Contactos científicos entre judíos y cristianos en el s. XII: el caso del Libro de las Tablas Astronómicas de Abraham Ibn Ezra en su versión latina y hebrea
Abstract
Este artículo pretende demostrar que Abraham ibn Ezra fue el autor de cuatro diferentes versiones del Libro de las Tablas astronómicas. Dos versiones fueron escritas en latín y las otras dos en hebreo. El artiíulo pretende analizar la redacción de este tratado, especialmente las dos versiones latinas, como un caso especial de contactos cientificos entre judios y cristianos en el siglo XII.
Full text
CONT ACTOS CIENTIFICOS ENTRE JUDIOS Y CRISTIANOS EN EL SIGLO XII: EL CASO DEL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM IBN EZRA EN SU VERSION LATINA Y HEBREA. Scientific Contacts between Jews and Christians in the twe1fth century: The Case of the Book oj the Astronomic TabZes Fundaments by Abraham ibn Ezra, in his Latin and Hebrew Versions SHLOMO SELA Universidad de TeZ Aviv BIBLID [0544-408X.(1996)45;185-222J Reswnen: Este'articu10 pretende demostrar que Abraham ibn Ezra fue e1 autor de cuatro diferentes versiones de1 Libro de las Tablas astron6micas. Dos versiones fueron escritas en 1atin y 1as otras dos en hebreo. E1 articu10 pretende ana1izar 1a redacci6n de este tratado, especia1mente 1as dos versiones latinas, como un caso especial de contactos cientificos entre jUdios y cristianos en el siglo XII. Abstract: This artic1e intends to prove that Abraham ibn Ezra was the author of four different versions of the Book o!the Astronomic Tables Fundaments. Two of those versions were written in Latin and the other two in Hebrew. The artic1e attempts to demostrate that this treatise, especil1y thr writing of the two Latin versions, was a special examp1e of Jewish-Christian scientific cooperation in the twelfth century. Pa1abras c1ave: Abraham ibn Ezra, tablas astron6micas, astronomfa, astrologfa. Key words: Abraham ibn Ezra, Astronomic Tables, Astronomy, Astrology. Los contactos entre judios y cristianos re1acionados con temas religiosos 0 liturgicos en la Edad Media, especialmente en 10 concemiente a 1a exegesis de 1as comunes Sagradas Escrituras, se realizaron generalmente en un marco po1emico y se distinguieron por una fuerte dosis de tensi6n y enfrentamiento. Diferente fue 1a situaci6n en e1 terreno de 10s contactos cientfficos, aunque tambien en este ambito se infiltraban ocasionalmente motivos re1igiosos 0 1iturgicos que enturbiaron e1 ambiente. Contactos eventuales en Europa Occidenta1, en tierras propiamente cristianas, con sabios hebreos provenientes de 1as zonas musu1manes de la peninsu1a Iberica y portadores de 10s u1timos ade1antos de 1as ciencias de1 Is1am, herederas a su ~ez de 1as ciencias griegas, persas e hindues, podian reportar exce1entes dividendos cu1turales a 1a civilizaci6n cristiano-1atina, que emergia de un periodo de recesi6n (cuya envergadura no esta aun suficientemente MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
186 SHLOMO SELA di1ucidada). Una conexi6n de este tipo suponfa tambien una soluci6n c6moda, sin 10s riesgos y dificu1tades comprendidos en e1 viaje hacia 1a penfnsu1a Iberica en busqueda de1 contacto directo con 1as ciencias arabes. La trayectoria de Abraham Ibn Ezra, astr6nomo, astr610go, matematico pero tambien exegeta de 1a Bib1ia, poeta y autor de monograffas sobre diversos temas, que sa1i6 en 1140 de 1a penfnsu1a Iberica y permaneci6 e1 resto de su vida en tierra de cristianos, transitando de Ita1ia a Francia y de a11f a Ing1aterra, podria constituir un exce1ente ejemp10 de1 arriba seiia1ado mode10 de contacto cientffico. S610 que 1a casi tota1idad de su monumenta1 producci6n inte1ectua1, rea1izada despues de haber emigrado de su tierra nata1, tanto sus poco conocidas obras cientfficas como 10s estudiados e investigados comentarios de 1a Bib1ia, sus poesfas y monograffas, fue escrita en 1engua hebrea a instancias de miembros de 1as comunidades judfas con 10s cua1es e1 autor tropezaba en su vagabundeo por 1a Europa Occidenta1. Empero, podemos ubicar por 10 menos una obra escrita en 1atfn atribuida a Abraham Ibn Ezra: un tratado que inc1ufa tab1as astron6micas, y exp1icaciones para su uso te6rico y practico. En caso de ser adecuadamente demostrada 1a hip6tesis que atribuye a Abraham Ibn Ezra 1a autorfa de1 Libro de las Tablas astron6micas (10 citaremos en ade1ante como L.T.A.), e1 asunto podrfa bien encajar en e1 marco de 10s contactos cientfficos de1 mode10 arriba seiia1ado. La busqueda de una obra de este tipo no representa una novedad. Ya a fines de1 sig10 pasado e1 i1ustre bib1i6grafo M. Steinschneider, investigando 1a obra cientffica de Abraham Ibn Ezra, pudo ubicar un tratado 1atino escrito por un judfo 11amado Abraham, pero dud6 en adjudicar10 a Abraham Ibn Ezra, Abraham Bar Hiyya 0 Abraham Zacuto1• A partir de 1a segunda decada de nuestro sig10 fueron descubiertos manuscritos 1atinos adiciona1es a 10s cua1es se podfa encontrar a1guna conexi6n con e1 tratado astron6mico 1atino encontrado por Steinschneider. A1ejandro Birkenmajer 10ca1iz6 manuscritos en Cracovia y Paris, y se inc1in6, por primera vez, a adjudicar10s exc1usivamente a Abraham Ibn Ezra. Empero, 1a principa1 contribuci6n fue rea1izada por e1 investigador espaiio1 de Historia de 1a Ciencia Jose M. Mi11as Va11icrosa, quien ha116 nuevos manuscritos, pub1ic6 una edici6n crftica de1 tratado astron6mico y afirm6 tajantemente que esta obra 1. Vease el artlculo que dedica a la obra cientifica de Abraham lbn Ezra, donde el tratado astron6mico latino es titulado Tractatus Abrahae de tabulis planetarum (M. Steinschneider, 1880 [1925:494,469]). Steinschneider trata en el mismo articulo de unas tablas astron6micas pero duda si son un trabajo independiente 0 una nueva versi6n de las tablas de Abraham Bar Hyya. MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL UBRO DE LAS TABLAS ASTRONOMICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 187 pertenecfa a Abraham lbn Ezra2• Sin embargo, despues de haber pub1icado esta edici6n crftica en 1947, esta obra no suscit61a atenci6n que hubiera merecido por parte de 10s investigadores dedicados a estudiar 1a obra de Abraham lbn Ezra. Entre e110s, pueden contarse 10s que aceptan sin mas 1a tesis de Mi11as Val1icrosa sin ninguna actitud crftica. Entre e110s, S.W. Baron (1958: VIII,362-363) y H. Greive (1973:44-47). Pero otros, aque110s que se consagraron a examinar e investigar 1a obra exegetica, fi10s6fica y re1igiosa de Abraham Ibn Ezra, que tambien contiene importantes contenidos y motivos cientfficos, desconocen comp1etamente 1a existencia de esta obra y, por consiguiente, 1a posibi1idad de que Abraham Ibn Ezra haya sido su autor. i,En que se bas6 Mi11as Val1icrosa para atribuir a Abraham Ibn Ezra 1a autorfa de1 L.T.A.? Primeramente, se apoy6 en e1 testimonio biograficocrono16gico interno de1 tratado. E1 autor se identifica en mu1tip1es 1ugares como Abraham, como por ejemp10 en e1 incipit de 1a obra que contiene 1as significativas palabras «Dixit Abraham Iudeus»3. En 1a versi6n principal aparece e1 afio 1154 como posib1e fecha de su composici6n (L.F.T.A., pp. 78 Y 99). La ciudad italiana de Pisa seria al parecer e1 1ugar donde se redact6 la obra ya que aparece como e1 sitio cuyos parametros geograficos sirvieron para componer 1as tab1as astron6micas. Pero e1 autor hace tambien referencia a dos 1ugares en 2. Habiendo estallado la guerra civil espaiiola Millas Vallicrosa eligi6 como lugar de residencia la .) 1938 , ciudad de Jerusalen donde public6 un importante articulo en hebreo (J.M. Millas Vallicrosa En ese articulo Millas exponia su opini6n con respecto a dos asuntos de contr()versia. En primer lugar, identific6 a Ahmad Ibn al-Mutanna, cuyo Comentario delLibro los Fundamentos de las Tablas de Al-Jwarizmi fue traducido por Abraham Ibn Ezra a la lengua hebrea, como Abenmucene, quien aparece mencionado explicitamente como una de las fuentes de varios asuntos cientificos en el tratado os manuscritos que Birkenmajer habia ו latino atribuido a Abraham Ibn Ezra. Luego, refiriendose a contenido del tratado latino y corrobor6 ו hallado y a otros que el mismo localiz6, resumi6 e rotundamente su opini6n que su autor fue Abraham Ibn Ezra. De regreso a Espaiia, Millas public6 . una edici6n critica del L.T.A.: El Libro de los Fundamentos de las Tablas Astron6micas de R Abraham Ibn Ezra, Madrid, 1947 (En adelante, nos referiremos a esta edici6n como L.F.T.A.). Esta , edici6n comprendia, ademas de una introducci6n, el texto latino, sin traaucci6n ni comentario icativas. EI primer capitulo de la edici6n 10 dedic6 a defender la ו acompaii.ado de algunas notas exp tesis que hace a Abraham Ibn Ezra autor del tratado. Los siguientes dos capitulos comprenden un breve resumen del contenido del tratado y el ultimo capitulo estudia las posibles conexiones entre L.T.A. y las llamadas Tabulae Pisanae, atribuidas tambien a Abraham Ibn Ezra. Con respecto a la . 12 . contribuci6n de A. Birkenmajer vease Millas Vallicrosa (1938:315) y L.F.T.A. p 3. Ademas de en el incipit de la obra, el nombre Abraham aparece en diversas ocasiones en el capitulo trigonometrico del tratado, especialmente cuando el autor se apresta a comentar las palabras . 