. Una pugna que se saldó con la « ic o ia» de las p opues as su gidas desde el Minis e io de T abajo y la p e isión social 55. La ley de Bases de 1963 ex endió la Segu idad Social hacia nue os campos de p omoción social y comuni a ia. Una de sus p incipales mejo as ue el impulso a la asis encia social, lo que se adujo esencialmen e en la p oli e ación de cen os sani a ios, aunque ambién con empló la c eación de o o ipo de ins i uciones 56. Así, desde inales de la década de los sesen a, se empeza on a c ea esidencias públicas. Es as esidencias suponían una g an eno ación en el ámbi o que nos ocupa, an o po sus nue as cons ucciones como po su sis ema de uncionamien o. Pese a odo, apa e de se cla a- 53. También hubo p opues as a ni el municipal, como el Plan Ge on ológico Municipal de Mad id, que con emplaba una se ie de acciones complemen a ias como la c eación de unidades ge iá icas de la ga es ancia. Piéd ola, n. 37, p. 665. 54. Jiménez He e o, Fe nando. 1926-1976: cincuen a años de la ge ia ía en España. Gace a Médica Española. 1976; 8: 379. 55. Mole o; Jiménez, n. 4, p. 71. 56. En el p opio I Plan de Desa ollo Económico y Social¸ pa a 1964-1967, se p opuso como obje i o in ensi ica la «acción de ayuda a la ancianidad». Plan de Desa ollo Económico y social pa a el pe íodo, 1964-1967. BOE. 3 Feb 1964. Véase Du án Villa, F ancisco. Los se icios sociales especializados pa a la ejez. In: VVAA. SEMATA 18. Vejez y en ejecimien o en Eu opa Occiden al. San iago de Compos ela: Uni e sidad de San iago de Compos ela; 2006, p. 213-214. La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 469 men e insu icien es, solo acogían a los llamados «ancianos álidos», es deci , pe sonas mayo es no dependien es. Es o esul aba des asado en un pe iodo en el que la e olución de la ge ia ía ya es aba plan eando la impo ancia de a o ece la pe manencia de las pe sonas mayo es en su con ex o social e insis ía en la c eación de se icios como el hospi al de día o la ayuda a domicilio 57. Además, los cen os más necesa ios e an aquellos que pudiesen a ende de o ma especí ica a las pe sonas mayo es con necesidades de cui- dados in ensi os. Nos e e imos a las que en la época e an cali icadas como plazas pa a «no álidos» y que p ecisamen e no es aban con empladas en las nue as esidencias de la Segu idad Social. A inales de los sesen a las Mu ualidades Labo ales se pusie on a la cabeza al c ea una comisión pe manen e que elabo ó el llamado Plan Ge on ológico de las Mu ualidades Labo ales. El documen o, publicado en 1969, conside ó la si uación social de las pe sonas mayo es y c i icó las g a es ca encias del sis ema asis encial; con i iéndose así en el impulso polí ico más impo an e en el campo de la p o ección de las pe sonas mayo es. Aunque de endió que «al anciano ha de man ené sele en su hoga , odeado del ambien e que le es amilia , p es ándole el apoyo necesa io median e la ayuda a domicilio y los «clubs», desa olló ampliamen e la p opues a de c eación de ins i uciones asis enciales de acogida 58. En gene al, y al como señala Campos Egozcue, el Plan Ge on ológico de las Mu ualidades Labo ales —a pesa de con em- pla la ejez desde una óp ica pa e nalis a—, exp esó la oma de conciencia an e las ans o maciones socioeconómicas del país y señaló la necesidad u gen e de mode niza los sis emas de a ención a la población mayo 59. El plan indicó exp esamen e que, den o del ámbi o de la ejez, «la asis encia social apa ece como el g an acío a cub i » y c i icó cla amen e «la ges ión de la p o ección de la ejez, la desa ención pública del sec o y la ine icacia en es e campo de los Planes de Desa ollo» 60. 57. En 1970 el Consejo Eu opeo ecogió es a ecomendación en una esolución especí ica. Consejo de Eu opa, Comi é de Minis os. Sob e la p o ección social y médico-social a la ejez. B uselas, 1970, p. 6-7, ci ado en Alonso To éns, F ancisco Ja ie di . La ancianidad en Huel a. Mad id: Ca es; 1977, p. 195. 