El patrimonio efímero y nómada de tradición Beidán. La jaima como unidad habitacional en el Sáhara.
Abstract
Universidad de Granada. Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Grado en Arquitectura.
Full text
EL PATRIMONIO EFÍMERO Y NÓMADA DE TRADICIÓN BEIDÁN La jaima como unidad habitacional en el Sáhara Chaimae Abahaj EL PATRIMONIO EFÍMERO Y NÓMADA DE TRADICIÓN BEIDÁN La jaima como unidad habitacional en el Sáhara Chaimae Abahaj
2 3 EL PATRIMONIO EFÍMERO Y NÓMADA DE TRADICIÓN BEIDÁN La jaima como unidad habitacional en el Sáhara Chaimae Abahaj Trabajo Fin de Grado Título de Grado en Estudios de Arquitectura Tutor: Emilio Cachorro Fernández Línea de investigación: Patrimonio arquitectónico, urbano y paisajístico. Noviembre 2021 Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada Universidad de Granada
4 5 AGRADECIMIENTOS A mi padre, Mohamed Sidati Abahaj, persona nacida bajo el refugio de una jaima; por ser mi mentor y la gran inspiración de esta investigación. A mi madre, Mariam Temsamani, por su cariño y su confianza desde preescolar hasta el último día del grado. A mi tutor, Emilio Cachorro Fernández, por su ayuda incondicional, por su buena acogida de la temática propuesta, y por todo su tiempo invertido en este trabajo. A todas las personas que me han acompañado en este viaje de aprendizaje, ya sea compartiendo la pasión por la arquitectura, como por la paciencia y el apoyo brindado durante estos años. Gracias.
6 7 ÍNDICE 00. RESUMEN [09] 01. INTRODUCCIÓN [10] 02. JUSTIFICACIÓN [13] 03. OBJETIVOS [14] 04. METODOLOGÍA [17] 05. HABITAR EL SÁHARA [18] 05.1 - Territorio y paisaje [18] 05.1.1 - Relieve [21] a) Topografía b) Vientos y tormentas de arena 05.1.2 - Desertización [27] a) Desertificación b) Precipitaciones c) Vegetación 05.2 - Nomadismo y transporte animal [38] 05.2.1 - Razón de movimiento [38] a) Desplazamiento b) Transporte 05.2.2 - Capacidad espacial [47] a) Percepción b) Medida y orientación 05.2.3 - Asentamientos y campamentos [52] 06. RECURSOS TÉCNICOS [60] 06.1 - Materiales y confección [60] 06.1.1 - Componentes y mano de obra [60] 06.1.2 - Proceso constructivo y mantenimiento [65] 06.2 - Estructura efímera [78] 06.2.1 - Sistema atirantado y comportamiento [78] 06.2.2 - Montaje y desmontaje [84] 07. CONFIGURACIÓN DEL REFUGIO [90] 07.1 - Composición dual [90] 07.1.1 - Disposición interna [92] 07.1.2 - Distribución binaria [96] a) Cosmología beidaní b) Ocupación oxímoron c) Asoleo 07.2 - Mobiliario multifuncional [104] 07.2.1 - Residencia fija [104] 07.2.2 - Casa móvil [112] a) Guarnicionería masculina b) Decoración y revestimiento c) Guarnicionería femenina 08. CONCLUSIONES [128] 09. BIBLIOGRAFÍA [132]
8 9 00. RESUMEN En el presente trabajo se realiza un análisis de la jaima, como vivienda móvil de los nómadas del desierto del Sáhara. Esta unidad habitacional, surge como respuesta a las circunstancias extremas paisajísticas, y a la posibilidad del transporte con ayuda del dromedario, pudiendo crear vida en una de las zonas más áridas del planeta. Se trata de una supervivencia compuesta por un pueblo nómada, beidán, que se moviliza en conjunto de un punto hacia otro en búsqueda de recursos, formando asentamientos a través de campamentos estructurados. En cuanto a la composición del hogar, predomina una fuerte dualidad entre lo interior y lo exterior, lo público y lo privado, lo femenino y lo masculino. La residencia y el entorno temporal, se funden al adoptar las mismas formas de las dunas y al estar confeccionada por materiales naturales del lugar. La fabricación de la jaima y su posterior mantenimiento, es un trabajo que está destinado a la mujer, dueña y señora de la vivienda. Por otro lado, el montaje, desmontaje y transporte; es un trabajo llevado a cabo por el hombre. De esta forma, la concepción de la jaima resume una producción colectiva y social. Campamento de jaimas. Fuente: Archivo histórico de la La Agencia para la promoción y el desarrollo económico y social de las provincias del sur del Reino de Marruecos.
10 11 01. INTRODUCCIÓN “ Siempre me ha gustado el desierto. Uno se sienta en una duna de arena del desierto, no ve nada, no oye nada. Sin embargo, a través del silencio algo palpita, y brilla.”1 Nos encontramos en el desierto del Sáhara, uno de los espacios geográficos más áridos y despoblados del planeta. Las duras condiciones climatológicas a las que se enfrenta el habitante del desierto, lo empujan a vivir en una continua búsqueda de recursos naturales; creando de este modo, una rutina empapada por el nomadismo. De esta realidad nacen dos conceptos que rigen el hábitat en esta franja africana: la arquitectura nómada y por consiguiente la arquitectura ligera y efímera que predominan en este paisaje. La arquitectura nómada se entiende como el continuo ejercicio de montar y desmontar el hogar para viajar de un punto a otro creando asentamientos y rutas temporales. El transporte es posible gracias a la estrecha relación entre el medio y la vivienda con el camello. No existe jaima sin dromedario, ni dromedario sin jaima en el desierto del Sáhara. Podemos considerar que la jaima se define como una arquitectura efímera en el espacio, - pues se trata de una construcción que no se mantiene un punto fijo- , y por otro lado, de una estructura ligera atirantada durable en el tiempo con una gran facilidad de plegarse y desplegarse en cada desalojamiento. 1 De Saint-Exupéry, Antoine, El principito, Barcelona, Salamandra Infantil Y Juvenil, 2019, p. 91. Condiciones del desierto del Sáhara. Fuente: Boulay, Sébastien, “Habiter ou « faire avec » le sable: Domestiquer l’espace et la matière en contexte saharien”, en Techniques & Culture, nº66, l’EHESS, 2013, p. 152.
