scieee Open visual document viewer

El desierto en Isaías

Pascual Recuero, Pascual

Full text

EL «DESIERTO» EN ISAIAS EN el ex enso «Lib o de Isaías», po su mismo con enido, no pueden al a el é mino y los símiles pa a expone a aquel audi- o io ce il y so do los males que padecian po sus p e a icaciones, o los que se les a ecinahan po sus muchas culpas: el «desie o», luga casi in ini o, lleno de pelig os: calo y ío in ensos; sed. hamb e y cansancio; las _ ie as y la soledad .. en in, es lo que p ede~ cía el p o e a an. e aquellas dudades, p óspe as en onces, pe o . !b.andonadas. cas igadas po Ya é en un u u o ce cano. Ol idadas de Dios, se ían4 «desie o» sin a da mucho. Aun no c0nociendo el desie o po de inición o po expe iencia, es ácil imagina su aspec o con las no as y cualidades que de él . , nos da el p o e a Isaías. Del «desie o» se nos dice que es «un luga , pa aje o si io despoblado de edi icios y gen es»; como adjé- i o, lo mismo que «despoblado, solo, inhabi ado», que equi ale a {(desolación., soledad», Y de és o hay mucho en ISlaias. Siemp e le menciona pa a indica cómo queda ía el pequeño mundo in eg ado po aquellos pueblos o gullosos, con encidos quizá de que su pode y p ospe idad no se ían supe ados o debili ados po nada ni po nadie. El desie o según se deduce, es la ex ensión y la can idad ~ « , .. sus sa mien os iban a pe de se en el desie o, y sus pámpanos })llegaban has a muy lejos, y pasaban el ma » (168 ). «Tu descendencia se ía como los g anos de a ena; los u os ):·de us en añas, como el pol o» (4819 ). -- 149 ._. Nega i amen e, nos dice ambién qué es el desie o: 1uga sÍn agua, sin caminos, al o de ege ación y de se es humanos, silen- cioso, (;omo en su aposición: « , , ,el desie o) la ie a espan- osa» (211). Pa a los heb eos no e a el desie o cosa ígnon da:; les enían hablando desde ~iglos; de él, ¿ande Ya é hizo p odigios pa a man- ene a '5US scogidos y alen a les en la e. Además, la egión que les adjudicó Dios en la ie a como suya es á odeada. de desie - os po el Es e y po el Su : los de Si ia, E án, Su , Fa án, Sinal A abia, luga es que ,el «lib o de la Ley» nlenciona con ecuencia. y bien pudo lsaías en alguna ocasión habe se a(Somado a sus lindes, medi a qué e a el desie o, si ua la p oeza is aeli a en su imagjna.:ión, y compone después es a lo de símiles con que aconseja a ol idadizos. H'a log ado una especie de «lib o del de- sie o», ya que el é mino ap'a ece has a 26 eces con unción de sus an i o y 12 con la de adje i o. (<<Sag ada Biblia», e sión de Náca -Colunga, B. A. C., s.n 'edición, Mad id, 1953.) Incluso un o áculo se JIa na¡ «sob e 'el desie o del ma » (cap. 21), in i ando a eIanü as y medos pa a que, despiadados, se lanzasen con a Ba- bilonia, único modo de que Je usalén ecob ase su libe ad: «i Ay de i, de as ado , que no has sido' de as ado ¡A »de i, saqueado , que no has sido saqueado! Cuando aca- »bes de de as a se ás ú de as ado; cuando acabes de sa- »que:u' se ás ' ú saqueado» (331 ). El p o e a había de expone , en mensajes ing a os, las ó de- nes de que e a po ado ) an o a unos como a o, os; debía p o- e i es os' a icinios dolo osos e inc eíbles en un p esen e, eliz pe o co ompido) que. no augu aba como posibles los males des- c i os po el «homb e de