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El Preventorio Infantil Antituberculoso de Almería (1945-1965)

Marín Martínez, Porfirio

Abstract

El presente trabajo analiza la organización de la lucha antituberculosa después de la guerra civil, a través de la vida de una institución como el Preventono Infantil de Almería entre 1945 y 1965. La elevada prevalecia tuberculosa tras la contienda hizo especialmente acuciante la necesidad de una intervención estatal a gran escala, según pautas diseñadas y aún practicadas con anterioridad, que, sin embargo, sufrieron de falta de fondos. En esa campaña alcanzaron relevancia las instituciones de internamiento como este Preventorio de cobertura nacional, donde convivían niños y niñas en situación de riesgo por penodos largos o cortos (Colonias, en particular procedentes de Madrid y de Córdoba). La escasez de dotación impidió que se beneficiaran de sus posibles ventajas mas que una mínima proporción de la población infantil susceptible. La vida diana de este centro puede reconstruirse a través de testimonios de algunos de sus trabajadores y de un copioso fondo de documentos burocráticos.

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El Preventono Infantil Antituberculoso de Almena (1945-1965) PORFIRIO MARÍN MARTÍNEZ (') SUMARIO 1 .-Introducción. 2.-La lucha antituberculosa en Almena. 3.-Instalacion y funcionamiento del preventono infantil antituberculoso de Almería. 3. l .-E1 edificio del preventono. 3.2.-Las necesidades materiales. 3.3.-Los recursos humanos. 3.4.-Normas y régimen interno para los ingresados. 3.5.-Análisis estadístico de los ingresados. 3.6.-El cierre del Preventorio. 4.-Consideraciones finales. RESUMEN El presente trabajo analiza la organización de la lucha antituberculosa después de la guerra civil, a través de la vida de una institución como el Preventono Infantil de Almería entre 1945 y 1965. La elevada prevalecia tuberculosa tras la contienda hizo especialmente acuciante la necesidad de una intervención estatal a gran escala, según pautas diseñadas y aún practicadas con anterioridad, que, sin embargo, sufrieron de falta de fondos. En esa campaña alcanzaron relevancia las instituciones de internamiento como este Preventorio de cobertura nacional, donde convivían niños y niñas en situación de riesgo por penodos largos o cortos (Colonias, en particular procedentes de Madrid y de Córdoba). La escasez de dotación impidió que se beneficiaran de sus posibles ventajas mas que una mínima proporción de la población infantil susceptible. La vida diana de este centro puede reconstruirse a través de testimonios de algunos de sus trabajadores y de un copioso fondo de documentos burocráticos. Según la curva secular descrita por Gottstein (1) la fase de tuberculinización masiva coincidió con la revolución industrial del siglo XVIII, que favoFecha de aceptación: 15 de diciembre de 1989. (") C./ Azorín, n.o 12, 2.0 1.a. 04005 Almería. (1) Citada por REY CALERO, J. y CASAL ROMÁN, M. (1980). Tuberculosis, recuerdo etiológico, epidemiológico y medicina preventiva y social. Orientación actual de la DYNAMIS Acta Hispanica ad Medicinae Scientiarumque Historian Illustrandam. Vol. 10, 1990, pp. 275-301. ISSN: 021 1-9536. reció el hacinamiento y las malas condiciones de vida Se caracterizó esta fase por un aumento de las formas graves de presentación de la tuberculosis y por la alta mortalidad, sobre todo en la infancia. Porteriormente, se sucedieron las fases de estabilización, descenso acelerado, preerradicación -situación en la que se encuentra actualmente Españay fase de erradica- " ción -existente en algunos países desarrollados. En España, el número de muertes causadas por la tuberculosis en todas sus formas desde 1936 hasta 1950 supuso una cifra superior al 150% del número de muertes causadas directa o indirectamente por la guerra civil española, aproximadamente unas 300.000 muertes (2). 2 ¿ Epidemiológicamente se ha demostrado que existe una fuerte asociación entre la tuberculosis y los factores socioeconómicos. Así, en España, la curva de la tasa de mortalidad por tuberculosis, que desde el siglo XIX seguía una tendencia descendente, a partir de 1936, como consecuencia de la guerra civil, experimentó un ascenso y no volvió a alcanzar los niveles de 1936 hasta 195 1. Desde esa fecha se experimentó un descenso brusco, sobre todo en el trienio 1950-1953. Aunque durante el siglo XIX en España se realizaron diferentes estudios que relacionaban la tuberculosis con una serie de factores condicionantes -que configuraron la consideración de la tuberculosis como enfermedad socialno fue hasta el mismo siglo XX cuando comenzó a reglamentarse la lucha antituberculosa, con progresiva intervención del Estado (3). Durante la guerra civil, por Decreto-ley de 20 de diciembre de 1936, se constituyó en el bando insurrecto el Patronato Nacional Antituberculoso. En dicho Decreto-ley se fijaban como tareas del P.N.A. la coordinación de los distintos recursos destinados a la lucha antituberculosa, la inspección de los sanatorios existentes, la creación de nuevos centros en número suficiente para cubrir las necesidades nacionales y la propuesta de nuevas iniciativas o medios para atender a estos fines. Se describían también los principios en misma, en: Medicina Preventiva y Social, Higiene y Sanidad Ambiental. G. Piédrola Gil et al. (eds), vol. 1, Madrid, Amaro, p. 515. (2) THOMAS, H. (1976). La Guerra Civil Española. Madrid, Diario 16, Vol. 2., p. 772. (3) C' MOLER0 MESA, J. (1987). Estudios médico-sociales sobre la tuberculosis en la España de la Restauración. Madrid; Ministerio de Sanidad y Consumo (Colección Textos clásicos españoles de Salud Pública, 25) y (1989) La tuberculosis como enfermedad social en los estudios epidemiológicbs españoles antrriores a la guerra civil. Dynamis, 9, 185-223. 