Los pertigueros de la Iglesia de Santiago
Abstract
Rúst.
Full text
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LOS PERTIGUEROS
D E LA
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IGLESIA DE SANTIAGO
POR
D. JOSÉ VILLA-AMIL Y CASTRO
SEGUNDA PARTE
(Rec i icación á D. M anuel M u guia)
M A D R I D
4
IMPRENTA DE D. GREGORIO HERNANDO
cal,le d e F e a z , nú m . 13
1 8 8 3
i. a . e.á (¡6:^
LOS PERTIGUEROS
D E LA
IGLESIA DE SANTIAGO
POR
D. JOSÉ'VILLA-AMIL Y CASTRO
SEGUNDA PARTE
(Bec i icación á D. M anuel M u guia)
BIBLIOTECA HOSPITAL REAL
GRANADA
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LOS PERTIGUEROS
D E LA
IGLESIA DE SANTIAGO
D. JOSÉ VILLA-AMIL Y CASTRO
SEGUNDA PARTE
(Rec i icación a T>. M anuel M u guia)
I.
Diez la gos años lian anscu ido
ya desde que ie on la luz en las co
lumnas de la Re i s a d e A c h i o s ,
Bib l io e c a s y M u s e o s unos a icule-
jos sob e el asun o de que a a es a
ec i icación, y que yo esc ibí (y des
pués publiqué o mando un olle i o)
con ocasión de una p egun a que en la
e e ida Re is a se bizo, y pa a am
plia la espues a inmedia a que á ella
di. Y como yo en onces me encon aba
haciendo ida semi-monacal en mi casa
de Mondoñedo, sin habe me lanzado
.aún (ni esuel o á ello) en andanzas de
■empleomanía, es aba educido, pa a es
Sala
i
e y o os abajos análogos, que cons
i uían mi p edilec a ocupación y mi
único en e enimien o, á los lib os de
mi p opiedad, aun cuando, dicho sea de
paso, ni e an muy pocos ni del odo
malos.
He descendido á es os de alles de
au obiog a ía-bibliog á ica, pa a que
si an de in oducción á media docena
de no icias nue as que oy á inse a ,
ace ca de los unciona ios cuyo nomb e
pongo po epíg a e de es e a iculillo,
después de ec i ica cie as especies
ecien emen e e idas, de que, sin más
p eámbulo, paso á ocupa me.
Pe o oda ía engo que esc ibi o o
pa a illo au obiog á ico.
Necesi o deci que, obedeciendo á mi
cos umb e de adqui i cuan o de Gali
cia se publica, uíme aye noche (31 de
Mayo) á casa del lib e o Pe, y median
e el pago de sie e pese as y cincuen a
cén imos ( ulgo 30 s. ellón) hice de
mi p opiedad un ejempla de las 269
páginas en 4° m. de no muy bella,
limpia ni co ec a imp esión, que hace
la Memo ia i ulada El Fo o, Sus o í
genes, su his o ia, sus condiciones, cali
icada po su au o (Manuel Mu guía)
de Es udios sob e la p opiedad e i o ial
de Galicia. Con él (el ejempla ) me en
e en un ca é pa a, bajo p e ex o de
oma una aza de ídem, sa is ace la
cu iosidad que me aguijoneaba de co
noce , el co e, ca ác e , endencia, e c.,
de la publicación: deseo que no a dé
mucho en sa is ace empleando el p o
cedimien o , al amen e ecomendable,
de examina p ime o el índice de capí
ulos ó pá a os, y después echa un
■ is azo po las no as, que es, pudié a
mos deci , donde se halla condensado
el espí i u de oda ob a y donde apa e
ce cla amen e cuál sea la solidez de su
cimen ación.
En e ellas opé, á la página 127, con
una en que el au o se digna ocupa se
de los a iculejos de que he hablado
12
es a con usión y es e e o esul an
an o menos disculpables, cuan o que
al da yo la no icia de la con i mación
de Ñuño Núñez, que se [encuen a en
la esc i u a de 1216., no ol idé deci que
és a es un p i ilegio concedido po Al
onso IX á la iglesia de Lugo; y apenas
se comp ende cómo habiéndose sal ado
en la Fe de e a as una lige a (1) co
me ida en la línea inmedia a (pág. 128,
lín. 4) á la en que apa ece es ampado
ese co pulen o e o , no se hubiese co
egido es e al mismo iempo que la ci
ada e a a.