Dios», agua ies as in ~sigen e: «Po que es e ~ueblo es un pueblo ebelde) son hijos » emen idos, que no quie en escucha la Ley de Ya é. Que »dicen a los iden es: No. eis; .y a los p o e as: No nos ha- »bláis lnás que de cas igos. Decidnos cosas halagüeñas, p o- » e izadnos men i as; apa aos del camino, qui aos del »sende o, dejad de pone a Ducs Y'd is a al San o de 15- )' ael» (309- 11 ). - 150 - pa á el iden e no e a un sec e o smo e eza, 10 que se a €,¡ cinaba: «Viene de ie a lejana, de los con ines de los cielos, »Ya é con los ins u nen os de su u o ~ pa a 'asola la ie- » a oda» (135 ). Ya é llega ía pail'a; hace de la ie a un' desie o, po que puede, cuando quie e, con e i el empo io en uina y « o na su desie - o en e gel» (513). Esg ime el miedo como a ma; después, en el alba del a epen imien o, se á la del amo . E a inmedia a la de- solación, cuya, semejanza había de hace e con algo que los oyen es enían a mano; y aquÍ es donde desa olla los símiles más exp esi os y nume osos, como no se encon a ían en pa e algu- na, y que a su nlen e acuden con acilidad. El desie o, desolación. Dios, pa a cas iga an a maidad e idola ía, end ía sin a - ,da , po ando' «los ins umen os de su u o », a ei ando como «con na aja alquilada» (720) en los homb es de odas aquellas ciudades: Je usalén, Damasco, Babilonia. P opias y ajenas, odas conoce án el mismo ina pues no oyen ni quie en en ende ; se án semejan es a un «desie o»: «Sí, la ciudad ue e ue asolada, ha quedado desie a, »)abandonada CalDO un desie o» (27 10 ); <<., .Sa ón es un desie o. Basán y el Ca melo han pe - »dido su ollaje» (33 9 ); «Damasco, bo ada del núme o de las ciudades, no es »más que un mon ón de' uinas. Sus ciudades, desie as }>pa a siemp e, .si en de majada a los ganados» (171-2 ). La Idea de «l1ace de la ie a un desie o» es ei e ada po lsaias con m.ás . ecuencia que o as. Nada e oca el desas e e in- hospi abílidad como imagina la con e ida en desie o oscu o: «Ved que se ace ca el día de Ya é/y c uel, eón cóle a , }>y u o a dien e, pa a hace de la ie a un desie o y ex- » e mina a los pecado e::s. Las es ellas del cielo y sus lu~ 151 - }>ce os no da án luz, el sol se oscu ece á en naciendo, y la »luna no ha á b illa su luz» 13 9_1°). y en boc;:a del mismo Dios pone Isaías, apenas llamado al mi- nis e Ío p o é ico, es as palab as: «¿Has a cuándo, Seño ? - Y El espondió: Has a que »la8· ciudades queden. asoladas y sin habi an es, y las casas »sin Jno ado es, y la ie a hecha un desie o. 1Ias a que »Ya é a oje lejos a los homb es, y sea g ande la desola- »ción en la ie a» (611~12). Dicho y cmnplido, a Ya é habían de ol e en «Plega ia piw diendo la libe ación», pin ándose al cual es aba la humanidad: «Tus ciudades san as es án hechas un desie o, Sión es »un desie o; Je usalén, un luga asolado» (6410). Recu e a una compa ación muy desc ip i a en odo momen- o: «La ie a es á de lu o, en is ecida» (339 ). Cuhpina la desg a- cia y la is eza cuando al a el agua, con el «ma seco y los íos con e idas en desie o»: «Las aguas del ma se ago a án, y el ío se consuml a, »se seca á. Los canales se es anca án, l~s canales de Egip o »baja án y se seca án; juncos y cañas se dobla án. Los »p ad(IS del Nilo, a las ibe as del ío cuan o el Nilo hace »c ece , se seca