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La revuelta de las Comunidades en la Mancha (1519-1531)

Gómez Vozmediano, Miguel F.

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LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) The e ol o Communi ies in La Mancha (1519-1531) MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO * Acep ado: 16-12-95. BIBLID [0210-9611(1996); 23: 135-169] RESUMEN A a és de una documen ación en buena pa e inédi a has a la echa, a ojamos luz sob e la geog a ía del mo imien o comune o en ie as manchegas, de e minando su incidencia en los maes azgos de las Ó denes Mili a es de Cala a a y San iago, así cómo en el p io a o de San Juan y sus aledaños. F u o de es a in es igación, des ela mos el alcance del con lic o en un medio mayo i a iamen e u al. Así, podemos a i ma que la ebelión ue p on o so ocada en el ealengo ciuda ealeño, aplas ados los umul os menes ales po la oliga quía u bana; que Cala a a y San Juan se man u ie on en líneas gene ales ieles a Ca los I; en an o que el san iaguis a Campo de Mon iel se alzó en a mas, al con agia se de las con ulsiones mu cianas y las del Adelan amien o de Cazo la. Palab as cla e: La Mancha, España, Comunidades, Ó denes Mili a es, Ca los I. ABSTRACT We s udy he Comune o Mo emen in he a ea o La Mancha and i s incidence in he Maes azgos o he Mili a y O de s o Cala a a and San iago, as well as in he p io ship o San Juan, h ough unpublished documen s. We show he impac o he con lic s in a mainly u al en io men : he ebellion was soon c ushed in Ciudad Real, Cala a a. San Juan emained ai h ul o Cha les I and Campo de Mon iel (O de o San iago) ook up a ms due o he e ol in Mu cia and he Adelan amien o o Cazo la. Key wo ds: La Mancha, Spain, Communi ies, Mili a y O de s, Ca los I. “el iempo de las Comunidades, que cien caballe os a mados y dies os no osaban acome e a cinquen a lab ado es desa mados po  que abia miedo que se le an a ían las pied as y los elemen os a a o de la canalla; mas luego como comenza on a las manos con ellos, sin lança ni espada e an de ibados los illanos comune os”1. * Doc o en His o ia Mode na (Uni e sidad Complu ense de Mad id). 1. F agmen o de la Ca a di igida po el doc o López Villalobos al Gene al de la O den anciscana (1535-1540); publicada po DOMÍNGUEZ ORTIZ, A.: La clase Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 136 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO INTRODUCCIÓN En las décadas de 1960 y 1970, una eno ada comen e his o iog á ica, espoleada po el clima polí ico ape u is a en el umb al de la ansición española y el halo de mo imien o seudemoc á ico o o gado po los au o es decimonónicos, pola izó su in e és en o no a una cues ión has a la echa pos e gada: la e uel a Comune a2. Abo da on un p oceso de ex ao dina io calado sociopolí ico consi de ándolo como un acon ecimien o de co a du ación, en i ud del cual el sac alizado pode del mona ca se había cues ionado en el co azón mismo de sus ex ensos dominios. No obs an e, es as sólidas y bien documen adas ap oximaciones a un enómeno his ó ico an complejo pusie on de mani ies o, además de la iqueza de ma ices po enciales de su in e p e ación, la al a de es udios locales y coma cales que ayudasen a comp ende en oda su p o undidad el au én ico signi icado his ó ico de la sub e sión enca nada po la San a Jun a, pe maneciendo en la somb a su epe cusión eal en la Cas illa u al. Pos e io men e, és os y o os au o es han ido colma ando el acío exis en e. La in es igación ha a anzado sob e odo en la di ección de desen aña la geog a ía de la insu ección en la pe i e ia del Reino, desde Tie a de Campos a Andalucía, Mu cia o Cana ias3, siendo más ecien es las ap oximaciones al p oceso en Cas illa la Nue a, como son las e lexiones sob e la causa comune a en las ciudades de Mad id, social de los con e sos en Cas illa en la Edad Mode na, Mad id, 1958, apéndice VI, p. 251. 2. Nos e e imos, en e o as, a las excelen es ob as, ya clásicas, de GUTIÉRREZ NIETO, J. I.: Las Comunidades como mo imiem o an iseño ial: la o mación del bando ealis a en la gue a ci il cas ellana de 1520-1521, Ba celona, 1973; MARAVALL, J. A.: Las Comunidades de Cas illa, una p ime a e olución mode na, Mad id, 1963 y PEREZ, J.: La Ré olu ion des Comunidades de Cas ille (1520-1521), Bu deos, 1970, (ed. cas ellana, Mad id, 1977). 3. A es e espec o, e FERNÁNDEZ MARTÍN, L.: El mo imien o comune o en los pueblos de Tie a de Campos, León, 1979; DOMÍNGUEZ ORTIZ, A.: Al e aciones andaluzas, Mad id, 1973; EDWARS, J.: “La nobleza de Có doba y la e uel a de las Comunidades”, VI Coloquio de His o ia Medie al de Andalucía: las ciudades andalu zas (siglos XIII-XVI), Málaga, 1991, pp. 189-199; PORRAS ARBOLEDAS, P. A.: La ciudad de Jaén y la e olución de las Comunidades de Cas illa (1500-1523), Jaén, 1993 OWENS, J. B.: Rebelión, mona quía y oliga quía mu ciana en la época de Ca los V, Mu cia, 1980, y ANAYA HERNÁNDEZ, R. A.: “El mo imien o comune o en Cana ias: su incidencia en la con lic i idad g ancana ia de 1524-1526”, en IX Coloquio de His o ia Cana io-Ame icana, Las Palmas, 1993, II, pp. 401-436. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 137 Cuenca, Guadalaja a o Toledo4. Tampoco al an las ine i ables pues as al día, in eg ando el p oceso en la e olución gene al cas ellana del ánsi o hacia la Mode nidad5; se ha dilucidado la dimensión enacen is a de concep os ideológicos cla es en el momen o, como el signi icado de los é minos comunidad y libe ad6; menudeando las no edosas apo a ciones sob e el uncionamien o de las ins i uciones du an e las con la g ación cas ellana7, e incluso la ayec o ia biog á ica de algunas igu as señe as en los años p e ios a la c isis8. Todas es as publicaciones han ensanchado el ho izon e de nues os conocimien os, aunque oda ía se adolece de monog a ías y abajos sis emá icos que hagan posible un balance his o iog á ico más comple o del es allido comune o en la Cas illa ca olina. En es e sen ido, nues o deseo es con ibui a des ela la incidencia del le an amien o en el an iguo Reino de Toledo, que comp endía buena pa e del e i o io me idional de la Mi a P imada, en an o que los maes azgos de Ó de- 4. Una isión decimonónica de la e uel a desde la óp ica de un se ido de la Mona quía en RODRÍGUEZ VILLA, A.: Don F ancisco de Rojas, embajado de los Reyes Ca ólicos. No icia biog á ica y documen os his ó icos, Mad id, 1896. Inspi ado en la suge en e ob a de S. de MOXÓ, Los an iguos seño íos de Toledo, Toledo, 1973, hace unos años publicó MARTINEZ GIL, F.: Toledo en las Comunidades de Cas illa,Toledo, 1981. Po su pa e, o os his o iado es se han ap oximado al ol desempeñado po la éli e u bana manchega de la época, como es el caso de DIAGO HERNÁNDEZ, M.: “La al a nobleza en la ida polí ica de las ciudades cas ellanas en las décadas p ecomune as: el ejemplo de Cuenca (1506-1507)”, Cuade nos de His o ia Mode na, 15 (1994), pp. 121-141. 5. HALICZER, S.: Los comune os de Cas illa. La o ja de una e olución (1475-1521), Valladolid, 1987. 6. GUTIÉRREZ NIETO, J. I.: “La idea de libe ad en Cas illa du an e el Rena cimien o”, SOLANO, F. y PINO, F. del (eds.), Amé ica y la España del siglo x i, Mad id, 1983, II, pp. 11-26 y “Semán ica del é mino Comunidad an es de 1520: Las asociaciones ju amen adas de de ensa”, Hispania, 37 (1977), pp. 319-367. 