scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Yacimientos arqueológicos y artefactos. Las colecciones del Departamento de Prehistoria y Arqueología (I)

Cámara Serrano, Juan Antonio,Afonso Marreño, Jose Andés,Molina González, Fernando,Dorado Alejos, Alberto,Gámiz Caro, Jesús,Morgado Rodríguez, Antonio,De la Torre Peña, Francisco,Moreno Onorato, María Auxiliadora

Abstract

La serie editorial de Cuadernos Técnicos del Patrimonio surge debido a la necesidad de dotar al Vicerrectorado de Extensión Universitaria de publicaciones que aborden aspectos patrimoniales en relación con cuestiones de carácter transversal y que sirvan de vehículo de difusión y diálogo de las distintas colecciones que conforman el rico acervo universitario. El objetivo es convertir estos Cuadernos en un espacio de reflexión y debate sobre temas relacionados con la conservación, la restauración, la gestión, la difusión y la puesta en valor de los bienes muebles e inmuebles de la Universidad de Granada en toda su amplitud. No se plantean con un enfoque exclusivamente local pues su intención es abrirse a distintas problemáticas patrimoniales y convertirse en un instrumento que integre estudios de carácter nacional e internacional. Asimismo, entendemos que al Patrimonio hay que afrontarlo desde una perspectiva histórica pero también actual y en diálogo con la compleja realidad social.

Full text

 2#'#(.)-ȵ ,+/)&Ĵ!#)-ȵ 2ȵ,. .)- &-ȵ)&#)(-ȵ &ȵ*,.'(.)ȵ ȵ*,"#-.),#ȵ2ȵ ,+/)&)!#ȵ# YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS Y ARTEFACTOS. LAS COLECCIONES DEL DEPARTAMENTO DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGIA (I) CRÉDITOS Pilar Aranda Ramírez Rectora Magnífica de la Universidad de Granada Víctor Jesús Media Flórez Vicerrector de Extensión Universitaria Mª Luisa Bellido Gant Directora del Secretariado de Bienes Culturales Jorge A. Durán Suárez Director del Secretariado de Conservación y Restauración Antonio Collados Alcaide Coordinador del Área de Recursos Gráficos y Editoriales CUADERNO TÉCNICO 7 “YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS Y ARTEFACTOS. LAS COLECCIONES DEL DEPARTAMENTO DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGÍA (I)” Edita Editorial Universidad de Granada Coordinación general de los Cuadernos Técnicos de Patrimonio María Luisa Bellido Gant Coordinación general del Cuaderno Técnico 7 Francisco Contreras Cortés Alberto Dorado Alejos Coordinación editorial del Cuaderno Técnico 7 María Luisa Bellido Gant Antonio Collados Alcaide Diseño de colección Juan Hurtado Díaz-Cano Diseño y maquetación del Cuaderno Técnico 7 Patricia Garzón Martinez Impresión Imprenta Comercial Motril ISBN: 978-84-338-6267-9 Depósito Legal: Gr./ 662-2018 © De la presente edición, Universidad de Granada © De los textos, los autores © De las imágenes, los autores 5 La serie editorial de Cuadernos Técnicos del Patrimonio surge debido a la necesidad de dotar al Vicerrectorado de Extensión Universitaria de publicaciones que aborden aspectos patrimoniales en relación con cuestiones de carácter transversal y que sirvan de vehículo de difusión y diálogo de las distintas colecciones que conforman el rico acervo universitario. El objetivo es convertir estos Cuadernos en un espacio de reflexión y debate sobre temas relacionados con la conservación, la restauración, la gestión, la difusión y la puesta en valor de los bienes muebles e inmuebles de la Universidad de Granada en toda su amplitud. No se plantean con un enfoque exclusivamente local pues su intención es abrirse a distintas problemáticas patrimoniales y convertirse en un instrumento que integre estudios de carácter nacional e internacional. Asimismo, entendemos que al Patrimonio hay que afrontarlo desde una perspectiva histórica pero también actual y en diálogo con la compleja realidad social. 6 YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS Y ARTEFACTOS. LAS COLECCIONES DEL DEPARTAMENTO DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGIA (I) ÍNDICE 1. Introducción 2. Los yacimientos arqueológicos 2.1. Los yacimientos arqueopaleontológicos de Orce (Orce, Granada) 2.2. La ocupación prehistórica de Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada) 2.3. La Cueva de la Carigüela (Píñar, Granada) 2.4. La Cueva de las Majolicas (Alfacar, Granada) 2.5. Los Millares (Sta. Fe de Mondújar, Almería) 2.6. Poblado amurallado de Villavieja (Fuentes de Cesna-Algarinejo, Granada) 2.7. El Malagón (Cúllar, Granada) 2.8. Las Pilas-Huerta Seca (Mojácar, Almería) 2.9. Cerro de la Virgen (Orce, Granada) 2.10. Cerro de los Castellones (Laborcillas, Granada) 2.11. La necrópolis megalítica de Panoría (Darro, Granada) 2.12. Cerro de la Encina (Monachil, Granada) 2.13. Castellón Alto (Galera, Granada) 2.14. Cuesta del Negro (Purullena, Granada) 2.15. Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén) 2.16. Terrera del Reloj (Dehesas de Guadix, Granada) 2.17. Motilla del Azuer (Daimiel, Ciudad Real) 2.18. Cueva de Biniadris des Baix Vell (Menorca) 2.19. Cerro de los Infantes (Pinos Puente, Granada) 2.20. Cerro de Cabezuelos (Jódar, Jaén) 2.21. Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada) 2.22. El Laderón (Doña Mencía, Córdoba) 2.23. El yacimiento arqueológico de Monte Velilla (Almuñécar, Granada) 2.24. Alfar Romano de Cartuja (Granada) 2.25. El Pamplinar (Rute, Córdoba) 2.26. Villa Romana de El Salar (El Salar, Granada) 3. Las colecciones arqueológicas 3.1. La Craneoteca 3.2. La Ceramoteca prehistórica 3.3. La Colección de industria ósea 3.4. La Colección de malacofauna 9 11 12 17 23 27 29 34 38 41 43 47 50 54 57 61 64 68 70 74 77 80 83 87 91 96 100 104 109 110 124 135 141 8Mª Elena Díez Jorge 9 INTRODUCCIÓN Las colecciones de materiales arqueológicos del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada tienen una larga trayectoria histórica, justo desde el momento que en 1965 se enclava en la antigua Facultad de Filosofía y Letras (ubicada en la calle Puentezuelas) el germen del departamento tras la venida a la Cátedra de Prehistoria y Etnología de D. Antonio Arribas Palau. Posteriormente el departamento se trasladó al Hospital Real, donde estuvo ubicado hasta su definitivo traslado al Campus de Cartuja a mediados de los 70 del siglo pasado. En su actual ubicación ha ido creciendo en actividades académicas y arqueológicas. Son numerosas las intervenciones de campo que se han llevado a cabo en estos más de cincuenta años de existencia. Fruto de todos estos trabajos ha sido la confección de estas colecciones, encaminadas principalmente a la docencia, que han servido y sirven de apoyo a las clases prácticas de Prehistoria y Arqueología Clásica. En esta primera entrega del rico patrimonio del departamento se presentan tanto colecciones virtuales como series de materiales arqueológicos procedentes de excavaciones y prospecciones, llevadas a cabo por el departamento de Prehistoria y Arqueología. Por ello, en primer lugar se presenta una relación de los principales yacimientos arqueológicos en los que han intervenido miembros del Departamento de Prehistoria y Arqueología, tanto excavaciones antiguas como recientes. En este primer cuaderno se presentan 26 yacimientos arqueológicos, casi todos ellos en Andalucía Oriental. Entre estos yacimientos se muestran algunos clásicos como la Cuesta del Negro en Purullena, el cerro de la Encina en Monachil, Los Castillejos en las Peñas de los Gitanos, Los Millares en Santa Fe de Mondújar, la Motilla del Azuer, el Cerro de los Infantes en Pinos Puente, La Carigüela de Piñar… junto con otros excavados en la actualidad como Peñalosa en Baños de la Encina, los yacimientos de Orce, Villavieja de Fuentes de Cesna-Algarinejo, la necrópolis megalítica de Panoría en Darro, la Cueva de Biniadris en Menorca o la villa romana de El Salar entre otros muchos. Esta lista se completará con más yacimientos en una próxima entrega, en la que se incluirán yacimientos como Los Villares de Andújar, la ciudad romana de Pollentia, la Cueva de Malalmuerzo, la necrópolis de Basti o la Motilla de las Cañas. Introducción 16 de Andalucía, se plantea una serie de retos que, al margen de la investigación de excelencia, se centran en cuatro líneas: formación, transversalidad, internacionalización y difusión. Pero este camino se debe transitar cooperando, y por ello el proyecto tiene un carácter interdisciplinar e interinstitucional, con la participación de más de cuarenta investigadoras/es pertenecientes a diecisiete centros de investigación, cuatro de los cuales son extranjeros. En el “Jardín de las Hespérides”, que Estrabón situaba en el sur de la Península Ibérica, crecía el árbol en el que maduraban las manzanas doradas que proporcionaban la inmortalidad. En cierto sentido, después de un millón y medio de años, podemos decir que el patrimonio de la cuenca de Orce es inmortal. Pero para que así sea, el nuevo proyecto deberá contribuir al conocimiento universal y generar valor para la sociedad que lo sustenta. Hasta 1995 no se aceptó que el continente europeo fue ocupado con anterioridad a 500 ka. 4 Juan Manuel Jiménez Arenas 17 Localización El conjunto arqueológico prehistórico de Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada) incluye un asentamiento situado entre dos farallones rocosos, una serie de cuevas utilizadas para diferentes actividades (algunas no indagadas y otras objeto sólo de investigación en época antigua) y una necrópolis megalítica que, situándose en los callejones kársticos más bajos, bordea el poblado por el sur y este (Fig. 1). Descripción Estos yacimientos ya fueron referidos en la primera obra que utilizó el término “Prehistoria” en España en 1868, “Antigüedades Prehistóricas de Andalucía” de M. de Góngora. Desde entonces, numerosos investigadores se han ocupado de la descripción y análisis de los dólmenes, las cuevas y el asentamiento al aire, entre ellos M. Gómez-Moreno, George y Vera Leisner, C. de Mergelina, M. Tarradell y Albert Egges van Giffen. Las actividades sistemáticas en el yacimiento, y especialmente en el poblado, comenzaron en 1971 bajo la dirección de Antonio Arribas y Fernando Molina del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granda. Como resultado de las mismas se pudo describir las principales fases de la secuencia cronoestatigráfica, si bien el inicio de la ocupación no se pudo determinar hasta los trabajos realizados entre 1991 y 1994, momento a partir del cual las investigaciones se han centrado en la conservación y puesta en valor del conjunto arqueológico, lamentablemente sin continuidad, y en el estudio de materiales (Cámara et al. 2016). LA OCUPACIÓN PREHISTÓRICA DE LAS PEÑAS DE LOS GITANOS (MONTEFRÍO, GRANADA) Juan Antonio Cámara Serrano, José Andrés Afonso Marrero y Fernando Molina González La ocupación prehistórica de Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada) 18 Estas últimas han permitido una mejor aproximación al estudio de los cambios que tuvieron lugar en el ambiente y en las sociedades que ocuparon esta zona del Poniente granadino entre el 5400 y el 2000 A.C. Las dataciones de diversos materiales realizadas mediante las técnicas de C-14 y termoluminiscencia han mostrado, sin embargo, el abandono del área excavada durante los siglos centrales del V Milenio A.C. (entre el 4800 y el 4400 A.C. aproximadamente) (Molina et al. 2017). El primer asentamiento constatado en Los Castillejos se ha datado en el último tercio del VI Milenio A.C., en un momento de clima húmedo, y en el que la parte excavada del poblado fue utilizada como zona especializada para el procesado de alimentos, aunque se han recuperado evidencias que permiten sugerir que allí también se realizaron ciertos procesos técnicos de manufactura de algunos instrumentos de sílex y de recipientes cerámicos. Del análisis de los restos carpológicos se colige la existencia ya de una agricultura plenamente asentada, lo que permite refutar las tesis clásicas de que las primeras comunidades neolíticas eran ganaderas y no plenamente sedentarias. Por otro lado, el estudio de los restos faunísticos revela la importancia de los bóvidos, una cabaña cuya gestión se adecúa más a sistemas económicos en los que las estrategias de movilidad tienen poca o nula importancia. En los instrumentos líticos pulidos encontramos toda una variedad de útiles relacionada principalmente con el trabajo de la madera (hachas, azuelas, gubias, etc.), realizadas sobre rocas metamórficas procedentes de Sierra Nevada (a veces arrastradas por los ríos). La industria lítica tallada de este momento se caracteriza por la producción de pequeñas hojas, obtenidas de núcleos que eran previamente calentados para facilitar las extracciones y que una vez agotados tienen una forma aproximadamente piramidal. Estas hojitas se utilizaron como elementos de hoz, cuchillos para el tratamiento de materias de origen animal e incluso, a veces, para trabajar materias duras (Perales et al. 2015). Las cerámicas se caracterizan por tener un buen tratamiento de las superficies, habitualmente bruñidas y pastas depuradas. A menudo se encuentran decoradas con motivos organizados en cenefas, metopas y guirnaldas realizados con diversas técnicas de impresión. Entre los abundantes objetos de adorno destacan las pulseras-braza- letes de piedra que desaparecerán del registro arqueológico del yacimiento hacia la mitad del V Milenio A.C. Muchos de los rasgos anteriormente descritos caracterizaran también la producción de principios del V Milenio A.C. La ocupación de Los Castillejos que se produce tras el hiato de los siglos centrales del V Milenio A.C. se inicia con un período considerablemente seco en torno al 4000 A.C. (Yanes et al. 2011) y desde el punto de vista de las producciones Figura 1. Panorámica de Las Peñas de Los Gitanos. Juan Antonio Cámara Serrano, José Andrés Afonso Marrero y Fernando Molina González 19 artefactuales se caracteriza por la introducción de nuevas hojas obtenidas que técnicas. Los cambios más importantes en los instrumentos se producen en la industria lítica tallada y en la cerámica. En el primer caso, los pequeños núcleos tratados térmicamente para producir hojitas por presión son sustituidos por núcleos conformados lateralmente mediante la talla de crestas que además sirven de guía para la extracción de la primera serie de hojas por presión con presionador abdominal/pectoral o con palanca, que en muchos casos, superan los 20 cm de longitud, y que se usaron como soportes para un gran cantidad de instrumentos (elementos de hoz entre ellos). En la cerámica no sólo se generalizan recipientes abiertos (platos, fuentes y cazuelas) realizados a partir de moldes de cestería. Los brazaletes ahora se elaboran ahora a partir de concha aunque se localizan menos elementos de adorno en general. En las estrategias agropecuarias los cambios se refieren a la aparición de nuevas especies (lino, équidos…), variedades (trigo duro) o el comienzo del ascenso de otras (suidos) (Riquelme 1998; Rovira 2007), todo lo cual indica la consolidación de las estrategias que garantizan la estabilidad de un hábitat que ahora localizamos en la zona excavada (en la forma de chozas adosadas al farallón). Desde el 3500 A.C., aunque se agudizan esas tendencias, se constatan otras novedades, principalmente la talla de puntas de flecha en sílex por presión sobre pequeñas lascas y, si no tuvo lugar en el periodo anterior, el comienzo del uso de la necrópolis megalítica en diferentes pasillos que no son visibles desde el área del poblado y que, en general, dotan a los sepulcros de muy baja visibilidad sobre el entorno estando además bastante ocultos por su ubicación y por su carácter semihipogeico (Montufo et al. 2011) (Fig. 2). Tanto las cámaras como los corredores de estas tumbas, cubiertas por un suave montículo de tierra delimitado por un anillo de piedras, son trapezoidales y el paso entre sus diferentes ámbitos se realizaba a partir de estrechas puertas conformadas por losas perforadas o simples jambas. En la primera mitad del III Milenio A.C. (Periodos V-VI, fases 16b-19) se asiste a un ligero aumento de la humedad que, sin duda, favoreció el desarrollo de las estrategias agropecuarias, con la consolidación del trigo duro y del cultivo del lino y un equilibrio entre las cabañas porcina, bovina y ovicaprina, cuya gestión y explotación no sólo estaba dedicada a la producción de carne sino también a la obtención de otros aprovechamientos (fuerza de tracción bovina, leche, lana, etc.). Las viviendas son ahora circulares, alejándose de las paredes del farallón septentrional al que se habían adosado en ordenamientos del asentamiento previo, están construidas con pequeños zócalos de piedra sobre los que se disponían alzados y techos de cañas revestidas de barro. Aunque hay ligeros cambios formales en los recipientes abiertos (en sus perfiles, ahora continuos sin apenas aristas, y bordes, más engrosados), la continuidad es clara respecto al periodo anterior. En este periodo se documentan los primeros objetos metálicos de importación y constatándose en las viviendas la existencia de áreas de trabajo textil por la presencia de fusayolas, pesas de telar (de arcilla y tipología variada) y punzones y agujas de hueso y metal. A partir de mediados del III Milenio A.C., aunque persiste una continuidad en las formas cerámicas (con bordes más almendrados en las formas abiertas), la tecnología lítica, los sistemas constructivos (con zócalos ligeramente más altos) y el uso del espacio doméstico, las estrategias agropecuarias y el ritual funerario (inhumación colectiva en los dólmenes), en estos momentos las relaciones a larga La ocupación prehistórica de Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada) 20 Figura 2. Entrada al Dolmen 23. Juan Antonio Cámara Serrano, José Andrés Afonso Marrero y Fernando Molina González 21 distancia se consolidan como demuestra la introducción de la cerámica campaniforme de estilo “marítimo” o “internacional”, con decoración a bandas realizadas con un instrumento de múltiples “dientes”. A estos elementos acompañaron otros, entre ellos numerosos objetos de adorno como los botones de perforación en “V”. En el último cuarto del tercer milenio A.C. el clima, ya en deterioro desde el periodo anterior, se vuelve más seco, lo que, unido a una sobreexplotación de los suelos o a mayores necesidades alimentarias por crecimiento demográfico, condujo a la puesta en cultivo de tierras peores que condujo a un cambio en los cereales elegidos para su cosecha, con la aparición de trigos “antiguos” o vestidos como la escanda y la esprilla (Rovira 2007). Deforestación creciente, cambio climático y necesidades de tierras de cultivo debieron estar en la base también del descenso de la importancia de los suidos. En relación con las manufacturas, aumentan los recipientes de almacenaje. Aunque los elementos campaniformes presentan ahora decoración incisa y estilos regionales no debieron estar producidos en Los Castillejos dada su escasa presencia, pero sí en zonas cercanas a juzgar por sus características técnicas, posiblemente en los núcleos políticos de los que dependía este asentamiento. La acumulación diferencial de riqueza y la crisis económica condujeron a una mayor inestabilidad por lo que las defensas naturales del asentamiento no bastaron y se cerró por primera vez con una muralla de piedra el acceso oriental. La erosión, y las alteraciones posteriores, de época romana y medieval, hacen que los datos disponibles para inicios del segundo milenio A.C. sean más escasos. La ocupación se debió prolongar al menos hasta el segundo cuarto del segundo milenio A.C., según restos documentados bajo las viviendas romanas al oeste de Los Castillejos, pero es sobre principios de ese milenio que podemos señalar una serie de cambios que implicaron una reacción a las condiciones medioambientales más secas y a una mayor inestabilidad social (Fig. 3). No sólo los trigos vestidos se convierten en especies mayoritarias sino que los ovicaprinos pasan a ser la especie ganadera más frecuente posiblemente por su mayor movilidad que permitía aprovechar pastos altos y alejados de las tierras de cultivo con las que no se quería competir. La presencia de algunos enterramientos con armas en la necrópolis sugiere que también aquí se estaban produciendo cambios ideológicos y sociales similares a los de otras zonas del sur de la Península Ibérica que condujeron a la consolidación de la sociedad de clases. De hecho, en cuanto a su emplazamiento, Los Castillejos reunía algunas de las características de los asentamientos de la época (encastillado y de difícil acceso) y, tras un derrumbe asociado a un incendio generalizado, en esta fase la muralla fue reconstruida. Bibliografía Cámara, J.A., Afonso, J.A., Molina, F. 2016. La ocupación de las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada) desde el Neolítico al mundo romano. Asentamiento y ritual funerario, en R.J. Pedregosa Megías (Coord.): Arqueología e Historia de un paisaje singular. La Peña de los Gitanos, Montefrío (Granada): 17-121. Montefrío: Ayuntamiento de Montefrío/Ministerio de Cultura. Molina, F., Cámara, J.A., Afonso, J.A., Gámiz, J., Capel, J. y Martínez, G. 2017. Hiatus in an archaeological multilevel site: Los Castillejos in Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada), en M. Cupitò, M. Vidale y A. Angelini (Eds.): Beyond Limits. Studi in onore di Giovanni Leonardi Antenor Quaderni 39: 91-100. Padova: Università degli Studi di Padova. Montufo, A.M., Afonso, J.A., Cámara, J.A, Molina, F., y Spanedda, L. 2011. Relacio- La ocupación prehistórica de Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada) 22 nes visuales entre los yacimientos arqueológicos prehistóricos de Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada). Estrategias de ocultación, control del espacio productivo y límites. Antiqvitas 23: 73-85. https://docs.google.com/file/d/0Bz1J47_ lbMqcbjFxVUpVTEFqY1E/edit?pli=1 Perales, U., Gibaja, J.F., Afonso, J.A., Martínez, G., Cámara, J.A., Molina, F. 2015. Análisis funcional del utillaje laminar del Neolítico antiguo de Castillejos de Montefrío (Granada). Spal 24: 15-33. http://dx.doi.org/10.12795/spal.2015i24.01 Riquelme, J. A. 1998. Contribución al estudio arqueofaunístico durante el Neolítico y la Edad del Cobre en las Cordilleras Béticas: el yacimiento arqueológico de Los Castillejos en Las Peñas de los Gitanos, Montefrío (Granada), Tesis Doctoral, Universidad de Granada, Granada. http://hdl.handle.net/10481/14507 Rovira, N. 2007. Agricultura y gestión de los recursos vegetales en el sureste de la península ibérica durante la prehistoria reciente, Tesis Doctoral, Universitat Pompeu Fabra, Barcelona. http://www.tdx.cat/handle/10803/7468;jsessionid =F56186527835E68CD55E49BFD2861FDA Yanes, Y., Romanek, C.S., Molina, F., Cámara, J.A., Delgado, A. 2011. Holocene Paleoenvironment (~7200-4000 cal BP) of the Los Castillejos Archaeological site (SE Spain) inferred from the stable isotopes of land snail shells. Quaternary International 244: 67-75. http://dx.doi.org/10.1016/j.quaint.2011.04.031 Figura 3. Intervenciones arqueológicas realizadas en Las Peñas de los Gitanos (Montefrío, Granada). Juan Antonio Cámara Serrano, José Andrés Afonso Marrero y Fernando Molina González 23 Localización El yacimiento se ubica a unos 700 metros al este de Píñar, en el mismo término municipal, y a unos 45 kilómetros al noreste de la ciudad de Granada (Fig. 1). La cueva se encuentra en uno de los contrafuertes de Sierra Harana y en el interior de una de las principales fallas del sistema, con una profundidad de hasta 200 metros. Al norte, se alzan las ruinas de un castillo árabe. Descripción Las primeras intervenciones las realiza el suizo J.