En emos ya en la pa e in e esan e,
po lo que a mi pe sona espec a, y que
es á la que especialmen e se di ige es a
expongo con lisu a y a n a m ayo con ianza
es a opinión m ia, cuan o une iene la g an
ue za que le da el se la mism a, exac am en e,
de m i que ido amigo D. M a celino Menéndez
y Pelayo.
(1) La omisión de un él. Pe o pa a sal a
la se incu e en o a, diciéndose léase del,
po que debie a deci de él.
13
ec i icación. Después de lo copiado,
en a el S . Mu guía á deci que «si se
excep úa el pe igue o, los ca gos y las
designaciones son, como se e, comunes
á los demás países eudales. El pe i
gue o (p osigue) es el único que nos
pe enece. Es ambién de los mas ca
ac e ís icos; el menos conocido ue a
de Galicia, y aun en e noso os no
muy comp endido, pues o que el único
que le hizo obje o de sus es udios, es
u o bien lejos de comp ende su im
po ancia, no omó de él más que lo ex
e io . »
En la co espondien e no a, de que
aho a me ocupa é, ad ie e que el au
o á que alude soy yo, es ampando mi
nomb e.
No hay pa a qué deci que, así en el
S . Mu guía como en cuan as pe sonas
me dispensen el hono de lee mis es
c i os , econozco el pe ec o de echo
que les asis e pa a o ma de ellos juicio
a o able ó ad e so, y pa a echa á o-
14
la sus imp esiones en la o ma que
hallen ag adable. Lo que lamen o es la
lige eza con que se o man los juicios,
y la alen ía con que á una opinión
undada (bien ó mal, pe o undada), se
opone una sen enciosa de inición p o
nunciada ex cá ed a.
No es o a cosa que es o lo que hace
el S . Mu guía al lanza su opinión,
sin oma se la moles ia de consigna
en qué la unda, de que «en cuan o al
ca go (de pe igue o) puede deci se
que equi alía al de alcalde. Sus uncio
nes e an análogas
....
El pe igue o
mayo e a un seño ju isdiccional
....
»
Me oy á limi a á pone en en e
de es as a i maciones las que yo hice
diez años a ás en mis mencionados a
ículos, y que po cie o no se sepa an
mucho de las del S . Mu guía.
«Dis in as condiciones de las del es
o de la Nación (pág. 4) debían da o i
gen, y le die on, á ins i uciones, si no
nue as, di e en es en sus cualidades y
15
nomb es ele las conocidas en la pa e
mayo y p incipal de ella. De esas lúe
la del Pe igue o de la iglesia de San ia
go, y de algunas o as de las iglesias
gallegas que, á su semejanza, le u ie
on. El ca go del pe igue o ba sido
muy mal comp endido bas a abo a
....
En la necesidad (pág. 17) de a ene nos
al incomple o caudal de da os que so
b e la signi icación del ca go de pe i
gue o de San iago poseemos, pocas son
las a i maciones e minan es que se po
d án hace . Sin emba go
....
no esul
a muy a en u ado el a i ma (pági
na 18).....dos pun os capi ales: que el
ca go dejpe igue o de San iago no u o
p incipio has a el iempo de Al on
so IX, ó, cuando más, de Fe nando II,
y que e a equi alen e al de comende o
de las demás iglesias de Galicia
....
De lo que esul a que e a pe ec a la
equi alencia (pág. 22) en e el í ulo
de pe igue o y el de conde o comen
de o
....
Re o zándose con es o (pági-
na 25) más y más la idea de que la
pe igue ía e a una encomienda de
idén ico géne o que las o as, pe o de
mayo impo ancia
....
»
Los undamen os de es as a i macio
nes ue on expues os con de enimien o
que ecelo aya en p olijidad.
En emos ya en la ec i icación, p o
piamen e dicha, de las especies con e
nidas en la mencionada no a (1), que
son las siguien es:
(]) Dice así ex ualm en e: “Nues o es u
dioso amigo S . Yillaam il y Cas o (que es el
au o á quien nos e e imos), en sus a ículos
Los pe igue os de la iglesia de San iago, p e
sen a los a ios signi icados de la palab a
gallega p é ig a , ol idando casualm en e la
que m ás le con iene, que es a a, y es la que
e n ia en el caso conc e o á que nos e e i
mos. También peca nues o amigo en no h a
bla m ás que de los pe igue os m ayo es,
cuando la iglesia de San iago en ía o os
m ás que és os, y en no deci cosa de los del
es o de Galicia. Es posible que no hubiese
que ido ex ende se á m ás de lo que lo hace;
y en ese caso debió i u la su abajo Los
pe igue os mayo es pues es de los únicos de
quienes se ocupa. „
17
1. a «El S . Villaamil p esen a los
a ios signi icados de la palab a galle
ga pé iga.»—Pa a nada me cuidé del
signi icado de es a palab a gallega, sino
que busqué el de su o igina ia la ina,
pe ica, y, en al concep o, esc ibí:
«Es e ocablo la ino, pe ica, en cas e
llano pe cha, pé iga, a a l,p a lo .e c.
