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Temporalidad, aspecto, modo de acción y contexto en el verbo hebreo bíblico

del Barco del Barco, Francisco Javier

Abstract

Este artículo ha sido realizado en el marco del proyecto de investigación BFF2002- 00797, titulado Análisis unificado de textos hebreos con ordenador (AUTHOR) y financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Full text

MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 TEMPORALIDAD, ASPECTO, MODO DE ACCIÓN Y CONTEXTO EN EL VERBO HEBREO BÍBLICO? Tense, Aspec , Ak ionsa and Con ex in he Biblical Heb ew Ve b FRANCISCO JAVIER DEL BARCO DEL BARCO CSIC, Ins i u o de Filología BIBLID [0544-408X (2003) 52; 3-24] Resumen: En es e a ículo se e isan los concep os de empo alidad, aspec o y modo de acción, desde un pun o de is a de la lingüís ica gene al, y, más especí icamen e, en su aplicación conc e a en el sis ema e bal del heb eo bíblico. La no edad de es e análisis eside en que no se es udian es os concep os g ama icales en las o mas e bales aisladas, sino que se hace necesa io ene en cuen a el con ex o en que es as o mas apa ecen. En es e sen ido, el uso de las o mas e bales en gene al, y el de las del heb eo bíblico en pa icula , esponde a una cohe encia ex ual que iene impues a po las con enciones lingüís icas de la lengua. La exp esión de los concep os de empo alidad, aspec o y modo de acción se ealiza, consecuen emen e, median e su g ama icalización en o mas conc e as en algunos casos, y median e el uso de esquemas sin ác icos y/o léxicos de e minados en o os. Así pues, el con ex o es un elemen o undamen al pa a la co ec a comp ensión de los concep os an es mencionados. Abs ac : The concep s o ense, aspec and Ak ionsa a e subjec o e ision in his a icle om he poin o iew o gene al linguis ics and, mo e speci ically, as hey a e applied and in e p e ed in he biblical Heb ew e bal sys em. The no el y o his analysis s ands in he ac ha hese g amma ical concep s a e no s udied in isola ed e bal o ms, bu in he pa icula con ex in which hey appea . As a ma e o ac , he use o e bal o ms in gene al, and o biblical Heb ew e bal o ms in pa icula , is highly ela ed o he con ex and o he linguis ic con en ions o a language, om which ex ual cohe ence de i es. The exp ession o ense, aspec and Ak ionsa is he e o e pe o med ei he by hei g amma icaliza ion in pa icula o ms, o by using speci ic syn ac ic and/o lexical s uc u es. Con ex will p o e o be he essen ial ac o o he co ec unde s anding o he abo e men ioned concep s. Palab as cla e: Heb eo bíblico. Lingüís ica ex ual. Sis ema e bal heb eo. Ca ego ías del e bo. Keywo ds: Biblical Heb ew. Tex linguis ics. Heb ew e bal sys em. Ve bal ca ego ies. ? Es e a ículo ha sido ealizado en el ma co del p oyec o de in es igación BFF2002- 00797, i ulado Análisis uni icado de ex os heb eos con o denado (AUTHOR) y inanciado po el Minis e io de Ciencia y Tecnología. JAVIER DEL BARCO MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 4 1. In oducción El es udio del sis ema e bal heb eo, sob e odo a pa i del siglo XIX con la apa ición de las ob as de G.H.A. on Ewald (1827) y S.R. D i e (1874), ha conocido una complicada y di e sa e olución, y ha p oducido esul ados que e lejan la a iedad de las eo ías lingüís icas que han sido aplicadas a es e in e esan e y di ícil aspec o de la g amá ica heb ea. Po es a azón, se han o mulado di e en es eo ías que in en an explica el uncionamien o del sis ema e bal del heb eo bíblico. Desde un pun o de is a his ó ico, la eo ía empo al, según la cual las o mas e bales del heb eo bíblico ep esen an iempos, es la que cuen a con más adición, pues es la que p e alece en e los g amá icos judíos medie ales1. En el s. XIX, g acias al sis emá ico es udio del g iego clásico y los a ances en lingüís ica indoeu opea, su ge la eo ía aspec ual, que de iende la p eeminencia del aspec o en el uncionamien o del sis ema e bal heb eo2. Desde en onces, el in e és y el deba e en o no al uncionamien o del sis ema e bal heb eo se ha mo ido al ededo del