58. Mu ualidades Labo ales. Plan Ge on ológico de ML. Mad id: 1969, p. 31, ci ado en Campos Egozcue, Begoña. La cons ucción de una polí ica social de ejez en España: del anquismo a la no malización democ á ica. Re is a Española de Es udios Sociológicos. 1996; 73: 247. 59. Campos, n. 58, p. 247. 60. Sánchez, n. 48, p. 106. Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 470 La p opues a de las Mu ualidades Labo ales u o una buena acogida po pa e del Minis e io de T abajo 61. El nue o minis o, Licinio de la Fuen e, enca gó a En ique de la Ma a —an e io p esiden e de la Asamblea de la C uz Roja y aho a di ec o Gene al de la Segu idad Social— la elabo ación de un Plan Ge on ológico Nacional. La di ección del p oyec o ecayó sob e Juan Vidal He nández, un al o ca go del Mu ualismo Labo al, y la coo dinación en el doc o Albe o Salgado Alba, quién en es os momen os ya eje cía de sec e a io de la Sociedad Española de Ge ia ía y Ge on ología y je e del Se icio de Ge ia ía del Hospi al Cen al de la C uz Roja de Mad id 62. Como emos, el p oyec o no sólo nació bajo el ab igo de las ins i uciones españolas más pun e as en ese ámbi o, sino que con ó con la supe isión del mayo expe o en el á ea, aunque sin con a con la Sección de Ge ocul u a y Ge ia ía de la Di ección Gene al de Sanidad. El 19 de ma zo de 1970, se puso en ma cha el Plan Ge on ológico, c eándose el Se icio Social de Asis encia a los Ancianos, an eceden e di ec o del Ins i u o Social de Se icios Sociales (Inse so) 63. Es e Se icio Social de Asis encia a los Ancianos, dependien e de la Segu idad Social, se ma có como obje i o p incipal «compensa el dé ici asis encial en la p o ección social pública de los ancianos españoles in eg ados en el sis ema con ibu i o». Según la no ma, e a con enien e da un ca ác e gene al y plani icado a las acciones pa ciales de asis encia que ya es aban ealizando algunas mu ualidades. Den o de las acciones que con emplaba, se encon aba la c eación y man enimien o de cen os ge on ológicos y la o ganización de asis encia o ayuda domicilia ia, además de o as ac i idades complemen a ias 64. Su p incipal o iginalidad adicó, 61. De hecho, ya en unas jo nadas mu ualis as en Ba celona, en 1969, el en onces minis o de abajo, Romeo Go ía, p ome ió: «Vamos a inicia la pues a en ma cha de un Plan Ge on ológico Nacional (...) y una de sus p ime as ealizaciones se á la esidencia de Ancianos de Ba celona. También se á do ada la ciudad de un p ime Hoga del Jubilado, ins alado en la u u a Delegación de las Mu ualidades Labo ales». Cong eso mu ualis a. La Vangua dia, 8 Jul 1969: 33. 62. Ma ínez Gómez, José Manuel. Los se icios sociales en España. La in luencia de Albe o Salgado en su desa ollo. Re is a Española de Ge ia ía y Ge on ología. 2001; 36: 65. 63. Ma os Con e as, Emilia. T ansición y polí ica social: El Ins i u o Nacional de Se icios Sociales (Inse so). In: Qui osa-Chey ouze y Muñoz, Ra ael; Fe nández Amado , Mónica y eds. Pode y T ansición en España. Las Ins i uciones polí icas en el p oceso democ a izado . Mad id: Biblio eca Nue a; 2017, p. 181-192. 64. BOE. 23 Ma 1970 y Plan Nacional de Segu idad Social de Asis encia a Ancianos, BOE. 3 Ma 1971. Sob e la pues a en ma cha del Plan Gene al de Asis encia a Ancianos éase el epo aje del NO-DO de 1973, en el que se plan eaba un pano ama mucho más posi i o del que ue en ealidad. Según dicha emisión: «Quizá el e móme o que mida con mayo idelidad el g ado de e olución y p og eso de un pueblo sea la a ención que se p es a en él al bienes a y cuidado de La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 471 p ecisamen e, en el econocimien o gube namen al de unas necesidades más allá de las p es aciones económicas, admi iendo las c í icas del Plan Gene al de las Mu ualidades Labo ales. Además, según Deme io Casado, o a no edad ue que no se a aba « an o de soco e al anciano míse o y/o ale udina io, como de exp esa ap ecio social y polí ico al p oduc o median e se icios o ien ados a mejo a su calidad de ida» 65. Con odo, el p oyec o nació con limi aciones in e nas impo an es. La p ime a de ellas ue que es aba en ocado solamen e pa a las pe sonas englobadas den o de la Segu