7. ARRIBAS ARRANZ, F.: “La o ganización de la cancille ía du an e las Co munidades de Cas illa”, Hispania, 10 (1950), pp. 61-63; y RUIZ RODRÍGUEZ, J. I. y LÓPEZ, C.: “Pode ju isdiccional en el e i o io de las Ó denes Mili a es en el iempo de He nán Co és: el Consejo de Ó denes en e a las Chancille ías”, Cong eso sob e He nán Co és y su iempo, I, Mé ida, 1987, pp. 345-351. 8. A anca es a ayec o ia de la apo ación de PORSCHMANN, A.: “El ca denal Guille mo de C oy y el a zobispado de Toledo”, Bole ín de la Real Academia de la His o ia, 75 (1919), pp. 182-201, has a llega al a ículo de FERNÁNDEZ, L.: “El obispo comune o, Don An onio de Acuña, de enso de los bienes de la mi a zamo ana (1509-1518)”, Hispania Sac a, ol. 36, 77 (1984), pp. 485-508, ma izando la ob a de GUILARTE ZAPATERO, A. M.: El obispo Acuña, Valladolid, 1979. Un modélico eplan eamien o de la cue ión en COOPER, E.: “La e uel a de las Comunidades. Una isión desde La Sac is ía”, Hispania ol. 56/2, 193 (1996), pp. 467-495. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 138 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO nes Mili a es a enazaban al pequeño encla e de ealengo ciuda ealeño, jun o a despe digados seño íos laicos, eclesiás icos y u banos. Es p eci samen e la submese a in e io la zona menos es udiada, al ez po p edomina un medio u al espo ádicamen e salpicado de núcleos semiu banos de in luencia poco mayo que coma cana. Sin duda, ha coadyu ado a es e ol ido an o su al a de p o agonismo en los acon ecimien os capi ales desa ollados en Cas illa la Vieja, o la i me eacción ealis a de Andalucía en e a las episódicas adhesiones comune as en Jaén, Se illa, Úbeda y Baeza, cómo la dispe sión, cuando no ausencia, de uen es adecuadas pa a su es udio. Lo cie o es que siendo Simancas el a chi o más consul ado po los es udiosos sob e el ema, en e sus epe o ios escasean las no icias e e en es a la e olu ción del con lic o en La Mancha. Pa a sol en a en lo posible es a pa quedad documen al, hemos espigado las alusiones al espec o en o os luga es, examinando minuciosamen e dos ondos que has a la echa habían pasado casi des ape cibidos: el del Consejo de las Ó denes Mili a es9 y el de la San a He mandad Vieja de Ciudad Real10, cus odiados ambos en el A chi o His ó ico Nacional de Mad id. Tampoco hemos pasado po al o la é il consul a de la documen ación pe enecien e a la Casa Osuna, ubicada aho a en el laman e A chi o de la Nobleza de Toledo, sondeando incluso las causas de e del San o O icio oledano y el p ác icamen e i gen A chi o Diocesano de la Ciudad Impe ial. Pues bien, las uen es exhumadas apo an nue os da os, aunque an sesgados como cabe colegi de la isión coe ci i a p opia de los a chi os de la ep esión. Sin emba go, c eemos que es as pinceladas, apa en emen e deshil anadas, as pasa po el necesa io amiz de la c í ica his ó ica, nos b indan una isión ap oximada del signi icado del enó meno comune o en La Mancha ciuda eleña y sus aledaños. 9. El pe sonal inculado a la Sección de Ó denes Mili a es del A chi o His ó ico Nacional de Mad id se ha olcado en una o ien ación documen al que no puedo sino ag adece desde es as páginas, en especial a Es he Ga cía Guillén, compañe a y amiga. 10. En e los ondos del A chi o His ó ico Nacional (AHN), conc e amen e en su sección de Di e sos He mandades (Di . He n.), se hallan los pe enecien es a la He mandad Vieja de Toledo, p ác icamen e inu ilizables pa a la cues ión que nos ocupa, ya que sus se ies de plei os c iminales, lib os de cuen as y lib os capi ula es adolecen de un no able acío documen al pa a el pe iodo obje o de nues o es udio. Po o a pa e, los ondos pe enecien es a su homónima de Tala e a, in au ilizados has a la echa, se conse an el A chi o Municipal de Tala e a de la Reina. En odo caso, an o de uno como de o o, hemos esca ado de e minadas no icias pun uales. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 la REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 139 1. PANORAMA GENERAL DE LA MANCHA A INICIOS DEL QUI NIENTOS La an igua p o incia de La Mancha de las p ime as décadas del siglo XVI nos o ece un abiga ado pano ama ju isdiccional cuajado de ensiones, la adas unas, explosi as o as, pe o odas ellas po encial- men e deses abilizado as del débil s a us quo alcanzado en la zona. Así, el maes azgo de Cala a a es angulaba la expansión e i o ial del encla e de ealengo ciuda ealeño. Mien as que po un lado la ciudad log aba de los ibunales sup emos un ma co de espe o a sus de echos de ap o isionamien o de leña y pas os, po o o la San a He mandad Vieja de Ciudad Real (asociación apícola p i ada que man enía un upido disposi i o de segu idad en el á ea) en aba en con lic o con las au o idades de la O den adicadas en Almag o, así cómo con la mancomunidad concejil e eb ada en o no al comba i o Común de Cala a a11. Po en onces, el p io a o de San Juan se ex endía po las ac uales p o incias de Toledo y Ciudad Real. En de imen o de su capi al en Consueg a, p ospe aba el pode oso encla e de Alcáza de San Juan encla ado en pleno pá amo cas ellano. Sin emba go, oda ía no había e minado de ajus a se su base e i o ial, a eno de las p e ensiones esg imidas en e a los pueblos limí o es san iaguis as y cala a os. El pode de la Mi a oledana, es aba muy media izado en el Campo de Mon iel (decla ado “nullius diocesis” y po lo an o espi i ualmen e dependien e del P io de Uclés y judicialmen e del Consejo de Ó de nes). En los dominios cala a os, sólo eje cía un mode ado con ol sob e las en as decimales12; en an o que sus Vica ios Fo áneos y Visi ado es ( adicados en Ciudad Real desde p incipios del siglo XVI gi aban isi as p o ocola ias po los al ededo es de su sede, iscalizando sólo a los p esbí e os diocesanos y omando cuen as a algunos mayo  domos eclesiás icos en pueblos como Balles e os y Fe náncaballe o 13. 11. GÓMEZ VOZMEDIANO, M. F.: Almag o y la He mandad Vieja de Ciudad Real: His o ia de un con lic o (ss. x -x i), Almag o, 1995; y “Repúblicas campesinas: el Común en los Campos de Mon iel y Cala a a (s. XVI)”, Cong eso In e nacional sob e las O denes Mili a es en la Península Ibé ica (ss. XII-XX), Ciudad Real, mayo de 1996 (ambos en p ensa). 12. LÓPEZ-SALAZAR PÉREZ, J. y MARTÍN GALÁN, M.: “La p oducción ce ealis a en el A zobispado de Toledo, 1463-1699”, Cuade no de His o ia Mode na y Con empo ánea, 2 (1981), pp. 21-103. 13. La dinámica ju isdiccional en e la O den Mili a y la dignidad episcopal oledana en GÓMEZ VOZMEDIANO, M. F.: “En e Dios y el Diablo: los eiles Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 140 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO Inme sos en una espi al as ixian e, los con lic os del Vica io Fo á neo o el A cediano del Campo de Cala a a con sus homólogos cala a os o el Vica io de Mon iel son cons an es, llegándose a una se ie de conco dias con ambas ins ancias (Cala a a, 1482 y San iago, 1487) que pe mi en en e e un en amado ju isdiccional bas an e con uso en sus lími es compe enciales co idianos. La Ciudad Impe ial es el e e en e di ec o pa a el á ea obje o de nues o es udio. Sus dipu ados en Co es hab ían de hace se eco de las p e ensiones de las oliga quías manchegas, cada ez más encas adas, endogámicas y celosas po conse a su p i ilegiado s a us. Malas cosechas, hamb unas y epidemias asolan buena pa e del á ea en 1500, 1506-1507, 1515 y 1521. Las anegaciones de las lagunas ci cundan es de Ciudad Real jus i ican el aslado de la Real Audiencia a G anada en 150514, p i ando de un oco de a acción social a un casco u bano muy cas igado du an e la ansi o ia implan ación del San o O icio (1483-1485)15. E adicada la p óspe a aljama judía, se pe siguió a su nu ida comunidad mudéja y con e sa, cons i uyendo el colo ón a la c isis la coyun u al decadencia de las manu ac u as ex iles locales que abocó a la uina a sus p óspe os negocian es. Los cul i os de colonización p endie on en las ex ensas ie as de secano (ce eales, ides, oli os), ocupando las ie as más é iles. Se ex endie on po alles y llanu as amplios pas izales, he bajeados du an e odo el año po la cabaña es an e y po la ashuman e en o oño e in ie no. Buena pa e del e i o io es ába en pleno p oceso de ocupa ción y explo ación 16, p edominando los espacios sin o u a y los den con en uales y p ebendados exclaus ados en el Campo de Cala a a (1500-1575)”, IV Reunión Cien í ica de la Asociación Española de His o ia Mode na, Alican e, mayo de 1996 (en p ensa). 