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El dolor en la teoría y práctica médicas de Galeno

Moreno Rodríguez, Rosa María,García Ballester, Luis

Abstract

El objeto del trabajo es establecer el papel que desempeñó el dolor en la medicina galénica, especialmente en el seno de su complejo esquema semiológico. Afirmamos que el dolor siempre fue entendido por Galeno como dolor biológico (1). No es que Galeno ignorase o despreciase el dolor moral, al cual él como médico asistía diariamente, sino que entendió a este último como algo físico o somático. En efecto, tanto el dolor físico como el moral tenían su última justificación en la contextura humoral del cuerpo, de la que dependían tanto el fisiologismo de sus partes como la propia vida psíquica e incluso moral del hombre (2). El radical somaticismo de Galeno pocas veces se hizo tan manifiesto como en su doctrina del dolor. En ésta se observa una completa disociacióri entre los estados afectivos y la sintomatología orgánica, si bien esta afirmación tiene que ser necesariamente matizada, ya que existen en los escritos galénicos enfermedades somáticas producidas por los estados psicológicos. Hay una diferencia radical, en este aspecto, entre la patogenia galénica y la actual: mientras que hoy día estudiamos cualquier proceso morboso como el resultado de una interacción entre soma ypsykhcí; Galeno la entendió únicamente desde el punto de vista somiitico, siendo las perturbaciones del alma una de las cosas no naturales en las que clasificó las causas del enfermar (3).

Full text

El dolo en la eo ía y p ác ica médicas de Galeno ROSA M.a MORENO RODRIGUEZ" LUIS GARCIA BALLESTER" A Deme io Ba cia El obje o del abajo es es ablece el papel que desempeñó el dolo en la medicina galénica, especialmen e en el seno de su complejo esquema semiológico. A i mamos que el dolo siemp e ue en endido po Galeno como dolo biológico (1). No es que Galeno igno ase o desp eciase el dolo mo al, al cual él como médico asis ía dia iamen e, sino que en endió a es e úl imo como algo ísico o somá ico. En e ec o, an o el dolo ísico como el mo al enían su úl ima jus i icación en la con ex u a humo al del cue po, de la que dependían an o el isiolo- gismo de sus pa es como la p opia ida psíquica e incluso mo al del homb e (2). El adical soma icismo de Galeno pocas eces se hizo an mani ies o como en su doc ina del dolo . En és a se obse a una comple a disociació i en e los es ados a ec i os y la sin oma ología o gánica, si bien es a a i mación iene que se necesa iamen e ma izada, ya que exis en en los esc i os galénicos en e medades somá icas p odu- cidas po los es ados psicológicos. Hay una di e encia adical, en es e aspec o, en e la pa ogenia galénica y la ac ual: mien as que hoy día es udiamos cualquie p oceso mo boso como el esul ado de una in e acción en e soma ypsykhcí; Galeno la en endió únicamen e desde el (1) Reco demos que Galeno siemp e edujo lo biológico al plano de lo somá ico y, po an o, pa a él, el dolo se á siemp e dolo isico. (2) El anLclisis del Quod animz mo es ... de Galeno, demues a cómo odas las unciones o gánicas encuen an su jus i icación en la k asis (mezcla, cons i ución, complexión) humo al del cue po (GARCIA BALLESTER, L. (1972), Alma y en e medad en la ob a de Galeno, G anada-Valencia). Abundando en lo dicho, PIGEAUD, J. (1 98 1) concluye que Galeno iene una concepción monis a de la in e acción en e soma ypsykhe (La maladie de l'dme. E ude su la ela ion de l'dme e du co* dans la adi ion mkdico-philosophique an ique, Pa is, pp. 47-70). * Depa amen o de His o ia de la Medicina. Facul ad de Medicina. G anada (Espaiia) DYNAMIS Ac a Hispanua ad Medicinae Scien ia u nque His o a n Zllus andam. Vol. 2, 1982, pp. 3-24. ISSN: 021 1-9536 4 ROSA M.a MORENO RODRIGUEZ y LUIS GARCiA BALLESTER pun o de is a somii ico, siendo las pe u baciones del alma una de las cosas no na u ales en las que clasi icó las causas del en e ma (3). Di idi emos el p esen e abajo en dos pa es. En la p ime a, es udia emos las ideas de Galeno sob e el mecanismo de p oducción del dolo ; la segunda, la dedica emos al es udio del dolo en sí mismo, insis iendo, po úl imo, en el luga cen al que jugó el dolo en el diagnós ico galénico. 1. EL MECANISMO DE PRODUCCION DEL DOLOR Pa a es udia el mecanismo de p oducción del dolo , pa i emos de la de inición que le dio Galeno: ((Nada duele en el homb e si la al e ación (allai6sis) que se p oduce es igual a su na u aleza ... No hay nada que p oduzca su imien o si no coexis en la al e ación y la pe cepción (ais hZsis)» (4). El p opio Galeno, pues, nos obliga a es udia es os dos p ocesos cons i u i os de la sensación dolo osa: la al e ación y la pe cepción. En la búsqueda de los o ígenes de ambos concep os ecoge emos las doc inas hipoc á icas, pla ónicas y a is o élicas elacionadas con ellos. O as doc inas sólo se án mencionadas si Galeno hace exp esa e e- encia a ellas. 