12 13 02. JUSTIFICACIÓN “La arquitectura vernácula no sigue los ciclos de la moda. Es casi inmutable, inmejorable, dado que sirve su propósito a la perfección.” 2 El concepto proyectual de la jaima nace como respuesta a la necesidad de habitar un espacio de condiciones extremas y que, por lo tanto, obliga a sus habitantes a vivir en un constante viaje. Esto condiciona a que la vivienda se componga de elementos fáciles de montar y de desmontar y que a su vez tengan un peso liviano para su continuo desplazamiento. De ahí que la vivienda se da a través de una construcción textil, fuera de lo que se suele reconocer como hogar en la historia de la arquitectura. Por eso, en esta búsqueda se pretende dar a conocer otra forma de “habitación” a través de soluciones primitivas usadas por los pueblos nómadas beidán, que a día de hoy, siguen vigentes. El estudio de la jaima como arquitectura móvil, abarca tanto a nivel territorial a través de su implantación en el paisaje infinito del desierto, como a nivel de composición interior de sus diferentes espacios y orientaciones, cumpliendo con los requisitos de la disciplina arquitectónica. 2 Rudofsky, Bernard, Arquitectura sin arquitectos, Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1973, p. 5. Jaima tradicional de pelo. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.67.
14 15 03. OBJETIVOS El objeto de estudio de este trabajo de investigación explora la habitación en el paisaje árido y con escasos recursos como consecuencia de una vida nómada.Para ello, se ha hecho una selección de bibliografía acotando la zona geográfica del desierto del Sahara, desde la ciudad de Guelmim por el norte, hasta el Río Senegal por el sur, desde Tombuctú hasta Tinduf por el este, dejando el océano Atlántico por el oeste. A su vez, se pretende analizar las soluciones constructivas que presenta la vivienda móvil de la jaima, a partir de las condiciones climatológicas a las que se enfrenta. También se pretende estudiar la dualidad entre el transporte y la residencia, que en este contexto, se traduce como el dromedario y la jaima. Por otro lado, se investiga todo lo correspondiente a la vivienda ligera, desde su génesis, a través de la materialidad y el proceso de montaje, hasta su desmontaje y exploración de una nueva tierra. En el trabajo también se pretende: - Justificar los asentamientos en el territorio junto a las frecuencias y a los ritmos de desplazamientos de la vivienda móvil. - Realizar una descripción detallada de la composición y de la organización y orientación de la jaima, en la cual los elementos que la configuran son permanentes. - Poner en valor una arquitectura efímera como patrimonio inmaterial de los habitantes del desierto del Sahara conocidos como beidán3. 3 Habitantes del desierto del Sahara, principalmente originarios de la península arábiga que migraron hasta llegar a las orillas del océano Atlántico. Abahaj, Mohamed Sidati, Los beidán: orígenes, ubicación, estilo de vida y costumbres, Tánger, La prensa de Tánger, 2021. Condiciones del desierto del Sáhara. Fuente: Boulay, Sébastien, “Habiter ou « faire avec » le sable: Domestiquer l’espace et la matière en contexte saharien”, en Techniques & Culture, nº66, l’EHESS, 2013,
16 17 04.METODOLOGÍA La metodología llevada a cabo en este trabajo de investigación va desde la escala territorial donde se pretende acotar el contorno de estudio, hasta la escala de la vivienda y los detalles constructivos. Se realizan una serie de aproximaciones con ayuda de cartografías históricas como actuales para justificar los asentamientos y los desplazamientos de la vida nómada de los saharauis. Las condiciones geográficas del desierto del Sáhara y las condiciones sociales de los beidán, son determinantes para la comprensión, la construcción y la composición de la jaima. Se ha obtenido información de gran interés a través de instituciones oficiales locales principalmente en la provincia de El Aiún, como La Agencia para la promoción y el desarrollo económico y social de las provincias del sur del Reino de Marruecos, el complejo de la artesanía de la ciudad de El Aiún , la Agencia de las cuencas hidrográficas de la región de Sakia el Hamra y Oued eddahab4 y el estudio de arquitectura Awtad en la ciudad de El Aiún. Por otro lado, se ha realizado un trabajo de campo para una toma de datos in situ basada en una estancia de un mes en la región de Sakia el Hamra, cuya capital es la ciudad de El Aiún y la región Oued Eddahab con su capital en Dajla. Para ello se ha visitado la sala de exposiciones del complejo de artesanía de El Aiún y se ha entrevistado a su director regional. Se ha visitado la Casa de la Artesana dedicada a cooperativas de mujeres artesanas y en donde se han podido obtener explicaciones de la producción del material de la vivienda. Y por último, se han realizado varias excursiones en las afueras de la ciudad para entender el clima desértico de la zona y las adversidades a las que se enfrentan los saharauis a la hora de concebir una jaima, junto con los ancianos de la zona que han podido aportar sus conocimientos de forma oral. A su vez, se hace uso de una recopilación de bibliografía científica, tesis doctorales, artículos de investigación tanto en español, en árabe, en francés y en inglés; proporcionando una fuente de información valiosa que acompañan los textos, mapas e imágenes expuestas en el trabajo. 4 Conocido durante el protectorado español como “Río de oro”. Jaima tradicional de pelo. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.67.
30 31 Pozos, ríos, cuencas e isoyetas en la región de estudio del Sáhara. Fuente: UNEP, Environmental Data Explorer - www.geodata.grid.unep.ch junto a la superposición de la información aportada por la Agencia de las cuencas hidrográficas de la región de Sakia el Hamra y Oued eddahab. Pozos Ríos Cuencas Isoyetas Mapa adaptado para la representación de las precipitaciones anuales en el desierto del Sáhara, indicando el cuadro de estudio. Fuente: UNEP, Environmental Data Explorer - www.geodata.grid.unep.ch Precipitaciones medias anuales (mm/año) 0 50 200 400 600 >600
32 33 c) Vegetación Frente a la precariedad del suelo y al continuo movimiento de arena que sufre el Sáhara, se desarrolla una vida vegetal limitada por la aridez y por las altas temperaturas. Esta flora afecta a su vez a la forma en la que se refleja la luz en la superficie del suelo y a la distancia del campo visual de la continua línea del horizonte. Las principales fuentes de manto vegetal se encuentran en los oasis y en los cursos de ríos arcillosos donde la humedad ayuda a su subsistencia. Éstos constan de tres comunidades de vegetación principales: Hyphaene (palmeras), Tamarix (arbustos) y Acacia.14 Las palmeras son una fuente de recursos a lo que respecta a la explotación de sus hojas y las frondas, precisamente los dátiles y su gran valor nutritivo. Los troncos no se llegan a utilizar por la escasez del árbol y también debido a su estructura celular que se opone al aserrado plano que se usa para necesidades constructivas. Los arbustos componen el paisaje del desierto creando una relación simbiótica con las acacias, siendo su principal uso para la cestería y las esteras.Los repertorios artefactuales y arquitectónicos reflejan la misma relación simbiótica que los recursos naturales de los que dependen, especialmente en aquellas regiones donde la palma es menos abundante y el acceso a los oasis y sus recursos es más limitado. Las acacias, que constituyen la familia de árboles más extendida y utilizada, son el recurso maderero más común en la construcción. Pocos árboles han sido utilizados por el hombre en contextos tan amplios. La acacia se encuentra en la base de las economías domésticas. Además de proporcionar forraje para los rebaños de camellos y cabras, es una fuente de goma arábiga, donde su corteza proporciona la fibra para las cuerdas y la cestería, y se utiliza como combustible y para una amplia gama de propósitos de construcción, como las estructuras interiores de los hogares, así como partes de sillas de montar del camello. 14 Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.25 . Principales árboles de los cuales hacen uso los nómada beidán. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.26. Árboles a. Hyphaene thebaica b. Balanites aegyptica c. Accacia raddiana
34 35 Tipo de vegetación precario en el Sáhara. Fuente: Boubrik, Rahal et al., Traditions pastorales dans l’ouest saharien, Rabat, Société Nouvelle, 2011, p.12. Detalles de los principales arbustos y pastos como recursos en el desierto del Sáhara. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, pp.28-29. Arbustos Pasto a. Hyphaene thebaica b. Balanites aegyptica c. Accacia raddiana d. Panicum turgidum e. Asparagus africanus
36 37 Formas convexas y cóncavas de las dunas en el desierto del Sáhara. Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos.