1 El Preventorio Infantil Antituberculoso de Almena (1945-1965) los que se habrían de inspirar las resoluciones del Patronato para asegurar la solidaridad nacional y la justicia social (4). ~ La Orden de 30 de septiembre de 1937 estableáa las Normas de &Lucha ~ntitubercuhsa. El 5 de agosto de 1939 se promulgó la Ley de Bases del Patronato Nacional Antituberculoso. Y la Ley de 13 de diciembre de 1943, de Bases de la Sanidad Nacional, establecía el marco eri el que se integraban las actividades del nuevo Patronato. Por Ley de la Jefatura del Estado de 26 de diciembre de 1958 se produjo la reorganizacición del Patronato, que, en lo sucesivo, pasó a denominarse Patronato Nacional Antituberculoso y de Enfermedades del Tórax. Este fue derogado por Decreto de 29 de diciembre de 1972, asumiendo sus funciones el nuevo organismo autónomo llamado Administración Institucional de la Sanidad Nacional, y creándose el Centro Nacional de Enfermedades del Tórax. Con posterioridad, también se extinguió este organismo, dentro de las medidas de reforma impuestas por la Ley General de Sanidad de 1986. El P.N.A. dispuso una serie de medidas tanto asistenciales como preventivas. Entre las asistenciales se encontraba la construcción o habilitación de Sanatorios y, en menor número, de Preventorios. Dentro de las medidas profilácticas que se llevaron a cabo figuraron los Dispensarios y las Colonias Infantiles. En 1950 funcionaban en España, en régimen preventorial, los siguientes centros del Patronato (5): - Bussot (Alicante) .............................................................. 270 camas - Niño Jesús (Almería) ....................................................... 150 camas - Ntra. Sra. del Pilar (Zaragoza) ........................................ 30 camas - San Rafael (Segovia) ......................................................... 250 camas Con el presente trabajo se pretende, en primer lugar, analizar la organización de la lucha antituberculosa en la España franquista, concretamente en Almería; y, en segundo lugar, describir lo que concierne al Preventorio infantil instalado en dicha ciudad, durante su periodo de funcionamiento. (4) BENITEZ FRANCO, B. (1950). Tuberculosis. Estudio de la lucha contra esta enfe~rnedad en España (1 939-1 944). Madrid; Patronato Nacional Antituberculoso, pp. 238-240. Este autor ocupaba el puesto de secretario general del P.N.A. en 1950. (5) BEN~TEZ FRANCO, op. czt., pp. 176-179. Como material de trabajo se han empleado fundamentalmente las fuentes documentales que se encuentran depositadas en la actualidad en los sótanos de la Delegación Provincial de Salud y Servicios Sociales, otrora Jefatura Provincial de Sanidad. Los documentos estudiados fueron producidos tanto por el mismo Preventorio (designados en nuestras notas como A.P.) como por la Jefatura Provincial de Sanidad (AJ.P.S.) y por el Dispensario Central Antituberculoso (A.D.A.). La documentación existente se encuentra organizada en carpetas y legajos (L) o archivadores ubicados en diferentes sitios y sin ordenación ni catalogación documental precisa. De ahí que se haya hecho referencia a ellos por la carpeta o legajo donde se encontraban y por la fecha. 2. LA LUCHA ANTZTUBERCULOSA EN ALMERÍA Almería, provincia de población emimentemente rural, poseía en los , años 1943-1947 unas tasas de mortalidad por tuberculosis de 90 por cien , mil habitantes, lo que la colocaba en el séptimo lugar ordenando de menor <, - . a mayor todas las provincias españolas. La tasa de mortalidad por tuberculosis en Almería evolucionó grande- \ mente en los años de existencia del Preventorio. Analizando quinquenalmente esta tasa desde 1930 hasta 1965 observamos que a partir de 1950 la tasa ofrece un descenso acusado (sobre todo en 1953 en que pasa de 254 .:!* 1 ' muertes -tasa de 67'8a 124 muertes -tasa de 32'6-). De este modo la ' tuberculosis pasó a ocupar un segundo plano como causa de mortalidad ge1 $1 neral a final de la década de los 60. -6Según los datos y estadísticas registrados por el Dispensario Central Antituberculoso ubicado en Almería capital, que comenzó a funcionar en septiembre de 1941, se pueden realizar una serie de análisis (6). En cuanto a enfermos diagnosticados por tuberculosis en el Dispensario, desde 1941 hasta 1950 aparecen 8.924 casos. Esta cifra supone un promedio de 496 enfermos nuevos por año. Dos tercios de los diagnosticados «enfermos» correspondían a los 7 distritos urbanos de Almería capital. El resto procedía del medio rural. Entre 195 1 y 1954 se diagnosticaron en el Dispensario 2.28 1 enfermos (6) A.D.A. Carpeta de Estadistica del Preventorio. ~1 prsvrntorio Infantil Antituberculoso de Almeria (1945-1965) 279 Nbercuf~~~~ de los que el 82% procedían de la capital. De todos ellos, sólo rnvieron la posibilidad de ingresar en un sanatorio 186 enfermos, o sea, el 8%. Entre 1942 y 1946 se efectuaron 2.679 investigaciones sistemáticas de las que el 27% produjo radioscopia positiva. De todos los investigados, algo m& de un tercio eran niños menores de 14 años. Este dato indica la conciencia existente sobre el riesgo a infectarse que padecían los más jóvenes. En el mismo periodo se realizaron 5.621 radioscopias dentro de la investigación familiar. Estas, al ser más selectivas y realizarse en una población en riesgo, dieron un porcentaje de positividad mayor, el 48%. Una mayor proporción de estas respecto a las sistemáticas, el 41%, se realizaron en niños. De estos, 1 .O68 dieron radioscopia positiva, todos los cuales, según los conocimientos del momento, hubieran