(pág. 19).
2. a « Ol idando casualmen e la (léa
se el) que más le con iene, que es a a.»
—Tan lejos es u e de ol ida lo, que pu
se (pág. 20): «De que la denominación
de pe ica Sanc i Iacóbi designase un
e i o io dado, mejo que el que uese
alusión á VARA, emblema de la ju is
dicción que eje cían los pe igue os, se
despie a
....
» e c.
3. a «Es la que enía en el caso con
c e o á que nos e e imos.»—Y yo c eo
habe p obado, y sos engo, que no es
el (no la) que enía; pe o no juzgo ne
cesa io ep oduci lo que sob e es o
engo esc i o. Adelan e di é algo nue o.
2
A 3
■ JÍA
18
4.a «Peca nues o amigo en no ha
bla más que de los pe igue os mayo
es, cuando la iglesia de San iago e
nía o os más que és os. »—Pues mi e
como no be pecado, po que (pág. 41)
hablo de que: «El pe igue o mayo
enía sus luga enien es en el dicho o i
cio
.....
A cuyos luga enien es...... se
daba ambién el nomb e de pe igue
os
....
» y sigo hablando de ellos.
5.a «Y (peca) en no deci cosa de
los del es o de Galicia.»—Yo no sé
(pe mí ame es a genialidad mi amigo
el S . Mu guia) si la cosa que echa de
menos en mi olle o se á aquella de la
que él dice (pág. 27 de su Memo ia)
que «conocíamos desde an iguo
....
y le
dábamos nomb e, sin 'que los muzá a
bes iniesen á enseñá nosla.» Lo que
puedo asegu a le es que ampoco he
pecado en és o ; po que esc i o é im
p eso es á lo que en el pá a o "V y
úl imo de mi olle o dediqué á esos pe
igue os del es o de Galicia; an o,
19
que le empecé diciendo (pág. 43): «Dejo
a ás indicado que el ca go de pe igue
o no e a p i a i o únicamen e de la
iglesia compos elana, sino que alguna
o a y cie os monas e ios de Galicia
lo enían ambién. Del pe igue o ma
yo del obispado é iglesia de Mondo-
ñedo
....
»
6. a «Esposible que no hubiese que
ido ex ende se á más de lo que lo
hace.»—No es posible que quisie a eso;
no, seño . Lo que e a posible, y muy
cie o, es que no dispusiese de más da
os, como con ieso ancamen e que no
disponía; pe o al mismo iempo que,
ambién, con ieso mi igno ancia de que
haya muchos que los engan más nume
osos hoy de los que yo había eunido
hace diez años.
7. a « Debió i ula su abajo Los
pe igue os mayo es.»—Ag adezco el
consejo; pe o he dicho, y sigo dicien
do, po qué no debí.
Y 8.a «Es de los únicos (de los
20
mayo es) de quienes se ocupa.» Y aquí
no hay más que epe i lo dicho bajo
los núme os 4 y 5 pa a que esplan
dezca lo e óneo de la a i mación.
Cumplido mi p incipal p opósi o, no
he de sol a la pluma sin inse a al
gunas no icias, que no poseía hace diez
años, e e en es á los pe igue os, ma
yo es y meno es, de San iago y de o os
pun os de Galicia, que p ecisamen e
con i man las ideas que en onces ad
qui í sob e la índole y na u aleza del
ca go.
II.
Eespec o á la an igüedad del ca go
de pe igue o de la Iglesia de San iago,
nada engo que enmenda ni añadi á
lo que esc ibí y publiqué hace diez
años. Tampoco del p ime pe igue o
conocido, D. Ñuño Núñez, he adqui i
do más no icias que la que en onces di.
Pe o de su suceso D. Fe nando Gu-
21
ié ez puedo añadi alguna, y en e
ellas la de que ué conocido ya con el
í ulo de pe igue o.
