Samuel ibn Nagrella y su hijo José en la "memorias" de 'Abd Allāh, último rey Zīrī de Granada
Full text
SAMUEL IBN NAGRELLA Y SU HIJO JOSÉ EN LA "ME-
MORIAS" DE 'ABD ALLAH, ÚLTIMO REY ZIRI DE
GRANADA1
AMELINA
RAMóN
GuERRERO
Uni e sidad de G anada
No oy a aza aquí una biog a ía comple a y exhaus i a del céleb e judío
Samuel ha-Le í ibn Nag ella2 y de su hijo José, sob adamen e conocidos po los
es udiosos heb aicos, sino que oy a a a algunos de los hechos de su ida bajo la
pe spec i a y isión his ó ica del úl imo ey
ziñ
de G anada, 'Abd
AIHih
ibn
Buluggin, des onado po el emi almo á ide Yüsu ibn Tasu in en el año 1090 y
omando ambién como documen o his ó ico y como ca iñoso ecue do al Doc o
Pascual Recue o, los apun es que, pa a la asigna u a
"Hª
de los Judíos", nos daba en
el ya algo lejano cu so de 1960-61, cuando u e la sa is acción de ene lo en e los
p o eso es que con ibuye on a mi Licencia u a en Filología Semí ica.
Nació Samuel ha-Le í ibn Nag ella el año 993 en Có doba donde es udió el
almud y la g amá ica heb ea; ue muy e sado en ma emá icas y iloso ía; hablaba
y esc ibía sie e idiomas. En lengua y li e a u a á abes des acó como uno de los
mejo es poe as. Eje ció el o icio de d ogue o en su ciudad na al, pe o cuando en
Có doba es alla la ana quía a la caída de los hijos de Almanzo , se desencadena una
c uel pe secución con a los judíos que son des e ados, sus hoga es des uídos y sus
iendas incendiadas. E a el año 1013. Samuel ha-Le í, que con aba a la sazón 20
l.
Bibliog a ía: 'Memo ias
de
'Abd Alliih, úl imo ey zi i de G anada, ad. de
E.
Le i-P o en~al
y
E.
Ga cía Gómez, Mad id (Alianza Edi o ial), 1980; R.P. Dozy, His o ia de los musulmanes
de
España, 4 als., Mad id (Tume ), 1982; R. A ié, España Musulmana, Ba celona (Lábo ), 1982; D.
Gonzalo Maeso, Manual de his o ia
de
la
Li e a u a Heb ea, Mad id (G edas), 1960. También he
u ilizado los apun es
de
Hª
de
los Judíos, del doc o Pascual Recue o.
2.
Es e pa onímico p esen a di e sas a ian es: Nagdela, Nag ela. Según el doc o Gonzalo
Maeso, la o ma co ec a pa ece se Nag ella.
432 AMELINA RAMÓN GUERRERO
años, se e ugia en Málaga donde eanuda su o icio de d ogue o y ab e una ienda
ce ca de un palacio de
Abii-1-
'Abbas ibn al-'Añ , isi del mona ca g anadino
J::Iabiis.
La gen e de es e palacio acudía a Samuel pa a que le esc ibie a las no icias
que debían en ia a Abii-1-6 'Abbas quien se sien e g andemen e a aído po la
calig a ía y es ilo li e a io de las epís olas que ecibía de sus se ido es desde
Málaga. Al en e a se del au o de dichas misi as le hace llama y le dice: "No es
digno
de
í es a en una ienda, me eces b illa en la co e y
si
quie es se ás mi
sec e a io". De es a o ma comienza a luci su es ella. Se aslada a G anada y se
hace ac eedo de la más al a es ima de su seño quien cada día descub ía en él nue os
aspec os de su sabidu ía y de su conocimien o de los homb es y de las cosas. Cuando
Abii-1-6 'Abbas sien e p óxima su mue e dice a
J::Iabüs:
3
Seño , en es os úl imos iempos nada e he aconsejado po mí mismo, sino po
inspi ación de mi sec e a io el judío Samuel. Fija en él u a ención, que sea pa a
í un pad e y un minis o, haz odo lo que e aconseje y Dios e ayuda á". El ey
J::Iabüs
siguió el consejo. Lle ó a Samuel a palacio y el judío llegó a se su
sec e a io y su conseje o.
