Discusión: Museos y bibliotecas histórico-médicos
Full text
Discusión: Museos
y
biblio ecas
his ó ico-médicos
Mode ado a: P @ Te esa O iz.
J.
L.
Ca illo.
A
mí me pa ece que se ha p esen ado un modelo de museo que es á
sicndo some ido a cie as c í icas en es e momen o. El asun o es si el museo iene
quc se un luga donde, con más buena in ención que mala, se an sal ando
y
acu-
mulando piezas de in e és desinse adas del con ex o eal en que ue on usadas. De
mane a que podemos p esen a algo muy ag adable a la isión, pe o con una up u-
a en e el luga de uso
y
el luga donde es án colocadas dichas piezas. Pa ece que
aho a se es á endiendo a una p opues a al e na i a: en luga de museos cen aliza-
dos que ienen un espacio isico conc e o, un ipo de museo dispe so que se ían
niuchos museos. De mane a que las piezas, en la medida de lo posible, no pie den
su inculación con el medio en que ue on usadas. Po que ealmen e c eo que se
pucden deci muchas más cosas de las ins i uciones
y
su uncionamien o, si conoce-
nos dónde se usa on esas piezas
y
en qué momen o. Y es o nos lle a ía ambién a
comple a la pieza con el es udio de la expe iencia de adquisición. En ocasiones de-
e minadas
ins i uciones conse an sus expedien es de comp a, el in o me de po -
quC se hizo esa adquisición, lo que cos ó, la echa de ecepción, e c.
E:
Cid.
Yo c eo que lo que ha dicho Juan Luis Ca illo es muy in e esan e, pe o
cxis en unas conno aiiohes e ibles, emendas.
Indudablemen e, el con ex o en el cual se desa olló el apa a o, .su ambien e, su
hoga cien í ico, es ealmen e muy impo an e. Pe o en el momen o ac ual,
y
po lo
que se e ie e al museo de Ba celona, noso os no hemos dep edado sino que
hemos indul ado de una mue e inmedia a a una se ie de apa a os, los cuales de o a
mane a ya no exis i ían. Sob e es e pa icula engo que deci e que p e io a la eje-
cución del museo yo empleé sie e años de mi ida, a cua o ho as dia ias, pa a a a
dc localiza los ondos que más o menos subsis ían en Ca aluña. Tu e una expe ien-
cia nuy en añable po que en aquel momen o, sin posibilidades de hace un
museo, llegué a euni en mi casa
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piezas que la gen e me daba
y
que no sabía
donde pone las; enía una se ie de p e enciones, po que e an piezas' aliosas, pe o
nc decían «mi e us ed, es o se lo dejo po que si no, no se a a conse a )). Puedo de-
ci e que de odo el ma e ial con que se e ec ua on las p ác icas en el Colegio de Ci-
ugía de Ba celona, apenas queda nada. E an unas piezas pedagógicas in e esan ísi-
mas, en las cuales, po ejemplo, se daba azón de como se ope aba una he nia. Pues
de las
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pla a o mas, po que e an p epa aciones en ce a, hemos podido conse a
sólo cua o.
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Discusi6n: Museos
y
biblio ecas his 6 ico-m dicos
Di ía que donde exis e una au én ica dep edación es po pa e de los ingleses.
Los labo a o ios Wellcome, po ejemplo, con un ondo des inado exp esamen e
pa a ello, en ían ep esen an es po odo el mundo pa a comp a piezas médicas
an iguas..
Ni más ni menos, hace muy poco iempo que ían comp a unas piezas ex-
ao dina ias del ma e ial u ilizado po La ey que es aban en el Hospi al mili a de
Val de G ace, y que el hospi al enía que ende po que necesi aba el dine o.
De odas o mas exis e o o aspec o que ambién quisie a ema ca , y es que, yo
c eo que eso que ú dices en elación con la inse ción de las piezas en su luga de
uso, puede se posible en aquellos luga es en los cuales se ha o iginado la écnica.