requerido tratamiento preventorial. Sin embargo, muy pocos pudieron disfrutar del mismo ya que el Preventorio de Almena comenzó a funcionar en 1945 con un número limitado de plazas. Veamos la evolución de la mortalidad infantil en Almería, como buen indicador de las condiciones socio-económicas. Analizando quinquenalmente esta tasa desde 1930 hasta 1945 observamos que siguió un gradiente descendente (7). A partir de 1940 bajó de 100 muertes por mil nacidos vivos; de 50 a partir de 1955; y se alcanzó una tasa de 25 en 1965. Si comparamos la tasa de mortalidad de Almena capital con la de su provincia se observa que, si bien hasta 1950 era mayor en la capital, a partir de esa fecha se invierte la relación. Por todo recurso de lucha antituberculosa, Almería contaba, en 1945, fecha en que se puso en funcionamiento el Preventorio Infantil, con un Dispensario Central Antituberculoso ubicado en la capital, que venía funcionando desde 1941 (8). Al no existir sanatorio antituberculoso, se contaba con 60 camas reserva- (7) RESE~~AS estadisticas de la provincia de Almería. (1955 y 1965). Madrid, Instituto Nacional de Estadística, pp. 96-1 16 y 106-109. (8) BEN~TEZ FRANCO, op. cit. (n. 4), p. 360, menciona un segundo Dispensario antituherculoso en Berja. Como quiera que no se encuentra mención del mismo en ninguno de los documentos del Irchivo general de la Jefatura Provincial de Sanidad, creemos que se i trata de un alarde propagandístico, desprovisto de r-!u También en la p.366 se ine dicaba que en 1947, existía un Sanatorio antituberculoso en construcción con 250 camas en Almena, centro que nunca se realizó. das entre los Sanatorios de Canteras y de Sierra Espuña (91, sitos en la vecina provincia de Murcia. Además, se contaba con 40 camas para enfermos mberculosos en el Hospital Provincial de Almena, subvencionadas por el Patronato Nacional Antituberculoso (1 0). Estos recursos de la lucha antituberculosa en la provincia de Almena no se modificaron prácticamente desde 1945 hasta 1965, fecha esta última en que se clausuró el Preventorio. 3. INSTALACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL PREVENTORIO INFANTIL ANTITUBERCULOSO DE ALMER~A 3.1. El edificio del Preventorio Lo que fue el Preventorio infantil antituberculoso del Niño Jesús se encontraba ubicado en un edificio, hoy arruinado, de la carretera de Ronda, n.O 58. La parcela del Preventorio linda también con la plaza de Barcelona y con la Avda. Ntra. Sra. de Montserrat. En 1945, fecha en que se inauguró, quedaba en el extrarradio de la ciudad de Almena, junto a la Estación de RENFE y la de autobuses. El Preventorio estaba constituido por dos edificaciones bien diferenciadas: una, correspondiente a una vivienda-chalet, construida en 1927 (1 l); y otra, correspondiente a las galerías y dependencias afines, construida en 1944 y compuesta por dos plantas dedicadas, respectivamente, a albergar a los niños y a las niñas. En 1943 la vivienda-chalet fue reparada, según proyecto del arquitecto Guillermo Langle, por sufrir daños por bombardeo y saqueo durante la guerra civil. La reparación ascendió a 70.000 ptas. (12). (9) AJ.P.S. L-20-1941-1943. (10) AJ.P.S. L-20-1941-1942. Con fecha 2 de agosto de 1943, el Presidente de la Diputación Provincial solicitó al Jefe Provincial de Sanidad ratificación por la Comisión Gestora del acuerdo suscrito por la Presidencia con el P.N.A. sobre sostenimiento de cuarenta camas para enfermos tuberculosos en el Hospital Provincial. El convenio se firmó el 26 de julio del mismo año, estipulándose que la Diputación sostendna, además, un número igual de enfermos al que lo venia haciendo. (1 1) Según manifestaciones de Alfredo Batlles Rodríguez, hijo del entonces propietario del chalet, José Batlles Garcia. (12) Archivo Municipal de Almeria. Legajo 1450, 40. m pxventorio Infantii Antituberculoso de Almería f 19411965) 281 Según informaciones de la Oficina del Catastro de la Delegación de Ha- &nda de Almena, la parcela ocupa una extensión de 5.787 m2. De ellos, el chalet ocupa 230 m2 y las galerías anexas 1.505 m2. El resto corresponde al jardín, donde se encuentra la caseta del guarda nocturno. LOS motivos que condujeron al establecimiento de un Preventono en Almería, y concretamente en ese lugar, no han aparecido explícitos. Quizás lo m& claro al respecto se encuentra en el escrito que el jefe administrativo envió al Jefe de Sección del Patrimonio del Estado en junio de 1963, donde se manifestaba lo siguiente (1 3): «Hace 19 años el Gobernador Civil, Manuel García del Olmo, firmó el contrato con el propietario, Sr. Badles, hoy fallecido. Su propósito aquel entonces era el de gastarse 15.000 o 20.000 duros y colocar, aprovechando el antiguo chalet, unas camas para el Frente de Juventudes. Posteriormente, el asesoramiento de los médicos, y especialmente del actual Director del Preventorio, le animó a construir un Preventorio que cedió, una vez terminado, al P.N.A. para su sostenimiento, quien se hizo cargo del mismo. Las galerías interiores del edificio están construidas en terrenos propiedad del Patronato, así como el campo donde se encuentra el lavadero y tendederos. Estos campos fueron adquiridos por el repetido Gobernador Civil a otros propietarios y cedidos posteriormente al Patronato. El contrato termina en febrero próximo, aunque hay una cláusula, la E, que dice que al término del contrato podría ser prorrogado por ambas partes)). El contrato de arrendamiento fue firmado el 27 de mayo de 1944. En 1950 el alquiler era de 5.400 ptas. trimestrales (1 4). Y en 1965 ascendía a 7.077'50 ptas. trimestrales (15). Las propiedades del chalet y jardín de los herederos del Sr. Batlles fueron vendidas en 1972 