Memoria que precede al Catálogo del Gabinete de Historia Natural del Instituto de Segunda Enseñanza de la provincia
Abstract
Rúst.
Full text
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1
POR EL
DOCTOR D . R A F A E L G A R C IA A L V A R E Z ,
CATEDRÁTICO DE DICHA ASIGNATURA.
GRANADA.
Imp en a de Ija IGeal ad.
BSSÜbíSCA HOSPITAL REAL
g anada
Sala:
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POR EL
DOCTOR D . R A F A E L G A R C IA A L V A R E Z ,
CATEDRÁTICO DE DICHA ASIGNATURA.
GRANADA.
Imp en a de l a Leal ad.
1S*7.
I.
El luga y la misión del homb e en la ie a, mejo ap eciados
cada dia, po el más exac o conocimien o de su na u aleza ma e
ial y mo al y po la enseñanza que el p oceso e olu i o de la his
o ia le p opo ciona, al pa que le demues an lo que las gene
aciones pasadas hicie on, á su ez le enseña, lo que le al a po
ealiza , y el camino que debe segui pa a no pe de se ópe ece ,
po úl imo, en e los escollos en que muchos délos an iguos
pueblos sucumbie on, como e ec o necesa io de la lucha gene al
po la exis encia.
La pe ec ibilidad en el iempo, aunque a ibu o de la humani
dad, exige necesa iamen e la acción an o indi idual como colec
i a, apoyada en la ciencia y en el más exac o conocimien o de
las leyes de la Na u aleza, á cuyo igo oso impulso b o a y en
sancha el p og eso la ilimi ada es e a de sus mani es aciones.
Po eso emos, que aquellos pueblos cuya o ganización polí ico-
social no se ha undado en el noble y ele ado p incipio de la pe
sonalidad humana, han sido y se án acilan es, insegu os y es
é iles en el camino del p og eso, en an o que un buén sis ema
de cul u a gene al no ans o me y digni ique el sen ido público,
alseado y bas a deado po la igno ancia, la p eocupación, el a
na ismo y la u ina. Po eso ambién emos en la his o ia como
en la Filoso ía, subo dina se el p og eso social al p og eso cien
í ico, que desde sus p ime os albo es ha enido cons an emen e
sus i uyendo á las nociones de lo sob ena u al y me a ísico, las
nociones de lo eal y posi i o; ma cha e olu i a que sigue la mo
al misma, eemplazando á la an igua esencialmen e pe sonal,
la mo al de la edad-media ese ada á la amilia, en an o que la
de los mode nos iempos se hace ex ensi a á la sociedad en e a.
Si el p og eso eal es una endencia in encible á pone nues
o des ino en ecuación con las leyes inmanen es del Cosmos, no
I
consis e, en e dad, como algunos p e enden, en espe a un ma
yo núme o de sa is acciones sensuales, como en que e eposa
sob e la equidad y la jus icia; bases de nues a e olución p i ada
y colec i a en el mundo y en la humanidad, y median e las que,
iun ando el homb e de la animalidad llega á á la posesión de la
e e na ju en ud de odo lo que es g ande, de odo lo que es bueno
y de odo lo que es bello.
La Ins ucción pública, sólida base de la educación de los pue
blos, ha seguido necesa iamen e la ma cha que le han ma cado
los siglos en el p og eso cien í ico, acomodándose á la na u ale
za de las cos umb es y á la o ma de los Gobie nos impe an es.
Abso bida la sociedad ci il po el omnímodo pode de la Igle
sia, la enseñanza llegó á se comple amen e suya, no solo en
España, sino en la Eu opa en e a; en la que ninguna Escuela ni
Uni e sidad podía c ea se, que no uese con la ap obación y ba
jo la u ela del Sobe ano Pon í ice. Dominado el Es ado, suje a
ba al suyo el pensamien o humano y los medios de di igi lo, ha
ciéndolo se i exclusi amen e á las mi as ¿in e esesde es a, qui
ándole, po consiguien e, has a el más pequeño asomo de libe
ad. Pe o aunque limi ada la ensenñanza po un cí culo de hie
o, con e ida en ins umen o de op esión é in ole ancia, y
apa ando de ella oda idea de p og eso, llega un momen o en
que sus do ados ensueños del pode absolu o sob e el pensa
mien o y la conciencia humana se des anecen. Le án ase po en
e y igo osa la Filoso ía dando o a di ección al mo imien o in
elec ual, que secula izando la azón y la ciencia, ealiza la con
quis a más impo an e y ascenden al al p og eso eal de la hu
manidad, la libe ad del pensamien o.
Desde el siglo XII empieza ya la lucha en e las Uni e sidades
y el cle o, enmedio de la in ole ancia y las pe secuciones sob e
las con o e sias ilosó icas y la p eponde ancia en la educación;
lucha que iene sos eniéndose aunque con ca ác e más pací ico
has a nues os dias.
La sociedad mode na, ompiendo los es echos moldes de la
adición, comp ende la necesidad de gene aliza la ins ucción
en odas las clases; po que la ciencia no es ya p i ilegio de al
gunos, sino pa imonio de odos, y mien as más su bené ico in
lujo se ex ienda á odas las clases, más igo osa se desen ol e
á la ci ilización y la ue za de las naciones. El pueblo necesi a
la ins ucción, po que no siendo ya su condición la se idum
b e, le es p eciso conoce la co elación de sus de echos y de sus
debe es; y po que ya no es su icien e al eje cicio de sus a iadas
p o esiones el empi ismo y la u ina. Las clases ele adas, po -
—4—
que saben que el pode no se conquis a con la ue za y las ique
zas; y po úl imo, la mesoc acia ó clase media, po que es la más
ac i a y emp endedo a, y la que apode ándose de las p o esiones
que más capacidad equie en, alcanzando los más ele ados pues
os del Es ado, causan la elicidad, según su g ado de mo alidad
y cul u a, la in elicidad ó la uina de los pueblos.