Noso os es amos ,den o de una medicina de in luencias, es deci , nos llegan las
cosas de Eu opa. Lgs g andes no a o es o los g andes adelan ados ue on los p ime-
os que adqui ie on es as piezas pa a expe imen a . Un caso, po ejemplo, muy
cla o en Ba celona es el de Pi i Sunye , el cual se adelan ó den o de oda la isiología
expe imen al, como Gómez Ocaña en Mad id, que hicie on mangas y capi o es
pa a encon a odo es e ins umen al en ocasiones, incluso, desplazándose di ec a-
men e a F ancia pa a halla los. Po lo an o, indudablemen e es ex ao dina io
pode conse a el ins umen o en lo que an es hemos llamado su hoga cien í ico.
Pe o el des ino iene muchas i onías y hay cosas que hacen mucha g acia, se ha des-
cubie o que el ins umen al de esos g andes ci ujanos ingleses del
XVIII-XX,
lo
iban a busca a F ancia. Los maes os cuchille os anceses les o ecían mayo es ga-
an ías y los ingleses ope q on con ma e ial ancés
.
Indudablemen e, en la medida
de lo posible, no se debe dep eda . Y es o yo c eo que se ía ac ible si cada cen o
uese espe uoso con su pasado. Yo, po ejemplo, i un hospi al in an il en Gijón,
que e a una cosa ex ao dina ia. El p opio edi icio e a, es, una ma a illa y enía mu-
chísimo ma e ial, pe o no exis ía ni siquie a un pequeño educ o en el cual se con-
se ase un pequeño esumen de su pasado.
G.
Olagüe.
Den o de la p oblemá ica que iene que a a es e
Symposium
exis e un
aspec o qu,e c eo impo an e. Me e ie o a cómo podemos con ibui a la de ensa
del pa imonio, ins umen al o bibliog á ico. Cómo noso os, en las comunidades
en las que nos encon amos inse os, podemos hace algo, con el obje o de que, o
bien esos ins umen os no se pie dan o bien ecupe a esos ondos bibliog á icos
que siemp e acaban endiéndose de mala mane a. Se a a de un p oblema g a e.
Tenemos es modelos de esolución has a es e momen o en España. Uno puede se
el modelo de Ba celona, o o puede se el de Valencia y o o es el in en o que han
empezado a hace los as u ianos con el museo de la ecnología sani a ia. Los es
casos, en úl ima ins ancia, ienen de ás un hecho impo an e
y
es que en mayo o
meno g ado cuen an con un apoyo económico. Habéis plan eado an es el p oble-
ma de la ubicación y del espacio. Cuando Felipe Cid decía que noso os, aquí en
G anada, que enemos unos apa a os, podíamos empeza a hace algo, lle a azón;
pe o, po aho a, enemos que pone los en la pa e supe io de las es an e ías po que
no nos caben de o o modo: ca ecemos de medios. Yo c eo que el plan eamien o de
una museís ica lle a consigo la exigencia de unos ecu sos económicos y una in aes-
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biblio ecas his d ico-médicos
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uc u a conside ables. Aquí en G anada es impo an e deci lo, po que un p oyec o
que c eaba el Museo de la Ciencia, que en su momen o pa eció que iba a cuaja , se
apa có o almen e po que e a an ca o que no podía se inanciado po la Uni e si-
dad, y o as ins i uciones se inhibie on. En onces, el Museo de Ba celona es un mo-
delo que ha enido un apoyo ins i ucional impo an e a ni el del gobie no ca alán.
Cuando no hace mucho es u o aquí la pe sona esponsable de la Conseje ía de
Salud del P incipado de As u ias, dijo que se habían gas ado unos
50
millones de
pese as en muy poco espacio de iempo y que enían no sé cuan as oneladas de ha-
e ial disponible pa a su Museo espec i o.
En de ini i a, en el caso de una comunidad como Andalucía, donde hay muchos
p o esionales de la His o ia de la Medicina, mien as las au o idades no lo quie an
apoya es imposible ealiza un museo. Aho a, ;cómo de ende el pa imonio cien-
í ico?, ;qué o a al e na i a hay si no es la ins i ucional? No lo sé.
J.
Micd.