38 39 05.2 - Nomadismo y transporte animal “Es en otoño cuando las caravanas cruzan este desierto. La forma de viajar es la siguiente: los camellos se cargan muy temprano y caminan hasta que la luz del sol se eleva en el horizonte, hasta el punto de impartir al aire y a la tierra un calor insoportable. Entonces nos detenemos, descargamos los camellos y los entorpecemos; desempacamos las mercancías y montamos las jaimas, tratando de conseguir algo de sombra, para evitar la influencia malsana del calor de los rayos del sol. A las tres horas y media después de al-’agr, es decir, cuando el sol comienza a ponerse, uno se pone de nuevo en marcha y camina hasta después del anochecer, al-’atma, momento en el que se detiene de nuevo, dondequiera que esté, y descansa el resto de la noche, hasta el amanecer, cuando se reanuda el viaje.”15 05.2.1 - Razón de movimiento Para entender la tienda como lugar habitacional del pueblo beidán, hay que analizar previamente los condicionantes de los cuales surge el concepto de la jaima. Para ello hay que entender que el nomadismo es el germen del cual nace el refugio efímero y adaptable. La trashumancia es un modo móvil de cría de ganado basado en desplazamientos regulares y estacionales. Estos movimientos se suelen dar con frecuencia usando las mismas pistas de pastos conocidos. En cambio, el nomadismo se describe como un continuo desplazamiento impredecible de una familia para la instalación de su vivienda16. En este caso, es el contexto climático es quién rige la frecuencia de movimiento, las distancias de viaje y las áreas del nomadismo sahariano. Por lo tanto, las sociedades nómadas no tienen un patrón de movilidad fijado sino que se encuentran en una constante búsqueda de recursos tanto para su ganado como para su propia supervivencia. 15 Boubrik, Rahal et al., Traditions pastorales dans l’ouest saharien, Rabat, Société Nouvelle, 2011, p.46. 16 “Transhumance and nomadism”, An Atlas of the Sahara-Sahel: Geography, Economics and Security, nº45, Paris, OECD, noviembre 2018. Huellas de dromedario indicando el paso de caravanas en el desierto del Sáhra. Fuente: Boubrik, Rahal et al., Traditions pastorales dans l’ouest saharien, Rabat, Société Nouvelle, 2011, p.24.
40 41 Una de sus características más importantes es la adaptabilidad ante los cambios impronosticables sin tener una residencia fija en el espacio recorrido a lo largo de su vida. Debemos añadir que hablamos de un impulso colectivo y como tal, “el colectivo es nómada en el sentido que su fuerza es des-territorializante, precaria, amenazada por las fuerzas de cooptación que, por ejemplo, los estados generan permanentemente desde sus aparatos. La desterritorialización es la actividad contraria a la del aparato de estado que cierra fronteras y establece cotos de poder”17. Con esto, se entiende que el nómada beidani no entiende de apropiación territorial, si no que puede implantar su hogar donde lo empujen los condicionantes del desierto. 17 Martínez de la Escalera, Ana María, Heteronomías de la justicia: nomadismo y hospitalidad en el lenguaje, “Una crítica desde el nomadismo”, Ciudad de méxico, UNAM, p.2 . a) Desplazamiento El desplazamiento consiste en abandonar un lugar ocupado por la vivienda en forma de jaima, hacia otro que tendrá que ser humanizado durante un periodo de tiempo regido por las condiciones climatológicas. Este viaje se diseña como la travesía de un espacio “vacío” que se llena una vez que se habita, en el nuevo espacio de residencia. El comportamiento nómada, al igual que el comportamiento de navegación, también está dirigido a un objetivo, y la memoria consiste en acciones en contexto y en tiempo 18. Los entornos naturales en el mar y en el desierto parecen tener similitudes visuales. El horizonte se extiende en una línea aparentemente interminable. Y el viento es tan importante para los beidán como para el marino; sólo la trayectoria del sol de este a oeste y el viento cambiante sugieren la dirección. El desierto también ofrece una línea de horizonte ininterrumpida en la que las dunas, como las olas del mar, cambian constantemente. Sin embargo, los nómadas tienen una ventaja sobre el marino: los accidentes topográficos se mantienen bastante constantes a lo largo del tiempo. La razón de desplazamiento y por lo tanto, de las diferentes implantaciones de la jaima, se debe a varios factores que les obliga el movimiento, siendo principalmente el factor económico y ecológico. El factor de orden económico empuja la movilidad por la necesidad que experimentan los habitantes de la jaima por la producción y más tarde por el intercambio de artículos, puesto que los productos proporcionados por el dromedario o la cabra no satisfacen la totalidad de la necesidad del nómada. De esta forma, los principales polos de comercio y de trueque se encuentran en los grandes mercados de Guelmim y Tinduf, donde se encuentran materiales básicos para la vida nómada como el té, azúcar, cereales y productos manufacturados. 18 Thorndyke, Perry W., Distance estimation from cognitive maps, Londres,Cognitive Psychology, 1981, p. 17. Hábitat nómada de la apropiación del terreno. Fuente: Tarba, Abidine, “La tente maure, un habitat de l’entre-deux”, en Architecture, aménagement de l’espace , Nantes, 2017, p.18.
