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Guerra á Dios, ó La bandera de los reprobos

Gras y Granollers, José

Abstract

2 ej. de la misma obra

Full text

NJ - OJ — 4N — L n -i en -4 '-J - i ° o - E UD —E _E i , quien se ese a ge la ley. o ~ NJ O EN HONOR de la di inidad de Jesús y del Sac amen o de su in ini o amo , es ablecida en G anada po D. José G as yG a- nolle s, Canónigo del Sac o-Mon e, bajo la p o ección y los auspicios del Encino, é limo. S . D . D. Bien eni do Monzon y Ma in, A zobispo de dicha diócesis, y de muchos o os S es. P elados. La Academia y Co le de C is o cons a de un Di ec o , de un Consejo di ec i o , y de un Consejo consul i o que iene ep e sen ación li e a ia en odas las p incipales ciudades de España. El lema de la Academia es C is o eina. Bajo al aclamación, la Academia se p opone hace iun a p ác icamen e la glo ia de la ciencia c is iana, y hace gus a los u os de su e, espe anza y ca idad á pueblos, amilias é indi iduos. El san o é inmo al Pió Nono, se ha dignado en ia lasu bendición en un esc i o au óg a o y en e los ein e y uno seño es P elados p o ec o es que cuen a has a el dia, cinco han coope ado ma e ialmen e á su undación. La Academia, además de sus socios li e a ios que dan cul o cien í ico á Jesús, admi e es clases de socios coope ado es, que EN H O NOR de la di inidad de Jesús y del Sac amen o de su in ini o amo , es ablecida en G anada po D. José G as yG a- nolle s, Canónigo del Sac o-Mon e, bajo la p o ección y los auspicios del Enema, é limo. S . D . D. Bien eni do Monzon y Ma in, A zobispo de dicha diócesis, y de muchos o os S es. P elados. La Academia y Có e de C is o cons a de un Di ec o , de un Consejo di ec i o , y de un Consejo consul i o que iene ep e sen ación li e a ia en odas las p incipales ciudades de España. El lema de la Academia es C is o eina. Bajo al aclamación, la Academia se p opone hace iun a p ác icamen e la glo ia de la ciencia c is iana, y hace gus a los u os de su e, espe anza y ca idad á pueblos, amilias é indi iduos. El san o é inmo al Pió Nono, se ha dignado en ia lasu bendición en un esc i o au óg a o y en e los ein e y uno seño es P elados p o ec o es que cuen a has a el dia, cinco han coope ado ma e ialmen e á su undación. La Academia, además de sus socios li e a ios que dan cul o cien í ico á Jesús, admi e es clases de socios coope ado es, que dan cul o eligioso y omen an la o mación deCo os de la Có e. Los de p ime a clase abonan 8 s., los de segunda 4 s., y los de e ce a 2 s. mensuales, que han de se sa is echos po anualida des an icipadas. Todos los socios eciben la Re is a El Bien, y á p opo ción de los ondos de la Academia, lib os equi alen es al impo e de su cuo a. Po odo lo conce nien e á es a Asociación, di igi se á D. José G as y G auulle s, Canónigo del Sac o-Mon e, ó á los seño es so cios co esponsales del Consejo consul i o de p o incias que á con inuación se exp esan. Ba celona, D . D. An onio Ve ges, Cu a ecónomo deS. José; D. Juan Roca y B os, lib e o, Pla e ía 44.— Có doba, D. En i que Lláce , P esbí e o.— Cáce es, D. An onio Cál enle y Sala- za , Sec e a io de S.E. I.-Ecija, D. Juan JoséPelaez, P esbí e o. — Esco ial, D . D. Juan Jo ge B aun.— Guadix, D . D. Iliginio Bausela , Sec e a io de S. E. 1.— Huesca , D. C is ino Ga in, Cu a de S. Ped o.— Je éz, D. José Ma ía Gue e o , P esbí e o.— Loja, D . D.Juan Nepomuceno Zeg í, A cip es e. —Málaga D. F ancisco de Moya, lib e ía.— Palma de Mallo ca, D. Ba olo mé Tol á, P esbí e o.—Sanlúca de Ba ameda,D. F ancisco Ru bio y Conl e as, Cu a p opio.— Sigiienza, Ilus e S . D Ped oAn- d és de la Pepa. Canónigo Peni encia io.— Se illa, D. Manuel No- iega y Vázquez.-Ta agona, Ilus e S . D . D.Juan G an y V a- llespinos, Canónigo.— To osa, Ilus e S . D . D. F ancisco Vila- el, Canónigo Magis al.— Vi o ia, D. Ma cos Lecea, Cu a p o pio de S. Miguel.