159 de Abenmucenne. Vease, L.F.T.A., pp. 137,148,154 Y MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 188 Francia. Se sefia1a la observaci6n de un eclipse solar en Burdeos para dilucidar la longitud geografica de Angers: « •• • et secundum horam eclipsis solis quam Burdegali probavi, indicavi longitudinem Andegavis esse 23 graduum, et eius dif.ferenciam ad Pisam 36 minuta hore» (L.F.T.A., pp. 86 y 88). Asf tambien, Millas Va11icrosa present6 una serie de referencias extrafdas de las obras cientfficas de Abraham Ibn Ezra que indican que compuso un libro que daba explicaciones sobre el uso de tablas astron6micas y que contenfa temas afines a los del tratado latino. En mi opini6n, estos datos distan mucho de poder demostrar de forma convincente que Abraham Ibn Ezra compuso el mencionado L.T.A. De la evidencia intema, crono16gica y geografica se puede deducir que el tratado fue escrito a mediados del sigl0 XII, 10 cua1 podrfa encajar bien en el perfodo de permanencia de Abraham Ibn Ezra en Ita1ia y Francia (1140-1160)4. Sin embargo, no tenemos ningun dato que surja directamente de la abundante informaci6n proveniente de las obras de Ibn Ezra que nos permita establecer que vivi6 en Pisa, Burdeos 0 Angers5. De la aparici6n en el texto del nombre «Abraham Iudeus» se puede establecer positivamente que el L. T. A. fue compuesto por un cientffico cuyo nombre era Abraham y que era judfo por su confesi6n religiosa, pero esto no equiva1e necesariamente a afirmar que el nombre del autor fuera Abraham Ibn Ezra y a tftul0 de ejempl0 mencionemos las dudas del ilustre bibli6grafo M. Steinschneider arriba sefia1adas6• Con respecto a las citas que 4. Pero el afio 1154 no parece ser una fecha inequlvoca. En L.F.T.A. (pp. 60-59) se sefiala la existencia de manuscritos que darian como fecha de composici6n el afio 1129, aunque Millas . 1149 Vallicrosa opina que se trata de una dataci6n err6nea y que la fecha correcta deberia ser Asimismo, Birkenmajer localiz6 en Cracovia un manuscrito que indica el afio 1144. Millas Vallicrosa .) 1938:316 ( a de Ibn Ezra וf 5. A este respecto vease los diversos articulos de 1. Fleisher que trazan la biogra .) 1936-37 1930, 1930-32, 1931, 1932, 1933, 1934 y ( 6. El principal candidato que podria sustituir a Abraham Thn Ezra' como autor del L.T.A. es Abraham Bar Hiyya. Este ultimo, como Thn Ezra, se dedic6 a la astrologla, astronomia y matematicas y tambien residi6 en el sur de Francia en la tercera decada del siglo XII donde compuso su Libro del : ctilculo de los movimientos de los astros (vease la edici6n critica que public6 Millas Vallicrosa Abraham Bar Hiyya, Sejer Hesbon Mahlekot ha-Kokabim, Barcelona, 1959) que sirve tambien de comentario a unas tablas astron6micas. No en vano se inclin6 Steinschneider a ver en las tablas astron6micas atribuidas a Abraham Thn Ezra una recensi6n hecha por este ultimo de otras compuestas por Abraham Bar Hiyya (Steinschneider, 1880 [= 1925:428,494]. Esta hip6tesis podria ser confirmada por el manuscrito B.N. Paris heb. 1044, especialmente fol. 24v., que contiene comentarios marginales de Abraham Thn Ezra a unas tablas astron6micas de Abraham Bar Hiyya. De aqui se podria deducir que el L.T.A., incluso en el caso de que aceptemos a Abraham Ibn Ezra como su MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 189 tienen su origen en 1as obras cientfficas hebreas de Abraham Ibn Ezra, conforme a 1as cua1es se podrfa 11egar a 1a conc1usi6n de que e1 autor compuso tab1as astron6micas acompafiadas de su correspondiente comentario, se podria objetar que Mi11as Va11icrosa conoci6 en su tiempo 1a obra cientffica de Abraham Ibn Ezra s610 en forma parcia1 y que estudi6 sus obras astro16gicas no en 1a versi6n origina1 hebrea sino en traducciones 1atinas tardfas. Ademas, estas referencias a tab1as astron6micas 0 a un Libro de Fundamentos de las Tablas, habiendo sido extrafdas en su tota1idad de 1as obras cientfficas hebreas de Abraham Ibn Ezra, no pueden demostrar en forma convincente que e1 mismo fuera e1 autor de1 tratado astron6mico 1atino. En forma natura1 estos pasajes en hebreo tenfan como objeto remitir a1 lector hebreo a una obra astron6mica escrita obviamente en hebreo y no en 1atfn. Sin embargo, esta 1ista de menciones puede ser examinada y aun amp1iada, como haremos a continuaci6n, para poder estudiar 1as posib1es conexiones entre las versiones hebrea y 1atina de este tratado astron6mico. Tambien Mi11as Va11icrosa, como historiador c1asico de 1as ciencias, se 1imit6 a examinar solamente 1as fuentes de caracter cientffico de Abraham Ibn Ezra y dej6 de 1ado su monumenta1 obra exegetica-teoI6gica-fi10s6fica, sin tener en cuenta que esta secci6n centra1 de su producci6n 1iteraria contiene e1ementos cientfficos de gran importancia. Mi prop6sito es continuar 1a labor emprendida por los mencionados investigadores que concentraron sus energfas en la busqueda de un tratado astron6mico 1atino de Abraham Ibn Ezra y para cump1ir este cometido dividire autor, no seria mas que un comentario de las tablas astron6micas de Abrabam Bar Hiyya. Millas Vallicrosa (1938 :312) se inclin6 a rechazar esta hip6tesis, afirmando que los mencionados comentarios marginales son simplemente un agregado posterior de los copistas y sacando a colaci6n ciertas er haOlam (Libro del ן observaciones criticas que Ibn Ezra expres6 con respecto a Bar Hiyya en su Se , 38 . er Mishpatei haKojabim, Jerusalen 1971, p ן er haOlam, en Se ן Mundo). A este respecto, vease Se que compuso tablas basadas םדא) (לידג • donde Ibn Ezra hace referencia a una «gran personalidad pero afirm6 que son de Tolomeo. Esta descalificaci6n de Abraham לא) (םאתב en las de AI Batham Bar Hiyya me parece injusta. Abraham Ibn Ezra acostumbra lanzar observaciones punzantes contra sus colegas y ni siquiera el propio Tolomeo se escapa de su \atigo critico (vease a modo de ejemplo er Hateamim, B. N. Paris ן 10 que dice sobre la astro\ogia de Tolomeo en una de las versiones de su Se heb. 1056 fol.39v). Pero, aparte de que esa «gran personalidad» no tiene por que ser identificada 1056 . er Hateamim B.N. Paris heb ן necesariamente con Abrabam Bar Hiyya, existe otro pasaje -Se fol. 44r-45v- donde Abrabam Thn Ezra elogia las tablas astron6micas de Abraham Bar Hiyya. En mi opini6n, s610 un examen minucioso del texto latino y su comparaci6n con las obras de «Ios dos Abrabam» podra ctilucidar la identidad del autor. Con respecto a las posibles identidades de 1867 ( Abraham» vease tambien otro articulo que Steinschneider dedic6 a Ibn Ezra y Bar Hiyya « .)] 1925:327-387 =[ MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 190 mi trabajo en dos articu10s comp1ementarios. En este primer articu10, hare referencia a 10s datos ya presentados y tambien traere a co1aci6n nuevos os versiones parale1as de1 ~ testimonios para intentar demostrar que existieron . L.T.A., una 1atina y otra hebrea, siendo Abraham Ibn Ezra e1 autor de ambas La versi6n 1atina no constituy6 una simp1e traducci6n de 1a versi6n hebrea y 1as , dos versiones se diferenciaban una de otra en varios aspectos. En primer 1ugar en 1a 1engua en que fueron escritas. En segundo, en algunos de sus contenidos intemos. En tercero, por 10s 1ectores a 10s cuales iban dedicadas, ya que 1a versi6n hebrea fue escrita obviamente para e1 1ector judio que conocia esta 1engua, mientras que 1a versi6n 1atina fue compuesta exp1icitamente para un pub1ico cristiano que podia entender e1 1atin. En e1 segup.do articu10 es mi intenci6n proponer una metodo1ogia opuesta y comp1ementaria a la uti1izada por Mi11as Vallicrosa para probar que Abraham Ibn Ezra fue el autor de1 L. T .A.: en 1ugar de tomar como punto de partida las obras cientificas hebreas de Abraham Ibn Ezra, partire del texto de la obra latina y utilizando un metodo comparativo trazare luego lineas de intersecci6n con la obra total de Abraham Ibn Ezra, tanto en su aspecto cientifico como en su aspecto exegetico-teo16gico-filos6fico. Una investigaci6n de este tipo contribuiria tambien a iluminar ciertos aspectos de la . postergada obra cientifica de Abraham Ibn Ezra 1. MENCIONES DE UN LIBRO QUE TRATA DE TABLAS ASTRON6MICAS EN LAS . OBRAS CIENTIFICAS HEBREAS DE ABRAHAM IBN EZRA Podemos localizar en 1as obras cientificas hebreas de Abraham Ibn Ezra una 1ista numerosa de pasajes que aluden a un tratado propio re1acionado con tab1as astron6micas que recibe diversos nombres: Libro de los Fundamentos de las רפס (ןוקית Libro de Correcci6n de las Tablas רפס), ימעט (תוחולה Tablas 0 רפס) השעמ (תוחול Libro de la Composici6n de las Tablas תוחולה), Exarninaremos a continuaci6n רפס). (תוחולה simp1emente Libro de las Tablas estas referencias dividiendo1as segun 1as obras en las que aparecen y trataremos de mostrar 1a posib1e conexi6n de contenidos entre e11as y ciertos pasajes de1 tratado 1atino. Este estudio nos permitira tambien conocer 1as principales (no todas) obras cientificas de Abraham Ibn Ezra escritas en hebreo, en ciertas ocasiones en diferentes versiones, y entre e11as tambien algunas accesib1es s610 . en manuscrito Libro de1 numero]). En este tratado [ רפס (רפסמה 1.1. Sejer haMispar aritmetico, compuesto por Abraham Ibn Ezra en e1 norte de Italia entre 10s afios 1146-1147, e1 autor expresa su intenci6n de escribir un 1ibro dedicado a exp1icar MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 191 10s fundamentos de 1as tab1as astron6micas. Y asi escribe: «Tratare de 10s arcos y 1as cuerdas al modo de los astr610gos en e1 Libro de los jundamentos de las » Tablas, ya que aque110s intentan averiguar e1 perimetro por medio de 1as cuerdas M. Si1berberg, 1895: V, 79). Se puede encontrar una conexi6n general entre esta ( cita y e1 capftu10 trigonometrico de1 tratado 1atino, pero tambien con ciertas traducciones que realiz6 Abraham Ibn Ezra al Comentario de Ibn al-Muthanna a las Tablas de Al-Jwarizmi7. Otra cita de1 Sejer haMispar (que mas ade1ante comentaremos) hace referencia en forma mas especffica a partes de1 texto 1atino aunque 1a formu1aci6n sea diferente: Abraham Ibn Ezra promete en e1 exp1icar en un cierto Libro de los Fundamentos de las Tabl'as por que se componen tab1as 30 astron6micas basandose en intervalos de 20 aftos, segfu1 e1 curso de1 s01, 0 de ,. aftos, segun e1 trayecto de 1a 1una (M. Si1berberg, 1895: 111,27. Cfr. L.F.T.A .) 