La Ins ucción pública acomodándose al desa ollo de la cul u
a y de la ci ilización, no hace más que segui necesa iamen e,
bajo el pun o de is a his ó ico, lo que la génesis de la ciencia en
las espec i as azas humanas, con o me así ála ley gene al de
la e olución. Po eso iene que ab aza en los mode nos iempos
más ex enso ho izon e, aspi a á ideales más le an ados que los
es echos y mezquinamen e limi ados que cons i uían la ense
ñanza de los iempos an iguos. Di idida lógica y na u almen e
en es g andes ag upaciones que son: enseñanza p ima ia, se
gunda enseñanza y enseñanza supe io ó p o esional, en sus dis
in as y a iadas amas. Seános pe mi ido, en elación con
nues o p opósi o, apun a lige amen e algunas conside aciones
espec o á lo que á la segunda se e ie e.
La segunda enseñanza, sin el ca ác e obliga o io que debe e
ne la p ime a, es, sin emba go, la llamada á eje ce más pode
osa in luencia en el po eni y cul u a gene al de las naciones.
Complemen o y ampliación de lo que debe se la p ime a, dispo
ne á segui con u o los es udios de las di e en es p o esiones;
y debe comp ende la suma de conocimien os necesa ios á odo
homb e que i e en el seno de la sociedad mode na, pa a con
duci se bien en ella. Apode ándose del indi iduo al sali de la
niñez, es la que da al en endimien o una di ección y disciplina
p o echosa, iluminando su azón, do ándolo de cla o y ec o jui-
cio. Di igiéndose p ime o á la in e p e ación de los hechos del
mundo ex e io , median e los es udios cien í icos, puede abo da
después el conocimien o del homb e p i ado y público, es deci ,
las ciencias biológicas y sociales. La segunda enseñanza, en in,
haciéndonos comp ende con exac i ud en sus e dade as ela
ciones y en las leyes que los gobie nan el mundo, el homb e y
la sociedad; ija nues a ma cha sob e la base sólidamen e cons
uida de la expe iencia y de la obse ación, undando el po e
ni humano sob e el e eno del pasado pu i icado po la ciencia,
some iendo á la ez las in eligencias y los co azones; las p ime
as, á las leyes del mundo y de la ida, los segundos, á las nece
sidades de la colec i idad social, despe ando y a aigando en o
dos el ele ado y p o undo sen imien o de la a e nidad.
Lo mismo que la plan a exige un medio ap opiado á su na u-
Publicado el eglamen o gene al de colegios de 6 de No iem
b e de 1861, la o ganización del de San Ba olomé y San iago se
acomodó á lo dispues o en aquel, sepa ándose po comple o su
pa e económica de la del Ins i u o, con p esupues os dis in os;
pues los p ime os o mados y ap obados, aunque con pe ec a
dis inción de pa idas, apa ecían bajo la denominación común de
p esupues os del Ins i u o-colegio, igiéndose de aquel modo des
de es a época, ya mien as el colegio con inuó bajo el p o ec o
ado del Gobie no, ya odo el iempo que en i ud del Dec e o-
ley de 9 de Feb e o de.Í869 aquel pasó á la Dipu ación p o in
cial, has a que po R. D. de 11 de-Feb e o de 1875 ei indica el
Gobie no el exp esado de echo de pa ona o y p o ec o ado, en
el que, sin emba go, se consigna ambién, que los sob an es que
puedan esul a de las en as del colegio, después de cubie as
sus a enciones, ing esen en el Ins i u o, lo cual, sin duda, po
no apa ece en ningún año sob an e alguno, has a el momen o
en que esc ibimos es as líneas, aquel ing eso, ni en poco ni en.
mucho ha podido ene e ec o.
