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Relacion de la comedia intitulada, La perfecta casada : de galan / [Álvaro Cubillo de Aragón]

Cubillo de Aragón, Álvaro, 1596-1661

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S -^íábes, Señor, va sabes, quritro Ga'erás Turcas .» ug= Corsaria Barburroja, = 1 de ¡a fortuna, _ jjstaron nuestras Costas, ■*“ E ;u trayciou mal seguras. - | i lustros habrá, ya sajes, 5 -^ e n tre muchas veces, una, -E Pll4sJ. su atreví nicnto -;_¿=:ená pisar enjuta, _=j1 de mi propia casa ^ = hsr'aiana' Rosfrnundu "* I ^ 'iñós'nó cabales: * ■^acía, Señor, tan mucha, cfc-=:n Sigismundo1, mi í'adre, -EE'i :> su edad caduca. 3..._Eral fu¿ de fu. Armad i, _§» q^-á -véii^kr i&tofiurW <*< Después que di "y por"'salada á la braveza del m puso tu Armada ce Después ; que del l dí.blé los'cabos , y huyendo del promc >ri las abrasadoras llm cuyfis’fl ¡ndutes bo casi las olas enjuga; con diez ligeros Bu que iia vaiiedad de Avestruces'de ¡as 8¡ ias huelan , y las fl ia. corrí lar» Costas Tui buscando suí ¡nedij: para qu¿ á creer íVéj mis esperanzas difuü i ION 09 -- ~ 1 INTITULADA: *-;K CASA = Ma n . y.-d i'i DE I. LA PE sz tííO íT K 'lí. iNuiih RELACION DE LA COMEDIA INTITULADA: LA PERFECTA CASADA. D E GALAN. Después que dexé á Sicüa, y P^r ¡saladas espurias, á ¡a braveza del mar puso tu Armada coyundas. Despues ; que de! Faro odioso d( blé los cabos , y puntas, huyendo del promooturio las abrasadoras lluvias, cuy6s fl mantés bostezos casi las olas enjugan, con diez ligeros B¡xe!es, que sl.í va.ieüad de pluma, A ve-,cruces de jas abijas ias huelan , y las ñ ¡ctuau: corrí lar, Costas Tuiqiescas, buscando sus inedias Lunas, para qu<2 á creer llegasen mis espéi'anzas difuntas. Va stibes , Señor, va sabes, que qurit.ro Gaerás Turcas de! Corsario Barbirroja, abo¡to de ¡a fortuna, infestaron nues:rds Costas, de su trayciou mal seguras. Tres lustros habrá, ya saoes, que entre muchas veces, una, que pudo su atrevimiento la arena pisar enjuta, robó de mi propia casa á mi hermana Rosimundu dé do-, años no cabales: ' desgracia, Señor , tan mucha, que en Sigismundo , mi í'adre abrevió su edad caJut-a. General fui de fu Armudi, y y o , qtfé-í véH^r ttí:fiijuriá! nací, y crecí en tu servicio, desd* el que la pica empuña, al que la rodela embraza, peto y morricn ocupa, espada tajante ciñe, bastón tercia , y vanda cruza por hacerla mas sangrienta, no una vez sola, sí muchas, he penetrada del mar las alcobas, y las urnas: tanta sangre he derramado de aquella Nación perjura, que ha navegado tal vez tu Armada en olas purpureas; pero esta sola , Señor, per mayor de todas juntss, si hace mayor tu victoria, mas mi venganza asegura. Divisé en aquellos mares 5 quatro valientes Urcas, que á Alexandria pasaban tan soberbias, como suyas, tan vsliei tes , coma nuestras, tan veloces , tan astutas, que sin dexar de. ser montes, eran ‘¿aeres déla espuma. Seguían las seis Galeras Reales, de cuya chusma, las voces daban indicios de prevenirse á la fuga, porque el General Bacén llevaba una lia suya á casar con el Visir del Cayro j¡ quién dificulta, serian las prevenciones, como las riquezas muchas? Yo entonces dando & mi Esquadra ordenes breves, que cumpla, les corté el mar disparando uná pieza , que promulga la b .ta la hicíermí g 11<>; yo me .junto; ellos, se juntan, y ensrbolando Estandartes la ultima seña escuchan. Al cuerno diestro me aplico; roas su diestro , Hacén acupa, y disparándole á un tiempa de los cañones la furia, arde el mar, turbase el viento, y el Sol de hume» se enluta. No asi preñada la nube, el fuego , que disimula violenta arroja , ho asi de espeso granizo inunda los ay res, porque la tierra llena de mieses destruya: corno de las dos Armadas baias , y flechas anuncian fatal ruyna , fin muy cierto, duro estrago , suerte dwra. Unos Sicilia repiten, otros Turquía pronuncian, y en la mitad de las vocé», la fiera guadaña aguda de la muerte sincopaba los finales, que articulan. Eu humo , y ea sangre einkue’toi tíuáa el mar, y el viento duda, si ei uitimo parasismo la naturaleza escucha. Volcanes saben al Cielo, que las nubes arrebujan, y tiranizando esferas, el ogeno Imperio uvurpan. Todo es confusión y espauto, solamente el odio triunfa, buscando para ¡a muerte nuevos arbitrios é industria*. Al fin , Señor, abordamos, y á la Capitana Turca pude llegar con la mia, aunque el mar lo dificulta, y emferazada una rodela, cortando cabos, y punta* llegué .4 la eruxia, 4 donde dé la Genixara turba lo mas florido esperaba, y todos juntos roe buscan» AcosiKtí muy bizarro, y e! que ventajas procura, con escarmientos mortaleshalló en su orgullo su tumba;- Hecho un espin de saetas, y pisando sepulturas de sangre , y cuerpos mal vivos* porqueami no muertos se juzgas*, al árbol mayor llegué, donde la espada desuuda hallé al General , y viendo;* que la victoria se funda en sola esta vida, y tantas, ó la niegan , ó la ofuscan, sacando el ultimo esfuerzo, me arrojé con una pusua* que hizo, á pesar del jabeque;* cieri.' la dudosa lucha. Victoria d¡xé , y apenas5 mi voz losayieí ocupa» qusndo abatí el Estandart*' con tanta menguante Luna.- Gesó la Naval pendencia, y las campanas cerúleas p-rece, que descansaron' de la pasada forituia. A la Camara oe Popa llegué: aqui, Señor, te busca»- En un estrado de flores1; ( si por flores se reputan damascos, y terciopelos, que colores tantos juntan ) es-taba esta hermosa dama, t,:n severa , tan augusta, tan hermosa, tan bizarra, que temí su compostura mas que la Armada Turquesca, flechas, y rajos escupa: bizarra , como Otomana., noble como Griega , ó Turca, discreta, como ella propia, y hermosa como ninguna. Me suspendió de tal suerte con m-divina hermosura, que se perdié la memoria en lo mismo, que la ocupa; pero reparando luego' en que ule! temor la ofW'a*. ni: el estruendo la alborota, ni el alboroto la rotída, ni el suceso la «¡ivisrte, fliMa perdida la turba; ni-la victoria lá ofende, ~ ni la prisión la atribula; casi-llegué-á presumir,- de aquesto , y su hermosura^ ó que alguna deydad fuese, 6 que estaba sordá , y muda;- mas sacóme de esté engaño con una corté* pregunta,' que á auevus admiracionespudo ocaciünar mis dudas» Eres (.disco ) eres acaso el General, qtíé vific'ulasu nombre en eternos bronces; y en inmortales columnas? Yo soy ( dixé ) y ella entonce»’ con uña grande mesura prosiguió , diciendo : advierte' que sey Lyzara , bija única de Hacém BaxS , cunado del gran Señor , y que es cauchad tu victoria , si soberbio con ella no te deslumbras. Yo iba á casante al Cayro;- pero sin duda ninguna'' el Cielo , que nada ignora, rnis secretos especula, pues desde niña Indu. i !a de ckrta cautiva Húngara, á $<£. Ori^ti:ina inclinada ' vivo 1 urca , sin ser Turca: vivo Mora, sin ser Mera: busco luz, y vivo á obscuras, ía honrosa pedad te ¡nueve,, \a que conmigo acumulas tantas riquezas . no niegues esta gracia <4 quien le busca. Cristiana he de s.r., Cristiano, y no’por esto sé ésoús.i mi esclavitud , tuya soy, concc ’e íi mi rostro algunas señales, que la publiquen, y ai muryJSó', que la construya. Yo , Sentir , viendome entonces con dos victorias , la una para p'Jper á tus pies, y á ios ce Dios'ia secunda; euise arrojarme á;|$¥-%uyós; mas tan cortés ¡o rehúsa, que di en sus hermosc/s. brazos, laurel, que á mi fiéTre anula. El Cipedan de la Armada la ¿ió el B.iu ismo, y conmuta á mi devoción .el nombre de Lyz.ará en Uosuñunda, porque perdido en mi Hermana, tn e ta r.e restituya. Sa’o Á uti valeroso Alcaide í}ue noticia me asegura de "mi hermana, dexé libre, prometiéndole ski du la íi Lyzara en su rescate, masyañoésfeién> quelocump’b, porque Lyzara es Cristiana, y quarnto Oíos la descubra, no ser i bien , que rescate Rosi.nucjda ¡1 KosimuaJa; fuese el Alcayde en efecto, y yo alegre, más que nunca, hice fiesta á su íjiutismo, y al Cielo, que me asegura salva Real. disparando de piezas una ”ran supina. Di libertad á seiscientos Cristianos , que con injuria de! Cielo estaban al remo, y para que sostituyan su oficio, á seiscientas Turcos puse én la misma clausura. Toqué á leva, puse,en quántos Baxeles , el agua surcan fl inanias, y ga i ar Je tes que á' los Vencidos murmuran: y dando vuelta. á.Sicuiá, porque no se disminuya la gloria del yencimiento, postrado á tus pies se ilustra. Esta es , Señor mi victoria, t >da su riqueza tuya, sola esta Cautiva , sola esta joya , e:-ti hermosura, este va or , e.»ta gracia, este afecto , esta cordura, á mis servicios reserva, si tu amor ño sé disgu.ta. dítm licuada : En Córdoba , en la Imprenta de Don Rafael García Rodríguez , Caíle de la Librería.