42 43 Núcleo sedentario estable Eje nómada Ciudad de intercambio histórico Rutas transaharianas Beidán Áreas nómadas en el desierto del Sahara. Fuente: Echarif, Moulay Manni, Vivre avec le désert: vers une nouvelle approche spatiale, TFM, ENA Rabat, 2012, p.24. Desplazamiento un nómada beidaní durante su vida hasta 1951. Fuente: Caro Baroja, Julio, Estudios Saharianos, Madrid, Júcar, 1990, p.141.
44 45 También participan en la actividad económica el comercio de caravanas de larga distancia que transportan bienes preciosos como el oro, la plata, plumas de avestruz, la pasta arábica o las telas19. De esta forma, nos encontramos frente a dos tipos de motor económico: una actividad interna que se dedica al intercambio de bienes fabricados por los propios residentes de la jaima, y una actividad externa que empuja a los nómadas a conocer terrenos y viajar a territorios lejanos a través de las líneas de comercio de caravanas. Esta última afirma siempre la misma forma territorial y asegura la unión entre lugares complementarios que están tanto dentro del espacio nómada como fuera de él20. Por otro lado lo ecológico se manifiesta a través del nomadismo pastoril, forzando a la comunidad a prescindir del territorio que se habían apropiado temporalmente, en búsqueda de nuevas regiones de pasto. Otros factores medioambientales que afectan al continuo cambio de lugar habitacional son: la necesidad vital del acercamiento a puntos de agua, la falta de recursos de madera y las condiciones de higiene causada por el ganado al transcurrir una temporada de asentamiento. La fluidez en el movimiento se convierte en el orden y no en el caos. 19 Barbier, Maurice, Le conflit du Sahara Occidental, Paris, l’Harmattan, 1982, p. 26. 20 Retaille, Denis, “La conception nomade de la ville”, en URBAMA, nº20, Paris,1989, p. 32. Itinerario de una familia nómada desde 1951 a 1952. Fuente: Caro Baroja, Julio, Estudios Saharianos, Madrid, Júcar, 1990, p.136. b) Transporte La vida humana en entornos del Sáhara pastoril condiciona a una fuerte relación entre el hombre del desierto, y el animal. De ahí que el dromedario sea un elemento primordial en la vida de un hombre beidaní, y que ambos se retroalimenten, formando de esta forma la “civilización del desierto” que caracteriza la jaima. Existe un vínculo funcional lógico entre el dromedario y la tienda de habitacional, ya que la domesticación del dromedario proporcionó los medios para transportar las pesadas jaimas de pelo a largas distancias en los entornos extremos de los desiertos del Sáhara21. El nómada le debe a este animal su vivienda, su alimentación y su transporte. La llegada de los dromedarios al Sáhara marcó un hito en la historia demográfica del desierto: de ser una intimidante extensión vacía que había que atravesar, el desierto se transformó en una región habitable y controlable que podía albergar poblaciones nómadas y que a su vez, daban lugar a la concepción de la jaima. La vida de estas comunidades nómadas depende del dromedario y está estrechamente ligada a él. Es difícil imaginar el Sáhara sin el dromedario, formando un valor tanto material como inmaterial en la vida de los hombres del desierto. El dromedario no solo transporta a las familias, sino también sus casas, por lo que llegamos a la conclusión de que la tecnología del transporte en camello es inseparable de la tecnología y la arquitectura de las jaimas. 21 Rosen, Steven, “The camel and the tent: An exploration of technological change among early pastoralists”, en Journal of Near Eastern Studies,Universidad de Carolina del este, 2010, p.63 .
46 47 Fotografía aérea del desplazamiento en el desierto del Sáhara. Fuente: Tarba, Abidine, “La tente maure, un habitat de l’entre-deux”, en Architecture, aménagement de l’espace , Nantes, 2017, p.22. 05.2.2 - Capacidad espacial a) Percepción Una vez asimilado el paisaje del desierto del Sáhara, y sus condiciones extremas, que empujan a construir una vida que se desarrolla en un continuo viaje, con ayuda del dromedario , nos preguntamos: ¿Cómo los hombres del desierto dominan su entorno? “Para dominar el espacio, solo hace falta saber dónde estamos y a dónde queremos llegar.”22 Para los nómadas, el territorio no tiene límites concretos o materializables, una tierra sin dueño, un paisaje comunitario. Los saharauis se singularizan por su gran destreza y un sentido agudo de la observación de las características geográficas y topográficas, de la flora y la fauna del desierto, junto con los conocimientos astronómicos. Este conocimiento espacial les permite orientarse gracias a la experiencia perceptiva,el recuerdo y a la información compartida entre los diferentes individuos de la misma comunidad, frig.23 La memoria de los puntos de referencia, las representaciones de las rutas y las representaciones configuracionales son, para el nómada, tres tipos de conocimiento espacial muy especializados. Cuando percibimos un paisaje en la lejanía, las líneas paralelas que se alejan convergen, la textura de la superficie se condensa; la claridad del contorno y de los detalles, así como la luminosidad, disminuye y el color se vuelve menos saturado. 22 Proverbio del pueblo saharaui, los beidán. 23 “Frig” proviene de la lengua árabe donde literalmente se traduce como “equipo”, siendo su valor en este contexto el de “campamento” como conjunto de jaimas con un parentesco común y que se mueven como una unidad.
48 49 Además, la textura, el brillo y la sombra contribuyen a la definición de la perspectiva y la tridimensionalidad. El gradiente de textura de una superficie que se aleja proporciona una señal de distancia: cuanto más texturizada está una superficie, más cerca parece de nosotros. El brillo aparente de un objeto puede estar relacionado con su distancia aparente: los objetos de colores brillantes tienden a sobresalir del fondo y parecen estar relativamente más cerca que cuando hay poco contraste de color entre ellos y su fondo. El sol y las sombras proyectadas también contribuyen en la orientación del nómada, permitiendo la estimación de la hora del día para su identificación de los cuatro puntos cardinales, teniendo en cuenta que la posición del sol varía ligeramente en función de las estaciones del año. En cuanto a la capacidad espacial el estilo de la vida nómada exige una constante reevaluación del entorno dada a la uniformidad del paisaje. Una caravana desplazándose. Fuente: Boubrik, Rahal et al., Traditions pastorales dans l’ouest saharien, Rabat, Société Nouvelle, 2011, p.44. Orientación de sectores y regiones más familiares para los nómadas del Sáhara del protectorado español. Fuente: Caro Baroja, Julio, Estudios Saharianos, Madrid, Júcar, 1990, p.66.