14. CORONAS GONZÁLEZ, S. M.: “La Audiencia y Chancille ía de Ciudad Real”, Cuade nos de Es udios Manchegos, 8 (1978), pp. 47-139. En odo caso, pa ece que la decisión de su aslado ya es aba omada po la Co e, a eno de lo apun ado po GAN JIMÉNEZ, P.: La Real Chancille ía de G anada (1505-1634), G anada, 1988. 15. BEINART, H.: Con e sos on T ial. The inquisi ion in Ciudad Real, Je usalén, 1981 (ed. cas ellana, Ba celona, 1983) y Reco ds o he he T ials o he Spanish Inquisi ion in Ciudad Real, Je usalén, 4 ols, 1977-1985; BLÁZQUEZ MIGUEL, J.: Ciudad Real y la Inquisición (1483-1820), Ciudad Real, 1986; y DEDIEU, J. P.: “Les mo isques de Daimiel e l'inquisi ion (1502-1526)”, Les mo isques e leu emps, Pa is, 1983. 16. A ales conclusiones llegan, en e o os, GUERRERO VENTAS, P.: El G an P io a o de Cas illa y León de la O den de San Juan de Je usalén en el Campo de La Mancha, Toledo, 1969; LÓPEZ PITA, P.: “La sociedad manchega en íspe as del Descub imien o”, Espacio, Tiempo y Fo ma, Se ie IV. His o ia Mode na, 7 (1994), I, Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 la REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 141 sos mon es b a os que la p esión eje cida po el “hamb e de ie as” auspiciada po el aumen o demog á ico ayudan a educi p og esi a men e. También po en onces se acele a la dinámica p i a izado a del égi men de p opiedad de la ie a a cos a de los comunes, concen ándose he edades an año dispe sas y es imulándose la p oducción ag a ia du an e el pe iodo 1510-1530. Es e p oceso es u o a opado po el inc e men o de los p ecios de la lana en e 1504-151617. Asimismo, en es a zona ag opecua ia po excelencia, desde el siglo XV a aigó una pujan e a esanía pañe a u al que se desa olla g acias a las especiales ci cuns ancias conci adas: una abundan e mano de ob a exceden a ia no ag emiada; la disponibilidad de lana ba a a y de buena calidad; jun o a la ecep i idad de la población pa a abaja en labo es adicionales que pudie an apo a ing esos complemen a ios, en el ma co gene al de una p oducción amilia es imulada po la demanda. Las ac i idades mine as se concen aban en el Valle de Alcudia y su en o no: azogue en Almadén, Chillón y Almadenejos; plomo a gen í e o en Sie a Mad ona y es ibaciones de Sie a Mo ena; mul iplicándose las pequeñas p ospecciones de cob e po la anja me idional del Campo de Cala a a. La base social es aba in eg ada po lab ado es, pas o es y pequeños menes ales, c is ianos o mudéja es, que cons i uían el núcleo medula de la ue za labo al en un medio eminen emen e u al o semiu bano. Los hacendados, se con i ie on en a enda a ios y adminis ado es de bie nes o de echos iscales, an o seño iales cómo egios, ocupando impo  an es pa celas de pode en la ges ión local. Los con e sos, median e su es a egia de in eg ación a a es de in e siones pa imoniales, su inco po ación a las edes clien ela es, al cle o o a los o icios enidos po hon osos, se in oduje on en los pues os cla e de la comunidad, sob e odo en las inanzas (come cio, p és amo) y en los o icios concejiles18. pp. 349-366; así cómo VILLEGAS DÍAZ, L. R. y MENDOZA GARRIDO, J. M.: La illa de Chillón en el ánsi o a la Mode nidad, Ciudad Real, 1991. 17. PHILLIPS, C. R.: Ciudad Real, 1500-1750. G ow h, C isis and Readjus men in he Spanish Economy, Camb idge-Lond es, 1979; CARRETERO ZAMORA, J. M.: “Fiscalidad y p esión iscal en La Mancha du an e el einado de Ca los I (1519-1554): el se icio o dina io y el es ao dina io” Cuade nos de Es udios Manchegos, 21 (1991), pp. 29-91, y LÓPEZ-SALAZAR PÉREZ, J.: Es uc u as ag a ias y sociedad u al en La Mancha (ss. XVI-XVII), Ciudad Real, 1986. 18. Un modelo p o o ípico puede cons i ui lo Almag o, analizado en su doble Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 142 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO Los hidalgos, miemb os de la éli e social, no pe mi ie on se des bancados como es amen o dominan e, acapa ando alo es e ugio ( ie as, ca gos y hono es), en en ándose con los denos ados con e sos pa a de ende sus in e eses es amen ales, seg egándolos de ayun amien os, o icios p es igiosos y de e minadas co adías exclusi is as, inc emen ando en de ini i a el g ado de oliga quización y pa imonialización de los eso es del pode ác ico u al. Po su pa e, el es amen o eclesiás ico seguía monopolizando con mano é ea la di ección espi i ual de sus elig esías. Aunque de ca a al ex e io su unidad pa ece monolí ica, en La Mancha la cizaña es aba semb ada en e los clé igos diocesanos o de San Ped o (dependien es del A zobispo de Toledo) y los eiles bene iciados de las Ó denes Mili a es ( eiles o mados en los con en os de Cala a a la Nue a, Uclés o San a Ma ía del Mon e), quienes copaban pa oquias, p io a os y las más uc í e as capellanías. La exis encia de mecanismos in e nos compensa o ios ambién con ibuye on a man ene una cie a es abilidad socioeconómica. Aunque las con o e sias sup alocales se esol ían p e e en emen e en los ibu nales egios; in e media ios neu ales (a menudo clé igos) in e cedían en la esolución ex ajudicial de li igios p i ados; además, cuando los p oblemas sob e é minos se e e nizaban en las p ocelosas aguas lega les, se p opiciaban soluciones de comp omiso. Re lejo social de las ensiones exis en es, las co adías, solida idades eligiosas de laicos y/ o eclesiás icos, e eb aban e o es y ca idades públicas. Pese a su in ado ación inancie a, dichas asociaciones hicie on gala de una no a ble ac i idad de ocional y asis encial, co po a i izando a los ieles. No obs an e, con demasiada ecuencia el monopolio de la iolencia escapaba del ámbi o de los pode es públicos. La asg esión e a un ecu so esg imido casi siemp e en el plano indi idual y los escasos umul os u ales no pasa on de se es imonios espo ádicos del descon en o popula en e los desmanes de los seño es o a la ex enuan e ca ga iscal que planeaba sob e los peche os cas ellanos19. e ien e sociopolí ica y eligiosa po LOPEZ-SALAZAR PEREZ, J.: “Limpieza de sang e y di isión de es ados: el municipio de Almag o du an e el siglo x i”, S udia His o ica. His o ia Mode na, 12 (1994), pp. 157-188, y GOMEZ VOZMEDIANO, M. F.: “De ociones eligiosas colec i as y con e sos en Almag o: la co adía de Nues a Seño a de Mi abuenos (ss. XV-XVII)”, Hispania Sac a, (en p ensa). 19. RODRÍGUEZ LLOPIS, M.: “P o es a popula y con lic os de clase. Los le an amien os campesinos de Yes e (Albace e) en el einado de Isabel I”, I Cong eso de His o ia de Cas illa-La Mancha, Ciudad Real, 1985, VI, pp. 141-146. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 143 Ya se a a a de pequeños deli os u ales o de insumisiones de los caballe os, la Co ona acudió a la He mandad ciuda ealeña pa a econduci ales excesos. Así, en 1511, du an e 20 días los cuad ille os pe siguie on has a Mu cia a Ma ín, hijo de Ped o Alonso, po asesina al alcaide del Sac o-Con en o de Cala a a, que “en con a ención a la Reina Nues a Seño a... se alço con la o aleza”, escapando de los balles e os dis azado de aile has a acoge se al sag ado de un con en o asciscano, lib ándose así de una ejecución segu a. Asimismo en sep iemb e de dicho año, bajo la mando del algua cil mayo Diego de Villaqui án, los balles e os he mandinos andu ie on as Gaspa Pacheco, aido a la Reina, has a p ende lo en el descam pado20. A pesa de es as acciones pun uales, las ensiones sociales a amen e ascendie on al plano polí ico, siendo soslayadas po una secula au a quía campesina siemp e ecelosa de oda in luencia o ánea. Hicie on el es o la ela i a p ospe idad de una economía expansi a, el es echo con ol eje cido po los pode osos locales y la p esión conjun a del omnip esen e conglome ado de ins i uciones de con as ado p es i gio con in e eses en la zona: Co ona, A zobispado de Toledo, Ó denes Mili a es, Hon ado Concejo de la Mes a, Inquisición y las San as He  mandades Viejas de las Ciudades Impe ial y Real. Cen ando nues a a ención en una de las dimensiones menos cono cidas has a la echa, la e ien e espi i ual, du an e el p ime cua o del siglo XVI los esul ados a ojados en un p ime sondeo son cla i icado es. En La Mancha ciuda ealeña, mien as que la Mi a oledana, a a és de su Vica io Visi ado Gene al, o denó gi a isi as canónicas (con una cadencia que oscila en e 1 ó 3 años) supe isando las en as eclesiás icas, así cómo la mo al de cle o y pueblo en los luga es com p endidos en su ex enso dis i o eclesiás ico, du an e los años 1504, 1507, 1509, 1511, 1513, 1516, 1517, 1520, 1522 y 1523; en el Campo de Cala a a, sus eiles homólogos, hicie on o o an o en 1499-1500, 1501-02, 1505, 1508-10 y 1518-19. Es deci , casi siemp e en años al e nos y e i ando coincidi en los mismos luga es, de lo que puede colegi se que se a a de eso es de con ol c onológicamen e comple men a ios, cub iendo cada ins i ución dis in as ace as de una misma ealidad, cuando no iscalizaban ambas ins ancias el mismo espacio ju isdiccional. 20. AHN. Di . He m., leg. 56/15, s . Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 150 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO CUADRO II Fo alezas de la O den de la Cala a a en la Co ona de Cas illa du an e la Re uel a Comune a localización y nomb e de la plaza ue e Peones en 1520 la gua nición 1521 Pa ido de Andalucía Abanilla 10 15 A jona 15 15 Bélmez 55 Lope a 66 Ma os 10 10 Peña de Ma os 55 Po cuna 12 12 Sabio e 6 6 To e Benzala33 — 1 Pa ido de Cala a a Almodó a del Campo — — Cala a a la Nue a — — Guadale za 12 12 Malagón 6 6 Manzana es — — Pa ido de Zo i a Zo i a de los Canes 12 20 Días después se con ocaba a los caballe os de hábi o y comendado es de Cala a a y Alcán a a pa a que asis iesen pe sonalmen e al ala de gene al con sus a mas, caballos, lanzas y peones, poniéndose a dispo sición del Consejo de Regencia34. En la ac ual p o incia de Guadalaja a, los p incipales al e cados acon ecie on en los úl imos meses de 1520. En no iemb e, el Consejo de Ó denes mandaba que se es aña an los daños hechos en Zo i a de los Canes cuando la illa ol iese a la obediencia, indul ando a quienes o nasen a pone se bajo la au o idad de la Co ona. Los esul ados de es e pe dón ue on medioc es, ya que en ene o de 1521 oda ía se les conminaba a que no apo asen dine o, gen e o a mas a las ciudades de Sego ia, Toledo y Mad id, eco dando la g a i ud debida a los leales y 33. O To e Bezalón, o eón de igilancia si uado en e las illas jiennenses de Po cuna y To edonjimeno. 34. Ibidem, . 109 -lll . Ve ANEXO. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 151 el cas igo a los aido es, cong a ulándose del o ecimien o de Pas ana pa a e o za la plaza de Zo i a de los Canes35. De o ma simul ánea, b o es comune os se ex endían po odo el maes azgo de San iago, el adelan amien o de Cazo la se p onunciaba con a los ealis as y Andúja secundaba a los albo o ado es. Mien as an o, en e oc ub e de 1520 y ma zo de 1521, la ciudad y ie a de Jaén eng osaba la Jun a de la Rambla36. A ines de 1520 don Ped o Gi ón, p imogéni o del conde de U eña, e a nomb ado capi án gene al de los le an ados. En los p ime os meses de 1521, mien as que los comune os in en aban oma Co al de Almague , se expulsaban a los alzados del Pa ido de Alcán a a, paci icándose las illas de la Se ena g acias a la coo dinación en e las jus icias cala a as, el gobe nado del sañ iaguis a Pa ido de León y el co egido de T ujillo37. El 28 de diciemb e de 1520, en medio de la con usión gene al, la Jun a del Reino esc ibía a Ciudad Real pa a conoce su pos u a. La espues a no se ía demasiado alen ado a, pues oda ía en ene o del año 35. 10-XI-1520, Medina de Rioseco y 19-1-1521, To desillas. Ibidem, . 113 y 117 - . 36. Una minu a sin echa , en que se con emplan las aspi aciones de las ciudades y nobleza andaluza leales a la Co ona, puede encon a se en e los icos ondos amilia es de la Casa de Osuna, de la que aquí o ecemos una ansc ipción: “Lo que ha de con ene la liga y con ede acion. Que odos se jun en y p ome an de es a unanimes y con o mes en el se icio del Rey y p ocu a que en es a ie a no aya al e aciones ni escandalos asi en las ciudades e ie a de Andalucia y Reino de G anada como en e los g andes y caballe os della y qualesquie e pe sonas. Que es a an jun os y con o mes pa a no consen i que exe ci o ni gen e de que a ande ni en e en la ie a de Andalucia ni Reyno de G anada syno ue e po mandado del Rey nues o Seño o de sus go e nado es e que de o a mane a alguna gen e inie e, que la esis i an con odas sus ue ças. Que oda es a capi ulacion se da a pa e a las ciudades y billas de la ie a e que si quisie en en a en ella que sean eçibidos, e si algo quisye e suplica a sus mages ades que se emos en suplica odo lo que ue e jus o y en su iempo. Que explici amen e ju e y p ome a es a odos jun os, con sus casas y gen es, pa a paci ica qualquie al e açion e le an amien o que u ie e en el Reino de G anada asy de los mo iscos que agan ay en el y es an, como sy mo os de a ue a inyesen, a lo qual odos y an pe sonalmen e con odo su pode a los esis i e allana e a o ece i an al ma ques de Mondeja como capi an gene al de Su Al eza en el eyno de G anada.” AHN. Osuna, leg. 1.635, 3/52, s . (ca alogación an igua). 37. 1-II-1521, To desillas. AHN. OO.MM. Consejo, lib. 324C, . 118 - . Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 152 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO siguien e el Consejo Real se oponía a que el Hon ado Concejo de la Mes a se euniese en e sus mu os, po conside a la plaza insegu a38. Una uen e indi ec a, la memo ias his ó icas de Ciudad Real su pues amen e edac adas a p incipios del siglo XVIII po un pá oco local, nos o ecen algunas de las cla es del con lic o. Pa ece que menes ales y bajo pueblo, es imulados po el desa ollo de los acon ecimien os en Cas illa, se queja on del desgobie no al que les conducía el malquis o Consejo de Regencia. La p esión de los agi ado es p o oca on la dese ción del co egido . El acío de pode alen ó a los adicales; así, cuando los co illos de los desleales se jun aban en la plaza, un caballe o p incipal llamado Sancho de Mo a se a e ió a g i a “¡No a e ninguno de le an a al pueblo!, ¡Vi a el Rey y el Empe ado Nues o Seño !”, escapando de las i as popula es al e ae se en la iglesia de San Ped o. De e minados los a esanos insumisos a quema le su casa sola iega, sus p opios pa ien es se enca ga on de apacigua los ánimos de los exal ados, pudiendo el p osc i o abandona el sag ado. A la mañana siguien e, los alzados eclama on del licenciado Ma ibáñez que asumiese la di ección del mo imien o, sin emba go el p uden e le ado se mos ó ibio a oma pa ido po los suble ados. A pesa de lo cual insis i ían en su in en o pues, cuando salía po la calles a lomos de su cabalgadu a, el ulgo ol ió a suplica le ampa o a su causa diciéndole “Licenciado Ma ibáñez, daznos concejiles”, mos án dose de nue o nega i o39. So ocados los umul os de p incipios de año, en eb e o de 1521 es conju ada la suble ación en la ciudad manchega, encabezada po las gen es del común ( undido es, ca dado es y ba ane os) pe o al a de líde es cuali icados. La oliga quía u bana daba mues as de su o aleza al acaba po sí misma con quienes p e endían al e a el equilib io de ue zas, p onunciándose inequi ocamen e a a o de los ealis as, po el con inuismo. En cuan o al cle o, pa ece ol ida su en en amien o con el co egimien o y el ca denal lamenco40, aliándose con el pa iciado de cuyo seno p oceden sus elemen os más signi icados. 38. Un hispanis a de econocido p es igio como J. Pé ez admi ía desconoce el desa ollo de los acon ecimien os en la ciudad con es as palab as: “Ciudad Real semble alliée à la Jun a, mais nous igno ons jusqu'à quel poin ”, dedicando apenas dos páginas a los albo o os acon ecidos en el medio u al del Reino de Toledo. PÉREZ, J.: op. ci ., pp. 430-431. 39. DIAZ JURADO, J.: Singula idea del Sabio Rey Don Alonso, dibujada en la undación de Ciudad Real, A. VÁZQUEZ MORCILLO y F. RUIZ GÓMEZ (eds.), Ciudad Real, 1986, pp. 181-182. 40. Si en 1497, un edic o del Vica io ciuda ealeño es igma izaba a quienes no Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 153 Mien as es o pasaba en es e encla e de ealengo, Badajoz se alzaba con a el conde de Fe ia, alcaide de su cas illo. La Comunidad es allaba en Úbeda y Baeza, saliendo a hu adillas su co egido Fe nando de Rojas, pa a e ugia se en su encomienda del Campo de C ip ana. Diego de Ca bajal, al mando de las opas ealis as, e a so p endido a la al u a de Villanue a de Andúja po los baezanos ebelados bajo la di ección del bando de los Bena ides, causándole sólo 3 bajas, pe o obándole 11 caballos y bagajes po balo de 6 millones de ma a edís. La esca amu za, aunque inc uen a, impidió po el momen o que se e o zase el con ingen e le an ado en Consueg a po el p io de San Juan, don An onio de Zúñiga (capi án gene al de los ealis as manchegos), que enía la in ención de a anza sob e Toledo41. Hacia eb e o o ma zo de 1521, Diego de Ca bajal bu ló el dispo si i o mili a mon ado po los sediciosos jiennenses, pa icipando en la ba alla de El Rome al y en el ce co a Mo a. Po su pa e, el con ino egio F ancisco Sedeño ( ecino de A é alo) de Có doba pasó a Jaén pa a acaba con el umul o. El 18 de ma zo en aba en la ciudad, aboliendo los úl imos es igios de la Comunidad. Al mismo iempo, en Toledo, Pe o Laso se desma caba de los comune os g acias a los buenos o icios del gene al de los dominicos, ay Ga cía de Loaysa. La adicalización de la e uel a se hizo os ensi ble cuando el obispo de Zamo a, An onio de Acuña, llegó desde Valla dolid a la Ciudad Impe ial pa a ocupa la acan e del a zobispado oledano. Poco iempo es u o el belicoso clé igo usu pando an al a dignidad, pues jun o a nume osos peones y jine es a asó el cas illo de Villaluenga de la Sag a (seño ío de los Sil a, a ec os a Ca los I), imponiendo su au o idad en Alcalá de Hena es (cuyo Vica io Gene al es aban elados y queb an aban las ies as; en 1518, mien as que los alguaciles des a maban a los colabo ado es del Fiscal eclesiás ico, se pedía al co egido que no obs aculizase la labo de la audiencia ica ial. Po su pa e, cuando en 1519 el Ca denal de C oy solici ase a su Vica io Fo áneo que emi iese ma ícula de la elig e sía, el p ocu ado gene al de Ciudad Real se opond ía al empad onamien o, espondien do la Mi a impeliendo al cabildo de clé igos pa a que no comp ase alhajas sin su au o ización (1520), susci ándose el enésimo plei o en e un no a io local y el Vica io. A chi o Diocesano de Toledo (ADT), lib. 2.088, . 695 -696 . 41. An onio de Zúñiga compa ía al dignidad con don Diego de Toledo, hijo del duque de Alba, en i ud del plei o que man u ie on po su posesión. Ambos se epa ie on en as y bailías, quedándose el p ime o con el cas illo de Consueg a y mos ándose p edispues o a demos a su idelidad a la Co ona con el in de consolida su delicada posición en el G an P io a o. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 154 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO había sido expulsado en los p ime os compases de la e uel a), Uceda y o os luga es que es aban bajo la ó bi a ju isdiccional de la Mi a. Al deja paso las ei indicaciones nacionalis as a las pos u as an iseño iales, algunas de las igu as señe as de la e uel a abandona on a los Comune os. Don Ped o Gi ón, quien hacía iempo man enía con e saciones con el Almi an e de Cas illa y con su ío el Condes able, dese ó pa a e ugia se en Peña iel, luga de seño ío de su pad e. Con el signo de la de o a en el ho izon e odo un p ocu ado de la San a Jun a, como el caballe o oledano Pe o Laso de la Vega, se pasó con a mas y bagajes al campo ealis a, log ando el ampa o egio as la a dua mediación de su he mano, el poe a Ga cilaso. En el bando impe ial, un p io sanjuanis a e o zado po las hues es de su he mano Diego de Zúñiga (seño de Jóda ), al mando de 6.000 in an es y caballe os, log aba la adhesión de las san iaguis as illas de Co al de Almague y Villanue a de Alca de e. La leal ad a la Co ona de es os pueblos condujo a la mue e en comba e del comendado Diego de Molina, el licenciado Villanue a y bas an es de sus mo ado es, segadas sus idas po las ue zas del obispo de Zamo a. Po en onces se lib ó la ba alla de El Rome al, que e minó con el iun o pa cial de los ealis as, a inche ándose el g ueso de las ue zas comune as en Ocaña. Los ecinos de Mo a in e cep a on un comboy de í e es del ejé ci o egio, siendo ep esaliados con el incendio de su iglesia, donde se habían e ugiado mul i ud de muje es y niños 42. El 22 de eb e o de 1521, los he manos Vozmediano esc ibían a Ca los I asegu ando que los ebeldes enían se ios p oblemas pa a consegui pól o a, pues don An onio de Zúñiga había co ado los sumi nis os de sali e p oceden es de las ie as de Ó denes43. Con la ba alla de Villala , la causa de los alzados es aba sellada. Los p incipales cabecillas comune os se ían ejecu ados, mani es ando el eje ci o impe ial su supe io idad ope a i a en e a las deso ganizadas milicias u banas. Muchos de los de o ados cambia on sus dis in i os ojos po las c uces blancas de los impe iales pa a sal a se, en medio del ago del comba e. Como quie a que se seguía emiendo po el eb o e del alzamien o y quedaban impo an es bolsas de Comune os en el Reino de Toledo, los ealis as de la zona siguie on con las le as, es a ez acili adas po 42. FERNÁNDEZ POMBO, A. y R.: Mo a en la gue a de las Comunidades, Mad id, 1979. 43. Ci . HALICZER, S.: op. ci ., p. 254. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 155 la cla a sup emacía mili a del pode es ablecido: Ciudad Real con ibu yó con 55 caballe os44; Almag o con 29 hidalgos, en e los que es aba la lo y na a de los linajes locales; Almodó a del Campo ap on ó 7 soldados; el Viso p opo cionó 6 milicianos; Calzada de Cala a a 4; 2 homb es de a mas salie on, epec i amen e, de Villamayo , Aldea del Rey, A gamasilla de Cala a a y Pozuelo; en an o que sólo mo iliza on 1 eclu a las illas de Miguel u a, Villa ubia de los Ojos, Alcolea, Valdepeñas y San a C uz de Mudela45. La nobleza comenzaba a eclama ecompensas y subsidios cuando no había hecho sino de ende sus p opios in e eses. Toledo esis ió a ios meses, g acias a la alen ía milena is a de An onio Acuña co es pondida con la pe se e ancia pe sonal de Ma ía Pacheco, iuda de Juan de Padilla y sus pa ida ios. En oc ub e de 1521, la ciudad capi ulaba y se anqueaban sus pue as a las opas del ma qués de Villena. En medio de es e ma emagnum de acon ecimien os, la San a He  mandad Vieja de Ciudad Real dio un ejemplo de leal ad inqueb an able a la Co ona. Re endados sus p i ilegios po Ca los I en Valladolid, el 25 de ene o de 1518, en ene o de 1521 la mayo pa e de sus e ec i os pa ían po o den de Su Majes ad hacia e pue o del Mu adal, co iendo caminos y ye mos pa a ela po el man enimien o del o den público. No obs an e, lo que apa en aba se una diligencia u ina ia se con i ió en la p ime a de sus salidas di igidas con a los ebeldes comune os. A p incipios de dicho año, los balles e os ciuda ealeños gi aban isi a al Campo de Cala a a, c uzaban Sie a Mo ena y andaban po ie as de Vílches, Úbeda, G anada, Baeza, Po cuna, Bujalance, Belmon e, Cas o del Río y en as de los Ped oches, e o nando po Almadén, alle de Alcudia y Almodó a , has a llega a Ciudad Real semanas después. Días más a de, o a pa ida de cuad ille os ansi aba el camino de Toledo, pasando po Yébenes, O gaz, Ajo ín, Layos, Ven as con Peña Aguile a y Fuen e del Empe ado , en seguimien o de malhecho es. En ealidad, es aba suplan ando a su homonima de Toledo en és a su á ea ac uacional adicional, en un momen o en que la dinámica in e na de la Ciudad Impe ial a aba las manos a sus di igen es apícolas (po o o lado ibios a la causa comune a) y el alcaide de la o aleza de Guadale za (don Fe nando de la Sie a) pe pe aba mul i ud de desaguisados, o mando las bolsas a caminan es y ca e e os, ap o echándose de los umul os del Reino en bene icio p opio. 44. DÍAZ JURADO, J.: Singula idea..,, op. ci ., p. 182. 45. 6-V-1521, Medina del Campo. AHN. OOMM. Consejo, lib. 324C, . 145 -146 . Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 156 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO Las mismas en as de la He mandad se ie on pe judicadas po la al a de una au o idad ue e en la zona46. Así, cuando unos cua e os oba on en el pue o de Villa a a los ecaudado es de la asadu a, el comendado de la Puebla de Don Rod igo impidió p ende a los pas o es y mal a ó con o al impunidad a los cuad ille os. Tal ac i ud se á jus i icada po el cabildo apícola “po es a el iempo e uel o”47. En mayo de 1521, se isi ó la cuad illa de la e mi a del Espí i u San o en Malagón y la e a oledana. Lejos del p o ocolo habi ual, a los acos umb ados alcaldes, alguacil, esc ibano, mayo domo, cuad ille o mayo y capellán se suma on un núme o inde e minado de peones, escope e os y balles e os po espe a dis u bios a su paso48. En el es ío de dicho año acon ecie on algunos sucesos, bas an e escla ecedo es de los aza osos iempos que co ían. En junio, un domi nico ul ajado y obado clamaba jus icia a los alcaldes de la He mandad Vieja ciuda ealeña po que sus ag eso es se habían e ugiado en la o aleza de Almonacid de Toledo. Un mes después, y a ins ancia del capi án gene al don Juan de Ribe a, unos sal eado es de caminos que habían obado dos mulos a unos ailes anciscanos mad ileños e an pe seguidos conjun amen e po las He mandades Gene ales de Mad id y de San a C uz, jun o a la F a e nidad Vieja de Ciudad Real, enca gán dose los cuad ille os apícolas de sali en descubie a po los é minos de Almag o, Bolaños, Mo al, San a C uz y Ven a He uela. Que la iden i icación en e pa ido ealis a y ue zas he mandinas e a o al lo ejempli ican los es ejos co po a i os, celeb ados el día de San Juan de junio, con mo i o de la co onación de Ca los V como empe ado de Alemania; la quema in encionada de los palos de Pe albillo (pico a de la co po ación apícola ciuda ealeña), el 30 de julio de 1521; así cómo el p oceso ulminado con a un ap o de muje es casadas en Villanue a de los In an es que, no con en o con esis i se a la jus icia, osó inju ia a Sus Majes ades. Po si su leal ad no es ubiese su icien e men e con as ada, en las p ime as semanas de sep iemb e de 1521 ya pe ición del p io de la O den de San Juan, pa ie on de Ciudad Real 46. A ec ando nega i amen e an o a sus ing esos inmobilia ios como a sus pe cepciones sob e el ánsi o ganade o. Ve GÓMEZ VOZMEDIANO, M, F.: “Ren as pecua ias de las San as He mandades Viejas de Ciudad Real, Toledo y Tala e a de la Reina du an e la Edad Media”, Hispania, LV/190 (1995), p. 527-546 y VILLEGAS DÍAZ, L. R.: “Sob e la inanciación de la He mandad de Ciudad Real. Sus ing esos (1491-1525)”, La Ciudad hispánica en e los siglos xm al x i, Mad id, 1985, pp. 911- 928. 47. 10-1-1521, Ciudad Real. AHN. Di . He n., leg. 56/19, s . 48. 16-V-1521, Ciudad Real. Ibidem, s . Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 157 100 cuad ille os bien pe echados, cub iendo el despoblado salpicado de desa ec os a la causa impe ial, po ie as de Yepes, Ocaña y demás encomiendas san iaguis as de la p o incia de Cas illa49. La o a ca a de la moneda puede as ea se en las posesiones de la O den de San iago de La Mancha y Mu cia. En e ec o, una ca a selec i a en las eales p o isiones despachadas po el Consejo de Ó denes en el pe iodo 1519-1531 pone de mani ies o conduc as gene ales y com po amien os pa icula es que sus descendien es cuida on mucho de bo a de los a chi os municipales y de la memo ia colec i a luga eña: la implicación di ec a del Campo de Mon iel en la e uel a Comune a. En e ec o, con los escasos da os de que disponemos sabemos que los albo o os se inicia on en el an iguo Reino de Mu cia. P esionados po la San a Jun a cas ellana, po los dis u bios p o agonizados po los age manados alencianos, po la enquis ada i alidad con los pode osos ma queses de Villena y po la sang ía an o iscal cómo mili a que suponía se on e a en e a los pi a as be be iscos, es á o almen e con as ado que, a anzado el 1520, pa e del e i o io se puso en a mas pa a de ende sus mal echas libe ades. Si en la ciudad de Mu cia se había expulsado al co egido , en Ca a aca, Ma ín de Rob es se e igió en capi án de la Comunidad, p omo iendo la ana quía du an e los 13 ó 14 meses que la illa es u o ue a de la ley. El 12 de junio de 1521, el gobe nado de Villanue a de los In an es le condenó a mue e, jun o a los síndicos y o iciales de la He mandad, acusado de ex ende los umul os al Campo de Mon iel, “aunque ellos bu laban dello”. Usu pa on a as de jus icia y no a ías, dándoselas a quienes que ían, despojando de sus a ibu os a los alcaldes o dina ios locales, nomb ando alguaciles y ju ados. Asis ió en Huésca (G anada) a la jun a de los 8 capi anes de la Comunidad, siendo allí ap esado po los ealis as. Fugado jun o al es o de los implicados, ol ió a Ca a aca, donde sedujo a los jó enes pa a hace ol e a la in idencia a Yes e, Socobos y Huésca , illa que oma a sang e y uego. Toda ía en agos o de 1521 Ma ín de Rob es enía bajo su mando a un nu ido con ingen e de ieles, p o agonizando salidas con bande as y ambo es, epicando las campanas a son de apellido, de en an o la jus icia, omando las en as y los p opios de Ca a aca con a la olun ad del egimien o, p opugnando 49. La salida cos ó no menos de 28.201 ma a edís a las a cas de la He mandad Vieja; 15-IX-1521, Ciudad Real. Ibidem, leg. 56/20, s . Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 158 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO “que las alcabalas del Rey manda an que no se pagasen, que ellos no usa an dellas, diziendo que de se lib es, que no la a ian de paga e de los p opios de la billa que usaban de ellos como concejos e ansy de mayo que despues ino les hizo paga eyn a e sye e mill ma a edís po mal gas ados”50. Meses después de Villala , inspi aba o denanzas concejiles. El 5 de junio de 1521 obligó al ecinda io a ju a los capí ulos de la San a Jun a; semanas más a de, o i icó la illa, apiando calles y poniendo gua das; luego se con ede ó con los luga es p óximos de Cehegín, Le u , Lié o , Fé ez y Mo a alla, euniéndose los suble ados en el pa aje de Las Ca ascas (camino de Mo a alla), donde aco da on impedi la en ada del gobe nado , negando la obediencia a Su Majes ad y a su Ca denal Gobe nado . En e sus desmanes ambién es aba el homicidio de su paisano Gonzalo Ma ínez Yes e, conspi ando pa a asesina al bachille Esqui el du an e el juicio de esidencia (quien escapa al e u gia se en la e mi a de San Sebas ián, en Ca a aca) y saldando sus di e encias con muchos de los ecinos median e espalda azos in aman es. El p oceso judicial ami ado con a es e aido al ey nos p opo  ciona ines imables no icias sob e la ex ensión de la e uel a en el lanco sudo ien al de La Mancha. Los es imonios ecogidos coinciden en señala que: “al iempo de la dicha Comunidad es a an en Comunidad Mon iel ques de la Ho den de San iago has a dos leguas de Villanue a, a ansymismo es aba en Comunidad Almedina ques de la dicha Ho den a seis leguas de Villanue a, e ansymismo es aba en Comunidad Villaman ique ques es leguas de la dicha Villanue a e ambién de la dicha Ho den de San iago, e la To e de Juan Abad ques de la dicha Ho den es leguas de la dicha Villanue a e Coça ques de la dicha Ho den a dos leguas de la dicha Villanue a e Alcubillas e la Solana e la Memb illa e Alhamb a de Ca içosa, luga es odos de la dicha O den e es án a cinco e qua o leguas e menos”51. Lo cie o es que e ec i os comune os saquea on los al ededo es de Mon iel, omando las aldeas de La Puebla y San a C uz de los Cáñamos. Medio milla de soldados c uzan el pue o del Mulada , bajo las ó denes del Adelan ado de Cazo la, a ando in uc uosamen e de que Valdepeñas 50. AHN. OOMM. AHT., leg. 25.725, s . 51. Ibidem. Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 159 omase pa ido con a la capi al del campo de Mon iel. T as una e iega en su cas illo, los ealis as ecupe an posiciones en Villahe mosa, aban donando a su sue e La Ossa. Mon iel había esis ido en soli a io la o ensi a ebelde. Si es as poblaciones si ie on simplemen e de co ea de ansmisión de los umul os, ole a on a los sediciosos o se deja on lle a po la oleada de u bulencias de la época, nunca lo sab emos con ce eza 52. Lo cie o es que, en la p ima e a de 1521, se despachó una Real Cédula a los comendado es del Campo de Mon iel pa a que acudie an con sus opas a soco e a don Fe nando de Rojas (gobe nado del Pa ido san iaguis a de La Mancha y Ribe a del Tajo), debido a las “al e açiones y desaca amien os que las Comunidades de algunas ciudades e illas e luga es des os nues os Reynos an echo e come ido”53, lo que puede indica o bien que la ebelión había acabado o que la Regencia desco nocía su e dade o alcance de la zona. No acababan de apaga se los escoldos de la insu ección cuando algunos de los egimien os supues amen e más leales comenza on a pedi compensaciones a la Co e po los ag a ios su idos. Así, la oliga quía de To es de Albánchez (encomienda san iaguis a del Campo de Mon iel) se decía sumida en la mise ia po las co e ías de los Comune os de la ecina Segu a de la Sie a, que le obligó a epa i una de ama en e los peche os pa a inancia los, solici ando a la Co e ampa o54. Es a se ía la p ime a de las pe iciones en al sen ido cu sadas po las illas de Mon iel pa a excusa se de la ibieza mos ada hacia los ealis as y ecupe a pa e de lo i emisiblemen e pe dido. En el ho izon e se islumb an años du os pa a los cómplices de la causa pe dida e incluso pa a quienes no se habían p onunciado inequi ocamen e po el empe a do . La ep esión auspicia ía enganzas pe sonales y ha ía a lo a iejos odios amilia es o li igios clien ela es. 52. Los in o mes pos e io es son, a menudo, con adic o ios. Así, un año más a de de e mina el con lic o, Memb illa decía que la illa había pe manecido neu al has a que de los luga es ci un ecinos ue on “con boz de comunidad e con sus bande as po la al e a e pone en Comunidad”, omándoles sus capi anes pan y ino du an e 4 días, esquilmando sus g ane os y despensas, po odo lo cual pedía jus icia al Consejo de Ó denes; 20-III-1523, Valladolid. Ibidem, leg. 43.418. 53. 30-IV-1521, To desillas. AHN. OOMM. Consejo, lib. 324C, . 143 -ss. 54. 28-XI-1521, Bu gos. AHN. OOMM. A chi o His ó ico de Toledo (AHT), leg. 57.177, s . Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 166 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO pa icipado en los desó denes pasados, menosp eciando desde en onces a los ep esen an es de la au o idad egia75. Sólo quienes nada enían que pe de o poco que eme ( espaldados en las edes amilia es y clien ela es u ales) segui ían empeñados en su c uzada pe sonal de insumisión al pode eal, si iendo cualquie ges o mal in e p e ado o palab a malsonan e p onunciada en un o o poco p opicio pa a acaba con sus huesos en la cá cel. Tal es el caso del almag eño Diego Ho ne o que en 1526 caía en las edes inquisi o iales po que, en medio de una discusión domés ica sob e la posible en a de una casa de sus sob inos que e a con adicha po un mediane o, exclamó que “po ida del Empe ado que la a ia de ende ”, siendo peni enciado po palab as escandalosas76. La con es ación al mona ca es aba dema siado p esen e pa a que pasase desape cibido al exab up o. Muchos hubie on de emig a , comenzando una nue a ida lejos de su luga de o igen, e i ando menciona su oscu o pasado o ei en ándolo de acue do a unos cánones menos p oblemá icos. Po lo que a añe a la noción de Comunidad, como el la Ge mania, p on o se imp egna ía de una conno ación peyo a i a. Los encedo es impusie on una ideología p e endidamen e uni o me que p ejuzgaba oda disensión noci a pa a el cue po de la epública, de o ma que ambos ocablos se ían asimilados a las ilipendiadas ligas y monipodios. En á eas an dis an es como Ex emadu a, incluso en 1550 se aludían a comunidades y uni e sidades en las esca amuzas susci adas po las in a siones de é minos en e La Solana y Acebuchal o en e Puebla del Conde con sus ecinas Mon emolín, Fuen e de Can os, Calzadilla y Valencia de las To es77. Tampoco al an las eladas no icias de age manamien os en las pa cialidades susci adas an o en Mu cia (Ca a aca, 1531 y 1560) cómo en Andalucía (Baza, 1538 y Segu a de la Sie a, 1545-1546). En cambio, mien as en es as á eas había calado hondo en e las gen es las conmociones del pe iodo 1519-1522, al concepción no había enido an a o una en La Mancha ciuda ealeña, geog á icamen e p óxima pe o polí icamen e dis an e de la con ulsión que a asó las coma cas 75. 