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De colada (La gramática en lejía)

Antich e Izaguirre, Francisco

Abstract

2 ej. de la misma obra

Full text

• íj ancheo yin ic)h é 3zacjui c.< DE COLADA ' (L a G amá ica en lejía ) P ecio: una pese a PALM, a Imp en a y lib e ía de las Hijas de Calama B1BLI0T < Sala: ___ Es an e: __ i ¡Houiaio: _ NJ Oj — - c. — c , i • 00- - >£> - IV) ' Uü“ “ E UV I I I I I MI I I I I I I I I I I I I I I l I I iT V , 5^ anciico ln ic¡) ¿ üzayui ci DE COLADA ( La G amá ica en ejía) ana P ecio: una pese a PALMA imp en a y lib e ía de las Hijas de J. Coloma 1S97 BIBLIOTECA HOSPITAL REAL GRANADA Sala: Es an e: 0 3 Z i'íuuio o:. a c ( i ) l - u y * anciico ¿In icl) i ¡JzcLc/ui c> DE COLADA imp en a y lib e ía de las Hijas de J. Coloma 1S97 &SK1W- VERSO PROSA E u i b li c a d a s El lib o de mis can a es. NERVIOSAS i.a se ie. 2 a » I de la de los ' m i l s o n e o s . Abel—Albo ada (poemas). —Pese as i.—Lib e ías de Fe, y Romo y F isel. —Mad id. Ulopia.-Ten acidn.-(no- elas). P. 1 o ella, edi o .—Ilus aciones de F. Gómez Sole .—Pe se as i‘5o. C O N FER EN C IA S La unidad en las^ Cien cias ísico-químicas. P as. i'5o.— Lib e ías de Fe, y de Romo y Füsel.—Mad id. C í ica de la análisis de una o ina pa ológica. NOVKLAS COMPRIMIDAS Recelos P. To ella, edi o . Ilus aciones de Xauda ó.—Pías. o‘io. Delicadeza P. To ella, edi o . Con ilus acio nes.—P as. o'io. E n p e n s a I La Caí (no ela). P • 1 °" ella, edi o .—Ilus a- I ciones de Xauda ó. Pe- (con inuación) VERSO PROSA I n é d i a s Can a es. NERVIOSAS j.a se ie. I I de la de los M IL SO N ETO S 4,a se ie. I l l de la de los M IL SO N ET O S 12 .a se ie. I } .3- se ie. Ca ibdis d ama). Pelayo an e Co adonga (monólogo). ‘Resu ección (poema). Epig amá icas. Ca as inisecula es. (IMue o? (no ela com p imida). DRAMAS T es d amas. T)e lo que no hay. CUENTOS Once cuen os. Cuen os'J isados. NOVELAS Pu ga o io. En danga. Lu% Pe ndnde Los dos aman es y el loco (pieza). 1 Les —Los —Las—Le—Lo Yo, po la g acia de Dios y des en u a mía, li e a o de nue o cuño; con un amo g andí simo á la pu eza del idioma pa io; el de echo de odo ciudadano que paga con ibución á la República de las Le as y la indignación y el ges o del maes o Mugnoneal oi desa ina á un co is a, po que ap ecio en mucho la in eg idad de mi apa a o audi i o; aunque con. encidísimo de que no han de lee me los más y de que sólo han de a ende me muy pocos; me p esen o, echando á un lado mi escasa lla (pág. 184): «á nadie aconseja é que diga, . g .: De alla una his o ia, una elación, un hecho, e c.», y añade: «Algo más cas ellano es Re e i una his o ia po meno , ó con odos sus po meno es. En el p ólogo de la misma ob a D. Juan Eugenio Ha zenbusch y el sen ido común aconsejan (pág. XVI) que pa a conde na ó admi i un galicismo se engan p esen es, en e o as, es as ci cuns ancias: «Si la oz ó locución es necesa ia; si es ácilmen e comp ensible; si es lógicamen e jus i icable». Y undándome en es o, ¿p egun o á Vd.: ¿concu en las es ci adas ci cuns ancias en el . e bo de alla ? ¿Exis e en cas e llano una palab a con que exp esa la idea que de alla indica? Yo c eo que no hay nin gún mo i o que jus i ique la a i mación del seño Ba al . ¿Qué necesidad enemos de acu di á un odeo pa a deci lo que con una pa lab a puede muy bien deci se? La Academia, con mucho acie o, la ha admi ido, y si es a co po ación uese como debía se , no end ía yo p ecisión de consul a á Vd. sob e es e pun o; pe o como es amos odos de acue do en que la mad e del Dicciona io es más que mad e, mad as a, no me ijo en si la Acade mia la acep a pa a acep a la yo. Si de alla no se quie e admi i , po su sabo galicano, ¿po qué no in en a un e bo que, como po me no iza , enga sabo de la ie a de Ce an es? ¿No se dice en ez de de alle, po meno ? En las páginas 62 y 63 del mismo Diccio na io opina el seño Ba al que debe conse  a se al e bo asomb a la acepción de hace somb a una cosa a o a, po que solo poi su me dio se pueden e i a las ci cunlocuciones A que hay p ecisión de ecu i cuando se quie e exp esa la idea que encie a en ancés el e bo assombn . Razones que pa a nada iene en cuen a al conside a como poco cas ellano