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El diálogo renacentista a la luz de la censura en España: de León Hebreo a Sperone Speroni

Valencia Mirón, María Dolores

Abstract

El género dialogístico, connatural con el Renacimiento desde los humanistas del siglo XV, conoce un gran éxito editorial debido, al parecer, a que no son obras exclusivamente de ficción que tan solo procuran el delectare del lector, sino que su carácter didáctico las convierte también en obras muy provechosas. El carácter cosmopolita de la época de Carlos V se refleja en los diálogos editados a partir de 1525 en los que aumenta de manera considerable la influencia de Erasmo y de los autores italianos. Así mismo, en la década de 1550 se dieron ya una serie de indicios que anunciaban un cambio radical en el incremento de la actividad censoria respecto a las tres décadas anteriores. Esta presión inquisitorial fue mayor sobre los géneros que tendían a la divulgación del pensamiento, entre los que se encuentra el diálogo. En el presente estudio, escueto por necesidad, nos centraremos en tres casos concretos del abundante corpus de prestigiosos diálogos italianos renacentistas censurados, que van desde la traducción de los Dialoghi d’amore (1593) de León Hebreo, que tratan de la naturaleza y esencia del amor, de su universalidad y de su origen a los seis diálogos sobre cultura política que componen los Discorsi de’ principii della nobiltà de Marco de la Frata Montalbani (1551), que apuestan por que la política es un medio de perfección individual y colectivo, para terminar con los Dialoghi de Sperone Speroni (1546), testimonio de su concepción filosófica del mundo y cuyos contenidos de estética y filosofía eran de común conocimiento entre los círculos letrados de la época y aludidos con relativa frecuencia en la literatura.

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“T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 247 EL DIÁLOGO RENACENTISTA A LA LUZ DE LA CENSURA EN ESPAÑA: DE LEÓN HEBREO A SPERONE SPERONI 1 Ma ía Dolo es Valencia (ORCID: 0000-0003-4176-2363) Uni e sidad de G anada md mi on@ug .es Fecha de publicación: ene o de 2023 DOI: 10.1344/ ans e .2023.18.40428 El diálogo es, po de inición, un géne o de con enido concep ual siemp e al se icio de las ideas que, en una época de up u a con el sabe medie al, acili a es a dialéc ica de ideas y concep os. El géne o dialógico, en lo que se e ie e a su esc i u a e imp esión, conoce á uno de los momen os más p olí icos de su his o ia, an o en I alia como en España, du an e el siglo XVI y buena pa e del XVII. De igual modo, no se esc ibi án a ados eó icos sob e el diálogo has a mediados del siglo XVI, undamen almen e en I alia, coincidiendo con el in e és po los es udios de la Poé ica a is- o élica: el De dialogo libe (1562) de Ca lo Sigonio, la Apologia dei dialoghi (1574) de Spe one Spe oni, el Disco so dell’a e del dialogo (1585) de To qua o Tasso y, en el XVII, el T a a o dello s ile e del dialogo (1644) de S o za Palla icino. Como es sabido, se a a de una época de con lic o eligioso y polí ico, en la que se gene aliza el uso de la imp en a y en la que apa ecen nue as o mas de con- ol del ex o. G acias al in e és de la c í ica hispánica en es os úl imos años an o po el diálogo en sí como po el análisis del pensamien o censo io ( éase Gómez 1988; Vian-Vega-F iedlein 1 Es e a ículo se ha ealizado en el ma co del P oyec o I+D+I del P og ama FEDER- Jun a de Andalucía “Li e a u a p ohibida. Es udio de la censu a de lib os i alianos en la España de los siglos XVI y XVII y su incidencia en Andalucía” (A-HUM-452- UGR20). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 248 2016), 2 se ab e una nue a pe spec i a pa a el conocimien o de las condiciones de esc i u a, lec u a e in e p e ación del signi ica i o conjun o de diálogos de es a época. Son muchos los ins umen os de con ol del lib o en los p ime os años de la imp en a ( éase Bennassa 1981; Peña Díaz 2015). Los índices de lib os p ohibidos, sin se el mejo ni el más su il de ellos, cons i uyen el p incipal ins umen o de la censu a po su inmedia o e ec o y su pode egulado . Se compila y cons- uye de o ma sis emá ica con el con ol y las di ec ices de las inquisiciones, la Cong egación del Índice y las acul ades de eo- logía. Pa a la edacción de es e abajo han sido una ayuda imp escindible pues, en e o as cosas, “pe mi en es ablece cuá- les ue on las in e dicciones, que pesa on sob e una ob a pa icu- la y p ecisa la c onología y la geog a ía de su p ohibición o su expu go” (Vian He e o 2016: 11). En el p esen e es udio solo abo da emos una mues a de es diálogos i alianos p esen es en los índices españoles, los es ep esen a i os de la ica a iedad de in e eses de es e géne o y los pond emos en elación con los a eces más se e os índices de Roma (1557, 1559), pues o que la censu a no ue homogénea y egula en la época de la Con a e- o ma ya que, como es e iden e, no se eje ció con igual se e idad en odos los países y mona quías ca ólicas, ni los ó ganos que debían con ola y igila el lib o unciona on de o ma coo - dinada y e icien e. Así pues, p e endemos conoce el impac o de la censu a sob e es os diálogos i alianos, ya sean p ohibidos o expu - gados, y alo a la di e en e di usión de es as ob as, pa a o mula hipó esis azonables sob e los supues os de la condena. Po lo demás, es e iden e que el diálogo no ue el único géne o li e a io censu ado, pe o su na u aleza pe suasi a y su p opósi o o ma- i o y di ulgado hicie on que la p esión inquisi o ial eje cida so- b e él ue a mayo que la lle ada a cabo con o os géne os de pasa iempo, como la no ela (Gómez 1988: 153). 