-Ch. Spahni entre los años 1954 y 1955, quien se centraría fundamentalmente en los estratos musterienses que se localizaban en la entrada de la cueva (Spahni 1955). De esta intervención deben destacarse los restos de Homo neanderthalensis localizados, cuya importancia llamó pronto la atención de investigadores de ámbito internacional quienes revisaron los materiales paleolíticos de la cueva con el fin de realizar un nuevo estudio arqueológico, antropológico y faunístico. Con posterioridad, M. Pellicer realizó dos campañas de excavaciones en los años 1959-60, centrándose en los niveles neolíticos (Pellicer 1964). A las actuaciones de M. Pellicer le sigue un periodo de abandono hasta 1969-1971 cuando se desarrollaron varios trabajos en el área exterior y las salas CIII y CIV, por un equipo dirigido por los profesores norteamericanos de la Universidad de Washington, H.T. Irwin y R. Fryxell, cuyos resultados, centrados en los depósitos musterienses del Paleolítico Medio, permanecen aún hoy en gran parte inéditos (Fig. 2). Entre 1979 y 1982 se inicia un proyecto dirigido por el profesor de la Universidad Complutense G. Vega Toscano quien termina de definir los niveles de ocupación del sitio y estudia los materiales obtenidos en las anteriores excavaciones. A partir de estos momentos no se han realizado nuevas intervenciones sobre el yacimiento, limitándose los trabajos a la revisión de distintos materiales y al estudio de diversos muestreos polínicas obtenidos en los perfiles generados en las antiguas excavaciones. Como decimos, las distintas intervenciones han aportado grandes cantidades de material arqueológico adscritos a al Paleolítico Medio o a momentos neolíticos y LA CUEVA DE LA CARIGÜELA (PÍÑAR, GRANADA) Fernando Molina González y Alberto Dorado Alejos La Cueva de la Carigüela (Píñar, Granada) 24 Fernando Molina González y Alberto Dorado Alejos Figura 1. Panorámica de Sierra Harana y entrada a la cueva de la Carigüela. de la Edad del Bronce (Vega et al. 1997), destacando el gran número de cerámicas neolíticas impresas con decoración cardial, utilizadas como fósil guía para las primeras fases del Neolítico. Por último, sería interesante destacar la copa-crá- neo localizado en la sala CIV (García y Carrasco 1981), la cámara más profunda de la cueva, en capas que corresponden al Neolítico Reciente. El cráneo-copa se situaba junto a la pared rocosa NE sobre una losa y contenía, uno sobre otro, un fragmento del parietal derecho y la base del occipital de un individuo distinto. Puesta en Valor Actualmente el sitio carece de protección y no se ha puesto en valor. No obstante, en el año 1993 se incoó el expediente para la Declaración de Zona Arqueológica a favor del yacimiento de La Cueva de la Carihuela, junto con la Cuevas de las Ventanas, Meye y Pagarrecio, que pertenecen al mismo complejo kárstico. Bibliografía García Sánchez, M. 1960. Restos humanos del Paleolítico Medio y Superior y del Neo-eneolítico de Píñar (Granada). Trabajos del Instituto “Bernardino de Sahagún” de Antropología y Etnología XV (2), 17-74. García Sánchez, Manuel; Carrasco Rus, J. 1981. Cráneo-Copa eneolítico de la Cueva de la Carigüela. Zephyrvs XXXII-XXXIII: 121-131. Pellicer Catalan, M. 1964. El Neolítico y el Bronce de la Cueva de la Carigüela de Pinar (Granada). Trabajos de Prehistoria 15. 25 Figura 2. Perfil estratigráfico obtenido tras la intervención arqueológica. La Cueva de la Carigüela (Píñar, Granada) 32 Figura 2. Arriba, barbacana de Los Millares. Abajo, vista de la necrópolis (Foto. GEPRAN-Junta de Andalucía-M. A. Blanco) Fernando Molina González 33 Los Millares (Santa Fe de Mondújar, Almería) fueron continuados por el Dpto. de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, a partir de 1987 con la consolidación de la línea exterior de la fortificación, ampliándose en los años sucesivos la consolidación de todas las zonas excavadas en el poblado y en los fortines I y V. En las últimas décadas se han realizado también trabajos de consolidación y protección en algunas áreas de la necrópolis, fundamentalmente aquellas situadas junto al acceso (tumbas LII, LIII y LIV) y varias tumbas del grupo norte de la necrópolis, situado junto al poblado. Asimismo se ha montado un Centro de Interpretación y Recepción del visitante en una antigua Venta, junto a la carretera y se ha creado, anejo al yacimiento, un espacio musealizado al aire libre con la reconstrucción integral de un tramo de muralla, junto a sus torres y bastiones, un grupo de cabaña, un taller metalúrgico y dos sepulturas colectivas. Bibliografía Almagro, M. y Arribas, A. 1963. El poblado y la necrópolis megalítica de Los Millares (Santa Fe de Mondújar, Almería). Biblioteca Praehistorica Hispanica III, Madrid. Arribas, A., Molina, F., De la Torre, F., Aguayo, P. y Nájera, T. 1979. Excavaciones en Los Millares (Santa Fe, Almería). Campañas de 1978 y 1979. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 4: 61-110. Arribas, A., Molina, F., De la Torre, F., Nájera, T. y Sáez, L. 1981. Excavaciones en Los Millares (Santa Fe de Mondújar, Almería). Campaña de 1981. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 6: 91-121. Haro Navarro, M. 2011. La puesta en valor de yacimientos arqueológicos de la Prehistoria Reciente en el sur de la Península Ibérica. Tesis Doctoral. Universidad de Granada. Leisner, G., Leisner, V. 1943. Die Megalithgräber der Iberischen Halbinsel. Der Süden. Römisch-Germanische Forschungen 17, Berlin. Molina, F. Cámara, J.A. Capel, J., Nájera, T. y Sáez, L. 2004. Los Millares y la periodización de la Prehistoria Reciente del Sureste, en III simposio de Prehistoria Cueva de Nerja, Las primeras sociedades metalurgicas en Andalucía, Nerja 2000 (Homenaje al Profesor Antonio Arribas Palau): 142-158. Molina, F. y Cámara, J. A. 2005. Guía del yacimiento arqueológico. Los Millares. Sevilla: Consejería de Cultura. Siret, L. 1893. L´Espagne préhistorique. Revue des Questions Scientifiques XXXIV: 537-560. 34 Localización El asentamiento prehistórico de Villavieja está situado a menos de un kilómetro y medio de la población de Fuentes de Cesna, en el paraje denominado los Tajos de la Villa Vieja o simplemente Villavieja. Se enclava en el término municipal de Algarinejo (Granada, España), perteneciente a la comarca del Poniente granadino. Descripción Villavieja ha sido un yacimiento totalmente desconocido para la investigación hasta los inicios del siglo XXI. A pesar de ello, podemos indicar algunos precedentes. En el siglo XIX, el geógrafo Pascual Madoz cita en su afamado diccionario, fechado en 1845, la existencia de estructuras arquitectónicas en el denominado “tajo de Villavieja”, inmediato a la población de Fuentes de Cesna aunque desconocía a qué época podían corresponder. A pesar de esta temprana referencia, muy anterior a Los Millares, éste acabaría convirtiendo en el referente de los sitios amurallados de la Edad del Cobre del sur peninsular y Villavieja permanecería en el olvido hasta el siglo XXI. Los precedentes inmediatos comenzaron a establecerse mediante las investigaciones territoriales encabezadas por J. Carrasco Rus y colaboradores en el sitio de Sierra Martilla, que años después convergerán con los estudios realizados por A. Morgado sobre la explotación de recursos líticos en el valle de Los Gallumbares (Loja, Granada) y Subbético granadino. Estas investigaciones sentaron las bases POBLADO AMURALLADO DE VILLAVIEJA (FUENTES DE CESNAALGARINEJO, GRANADA) Antonio Morgado Rodríguez Antonio Morgado Rodríguez 35 para una nueva etapa de investigación de la prehistoria del Poniente granadino que dio como resultado el descubrimiento para la ciencia arqueológica de Villavieja. Las primeras intervenciones de excavación comenzaron durante el año 2012. Estas fueron llevadas a cabo por un equipo de investigación del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada coordinado por A. Morgado. Estas primeras campañas fueron limitadas en el tiempo y con escasos recursos disponibles, prolongadas hasta el año 2014. Sus objetivos estaban dirigidos a obtener una primera secuencia estratigráfica intramuros. El sondeo arqueológico se realizó en la parte central de la muralla, gracias al cual se conoce una sucesión sedimentaria de cerca de tres metros de altura que establece una secuencia estratigráfica que sintetiza dos fases de ocupación prehistórica (Fig. 1). Por otra parte, en el año 2015 fue realizada una prospección geofísica para documentar ciertas estructuras tumulares existentes en el entorno cercano que serán objeto de intervención. El conjunto arqueológico de Villavieja está constituido principalmente por un asentamiento amurallado prehistórico ubicado sobre el punto más elevado de la mese- Figura 1. Vista aérea cenital del yacimiento de Villavieja (Fuentes de Cesna-Algarinejo, Granada. Poblado amurallado de Villavieja (Fuentes de Cesna-Algarinejo, Granada) 36 Antonio Morgado Rodríguez ta. Este enclave presenta forma de espolón rocoso elevado que permite tener un extenso campo visual sobre este sector de la cuenca del Genil, entre los actuales pueblos de Iznájar y Loja. El perímetro amurallado se dibuja como un semicírculo que cierra los flancos noreste y noroeste de esta plataforma rocosa, mientras que por el sur se presenta un gran farallón abierto al valle del Genil. El asentamiento contó con un importante sistema defensivo compuesto, como hemos citado, por una gran línea amurallada, visible actualmente en todo su recorrido. En algunos tramos la altura conservada supera los tres metros, lo que hace visible el recinto desde lejos, es más, podemos decir que es uno de los pocos yacimientos prehistóricos de la provincia de Granada resaltado en fotografía aérea. Su gran lienzo murario fue ejecutado en toda su extensión de la misma forma, mampostería de media y grandes dimensiones en las caras externas formando hiladas, mientras su relleno interno lo constituyen ripios y barro. En algunos sectores los bloques de arenisca son apreciablemente mayores, adquiriendo un tamaño ciclópeo. La construcción posee una anchura que sobrepasa los dos metros. El recorrido del recinto amurallado es interrumpido por estructuras adosadas correspondientes con el sistema de refuerzo mediante estructuras semicirculares a modo de bastiones de diferente tamaño, desde pequeñas de apenas 3 metros de diámetro a torres que alcanzan los cinco metros. Además, la zona central y externa del recinto presenta estructuras de escasa altura, alineaciones de mampuesto paralelas a la muralla, pero sin conexión aparente, por lo que podrían ser elementos arquitectónicos cuyo significado y funcionalidad deberán ser dilucidados en futuras actuaciones. La secuencia intramuros se dilata a lo largo del III milenio a.C. El recinto murario fue construido sin ocupación previa durante la primera mitad del milenio citado (Villavieja I) finalizando la primera hacia el 2500/2400 a.C. La segunda fase (Villavieja II) coincidente con una reestructuración del sitio en la segunda mitad del III milenio a.C. aunque hacia el 2000 a.C. el lugar se abandona definitivamente. Muchos tiempo después, ya en época histórica se documenta nuevamente una ocupación, aunque esta vez localizada en la base de los Tajos de Villavieja donde existen toda una serie de viviendas-cueva de época medieval. Estos pobladores realizaron un paso en parte excavado en el acantilado rocoso que conectó dichas viviendas-cueva con la parte superior. Por tanto, podemos considerar a Villavieja como una de las grandes novedades patrimoniales del siglo XXI para la Edad del Cobre de Andalucía. Puesta en valor Dado su descubrimiento reciente, Villavieja aún no posee la máxima figura de protección legal. Actualmente se encuentra inscrito en el catálogo de yacimientos arqueológicos de la provincia de Granada, estando pendiente su inclusión como Bien de Interés Cultural. Durante el presente año 2018 se va a llevar a cabo un proyecto para comenzar la adecuación de caminos y miradores sobre el farallón que permita una primera puesta en valor y recorrido por las futuras áreas de actuación arqueológica. 37 Poblado amurallado de Villavieja (Fuentes de Cesna-Algarinejo, Granada) Referencias Gallegos Fernández, P. 2015. Paleoambiente y paleoeconomía en el III milenio cal. B.C. en el Poniente granadino. Análisis polínico del asentamiento de Villavieja (Fuentes de Cesna-Algarinejo, Granada). Trabajo Fin de Máster, Granada: Universidad de Granada. Garzón Vicente, J. 2015. La muralla de Villavieja, una perspectiva arquitectónica. Trabajo Fin de Máster, Granada: Universidad de Granada. Gutiérrez Rodríguez, M.; Fernández, E.; Martín, F.J.; Morgado, A. 2013.Soil Micromorphology Analysis of the Chalcolithic fortified settlement of Villavieja (Granada, Spain), en International Workshop on Archaeological Soil Micromorphology & Developing International Geoarchaeology, Basel (Suiza), 2-6 Septiembre 2013. Lara Cachero, J. 2015. Obtención e interpretación del modelo eléctrico 3D de la estructura tumular del yacimiento de Villavieja (Fuentes de Cesna-Algarinejo, Granada). Arqueología y Territorio12: 63-74. Morgado, A.; Martínez-Sevilla, F.; Garzón, J.; Jiménez-Cobos, F.; Berdejo, A.; Bermúdez Cano, R.; Ruiz-Ruano Cobo, F.; Gutiérrez-Rodríguez, M.; Fernández Martín, S.; Ortiz González, J.M.; Lozano, J.A. 2013.Villavieja (Algarinejo, Granada), un recinto amurallado de la Edad del Cobre en el Poniente granadino. Avance de la campaña 2012. Antiquitas 25: 39-48 Morgado, A.; García-González, D.; Garzón Vicente, J.; BerdejoArceiz, A.; Bueno Herrera, J.; Jiménez-Cobos, F.; Lozano, J.A.; Martínez-Sevilla, F.; Abalos, H.; Gallego Fernández, P.; García Hernández, N.; López Ortega, R.; Iglesias de Haro, R.; Morgado-Roncal, L. 2016. El recinto amurallado calcolítico de Villavieja (Fuentes de Cesna-Algarinejo, Granada). Catálogo de la exposición “El Patrimonio arqueológico: de las trincheras a la sociedad. La Granada invisible”: 131-134. Granada: Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias de Granada, Almería y Jaén. 38 Localización El yacimiento de El Malagón está situado en el altiplano de Chirivel, al este del término municipal de Cúllar (Granada). Dicha zona puede considerarse come una prolongación por el este de la altiplanicie de Baza-Huéscar, que sirve comode comunicación con los rutas que enlazan con la costa mediterránea. Descripción La primera intervención arqueológica realizada sobre el sitio arqueológico se efectúa en 1975 por parte del Departamento de Prehistoria de la Universidad de Granada, a lo largo de la cual se abrieron 6 cortes en la que pudieron documentarse varias cabañas circulares y un importante lienzo de muralla que, por sus características, pudieron adscribirse al Cobre Antiguo, adscripción que pudo ampliarse a partir de la segunda campaña tras la localización en contextos domésticos de varios fragmentos de Campaniforme marítimo, que fechan a comienzos del Cobre Reciente en el último momento de las secuencia ocupacional (Fig. 1). Con el fin de ampliar los resultados obtenidos en la primera campaña se planteó una segunda para delimitar, a partir de una prospección superficial, la extensión del yacimiento, así como determinar las características de las estructuras de fortificación, muy deterioradas, situadas en la zona superior del cerro. A estos trabajos le acompañaron la delimitación del trazado de la muralla localizada en la primera campaña. Asimismo, se incrementaron las intervenciones sobre las zonas en las que se excavaron varias cabañas circulares, que en ocasiones se superponen (Fig. 2). Gracias a estas intervenciones, podemos señalar que el poblado de El Malagón se articula siguiendo unos parámetros defensivos y de organización espacial que lo vinculan con otros yacimientos del Sureste, como Los Millares. En este sentido parecen apuntar la existencia de lienzos de muralla concéntricos y el fortín localizado en el extremo oriental del yacimiento sobre la cresta rocosa. Entre los materiales hallados destaca una figura antropomorfa masculina de 17 cm. de altura realizada en marfil, producción excepcional, a la que le falta la cabeza que debía engarzarse al cuerpo mediante un pivote central y un travesaño EL MALAGÓN (CÚLLAR, GRANADA) Fernando Molina González, Francisco de la Torre Peña y Auxilio Moreno Onorato Fernando Molina González, Francisco de la Torre Peña y Auxilio Moreno Onorato 39 Figura 1. Vista general del yacimiento arqueológico de El Malagón (Cúllar-Baza, Granada). Figura 2. Cabañas circulares documentadas en El Malagón (Cúllar-Baza, Granada). El Malagón (Cúllar, Granada) 40 perpendicular a éste. Asimismo, destaca la gran cantidad de restos relacionados con la producción metalúrgica de objetos de cobre, como fragmentos de mineral, escorias, restos de moldes y vasijas-horno y abundantes herramientas de cobre arsenicado (sierras y cuchillos de hoja recta o curvada, hachas, leznas y punzones), que demuestran el carácter minero y metalúrgico del asentamiento. Puesta en Valor En el año 1991 el sitio fue declarado Bien de Interés Cultural por parte de la Dirección General de Bienes Culturales y Museos. No obstante, actualmente el sitio carece de una puesta en valor que permita el mantenimiento de las estructuras identificadas en el decurso de la intervención. Bibliografía Arribas, A. 1977. El ídolo de El Malagón (Cúllar-Baza, Granada). Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada 2: 63-86. Arribas, A., Molina, F., De la Torre, F., Nájera, T. y Sáez, L. 1978. El poblado de la Edad del Cobre de “El Malagón” (Cúllar-Baza, Granada). Campaña de 1975. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 3: 67-116. Arribas, A., Molina, F., De la Torre, F., Nájera, T. y Sáez, L. 1977. El poblado eneolítico de El Malagón de Cúllar-Baza (Granada). En XIV Congreso Nacional de Arqueología (Vitoria 1975): 319-324.Zaragoza. De la Torre, F. y Sáez, L. 1986. Nuevas excavaciones en el yacimiento de la Edad del Cobre de “El Malagón” (Cúllar Baza,Granada). Homenaje a Luis Siret 1934- 1984: 221-226. Sevilla: Junta de Andalucía. De la Torre, F., Molina, F., Carrión, F., Contreras, F., Blanco, I., Moreno, M. A. y Torre, M. P. 1984. Segunda campaña de excavaciones en el yacimiento de la Edad del Cobre de El Malagón (Cúllar Baza, Granada). Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada 9: 131-146. Moreno Onorato, Mª..A. 1994. El Malagón. Un asentamiento de la Edad del Cobre en el Pasillo Cúllar-Chirivel. Granada: Universidad de Granada. Fernando Molina González, Francisco de la Torre Peña y Auxilio Moreno Onorato 41 Localización Situado en el pago de Huerta Seca, término municipal de Mojácar, el yacimiento se ubica en la región de Vera y forma parte de la cuenca del río Aguas. El sitio se localiza en un espolón amesetado, cortado al norte y al noroeste por un pequeño barranco, al oeste encontramos una pendiente ascendente que lleva a Sierra Cabrera, al noreste del yacimiento el río Aguas sirve a modo de defensa natural. Descripción El yacimiento fue descubierto en 1989 tras la presentación de un proyecto de rehabilitación de un cortijo en el paraje de Las Pilas-Huerta Seca. Ante ello, la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura solicitó una intervención de urgencia que finalmente se desarrollaría entre febrero y abril de 1990, codirigida por Domingo Ortiz Soler y Francisco M. Alcaraz. Esta primera intervención tuvo por objeto determinar la presenciade restos arqueológicos y, en caso afirmativo, evaluar su potencial. De este modo, se abrieron cuatro cortes que permitieron realizar una primera aproximación cronocultural del sitio, estableciéndose una secuencia que se inicia en el Cobre Antiguo y concluye, sin interrupción, hasta momentos finales del Cobre Reciente, ya con presencia de cerámica de estilo Campaniforme. Posteriormente se realizarían sendas excavaciones en 1991 y 1994 cuyos resultados permanecen inéditos. En el año 2000 se llevaría a cabo un estudio sobre los conjuntos ecofactuales a fin de determinar la economía vegetal a partir del análisis de los restos de semillas y frutos localizados en las distintas intervenciones procedentes de los diez niveles que componen la estratigrafía de Las Pilas-Huerta Seca. Más recientemente, se ha realizado un análisis sobre diversos materiales vinculados a la producción metalúrgica, evidenciándose la primera actividad metalúrgica en los primeros momentos de la Edad del Cobre (2905–2853 AC) Puesta en Valor En el año 2000 se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica. No obstante, el yacimiento carece de una puesta en valor que permita su visita. LAS PILAS-HUERTA SECA (MOJÁCAR, ALMERÍA) Fernando Molina González Las Pilas-Huerta Seca (Mojácar, Almería) 48 Figura 1. Vista general del yacimiento arqueológico del Cerro de los Castellones (Laborcillas, Granada) y localización de los cortes estratigráficos. Figura 2. Bastión localizado en el decurso de las intervenciones arqueológicas. Fernando Molina González, Pedro Aguayo de Hoyos, Javier Carrasco Rus, Trinidad Nájera Colino y Alberto Dorado Alejos 49 Cerro de los Castellones (Laborcillas, Granada) El segundo momento de ocupación se corresponde con una fase del Bronce Antiguo, a la que corresponden un bastión circular de piedra y varias viviendas con zócalos de piedra. Entre los materiales muebles se documentaron fragmentos de cerámica co0n decoración campaniforme, vasos y fuentes sin decoración, pesas de telar, así como depósitos de trigo, cebada y esparto. La tercera fase de ocupación, adscrita al Bronce Pleno Argárico, se definió a partir de la presencia de cerámicas lisas carenadas y por la presencia de objetos de cobre arsenicado como puntas de flecha de pedúnculo y aletas y puñales con remaches. A este conjunto se le añade una sepultura en cista que presenta un ajuar de puñal y punzón metálico. De este momento es también el conjunto de materiales recientemente publicado, y conservado en una colección particular, compuesto por varios restos humanos, una copa, una espada corta y dos pulseras de plata. Por último, y sin continuidad ocupacional, el yacimiento presenta una última fase constructiva de época ibérica. Puesta en Valor El yacimiento carece de una puesta en valor. Si bien, en 1981 se incoa el expediente para la Declaración de Bien de Interés Cultural como Zona Arqueológica a favor del yacimiento arqueológico del Cerro de los Castellones junto con las necrópolis anejas. Bibliografía Aguayo, P. 1977. Construcciones defensivas de la Edad del Cobre peninsular: el Cerro de los Castellones: Laborcillas, Granada. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 11: 87-104. García Carretero, J. R., Martín, J.A. y Palomo, A. 2017. Ajuar de una sepultura de la Edad del Bronce del Cerro de los Castellones (Laborcillas, Granada). Antiquitas 29: 59-67. Mendoza, Á., Molina, F., Aguayo, P., Carrasco, J. y Nájera, T. 1975. El poblado del Cerro de los Castellones en Laborcillas, Granada. XIII Congreso Nacional de Arqueología (1973, Huelva): 315-322. Zaragoza. 50 Descripción Descubierta en el año 2012, la necrópolis consta de al menos 19 sepulturas de las que 5 fueron excavadas en el año 2015 por el Grupo de Investigación “GEA. Cultura material e identidad social en la Prehistoria Reciente en el sur de la Península Ibérica” (Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR), cuya localización es: East 473.658, North 4.135.515 UTM30, ETRS 89 (Fig. 1). Se trata fundamentalmente de cámaras funerarias de forma poligonal o rectangular construidas con grandes losas de piedra a las que se accede mediante cortos y estrechos pasillos. Las sepulturas aparecen parcialmente enterradas en el subsuelo de forma que solo las partes superiores de las losas sobresalen. Originalmente, las tumbas debieron estar cubiertas por túmulos siguiendo el patrón habitual en este tipo de enterramientos. Según los estudios de caracterización geoarqueológica, todas las losas de piedra provienen de unas calizas nodulosas conocidas como Ammonitico Rosso que se localizan en el entorno de la necrópolis. Ritual de enterramiento Las excavaciones han evidenciado que, efectivamente, se trata de lugares de enterramiento colectivo donde la mayoría de los restos antropológicos han perdido sus conexiones anatómicas apareciendo amontonados unos encima de otros. Solo en contadas ocasiones los restos esqueléticos aparecieron en posición articulada o semi-articulada. Asociados a los restos humanos se documentaron diferentes tipos de objetos como vasijas cerámicas, puntas de flecha, cuchillos de sílex o conchas marinas que formaron parte de los ajuares funerarios. Según el estudio antropológico, se enterraron individuos de ambos sexos y de todas las edades, LA NECRÓPOLIS MEGALÍTICA DE PANORÍA (DARRO, GRANADA) Gonzalo Aranda Jiménez, Margarita Sánchez Romero, Marta Díaz-Zorita, Águeda Lozano Medina, José A. Benavides López, José A. Lozano Rodríguez, Eva Alarcón García y Sergio Fernández Martín Gonzalo Aranda Jiménez, Margarita Sánchez Romero, Marta Díaz-Zorita, Águeda Lozano Medina, José A. Benavides López, José A. Lozano Rodríguez, Eva Alarcón García y Sergio Fernández Martín 51 La necrópolis megalítica de Panoría (Darro, Granada) Figura 1. Localización de las distintas tumbas intervenidas en la necrópolis de Panoría (Darro, Granada). Figura 2. Vistas desde el interior de uno de los megalitos intervenidos. 52 llegando a documentarse en una sola sepultura hasta al menos 28 personas. Entre las enfermedades documentadas a partir de sus restos óseos destacan, muy especialmente, las de tipo degenerativo como la artrosis que aparece fundamentalmente en las extremidades superiores. Cronología y temporalidad Mediante la aplicación del método de datación radiocarbónica se han fechado 19 individuos seleccionados de entre los hombres y mujeres enterrados en las 5 sepulturas excavadas. El análisis de las 19 dataciones con novedosas herramientas estadísticas como el análisis Bayesiano ha permitido situar cronológicamente la construcción, periodo de uso, reutilizaciones y abandono de las sepulturas que componen la necrópolis. Así, los primeros enterramientos se realizaron entre el 3525-3195 cal BC y los últimos ocurrieron entre el 2125-1980 cal BC. Por tanto, podemos afirmar que la necrópolis de Panoría estuvo en uso durante más de un milenio, entre 1055-1410 años según el análisis estadístico. No todas las sepulturas fueron construidas a la vez. Las dataciones de las diferentes tumbas muestran diferencias cronológicas de cientos de años, lo que indicaría que fueron construidas en diferentes momentos temporales por grupos sociales dispares y muy posiblemente no relacionados entre sí. La necrópolis de Panoría no fue el lugar de enterramiento, como habitualmente se ha asumido, de grupos humanos que coexistieron en una región o que vivieron en un mismo poblado.De igual forma el periodo de uso difiere de unas sepulturas a otras. En ocasiones las sepulturas fueron utilizadas durante escasas décadas, no más de 2 generaciones, en otras durante siglos y en ocasiones se documentan reutilizaciones tras largos periodos de inactividad funeraria. Esta diversidad añade una enrome heterogeneidad y complejidad en las prácticas funerarias y rituales desarrolladas en esta necrópolis. Orientación de las sepulturas Para determinar la orientación de las sepulturas se ha medido el rumbo magnético y la altura sobre el horizonte del eje de simetría de las cámaras y corredores. Tres de las tumbas megalíticas excavadas se orientan a la salida del sol en el entorno de los equinoccios. Este patrón es consistente con otras sepulturas no excavadas pero cuyas evidencias superficiales permiten una aproximación a sus orientaciones y con los estudios realizados para otras necrópolis de la comarca de Guadix. Solo el caso de la tumba 6 presenta una orientación anómala dado que es casi meridional. En este caso, parece tratarse de una orientación terrestre, hacia Sierra Nevada y en concreto hacia el Cerro Trevélez (Fig. 2). Las orientaciones hacia el orto solar o hacia determinados elementos del paisaje deben considerarse como parte de complejas y elaboradas prácticas rituales en las que se integraron aspectos diversos y no solamente funerarios. De esta forma, la montaña de Panoría se convirtió en un lugar sagrado en el que las comunidades que habitaron la cuenca de Guadix pudieron interactuar entre ellas y con los poderes de lo sobrenatural. Es precisamente la atracción y deseo de diferentes grupos sociales de integrarse en un paisaje sagrado lo que permite comprender la enorme pervivencia temporal de lugares sagrados como Panoría. Bibliografía Aranda, G., Sánchez, M., Díaz-Zorita, M. y Bocherens, H. 2017. Chronology of Megalithic Funerary Practices inSoutheastern Iberia: The Necropolis of Panoria (Grana- Gonzalo Aranda Jiménez, Margarita Sánchez Romero, Marta Díaz-Zorita, Águeda Lozano Medina, José A. Benavides López, José A. Lozano Rodríguez, Eva Alarcón García y Sergio Fernández Martín 53 da, Spain). Radiocarbon: 1-19. https://doi:10.1017/RDC.2017.96 Aranda, G., Lozano, J.A. y Pérez, F. 2017. Themegalithic necropolis of Panoria, Granada, Spain: Geoarchaeological characterization and provenance studies. Geoarchaeology: 1-11. https://doi.org/10.1002/gea.21643 Díaz-Zorita, M., Aranda, G., Robles, S., Escudero, J., Sánchez, M. yLozano, A.2017. Estudio bioarqueológico de la necrópolis megalítica de Panoría (Darro, Granada). Menga. Revista de Prehistoria de Andalucía 8: 97-120. Benavides, J.A., Aranda, G., Sánchez, M., Alarcón, E., Fernández, S., Lozano, A. y Esquivel, J.A.2016. 3D modelling in archaeology: The application of Structure from Motion methods to the study of the megalithic necropolis of Panoria (Granada, Spain). Journal of Archaeological Science: Reports 10: 495–506. La necrópolis megalítica de Panoría (Darro, Granada) 54 Localización El yacimiento se localiza en el término municipal de Monachil (Granada), sobre un cerro conformado por tres mesetas escalonadas ubicadas junto al río Monachil (Fig.1). Separado por una suave vaguada el asentamiento se prolonga hacia el norte por una amplia meseta limitada por dos espolones rocosos en sentido E-W. Descripción Las primeras noticias acerca del yacimiento nos llegan en 1922, cuando J. Cabré publica dos sepulturas argáricas halladas en la ladera suroeste, donde se localizaron dos y cuatro inhumaciones, respectivamente (Cabré 1922). Con posterioridad, en el año 1946, M. Tarradell realizaría varios sondeos en la plataforma inferior de la meseta central en la que los escasos rellenos le llevaron a sugerir que el poblado, arrasado por las tareas agrícolas, carecía de potencial arqueológico (Tarradell 1947-48). En el año 1952, con motivo del Congreso de Arqueología de Campo celebrado en Granada, se realizó un sondeo cuyos resultados nunca fueron publicados. No sería hasta finales de la década de los sesenta del siglo pasado cuando se iniciara un proyecto de investigación sistemática con metodología moderna por un equipo del Departamento de Prehistoria de la Universidad de Granada, dirigido por los Profs. Antonio Arribas y Fernando Molina, con diversas campañas de excavación entre los años 1968 y 1983. De este modo, el yacimiento quedó dividido en cuatro grandes zonas: A, B, C y D, siguiendo las unidades geomorfológicas identificadas. Las intervenciones se centraron en aquellas zonas con depósitos del Bronce Antiguo, Pleno y Tardío (Cultura del Argar) y de la Cultura del Bronce Final del Sureste y especialmente en la meseta central del poblado (Zona A) donde, entre 1968 y 1983, se documentaron unas potentes fortificaciones argáricas sobre las que se superponía una amplia secuencia del poblado del Bronce Final (Arribas et al. 1974) (Fig. 2). Entre 2003 y 2005 se han realizado nuevas campañas de excavación por la Universidad de Granada con el apoyo de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, en el marco de los trabajos previos a un proyecto de puesta en valor global del yacimiento. Asimismo, a partir de 2010 y hasta la actualidad se CERRO DE LA ENCINA (MONACHIL, GRANADA) Fernando Molina González Fernando Molina González 55 Cerro de la Encina (Monachil, Granada) Figura 1. Vista general del yacimiento del Cerro de la Encina (Monachil, Granada). Figura 2. Bastión localizado en la zona superior del Cerro de la Encina (Monachil, Granada). Figura 3. Sepultura 21 en la que puede observarse el ajuar funerario y la disposición típica de las inhumaciones de la cultura Argárica. 56 han realizado trabajos de campo para la formación de los alumnos del Master de Arqueología de la Universidad de Granada. Las excavaciones realizadas a partir de 2003 se han centrado en la terraza que bordea al yacimiento por su lado SW (zona B), dónde ya se habían realizado diversos sondeos previos. Esta zona muestra la clásica organización de los poblados argáricos, con viviendas de planta rectangular alineadas en terrazas artificiales que cubren las zonas más accesibles de las laderas localizadas en el asentamien- to. La necrópolis argárica sigue el ritual característico de esta cultura, con tumbas individuales o dobles situadas bajo pisos de las viviendas o en su entorno (Fig. 3). Están construidas en su mayoría con fosas verticales y cuevecilla lateral, aunque también aparecen cistas de piedra, fosas sencillas o individuos infantiles depositados en el interior de vasijas de cerámica. Respecto a la fase de ocupación del Bronce Final del Sudeste, se observa un cambio sustancial en el urbanismo, ya que ahora los espacios domésticos están formados por cabañas aisladas que presentan planta oval y están compuestas por una sola unidad de habitación. Estas cabañas se levantan mediante zócalos de piedras hincadas rellenas de cantos de piedra de distinto tamaño sobre los que se alzan muros de barro y ramaje. El interior de estos muros se revestían parcialmente con un estucado decorado con motivos geométricos. Posteriormente en las zonas bajas del yacimiento se constata la existencia de estructuras ibéricas, del siglo III a.C., entre ellas un conjunto funerario que aún permanece inédito. Puesta en Valor Desde 1970 se realizaron diversos proyectos de restauración y consolidación de las grandes estructuras arquitectónicas utilizadas en la fortificación argárica. Bibliografía Aranda, G. y Molina, F. 2005. Intervenciones arqueológicas en el yacimiento de la Edad del Bronce del Cerro de la Encina (Monachil, Granada). Trabajos de Prehistoria 62 (1): 165-179. Arribas, A., Pareja, E., Molina, F., Arteaga, O. y Molina, F. 1974. Excavaciones en el poblado de la Edad del Bronce del Cerro de la Encina (Monachil, Granada). Excavaciones Arqueológicas en España 81. Ministerio de Cultura. Madrid. Cabré, J. 1922. Una necrópolis de la Primera Edad de los metales en Monachil, Granada. Memorias de la Sociedad Española de Antropología, Etnología y Prehistoria I. Madrid. Molina, F. 1978. Definición y sistematización del Bronce Tardío y Final en el sureste de la Península Ibérica. Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada 3:159-233. Molina, F. y Roldán, J.M. 1983. Historia de Granada, I. De los primeros pobladores a la Granada Islámica. Granada: Editorial Don Quijote. Tarradell, M. 1947-48. Investigaciones arqueológicas en la provincia de Granada. Ampurias IX-X: 223-236. Fernando Molina González 57 Localización El Castellón Alto está situado en el término municipal de Galera, a un kilómetro del núcleo urbano, en la margen izquierda del río Castilléjar, dominando una fértil vega, dentro de la depresión de Baza-Huéscar, a 150 Km. al norte de la ciudad de Granada (Fig. 1). Descripción Las intervenciones sobre el sitio se iniciaron en 1983 por un equipo multidisciplinar del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada (Molina et al. 1986), bajo la dirección de Fernando Molina, Eduardo Fresneda y Mª Oliva Rodríguez-Ariza. En 2001 y 2002 se reemprenden los trabajos de excavación y restauración, dirigidos por Fernando Molina y Mª Oliva Rodríguez-Ariza. Estas campañas no sólo posibilitaron la elaboración de un completo registro arqueológico del yacimiento, sino que además pusieron al descubierto un urbanismo complejo con hileras de viviendas escalonadas en las terrazas y laderas del cerro (Contreras et al. 2000). Las viviendas, compuestas por varias habitaciones, se situaron sobre terrazas artificiales, edificadas con un muro posterior que reviste la pared rocosa a todo lo largo de la terraza y otro muro delantero, paralelo al anterior, que configura un espacio rectangular, compartimentado por finos tabiques transversales formados por un entramado de barro y cañas o por muros de mampostería de mayor envergadura. La acrópolis, situada en la parte superior del cerro principal, se cerró con una línea de muralla de mampostería, defendiendo varias edificaciones especiales: dos grandes viviendas, un almacén y una cisterna. El asentamiento ofrece una corta ocupación centrada en el Bronce Pleno e inicios del Bronce Tardío (1750-1550). Siguiendo con la costumbre característica en la Cultura del Argar de enterrar a los difuntos en el interior del poblado, bajo el suelo de las casas o en las paredes rocosas a las que éstas se adosan, en el Castellón Alto se ha investigado una importante necrópolis, compuesta por unas 130 sepulturas, de ellas más de cuarenta violadas por excavadores clandestinos. Las sepulturas son covachas artificiales excavadas en la roca que conforma la pared posterior de las viviendas o fosas verticales con covacha lateral bajo el piso de la casa (Fig. 2). También se utilizaron en algunos casos infantiles contenedores en vasijas de cerámica. CASTELLÓN ALTO (GALERA, GRANADA) Fernando Molina González Castellón Alto (Galera, Granada) 64 Localización El yacimiento se localiza sobre un cerro que controla el antiguo valle del río Rumblar, hoy parcialmente inundado por las aguas de la presa homónima. Descripción Yacimiento dado a conocer por la publicación de J. Muños Cobo, erudito local de Baños de la Encina, y recogido por H. Schubart por la presencia de materiales argáricos procedentes de sepulturas. Desde 1985 viene siendo investigado por el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR con un proyecto dirigido por Francisco Contreras, Francisco Nocete y Marcelino Sánchez. En 2000 se inició una nueva fase de investigación en el yacimiento con un proyecto dirigido por Francisco Contreras y Juan Antonio Cámara. A partir de 2010 el equipo de investigación lo componen Francisco Contreras, Auxilio Moreno, Eva Alarcón, Luis Arboledas, Adrián Mora, Sandra García y Juan Jesús Padilla. Se han realizado intervenciones arqueológicas en 1986, 1987, 1987, 1989, 2001, 2005, 2009, 2010 y 2011. Se trata de un poblado metalúrgico situado en el valle del río Rumblar. Se enmarca dentro de la Cultura del Argar y presenta un patrón de asentamiento típico argárico: situado sobre un espolón de pizarra que se alza por encima del río y casas rectangulares dispuestas en las laderas del cerro mediante el aterrazamien- to artificial de la pendiente. Las distintas terrazas creadas se comunican mediante calles estrechas, situándose en la parte inferior del poblado una gran cisterna que recoge el agua de la lluvia. El poblado está defendido naturalmente por una serie de cortados en su zona oeste, mientras que por el este está cerrado por una muralla, reforzada con bastiones, sobre la que se adosan las casas. La zona superior, donde se han detectado los enterramientos más ricos y un mayor consumo de carne de caballo, está especialmente fortificada y conserva restos de numerosas vasijas de almacenamiento con restos de cereal. Hasta el momento se han documentado unos 28 enterramientos en las zonas domésticas, PEÑALOSA (BAÑOS DE LA ENCINA, JAÉN) Francisco Contreras Cortés, Auxilio Moreno Onorato, Eva Alarcón García y Luis Arboledas Martínez Francisco Contreras Cortés, Auxilio Moreno Onorato, Eva Alarcón García y Luis Arboledas Martínez 65 Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén) Figura 1. Vista aérea de Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén) junto al pantano del Rumblar. Figura 2. Vista lateral del poblado argárico de Peñalosa. 