idad Social, que po aquel en onces aún e an una mino ía 66. Po lo an o, las pe sonas más des a o ecidas con inuaban sin ene un plan de a ención social, sal o la ya ci ada bene icencia. No obs an e, el p incipal allo del p oyec o ue que el desa ollo eal de los se icios ue muy educido. De hecho, muchos de sus plan eamien os como po ejemplo la ayuda a domicilio, nunca llega on a ma e ializa se 67. La Di ección Gene al de Bene icencia y las Dipu aciones P o inciales con inua on igiendo los escasos y an icuados asilos, mien as que el Auxilio Social, a pesa de su cla a decadencia, man u o algunos clubs y un educido núme o de comedo es que a endían p e e en emen e a pe sonas mayo es 68. En ealidad, las cong egaciones eligiosas, como en décadas an e io es, con i- nua on siendo las p incipales ga an es de la asis encia a las pe sonas mayo es, sob e odo en los casos de ex ema necesidad. La c eación del Fondo Nacional de Asis encia Social ab ió una pequeña ía pa a la inanciación pun ual de algunas ins i uciones, que se acogie on a sus p es aciones a bi a ias pa a sus ancianos. La obligación que enemos de cuida a nues os mayo es se con ie e en p opia sa is acción al con empla la ob a que en es e sen ido ha iniciado el Minis e io de T abajo po Medio del Plan Gene al Nacional de la Segu idad Social (…) Tenemos po oda nues a geog a ía hoga es y esidencias cuya única misión es ein eg a a la ilusión y a la con i encia a los que po su edad pudie an sen i se desplazados». NO-DO. 14 May 1973. A chi o de RTVE. Disponible en: h p://www. e.es/ ilmo eca/no-do/no -1584/1469890/ 65. Casado Pé ez, Deme io. Acción social y Se icios Sociales. In: VVAA. V In o me sob e la si uación social en España. Mad id: Fundación FOESSA; 1994, p. 1785. 66. En 1975 había en España 5.310.800 pe sonas mayo es de 60 años, pe o an solo 1.910.000 ecibían algún ipo de pensión. Da os ob enidos de Ga cía de Blas, An onio. La jubilación como espues a al p oblema de desempleo. Re is a de Segu idad Social. 1982; 16: 49 y VVAA, n. 20, p. 468. 67. Véase Medina To ne o, Manuel En ique. E aluación de la calidad asis encial del se icio de ayuda a domicilio. Uni e sidad de Mu cia, 2000; p. 73. 68. En no iemb e de 1975 el Auxilio Social aún ges ionaba 56 clubs de ancianos, cua o esidencias con capacidad pa a 200 pe sonas, una ciudad de ma imonios con capacidad pa a 92 pe sonas y 43 comedo es pa a adul os. Sánchez Blanco, Lau a. Auxilio Social y la educación de los pob es: del anquismo a la democ acia. Fo o de Educación. 2008; 1: 158. Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 472 in en a e o ma , y en los mejo es casos amplia , las de icien es in aes uc- u a de los asilos. Sin emba go, en aquellos casos que se ap obó una colabo- ación económica, es a esul ó se cla amen e insu icien e. Po es a azón, en úl ima ins ancia las donaciones con inua on siendo la p incipal uen e de inanciación de la asis encia social eligiosa 69. El Fondo Nacional ambién con emplaba las p es aciones económicas a pe sonas mayo es necesi adas, aunque se a ó de una ayuda a bi a ía y muy exigua 70. Según denunció el llamado In o me Gau ¸ a p incipios de los años se en a al ededo de medio millón de pe sonas mayo es sob e i ían sin ningún ipo de p es ación. De ellos, el 80% e an muje es 71. No obs an e, aunque las medidas polí icas ue on un acaso, no pode- mos nega la e olución social del concep o de la ejez y de los de echos de las pe sonas mayo es. Como a amos, es os cambios ya habían empezado a sen i se a mediados de siglo, sin emba go, du an e las siguien es décadas ue on en aumen o. Así lo conside an ambién au o es como Campos Egoz- cue, pa a quién las e o mas de la Segu idad Social, a pesa de su ine icacia, supusie on «un pun o de in lexión posi i o en el ámbi o de las polí icas de la ejez al ac i a un amplio deba e social que con ibuyó a la ede inición de la p oblemá ica» 72. De hecho, es a e olución ya había sido pe cibida en su p opio con ex o, como mues a es e agmen o de 1975: «Desde hace unos diez años ha su gido en España, bajo la in luencia de co ien es de opinión gene alizadas en Eu opa Occiden al y Amé ica, un cam- bio de ac i ud hacia los ancianos, cambio que ha dado luga a lo que noso os denomina emos una “nue a ideología” sob e la ejez en el ma co de una “nue a ideología” espec o a los llamados “ma ginados”. (...) La ejez se ha con e ido en ca ego ía social con en idad p opia. (…) El anciano se ha ans o mado, en la e ó ica de nues a sociedad, en suje o 73. 