No pudo encon a
J::Iabüs
o a pe sona más ap a pa a es e ca go de p ime
minis o, pues los be ébe es de su eino no des acaban p ecisamen e po su cul u a,
mien as que los á abes no o ecían al sobe ano la con ianza necesa ia pa a elegi
en e ellos al homb e que le ayudase en los asun os de gobie no, ya que la
descon ianza y el ecelo hacia un mona ca be ébe no e an las p endas más
adecuadas pa a un ca go de esponsabilidad en el eino. La ampli ud de conocimien-
os de Samuel, su in eligen e ac o, su ca ác e i me y su ex emada p udencia, le
hicie on se acep ado po ambos g upos, á abe y be ébe es.
Vemos, muy escue amen e, como la his o ia nos ha ansmi ido las i udes
humanas, cul u ales y li e a ias que engalana on la pe sonalidad de Samuel ibn
Nag ella y que le hicie on me ecedo de an ele ada posición y de la es ima y
con ianza
de
los sobe anos a quienes si ió. Pe o eamos aho a la opinión del ey
'Abd Allah ace ca del isi g anadino.
El emi de G anada conside a que ue on la as ucia y la ambición de pode las
que si ie on a Samuel pa a ocupa el ca go de isi jun o a
J::Iabiis
p ime o y después
bajo el einado de Badis. De es a mane a nos na a la llegada del judío al pode :4
Cuando mu ió el mencionado Abii-1-'Abbas, dejando a ios hijos,
J::Iabüs
(¡Dios se apiade de él!) nomb ó al mayo pa a sucede a su pad e, y lo empleó
en idén icas unciones, pe o, como el muchacho e a demasiado jo en pa a pode
3.
R.
Dozy, Hª
de
los musulmanes, IV, p. 38.
4. 'Abd Allah, Memo ias, p.
100.
SAMUEL IBN NAGRELLA Y SU HIJO JOSÉ EN LA "MEMORIAS" DE 'ABO ALLAH ... 433
desempeña no malmen e un pues o o icial, ue íc ima de los engaños de Abü
Ib ahim el judío,5 quien de es a sue e log ó pone se al se icio di ec o del
sobe ano. Siemp e que el hijo de Abü-1-'Abbas es aba ausen e, Abü lb ahim
es aba p esen e, y cuando l:Jabüs le p egun aba po aquél, espondía so p e ex o
de excusa lo, pe o en el ondo pa a hace le daño con sus palab as: "Como es,
el hijo de Abü-1-'Abbas es un muchacho que p e ie e di e i se, y me ece que
hagas la is a go da y que lo disculpes. Aquí es oy yo, que soy su sie o, pa a
hace sus eces. Mándame lo que quie as y se ha á enseguida". Usando
con inuamen e de es e p ocede , se a i mó en su pues o, pues sal aban a la is a
sus se icios y su celo pa a ing esa dine o en el eso o.
Al mo i
I:Jabüs
en junio del año 1038, se plan ea un p oblema de sucesión en e
sus dos hijos, Badis y Buluggin. Los be ébe es y algunos judíos se inclinaban po
es e úl imo, mien as que Samuel y los á abes p e e ían al p ime o. Buluggin
enuncia al ono y p es a ju amen o a su he mano y con él sus seguido es, con lo que
la cues ión suceso ia queda esuel a.
Vuel e 'Abd Allah a esal a la as ucia de la que se si e Samuel pa a con inua
como isi del nue o mona ca g anadino. Nos cuen a cómo median e a imañas
eunió en su casa a un sob ino de I:Jabüs, llamado Yadday , que aspi aba al ono g a-
nadino y que jun o con un g upo de sus pa ida ios maquinaban la mue e de su p imo
Badis. Abü lb ahim les señala la ho a en que han de euni se, al mismo iempo que
a isa a Badis de la conju ación y lo esconde en su casa pa a que sea es igo de lo que
se ama con a él. Todo es o según 'Abd Allah quien con inúa:6
"Mejo es e las cosas que sabe las. Oye las cosas con us p opios oídos y
guá dalas
en
u co azón". Badis se escondió en un luga encima de la habi ación
en la que se amaba la conju a, y Abü lb ahim
en
el cu so de la con e sación,
decía a oces:
"Oh
ú que es y a quien no se e", como si se di igie a al C eado ,
pe o, en ealidad, aludiendo a mi abuelo Badis, que los es aba iendo y a quien
ellos no eían.