eje que ep esen a la polémica aspec o- iempo, si bien a lo la go del s. XX ha habido algunas apo aciones que han cambiado d ás icamen e el modo de ace ca se a es e p oblema. En el p ime cua o del s. XX, la apo ación más impo an e es la o mulación del mé odo his ó ico-compa a i o3, que se ayuda de la compa ación con o as lenguas semí icas pa a aza la e olución diac ónica del sis ema e bal desde el p o o-cananeo has a el heb eo bíblico, y así dilucida el signi icado de las di e en es o mas e bales en el heb eo de la Biblia. Un e ce elemen o, además del iempo ( empo alidad) y el aspec o, en a en juego en la alo ación de las unciones del e bo heb eo: el modo de acción o Ak ionsa , según su 1. Ab aham ibn Ez a (1089-1164) y Da id Qimhi (1160-1235) u ilizan en sus ob as g ama icales algunos de los é minos que han sido acep ados en el heb eo mode no e i alizado pa a denomina a las o mas e bales, en un sis ema que exp esa cla amen e elaciones empo ales: ‘aba pa a pasado, ‘a îd pa a u u o y ‘ômed, pô‘el o bênônî pa a p esen e. Ya an es Ya e ha-Le í, ca aí a con empo áneo de Saadia Gaón, explicaba que no e a lo mismo el waw que acompaña a algunas o mas de qa al, y el waw copula i o. A ese waw especial lo llamó waw ‘a îdî, en e e encia a la empo alidad u u a que él eía exp esada en el pe ec o consecu i o. C . L. McFall, 1982, 2-6. 2. A pa i de los an e io men e mencionados G.H.A. on Ewald y, sob e odo, de S.R. D i e , que se basan en el sis ema e bal del g iego clásico. 3. En H. Baue , 1910 y H. Baue – P. Leande , 1922 se encuen an los undamen os de es e mé odo; R. Meye , 1969-1982 es el p incipal seguido del compa a i ismo his ó ico en el es udio de la g amá ica heb ea. EL VERBO HEBREO BÍBLICO MEAH, sección Heb eo 52 (2003),3-24 5 denominación alemana, que empieza a cob a impo ancia a pa i de su es udio como enómeno lingüís ico en las lenguas esla as4. En la segunda mi ad del s. XX, D. Michel (1960) es el p ime o que menciona la impo ancia del con ex o a la ho a de comp ende el uncionamien o del sis ema e bal del heb eo bíblico, mien as que o os in es igado es se decan an po el es udio de allado de cie os aspec os onológicos y mo ológicos de las o mas e bales, con el con encimien o de que esa es la cla e pa a desci a su signi icado y en ende su uso5. La alo ación del con ex o como una de las cla es pa a en ende el uso de las o mas e bales, algo mencionado po Michel, empieza a cob a ele ancia en el es udio de las lenguas ománicas, sob e odo g acias a H. Wein ich (1964). P on o se ían muchos los heb aís as que se e ían a aídos po es a in e esan e eo ía6, denominada Tex linguis ik en la escuela alemana y Discou se Analysis en la ame icana, y que lo que p opone, a g andes asgos, es el es udio de las es uc u as ex uales, a iculadas en di e en es ipos de discu so, pa a encon a el pa ón de uso de las o mas e bales con espec o al con ex o en el que se encuen an. Exis e una bibliog a ía muy nume osa que ecoge el es ado de la cues ión, según las dis in as épocas, de las di e sas endencias en el es udio del sis ema e bal heb eo. La ob a de Leslie McFall (1982) ealiza un eco ido his ó ico del es udio del e bo heb eo desde la Edad Media has a mediados del s. XX, aunque, debido a los años que han pasado desde su elabo ación, no ecoge ya las úl imas endencias. A. To es Fe nández publicó en 1982 el p ime o de una se ie de es udios sob e el aspec o e bal en heb eo, en el que ecoge de mane a muy comple a las p incipales p opues as y pos u as en e al p oblema del aspec o- iempo en heb eo bíblico. También cabe des aca el capí ulo que B. K. Wal ke y M. O’Conno dedican a la his o ia del es udio de la g amá ica heb ea en su Syn ax (1990, 31-43). Más ecien es son las pa es dedicadas a es e in en 4. Desde S. Ag ell, 1916, que p opuso la dis inción en e aspec o y Ak ionsa en las lenguas esla as. Esa dis inción p on o se ía aplicada al heb eo de la Biblia. 5. Po ejemplo, E. Jenni, 1968. 