62 63 La lona de la jaima tiene una forma de rectángulo o de trapecio, con un tamaño de 7 m x 6 m. El gran tejido está compuesto de siete a diez tiras tejidas llamadas: flij, de menos de un metro de ancho, cosidas entre sí. Los flij centrales se conciben con unas dimensiones más anchas y se van estrechando progresivamente en tamaño hasta llegar a las laterales que son las más finas con unas medidas de 40 a 50 cm. El número de las bandas, flij, y su longitud, son las encargadas de determinar el tamaño de la vivienda. La textura del material es la de un repelente grueso, áspera y a veces con puntadas opuestas a las líneas de sus diseños geométricos. La fabricación de las lonas de las jaimas y su continuo mantenimiento es un oficio dedicado especialmente a las mujeres de cada campamento. Este proceso parte de la base de dos procesos principales: por un lado, tenemos la fabricación del hilo de lana y, por el otro, el tejido de las diferentes bandas, flij, de la tienda. El primer proceso se concibe como un trabajo colectivo, reuniendo la participación de todas las mujeres del campamento, tanto familiares como vecinas llegando a ser hasta 20 personas a modo de evento. En cuanto a la segunda parte del tejido entre sí de las tiras, es un trabajo individual de la “ama de la jaima”, moulat al jaima.30 La mayoría de las jaimas constan de un número par de bandas y el cuello, leglad, de la tienda se coloca en el centro del dosel. El decorado se basa en tiras de telas de distintos colores y se encuentra reforzado para la posterior colocación de los soportes una vez levantada la tienda. En el pico central de la tienda se coloca una cresta a modo de guantes de madera, que ayuda a la sujeción de los dos soportes de madera de unos 3,5 m de longitud. Estos se colocan con una cierta inclinación abombados en su base, buscando el equilibrio en el interior. A continuación, se estira en sus dos bordes laterales mediante ocho cuerdas, conectadas a estacas de madera, awtad, clavadas en el suelo de arena .Los arcos de tensión, horb, se colocan en las esquinas de la lona a modo de refuerzos laterales y como marca de colocación de las cuerdas de tensión. 30 Echarif, Moulay Manni, Vivre avec le désert: vers une nouvelle approche spatiale, TFM, ENA Rabat, 2012, pp. 69-70. Una de las características de los materiales de la jaima son los colores oscuros, negro y marrón, de la lona. Esto se debe al color de la lana de oveja negra y del pelaje del dromedario. Sin embargo, el color oscuro cambia y se aclara a medida que el velo se expone al sol. En contraposición, el interior consta de una decoración colorida con diferentes estilos de ornamentación. La ornamentación de la lona, o terkab, consiste en patrones ortogonales tradicionales. A veces, para rematar y acabar de cerrar el perímetro de la jaima, se le añade una tela con dibujos coloridos que suelen formar parte de la vestimenta femenina, melhfa.31 31 Tarba, Abidine, “La tente maure, un habitat de l’entre-deux”, en Architecture, aménagement de l’espace , Nantes, 2017, p.52. Plano de la unidad de la jaima. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.75 Viento
64 65 06.1.2 - Proceso constructivo y mantenimiento El nacimiento social de la jaima se sella a través de una alianza matrimonial, y más concretamente, con el nacimiento del primer hijo de la pareja y la creación del núcleo familiar. Esta primera tienda habitacional es fácilmente reconocible en el campamento debido a sus nuevas tiras tejidas, flij. Son estas tiras las que cosidas entre sí componen la lona, y que a lo largo de la vida de la pareja será renovada, restaurada y reforzada regularmente. Este ciclo de sustitución se traduce simbólicamente a las diferentes etapas de la vida de la esposa. En efecto, la jaima de campaña está asociada, en la mente de los nómadas, a los valores cognitivos y femeninos de la sociedad. Constituye el soporte por excelencia de la identidad femenina, y ello por un doble proceso: por un lado, la esposa se asocia, en el lenguaje común como “la señora de la jaima”, moulat aljaima, y en el espacio, con su tienda, y, por otro, la arquitectura se concibe como un cuerpo humano.32 Para la creación de la vivienda de los beidán, se lleva a cabo varios pasos: desde la elaboración de la materia prima en bruto del pelaje animal, hasta su confección como carpa que se difumina en el desierto del Sáhara. El pelo corto del dromedario no es el que más predomina en la confección de la jaima, siendo el más usado el de la lana de oveja y el pelo de cabra, dotando a la vivienda un aspecto exterior de un llamativo y uniforme color marrón-negro. Para la confección de una jaima se necesita entre 30 y 40 pieles de cabra negra.33 Con el pelaje animal en bruto, se pasa por unas pequeñas planchas erizadas con clavos para ir creando, de forma manual, la lana. Luego, se pasa por el proceso de hilo en una rueca de madera , meghzal, en un hilo grueso con dos hebras retorcidas. Para ello, la hilandera hace girar la rueda contra su muslo desnudo con la mano derecha, mientras que con la mano izquierda, levantada, retuerce el hilo. Se trata de un proceso largo y manual, donde la ayuda de varias mujeres es requerida hasta crear el número suficiente de bolas de lana que serán usadas para el posterior tejido. 32 Echarif, Moulay Manni, Vivre avec le désert: vers une nouvelle approche spatiale, TFM, ENA Rabat, 2012, pp. 69-70. 33 Boulay, Sébastien, “Organisation des activités techniques féminines de fabrication de la tente dans la société maure (Mauritanie) “, Journal des africanistes, nº 73-2 , 2003, pp. 107-120. Croquis de una jaima vista trasera (superior) y jaima vista lateral (inferior). Fuente: Caro Baroja, Julio, Estudios Saharianos, Madrid,Júcar, 1990, p.232.
66 67 Tratamiento del material en bruto . Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos. Tratamiento de la lana para su posterior uso. Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos.