Empezada la adquisición del ma e ial cien í ico del Ins i u o
en el año 1862, pa a lo cual se amplió el eje cicio de los p esu
pues os ap obados co espondien es al segundo semes e de
I8o9 y á los años de 1860 y 61, en i ud de la R. O. ci ada de
1861, en los años sucesi os, si bien señan enido consignando
pa idas des inadas al mismo obje o, el p esupues o ué disminu
yendo en cada año las co espondien es al ex ao dina io, pa a
no desa ende el se icio de la enseñanza en es e amo an im
po an e. Pe o si bien en el en iquecimien o del ma e ial cien í
ico se había, dado un g an paso y anualmen e se iba adelan an -
do, subo dinada como es aba en onces la ins alación de los ga
bine es á la cons ucción de un nue o edi icio des inado á Ins i-
u o, y es a, po i ud de causas di e sas se pa alizó, se pensó
en habili a en la pa e del edi icio del colegio ocupado po el
Ins i u o, locales á p opósi o, con es an e ías y demás medios
adecuados á in de coloca y expone bajo las condiciones me
jo es posibles, los a iados y nume osos obje os que ya exis ían
como así se ealizó en los años de 1870, 72 y 73, siendo di ec o
del es ablecimien o el que susc ibe, dando á aquellos la disposi
ción cien í ica más con enien e ó impidiéndola inu ilización de
muchos, según había ocu ido ya, á pesa del mayo cuidado y
esme o que se enía, e ec o del hacinamien o en que es aban, sin
condición ninguna a o able pa a su se icio ni conse ación
Des inado po necesidad, dada su índole, el local más ex enso
al de his o ia na u al, un salón si uado en la na e NE. del edi i-
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cio, con es g aneles balcones abie os en el mu o de la achada
p incipal, de 21,50 me os de longi ud, 4 me os 85 cen íme os de
la i ud y 4 me os 30 cen íme os de al u a; embellecido al p opio
iempo su echo con pin u as alegó icas, abajo debido al pin
cel del dis inguido a is a y p o eso de dibujo del colegio, Don
Manuel Gómez Mo eno, que g a ui amen e se p es ó á ealiza
lo. A endida la a iedad de los obje os en él expues os, en buen
nume o p oduc os na u ales de la p o incia de G anada, llama
con jus o i ulo es e gabine e la a ención de los que lo isi an,
pues además de la con enien e exposición de aquellos, acomo
dada á las condiciones poco a o ables de luz, se hallan odos co
locados, clasi icados y e ique ados cien í icamen e, en 88 me os
cuad ados de es an e ía de pino, dos u nas de c is al y a madu a
de pino de 5 me os de longi ud, 1‘50 de la i ud y 1‘50 de al u a,
con una pla a o ma en medio de ambas, en la que es án coloca
dos los animales de más alla. No odos los obje os que igu an
en es e gabine e han sido adqui idos po comp a; exis en am
bién algunos egalados po el Gobie no, po algunos pa icula
es, como los de pla a na i a musgosa de Jas He e ías, en la
p o incia de Alme ía, po D. Manuel Fe nandez de Ga ido,
alumno que ue de es e Ins i u o; las especies de peces del ió
Gemí, po D. Ramón de Campos y Ce e o, Condede Cas illejo-
la mandíbula de mammu , po D. Ra ael Ma ínez, abogado y
piopie a io de Caniles; bas an es po el que susc ibe, p o eso
de la asigna u a en es e Ins i u o, y sob e odo y especialmen e
ios he ba ios de la Península y el pa icula de la p o incia de
G anada, cedido gene osamen e al gabine e de es e Ins i u o po
el sabio bo ánico y Decano de la acul ad de Fa macia de es a
Uni e sidad, D . D. Ma iano del Amo y Mo a.
Tal es el menosp ecio é indi e encia con que oda ía en nues
o país se mi a po la gene alidad, y áun po muchas de las pe
sonas que po azón de su posición social igu an como ilus a
das, Lodo lo que á la enseñanza cien í ica se e ie e, que los
abajos y es ue zos cons an es hechos pa a ele a aquella al
g ado ela i o de pe ección, que los adelan os del p og eso exi
gen y la cul u a gene al necesi a, no es án exen os de ap ecia
dones bas a das, egoís as y mezquinas, no iendo muchos en el
mejo amien o de los medios cien í icos de enseñanza, sino el de
oche de lo que cues an exhibiciones os en osas de lujo, inú i-
les si nó pe judiciales pa a la ju en ud, exage ando inconscien e
ó insidiosamen e la ci a de es os gas os en muchas ocasiones, y
haciendo o pes y idiculas compa aciones con aquellos iempos
en que la enseñanza cos aba an ba a a, pues odo se educía á
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unos pocos lib os que has a esc i os, algunos de ellos, en mal la
ín, condensaban lo que en onces se llamaba ciencia.
Á c í icas bién in undadas, y pa iendo del inexac o conoci
mien o de los hechos, han dado luga las e o mas y adquisicio
nes ealizadas pa a mejo a y coloca á la al u a que se encuen
a el ma e ial cien í ico del Ins i u o de G anada, y en pa icu
la el de su gabine e de his o ia na u al. Ha sido, con e ec o, mo
i o de censu a y ace ba c í ica de algunos, que desconociendo
po comple o la exac i ud o icial de los hechos, han supues o
con ha a lige eza, que las can idadas gas adas en la adquisición
del ma e ial cien í ico del Ins i u o se ele an á ci as abulosas,
á los cuales puede con es a se, pa a ec i icación de su equi o
cado juicio, con la ealidad délos da os inequí ocos que a ojan
los documen os o iciales pe ec a y exac amen e comp obados
con sus espec i os jus i ican es y que exis en a chi ados en las
o icinas del Ins i u o. De su exámen esul a, que en el pe iodo de
años ascu idos de 1862 á 1874, ambos inclusi es, la suma o
al de las can idades in e idas en la adquisición del ma e ial
cien í ico, es an e ías, mesas, u nas y demás ú iles necesa ios
pa a la ins alación de aquel, es de 50.158pese as. Ci a bién in
signi ican e con la supues a po algunos gas ada, como acon ece
siemp e que la lige eza y el desconocimien o de la ealidad son
las bases de las censu as y c í icas apasionadas. Pe o hay más y
más sé io oda ía, po que apa e de la incali icable lige eza con
que po algunos se puso en ela de juicio la p opiedad del ma e
ial cien í ico del Ins i u o, suponiendo g a ui amen e que las can
idades en aquel in e idas e an de los ondos del Colegio de
San Ba olomé y San iago, una R. O. echa 14 de Ma zo de 1875,
dió á aquella absu da suposición un ca ác e de e dade a g a
edad, la legí ima p opiedad de lo que po de echo indiscu ible
pe enece al Ins i u o y su p o incia de G anada.