á de alla . ¿Po qué admi e una exp esión un dándose en que con ella se e i an odeos, y desdeña o a, p e i iendo las ci cunlocuciones que alen lo que és a? ¿No hay aqui una ma ni ies a al a de lógica? Tend ía mucho gus o en sabe la opinión de Vd. sob e es e pa icula , y, si no uese po el emo de moles a le, oga iale que me dijese ambién su pa ece ace ca del empleo de le, de la, de les, y de las, en que an di ididos es án los au o es. Son muchos los que e ían con place un a iculo de Vd. a ando del mencionado empleo, an co ec o y salado como el en que ha ijado, limpiado y dado 2 esplendo á la lengua con la des ucción de los neologismos sep iemb e, elód omo y eló- g a o. De Vd. a en o, e c. III Échelo -Tán o—Có e—Echólo (Hablan la3 palab as) Échelo—¡Válgame Dios, y qué jaleo es á a mando con noso as es e seño Chi na (i^, á quien Dios con unda! Tán o—Pues, hija, á mi me gus a que nos mue a, con al que no nos haga daño, mien as sea pa a nues o bien. ¡Es amos an al as algunas de que alguien saque la ca a po nos o as! Como la en á una inde ensa, la aen (i) Pseudónimo con que publicó el au o es e a  ículo en La Vangua dia» de Ba celona. á mal ae y o a la qui an un acen o, o a la me en donde no debe es a , o a la ponen oja de indignación y e güenza suplan ándola po la p ime a p ójima que se les p esen e á ma no á los mal a ado es de nues a mad e. Echelo—Pe o ¿quién es el al Chi na pa a me e se á eden o ? ¿No e pa ece á i, aquí pa a en e noso as y aho a que él no nos oye, que más es á el al pa a que le limpien su es ilo que pa a qui a manchas al de los demás? ¿Quién es él pa a me e se en hondu as g ama icales (nues o pad e Ce an es, que es á en el Pa naso, le pe done)? Tan o—¡Y qué poco mundo ienes, Échelo amiga! Cualquie a di ía que e es una palab a del o o jue es, igno an e de las más conoci das cosas, de lo que oda palab a decen e ie ne obligación de sabe . ¿Es, acaso, Chi na el p ime o que se me e á qui amanchas enien do no muy exen o de ellas su es ilo? En la Có e y ue a de la Có e, ¿cuán os no son y han sido qui amanchas de o icio, necesi ando de uii poco de amoniaco igual que cada hijo de ecino embo onado de cua illas? Có e—Mucha azón iene la amiga Tán o. Nues o pad ino hace lo que puede; no se i ula c i ico ni g amá ico; dice lo que su buen ó mal sen ido le dic a, y san as Pascuas. Pa a con e i pecado es no se necesi a imp escin diblemen e la san idad. Échelo—Re ó icas... Pe o, en in, mien as no me haga más daño que has a aquí, que haga lo que quie a. Hablando de o a cosa, es oy sul u ada, amigas mías, y conmigo lo es án odas mis compañe as esd újulas con mayúscula, como sabéis, acen uada: ni nos ponen el acen o, ni nos dan la excusa más insigni ican e po amaña i e e encia. Es a mos po acudi á F ay Juan de Miguel, que según amigas mías hablado as (al in, pa lab as), es quien cob a hoy el ba a o en e los c í icos, en demanda de p o ección. Cada ez que me eo sin el acen o, me en an ganas, Clemencin me pe done, de i a le la b á la cabeza (b que pa a mí es an le a como cual quie o a, aunque cuando aya con can es la qui en el sé algunos) al que del acen o me p i a (i). ¿Qué al a les ha á á los que me desacen úan mi pob e acen o, con el que es oy an o onda cuando me lo ponen como (i) Abundan los que ienen po una le a ia ch, po más que aun no se le ha ocu ido á nadie oma po o a le a la c , que es á en igual caso que aquélla. Dios manda? Sin él nada digno es el papel que hago en e o as palab as, que ienen ca da una lo que es suyo; po que, ¿me quie en deci Vds. qué signi ico yo sin el acen o?; desacen uándome, as de la o ensa de con e i me en llana, que es la peo inju ia que- á mi hono puede in e i se, me qui an oda ep esen ación de idea, po que «Echelo» no es nada. «Echelo» ya sabéis que iene acen o, bien ó mal adqui ido. Echelo—Poco á poco, seño a mía; un poco más de espe o á las palab as compues as. ¡Mi en á la simple! Échelo—-Cállese la llana de los diablos y no se enga dando ono con el mal adqui ido abo que lle a sob e si; como un emo di mien o lo lle a la yo si uese Vd. Ese acen o que lle a Vd. es el que á mí me hace al a; ¿acaso cuando me ponen con minúscula, asi: «échelo», no me lo pone odo el mundo! Us