1. La al e ación (alloibsis) Pa a Galeno la al e ación suponía el p ime paso del p oceso pe cep i o, pues o que e a la ope ación que lo ealizaba. La al e ación ,e a el medio po el que las imp esiones ex e nas o in e nas podían incidi en un o ganismo que, sin su exis encia, pe manece ía ine me e insensible (5). La en endió como un mo imien o cuali a i o po ob a (3) GARCIA BALLESTER, op. ci . Sob e la e olución que la e iología galenica su ió has a da luga a la ijación medie al de las seis cosas no na u ales, éase RATHER, L. J. (1968) The Sk Things non-na u al: A No e on he O igins and Fa e o a Doc ine and a Ph ase. Clio Medica, 3, 337-348, y TEMKIN, 0. (1973), Galenism. Rise and Decline o a Medical Philosophy, I haca-London, pp. 106 SS. (4) K. 1, 419. I (5) Es a a i mación gdénica es á insc i a en su concepción es equiológica del homb e. Con a aquellos que niegan la mul iplicidad de los componen es del cue po (epicú eos y sus seguido es médicos, los me ódicos), Galeno de iende esa a iedad apoyhndose en el p incipio hipoc á ico de que si el homb e ue a uno no su i ía (L. VI, 34) y en sus p opias eo ías ace ca d~el+p oducc@~del dolo . Dice Galeno: «pa a que exis a eldolo , sin duda, se ienen.que cumpli dos cosas, la al e ación y la pe cepción. Si nunca se pudie a ecibi una al e ación, se gua da ía siemp e la ca as asis, que se iene desde el p incipio y no hab ía necesidad de p eca e se de lo dolo oso. Si se al e ase, como lo El dolo en la eo ia y p iic icas mCdicas de Galeno del cual la sus ancia en la que acaecía su ía un cambio (6). En i ud de es a de inicibn e a, ambién, un p oceso básico en la isiología galénica. C eemos que la adecuada comp ensión del concep o de al e ación en Galeno se ía más comple a si ealizamos su es udio en ese campo de la isiología. Pa a ello, hemos elegido la emb iogénesis, po que en es e p oceso la al e ación ealiza su unción más acabada. En e ec o, sob e una ma e ia amo a e inanimada, o igina cambios de ca ac e ización y p opiedades que con o ma án los dis in os géne os sus anciales y pa es' del se i o. La emb iogénesis galénica, e ec i amen e, cons aba de es p oce- sos: o mación, c ecimien o y alimen ación. Pues bien, los es es aban media izados, o al o pa cialmen e po la al e ación. La o mación de las pa es emb iona ias eque ía que sob e la sang e mens ual ac uasen las Eacul ades al e a i a y con igu a i a. El c ecimien o de las pa es, ya cons i uidas, se log aba po la acción conjun a de las acul ades al e a- i a y nu i i a. La alimen ación e a di igida po cua o acul ades y, de nue o, una de ellas e a la al e a i a, po medio de la cual el alimen o e a ans o mado en una sus ancia simila a la pa e nu ida (7). hacen las pied as y. la le ia ..., pe o no u iese pe cepción, no se no a ía la dia hzsis acaecida, como no lo hacen las pied as. Y cie amen e los elemen os de és os (los epicu eos) no pe mi en, po na u aleza, ni el ecibi una al e ación ni una pe cepción del á omo.)) (K. 1. 419-420). (6) La de inición es ic a del alloz?isis la encon amos, po ejemplo, en K. 11, 3 y 89, K. VII, 708, K. X, 87 y 88, K. XI, 755. En cuan o a la noción de sus ancia en endemos que debe se is a como una conjunión de o ma y ma e ia al modo a is o élico (MORAUX, P. (1981), Galien comme philosophe: la philosophie de la na u e, en: NUTTON, V. (ed.), Galen: P oblems and P ospec s, London, p. 97). Reco demos que Galeno ealizó su clasi icación ana ómica de pa e, u ilizando las ca ego ías a is o élicas, de las cuales la p ime a en impo ancia ca ac e izado a es la de sus ancia. GARCIA BALLESTER, L. (1972), Galeno en la sociedad y en la ciencia de su iempo (c. 130-6. 200 d. de C.), Mad id, pp. 72-1 14, especialmen e, pp. 99-100. (7) K. 11, 10-30; NEEDHAM, J. (1934), A His o y o Emb iology, Camb idge, pp. 51-56. El concep o de acul ad na u al es á ín imamen e ligado a las nociones de causa, mo i- mien o y acción. El eleologismo galénico encon ó una base explica o ia en el hilemo ismo a is o élico, de aquí que en la ob a galénica se dé un esquema pa a la ealización de las unciones idén ico al a is o élico! la acción se ealiza po un mo imien o, ealizado en i ud de cua o causas: inal, ma e ial, e icien e y o mal. C eemos que se pueden iden i ica la causa o mal a is o élica y la acul ad na u al de Galeno. Es a, ac uando sob e la causa ma e ial o igina ía un mo imien o que da ía luga a la unción de la pa e. 0, pa a ejempli ica con el p oceso nu i i o: una ac ul ad a ac i a cos i u i a de la sus ancia gás ica «llama» al alimen o y lo conduce al es ómago; o a acul ad, siemp e inhe en e al es ómago -la al e a i a-, lo ans o ma en una sus ancia análoga a la suya; po medio de la acul ad e en i a, el alimen o, ya idén ico a la composición es uc u al del es ómago, se deposi a y ag ega a la pa ed (asimilación); la 6 ROSA M.. MORENO RODRIGUEZ y LUIS GARCIA BALLESTER En una época que se ha dado en llama segunda so ís ica (8), Galeno in en ó segui las doc inas hipoc á icas, explicándolas con las apo a- ciones conseguidas en el 'mundo helenís ico y omano, compaginán- dolas con sus eo ías ilosó icas (9). La eo ía humo al hipoc á ica, ecuen emen e mecanicis a (lo), no le bas ó pa a comp ende la isiología, y los esc i os biológicos de A is ó eles le die on la base su icien e pa a consegui lo. Renunciando a laphysica pla ónica (1 1 ), basó su concep o de al e ación en dos uen es; p ime a la' del cambio, de i ada de los esc i os hipoc á icos y, segunda, la conc eción de ese cambio como mo imien o cuali a i o, omada de las doc inas a is o- élicas . acul ad expulsi a, elimina el ma e ial sob an e (K. 11, 1-26). Todas las pa es o gánicas ealizan su unción del mismo modo; es deci , en i ud de esas cua o acul ades que hemos mencionado pa a el p oceso gás ico, siendo especi ica cada una de ellas pa a cada una de esas pa es que hemos llamado o gánicas pa a indica que ealizan su unción po sí mismas. (K. 11, 12-14.) Un es udio comp ensi o sob e las in luencias a is o élicas y pla ónicas en la concepción de causagalénica: MORAUX, P. (198 l), Galien comme