á, cae á, mo i á» (195•7 ). y mues a més i me el pode de Ya é: ({ ... Con sólo mi amenaza seco el ma y o no en desie - » o los íos, has a pe ece sus peces po al a de agua y »mo i de sed sus i ien es}) (50 2 ), No podía el p o e a deja de expone algo más dolo oso al audi o io: imagina a los pueblos sin ida, po que llega ía la «De- ,·as ación uni e sal}): «y es án las ciudades desie as, en uinas, ce adas las »casas, sin que nadie en e en ellas» (2410); -152 - «-Las 'calles es án desie as, no hay quien pase po los )~caminos (338 ); «Los palados es án desie os, desie a la ciudad uido- »so, o es y o alezas de as adas)~ (3214 ); <~ Ciudades asoladas y sin habi an es, y las casas si~ mo- » ado es» (6 11 ). La mejo desc ipción de abandono en una casa es la al a de pue as o el chi ia sob ecogedo de una, mo ida a impulso del ien o, llenando el silencio. E in oca el hagióg a o: «¡ Ginle, oh, pue a!» (1431 ); «La ciudad ha quedado en soledad y las pue as, aba i. »das, en uinas» (2412 ); «Sus pue as se en ~is ece án y gelni án» (326 ). 'Todo es a á a me ced de saqueado es, y lo más p obable es que: « ... el cla o que es u o hincado en luga i me se á a an- cado y cae á o o, y el peso que de él pendía se pe de á» (2224 ). y con unas pineda das b e es, exp esión o iginal de esa uina y ~oledad, dice que nadie ni nada queda j en la ie a, «como cuan- )~do se sacude el oli o, COlno cuando se hace el ebusco después >.de la yendünia/) (2413 ); «CQ1TIO una, c:ibaña de iüa, como choza »de melona , COlno ciudad asolada» (1 R). El ganádo en masa busca su' pas o .lejos de la u be. Pisan, comen y des izan, sin en a los ha ajos en luga es con cul i os delicados. Las ciudades damascenas «si en de )najada a los ga- »nados. Allí duennen sin que nadie los espan e» ( 72 ). Los palacios »de Judá se ian '~ue a5, luga de desca so pa a Jos asnos sal ajes »y de pas o pa a los ganados» (32 14 ). Babilonia, po sus muchos males, se había 0.e e en peo si uación po que «ni se apacen a án i)allí ganados. Mo a án aHí las ie as, y los buhos llena an sus »casas» (132 °_21) solamen e. Flo a y auna de:.e icus. El cul i o es escaso en el desie o, y en despobiado o en e eno abandonado son ca ac e ís icas una ~e ie de plan as, que Isaías -153 - iomb a pa a p esen a la nlina inminen e: <¿ca dos y espinas) (32 13 ), «o igas y ca dos}) (34 13 ). Así ~ «La iniquidad se ha encendido como uego, que de o a »ca dos y za zas, y consume la maJeza del bosque, subiendo »el humo en emolinos» (91 ~). La iña de Ya é Sebao «queda á desie a, no se á po- »dada ni ca ada, c ece án en ella los ca dos y las za zas, y »aun manda é a las nubes que no llue an sob e el~a» (55). «Se cub i á de ca dos y za zas. Y se en a á allá con a co })y sae as, pues oda la ie a se á espinas y ca dos. Y a los »mon es que se ca aban y esca dqban no se i á ya, po elno »de las espinas y los ca dos; queda án pa a pas o de bue- »yes y pa a se piso eados po el ganado» (7 24 )'.5). Apa ecen en el desie o, espo ádica o habi ualmen e, algunos animales.,. e dade os amos del silencio, al acecho del meno as o de o o se i o, humano o no, pa a hace más c~mple a su soleM dad y la del desie o más emible. En el «Lib o de Isaías» salen a uen o los animales sal ajes y a es de despoblado, ambién c ia- u as de