Se o dena en la R. O. exp esada, que el Ins i u o debe asla
da se al edi icio cons uido pa a es e, aunque p opio del Colegio,
y que en onces ocupaba la Escuela No mal de Maes os, en en
diéndose es a aslación sin pe juicio de los de echos que sob e
dichoedi icio compe an bien al colegio, bién al Es ado, excep uan
do las clases de ísica y química ó his o ia na u al, que debe án
con inua po aho a donde es án, pa a no p i a al Ins i u o del
ma e ial de enseñanza ico y po el momen o i eemplazable, que
en el Colegio exis e y del que al p esen e usa aquel como p opio.
Has a el momen o en que esc ibimos es as líneas, no nos cons
a, que po ninguna au o idad académica se haya hecho eclama
ción alguna, alzándose espec o al pa icula á que se e ie e la
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ci adaR. O. de 14 de Ma zo de 1875, po la que se desconoce el
de echo de legí ima p opiedad que de odo el ma e ial cien ílico
iene el Ins i u o de G anada, adjudicándolo, po el con a io, al
colegio de S. Ba olomé y San iago. Como ampoco nos cons a,
po que en la exp esada R. O. no se consignan las azones ó
Fundamen os legales que hayan podido ene se en cuen a, y que
según nues o modo de e no exis en, sino al ez in o mes ine
xac os é incomple os, como pa ece p oba lo el que al Ins i u o
ningún an eceden e se le pidie a pa a esol e an deplanoasun-
o que an o a ec a á la Ins ucción pública en gene al y en uel
e una an g a e cues ión de de echo, cual es, la de la p opie
dad de lo legalmen e adqui ido. Nos pe mi i emos expone las
que asis en á es e Ins i u o po conside a , como siemp e ha
conside ado legí imamen e suyo, lo que buenamen e ha adqui
ido pa a la enseñanza con sus ing esos na u ales an o o dina
ios como ex ao dina ios.
Resul a, según ya dejamos apun ado an e io men e, que des
de 1849, en que po Real dec e o el colegio de S. Ba olomé y San
iago se ag egó al Ins i u o déla P o incia, o mando un solo es
ablecimien o has a la publicación del Reglamen o de 2.a ense
ñanza de 22 de Mayo de 1859 y el gene al pa a el égimen y ad
minis ación déla ins ucción pública de 20 de julio del mismo
año; el Ins i u o-colegio se igió en su pa e económica po una
Jun a que o denaba los gas os, en cuyo pe iodo, odo lo in e i
do en ma e ial cien í ico se ele ó á la bién modes a suma de 625
pese as; que desde 1859, en i ud á lo dispues o en la ley de Ins
ucción pública, de 9 de Se iemb e de 1857, que en su a ículo
145 p e iene^ que la mi ad de los p oduc os líquidos de los cole
gios se apliquen al sos enimien o de las escuelas ó que es án ad
jun os; y con a eglo á lo p ecep uado en el i ulo segundo del
Reglamen o de 2." enseñanza, se o ma on los p ime os p esu
pues os del Ins i u o, igu ando en e sus en as una pa ida de
los sob an es del Colegio, según lo p e enido en la ci ada ley, y
después con i mado en el Reglamen o gene al de colegios de 6
de No iemb e de 1861: que desde aquel momen o, y con a eglo
á las disposiciones igen es, has a el úl imo R. D. de 3 de Ab il
de 1876 en que se o denan nue as bases pa a la eo ganización
del exp esado colegio, el Ins i u o ha in e ido sus ing esos na
u ales, an o o dina ios como ex ao dina ios, en las necesida
des del se icio, ajus ándose á p esupues o p e iamen e o ma
do y ap obado po la au o idad compe en e, y que po lo an o se
ha c eído siemp e y se c ee en la legí ima posesión de odo lo
que cons i uye el ma e ial de enseñanza de las di e en es asigna-
-15-
u as y sin excepción de ninguna clase como lo hace, sin azona
se po qué, la ci ada R. O. de 11 de Feb e o, implicando es o una
palma ia con adicción, asi como el de odas las dependencias y
o icinas, según cons a en sus espec i os ca álogos é in en a ios,
y apa ece en las memo ias leídas y publicadas anualmen e des
de 1859 po los Di ec o es que han sido del Ins i u o-colegio, en
las que ex ualmen e lo exp esan de una mane a cla a y e mi
nan e.
Comp ende íamos, que en el deseo de que la ins ucción cien
í ica de los alumnos del Colegio, según la úl ima o ganización
dada á es e, sea lo más sólida posible, y que a endida la con e
nien e ins alación que en el edi icio de es e ienen ya los gabi
ne es de ísica y en pa icula el de his o ia na u al, cuyos loca
les po o a pa e, no son necesa ios pa a o os se icios, pe
manezcan donde es án hoy; pe o, á su ez, no comp endemos
que sea el espí i u de la R. O. de 14 de Ma zo ya ci ada, despoja
al Ins i u o de la P o incia de lo que legí imamen e le pe ene
ce en bien y p o echo de la ins ucción pública, adqui ido odo
con sus na u ales ing esos de ma ículas, g ados, y la sub en
ción, que po disposición axa i a de la ley de 9 de Se iemb e de
1857, ha con ibuido el colegio de San Ba olomé y San iago;
po que es o Se ía lo mismo que dispone la de olución de los
sueldos de los espec i os p o eso es del Ins i u o, po habe
con ibuido los londos sob an es del Colegio al sos enimien o del
ma e ial.