87,96,98 . pp Libro de1 «instrumento de [ רפס ילכ (תשוחנ er Kli haNejoshet ן 1.2. Se cobre»]). Se pueden ubicar varias referencias al L.T.A. 0 a una obra astron6mica simi1ar en 1as dos versiones hebreas diferentes de esta obra8, cuyo tftu10 no es . mas que 1a singular traducci6n hebrea que otorg6 Abraham Ibn Ezra al astr01abio En un capftu10 de 1a primera versi6n dedicado a 10s aspectos astr016gicos escribe e1 autor: «Los aspectos. E1 1ector debe saber que no podra (סיטבמ) calcu1ar 10s aspectos si no tiene a su disposici6n un astr01abio comp1eto. Respecto a este punto hay gran controversia entre 10s sabios griegos, hindues y persas, y 7. L.F.T.A., pp.124-144. Steinschneider (1880 [=1925:469]), vio en esta cita una referencia al Comentario de Ibn al-Muthanna de las Tablas de Al-Jwarizmi, obra perdida una de cuyas traducciones al hebreo por 10 menos fue realizada por Abraham Ibn Ezra, y cuyos contenidos trigonometricos pasaron al L.T.A. en su versi6n latina. Esta hip6tesis fue caIificada de err6nea por Millas VaIlicrosa L.F. T .A., pp.14-15). Evidentemente, Steinschneider se equivoc6 cuando estim6 el aiio 1160 como ( fecha de composici6n del Sejer haMispar, que fue escrito en 1146-7 en Verona. Pero teniendo en cuenta que en las dos referencias hechas en el Sejer haMispar a un libro relacionado con tablas no debe descartarse la שרפא), (רבדא, astron6micas Abraham Ibn Ezra utiliz6 el tiempo futuro posibilidad de que cuando escribi6 esas lineas se refiriera a la traducci6n que planeaba realizar al Comentario de Ibn al-Muthanna de las Tablas de Al-Jwarizmi, una de las cuales efectu6 en Inglaterra . en el aiio 1160 y la otra, cuya atribuci6n a Abraham Ibn Ezra no es segura, quiza aun antes 8. Millas VaIlicrosa (1940) descubri6 manuscritos latinos de un tratado del astrolabio que adjudic6 tambien a Abraham Ibn Ezra. Empero, la autoria de Abraham Ibn Ezra es en el caso de este tratado menos clara que en el L.T.A. 'Ademas de que este pequeiio tratado latino carece de la inforrnaci6n biografica-cronol6gica que perrnitiria una identificaci6n rnas segura, resta aun realizar una comparaci6n seria entre el contenido del tratado latino y el de las versiones hebreas del Sejer Kli . haNejoshet MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 192 yo ya he escrito un libro sobre ello»9. Efectivamente, el L.T.A. en su versi6n latina abunda en aiusiones a diferentes polemicas cientfficas «internacionaies», pero aquella a la que se hace referencia en esta versi6n del Sejer Kli haNejoshet trata de los aspectos astro16gicos y este tema no recibe atenci6n especial en el tratado latino, dedicado principaimente a la astronomla 10 . En la segunda versi6n del Sejer Kli haNejoshet, que todavfa no ha sido editada, se pueden loca1izar tres menciones relacionadas con nuestro asunto. Al comienzo dellibro escribe Abraham Ibn Ezra: « ... tambien el curso del sol cambia y se retrasa 1 dfa cada 130 aiios ya que el computo del aiio solar no es exacto cuando se realiza en dfas enteros y cuartos de dfa, segun explicare en el Libro de las Tablas ... »11. Esta cita, que tiene su para1el0 en la primera versi6n del mismo librol2, es de gran interes y utilidad porque, a diferencia de otras, hace referencia a un problema concreto y preciso que deberfa ser facil de ubicar en el L. T.A. en su versi6n latina. En esta obra el autor trata con detenimiento el problema de la determinaci6n del aiio solar y registra diferentes controversias cientfficas que existen en su tiempo respecto a ese asunto. Sin embargo, quien espere encontrar aili un comentario que corresponda a 10 prometido en la mencionada cita del Sejer Kli haNejoshet se desilusionara l3 . Dado que este pasaje no recibe el tratamiento debido en la versi6n latina, esto nos permite intuir .) 120 . er Mishpatei haKojabim (Jerusalen, 1971, p ן er Kli haNejoshet, primera versi6n, en Se ן 9. Se 10. Sin embargo, no hay que excluir la posibilidad de que esta referencia apunte a alguna versi6n del L.T.A. y esto por dos razones. A) No parece probable que la cita haga referencia al tercer er Hateamim, B.N. Paris heb. 1056 fol.39r-40v, que ן capitulo de la primera versi6n del Se efectivamente trata de las controversias entre astr61ogos de diferentes naciones sobre los aspectos er Hateamim en su primera versi6n es un comentario directo ן astrol6gicos. Esto se debe a que el Se de la principal obra astrol6gica de Abraham Ibn Ezra, Reshit Jojma (Comienzo de la Sabiduria), y esta er Kli haNejoshet. B) Las controversias centradas en el calculo de los ן ultima obra es posterior al Se aspectos astrol6gicos debfan estar sin duda relacionadas con la necesidad de fijar distancias y lugares celestes, problema de indole astron6mico que se resolvia generalmente por medio del uso de tablas . astron6micas . er Kli haNejoshet, segunda versi6n, Manuscrito Pinsker fol.59v ן 11. Se er Kli haNejoshet, primera versi6n, Manuscrito Pinsker fol.58r-59v. En este manuscrito se ן 12. Se , er haLujot. En la edici6n impresa de la primera versi6n ן er Moladot en lugar de Se ן hace alusi6n al Se ), aumenta la confusi6n ~ er Mishpatei haKojabim (Jerusalem, 1971, p.10 ן er Kli haNejoshet, en Se ן Se er haToladot, obra que Abraham Ibn Ezra no ן ya que en ese mismo lugar se hace referencia a un Se . compuso 13. Dentro de un extenso capitulo dedicado al sol, s610 el siguiente pasaje apunta al contenido de la mencionada cita haciendo relaci6n breve a una de las multiples opiniones sobre el tema: « ... et .) 76 . L.F.T.A., p ( י> ... reliqui horum dixerunt id quod deest quarte esse 130am diei partem MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRONOMICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 193 ,. que 1a mencionada cita se refiere a un pasaje de 1a versi6n hebrea de1 L.T.A hip6tesis que podrfa ser corroborada si se da merecida atenci6n al hecho de que en obras hebreas de Abraham Ibn Ezra de caracter cientffico-1iturgico como e1 er halbur (Libro de 1a Intercalaci6n) se hace referencia puntual y directa al ן Se • contenido de 1a cita arriba mencionadal4 En otro 1ugar, compara Abraham Ibn Ezra e1 metodo aproximado que resu1ta de 1a uti1izaci6n de1 astr01abio y otro metodo, mas exacto, que exp1icara en su IS. Efectivamente, en e1 רפט) ןוקית (תוחולה Libro de Correcci6n de las Tablas L.T.A. se encuentran comentarios generales de este tipo que subrayan 1a inexactitud de 10s instrumentos de observaci6n astron6mica de esa epoca, como e1 astr01abio, en contraposici6n a 1a exactitud de 1a astronomia matematical6• En una tercera cita escribe Abraham Ibn Ezra: «Si deseas calcu1ar la Oposici6n en , forma exacta, 10 podras hacer si consultas e1 Libro de Correcci6n de las Tablas ya que es sumamente necesario [para ello] poder resolver los arcos y las cuerdas»17. Podemos ver en esta cita otra referencia al capftul0 trigonometrico . del L.T.A. y las aplicaciones astron6micas que 10 acompanan Libro de los Juicios [ רפט יטפשמ (תולזמה er Mishpatei haMazalot ן 1.3. Se de las Estrellas]). En este libro, que tampoco ha sido editado y es el menos conocido entre los escritos cientificos d.e Abraham Ibn Ezra, hallamos una cita interesantel8. En el capftul0 dedicado a la «controversia sobre las casas astroI6gicas» escribe el autor: «Y asf haras: observaras el grado recto ascendiente 14. Sejer halbur, en Sejer Mishpatei haKojabim (Jerusalem, 1971, pp.84-85): .y sabras que el c6mputo de los gentiles, de acuerdo al cual el sol no entrara al signo de Aries hasta no haber pasado dos tercios del mes de marzo, era cierto en epoca de los antiguos, pero hoy en dia ya no es correcto porque el sol entrara en Aries el 14 de marzo y pasados 130 aiios entrara el 13 de marzo. Entonces preguntara el lector: i,Es posible que el sol se mueva marcha atras? Sabras que el curso del sol es siempre hacia adelante s610 que los fundamentos sobre los cuales se explic6 su curso son falsos ya que los gentiles afirmaron que el aiio solar es de 365 dias y un cuarto de dia». 