66 que muestran una clara jerarquización social a partir de los ajuares funerarios, como también queda reflejado en los estudios antropológicos, en los alimentos consumidos, en los restos de cultura material que aparecen en los contextos domésticos y en el tamaño de las casas. La importancia de Peñalosa y del Rumblar hace 4000 años estribó en la explotación intensiva y masiva del mineral de cobre (malaquita y azurita). Se ha documentado todo el proceso extractivo y metalúrgico (minas, martillos de minero, vasijas horno, crisoles, moldes, útiles, etc.) que muestra la relevancia de la explotación minera en esta zona desde aproximadamente el 1850 hasta el 1450 A.C La importancia de esta actividad viene reflejada en la aparición de numerosos moldes de lingotes, así como lingotes de cobre, que seguramente fueron distribuidos por amplias zonas de Andalucía, recibiendo a cambio posiblemente grano de cereal y ganado. Igualmente se ha documentado un gran vertedero de desechos arqueometalúrgicos que indican la importancia de esta actividad. Esta distribución del metal de cobre explicaría el gran desarrollo que adquirió este territorio en el Bronce Pleno. La excesiva especialización económica y la desventaja del cobre arsenicado frente al cobre con estaño –bronceprocedente del Bajo Guadalquivir posiblemente llevó a la ruina a esta región, trasladándose su población, alrededor del 1450, al Valle del Guadalquivir, quedando el Rumblar despoblado hasta época romana donde nuevamente esta zona adquirió gran desarrollo con la explotación del hierro y de la galena argentífera. Puesta en valor Se han realizado varias campañas de consolidación y puesta en valor del yacimiento. La última se desarrolla en 2018. Se han articulado una serie de itinerarios para visitar el poblado, sobre todo de la parte no inundada por el embalse del Rumblar. Se puede acceder a pie a través de la Vereda del Agua desde la localidad de Baños de la Encina. El conjunto se completa con un centro de interpretación en el pueblo de Baños de la Encina (El Torreón del Recuerdo, un centro de interpretación de la vida del pueblo y sus raíces mineras). Bibliografía Contreras Cortés, F. 2000. Proyecto Peñalosa. Análisis histórico de las comunidades de la Edad del Bronce del Piedemonte Meridional de Sierra Morena y Depresión Linares-Bailen. Arqueología Monográficas 10. Sevilla: Junta de Andalucía. Contreras Cortés, F. y Cámara Serrano, J.A. 2002. La jerarquización social en la Edad del Bronce del Alto Guadalquivir (España). El poblado de Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén). British Archaeological Reports, International Series 1025. Oxford: Archaeopress. Contreras Cortés, F., Moreno Onorato, A., Arboledas Martínez, L., Alarcón García, E., Mora González, A., Padilla Fernández, J. J. y García García, A. 2014. Un poblado de la Edad del Bronce que tiene mucho que decir, Peñalosa: últimas novedades. Cuadernos Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 24: 111-145. Moreno Onorato, A. y Contreras Cortés, F. 2010. La organización social de la producción metalúrgica en las sociedades argáricas: el poblado de Peñalosa. Menga. Revista de prehistoria de Andalucía 1: 53-76. Contreras Cortés, F. y Moreno Onorato, A. 2011. Peñalosa. Mineros de hace 4000 años. Guía Arqueológica. Jaén: Ayuntamiento de Baños de la Encina. Francisco Contreras Cortés, Auxilio Moreno Onorato, Eva Alarcón García y Luis Arboledas Martínez 67 Moreno, A., Rovira, S., Contreras, F., Renzi, M., Arboledas, L. Alarcón, E., Mora, A. y García, A. 2018.New data on scale production of copper in the culture of the El Argar. The dumping ground for Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén), en I. Montero y A. Perea (Eds.): Archaeometallurgy in Europe IV: 65-78. Bibliotheca Praehistorica Hispana XXXIII. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén) 68 Localización El yacimiento de la Terrera del Reloj se encuentra situado en el término municipal de Dehesas de Guadix, en el paraje denominado como Los Cotijillos, dominando la confluencia de los ríos Fardes y el Guadiana Menor (Fig. 1). En un alto promontorio sólo se utilizó la parte inferior de la ladera suroeste para disponer las hileras de viviendas aterrazadas que conforman el asentamiento. Descripción Sólo se ha realizado en este yacimiento una campaña de excavación de urgencia, en el año 1983, tras las noticias de expolios llegadas al Museo Arqueológico de Granada. Los trabajos documentaron la existencia de seis terrazas artificiales, revestidas por muros de mampostería, en las que se emplazaban diversas viviendas con habitaciones de planta rectangular, separadas por muros medianeros de piedras trabadas con barro, transversales a las terrazas regularizadas con barro. Durante el proceso de excavación se pudieron documentar 17 sepulturas realizadas en fosas poco profundas de planta cuadrangular/oval, con tablones de madera adosados a sus paredes, a excepción de los individuos infantiles, enterrados en vasijas. Los estudios antropológicos realizados sobre el individuo localizado en la sepultura 2, acompañado de un ajuar compuesto de un cuenco, un collar y un hacha de bronce, permitieron observar varias patologías derivadas de un esfuerzo físico continuado, aunque la defunción se vincula a una infección. Por su parte, entre los artefactos destacan molinos, abundante cerámica, restos vegetales y un importante conjunto de piedra tallada (dientes de hoz, hojas y lascas de sílex y cuarcita). Destaca también la presencia de martillos de minero y restos minerales que evidencian una importante actividad metalúrgica en el asentamiento. Puesta en Valor Se encuentra muy afectado por las labores de cantería y la acción de la erosión. En el año 1991 se incoó el expediente para la Declaración de Bien de Interés Cul- TERRERA DEL RELOJ (DEHESAS DE GUADIX, GRANADA) Alberto Dorado Alejos y Fernando Molina González Alberto Dorado Alejos y Fernando Molina González 69 tural como Zona Arqueológica. Bibliografía Molina, F.; Aguayo, P.; Fresneda, E.; Contreras, F. (1986): Nuevas investigaciones en yacimientos de la Edad del Bronce en Granada, en Homenaje a Luis Siret: 353-360. Sevilla: Junta de Andalucía. Aguayo, P. y Contreras, F. (1981): El poblado argárico de la Terrera del Reloj (Dehesas de Guadix, Granada). Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 6: 257-286. Bashore, C. 2013. La metalurgia argárica en la cuenca de Guadix-Baza. Arqueología y Territorio 10: 27-40. Al Oumaoui, I. y Jiménez-Brobeil, S. A. 2004. Lesiones traumáticas en un individuo de la Edad del Bronce, en J. E. Egocheaga (Ed.): Biología de Poblaciones Humanas: Diversidad, Tiempo, Espacio: 67-74. Oviedo: Universidad de Oviedo Figura 1. Vista general de Terrera del Reloj (Dehesas de Guadix, Granada). Terrera del Reloj (Dehesas de Guadix, Granada) 70 Localización La Motilla del Azuer se encuentra situada en la vega del río Azuer a unos 10 km de Daimiel (Ciudad Real), en la zona occidental de La Mancha. Descripción Los primeros trabajos en la Motilla del Azuer se inician por un equipo dirigido por Trinidad Nájera y Fernando Molina en 1974 y se prolongan hasta 1986, con el fin de determinar la organización espacial del yacimiento y definir la secuencia de ocupación (Nájera et al. 1977, 1979). De este modo, desde la primera campaña se puso de manifiesto la complejidad del sitio, que contenía dos recintos amurallados circulares y concéntricos que se articulaban en torno a una torre central, rodeada por una línea de muralla intermedia y por un recinto perimetral que cierra el espacio completamente (Fig. 1). Un gran patio trapezoidal situado en la zona oriental de la fortificación completaba las zonas internas de la misma. Por último, alrededor de la fortificación se situaban los restos constructivos de varias cabañas, que conformaban un pequeño poblado. La necrópolis, situada en el área de las viviendas, está compuesta por sepulturas individuales en fosas, fosas revestidas por alineaciones o muretes de piedra y grandes vasijas, estas últimas utilizadas siempre en enterramientos infantiles, y seguía el típico ritual funerario de la Edad del Bronce, con los individuos depositados en posición lateral flexionada. Ya en estas campañas se puso de relieve la complejidad arquitectónica de la fortificación que fue utilizada durante casi un milenio, entre el 2200/2100 y el 1400/1300 A.C. cal. En los años 1982 a 1984 pudo definirse una gran estructura hidráulica en el interior del patio oriental, compuesta por un pozo que extraía el agua del nivel freático, y diversas rampas para el acceso al mismo, en una época en la que, según los registros paleoambientales (antracológicos, palinológicos y arqueozoológicos), se produjo una profunda crisis de aridez (Fig. 2). No sería nuevamente hasta el año 2000 cuando se retomaran las intervenciones arqueológicas, ahora ligadas a un importante proyecto de consolidación, puesta en valor y apertura del sitio al público (Nájera y Molina 2004; Molina et al. 2005). Desde esta fecha hasta el 2010 se efectuaron sucesivas campañas de excavación en el recinto fortificado definiéndose con claridad las características de la estruc- MOTILLA DEL AZUER (DAIMIEL, CIUDAD REAL) Trinidad Nájera Colino y Fernando Molina González Trinidad Nájera Colino y Fernando Molina González 71 Figura 1. Vista general de la Motilla del Azuer (Daimiel, Ciudad Real). tura hidráulica del patio y sus accesos, así como las estructuras y las actividades que se desarrollaron en los recintos internos de la fortificación y en el poblado. En esta segunda fase de trabajos en la Motilla del Azuer, dirigida por Trinidad Nájera y Fernando Molina junto con un amplio equipo de la Universidad de Granada, se complementó la investigación y se realizaron importantes trabajos de puesta en valor del yacimiento, mediante la consolidación y restauración de las estructuras arquitectónicas del mismo. En esta segunda fase se ha puesto mayor énfasis en los estudios antropológicos y forenses de la población, así como en diversos aspectos paleoecológicos y paleoambientales, que han permitido la obtención de modelos para la reconstrucción del paisaje en la Mancha Occidental durante la Edad del Bronce (Nájera et al., 2010). Estas últimas campañas definieron asimismo el actual recorrido para la visita al yacimiento, dotando al sitio del aspecto que actualmente conserva. Puesta en valor El sitio fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de zona arqueológica el 20 de junio de 2013 y, como dato anecdótico, en el año 2014 fue considerado candidato a El Mejor Rincón de la Guía Repsol, lo que ha incrementado el número de visitantes en los últimos años. Bibliografía López Sáez, J.A., Alba Sánchez, F, Nájera Colino, T., Molina González, F., Pérez Díaz, S. y Sabariego Ruiz, S. 2014. Paleoambiente y sociedad en la Edad del Bronce de La Mancha: La Motilla del Azuer, Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 24. 391-422. Motilla del Azuer (Daimiel, Ciudad Real) 72 Figura 2. Estructura hidráulica localizada en el interior del patio oriental. Trinidad Nájera Colino y Fernando Molina González 73 Nájera, T., Molina, F., Jiménez-Brobeil, S., Sánchez, M., Al Oumaoui, I., Aranda, G., Delgado-Huertas, A. y Laffranchi, Z. 2010. La población infantil de la Motilla del Azuer: Un estudio bioarqueológico. Complutum 21 (2): 69-102. Nájera, T., Jiménez, S., Molina, F., Delgado, A. y Laffranchi, Z. 2012. La aplicaciónde los métodos de la antropología física a un yacimiento arqueológico: la Motilla del Azuer. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 22, 149-183. Nájera, T. y Molina, F. 1977. La Edad del Bronceen La Mancha. Excavaciones en las motillas delAzuer y de Los Palacios (Campaña de 1974), Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada 2, 251-300. Nájera, T. y Molina, F. 2004. La Edad del Bronce en la Mancha Occidental: problemática y perspectivas de la investigación, en L. Hernández y M. Hernández (Eds.): 1ª Jornadas La Edad del bronce en tierras valencianas y zonas limítrofes: 531-540. Villena: Museo de Villena. Nájera, T. y Molina, F. 2004. Las Motillas. Un modelo de asentamiento con fortificación central en la Llanura de La Mancha. La Península Ibéricaen el II milenio a.C.: Poblados y fortificaciones (M.R. García Huerta y J. Morales Hervás, eds.), 173-214. Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha. Cuenca. Nájera, T., Molina, F., Martín, M., Blanco, I. y Haro, M. 2004. La Motilla del Azuer. Un yacimiento de la Edad del Bronce en La Mancha. Restauración y Rehabilitación 90 68-73. Madrid. Molina, F.,Nájera, T., Aranda, G., Sánchez, M. y Haro, M. 2005. Recent fieldwork at the Bronze Age fortified site of Motilla del Azuer (Daimiel, Spain). Antiquity 76 (306). Motilla del Azuer (Daimiel, Ciudad Real) 80 Localización El sitio se localiza en el término municipal de Jódar (Jaén), a 7 km. al noroeste de éstey a 5,5 km. del río Guadalquivir. Dominando el valle delrío Jandulilla, el promontorio se alza en una formación de margo-calizas de fuerte filiación subbéticaque quedarían representados en el entorno por la Sierra de la Golondrina, Serrezuela de Bédmar y Cuevas del Aire. Historiografía El yacimiento del Cerro de Cabezuelos fue conocido por un equipo de investigación del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, dirigido por F. Molina, gracias a una comunicación del Dr. H. Schubart, del Instituto Arqueológico Alemán, dándose a conocer varias vasijas de cerámica depositadas en el Museo Arqueológico de Jaén y remitiendo la situación del yacimiento al equipo que posteriormente pasaría a realizar la única intervención arqueológica realizada hasta la fecha.Si bien, en el año 2015 fueron publicados los resultados definitivos de la excavación como consecuencia de la revisión de los materiales para el desarrollo de una tesis doctoral (A. Dorado). Descripción La única intervención realizada se desarrolló durante los meses de septiembre y octubre de 1976. El planteamiento de la intervención, dadas las características orográficas del mismo, se dispuso en 6 cortes cuyo fin era estudiar parte de las estructuras emergentes localizadas (Molina et al. 1979). Así, un primer corte se localizó en la cubeta central a fin de encontrar el mayor número de elementos arqueológicos por tratarse de una zona de deposición. No obstante, este corte tuvo resultados negativos. El segundo corte se ubicó en la zona nororiental del asentamiento, gracias al cual se pudieron definir un zócalo que delimitaba una cabaña, que pudo finalmente excavarse por completo tras varias ampliaciones del corte. Asimismo, este corte permitiría estudiar parte de la muralla que cerraba el poblado. El corte 3 (Fig. 1) se abrió en la zona central de la meseta, donde se localizó la cabaña de mayores dimensiones, cuyos paramentos, siguiendo con la dinámica constructiva de este periodo, poseía una doble hilada de piedras hincadas (Fig. 2). CERRO DE CABEZUELOS (JÓDAR, JAÉN) Alberto Dorado Alejos, Fernando Molina González y Francisco Contreras Cortés Alberto Dorado Alejos, Fernando Molina González y Francisco Contreras Cortés 81 Figura 1. Vistas generales de los cortes 3 y 5 realizados en el Cerro de Cabezuelos (Jódar, Jaén). Figura 2. Cabaña C documentada en el decurso de las intervenciones. Cerro de Cabezuelos (Jódar, Jaén) 82 Además, al interior de la vivienda, pudieron localizarse restos de un área pavimentada con barro quemado y un derrumbe de barro y cañizo. Por su parte, el corte 4, se situó, al igual que el anterior, en la zona central del cerro amesetado. Este corte es de especial relevancia ya que permitieron documentar un recinto de piedras hincadas verticalmente con escasos paralelos en el sur peninsular y que, hasta la fecha, no se ha definido su funcionalidad. Respecto al corte 5,este se ubicó entre los cortes 4 y 3, y en él se halló una nueva cabaña, adosada a la roca. Por último, el corte 6, se abrió para documentar el extremo occidental del lienzo amurallado, cuyas hiladas superiores sobresalían en la superficie. Con él se ha estudiado el sistema constructivo de la muralla, que se extiende en dirección E-W. Con todo, los resultados fueron de especial relevancia gracias a conocerse un poblado de características plenas del Bronce Final de Sudeste, ya que presentaba una única fase de ocupación. Estas características tan particulares permitieron conocer el urbanismo de estos los poblados (Contreras 1982), su arquitectura doméstica y defensiva, alcanzando el sitio una cierta reputación en la historiografía sobre este periodo gracias a estos trabajos. Puesta en Valor En la actualidad el sitio se encuentra desprotegido. Si bien, las estructuras localizadas en las distintas campañas, así como los cortes realizados, son aún perceptibles para cualquier visitante gracias al escaso grado de erosión al que se ha visto sometido el sitio. Este hecho permitiría en un futuro realizar una musealización del mismo para su visita. Bibliografía Contreras, F. 1982.Una aproximación a la urbanística del BronceFinal en la Alta Andalucía: El Cerro de Cabezuelos (Úbeda, Jaén). Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada 7: 307-329. Dorado, A., Molina, F., Contreras, F., Nájera, T., Carrión, F., Sáez, L., De la Torre, F. y Gámiz, J. 2015. El Cerro de Cabezuelos (Jódar, Jaén): un asentamiento del Bronce Final en el Alto Guadalquivir. Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada 25: 257-347. Molina, F., Dela Torre, F., Nájera, T., Aguayo, P. y Sáez, L. 1979. Excavaciones en Úbeda la Vieja y Cabezuelos (Jaén). En XV Congreso Nacional de Arqueología (Lugo, 1977): 287-296. Zaragoza. Alberto Dorado Alejos, Fernando Molina González y Francisco Contreras Cortés 83 Localización Cerro de la Mora da nombre a un sitio arqueológico indígena del hinterland fenicio costero malagueño peninsular. Su localización, a 4,47 km N-NO de Moraleda de Zafayona (Granada) y a 34 km O-NO de Granada, configura un asentamiento rural de importante proyección metalúrgica que se urbanizó en tiempos orientalizantes, por las actividades comerciales mantenidas con el mundo fenicio. Ubicado en una elevación margosa (575 m), domina el río Genil (Fig. 1), controla los caminos de acceso desde el Mediterráneo al interior y articula la salida hacia el curso alto del río y la Vega de Granada, así como hacia el tramo medio del Guadalquivir y la Baja Andalucía. En la actualidad, todo el entorno se encuentra fuertemente antropizado, aunque la elevación de la Mora soporta una vegetación arbustiva residual de tipo mediterráneo, en consonancia con los restos del bosque galería que aún permanece en las márgenes del Genil. Lo estratégico del lugar se complementa con el acceso al abundante recurso de las aguas del río, al tiempo que se aprovechó el amplio meandro de aluvión junto al asentamiento, dotándolo de un recurso agrícola vital (http://www.decf-cnr.org/images/archivio/lettera-c/Cerro_de_la_Mora.pdf). Descripción Historiográficamente, el sitio arqueológico se conoce desde los años sesenta del s. XX, y se catalogó por M. Pellicer como ibero-romano en un análisis generalista, tras el hallazgo fortuito de un ajuar metálico funerario ibérico que publicara más detalladamente W. Schüle. Prospecciones directas en el año 1977 impulsaron en la década de los ochenta la realización de excavaciones sistemáticas dirigidas por la Universidad de Granada, que se prolongaron hasta inicios de los noventa, al amparo de las políticas culturales tanto del Ministerio de Cultura, como de la Consejería del ramo de la Junta de Andalucía. CERRO DE LA MORA (MORALEDA DE ZAFAYONA, GRANADA) Juan Antonio Pachón Romero y Javier Carrasco Rus Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada) 84 Juan Antonio Pachón Romero y Javier Carrasco Rus Figura 1. Izquierda: plano general del Cerro de la Mora y vista desde el noreste (arriba) con el perfil meridional de la estratigrafía del corte 7. Derecha: metalurgia del Cerro de la Miel. Espada de lengua de carpa, fíbula de codo y horno de fundición. Figura 2. La Mora. Arriba: cerámicas del Bronce final (retículas bruñidas). Abajo izquierda y centro derecha (platos y fragmentos de oinocoes de bocas de seta y trilobulada en barniz rojo con modelos completos de otros yacimientos). Centro: ampolla de cerámica amarillenta. Abajo derecha: cartucho áureo fenicio (a partir de un original de M. Almagro-Gorbea). 