ed con el lo an es lo iene muy bien si uado (al acen o me e ie o; no se ía Vd., que algo se sabe de eglas g ama icales); pe o con el lo á la cola, an llana es Vd. como «des e gon zada» y como « on a»... Tan o— ¡Haya o den!; que á mi ampoco me dan algunas eces el acen o, o endiendo mi dignidad, y no chis o. En «¡ e quie o an o. ..1» me ponen cual digan dueñas, desacen uada, igualándome á « an o», y lo mismo en o as ases; no mi an los-que así me o enden que en ono ponde a i o no debe es a « an o» ocupando mi pues o. Y de lo mismo que yo, aunque con menos mo i o, se queja «Cuán o», cuando le me en en ases como es a: «¡Cuán os esc i o es malos hay!», sin acen o. Echelo iene azón, po que con iene eco da el o igen de las palab as compues as; nadie la qui e su acen o y enga cada uno lo suyo, pe o sin g i a . Có e—Si... Cualquie a se calla cuando es cuecen los ca denales... Po ahí me sacan á cada paso sin el abi o que, encima de la ó an bien me a, y... ¿Quién esis e ales in sul os? Ho e as, modis as, sas es, y esc i o es nomb an á menudo á mi compañe a, á Co e, y la esc iben como es á mandado; na da engo á es o que deci ; pe o que á mi me esc iban como á ella, me saca de quicio. Tam bién yo quie o mi abo; que no es lo mismo un co e de es ido'que la Có e. Échelo— Clamamos en desie o. A mi y á mis compañe as nos segui án esc ibiendo sin acen o en p incipio de pá a o ó después de pun o, has a la consumación de los siglos; y á Vds, nadie les lia á ampoco caso. Pe o á Echelo y A oda su condenada pa en ela oy á p i a las del acen o-como hay Mo a in. Que me la qui en de delan e; po que no espondo de mi... EeMh—¡En idiosa!... Éda o—¡Al ane a!... ¡Uñas la gas!. Ji o— ¡Haya pazl í ; jc V T sp : íjc y IV Llama—Lláma—Pues—Puós - En onces—En onces Luego—Luego- Sino—Sino La e ce a pe sona del singula del p esen e de indica i o del e bo «llama » (y omo és e po oma alguno; pe o quien dice és e dice cualquie o o) se esc ibe sin acen o: «.llama»; es o no es nue o: lo saben ó lo de ben sabe los niños de la escuela; como am poco lo es, y ambién lo saben los ci ados niños,' ó deben sabe lo, que no es lo mismo, que la segunda pe sona del impe a i o del 3 esponde : debe eni A las cinco? Debe—Bien e Vd. que si su amiga no se comp ome ié a (po Dios, seño es cajis as, no me qui en Vds. és e acen o) á i á isi a la á las cinco, no pod ía Vd. usa me en la ase po Vd. sacada á colación, po que yo indico obligación, no duda. Pod ía Vd. con es a en el caso á que se e ie e: Quizá. enga; puede que enga, A las cinco. ¿Le pa ece á Vd. bien que yo á un lago lo llame io ó ice- e sa? Rio—Tiene Vd. azón que la sob a. Véa, Vd.: nunca había caído yo en ello. De pu o e la po ahí me ida en o aciones poco edi i can es, ilológicamen e hablando, me he lle gado á igu a que gus aba Vd. de que la em pleasen en ellas. Po que es lo que yo decía: «La seño a Debe, si u iese epugnancia en e se empleada en donde me decía el lib o que no debía es a , hab ía p o es ado, que buena lengua; mejo dicho, pa e de lengua, como cons i uyen e de la Lengua pa ia, iene pa a hace lo.» Debe—Y aun igno a Vd. lo más céleb e: no al ó quien se quejase de que en el sen ido de duda (en el del galicismo) se me pusiese sin la p eposición de de ás, y p opusiese que pa a indica obligación conmigo (pa a lo único. en igo , que si o) se me p i ase de dicha p eposición. Con lo que el galicismo quedó an campan e, yá con, yá sin p eposición des pués, mien as yo me consumía en el Diccio na io, con la abia de e me eje ciendo un ciones que no son mías y que me epugna desempeña po que pe enecen á. o as pala b as. Todos deben espe a me y hace me ex p esa obligación, que es lo jus o y lo que me hon a y place. |¿o—Pe o, si Vd. me lo pe mi e, la di e que si del ancés el gi o es á omado, g an al a no debe de se ... digo, ¡Vd. dispense!; qui se deci g an al a no ha de se esa de los galicismos, po que he mana de la nues a es la Lengua ancesa, hija de la misma mad e que la°cas ellana, y no es g an mengua oma auxilio de los he manos... Debe— Cuando se ha menes e , mas en el caso p esen e, maldi a la necesidad que hay de pedi a o es á nadie. Cuando no se iene, el pedi no deshon a; pe o eniendo... ¡pa