Quisie a con es a e, diciéndo e que exis e una ley eu opea bas an e igu-
osa en cuan o a la p o ección, no del pa imonio his ó ico a ís ico en gene al sino
en cuan o a la p o ección del pa imonio ins umen al y cien í ico. En el caso de Va-
lencia, a a és del Consell de Cul u a, se ha c eado una ley de pa imonio en la que
se con empla la p o ección del his ó ico cien í ico. En ella se es ablece que exis an
penas pecunia ias y judiciales, an ue es como puede habe en el caso de ende o
despe diga el pa imonio de ipo a ís ico. Eso es lo p ime o que hay que po encia ,
la c eación de unas leyes de ipo au onómico que de iendan el legado cien í ico.
Y
en segundo luga , el conciencia a los polí icos que en es e momen o os en an el
pode en las dis in as comunidades, que ese pa imonio es de odos
y
que hay que
p o ege lo y hay que c ea unos ondos museís icos
y
que necesi amos dine o, cla o.
P.
Ma se .
Se ía in e esan e que hubiese una esolución en la que se lle e, a cada
Comunidad Au ónoma, no solamen e a los que es án gobe nando sino a odos los
g upos pa lamen a ios, la suge encia de que en la edacción de la ley se con emplen
las conclusiones a las que lleguemos en es e
Symposium.
F.
Cid.
C eo que en es e momen o se es á p oduciendo un lige o in e és po la
museología de las ciencia médicas en España. Yo c eo que en luga de museos son
almacenes, a pesa de que sean muy boni os y no lo digo con un
a án
peyo a i o.
Según pa ece, en el País Vasco han hecho un museo. Exis e ambién es e museo de
As u ias, del cual ya habla emos p i adamen e luego; lo conozco muy bien y sé sus
o ígenes po que la pe sona que lo lle a, digamos ya que po azones de la is e
edad, es discípulo mío. También Angus ias Sánchez Moscoso es á a ando de lle a
es e asun o en la Uni e sidad de Alcalá de Hena es
y
es á ambién ese in en o de
Museo de la Ciencia que se lle ó a cabo en G anada. El museo de G anada, desg a-
ciadamen e, no se pudo lle a a cabo. Recue do pe ec amen e que le dije a Ramón
Gago que se necesi a ían
500.000
millones de pese as pa a lle a lo a cabo
...
En in,
c eo que hay es ías pa a c ea un museo de es e ipo: la uni e si a ia, la gube na-
men al con pa icipación de los gobie nos au onómicos y la e ce a, que es po la
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Discusión: Museos
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biblio ecas his ó ico-m&icos
que yo he op ado, la undación p i ada. Es a úl ima es la más di ícil, aunque yo ya
he enunciado a las o as ías. Con la Uni e sidad de Ba celona ni in en a lo, po -
que en el nomen o en el cual se lo p opuse, ni me espondie on. A ni el au onómi-
co, depende de cada au onomía, eso ya es una cosa en la que no quie o en a po -
que no soy polí ico. Pe o hay o o pun o impo an e y es que en el concep o de cul-
u a que se iene en gene al, el concep o de cul u a cien í ica no en a po ninguna
pa e.
O
sea, cualquie pe sona cuando habla de cul u a o cuando habla de museo,
e habla de museo pic ó ico, de museo de ce ámica, de museo de escul u a, pe o
cuando le dices de ciencia, es o no les cabe en la cabeza. No les cabe en la cabeza
que exis a una cul u a cien í ica. Desde luego, yo me comp ome o a mos a las con-
clusiones a que lleguemos al co espondien e conseje o de la Gene ali a .
E.
Red-uez.
Que ía simplemen e adelan a algo de lo que habla é en mi ponen-
cia y es que esa legislación de que se habla exis e en España. Hay una ley del pa i-
monio his ó ico español de
1985,
en la cual la desc ipción del pa imonio incluye no
solamen e lo a ís ico sino lo pale~g ~co, e nog á ico, cien í ico y écnico; es deci ,
una desc ipción absolu amen e amplia de lo que se conside a pa imonio his ó ico,
a lo que se aplican oda la se ie de p ecauciones de de ensa, de amenazas con a los
que lo mal usen, e c., e c. Pe o ya e emos que hay p oblemas, po quc se es á espe-
ando oda ía el eglamen o de la ley, que es lo que pe mi e que es o eche a anda .
