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Seminario “Problematizar el Catastro”, 6 a 8 de febrero de 2020. Lanjarón

Ruiz Álvarez, Raúl

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Seminario “Problematizar el Catastro”, 6 a 8 de febrero de 2020. Lanjarón. RAÚL RUIZ ÁLVAREZ Universidad de Granada [email protected] Durante los días 6, 7 y 8 de febrero de 2020 se celebró en las localidades de Lanjarón y Bubión el seminario Problematizar el Catastro, organizado por el Departamento de Historia Moderna y de América de la Universidad de Granada (UGR), por el Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y La Alpujarra (CEHVAL), por el Proyecto HAR2017-84226-C6-2-P Familias, Trayectorias y Desigualdades Sociales en la España centro-meridional, 1700-1930 —que financia el actual Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital— y por el grupo de investigación de Estudios de las Mujeres (HUM603) de la Universidad de Granada. Dirigido por la profesora Margarita M. Birriel Salcedo —presidenta del CEHVAL— y por Marta Marín Sánchez —miembro también del CEHVAL—, esta reunión científica abrió un espacio de reflexión y análisis crítico de las herramientas utilizadas por la historiografía en la interpretación del Catastro de Ensenada y su utilidad para estudiar el pasado. La iniciativa surgió como una necesidad inherente al Grupo de Investigación Catastro-Lecrín liderado por la profesora Birriel, que desde 2009 trabaja sobre esta fuente primaria. En una década de estudios sobre esta comarca granadina, son numerosos los problemas interpretativos que han ido surgiendo; de ahí la necesidad de buscar respuestas que posibiliten un acercamiento más efectivo y riguroso a un elenco documental como es el Catastro. La originalidad de este encuentro científico se basó en el formato empleado, seminario, donde se puso énfasis en la presentación de problemas de investigación y debate intensivo de los materiales elaborados al efecto. También cabe destacar el lugar de celebración, Lanjarón y Bubión (La Alpujarra), que permitió no solo la descentralización de una actividad académica, sino también la transferencia activa de conocimiento en el medio rural, al programarse actividades concretas más allá del propio espacio de debate experto. Revista Historia Autónoma, 17 (2020), pp. 171-174 e-ISSN: 2254-8726; https://doi.org/10.15366/rha2020.17 172 Revista Historia Autónoma, 17 (2020), e-ISSN: 2254-8726 Se estructuró en cinco sesiones consecutivas en las que se cumplió notablemente la ardua tarea de indagar, relacionar y discutir las cuestiones planteadas. Se analizaron minuciosamente las quince propuestas presentadas por diecinueve investigadores de múltiples universidades españolas que en la actualidad trabajan desde diferentes disciplinas y ópticas los catastros del siglo xviii. Junto a las directoras, el acto de apertura estuvo presidido por el director del Departamento de Historia Moderna y de América de la UGR, Miguel Luis López-Guadalupe Muñoz y el Investigador Principal del Proyecto Familias, trayectorias y desigualdades, Francisco García González, de la Universidad de Catilla-La Mancha (UCLM). La conferencia inaugural fue impartida por la catedrática Concepción Camarero Bullón (UAM), que versó sobre los catastros españoles y europeos en el siglo xviii. Sirvió para contextualizar el marco político y socioeconómico en el que se encuadra la producción de diferentes catastros en Europa, mostrándonos las similitudes y diferencias en los planteamientos ideológicos, así como en los procesos de elaboración de este tipo de fuentes catastrales. Con su afirmación: “Los Catastros están de moda en Europa” puso en valor el estudio de esta tipología de fuentes en la actualidad. Asimismo, insistió en la necesidad de que todos los grupos de investigación que estudian los catastros desde diferentes perspectivas trabajen de forma coordinada. Por último, por destacar una propuesta concreta, Camarero insistió en la pertinencia de desterrar el uso de la terminología “respuestas particulares” y concretar las referencias más exactas a cada uno de los libros y documentos que componen el Catastro de Ensenada. En las sesiones se analizaron los procesos históricos de construcción de catastros, aunque hubo un mayor peso de las exposiciones centradas en la comparación de los efectuados por Patiño y Ensenada, teniendo en cuenta los vicios y agravios de la contribución directa en el siglo xviii y primera mitad del siglo xix (María José Vilalta-UDL; Fernando López Castellano- UGR). Así, se propuso avanzar hacia el estudio de los catastros desde una perspectiva de la historia social, y se enumeraron algunos de los problemas que plantea la documentación para el desarrollo esta tarea (Francisco García González-UCLM). Entre las líneas de indagación sobre las que se discutió, además de las clásicas (economía y demografía), se plantearon las posibilidades que presenta el Catastro de Ensenada para la historia de las mujeres y de género, así como para el análisis del trabajo (Margarita M. Birriel- UGR/CEHVAL); o para los estudios cartográficos, proponiendo instrumentos concretos para la realización de mapas a partir de los datos catastrales (Pablo Banco Carrasco-UNEX). También se reflexionó sobre las categorías socio-profesionales, y se subrayó la necesidad de contrastar y cruzar la documentación catastral con los datos que proporcionan otras fuentes con el fin de profundizar en la dimensión socioeconómica del trabajo o los patrimonios familiares (Marta Marín Sánchez-CEHVAL; Jesús Manuel Fernández Beltrán-UCA; Elena Paoletti Ávila- UNEX; Ramón Cózar Gutiérrez-UCLM). 