85 Desde una perspectiva descriptivo-interpretativa, debe colegirse que sus raíces tardo-prehistóricas aportan un núcleo protourbano fuertemente fortificado, pero que evolucionó en tiempos orientalizantes como lugar abierto, propio de una economía de fuerte intercambio económico, receptora de productos orientales, así como distribuidora de bienes agropecuarios, materias primas minerales y artículos artesanos metálicos y cerámicos, propios y foráneos. Cronológicamente, los orígenes de la Mora arrancan desde época argárica, de principios del segundo milenio a.C., con un desarrollo máximo coincidente con el Bronce Tardío, Bronce Final y facies Orientalizante, para alcanzar su máxima extensión superficial (5-6 ha) y continuar ininterrumpidamente en lo ibérico y romano. La etapa tardo-romana se manifiesta de modo menos nítido hasta época medieval, reflejada en los reinos de taifas, ya en el s. XI d.C., cuando el sitio se abandonaría totalmente. Volviendo a los orígenes, el lugar destacó a fines de la Prehistoria, por el desarrollo de un horizonte económico metalúrgico pre-fenicio, pero de claro carácter pre-colonial, que pudo fabricar espadas broncíneas de lengua de carpa, así como fíbulas de codo tipo Huelva (figura 1) (Carrasco et al. 2012), Monachil y “pivote”, de clara raíz hispana (), pero que acabó intercambiándose en el extremo oriental mediterráneo, como prueba el hallazgo de una fíbula similar en una tumba familiar de Achziv, Israel, de los siglos X-IX a.C. Los talleres metalúrgicos de esos productos ocuparon espacios funcionales del propio yacimiento, según hallazgos del muy cercano Cerro de la Miel (c 350 m), a occidente de la Mora, con hornos (Fig. 1) donde se hallaron crisoles de fundición, en un sitio que cuenta con dataciones absolutas que remiten al siglo XIII (cal. 1290 a.C.) La primera fase propiamente fenicia está mejor registrada en la Mora, donde se habría iniciado, según las dataciones de C14, a partir del 790 a.C. (cal. 896 a.C.), cuando las edificaciones adoptan las típicas formas cuadrangulares y rectangulares (Mora II), distintas de las circulares/oblongas del Bronce final. Las excavaciones determinaron dos espacios diferentes: uno, en la cima del asentamiento (acrópolis), con sencillas áreas domésticas de adobe con una base de mampuestos de piedra y otro, en la base de la ladera nororiental, con estructuras más complejas de idéntica construcción, pero con funcionalidad productiva y de almacenaje. No se han encontrado elementos fortificados de esta etapa, por lo que el control de defensa pudo realizarse desde otros sitios cercanos que sí lo tienen, como el Cerro del Moro en los Ventorros de San José, Loja (c 17 km al N-NO), con el que existe una clara relación de visibilidad; o incluso desde otros más alejados como la Mesa de Fornes, Arenas del Rey (c 32 km al S-SE), donde existen restos de un notable cierre amurallado, con concomitancias constructivas cercanas al de Cerro de Alarcón en Toscanos, o al más recientemente sitio indígena conocido de los Castillejos de Alcorrín, en Manilva, también en Málaga. Aunque la discrepancia entre sitios desprotegidos y fortificados, en el área de influencia de la Mora, también podría evocar la existencia de núcleos abiertos que centraron sus actividades en lo económico, mientras hacían depender su defensa de lugares periféricos más o menos alejados, pero que configuraron una red de intereses comunes dentro del hinterland fenicio. La enorme acumulación estratigráfica (Fig. 1) también explicaría la bondad de ese sistema económico defensivo y expansivo, al demostrar un prolongado proceso vital en el que la mayoría de sus sucesivas fases culturales (Mora I1 a X) coincidirían con el desarrollo del sitio en tiempos fenicio-púnicos (Mora II a VII). Ello facilitó que durante las excavaciones se recuperaran importantes conjuntos materiales prehistóricos (figura 2), así como prolijos repertorios de formas cerámicas características del mundo fenicio occidental, entre las que podemos destacar aquellas pertenecientes al conocido corpus de engobe rojo (figura 2); pero siendo igualmente masivas las propias de la vajilla policroma, las grises y las ánforas. Hasta el momento no han Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada) 86 podido reconocerse las áreas de necrópolis de época orientalizante, aunque sí se conoce algún elemento funerario fechado a partir del siglo VI a.C., procedente de las inmediaciones y que ilustra la importancia del lugar para las actividades económicas y de control geo-estratégico fenicio. Se trata del estuche-amuleto y porta-rollos de oro (Fig. 2), que contenía una inscripción jeroglífica egipcia a la que se añadió otra en caracteres fenicios de contenido mortuorio, que atestiguaría la presencia de una necrópolis contemporánea, quizá de fines del período fenicio o inicios del púnico. Prueba de que los semitas frecuentaron y vivieron en la Mora, expresando su interés por un sitio donde materializaron sus objetivos coloniales en el interior de la provincia de Granada. Puesta en Valor La Mora no ha contemplado ningún proyecto de puesta en valor, por lo que tras el abandono de la actividad arqueológica directa en el sitio, los procesos derivados de la presión agrícola han provocado importantes deterioros en sectores concretos de su espacio patrimonial, pese a su declaración como Zona Arqueológica BIC desde el año 2004. Esas afecciones antipatrimoniales han incidido en el meandro fluvial contiguo al asentamiento y en las laderas colindantes del mismo, donde un cambio de titular en las propiedades ha significado una profunda transformación en los modos de laboreo agrícola y la alteración en profundidad de un sustrato vegetal, bastante menos alterado con las labores tradicionales. Con todo, aún pueden revertirse esos inconvenientes, ya que el sitio presenta posibilidades de puesta en valor que no deben desestimarse y habrían de centrarse, al menos, en la recuperación de la cerca defensiva del Bronce tardío, así como en la revalorización de los espacios nobles de época romana de la vertiente oeste del yacimiento. Bibliografía Carrasco, J., Pachón, J.A. Montero-Ruiz, I. y Gámiz Jiménez, J. 2012. Fíbulas de codo “tipo Huelva” en la Península Ibérica: nuevos datos y comentarios historiográficos. Trabajos de Prehistoria 69 (2): 310-331. Carrasco, J., Pachón, J.A. y Gámiz, J.2016. Datos para el estudio de las fíbulas de pivote en la Península Ibérica. El ejemplar del Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada). Zephyrus LXXVII (1): 119-145. Carrasco, J., Pachón, J.A. y Pastor, M. 1985. Nuevos hallazgos en el conjunto arqueológico del Cerro de La Mora. La espada de lengua de carpa y la fíbula de codo del Cerro de la Miel (Moraleda De Zafayona, Granada). Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 10: 265-334. Carrasco, J., Pastor, M. y Pachón, J.A. 1982. Cerro de la Mora I (Moraleda de Zafayona, Granada). Excavaciones de 1979. Noticiario Arqueológico Hispánico13: 7-164. Carrasco, J., Pastor, M. y Pachón, J.A. 1984. Cerro de la Mora, Moraleda de Zafayona. Resultados preliminares de la segunda campaña de excavaciones (1981). El corte 4. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada 6: 307-354. Román, J.M., Pachón, J.A., Carrasco, J. y Pastor, M. 2012. La Cuenca Alta del Genil en época romana: El Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada). Monografías: Arqueología. Sevilla: Junta de Andalucía. Juan Antonio Pachón Romero y Javier Carrasco Rus 87 Localización Se ubica en pleno Parque Natural de las Sierras Subbéticas, al norte de la comarca de la Subbética cordobesa, en el término municipal de Doña Mencía (Córdoba). Historiografía Don Manuel de Góngora y Martínez, en su Antigüedades prehistóricas de Andalucía, siguiendo la opinión del Sr. Fernández Guerra, identificó los restos conservados en El Laderón de Doña Mencía con el oppidum Vesci, quod Faventia. A su vez, don Juan Valera, en su relato El Bermejino Prehistórico, apoya la opinión de Fernández Guerra sobre la ubicación de Vesci Faventia en El Laderón y así lo transmite en una misiva personal dirigida a don Francisco Moreno Ruiz, fechada en Madrid, el 18 de noviembre de 1879. Sin embargo, actualmente, la investigación arqueológica no puede determinar que el yacimiento arqueológico documentado en El Laderón se identifique con la ciudad mencionada por Plinio en el libro III de su obra Naturalis Historia (Nat. His., III, 10), existiendo hipótesis que la sitúan en “la tierra de Loja”. Pese a la importancia que alberga este yacimiento arqueológico, nunca había sido objeto de una intervención arqueológica científica. La información que poseíamos provenía de hallazgos puntuales y de expolios realizados en el mismo. Esto no significa que no se haya estudiado y trabajado sobre él, así, queremos destacar la labor llevada a cabo por don César Sánchez Romero, don Alfonso Sánchez Romero y don José Jiménez Urbano, que como miembros destacados del grupo GAMA, apostaron por el patrimonio y la historia de Doña Mencía. La mayor parte de sus investigaciones fueron publicadas en el diario local El Bermejino. Dentro de las investigaciones llevadas a cabo sobre El Laderón no podemos pasar por alto la publicación de Fortea y Bernier (1970). Desde el año 2016 se han realizado dos campañas de intervención arqueológica dirigidas desde el Dpto. de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada que han permitido corroborar la duradera ocupación de este yacimiento arqueológico desde el Bronce Final hasta la Edad Media. Descripción Durante las campañas de 2016 y 2017 se ha actuado en un total de cuatro sectores. El primero de ellos (año 2016), situado en la parte más elevada de la zona amese- EL LADERÓN (DOÑA MENCÍA, CÓRDOBA) Manuel Moreno Alcaide El Laderón (Doña Mencía, Córdoba) 88 Figura 1. Cisterna del tipo a bagnerola localizada en El Laderón (Doña Mencía, Córdoba) Figura 2. Estructuras murarias documentadas en el decurso de las intervenciones. Manuel Moreno Alcaide 89 tada, se realizó con el objetivo de documentar la muralla de cierre de esta zona, que ya había sido detectada en la vertiente norte de la meseta. Los resultados, en este caso, aportaron información sobre la ocupación medieval, mucho más importante de lo que se conocía, destacando la presencia de un vertedero. El sector 2 (años 2016 y 2017) se sitúa en torno a una cisterna de época romana donde hemos intervenido para asegurar su conservación (Fig. 1). Se trata de una cisterna del tipo a bagnerola que presenta un buen estado de conservación, aunque debe ser protegida. Su forma exterior es rectangular mientras en el interior presenta sus extremos redondeados, como corresponde a esta tipología de cisternas. Está realizada en opus caementicium, por lo que creemos que su construcción debe pertenecer a la época romana, con un grosor de los muros de aproximadamente 0,60 m. Su interior esta revestido en mortero hidráulico, conservando aún su función ya que en su interior queda almacenada agua de lluvia. El sector 3 (año 2016) se ubica en el centro de la parcela objeto de intervención, donde se puede observar una gran acumulación de restos de opus caementicium, además comprobamos la existencia de una estructura, probablemente otra cisterna, de la misma tipología que la anterior, de tipo a bagnarola, pero que estaba totalmente oculta. Otras interpretaciones relacionan esta estructura con un lugar de almacenamiento de grano en época romana. Finalmente, el sector 4 (año 2017) ha aportado una importante información sobre las fases más antiguas. Podemos establecer que la ladera S de El Laderón ya estaba ocupada en el Bronce Final (Fig. 2). En época ibérica se construye una gran muralla, en la base de la ladera, que continúa marcando el límite inferior de las terrazas. Posteriormente, en época altoimperial se realiza una nueva parcelación de las terrazas, retrotrayéndose varios metros hacia el NO, dejando la antigua muralla ibérica más adelantada. Esta nueva plataforma, más articulada, estaría en funcionamiento hasta época bajoimperial. Puesta en valor Actualmente se está tramitando un convenio entre el Proyecto Laderón (Museo Histórico-Arqueológico de Doña Mencía) y la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada para la restauración y conservación de los materiales arqueológicos provenientes de las diversas campañas de excavación. Por otro lado, se realizan diversas actividades de difusión del patrimonio y la arqueología, como cursos de verano de arqueología celebrados en Doña Mencía, y el uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales para acercarnos al mayor público posible (https://www.facebook.com/ArqueologiaElLaderon/). Bibliografía Fortea, F.J. y Bernier, J. 1970. Recintos y fortificaciones ibéricos en la Bética, Salamanca. Moreno, M. 2016. El Laderón y Doña Mencía: Una simbiosis histórica. ITVCI 6: 71-78. Moreno, M. y Abelleira, M. 2017. Estudio, dibujo y estado de conservación de la estructura principal del yacimiento de la Oreja de la Mula (Doña Mencía, Córdoba): análisis fotogramétrico y aproximación a su visibilidad y construcción. Antiquitas 29: 191-201. El Laderón (Doña Mencía, Córdoba) 96 Localización Ubicado en el Campus Universitario de Cartuja (Granada), el solar en el que se encuentra el yacimiento es accesible desde la calle Profesor Vicente Callao. Historiografía Las primeras referencias de restos romanos en un sector al NE del Monasterio de la Cartuja aparecen publicadas por M. Gómez Moreno a finales del s. XIX. Sin embargo, las primeras intervenciones arqueológicas no se producirían hasta los años sesenta del siglo XX, a través de unas prospecciones dirigidas entre los años 1957/62 por M. Pellicer, confirmando la presencia de restos de estructuras y cerámicas romanas en la Huerta de la Facultad de Teología de los Padres Jesuitas. Como resultado de estos trabajos en 1964 y 1965 se pondrían en marcha las primeras campañas de excavaciones arqueológicas, bajo la dirección de M. Sotomayor, que permitieron identificar la existencia de hornos y dependencias pertenecientes a un alfar de época alto imperial (Sotomayor 1966, 1970). En la década de los noventa del s. XX, se reanudarían los trabajos en el alfar romano. Concretamente una serie de actuaciones de acondicionamiento del yacimiento, bajo la dirección de la Dra. Margarita Orfila, y canalizadas a través del profesorado del Módulo de Arqueología Urbana perteneciente a la Escuela-Ta- ller de la Universidad de Granada, Escuela que tenía como uno de sus objetivos fundamentales la recuperación del Patrimonio Arqueológico en terrenos de la Universidad de Granada (Casado et al. 1999). A partir del curso 2002/2003, en el marco de un convenio firmado entre la Junta de Andalucía y la Universidad de Granada, el alfar romano de Cartuja se convierte en marco para la realización de prácticas arqueológicas, a través de asignaturas como “La práctica arqueológica. El alfar romano de Cartuja”, Libre Configuración Específica ofertada por la Universidad de Granada, de la que fue responsable principal Margarita Orfila; o “Técnicas de prospección geofísica aplicadas a la arqueología”, asignatura del Máster de Arqueología, de la cual son responsables José Antonio Peña y Teresa Teixidó. Con la implantación del practicum del Máster de Arqueología, en el curso 2008/2009, el alfar pasó a ser objeto de excavaciones arqueológicas de carácter anual y de marcado enfoque docente. ALFAR ROMANO DE CARTUJA (GRANADA) Elena Sánchez López Elena Sánchez López 97 Figura 1. Ortofoto de las excavaciones en el alfar de Cartuja (Campaña de 2017) Alfar Romano de Cartuja (Granada) 98 A partir de 2017, con la aprobación del Proyecto General de Investigación “Campus de Cartuja”, dirigido por Elena Sánchez, se reiniciaron las investigaciones en el alfar. Descripción El Alfar romano de Cartuja fue un taller suburbano vinculado a la ciudad de Florentia Iliberritana -municipio romano localizado en lo que actualmente es el barrio del Albaicínque aprovechó para su funcionamiento los recursos, esencialmente arcillas y agua, suministrados por el río Beiro. Gracias a las investigaciones recientes basadas en los resultados de las excavaciones y seguimientos arqueológicos vinculados a las obras de reurbanización del Campus de Cartuja llevadas a cabo entre 2013 y 2015, se ha podido confirmar que el taller alfarero, en funcionamiento desde finales del siglo I d.C. y durante el siglo II, se extendió por la mayor parte de lo que hoy en día es el Campus Universitario de Cartuja, ocupando al menos 17 hectáreas (Moreno y Orfila 2017). Para facilitar su investigación, las estructuras vinculadas al alfar han sido divididas en diferentes sectores (Moreno y Orfila 2017). En el denominado “Sector Teología”, ubicado en el tramo de la calle Profesor Vicente Callao entre las Facultades de Educación y Teología, se han documentado tres hornos para la producción cerámica, además de una estancia de servicio anexa y zonas de vertidos de desechos de producción. En el “Sector NE”, en los alrededores del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento, se hallaron una pileta para la decantación de la arcilla y bancos superficiales de arcillas; y en el “Sector Colegio Máximo” se documentaron otra pileta de decantación y nuevas zonas de vertidos cerámicos. Sin embargo, el mejor conocido, por haber sido objeto de la mayoría de las intervenciones arqueológicas desde los años 60 del siglo XX, es el “Sector Beiro”, ubicado frente a la Facultad de Teología (Fig. 1). Aquí se han documentado estructuras vinculadas a diferentes fases del proceso productivo. Destaca la presencia de un total de diez hornos para la cocción cerámica (aunque las prospecciones geofísicas han demostrado la existencia de más hornos en zonas no excavadas del solar), estancias anexas dedicadas a las diferentes fases de preparación y almacenaje, canalizaciones para el abastecimiento de agua al taller, y diferentes vertederos para el desecho de la cerámica no apta para la venta. Puesta en valor El alfar romano de Cartuja fue declarado BIC en el año 1969 (D. 2534/1969 de 16 de octubre, BOE 28-noviembre), momento en el que se llevó a cabo un plan de protección que consistió en el vallado de la zona excavada y sus alrededores, así como el techado de las dependencias halladas mediante una estructura de hierro. Tras su deterioro, el yacimiento fue acondicionado de nuevo en los años 90, sin embargo la pérdida de estos elementos de cubrición a lo largo de las décadas siguientes ha supuesto el progresivo deterioro de las estructuras. En la actualidad existe un proyecto para la puesta en valor del yacimiento, que tiene como punto de partida la construcción de una nueva cubierta. Elena Sánchez López 99 Referencias Casado, P. J., Burgos, A., Orfila, M., Alcaraz, F., Cassinello, S., Cevidanes, S. y Ruiz, S. 1999. Intervención arqueológica de urgencia en el alfar romano de Cartuja (Granada). Anuario Arqueológico de Andalucía 1994, vol. III: 129-139. Sevilla: Junta de Andalucía. Moreno, S. y Orfila, M. 2017. El complejo alfarero romano de Cartuja (Granada). Nuevos datos a partir de las actuaciones arqueológicas desarrolladas entre 2013-2015. Spal 26: 187-210. Sotomayor, M. 1966. Alfar romano en Granada. En IX Congreso Nacional de Arqueología (Valladolid, 1965): 367-372. Sotomayor, M. 1970. Siete hornos de cerámica romana en Granada con producción de sigillata. En XI Congreso Nacional de Arqueología (Mérida, 1968): 713- 728. Zaragoza. Alfar Romano de Cartuja (Granada) 100 Localización El yacimiento se ubica al sur del término municipal de Rute (Córdoba), concretamente en la orilla norte del antiguo curso del río Genil. Normalmente, esta zona se encuentra anegada por el Pantano de Iznájar y únicamente en situaciones de sequía excepcionales los restos emergen a la superficie. Historiografía La fuerte sequía sufrida a finales de 2017 sacó a la luz los restos del yacimien- to romano de El Pamplinar. Las primeras noticias de su existencia nos llegaron debido al interés que éstos generaron en los vecinos de las localidades de Rute e Iznájar (Córdoba), los cuales informaron sobre los restos emergidos del cortijo de El Pamplinar, de época contemporánea, y del que toma nombre el yacimien- to, junto a los que aparecían algunos materiales constructivos romanos. Gracias a ello, los miembros de Arqueología del Genil (ArGe) pudimos comprobar que el pantano, además del mencionado cortijo, había sacado a la luz lo que parecía tratarse de una almazara romana. El hallazgo del yacimiento fue informado debidamente a la Delegación Provincial de Cultura en Córdoba, con la certeza de que en un futuro volvería a quedar sumergido. Conscientes de este hecho, y motivados por el interés histórico de los restos; los miembros de ArGe, con la colaboración de la Universidad de Granada, y con la autorización y apoyo de la Delegación de Cultura proyectaron una intervención de urgencia en el yacimiento, que contó con la financiación de la Diputación de Córdoba y el apoyo logístico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, propietaria de los terrenos anegados por el pantano. EL PAMPLINAR (RUTE, CÓRDOBA) Andrés M.Adroher Auroux, José Javier Carreño Soler, José Carlos Coria Noguera, Juan A. González Martín, Raquel Marañón Mederer, Judit Martín Avilés, Cintia Moreno García, Daniel Moreno Rodríguez, Belén Ortiz Núñez, Susana Ramírez Garrido, Andrés Roldán Díaz. Andrés M.Adroher Auroux, José Javier Carreño Soler, José Carlos Coria Noguera, Juan A. González Martín, Raquel Marañón Mederer, Judit Martín Avilés, Cintia Moreno García, Daniel Moreno Rodríguez, Belén Ortiz Núñez, Susana Ramírez Garrido, Andrés Roldán Díaz. 101 Así pues, las tareas de excavación tuvieron lugar durante los meses de noviembre y diciembre de 2017. Actualmente, los restos de El Pamplinar están sumergidos bajo las aguas y su material está a la espera de una pronta publicación en foros científicos y talk. Descripción En la intervención arqueológica se ha podido determinar que El Pamplinar se trata de un yacimiento peculiar. No se constatan unidades domésticas ni de vivienda en general, ni