6. W. Schneide , A. Niccacci, R. Longac e y E. Tals a, en e o os. En España, Luis Vegas Mon ane ue pione o en la aplicación me ódica de las p emisas de la lingüís ica ex ual al análisis de ex os heb eos bíblicos, en especial al análisis de ex os poé icos. La ayuda de bases de da os lingüís icos y p og amas in o má icos pa a el más ácil manejo y ges ión de és as es un pun o me odológico impo an e; c . L. Vegas Mon ane – G. Seijas, 1995. JAVIER DEL BARCO MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 6 las esis doc o ales de Guadalupe Seijas (1992) y Ca men He anz (1993). Un es ado de la cues ión de es a úl ima au o a (He anz, 1995 y 1996), y un capí ulo dedicado a epasa los di e en es es udios sob e el e bo heb eo en los úl imos años, en un lib o mío de ecien e apa ición (del Ba co, 2003, 14-31), cons i uyen las úl imas apo aciones sob e es e ema en el ámbi o hispanohablan e. Con iene eco da , pa a cen a nos adecuadamen e en el p oblema, algunos de los in e esan es in e ogan es con los que nos encon amos los que hemos abajado o abajamos en el sis ema e bal del heb eo bíblico: ¿ unciona és e den o de una oposición de empo alidad? ¿o den o de una oposición aspec ual? ¿coexis en iempo y aspec o en el e bo heb eo? ¿cuál es la elación en e aspec o y modo de acción? ¿qué apo a la lingüís ica ex ual al p oblema empo alidad-aspec o-modo de acción? ¿en qué ni el lingüís ico se puede da una oposición aspec ual o de empo alidad y en qué ni el unciona el con ex o como elemen o que exige el uso de una u o a o ma e bal en esquemas de e minados? Pa a in en a esponde a ellos, es necesa io epasa los concep os lingüís icos que acabamos de menciona . 2. Tempo alidad7 Guille mo Rojo de ine la empo alidad lingüís ica de la siguien e mane a: «[La empo alidad es] una ca ego ía g ama ical deíc ica median e la cual se exp esa la o ien ación de una si uación, bien con espec o a un pun o cen al (el o igen), bien con espec o a o o pun o que, a su ez, es á di ec a o indi ec amen e o ien ado con espec o al o igen. El pun o cen al, el o igen, es un pun o ce o con elación al cual se o ien an de o ma media a o inmedia a las si uaciones. El o igen coincide habi ualmen e con el momen o de la enunciación, pe o no es o zoso que sea así [...] La empo alidad lingüís ica no coincide con las nociones ex alingüís icas de p esen e, pasado y u u o. Las elaciones empo ales posibles son únicamen e es: an e io idad, simul aneidad y pos e io idad» (Rojo, 1990, 25-26). 7. Se u iliza el é mino empo alidad pa a designa el concep o lingüís ico de e e encias deíc icas empo ales, con el in de di e encia lo del concep o ex alingüís ico de iempo. EL VERBO HEBREO BÍBLICO MEAH, sección Heb eo 52 (2003),3-24 7 La empo alidad lingüís ica puede es a g ama icalizada en unas lenguas y en o as no. Es o quie e deci que en algunas lenguas puede habe unas o mas e bales que indiquen cla amen e las es elaciones empo ales posibles, según Rojo; po el con a io, en o as lenguas esa empo alidad puede mani es a se a a és de o os indicado es en la o ación, y no con la exis encia de o mas e bales di e enciadas pa a cada una de las elaciones empo ales posibles. La empo alidad lingüís ica, sin emba go, es gene al a odas las lenguas, y es au omá ica y ascenden e. Más a de ol e emos sob e es os concep os. Be na d Com ie o ece una de inición pa ecida a la de Rojo. Pa a Com ie, empo alidad es: «a deic ic ca ego y, i.e., loca es si ua ions in ime, usually wi h e e ence o he p esen momen , hough also wi h e e ence o o he si ua ions» (Com ie, 1976, 5). Da id Cohen esume oda ía más el mismo concep o: «[La empo alidad] a a de la si uación c onológica de un e en o espec o del ac o en i ud del cual el locu o enuncia dicho e en o» (Cohen, 1993, 13). Queda cla o, po an o, que la empo alidad es una ca ego ía lingüís ica deíc ica que exp esa la o ien ación de una si uación con espec o a un pun o ex e no, que puede se o o pun o o ien ado con espec o a un e ce o, o un pun o ce o que es el o igen. És e, a su ez, puede coincidi o no con el momen o de la enunciación, ya que no es o zoso que el o igen coincida con él. La no coincidencia del o igen con el momen o de la enunciación