ece men i a que se le baya podido ocu i á Vd. al cosal He pasado unos días muy malos alia, en el Dicciona io, p i ada de comunicación y desahogo; hoy, g acias á Dios puedo do mi anquila, po que, á lo menos, he hallado quien uese de mi opinión. Y á Vd. ¿-qué al la a an? Rio—ik mí?... Pues cual digan dueñas: ha de sabe Vd. que yo que soy de mío is ona (como que siemp e llo o, y mi agua es buena p ueba), éome á las eces con undida con la p ime a pe sona de indica i o del e bo ei , con ío, que, ó yo no engo i, ó á ella se la ha de acen ua y á mi no; igual me da ía ice e sa, po que lo que yo quie o es no se con undida con nadie. Pe o aquí llega Comp ome ie a, que pa ece que iene á deci ambién algo. Comp ome ie a—(que sale del Dicciona io).— Buenos días, seño as. Sí que engo que deci , y bueno...—(Empieza á deci lo; pe o in e umpe el dicho al e á Valbuena, que llega de la calle, con un ga o e en la dies a y en la izquie da una pluma).— Mas po ahi iene don An onio y no quie o que me ea, po que aun le debo es pese as que me p es ó pa a comp a «Ripios Académicos». (Las palab as se uel en al Dicciona io. Don An onio lo ab e y dice, disponiéndose á esc ibi ): D. An onio.— Á e cómo eciben mañana los académicos el meneo que oy aho a á da  le á es e lib ó e. VI Su Sec ún la Academia, una de las impe eccio- nes d°e nues o idioma es la ambigüedad a que en casos como el de «An onio ué á la ha cienda de Ra ael en su coche» da ocasión el p onomb e su. Tales como es án las eglas de la G amá ica, es imposible e i a en el ejem plo la ambigüedad sin cambia la o ma de la o ación. Pe o engo pa a mi que el delec o de cons ucción desapa ece ía con mucha a cilidad es ableciendo la egla siguien e, «e su en los casos de ambigüedad se e e i á a suje o de la o ación», que es á quien es án subo dinadas las demás pa es. Na u almen e e e imos á és e el p onomb e en cues ión en casos como el de que a amos y conside o jus o, po an o, que una egla de la Acade mia bene icie en p o de la desapa ición de la ambigüedad es a ci cuns ancia. El suje o ab so be la a ención del que una o ación escu cha ó lee, de mane a al, que las demás pa es de és a quedan como obscu ecidas po su b i llo, y po ello e e imos el su, aunque el su je o es é algo dis an e, á és e. «Cuando Simón se casó con Agueda, sus hijos lo lle a on á mal». En es e ejemplo de la Academia es á pa en e la ambigüedad, no hay que nega lo; pe o ¡á que á odos les pa ece que sus se e ie e más á Simón que á Agueda! No es á de más aquí una dig esión, que se me es á cayendo del ápice de la pluma. ¿Pe de ía algo la Academia con admi i anual men e epa os del público á la G amá ica y al Dicciona io? Á eces al más le do le sal an á la is a cosas en que los doc os no se ija an nunca. Cuando de ás de una o ación iene o a en que la p ime a palab a es su ó sus, ¿deja á de en ende nadie que es e p onomb e se e ie e al suje o de la o ación p ime a? Ejemplo:' «An onio ió á Juan. Su os o se al e ó». Todos comp endemos que aquí el su no es de Juan sino de An onio, po más que según la Academia en las o aciones de e e encia exis e ambigüedad. Y no es menos isible que se ía eo deci : «An onio ió á Juan. El os o del p ime o se al e ó», po que es ando an ce ca An onio, como que duela ene que gas a es sílabas en indica le (p i-me- o), cuando con una sola [su) es á bien llamada la a ención hacia él. Hay ambién casos de ambigüedad en que ninguno la epa a: «Hacía daño la ida jun o A él. Sus ojos» son palab as (no sub ayas) de Cla ín. G ama icalmen e, el p onomb e es á aquí mal usado, po que no se sabe si los ojos son los de él ó los de la ida, pe soni icada co mo la pe soni ica á eces el esc i o . Pe o ló gicamen e, ¿quién no comp ende á ciegas que los ojos son los de él, los de C is óbal? Nos aho a es e p onomb e an os apu os; es oz an p eciosa y ú il, que no puedo me nos de aboga po que desapa ezcan en el e eno de la lógica ambigüedades que. en el g ama ical son casi ine i ables. O o ejemplo de ambigüedad: «La mad e de An onio mu ió. Juan buscó las 'manos de la mue a, y en sus ye os dedos encon ó un papel.» Nadie c ee á aquí que los dedos son los de Juan. Seño es académicos... ¡ énga una egla po amo de