philosophe: la philosophie de la na u e. En: NUTTON, V. (ed.) Galen, P oblems and P ospec s, London, pp. 87-116, 88-89. (8) KOLLESCH,J. (1981), Galen und die Zwei e Sophis ik. En: NUTTON, op. ci ., pp. 1-1 1. (9) LAIN ENTRALGO, P. (1977) (His o ia de la medicina, Ba celona, 103-108) denomina a es e p ocedimien o sín esis galénica; es una de las bases en las que se unda la apa ición del galenismo como doc ina médica en épocas pos e io es. Véase TEMKIN, O., op. ci ., pp. 1-9 y 51-95. (10) Véanse las a inadas p ecisiones de Iaian Lonie sob e el sen ido con que el concep o «mecanicis a» debe aplica se a algunos de los esc i os hipoc á icos. LONIE, 1. M. (198 l), Hipoc a es he ia omechanis , Medual His o y, 25, pp. 123-124 y SS. (1 1) Galeno u iliza a Pla ón como una au o idad que e enda sus p opios a gumen os. De ahí que las doc inas pla ónicas apa ezcan manipuladas en los esc i os galénicos (GARCIA BALLESTER, L. (1972), Alma y en emedad en la ob a de Galeno, pp. 209 SS.). DE LACY, Ph. (1972), Galen's Pla onism, Ame . J. Class. Philol., 93, 27-39), ealiza un análisis sob e la imb icación que hizo Galeno en e las doc inas hipoc á icas y pla ónicas, en el que desc ibe cómo Galeno in en ó adecua las unas a las o as. En la ob a de Pla ón el mo imien o cuali a i o, la al e ación, no es u ilizado como sopo e de los p ocesos na u ales. El uni e so pla ónico es a some ido a leyes isico- ma emá icas, engend ándose las o mas i as po la in oducción de un mo imien o en el caos (Timeo, 52d-61c, 2. [BURNET, 1. (ed.) (1968), Pla onis Ope a, ol. y. El man enimien o de la ida se ía debido a es ipos undamen ales de ac i idad: mo imien o, sepa ación y combinación, egidos po esas leyes de ipo Asico-ma emá- ico: ((cuando el uego es á odeado de ai e, agua o ie a, en p opo ción de poco en mucho, agi ando en el anspo e de es e excipien e, comba e, pe o es encido y educido en piezas; en onces, dos co púsculos de uego se eag upan en una sola o ma de ai e, y cuando es ... desmenuzada, con dos de sus unidades y una y media, la o ma que esul a del compues o es una unidad de agua». Véase CROMBIE, 1. M. (1979), Análisis de las doc inas de Pla dn, 2 ols. T ad. cas ellana po A. To án y J. C. A me o, Mad id, ol. 11, pp. 200-237. El dolo en la eo ía y p ac icas mbdicas de Galeno 7 La delimi ación que Galeno hizo del concep o de cambio hipoc á- ico, se mani ies a de una o ma p ima ia en el ocabula io u ilizado. En el Co pus hippoc a icum el é mino g iego pa a la al e ación, alloi5sis, es in e cambiable en su signi icación con o os como me abolai, diallass~ o me allassX La ijación del é mino po Galeno implicó, ambién, una especi icación de las dis in as acepciones dadas al concep o de cambio en los esc i os hipoc á icos. Es os sen idos di e en es, c eemos, pueden se adsc i os a es pa celas de la eo ía del en e ma . En p ime luga , el cambio puede se en endido como signo indica i o de en e medad, encuad ándose, po an o, en el á ea semiológica; en segundo luga , a un cambio puede impu á sele la causación de la en e medad; po úl imo, la noción de cambio puede se sopo e de doc inasphysiologicas. Como dice Laín En algo, pa a el médico hipoc á ico, el conoci- mien o de la en e medad comenzaba po la pe cepción de di e encias apa ecidas en e el es ado no mal y el pa ológico del indi iduo; es deci , po la p esencia de cambios en el aspec o del pacien e y de cambios en las unciones o gánicas (1 2): «Una o ina que enga buen sedimen o y que, súbi amen e, no lo p esen e anuncia cambios (me abo e) y su imien os)) (1 3). Subyacía en es a concepción de cambio la idea de un p incipio o denado en el kosmos que man enía, sin in e upción, odos los p ocesos i ales en un uncionamien o inal e able: la physis. En la conca enación inhe en e de esos p ocesos na u ales podía en ende se po qué un cambio apa ecido en uno de ellos, anunciaba cambios y su imien os, es deci , p esagiaba la en e medad. Es a misma noción de physis es la que pe mi e da le un alo e iológico al concep o de cambio. En e ec o, la na u aleza -pa a un hipoc á ico- es bienhecho a en sí misma y su acción con inua; po an o, el cese de su ac i idad debía busca se en una ansg esión del modo de ida habi ual del pacien e o en una inadecuación en e és e y las condiciones ambien ales (1 4): «el égimen consis e en la inges ión y en la e acuación de alimen os y bebidas; los cambios (me abolai) en es as cosas, cuáles son y cuáles sus an eceden es (deben se buscados pa a es ablece un diagnós ico). Olo es que aleg an, en is ecen, llenan, a ec an; sus cambios, sus an eceden es, (12) LAIN ENTRALGO, P. (1970), La medicina hipoc á ica, Mad id, pp. 227-228. (13) L.V,718. (14) Sob e las elaciones, en la doc ina hipoc á ica, en e el homb e y su en o no, éase, LAIN ENTRALGO, P. (1970), op. ci ., pp. 124-131. 