15. Sejer Kli haNejoshet, segunda versi6n, Manuscrito Pinsker fol.60r. 16. Vease a modo de ejemplo el siguiente pasaje: .Et si in instrumento probationis estjallacia unius minuti jallimur circa locum altum plusquam in uno gradu. Sed hec jallacia in astronomia parum nocet». L.F.T.A., p.92. 17. Sejer Kli haNejoshet, segunda versi6n, Manuscrito Pinsker fol.66r. 18. Este pasaje, en combinaci6n con otro que hace referencia en tiempo futuro al Sejer haMoladot, nos permite fijar la fecha de composici6n de esta obra en el periodo transcurrido entre la estancia de Abraham Ibn Ezra en la ciudad de Lucca (1142-1145), donde segun veremos compuso la primera versi6n del L.T.A. en hebreo, y su permanencia en el sur de Francia (1148), donde compuso el segundo libro. MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 200 escrita en hebreo y la otra en latfn, y las dos tenfan contenidos y datos similares a pesar de no ser identicas. Y aquf cabe preguntar: l,C6mo estaban relacionadas estas dos obras? l,Se trata de dos versiones paralelas diferentes, caso comun en Abraham Ibn Ezra, 0 de una obra original, la hebrea, que fue traducida posteriormente al latfn? Para poder dilucidar estos interrogantes es conveniente pasar a exarninar la informaci6n adicional que poseemos sobre la versi6n hebrea . del L.T.A DE JOSE BONFILS Y LAS תנפצ) (חנעפ 2. EL SUPERCOMENTARIO TzOFNAT PAANEAJ . VERSIONES HEBREAS DEL LIBRO DE TABLAS ASTRONOMICAS Los comentarios bfblicos de Abraham Ibn Ezra tuvieron un gran exito, a pesar de ser sumamente complicados, y es quiza por la combinaci6n de estos dos factores que despues de la muerte de su autor un buen numero de intelectuales judfos se dedic6 a la tarea de comentarlos, creando asf una tradici6n que continua en la actuali(lad. Estos son los llamados «supercomentarios», cuya intenci6n es dilucidar la oscura e intrigante exegesis de Abraham Ibn Ezra a la Biblia, que incluye tambien pasajes diffciles de contenido cientffico que se hacen eco de sus obras astrol6gicas, astron6micas y matematicas. Entre estos supercomentarios se destaca por su excelente conocimiento de la multifacetica obra de Abraham Ibn Ezra el titulado Tzofnat Paaneaj (Gen. 41-45), compuesto por Jose Bonfils (Yosef ben Eliezer ben Yosef Tob Elem haSfaradi) en Jerusalen aproximadamente en 1385 33 . En esta obra he podido encontrar cuatro importantes referencias a un Libro de Tablas astron6micas de Abraham Ibn Ezra, obra que Jose Bonfils conoci6 naturalmente en su versi6n hebrea. Exarninare a continuaci6n estos pasajes tratando de aclarar su contenido y dilucidar su posible conexi6n con la . versi6n latina del L.T.A Jose Bonfils se remite por dos veces al L.T.A. para aclarar el contenido de ciertos pasajes oscuros de la introducci6n al primer comentario del Pentateuco de Abraham Ibn Ezra. Lo hace especialmente cuando trata de aclarar un pasaje en el que este polemiza con comentaristas caraftas. Contra ellos afirma Abraham Ibn Ezra que, en especial, en la fijaci6n del calendario liturgico es imposible basarse , solamente en las indicaciones literales del texto bfblico y que, en consecuencia , son necesarias una ampliaci6n y una exegesis adicional. Para demostrar su tesis 33. Con respecto a 10s supercomentarios y tambien en re1aci6n a Tzojnat Paaneaj, vease U. Simon, 1993. MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRONOMICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 201 Abraham Ibn Ezra se concentra en 1a influencia de 1a 1una sobre e1 ritual y afirma , que no s610 e1 texto bfb1ico sino tambien e1 mode1o cientffico mas ade1antado , aque1 ofrecido por 10s cientfficos de su epoca para exp1icar e1 curso de 1a 1una es incapaz de otorgar una respuesta c1ara y definitiva al prob1ema de 1a determinaci6n de1 principio de1 mes. En este contexto tfpicamente po1emico y exegetico, Abraham Ibn Ezra presenta a sus 1ectores, en versos rimados y en forma admirab1emente abreviada, un mode1o compuesto de 4 cfrcu10s diferentes zodiacal, de dec1inaci6n, excentrico y epicfc1ico), e1 mas ade1antado en 1as ( ciencias de su tiempo, para exp1icar e1 curso de 1a 1una, 10 que dej6 perp1ejos a sus 1ectores y caus6 serios prob1emas de interpretaci6n. Asi comenta Jose Bonfi1s e1 pasaje en que Abraham Ibn Ezra hace referencia a1 cic10 de 1a 1una en e1 : cfrcu10 zodiacal Hasta recorrer 1a 1una e1 cfrcu10 zodiacal, que son veintisiete dfas y [« Comentario: Son 27 dfas y 7 horas y 9 partes34 y en e1 נ. algunas horas 29 Tratado de1 Aiio Nuevo', capftu10 segundo, dice Raban Gam1ie1 que son ' : dfas, 12 horas, y 793 partes. R. Abraham coment6 en e1 Libro de las Tablas supongamos que 1a 1una se junta con e1 sol en e1 novi1unio a principios de1 , signo de Aries, y 1uego se separan y marchan cada uno por su curso medio y 1a luna por 1a ve10cidad de su marcha se aleja de1 sol y da una vue1ta comp1eta al cfrcu10 en 27 dfas y 7 horas y 9 partes, hasta retomar al 1ugar de1 novilunio que esta al principio de Aries; cuando 11egue al1f no encontrara a1 sol porque tambien e1 sol se mueve de su 1ugar y marcha 27 grados desde 5 , Aries aproximadamente, y 1a 1una tiene que perseguir al sol otros 2 dfas , horas, 18 partes hasta alcanzar10 al final de ese signo, y cuando agregamos 2 (dfas), 5 (horas), 18 (partes) a 27 (dfas), 7 (horas), 9 (partes), obtendremos , 29 (dfas), 12 (horas) 793 (partes), segun afirm6 Raban Gam1ie1» (D. Herzog .) 1,17-18 : 1911-1930 No sin sorpresa vemos que Jose Bonfi1s considera apropiado apoyar su comentario en ese pasaje de1 Libro de 1as Tab1as de Abraham Ibn Ezra. Un L.T.A. en su versi6n 1atina esta dedicado a 1a 1una pero no se ~ capftu10 entero de . consiste en dividir la hora en 1080 partes םיקלח, ,» 34. Esta unidad, llamada en hebreo "partes er Mishpatei ן er halbur en Se ן Vease, a este respec,to, las explicaciones de Abraham Ibn Ezra -Se haKojabim, Jerusalem, 1971, p.64- sobre las razones que llevaron a cientificos hebreos a dividir la , horajustamente en 1080 partes, Vease tambien la opini6n de Maim6nides en Yljot Kidush haJodesh . 2 cap. 6, halaja MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 202 encueI1tra en e1 ningun pasaje que haga alusi6n al mes sideral y sin6dico en forma simi1ar a 1a que describe Jose Bonfi1s en este pasaje. En 1a versi6n 1atina, e1 mes sideral se trata separadamente de1 sin6dico, siendo e1 primero abordado como representaci6n de1 curso de 1a 1una en su tercer circu10, e1 excentric0 35 , y se a1ude al segundo s610 para subrayar 1a simi1itud que existe entre e1 mes 1unar de 10s caldeos y 10s hebreos, cuyo comienzo es producto de 1a conjunci6n entre 1a 1una y e1 s01 en su curso medi036• Pero, en contraposici6n a esta falta de concordancia entre 10 transmitido por Jose Bonfi1s y e1 texto de1 tratado 1atino, es de sumo interes notar 1a existencia de una cita propia de Abraham Ibn Ezra, simi1ar en su texto y metodo de argumentaci6n a 10 mencionado por Jose Bonfi1s en su comentario, pero extraida no de una obra cientifica sino de1 segundo comentario de Abraham Ibn Ezra a Ex. 12,2: «Sabemos que el curso de 1a 1una en su circu10, a partir de un punto determinado con respecto al circu10 zodiacal hasta retomar a este mismo punto, es 27 dias y un tercio de dia aproximadamente. Y supongamos que 1a 1una se junta con el s01 cuando esta en e1 primer punto en e1 comienzo de1 signo de Aries, y cuando retome a 1a cabeza de1 signo de Aries no encontrara al1i al s01 ya que [este] se movi6 en su trayecto medio 27 grados, porque e1 curso de ambos, segun pruebas terminantes, es de occidente a oriente, 1a direcci6n contraria a 1a de1 movimiento superior. Y resulta que 1a 1una recorre 10s grados que ya hizo e1 s01, y tambien recorre 1a luna 1as partes que hizo e1 s01 cuando 1a 1una se movi6 en dichos grados, es decir 2 dias y cerca de 5 horas, y se juntan 10s dos al final a 10s 29 dias y medio, y 2 'yadot' de hora (40 minutos), y 73 partes de Israe1». Teniendo presente e1 texto de este pasaje, cabe preguntarse por que consider6 conveniente Jose Bonfi1s, quien comentaba 10s comentarios de1 Pentateuco de 35. L.F.T.A., p.98: «Nec est dissensio inter Ptholomeum et indos quin iuna tres magnos circulos , habeat, unum simiiem circulo jirmamenti, alterum circulum deciinationis secundum latitudinem tertium cuius centrum egressum est a centro terre qui circulus spatio 27 dierum et jere quia pauio .