Po o a pa e, que ía p egun a a Joan Micó si hay alguna de ensa posible en e a
los iesglos de ipo químico que él ha mencionado.
J.
Micó.
En los ac o es químicos hay de ensa, pe o end ía que se a a és de
pe sonas ya especializadas. Po ejemplo, pa a es au a un lib o, me imagino que
hab á écnicas pa a educi el e ec o del óxido.
En cuan o a la desin eg ación del papel p oducida po la humedad, o sob e odo
po las colonias de hongos que se p oducen po es a, comen a é cómo noso os
hemos esuel o es e p oblema en un caso muy conc e o. En Valencia eníamos un
lib o a ec ado, y lo lle amos al se icio de es au ación del A chi o del Reino de Va-
lencia. Allí lo han a ado. P ime o han pa alizado el p oceso de des ucción a a és
de los hongos
y
una ez limpio, han o ado cada hoja en e dos papeles de seda
muy inos, que le dan una consis encia que an es no enia el ejempla . Me imagino
que en el caso de la oxidación po un as, y en el caso de la oxidación a a és de ac-
o es químicos, hab á algún ipo de neu alización. Pe o, epi o, eso ya son cosas
muy especializadas.
J.
M.
Pé ez.
Me uno o almen e a lo que han expues o el P o . Cid y el P o . Micó
y quie o hace una exposición de mi expe iencia. Una p ime a cosa es sob e las
ob as duplicadas que hay en las biblio ecas. Cuando se quie e hace un in e cam-
bio, pa a que odo el mundo se bene icie, pa ece se que en cada cen o ienen los
duplicados como si uesen he edados de sus bisabuelos y no los suel an. A eces e-
sul a que con pos e io idad, se an a consul a y han desapa ecido. En segundo
luga , quie o deja es imonio de una expe iencia que u e en Mad id con D. Valen-
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biblio ecas his ó ico-médicos
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ín Ma illa, sec e a io de la Real Academia de Medicina. En en e del an iguo Hospi-
al de San Ca los, en la calle A ocha, había un edi icio en el cual yo desde pequeño
había is o una placa que decía: el P o . Molina, ana ómico, i ió aquí en el siglo pa-
sado. Aquel edi icio se endió, quedó en el esquele o y como abla de sal ación
quedó su placa en una pa ed. Inmedia amen e se lo dije a
D.
Valen in, que esc ibió
u ia ca a al en onces alcalde Tie no Gal án y hoy se conse a la placa. En e ce
luga , pa ece que hay una úl ima no icia de que en e las nue as á eas de los planes
de es udio, hay una de His o ia de las Ciencias de la Salud. C eo que los his o iado-
es
de la medicina, como g upo mayo i a io, debe ían log a que hubie a una
iayo conexión en e las es p o esiones, pues odos enemos un g an pa imonio
quc
sal a y conjun amen e se ha ía mejo .
J.
Mzcó.
Sob e la cues ión de los duplicados que exis en en las biblio ecas, yo de-
sca ía deci dos cosas. En p ime luga , debe exis i en odas las biblio ecas bien o -
ganizadas un ondo de duplicados. Pe o hay que ene unos conocimien os, amos a
lla ia lcs his ó ico-médicos, en es e caso his ó ico-bibliog á icos, o ene una pe so-
na de ás, que nos in o me del alo de esos ejempla es pa a e si es ac ible o no el
in c ca ibio. Po que, po ejemplo, en nues o caso, enemos dos ejempla es de la
segunda edición de Vesalio. Como us ed comp ende á in e cambia uno, a no se
quc sea po o a ob a de igual ca ego ía, no se debe hace . Noso os pa alizamos
u ia cosa muy cu iosa en la heme o eca de la Facul ad de Medicina de Valencia
donde había
muchísimos
duplicados de e is as del XIX, que se que ían in e cam-
bia po e is as del siglo
XX.