a otros propietarios para fines que en ningún caso supondrán la rehabilitación del inmueble. El Preventorio, desde que se puso en funcionamiento en 1945 hasta que k (13) A.P. Carpeta de correspondencia particular Sr. Bernal. Documento de fecha 24l ! Jun-63. I (14) A.P. Libro Mayor (1954). En acta de inspección de fecha 17-Dic-50. (15) A.P. Carpeta de Transferencias (1964-1966). En oficio de fecha 11-Oct-65 por el que el P.N.A. comunicaba al Jefe Provincial de Sanidad de Almena las cantidades para pagos ordinarios correspondientes al cuarto trimestre de 1965. se clausuró en 1966, no dejó de padecer reparaciones, reformas y obras de infraestructura y de mantenimiento. La obra de reforma más importante, pequeña en sí pero transcendental para la capacidad del centro, fue la que transformó los primitivos comedores de niños y niñas en salas-dormitorios. Aquellos quedaron en las galerías situadas por delante de la ubicacion primitiva de los mismos. Dicho cambio, que fue concluido en 1947, posibilitó el aumento de capacidad del Preventorio en 30 camas más. En cierta medida, estas intervenciones eran un reflejo de lo que en la sociedad acontecía con las mejoras que muchas familias iban introduciendo en sus viviendas conforme el nivel de vida aumentaba en la sociedad española. Entre estas mejoras cabe destacar las obras de acondicionamiento de evacuación de excretas, inodoros, baños y duchas y fosas sépticas del patio. Muchas otras propuestas de mejora, como la ampliación de dependencias para el personal de enfermería, no se llevaron a cabo. Según las descripciones que podemos encontrar en los inventarios existentes entre 1953 y 1964, salvo lo indicado, la distribución interior del Preventorio no sufrió otras modificaciones de importancia (16). La parte primitiva -chaletdel Preventorio estaba dedicada a la dirección, administración y clínica. Contaba con recibidor, vestíbulo, despachos para el director y el administrador, salón-hall, tres dormitorios para el personal (jefe administrativo, encargada y enfermeras), un ropero-costurero dotado con dos planchas eléctricas y otras dos de carbón, la capilla (26 bancos de cinco asientos cada uno), despachos clínicos, con servicio de odontología y otorrinolaringología, cuarto de rayos X, laboratorio radiográfico y un lugar para el botiquín o cuarto de curas. La parte nueva, correspondiente a las galerías e incluyendo la modificación efectuada en 1947, albergaba, por su parte, los servicios de cocina, comedor y dormitorios, así como la escuela (diez pupitres de dos asientos y tres bancos de cinco plazas). En ella se encontraban, con una ubicación simétrica en cada planta, las galerías, interior y de reposo, de los internos, la última dotada de tumbonas, así como las «salas azul y rosa», cada una dotada con veinte camas; otras siete habitaciones-dormitorio más, 42 nuevas camas en cada planta, y, por último, la sala de la enfermería, con 3 camas. (1 6) A.P. Carpeta de inventarios del Preventono, 1953-1 964. El Preventono Infantil Antituberculoso de Almena ( 1945-1965) Las dependencias de la planta alta las ocupaban los niños y las de la planta baja las niñas. 1 3.2. Las necesidades materiales La forma en que se calculaba el presupuesto para alimentación en los establecimientos del P.N.A. estaba en relación con el número de camas ocupadas por día, considerando tanto a los enfermos como a los trabajadores con derecho a residencia. El aumento efectivo de camas que se produjo en el Preventorio en octubre de 1947 repercutió en la consignación alimentaria. En ese mismo mes, se comunicaba la autorización de ampliarla por las nuevas 30 camas (17). Las cantidades acordadas pasaron de 15 ptas. por estancia y día, en 195 1 (1 8), a 28 ptas. que se libraron en 1964 (1 9). Una cantidad extra se recibía tanto por la festividad del 18 de Julio - 15 ptas. en 1950como por la cena de Navidad -50 ptas. en 1964-. El control del gasto alimentario, de la elaboración de las dietas y del almacén de la despensa fue una preocupación prioritaria en todos los establecimientos del P.N.A. La despensa del Preventorio era controlada por la encargada de despensa y ropero. Diariamente, esta debía rellenar un estadillo de control de entradas en la despensa, con especificación de los géneros, la cantidad servida y el precio por unidad. Asimismo, debía describirse la minuta y el diario de gastos de alimentación, en el que se especificaba la cantidad y el precio de los artículos consumidos, para, finalmente, según el número de estancias de enfermos y empleados a alimentar, calcular la diferencia entre las consignaciones y los gastos (20). Con los datos del diario de gastos se rellenaba un estadillo mensual en el que se precisaba, día por día, el número de estancias, la consignación total mensual, el importe de gastos, la diferencia y el coste medio mensual del (1 7) AJ.P.S. L-15-1947. Documento de fecha 30-Oct-47. (18) A J.P.S. L-14-1951. Documento de fecha 31-Ene-51. . (1 9) A.P. Carpeta del Preventorio. Cuentas, informes y otros (1 947-1 966). Acta de entrega del jefe administrativo saliente al entrante el 28 de diciembre de 1964. (20) Múltiples documentos relacionados con este control se encuentran en diferentes carpetas del A.P. Entre ellas: ((Carpeta de despensa; Géneros entregados (Alimentación) en Preventono del Niño Jesús)) (1957) y ((Carpeta de despensa. Menús (1957))). mero el cargo durante un año y dos meses (43) y de Juan A. Ruiz Morón (44). Al cese del primero se nombró interino a José Bernal Neira, natural de Madrid, quien permaneció hasta diciembre de 1964, para trasladarse, con el mismo cargo, al Sanatorio Antituberculoso ((Los Morales)), ubicado en la localidad cordobesa de El