siquiera en las zonas colindantes, por lo que todos los espacios hasta el momento excavados pertenecen a un centro de producción (Fig. 1). Respecto a la cronología, no hay duda de que el primer momento de la construcción de este centro productivo es el siglo I d.C., posiblemente en la segunda mitad de dicho siglo, y estaría en funcionamiento al menos hasta la mitad del siglo V d.C.: casi medio milenio. Se trata de un yacimiento arqueológico que conserva muy pocas estructuras como consecuencia del arrasamiento de los efectos del agua en las sucesivas subidas y bajadas del pantano. Sin embargo, no podemos conocer la extensión de las estructuras, ya que ni siquiera en el momento en el cual el embalse se encontraba en el nivel más bajo (24%) podían verse aún sumergidas algunas estancias más que no han podido ser documentadas. A pesar de ello, podríamos calcular una superficie total que alcanzaría, al menos, los 1.500 metros cuadrados ocupados por diversas construcciones. Esencialmente nos encontramos ante un conjunto de estancias distribuidas en terrazas, la mayor parte de las cuales cuentan con suelos y paredes cubiertas con opus signinum. A éstas, se suman una serie de piletas de decantación con sumidero situadas en las terrazas este y sur (Fig. 2). El resto de las estructuras se componen de un espacio muy amplio de unos 240 metros cuadrados, situado en el extremo sur de la zona excavada, y un complejo edificio compuesto por varias habitaciones que cubre un total de unos 180 metros cuadrados, ubicado en el extremo opuesto, es decir, al norte del yacimiento. La terraza superior, que ocupa unos 300 metros cuadrados, no presenta estructuras conservadas, aunque al parecer debió estar completamente delimitada por un muro que la aislaría del resto de las terrazas. La presencia de un notable conjunto de tegulae, así como la ausencia de divisiones internas nos permiten argumentar que se trata de un gran espacio porticado, por tanto, parcialmente cubierto, en torno a una zona central al aire libre a modo de placeta. Las estructuras que debieran buscarse serían restos de los soportes de madera que servirían para sustentar el techo de la zona porticada. La gran cantidad de espacios ocupados por depósitos, algunos de ellos de ciertas dimensiones, y la total inexistencia de espacios domésticos invitan a considerar a El Pamplinar como un centro de producción de época romana que no está asociado, como suele ser frecuente, a una villa. Debido al tamaño de las piletas, se descarta el almacenamiento de agua, por lo que podrían tratarse de contenedores de vino o de aceite. Asimismo, la disposición de los depósitos en terrazas contiguas, y a distintas alturas, sugieren que el contenido de los El Pamplinar (Rute, Córdoba) 102 Figura 1. Vista aérea de El Pamplinar (Rute, Córdoba). Figura 2. Vista aérea de El Pamplinar (Rute, Córdoba). Andrés M.Adroher Auroux, José Javier Carreño Soler, José Carlos Coria Noguera, Juan A. González Martín, Raquel Marañón Mederer, Judit Martín Avilés, Cintia Moreno García, Daniel Moreno Rodríguez, Belén Ortiz Núñez, Susana Ramírez Garrido, Andrés Roldán Díaz. 103 mismos iba pasando de uno a otro mediante un proceso de decantación, lo que se correspondería muy bien con las técnicas de producción de aceite de oliva tal y como se describen en las fuentes clásicas. El excedente sería transportado en barcazas a través del Genil hasta Spal-Hispa- lis, desde el que partiría hacia Roma. Finalmente, en el viaje de vuelta, las barcazas volverían río arriba con cargamento de marcado carácter marino, como los que se han documentado durante las excavaciones, básicamente ostras/ ostiones y cañadillas (murex). Puesta en valor Debido a la cota de agua alcanzada en el yacimiento como consecuencia de las lluvias, se hace impracticable cualquier puesta en valor. No obstante, se han llevado a cabo labores de difusión como visitas guiadas y jornadas de puertas abiertas durante el transcurso de la excavación. Asimismo, están proyectadas conferencias y publicaciones sobre el mismo próximamente. Referencias El yacimiento se encontraba inédito hasta la fecha. Próximamente se publicarán los resultados de la campaña de excavación realizada en 2017. El Pamplinar (Rute, Córdoba) 104 Localización Se ubica en la comarca del Poniente Granadino, en el paraje conocido como “El Canuto” o la“Revuelta de Enciso”, en el término municipal de Salar (Granada). Historiografía Este yacimiento se conoce desde finales de 2004, momento en el cual, con motivo de los movimientos de tierra generados por la construcción de una Estación Depuradora de Aguas Residuales, aparecieron varios restos arqueológicos que determinaron la paralización de la obra y la realización de una serie de sondeos arqueológicos para evaluar el carácter de dichos restos, así como el grado de afección a los mismos por los mencionados movimientos mecánicos de tierra. Así, se consiguió documentar la importancia y calidad de las estructuras conservadas, que correspondían a la parte noble de una villa romana. De este modo, entre los años 2011 y 2013 se ejecutó un ambicioso proyecto de excavación, restauración y puesta en valor del área afectada por la obra descrita, financiado por la Diputación Provincial de Granada mediante fondos europeos, con objeto de convertirla en un espacio visitable. Tras un parón de tres años, en 2016 se han reanudado las labores arqueológicas por parte de un equipo de investigación del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR, coordinado por la Catedrática de Arqueología Dra. Mª Isabel Fernández García, que pretende, enmarcado en un Proyecto General de Investigación, actualmente en redacción, acometer la excavación, investigación y puesta en valor de la totalidad de dicha instalación agropecuaria de época romana. Para ello, el 30 de marzo de 2017, se firmó un convenio entre el Departamento de Prehistoria y Arqueología y el Ayuntamiento de Salar para colaborar en la promoción y fomento de la investigación y conservación del sitio arqueológico de la villa romana de Salar. Descripción Las intervenciones arqueológicas llevadas a cabo, de manera discontinua, entre 2006 y 2016, han permitido documentarun sector importante de la pars urbana VILLA ROMANA DE EL SALAR (EL SALAR, GRANADA) Julio M. Román Punzón, Manuel Moreno Alcaide, Pablo Ruiz Montes y Mª Isabel Fernández García Julio M. Román Punzón, Manuel Moreno Alcaide, Pablo Ruiz Montes y Mª Isabel Fernández García 105 de una lujosa villa romana, que tiene su origen en el primer cuarto del s. I d.C. y es finalmente abandonada durante la primera mitad del s. VI. En concreto, se trata de parte del peristylum o patio central de la villa, presidido por un gran triclinium, que cuenta con un original ninfeo en la cabecera, y conectado con un estanque en U que rodea buena parte del triclinium. El conjunto se completa con habitaciones a sendos lados del ambulacrum del peristylum, siendo el Complejo Estructural CE-03 la mejor conocida entre estas, hasta el momento (González y El-Amrany 2013; Moreno et al., e. p. a). El triclinium actuaría como la principal estancia de representación de la uilla, ocupando un lugar preeminente en el diseño arquitectónico, determinado por una marcada axialidad y simetría que acentúa el carácter de otium, propio de estos establecimientos, con los efectos visuales y sonoros producidos por el agua que lo circundaba. Esta sala estaba pavimentada por un mosaico de composiciones polícromas entrelazadas, ejecutadas mediante motivos vegetales y geométricos, mientras que los zócalos de sus paredes aparecen revestidos de placas marmóreas, que estarían coronadas por labores en opus sectile. Se ha propuesto, por parte de sus investigadores, que se trataría de un triclinio estival (González y El-Amrany 2013: 23). Esta sala principal estaría coronada por el citado ninfeo, que estaría rematado con una cubierta abovedada, recreando una gruta natural, así como flanqueado por dos pequeñas esculturas femeninas semidesnudas de ninfas, que debieron funcionar como fuentes. Respecto al peristilo, se ha documentado buena parte del ambulacro que flanquea por el noreste a este patio abierto, y al que se abren una serie de estancias, entre ellas, el triclinium mencionado, así como otras estancias, aún en fase de excavación. Toda la extensión del pasillo al que abre el triclinium está pavimentado con un excepcional mosaico polícromo figurado, con escenas mitológicas relacionadas con el thiasos marino (Fig. 1). Asimismo, los zócalos de sus paredes estaban decoradas con bellas pinturas al fresco. En 2017 se ha excavado parte del pasillo suroeste del peristilo, documentándose otro magnífico mosaico polícromo figurado, en este caso, con escenas de caza, así como una de las habitaciones que se abrirían a dicho pórticado, también solada con un mosaico polícromo geométrico. El completo programa decorativo que engalana las estancias dedicadas a la residencia del dominus de la villa romana de Salar, que acabamos de describir, es un dato indicativo del poder económico y la preeminente posición social de sus moradores. Puesta en valor Actualmente, existen dos áreas excavadas: la zona A, donde se iba a realizar la E.D.A.R. y que tras su excavación, fue objeto de una consolidación y puesta en valor de sus estructuras, bajo una enorme cubierta metálica, con cerramientos que combinan el vallado metálico y el cristal, y la zona B, donde se está interviniendo actualmente, cubierta con una nave metálica, con cerramiento de vallado metálico, cuyas estructuras también son objeto de una consolidación tras su excavación. Asimismo, el yacimiento tiene contratados los servicios de una empresa de restauración, encargada del correcto mantenimiento de los restos arqueológicos. Villa Romana de El Salar (El Salar, Granada) 112 Smithsonian Institution’s Human Evolution Center, en Washington D.C., donde se ha creado una extensa base de datos online de fósiles de primates y homínidos que está disponible para su visualización online y de manera gratuita. La posibilidad de impresión en 3D del material osteológico digital puede ser beneficiosa no sólo con objeto educacional o divulgador, sino también en la investigación. Tal es el caso del Max Planck Institute of Evolutionary Anthropology, donde han impreso una réplica de un diente humano en un tamaño veinte veces más grande que el original para facilitar el estudio de la morfología de las cúspides (http://www.eva.mpg.de/evolution). En particular, desde la Antropología Física se han desarrollado métodos y técnicas que amplían el concepto de reconstrucción virtual para resolver un problema clásico en Paleontología y, por extensión, en Paleoantropología: la deformación, la fragmentación y los posteriores intentos de restauración y reconstrucción. Para ello, los investigadores Zollikofer y Ponce de León, en la Universidad de Zurich, comienzan a desarrollar un paquete informático interactivo que permite no solo la visualización y la segmentación, sino también la restauración virtual de los materiales (Zollikofer et al. 2005). Posteriormente se lleva cabo un complejo análisis estadístico para evaluar la variabilidad formal de los objetos que incluye la cuantificación y la caracterización topológica y matemática de los fósiles, siendo fundamental que éstos no estén distorsionados y que cada una de las partes esté situada en el lugar correcto (Fig. 1). De otra forma, debido a la sensibilidad y a las variaciones formales de las herramientas usadas en morfometría geométrica, los análisis cuantitativos se verían seriamente comprometidos, además de las descripciones y comparaciones que se hicieran de los fósiles. Los resultados de estas investigaciones han tenido bastante repercusión científica y mediática, no sólo en el caso de los neandertales sino también porque han participado en algunos de los debates más interesantes de la Paleoantropología: el estatus taxonómico y forma de locomoción del primer homínido fósil conocido, Sahelanthropus tchadensis (Toros Menalla, Chad) (Zollikofer et al. 2005; Gunz et al. 2009) y la variabilidad de la población de Homo tempranos de Dmanisi (Georgia) (Lordkipanidze et al. 2013). Figura 1. Reconstrucción virtual del cráneo neandertal de Saint Cesaire 1. a y p: anteroposterio¬res límites de la herida; c: sutura coronal; b: bregma (Zollikofer et al. 2005). José A. Esquivel, Alexia Serrano, Juan M. Jiménez-Arenas y Francisco J. Esquivel 113 Modelos digitales y exploración humana El uso exponencial de modelos digitales en la investigación relacionada con la Evolución Humana en parte se explica por el delicado estado de conservación de gran parte del registro fósil perteneciente a tiempos tan remotos. Esto se suma a lo disperso de las evidencias paleoantropológicas a lo ancho de todo el globo, lo cual dificulta y restringe el acceso al material original a gran parte de los investigadores, y por descontado al alumnado y público en general. En general las colecciones de referencia son una herramienta fundamental en las ciencias naturales y sociales, pero especialmente en la Arqueología, donde la identificación de artefactos, estructuras, restos de fauna, pólenes y otros materiales es un componente básica del análisis (Banning 2000; Esquivel et al. 2012; Esquivel et al. 2014). Lo restringido del registro fósil humano ha favorecido la creación de colecciones de referencia para el estudio y difusión de la Evolución Humana, y la realización de réplicas de los cráneos fósiles siempre ha formado parte del proceso de estudio paleoantropológico. En ocasiones, como es el caso de los cráneos de “el hombre de Pekín”, tras desaparecer los cráneos originales hacia 1941 en el contexto de la ocupación japonesa de China, sólo contamos con las réplicas que realizaron diversos investigadores (en nuestra colección contamos con las realizadas por F. Weidenreich). Además, en cualquier museo del mundo es probable encontrar, en la sala de Prehistoria, la clásica vitrina que alberga las réplicas de los cráneos más explicativos del proceso de hominización, como ocurre en el caso del centro “David H. Koch Hall of Human Origins” en el Smithsonians National Museum of Natural History en Washington D.C. Estos trabajos están propiciando la aparición de disciplinas como Antropología Virtual (Weber y Bookstein 2011). Asimismo, muchos centros de formación y/o investigación, como las universidades, suelen atesorar a lo largo del tiempo colecciones de referencia que se pueden considerar fundamentales como materiales de apoyo tanto para la docencia como para la investigación. En el caso que nos ocupa, el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada dispone de una colección de materiales compuesta de réplicas paleoantropológicas de gran calidad que se ha ido configurando a lo largo de la historia de esta institución. Ejemplos similares son fundamentales en la investigación de distintos aspectos biológicos y culturales durante la evolución de los homínidos, pero también se transforman en una herramienta muy útil para la docencia en el ámbito de la Evolución humana como, por ejemplo, en la capacitación para reconocer características anatomo-morfológicas significativas y distinguir la variabilidad de los datos. La estructural carencia de prácticas relacionadas como la Antropología Física y la Evolución Humana en relación a las asignaturas de Arqueología o los nuevos planes de grado y másteres es una situación bastante usual en gran parte de los planes de estudios sobre la evolución humana, y la utilización de la informática será de gran ayuda en esta tarea. Evolución Humana y Antropología Virtual El proyecto “Evolución Humana y Antropología Virtual” de la Universidad de Granada, desarrollado y subvencionado en el marco de los“Proyectos de Innovación y Buenas Prácticas Docentes”durante el año 2012 tiene como objetivo contribuir a la mejora de la enseñanza de la Evolución Humana en los diferentes grados y posgrados de la Universidad de Granada. De esta forma se intentan conseguir distintos objetivos tales como propiciar un entorno para la difusión de materiales osteológicos, iniciar al alumno a la investigación arqueológica, difundir ante el gran público la investigación arqueológica, etc. Craneoteca: La aplicación de las técnicas 3D Scanner a la Antropología Virtual orientada a la docencia y la investigación 114 El objetivo específico del proyecto ha sido conformar una colección virtual 3D de referencia de materiales osteológicos accesible, comprensible y funcional, de acceso libre desde cualquier ordenador, para implementar la formación teórico-práctica del alumnado pero que, aumentando el conjunto de datos y variables, también sea válido para la investigación. Por tanto, que sea una herramienta útil tanto para una consulta formativa como de investigación y, por tanto, potente y versátil, con protocolos de información claros y precisos que permitan una descripción exhaustiva, posibilitando así una rápida respuesta ante determinadas cuestiones planteadas por los usuarios potenciales de la misma. En primer lugar se organizó la colección mediante un sistema de clasificación unívoco para conseguir un fácil acceso a cada ítem y a toda la información alfanumérica asociada al mismo. Para ello se replanteó la estructura de la colección desde dos perspectivas: en primer lugar para obtener una información exhaustiva a partir del material existente, y así decidir qué objetivos formativos e investigadores se pueden conseguir del mismo. En segundo lugar, para poder plantear los protocolos de implementación del material presente y futuro de modo que se adecuen a las necesidades y objetivos de dicha colección, hasta convertirla en un referente completo que se amolde a los fines perseguidos. Pensamos que la creación de un recurso como este supone un potente instrumen- to didáctico en el ámbito de la evolución humana, que permitirá renovar y mejorar la metodología docente en prácticas en diversos grados universitarios (Historia, Arqueología, Biología, Geología, Antropología Social y Cultural e Ingeniería Informática), consiguiendo integrar de forma eficiente y efectiva la teoría y la práctica. Contamos con incrementar notablemente la capacidad de aprendizaje, ya que se convierte en una aprehensión directa de la información, siendo el propio alumno el que recoge y visualiza la información que precisa para comprender los distintos aspectos anatómicos, morfológicos y morfométricos de cada uno de los huesos o complejos óseos concentrados en una sola actividad didáctica. Asimismo, esta clase de herramientas resulta muy atractiva para el alumnado actual puesto que se trata de un tipo de soporte muy familiar para las nuevas generaciones. La creación de un instrumento de este tipo es un potente recurso didáctico en el ámbito de la evolución humana que permite renovar y mejorar la actual metodología práctica docente en diversos grados y másteres universitarios, integrando teoría y práctica en la enseñanza de la Arqueología. Materiales La colección básica está constituida por réplicas osteológicas de cráneos de primates del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, que se ha ido configurando a lo largo del tiempo a través de donaciones y adquisiciones (donación de Fernando Aparicio, adquisiciones mediante diversos programas propios de la UGR y también de la UE). La colección incluye ejemplares de primates, Australopithecus, Kenyanthropus, Paranthropus y Homo. Principalmente son réplicas conteniendo cráneos (completos y calvarias) y mandíbulas (en ocasiones asociadas al mismo individuo aunque estén separadas, destacando el individuo KNM-WT 15000). Los ejemplares son especímenes muy ilustrativos del proceso de evolución humana, y ya se utilizaban puntualmente como recurso complementario en las prácticas de algunas asignaturas de Prehistoria en diversos grados de la UGR. José A. Esquivel, Alexia Serrano, Juan M. Jiménez-Arenas y Francisco J. Esquivel 115 El primer paso del proyecto consistió en inventariar la colección y seleccionar aquellos especímenes que podían ser incluidos en el proceso de digitalización, incluyendo algunos ejemplares que estaban repetidos al combinar las dos pequeñas colecciones, en cuyo caso se utilizaron los ejemplares de las adquisiciones más recientes. Metodología de trabajo El trabajo de campo se ha llevado a cabo mediante un escáner de luz estructurada 3D low range, suministrado por Artec 2000, que captura la luz reflejada por un objeto para registrar la imagen, calculando las coordenadas espaciales x, y, z y refiriendo los puntos de los distintos objetos en el sistema real de coordenadas cartesianas. Así adquiere la forma y las características del objeto en estudio mediante la proyección de un patrón de luz estructurada, a la vez que se registra en el sistema. El proceso de digitalización usando ARTEC 2000 consta de diferentes fases, aunque presenta un alto grado de automatización. Tras escasos meses de pruebas pudo establecerse un protocolo funcional y eficiente que optimizaba el proceso y permitía obtener resultados homogéneos. En nuestro caso decidimos colocar el elemento a escanear en una plataforma estática y mover el escáner alrededor, controlando la distancia entre el escáner y el objeto, la inclinación y la