¿Puede in oca se pa a jus i ica aquella esolución, el ca ác e
mismo de la undación del Colegio?.Opinamos que no, sal o a
zones que no alcanzamos; pues apa e de comp ende desde su
o igen los es udios en la o ma .y ex ensión que en onces e
nían, los hamados hoy de segunda enseñanza y en aquel iempo
de iloso ía; como oda ins i ución humana es á some ida á los
cambios y icisi udes que las di e en es épocas imponen y en
ii ud de las que, según en la ac ualidad se ha c eído necesa ia
una nue a eo ganización, de igual modo y po causas an a en
dibles se han ealizado odas las an e io es; como pa a lle a á
elec o la misma undación del colegio de San Ba olomé y San
iago, los ejecu o es de la olun ad de uno de los undado es
c eye on ú il y con enien e modi ica , con la ap obación de la
au o idad eclesiás ica, algunas de las cláusulas del es amen o
de aquel, como más adelán ese modi ica on ambién sus p imi
i as cons i uciones, según las exigencias que ya los iempos
eclamaban.
Nó ase con is a de las úl imas conside aciones que acabamos
—16—
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de expone , que de iciencia ó inexac i ud en los da os, han po
dido se la causa de la an as eces ci ada R. O. de 11 de Ma zo,
po la que se despoja de un legí imo de echo al Ins i u o de se
gunda enseñanza de la p o incia de G anada, con an g a e pe
juicio, al pa que de la jus icia, de la ins ucción pública am
bién, y que c eemos se epa a á an ácil y cumplidamen e como
aquellas exigen.
Aunque desde la úl ima e o ma, ya ci ada, del colegio de San
Ba olomé y San iago, los ondos de es e es ablecimien o en na
da han con ibuido al sos enimien o del Ins i u o; co iendo desde
en onces á ca go de la Dipu ación p o incial el dé ici que esul
a desús ing esos na u ales pa a a ende ú los gas os del pe so
nal y del ma e ial, y po o a pa e, la aplicación dada á los de
echos académicos pa a el aumen o de es e, no ha pa alizado el
en iquecimien o del ma e ial cien í ico y de su biblio eca, au
men ando cada año, has a el p esen e, con adquisiciones impo
an es algunas y odas ú iles.
El gabine e de his o ia na u al, no able no solo po el núme o
de sus obje os sino po su calidad, enía haciendo sen i la ne
cesidad de una ca alogación azonada; pe o espe ando cada año
comple a ó llena algunos de los acíos que pa a la mejo ense
ñanza en él se no aban, y la adquisición de algunas ob as que
pa a la de e minación de cie os obje os, adqui idos unos y e
galados o os, nos e an necesa ios, sin habe lo podido consegui
oda ía po al a de medios pa a ello, hemos enido e a dando
has a hoy la ealización de es e abajo, an in e esan e como
ú il, eniendo, sin emba go, que lucha con el g a ísimo, al pa
que sensible incon enien e del mal es ado de nues a is a.
Du an e algún iempo hemos acilado espec o á la o ma que
habíamos de da á la ca alogación, si la de índice ó simple in
en a io de odos los obje os y especies que o man el exp esado
gabine e, lo cual nos e a más ácil, educiéndose á o dena las
lis as pa icula es que poseíamos de los di e sos y a iados ob
je os que aquel con iene. Pe o siendo la his o ia na u al la cien
cia po excelencia de las clasi icaciones, nos hemos decidido á
segui es e mé odo, adop ando pa a cada una de las di isiones
gene ales de la ciencia la que nos ha pa ecido más en a monía
ya con los p og esos ac uales de aquella, ya ambién con la con-
III
Veniencía de la enseñanza elemen al que podemos da en nues
as clases.
Responden las clasi icaciones en gene al, y pa icula men e
en his o ia na u al, á dos dis in os ines: bien pa a acili a el
conocimien o de los obje os, bien pa a o ganiza el conocimien
o. Las p ime as son las que los na u alis as llaman sis emas ó
clasi icaciones a i iciales, las segundas mé odos ó clasi icaciones
na u ales. Las p ime as consis en en una coo dinación ó coloca
ción délos obje os en o den se ial ó ec ilíneo, según un ca ác
e ó a ibu o único, sob esalien e y ela i amen e ácil, que o
dos posean, pudiendo no pa ece se en odos los demás ca ac e es.
Las clasi icaciones llamadas na u ales, se undan, po el con a
io, en combinaciones de ca ac e es ó a ibu os, que no son an
áciles de ap ecia ; que exigen pa a su conocimien o un de enido
análisis y los obje os se ag upan según el mayo núme o y com
binación de a ibu os ó ca ac e es, es ando ambién los g upos
o mados po es as colec i idades, elacionados po el mismo
p incipio. Los g ados de in eg ación y di e enciación de los di
e sos g upos.que cons i uyen es as clasi icaciones, son p opo
cionados á la semejanza y desemejanza in ínseca que p esen an
los obje os, si iéndonos, po consiguien e, pa a exp esa la
mayo suma de conocimien os sob e las cosas, alcanzando la
más exac a co espondencia en e nues as concepciones y la
ealidad.
Siguiendo la his o ia na u al la misma ma cha e olu i a en su
desa ollo que los demás ó denes de conocimien os, las p ime
as clasi icaciones han sido las más áciles, las undadas sob e
ca ac e es únicos ó sob e sencillas combinaciones de a ibu os.