Dios, y si una no bas a, engan cien o, las que gus éis, pe o no dejemos lo eme diable sin emedio mien as sea posible. VII Le—Lo - Les—Las —Los Plu al de TÚ unido á USTED. Un consejo. Aunque la Academia asegu a se indi e en e el empleo de le ó de lo pa a el acusa i o masculino, pa éceme, y no soy solo en la opinión, que el le es á mejo indicando pe  sonas que animales y cosas y ice- e sa el lo. Y hé aqui la digni icación del homb e po el p onomb e. No es que enga p edilección yo po le ni po lo. Igual se ía pa a mi que és e indicase pe sonas y aquél cosas y animales; lo impo an e es deslinda . Y hace es o más al a de lo que pa ece; lo e éis en el siguien e ejemplo, copiado de Luis Taboada: «¡Quién sabe si la muje amada, la que hizo pedazos el co azón de algún jo en poé ico a ojándo- LO á la calle después de he i LE en la az con una escoba, e c.» G acias á pode se usa indis in amen e el le ó el lo en acusa i o, he me quedado sin sabe si la muje amada a o jó al jo en poé ico ó al co azón de és e y si á quien hi ió en la az ué al jo en poé ico ó al co azón del mismo (co azón que iene, i gu adamen e, an a ca a como una moneda). Siguiendo lo que o os, en e ellos el seño Puigga i y noso os, opinamos, nadie pond á en duda que a oja se e ie e al co azón y he i , al jo en ¿No e el más ciego en es e c i e io una en aja innegable pa a la elocución? Pa a el da i o masculino singula admi e la Academia le; pa a el acusa i o de iguales núme o y géne o, le y lo. ¿Po qué pa a el da i o masculino plu al señala les y pa a el acusa i o plu al masculino sólo admi e los, diciendo que es ep ensible el uso de les} Lo más ace ado me pa ece que es que se ije pa a el plu al, po idén icas azones que pa a el singula han se ido, les pa a pe sonas y los pa a cosas y animales, sin dis ingui en e da i o y acusa i o. Más impo an e que di e encia los casos c eo que es dis ingui en e pe sonas y animales y cosas. Cla o es que en ocasiones no es posible se gui la egla que implan a p e endo. Ejem plo: «Voy á da le (al e ado) una pasada de oc e», donde es a la mal «da Zo.» Pe o ya sabe mos que no hay egla sin excepción. «Así como decimos acusa A los delincuen es... se debe deci A los delincuen es se los acusa», según la Academia, y no «se les acusa», po  que ol iendo la o ación po pasi a, queda ue a en el úl imo ejemplo el da i o les, que no debe desapa ece cuando es da i o. Páse que no deba desapa ece ; pe o siguiendo á la G amá ica en es e caso nos encon a emos con la siguien e con adicción: la Academia admi e le pa a el acusa i o singula y no les pa a el mismo caso del plu al; en ez de A los delincuen es se los acusa, p obemos el deci , sin gula izando, al delincuen e se lo acusa, ó lo que es lo mismo, pues o que pa a el acusa i o singula igual es lo que le, al delincuen e se le acusa; uél ase es a o ación po pasi a y, sin g an abajo [el delincuen e es acusado) e áse cómo desapa ece le. ¿Po qué en plu al la 5 IX Ace ca de un nomb e.—Insis encia.—Sepa ación de palab as compues as. — Tie a y ie a.--Sol y sol.—Aquélla.— Es e.—Aquél.— Conque. — Con que. — ¡A que — De algunas asposiciones. — Dos emedios pa a una an ibología.—Pa adoja.— Quien y cuyo.—Sol e, galicismo.—P e é i os. — Po que y po qué.—Po que.—Más á a o del empleo de la según lo de iendo.—Complemen o de lo de las oces con acen o y sin él. (La G amá ica de que se habla en es e capí ulo es la de 1890). El nomb e: «Doña Dolo es Gi asol de Ace bedo» indica el de pila y los dos apellidos de una pe sona; pe o ambién puede signi ica el nomb e p opio y el apellido p ime o de la misma y el apellido del homb e (sin el de) cuyo es la in e esada. ¿Cómo e i a la an ibo logía? Aunque la G amá ica lo calla, po que no puede es a en odo: esc ibiendo así el se gundo caso: «Doña Dolo es Gi asol, de Ace bedo.» Fijaos en es o de Edua do Bus illo: «pues ú has a iado de umbo y él sigue andando de en e. Pe o, en u iun al ca e a, uelcos de u ca o eme, que las e o mas no du an y los alcaldes no due men.» «¿Y qué?»