8 ROSA M.. MORENO RODRIGUEZ y LUIS GARCIA BALLESTER cómo ac úan. El ai e y los cue pos que en an y salen. Las cosas pe cibidas po la audición, buenas o a lic i as. Y, pa a la lengua, a pa i de qué sus ancias es p o ocada. El ai e, según el calo , el ío, su densidad o enuidad, sequedad o humedad, es á suje o a g ados di e sos; dónde es án los cambios, los an ecedeaes, cómo ac úan. El con inen e, el mo imien o, el con enido ... Palab as, silencio, deci lo que se quie e, palab as p onunciadas en al a oz, o nume osas, e ídicas o alaces)) (1 5). Es e ex o, an he moso, del lib o sex o de las Epzdemias con iene causas mo bosas que hoy in e p e a íamos como psicógenas; sin emba go, su misma localización den o del agmen o nos indica que el au o les dio o o sen ido. En e ec o, las sensaciones a ec i as se mezclan con agen es causales ex e nos, la in oducción de cue pos ex años se equipa a con el silencio, que iendo indica , nos pa ece, que el o igen del p oceso mo boso es una al e ación en la conduc a habi ual del pacien e, en su diai a. Aspec o que más a de el galenismo canoniza ía en la clasi ica- ción e iológica de las seis cosas no na u ales. El e ce sen ido dado al concep o de cambio se encuen a más p óximo a la al e ación galénica, al menos po que es es ablecido como hipó esis explica i a de p ocesos isiológicos' y pa ogénicos. En el a ado hipoc á ico Sob e el égimen se explican los p ocesos na u ales median e la in e acción que eje cen en e sí el uego y el agua: ((Sus a ibu os son: pa a el uego la sequedad y el calo , pa a el agua la humedad y la ialdad. Se elacionan en e sí; el uego ecibe del agua lo húmedo y, así, la humedad es á en el uego; el agua ecibe la sequedad del uego y así, la sequedad es á en el agua. Siendo de es a o ma, se sepa an de ellas muchas y a iadas o mas, semillas y se es i os, ninguno semejan e a o o, ni en el aspec o ni en las p opiedades. Es os elemen os no pe manecen jamás en el mismo es ado sino que, siemp e cambiando, los se es que apa ecen a pa i de ellos son siemp e desigua- les» (16). Es os elemen os son ambién los cons i uyen es del alma que ige los p ocesos i ales: hay c ecimien o a pa i de la nu ición po que exis e un agua húmeda y un uego seco; la p ime a, es capaz de nu i y, el segundo, de mo iliza . Una sus ancia sin consis encia -como es la que a a da luga a la o mación del e o-, po medio del uego, se seca y solidi ica (1 7). (15) L. V, 344-346. (16) L. VI, 474. JOLY, R. (ed.) (1967), Hippoc a e. Du égime, Pa is, IV, 14-22. (17) L. VI, 472-484. JOLY, R., op. ci ., IV-IX; JOLY, R. (1960), Reche ches su le ai épseudo- hippoma ique Du Régime, Pa is, pp. 20-26, pa a las inspi aciones he acli eanas y anaxa- go eanas de es e agmen o. El dolo en la eo ía y p lc icas n6dicas de Galeno 9 Es a hipó esis isiológica y la de endida po Galeno man ienen un pun o de con ac o pues o que, en ambas, las cualidades son designadas como los elemen os ope a i os de las unciones i ales. Sin emba go, en la doc ina galénica, los elemen os, con sus cualidades ca ac e ís icas, no eje cen su acción di ec amen e sino que lo hacen media izados en una K asis que cons i uía las acul ades na u ales. A su ez, es as acul ades es án insc i as en, y con o madas po , la k asis humo al de la pa e (18). Apa ece así el concep o de acul ad na u al in eg ando las dis in as doc inas es equiológicas hipoc á icas: los humo es, las cualidades y los elemen os. Una acul ad na u al que ealiza la unción de la pa e en i ud de una al e ación. Nos pa ece que Galeno con su concep o de al e ación pudo da una explicación conc e a a la noción hipoc á ica de cambio a ni el isioló- gico (19). Lo mismo hizo en sus esc i os e iológicos y semiológicos con las dos es an es acepciones hipoc á icas de cambio. Pe o hemos dicho que la al e ación galénica enía su segunda aíz en las doc inas a is o élicas. Es e undamen o es especí icamen e eó ico, pues o que la al e ación es de inida po ambos como mo imien o cuali a i o (20). Pa a A is ó eles, los concep os de al e ación y sus ancia es án ín imamen e unidos. Es e nexo quedaba es ablecido po que única- men e un cambio acaecido en la mencionada ca ego ía e a capaz de ocasiona una a iación en la iden idad del se o de la pa e (21). Así, Galeno podía explica , po ejemplo, la con e sión del alimen o en quilo po medio de la al e ación; en la diges ión gás ica se al e a el alimen o has a se con e ido en una sus ancia análoga a la pa e nu ida; la sus ancia sob an e de es a diges ión se ía el quilo (22). La al e ación, an o pa a Galeno como pa a A is ó eles, se ía uno de los cua o mo imien os de los que dispone el o ganismo pa a ealiza sus unciones. Pe o Galeno sob epasó las hipó esis a is o élicas al aplica las al es udio del homb e. La al e ación no e a sólo un mo i- mien o que p o ocase una acción, sino que e a especí ica de cada pa e. En e ec o, se ealizaba po la acul ad al e a i a con o mada po la k asis humo al cons i uyen e de cada ó gano, como ya mencionamos. (18) K. II,5y 12-14. (19) LONIE, 1. M.,@. ci ., p. 115. (20). TRICOT, J. (ed.) (1 946), A is o e. O ganon. I Ca égo ies. IZ de l'in e p e a ion, Pa is, pp. 72-75. (21) Ibidem, pp. 7-20, especialmen e, 17- inal; ALLAN, D. J. (1970), The Philosophy o d is o le, London, pp. 26 SS. (22) Véase la no a 7. 10 ROSA M.i MORENO RODRIGUEZ y LUIS GARCIA BAFLESTER E1 én asis galénico en hace depende la acción de una pa e de sus acul ades na u ales y és as, a su ez, de la cons i ución humo al, nos hace eco da o o supues o a is o élico, el del hile mo ismo (23). E ec- i amen e, nos pa ece que los concep os de o ma, en A is ó eles, y de acul ad na u al, en Galeno, son equipa ables po signi ica ambos el p incipio ope a i o de la pa e y, ambién, po es a insc i os especí i- camen e en ella, dándole su ca ac e ización uncional. P ecisamen e es a úl ima condición de la acul ad na u al, como de e minan e del uncionalismo o gánico, nos obliga a elaciona la con el concep o de. physis hipoc á ica. Nos pa ece que el in en o galénico de soma iza odos los p ocesos i ales no podía deja de lado una plasmación, a ni el doc inal, de la physis que pe mi ie a es udia la con la me odología empleada en la doc ina médica. En