ocu e, po ejemplo, con el llamado p esen e his ó ico en cas ellano (Rojo, 1990, 26). Con él se na an hechos en el ámbi o de la ca ego ía ex alingüís ica de pasado con una o ma e bal que se u iliza pa a la elación de simul aneidad. No es que el na ado si úe los hechos pasados en el ámbi o del p esen e, lo que ocu e es que el pun o ce o, el o igen de la empo alidad es á si uado en un momen o an e io al momen o de la enunciación. Algo pa ecido pod ía deci se pa a el llamado ‘pe ec o p o é ico’ en heb eo bíblico. D i e decía de él: JAVIER DEL BARCO MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 8 «[I ] ep oduces i idly he ce ain y wi h which he occu ence o a ye u u e e en is con empla ed by he speake . [...] con inually he se ies o pe ec s is in e spe sed wi h he simple u u e o ms, as he p ophe shi s his poin o iew, a one momen con empla ing he e en s he is desc ibing om he eal s andpoin o he p esen , a ano he momen looking back upon hem as accomplished and done, and so iewing hem om an ideal posi ion in he u u e» (D i e , 18923, 18-19)8. En mi opinión, al subje i idad cambian e desde el pun o de is a del na ado iene poca cabida en el ámbi o lingüís ico. Ya Michel (1960, 90- 92) apun aba que las eces en que en Salmos apa ecía un pe ec o deno ando u u o, esa u u idad (de nue o como ca ego ía ex alingüís ica) e a exp esada po el con ex o y no po ninguna ca ego ía g ama ical, po lo que, e iden emen e, no hab ía luga en la e minología g ama ical pa a un ‘pe ec o p o é ico’. De nue o, no es que el na ado conside e hechos u u os como ya ealizados, simplemen e el pun o ce o, el o igen de la empo alidad es á si uado en un momen o pos e io al momen o de la enunciación, y a él se e ie en deíc icamen e, en elación de an e io idad, los hechos que se na an con la o ma e bal llamada pe ec o. 3. Aspec o Con espec o al aspec o, las de iniciones son un poco más di usas. Com ie lo de ine oponiéndolo al concep o de empo alidad, y a i ma: «Aspec is no conce ned wi h ela ing he ime o he si ua ion o any o he ime-poin , bu a he wi h he in e nal empo al cons i uency o he one si ua ion; one could s a e he di e ence as one be ween si ua ion-in e nal ime (aspec ) and si ua ion-ex e nal ime ( ense)» (Com ie, 1976, 5). De aquí se deduce que aspec o y empo alidad es án elacionados, de alguna mane a, con la ca ego ía (ex alingüís ica) de iempo. Es lo que opina Rojo cuando dice: 8 La cu si a es del au o . EL VERBO HEBREO BÍBLICO MEAH, sección Heb eo 52 (2003),3-24 9 «Tempo alidad y aspec o son dos ca ego ías lingüís icas dis in as, pe o es echamen e elacionadas en e sí, ya que ambas es án inculadas al enómeno del iempo» (Rojo, 1990, 33). Del aspec o dice: «Es una ca ego ía no deíc ica que se e ie e al desa ollo in e no de la si uación sin elaciona la con nada ex e io a ella misma [...] La oposición aspec ual básica es, sin duda, la que se da en e aspec o pe ec i o e impe ec i o. [La di e encia en e ambas es á] en la oposición en e si uación e minada y no e minada [...] Es a oposición se ealiza en un eje o almen e dis in o del que co esponde a la dis inción en e ca ác e pun ual y ca ác e du a i o» (Rojo, 1990, 33). Es a úl ima a i mación de Rojo en a en el p oblema de la delimi ación en e aspec o y modo de acción, que a a emos en seguida. Queda cla o, pues, que el aspec o es una ca ego ía no deíc ica, es deci , no desc ibe la o ien ación de una si uación con espec o a o a, sino que se desc ibe el es ado empo al in e no de la si uación. Aho a bien, ¿cómo g ama icalizan las lenguas el concep o de aspec o? El uso, po ejemplo, pa adigma de la g ama icalización de aspec o, iene, pa a cada o ma e bal, un aspec o pe ec i o y o o impe ec i o. Así, al in ini i o impe ec i o ?????? ‘esc ibi ’ le co esponde el pe ec i o ???????? ‘habe / ene esc i o’; al impe ec i o ???????? ‘habla ’ le co esponde el pe ec i o ??????? ‘deci ’. Es a co elación en pa ejas se ex iende a odos los iempos e bales, excep o el p esen e, iempo impe ec i o po excelencia. Si omamos como pa adigma el e bo ??????