— me decís. Pues nada: que ese eme de « uelcos de u ca o eme,» no se sabe si es de él ó de ú, po más que no puede esc ibi se más elegan e ni más g ama ical men e. ¿Cómo e i a la an ibología? acen uan do eme, po que se e ie e e osímilmen e á ú [ eme ú: impe a i o). Ya lo hemos apun ado más a ás. Pe o he que ido insis i po habe  me. enido an de pe illas el ejemplo. Si ha}7 que sepa a las dos pa es de que se componen la palab a e mo-química y o as análogas, po cae en inal de linea una pa e y en p incipio de la inmedia a la o a, deben sepa a se así: e mo- 6 química; ó así: e mo- —química, po co esponde un guión al e cue do de que es palab a compues a y o o á la signi icación de que es oz uncada poi la necesidad del cambio de linea. Ad e encia que ampoco es á en la G amá ica. P opongo que se esc iba con mayúscula la Tie a siemp e que indique el plane a que ha bi amos, y con minúscula cuando exp ese la pa e sólida de él. Lo mismo digo de Sol (plane a) y sol (no a musical). El p onomb e aquella en casos pa ecidos al de: — «¿En dónde es á? —En aquélla mesa.» debe acen ua se. Idem de Ídem es e y aquel en ases aná logas á «és e dejo, aquél omo, paséme la mañana buscando los más ap opiados é mi nos: El conque de «¡Conque esas enemos!» no es el mismo de «con que engas bas a», po más que muchos emplean siemp e á con que en los casos en que es á indicado conque. El que de «¡Á que no ienes!», en són de apues a, no debe nunca acen ua se. Lo cual no es obs áculo pa a que lo acen úen muchos. Las asposiciones, no se ol ide, nos obli gan á eces á una coma: «Vic o ia del c imen, Del mal ado, o gullo.» Si en e mal ado y o gullo no hubiese co ma, la exp esión se ia ambigua, adje i a ía mos á mal ado. «Si, don Julián, ues o hono Realza ues a hidalguía,» es un ejemplo d ambigüedad en que debe la Academia deci algo más de lo que ha dicho. Remedio p ime o: «Si, don Julián, ues o hono Realza á ues a hidalguía,» pe sonalizando á és a. Remedio segundo, una egla que dijese: en los casos de an ibología obligada po las de iciencias del idioma (y nues o caso es uno), el suje o de la o ación i á siemp e an es que el complemen o. De es e modo nadie es a ía en duda en nues o ejemplo de si quien ealza es ues o hono ó ues a hidalguía. De igual modo que una pequeña i ud no es lo mas opues o á un g an icio, po nías que g ande es lo más con a io a pequeño, y icio lo más con apues o a i ud, el pluial de odo el día no es odos los días, con pe dón de la Academia, que en su ul ima G amá ica, pa gina 10, línea 19, dice: «Singula : La muje hacendosa abaja odo el día. Plu al: Las muje es hacendosas abajan odos jos días.» El plu al de odo es odos y el de día, dias; pe o el de « odo el día» no es « odos los días»; aquéllo exp esa « abajo dia io y con inuo», mien as que és o solo ae la idea de « abajo dia io.» De mane a que aquí ene mos un plu al, apad inado po la Academia, que exp esa una idea menos la a que el sin gula espec i o. «Todo el día» no iene plu al. Hay que sabe dis ingui en e el plu al ísico, pe mú aseme la esp esión, que con una s puede o ma se, y el plu al lógico. <(Ouicn y cuyo an siemp e sin a ículo.» (G amá ica—página 58—pá a o 4.0). No digo que no; pe o ampoco que no sea galano mo do de habla el deci «el quien lo di é; mas el cuyo calla élo.» «Se dispu a sob e el sen ido de es a cláu sula» (dice la G amá ica—página 199—línea 5.a) es modo de habla a ancesado. Y Ba al , que en su Dicciona io de Galicismos (página 5)7—línea 2o) expone que más cas izo que «mi opinión sob e los an iguos» es «mi opi nión ace ca de, e c.» No es oy con o me: so b e una cosa puede habla se en sen ido igu ado. El p e é i o impe ec o explica (G amá ica; página 65; pá a o 6;°) habe sido p esen e la acción del e bo, coincidiendo con o ia ac ción ya pasada.» No lo nega e, peio no cieo que indique sólo al coincidencia, pues es a no se e en «Juana amaba á Pascual.» De donde esul a que no exis e una de inición que'deslinde bien a -los p e é i os impe ec o y pe ec o. Obse o en la G amá ica apa ía en la acla ación de cie os pun os impo an es, y uno de ellos es el.dcl empleo ele po unido a, o sepa ado de, que. Cuando al p egun a usamos de po y de que, han de es a sepa adas ambas oces y que, con acen o: «JPo qué ienes?»; pe o al indica azón, po ha de es a unido á que: «Po que quie o.» Po que no se acen úa jamás. Hé aquí algunos ejemplos omados del «Don Quijo