68 69 La confección de la lona. Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos. Luego, es la propia ama de casa y dueña de la jaima, con la ayuda de las demás mujeres del campamento, quienes tejen su jaima en un primitivo telar horizontal colocado en el suelo. Entre todas van confeccionando las tiras, feljan, de diferentes dimensiones que varían desde los 40 cm hasta los 70 cm de ancho. Las dimensiones de largo pueden variar entre 6 a 9 m, por lo que se trata de alargadas bandas estrechas. La costura de la jaima pasa por una última etapa llamada shell el-jaima34. Esta última etapa es muy importante, ya que es el último eslabón de la cadena de fabricación de la tienda. Se desarrolla el dobladillo de los extremos de las tiras y del velum y se ajusta con pequeños arcos de tensión. Posteriormente, se prosigue con el ensamblaje de las mismas mediante un sobrehilado suelto con un hilo similar al que se utiliza para tejer, de borde con borde en puntada overlock35. Finalmente, alrededor del punto central, con hilo de lana blanca grande utilizando puntadas fundidas en diferentes longitudes, se refuerza a modo un cuadrado con lados de 50 cm a 2 m por lado, denominado “ojo de la tienda”, leglade. Cada esquina de la tienda, reforzada con un trozo de algodón doblado sobre un arco o triángulo de madera ,khorb, se cose firmemente con bordados de lana para formar un triángulo. Entre estos arcos o anillos de las esquinas, los lados perpendiculares a las tiras tienen otros dos arcos, normalmente más grandes, fijados en el centro en la parte convexa del borde. Para estos arcos se utilizan trozos doblados de madera dura de la Acacia raddiana o de la Balanites aegyptiaca, talha, cuyos extremos se perforan con un hierro caliente para coserlos. Además, el borde de la parte delantera de la tienda se remata, a unos 50 cm de las esquinas, con dos anillos de hierro que pueden engancharse sobre las estacas de horquilla, awtad-el-biban, amud, para elevar el borde. 34 Boulay, Sébastien, La tente dans la société maure (Mauritanie), entre passé et présent. Ethnologie d’une culture matérielle bédouine en mutations, Tesis doctoral del Museo Nacional de Historia Natural, París, 2003, pp. 265-280. 35 La overlock se caracteriza por ser un tipo de puntada que pule el canto de la costura al mismo tiempo que une el tejido.
70 71 Vista exterior de la jaima ya montada con algunas acotaciones y el detalle de la cresta de la lona para protegerla de los soportes de madera. Fuente: Caro Baroja, Julio, Estudios Saharianos, Madrid,Júcar, 1990, p.231. Detalle de decoración de la lona y formas de uniones entre la lona y los tirantes. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.70 Lona decorada con bolardos en la entrada de la jaima. Dos posibles formas de unión entre la lona y los tirantes a través de ganchos de madera con forma triangular.
72 73 Corte lateral donde se ve la disposición de los soportes y los diferentes planos atirantados, y ilustración de la benye en el interior de la jaima ,Caro Baroja, Julio, Estudios Saharianos, Madrid,Júcar, 1990, p.232. Detalle de la creta de madera que une los dos soportes principales de la jaima y los soportes montados, encajados en la cresta y protegidos con una tela para evitar la fricción con la lona atirantada. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.70 En las tiendas más estéticas, las cuerdas de sujeción, jalfa,están hechas de tiras de piel de oveja finamente trenzadas en forma de sección cuadrada, teñidas de rojo brillante. Las cuerdas de sujeción de las esquinas, mucho más largas que las demás, miden entre seis y ocho metros. El centro de la jaima descansa sobre dos soportes, rkaiz, de madera clara y amarilla de Metragyne inermis, agilal, cuidadosamente frotada con mantequilla. Su longitud (3-4 m) varía según la importancia de la tienda. Las bases son redondeadas y se hinchan en forma de garrote para evitar que se hundan en la arena: desde esta base, se estrechan hasta terminar en punta. A menudo se adornan con una invocación piadosa o una palabra de bienvenida grabada o pintada con henna. En el punto de contacto en el que los soportes podrían desgarrarla, la tienda está protegida por un caballete corto, abultado y curvado, hammar, cuya superficie inferior lisa, ornamentada con diseños aplicados con un hierro caliente, tiene dos agujeros diagonales excavados, donde se encajan los extremos puntiagudos de los soportes, ligeramente cruzados.36 Las cuatro estacas, awtad, que sujetan la tienda al suelo por cada lado, son simples ramas de Acacia raddiana, toscamente labradas, un poco retorcidas y anudadas para que se agarren mejor en la arena. En el caso de que fueran estacas metálicas, acabarían resbalando por la poca fricción con la arena. Si la arena está demasiado suelta y el empuje del viento es demasiado fuerte, las estacas se entierran horizontalmente y sirven de anclaje. El mantenimiento de las tiendas es también un trabajo de mujeres, del que depende el honor y la reputación del propietario de la tienda y de toda la familia que vive en ella. La sustitución de las tiras de la carpa sigue el mismo ciclo de desplazamiento de las tiras, flij, cada vez que una de las tiras se desgasta. Un tercio de las tiras se sustituye cada tres o cuatro años se sustituyen por rotación en reuniones femeninas. Algunos listones se sustituyen por otros nuevos, mientras que otros sólo se retoman para protegerlos del desgaste y decorarlos. 36 Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, pp. 68-84.
74 75 Detalles de las diferentes disposiciones de la ornamentación de la cresta de la jaima y sus diferentes cosidos. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.70. A menudo, la sustitución de las bandas se hace reutilizando los velos, melehfa, término que designa el vestido tradicional de las mujeres beidán que se asemeja al sari indio. Un flij de 7 metros de largo puede tardar una semana en hacerse, ya que requiere una luz óptima para tejerse. Se puede añadir una capa adicional de tejido de algodón blanco en forma de mosquitera, llamada benye. Se sujeta mediante una estructura independiente de la estructura de la jaima, formada por postes paralelos. Esta nueva envolvente se suele añadir durante el invierno para proteger del frío, pero también para preservar la intimidad de la familia. Es fácil de montar y se puede utilizar solo durante el periodo invernal, cuando los desplazamientos son frecuentes.37 37 Tarba, Abidine, “La tente maure, un habitat de l’entre-deux”, en Architecture, aménagement de l’espace , Nantes, 2017, p.48.
76 77 Reducido campamento con las jaimas levantadas. Fuente: Tarba, Abidine, “La tente maure, un habitat de l’entre-deux”, en Architecture, aménagement de l’espace , Nantes, 2017, p.19.