Cla o, eso no se puede pe mi i nunca.
O o p oblema que plan ea el in e cambio bibliog á ico es el siguien e, po
cjc iplo, noso os es ábamos hablando aho a del es udio de los ondos bibliog á i-
cos
e i sí mismos, o sea, de las colecciones, que nos apo an una se ie de conoci-
nicn os espec o al c eado . Si enemos una se ie de duplicados y nos dedicamos a
liacc in e cambios sin un conocimien o p e io, puede llega el momen o en que
c iipece nos a econs ui la biblio eca de una pe sona, que ha sido mu ilada po
es e p ocedimien o. Supongamos que la biblio eca de Chinchilla y de Mo ejón iene
duplicados algunos ejempla es. Ese lib o duplicado no iene ya un alo po sí
niis no, po el hecho de se un lib o, a lo mejo del XIX o del XVII o del XVIII.
Ticnc u i alo po habe sido u ilizado po un pe sonaje impo an e den o de la
his o ia de la medicina. Tiene, pues, un alo añadido que hace que la biblio eca
que lo posee no se pueda desp ende de él, sin ene ese hecho en cuen a.
Una sección de duplicados iene que es a con olada. No puede se una habi a-
ción llena de lib os inse ibles, amon onados, como suelen se muchas, sin o dena ,
si i ca aloga y sin sabe lo que con iene. Po que en onces nos exponemos a que
cualquie pe sona en e allí y haga su colección pa icula a a és de los duplicados.
O a cosa que suele ocu i con las colecciones bibliog á icas es que seño es que ie-
nen bas an e ue za en momen os de e minados den o de las Facul ades, hacen su
biblio eca
pc sonal a base de colecciones i as. Sucede un hecho muy cu ioso, que
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Discusion: Museos
y
biblio ecas his o ico-mkdicos
hemos comp obado en Valencia,
y
es que como es os seño es suelen se ca ed á icos
y a su mue e legan su biblio eca; algunos lib os ya no lle an un
ex
lib is
sino que lle-
an dos: El de p ime donan e y el del segundo, más el cuño de la Facul ad. A o u-
nadamen e, uel e o a ez el ma e ial a su si io.
F.
Cid.
Se ha llegado, ealmen e ya, a la idea de a a de es ablece una no ma i a
espec o
a
los in e cambios. En es e pun o los p oblemas e e idos a los ins umcn-
os son bas an e pa ejos a los de los lib os, po ejemplo, mic oscopios hay muchísi-
mos. En nues o caso enemos uno de
D.
Ped o Sancho, el cual pe eneció a
D.
León Ca denal. Pe o aunque lo enga duplicado no p ocede el in e cambio. Po o a
pa e hay ins umen os que aunque pa ezcan iguales son o almen e dis in os. Así,
un gas oscopio ab icado po la casa Ma hieu o la casa Colin, son o almen e di e-
en es. En in, es os condicionan es heu ís icos son ealmen e muy impo an es.
J.
L.
Ba ona.
A p opósi o de lo que ha plan eado Guille mo Olagüe sob e la exis-
encia o no del apoyo ins i ucional, hay un aspec o que ampoco hemos de deja dc
lado en es os momen os, y es que c eo que la o e a que podemos hace a lo mejo
no casa exac amen e con los in e eses conc e os que suelen guia las inicia i as ac-
uales de c eación de ins i uciones de es e géne o po pa e de los polí icos. No es
solamen e una cues ión de penu ia económica sino que, p obablemen e, noso os
no somos capaces, en un momen o dado, de o ece inicia i as que signi iquen
1
.O00
millones de pese as. A lo mejo se ía más ácil que sub enciona an un p oycc-
o de
1.000
millones de pese as que no una ayuda conc e a, pa icula , pa a la con-
se ación de un pa imonio especí ico.