e» de A ellaneda (Biblio eca Clásica), que ienen en apoyo del empleo de la en da i o pa a el emenino con a lo que opina la Academia: «ya la co a emos el dedo pulga .» «Bajó, pues, ella... y... la dijo.» «Y diciendo es o, alzó la mano y di ola una bo e ada. » Pa a ab e ia , ahi a una lis a de las oces que en ono admi a i o y de p egun a, cuan do se ca gue el acen o p osódico sob e ellas, deben acen ua se, y ace ca de la acen uación de alguna de las cuales calla imp uden emen e la G amá ica: Voces EJEMPLOS Cual ¡Cual b illan!... ¿Cuál lo dijo? Ouien ¡Quién soy!... ¿Quién iene? Oue ¡Qué he moso!... ¿Y quei Como ¡Cómo lucia!... ¿Cómo es ás? ‘Donde ¡‘Dónde es a á!... ¿De dónde e es? Cuan o ¡Cuán o ae plugo!... ¿Cuán o ale? Tan o ¡Tan o que se lo ad e í!.., ¿Tan as eces e lo dijo! Cuyo ¡Cuyo soy!.,. ¿Cuyo e es? Cuando ¡Cuándo se é Rey!.. ¿Cuándo inis e? Tan ¡E a an he mosa!... ¿E a an he  mosa? Adonde- ¡Que adonde oy!... ¿A dónde i ía us ed? En ono admi a i o se usa ambién con acen o: Cuan | ¡Cuán he mosa es! En algunas oces de las nomb adas, lo di. cho ace ca de ellas es aplicable á sus plu ales, siendo ob io el indica cuáles y en qué casos, po es a pa en e. Asimismo deben lle a acen o las siguien- es: Voces Cuando signi ican Cual i Es e, aquél, és a, aquélla Quien Qué pe sona »Unos, o os Cuando O a Ese Esa pe sona que señalo Aquel La pe sona que señalo Que Cual Que Lo que Como La mane a Ejemplos Cuál en su casa, cuál en la ajena. A quién se lo dijis e bien lo sé Quién con la plu ma, quién con el a ado Cuándo en la azo ea, cuándo en la calle -^¿Quién lo adi i nó?—Ése —¿Quién lo adi i nó?—^ ® / (i) En qué caso se emplea e di é Oué quie e e di é El cómo de mi con e sación (i) Y lo mismo puede deci se de esa, esas, aquella, aquellas, esos, es e, es os, es as y aquellos. Voces |Cuando signi icanl Ejemplos Ta iio T á 1 can idad, Tan o pa a los de Cuan o cuál o a a iba, cuán o pa- Es e a los de abajo. Tal Tal en el campo, Cual Aquél cuál en la aldea. Donde- Aquí, allá Dónde bajo una hi gue a, dónde á la somb a de una encina, en odas pa es se bailaba Tan o in- —¿Tan o le odias?.. d i c' a n d o exal ación — Tan o, que...(i) Y me pa ece que bas a de la a, caballe os. (i Como egla gene al debie a p esc ibi se la acen uación de oda palab a que u iese dos ó mis signi icados, en uno, dos ó es de ellos, á in de dis ingui o og á icamen e en lo posible las oces que ilológicamen e se dis inguen en e sí. X dicciona io de galicism os (R. M a ía Ba al ) S . D. J. S. M. Que ido amigo: Si quie es habla bien el cas ellano, no pue des p escindi de lee es e lib o, en que se a an impo an ísimas cues iones ilológicas, se ijan las oces que es án en la índole de nues a lengua, menciónanse las a caicas que con end ía ol e á pone en ci culación, se condenan las imp opias y se ecomienda la implan ación de neologismos exigidos po la — 6o Dicciona io pa a llega á bueno. La hila idad es la isa de ex emo egocijo; no es lo mismo que aleg ía, que isa. Es o cablo que con iene admi i , con a lo que el au o c ee. No admi e á imbécil ni á es úpido y p opone á idio a pa a sus i ui los. No es oy con o me: deci «Fulano es un idio a» signi ica: «no en iende nada» y da lás ima la idea en uel a en la ase; mien as que es úpido es el muy o  pe en ap ende . Inconsis encia exp esa lo que eleidad, incons ancia, é inconsis en e lo que eleidoso é incons an e: No eo, po an o, el mo i o de admi i á inconsis encia y á inconsis en e, á quienes Ba al p o ege. De inconégibilidad e digo lo mismo que de ex empo aneidad e dije. P e ie o aquélla á lo inco egible, y lo p e e i é has a que salga de la bolsa del pa io idioma algún ocablo que exp ese lo inco egible. «No quie e Dios que le demos el co azón á inedias» es á bien dicho; pe o no «cama á medias» (habla el au o ). Da el co azón á medias es da lo po mi ad; pe o no se puede ene po mi ad la cama. ¿Po qué azón? En el sen ido indicado me pa ece co ec o « ene cama á medias». La ase: «¿Qué medio pa a no eludi la jus icia, cuando hacen las leyes los c iminales?:, es ep obada po Ba al . Medio es diligencia pa a consegui alguna cosa:’¿en la ase an e io no puede sus i ui se, sin que cambie el sen ido, el equi alen e de