es e sen ido, el idiosinc ásico p incipio o denado de laphysis es a ía ealizado en sus úl imos esla- bones g acias a las acul ades na u ales, egidas cada una de ellas po uno de los es ipos de alma, psíquica, na u al o es ígmica, po ado as, a su ez, de una inalidad como eque ía el eleologismo a is o élico compa ido po Galeno (24). Del alma na u al pa icipa ían odos los se es i os y su obje i o se ía la supe i encia de la especie. El alma psíquica conlle a ía como inalidad ca ac e ís ica del homb e, la eali- zación de las unciones in elec uales (25). Y hablamos de un in en o galénico po soma iza más la idea hipoc á ica dephysis, po que el alma ambién se hace depende de la cons i ución humo al del cue po, de o ma que cada o ganismo i ien e iene un uncionamien o di e en- ciado de los demás (26). (23) Los dos p incipios de que cons a cada pa e a is o élica, necesi an es a p esen es pa a la ealización de la unción. La o ma p o ee el p incipio de unidad e iden idad y la o ganización uncional a la pa e; la ma e ia es el p incipio que posibili a (la po encia) la unción. (NUSSBAUM, M. C. (1978), A is o le' De Mo u Animalium, P incen on, pp. 143- 164). Po su pa e, la o ma se ía el esul ado de la mezcla de las cua o cualidades elemen ales y apa ece ía al en a és as en la ma e ia (MORAUX, P. (1976), Galien e A is o e. En: Images o Man in Ancien and Medie al Though , S udia Ge a do Ve beke ... Leu en, p. 139). (24) Galeno de acue do con Pla ón, di e encia en el alma es o mas o pa es; con ello se apa a de la concepción a is o élica que dis ingue en ella es especies, pe o con la misma sus ancia y el mismo o igen. DE LACY, Ph. (ed.) (1980), Galeni. de placi is Hippoc a is e Pla onis, CMG V 4, 1, 2, pp. 442-448. (25) TEMKIN, O.,op. ci ., p. 26. (26) E ec i amen e, Galeno piensa que cada o ganismo iene un modo de uncionamien o indi idual. En su mé odo diagnós ico aconseja conoce el es ado del indi iduo an e io a la en e medad (GARCIA BALLESTER (1981), Galen as a Medical P ac i ione : P oblems in Diagnosis. En: NUTTON, V., op. ci ., pp. 13-46). Y en el a amien o, uno de los. equisi os básicos de su endeisis e a el a amien o indi idualizado. Véase especialmen e el lib o 111 del De Me hodo Medenúi (K. X, 157-231). 1 El dolo en la eo la y p hc icas mkdieas de Galeno 11 La pe cepción es una de las es unciones que Galeno asigna al alma psíquica (27). Es a, ealiza los p ocesos in elec uales, mo o es y sensi- i os, po medio del pneuma psíquico con enido en los en ículos ce eb ales (28). La conexión en e és os y los ó ganos a e en es y a ec o es la es ableció po los ne ios; és os e an de dos ipos según la unción que ealizaban: mo o es y senso iales o, mejo , en el deci galénico, du os y blandos (29). Es a di e enciación cons uida sob e consis encia y unción, es un e lejo más de lo que enimos llamando soma icismo galénico. E ec i amen e, pa a Galeno es o almen e in- comp ensible un es udio sepa ado de la ana omía y la isiología, habida cuen a de que la na u aleza c ea la es uc u a idónea pa a cada unción (30). Pe o el pa i de es e supues o implicaba segui un mé odo deduc i o y la ana omía ne iosa galénica es á cons uida ap io ís ica- men e a pesa de que ue en es e campo donde Galeno ealizó sus mejo es apo aciones ana ómicas y clínicas (31). Pa iendo de que la sensación suponía un padecimien o Pa hos) y de que el mo imien o signi icaba eje ce una acción, Galeno di e enció en e ne ios blandos y du os: una cons i ución débil pa ece p opensa a ecibi una acción; una du a, ap a pa a ealiza la (32). La ana omía ce eb al es u o suje a a los mismos e o es: desc ipciones minuciosas del bulbo ol a o io o del ne io óp ico, lle a on a Galeno a di e encia en el ce eb o dos zonas uncionales, an e io o sensi i a, pos e io o mo o a, con dis in o g ado de consis encia, como sucedía en los ne ios (33). La apa ición de - K. VII, 55 y 84-86. DE LACY, op. ci ., 442-448. La exis encia de es epneuma psíquico, que Galeno no acaba de de ini si es el alma o el ehículo de és a, ha dejado campo abie o pa a pensa en un Galeno agnós ico (TEMKIN, op. ci ., 44-45 y 79-87), o en una e olución de su pensamien o; así lo c ee MORAUX [(1976), pp. 136-1411, quien a i ma que la pos u a soma icis a de Galeno se co esponde ía con su úl ima e apa i al. Igualmen e GARCIA BALLESTER, L. (197 l), La u ilización de Pla ón y A is ó eles en los esc i os a díos de Galeno, Epis eme, 5, 1 12- 120. K. 111, 633-636. Son sob adamen e esda ecedo es a es e espec o los lib os que componen el De Usu Pa ium. Véase, TEMKIN, ob . ci ., pp. 41-42; GARCIA BALLESTER, L. Galeno ..., pp. 72 SS.; MAY, M. T. (1968), Galen On he Use ulness o he Pa s o he Body, 2 ols. I haca, N. Y. K. VIII, 56 SS. Véase ambién la excelen e in oducción y no as de MAY, M. T. (1968), Galen.. . K. 111, 633. Galeno a i ma que el ce eb o iene que se más blando que los ne ios senso iales (la zona an e io ), ya que es el o igen de és os y sus unciones de sensibilidad, pensamien o y an asía, equie en que es é cons i uido po una sus ancia capaz de ecibi odo ipo de a ecciones y al e aciones (K. 111, 636-637; DE LACY, op. ci ., 441-443). 