זrl» minus 8 horarum peragat totum jirmamentu 36. L.F. T.A., p.99: «Et cum respeximus notitiam predictarum dierum caldeorum, invenimus quod sunt 18 anni lunares et 7 menses. Nec est inter hos et hebreos distantia nisi 50 secunde unius minuti hore singulis annis. Et hoc potest probari nam in mense lunari qui est ab adunatione solis et iune cum cursu medio suo donec iterum coniungantur sunt 29 dies et 12 hore et 44 puncta hore et medietas none .» minuti MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 203 Abraham Ibn Ezra, basarse y mencionar en ese lugar el Libro de las Tablas y no el comentario de Abraham Ibn Ezra a Exodo, donde se encuentran los mismos argumentos y casi la misma redacci6n textual que el mismo anot6 en su supercomentario. Para responder a este interrogante hay que tener en cuenta que Jose Bonfils comentaba en su Tzojnat Paaneaj el primer comentario de Abraham Ibn Ezra del Pentateuco, compuesto en Lucca, Italia, alrededor de 1145, y que no conoci6 0 prefiri6 desentenderse del segundo comentario de Abraham Ibn Ezra al Exodo que fue escrito en Francia en 1153, el cual incluia el pasaje arriba ) mencionado. De todo esto podemos extraer dos importantes conclusiones. A . Hemos encontrado un fragmento que perteneci6 a la versi6n hebrea del L.T.A y que no estaba incluido en la versi6n latina. B) De la misma manera que Jose Bonfils aludi6 al Libro de las Tablas, tambien Abraham Ibn Ezra, cuando compuso su segundo comentario del Pentateuco, se hizo eco del L.T.A. en su versi6n hebrea que el mismo habia compuesto. Es decir, que hemos localizado , un fragmento del L.T.A en su versi6n hebrea, de caracter netamente cientifico que fue transvasado a la obra exegetica de Abraham Ibn Ezra. Pasemos ahora a : examinar el segundo pasaje 0 hasta recorrer el 'Circul0 del Drag6n']. Comentario: La luna tiene [« un cfrcul0 llamado de declinaci6n que tiene el mismo tamafio que el cfrcul0 similar al zodiacal, s610 que este ultimo esta superpuesto al circul0 zodiacal y apoyado sobre su plano, y el otro declina con respecto a el una mitad hacia el sur y la otra hacia el norte, y los dos se intersecan en dos puntos opuestos que dividen los dos circulos en dos mitades iguales, y el punto a partir del cual comienza la luna a inclinarse en direcci6n norte es llamado Cabeza del Drag6n y el punto a partir del cual comienza la luna a inclinarse hacia el sur se llama Cola del Drag6n, y este curso de la luna es retr6grado, de oriente 13 a occidente y recorre el circul0 zodiacal en 18 afios, 7 meses, 9 dias y . horas, 864 partes, segun di6 su opini6n en su Libro de las Tablas» (D .) 1,14-15 : 1911-1930 , Herzog La singular expresi6n "Circul0 del Drag6n», traducci6n del hebreo galgal es la combinaci6n premeditada por parte del autor de dos לגלג) (ילתה haTlf terminos que aparecen generalmente separados en las fuentes cientificas. Pero tambien es un cruce de carninos importante entre civilizaciones y un rasgo , distintivo en la concepci6n cientifica de mundo de la Edad Media. Por un lado el termino incorpora en su seno el model0 cientifico que ensambla multiples circulos para explicar la especial trayectoria de los planetas. Por el otro, incluye MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 204 a1 Drag6n, nombre cuyo significado 1itera1 encierra connotaciones mito16gicas comunes a varias civi1izaciones, y que se crista1iz6 dentro de 1a tradici6n judfa a partir de 1a epoca de transici6n de 1a Edad Antigua a 1a Edad (ילת) como Tlf caput et cauda « שאר), ילתה (ובנזו Media 37 , La expresi6n Rosh haTlf uZnab6 draconis» en 1atfn, constituye 1a forma norma1 y comun de uti1izar e1 termino Tlf drag6n) en un contexto cientffico. Con respecto a 1a 1una, Rosh haTlf uZnab6 ( representa 10s puntos de conexi6n entre dos de sus circu1os, e1 cfrcu10 simi1ar a1 zodiaca1 y e1 cfrcu10 de dec1inaci6n38 . Ahora bien, resu1ta interesante subrayar que 1a pecu1iar expresi6n Galgal haTlf, cuya acuiiaci6n pensamos debe ser atribuida a Abraham Ibn Ezra, fue trans1adada a1 L. T .A. en su versi6n 1atina y , vertida a11f 1itera1mente como «circulus draconis»39. N 0 hay, sin embargo ningun pasaje que haga referencia directa a 10 expresado por Jose Bonfi1s en e1 parrafo arriba mencionado, y esto a pesar de que en e1 capftu!o dedicado a 1a 1una e1 autor a1ude a 1a Cabeza y 1a Co1a de1 Drag6n y tambien a1 Circulo de1 ס. Drag6n4 37. Sobre el posible origen del termino en la antigua Babilonia, donde el Drag6n recibi6 el nombre de Tiamat, vease S. Tester (1987:154-155). Sobre el uso del termino en la civilizaci6n persa y arabe , vease la traducci6n de Abraham Ibn Ezra al Comentario de Ahmad Ibn al-Mutanna (B.R. Goldstein 1967:296). Dentro de la civilizaci6n jUdia podemos rastrear dos apariciones tempranas del termino i, que corresponden al fin de la Edad Antigua y comienzo de la Edad Media, en el Sejer Yetzira ת , 1 . Jerusa!em, 1989, cap. 9.2, p.118) Y en la Baraita deShmuei haKatan (Pietrekov, 1901, cap ( pp.9-10). EI uso del termino se generaliza durante la Edad Media, buen ejemplo de 10 cual son las . obras de Abraham Ibn Ezra 38. La importancia de estos dos puntos trasciende el puro ambito astron6mico para transferirse al terreno del rito, !a liturgia y la astrologia, ya que en esos puntos celestes sobrevienen acontecimientos tales como el noviJunio, que anuncia el comienzo del mes, que es de fundamental importancia para , las civilizaciones que hacen uso del mes lunar, y tambien acontecen alli los eclipses lunares y solares . que presagian 0 conllevan importantes acontecimientos, generalmente de mal augurio , Circuii vero draconis iune deciinatio est a zodiaco, tam dextra quam sinistra ~ 39. L.F. T.A., p.104: .» 5 graduum : 40. Sin embargo en L.F.T.A., p.98, se hace alusi6n a un ciclo de 6:>85 dias y un tercio de dia Dixerunt ergo caidei se probasse per stei(as ji.xas et per eciipses quod omnis varietas motuum eius « e diei, quo etiam spacio temporis ad idem punctum sue ח ia pa ח terminatur in 6585 diebus et te iatitudinis reddit». Esta referencia esm basada en un pasaje del Almagesto de Tolomeo (vease Ptoiemy's Aimagest, libro 4, cap. 2, p. 175). Si se toman aiios lunares de 354 dias y 8 horas y meses 7 lunares de 29 dias y 12 horas, el ciclo de 6585 dias podria coincidir con el periodo de 18 aiios y , meses. Pero ademas de ser esta una referencia sumamente indirecta a 10 mencionado por Jose Bonfils nuestra suposici6n queda descartada porque los 18 aiios del ciclo son aiios solares y no lunares. En , este contexto, veanse las afirmaciones de Abraham Bar Hiyya en su Sejer Tzurat haHaretz (Basilea 1546, libro 3, cap. 13, pp.104-105). Vease tambien la opini6n sobre este asunto de Petrus Alfonsus .) 1943:94 ( en J.M. MiJlas Vallicrosa MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRONOMICAS DE ABRAHAM 1BN EZRA 205 Todo esto nos permite conjeturar que aun cuando se puede encontrar en 10s fragmentos de1 tratado 1atino que hab1an de 1a Cabeza y 1a C01a de1 Drag6n algun rasgo distintivo que seii.a1a a Abraham 1bn Ezra (como es e1 uso de 1a pecu1iar expresi6n Circulus Draconis), 1as referencias de Jose Bonfi1s apuntan directamente a 1a versi6n hebrea y no a 1a 1atina, es decir que 1as dos versiones eran diferentes en e1 tratamiento de este tema. Esta hip6tesis parece confirmarse al examinarse 10 comentado por Jose Bonfi1s con respecto a una alusi6n de Abraham 1bn Ezra al circu10 excentrico de 1a 1una: «Este circu10 describe dos vue1tas a1 circu10 zodiacal en un mes, 1a primera de e11as desde e1 novi1unio hasta 1a mitad de1 mes, 1a segunda desde 1a mitad de1 mes hasta su fin, y encontramos que su rev01uci6n es de 14 dias, 18 horas, tambien 396 partes que son 1a mitad de 29 (dfas), 12 (horas), 793 (partes)>>. Pues bien, estos datos de Jose Bonfi1s estan en total discordancia con 10 escrito en e1 L.T.A. en su versi6n 1atina, donde se adscribe al circu10 excentrico un cic10 de 27 dfas y casi 8 horas 41 . E1 tercer pasaje se encuentra en una referencia al comentario de Abraham 1bn Ezra a Genesis 8,22, donde Jose Bonfi1s traza 1a semb1anza de T010meo: "y e1 recordado T010meo fue un gran sabio en 1as ciencias astron6micas y astr016gicas y no ha habido quien haya estado a 1a par de e1 hasta nuestros dfas, segun atestigu6 R. Abraham en e1 comienzo de su Libro de las Tablas» (D. Herzog, 1911-1930: 1,84). Efectivamente, T010meo constituye una de 1as principales fuentes cientfficas de Abraham 1bn Ezra. Sin embargo, a pesar de 1as mu1tip1es referencias que se hace a T010meo en e1 L.T.A. en su versi6n 1atina, es imposib1e hal1ar una alusi6n de1 tipo indicado por Jose Bonfi1s en e1 comienzo de 1a obra 1atina 42 • 41. D. Herzog, 1911-1930: 1,14. L.F.T.A., p. 98: .... tertium (circulum) cuius centrum egressum est a centro terre qui circulus spatio 27 dierum et jere quia paulo minus 8 horarum peragat totum jirmamentum» . 42. La gran mayona de las referencias a Tolomeo constituyen exposiciones netamente informativas de sus doctrinas cientificas. S610 en un pasaje, bien avanzado el tratado latino, podemos detectar la admiraci6n del autor por Tolomeo. L.F.T.A., p. 91: .... et ammiratione dignum est quod ait Ptholomeus se locum altum solis invenisse in 5 gradibus et 30 minutis geminorum». La actitud de Abraham 1bn Ezra hacia el sabio alejandrino es una combinaci6n de una gran admiraci6n y un fuerte criticismo respecto, a ciertas partes de su obra, especialmente en el ambito astrol6gico. En este contexto vease Sejer haTeamim, primera versi6n, B.N. heb 1056 fol.39v.: .y te dare un regla: Todo 10 que encuentres de Tolomeo que trata de los circulos es cierto y no hay nadie que 10 supere, s610 sus juicios astrol6gicos no se conforman a su gran sabiduna». MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