Badis quedó muy ag adecido a Abü lb ahim en es a coyun u a, habiendo
enido la ce eza de su idelidad y leal ad. Desde es e día lo omó a su se icio
y le consul ó en la mayo pa e de las decisiones que omó con a sus con ibu-
los.
Samuel ibn Nag ella ue un ue e apoyo, en odas las cues iones de gobie no,
pa a Badis al-Muza a . Demos ó su sabidu ía y su p udencia en odo momen o y
supo man ene la segu idad del eino, pese a e se odeado de Es ados enemigos. Sus
5.
Abü Ib ah!m es como llamaban los musulmanes a Samuel.
6. 'Abd Allah, Memo ias, pp. 100-101.
434 AMELINA RAMÓN GUERRERO
calumniado es
no
pudie on p ospe a aún cuando no esca ima on los medios pa a
pe de lo.
En
el año 1056 mue e, a los 63 años de edad, es e judío que había sabido lle a
con g an ac o las iendas del pode
en
su ca go de p ime minis o del ey
ziñ
Badis
Le sucede
en
el isi a o su hijo José quien a pesa de se ambién un homb e hábil
e ins uído, ca ece del alen o; de la modes ia y p udencia que ado na on a su pad e.
Su
o gullo le lle a a a a de sob epasa el aus o del p opio emi . Llegó a domina
a Badis, quien,
po
su a ición al ino, se encon aba a
la
sazón
en
un
es ado de
con inua emb iaguez. José se odea de espías que le in o man de odos los
mo imien os y palab as del mona ca a in de man ene lo bajo su dominio.
Según nos cuen an sus bióg a os no p ac icaba la eligión de sus mayo es ni
ninguna o a. Come ió
la
imp udencia de idiculiza
en
público a Mahoma, a i man-
do que sus dogmas
e an
idículos. Es o unido a su ca ác e o gulloso y a su poco
espe o a la jus icia, le a ajo la enemis ad an o de los á abes como de los be ébe es
y has a de los mismos judíos.
El
emi '
Abd
Allah nos cuen a que a la mue e de Samuel; su abuelo Badis enía
ambién como isi es a
'Ali
ibn al-Qa awi y a su he mano
'Abd
Allah con quienes
Abü Ib ahim había man enido buenas elaciones; pe o en cambio añade que és e
ecomendó a José que a su mue e p ocu a a la
caída
de ambos minis os.
Según'
Abd
Allah su abuelo no se decidía a da a José, a quien apoyaba
'Ali
al-Qa awi, el pues o
que había os en ado su pad e; pe o el judío, median e as ucias, consiguió
po
in el
ca go de minis o dando al sul án g andes p uebas de leal ad y encizañando a Badis
con a los o os dos isi es:7
"Todo
el dine o que se embolsa
'Ali
debe ía se uyo. Tiene ese homb e
muchos hijos y demasiada amilia. Si u
no
me
p o eges y
me
ayudas, u dine o
pasa á a su pode , y en onces, cuando se lo haya comido odo, codicia á has a u
eino. Y o,
en
cambio, soy
un
simple ibu a io, sin o a p eocupación que
la
de
se i e y euni dine o pa a u eso o".
El
p íncipe acabó
po
da
c édi o a sus
palab as, dipu ándolas como p ueba de in eligencia, e impidió que
'Ali
y las
demás gen es co a an los uelos del judío. 'AH,
po
su pa e, iendo que su
posición empeo aba an o como mejo aba
la
del judío, se a epen ía de lo que
había hecho
po
él
en
un
comienzo, y sen ía iolen a cóle a y pesa , al e cómo
había pe dido su au o idad con el sul án sin que le quedase ninguna indus ia pa a
ecob a la.