Ya é, a los que alude: el mundo odo alaba a Dios, su C eado . Menciona a las « ie as», en gene al; y a los «chacales», « leo- nes)} y «a es uo~s}); los' «sá i os» an ós icos; <'pe os y ga os~} sah·á,jes; los i nagina ios «d agón olado » y « ¡-mLasma noc u - no», «lobos», «se pien e» y « íbo a»; y a luuchas a es de ma! agüe o, noc u nas o ca nice as: buhos; pelícano, mochuelo, lechu- za, cue o, bui es. Los e slculos 11, 13, 14 Y 15 del «Juicio con a ~as gen e~')' ~ cap. 34) son un ITmes a io de la auna ca nice a o símbolo de m.uc e y soledad. Del es ado u u o de Babilonia dice ~ «Mo a án aHí 1as ie as, y los buhos llena án sus casas. »Habi a án allí los a es uces, y ha án aDí los sá i os sus »danzas. En sus palacios aulla án los chacales, y los lobos »)en sus casas de ec eo» (1321_22 ). En cnan o a Edom: « SI:' adueña án de ella el pelícano y el mochuelo 1 la ha~ »bi a án la lechuza y el cue o. Echa á Ya é sob e ella las - 154 - »cue cÍas de Ía con usión y el ní ei del acío, y habi a án e l »elb los s~Hi os, y odos sus nobles sen! n ex e minados. AIP. »ya no hab á eino, ~ desapa ece án odos sus g andes. En »Sus palacios c ece án las za zas, en sus o alezas las o: i »gas y los ca dos, y se án mo ada de chacales y e ugio de »a es uces.' Pe os y ga os sal ajes se euni án allí) y se }>jun a án allí los sá i os. Allí end án su mo ada el an as- » ia noc u no, y halla á su luga de eposo. Allí ha á su »nido la se pien e y pond á sus hue os, los incuba á y los »saca á. Allí se euni án los bui es y se encon a án unos »con o os)} (34 11 _15 ). Los 3nimales domés icos, esp(,clalmen e «camellos», «d omeda, ios» y «asnos», e an los ehículos pa a hui de la'desolación en un éxodo o zoso. Los pueblos maldi os: « Apa ejan las bes ias de ca ga pa a i al mediodía, a a és de una egión d sie a y desolada, de donde sale .. »el león y la leona, la íbo a y el d agón olado . Lle an a »lomo de asnos sus iquezas, y sob e la giba de los camellos »sus eso os, pa a un pueblo que de nada si e» (306 ). Te ible, sin ida, c uel. es el desie o pa a IsaÍas; no obs an- e, una insigni icancia siemp e pa a compa a lo con el dolo que !spe a a los pecado es. Y monó ono, apenas dibujándose una on- auhlclón un descanso pa a la is a; odo in e minable. Sólo en dos mo nen os de su lib o Ínsinúa algún acciden e geog á ico: ias « ocas del "de;sie o» (161 ), quizá las de uno odeado de mon añas; ~ el « non e del desie o» (211 3 ), que bien pudie a se una colina a enosa de las innume ables que se o man y desapa ecen con a- cilidad. Pode di ino. El desie o es indomable y de di ícil ánsi o. Has a aho a ep e- sen a emibles lnales, po cas igo de Ya é; en adelan e si e pa a exal a el in ini o pode de Diosl que «hace que el desie o hable». «pone agua en el desie o» y « o na la soledad en pa aíso». Es C ea- do y Dominado de odo. Dice Isa"ías a Babilonia: 165 - «Ved que se ace ca el día de Ya é, y c uei, con cóle a y u- » o a dien e, pa a hace de la ie a un desie o» (139 ). Apa ecen odos los ejemplos en el «Lib o de los consuélos». Se- ca el ma y o na en desie o los íos (502 ), pe o ambién puede ac- ua en con a io, poniendo «agua en el desie o, y o en es en las ie as á idas» (4320, {(., ,po que yo de ama é aguas en el desie o, a oyos en lo seco» (44~). Y