78 79 06.2 - Estructura efímera “Entiendo por arquitectura tectónica aquella en la que la fuerza de la gravedad se transmite de una manera sincopada, en un sistema estructural con nudos, con juntas, y donde la construcción es articulada… Es la arquitectura o sea, leñosa, ligera. La que se posa sobre la tierra como alzándose de puntillas. Es la arquitectura que se defiende de la luz, que tiene que ir velando sus huecos para poder controlar la luz que la inunda. Es la arquitectura de la cáscara. La del ábaco. Es, para resumirlo, la arquitectura de la cabaña.”38 06.2.1 - Sistema atirantado y comportamiento Se denomina arquitectura textil al conjunto de soluciones constructivas que utilizan como material principal la tela. Es ahí donde podemos encasillar la construcción de la jaima, donde su forma rompe con los cánones clásicos de la arquitectura, en donde la tela pasa de ser un mero elemento protector o decorativo a constituir la forma de la vivienda cumpliendo las funciones principales de la misma. Naturalmente, este tipo de estructuras se dan gracias a las soluciones primitivas aportadas por los nómadas beidán, dando una respuesta con los materiales disponibles en su entorno y una tecnología local, permitiendo una ejecución de construcciones efímeras. Se trata de construcciones donde se da un optimización tanto en su peso, como en su transporte y en donde en cada asentamiento, consigue ambientes habitables con el mínimo coste.39 38 Campo Baeza, Alberto, “De la cueva a la cabaña: Sobre lo estereotómico y lo tectónico en arquitectura”, Pensar con las manos, Madrid, Mairea, 2003, p. 30. 39 Monjo Garrió, Juan, “La arquitectura textil”, en Informes de la construcción, vol. 36, nº367, enero/febrero 1985, pp. 6-12. La unidad estructural repetitiva, en cada montaje y desmontaje, se convierte en una experta en controlar la forma y la calidad del espacio, a través de factores como lo exterior y lo interior, la transparencia y la sombra, la permeabilidad y la transición; o la estructura y la geometría. Su forma evoca a la arquitectura de la cabaña primitiva, a una arquitectura tectónica. Se pueden diferenciar dos partes claramente, por un lado la estructura compuesta por soportes y tirantes, y por otro lado, la envolvente de lana. La ejecución de la construcción de los nómadas beidán, se basan en los mismos principios estructurales que sus homólogas de transporte: el equilibrio que se mantiene al equilibrar las fuerzas externas con las propias de la estructura de la vivienda. Los dos pares de polos son los mismos que desempeñan un papel estructural crítico en la construcción de una casa, estableciendo, en la transposición de un conjunto de elementos estructurales a otro, una sinonimia conceptual. La jaima configura un espacio rectangular o trapezoidal que conforma la cubierta y la envolvente, y se eleva por un poste central. Se trata de una estructura tensada, de tracción que consiste en una única pieza de pelaje animal, compuesta a su vez por varias tiras de lana, sostenida por un soporte central que se comprime al estirar la membrana tensa sobre él y atirantada hacia el perímetro por las compresiones de las estacas de madera situadas en los bordes. Las costuras se colocan en las líneas de máxima tensión longitudinal y se encuentran reforzadas por cintas resistentes, que a su vez se decoran.40 La vivienda del pueblo beidán, se traduce como un tipo particular de estructura tensada, que se basa en la interdependencia estructural entre el soporte o los soportes, y la membrana de lana. Los postes no se mantienen en pie a menos que la lona se estire tensa sobre ellos. Por otro lado, la tensión de la tela (y su soporte) está en función de los postes que hay debajo. Esto da lugar a una rápida ejecución, dado que no requiere más que la instalación del soporte principal y la sujeción de la tela. 40 De Llorens i Duran, Josep, et al., “Características arquitectónicas de las construcciones textiles”, en Informes de la construcción, vol. 43, nº413, mayo/junio 1991, p.25.
80 81 Esquema de la deformación frente al viento. Fuente: Monjo Garrió, Juan, “La arquitectura textil”, en Informes de la construcción, vol. 36, nº367, enero/febrero 1985, p.28. Viento (Succión) (Succión) (Presión) Viento Frente a las radiaciones solares que impactan de lleno en la tela, la lana bajo el sol , pierde humedad y se contrae, dando lugar a una apertura de la malla tejida que como consecuencia, favorece la ventilación en el interior. En condiciones de precipitaciones, las fibras de la lona tienden a ensancharse convirtiéndose en una capa impermeable, impidiendo de esta manera, la entrada de lluvias torrenciales que ocasionalmente se producen.41 La resistencia al viento está directamente relacionada con la forma que adopta la jaima, simulando la adaptación de las propias dunas del desierto con este fenómeno.42 La cubierta entonces, se considera como una combinación de superficies alabeadas de fibras de lana resistentes a la tracción. Su condición atirantada, evita que se presenten esfuerzos de compresión. En ocasiones, se realiza un cerco situando las hojas de palmera enfrentadas a la dirección por donde proviene el viento como medida de contención del mismo. 43 41 Monjo Garrió, Juan, “La arquitectura textil”, en Informes de la construcción, vol. 36, nº367, enero/febrero 1985, pp. 6-12. 42 De Llorens i Duran, Josep, et al., “Características arquitectónicas de las construcciones textiles”, en Informes de la construcción, vol. 43, nº413, mayo/junio 1991, p.25. 43 Soldevila, Alfonso, “Conferencia Taller de línea”, en La Salle, Investigación arquitectura mediterránea IAM, 2012.
94 95 La jaima como elemento habitacional, se considera como un volúmen único que engloba un espacio polivalente, donde se hace vida y en donde también se duerme, relegando los espacios húmedos como la cocina y el aseo al exterior. Dada su forma de paraboloide hiperbólico de la envoltura textil, la parte central cumple con una altura cómoda para el desarrollo de actividades y de movimiento, dejando así los extremos, como partes bajas de la jaima, dedicadas al almacenamiento. Para su organización interior, previamente se ha limpiado el terreno de elementos incómodos (espinas, ramas, piedras…) y se ha nivelado para obtener una especie de suelo de arena limpia, el cual va cubierto con dos o tres esteras. Son estas esteras las que delimitan el espacio y la composición en planta de los distintos miembros de la familia bajo el toldo. Como se ha indicado anteriormente, se considera la zona femenina y a su vez privada la que corresponde al dormitorio, mientras que la zona masculina se dedica al ámbito más público, que se traduce en una sala de estar. La zona destinada a la cocina, se encuentra en un espacio exterior situado en frente de la entrada principal compuesta por una hoguera hecha de piedras del entorno. Su emplazamiento se debe a la adaptación de los vientos provenientes del norte y noroeste, para evitar que el humo o incluso que el fuego pueda ser arrastrado por el viento. De esta forma el hogar queda protegido, situándose detrás de la fogata. Para el concepto de “aseo”, no existe como un espacio construído, si no que se considera un espacio inmaterial de uso orgánico, posicionado más al norte de la jaima. De esta forma, los habitantes pueden realizar sus necesidades a espaldas de las viviendas, sin ser vistos, en un vacío exterior “privado”. Interior de una jaima dividida por una tela, melhfa, separando la zona femenina de la masculina-pública. Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos.