— Zamo a, D. Luis Delgado, Ca ed á ico del Se mina io. I. V* ' a iu e a a os, A los Excmos. é limos. S es. Fundado es, P opagado es y Socios insc i os en la Una misma e nos ha unido, una misma espe anza nos alien a, un mismo amo nos inspi a. T escien os co azones se han ag upado has a el dia al ededo del lába o que ena bolamos hace once meses; pe o en e es os escien os que han o ecido su sag ada adhesión al Rey inmo al de los siglos, algunos han concu ido con doble o enda de coo pe ación, con óbolo de sac i icio. Con odo, á pesa de an noble y gene oso auxilio de los seño es Socios Fundado es, la Academia y Co le de Jesús ha nacido po b e como el di ino Niño, en cuyo hono es á ins alada. Mien as las Academias y Co les del An i—C is o, p o egidas po los Me cenas del mundo llenan la ie a de olúmenes in ames ilus a dos con lodos los a a íos del e o y con odas las deg adaciones del a e; mien as que los palacios de Mammón y los emplos de Asla o h es án inundados de ado ado es, de oda edad, condición y es ado, la Academia y co e de C is o ¿no p esen a á á su Dios mas que escien os espí i us ale osos; pe o educidos po su es caso núme o, poco menos que á ele a es é iles p o es as con a los ala des es agos de la blas emia? ACADEMIA Y CORTE DE CRISTO. Nos pa ece imposible, y c eemos que á odos los que ienen ce lo po el esplendo de la glo ia de Dios, les ha de pa ece lo mis mo. Habiendo una clase de socios que po la cuo a insigni ican e de dos eales mensuales puede concu i á eanima el espí i u eligioso de nues a nación ca ólica y á es au a las sag adas epo peyas de la his o ia de nues o pueblo, ¿qué pe sona de medianos habe es, qué co azón de no apagados sen imien os eligiosos pue de nega se á pe enece á ella? Ninguno. Pe se e amos pues en la espe anza mani es ada en uno de los núme os de El Bien, de que han de se muchos, muchísimos los que han de acudi á e o za las ilas académicas, pa a que pue da emola mas galla da en odas las poblaciones del eino es pañol, la bande a en cuyo cen o es á esc i o. C is o eina. A oso os, Socios Fundado es, oca en p ime é mino co o na la ob a cuyos cimien os echas eis ; oca ambién á odos los que en la len a y labo iosa cons ucción de es e edi icio no han dejado de concu i cada cual según sus ue zas con su pied a. ¿Y acaso no in e esa de la misma mane a á los je es de amilia y á los que al en e del gobie no y magis e io de las ciencias an helan la salud, el o den, la pe ec a a monía del pensamien o y del co azón humano? ¿Y dónde es án mejo ga an idos la salud pública, el o den social y la paz y elicidad de los espí i us que bajo el ce o amo oso del mona ca di ino Jesuc is o? Las ci cuns ancias c ueles que es á a a esando el mundo, la ana quía de c eencias, la g an lucha de ideas, la i ánica insu  ección de odas las pasiones que es á p óxima á inunda la Eu opa en sang e; las mismas g andes calamidades públicas que pesan ya sob e an os países, ¿no eclaman mas impe iosamen e que nunca, que descienda un ayo de di ina mise ico dia, que apa ezca en medio de an ho ibles inieblas el sol de la in ini a luz, el lába o ic o ioso de la Vida en en e de an os desplega dos es anda es de la mue e? Y sin emba go, un sueño mis e ioso pa ece que ha caido so b e g an núme o de nues os espí i us c eyen es. Una ue za se c e a de des ucción mina en odas pa les las bases de lo que exis e, y el le a go de las almas pa ece c ece ambién, á medida que el mal eng eído con sus iun os amenaza e e namen e sojuz ga las. Llamamos á odos los amigos de la e pa a o ganiza legio nes de c eyen es in encibles, que ompan y dispe sen las o mi —6- dables alanges i upías, y el silencio y la soledad nos esponden. Si algún espí i u es o zado llega de a de en a de á euni se á nues a pequeña coho e, ¡ay! o os de cuyo ca ác e jamás pudi mos espe a semejan e conduc a, nos abandonan; desie an mise ablemen e sin habe dado mas que un ano nomb e á nues a bande a. ¿Nos c uza emos pues de b azos, ó hui emos ilmen e dejan do plan ada en el desie o al ludib io de los ien os y á la mo a de los a eos la di isa C is o eina? II. —7— Llegó la ho a. El que enga oidos, que escuche; el que enga ojos, áb alos y mi e; el que enga ciencia, que enseñe; el que enga co azón, que lo ac edi e. Dios y su Iglesia lo mandan; la salud del mundo lo suplica. El escándalo c ece; apláudese á la blas emia; la sobe bia se en diosa. Las almas caen he idas en la somb a, á la luz, del dia en los a ios del Templo, al pié mismo del al a de la ida, y al oda po los p ecipicios donde el e o á aición las empuja, oyen el cán ico de una insu ección que se pa ece al le an amien o en masa del abismo. ¿Qué a á sucede en el mundo? El in ie no egocijado ensaya en sus dila adas ca e nas