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Versos que son versículos un acercamiento a Uri Zvi Grinberg

Varela Moreno, M. Encarnación

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VERSOS QUE SON VERSÍCULOS UN ACERCAMIENTO A URI ZVI GRINBERG M. ENcARNACióN V ARELA MoRENO Uni e sidad de G anada «Nues o cue po es sal aje, es un e an e cue po de símbolos. ¿Y es nues o sis ema ne ioso en alguna medida como el de los gen iles?. La boca heb ea es más bien como una he ida; de ás de la en e heb ea g i a un águila».1 Así se exp esaba U i Z i G inbe g en 1928, así acep aba ya como ine i able el dolo de un des ino que es como una sen encia, como un modo de ida, un des ino que compa e con odo su pueblo. U i Z i G inbe g, el poe a-p o e a, el poe a de la sang e, del des ino y de la i a judía con a el mundo gen il, nace en 1895 en una amilia hasídica de la Gali zia polaca, una zona que aun siendo pob e en ecu sos llegó a se un cen o cul u al in e esan e donde con luye on g upos de }J,asidim y de mi naggedim. El jo en G inbe g u o pues una educación adicional, hasídica, sus p ime os e sos, publicados en 1912 en un pe iódico local, ue on esc i os en yiddiS y en es a lengua publica ía sus siguien es poemas combinando con el heb eo has a 1928, en que apa ece su g an ob a en heb eo, 'Anaq e'on be-qo{eb ha-'i�abon (Anac eon e en el polo de la is eza). l. Mani ies o poé ico Con a los no en a y nue e, donde a aca a 99 esc i o es heb eos que a an de nu i su li e�a u a de in luencias o áneas cosmopoli as en luga de hace enace la cul u a de su pueblo -según G inbe g-. 96 M. ENCARNACIÓN V ARELA MORENO Pe o an es de es o encon amos a G inbe g si iendo como soldado du an e la I Gue a Mundial en el ejé ci o aus ohúnga o (1915), dese ando de él (19 l), p esenciando los p og oms polacos con a los judíos (1918) y sa u ándose de imp esiones p o undas que e e á en heb eo y en yiddis en algunos de sus poemas de después de la gue a: « .. Y caye on allí, con los pies pa a a iba con a las mallas de hie o ... Y mu ie on oscu os del odo. Quedé solo, como el úl imo comba ien e de la aza humana en el mundo, y i a mis he manos c ece con los pies pa a a iba has a que llega on, en su mue e, a da un pun apie a los cielos. Y i a la luna o a su os o demac ado con a los cla os desgas ados de las suelas ... y i aquel eluci e ible en los cla os de las bo as de los mue os que pa eaban el espacio ... y i la di inidad con los ojos de la ca ne como un mis e io de pánico ... » [O ación de ani e sa io] El ue e exp esionismo de es os e sos e oca los poemas de sus con empo áneos S amm, S adle , Heym y Benn, de los que indudablemen e ecibió una p o unda in luencia en su ju en ud. Como ellos aspi a a c ea una li e a u a igo osa -en una época de c isis- que pueda ansmi i escenas de ho o , el es uendo de la gue a, que sea ap a pa a comunica alucinan es sensaciones lo más di ec amen e posible. Y ambién como ellos después del desas e de la P ime a G an Gue a. se sien e <<SOlo, como el úl imo comba ien e de la aza humana .. », al igual que el inglés Owen se sien e «el úl imo poe a» en un mundo de desas e donde ya «nadie se á capaz de econcilia al asesino con su íc inla». Con es e bagaje de expe iencias apocalíp icas G inbe g se aslada a Pales ina y con inúa esc ibiendo, aho a cada ez más en heb eo; Daba , el pe iódico labo is a undado en 1925, con ó con él como uno de sus columnis as habi uales, y cuando en 1929 se p oducen ue es choques con los á abes el püe a ompe con el mo imien o labo is a y se une al Pa ido Sionis a Re isionis a. de ma cada endencia nacionalis a. A pa i de aho a se a a sen i ambién p o e a de una nue a ideología. Su mili ancia en la polí ica del Y isub le lle a á incluso a ocupa un escaño en la Kenese en 1949 como miemb o del pa ido l e ziJ. Pe o lo que nos