173 Se pusieron en común las dificultades encontradas en el tratamiento de la fuente: las que presenta metrológicamente, territorialmente, etc., e incluso las que derivan de su propia naturaleza fiscal (Rubén Castro Redondo de la Universidad de Cantabria-UNICAN; Raquel Tovar Pulido-UNEX; Alberto Jábega Bonilla- UCLM). Es indiscutible que el Catastro de Ensenada tiene un gran potencial para la Historia Social, pero el tratamiento de la documentación presenta algunos inconvenientes por su abundancia y heterogeneidad. Estos son comunes a todos los grupos de investigación, por lo que se puso de manifiesto la necesidad de contar con herramientas informáticas concretas para la recogida de datos que permitan el trabajo coordinado de los diferentes grupos, así como la importancia de compartir estos datos entre investigadores con garantías de propiedad intelectual para poder hacer comparaciones entre territorios y evitar que se repitan tareas ya realizadas (Daniel Maldonado Cid- UCLM; Carlos Vega Gómez-UCLM; M.ª. Carmen Marial Jiménez-Archivo Municipal de Málaga). En el transcurso de las sesiones se fue desgranando transversalmente el uso que se ha realizado de la fuente, incidiendo en el método empleado por la numerosa literatura sobre catastros. Igualmente, se presentó un balance historiográfico sobre el uso del Catastro de Ensenada para la investigación del reino de Granada (Pilar Pezzi Cerezo-UMA; Francisco Hidalgo Fernández-UMA; Raúl Ruiz Álvarez-UGR/CEHVAL; María José Ortega Chinchilla- UGR/CEHVAL). Para cerrar la jornada, las directoras del seminario expusieron las principales conclusiones, entre las que destacaron la necesidad de colaboración entre las personas que trabajan el catastro, abordando las cuestiones desde diferentes disciplinas, enfoques y metodologías, la importancia de cruzar los datos entre los diferentes documentos del catastro entre sí y con otras fuentes, y el compromiso de convocar un nuevo seminario en un tiempo suficiente para poder avanzar en las tareas convenidas. El sábado se realizó una salida de campo al Barranco de Poqueira, dirigida por el arqueólogo Agustín Sánchez, cuya metodología propició que el grupo entablara un diálogo intenso y fructífero con el paisaje histórico. El espacio de discusión científica centrado en los catastros históricos ha resultado muy fructífero. Queda clara la necesidad de seguir colaborando entre los distintos profesionales que trabajan el catastro, abordando desde diferentes disciplinas y enfoques los problemas que se nos plantean para la investigación. Es indudable que la historiografía sobre el Catastro de Ensenada se ha enriquecido significativamente en la última década. Tampoco cabe duda de la validez y excelencia de este corpus documental para conocer la Corona de Castilla a mediados del xviii: hogares y familias, clase social, propiedad, trabajo, profesiones, líneas tradicionales en la investigación catastral; pero también, nuevos campos como la metrología, la cartografía, la movilidad social y espacial, Raúl Ruiz Álvarez, “Seminario “Problematizar el catastro”, 6 a 8 de febrero…” 174 Revista Historia Autónoma, 17 (2020), e-ISSN: 2254-8726 el urbanismo y la vivienda, por citar algunos, además de las nuevas preguntas en torno a la fuente: ¿cómo categoriza el catastro la clase, el género, la edad?, o bien, ¿cuál es la relación entre el poder, la fiscalidad y el desarrollo de la tecnología estadística? Por lo tanto, el balance del seminario me parece positivo por el tenor de las discusiones sobre la utilidad de la fuente para la investigación futura, la puesta en común de los problemas que se han encontrado en la ardua tarea investigadora, el análisis crítico de los mismos desde diferentes disciplinas, territorios y experiencias, así como el consenso de aspectos tan importantes como el uso de la terminología referente a la documentación. Además, debo resaltar la bondad de la fórmula organizativa de esta reunión científica (seminario intensivo de expertos debatiendo en torno a una batería de preguntas previas y de propuestas de soluciones a los problemas de investigación) no siempre valorado por los ministerios, evaluadores y financiadores pero muy enriquecedora para quienes estuvieron allí y cuyos resultados verán pronto la luz en diferentes publicaciones. En definitiva, problematizar, como dice el diccionario, es pensar algo como problema, en este caso el catastro; además, problematizar es un rasgo que define la acción de historiar en nuestra tradición historiográfica, por tanto, el seminario “Problematizar el Catastro” demostró una vez más la importancia que, además de los resultados concretos de la investigación, se debe otorgar a pensar sobre cuál es el estado del arte, es decir, donde estamos como historiadores e historiadoras y hacia dónde vamos; la importancia de la investigación empírica y sus resultados, pero también, qué preguntas hacemos a las fuentes y qué reglas interpretativas utilizamos. Finalizo destacando el buen ambiente y la generosidad que fue el común denominador en todas las discusiones, fomentándose un espíritu de cooperación entre investigadores digno de mención. Solo queda reiterar las felicitaciones a las directoras del seminario y a todos los participantes por el buen discurrir de las sesiones y por el esfuerzo realizado para que la metodología de trabajo planteada, con la que desafortunadamente no estamos familiarizados, resultase un éxito.