Brillante (45). No es de extrañar que sea la figura de este último la que se conserve identificada con la del Preventorio, a través de los recuerdos y de numerosos documentos personales. En la práctica fue él quien veló por el buen funcionamiento del Preventorio. Sus relaciones con los directivos del P.N.A. en Madrid fueron excelentes (46). En su trabajo demostró una gran sensibilidad hacia los niños y sus familiares. Comunicaba a los padres de los niños que lo solicitaban el estado de salud de estos, haciendo alusión, a veces, a la evolución favorable del peso, tratamientos, rayos X, etc. . Durante la existencia del Preventorio hubo sólo dos médicos becarios. En septiembre de 195 1 se propuso al Dr. Luis López Gay, con una gratificación anual de 5.000 ptas. Dicho médico perduró en el cargo hasta el 2 de octubre de 1959, fecha en que obtuvo la excedencia, sustituyéndolo Ginés Nicolás Pagán que permaneció hasta el cierre del Preventorio (47). El trabajo de los médicos becarios consistía en visitar el Preventorio diariamente para realizar el seguimiento de los niños y niñas ingresados, en especial mediante sesiones exploratorias de rayos X. A los recién ingresados se les historiaba y exploraba minuciosamente. Entraban en sus competencias el tratamiento de los internos que enfermaban y vigilaban de cerca la evolución clínica de los contagiados por tuberculosis. El número de enfermeras instructoras que pasó por el Preventorio, en contraste con el de médicos, fue muy numeroso. La exigencia de u?a vida de internado en el Preventorio y un horario exigente pudieron muy bien ser la causa de que fuesen más de treinta las enfermeras que actuaron en el esta- (43) A J PS L-15-1946. Documento de fecha 13-Mar-46 (44) A J PS PNA-1964 Documento de fecha 14-Dic-64. (45) AJPS PNA-1964 Documento de fecha 22-Nov-64 (46) A P Se encuentran tres Carpetas de Correspondencia Parucular del Sr. Bernal (1958, 1962 y 1963) (47) AJPS L-1958. Documento de fecha 2-Oct-58 E1 Preventorio Infantil Antituberculoso de Almena (1945-1%;) 291 blecimiento (48). Incluso hubo momentos en los que existieron vacantes. Todas las enfermeras procedieron de la Escuela de Instructoras del P.'N.A. en Madrid.. Sus funciones específicas consistieron en pesar y medir a los niños y niñas, administrarles la medicación recetada, revelar las películas radiográficas y ayudar a los médicos becarios en su labor clínica. Al vivir internas, debían cuidar de los niños en sus paseos. Del mismo modo, acompaiiaban las expediciones programadas, sobre todo las procedentes de Madrid. Vigilaban la alimentación de los niños en el comedor y controlaban sus tiempos de reposo. .Por el Preventorio pasaron tres capellanes que estaban encuadrados dentro del personal con gratificación. El primero fue José Caparrós García, con 200 ptas. mensuales y sin derecho a residencia. En febrero de 1947 se propuso para sustituirle a Antonio Correas Pascual, con una gratificación de 5.000 ptas. anuales. Por fin, en 1949 se nombró a Dionisio Pérez Abellán, quien se mantuvo hasta el cierre del Preventorio. El puesto de conserje fue desempeñado por Manuel Bayo Ramos, hasta octubre de 1958, y por José López López a continuación. El personal jornalero fue, como ya hemos explicado, el más numeroso y a él correspondió la mayor movilidad en cuanto a altas y bajas. El P.N.A. exigía a toda persona que se incorporaba a la plantilla de cualquiera de sus establecimientos un informe clínico sustentado con un diagnóstico radiológico -adjuntando la radiografíay firmado por un director médico del mismo Patronato. En el Preventorio, falto de un reglamento interno o estatuto del perso- (48) A continuación se relacionan los nombres de las enfermeras instructoras que trabajaron en el Preventono: Mana Giménez Martínez; Rosario Nanclares Jiménez; Conrada Tapia Garrido; Araceli Sánchez Delgado; Rosa Berenguel Delgado; Concepción Blázquez Fernández; M.a Dolores González García (esposa del jefe administrativo, Sr. Berna1 Neira); Dolores Herrero Corrales; María Dolores Jiménez Muñoz; M.a del Sacramento Pérez de Juan; Julia Jiménez Muñoz; Piedad A. García Escribano; M.a Matilde Giménez Marúnez; M.a del Carmen López Serrano; M.a Luisa Julia Belmonte; Amalia Sestoe Esquiroz; M.a Fernanda Egea García; Cabina Galerreta Olive; M.a de la Bella Onzalo Ballesteros; Elvira Izquierdo Sáez; Encarnación Alvarado Tovar; Luisa Moreno Martinez; Iluminada Galindo Herrada; Melchora Sanz Vázquez; M.a Nieves Rodríguez Fenoy; M.a Rosano Rodríguez Sánchez; M.a del Mar García Manzano; M.a del Carmen Martínez Martinez y Valentina Ruano Yubero. nal, hubo muchas sanciones y despidos y no fueron pocas las veces en que aparecieron conflictos entre el personal. El caso más sobresaliente de entre los que existe constancia documental fue el ocurrido en 1949, cuando se cesó al cocinero y a dos empleadas de cocina por sustraer alimentos de la despensa a través del carromato del lechero (49). Otro conflicto importante tuvo lugar en 1953, cuando se le llamó la atención al conserje por su ((intolerable actitud)) de montar en el Preventono un negocio de fotografía y su correspondiente laboratorio (50). La plaza de maestra no apareció en plantilla hasta enero de 1952. Fue ocupada por una enfermera, Fernanda Egea García, en posesión de dicha titulación. Fue cesada en octubre de 1958 debido a que, al parecer, también se encontraba dada de alta como puericultora del Estado en Guadix, sin realizar ningún trabajo en ese puesto. Fue sustituida por la maestra Josefina Hernández, que se ocupó, como su predecesora, de las niñas. Los niños fueron atendidos por un maestro nacional, D. José Valles Primo, que se incorporó al Preventorio desde julio de 