Cá los Linneo, el g an na u alis a, undado de, la his o ia na u
al axonómica, nos o ece en sus dos clasi icaciones bo ánica y
zoológica, un no able ejemplo de las p ime as. Su sis ema se
xual, seguido po an o iempo en la de e minación délas plan as,
se unda en a ibu os ex e nos y sencillos, en las modi icaciones
que p esen an los es amb es y pis ilos, y dispues as aquellas en
ó den se ial, á pesa de comp ende él mismo la alsedad de es
a colocación, como lo p ueba su conocido a o ismo: «Plan ee
omnes u inque a jxni a em mons an u i e i o ium in mappa
gceog aphica.» En su clasi icación zoológica, la colocación asig
nada á las seis clases en que di ide el eino animal, lo mismo
que á los di e en es ó denes en que las subdi ide, es á undada
en una g adación apa en e de ango ó de pe ección siguiendo el
o den se ial, desde las o mas más complicadas á las más senci
llas. Los animales es án dis ibuidos en la clasi icación, obede-
—18—
ciendo al mismo p incipio, en g upos de e minados po los más
e iden es a ibu os ex e nos. Aunque ealizando Jo ge Cu ie un
g an p og eso, undando su clasi icación zoológica en la o gani
zación in e na y no en el aspec o ex e io , sos u o la idea domi
nan e en e los na u alis as, de la p og esión en sé ie de odo el
eino animal. En las mode nas clasi icaciones, la disposición ec
ilínea ó se ial ha desapa ecido; los di e en es g upos es án dis
pues os en o den di e gen e y edi e gen e y e is en un ca ác
e más na u al. En es as clasi icaciones emos que, en gene al,
los g upos más pequeños se dis inguen en e sí po ca ac e es
de una impo ancia meno bajo el pun o de is a isiológico, y
que los g upos más g andes, aunque poseen meno núme o de
a ibu os comunes, son, sin emba go, más esenciales.
Guando se e lexiona sob e es os hechos, sob e es a subo di
nación de a ibu os que p esen an las o mas o gánicas, po la
que al lado de algunos de aquellos emos o os que no es án en
lazados á los p ime os po una elación di ec a, ocu e p egun
a : ¿A qué obedece es a subo dinación? Qué sen ido ienen es as
elaciones pa icula es de las o mas o gánicas? Según la hipó
esis de las c eaciones especiales, no son acionalmen e explica
bles: obedecen á un plan p econcebido, que aunque condenado á
pe manece iel á si mismo, se le puede acha en muchos casos
de inconsecuencia. Los hechos de es e o den pe manecen, como
o os muchos, comple amen e inin eligibles. En la eo ía gene
al de la e olución, admi ida la doc ina de la selección na u al,
la clasi icación no es más que una genealogía; pa a aza la es
p eciso combina los da os suminis ados po la emb iología, la
ana omía compai’ada y la paleon ología, y conoce así la iliación
de odos los se es o gánicos. Un á bol genealógico de una ami
lia ep esen a en pequeña escala el g an á bol de la iliación na
u al de odos los o ganismos, y po consiguien e, la subo dina
ción de g upo á g upo, median e la mul iplicación y di e gencia
con inuas.
Po eso el ilus e ilóso o H. Spence se exp esa así en su bio
logía: «Si en odas pa es donde podemos segui una descenden-
»eia, una mul iplicación y una di e gencia di ec as, se p oduce
»es a o mación de g upos en g upos, hay una ue e p esunción
«pa a que los g upos con enidos en o os g upos, que cons i u-
»yen los einos animal y ege al, hayan enido o igen po des-
«cendencia, mulplicación y di e gencia, es deci , po e olución.»
Y el inmo al na u alis a Cá los Robe o Da win: «Así pues, el
«sis ema na u al es ami icado y genealógico, pe o el alo de las
«modi icaciones que han expe imen ado los di e en es g upos,
—19—
»debe exp esa se po las dis in as di isiones que se llaman: op
one os, sub- amilias, amilias, secciones, ó denes y clases.»
Pa iendo délos da os suminis ados po la emb iolo°ía la
ana omía compa ada y la paleon ología, el p ime na u alis a,
que ha in en ado aplica los p incipios de la e olución uni e sal
ai mundo o gánico, cons uyendo sob e ellos la clasi icación na-
u al o el á bol genealógico de los o ganismos, ha sido el sabio
E nes o Haeckel. Sus p ime os ensayos apa ecie on en el se
gundo olumen de su Mo ología gene al, en la que aza algu
nos cuad os genealógicos de los p incipales g upos o gánicos
desa ollando más comple amen e sus ideas sob e la ilogénesis'
en su popula ob a sob e «La C eación.» La clasi icación dé
Haeckel di ie e en muchos pun os de odas las o muladas has a
el día, undadas, en gene al, en bases con encionales. Empieza
c eando un eino in e medio, el de los p o ís os ú o ganismos
neu os, en e el ege al y el animal, y conside a á los móne os
como los o ganismos p imi i os, espon áneamen e p oducidos
y de los que odos los demás p oceden. La clasi icación que hace
del eino ege al, se ap oxima bas an e á la de B ongnia . Di
ide las plan as en es g upos undamen ales ó sub- einos' el
de los alo i os, p o alo i os y el de las ane ógamas, subdi idién-
dolos en seis g upos secunda ios ó g andes clases, las de las al-
gas, mo i as, musgos, heléchos, gimnospe mas y angiospe mas
di idiendo es as después en diez y nue e clases. En la del einó
animal admi e sie e g upos p ima ios, en luga de los cua o i
pos o amas de Cu ie . Sepa a los gusanos de los a iculados y
os coloca con los bnozóos y unicados, que en la mayo ía de las
clasi icaciones se han enido conside ando como moluscos. Los
equinode mos son, según él, ag upaciones, á lo que llama E Pe-
m e colonias de gusanos, y conside a á las ascidias como el
o igen de los e eb ados. Di ide es os en nue e clases, sepa
ando de los peces los lep oca dlos, los ciclos omos y los dip-
nens es, o ma con los halisau ios una clase dis in a y supone
que los peces ganoideos p oceden de los selásios, y los eleos-
eos de los ganoideos. Los insec í o os, oedo es, quei óp e os y
ca ní o os, en e los mamí e os, los conside a como cua o a-
mas dn-e gen es de los p osinidos; coloca al hi ax y ele an e en-
e os oedoi es, y no en los ungulados, como es án en la mayo
pa e de las clasi icaciones. Fo ma, po ú imo, con el homb e, la
ul ima ama de su g an á bol genealógico.