un sa c ilego De p o undis , y ese cán ico con que se quie e signi ica que comienzan los une ales de la Iglesia, es epelido con uición po odos los a eos de la ie a. Y bien, ¿qué signi ica en ealidad ese himno en onado pol los ép obos espí i us? ¿Quién puede espe a ic o ias con a la Iglesia en las egio nes donde impe a el mis e io de la e e na mue e? ¿Quién puede hace luci un ayo de aleg ía debajo de las inieblas sin ondo, de los que se obs ina on en nega la luz in ini a? Nadie. Pe o en medio desús maquinaciones de pe du able odio, e e- En comp obación de lo que acabamos de apun a , leemos en un a ículo sob e una g an e is a na al, el esul ado ma emá i camen e in alible que a ojan las úl imas máquinas de gue a. «Se ha econocido, dice su au o , que en el ma como en ie  a, el pe eccionamien o de los medios de des ucción ba inu ili zado el alo y la ciencia. El mili a mas a o unado y esuel o, no pod ía dis ingui se hoy como an iguamen e epando solo po una b echa ó co onando un pa ape o enemigo, po que el alcance, p ecisión y ápida sucesión de los i os, lo de end ían al p inci pio, á la mi ad ó al in de su emp esa. An es del usil de aguja, el alien e que había su ido ileso una desca ga , había sal ado el p incipal pelig o y le quedaba un in é alo pa a hace b illa su audacia luchando cue po á cue po e uel o con sus con a ios; pe o en la ac ualidad á una desca ga sucede o a, y el i o que no le alcanzó á ocho pasos, le ace a á á seis, y si aun se lib a de él, la misma mano que lo dispa a puede epe i lo á es. Con las a mas an iguas, á pesa de su alcance y ce e a pun e ía, e an oda ía posibles los hé oes; con los usiles mode nos, solo puede habe íc imas; no queda ninguna p obabilidad al alo que bus ca dis ingui se; es p eciso mo i .» XII, ¿NO HAY ESPERANZA? —14— Sí: hay un medio pa a que no pe ezca de ini i amen e la ci ilización "del siglo XIX; pe o es e medio no es á hoy dia en la es e a de la sabidu ía humana. La ci ilización que solo ha a a do de inmola lo lodo á los cue pos, que ha hecho odo lo posible pa a ma a las almas; la ci ilización que ha dejado conculca o dos los p incipios de jus icia y aplaudido las g andes iniquidades consumadas, en egada hoy á la con adicción de sus so is as y á las ambiciones que han nacido en e los mona cas, mi a p óxima é ine i able no solo su uina, sino ambién la de odos sus o pes p incipios, des inados á sume gi se en océanos decieno y sang e. Las máquinas con que se ha omen ado el o gullo, la a a i cia y la sensualidad humana en ez de aplica su auxilio á la la bo iosa y sublime emancipación c is iana del espí i u, solo han es imulado en el homb e la pe ec ibilidad ma e ial, y es a, de ensayo en ensayo, de descub imien o en descub imien o, de apli- — 1 5 — cacion en aplicación ha ensobe becido al homb e has a el pun o de hace le ol ida su se humano. Hoy las naciones se con ie en o a ez en inmensas ibus a m adas, los ejé ci os en as os mecanismos de ma anza. Sup imid á C is o en el mundo; ¿du a á muchos dias el g an ex e minio de la especie h u m a n a ? .................................... ..... XIII, LA BANDERA DE LOS REPROBOS. _ — — Fundado es de la Academia y Co e de C is o, Socios, odos los que amais á Jesús la sal ación de ues as almas: los ange les del bien, al nace Dios hecho homb e pa a ompe las mis e iosas cadenas que nos suje aban al ono de uego del déspo a de los abismos, can aban en las ce canías de Belen: Glo ia á Dios en las al u as: y en la ie a, paz á los homb es de buena olun ad. Hoy haciendo co o con los espí i us in e nales, can an innu me ables gen es seducidas: Gue a á Dios en la ie a y en el cielo: a da el mundo, y pe ezcan los escla os que C is o ino á esca a . ¿Se comp ende á si ese g i o de gue a impone la obligación de hace nue os es ue zos á los que denodadamen e comba en po las ic o ias del eino de Dios y su jus icia?. ■ — 1 6 - XIY, Jesns, ú solo en el mundo, campo inmenso de a licción, un ayo de luz he moso puedes hace b illa hoy. Haz pues, ¡oh C is o! que b ille con pací ico esplendo , y caiga á us piés el mundo indiéndo e ado ación. B illa, b illa, As o di ino, de mise ico dia Sol, b illa y disipa las somb as de la mue e y de su ho o . Ex ingue el odio en los pechos que el in ie no emponzoñó, Omnipo en e y Piadoso, eina, eina, Amo , Amo .