18 ROSA M.. MORENO RODRIGUES y LUIS GARCIA BALLESTER clasi icado como sín oma den o de las mani es aciones del se Gi o. Sin emba go, es a isión del dolo esul a ía pa cialmen e explica i a de p ocesos ísicos y no puede bas a a aquel que a i mó la imposibilidad de se buen médico sin se ilóso o (59). Po ello, Galeno se iene que p egun a la inalidad de la exis encia del dolo e in oduci lo en su modo de concebi la ida. No ol idemos que en endió los enómenos i ales siemp e o denados a un in de e minado. Es e eleologismo se apoyó en el concep o hipoc á ico dephysis, según d cual los p ocesos i ales del se i o es án pe ec amen e eguladas pa a que el homb e pueda ealiza las a eas más de ini o ias de su especie, las in elec- uales (60). La in luencia pla ónica en es e supues o se co obo a si conside amos la signi icación que se le dio a la en e medad en elación con es a inalidad; an o pa a Pla ón como pa a Galeno las en e me- dades y al e aciones co po ales enían que se e i adas pues o que al e an la capacidad de azonamien o: ((Todos los homb e necesi amos de la salud pa a man ene las unciones de la ida, a las cuales las en e medades dañan, co an y hacen cesa ; y ambién necesi amos es a lib es de moles ias (anokh esias) pues no poco nos emos im~o unados con los dolo es. La cons i ución sana es aauella en la que no sen imos dolo es y en la que no es án dañadas las unciones del se i o)) (61). Si la más ca ac e ís ica de es as (( unciones de la ida» del se humano, que nos acaba de menciona Galeno, es la in elec i a, es lógico que a su se icio es én odas las demás, y que laphysis las man enga con inuamen e en un pe ec o uncionamien o. Na u almen e el isio- logismo no mal es de po sí impe cep ible. Pe o si es e mecanismo egulado ((silencioso)) acasase sin da señal de ala ma, el indi iduo mo i ía. La na u aleza, con su p o idencia, ha p e is o incluso aquellos casos en que en su quehace habi ual se e ansg edida: (59) Galeno a i ma en su lib o @od op imus medicus si quoquephilosophus, que la medicina debe apoya se en es pila es p oceden es de la iloso ia, la lógica, la é ica y laphysica (K. 1, 53- 63). El p ime o y el e ce o ceden a la medicina un mé odo cien í ico, pe o ambién la comunican hipó esis ilosó icas, como el eleologismo y el hilemo ismo [MORAUX (198 l), p. 961. La medicina, po su pa e, es la ciencia indispensable pa a el es udio de la é ica humana [GARCIA BALLESTER, L. (1969), Medicina y é ica en la ob a de Galeno, Med. Esp., 62, 280-2881. TEMKIN, O. (ob . ci .) y VEGETTI, M. (1978) en su in oduc- ción a GAROFALO, 1.; VEGETTI, M. Ope e scel e di Galeno, To ino, pp. 9-50, nos dan una isión comple a de la p ocedencia de las ideas médicas y ilosó icas de Galeno, en su con ex o socio-his ó ico y, en la ob a de TEMKIN, su desa ollo pos e io . (60) TEMKIN, O., op. ci ., p. 26. (61) K. VI, 18; éase no a 56. El dolo en la eo la y p ac icas médicas de Galeno 19 «La na u aleza iene una iple inalidad en la dis ibución de los ne ios: sensibilidad pa a los ó ganos de la pe cepción, mo imien o pa a los de la locomoción, y, a los o os la acul ad de econoce las lesiones que expe imen an)) (62). El o igen a is o élico que iene Galeno de la isión de los p ocesos biológicos se hace pa en e en es e agmen o; la inalidad básica de la exis encia es la supe i encia y es común a odos los se es i os. La sensación dolo osa signi ica la pues a en ma cha de mecanismos de ensi os conscien es con a el agen e dolo oso, de o ma que, con palab as de A is ó eles, «si el se i o no es u ie a do ado de la acul ad de pe cibi las lesiones que expe imen a, pe ece ía en poco iempo)) (63). Apa ece, así, la acepción del dolo insep ablemen e unida a la signi icación que Galeno encuen a en la exis encia de la ida. La en e medad es un acciden e (64) que se mani ies a sólo cuando los mecanismos sanado es de la physis han acasado, pues o que las peque ias al e aciones que acaecen en el o ganismo son ácilmen e es ablecidas en su uncionalismo no mal. Cuando esas al e aciones son iolen as y acasa la is cu a ix na u ae se p oduce la en e medad y es sólo, en ese momen o, cuando puede llega a mani es a se el dolo (65). Vemos cómo en las doc inas ilosó icas encuen an su úl ima explicación y su con i mación las doc inas médicas. Aho a bien, al comenza es e apa ado, decíamos que el dolo puede se comp endido s610 desde el pun o de is a ísico, y c eemos que es es a isión la que u o Galeno en la clínica, la que condujo su p ocede a la ho a de in e p e a la apa ición del dolo . Reco demos que el p incipal obje i o de la p ác ica médica es el a amien o -consegui la ecupe ación del en e mo-, me a i ealizable si no se pa e de un diagnós ico ace ado. La conside ación esencialis a que Galeno u o de la en e medad (66), hizo que su obje i o p incipal en el diagnós ico ue a el de encon a la localización de la en e medad; y ello po que no puede habe dis u bio uncional sin lesión o gánica (67). El p oceso seguido desde la inicial (62) K. VIII, 378; MORAUX, P. (1981), especialmen e pp. 98-102; TEMKIN, 0. (1973), pp. 40-44. (63) De Anima, 434 a, 23-434 b, 25; 435 b, 4-6. (64) LAIN ENTRALGO, P. (1968), El es ado de en e medad. Esbozo de un capí ulo de una posible an opología médica, Mad id, pp. 159- 166. (65) Véase el ex o de Galeno en el luga co espondien e a la no a 37. (66) GARCIA BALLESTER, L., Galeno ..., pp. 159-166. (67) NEUBURGER, M. (1910), His o y $Medicine, T ansl. E. Play ai , 2 ols., London, 1, p. 263; K. VIII, 20. U) ROSA M.8 MORENO RODRIGUEZ y LUIS GARCIA BALLESTER ansg esión de laphysis has a su localización, comp ende ese queb an- amien o o ((causa p oca á ica)) que induci á una a ección en el o ga- nismo sólo si és e es u ie a p edispues o a padece la (((causa p oegu- mena))). Si en onces la a ección se localizase -((causa sinéc ica»-, se da á la al e ación de la unción y apa ece á la en