velocidad del movimiento para realizar un escaneado más eficiente y eficaz. El instrumento incorpora una cámara digital con una resolución de 1280x800 píxeles, lo que permite la obtención de imágenes georreferenciadas en color para, posteriormente, generar la textura usando color real (16.7 millones de colores) para el objeto escaneado. La velocidad de captura oscila entre 7 y 15 fotogramas por segundo, trabajando de manera óptima en un rango de distancias comprendido entre 0.40 y 2 metros, con un error máximo de 0.5 milímetros, lo que proporciona una excelente relación precisión/distancia y una distorsión muy pequeña. Como desventaja aparecen la dificultad de escaneo de elementos cuya superficie sea de color negro, ciertos materiales transparentes o con demasiado brillo y los objetos en los que no se pueda introducir el instrumento en su interior (p.e. una botella de cuello muy estrecho). Entre sus ventajas destacan su escaso peso, la rapidez en el escaneo completo (15 minutos aprox. para un vaso de cerámica), la versatilidad de uso (los distintos escaneos de un objeto los recoge y registra georreferenciados y escalados), la facilidad de manejo del manejo del software (edición, borrado, relleno de huecos, etc.). Además dispone de forma integrada de los algoritmos, comandos y operaciones necesarias para el registro, tratamiento y almacenamiento de los datos y resultados, además de algoritmos de registrado y fusionado muy robustos y eficientes para la creación de un modelo preciso y completo (de malla o con textura), lo que permite conseguir un gran rapidez de trabajo (Fig. 2). Al tratarse de cráneos se han realizado dos escaneos, uno en un plano superior y otro en un plano inferior, obteniendo zonas que se solapen para poder registrarlas posteriormente, aunque el algoritmo de registrado es bastante flexible y tolerante a fallos. Reducir el número de planos al máximo permitía no perder precisión ni aumentar el error en el proceso de registro. Posteriormente, la optimización de la nube de puntos obtenida exige realizar una limpieza del ruido para eliminar todos los puntos que no tienen relación con el elemento escaneado. Craneoteca: La aplicación de las técnicas 3D Scanner a la Antropología Virtual orientada a la docencia y la investigación 116 Figura 2. a) Trabajo con el escáner, b) Resultado de los escaneos, registrado y textura. Figura 3. Registro de escaneos formando una vasija mostrando a) los puntos de registro, y b) los dos escaneos ya registrados. José A. Esquivel, Alexia Serrano, Juan M. Jiménez-Arenas y Francisco J. Esquivel 117 Figura 5. URL de la página Web. Figura 4. Modelo sin textura y con textura en los dos formatos más usuales PLY y OBJ. Craneoteca: La aplicación de las técnicas 3D Scanner a la Antropología Virtual orientada a la docencia y la investigación 118 El registro de los datos se realiza mediante la alineación de los distintos escaneos a partir de puntos comunes en un único sistema de coordenadas, y el software selecciona un conjunto de puntos geométricamente únicos en cada marco, optimizando la posición de todos los marcos en un sistema de coordenadas global, y corrigiendo errores y fallos del alineamiento (Fig. 3). Los escaneos originados deben integrarse en un modelo geométrico único mediante un algoritmo que interpola entre múltiples vistas formando un único modelo geométrico 3D en base a triángulos en una denominada “concha”, eliminando posibles defectos del modelo 3D (filtro de outliers, rellenado de pequeños agujeros y alisado de superficies) (Fig. 4). La principal dificultad del proceso de digitalización viene determinada tanto por la topografía de los cráneos (concavidades y convexidades profundas que dificultan el proceso de escaneado) como por las zonas negras y brillos. La craneoteca del Departamento de Prehistoria y Arqueología (UGR) en la Web Para estructurar la información disponible sobre cada individuo fósil que ayudase a contextualizar los hallazgos, a la vez que proporcionara información geográfica sobre los mismos junto a algunas variables métricas, y visualizara los ejemplares, se construyó una base de datos con registros de cada uno de los individuos escaneados que incluía la siguiente información: nombre del ejemplar (y nombre popular si lo tiene), adscripción taxonómica, lugar del hallazgo, quién lo descubrió, quién lo presentó y la datación absoluta. También se registraron las principales variables métricas craneales, dispersas en la literatura científica, como volumen endocraneal, tres medidas del neurocráneo (longitud, altura y anchura máxima) y tres relativas al esplacnocráneo (longitud facial, altura facial superior y anchura bicigomática), indicando la fuente de la que se ha extraído la información, que también está recogida en una pestaña aparte (bibliografía) en la página del proyecto. Además, se incluye en cada ficha la geolocalización del hallazgo a través de mapas, siendo posible utilizar esta información como una variable para aspectos ecogeográficos (Fig. 5). La información incluida en la página así como las reproducciones digitales tridimensionales configuran una base de datos alojada en una página Web denominada “la craneoteca del Dpto. de Prehistoria y Arqueología de la UGR”, de libre acceso desde cualquier computadora conectada a Internet mediante un link en la página del departamento (http://www.prehistoriayarqueologia.es/ craneoteca/). La base de datos muestra a los individuos en un mosaico de seis individuos por página con su nombre y adscripción taxonómica. Al seleccionar cada individuo se accede a la ficha individual (Fig. 5) de cada uno de ellos que incluye la información anteriormente citada. Un mapa mundi sencillo muestra la distribución de los yacimientos donde se han encontrado los fósiles de las réplicas digitalizadas, y los usuarios pueden interactuar mediante en 3D con las herramientas usuales (zoom, desplazamientos y giros de la pieza). La investigación arqueológica utilizando scanner 3D La realización, puesta en marcha y utilización de la página Web ha propiciado el desarrollo de distintas líneas de trabajo, tanto desde un punto de vista científico (la impartición de enseñanzas universitarias en grado y postgrado de asignaturas afines) como desde el punto de vista de la difusión, el uso en la enseñanza no universitaria y la relación con algunas redes sociales. José A. Esquivel, Alexia Serrano, Juan M. Jiménez-Arenas y Francisco J. Esquivel 119 Desde un punto vista científico se han llevado a cabo diversas aportaciones a congresos y publicaciones al respecto. Así merece destacarse la conferencia “Escáner 3D y cerámicas medievales” en el marco del “Taller de Cerámica Medieval” (noviembre 2012 a mayo del 2013). Dpto. Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Universidad de Granada, una ponencia en el curso “Cerámica Medieval y post medieval. Técnicas de análisis, registro y conservación. I edición” de la Fundación General Universidad de Granada–Empresa impartiendo los módulos “Catalogación gráfica del material cerámico: III La fotografía. IV Reconstrucción 3D” (16 a 27 de marzo 2015) en la Universidad de Granada. Desde un punto de vista científico se han realizado comunicaciones a congresos como “Una aplicación del escáner de luz estructurada de low range en las Venus de la Villa de Salar (Granada)” en el Congreso Internacional Terra Sigillata Hispánica, Granada, 26-28 Marzo 2014 (Alarcón et al. 2017a). Una propuesta 3D para su aplicación en el análisis de la cerámica Terra Sigillata Hispánica se ha realizado en Los Villares de Andújar (Alarcón et al. 2017b), además de una propuesta de reconstrucción de la cerámica (Serrano et al. 2013). Además, se han llevado a cabo distintas publicaciones relacionadas con el patrimonio arqueológico (Serrano et al. 2011; Esquivel et al. 2015). En cuanto a trabajos de digitalización realizados pueden destacarse los correspondientes a dos tesis en proceso de finalización. La primera de ellas tiene por título “Estudio de la variabilidad craneal en poblaciones humanas arqueológicas a través de la morfometría geométrica”, dentro de cuyo marco se insertan los trabajos “Digitalización de cráneos de época islámica del Museo Arqueológico de Estepona, Málaga, a finales de octubre de 2014 (30 individuos)”, digitalización de algunos elementos de ajuar de la necrópolis de Corominas (Estepona, Málaga), digitalización de cráneos mozárabes de época islámica del yacimiento arqueológico de Tózar, Granada, diciembre de 2014 (8 individuos), digitalización de cráneos depositados en el Museo Arqueológico de Granada, febrero de 2015 (7 individuos), digitalización de cráneos eneolítcos depositados en el Museu de Prehistòria de València, Valencia, mayo de 2015 (34 individuos), digitalización de cráneos prehispánicos depositados en el Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria, junio de 2015 (408 individuos), digitalización de cráneos de época íbero –romana provenientes de una excavación de Lorca, Murcia, en colaboración con Dr. J. Zapata Crespo (10 individuos), digitalización del hallazgo casual de un bifaz de Frías en Albarracín (Teruel), colección particular. Estos trabajos los ha realizado Alexia Serrano, miembro del proyecto. La segunda tesis se incluye entre los trabajos sobre el material arqueológico con aplicación a la educación no universitaria. La utilización de la Arqueología en la Enseñanza Secundaria se está llevando a cabo, en los últimos años, desde distintos puntos de vista que incluyen la arqueología experimental, la simulación de excavaciones, la limpieza de materiales, etc. (Bardavio 1998; Feliú y Sallés 2012; Egea y Arias 2013). La tesis doctoral en desarrollo por parte del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR estudia la Terra Sigillata encontrada en el yacimiento de los Villares de Andújar como aplicación para la impartición de clases en Enseñanza Secundaria y el trabajo práctico de los alumnos en distintos aspectos (digitalización, documentación, difusión, restitución, etc.). Por último, además de la “Craneoteca”, los trabajos incluidos en el “Laboratorio arqueológico de modelización 3D” se han enfocado a la realización varios mode- Craneoteca: La aplicación de las técnicas 3D Scanner a la Antropología Virtual orientada a la docencia y la investigación 120 los para la documentación y puesta en valor de materiales de sílex y materiales líticos pulimentados, con la realización de dos Trabajos Fin Máster. En la actualidad se está trabajando en distintas colecciones de materiales almacenados en el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR, que serán la base de la digitalización. La página Web y las redes sociales Recientemente están surgiendo algunos modelos que intentan sistematizar la evaluación de páginas Web, pero estos desarrollo están sus inicios y no existe un modelo general con una mínima aceptación. Estos modelos se irán adaptando a los futuros desarrollos y, en un periodo de tiempo más o menos pequeño, posiblemente surgirán algunos estándares. La craneoteca ha recibido una cantidad media de visitas desde que se enlazó a la Web del Departamento, en 2015 aproximadamente, lo que indica el interés de los alumnos y también que es necesario incorporarla a la enseñanza, al menos en Arqueología y disciplinas afines (hay que tener en cuenta que solamente se ha utilizado en la docencia de los aspectos osteológicos de los primates). La información de que se ha dispuesto es (Tabla I y II): Tabla I. Páginas generales más visitadas. En cuanto a los ejemplares se refiere, hay que tener en cuenta que la base de datos solamente incluye a 24 ejemplares. En un futuro se irá aumentando el número de ejemplares y se irá incorporando la evaluación o evaluaciones que puedan surgir. Los cráneos más visualizados han sido: Tabla II. Ejemplares más consultados hasta la actualidad. Conclusiones El reciente desarrollo de las tecnologías 3D permiten la posibilidad de generar una colección de referencia virtual, proporcionando una difusión cada vez importante, y los modelos digitales son una herramienta cada vez más importante en el proceso de enseñanza-aprendizaje, en particular en el apartado dedicado al aprendizaje independiente, incluyendo la formación y el inicio de la investigación. La posibilidad de interactuar con los modelos tridimensionales y disponer José A. Esquivel, Alexia Serrano, Juan M. Jiménez-Arenas y Francisco J. Esquivel 121 de la información de forma libre mejorará la capacidad de aprendizaje y pensamos que favorecerá el interés por el estudio de la Arqueología y la evolución humana. Es necesario insistir en que la disponibilidad de estas herramientas en Internet está incrementado la capacidad divulgativa de la misma, pudiendo el público general acceder a su uso de forma libre. La digitalización de nuevos individuos y la conjunción entre las tecnologías digitales y el mundo virtual, Internet por un lado, y la Arqueología y la Antropología (en sus vertientes investigadora, didáctica y divulgativa) por otro, contribuyen de manera significativa a la democratización del conocimiento en un mundo cada vez más conectado. El libre acceso a la información, sobre todo si se financia con dinero público como este caso, y la posibilidad de compartir en un mundo globalizado son aspectos básicos en el desarrollo de Internet y, por tanto debe repercutir positivamente en la investigación y el conocimiento. Además, este proyecto proporciona información al gran público de forma sencilla y como software libre. Los avances en la era digital, en concreto de las tecnologías 3D y sus nuevos avances, permitirán la conservación de las colecciones arqueológicas, óseas o de otro tipo, además de la creación y desarrollo de bases de datos compartidas que permitirán un avance muy importante en la docencia y difusión del patrimonio arqueológico. En este sentido ya se está trabajando en la creación de una gran “librería osteológica virtual” de esqueletos prehistóricos del continente americano (Kuzminsky y Gardiner 2012) que permita disponer los modelos tridimensionales al resto de los investigadores. Referencias Alarcón, L., Esquivel, F.J. y Fernández-García, M.I. 2017a. Evolución humana y Antropología virtual: una propuesta para la docencia y la investigación, Congreso Internacional de Otras Arqueologías, COTARQ: 267-283. Madrid. Alarcón, L., Esquivel, F.J. y Fernández-García, M.I. 2017b. II Jornadas de Investigación en Formación. Fomentando la Interdisciplinareidad, Granada, 17-19 mayo 2017 (en prensa). Allam, A.H., Thompson, R.C., Wann, L.S., Miyamoto, M.I., El-halim, A., El-mak- sound, G.A., Al-tohamy, M., Badr, I., El-rahman, H.A., Sutherland, M.L., Sutherland, J.D. y Thomas, G.S. 2011. Atherosclerosis in ancient Egyptian mummies: the Horus study, Journal of the American College of Cardiology 4: 315-327. Banning, E.B. 2000. The Archaeologist’s Laboratoy: the Analysis of Archaeological Data. New York: Plenum Publishers. Barceló, A., Forte, M., Sanders, D.H. (Eds.) 2000. Virtual reality in archaeology. BAR International Series 843, Oxford: Archeopress Bardavio, A. 1998. Arqueología experimental en la ESO. Revista de Arqueología 208: 6-15. Benavides, J.A., Aranda, G., Sánchez, M., Alarcón, E., Fernández, A. Lozano, J.A. y Esquivel, J.A. 2016. 3D modelling in archaeology: The application of Structure from Motion methods to the study of the megalithic necropolis of Panoria (Granada, Spain). Journal of Archaeological Science: Reports 10: 495-506. Bruno, F., Bruno, S., De Sensi, G., Luchi, M.M., Mancuso, S. y Muzzupapa, M. 2010. From 3D reconstruction to virtual reality: A complete methodology for digital archaeological exhibition. Journal of Cultural Heritage 11: 42-49. Craneoteca: La aplicación de las técnicas 3D Scanner a la Antropología Virtual orientada a la docencia y la investigación 128 Figura 3. Base de datos creada para organización del material inserto en la colección. Figura 4. Formulario de entrada de información en la Base de Datos. Alberto Dorado Alejos, Julia García González, Jesús Gámiz Caro, Andrés María Adroher Auroux, José Andrés Afonso Marrero, José María Alonso García, Josefa Capel Martínez, Alejandro Caballero Cobos, Francisco Carrión Méndez, Francisco Contreras Cortés, Fernando Molina González, Trinidad Nájera Colino. 129 llan en las distintas asignaturas de los Grados de Historia y Arqueología, se ha configurado un grupo de alumnos y alumnas que ayudarán a remontar nuevas piezas y a insertarlas en la colección. Todo este material cerámico se encuentra, por otro lado, inserto en una base de datos que permite realizar búsquedas según se atiende al periodo cronológico, técnicas de modelado, tratamientos de superficie, etc. (Fig. 3) Esta base de datos es funcional, operativa, rápida, versátil y con capacidad de ampliación. Es de fácil manejo y presenta una fuerte solvencia al estar basada en la experiencia de un buen número de investigadores que han colaborado en los planteamientos y protocolos que la hacen tener dichas características. No hay que olvidar tampoco el diseño, relajante a la vista (esencial para quien introduce datos y para quien los consulta durante un tiempo largo), fácil de controlar y muy intuitivo. Este sistema de clasificación de material arqueológico, en el que se incluyen un número mínimo de variables, ha sido profundamente estudiado con el fin de que no resulte complejo. Se ha tenido en cuenta que es una base de datos de consulta, no de investigación, lo que permite que la cantidad de datos relacionados con cada ítem no supere los márgenes propios de sus capacidades didácticas. Del mismo modo, el sistema de almacenamiento es ágil y versátil, y se encuentra directamente relacionado con la base de datos, de modo que cualquier persona susceptible de utilizarlo para sus necesidades docentes pueda obtener rápidamente el modelo de colección de referencia que precisa para cada caso. Asimismo, el espacio cuenta con dos mesas para la extracción del material siguiendo los protocolos de este proyecto de innovación docente, lo cual convierte a esta colección en un sistema de referencia y en una herramienta de uso en tiempo real para la experiencia práctica de alumnos de Arqueología y materias colindantes. Si bien, el proyecto nacía con un sesgo cronocultural como consecuencia de su propio origen y las necesidades docentes previas a su propia constitución, actualmente la colección sigue viéndose ampliada en las fases de la Edad del Hierro, el Mundo Clásico y fases Medieval y Post-Medieval. Piezas más significativas Entre las piezas que caben destacarse dentro del conjunto seleccionado destacan varios vasos completos de la fase Neolítica, un brazal de arquero, varios vasitos y una fuente del Cobre y una botella, un vaso carenado y una copa del Bronce Argárico, los cuales pasamos a describir según su adscripción cronocultural. Neolítico - Vasito hondo con asas horizontales perforadas y pequeños mamelonesprocedente de la Cueva de Malalmuerzo. Este vasito se ha realizado mediante una técnica mixta de modelado que combina el ahuecado y los rollos de columbí. Respecto al tratamiento de superficie, se ha aplicado un espatulado vertical con el fin de regularizar la superficie y, posteriormente, se ha bruñido para dotar al cuerpo de una mayor compacidad y de un lustre que lo hace más estético. En cuanto a la conservación, hemos de destacar que se encuentra completo y sin alteraciones postdeposicionales que merezcan ser destacables. (fig. 5) - Vasito simple realizado mediante ahuecado procedente de la Cueva de Malalmuerzo. El tratamiento de superficie se ha definido como alisado. La Ceramoteca Prehistórica: una colección de cerámica arqueológica destinada a prácticas docentes e investigación 130 Figura 5. Vaso procedente de la Cueva de Malalmuerzo. Figura 6. Vasito procedente de la Cueva de Malalmuerzo. Figura 7. Fuente procedente del yacimiento de Las Pilas. Alberto Dorado Alejos, Julia García González, Jesús Gámiz Caro, Andrés María Adroher Auroux, José Andrés Afonso Marrero, José María Alonso García, Josefa Capel Martínez, Alejandro Caballero Cobos, Francisco Carrión Méndez, Francisco Contreras Cortés, Fernando Molina González, Trinidad Nájera Colino. 131 Figura 8. Conjunto de vasitos procedentes de Los Millares. Figura 9. Brazal de arquero procedente de Los Millares. La Ceramoteca Prehistórica: una colección de cerámica arqueológica destinada a prácticas docentes e investigación 132 Figura 10. Vaso carenado procedente de Cerro de la Encina. Figura 11. Botella procedente del Cerro de la Encina. Figura 12. Copa argárica procedente del Cerro de la Encina. Alberto Dorado Alejos, Julia García González, Jesús Gámiz Caro, Andrés María Adroher Auroux, José Andrés Afonso Marrero, José María Alonso García, Josefa Capel Martínez, Alejandro Caballero Cobos, Francisco Carrión Méndez, Francisco Contreras Cortés, Fernando Molina González, Trinidad Nájera Colino. 