206 SHLOMO SELA Especialmente interesante es el comentario de Jose Bonfils de la exegesis de Abraham Ibn Ezra a Genesis 32,32. En este lugar, comentando las palabras del versicul0 «le sali6 el sol», Abraham Ibn Ezra ataca a los exegetas que adoptan una actitud acientffica y opinan que «el sol sale al mismo tiempo en todo el mundo». Para concretar su posici6n escribe: «Y entre Jerusalen y esta ciudad en la cual compuse este libro, cuyo nombre es Lucca, hay una hora y un tercio de hora y en latitud doce grados, y esto es sin ninguna duda correcto». En su comentario a este pasaje, manifiesta Jose Bonfils un espiritu critico digno de admiraci6n cuando demuestra que la distancia entre Jerusalen y Lucca, segun 10 transmite Abraham Ibn Ezra en su comentario, es inaceptable, y 10 muestra haciendo menci6n de varios datos que el mismo Abraham Ibn Ezra escribi6 en su Libro de Zas TabZas: «Porque en las TabZas que compuso en Lucca, en la tierra de Lombardia, afirm6 que la longitud de Lucca, que es la distancia desde el occidente, es de 34 grados. Y cuando sumamos estos 20 grados resultaran 54 grados, y esta es la longitud correcta de Jerusalen desde el occidente, y en el Libro de TabZas que compuso en la ciudad de Narbona, que esta en el reino de Provenza, afirm6 que la longitud de Jerusalen es de 65 grados, y asi dijo tambien en su Sejer haYbur, segunda versi6n, y tambien en el Sejer KZi haNejoshet, en su segunda versi6n»43. De este pasaje pueden extraerse varios datos de suma importancia. En primer lugar, podemos comprobar que mas de doscientos afios despues de la muerte de Abraham Ibn Ezra (Tzojnat Paaneaj fue compuesto hacia fines del sigl0 XIV) eran conocidas no una sino dos versiones diferentes del Libro de Zas TabZas en lengua hebrea, dato que demuestra el gran interes que despertaba entonces esta obra que esta en la actualidad perdida. La primera versi6n fue escrita en Italia, en la ciudad de Lucca; la segunda en Provenza, en la ciudad de Narbona. En segundo lugar, un examen del Sejer haYbur y del Sejer KZi haNejoshet revela que efectivamente en estas dos obras hebreas se menciona el dato geografico que Jose Bonfils afirma que estaba insertado tambien en el L.T.A. en su segunda versi6n 43. D. Herzog, 1911-1930: 1,142. Vease L.F.T.A., p. 17, donde Millas Vallicrosa, a pesar de equivocarse en la fecha de redacci6n de Tzojnat Paaneaj, comenta este pasaje de manera similar a la aqui seiialada. MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL UBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 207 hebrea 44 • Sin embargo, contrariamente a 10 afirmado en Tzojnat Paaneaj, 1a ciudad de Jerusalen no se menciona en ningun 1ugar en e1 L.T.A. en su versi6n 1atina, 10 cual constituye una prueba adicional de que 1as versiones hebrea y 1atina de esa obras eran disimi1es en algunos pasajes importantes. E1 testimonio de Jose Bonfi1s nos ha permitido echar una ojeada a 1a perdida versi6n hebrea de1 L.T.A. de 1a que hemos podido recopi1ar y reconstruir cuatro pasajes diferentes. Estas cuatro citas de Tzojnat Paaneaj que hacen menci6n de1 Libro de las Tablas de Abraham Ibn Ezra, en conjunto, nos permiten afirmar que 1a versi6n hebrea era diferente, por 10 menos en 10s 1ugares a que se hace referencia, de la versi6n 1atina. La diferencia entre 1as dos versiones, en 10s tres primeros pasajes, radica en temas que se pueden calificar de netamente cientfficos: 10s cic10s 1unares, e1 perfodo de 1a Cabeza y 1a C01a de1 Drag6n, T010meo. Diferente es e1 caso con respecto al cuarto pasaje. Esta cita, no s610 no se encuentra en 1a versi6n 1atina sino que su contenido nos permite intuir 1a raz6n por 1a cual no fue inc1uida en e11a. A pesar de que aparentemente trata tambien de un tema cientifico ---determinaci6n de 10s parametros geograficos respecto a cierta 10calidad- e1 nombre de esa 10calidad -Jerusalen- reve1a una intenci6n por parte de1 autor de tratar un tema de caracter ritual-1iturgico y de neto interes s01amente para sus 1ectores hebreos. Y esto nos sugiere 1a hip6tesis, que examinaremos a continuaci6n, de que, de 1a misma manera que 1a versi6n hebrea que conoci6 Jose Bonfi1s contenfa temas que estaban destinados especfficamente al 1ector hebreo, tambien 1a versi6n 1atina se dirigfa a un pub1ico cristiano, no s610 por 1a 1engua en que esta redactado sino tambien por su contenido. 3. LA VERSI6N LATINA DEL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS. La obra 1iteraria de Abraham Ibn Ezra fue redactada en su casi totalidad en hebreo, hecho natura1 para quien dedic6 sus obras a un pub1ico de alumnos y 1ectores hebreos que residfa en Italia, Francia e Ing1aterra. Por consiguiente, causa gran sorpresa e interes 1a posibi1idad de 10calizar una obra suya escrita en 1atfn. Sin embargo, no hay que ver en e110 un caso extremadamente excepcional. Podemos enumerar por 10 menos otros dos ejemplos importantes, cercanos a Abraham Ibn Ezra temporal y geograficamente, que imp1ican una transferencia de conocimientos cientfficos por parte de sabios hebreos a 1a 1engua 1atina. E1 er Kli haNejoshet, segunda versi6n, Manuscrito Pinsker ן er halbur, pp. 84,90,92. Se ן 44. Vease Se . fol. 67v MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
208 SHLOMO SELA primero es 1a obra titu1ada Liber Embadorum, que constituye 1a traducci6n 1atina, rea1izada por P1ato de Tfv01i, de 1a obra hebrea Sejer haMeshija vehaTishboret escrita por Abraham Bar Hiyya 45 . E1 segundo ejemp10 corresponde a 1a producci6n cientffica de Moshe Sfaradi, quien compuso varios tratados 1atinos, tambien en e1 campo de 1a astronom1a, pero que no s010 cambi6 de 1engua para componer sus obras sino que tambien cambi6 de fe y es conocido en su obra 1atina como Petrus A1phonsus 46 . Estos dos ejemp10s suponen dos pautas diferentes de transferencia de informaci6n cientffica de fuente hebrea al seno de 1a civi1izaci6n 1atino-cristiana. E1 ejemp10 de Abraham Bar Hiyya es mode10 de 1as traducciones de1 hebreo al 1atfn, con ninguna 0 poca participaci6n de1 autor de 1a obra original en 1a traducci6n. E1 ejemp10 de Petrus A1phonsus constituye, por su parte, e1 mode10 de transferencia directa a 1a 1engua 1atina con participaci6n de1 autor y sin necesidad de traducciones. ~A cuaI de 10s dos mode10s hay que adscribir e1 caso de1 L.T.A. de Abraham Ibn Ezra en 1a versi6n 1atina que examinamos en este artfcu10? En otras palabras: ~fue e1 L. T.A. redactado en 1atfn como un tratado independiente, sin ser traducido del hebreo y con 1a plena participaci6n de su autor, 0 se trata simplemente de la traducci6n posterior de una obra hebrea del autor?47 Las datos que hemos examinado, especialmente el testimonio de Jose Bonfi1s, nos permiten afirmar que la versi6n hebrea del L.T.A. era diferente de la latina, por 10 menos en algunos pasajes que hemos seiialado, aunque ambas eran tambien similares en otros, segun hemos podido comprobar examinando las referencias de las obras cientificas hebreas de Abraham Ibn Ezra. Suponiendo que el tratado latino fuera compuesto por Abraham Ibn Ezra, todo esto nos hace pensar que se trata de dos tratados diferentes e independientes de una obra de contenido y objetivo comun, caso que era muy corriente en un autor como Abraham Ibn Ezra. 45. Respecto a la redacci6n de esta obra matematica de A. Bar Hiyya. vease el amculo que Steinschneider dedic6 a Thn Ezra y Bar Hiyya (M. Steinschneider, 1867 [= M. Steinschneider, 1925, 350-357]). Hay que tener en cuenta que Abraham Bar Hiyya y Plato de Tivoli se encontraron y trabajaron juntos en 1136. 46. Vease el importante amculo de Millas Vallicrosa que contiene fragmentos de la obra astron6mica de Petrus Alphonsus en latin (1943:94). 47. Millas Vallicrosa vacil6 a este respecto. En su amculo escrito en hebreo, Millas Vallicrosa (1938:315-316), afirm6 que la obra es una traducci6n de fmes del siglo XII 0 comienzos del siglo XIII. Mas tarde, en la introducci6n a la edici6n critica de la obra latina y sin ninguna argumentaci6n especial, sostuvo que Abraham Thn Ezra redact6 la obra en a1guna lengua romance y luego la vem6 allatin con la ayuda de algun traductor local: L.F.T.A. p.19. MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL UBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM mN EZRA 209 Esto fortalece 1a hip6tesis de que 1a versi6n 1atina no constituy6 una simp1e traducci6n de una obra hebrea, ya que en ese caso las dos obras deberian ser identicas en su texto y contenido. A continuaci6n examinaremos esta hip6tesis desde otros angu10s. Hemos visto que, de acuerdo al testimonio de Jose Bonfi1s, Abraham Ibn Ezra compuso dos versiones hebreas diferentes de1 Libro de tas Tabtas, una de e11as en 1a ciudad de Lucca. En su vagabundear, Abraham Ibn Ezra s01ia naturalmente hacer un alto en ciudades que contaban con comunidad judia ya que en e11as podia encontrar un pub1ico de alumnos y 1ectores. Como 1a ciudad italiana de Lucca era uno de 10s dos centros urbanos con pob1aci6n judia que se hal1aban al norte de Roma, Abraham Ibn Ezra 1a e1igi6 como 1ugar de residencia despues de haber salido de Roma rumbo al norte. Segun la re1aci6n