Según los da os posi i os que p opo ciona la emb iología, las
plan as como los animales p oceden de un ó ulo ó simple célu
la, la cual, mul iplicándose po segmen ación, de e mina la di-
-20-
—21—
o m ^ ÍL abaí lSÍ0ló%iC0> <Iue es el o igen de las a iadas
oimas que aquellos nos o ecen, o mulando Haeckel el p inci-
S e°,;.i,Un V ° a " * 9nÍmaIeS y 0d0S los e¡^ales Policelula es
S I D,- I e 0 ga?18“ °8 unicelula es- Y Si pa ece incomp en
sible a los ad e sa ios del as o mismo, que después de milla-
ín6^ ; 6^ 015 °S o ganismos más complicados hayan salido de
os oinamsmos mas sencillos, se les puede esponde : que es e
milag o se es a e i icando á cada ins an e á nues a is a y en
un pe iodo de iempo in ini amen e más co o, po que el des-
IIpÍhÍ em ¡ 0 0 COn° .eSmásque la ecapi ulación suma ia
d íl desa ollo paleon ológico.
Es udiando las clasi icaciones de la zoología y la bo ánica e-
mos que Jos na u alis as odps, han seguido inconscien emen e
en la dis ibución dada a los se es, el p incipio de la descenden
cia genealógica, incluyendo unos g upos en o os, y euniendo
en la misma especie los indi iduos de ambos sexos y las la as,
an di e en es a eces po sus ca ac é es más impo an es. Es’
pues, la comunidad de descendencia, y no un pian p econcebido
de c eación, el enunciado de p oposiciones gene ales ó la sim
ple ag upación de obje os, más ó menos semejan es, el lazo que
los na u alis as han buscado pa a desa olla las clasi icaciones
según las a inidades que p esen an en e si los se es o gánicos,
y lo que da la azón del g an hecho, que la na u aleza nos o e-
C6, de Ja unidad en la niul i o midad.
A endida la indiscu ible impo ancia y necesidad absolu a de
las clasi icaciones en his o ia na u al, ya como medio indispen
sable pa a llega al conocimien o de los obje os, ya ambién co
mo exp esión del o ganismo de la ciencia; eniendo en cuen a
al p opio iempo el núme o de aquellos de que cons a hoy a
nues o gabine e, nos hemos decidido al hace su ca alogación,
no esc ibi un simple indice de nomb es, sino p esen a los bajo
la o ma cien í ica, adop ando pa a ello en cada uno de los es
pec i os g upos, las clasi icaciones más en a monía con las ac
uales di ecciones de la ciencia, pa icula men e en la de los se
es o gánicos.
Si enemos en cuen a lo que ep esen a un Museo, con lo que
puede se un modes o gabine e de his o ia na u al des inado es
pecialmen e á la enseñanza de es a ciencia en los Ins i u os, y
áun como debe se , comp endiendo el mayo núme o posible de
los p oduc os na u ales de una p o incia, pudie a pa ece inne
cesa io, si no p e encioso, el da le la o ma cien í ica al ca álogo
ó in en a io de odo lo que o ma el ma e ial de aquel. Pe o e
niendo en cuen a el núme o de obje os que o man nues o ga-
cipulo los dos mé odos, el del lib o y la explicación o al, y si las
ciencias son al p opio iempo expe imen ales ó de demos ación
como las na u ales, po ejemplo, la e i icación de los expe i
men os ó la demos ación de los obje os, al pa que acili an el
es udio, ijan mejo el conocimien o, mos ando las cosas á los
sen idos bajo la o ma comple a y p ecisa de la ealidad, pe mi
iendo al discípulo un juicio lib e é independien e de aquello que
se le enseña. Es a o ma de enseñanza se hace oda ía más e i
caz, si, como la expe iencia nos lo iene demos ado, se emplea
en e el maes o y el discípulo la o ma amilia , ya en la ense
ñanza p ác ica del mismo gabine e, ya en las escu siones ue a
de la población, como noso os enimos p ac icándolo hace bas
an es años.
Impulsados po la cons an e aspi ación que nos anima en
bien de la enseñanza, báse sólida é inqueb an able de la g an
deza y cul u a délos pueblos, séanos pe mi ido, al e mina es
e ya la go abajo, algunas conside aciones que nos sugie e la
na u aleza especial de és e, y ienen á se el complemen o de
las que hemos consignado al p incipio de es a Memo ia.
La g an di e encia que se no a en los conocimien os de los di
e en es indi iduos, como base de sus juicios, es ablece esa de
semejanza an g ande en e las opiniones de odos los que azo
nan, o igen, á su ez, de las p eocupaciones é indi e encia de la
mayo ía en casi odas las cues iones, que si es de poca impo
ancia en las de de alle, eje ce pode osa in luencia en las que son
undamen ales. Si la educación de odos los homb es u iese po
base no una pa e sino el conjun o de los conocimien os huma
nos, e íamos desapa ece esas g andes di e gencias, que en
las p incipales cues iones de p incipios e a dan an no able
men e los p og esos de la humanidad.