/???????? ‘esc ibi ’ enemos: en pasado9, impe ec i o ?????, pe ec i o ???????; en u u o, impe ec i o ???? ??????10, pe ec i o ??????. En español, la oposición aspec ual se mani ies a de mane a incomple a. En el ámbi o del pasado, enemos ‘esc ibía’ (impe ec i o) en e a ‘esc ibí’ o ‘he esc i o’ (pe ec i o), mien as que en o os ámbi os 9. Las o mas del pasado dis inguen géne o y núme o, pe o no pe sona; las aquí p esen adas es án en masculino singula . 10. Nó ese que es a o ma es compues a; las o mas de u u o que se p esen an aquí es án en 1ª pe sona del singula . JAVIER DEL BARCO MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 10 empo ales el aspec o se mani ies a po medio de pe í asis. Así ‘hab é esc i o’ (pe ec i o) en e a ‘es a é esc ibiendo’ (impe ec i o). El á abe, como lengua semí ica empa en ada con el heb eo, posee un sis ema e bal con cie as simili udes al de la lengua bíblica. La oposición aspec ual en á abe pa ece mani es a se en las dos o mas undamen ales del sis ema e bal: aspec o impe ec i o en yak ubu, pe ec i o en ka aba. Sin emba go, las dos o mas undamen ales a las que nos acabamos de e e i no pa ecen es a del odo desp o is as de empo alidad, pues o que ka aba se usa pa a exp esa an e io idad y yak ubu, simul aneidad y pos e io idad. En heb eo, al igual que en á abe, la idea más gene alizada desde inales del siglo XIX consis e en acep a que la conjugación a o ma i a (qa al) y la conjugación p e o ma i a (yiq ol) ep esen an, espec i amen e, la oposición aspec ual en e pe ec i o e impe ec i o de mane a cons an e y au omá ica, pues o que se mani ies a en odos los e bos y en odas las conjugaciones (binyanim). Es o no quie e deci que en heb eo no exis a el concep o de empo alidad (lo hay en odas las lenguas), pe o és e no pa ece es a g ama icalizado en las o mas e bales aisladas del heb eo bíblico. Sob e es e ema ol e emos más a de. 4. Aspec o y modo de acción Da id Cohen, cuando se e ie e a la di e encia en e los concep os de aspec o y modo de acción, a i ma: «El aspec o puede ca ac e iza se, po oposición a los modos de acción, como gene al, au omá ico y ascenden e» (Cohen, 1993, 45). Al explica es os úl imos concep os, que ya mencionábamos más a iba cuando nos e e íamos a la empo alidad, pun ualiza: «El aspec o posee un campo de aplicación ilimi ado, incidiendo, en p incipio, sob e la o alidad de los e bos del léxico» (Cohen, 1993, 45). Una opinión pa ecida al espec o es la de Com ie, quien, además, a i ma: «The e is a seman ic concep o ime e e ence (absolu e o ela i e), which may be g amma icalised in a language, i.e., a language may ha e a g amma ical ca ego y ha exp esses ime e e ence, in which EL VERBO HEBREO BÍBLICO MEAH, sección Heb eo 52 (2003),3-24 11 case we say ha he language has enses. Many languages lack enses, i.e., do no ha e g amma icalised ime e e ence, hough p obably all languages can lexicalise ime e e ence, i.e., ha e empo al ad e bials ha loca e si ua ions in ime [...] In ea mean s o aspec , he e is no such uni o mi y o e minology, so ha he e m ‘aspec ’ is now used o e e o he gene al seman ic opposi ions possible, now es ic ed o pa icula g amma icalised opposi ions based on hese seman ic dis inc ions in indi idual languages» (Com ie, 1976, 6) 11. Tempo alidad y aspec o son, po an o, uni e sales, es deci , son concep os lingüís icos que exis en en odas las lenguas, independien emen e de la mane a que cada una en pa icula enga pa a exp esa los. Como se des aca en la de inición de Com ie, ambos concep os pueden (o no) es a g ama icalizados en una lengua en pa icula . Cohen señala ace adamen e: «La epa ición de o mas en ‘ iempos ( e bales)’ como modo de exp esión de las elaciones c onológicas del e en o con el momen o de la enunciación no es uni e sal» (Cohen, 1993, 17). Es deci , no odas las lenguas g ama icalizan la empo alidad en o mas e bales conc e as. El p oblema, undamen almen e de e minología, eside en que cuando una lengua g ama icaliza en una o ma e bal conc e a la empo alidad, decimos que iene iempos e bales; si g ama icaliza el concep o lingüís