2 Se ecomienda además consul a Dialogyca BDDH. Biblio eca Digi al de Diálogo Hispánico [en línea] <h p://iump.ucm.es/DialogicaBDDH/ knpag?x=logon&bd=DIALOGOS>. “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 249 Jehuda Ab a anel, más conocido como León Heb eo po los lec o es c is ianos del siglo XVI y po la pos e io idad, nació en Lisboa en e 1460 y 1465. En 1483 su pad e, Isaac Ab a anel, co- nocido exége a y ilóso o de la adición se a dí, del que ecibió una esme ada educación, huyó a Se illa, pa ia de sus an epasa- dos, po habe conspi ado con a el ey Juan II de Po ugal a a o del duque de B aganza. Pocos meses después el jo en Jehuda se eunió con él llegando a alcanza en la península cie a no o iedad como médico. En el aspec o biog á ico hay que eseña que son pocos los da os segu os que los c í icos han podido ecoge sob e él, sob e odo los e e idos a su o mación in elec ual, aunque sí sabemos que su ida es a á ma cada po el exilio. En 1492, el edic o de los Reyes Ca ólicos le obliga a abandona España, pa e en onces con sus pad es pa a Nápoles, donde log a ía p es igio como médico eal de Fe nando I, asladándose pos e io men e, en 1495, a Géno a. A pa i de es e momen o los da os de su biog a- ía son incie os, no hay o al segu idad de que i ie a en Roma y Venecia, pe o sí se sabe que cuando en 1535 se imp imen po p ime a ez sus Dialoghi d’amo e, ob a que, al pa ece , ci culaba manusc i a en 1525, León ya había mue o ( éase Gebha d 1929, 1934; Sonne 1934). Po o a pa e, ambién exis en dudas sob e la llamada “his o ia ex e na” de la ob a, e e idas, en conc e o, a la echa de composición y a la lengua o iginal en que ue esc i a, cues iones espinosas que di iden aún a los es udiosos ( éase So ia Olmedo 1984; Ga in 2001). Publicada la edi io p inceps. Roma: An onio Blado d’Assola) en 1535, los Dialogi d’amo e di maes o Leone medico heb eo, comenza on su andadu a pública en oscano, len- gua expe imen al y nada ácil de los esc i os de con enido doc i- nal de es a época, en e a la adición ilosó ica y cien í ica la ina. En el momen o de su apa ición la ob a ue conside ada como uno más de los muchos a ados de emá ica amo osa del siglo XVI, inspi ados en el neopla onismo de Ficino y, de hecho, en “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 250 es e géne o la ob a ocupa un des acado luga . 3 No obs an e, los mismos lec o es de la época debie on pe ca a se de la singula- idad de los Diálogos de amo de León Heb eo, que en e o os aspec os no o ece muchos de alles del luga ni del iempo en que anscu e la con e sación y p esen a unos in e locu o es, Filón y So ía, a empo ales, sin e e encias a su p ocedencia u o igen. En iempos ecien es los es udiosos conside an, jus amen e, la ob a como un modelo del sinc e ismo enacen is a, en el que su au o aunando la adición heb aica, la c is iana y la pla ónica, consigue euni odos es os esquemas epis emológicos bajo la odopode- osa noción de amo en su sen ido de a monía uni e sal p esen e en el mundo. Fo mado en Lisboa en los úl imos años del siglo XV, 4 Heb eo es u o en con ac o con la cul u a del humanismo ibé ico y enacen is a, po lo que los Dialoghi son el pun o de encuen o en e el pensamien o ilosó ico se a dí p esen e en la Península Ibé ica y la cul u a ilosó ica del Renacimien o i aliano. De la i alidad edi o ial de los Dialoghi son buena p ueba la can idad de ediciones que la ob a u o has a inicios del siglo XVII. A la p inceps omana, le siguen: “Dialoghi d’amo e, compos i pe Leone medico, di na ione Heb eo e dipoi a o ch is iano, Vene- zia, in casa de’ Figliuoli di Aldo 1541”, eimp esa en 1545 con el mismo í ulo y en la misma edi o ial. La e ce a edición aldina sim- pli ica el í ulo que queda simplemen e como Dialoghi d’amo e, 3 Nume osos a ados de la época emplea on ambién el géne o del diálogo pa a ocupa se del ema del amo y di undi las ideas ilosó icas del maes o lo en ino, en e es os des acan Il lib o del Co egiano (1528) de Baldassa Cas iglione, los Asolani de Pie o Bembo (1506), el “Dialogo d’amo e” (I Dialoghi) de Spe one Spe- oni (1542), Il Ra e a de Giuseppe Be ussi (1545) y el diálogo de Tullia d’A agona, Dell’in ini à dell’amo e (1547). 4 No ol idemos la in luencia del pad e en su educación: “Il pad e s esso lo ammaes ò del sape e almudico, gli ape se i seg e i dell’eso e ica Kabbala, lo a iò alla conoscenza della iloso ia classica e della scholas ica a aba, eb aica, la ina: gli diede cioè le basi su cui egli do e a poi edi ica e il suo sis ema sinc e is ico” [Su p opio pad e lo ins uyó en el pensamien o almúdico, le acla ó los sec e os eso- é icos de la Cábala, lo inició en el conocimien o de la iloso ía clásica y de la escolás ica á abe, heb ea y la ina; es deci , le p opo cionó las bases sob e las que enía que econs ui su sis ema sinc é ico (mi aducción)] (Ca amella 1929: 415). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 251 compos i pe Leone medico, (1549), igual que la cua a y la quin a (Venecia, 1552 y 1558, espec i amen e). En la segunda mi ad del siglo apa ecen o as sie e ediciones en la misma ciudad, ealizadas po los ipóg a os más p es igiosos del momen o y basadas al pa ece en la cua a edición aldina; a ello hay que añadi el Lib o de l’amo e di ino e humano, que ep oduce el diálogo segundo (“Sophia e Philone de la comuni à dell’amo e”) y que se edi a sin echa ni luga de imp esión. A es as ediciones hay que suma la aducción al la ín del li e a o eneciano Gio anni Ca lo Sa aceno (In Vene iis, pe F an- cesco Senensem, 1564), in e esan e po que, además de las ano a- ciones ma ginales, añade pequeños esúmenes de los a gumen os de los diálogos y un índice muy comple o de las ma e ias a adas, así como o as es aducciones en lengua española odas del siglo XVI. La p ime a ue publicada en Venecia en 1568 po un i- pog a o desconocido, con el í ulo Los Diálogos de amo de mes e León Aba banel, médico y ilóso o excelen e, y es la única edición en la que igu a el e dade o apellido del esc i o se a dí. Su a- duc o , un judío de o igen po ugués, se p esen a como Guedella Yahiá y dedica la ob a al ey Felipe II. 5 Es a aducción, al pa ece , no debió ene muy buena acogida, la p ime a no icia que enemos de ella en España se encuen a en el Índex de Zapa a de 1632, en donde se condena la edición de los Diálogos o Filog a ía de 1568 (Má quez 1980: 237). La segunda aducción ue lle ada a cabo po el li e a o a agonés Ca los Mon esa, Ca ed á ico de De echo en la Uni e sidad de Za agoza. Lle a po í ulo Philog aphia uni e sal de odo el mundo, de los Diálogos de León Heb eo. T aduzida del i aliano en español, co egida y añadida, po Mice Ca los de Mon- esa (Za agoza, en casa de Lo enzo y Diego de Robles, 1584). Dedi- cada al inquisido apos ólico del Reino de A agón, Don F ancisco 5 Exis e un manusc i o del siglo XVI de una e sión se a dí aljamiada, muy p óxima a la de Yahiá. Se a a del ms. O . Gas e 10688, pe enecien e a la B i ish Lib a y, que supone un es imonio p ecioso de la ecepción se a dí de la ob a de León He- b eo ( éase No oa 2005). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 252 Gasca Salaza , 6 incluye dos ap obaciones eclesiás icas y el p i ile- gio eal, más es ex os del aduc o : una epís ola al dedica a io, el p ólogo y un ex o de con enido neopla ónico i ulado “Apología en alabança del amo ”, en el que Mon esa, como o os muchos lec o es c is ianos de la época, se mues a pa ida io de in e - p e a la ob a de León Heb eo en é minos absolu amen e neopla- ónicos. Sin emba go, la aducción de los Diálogos que mayo epe cusión ob u o en lengua española en el siglo XVI ue la del Inca Ga cilaso de la Vega publicada en Mad id en 1590 7 y dedicada a Felipe II. 8 La aducción iene p ecedida de las acos umb adas licencias y ap obaciones pa a su publicación y de una ca a- p oemio en la que, en e o as cosas, el Inca expone los mo i os que le lle a on a e e dicha ob a. En e o os mo i os decla a su sin onía con la iloso ía neopla ónica con enida en el lib o de Heb eo y señala que en es a a ea se io apoyado y animado po jesui as y agus inos, eólogos y pe sonas impo an es como el heb aís a Je ónimo de P ado, na u al de Úbeda, que explicaba las Esc i u as en la ciudad de Có doba y el agus ino F ay Fe nando de Zá a e, maes o en eología, en e o os. Como se ha señalado an e io men e, es a aducción ue ecibida a o ablemen e po el público y la c í ica alo ó al amen- e su calidad lingüís ica (Menéndez Pelayo: 1962: 56), mos ándose de acue do en que supe aba en amenidad y luidez de es ilo a las 6 Aunque al inal de la ob a se dice que se e minó de imp imi en 1582, la echa de po ada es siemp e 1584. O as ediciones que lle an las echas de 1593 y 1602, publicadas po Lo enzo de Robles en Za agoza, pe o “a cos as de Angel Tabano me cade de lib os”, son al pa ece ejempla es imp esos en 1582 con cambio de po ada. 7 La aduzion del Indio de los es Diálogos de amo de León Heb eo, hecha de i aliano en español po Ga cilaso Inga de la Vega, na u al de la g an ciudad de Cuzco, cabeça de los eynos y p o incias del Pi ú, Mad id, en casa de Ped o Ma- d igal. 8 Al pa ece , es a aducción es la única de las publicadas que o mó pa e de la biblio eca pe sonal de Felipe II, que pone en a iso a su sec e a io con es as palab as: “Poned es e lib o apa e y eco dádmelo cuando, con más iempo, es e- mos en el Esco ial. Apun adlo, no lo ol idéis. Mi ad que es u a nue a del Pe ú” (To d 2016: 231). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 253 o as dos e siones españolas ya ci adas de los Dialoghi, la de Guedella (1568) y la de Mon esa (1584), a pesa de que, como el mismo Ga cilaso apun a en la dedica o ia a Felipe II, “ni la lengua i aliana en que es aba, ni la española en que la he pues o, es la mía na u al”. 