e medad (68). El diagnós ico galénico, al igual que el hipoc á ico, pa ió de la obse ación (69). Ella pe mi ía el examen de las di e encias en e el uncionamien o no mal del o ganismo sano y del o ganismo en e mo, y cada una de esas di e encias e a un sín oma que indicaba la al e ación de laphysis. A pa i de esos signos, el médico debía in e i el géne o y especie de en e medad; es a in e encia la ealizaba a a és del azona- mien o (logos). El ex ao dina io én asis que Galeno puso en es e mé odo diagnós ico, ino dado po la necesidad de encon a los dos p ocesos que in e enían en su pa ogenia: a ección y localización. Como es os dos p ocesos sólo pueden se hallados a a és de los sín omas, ealizó una clasi icación minuciosa de ellos, u ilizando como mé odo la di i- sión (diai ais). Reco demos la g an admi ación que Galeno p o esó al mé odo del geóme a, ((quien hace p ocede sus p incipios del o igen común y, en onces, de los p incipios deduce eo emas que son las bases pa a nue os eo emas)) y que ladiai ~sis es la base de su me ódica (70). La di isión le lle ó a conside a los dos p ime os géne os de la unción al e ada, dependiendo de que la lesión ecayese en las unciones psíquicas o en las ísicas, subdi idiendo, después, según las dis in as unciones que iene asignadas cada una de es as dos acul ades (in e- lec i a, pe cep i a y ciné ica la una, la o a dependiendo del ó gano). Pe o no acaba aquí la clasi icación; su eo ía del en e ma queda e lejada ní idamen e cuando cada ipo de lesión lo hace depende de una a ección de e minada. Así, pudo deci : «Os ,he comunicado es a obse ación pa a que conozcais los sín omas p opios a cada a ección y los sín omas comunes con o as y, po o a pa e, aquellos que son insepa ables de una y o a especie de a ección ... El p Ac ico expe imen ado, iendo uno de los sín omas que indican a la ez la a ección y el luga a ec o, se á capaz de encon a o os muchos, de i ando, unos necesa iamen e, o os ecuen emen e, del luga a ec o y de la a ección que p esen e el en e mo)) (7 1). (68) K. VIII, 261-262. La secuencia causal o e iologica de las lesiones es ípicamen e mecanicis a en el sen ido exp esado po LONIE, 1. M., a . y pp. ci adas. (69) LAIN ENTRALGO, P. (1982), El diagnós ico médico. His o ia y eo ía, Ba celona, pp. 1-33. (70) TEMKIN, 0. (1973), pp. 28-29. (7 1) K. VIII, 366. El dolo en la eo ía y p ác icas mkdicas de Galeno 2 1 Es os signos, que indican a la ez a ección y luga a ec o, son llamados po Galeno ((signos cie os)) y se co esponden siemp e con la dis unción p opia del ó gano o pa e a ec a (72). Sin emba go, odo el o ganismo pa icipa de la sin oma ología dolo osa. Es a comunidad, jun o con el hecho de que el dolo posibili e conoce la a ección y el luga a ec o, hizo que es e sín oma uese uno de los p ime os en se buscados en la p axis médica; y es o es así en i ud de su misma causación. Galeno llega a se ei e a i o explicándonos el mecanismo de p oducción del dolo p e endiendo, quiza, con ello, que u ié amos plena conciencia de que el dolo es un sín oma que indica siemp e anomalía somá ica. Es deci , dis u bio co po al po su mecanismo de p oducción, que no es o o - eco demos- que una al e ación cuali a i a, a su ez, uno de los esquemas pa ogénicos básicos de la doc ina humo alis a galénica; y ambién sín oma, po el segundo elemen o que cons i uye la de inición del dolo pa a Galeno, es deci , la pe cepción de esa al e ación (alloiFsis). El sín oma dolo apa ece en cualquie a de los a ados de Galeno, pe o nos pa ece que una p ueba de la ele ancia que le concedió, es iba en el hecho de que en su ob a De locis a ec is, consag e el lib o 11 exclusi amen e a su es udio. El én asis que hemos pues o sob e la localización en dicha ob a nos pa ece impo an e, pues o que nos a i ica en lo que enimos diciendo sob e la alo ación dada al dolo en la ob a galénica. E ec i amen e, el p ime lib o de es e a ado es á dedicado a una exposición gene al del mé odo seguido en el diagnós ico po azonamien o y a conc e a y de ini los signos u ilizados pa a consegui lo, la al e ación uncional. Los cua o úl imos lib os se consa- g an a econoce es os signos dependiendo del ó gano a ec o, pues o que cada pa e iene una misión especí ica. Pe o en el lib o segundo Galeno se nos mues a de una o ma más di ec a y í ida en su p ocede diagnós ico. La búsqueda de la localización de la en e medad -úl imo obje i o del diagnós ico-, ealizada a pa i de un sín oma an am- biguo, como es el dolo , le lle a al empleo exhaus i o del azonamien o en su semiología (73). El luga de apa ición del dolo nos puede indica el asien o de la en e medad, ya sea di ec a o indi ec amen e: dolo en la mi ad supe io del cos .ado indica a ec ación de la mi ad supe io de la pleu a (74); pe o ambién, la i adiación dolo osa a cla ícula de echa (72) Zbidem, 97. (73) GARCIA BALLESTER, L. (198 l), Expe iencia y especulación en el diagnós ico gaiénico. Dynamis, 1, 203-223. (74) K. VIII, 308. 