La ines imable acul ad de la obse ación, que dis ingue al
homb e como al se más in eligen e de la ie a, no se desa olla
solo, en e dad, po el es udio de las lenguas an iguas, que cons
i uyen la llamada educación clásica; ni mucho menos po aque
llas su iles concepciones me a ísicas, que concediendo odo al
aciocinio, ha conducido y conduce á esas deli an es abs accio
nes, á ese absu do é iluminismo, á esas especulaciones quimé i
cas, que son la base de sis emas donde an as pode osas in eli
gencias se han hecho es é iles, si no pe judiciales en ocasiones
á la sociedad. El cul i o de las ciencias cosmológicas desa olla
aquella p eciosa acul adad po la que, el homb e di ige sus mi
adas y sus pensamien os hácia el mundo ísico, despe ando en
su espí i u el deseo de comp ende la na u aleza en su doble ma-
-28—
ni es ación obje i a y enomenal. Y según adelan a en el conoci
mien o de las ciencias exac as, ísicas, químicas y na u ales,
sien e agi a se en él una cu iosidad esc u ado a hacia odo lo
que le odea, se acos umb a á e , á o ma se ideas po si mismo,
ó ecoge los hechos que obse a some iéndolos a la p ueba de
la expe iencia, á busca su elación y las leyes a que és en su
bo dinados, apode ándose bien p on o de su in eligencia un es
pí i u de in es igación, que le conduce a in e esa se cada e
más en odo cuan o sus mi adas aba can, y al en a en la ida
ac i a social, no se p esen a como un ex año a ojado en a
dio de un mundo desconocido, y del que nunca hubiese oído ha-
bl Pa ida ias de la libe ad de enseña ; dadas nues a® .C0^ U“ '
b es, nues a his o ia, nues a cul u a y aun nues o mismo ca
ác e nacional, si la enseñanza es, como ° í » ^ os, una -
ción social, el Es ado no puede se simple p o ec o de los de e
chos y o mas ex e nas de la sociedad, sino mó il pode oso, q
espe ando los de echos del indi iduo, en e en concu enc
es imule asi á las asociaciones como a los pa icula es, a em
p ende y segui el camino que conduzca al desen ol imien o
mo al é in elec ual de los pueblos, como ley e e na é melud.bl,
del p og eso humano. . , nn£1Q
Po que el Es ado conse e la di ección supe io en la
ñañas po <,»e enga á sa ca go , unde es ablecían en os po -
que de e mine la o ma con que en es os deba aquella da se,
ijando el concep o a mónico que deba ca ac e iza la, opina a
que en nada se a aca el p incipio de la libe ad ni el de ec
?a pe sonalidad, cuando odos pueden, en concu encia con el Es
ado enseña en el ienpo y o ma que c ean más con enien e a
los in e eses y capacidad de los indi iduos. Siendo la educación
de la ju en ud un an ele ado in e és social, el Es ado iene en
nues o concep o, no el de echo, sino la imp escindible obhna
ción de ela po él, pa a que en el po eni no pueda e se gia-
<•; ««■**
%
señabas, deben da es a en un iempo de e minado en e ac o»
con las di e en es ma e ias que la cons i uyan, dejando a la ini
cia i a indi idual la libe ad más comple a en la c “ n de
í e m ^ ^ á
s s s s s s s p j
que impongan á cada uno su in eligencia, sus medios, sus asp -
-29-
——30 —
aciones ó sus inclinaciones pa icula es. De es a mane a pue
den a moniza se, según nues o leal sabe y en ende , la ins
ucción pública o icial y la p i ada ó lib e, en elación con los
ines que la sociedad se p opone. Ri alizando una con o a, se
despie a, no el iun o de p i ilegiados in e eses, ni se sac i ica
la dignidad y ele ado ca ác e de la ciencia á una egoís a espe
culación,: sino que es imulándose mu uamen e, oponiendo doc
inas á doc inas, mé odos á mé odos, esul ados ¿ esul ados,
se susci a de es e modo una noble y le an ada emulación, que ha
de edunda siemp e en bene icio de los mejo es es ablecimien
os; en hon a de los maes os y en bién de la sociedad.
Sin e izando nues o pensamien o di emos pa a e mina ,
que conside ada la educación, de que o ma pa e la ins ucción
secunda ia, como la c eación de un es ado mo al del suje o hu
mano, debe ene po obje o o ma al homb e p i ado y públi
co según la imagen en minia u a de la sociedad, po el sucesi o
desa ollo de sus acul ades ísicas, mo ales é in elec uales. Que
así como ísicamen e conside ado camina del nacimien o á la
mue e, pasando en el o den mo al del ins in o á la e lexión,
del sen imien o á la in eligencia, del mismo modo en la sé ie
his ó ica, al é mino supe io p ecede el in e io , no exis iendo
simplemen e sucesión y eapa ición, con in e mi encia y mue
e, sino oposición y equi alencia, es deci , p og eso. Y que así
ambién como oda idea nue a debe pasa necesa iamen e, con
más ó menos len i ud, po las es ases e olu i as de sen i
mien o mo al, dogma público y pode de hecho; el in e i es e
ó den en las aplicaciones p ác icas sin enlaza el pasado con el
p esen e y el po eni , as o na la ley del p og eso, ompien
do el equilib io á que odo iende en la na u aleza, y po el que
las e dades sin cesa con inúan su e olución, se e amen e e
i icadas en la ciencia y en la his o ia.
Ra ael Ga cía Al a kz.