9 A pa i del siglo XVII el ex o, menos en España, se con ie e en una a eza. Po lo demás, lo a dío de las echas de las aducciones españolas (1568, 1582, 1590) mues a que la di usión de la ob a pa ece es a elacionada con la publicación del p ime Índice (1559), en conc e o, con la o den po la que se p ohi- bía es udia ue a de España, cuando los edic os de T en o se con ie en en leyes del Reino. La c í ica ha señalado que la in luen- cia de los Dialoghi d’amo e de Heb eo es ela i amen e más impo - an e en la li e a u a española que en la i aliana, an e odo po que con amos con un núme o meno de a ados de amo . En cambio, la a día y ibia eacción inquisi o ial pa a los Dialoghi, jus i ica ía la pe i encia en el Ba oco español de ex os de ca ác e neo- pla ónico (So ia 1984: 35). Lo cie o es que la exi osa di usión de los Dialoghi empieza a declina con su inclusión po p ime a ez en el Índice po ugués de 1581 de Jo ge de Almeida, en donde se señala que la ci cula- ción de la ob a se pe mi i á una ez co egida po el San o O icio, sob e odo en lo que espec a a los pasajes que con ienen “ abulas Iudaicas, & Pla onicas, como o que diz da c iaçao do p imei o ho- me, & C.” (Almeida 1581: 39). Apa ece ecogida después en los ín- dices omanos de 1590-1596 (n. 0319): “Dialogi di Lione Heb eo, se non sa anno emenda i” (Ma ínez de Bujanda 1994: 907). Po lo que espec a a la censu a española, los diálogos se ecogen po p ime a ez en el Índice inquisi o ial de Be na do de Sando al de 1612 que los p ohíbe en ulga y en la ín has a su co ección; no los conside a ap os pa a c is ianos, pe o sin especi ica po qué 9 Es impo an e señala el magis e io que sob e el Inca Ga cilaso pudo eje ce Be na do de Ald e e o Alde e e, p obablemen e uno de los más eminen es ilólogos que hubo en Eu opa hacia 1600. “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 254 azón. 10 Hemos de señala la con usión de la c í ica, sob e odo de Menéndez Pelayo, a p opósi o de la ac uación de la Inquisición espec o a la inclusión en los espec i os índices censo ios de las di e sas aducciones españolas de los Dialoghi de León Heb eo. O igina iamen e, el c í ico san ande ino ue el p ime o en señala que la Inquisición había pues o en el índice la aducción del Inca Ga cilaso de la Vega, pe o no las demás y que “sin duda ue po algunos asgos de cabalismo y eoso ía, que Mon esa a enuó o sup imió” (Menéndez Pelayo 1962: 186). En cambio, la consul a de los di e sos índices pone de elie e que el expu go se hizo sob e la e sión la ina de Sa aceno 11 y los pá a os sup imidos e e en- es a los es diálogos se ecogen en el Index español de 1632 de An onio de Zapa a; 12 en el diálogo p ime o se deja in ac a oda la discusión sob e la oposición en e amo y azón y se sup ime la ase, quizás po c ee la con a ia al lib e albed ío: “/el pe ec o amo /… ni se gobie na jamás po la azón que ige y conse a al homb e”; en el segundo, el inquisido bo a un pá a o in e p e- able en el sen ido p o es an e de la con aposición en e e y ob as. No oca la in e p e ación alegó ica de los mi os que an o p eocupaba a los censo es po ugueses, limi ándose a expu ga solo “ ipos ideológicos bien iden i icados: la dico omía lu e ana en e la azón y la e, y la educción de la e minología eligiosa a signi icados p o anos, ca ac e ís ica del humanismo” (Má quez 1980: 229). En el diálogo e ce o las sup esiones son más abun- dan es y se e ie en a la as ología y a la cábala; así se o dena elimina la explicación de que los cielos se disuel en cada cua- en a y nue e mil años y la adap ación del mi o del and ógino a la 10 Apo a bas an e luz a es e aspec o el in e esan e es udio de And és Cla o 2009. 11 La aducción la ina, dedicada al ca denal An oine Pe eno de G an ela, conse- je o de Felipe II en los Países Bajos y i ey de Nápoles, ue imp esa nue amen e en Suiza en 1587 e incluida en una edición de ob as cabalís icas del mismo año (Joan- nes Pis o ius, A is cabalis icae, Basilea, Sebas ianum Hen icpe i). 12 Las co ecciones la inas es án en la pág. 722 del Índice y se e ie en a la edición hecha en Venecia, “apud F anciscus Senensem”, 1564. Diálogo 1º ( ol. 47. p. 1), Diálogo 2º ( ol. 160, p. 1), Diálogo 3º: ( ols. 255, 257 y 308, p. 2). Además, odas las no as ma ginales ( ol. 136). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 255 c eación de Adán y su exégesis alegó ica (So ia 1984: 40-41). Aunque en la página 305 de es e mismo Índice la p ohibición explíci a se hace a la aducción de Mon esa “Diálogos de amo de León Heb eo, En Za agoza, 1593, en ulga ”, en la 725, en una apos illa leemos: “Sus diálogos de amo en Za agoza 1593 o Filo- g a ía uni e sal de odo el mundo, en cas ellano o en o a lengua ulga se p ohíben”. Po lo demás, el índice de So omayo de 1640 no añade nada más a lo dicho has a el momen o po se casi una copia del de Zapa a. La ob a de León Heb eo seguía incluida en el índice de F ancisco Pé ez de P ado de 1747, siemp e haciendo e e encia a la edición de 1593 de Za agoza y a cualquie o a en lengua ulga . Po o a pa e, no hubo una p ohibición especí ica de la aducción del Inca Ga cilaso en e a las o as po los elemen os cabalís icos y eosó icos que las e siones en ulga conse an del o iginal i aliano y de la e sión en la ín. Si bien es cie o que la p esencia de la Cábala en León Heb eo o ma pa e de un sinc e- ismo ca ac e ís ico del neopla onismo enacen is a y que la ob a no puede se conside ada un ex o cabalís ico, los blancos a o - os de la censu a inquisi o ial en la ob a de nues o au o se án la eo ía sob e el o igen del mundo y sus sucesi as des ucciones y ec eaciones, así como el ca ác e and ógino de Dios. Llama espe- cialmen e la a ención la p opues a de los ciclos cósmicos, undamen al en el pensamien o neopla