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La producción metalúrgica en las comunidades de la Edad del Bronce del Alto Guadalquivir. El Proyecto Peñalosa

Moreno Onorato, María Auxiliadora,Contreras Cortés, Francisco,Cámara Serrano, Juan Antonio

Abstract

Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía

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Minería y Metalurgia históricas en el Sudoeste Europeo ' La producción metalúrgica en las comunidades de la del Bronce del Alto Guadalquivir. El proyecto Peñalosa t: AllXllllo Mpreno, Francisco Contreras y Juan Antonio Cámara W ejiaJrtanlent :o de Prehistoria y A1queolog;a . Universidad de Granada (España) . ~p¡[email protected] ' jacamara@ugr. . es RESUMEN Proyecto de Investigación ~ (enlIa en el estudio de los procesos arqueometalúrgicos que desarrollar on las comuni- !Í$llist';riC:as de la Edad del Bronce en el Alto Guadalquivir . La base del desarroUo sociocuJ[ura] de estas comunidades fue la del cobre. Tanto la producción metalúrgica como la distribución de los productos metálicos estuvo dirigido por élites 1ItI,,,. En esta ,con,unliat,ción se presentan Jos siguientes aspectos: a) la secuencia del proceso metalúrgico definida en las excadel poblado de Peñalosa ; b) la adscripción de las actividades metalúrgicas a áreas determinadas dentro de las casas del ~:::~ e) el uso de diferentes materias primas para la manufacrura de los artefactos que están implicados en el proceso ~ y d) acceso desigual a los productos metálico s por parte de la población del valle del Rumblar. clave: .Alto Guadalquivir,Arqueometalurgia, Edad del Bronce,Jerarquización social, Minería . ABSTRACT TbIs Research project is centred in tbe arcbaeometallllrgic process tbat was dell(!loped bJl Bronze Age communities in l/fII Hlgb Guadalquivir (Spaln). Copper, bronze and sllver mlning and metedlurgle transfonnalions are one of Ibe bases of tbe bf$torlc development 01 (bese communities. JI implies tbe use o/ more complex technologies and tbe controlo/ Ibe distrfbulion of Ibese new produelS by tbe arislocrallcal groups . In tbfs paper we treal about:a) Metallurgical activity sequence.at PFñalosa settlemnt;b) lbe adscription o/ Ibis actil1ity $,ti tbeir different pbases lo different village areas : e) tbe use o/ different stone raw maten' als in arder lo ereale tbe neccel/I!J' toois for Ibe melal/urgieal proeess and diffenml minera/s (malaquila, azurila, galena, ele.) lo be fused, d) differe1lt aaess lo metallurgica/ items b)' Rllmblar lJQlley populations. K:ey words: Arcbaeometallurgical , Bronze Age, Higb Guadalqui11r, Mining , Social Hierarchization . El Proyecto Peñalosa se desarrolla en el AlIO Guadalquivir, financiado por la Consejería de Cultura de la Jmua de Andalucía , y está centrado principalmente en el ilbálisis del papel del metal de cobre en las comunidades de la Edad del Bronce de esta área geográfica. Peñalosa, situada en el extremo oriental de Sierra Morena, se haya inme~ en un amplio territorio en el que abundan los yacimientos polimetálicos. Las mineralizacio nc:s ' más corrientes son de plomo , plomo argentifero y éobre. El yacimiento está enclavado en una zona de pizarras y areniscas próxima a abastecimientos de otras materias pri, tiJas , como arcillas ,. arenas y conglomerados para la fabrica121 Umln.a L Vl5la fronlaJ dd yacimknto de PeñaJosa . .. ::C00 t " 777 aa 9 la producción metalúrgica en la s c omunidades de la Edad del Bronce del Alto Guadalquivir . FJ proyect o Ptñalosa ción de anefactos de uso corriente en la vida del poblado y a abundantes afloramientos de minerales de cob sarios para facilitar una amplia producción metalúrgica. El mapa metalogenético de la zona, aunque refleja gran abundancia de mineralizaciones de cobre , mu, duda menos de las que debieron de existir en tiempos antiguos bien porque se haya perdido toda evidenci trabajos de cantería llevados a cabo, bien porque se recojan las más singulares o de máxima productividai respecto es significativo el hecho de una fuerte concentración de poblados con actividad metalúrgica en I amplia faja en sentido longitudinal a lo que sería el actual cauce del Rumblar en el que abundarian los yad cupríferos que presentan una paragénesis