22 ROSA M.8 MORENO RODRJGUEZ y LUIS GARCIA BALLESTER se ía pa ognomónica de a ec ación hepá ica (75), o si el dolo es de ipo punzan e indica ía al e ación en las memb anas (7 6). Ya hemos epe ido cómo, pa a Galeno, el diagnós ico incluye conocimien o de la a ección causan e del p oceso mo boso. El dolo pone de mani ies o a la a ección en i ud de su misma e iología, que no es o a que la al e ación de la k asis, o la solución de con inuidad: «la di e encia de sensaciones dolo osas iene dada po la can idad,, consis encia, mo imien o o ue za de la sus ancia que ha p oducido el dolo » (77). Un dolo con ensión indica á una hipe abundancia de humo ; uno de ipo mo dican e, la p esencia pa ógena de un humo con ac i ud (78). Finalmen e, el dolo es ambién un sín oma cie o: una in lamación en la ecindad de una a e ia p esen a dolo con pulsación (79); un umo con a na u a en un ó gano hueco, dolo g a a i o (80). Galeno, así, pa a diagnos ica la en e medad, aplica el logos a los da os que ob iene a a és de la obse ación, an o del pacien e como del medio ambien e y de la anamnesis (8 1). Sin emba go, la labo del clínico no acaba ahí, debe se capaz, ambién, de es ablece un p onós ico pa a la en e medad (82). Pe o un p onós ico inicial puede e se modi icado en el cu so de la en e medad po ag a aciones o po la in e ención de en e medades secunda ias; la e olución del dolo egis a la apa ición de ambos p ocesos.y, además, el dolo -un sín oma-, puede desencadena los. El undamen o básico que hace del dolo una guía pa a la e olución de la en e medad es á si uado en la génesis de la sensación dolo osa. Reco demos que és a enía luga cuando se es aba p oduciendo un (75) Ibid., 102. (76) Ibid., 86. (77) Ibid., 83. (78) Ibid., 80-81. (79) Ibid., 75. (80) Ibid., 78. (81) LAIN, P. (1982), pp. 25-33; GARCIA BALLESTER, L. (1981), op. ci . (82) En la ob a de Laín, La medicina hipoc ú ica, se analiza el signi icado que el p onós ico enía pa a el médico an iguo; en él se des aca la necesidad po di e encia en e medades cu ables e incu ables, ancladas es as úl imas, oda ía, en una dependencia di ina. Galeno en su De P aecogni ione (NUTTON, V. (ed.) (1 9 79), Galen. On P ognosis, CMG V 8, 1, pp. 262), desc ibe su modo de p onos ica , impulsado po una mezcla de ense ianza, au oes ima y, ambién, de de ensa con a las acusaciones que ecibía de u iliza la adi inación en sus p onós icos. El dolo en la eo ía y p ac icas m6dicas de Galeno 23 p oceso p e e na u al y que desapa ecía el cesa la al e ación. Con es a base, Galeno dice: ((Si o almen e y a a és de oda ella (la pa e), se ans o mase y al e ase, llega ía, al pun o, a se indolo a y se es ablece ía de es a o ma una dia hzis más pelig osa (khalepo e a)» (83). «Dia hesis» más pelig osa po que la pa e ha pe dido su cons i ución ca ac e ís ica y con ello su unción. El dolo es esponsable del cu so mo boso, po p oduci ag a a- ciones, o po p o oca en e medades po simpa ía. En p ime luga , po su ca ac e ís ica in ínseca de desencadena impo encias uncio- nales: «... el dolo apa ece en las pa es in lamadas más ac i as en elación con los pulsos a causa del mo imien o de las a e ias que hay en ellas. Y no es posible que hagamos meno el mo imien o, según la p o undidad, ni más len o, en elación con la ecuencia. Y cie amen e que íamos hace lo in en ando de es a o ma calma el dolo ... Así, en el esquele o, si alguna pa e de él se in lama, habna que hace cesa , sob e odo, lo que causa el su imien o; y, si impulsados po alguna ac i idad, necesi á- amos mo e nos, anda íamos poco y despacio» (84). Si a ni el del esquele o una inmo ilización puede ene poca epe cu- sión sob e el es ado gene al, no sucede así cuando el dolo ecae en el pulmón, pues o que se e implicado el mecanismo de o mación del pneuma i al (85). Es o supond ía una ag a ación de la en e medad, cuyo cu so, a su ez, puede se seguido obse ando la e .olución del dolo (86). En segundo luga , po con e i se en agen e mo boso de en e me- dades po simpa ía. Decíamos que el p ime obje i o del médico es la e apéu ica; que la necesidad, pa a Galeno, de localiza la en e medad dependía de la concepción esencialis a que hizo de ella y de la obligación, a pa i de es e supues o, de hace un a amien o local. Po medio de acasos e apéu icos as un diagnós ico, en cambio, ade- cuado, Galeno nos desc ibe la exis encia de las en e medades po simpa ía, cuya cu ación no se ealiza has a que la en e medad idiopá ica (83) K. VII, 752. (84) Ibid., 774-775. (85) El dolo en los ó ganos espi a o ios ocasiona unpneuma pequeño, len o y denso (K. VII, 489 y 778). [HARRIS, C. R. S. (1973), The Hea and he Vascula Sys em in Ancien G eek Medicine. F om Almaeon o Galen, Ox o d, pp. 267-4551, especialmen e p. 443, donde desc ibe es e p oceso de a ec ación del pneuma po el dolo . Ag a aciones de la en e medad p oducida po el dolo , en K. XV, 780 y X, 190. (86) K.VII, 780; K. IX, 44 y 261; K.XVI, 71; K.XVII/I, 830. 24 ROSA M.. MORENO RODRIGUEZ y LUIS GARCIA BALLESTER ha desapa ecido (87). La e iología dada a las en e medades po simpa ía ecoge, como siemp e, odos los elemen os que componen su. ana o- mo isiología; el dolo puede llega a se an in enso que lesione la sus ancia ne iosa (88); lesión que puede llega a epe cu i , incluso, sob e el p incipio ec o . Así, se explica ía el que un dolo iolen o o igine pé dida de conciencia e, incluso, la mue e (89). De la sensación dolo osa se desp ende un úl imo aspec o en el p onós ico. El p onós ico a o able le indica al médico lo ace ado de su a amien o, pues la pa e a ec a es á ol iendo a un uncionalismo según la na u aleza. En es e p oceso, el dolo despa ece e, incluso, pa ece ad e i se que el mismo mecanismo de p oducción del dolo -pa adó- jicamen e- puede engend a la sensación placen e a, pues o que pe sis iendo una al e ación de la pa e, la uel a a la na u aleza es placen e a (90). (87) K. VIII, 48-66; GARCIA BALLESTER, L., Galeno ..., pp. 191-192. (88) K. X, 607; K. XVIIl2, 549-550. (89) K. VII, 57; K. XI, 49; K. XV, 61 1. (90) K.VII, 115-116.