simila es ideas en 35 6 .'1; 4821 ; y 41 HU 9• I lás milag oso es es o pa a in i a al buen camino; los heb éos debjan c ee , po que su his o ia con enía ejempios su icien es: »De cie o Ya é consola á a Sión, consola á odas sus ui- »nas y o na á su desie o en e gel, y su soledad en pa aíso »de Y;; é, donde hab á gozo y aleg ía y can os y alaban~ »zas« (513 ). »Ya e se á siemp e u pas o , y en el desie o ha a á u al·' »ma y da á igo a us huesos. Se ás como hue o egado, »cmno uen e de' aguas i as, que no se ago an jamás. Edi i· »ca án us hijos las desie as uinas, y alza ás los cimien os ,,·p ilne os; y e lbma án epa ado de hiS b echas, y es au- » ado de las C;¡8aS en uinas» (58 11 ):':). »Yo, Ya é, , , o na é el desie o en es anque, y la ie a se- »ca ("n co ien es de agua, Yo plan iJ é 'en el desie o c~d os >!y acacias, mi os y o!i os. Yo 1an1:a é en la soledad cip e· >:ses, olmos y ale ces jun amen e» (411 8_19) y en el «(Call ·) il n al en hono de Ya 'é» se mezcl~ án los cla- mo es de la .Ie a oda: »Alce ql 'OZ el nesie o J y las ciudaCles y las aldeas que habi, » a Ceda >i (42 11 ), . ,y consuelo. Apa ece un esquisio de espe anza. Tenía el p o e a que no i i- ca a su pueblo y a los ecinos esos is es a icinios, pa a después pulsa la cue da dulce del consuelo, u ilizando los mismos é mi, nos: el «desie o», pe o y3 ~n «plega ias y an os de libe ación», la «espe anza' en el jus o y en 'el libe ado >,', la pa!. .~ :e llega ía a la 156 nue a Sión con el 1 1esías. Apun aba «la sal ación» siguiendo las no mas del iden e. Sus palab as ienen ono de bondad, ce sosiego, poniéndoles al en e una desc ipción de Dios, p osopop¿yica, donde s:; mues a Jnás exp1íci o que lo había sido con Moisés: ~<An es de mí no había dios alguno, y ninguno hab :i des- »pués d~ mí. Yo, yo, soy Y3. é, y ue a de mí no hay sal ado . »80y yo el que anuncio, el que sal o, el que hablo, y no hay »o o en e oso os; oso os sois mis es igos, dice Ya é. >~Yo soy Dios desde la e e nidad, y lo soy siemp e jamás »)Nadie puede lih a a nadie de mis manos; lo que hago yo. »¿ quién 10 es o ba á;»» (4310_13 ). A El in oca án: «¿Dónde es á. el que lle ó de la lnano a Moisés su b azo »pode oso. el que delan e de ellos di idió las aguas, hacién- »dose así un nomb e e e no, el que los condujo po en medio »de los a~ismosJ conlO a caballos po el desie o, sin que » opeza an?» (63 12 • 13 ). Da Isa{as la con es ación en el can n a la «Glo ia de Ya é en la libe ación de su pueblo» (403 ). Es el « eino de la paz uni e sal». c<En onces en odo mon e al o y en odo collado sublinle »hab á a oyos y co ien es de aguá, al iempo de la g an »ma anza de la caída de las o es. Se á en onces la luz de »la luna como la luz del sol, y la luz d·el so sie e eces »i,nayo , al iempo en que cu a á Ya é la he ida de su pue- »blo y sana á las llagas de sus azo es» (30~5)!6). y con inúa compa ando con su p esen e desas oso, 10 que $e ía de la Tie a de P omisión un día, quiz{~ ese ado pa a el siglo ac ual: «Po que u ie a, de as 2da. a uinada, desie a} se á »aho a es echa pa a la muchedumb e de us habi an es, y »se aleja án los que e de o aban>} (4919 ). Aquella gene ación se mul iplica ía, ex endiéndose en odas di- lecciones (54 V! llegando incluso a modi ica la denominación de - 157 -