Y
a es e espec o, pues, una ez más alen los
ejemplos y si he omado la palab a ha sido pa a dá sela a Joan Micó, po que am-
bién en es e ema me pa ece que él debe ía explica la si uación que se ha susci ado
en Valencia a p opósi o de un p oyec o gene al, que ampoco iene al caso comen-
a mucho, de c ea un mac omuseo o una mac ociudad de la ciencia, imi ación de
La Ville e de Pa ís. Me gus a ía que lo explica a Joan Micó po que icne al hilo.
J.
Mzcó.
Bueno, lo que ocu e en el caso de Valencia es que la Gene ali a iene
aho a el p oyec o de c ea una especie de «Ville e» pa a el
92.
Valencia a a se la
ciudad de la ciencia en dicho año. Como Se illa es una cosa y Ba celona o a, pues
aquí había que saca algún p oyec o. Cla o, hay una especie de e icencia po pa e
de odas las pequeñas colecciones de ipo his ó ico-cien í ico,
s
de ipo cien í ico,
mejo , que se han c eado a lo la go de los años en Valencia y que no es únicamen e
la nues a; po ejemplo, en los Jesui as hay un museo de ciencias na u ales y en
Onda hay o o. En Cas ellón se ha p o egido en el Ins i u o Ribal a el pa imonio de
isicoquímica y de ciencias na u ales y hay una colección ma a illosa, ca alogada a
base de, como decía el P o . Cid, las espaldas y del es ue zo callado de los p o eso-
es que qui ando ho as a o as cosas, sin ningún ipo de emune ación, cs án ha-
ciendo ese abajo.
Lo que hemos o mado, simplemen e, es una asociación de museos y coleccio-
nes cien í icas de la comunidad alenciana, con la inicia i a del Ja dín Bo ánico de
Discusión: Museos
y
biblio ecas his o ico~m~dicos
41
Valencia, del Museo de la His o ia de la Medicina, ambién del Museo Paleon ológi-
co. Una se ie de ins i uciones en la ciudad que c een que las colecciones -como ha-
bíamos comen ado an es- deben pe manece donde se han c eado, siemp e que
las condiciones de conse ación lo pe mi an. Unicamen e en aquellos casos en que
ayan a pe de se, pod ía habla se de su ubicación den o de un museo más amplio
de His o ia de la Ciencia o de su inco po ación a colecciones ya exis en es.
C eemos que siemp e que exis a una ins i ución o exis a una colección que
ya
cs á en ma cha, donde hay una se ie de pe sonas y un es ue zo, no debe mo e se de
su luga de o igen.
V.
L.
Sala e .
C eo que si se ha plan eado aho a la ealización de un Museo de la
Ciencia, es po que en es e país se han hecho siemp e las cosas siguiendo hechos
consumados.
A
nadie se le hab ía ocu ido hace un Museo de His o ia de la Cien-
cia en Valencia si no hubie a exis ido una colección como la de His o ia de la Medi-
cina, que se sacó a ue za de cabezone ía. Guille mo Olague y Rosa Balles e lo
saben muy bien. O si no hubie a habido un Museo Paleon ológico, que po cie o
aho a se es á cayendo, y que ue posible ambién po el esón de un p o eso que un
buen día lo legó. Quizás una de las o mas más ac ibles de segui sal ando nues o
pa imonio cien í ico sin con a con apoyo ins i ucional, sea a a és de es os peque-
ños pasos, de los cuales el p o eso Felipe Cid nos ha dado buena cuen a. Hay que
c ea el p oduc o, aunque sea a ue za de espaldas y buena olun ad.
O a cosa que que ía comen a es el ema de las exposiciones cien í icas, una
cosa que, como dice el p o eso Ma iano Pese , in en ó López Piñe o y a las que le
es án sacando un g an p ~ echo polí ico los socialis as. Se es án haciendo mues as
de lib os que se ponen unos de ás de o os, ue a de con ex o y de oda explicación.
Se es á llegando a una me cade ía ba a a del lib o, lo que puede se muy pelig oso a
la ho a del en iquecimien o de 102 ondos públicos. Si la cul u a impe an e es una
cul u a humanís ica y no una cul u a cien í ica, y encima esul a que los his o iado-
es que ienen buena elación con los polí icos come en es e ipo de desa inos, pues
no
amos a ningún si io. Pod ía se una conclusión de es a eunión que no sólo se
hicie an exposiciones con los ondos de los museos, sino que ambién se igilasen
csas exposiciones.
i
F.