medio? Sin . duda. Luégo, la ase es co ec a. El no de «po poco A* no cayó en el po zo» c eo que no es edundan e ¿Se en ende la sin él que al ó poco pa a que cayese A:i: en el pozo.? Lo dudo. No obs an e, el au o dice que es e no es exple i o. Ya que puede deci se «Fulano es una emi nencia», no se e la azón po que no haya co ec amen e de pode deci se «Fulano es una nulidad.» Aquí compa amos al suje o con la idea de nulidad y asi como pe soni icamos las cosas, bien podemos (Ba al me pe done la palab eja que oy á usa , pe o el que sepa o a con que sus i ui la, que le an e el dedo) cosi ica las pe sonas. En el caso de ob a en buena lógica es á ob a en consecuencia. El que ob a den o de.la con secuencia es consecuen e y no lo es el que lo censu e. Dicese con p opiedad ojo ale a; pe o mi a con mal ojo, pa a el au o no es co ec o. Lo de siemp e: ¿po qué? ¿Po que aquéllo se ha pues o de moda y és o no? Es o no puede se azón: cuando empezó á usa se ojo ale a, allá po los iempos del Rey que abió, no es aba es a exp esión de moda. ¿1 i a con buen ojo puede deci se, po que hay una igu a que pe  mi e oma el singula po el plu al; y así como se dice: «el homb e es débil», en ez de los homb es son débiles, se puede esc ibi , deci y lodo lo que ú quie as, mi a con buen ojo, y lo de la moda end á luego, si Dios lo pe mi e. «Los o iginales ienen sin duda más o gullo que los demás homb es», es cas izo, con a lo que Ba al opina, po que aquí, pe elipsis, se sup ime homb e, y en cuan o se habla de o  gullo, sal a la idea de homb e en la ase e p obada. Palpi an e no le gus a á Ba al . Y no sé po qué. Nada indica más exp esi amen e la idea de ac ualidad (galicisneologismo que ampoco le ag ada, y que no es lo mismo que no edad, po más que él diga) que el adje i o palpi an ey usado po la seño a Pa do Bazán en uno de sus lib os. Aunque doña Emilia no es o o desp eciable, el buen sen ido nos dice que pal- pi an e exp esa lo que-palpi a; como i ien e, lo que i e; y es á, po ende, bien usado. Pa a el au o no es co ec a la ase «En e los buenos pa idos de Mad id», haciendo e e encia á muchachas en es ado de me ece . Y c ee mejo «en e los buenos casamien os de Mad id»; no digo que no lo sea; mas yo no di ía lo úl imo asi me aspasen, si p e endie a que se me.en endiese. Po que en que nos en iendan es á oda la iloso ía del lenguaje. Te ecomiendo el uso de sab osea , que es más que sabo ea , apad inado po D. R. Ma ía. De sa u a dice qué es g ose o. No com p endo el mo i o. De es a sa u ado á es a colmado no hay di e encia, espec o á inu a, á mi e : lo úl imo pa ece cosa de ienda. Cuando en una se ie de pe iodos u ie a el au o que epe i muchas eces la idea de colma y de llena , quisie a yo e cómo se las componía pa a no incu i en eas cpc i_ ciones, si no usaba á sa u a . Y, po in, Pepe, sabe que es os de ec os que llaman galicismos se hallan muchas eces, no en las palab as, sino en el modo de cons ui las o aciones. Con lo que dicho se es á que apenas hay esc i o que no los come a. No obs an e, como son mala plaga, Dios nos lib e de ellos. Zig zag es galicismo excusado; con deci culeb eo, se sale del paso: pues bien, Pe eda esc ibe xig <ag. Y es o e bas e. Tuyo, e c. No iemb e de 1896. ÍNDICE Capí ulos Págs. I. — Les—Los—Los—Le—Lo .... 5 II. —De all.i . Asomb a ..................... u III. — Echelo—Tan o—Có e—Echelo. . 15 IV. —Llama—Llama—Pues—Pues— En onces—En onces—Sino—-Siiió. . . 21 V. —Rio—Debe de— Rio ................... 26 VI. — Su..................................................31 VII. —Le—Lo —Les—Las— Los— Plu al de ú unido A Vd.— Un consejo. . 3 5 VIII. — Voces con acen o y sin él— Ciclo cielo— Acen os inú iles ................... 40 IX. — Ace ca de un nomb e.— Insis en cia.—-Sepa ación de palab as com pues as.— Tie a y ie a.—Sol y sol. —Aquélla .—És e.—Aquél,—Conque, — Con que.—¡A, qu e i—De algunas asposiciones.—Dos emedios pa a una an ibología.— Pa adoja.—Quien y cuyo.—Sob e, galicismo.—P e é i os. —Po que y po qué.— Po que. . 44 Más á a o del empleo de h se gún lo de iendo. Complemen o de lo de las oces con acen o y sin él. X.— Dicciona io de Galicismos. (R. M.a B a a l .).............................................5 3