ónico, y desc i a con minu- ciosidad po León Heb eo en una de las pa es más no ables de su céleb e a ado. En el diálogo e ce o ( ols. 182 – 183 ), Filón y So ía discu en sob e el o igen del mundo y plan ean es eo ías: la a is o élica, que p opone la e e nidad de la c eación; la de Pla ón, que sus en a que solo el caos es e e no jun o con Dios, y que a pa i de es e Dios c eo el mundo; y la de los “ ieles y odos los que c een en la sag ada ley de Moysen”, que plan ean que solo Dios es e e no y que c eó el mundo de la nada. Es a p opues a de los ciclos cósmicos iene su o igen en un sec o adical del cabalismo del siglo XIII que pos e io men e pasó a Isaac Ab a anel y de es e a su hijo y a los Dialoghi d’amo e. El ema debió se “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 262 ambién al e eno de la mo al, ya que an o su au o Ma co Della F a a, como casi odos los pe sonajes del diálogo, es án elaciona- dos con la ci culación y p opaganda de ideas he e odoxas, no solo eligiosas, en los años cua en a del siglo XVI. Po o a pa e, en la ob a se asluce, sob e odo en el diálogo añadido po Rosello, la in ención de concilia la ida ac i a y la ida con empla i a, de hecho, nues o au o se plan ea la p egun a sob e la supe io idad de la una sob e la o a; y la espues a es la más usual en esos años ( éase Ma ei 1943): “la i a con empla i a di eccellenza la a i a a anza”, no obs an e, sì come T imegis o dice, l’uomo è di animo insieme e di co po o ma o, cioè di e e na e mo ale na u a, accioché essendo egli animale sì a amen e o ma o, egli possa a l’una e pa imen e a l’al a o igine sua sodis a e, e con ene azione le celes i ed e e ne cose igua da e e p ega e, ed eziandio le e ene abi a e e go e - na e, dee sé s esso conosce e e pa imen e il mondo, di cui egli è pa e e imagine, e ico da si di quello che alle pa i sue i con- iene; e conosce e quale egli usa e e a quale se i e debbia. (Della F a a 1550: 107) En 1542, e la luz en Venecia la p ime a edición aldina de los Dialogi de Spe one Spe oni degli Al a o i (1500-1588), dedi- cada al p íncipe de Sale no; su amigo Daniel Ba ba o se enca ga de la edición, al pa ece sin conocimien o de Spe oni. La ob a (con ie- ne los diálogos Dialogo dell’amo e, Dialogo della digni à delle donne. Del empo del pa o i e delle donne, Della cu a amiglia e, Della usu a, Della disco dia, Dialogo delle lingue, Della he o ica, Del Ca haio y Dialogo in i ola o Panico e bichi) su ió en I alia un la go y complejo p oceso de censu a a pa i de 1574, año en que ue p ohibida po Paolo Cos abili, con inuó con censu a p e ia en el Index de Pa ma de 1580 y después en los de Roma de 1590 y 1593, en donde el censo ad ie e que segui ía es ando p ohibido has a que se co igie a. Sabemos po el mismo Spe oni que, an es de la p ohibición, ue in e ogado po el maes o del Sac o “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 263 Palazzo, segu amen e Cos abili, as se dela ado y denunciado. 17 Cie amen e, es e hecho e a habi ual, sin emba go, no lo e a an o que en los años se en a del siglo XVI un li e a o ue a di ec- amen e in e ogado po las au o idades censo ias omanas. Se espe aba así que nues o au o esc ibie a una de ensa de las acu- saciones hechas, que co igie a el ex o o eesc ibie a en pa e sus diálogos y que compusie a, además, una O azione con a le co i- giane. Spe oni obedeció y esc ibió como espues a a la denuncia de algunos pasajes de sus diálogos conside ados escab osos, sob e odo los que había compues o en su ju en ud en los años ein a y cua en a del siglo XVI, la Apologia dei dialogi (1574), un ex o que, además, se ía undamen al ambién desde el pun o de is a eó ico ( ease Snyde 1989). 18 El 24 de mayo de 1574, Cos a- bili, miemb o de la Cong egación de la Inquisición, publica su “A iso alli lib a i”, ejemplo de lo que iban a se las lis as sucesi as de au o es y ob as censu adas, en el que apa ecen ya los diálogos de Spe oni; dos años después el Índice de Gio anni Dei en la le a D ad ie e que odos los diálogos son sospechosos sea quien sea su au o , Spe one Spe oni, Nicolò F anco, Alessand o Piccolomini o cualquie o o (F agni o 2019: 62). Desde el p ime momen o la inquisición omana cen ó su a ención en el Dialogo d’amo e, como conocemos hoy día po el anónimo A e imen o sop a il dialogo d’amo e di m. Spe one 17 Véase el comienzo de la p ime a pa e de la Apologia, donde se da a en ende al lec o que Spe oni se io so p endido po las acusaciones del anónimo dela o y en la segunda se cons a a que el maes o del Sac o Palazzo, que enía como unción igila po el deco o del con enido de los lib os que se han de imp imi , no se p esen a como acusado en p ime a pe sona. La denuncia se debe a un “gen iluo- mo” que se ha p eocupado de señala los pun os del ex o no espe uosos, a su en ende , con la mo al ca ólica (Spe oni 1596: 516-596). 18 El ex o puede lee se en la miscelánea de Ma io Pozzi (Pozzi 1978: 683-724). Noso os lo hemos consul ado en la edición de ini i a de 1596, Dialoghi del Sig. Spe on Spe oni, nobile pado ano, di nuo o ico e i; a’ quali sono aggiun i mol i al i non più s ampa i. E di più l’Apo-logia de’ p imi. Con licen ia de’ supe io i. In Vene ia, App esso Robe o Meie i, MDXCVI, pp. 516-596. “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 264 Spe oni de la biblio eca a icana. 