Cid.
Comple amen e de acue do y además pod ía abunda que es e año, po
ejcmplo, es amos en e a cinco exposiciones que han hecho po que les han con e-
nido. Po que aho a esul a que Ca los 111 es un mona ca ap o echable polí icamen-
e.
¡Y
enga Ca los
III!
A.
Sánchez-Moscoso.
Bueno, pe dón, po que oy a con a ia un poco lo que se
acaba de deci aquí. C eo, desde
mi
pun o de is a de espec ado a, que es buenísi-
mo que haya exposiciones y museos. Es una llamada ma a illosa a los alumnos de
.
Uni e sidad y de Ins i u os
y
a cualquie pe sona que los ea. Es una o ma de que
engamos un papel en la sociedad.
A
mí me pa ece que en nues a asigna u a, a
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Discusión: Museos
y
biblio ecas his ó ico-médicos
ni el docen e, y en nues a in es igación, el éxi o o no éxi o adica en la es uc u a
de la comunicación. Si comunicamos cumpli emos un obje i o que de ebo e nos a
a a o ece .
F.
Cid.
C eo que las dos cosas son pe ec amen e conciliables y es oy o alnien e
de acue do con lo que dices. Realmen e, la exposición es un modo de mani es a -
nos, pe o que no nos los impongan los polí icos.
L.
Monlzel.
Voy a da una in o mación que muy delicadamen e ha pedido el P o .
Micó y a cambio le oy a pedi a él, a los o os ponen es y a quien sepa, que me dé
consejo sob e el p oblema que aho a mismo enemos en Mad id en elación con los
ondos bibliog á icos. Du an e mucho iempo no hemos podido ni ene un Museo
ni ges iona adecuadamen e el ondo bibliog á ico de la Complu ense, que como sa-
béis es muy se io, po que no eníamos o a condición que la de usua ios del mismo.
En los úl imos cua o años, y después de muchas peleas, hemos conseguido, en
p incipio, una biblio eca de ondos an iguos. Cuando se hizo el p oyec o se nos iban
a concede los ondos an iguos de la biblio eca has a el siglo
XIX,
incluido el siglo
XIX.
Has a aquí la in o mación, aho a iene la pe ición de consejo. Con la ob a
p ác icamen e hecha, no se nos dice pe o se nos da
a
en ende , que es á en ma cha
un p oyec o de c eación de una biblio eca in e uni e si a ia de ondos an iguos. La
p egun a es qué de echo enemos, si lo enemos, a segui peleando po la c eación
de una b blio eca de ondos an iguos en medicina, que es u iese a endida po pe so-
nal biblio eca io en colabo ación di ec a con noso os.
J.
Be nabeu.
A mí lo que me gus a ía es insis i en algo que ha apun ado Joan
Micó en su exposición y enlaza con lo que ha plan eado Luis Mon iel, sob e odo
desde mi condición de miemb o de una Uni e sidad de nue a c eación, po an o,
sin una adición uni e si a ia y sin la posibilidad de con a con ondos impo an es
que conse a . Me e ie o a lo posi i a que se ía la inco po ación de o as biblio e-
cas his ó ico-médicas a la inicia i a lle ada a cabo po Valencia, jun o con la emp e-
sa come cial de Ba celona ETD, de mic o ilmación sis emá ica de odos los ondos
bibliog á icos. C eo que es o, además de sal agua da dichos ondos, los pond ía a
la disposición de oda la comunidad cien í ica. Me gus a ía que se ecogie a es o en
las conclusiones.
J.
Amzabalaga.