'Abd
Allah se ensaña más con José que
con
su pad e Samuel, na u almen e
po
la
di e encia de ca ác e y pe sonalidad de ambos. Dice que aconsejó a Badis que
a eba a a
la
ciudad
de
Guadix a su
minis o'
Ali de
la
cual e a dueño.
El
sul án se
7. Ibidem, pp. 108-109.
SAMUEL IBN NAGRELLA Y SU HIJO JOSÉ EN LA "MEMORIAS" DE
'ABD
ALLAH ... 435
niega y en onces el judío acude al hijo del emi , Say al-Dawla, pad e del au o de
la "Memo ias", diciéndole:8
"La
leal ad y obediencia que e debo me obligan a se pa a i lo mismo que
soy pa a u pad e. Yo eo que ienes muchos hijos, que e obligan a gas os
conside ables pa a man ene el deco o de u ele ada posición y es una injus icia
que los isi es de u pad e sean más icos que ú.
La
ciudad de Guadix, esa hija
de G anada, no debe ía ene la nadie más que ú, y yo e la adminis a ía de sue e
que sacases de ella cien mil dina es". Es as palab as egocija on g andemen e a
mi pad e (¡Dios se apiade de él!), que le dio las g acias po su consejo y le
p ome ió, pa a cuando oma a el pode , ascende lo en su pues o. En onces el
judío ue a e al sobe ano, le expuso sus planes y le e i ió la si uación de su hijo.
"En ese caso
--consin ió
al-Muza a hay que qui a Guadix a los hijos de al-
Qa aw!".
De es a o ma con ence al emi pa a a eba a la ciudad de Guadix a los o os
isi es. Sin emba go las in igas palaciegas hicie on es alla la enemis ad en e el
p ínicipe
Say
al-Dawla y José; ambos conspi a on a escondidas y el judío log a
pone al emi en con a de su p opio hijo. Cada uno de ellos desea la mue e de su
i al, según el ela o
de'
Abd Allah, quien nos cuen a cómo po in el hijo de Samuel
in i a a su pad e, el p íncipe he ede o, a bebe en su casa, pe o apenas sale de ella
se sien e indispues o, cayendo a ie a. A los dos días mu ió:9
La
mue e de mi pad e ue una de las mayo es calamidades que pudie on cae
sob e la población, que enía pues as en él sus espe anzas de e se a ada con
jus icia; así, que, al sabe la, se amo ina on y pensa on en asesina al judío. Fue on
es os los p ime os anuncios de su mue e, que sólo e a dó el miedo a los cas igos
del sobe ano.
Son muchas las aiciones
que'
Abd Allah a ibuye a José ibn Samuel, en e ellas
su complo con el emi alme iense
Al-Mu' a~im
ibn Sumadii)., g acias al cual la
ciudad de Guadix y sus e i o ios pasa on a o ma pa e del eino de Alme ía po
algún iempo. Su i y eni en e las muje es del sul án, las de Say al-Dawla y los
eunucos del se allo, nos lo ela a el úl imo ey Zi i imp egnado de un odio que se
asluce en sus palab as.
No oy a ex endeme en odos los a dides e in igas adjudicadas a José en las
"Memo ias", donde en más de una ocasión apa ece nomb ado como "el Pue co".
Es e odio, e lejado en la ob a de 'Abd Allah, no se lo ganó g a ui amen e el judío,
8.
Ibídem, p. 109.
9. Ibídem, p. 113.
436 AMELINA RAMÓN GUERRERO
sino que pa ece cie o que se hizo ac eedo a él po su ascendencia y abuso de pode ,
su pe idia a la que ningún c imen asus aba y sus ecuen es aiciones, pues según
cuen an ambién a ó sec e amen e con
~umadiJ:¡
de Alme ía, la en ega de G anada,
aunque es o no pa ece muy demos ado, y bien pod ía a a se de una calumnia pa a
exace ba el odio de los be be iscos con a José, quienes inalmen e se amo ina on
y en ando en palacio, donde és e se había e ugiado, lo encon a on en una
ca bone a con la ca a iznada pa a no se econocido, lo cual no le alió de nada; ue
p endido y mue o en una c uz. E a
el30
de diciemb e del año 1 066; es a mue e ue
el inicio de una c uel pe secución con a los judíos g anadinos, mu iendo en ella
ce ca de 4.000 pe sonas.