133 Destaca una pequeña alteración térmica que ha provocado que parte de la superficie exterior se desconche, muy probablemente durante su fase de cocción, donde, por otro lado, se han producido concreciones de carbonato cálcico. (Fig. 6) Edad del Cobre - Fuente con borde vuelto: Una de las producciones más comunes en este periodo son las fuentes y platos con borde biselado, engrosado al interior o vuelto. Esta pieza, procedente del yacimiento de Las Pilas, ha sido realizada mediante molde, como puede observarse en la base de la pieza por la presencia de marcas de cestería. El tratamiento de superficie es el alisado en la cara externa y el espatulado/bruñido en la cara interna, una diferenciación que marca el carácter funcional de la pieza, al ser el exterior expuesto sobre el fuego (marcas de exposición al fuego que pueden observarse en la cara exterior) para la preparación de comida. Cabe destacarse el añadido de grandes cantidades de desgrasantes cuyo fin sería hacer una pieza más resistente al fuego. (Fig. 7) - Vasoesférico y vasos de tendencia esférica: Este conjunto procede las excavaciones realizadas en el yacimiento de Los Millares.Estos vasos se corresponden con una de las producciones más comunes en el marco de las vasijas de consumo de este periodo. No obstante, su presencia en ámbitos funerarios es elevada, presentándose en gran cantidad de tumbas y sepulturas megalíticas. Los tratamientos identificados son el alisado (vasos de tendencia esférica) y el bruñido (vasoesférico), este último además con una gran cantidad de lañados o perforaciones (Fig. 8). - Brazal de arquero: Una producción escasa en el registro arqueológico que nos remite a los procesos de jerarquización de la Edad del Cobre, en este caso procedente del yacimiento de Los Millares. El tratamiento de superficie identificado es el alisado. Sus dimensiones son 17 cm. de largo por 4 cm. de ancho. La sujeción de estos elementos se realiza a través de una serie de perforaciones simétricas situadas en los extremos, aunque pueden variar. (Fig. 9) Edad del Bronce - Vaso carenado: Se trata de una forma común en el conjunto de producciones cerámicas del mundo argárico y muy presente en ámbitos funerarios. La pieza que presentamos procede del Cerro de la Encina y puede observarse, a primera vista los cambios tonales de la superficie como consecuencia de una falta de control de la oxigenación en la cámara de cocción. El tratamiento de superficie es el bruñido, marcas que pueden observarse horizontalmente sobre la superficie externa de la vasija (fig. 10). - Botella de mediano tamaño: Esta pieza, de excelente calidad, procede del yacimiento del Cerro de la Encina y se adscribe al Bronce Argárico. Ha sido realizada mediante una técnica mixta: ahuecado, cuerpo inferior de la pieza, y rollos de columbí, cuerpo superior. El tratamiento de superficie es diverso a los largo del cuerpo cerámico, observándose un espatulado, en dirección ascendente en el cuerpo superior, mientras que el inferior ha sido regularizado mediante un alisado. La homogeneidad que encontramos en las tonalidades de superficie nos permiten señalar un óptimo control de la cámara de cocción. La forma convexa de su cuerpo inferior impedía un fácil apoyo, por lo que en ocasiones estas piezas vendrían La Ceramoteca Prehistórica: una colección de cerámica arqueológica destinada a prácticas docentes e investigación 134 acompañadas de soportes para evitar el derrame de su contenido. (Fig. 11) - Copa: Probablemente uno de los elementos más significativos en el marco de las producciones cerámicas argáricas, éstas suelen localizarse en contexto funerarios como representación del poder del difunto. Estas copas solían realizarse en dos cuerpos: por un lado el vástago y el pie de la copa y, por otro, el cuerpo superior, los cuales se unían mediante un elemento vegetal que desaparece tras la cocción (como se observa en nuestro caso), de modo que el interior del vástago aparece hueco. El tratamiento de superficie de esta pieza es el bruñido, en esta ocasión de muy buena calidad y que trata de imitarel metal, según las interpretaciones más extendidas. (Fig. 12) Referencias Adroher, A.M., Dorado, A., Gámiz, J., García, J., Afonso, J.A., Alonso, J.M., Capel, J., Carrión, F., Contreras, F., Molina, F. y Nájera, T. (2014): Colección arqueológica de prácticas de formación y consulta de la UGR, CAU -1 (PID 11-236). En L. Jiménez del Barcoy M. C. García Garnica (Coords.): Innovación Docente y Buenas Prácticas en la Universidad de Granada, Vol. III: 483-493. Granada: Universidad de Granada. Alberto Dorado Alejos, Julia García González, Jesús Gámiz Caro, Andrés María Adroher Auroux, José Andrés Afonso Marrero, José María Alonso García, Josefa Capel Martínez, Alejandro Caballero Cobos, Francisco Carrión Méndez, Francisco Contreras Cortés, Fernando Molina González, Trinidad Nájera Colino. 135 LA COLECCIÓN DE INDUSTRIA ÓSEA Manuel Altamirano García Introducción La Colección de industria ósea, constituye una pequeña muestra de diferentes elementos realizados en materia dura de origen animal para servir de referencia en prácticas llevadas a cabo en diferentes asignaturas del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada. La industria ósea (la cual englobaría de forma general los objetos, tanto útiles como adornos, realizados en hueso, asta de cérvido, marfil o concha), ha sido la gran olvidada en la investigación arqueológica hasta la segunda mitad del siglo XX. Únicamente se incluían los objetos más llamativos al final de las memorias de excavación, hasta que la escuela franco-suiza impulsó estos estudios de una forma autónoma en los años 60 y 70, ofreciendo clasificaciones y descripciones sistemáticas. De los primeros estudios meramente tipológicos y descriptivos surgieron análisis traceológicos (estudio macro y microscópico de la superficie) para determinar la cadena técnica operativa y la funcionalidad de estos objetos. A partir de ahí, y centrándonos en nuestro país, los estudios específicos en España no comenzaron a tomar fuerza hasta los años 80, destacando la tesis de Vicente Salvatierra (El hueso trabajado en Granada. Del Neolítico al Bronce Final), presentada en este departamento, o los estudios de Valentina Mérida en la década de los noventa (1991-92). Un nuevo impulso han tenido desde el inicio del siglo XXI cuando se han iniciado nuevos proyectos de investigación en el departamento ligados a asentamientos como la Motilla del Azuer, en el contexto del Bronce de La Mancha, viendo la luz nuevas publicaciones al respecto (Altamirano 2011, 2012a/b, 2013a/b/c, 2014a/b/c/d, 2015; 2017), que han dado como fruto la organización de la XII Meeting of the Worked Bone Research Group en el mes de mayo de 2017 en esta facultad y por primera vez en España, dirigida por Manuel Altamirano García, miembro del WBRG, y Eva Alarcón García, del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada. Los elementos realizados en hueso, asta, marfil o concha son habitualmente documentados en el registro arqueológico desde al menos el Paleolítico Medio, teniendo un desarrollo espectacular durante el Magdaleniense. A partir del inicio de la Prehistoria Reciente, se observan cambios notables en sus características técnico-formales, funcionalidad y, fundamentalmente, en la materia prima empleada en su manufactura, puesto que a partir de ese momento es la La Colección de industria ósea 136 cabaña ganadera la principal fuente de abastecimiento. Es justo a este período cronológico, fruto de la tradición investigadora de este departamento, al que pertenecen la mayoría de las piezas que integran esta colección de prácticas, de algunas de las intervenciones en asentamientos del Neolítico a la Edad del Bronce del sur peninsular. Esta colección está custodiada junto con los restantes materiales de prácticas del Departamento de Prehistoria y Arqueología en el Laboratorio de Arqueometría ‘Antonio Arribas Palau’, clasificadas según cronología, tipología y tecnología. La colección: origen y composición Como se ha señalado anteriormente, el grueso del material en materia dura de origen animal que integra la pequeña colección de referencia procede de excavaciones realizadas por el Departamento en la segunda mitad del siglo XX. El principal problema de esta colección es el sesgo cronológico y tipológico. En primer lugar, porque sólo contempla ejemplares pertenecientes en mayor medida al Neolítico antiguo y medio, existiendo únicamente un ítem con una cronología de la Edad del Cobre. En segundo lugar por lo reducido de la muestra, la cual no supera la veintena, siendo necesaria su ampliación con material no arqueológico. Queda pendiente por tanto incorporar algunos materiales de otras cronologías y, sobre todo, añadir una colección experimental de referencia que permita una mayor manipulación y que adjunte una ficha descriptiva en la que se detalle todo el proceso de manufactura para poder así identificar las técnicas puestas en práctica y compararlas con material arqueológico. En lo que respecta a los yacimientos arqueológicos de los cuales procede el material, todos ellos se sitúan en la provincia de Granada, encuadrándose en el Neolítico y Edad del Cobre. Se trata de la Cueva de Las Majolicas (Alfácar), Cueva de Malalmuerzo (Moclín) y Cueva de Carigüela (Píñar), para el Neolítico antiguo y medio, y del dolmen del pantano de Los Bermejales, en Arenas del Rey, comarca de Alhama. Estructura de la muestra La muestra se compone de 17 artefactos realizados en su mayoría en hueso de mamíferos domésticos de talla mediana, exceptuando un objeto manufacturado sobre una concha marina, reflejando la circulación de materiales desde la costa mediterránea. A continuación, describiremos brevemente cada uno de los yacimientos y el material que de ellos procede integrado en la colección de referencia. Cueva de Malalmuerzo Esta cueva se sitúa en el término de Moclín y presenta un registro arqueológico significativo que atestigua una ocupación de la cavidad durante el Solutrense, y posteriormente durante el Neolítico antiguo y medio y la Edad del Cobre y del Bronce (Contreras y Carrión 1979; Carrión y Contreras 1983; Cantalejo 1983). Un total de tres artefactos proceden de los niveles neolíticos de este asentamiento: - Objeto tubular sobre una porción de diáfisis de hueso largo (tibia o metapodio) de cáprido (oveja o cabra). Presenta una incisión perimetral y perpendicular al eje de la pieza posiblemente como decoración o bien como corte de un segmento (inacabado) para obtener una cuenta tubular (Lám. I-b). Manuel Altamirano García 137 - Apuntado sobre una porción de diáfisis de un hueso largo (posiblemente metapodo) de mamífero de talla mediana (¿ovicáprido?). Presenta una pequeña fractura distal (punta), así como una decoración con líneas incisas oblicuas en los laterales de la zona proximal (Lám. I-a). - Apuntado sobre metápodo de cáprido bipartido longitudinalmente. Presenta restos epifisiales y tejido esponjoso en la zona proximal a modo de mango. No presenta fracturas y tiene lustre de uso intenso cubriendo la superficie (Lám. I-c). Cueva de Las Majolicas Esta cueva se sitúa en el término de Alfácar. Se trata de una brecha de 14 metros de profundidad situada en la sierra de Alfácar con abundantes restos de cerámica neolítica, industria ósea y lítica, piedra pulimentada, etc. Según con las intervenciones realizadas, presenta ocupación durante el Neolítico y la Edad del Cobre (Navarrete 1976; Molina 1970; Carrasco 1985). El conjunto de objetos de este asentamiento asciende a ocho: - Cuenta trapezoidal con perforación bipolar central sobre porción diáfisis hueso macromamífero (Lám. I-d). - Cuenta tubular sobre diáfisis de metápodo de cáprido. Posiblemente obtenida por aserrado bipolar de la diáfisis (Lám. I-g). - Posible apuntado sobre diáfisis de hueso largo indeterminado. Presenta fractura distal y proximal (Lám. I-l). - Espátula sobre porción de costilla de bóvido. Presenta marcas de uso en zona distal (Lám. I-o). - Porción meso-distal de metápodo de cáprido adulto (epífisis soldada). Presenta intensa abrasión en ambas caras, sobre todo la inferior, observándose restos del canal medular y un lustre intenso por uso prolongado. Podría tratarse en origen de un útil apuntado (Lám. I-h). - Apuntado sobre porción diáfisis de metápodo de cáprido. Abrasión en zona distal e inferior, presentando restos del canal medular (Lám. I-n). - Varilla de hueso apuntada fina, fracturada en tres porciones. Completa. Trabajada por abrasión intensa, sección cuadrangular en zona proximal y circular en medial y distal (Lám. I-k). - Apuntado sobre metápodo bipartido de cáprido, abrasión intensa cubriente. Conserva media epífisis distal y lustre intenso sobre toda su superficie como resultado de un uso prolongado (Lám. I-p). Cueva de la Carigüela Quizás el yacimiento más conocido de los que engloban la muestra por su importancia durante el Paleolítico medio y el Neolítico. Se encuadra en la zona septentrional de Sierra Harana, en la localidad de Píñar, y junto a la Cueva de las Ventanas. Las intervenciones en su interior han arrojado datos que apoyan una ocupación de la misma durante el Paleolítico medio, Neolítico, Edad del Cobre y del Bronce. Se documentaron en ella restos de Neanderthales y gran cantidad de cerámica cardial y a la almagra neolítica. Existen zonas de hábitat y enterramiento para el III y II milenios aC. (Almagro et al. 1970; Salvatierra 1980). El conjunto lo conforman cinco artefactos: - Apuntado sobre metápodo de cáprido joven con restos epífisis no soldada en la región proximal. Presenta fractura distal, con abundante abrasión y biselado de la caña (Lám. I-e). - Biselado sobre tibia entera de cáprido conservando cresta tibial y restos de la epífisis proximal. Se observa la abrasión aplicada para para biselar La Colección de industria ósea 144 y Ruiz EP). Para finalizar, no podemos olvidar el uso tradicional de la caracola o tritón (Charonia lampas), empleada como trompeta o cuerno de caza en Andalucía, y con antecedentes arqueológicos de gran interés (Sáez y Gutierrez 2014). Vista la multiplicidad de usos e implicaciones de la arqueomalacología en Andalucía, cuyos máximos impulsores se encuentran hoy en la Universidad de Cádiz (Cantillo 2016; Ramos y Cantillo 2009; Ramos et al. 2011; Soriguer et al. 2008), nos proponemos construir una colección de referencia que, si bien resulta aún pequeña, consideramos que es sólo el inicio de un proyecto más ambicioso que implique no solamente un banco comparativo malacológico, sino también una colección zooarqueológica que se irá fraguando en un futuro próximo. Pasamos a repasar pues, parte de la colección que hemos ido conformando: 1 Pecten maximus Nº ejemplares: 4 Origen: Desconocido 2 Cymbula safiana Nº ejemplares: 4 Origen: Torre Rijana / Cala Rijana 3 Patella ulyssiponensis /caelurea Nº ejemplares: 1 Origen: Torre Rijana/Cala Rijana 4 Glycymeris violacescens Nº ejemplares: 3 Origen: Desconocido 5 Donax trunculus Nº ejemplares: 2 Origen: Desconocido 6 Anadara corduloides Nº ejemplares: 1 Origen: Desconocido 7 Flexopecten proteus Nº ejemplares: 2 Origen: Desconocido 8 Stramonita haemastoma Nº ejemplares: 1 Origen: Desconocido 9 Acanthocardia tuberculata Nº ejemplares: 7 Origen: Desconocido 10 Callista chione Nº ejemplares: 4 Origen: Desconocido 11 Anomia ephippium Nº ejemplares: 8 Origen: Desconocido 12 Turritela communis Nº ejemplares: 1 Origen: Desconocido 13 Siphonaria pectinata Nº ejemplares: 1 Origen: Desconocido 14 Neverita josephinia Nº ejemplares: 1 Origen: Desconocido 15 Otala lactea Nº ejemplares: 1 Origen: Desconocido 16 Unio delphinus Nº ejemplares: 2 valvas (mismo idividuo) Origen: Pantano de Iznajar 17 Cerastoderma edule Nº ejemplares: 2 Origen: Desconocido 18 Cerithium vulgatum Nº ejemplares: 1 Origen: Torre Rijana/ Cala Rijana 19 Ruminia decollata Nº ejemplares: 2 Origen: Paseo de la Bomba (Granada) Rafael M. Martínez Sánchez 145 La colección de malacofauna 146 Rafael M. Martínez Sánchez 147 Bibliografía Cantillo Duarte, J. (2016). Los recursos marinos de las sociedades prehistóricas de Conil y entorno atlántico de Cádiz,en J. Ramos Muñoz, J. Cantillo Duarte y E. Vijande Vila (Eds.): Las sociedades prehistóricas y la arqueología de Conil en el contexto de la Banda Atlántica de Cádiz: 167-192. Conil: Ediciones Pinsapar. Cortés Sánchez, M. y Simón Vallejo, M. D. (2008). Manifestaciones simbólicas. Antiqvitas 20: 185-191. Cuenca Solana, D. (2015). The use of shells by hunter-fisher-gatherers and farmers from the early Upper Palaeolithic to the Neolithic in the European Atlantic Façade: a technological perspective. Journal of Island and Coastal Archaeology 10(1): 52-75. De Grossi Mazorin, J. (2015). Consumo e alevamento di ostriche e mitili in epoca classica e medievale, en A. Giroz (Ed.): Appunti di Archeomalacologia:153-158. Firenze: All´Insegna del Giglio. Giroz, A. (2015). Potenziale informativo dei molluschi marini, d´acqua dolce e terrestri in archeologia, en A. Giroz (Ed.): Appunti di Archeomalacologia: 11-125. Firenze: All´Insegna del Giglio. Gómez Pérez, O. (2011). La técnica cardial y su variabilidad formal, enJ. Bernabeu Aubán, M. A. Rojo Guerra y L. Molina Balaguer (Eds.): Las primeras producciones cerámicas: el VI milenio Cal AC en la Península Ibérica: 61-64. Valencia: Universitat de València Llorente Rodríguez, L., et al. (2015). Las Náyades (Mollusca, Unionoida) del Calcolítico de Camino de las Yeseras (San Fernando de Henares, Madrid), en I. Gutiérrez Zugasti, D. Cuenca Solana y M. R. González Morales (Eds.): La Investigación Arqueomalacológica en la Península Ibérica: Nuevas Aportaciones:125-134. Santander: Nadir Ediciones: Martínez Fernández, M. J. y Vera Rodríguez, J. C. (2014). Los enterramientos de la Edad del Bronce del yacimiento de la Orden-Seminario (Huelva). Rituales funerarios y diferenciación sexual en la transición del tercer al segundo milenios Cal AC en Ancalucía Occidental. Huelva Arqueológica 23: 11-46. En páginas anteriores y siguientes, de arriba a abajo y de izquierda a derecha: Fig. 1. Pecten maximus Fig. 2. Cymbula safiana Fig. 3. Patella ulyssiponensis-caelurea Fig. 4. Glycymeris violacescens Fig. 5. Donax trunculus Fig. 6. Anadara corduloides Fig. 7. Flexopecten proteus Fig. 8. Stramonita haemastoma Fig. 9. Acanthocardia tuberculata Fig. 10. Callista chione Fig. 11. Anomia ephippium Fig. 12. Turritela communis Fig. 13. Siphonaria pectinata Fig. 14. Neverita josephinia Fig. 15. Otala lactea Fig. 16. Unio delphinus Fig. 17. Cerastoderma edule Fig. 18. Cerithium vulgatum Fig. 19. Ruminia decollata La colección de malacofauna 148 Martínez Sánchez, R. M. (2013). Cerdos, caprinos y náyades. Aproximación a la explotación ganadera y fluvial en el Guadalquivir entre el Neolítico y la Edad del Cobre (3500- 2200 BC). Spal 22: 29-46. Martínez Sánchez, R. M. y Ruiz Lara, D. (En Prensa). Bones into the ditch. Animal remains in La Minilla (La Rambla, Andalusia), en C. Costa, M. J. Valente y C. Detry. (Eds.): A Copper Age ditch enclosure in the Middle Guadalquivir Valley. Proceedings of the 5 Iberian Zooarchaeology Meeting, 26-29 April, Faro, Portugal. Martínez Sánchez, R. M., Vera Rodríguez, J.C., Moreno García, M., Pérez Jordà, G. y Peña-Chocarro, L. (2017). Beyond Adornment: Cowry Use as Potter’s Tool in the First Impressed Wares of the Southwestern Mediterranean Coast (Northern Morocco). Journal of Island and Coastal Archaeology. DOI: 10.1080/15564894.2017.1284963. Ramos Muñoz, J. y Cantillo Duarte, J. (2009). Los recursos litorales en el Pleistoceno y Holoceno. Un balance de su explotación por las sociedades cazadoras-re- colectoras, tribales comunitarias y clasistas iniciales en la región del Estrecho de Gibraltar, en D. Bernal Casasola (Ed.): Arqueología de la pesca en el Estrecho de Gibraltar: 17-80. Cádiz: Universidad de Cádiz. Ramos Muñoz, J., et al. (2011). Marine resources exploitation by Palaeolithic hunter-fisher-gatherers and Neolithic tribal societies in the historical region of the Strait of Gibraltar. Quaternary International 239: 104-113. Sáez Romero, A. M. y Gutiérrez López, J. M. (2014). «Trompas de Tritón» en ambientes productivos de Gadir: el caso de la factoría de salazones de pescado Puerto-19, en J. J. Cantillo Duarte, D. Bernal Casasola and J. Ramos Muñoz (Eds.): Moluscos y púrpura en contextos arqueológicos atlántico-mediterráneos. Nuevos datos y reflexiones en clave de proceso histórico: 161-177. Cádiz: Universidad de Cádiz. Soriguer Escofet, M. C., et al. (2008). La explotación de los recursos naturales en el territorio de la Banda Atlántica de Cádiz y Área del Estrecho de Gibraltar durante la Prehistoria: Ictiofauna y Malacofauna, en J. Ramos Muñoz. (Ed.): La Ocupación Prehistórica de la Campiña litoral y Banda Atlántica de Cádiz. Aproximación al Estudio de las Sociedades cazadoras-recolectoras, tribalescomunita- rias y clasistas iniciales: 273-286. Sevilla: Junta de Andalucía. Valente, M. J. (2012). Mesolithic and Neolithic shell middens in Western Algarve: issues in ecology, taphonomy and economy, en R. Dias y C. Detry (Eds.): Proceedings of the first zooarchaeology conference in Portugal: 23-31. Oxford: Archeopress. Verhecken, A. (1989). The indole pigments of Mollusca. Annales de ls Société royale zoologique de Belgique 119(2): 181-197. Yanes, Y., Riquelme, J.A., Cámara, J.A. y Delgado, A. (2013). Stable isotope composition of middle to late Holocene land snail shells from the Marroquíes archeological site (Jaén, southern Spain): Paleoenvironmental implications. Quaternary International 302: 77-87. Rafael M. Martínez Sánchez 149 151 152