69. Así, po ejemplo, en el caso de la p o incia de Alme ía, que es el que hemos es udiado con mayo p o undidad, el Asilo-Hoga de las He mani as de los Desampa ados con inuaba a mediados de los se en a colocando ecipien es en di e en es pun os del me cado cen al, pa a ecibi donaciones de alimen os. Ma os Con e as, n. 19, p. 790. 70. Fue una p es ación insu icien e incluso después de la subida de 1972, que la eglamen ó en 1000 pese as. BOE. 24 Jul 1972. 71. En una encues a publicada po el mismo in o me, un 13% de las muje es, en e a un 3% de homb es, admi ió no come odo lo que necesi aban. VVAA, n. 45, p. 277 y 329. 72. Campos, n. 58, p. 247. 73. VVAA, n. 45, p. 518. La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 473 Asimismo, el documen o in uyó la impo ancia de la igu a del «jubi- lado» en es e cambio de la opinión pública, ya que se «jubilado» e a ene econocida «la condición de ex- abajado », en endido como «los homb es que “han hecho posible nues o p esen e y nues o u u o”, son “nues os mayo es”, los que nos “p ecedie on en el camino” según el “nue o lenguaje” (...) Sob e cualquie o o pensamien o, hoy p i a el de e la jubilación como la obligación social de concede un descanso jus amen e ganado y la posibilidad de un amplio iempo lib e, en el que pueden goza de los place es que an es la ida les negó, a quienes han enido abajando incansablemen e has a una edad ope» 74. En cualquie caso, el mismo in o me ad i ió de la con apa ida de es a opinión pública que había c eado «una e ó ica abs ac a que mi i ica al iejo y a la ejez, ele ándola e idealizándola an o que pie de odo con ac o, odo pa ecido con la ejez eal y i ida po los ancianos de nues os pueblos y ciudades. Es la deshumanización po el mi o» 75. El documen o adjun aba y c i icaba un ejemplo ex aído de la p ensa: «An e esa pue a nos encon amos, mi adla como un a co i is en un ho i- zon e abie o. A ás quedó la o men a de una ida in ensa y ac i a con uenos y elámpagos de elicidad y desg acia; aho a enace la calma, con olo a ie a mojada y luz polic omada de a a dece … Hemos de con esa que nada de es o hemos encon ado en e los ancianos con los que hemos hablado, ni posesión de la e dad, ni desa ollo de a iciones la en es, ni olo es a ie a mojada, ni luces polic omadas, sino pob eza, anal abe ismo, a iga, incapacidad» 76. 4. Conclusiones Du an e los años del anquismo la si uación de un impo an e núme o de pe sonas mayo es ue bas an e complicada. Los índices de pob eza y de desa ención e an an ele ados que, desde mediados de los años cincuen a, se con i ie on en la p incipal p eocupación de las ins i uciones asis encia- les. Sin duda, es a p eocupación no se o jó en España, pues se plan eó en di e sos e en os in e nacionales. Sin emba go, en el caso español, el es an- 74. El Dia io Vasco. 20 No 1970, ci ado en VVAA, n. 45, p. 518. 75. VVAA, n. 45, p. 518. 76. VVAA, n. 45, p. 518. Emilia Ma os Con e as Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 474 camien o socio-polí ico supuso un impo an e ag a an e. Es o no signi ica que la dic adu a no ap obase medidas elacionadas con la p o ección de las pe sonas mayo es. De hecho, desde el p incipio, e in luido po los la en es plan eamien os ascis as, a anzó en el desa ollo de los segu os sociales. En los siguien es años, las ins i uciones anquis as asumie on o as mejo as, como la c eación de la Sección de Ge ocul u a y Ge ia ía o la implan ación de los se icios sociales, con planes como la Lucha con a la Vejez o el Plan Gene al Ge on ológico Nacional. Sin emba go, como se ha is o, ninguna de es as p opues as ino a soluciona los p oblemas de las pe sonas