in e esa de momen o más que su ca e a polí ica es su ayec o ia poé ico-p o é ica, su isión mís ica del Sionismo, su UN ACERCAMIENTO A URI ZVI GRINBERG 97 an ieu opeísmo e oz y su especial o ma de concebi el des ino judío: el pueblo judío es un en e me ahis ó ico, y po es a ue a de la His o ia no es álido ningún azonamien o sob e él. El judío iene una dimensión e e na que no debe se igno ada ni po judíos ni po gen iles, y odo in en o judío po sali se del ol cósmico en el que Dios le ha colocado (es deci , imi a a los gen iles) no conduci á mas que al desas e. De un modo cohe en e p edica día a día anunciando ca ás o es inminen es has a que inalmen e llega el Holocaus o, igual que los exp esionis as alemanes habían p eanunciado la P ime a Gue a, y, como en el caso de ellos, sus neg os augu ios se en cumplidos. En Rel;obo ha-naha (Las calles del ío) (1951) exp esa con ex ao dina ia ue za e incluso iolencia sus sen imien os sob e la masac e judía en Eu opa, y es en esos poemas donde G inbe g pone en ela de juicio oda su eología sob e Dios, la Redención y el Exilio: «TÚ p ome is e eni un día a euni les y di igi les o gullosamen e a Sión, a eno a su eino, a se su Rey. Pe o mi a, no has enido, oh Dios; ino el enemigo y los eunió a odos, una eunión de exilios pa a la aniquilación. Aho a ya no hay necesidad de edención ¡Sién a e Dios, sién a e en us cielOS>>.1 Todo el holocaus o es una b oma macab a que Dios y la His o ia han jugado a los judíos, de es e modo Dios, el eden o de Is ael se ha con e ido en el <<Gua dián del cemen e io judío»? An es de es o, en 1936, du an e los con lic os con los á abes había esc i o el Se e ha-qi( ug we-ha-'emunah (Lib o de la acusación y la e) denunciando la complacencia de su gene ación po lo ex anje o, y p oclamando la e e na enemis ad en e «la c uz y la media luna» y el des ino mesiánico judío. Después del Holocaus o llega a a i ma que Occiden e no es un pueblo de aíces bíblicas, « as la másca a de la Biblia y el C is ianismo uge la Bes ia eu opea>> y no sabe él mismo qué eu opeo, qué polaco es en sus mismas imp ecaciones, qué he ede o en su es ilo de los mode nis as usos, del u u is a Maiako sky y de oda la gene ación exp esionis a alemana l. 'Elohay 'abi goyim (ReQobo ha-naba ), Tel-A i , 1978, p.249. 2. Id, p.250." 98 M. ENCARNACIÓN VARELA MORENO Pe o ol iendo a sus i encias eológicas y a su au oconciencia p o é ica no podemos deja de obse a la i onía, el sa casmo y la ama gu a que se e lejan en sus poemas: «Y al e el gene al que mi pad e no se le an aba, me ió la pun e a de su bo a neg a po debajo del ien e del pad e ene able, y le sacudió y le puso boca a iba, y pa ecía que la ie a pagana le pegaba en el os o pun apiés ... Así lo que ía Dios. Se no aba que había Dios, aunque e a el Dios de los gen iles. No hay Dios pa a Is ael ... » [La colina de cadá e es en la nie e] «No enían los judíos campanas pa a añe a Dios ... ¡Bendi os los c is ianos que ienen campanas en las al u as pa a glo ia del Seño que cuida de los c is ianos, y odos lcis judíos es án bajo los dien es de sus a ados.» [Bajo el dien e de sus a ados] Y no obs an e, como el Job bíblico, e mina su imp ecación en una callada súplica, y en medio de su agonía su ge una i me espe anza: «¿Vend á aún el Mesías? Amén, cie amen e end á». Po que pa a G inbe g hay dos líneas que con e gen a pesa de odo: la edención mesiánica, al inal de los iempos, al inal de la His o ia, y una edención mís ica, indi idual, que él como p o e a sien e en su misma ca ne, una edención p ees ablecida desde el p incipio de la c eación que le conduce hacia «la dulce inclusión en el co azón de DiOS>>. Esa edención indi idual, que no e como un in en si misma, es una sublimación del alma que ap esu a la edención del pueblo de Is ael po el es ablecimien o de su eino po e ce a