1949 (51). En enero de 1965, cuando ya se había previsto el cierre del Preventorio, a su personal se le ofrecieron dos posibilidades: marcharse con una indemnización equivalente a una mensualidad por año de servicio o ser trasladados a otro centro del P.N.A. Todos optaron por la indemnización, excepto una costurera que deseó irse al Preventorio de Bussot (Alicante) (52). De 1946 a 1963 se quintuplicaron los gastos mensuales correspondientes a personal, aunque no de modo homogéneo, pues las retribuciones variaban con cada puesto, además de haberse incrementado el total de la plantilla. Así se pasó de invertir 5.135'79 ptas. (marzo de 1946) a 15.054'85 ptas. (marzo de 1954) y 33.181'95 ptas. (marzo de 1963) (53). No se observa correspondencia entre el grado de responsabilidad y preparación técnica con el sueldo. (49) AJ.P.S. L-15-1946. Escnto de fecha 20-May-46. (50) A J.P.S. L-11-1954. Escnto de fecha 6-Jul-54. (51) A.P. Carpeta de correspondencia particular Sr. Bernal (1962). Documento de fecha 7Mar-62 en el que el jefe administrativo transmite estos pormenores a una amiga suya de Madrid. (52) A.P. Carpeta de cuentas, informes y otros. Escrito de fecha 17-Ene-65 del nuevo Jefe Administrativo del Preventoiio a D. José Bernal Neira. (53) A.P. Carpetas de nóminas de 1946 (marzo), 1954 (enero) y 1963 (febrero). El Preventono Infantil Antituberculoso de Almería (1945-1965) 3.4. Normas y régimen intem para los ingresados Las condiciones para el ingreso en el Preventorio coincidían con las exi $das para el ingreso en los sanatorios del P.N.A. en dos apartado, los que hacían referencia a la situación económica del enfermo y de sus familiares. Las solicitudes provenientes de niños de la provincia de Almería eran cumplimentadas normalmente por sus padres, y siempre a propuesta del director del Dispensario Antituberculoso, quien, como sabemos, era el mismo que regentaba el Preventorio. Dichas solicitudes, hasta el año 1953, iban acompañadas de certificados de pobreza o beneficencia expedidos por los respectivos alcaldes de barrio o por las secretarías de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. Este requisito condicionaba el acceso sólo a aquellos niños de familias empadronadas en la beneficiencia o absolutamente pobres y que gozaran del favor político del Partido único. Era normal que los solicitantes convivieran con varios hermanos, como también que hubiera propuestas de ingreso de dos o tres hermanos juntos. Las solicitudes iban dirigidas al Jefe Provincial de Sanidad. En ellas se debía hacer constar la absoluta conformidad con las normas de disciplina del Preventorio, incluyendo la restricción de visitas a los días autorizados. También se exigía el compromiso familiar de no retirar al niño si no era por alta, dada por el director, o por razones que el mismo estimase justificadas. El director del Dispensario enviaba en oficio la documentación de un grupo de niños; junto a las solicitudes y los correspondientes certificados, se acompañaba una propuesta de ingreso rellenada en el Dispensario, con los datos personales, sociales y clínicos de cada uno. E1 Jefe Provincial de Sanidad, en respuesta, enviaba oficio al director del Preventorio dando la orden de ingreso de todos los niños que se proponían. Las propuestas de ingreso de residentes en otras provincias eran realizadas por los directores de los respectivos Dispensarios, emitiendo informe con los datos personales, sociales y clínicos que dirigían al Presidente del P.N.A. Desde allí se cursaban las órdenes de ingreso hacia el Jefe Provincial de Sanidad, siempre según las vacantes existentes en los cupos previstos, como más adelante expondremos. Una vez hecho efectivo el ingreso de un niño en el Preventorio, el diRector notificaba al jefe administrativo la cuota que debia satisfacer -normalmente era gramita-. Asimismo, se comunicaba cuando era dado de alta a fin de gestionar el regreso a su domicilio. Al Preventorio accedían igualmente grupos en régimen de colonias infantiles, en expediciones organizadas por ¡a Secretaría General del P.N.A. Su estancia tenía una duración de 3-4 meses, en grupos de 50-70 niños, normalmente la mitad de cada sexo. Los años 1949 y 1950 fueron de un intenso trajín ordenancista por parte del P.N.A. acerca del régimen del Preventono Antituberculoso del Niño Jesús. Lo cierto es que, en la práctica, poco se diferenció el régimen preventorial del de las colonias infantiles en orden a sus actividades y horario. Según una enfermera instructora que trabajó allí en los primeros años de funcionamiento, Conrada Tapia Garrido, el horario de los niños comprendía desde las nueve de la mañana, hora de levantarse, hasta las nueve de la noche, hora de acostarse. Tanto después del desayuno como de la comida había dos horas de reposo, seguido de recreo. En 1949 se recibió el Reglamento de Régimen Interno de Colonias Infantiles. En el horario que se proponía destaca la ausencia de tiempo para la enseñanza. En 1953, el director propuso un nuevo horario, de acuerdo con lo dispuesto por el Reglamento de Servicios en vigor (54). Era el siguiente: MAÑANA . 7'30. Llamada de personal que duerme en el Centro. 8'00. Levantar niños. Asearlos. 8'30. Desayuno personal subalterno. 8'45. Capilla. Desayuno enfermeras. 9'00. Desayuno niños y encargada capilla. 9'30. Trabajo de clínica. 1.0'30. Reposo y enseñanza. 12'30. Recreo. TARDE: 1'00. Comida niños y primer turno de person,?. 2'00. Reposo niños. Comida segundo turno de personal y enfermeras. 4'00. Enseñanza y reconocimiento. 5'00. Merienda. -- (54) AJ.P.S. L-1953. Horario propuesto por el director al Jefe Provincial de Sanidad en escnto de fecha 28-Sep-53. El Preventorio Infantil Antituberculoso de Almería ( 1945-1965) 5'30. Recreo. 