mayo es en España. Es e acaso se debió an o a la al a de comp omiso como a la duplicidad y descoo dinación causada po los en en amien os en e los di e en es minis e ios. Pa a los años se en a, la pob eza del colec i o con inuaba siendo una ealidad indis- cu ible y así lo demos a on con da os los p ime os in o mes sociológicos de la época. De hecho, es as ca encias no solo se daban en un amplio núme o de pe sonas sin p o ección social, sino que ambién ue on una cons an e en e los p opios pensionis as, cuya p es ación e a en la mayo ía de los casos ala man emen e exigua. En cuan o a la a ención asis encial, y a pesa de la paula ina c eación de esidencias, el Es ado anquis a no ap o echó la p on a in oducción de la ge ia ía pa a busca soluciones. A inales del anquismo las ins i uciones ca i a i as adicionales, en su mayo ía con in aes uc u as y plan eamien os comple amen e des asados, seguían siendo el luga donde acudían las pe so- nas mayo es necesi adas. En e ellas, las muje es ue on las más a ec adas, an o po que e an mayo ía como po el hecho de que enían menos acceso a las pensiones. Su adicional dedicación a las labo es no emune adas, espaldada po las polí icas de géne o anquis as, las dejaba comple amen e desp o egidas cuando los ecu sos económicos o amilia es allaban. Po lo an o, a lo la go de las cua o décadas de la dic adu a, la si ua- ción eal de las pe sonas mayo es no cambió mucho. Sin emba go, si hemos podido as ea una signi ica i a e olución en el concep o de la ejez. Es e enómeno, que se dio a ni el in e nacional, se nu ió de múl iples causas. P incipalmen e, el aumen o de la espe anza de ida. Pe o ue la e olución de la medicina que se es aba ges ando desde comienzos del siglo XX lo que lle a ía a la c eación de una ma e ia especí ica dedicada a las pe sonas mayo es. Sin duda, la p opia apa ición de la ge ia ía ue una cla a señal de los cambios que se es aban ges ando. La nue a disciplina supuso un paso adelan e, ya que su e olución concep ual y me odológica demos ó que un La ins i ucionalización de la ge ia ía y la e olución del concep o de ejez du an e el anquismo Dynamis 2019; 39 (2): 453-475 475 a amien o adecuado podía supone una mejo a cuali a i a impo an e pa a las pe sonas mayo es. Así, el op imismo de la época hizo soña a muchos con la e e na ju en ud, mien as que el pujan e sis ema capi alis a io en el a án po la ju en ud e e na un g an negocio 77. Además, la ex ensión de los segu os sociales es aba c eando un nue o nicho de me cado, el de los jubilados, que ab aza on los nue os consejos de « e i aliza se» y se con i - ie on en impo an es consumido es de nue os sec o es como el u ís ico. A España ambién llega on es os cambios, aunque su ealidad polí ica y económica de e minó su e olución. Es llama i a la emp ana asimilación de la ge ia ía y el impo an e es ue zo de algunos p o esionales po su implan ación. Sin emba go, al igual que ocu ió en el ex anje o, el pone la mi ada sob e las pe sonas mayo es hizo ema ca una ealidad dep imen e. Es o a o eció a que se o ja a un discu so c í ico que, además, ins alado den o de los sec o es mino i a ios de la a ención médica y social, pudo bu la la censu a de la época. No nos cues a abajo encon a documen os de la época en los que se señala cla amen e las múl iples de iciencias. De hecho, el p opio sis ema dic a o ial asumió es as g a es ca encias, y así lo dejó pa en e con la asunción de p oyec os de mejo a. Sin emba go, como ya dijimos, una cosa e a asumi la necesidad de mejo as, y o a di e en e hace los cambios necesa ios pa a una e olución e ec i a. En consecuencia, se c eó una c ecien e asime ía en e la ealidad y las p omesas del anquismo. Queda pa a in es igaciones pos e io es p o undiza en la in luencia de es e desequilib io y su peso en la c ecien e ac i ud c í ica de los colec i os de jubilados y pensionis as. œ 77. «Pe o pa ece que aho a a en se io; pa ece que, de e dad, nos ap oximamos a la edad do ada en que Adán y E a es ena an, a los 50, 60 y 70 años, una segunda p ima e a». Blanco y Neg o. 11 No 1967: 16.