de Benjamin de Tude1a, quien realiz6 un itinerario simi1ar al de Abraham Ibn Ezra, aunque en direcci6n opuesta, en e1 afi.o 1167, Lucca contaba con una pob1aci6n judia de 40 fami1ias (M. Ad1er, 1907:6). Tenemos s61idas noticias sobre 1a estancia de Abraham Ibn Ezra en Lucca. En esta ciudad desarr0116 Ibn Ezra una importante producci6n 1iteraria: e1 primer comentario de1 Pentateuco (e1 comentado por Jose Bonfi1s), e1 comentario de Isaias, dos 1ibros de gramatica -Sejer haYesod y Sjat Yeter-, Libro de dejensa a R. Saadia Ga6n contra Adonim Ben Labert, el Sejer haMispa,A8. A esta 1ista hay que afi.adir 1a primera versi6n de1 Libro de tas Tablas, segun testimonia Jose Bonfi1s. Es necesario ahora re1acionar estos datos con e1 hecho de que en e1 L.T.A. en su versi6n 1atina se especifica que 1as tab1as astron6micas fueron redactadas de acuerdo a 1a posici6n geografica de 1a ciudad de Pisa: «Et he tabute composite sunt secundum meridiem Pisanorum quorum remotio est ab occidentis termino 33 gradus» (L.F.T.A. p. 87). De acuerdo con este dato cabe suponer que en e1 caso de ser Abraham Ibn Ezra e1 autor del L.T.A. en su versi6n latina debi6 residir en esta 10calidad. Empero, a diferencia de 1as s61idas noti<;:ias que tenemos de 1a estancia de Abraham Ibn Ezra en Lucca, la investigaci6n moderna no ha podido sacar a 1uz ningun dato concreto sobre una eventual permanencia de Abraham Ibn Ezra en 1a 10calidad de Pisa. Es innecesario subrayar que es este un interrogante de crucial importancia para poder atribuir a Abraham Ibn Ezra 1a autoria del 48. 1. Fleisher (1934 y 1936-7). Veanse tambien referencias directas a su permanencia en Lucca en el comentario de Abraham Ibn Ezra de Genesis 33,1 y en el epi\ogo de su comentario de Isaias. MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
216 SHLOMO SELA cristiana. De cua1quier manera, en ninguno de los manuscritos ha11amos una declaraci6n que afirme explfcitamente que el tratado latino fue traducido del hebreo, 0 dictado por el autor a un copista, 10 cua1 es comun en estos casos 54 • El estilo del tratado es brillante en a1gunos casos y recuerda a11atfn clasico. En otros, la transliteraci6n de los nombres no es la clasica y revela la pronunciaci6n arabe (Mil1as Va11icrosa, 1938:316). Con respecto a la terminologfa cientffica, encontramos vfnculos con expresiones sirnilares arabes 0 hebreas, segUn exarninamos mas arriba. Tambien las ocupaciones cientfficas de Abraham Ibn Ezra despues de ernigrar de la penfnsu1a debieron vincularl0 de a1guna manera con la lengua latina, la lingua jranca de las ciencias en Europa Occidenta1, especia1mente si hubo de mantener contactos con cientfficos loca1es. Las informaciones cientfficas que Abraham Ibn Ezra portaba provenfan de la epoca de su juventud en la Penfnsula Iberica y se hacfan eco de las ciencias griegas y orienta1es que habfan sido transvasadas a1 Islam y a la lengua arabe. Pocos eran los elementos que podfa agregar a los que ya habfa absorbido en su juventud pero, en cambio, podfa contribuir mucho medlante sus contactos con cientfficos 0 intelectua1es loca1es. Sin embargo, esos vfnculos exigfan a1 recien llegado una adaptaci6n cultura1 y menta1 a la cultura receptora. Esta adaptaci6n queda atestiguada en un pasaje del tratado latino donde el autor afirma: «Et tabule he sunt secundum quas operantur in terra christianorum» (L.F.T.A., p. 75). Esta asirnilaci6n de las tablas astron6rnicas a los usos comunes y norma1es en tierra de cristianos significaba una aclimataci6n cultura1 que implicaba contactos cara a cara con cientfficos e intelectua1es cristianos que vefan el latfn como la lengua natura1 para la transrnisi6n de conocirnientos cientfficos. Un interesante pasaje proveniente de su poco conocida obra Igeret haShabat (Epfstola del Sabado), ilustra esplendidamente el contexto en que se desenvolvfan estos contactos entre cientfficos judfos y cristianos: 54. Millas Vallicrosa, quien revis6 todos los manuscritos. no encontr6 ninguna relaci6n de este tipo (1938:315). En este contexto. conviene tener en cuenta los dos pasajes siguientes. El primero afirma que un tratado del astrolabio fue copiado por un alumno que titula a su maestro «Abraharn magister noster egregius» (que posiblemente haya sido Abraham Ibn Ezra): .Ut ait philosophorum sibi contemporaneorum Abraham magister noster egregius quo dictante et hanc dispositionem astrolabii conscricpsimus» (Millas Valli~rosa, 1940:28). El segundo dice que un tratado astron6mico de Petrus Alphonsus fue traducido allatin por su alumno Walcher: .Sententia Petri Ebrei, cognomento Anphus, de Dracone, quam dominus Walcerus prior Maluemensis ecclesie in latinam transtulit linguam» (Millas Vallicrosa, 1940:87). MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL UBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 217 «Y hay tambien quienes computan la interca1aci6n en nuestros dias y que contentos con saber el significado de los numeros 1, 12, 793, piensan que han descubierto 'el secreto de la interca1aci6n'. Y se conforman con computar el interva10 entre el novilunio y el comienzo de la noche para sentirse capaces de ir a los cristianos y revelarles cuando aparecera la luna. Y cuando ven que a veces hay un interva10 de menos de seis horas piensan que cua1quiera puede computar el novilunio. Pero ocurre que a veces la luna es vista a1 comienzo de la noche y en otras oportunidades pasan entre el novilunio y el anochecer siete 0 ocho horas y la luna todavia no se ve. Y luego afirman que el c6mputo de la interca1aci6n esta errado. Pero no es en absoluto asi. S610 que el10s mismos son los que se equivocan y son sabios unicamente en su propia imaginaci6n, ya que ninguna persona culta podra saber cuando aparecera la luna hasta que no obre conforme a 10 que referire a continuaci6n ... »55. En este pasaje los numeros 1, 12, 793 representan 1 dia, 12 horas y 793 partes, 10 cua1 constituye el interva10 que hay sobre 4 semanas exactas en el mes lunar de 29 dias, 12 horas 793 partes, que es el usado norma1mente para calculos cronol6gicos. Este dato, que es uno de los mas simples y basicos en el computo de la interca1aci6n y del ca1endario judio en genera1, sirve a Abraham Ibn Ezra para aguijonear a sus colegas, cientificos hebreos de poca monta, que transmiten informaci6n cientifica inexacta a los cristianos. Es de sumo interes comprobar que en este pasaje Abraham Ibn Ezra no critica a sus colegas por revelar secretos cientificos <<judfos» a cientificos cristianos, sino por hacerl0 con poca profesiona1idad y mucha superficia1idad. Se trata de un asunto tota1mente «profesiona1». Abraham Ibn Ezra nos dice que esta transmisi6n de conocimientos cientificos, que es en si misma legitima, solamente deben rea1izarla cientificos profesiona1es y no aficionados 0 charlatanes. En el mismo pasaje, Abraham Ibn Ezra nos comunica que estos contactos entre cientificos judios y cristianos son un hecho innegable, frecuente y rutinario 56 . 55. Igeret haShabat, edici6n de M. Friedlander en Transactions o/the Jewish Historical Society 0/ England, 2 (1894/5), p.71. 56. Vease en Se/er haIbur de Abraham Bar Hiyya, editado por H. Filipowsky, Londres 1851, libro 1, cap. V, p. 45, otro caso similardonde el autor hace referencia a un encuentro sumamente polemico con un sacerdote cristiano para discutir la fijaci6n del primer aiio en los ciclos pascuales de 19 aiios. Sobre el trabajo conjunto de Abraham Bar Hiyya y Plato de Tivoli, vease supra. MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 218 Contactos cientificos de este tipo exigian sin duda e1 uso de una termin010gia cientffica comun, especia1mente en 1a fijaci6n de parametros espacio-tempora1es. Examinaremos a continuaci6n de que manera se refleja 1a adopci6n de estos parametros en e1 L.T.A. en su versi6n 1atina. Segun hemos visto ya en e1 supercomentario Tzojnat Paneaj, Abraham Ibn Ezra afirm6 que 1a 10ngitud geografica de Jerusa1en era de 65 grados tanto en su segunda versi6n hebrea del L.T.A., escrita en Narbona, como tambien en su Sejer halbur y su Sejer Kli haNejoshet. En cambio, ni 1a ciudad de Jerusa1en ni su 10ngitud aparecen en e1 L.T.A. en su versi6n 1atina. Nos parece que esta omisi6n en e1 tratado 1atino no es de ninguna manera fortuita. La 10calizaci6n geografica de Jerusalen tanto en 1as obras cientificas de Abraham Ibn Ezra como en sus comentarios bfb1icos no es un simp1e dato 0 parametro tecnico y su uso responde principalmente a consideraciones de tipo 1iturgico-ritual. Jerusalen, en re1aci6n a 1a cual se ubica cua1quier 10calidad geografica, es ana10ga al cruce de 10s ejes cartesianos, a partir de 10s cuales se 10caliza cualquier punto en un p1an0 57• A 1a vista de esto puede deducirse que e1 autor no s610 mostr6 su intenci6n de dedicar 1a versi6n 1atina a un pub1ico de 1ectores cristiano por medio de1 1enguaje en que 1a redact6 sino tambien omitiendo ciertos temas y agregando otros que respondfan a 1as expectativas de sus 1ectores. Esta impresi6n se acentua cuando se examinan diferentes parametros espacio-temporales usados en 1a obra 1atina y tambien 10s motivos para