19 Hay que señala que se a a de una e isión ex ensa en la que las c í icas del censo son concisas y bien es uc u adas, con no as bibliog á icas y ci as que demues- an que e a una pe sona expe a en es as lides. En esacando algunas ases del anónimo censo , comp ende emos su e dade a mo i ación. Empieza su c í ica ad i iendo que as la lec u a del “p imo e anissimo” diálogo, ha llegado a la conclusión de que su au o , po habla de esa mane a, non può aspe a ne da Dio al a e ibuzione, che se e issimo gas igo. In p ima u o il sogge o è dishones o e anissimo, pe - ché non a a d’al o, che dell’amo e d’un innamo a o e so la sua innamo a a, e ques o amo lo desc i e an o acceso, an o in iamma o, an o pene a o nell’anima a guisa dell’acqua nella spugna, che bisogna che non si pensi, non si pa li, e non si accia al o, che a ende e all’innamo a a, di modo che sa ebbe e iamdio g a e pecca o un ale amo e in un huomo ma i a o e so la sua conso e”. (apud Helm 2015: 297) Po an o, añade, Spe oni basa su discu so en un ipo de amo absolu amen e ilíci o, como se supone que e a el que man e- nían sus in e locu o es Be na do Tasso y la co esana Tullia d’A a- gona. Sob e odo, hace hincapié en el aspec o lingüís ico del ex o, ya sea en el uso inap opiado del léxico (“pa ole an o e gognose che sa ebbe oppa indecenza a accon a le”, en su sen ido blas e- mo “ado a pe Dio Amo e”, en la compa ación “pe e sissima a le me e ici, e Dio”), o en el uso p o ano que hace Spe oni de algunos é minos sac os, como cuando al e e i se a las i udes de Tullia, señala que debe ían gua da se como si ue an una eli- quia en un abe náculo pa a que las ado a an con de oción “i edeli d’Amo e”. En esumen, al censo le moles a “ u o il modo di di e [di ques o nos o maes o d’Amo e]” que “benché assai elabo a o, è an o lon ano dalla pie à” (apud Helm 2015: 297-298). 19 El ex o (Va ican, ACDF, Ind. P o . C, 355 - ), que p opone la inclusión de es e diálogo en la p ime a clase, puede consul a se en Helm (2015: 297-298). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 265 Si a, po an o, como mues a de los esc úpulos mo ales y eligiosos de la censu a omana de los años se en a y ochen a del siglo XVI la du a opinión de es e anónimo censo del Dialogo d’amo e de Spe oni que ema aba su c í ica con es as palab as: Io ho asco so ques o p imo dialogo con g andissimo mio di- spiace e, e ipugnanza […]. E ho ques o pa e e che, ogliendosi ia u o il lib o, e u e ques e a iche, il mondo non es e à pe ques o nien e manco pe e o, e non pe de à cosa che buona sia, ma si bene si le e à dal ch is ianesimo cosa di scandalo, e di e gogna. (apud Helm 2015: 298) Al inal del A e imen o, puede lee se en la ín es a ano- ación, al pa ece u o de o a mano: “T ac a us eiusdem lib i de usu a: usu am de endi e lauda unque hones issimum bene- olen iae e ec um”; es deci , se p opone ambién pa a su p o- hibición el diálogo de la usu a comple o. Has a al pun o e a igu osa la censu a en I alia con los li- b os de icción y en e enimien o que en 1583 el ca denal Ga- b iele Paleo i, miemb o de la Cong egación del Índice y a zobispo de Bolonia, denunció la al a de legi imidad de muchas de las lis as que ci culaban sin la au o ización p e ia de ese o ganismo y obligó a elabo a una elación de los lib os que habían sido p ohibidos “pe e o e o in al o modo senza au o i à”, en la que pide, además, acla ación sob e los Dialoghi de nues o au o , ob e- niendo como espues a que “sono lib i che hanno bisogno di maggio e ispu ga ione, e a an o da i ene li” (apud F agni o 2019: 61 ). En el Indice da a si di lib i p ohibi i elabo ado en 1587 po el sec e a io de la Cong egación Vincenzo Bona do, es e, cons- cien e de que no puede elabo a se un índice “che le i ia u i i lib i ca i i pe ché men e se ne p ohibisce uno, se ne s ampano due” (apud F agni o 2019: 133, n. 27), con g an sen ido ealis a ecomendaba la homogeneidad de los c i e ios de expu gación pa a e i a que un mismo lib o ue a juzgado de mane a di e sa y que se acele a an las e isiones pa a no pe judica económica- men e así a los imp eso es. En e las ob as li e a ias más deman- “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 266 dadas pa a su co ección encon amos Le le e e de Pie o A e ino, Le no elle de S apa ola y de Bandello y, de nue o, los Dialoghi de Spe oni. Incluso en 1592, en e las ob as que espe aban la expu - gación, jun o a la Piazza uni e sale de Tommaso Ga zoni, los Dialoghi con inuaban en manos de los co ec o es. Solo a inales de 1593 el inquisido comunicaba que el lib o había sido e isado. De cualquie mane a, los Dialoghi solo e án la luz una ez mue - o su au o en 1596. Po lo que se e ie e a la censu a de es a ob a de Spe oni en España, el ex o que ecogen los índices es la edición aldina publi- cada en Venecia en 1546, que en a po p ime a ez en el Índice de Sando al de 1612 (I, 92; II, 685), donde se censu a po comple o el diálogo “Dell’usu a”. Los Índices de Zapa a (871) 20 y So omayo (903), de 1632 y 1640, espec i amen e, p oponen el mismo expu - go de la ob a que el ca álogo de Sando al y ci an la misma edición aldina. Pa a en ende bien las icisi udes censo ias de es a impo an e ob a, nada mejo que conoce lo que el p opio Spe oni pensaba sob e ello y las ac uaciones en su de ensa que lle