compleja de piritas , calcopiritas y galena entre otros elementos ro como los documentados en Peñalosa. Las menas más importantes son las de sulfuros y carbonatos que se relacionan con gangas silicatadas I natadas respectivamente. lA explotación de los minerales sulfurosos es conocida desde antiguo debido fur talmente a que presentan características parecidas a la de los metales en estado nativo , sobre todo el brille co y a que la metalurgia de los sulfuros esen general un proceso bastante simple . Las prospecciones reciet mostrado numerosas explotaciones antiguas de las que algunas han demostrado claras evidencias de expl prehistórica por la tecnología empleadas en su explotación, los restos materiales localizados y la cercanía a 1 tamientos de la Prehistoria Reciente (Contreras el al. , 2003 en prensa) . Lámina n. VJSija-homo de ~ñalosa. En el área del poblado los minerales cupríferos, ral aparecen en fragmentos muy pequeños, a veces gados en cantidades relativamente abundantes y de similar, y también minerales en proceso de transfor en los que ha intervenido una fuente de calor, dis . para el proceso de fusión . En cuanto a la presencia d dante galena tanto en áreas de habitación como el próximas a ellas, se debe señalar que pane de ella , a ner mineral de cobre , pudo ser recogida para la expl de ese mineral, aunque sorprende que, una vez ret pane cuprífera que interesaba, no se desechara totl la ganga . Por otro lado , y ante la existencia de objet, zados en plata , cabria la posibilidad de contemplar 1: tación de este mineral de plomo para la extracción de la plata , como se ha sugerido también para restos de lA (Totana , Murcia) (Bachmann , 2000), presente en detenninados anefactos localizados en las sepulturas, en cu : tendriamos que rastrear el método utilizado, especialmente por la presencia de crisoles con restos de materi quecino vidrioso , aunque , como ya se ha señalado (Hunt , 1998) la presencia de plomo en los elementos ela! (Moreno , 2000), podria ser el resultado de procesos de contaminación con plomo en la fundición. Junto con los minerales se han recogido abundantes restos de escorias . Los resultados analíticos nos indi, la mayoria de ellas pertenecen al proceso de fundición y proceden del tratamiento de menas de cobre em l tanto en fortna de sulfuros (sobre todo calcopirita y calcosina) como carbonatos, esencialmente malaquita y (cuprita y tenorita). Esta variedad implica que existiría más de un lugar para extracción y acopio de mineral producción metalúrgica. Las reacciones químicas que se desarrollan son complejas y dependen estrechamt la naruraleza y composición de los minerales primarios. Es probable que las tareas de reducción se realizase del área de habitación del poblado, por lo que no han aparecido apenas escorias correspondientes al pro< reducción . Por último conviene tener en cuenta que la presencia de arsénico detectado en algunas de las muestra, rales es consistente con la producción de cobre arsenical, aunque se necesitan más datos para que esta relad 122 Auxilio Moreno . Francisco Contreras y Juan Antonio Cámara í:íÍolicomente apoyada. Esta producción ha sido muy discutida en relación con el Ca!colitico. rechazada (Montero , ¡gg) . oalX>yal:la en base a la presencia diferencial de arsénico en los instrumentos producidos (Moreno , 1993) que ~b,~ialplicar más que la adicción de arsénico en sí la elección de minerales cupriferos ricos en este material y, tal :z.'¡"u« . ~ con otroS en la misma fundicióo . De hecho recientemente se ha indicado como determinados mine · bo)' no [¡ecuentes, como la cuprita , la tenorita, la calcosina y la covelina presentan una mayor proporción de !Obre «1oe la malaquita y que la proporción de la enargirita, con arsénico , es similar a la de la (rltima por lo que ésta, otros minerales, podría haber sido utilizada en la metalurgia prehistórica (Stos·Gale el al. , 1999). 