ez, y és a a su ez es el paso y la única ga an ía pa a la ealización de la edención uni e saL1 U i Z i G inbe g mu ió en 1981. después de ma ca ideológicamen e al sec o ul anacionalis a de Is ael. «Ve dade o poe a y also p o e a>> le llama on en la no a nec ológica desde la izquie da is aelí, juicio no excesi o pa a quien, independien emen e de su labo poé ica, o mó pa e del g upo B i ha-bi yonim (Liga de los ma ones), pe o a quien no se ha l. DEBI-GURI, L. <<Exilio y Redención en la poesía de U i Z i G inbe g••, C i icism and In e p e a ion, 15, 1980, Ba Ilan Uni e si y, pp.l83-200. UN ACERCAMIENTO A URI ZVI GRINBERG 99 dudado compa a con Whi man po la ue za de su poesía -que no po su op imismo-, po sus alucinan es imágenes y po su empeño en exp esa p o undos con enidOs exis enciales y cósmicos. Hemos elegido aquí es poemas, no de los más iolen os, po que ambién G inbe g posee una cie a e nu a, un cie o oman icismo den o de su angus ia y una dimensión polí ica que se ía injus o igno a . En la simbiosis poe a-pueblo los mi os pe sonales de G inbe g se unden con los mi os colec i os y su pe sonal his o ia: el pad e Ab aham (C . Noche de llu ia sob e Je usalén), o bien: pad e-mad e/ Adán-E a. Símbolos disémicos muy epe idos en sus poemas ascienden lo pu amen e pe sonal, como el uego, símbolo del des ino judío (Con mi Dios el He e o, elacionado con el «di ino he e o» de Ex.22,20). En Noche de llu ia sob e Je usalén ambién apa ece el uego elacionado con el uego del sac i icio (Gen. 22) y con el des ino iolen o de los p o e as (Je . 20,9). Los íos de llu ia, las o men as y las nubes apa ecen en es e poema como mensaje os di inos, y las alusiones bíblicas ecuen es en oncan di ec amen e con odo el con enido simbólico-bíblico, no sólo en sus o mas más simples sino ambién en las más ebuscadas, como en el caso del hápax has a (has a haggdamim) ( . 4), que apa ece en II Sa n22, 12 con un ambiguo y amenazado signi icado (mole, umul o, pesadez, densidad). Es a alusión había sido usada ya po Saúl Tche niko sky ambién con el mismo sen ido de amenaza que se cie ne sob e el mundo: «Tie a, sob e u supe icie una mole de somb a (has a sel) .. >>1 Si excep uamos el modo di ec o, co an e y p o é ico de p oclama su mensaje y algunos ecu sos mode nis as ('Ami yam 1 'Ami ya'a ) encon amos luga es comunes en es as composiciones. El poema Con mi Dios el He e o, po ejemplo, iene bas an e analogía con el Holy Sonne XIV de John Donne, donde el poe a pide al Dios A esano «que queme, que ompa y que le con ie a en un se nue o», la imagen es bas an e común. En ealidad, al igual que odos los exp esionis as, lo impo an e pa a él es el con enido, ansmi i el aquí y el aho a con odo lujo de de alles pa a que el lec o pueda cap a una sensación lo más eal posible, l. TCHERNIKOVSKY, S. 'Ayi , 'ayi 'al ha ayik, l5. lOO M. ENCARNACIÓN V ARELA MORENO po eso sus ecu sos o males no son demasiado o iginales en los es poemas que p esen amos en es e a ículo. Sus p ocedimien os mé icos a eces son egula es en cuan o al me o e i egula es en cuan o a la ima (po ejemplo, en Con mi Dios el He e o am íb acos ( - ) con le es a ian es y ima muy i egula : abe be 1 de d ). O as eces p e ie e la ima más egula (Noche de llu ia en Je usalén), sin emba go en ningún caso se a a a los p ocedimien os mé icos. Sus e sos a a ez son medidos, aunque a a de da les una cadencia bíblica. Gene almen e p e ie e la aguda yux aposición de palab as p osaicas y poé icas, los i mos ab up os y el a bi a io uso de imas.1 Can o de mi Pueblo-Ma , mi Pueblo-Bosque Si un homb e anda po el bosque y deja oi su oz le con es a á el g an bosque con un eco. Es o es señal de que llegó has a él la oz haciendo embla su co azón de [bosque. Mas si un homb e anda sob e el ma y deja oi su oz sob e el ma 5 el ma no le esponde, así luyen las aguas... al como la oz del homb e sob e la ma abie a, así es la oz del p o e a en mi pueblo que es ma ...jPueblo-Ma ! ('Ami-Y am) sob e el ancho uni e so. 8 Pe o al ez Pueblo-Ma ('Ami-Y am), que es ma pa a odos sus p o e as, es un bosque e e no pa a las naciones del mundo: de él sald án los mejo es á boles que se án columnas y bases de las pa edes del Palacio. Y desde la cabeza de mi pueblo, Pueblo Bosque ('Ami.