argumentar su uso. Veremos a continuaci6n algunos ejemp10s de este tipo. Una de 1as principales funciones que deben cump1ir 1as tab1as astron6micas es fijar 1a posici6n de objetos ce1estes en correspondencia a cierto momento temporal. Por 10 tanto, entre 10s principales parametros que deben fijarse de antemano puede contarse e1 calcu10 de1 afio s01ar, 1a fijaci6n de un afio radix y 1a determinaci6n de un perfodo cfc1ico que sirva de marco a 1as tab1as. Respecto a este ultimo punto, poseemos dos referencias diferentes, una extrafda del Sejer haMispar; la otra, muy similar en su contenido a la primera, proveniente del L.T.A. en su versi6n latina. Una comparaci6n de ambas nos ilustra con respecto a 1as motivaciones que impulsaron al autor a realizar su elecci6n. Asf escribe Abraham Ibn Ezra en el Sejer haMispar: : los de este singular enfoque de Jerusalen en la obra de Abraham Ibn Ezra כi 57. Veanse ejem , Comentarios a Genesis 33,32, Danie18,9, Exodo 12,2, Ecclesiastes 1,12, tambien Igeret haShabat .) cap. 2 (ed. M. Friedlander, p.71 MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL LIBRO DE LAS TABLAS ASTRON6MICAS DE ABRAHAM IBN EZRA 219 «Y sabras que las tablas de los planetas en su curso medio estan compuestas de dos modos, el primero conforme a los afios del sol, 10 que significa dividir la generalidad de los afios en periodos de 20 afios; el segundo segun los afios lunares, 10 que implica dividir la generalidad de los afios en periodos de 30 afios, y en el Libro de los Fundamentos de las Tablas explicare todo esto» (M. Silberberg, 1895:27). Asi explica el autor del L.T.A. en su versi6n latina los motivos de su elecci6n del cicl0 de 20 afios como periodo respecto al cual compondra sus tablas astron6micas: « •• • et quia annus christianorum supra dies integros quartam habet completam, nec inveni minorem 20 noticiam que ex quartis dies integros compleret, ideo annos separatos 20 constitui» (L.F.T.A., p.87). Dos asuntos de importancia surgen de la comparaci6n de estos dos pasajes. En primer lugar, de entre las dos metodologias posibles propuestas en el Sejer haMispar, el autor del L.T.A. latino decide elegir justamente el cicl0 de 20 afios. Segundo, segun nos promete en el Sejer haMispar, el autor del tratado latino informa cuales han sido sus m6viles para elegir el periodo de 20 afios. Y resulta que la elecci6n no s610 implica una decisi6n puramente tecnica sino tambien consideraciones de caracter nacional 0 religioso. El texto latino nos informa que el cicl0 lunar de 30 afios constituye la elecci6n comun entre los sarraceni, 0 sea en ese contexto entre los cientificos musulmanes58 • Con respecto a la otra metodologia, vemos que mientras en el Sejer haMispar se habla directamente de afios solares, no hay en la obra latina una referencia directa al sol. En su lugar aparece en el texto otra clase de consideraciones a saber: la adopci6n del annus christianorum, 0 sea las pautas crono16gicas normales en la latinidad cristiana, 10 cual implica indirectamente la adopci6n de un afio solar aproximado compuesto de dias enteros y cuartos de dia. Una actitud similar, aunque formulada en terminos mas claros y precisos, se observa en relaci6n a la fijaci6n del comienzo del afio: «Et principium anni Christi marcium constitui, duabus de causis, una quare est discordia christianorum de bissexto, nam christiani christianorum 58. « ... sarraceni in tabuiis suis annos separatos iunares per 30 et 30 distinxerunt, quia 30 habent quintam et sextam que est differentia superhabundans uitra dies integros anni iunaris» (L.F.T.A., p.98). MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
SHLOMO SELA 220 terram inhabitantes bisse.xtum in brevissimo mensium, scilicet jebruario ponunt, alii vero christiani sarracenorum terram colentes, eundem in jine decembris, qui etiam est jinis anni " propterea cum discordent supradicti in kalendis ianuarii et jebruarii, in kalendis tamen marcii consentiunt. Altera causa est quod in marcio intrat sol principium arietis, qui aries est .) 87 . principium anni secundum iudicia» (L.F.T.A., p El segundo motivo -la elecci6n de marzo (0 Nissan) como comienzo del afio por consideraciones astron6micas 0 astrol6gicas- es comun a otras obras de Abraham Ibn Ezra59• Detras de la formulaci6n especial de este fragmento se (תפוקת esconde la expresi6n latina iudicia mundi, 0 la hebrea tekujat haolam , segun la cual el destino del mundo se fija ~ J ~ W' ~ 0 la arabe םלוע) en marzo. De forma anaIoga a 111, tekujat hashanim que fija el destino individual segun la situaci6n estelar en el momento de regreso ciclico de la fecha de nacimiento, tambien con respecto al mundo se fija el destino general cada afio segun la situaci6n estelar en el momento de regreso ciclico de la fecha de creaci6n del mundo, 0 sea en marzo 0 Nissan cuando el sol entra en la cabeza de Aries. Otro signo distintivo de Abraham Ibn Ezra es el uso de la expresi6n iudicia como sin6nimo del conjunto de las reglas 0 las leyes de la astrologia. Un examen general de sus obras hebreas -monografias cientificas, teo16gicas y comentariosrevela el uso abundante que da Abraham Ibn Ezra al termino con una acepci6n rotundamente astroI6gica60• Con (םיטפשמ) hebreo mishpatim respecto al primer motivo, es interesante observar c6mo la fijaci6n de un parametro inherentemente tecnico no puede desprenderse en este pasaje de sus connotaciones religiosas y rituales. En la formulaci6n del pasaje se observa claramente no s610 la intenci6n de adaptaci6n al calendario cristiano sino tambien un intento de reconciliar posiciones contrarias entre los cristianos con respecto a la elecci6n del mes de intercalaci6n. Todo esto revela un excelente conocimiento por parte del autor, Abraham Iudeus, de los habitos crono16gicos corrientes entre diferentes poblaciones cristianas, 10 cual representa una prueba adicional de sus . contactos con la civilizaci6n cristiano-latina . 35r ו. o escrito en Se!er Hateamim, B.N. Paris heb. 1056 fo ו o ו 59. Vease a modo de ejemp termino hebreo mishpatim tengo ו ar uso que Abraham Ibn Ezra otorg6 a ו particu ו 60. Sobre e o que pienso pub1icar pr6ximamente. Sirva a modo de ejemp10 e1 hecho de que ו preparado un articu Abraham Ibn Ezra titu16 a una de sus obras astro16gicas con e1 nombre de Se!er Mishpatei haMazalot .) as ו Libro de 10s Juicios de 1as Estre1 ( MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
EL UBRO DE LAS TABLAS ASTRON6M!CAS DE ABRAHAM IBN EZRA 221 ABREVIA TURAS L.F.T.A.: El Libro de los Fundamentos de las Tablas Astron6micas de R. Abraham!bn Ezra. Edici6n critica de J.M. Millas Vallicrosa. Madrid, 1947 L.T.A.: Libro de las tablas astron6micas. BIBLIOGRAFIA ADLER, M., 1907, The itinerary oj Benjamim ojTudela. Critical text, translation and comrnentary . by .... New York . BARKAI, R., 1991, Les injortunes de Dinah: Le Livre de la Generation. Paris . BARON, S.W., 1958, A Social and Religious History ojthe Jews. New York . BEN MENACHEM, N., 1941, A. !bn Ezra, Sejer Hateamim. Jerusalem . BOUCHE-LECLERCQ, A., 1899, L'Astrologie Grecque, Paris . CANTERA, F., 1939, The Beginning oj Wisdom, an Astrological Treatise by Abraham !bn Ezra, Ed . and trans. by ... , Baltimore .). FLEISfIER, 1., 1930, "Abraham Ibn Ezra en Francia". Mizraj veMaarab, 4, pp. 352-360 (heb , 38-46,217-224 . FLEISHER, 1., 1930-32, "Abraham Ibn Ezra en Francia". MizrajveMaarab, 5, pp .). 289-300 (heb 107-. FLEISHER, I., 1931, "La obra literaria de Abraham Ibn Ezra en Inglaterra". Ozar Haim, 7, pp .). 11, 129-133, 160-168, 189-203 (heb , FLEISHER, I., 1932, "La obra literaria de Abraham Ibn Ezra en la ciudad de Roma" Ozar Haim .). 8, pp. 97-100, 129-131, 148-150, 169-171 (heb , FLEISHER, I., 1933, "La obra literaria de Abraham Ibn Ezra en la ciudad de Roma" Ozar Haim .). 9, pp. 134-136, 152-155 (heb ." FLEISHER, I., 1934, "La obra literaria de Abraham Ibn Ezra en la ciudad de Luca en ltalia .). Hasoker, 2, pp. 77-85 (heb ." FLEISHER, I., 1936-37, "La obra literaria de Abraham Ibn Ezra en la ciudad de Luca en lta1ia .). Hasoker, 4, pp. 186-194 (heb . FRIEDLANDER, M., 1877, Essays on the Writtings oj Abraham !bn Ezra. London GOLDSTEIN, Bemard R., 1967, !bn al-Muthanna's Commentary on the Astronomical Tables oj an astronomical comrnetary tIג al-Khwarizmi. Two Hebrew versions, edited and translated wi . by ... New Haven and London GREIVE, H., 1973, Studien zum jiidischen Neuplatonismus: Die Religionsphilosophie des Abraham . bn Ezra. Berlin ! HERZOG, D., 1911-1930, Josej Bonjils, Sophnat Pane' ach. Ein Beitrag zur Pentateuchexegesse des . Mittelalters von ... Heidelberg MILLAs VALLICROSA, J.M., 1938, "El trabajo de Abraham Ibn Ezra en el campo de la .). Astronomia". Tarbiz, pp. 306-322 (heb ." MILLAs VALLICROSA, J.M., 1940, "Un nuevo tratado de astrolabio de R. Abraham ibn Ezra . Al-Andalus, V, pp.I-29 . MILLAs V ALLICROSA, J .M., 1943, "La aportaci6n astron6mica de Pedro Alfonso". Sejarad, III . ROBBINS, F.E., 1980, Ptolemy, Tetrabiblos, edited and translated by ... Loeb Classical Library . London MEAH, secci6n Hebreo 45 (1996) 185-222
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