1tr. · ¡¡e1aCi(lOa , dos con los procesos metalúrgicos de Peñalosa apareceo diversos tipos de vasos cerámicos , funda· j¡¡qltlhJoente vasijas horno y crísoles.A ellos habría que añadir los posibles fragmentos de pared de horno y algunas /l!1:Í~ «1le pueden ser consideradas como toberas (Moreno, 2000), que, junto a las del yacimiento calcolitico de Las 1Qs . (M,ojá<:ar ,. AlnJeri~) (Martín er al ., 2004) son de los primeros ejemplos de este tipo de elementos recuperados y indicar . que el proceso metalúrgico era más complejo de lo que se había supuesto (Montero , 1999) . El aoá· ";¡¡ ~I:Ie la zona de escoria de uno de los fragmentos de crisol plano indica la presencia de arsénico y cobre , lo que ,?!i ~plil:a su utilización eo la fundición de cobre arsenicallo mismo que se ha documentado en algunas de las piezas ~ ~icas analizadas. Por lo general son cerámicas altamente vitrificadas que muestran amplios poros y que han :jaI !l(lIltla(lo una alta temperatura, sobre los 1100 a.e. Lámina m. Fragrm:nl os de vasija·homo de Peñal oS3 . Lám.lna [V. Crisol plan o eon pic o "ertedero de Peñal osa. Los moldes cerámicos están presentes en una elevada proporcióo dentro del conjunto material metalúrgico · ~dose algunos ejemplares completos . Son contenedores de forma más o menos trapezoidal de fondo plano y · )la¡ectes rectas , de los que saldrían unos lingotes bien rectangulares o bien trapezoidales . El color de pasta suele ser dO marrón oscuro a marrón negruzco y todos tienen la particularidad de presentar sobre la superficie interna restlls de color blanquecino grisáceo, empezando a medio centímetro del borde , como una especie de ahumado O tal t<;i restos de una sustancia aplicada para facilitar la extracción de los lingotes. En el registro de Peñalosa la piedra elegida para la fabricación de los moldes es en general la arenisca de grano Cilmpactado , no poroso , de color beige·amariliento , que puede ser trabajada sin mucha dificultad y a su vez permi· ~ , en los moldes en que están dibujadas piezas determinadas , obtener superficies alisadas y homogéneas que no pre - Cistn , tras su extracción un tratamiento excesivo . En general presentan superficies rubefactadas (Moreno , 2000). La mayoría de estos moldes deberían ser univalvos , aunque existeo algunas lajas planas que pudieron utilizarse cilmo valva superior, ya que presentan signos evideotes de combustión. En el caso de un molde doble , que por una cara tiene la silueta de dos puntas y por otra dos aros , se aprecia , eo ésta, bien lo que serían canales de alimentación 123 La p rod uc ción metalúrgica en l as co munidad es de la Edad de l Bronce del Al to GuadaJqui vi r. El pro y ect o PeñaJosa por donde entra el metal o ranuras para estabilizar la col a da y soltar los gases,lo que obligana a pensar en el un mo lde bivalvo . En cuanto a los útiles se han lQCa\izado punzone s, leznas , barritas , cinceles , puñales , a dornos y pun fle c ha, además de lingotes . Mientras los in s trumento s so n más frecuentes en contextos dom é sticos, armas y "' son casi exclusivos de los contextos funerarios. Sin dud a uno de los hechos más importantes es la apari c lingotes de cobre que explicaIÍan la producdón masiva de metal que se está llevando a cabo en el va no Rumblar . Los resultados preliminares del análisis de estas piezas indican que la mayona de los artefactos analizadc de cobre arsenical y en cuanto a tipología y tecnología resultan característicos de la Edad del Bronce Pleno . I . tenido de arsénico que esas aleaciones pre s entan es generalmente de entre en 34%, suficiente para produ, aleación significativamente de mayor dureza que el cobre puro si el metal fue trabajado correctamente , a recientemente se hayan realizado estudios experimentales que niegan la utilidad práctica de las armas argáJ las reducen a objetos de parada (Carrión el al ., 2002). U na de las hojas de puñal tenía una cantidad significativa más alta en arsénico que su remache asociado , una pauta que ya es normal en Otro s resultad os analíticos (Ha Lamlna V. Moldes cerámic os de Pcñalo~ . y Craddock, 1981). Ello en general tiende a demostr. los metalúrgicos pudieron reconocer aleaciones de d te dureza y utilizaron el metal más duro para la fabril de la hoja . Sin embargo , c ontrariamente , el remache a do de otro puñal de cobre arsenical presentaba unas dades un tanto más altas en arsénico que su COff( diente hoja . Por lo general, los contenidos de elementos traza cobres arsenicales es muy bajo, lo que también es c con otros análisis metalúrgicos de la