Así esul a de las con i maciones que
se encuen an en el p i ilegio concedi
do po Al onso IX, en 1229 á los po
blado es del bu go de Caldelas, en e
las cuales apa ece la de Fe nán Gu
ié ez Pe iga ius Sanc i Jacobi (1);
quien en los documen os de los años
- 1227 y 1228, de que an es de aho a
die a no icia, se i ulaba enens pe i-
cam Sanc i Jacobi. Con es a misma de
nominación igu a en e los con i man
es del p i ilegio concedido po el p o
pio mona ca leonés al monas e io de
Mon ede amo, en 1228, (2). É igual
men e en e los de la donación que el
mismo ey D. Al onso IX hizo, en
(1) Ch onologia de los Jaeces de Cas illa,
po F . Malaquias de la Vega.— Tomo III,
ol. 201 u el o .— MS. de la Biblio eca N a
cional, Y. 41.
(2) Idem, ídem .
28
que / uesen buenos e pe enesgien es e
abonados, e que diesen / iado es
....
/ as
a en quan ia de eyn e mili m ., po que
o iesen de que paga las mal e ias que
se eziesen. En cuya con o midad se
dic ó la co espondien e esolución.
Tocan e á los pe igue os meno es, ó
luga enien es de los mayo es, lie hallado
en la ci ada ob a del P. Malaquías de
la Yega (1) la cu iosa no icia, inclusa
en la esc i u a de undación de dos al
a es en la Ca ed al de San iago, que
D. Ped o Fe nández de Cas o hizo,
en 1341, de que su luga enien e e a
Andi'és Sánchez de G es, quien igu a
en e los es igos del o o gamien o (2),
en compañía de Ñuño Fe nández, co-
ei o de D. Ped o, i ulándose And és
Sánchez de G es, Caualei o Pe iguei o
mayo (sic) en é a de Sanc iago polo-
di o D. Ped o. De donde esul a que
(1) Loco ci a o, ol. 242.
(2) No ecue do bien si como con i m an
es
— 29
los luga enien es de los pe igue os ma
yo es usaban ambién de es e mismo
cali ica i o.
Rés ame habla de los pe igue os
que había en Galicia además de los de
la iglesia de San iago. De la Pe egue-
ia de Bayona se halla mención en el
egis o de las ca as expedidas po
Sancho IV, que ue de la ca ed al de
Toledo (1). Y sob e las unciones p o
pias del de Oelano a, se con iene in e
esan ísimo da o en cie o p oceso (in-
quisi ioj que mandó o ma Al onso IX
en 1228 (2), en e el abad de ese mo
nas e io, D. Ped o, y un D. Ped o Fe
nández, que se i ula mili en de Capa
án e enen en cas éllun Sáne e C ucis
e cas éllun de Sande, cuyo li igio (con-
en io) e saba supe cau is e o is eo-
(1) lío me lia sido posible pun ualiza es
a no icia á iem po, pa a inclui la com ple a
en es e luga .
(2) Biblio eca ele la R eal Academ ia de
la H is o ia: Volum en que con iene copias de
Fue os.
30
uin, y en él se dice que los ecinos de
Mon es y los de Ri e a Mmei debían
i al onsado con el mayo domo ó el i
ca io, ó con el pe igue o del monas e
io (deben i é in onsa um cum mayo
domo uel pe ica io Cellanoue
....
Sipe -
ica ius uel uica ius Gellano e in osa-
um iue i deben cum eo i é).
Doy po e minadas es as lige as
adiciones a lo que sob e los pe igue
os engo esc i o, llamando la a ención
ace ca del pa icula de que al pe i
gue o del cabildo de A ila se le equipa
ase al po e o del Obispo, en cuan o
al desempeño de unciones subal e nas
de la adminis ación de jus icia y pe
cepción de los co espondien es de e
chos, en las Cons i uciones sinodales,
imp esas del año 1557.
A D IC IÓ N .
La idea que se enía en el siglo XVII
del ca go y unciones del Pe igue o
nos la e ela Gil González Dá ila (1)
cuando, enume ando las p e oga i as
y g andezas de la iglesia y a zobispo de
San iago, dice: «CuyoPe igue o y Ca-
»pi an gene al de su es ado Apos ólico
»es un g an seño con an g andes
»gajes que u ie on es e í ulo In an
es, y muchos seño es de la casa de
»los Reyes.»
También en o o luga (2) dice que
el p ime día de Cua esma del año 1319
dió el a zobispo D. Be enguel í ulo de
Pe igue o al in an e D. Pelipe, « o
mándole p ime o ju amen o que no
da ía a o á los compos elanos, lo que
no cumplió.»
(1) Tea o eclesiás ico de las Iglesias de las
dos Cas illas. T. I. pág. 24.
(2) Idem id., pág. 61 con e e encia á H e
nando del Cas illo, au o de la C ónica de la
O den de San o Domingo.
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