'Abd
Alliih nos cuen a de es a mane a la mue e de José:
10
En la noche del sábado 10 de
~a a
( 459 =
31
de diciemb e 1066) con idó el
judío a bebe a un cie o núme o de 'Abid de Al-Muza a , que habían hecho
pac o con él y con quienes es aba de acue do, si bien había en e ellos quienes lo
odiaban en sec e o. En es a eunión les in o mó del asun o de lbn
~umadiJ:¡,
anunciándoles que iba a llega y que les concede ía en p opiedad ales y cuales
aldeas de la Vega de G anada. Uno de ellos de los que lo de es aban en sec e o,
se des acó en onces pa a deci le: "Todo eso ya lo sabemos; pe o, en ez de
habla nos de la concesión de es os eudos, lo que has de decimos es si nues o
seño es á i o o mue o". Alguien del séqui o del judío le eplicó, ep endién-
dolo po es as palab as, y en onces el escla o, mo i icado, salió de la casa,
y,
al
hui de echamen e, en es ado de emb iaguez, iba g i ando a las gen es y diciendo:
"¡Oh
gen es habéis de sabe que el judío ha asesinado a al-Muza a y que lbn
~umadiJ:¡
es á a pun o de en a en la ciudad!".
Es as palab as co ie on po la población, lo mismo en e los nobles que en e
los plebeyos, y odos se cong ega on esuel os a ma a al judío. Ingenióselas és e
con
al-Mu~ a
pa a mos á selo a la u ba, diciéndoles: "Aquí enéis i o a
ues o sul án", y el sobe ano in en ó ambién calma los; pe o no lo log ó y la
si uación se hizo cada ez peo . En is a de ello, el judío huyó hacia el in e io
del alcáza ; pe o la plebe amo inada lo pe siguió, consiguió apode a se de él y
lo ma ó. A con inuación pasa on a espada a odos los judíos que había en la
ciudad y se ap opia on de muy buena pa e de sus iquezas.
Pese a la animad e sión de 'Abd Allah hacia los judíos y al concep o de as u o
que le me ece Samuel ibn Nag ella, no puede po menos que econoce sus mé i os
con es as palab as: "Tenía es e judío una in eligencia y una duc ilidad en el a o que
casaban a ma a illa con la época en que ambos i ían y con las gen es con quienes
enían que habé selas ... ". También econoce los sabios consejos que daba a su
10. Ibidem, p. 132.
SAMUEL IBN NAGRELLA Y SU HIJO JOSÉ EN LA "MEMORIAS" DE 'ABO ALLAH ... 437
abuelo, pues habiendo caído en manos de sul án muchas de las ca as de los aido es
a su gobie no, Abü lb ahim le dice:
"Me
pa ece lo más ace ado no cas iga a nadie
po
es as ca as, ni da a en ende que las ienes en u pode , y manda aho a mismo
que aigan uego pa a quema las y hace desapa ece sus huellas. El undamen o de
una conduc a azonable es la duc ilidad con las gen es. Si e pusieses a cas iga , ¡a
cuán os no end ías que cas iga , que son us opas y us b azos! Busca o o modo
de soluciona el asun o".
En
cámbio no habla del ca ác e c uel y sanguina io de Badis quien posiblemen e
pudo man ene se en su eino g acias a la ayuda, habilidad y p udencia del doc o judío
Samuel ha-Le i ibn Nag ella. ·
No encon amos en
'Abd
Allah ninguna alabanza ·hacia José, hijo de Samuel,
pe o es o no se le puede ep ocha ,
ya
que si u o alguna i ud quedó oscu ecida
po
su alan e c uel y pé ido, llenando de in igas un pe íodo de la his o ia del eino
ziñ
de G anada y si se hizo ac eedo del odio de sus co eligiona ios, ¿cómo no iban a
ensaña se con él quienes no e an de su aza ni de su eligión y eían las in igas y
aiciones que amaba
po
doquie ?