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El paso del Danubio : oda / [Gabriel de Enciso y Núñez]

Enciso Núñez, Gabriel

Full text

EL PASC -i m e m o ; ad o pol -110. :;:/U iASAB ;¡ Despie a, génú po el alien o del c en mi aba ida en Oye el onco gemi que allá en la mái el udo pecho de g ¿Qué legión es aqi hácia su o illa imp con a an incansabl y el bélico umo d de lau o y glo ia 3 Son los gue e o que o o iempo lie sus a mas has a el a ojando á las a g í el míse o dogal de a ¡SO* EL PASO DEL DANUBIO. •. ;■) memo ia esí g ado poe a Despie a, génio a dien e,- po el alien o del dolo do mido en mi aba ida en e. Oye el onco gemido que allá en la má gen del Danubio lanza el udo pecho de gue e a gen e. ¿Qué legión es aquella que indomable hácia su o illa impe uosa a anza con a an incansable, y el bélico umo de gue a alien a de lau o y glo ia y libe ad sedien a? Son los gue e os b a os que o o iempo lle a an ale osas sus a mas has a el déspo a somb ío, a ojando á las aguas espumosas el míse o dogal de los escla os, que a as aba hacia el ma el ancho io. Despie a, genio mío; su ge de! alma, y en mi men e b o a con en usiasmo san o; elé a e en u inmenso pode ío donde la luz inspi ado a lo a; que de dos pueblos la alianza o a is e p eludio de la gue a can o. ¿Y qué á la m á gen del Danubio espe a el o midable ejé ci o ague ido, lib e, dando á los ien os su bande a? El pueblo no encido po el coloso de la gue a un dia, que o gulloso mi aba cómo do quie a que sus piés ponia, onos y leyes con sus piés hollaba. Ellos son los que el io ensang en a on en comba es p olijos cada ez que pasa on. ¡Son ellos y sus hijos! Elios los quej lucha on de A kahal zik en los campos, ale osos, y sus al i as en es ic o iosos con el lau el del hé oe co ona on. Cuando en sus pechos pode oso zumba el g i o de la gue a, se ap es an á la lid, aunque inclemen e pa a oca en la enem iga ie a, les o ezca una umba -2- —3— del Danubio la pé ida co ien e. ¿Y de nue o eñida en sang e humana ha de se su ibe a? ¿El ancho io con lengua sobe ana ha de ol e á epe i p o undo el cán ico b a io, pa a con a las luchas de dos pueblos que ienen á su oz pendien e al mundo? ¿De nue o en sus can a es de Rusia y de Tu quía los encG los epe i á á las olas de los ma es? Se á al ez que jun os no caben en la ie a esos dos onos. No caben, no; que en la e oz pelea del Danubio á la o illa, en una pa e del Islam somb ío el es anda e ondea; la C uz, en o a, e ulgen e b illa. El p og eso y la e sepa a el io. La luz esplandecien e que al se humano á las e dades guía, en los homb es de acá b illa en la en e. El ciego despo ism o, la neg a i anía en los homb es es á del Islamismo. A llí la noche! aquí la luz del dial ¡Oh Danubio jigan e de udos bo bo ones con e idos en lagos espumosos, que cos umb es, ideas, eligiones, di ides con us b azos pode osos! Abso as las naciones es án, al paso de la a dien e opa, po u b illan e y c is alina es e a ; en u ex ensa ibe a á ida ija su pupila Eu opa. Las aguas, que bajando del P u ch y del Se e en ondulan es ápidas ondas ¿ i Danubio inmenso, el g i o de la gue a an can ando, cuyos ecos epi en incesan es á la o illa las cañas mu mu ando. Y a no puede la ie a sos ene el jiga n e pode ío del ejé ci o uso, que e ible mu mu a en son de gue a al compás de las aguas de aquel io. ¡Mi adlo allá en la m á gen in encible! ¿Y qué agua dan allí? ¿El enemigo acaso, á la o a o illa, con emenda cóle a no se encuen a p epa ado pa a lanza se a oz á la con ienda? Vedlo á lo lejos des ila a mado! Mas, ah! que con acen o pa o oso el Danubio al ane o, le an ando la en e pode oso, al ejé ci o uso exclam a ie o: «De es as egiones yo soy el coloso; —4— mis u bulen as olas, en su e uel o seno albo o ado, sepul a án al adalid osado que quie a aquí plan a sus bande olas. A ojo es ex emado á mi m á gen llega sin conoce me pa a ba i se en el opues o lado; pues an es que ence hay que ence me.» ¿Mas qué impo a? Pasad I ¿No sois oso os los que, alien es, la espumosa agu a que en ancho cauce hi iendo del ma Neg o en el seno se desagua co onás eis de sang e? ¿Po en u a no sois oso os los que, en lucha ho ible, b iosos, comba iendo con a an indecible pa a allega lau eles á la his o ia, besás eis la enem iga má gen opues a con a an enciendo, bañados con la espuma de la glo ia? ¿Los que c uzando el A sia p epo en es cundis eis el e o en e las ilas del ie o musulmán? ¿Acaso, acaso de los Balkanes el di ícil paso no ma cás eis con sang e de alien es? Si la banda enem iga súbi a el campo con enojo ie o dejaba á ues o ace o, Sil es ia y And inópelis lo diga. —5— — 6— ¿Acaso en ues a íncli a bande a, bo dada con la luz de la ie o ia en cien y cien comba es, e ulgen e, el san o emblema de la C uz no ondea? Ah! La nación alien e que con la enseña de la C uz ba alla, no cae, no; que ence en la pelea. El Danubio pasad! o a la alla del caudaloso io, del mahome ano al i o balua e, po cima de su b a o pode ío cla ad al lado allá ues o es anda e. Pasad! Pasad! los éí idos pan anos que á las o illas del Danubio insanos se ex ienden po do quie a, ieb e omi an con u o , haciendo o a gue a más c uda á los c is ianos. Pasad! Pasad, enciendo! Y oso os, huid de la ibe a, huid de la ibe a, mahome anos. Y a anuncia la ba alla el ueno del cañón: uge, silbando, la a dien e bala que el espacio hiende, al cielo y á los mundos a onando el áspe o c uji de la m e alla. En uego y sang e oja se baña el ma , la inmensidad se enciende , y el ángel su ala moja! La mue e sobe ana, que con a an ha esc i o en la en e del se que alien a y i e su ana ema m aldi o, con el hacha i ana su o icio ho ible con la ida en gue a quie e ensaya sob e la aza humana. La ie a iembla y iembla lo in ini o , y cúndese el ho o sob e la ie a! El Danubio sobe bio, en sang e a a o y des ucción, pensando que es echos son sus lím i es al i os, con onco son odando sus b azos a ensanchando pa a o ece les um bas á los i os. La ola p epo en e, co onada de espuma, que le an a la pode osa en e cuando cub e en los pliegues de su seno el cadá e del bueno en uel o en an o ho o y angus ia an a, odando se albo oza, y gue a y lu o y ex e minio can a, y en sang e de sus íc im as se goza! —7- Mas bien p on o la ho a en el eloj ce e o del des ino ha de ma ca sono a de la ic o ia el úlgido camino. Y llega á explenden e, . empapada en sus lág imas, la au o a en que el c is iano ejé ci o alien e a ibe del Danubio á opues o lado con la C uz encedo a, y á su en e el G an Duque denodado. Que la b illan e opa, lle ando á la o a o illa su bande a, ha de a anca se e a asomb o al mundo, aplausos á la Eu opa. Ga b ie l d e E n ciso y N u ñ e z . Junio 1877.