31 -III-1531, Ocaña. AHN. OOMM. AHT., leg. 52.326, s . 76. AHN. Inquisición, leg. 204/31, s . 77. En dicha ocasión, las uen es aluden a que se le an ó “una muy g and jun a de gen e de mas de cien pe sonas con sus ca allos y o os a pie con a mas o ensi as y de ensi as, co aças y cosele es y co as de malla y lanças y ada gas y a cabuzes y alles as con ande a y a mane a de comunidad y asonada” s. ., si., 1550 (?); AHN. OOMM. AHT., leg. 22.859, s . Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 167 ci cun ecinas. Las espues as e idas y los os ensibles silencios e le jados en las Relaciones Topog á icas de Felipe II dan buena cuen a de la noción que del le an amien o se enía en la Cas illa ilipina. Así, en las illas en uel as en el bando comune o se pasaba po al o el asun o, aludiéndose de o ma excepcional bien a e o es ya supe ados, bien a los abominables excesos p o agonizados en medio de la ana quía gene al po la u ba o el populacho. Lo cie o es que 50 años después de los hechos, algunos pueblos oda ía a eso aban los nomb es de ale osos soldados del bando ealis a o la idelidad de que hizo gala odo el ecinda io, a eces blasonada en el escudo de la illa. Tal es el caso de Almodó a , donde se asegu a habe se o ecido al gobe nado de Almag o más de 400 homb es pa a lucha con a la i anía de la Jun a, ci a a odas luces desp opo cionada pa a la población de la época. En Campo de C ip ana dicen habe se en olado más de 100 in an es, con su capi án y al é ez, que luego lucha ían en las ba allas de El Rome al, Ocaña, Dos Ba ios y Toledo, espaldando siemp e a su seño , ey He nando de Rojas, en e a los desa ec os al sobe ano, en iándose desde allí al pá oco san iaguis a Pe o Ramí ez pa a que el Condes able y el Almi an e pe mi iesen hace le as con a la Comunidad. En es a línea, desde Manzana es se ci a su idelidad a la Co ona en que nunca se dejó en a a los Comune os, ampa ándose los ecinos en su cas illo po o den del comendado Rod igo Man ique78. Po con as e, la ausencia de oda e e encia a la cues ión en los in o mes emi idos desde el Campo de Mon iel es p ueba ehacien e de su desleal ad pasada a la mona quía, i e u able mien as i ie an ancia nos que es i ica an en al sen ido. Sin emba go, paula inamen e se ue diluyendo el halo popula que es igma izaba las Comunidades, eco dadas como úl imo in en o de los cas ellanos de escapa a la i anía según los c eado es de la Leyenda Neg a. No obs an e, su condena implíci a o explíci a se man u o igen e en los esc i os de los de enso es a ul anza del pode moná quico. En odo caso, a lo la go de las cen u ias nunca dejó de e oca se cuando se a aba de exal a la he oicidad de una localidad79 o bien la 78. VIÑAS Y MEY, C. y PAZ, R.: Relaciones His ó ico-Geog á ico-Es adís i- cas de los puenlos de España hechas po inicia i a de Felipe II. Ciudad Real, Mad id, 1971, pp. 71, 169 y 298. 79. Cuando, a inicios del Siglo de las Luces, el concejo de Manzana es eclame la es i ución de la ju isdicción o dina ia pa a sus alcaldes, expond á que “es a illa a sido la que con mas leal ad a se ido a Su Mages ad y Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 168 MIGUEL FERNANDO GÓMEZ VOZMEDIANO idelidad de una amilia, pe o ambién pa a descali ica a al o cual linaje, al albu de los in e eses esg imidos. Como siemp e, la his o ia se ía esc i a po los encedo es. Pa a e mina , solamen e eco da que el p esen e a ículo p e ende se una suge en e apo ación que ab a camino a u u as monog a ías y ma que pau as a nue as líneas de in es igación, abo dando una cues ión que pa ecía pos e gada. Desde es as páginas hemos que ido ei indica un aspec o de nues o pasado que has a aho a pe manecía documen almen e di uso e his o iog á icamen e e anescen e. Toda ía queda mucho cami no po anda , pe o los cauces pueden es a azados. ANEXO Mo ilización mili a de los caballe os de la o den de Cala a a (1520-1521) 80 Nomb e del F eile Dignidades anejas E ec i os 1520 1521 Alejo de Gue a a Cla e o 32 17 Fe nando de Sil a Comendado de O os y de Guadale za 27 13 F ancisco de Rojas Comendado de Almodó a del Campo y de Aceca 24 12 Juan Pacheco Comendado de Cas ilse ás 10 5 Juan de Hines osa Comendado de He e a y Valdepeñas 94 Gonzalo He nández de Có doba Ob e o, comendado de las Casas de Có doba 94 Alonso Téllez Comendado de Alcolea y de Villa anca 84 Fe nando de Có doba Gobe nado del Campo de Cala a a, comendado del Viso y San a C uz 815 Juan de Lanuza Comendado de Pied abuena 83 Ga cía de Padilla Comendado de Malagón y Lope a 8 1 Fe nando de A agón Comendado de Ca acuel 7 3 Rod igo Man ique Comendado de Manzana es 63 Diego López Padilla Comendado de Abanilla 5 3 Juan Vázquez de Guzmán Comendado de Fuen elempe ado 4 2 Fe nando de Rojas Comendado de Mo a alaz 4 2 He nán B abo Zayas Comendado Peña de Ma os 3 2 Diego de Cab e a Comendado de Villa ubia 31 Ga cía Al a ez Oso io Comendado de To es del Caña e al 3 1 Gonzalo del A oyo Gobe nado de Zo i a, comendado de Daimiel 3 2 seño es eyes sus p ogeni o es y con excesi os dona i os, ca uages, igo, zebada, y soldados pa a la de ensa de la Co ona, desde el iempo que ino el seño empe ado Ca los V y se espe imen a on las Comunidades” 13-VI-1705, Manzana es. AHN. OOMM. AHT., leg. 47.230, s . 80. AHN. 00. MM. Consejo, lib. 324C, . 109 -110 Ch onica No a, 23, 1996, 135-169 LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES EN LA MANCHA (1519-1531) 169 ANEXO (Con inuación) Mo ilización mili a de los caballe os de la o den de Cala a a (1520-1521) Nomb e del F eile Dignidades anejas E ec i os 1520 1521 Juan Alonso Palomino Comendado de Mes anza 32 Fe nando de Cas illa Comendado de Víbo as 2 1 Juan de Mendoza Comendado de Ximena 21 Sancho Cab e o Comendado de Pue ollano 2 1 Ped o de Espino Comendado Mon anchuelos 21 Rojas Comendado Casas Toledo 2 1 F ancisco Bobadilla Comendado de Auñón 21 Fe nando de Angulo Comendado de Cas ellanos 2 1 Diego Vélez de Jaén Comendado de Cala a a la Vieja 2 1 An onio de To es Comendado de To oba 2 1 Tello de Guzmán Comendado de Almag o 2 1 Gómez Man ique Comendado de las Casas de Plasencia 2 1 Alonso de Ca bajal Comendado de To es 2 1 F ancisco de Có doba Comendado Casas Tala e a 2 1 Alonso de Angulo Comendado de Zo i a 1— Fe nando de Ay ala Comendado de Balles e os 1 1 Ped o Ba ba Comendado de Pozuelo 1 1 F ancisco de Balboa Comendado Casas C. Real — — Lope de Hines osa Caballe o de hábi o — — Es eban Cuello Caballe o de hábi o — — Ped o de Godoy Caballe o de hábi o — — Rod igo Pé ez Medina Comendado Vállaga — — Al a Pé ez Guzmán Comendado de Bélmez — — Rod igo de Guzmán Caballe o de hábi o — — F ancisco Agus ín Caballe o de hábi o — — Gonzalo de Có doba Caballe o de hábi o — — Juan Blázquez Caballe o de hábi o — — En ique de Acuña Caballe o de hábi o —— Juan de Me lo Caballe o de hábi o — — Diego del Águila Caballe o de hábi o — — Alonso Ponce Dábila Caballe o de hábi o — — Diego de Baldi ia Cla e o — — Alonso de Velasco He nán B abo Caballe o de hábi o Comendado de la Hue a de — Valdeca ábanos — — Rod igo de Gamboa Caballe o de hábi o — — F ancisco Ca illo Comendado de Almogue a — — Juan Godínez Caballe o de hábi o — — Juan de To illa Caballe o de hábi o — — He nán Ál a ez Pisa Caballe o de hábi o — — Alonso Albu que que Caballe o de hábi o — — Ramón Núñez Aguile a Caballe o de hábi o — — Luis de Paz Gu ie e Lopez de Padilla Caballe o de hábi o Comendado de las Casas de — — Se illa y Niebla —3 Ch onica No a, 23, 1996, 135-169