Edad del Bronc( Peninsula (Hook el al, 1990) . Ello unido a un COnt bajo en hierro , podría indicarnos que en el yacirniel llevó a cabo un proceso no muy complejo de redu bajo temperaturas relativamente bajas y produciendo dades pequeñas de escoria . La primera conclusión que se extrae de la distribución de los materiales relacionados con la metalurgia poblado de Peñalosa es que , si bien en todo s los espacio s hallamos materiales vinculados con esta actividad , 1 porción es altamente variable , concentrándose la mayor parte de los productos metalúrgicos , excepto los ú¡ objetos manufacturados , en es pacios descubiertos o en espacios inmediatos a ellos. De hecho en la mayona , casos estos espacios descubiertos son de pequeñas dimensiones y se hallan allíntite de las zonas cubiertas , que están separadas por pequeños tabiques o por alineaciones de hoyos de poste y estructuras murarias que guran pequeños patios al interior de complejos estructurales más amplios . Es en estos espacios donde se realizó la actividad de fundición/refunamiento como documentan sobre to, resto s de mineral calentado , gotas de fundición , restos metálicos e incluso las funas capas de escoriaciones a, das a algunas plataformas de barro y/o del propio terreno y las escorias . Junto a muchos de estos espacios , e zonas de acceso, hemos identificado fragmentos de crisoles hondo s que tal vez procederían de la última limpie la masa obtenida tras la reducción antes de la fundición que tendría lugar en esta zona . El vertido en moldes parece también es tar separado espacialmente de estas actividades de fundici ón, a[ la mayoría de los moldes tanto de cerámica como de piedra arenisca se sitúan en espaci os muy cercanos anteriores. 12 4 Au..xilio Mo reno . Franci sco Co ntreras y Juan An to ni o Cimara laS ' iIllllIO"" concentraciones de vasijas-horno en la zona excavada se dan sin embargo en los niveles corresa lo que era el exterior del poblad o en las fa s es más antiguas. por lo que es posible interpretar que la se haría fundament a lmente al exterior del poblado . Por el contrario , la fundición es tá más documentada abiertos dentro de las casas , I'O ' J~ULUJ:,L TERRITORIO Y CONTROL DE lA PRODUCOÓN METALÚRGICA ~rantela Edad del Bronce en e! Alto Guadalquivir parece dominar la circulación de productos acabados como el proceso metalúrgico determinado en Peñalosa (Moreno el al ., 2(03 ). El control de los recurso,; natu- ~~~ tratégi,cos se realizaría desde los centros jerárquicos de la Depresión Unares-Bailén a través de centros secunverdacler~)s poblados de colonización , que, sin embargo, no tienen una vinculación total a los afloramientos y nos ofrecen otras actividades productivas ; incluso de carácter primari o (Contreras y Cámara, 2002), dado sistema en el valle del Rumblar implica no sólo el control de las mejores zonas mineras y de las rutas sino, '"' "\!U'J, U'o. área de valle más amplia, e! entorno actual del pantano . y susceptible para un aprovechamiento agroal interior de! " distrito " minero (Cámara el al. , 2004), e! Sudeste se ha planleado un sislem a más complejo en el que los poblados secundarios como Fuente Álamo del A.Imanzora , A1mería ) no realizaban todas las fases del proceso metalúrgico (Schubart )' Arleaga, 1986; 2001) careciendo , en algunos casos, de IOda evidencia, hasla ahora, sobre esta aClividad por ejemplo en (I\Jrre,AImería) . Los análisis realizados sobre los maleriales melálicos de esle último yacimiento han sugerido ' pnlCe,der,ci 'a de la materia prima , o del produclo acabado , del área de Sierra Morena (Stos-Gale el al ., 1999 ; Castro CaL,.