ico de aspec o en una o ma e bal conc e a, decimos que iene aspec os. Y si no g ama icaliza alguno de los dos o ambos, decimos que no iene iempos e bales o no iene aspec os. Pe o ambas ca ego ías exis en y se mani ies an, de modos di e en es según cada lengua en pa icula , independien emen e de que es én o no g ama icalizadas en o mas e bales conc e as. Po eso podemos deci que ambos, empo alidad y aspec o, son gene ales o uni e sales, au omá icos y ascenden es. El modo de acción, según Cohen, se di e encia del aspec o en que no es gene al, ni au omá ico, ni ascenden e. Rojo pun ualizaba que la di e encia en e aspec o pe ec i o e impe ec i o «se ealiza en un eje o almen e dis in o del que co esponde a la dis inción en e ca ác e pun ual y ca ác e du a i o» (Rojo, 1990, 33) 11. La cu si a es mía. JAVIER DEL BARCO MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 18 p ime a o ación suele ene qa al en p ime a o segunda posición, y le suele con inua una secuencia de wayyiq ol en cadena. El impe ec o consecu i o, po an o, y a di e encia de lo que sucede en la na ación, nunca encabeza una secuencia na a i a inse a en el discu so. En cuan o a yiq ol, Niccacci (1995, 117) explica que puede se indica i o o yusi o20. Yiq ol yusi o puede i en p ime a o segunda posición en la o ación, mien as que yiq ol indica i o apa ece sólo en segunda posición. Po o o lado, weqa al es indica i o y desa olla la acción en el ámbi o de la pe spec i a u u a, mien as que yiq ol p ecedido de waw copula i o (no consecu i o) es yusi o. Puede con inua a o o yusi o como o ación coo dinada, o con inua a las o as o mas oli i as (impe a i o, coho a i o) como o ación inal en un ni el sin ác ico di e en e. Pe o la discusión en o no a la o ma p incipal del discu so no es sino un e lejo de la a iedad ex ual de lo que se ha enido llamando ‘discu so’. Un análisis más de allado de esos ‘ ex os discu si os’ ha dado como esul ado la conclusión de que no exis e un único ipo de ex o discu si o, sino que esa denominación se e ie e a cualquie ipo de ex o que no coincida con los esquemas de la na ación. R. Longac e p e ie e dis ingui en e di e en es ipos de discu so21, incluyendo el discu so na a i o. Cada uno de es os ipos de discu so iene una in ención comunica i a di e en e, y u iliza una o ma e bal p incipal de e minada. Así, yiq ol es la o ma p incipal en unos ipos de discu so, mien as que weqa al lo es de o os. Sea cual sea la o ma p incipal u ilizada en un ipo de ex o de e minado, es undamen al ene en cuen a que hay dos elemen os cla es sin los cuales no se puede en ende el uso de las o mas e bales: uno es el o den de palab as; el o o, las secuencias de unas de e minadas o mas e bales seguidas de o as (lo que en p opiedad es el con ex o como ni el lingüís ico en el que se es udian los enómenos de la empo alidad y el aspec o). Tan o el o den de palab as como las 20. A es e espec o, e ambién E.J. Re ell, 1989. 21. ‘Discu so’ en endido como cualquie unidad ex ual cohe en e y con una in ención comunica i a de e minada. Ve R. Longac e, 1992 y 1995 pa a los dis in os ipos de discu so que dis ingue. Recojo las ca ac e ís icas undamen ales de los p incipales ipos de discu so en F.J. del Ba co, 2002. En español, puede consul a se L. Vegas Mon ane , 1999. EL VERBO HEBREO BÍBLICO MEAH, sección Heb eo 52 (2003),3-24 19 secuencias del con ex o dependen de las con enciones eque idas po una lengua, y és as de e minan en g an medida el uso de una u o a o ma e bal. El luga del e bo en la o ación es ele an e pa a la unción sin ác ica de és a. Cuando el e bo a en p ime a posición (sin ningún cons i uyen e de la o ación que le p eceda), Niccacci conside a que la o ación es e bal. Cuando el e bo a en segunda posición o la o ación iene un p edicado nominal, conside a que la o ación es nominal. Si la o ación iene un e bo en segunda posición, la llama ‘o ación nominal compues a’ (ONC). Es a isión se en en a a una más adicional en la que oda o ación con e bo ini o es conside ada o ación e bal. Pe o no es sólo una cues ión de e