- Y da ), hacia los [gen iles pa en nubes y más nubes, y has a él llega án a ala _ en él se ensañan las ie as de p esa. Y si un goy se le an a a, más allá de mi Bosque Pueblo (Y a'a -'Ami.), y [deja a oi su oz, 15 'Ami-Y da (Pueblo-Bosque) le con es a á Mas no así si en él se alza a un p o e a- isiona io de po en e oz, allí se ía ma _'Ami.-Y am...jPueblo-Ma '- 1. HRUSHOVSKI, B., Ri mus ha- a}Jabu . The Theo y and P ac ice o Rhy hm in he Exp essionis Poe y o[ U. Z. G inbe g, Tel-A i , s.a. UN ACERCAMIENTO A URI ZVI GRINBERG 101 He aquí la maldición de odas las genemciones, y el pecado de las [gene aciones... ¡Que is eza...! ¡Más ue e que oda locu a! 20 ¡¿Viene acaso de Dios una cosa an c uen a?! Biena en u ado el inocen e y el necio, biena en u ado el que no conoce el [ ondo de es o, se pa ece al mÚSico ciego y so do cuya mano busca en ano las eclas... como aquel que camina po milag o, en su an asía, de ás de un a ado, en [el seno del ma , y piensa: un campo..., y a a sus su cos en el agua, 25 y siembm semillas sob e el agua Pe o ¡Ay del sabio-p o e a que conoce el sec e o, y se angus ia en su men e p ecla a, y su men e se es emece como an o cha en el ien o...! u e sabe que es ma , no campo. 30 Pe o_él con inúa andando en el ma , y a ando y semb ando; Tal ez suceda un milag o y el An iguo Dios de las Gene aciones, el C ueL en íe alguna ez un ien o de sequía y le o dene al ma : ¡Séca e! y el ma y sus olas se omen campo y su cos emces. 35 Y el que siemb a en éL en i ud del milag o deseado ea c ece el do ado y el e de, cada hie ba según su especie, cada á boL cada ce eal que depende del sol Todos mis días y odas mis noches i o implo ando es e milag o. An es de ene poe as el pueblo heb eo u o p o e as. Con U i Z i G inbe g, mucho más que con o os y de mane a más de ini i a, se in en a el dí icil camino de la sín esis y el e omo. G inbe g no es poe a de la mi o-poyesis como pod ía se lo aleg emen e Shlonsky, ampoco de una omán ica eu opea y medie al como Al e man, ni del enace de una lengua que se da glo iosamen e ci a en Bialik y en Tchemiko sky. G inbe g es el poe a de la misión y de la imp ecación. Su ue e acen o mode nis a y exp esionis a le ace ca pelig osamen e a la li e a u a p o é ica de la Biblia en sus no as más ama gas e imbo ables. Decimos «pelig osamen e» po que, con inuando el pensamien o de Amos Oz, su «ke ygma>> le ans o ma en «poe a de e dad y p o e a de men i a>>, dado el cá ac e de su p édica polí ica y su mili ancia u e poema, que po p oblemas edi o iales y de o denación c onológica que desde si�mp e plan eó la ob a de G inbe g -desespe ación de es udiosos 102 M. ENCARNACIÓN Y ARELA MORENO y an ologis as- no podemos si ua en un lib o ni en un año de e minados, ienen un des ina a io y un mensaje muy cla os: el pueblo judío de la pos -emancipación y empleado ya en la· econs ucción del Hoga Nacional de Pales ina P obablemen e a di igida a la aleg e y libe ada gene ación de la década de los 20, posiblemen e a su gene ación de judaísmo polaco emancipado y asimilado a odas las en aciones polí icas y cul u ales del siglo donde la opción sionis a e a una de an as y donde el mundo gen il se o ecía como una aman e engañosa Aquí es á plan eada la pa adoja p o é ica, que no es nue a, aunque sí lo es la inno ación de los é minos: Pueblo-Bosque, Pueblo-Ma , ecu so mode nis a al ez, pe o no más modeniis a que los nomb es compues os de los hijos de Isaías o de Oseas, exis encias pa a se pa ábolas. No hay aquí eo anías, pe o escuchamos cla amen e la imp ecación y has a el dolo de la misión asumida: «.