7'00. Aseo. 7'30. Rosario. 8'00. Cena niños y primer turno de personal. 9'00. Acostar niños y cena segundo turno de personal. 9'45. Cena enfermeras. 10'30. Comienza guardia nocturna de enfermera de turno, pudiendo las otras dos retirarse a descansar. Las visitas a los niños estaban permitidas, sólo durante los domingos primero y tercero de cada mes, a aquellos familiares que se acreditaran mediante tarjeta con fotografía expedida por el Dispensario y debidamente firmada por el director. También se regulaban los paseos. La actividad religiosa en el Preventorio quedaba encomendada al capellán y se realizaba en la amplia capilla con la imagen del Niño Jesús -la cual daba el nombre al Preventorioen el centro del altar mayor. Existía diariamente media hora para el rezo del rosario y charla o lectura del capellán o persona que este designara. El citado Reglamento ordenaba que en domingos y fiestas de guardar se celebrara misa, a la que debía asistir todo el personal. A los niños que, estando ingresados en el Preventorio, presentaban alguna lesión tuberculosa con peligro de contagio, se les gestionaba . rápidamente su envío al Sanatorio de Campanillas o al marítimo de Torremolinos, ambos ubicados en la provincia de Málaga y que contaban con 170 y 141 camas respectivamente (55). Se,pueden destacar como hechos graves los fallecimientos de tres niños. Dos acontecieron antes de 1950, sin que se conozcan las circunstancias que los produjeron. La otra muerte ocurrió en 1951, a consecuencia de una fiebre tifoidea. Se trató, sin duda, del incidente sanitario más importante en . la vida del Preventorio. Un foco de fiebre tifoidea surgió en el verano de 195 1, afectando a una veintena de los internos durante tres meses y medio y cobrándose la vida de una niña (56). En cuanto a otras enfermedades de importancia, es reseñable la afectación de gran número de niños (tantos, como para dar motivo a su (55) A J.P.S L-14-1952. El director proponía el traslado de un niño que padecía mal de Pott en escrito 22-Dic-52. (56) A.P Carpeta de partes diarios realizados en el Preventorio (1952). declaración a Sanidad) durante la epidemia de gripe del año 1951 (57). En 1955, un brote de sarampión afectó a cinco internos del Preventorio (58). Y,' por último, hubo un foco de tricoficias, con seis afectados, que se aislaron y a los que se les trató en el gabinete radioterápico municipal (59). 3.5. Análisis estadfstico & los ingresados A comienzos de 1942, el P.N.A. decidió centralizar los ingresos en sus distintas instituciones de régimen cerrado, tanto Preventorios como Sanatorios. El Secretario General del mismo, al comunicarlo a la Jefatura Provincial de Sanidad, pedía la relación de propuestas de ingreso que, en aquel momento, eran ninguna (60). Sin embargo, a los dieciséis días de haber abierto sus puertas el Preventorio almeriense, el 14 de febrero de 1945, ya estaban cubiertas las 82 plazas ofertadas, todas por niños y niñas procedentes de la provincia de Almería. Todavía quedaron seis plazas, tres por cada sexo, reservadas para aislamiento. Dos días después, el 16, apareció en lugar destacado de El Yugo, el periódico local del Movimiento, la primera noticia sobre el Preventorio, haciendo referencia a la inauguración oficial de su capilla. El 26 de octubre del mismo año, el P.N.A. acordó reservar el 50% de las plazas para propuestas de los Servicios Centrales y el otro 50% para atender la demanda de la provincia de Almería (6 1). Un año después se procedió a un nuevo reparto, otorgándose un 30% para Almería y un 70% para la Secretaría General, toda vez que, según se argumentaba, «...disponiendo solamente de dos Preventorios, ese y el de Alicante, es preciso que los dos tengan carácter nacional, es decir, que se hospitalicen en ambos niños de cualquier región de España» (62). (57) A.P. Libro de correspondencia. Registro de salida de fecha 19-Ene-51. (58) LOG. czt, Registro de salida de fecha 7-Mar-55. (59) A J.P.S. L-1958. Escnto de fecha 1-Nov-58 en el que el director solicita presupuesto para el tratamiento de esos seis niños. (60) AJ.P.S. L-20-1942-43. Documentos de fecha 25-Feb-42 y 3-Mar-42. (61) AJ.P.S. L-4-1945. Escrito de fecha 26-Oct-45, enviado por el Secretario General al Jefe Provincial de Sanidad. (62) AJ.P.S. L-15.1946. Escnto de fecha 14-Ago-46. Siguiendo la última orden, el Director del Preventorio remitía quincenalmente al Jefe Provincial de Sanidad el número de plazas, tanto de niños como de niñas, reservadas al P.N.A. Este a su vez se lo comunicaba al Secretario General del mismo. El Preventono Infantil Antituberculoso de Almena (1945-1%5) 397 En un intento de paliar la gran demanda, en 1947 se amplió el número de camas del centro alrneriense, alcanzándose las 130 plazas. Fue entonces cuando comenzaron a organizarse las expediciones o colonias, primero desde Madrid y después desde Córdoba. Hasta la clausura del Preventorio, el cupo de 1946 permaneció invariable, con la única salvedad de la asignación fija de 20 plazas para la provincia de Córdoba. Asociaciones como la de Huérfanos de la Guardia Civil, el Colegio de ~uérfanos de Ferroviarios y el Colegio de Huérfanos Infanta M.a Teresa, dependiente del Gobierno Civil, que tenían reservadas unas camas en el ~reventorio, con el tiempo las fueron perdiendo. Desde 1945 a 1951 (63), ingresaron en el Preventorio 1.456 niños. De ellos, 350 (24%) procedían de Almería. El resto, 1.106 niños (76%), los podemos considerar enviados por los servicios centrales del P.N.A., casi todos de Madrid. El reparto de las plazas entre los servicios centrales del PNA y la organización antituberculosa local estuvo siempre