Debo insis i en que las in e enciones que ha habido has a aho a
es án plan eadas desde la pe spec i a del poseedo de un ondo museís ico o de un
ondo documen al bibliog á ico, pe o no se ha incidido lo su icien e en el aspec o
del usua io. Algunos de los pa icipan es en es e
Symposzum
son ges o es de ondos
bibliog á icos y museís icos impo an es, pe o odos noso os somos usua ios. Po
o a pa e, no podemos ol ida la magni ud de los p oblemas que implica la conse -
ación de odo el pa imonio documen al y la con luencia necesa ia que iene que
habe en la lucha po la conse ación del pa imonio en e muchísimos p o esiona-
les de las más a iadas á eas. Aho a bien, desde el ángulo del usua io deben ene se
bien p esen es las eno mes di icul ades con que nos opamos oda ía hoy día en
Discusión: Museos
y
biblio ecas his ó ico-médicos
43
nues o país pa a el manejo de los ondos de a chi os y biblio ecas. En elación a las
biblio ecas c eo que es amos en un país en el cual hay de iciencias es uc u ales muy
g a es
y
necesidades muy básicas del usua io sin a ende . C eo que hay que habla y
que hay que incidi sob e ellas y a la ho a de las conclusiones hay que sub aya p o-
blemas an elemen ales como ho a ios pin o escos de biblio ecas, inaccesibilidad a
los ondos, la al a de agilidad de los se icios de ep oducción, la inexis encia, sal o
cxccpcioncs, de se icios de p és amo in e biblio eca io, odos ellos aspec os que
nos a ec an de una mane a muy p ima ia.
F.
Bulosa. Quisie a hace una pequeña e lexión quizás un poqui o a con a co-
ien e. Hay una pa e que me p eocupa po que c eo que en es e deba e se es án
p oduciendo unas ideas que esponden, cómo no, a dis in as si uaciones. E iden e-
men e aquellas pe sonas que ienen una iqueza de pa imonio con la que pueden
abaja son más conse ado as. Aquí hay o as pe sonas que enemos que acudi a
la dcp edación, po que somos menos icos. Pe o c eo que hay alguna palab a muy
impo an e o un concep o que c eo que es cla e
y
es el del con ex o. Los ondos
dcbcn conse a se en un con ex o. Pe o, oy a pone un ejemplo, los conejos que
hacen al a en in es igación, ; ambién deben conse a se en su con ex o o se deben
aslada
al
labo a o io? La ciencia, i emediablemen e, necesi a aslada las cosas.
Po a i o, yo no sé si es a excesi a conse ación den o del con ex o nos a a impe-
di la ac i idad, po que necesi amos aslada las cosas pa a es udia las. Debe íamos
co i a es a es e excesi o én asis en el con ex o, con la necesidad ambién que iene
un cien í ico de aslada las cosas.
P.
Ma se .
Mi p ime a p egun a es si en el Museo de Ba celona incluís la p esen a-
ción dc his o ias clínicas
de
epoca signi ica i as.
Y
la segunda p egun a, a los dos
ponen es, e a lo que cues a al año el man enimien o; es e año pasado, po ejemplo,
dcuál ha sido el p esupues o que habéis manejado pa a man enimien o y adquisi-
ción de ondos?
F.
Cid.
No puedo con es a a la segunda p egun a po que no lo sé, a mí no me
1
concie ne ese ema, pe o si quie o deci que los museos no es án exen os de Hacien-
da. De la ubicación del Museo se han pagado, exac amen e, 375.000 pese as a Ha-
cienda. Respec o al p ime pun o me concie ne mucho po que es una cosa cien i i-
ca. Noso os hemos eunido
y
enemos una exposición de his o ias clínicas e e idas
l
a la década de los 20. Son his o ias clínicas de lo que hoy en día se en iende po pa -
holo~ o ana omía pa ológica. En Ba celona hay ambién una colección de his o ias
clínicas, que son las del Hospi al de la San a C uz, cinco o diez
km.
de his o ias, que
po o una se han sal ado y es án en el A chi o Nacional de Ca aluña. Vol iendo a
la segunda p egun a, no es que no quie a con es a la, pe o en es e momen o yo no
sC
la ci a exac a, pe o c eo que se á al ededo de unos
6
millones de pese as anua-
les.
Pe o es in e esan e deci que las ce ca de 3.000 piezas que enemos son odas
donaciones. Que quede cla o.