-He aquí la maldición de odas las gene aciones.J ¡Que is eza..., más ue e que oda locu a!/ ¿Viene acaso de Dios una cosa an c uen a_?»: . Aquí nos de enemos po aho a y ya al bo de de la blas emia pa a acla a la si uación: el Pueblo-Bosque, símbolo cla o de la Eu opa Cen al y O ien al donde lo eció un pujan e judaísmo y dio sus mejo es u os, es hoy un campo de pas o eo pa a odas las cul u as al e na i as: el socialismo, el asimilacionismo, el au onomismo del BUND, has a algunas o mas de p e ascismo eu opeo de las que G inbe g no es aba exen o. Todas, menos la causa del enacimien o heb eo. De sus hojas y amas se nu en las nubes que o os dis u a án, sus oncos se án columnas del Palacio de los O os, cualquie oz del Gen il se á escuchada y ecogida po el Bosque, no así la oz del P o e a ... «P o e a de en e us he manos e escogL», suena el e sículo bíblico con p ís inos onos de e elación, se oye el lamen o de Je emías po ando el yugo de su misión, y en e el manda o y la queja, humanamen e cie a, la medi ación ama ga y casi bíblica de G inbe g: «Biena en u ado el inocen e y el necio, biena en u ado el que no conoce [el ondo de es o se pa ece al músico ciego y so do cuya mano busca en ano las eclas... como aquél que camina po milag o en su an asía, de ás de un a ado, [en el seno del ma , y piensa: un campo_ y a a sus su cos en el agua, y siemb a semillas [sob e el agua_ » UN ACERCAMIENTO A URI ZVI GRINBERG 103 Es os son los biena en u ados, los necios al ez, como en un an i-salmo, pe o que conocen el sosiego de la alacia i ida como cie a. Después i umpe la dolo ida oz desde la apo ía, ambién de ememb anzas je emíacas: «Pe o ¡ay del sabio p o e a que conoce el sec e o y se angus ia en su men e p ecla a, y en su men e se es emece como an o cha en el ien o! Es e sabe que es ma , no campo_» El ono p o é ico se enlaza aquí con el de oda una gale ía de isiona ios del An iguo Tes amen o, pe o solici ando un milag o. El milag o consis e en que el «An iguo Dios de las Gene aciones, el C uel» mande que ese ma se seque y se ans o me en un campo é il: «_ e c ece el do ado y el e de, /cada hie ba según su espeCie, cada á bol, cada ce eal que depende del solJ Todos mis días y odas mis noches i o implo ando es e milag o». Has a aquí el poema, sus úl imos e sos nos aen asociaciones e angélicas, la pa ábola del semb ado , pe o G inbe g no es sospechoso de inclinaciones hacia el espí i u e angélico. Tal ez enue a el dolo del p o e a desoído que debe á su i y mo i pa a que se cumplan las Esc i u as, ¿O quie e eco da al Sie o de Yah é de Isaías?. Como conje u ábamos an e io men e el bosque puede se símbolo del judaísmo cen oeu opeo po lo in incado de su lo a, su exube ancia ege al y la bondad de sus p oduc os jun o a la c ueldad del medio ambien e. Es a imagen ya apa ece en Agnon, que de ine el Holocaus o nazi como el leñado que aló el bosque; ambién Bialik la había u ilizado pa a habla del judaísmo pasado. El ma es lo abie o, lo inconmensu able, lo absolu o, y a la ez lo es é il po la sal, los ien os y las olas. Sus dimensiones c ean impo encia a quien p edica en sus playas. Un iejo e án yiddíS que segu amen e G inbe g conocía habla de «decí selo al ma » como de hace algo inú il. Es al ez el des ino imp eciso del pueblo judío en íspe as de los ascismos y de la g an masac e, el ma que conduce a Pales ina o a Amé ica, el ma inde inido y poblado de mos uos como en los mapas medie a�es. Y sob e odo el ma emb a ecido que acalla la oz de cualquie p o e a, y el ma como si uación de lo sin-lími e, digna imagen pa a el pueblo judí.o en su dispe sión: «_En mi pueblo que es ma _¡Pueblo-Ma