minología; Niccacci (1994, 121-123)22 a i ma que hay una cla a unción di e en e en el ni el o acional y ex ual en e una o ación e bal y una ONC. En el ámbi o ex ual, la p ime a se ía independien e o p incipal, mien as que la segunda se ía dependien e o subo dinada a una o ación e bal. Lo que más choca en la p opues a de Niccacci es, sin duda, la aplicación del cali ica i o ‘nominal’ a una o ación con un e bo ini o. El luga del e bo en la o ación es ambién un elemen o impo an e a la ho a de hace una clasi icación sin ác ica de las o mas e bales heb eas. Qa al y yiq ol pueden i an o en p ime a como en segunda posición, pe o las o mas consecu i as (weqa al y wayyiq ol) sólo pueden i en p ime a posición. Es e hecho susci a una duda azonable en la idea gene alizada de que qa al y yiq ol son las dos o mas que sus en an el sis ema e bal heb eo o, dicho de o a mane a, si la pa eja de o mas que se oponen en el sis ema e bal heb eo son qa al y yiq ol. Si en p ime a posición de una o ación pueden apa ece qa al y weqa al po un lado, y yiq ol en posición inicial absolu a, yiq ol p ecedido de waw copula i o y wayyiq ol po o o, con unciones y signi icados di e en es, pa ece di ícil sos ene que la oposición básica en el sis ema e bal heb eo sea la o mada po qa al y yiq ol. No hay que ol ida , po o a pa e, que es as dos úl imas son o mas aisladas. En es e sen ido, an o la posición del e bo en la o ación como la o ma conc e a u ilizada en cada caso se ían asgos pe inen es en juego a la ho a de la elección conc e a, po pa e del hablan e, de cada una de las o mas e bales, den o de las con enciones ma cadas po la lengua. La 22. Sob e la o ación nominal compues a y su unción, e especialmen e A. Niccacci, 1996. JAVIER DEL BARCO MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 20 pa eja qa al/yiq ol, al ep esen a o mas aisladas, no oma ía en conside ación esos asgos pe inen es que se acaban de indica . Se ha u ilizado el é mino ‘ asgo pe inen e’ p o enien e de la e minología onológica. Láza o Ca e e de ine ‘pe inencia’ de la siguien e mane a: «Conjun o de elemen os pe enecien es a una unidad ónica, que son onológicamen e dis in i os. Dichos elemen os se llaman pe inen es o ele an es; aquellos que no son dis in i os se llaman no pe inen es o i ele an es [...]» (Láza o Ca e e , 1968, 322)23. Aplicado a las o mas e bales del heb eo bíblico, el luga del e bo es pe inen e. No ienen la misma unción sin ác ica yiq ol en posición inicial absolu a que yiq ol en segunda posición (el p ime o es yusi o, el segundo es indica i o). Lo mismo ocu e con qa al; en posición inicial absolu a es o ma únicamen e discu si a, mien as que en segunda posición de la o ación puede se o ma discu si a o na a i a. La elección en e és as y las demás o mas e bales del heb eo bíblico es, po an o, pe inen e, ya que la unción y signi icado de cada una son dis in os. Niccacci, as analiza di e en es esquemas de o aciones y es ablece qué o mas dependen de o as y qué es uc u as se equie en pa a adecua las con enciones lingüís icas del heb eo a la inalidad del mensaje, admi e: «I appea s ha bo h enses and aspec exis in Biblical Heb ew. Ve bal sen ences exp essing he main line o communica ion a e enses, while aspec is a wo k in he choice o e b o ms o he seconda y line o communica ion» (Niccacci, 1995, 125). Co ige, pues, su opinión con espec o a la o ecida en una publicación algo an e io , en la que, as expone los esquemas o acionales que se encuen an en heb eo, a i ma: «These a e enses and no hing else» (Niccacci, 1994, 129). La exis encia de empo alidad es á, po an o, su icien emen e demos ada. Es una ca ego ía que en heb eo bíblico no es á g ama icalizada en la o ma e bal pe se, sino que, pa a mani es a se, ecu e a esquemas o acionales de e minados, a es uc u as 23. La cu si a es del au o . EL VERBO HEBREO BÍBLICO MEAH, sección Heb eo 52 (2003),3-24 21 sup ao acionales y a elemen os léxicos ales como ad e bios o e e encias empo ales. Con espec o al aspec o, pa ece da se cie a g ama icalización del mismo en las o mas aisladas qa al y