ó a cabo pa a que su nie o, Ingol o Con e dei Con i, inalmen e pudie a publica la ob a en 1596. Es a edición (In Vene ia, app es- so Robe o Meie i), dedicada aho a al ca denal Aldob andini, man iene ambién la dedica o ia de la edi io p ínceps a Fe dinando Sanse e ino, p íncipe de Sale no. El p ólogo-dedica o ia de su nie o nos o ece in o mación sob e los p oblemas con la censu a de las ediciones an e io es; nos ecue da ambién que Daniel Ba ba o, li e a o eneciano comen ado de A is ó eles y buen amigo de Spe oni, ecogió una pa e de los diálogos en una p i- me a edición, conside ada “una e olosa imp essione”, po que “ u ono da e in luce alcune cose, non in u o ini e, al e non ben i is e; colpa di quel secolo, nel quale poche cose pa e ano po e nasce e, che mol o non sen isse o dell’ace bi à dei cos umi di quei 20 Conc e amen e en Zapa a en la oz Spe oni se lee: “Suoi Dialoghi, In Vinegia, po Aldo Manu io, 1546. Quí ese odo el capí ulo de la usu a, ol. 66, que comienza ‘Va iamen e in di e si luoghi’ y acaba ‘sani e sal i conse a o’” (1632: 871). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 267 empi, nei quali lui le compose” (Spe oni 1596: 2-2 ). Ad e ido de ello, nos sigue diciendo, nues o au o cambió algunas cosas, qui ó y co igió o as y, inalmen e, hizo una ex ensa jus i icación, la ya ci ada Apologia. Aho a él se dispone a edi a los diálogos, jun o a o os nue os, po lo que la p ime a pa e de la ob a ecoge odos los diálogos de la edi io p inceps, menos el de la Usu a, y la se- gunda pa e incluye el de la Vi a a i a e con empla i a, el Dialogo delle lodi delle donne y el Della Fo una, en e los más conocidos, además de la Apologia de los p ime os diálogos, di idida en es pa es, en la que nues o au o se p opone mos a y de ende que sus diálogos ju eniles es án hechos “a sembianza di mol i an ichi hono a i” y que “non solamen e son senza i io lo p op io, ma qualche ol a son i uosi” (Spe oni 1596: 542). No obs an e, es e ex o a más allá de su ca ác e de ensi o inicial, po que, si bien Spe oni se e en la di ícil si uación de de ende la dignidad de su ac i idad li e a ia ealizada ein a años a ás, la Apologia es una ob a o iginal, de di ícil clasi icación y con un e iden e ca ác e eó ico-c í ico que, además, mues a su pe sonal e in e esan e concep o sob e un géne o an peculia como el diálogo. El Índice de 1612 de Sando al, p ime ca álogo hispánico que, como hemos señalado an e io men e, p opone la co ección de los diálogos de Spe oni, egis a un mayo núme o de lib os condenados y expu gados que los an e io es índices, des acando la p esencia de au o es y lib os e náculos que no se e isa on an e io men e, singula idad que lo di e encia de los expu ga o ios de Ambe es (1571) y de Gaspa de Qui oga (1583). En es e ca álo- go se inician los mé odos y o mas de expu go de los esc i o es en lengua ulga . De los lib os de icción y en e enimien o, Sando al co ige once ex os li e a ios, sie e en lengua i aliana y cua o en cas ellano. Los lib os i alianos apa ecen en el ca álogo y ninguno en los suplemen os de 1614 y 1628. En 1612 el modus ope andi de la Inquisición española consis e en la mu ilación del con enido y de los luga es con agmen os bu lescos de los ex os poé icos y de icción, y, de los que se mues an i e e en es con la Iglesia y sus miemb os; en la sup esión de las alusiones a ex os bíblicos, y “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 268 a los luga es que los in e p e an, así como ambién en la censu a de los con enidos en con a del papa y de la cu ia omana. Los ex os de icción y en e enimien o más cas igados en el índice de 1612 son los Dialoghi, la Di ina Comedia, el O lando Fu ioso y el Co egiano ( éase Mon es 2019) . De Spe oni se sup ime po comple o el Dialogo della Usu a, esc i o en 1537. O iginalmen e es e diálogo en e la p opia Usu a, que se p esen a a sí misma como una diosa, y el comedian e Ange- lo Beolco, más conocido como Ruzzan e, e a en su o igen una composición pa a de ende la legi imidad de la p esencia de la usu a en la ida humana. En 1570, cuando su ob a ue condenada po la Inquisición ca ólica, Spe oni u o que esc ibi una segunda pa e del diálogo en la que Ruzzan e p onuncia su in ec i a acusando a Usu a de embaucado a (Spe oni 1898: 111-132). Al dis- cu so de es a sigue una pa e dialógica y en onces Ruzzan e p onuncia su in ec i a, anunciando an es que pa a a aca a Usu a desempeña á los papeles de o ado , ilóso o y buen c is iano (Spe oni 1989: 115). El diálogo acaba con la ic o ia del ac o que da g acias a Dios ac uando como un buen c is iano. Así, Spe oni encuen a el inal pe ec o pa a con en a a los inquisido es: “Io non ho a a e al o che anda alla messa e ing azia Gesù C is o della i o ia che mi ha dona a: poi ques a mia came e a a benedi e dal sace do e con acqua san a ed o azioni: e così a ò” (Spe oni 1989: 132). Es in e esan e señala que, a pesa de es e inal algo asép ico, que no disuadió a los censo es, el discu so de Ruzzan e supone una in e p e ación e oluciona ia y una supe a- ción del an iguo con lic o en e e ó ica y iloso ía susci ado po Pla ón en su Go gias y p esen e aún en el Renacimien o. En pocas líneas, el comedian e educe es e deba e i ánico a un eje cicio e bal en e gen es de la misma condición y el más me a ísico de los discípulos de Sóc a es es conside ado aho a como un au o de discu sos pe ec os, an dignos de emulación como los del so is a Go gias (Ka inis 2015: 125). En Spe oni, una de las pe sonalidades más o iginales y e sá iles del pano ama cul u al enacen is a, que eligió el diálogo “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 269 pa a exp esa sus ideas sob e la li e a u a, la iloso ía, las lenguas, el amo , las muje es, en e o os muchos emas, siemp e encon- a á la Inquisición algún aspec o sospechoso de he e odoxia. Reco demos b e emen e, pues o que debió pesa ambién en la p ohibición de la ob a, el a amien o que hace del ema del ma i- monio en su Dialogo della digni à delle donne. 