¿UlJ1J"lU4"e implicarla una circulaci ón interregional , excesiva para determinados autores que consideran que se conocen claramente lodos los afloramientos del Sudeste (Montero , 1999) , La articulación dependiente del de asentamiento en est a área implica. según los distintos autores , también una circulación de los productos t" su,bsi'5te!lci'a desde los pequeños poblados en llano hast a los centros secundarios, tal vez con la intervenci ón cenmado,ra y redistribuidora del gran poblado de El Argar (Antas , A1mería) que concentra las últimas fases del prometalúrgico (Schubart y Arleaga , 1986 ; Arleaga, 2001) , En general en la Cultura de El Argar se constata e! acceso no generalizado al metal , incluso si nos circunscribia los centros productivos de primer nivel como Peñalosa, donde la producci ón está presente en casi todas las ~ l'Íerldas y donde , sin embargo, determinados personajes no acceden, en el momento de su inhumación , a ningún ~emento metálico , mayor parte de la población, masculina salvo excepciones , accede sólo a un puñal que se debió ~ nvertir en símbolo de su posición social , y sólo una determinada sección , una minoría restringida , accede a los l 'OdgrDos en metales preciosos que , en el caso de los hombres , suelen estar acompañados de puñales de mayor tama- , O vertladeras espadas (Cámara , 2001) . Estas diferencias encuentran una fuerte correspondencia con las documentadas entre las viviendas ya que , aunque en todas las excavadas en extensión hemos documentado la actividad metalúrgica , sólo en algunas hemos localizado áreas de almacenamiento de mineral , consumo de animales de gran taIla (bóvidos y équidos) sobre todo si atendemos al peso , y abundancia de cerámicas decoradas (Contreras y támara, 2002). También señalar que además de las diferencias entre las viviendas se deben destacar otras diferencias iII interior de eUas , con la exi s tencia de siervos , planteada a través del aoálisis de la asociaci ón de tumba s ricas y pobres en las mismas casas (Cámara , 2001) y que , por las diferencias enlre producción y acceso en lo que respecta (la producción metalúrgica podrían estar implicados, al menos en parte, en esta labor. Hemos de tener en cuenta, sin embargo , que otros autores han interpretado las diferencias de riqueza entre los inhumados en las mismas vivien- !!i>s como resultado del hecho de que la familia aun encargándose to davía del enterramiento no se ocupaba de la deposición de un ajuar uniforme , existiendo important es diferencias al interior de una familia extensa matrilocal y 125 1I La producción metalúrgica en las comwüdadc:s de la Edad del Bronce del Alto Guada1quhir . El proye cto Peñalosa matrilineal (Lull , 2000). Sin embargo tal interpretación no explicana por qué algunos habían trabajado má otra parte , presupone que la Afamilia en sentido extenso tiene siempre una verdadera relación parental sin los Adomésticos. El metal se ha convertido en un símbolo de status , sea porque las armas se configuran como el atribut pertenencia real a la comunidad , sea porque sólo determinadas personas acceden a detertninados elemento Iicos (Cámara , 200 1) , pero también se puede asegurar la utilización del metal para la realización de instrumenl facilitan las actividades productivas , ya que , además de los punzones , agujas y leznas documentados en las vil (Moreno, 2000) y que debieron estar relacionados con la actividad textil por su asociación a otros elemento : zones y agujas de hueso , pesas de telar , etc .) (Contreras y Cámara , 2002) Y que se incluyen en una tradición ex desde el Calcolitico , hemos documentado indirectamente la presencia de elementos cortantes utilizados en piece de los animales. En relación a eUo se debe recordar que la mayona de los elementos cortantes , excel relacionados con la siega y la trilla, se realizan en metal (lull y Risch, 1995) . Por otra parte hemos señalado qt bién las armas se configuran como medios ' de producción, y no sólo como simbolos, desde el momento en , pueden utilizar en la adquisición de riquezas a través de la guerra y la rapiña. Por último la importancia de la dad metalúrgica en Peñalosa en relación a la circulación antes referida se manifiesta en la documentación { daderos lingotes destinados a la acumulación y la circulación . Indudablemente no estamos situando el metal el elemento que impulsa la jerarquización , ya que, en primer lugar, en estas sociedades se ejerce el control sol productos (medios de trabajo también en este caso) a través del control sobre las personas y, en segundo lu proceso de jerarquización en estos momentos se está agudizando encontrando su impulso fundamental a par control de la fuerza de trabajo y de los animales como medios de producción (Cámara , 2001) . BmUOGRAfÍA Arteaga, O. (2001). 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