yiq ol, en é minos de aspec o pe ec i o en e a aspec o impe ec i o, aunque se pueda ecu i a o os ni eles lingüís icos di e en es del g ama ical pa a pone de mani ies o el concep o de aspec o. Es, sin emba go, un concep o secunda io que, po sí solo, es insu icien e pa a explica el uncionamien o global del sis ema e bal del heb eo bíblico. En e ec o, pa a pode en ende en oda su complejidad el uncionamien o del sis ema e bal heb eo no bas a con de ini los concep os de empo alidad y aspec o. Es necesa io a ende a las p opues as de la lingüís ica ex ual, que median e el es udio de las secuencias o acionales en con ex o y la posición del e bo en la o ación, o ecen nue as pe spec i as pa a halla la cohe encia en el uso de las o mas e bales heb eas que odo sis ema e bal, en una pe spec i a sinc ónica, debe ene pa a pode se uncional y álido. 6. Conclusión Exis en dos ca ego ías lingüís icas uni e sales, au omá icas y ascenden es e e idas a la ca ego ía ex alingüís ica de ‘ iempo’, que son empo alidad y aspec o. Ambas ca ego ías pueden o no es a g ama icalizadas en las o mas e bales de una lengua de e minada; así, exis en lenguas que g ama icalizan sólo el aspec o, o as sólo la empo alidad, y algunas ambas ca ego ías. Cuando no se g ama icaliza una de esas ca ego ías, és a se puede exp esa median e la lexicalización po medio de pe í asis, ad e bios, e c. F en e a la uni e salidad de la empo alidad y el aspec o, exis e una e ce a ca ego ía, el modo de acción, que no es uni e sal, ni au omá ica ni ascenden e, pues exp esa una ca ac e ización léxica pa icula de un e bo de e minado, y a ía según la lengua que se u ilice. En heb eo bíblico exis en, como en odas las lenguas, empo alidad y aspec o; es deci , es a lengua exp esa ambos concep os, aunque de di e en e mane a. La empo alidad no se mani ies a comple amen e median e su g ama icalización en o mas e bales aisladas, sino que depende del o den de palab as en la o ación, de las secuencias de las JAVIER DEL BARCO MEAH, sección Heb eo 52 (2003), 3-24 22 dis in as o mas e bales en el con ex o (sin axis sup ao acional) y del signi icado léxico del enunciado (uso de ad e bios, pa ículas deíc icas, e e encias empo ales, e c.). El aspec o pa ece mani es a se en la oposición de las o mas aisladas (es deci , ue a de con ex o) qa al/yiq ol, que ep esen a ían el aspec o pe ec i o en e a impe ec i o, espec i amen e. Es a oposición, sin emba go, es secunda ia y no pa ece ene un papel ele an e en el uncionamien o global del sis ema e bal heb eo. En o as palab as, el aspec o no se ía el p incipal elemen o o ganizado del sis ema e bal del heb eo bíblico, aunque es un concep o lingüís ico p esen e en es a lengua, como en odas las demás. La lingüís ica ex ual, ambién llamada análisis del discu so, analiza las con enciones lingüís icas que a iculan y exigen una cohe encia ex ual de e minada, la cual depende de la inalidad del enunciado, y se mani ies a en la elección de una u o a o ma e bal de en e odas las exis en es en cada lengua. Pa a ello se basa en el análisis ex ual, y se cen a, como dos de los elemen os pe inen es más impo an es, en el es udio de las secuencias o acionales (qué es uc u as o acionales an de ás de qué es uc u as), y en la posición del e bo den o de su o ación. Po an o, no puede deci se que la elección de una u o a o ma e bal sea subje i a, si bien la in ención del mensaje que se quie e comunica sí lo es. Esa elección en e o mas no depende del au o /emiso , sino más bien de la inalidad del mensaje, que le exige, a su ez, usa unos esquemas de e minados en el enunciado. BIBLIOGRAFÍA AGRELL, S., 1916, Sla ische Lau s udein, Lund. BARCO, F.J. DEL, 2002, «Tex in Con ex : A Tex ual-Linguis ic App oach o Amos 4:7-8». Se a ad 62:2; 227-240. - 2003, P o ecía y sin axis: el uso de las o mas e bales en los P o e as Meno es p eexílicos, Mad id. BAUER, H. – LEANDER, P., 1922, His o ische G amma ik de heb äischen Sp ache, Halle. BAUER, H., 1910, «Die Tempo a im Semi ischen», BA 8/1; 1-53. 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