21 De nue o apa ece aquí, es a ez como in e locu o , su amigo Daniele Ba ba o. En un momen o dado de la con e sación, Monsigno e di San Boni acio, pe sonaje iden i icado como Lodo ico dei Con i, noble paduano y nuncio apos ólico del papa León X, con una a gumen ación pa a- dójica a i ma que las leyes que egulan la sociedad ci il han deg adado la pa e poé ica de la elación amo osa median e la ins au ación del ínculo eligioso del ma imonio. A causa de los esponsales, in oducidos po las leyes solo pa a pe pe ua la especie en bene icio de la epública, el homb e y la muje pie den su he mosa iden idad de “enamo ados” pa a asumi la cas an e denominación de “ma ido” y “muje ”. Como esul ado de es o, la muje se ha con e ido en sie a del homb e a causa del con a o ma imonial, comenzando así su des en u a. Lo llama i o aquí es que sea un al o p elado el que condene el ma imonio, cuando lo más lógico se ía que se e igie a en de enso de la ins i ución. Más adelan e, Monsigno e di San Boni acio u iliza la ideología amo osa neopla ónica de o igen co esano pa a sos ene la causa no solo del celiba o eclesiás ico, sino además del concubina o del cle o. A nues o pa ece , una posición an he e odoxa como la de es e p e- lado no es u o solo de la excen icidad e ó ica de Spe oni, con la única p e ensión de a ae al lec o , sino que es á ca gada de ealismo; la igu a de Monsigno e pod ía se una másca a del p e- lado enacen is a u ilizada po nues o au o pa a idiculiza el 21 De hecho, en su Apologia Spe oni habla de cua o pasajes sospechosos pa a la censu a, pe o no deja cla o si p o ienen de una uen e o al o esc i a. Helm señala que si nues o au o enía una uen e esc i a in men e no e a el A e imen o: “I is he e o e possible ha ano he documen on Spe oni’s dialogues exis s which has no ye come o ligh ” [Po lo an o, es posible que exis a o o documen o sob e los diálogos de Spe oni que aún no haya salido a la luz (mi aducción)] (Helm 2015: 297). “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 270 modelo adicional del amo en la sociedad co esana. Los pasajes más i e e en es de es e diálogo, señalados po el anónimo dela o al T ibunal de la Inquisición, los sup imió ambién nues o au o en la edición de los años se en a. Como conclusión p o isional de los mo i os de la p esen- cia de los diálogos de es os au o es censu ados en los índices hispánicos, hemos de señala , po lo que espec a al a ado sob e la nobleza de Ma co della F a a Mon albani, incluido po p ime a en el de 1583, que lo que Qui oga conside a sumamen e pelig oso son los esc i os, indis in amen e en la ín y en omance, de ma e- ias doc inales, espi i uales o polí icas (como es es a ob a), y de hecho el núme o de p ohibiciones a es e espec o es supe io a las hechas po Roma. Como e lejo de al in ansigencia no se sal an de la condena ex os donde la abulación es á eñida de eli- giosidad, o bien donde sea pa en e una in encionalidad polí ica o ideológica disiden e; en es e pun o lo mismo ale el pasado de la Mona chia de Dan e, que el p esen e de los diálogos de los Valdés y los discu sos de Maquia elo (Ce ón Puga 1998: 415). 22 Po lo que espec a a la a día inclusión de Heb eo ( eco demos la ep o- bación de sus Dialoghi d’amo e po ez p ime a en el ca álogo po ugués de 1581) y Spe oni en el Índex de 1612 de Sando al, nos ea i ma en la idea de que la si uación en España e a bien dis in a a la de Roma en es os años, pues o que los ca álogos del San o o icio apenas expu ga on ex os de en e enimien o has a las p ime as décadas del siglo XVII. Re e encias bibliog á icas 22 Como señala es a es udiosa, se a a de odo un monumen o a la descon ianza hispánica hacia Roma, sob e odo en lo e e en e a las ob as de la p osa con em- po ánea, dándose el caso de que es e ca álogo en a en con adicción con la egla décima iden ina al p ohibi lib os pe mi idos po Roma. “T ans e ” XVIII: 2 (2023), pp. 247-277. ISSN: 1886-554 © T ans e 2023 271 AGUZZI BARBAGLI, Danilo. (1989). “La di esa di alo i e ici nella a a is ica sulla nobil à del secondo Cinquecen o”. Rinasci- men o, 1 (29): 377- 427. ALMEIDA, Jo ge de. (1581). Index lib o um p ohibi o um. Oly- sippone: An onius Ribe ius. BENNASSAR, Ba olomé. (1981). Inquisición española: pode polí ico y con ol social. Ba celona: C í ica. CARAMELLA, San a. (1929). Leone Eb eo, Dialoghi d’amo e. Ba i: La e za & igli. CERRÓN PUGA, Ma ía Luisa. (1998). “La censu a li e a ia en el Index de Qui oga (1583-1584)”. En: Siglo de o o. Ac as del IV Cong eso in e nacional de AISO. Alcalá: Uni e sidad de Al- calá. 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