sujeto a los criterios antes explicados. Frente a los 172 ingresos almerienses registrados el primer año, una cantidad similar, sólo 178, se pudo acoger en los cinco siguientes, con un mínimo en 1947, cuando sólo hubo siete ingresos procedentes de Almería. Desde mediados de 1950 hasta 1965, sin interrupción, disponemos de libros de registro de niños ingresados en el Preventorio (64). En conjunto, durante los veintiún años de existencia del Preventorio, hubo 4.767 ingresos. De ellos, de Almería procedieron 1.734, fueron . propuestos por los servicios centrales del P.N.A., siendo en su mayoría de Madrid, 2.111, y 922 niños y niñas provinieron de Córdoba. Según estos mismos datos, la media anual de ingresos fue de 227 niños -esta cifra supone una rotación anual de 1'75 niños por cama-; la estancia media en el Preventorio, entre 1950 y 1960, exceptuando las expediciones (63) Estos datos se encuentran en los apartados de ((solicitudes de ingreso)) de los legajos siguientes (AJ.P.S.): L-13-1945, L-20-1946, L-15-1947, L-16-1948, L-19-1949 y L-14.1950. Se confirman con los de la Reseña Estadistica de la provincia de Almeda (1955), p. 507. (64) A.P. Se encuentran cuatro Libros de Registro de enfermos del Preventono. Son los relacionados con los años 1950-1 962; 1962-1 963; 1964-1965, Administración; y 19641965, Enfermena. coloniales de Córdoba y Madrid, fue de 8'1 meses; y la distribución por sexos la podemos suponer equitativa para ambos. De Madrid se organizaron ocho expediciones -hubo algunas más ante1 1 riores a mayo de 1948, pero sin denominarse como talesque tuvieron lugar entre 1948 y 1950. El resto de las expediciones de colonias infantiles vinieron desde Córdoba, organizadas por el Dispensario Central Antituber1 culoso de esa capital. Se tiene constancia de las mismas, según los libros de registro, desde 195 1, aunque también con anterioridad habían ingresado en 1 el Preventorio grupos de cordobeses, y tuvieron continuidad, sin interrup1 ción, hasta el cese de las actividades del centro. En total se recibieron 46 ex- ( pediciones de 20 niños, cada una de las cuales permanecía alrededor de cuatro meses. La mayoría de los ingresados en el Preventorio infantil de Almena procedía de familia pobre y numerosa (65). La profesión que predominaba entre sus padres era la de ((jornalero)), y en las madres «sus labores)). En un mes cualquiera, en la clínica del Preventorio se realizaron las siguientes actividades y trabajos (66): 43 radiografias, 748 inyectables de Calcio y Vitamina C, 6 medicaciones con Vitamina A y D, 83 curas, 7 tandas de medicación oral a todos los niños (sin especificar qué tipo; es de suponer que antituberculosa), 13 exploraciones en niños de nuevo ingreso, 24 radioscopia~ en personal del Preventorio, 3 radioscopias en niños, 14 enfermos encarnados durante el mes, 11 1 revisiones de peso, 3 visitas clínicas del director del centro y 26 del médico becario, 9 altas, 39 intervenciones odontológicas, y tomas de temperatura mañana y tarde a sospechosos de infección. El diagnóstico más frecuente con el que se proponía el ingreso era el de adenopatía (67). Este diagnóstico representaba el 70%. Seguidamente nos encontramos con el de imagen residual en pulmón, con el 19%. Otros diagnósticos, causantes de propuesta de ingreso, aunque menos frecuentes, eran los de bronquitis, asma, calcificaciones e infiltrados. AJ.P.S Se encuentran en los apartados de ((solicitudes de ingresos)) de los legajos siguientes (A J.P.S.): L-13-1945, L-20-1946, L-15-1947, L-16-1948, L-19-1949 y L-14-1950. A.P. Carpeta de partes diarios de trabajo (1952). De partes de trabajo correspondientes a mayo de 1951. (67) A.P. Libro de registro de enfermos (1962-1963). Según los motivos de diagnóstico de ingreso de los meses de enero, septiembre y diciembre de 1963. E1 Preventono Infantil Antituberculoso de Almena (1945-1965) 299 Diariamente se emitía un parte de curas practicadas. Así, de 64 curas que se llevaron a cabo en un día estudiado, el 26% correspondió a forúnculos, el 23% a ezcemas y el 17% a conjuntivitis, correspondiendo las restantes a otros procesos infecciosos (como abscesos, fístulas y otitis), así como a heridas leves (68). La última ficha de ingreso en el Preventorio tiene fecha de 2 1 de diciembre de 1965 y el último alta corresponde al 5 de enero de 1966. 3.6. El cierre del Preventorio Noticia clara de la crisis en que estaban entrando los centros del P.N.A. a finales de los cincuenta encontramos en la circular de su Secretario General, Francisco Blanco, fechada en 21 de octubre de 1958 (69). En ella comunicaba el cambio de rumbo que debían experimentar los Dispensarios, dado que «...la mayor parte de la población tuberculosa acudía a los servicios del Seguro Obligatorio de Enfermedad)). El 6 de diciembre de 1965, el mismo cargo transmitía al Jefe Provincial de Sanidad lo siguiente: «...por acuerdo de la superioridad se clausure el Preventorio del Niño Jesús con fecha de 1 de enero de 1966 rogándole le informe de la decisión al Sr. Gobernador y sugiriéndole que tanto la relación material como del mobiliario han de quedar inutilizados desde primero de año...)) (70). En su contestación, el Jefe de Sanidad le comunicaba que el Gobernador Civil lamentaba mucho el cierre del centro y que no podía hacerse cargo de él. Al mismo tiempo, exponía su propio pesar y pedía que fuese revisada tal decisión (7 1). (68) A.P. Carpeta de partes diarios de trabajo (1952). De partes de trabajo correspondientes a mayo de 1951. (69) AJ.P.S. L-1958. Circular con fecha 21-Oct-58, escrita en anverso y reverso del documento. (70) A J.P.S. PNA-1965. Escrito de fecha 6-Dic-65. (7 1) A J.P.S. PNA-1965. Escrito de fecha 15-Dic-65.