96 97 07.1.2 - Distribución binaria a) Cosmología beidaní La jaima tiene una relación de metonimia fuerte con la familia: el “contenedor”, que en este caso se refiere a la tienda, se usa aquí para su “contenido” ,los miembros del núcleo familiar. El espacio interior de la tienda, y por tanto el de la familia conyugal, queda encerrado en la superficie cubierta por el rectángulo de lona. La asimilación e identificación de la familia con su vivienda se expresa también en el léxico arquitectónico de la jaima.50 Los distintos elementos del conjunto material, hacen referencia a componentes de la anatomía humana como la “boca”, “cabeza”, “espalda”, “costillas”... De esta forma, la arquitectura y el lenguaje, los objetos y las palabras, son los que dan vida y cuerpo al espacio familiar a través de una existencia singular y de recursos de su identidad. El espacio geográfico de la jaima se concibe en términos de un sistema binario, comprendido entre lo femenino y lo masculino, lo privado y lo público, el entorno pleno de la tienda y el vacío51 que lo rodea, entre orientaciones benéficas y maléficas, entre el frente y el fondo,52 entre el interior protegido y el exterior amenazado. Así se obtiene un espacio bipolarizado a ambos lados del rectángulo que conforma la lona de forma diagonal, desde la esquina del noroeste (guibla-sahel) hasta la esquina sureste (tel-sharg). 50 Boulay, Sébastien, “Habiter ou « faire avec » le sable: Domestiquer l’espace et la matière en contexte saharien”, en Techniques & Culture, nº66, l’EHESS, 2013, pp. 36-38. 51 En este contexto, se entiende vacío como el espacio exterior de la jaima. 52 Se entiende el frente con connotación positiva, mientras que el fondo tiene una connotación negativa. LLENO VACÍO VACÍO VACÍO VACÍO público masculino puro tel-sharg VACÍO VACÍO VACÍO VACÍO enfrente entrada esplendor beneficioso atrás sombrío estéril femenino privado peligroso impuro sucio guibla-sahel guibla-sharg tel-sahel Sahel Guibla Tel Sharg Cosmología de la jaima donde el norte corresponde a la orientación “tel-sahel”. Fuente: Boulay, Sébastien, “Genèse, représentations et usages de l’espace de la famille chez les bédouins maures (Mauritanie)”, en Espaces et sociétés, nº120-121, ERES, 2005, p.155.
98 99 b) Ocupación oxímoron La tienda es sobre todo un espacio femenino que consta de una geografía variable. Esta variabilidad se debe esencialmente a la presencia o ausencia de individuos masculinos en la tienda, lo que se traduce invariablemente en un estrechamiento del dominio de la esposa dentro de la jaima, según dos ejes cardinales, uno que va del sur, sharg, al norte, sahel,de la tienda, y el otro del “frente” a la “espalda”. En el primero de estos dos ejes existe una frontera virtual entre lo femenino y lo masculino, y en el segundo una frontera que distingue entre el ámbito privado y el público. La distinción entre lo femenino y lo masculino está marcada por el lugar que ocupan los habitantes en la tienda y por la disposición de los objetos. Esta bipartición no aparece claramente cuando la esposa está sola o rodeada de sus hijos pequeños, ya que entonces puede ocupar todo el espacio interior. Asimismo, cuando es visitada por otras mujeres, todo el espacio interior puede ser ocupado. Este es el caso, por ejemplo, del trabajo colectivo de las mujeres, que puede reunir hasta veinte mujeres en la misma tienda. la misma tienda. Esta bipolarización del espacio es, sin embargo, mucho más clara en presencia del marido, que se instala naturalmente en la parte sur de la tienda (sharg), mientras que su mujer se sitúa en la parte norte (sahel), cerca de su portaequipajes.53 Es precisamente este armazón de madera, perteneciente a la esposa, el que materializa y concreta el polo femenino de la vivienda, mientras que en el otro extremo de la tienda se observa la presencia de objetos pertenecientes al marido y característicos de sus actividades cotidianas. En consecuencia, este modo dual de ocupar el espacio aparece no sólo en el posicionamiento de los individuos en la tienda, sino también en la disposición del mobiliario y objetos personales, marcada por la relativa fijeza en el lado femenino y la extrema movilidad en el lado masculino. 53 La mayoría de las veces, este mueble se instala en la parte norte de la jaima y los utensilios de cocina se guardan debajo y alrededor. De hecho, esta bipolarización del espacio es aún más pronunciada cuando se trata de la visita de un pariente masculino y se exacerba cuando se trata de un invitado distinguido. Además de la distinción entre los dominios masculino y femenino, hay que trazar un límite claramente perceptible entre el espacio privado/familiar y el espacio público, que será ocupado por el visitante.Este límite se “materializa” en el centro de la tienda, más o menos bajo los dos postes centrales, en la parte trasera, con la cara siempre vuelta hacia la apertura de la jaima. Esta bipolarización espacial va acompañada de otro tipo de oposición binaria, esta vez entre el “frente” y el “fondo” de la tienda. Como hemos dicho, el “frente” siempre está orientado hacia la dirección gibla, que se considera auspiciosa y beneficiosa, por lo que es vital que la entrada de la jaima esté siempre orientada hacia el punto cardinal de la gibla (correspondiente, según la región, al sur o sureste), debido a los fuertes vientos provenientes del norte. 54 El umbral de la tienda, que se encuentra bajo el borde delantero del velum marcado por una tira tejida mucho más estrecha que las demás, constituye el verdadero espacio de transición entre el exterior y el interior. La parte trasera de la tienda es la más oscura/ oscura, que será por tanto el ámbito privado, íntimo y familiar. 54 Se opta por el significado occidental del punto cardinal guibla, válido en el centro y el este del “País de los Moros-Beidán” ,Trâb el-Bizân. En este caso, la dirección sahel equivale al norte, tel al este y sharg al sur.
100 101 c) Asoleo En el desierto del Sáhara el sol puede llegar a iluminar más de diez horas de sol cada día a lo largo del año, siendo en parte el resultado de la ausencia de las nubes. A eso se le añade, la ausencia de una cubierta vegetal que también contribuye a una mayor reflectividad y a una intensa radiación térmica de las superficies terrestres.55 Como respuesta, el habitante nómada del desierto inicia una búsqueda insaciable de sombras. En ocasiones, la naturaleza proporciona escasas pero extendidas ramas de una acacia en forma de paraguas, convirtiéndose en el centro del campamento temporal, en el lugar de reunión y encuentro entre los moradores. Por otro lado, la propia arquitectura crea un patrón de sombras a lo largo del día. Por la mañana, las sombras son más largas y profundas, proyectándose hacia el oeste por las propias tiendas. Al mediodía, casi no hay sombra debido al posicionamiento del sol que se sitúa de forma perpendicular encima de la jaima. A última hora de la tarde, el patrón se invierte y las sombras más largas están en el lado este. Incluso por la noche, durante la luna llena, la luz es lo suficientemente brillante como para proyectar largas e inquietantes sombras. En paralelo, se dan las actividades domésticas a la par, respondiendo al patrón diario de sombras: a primera hora de la mañana, todo el ajetreo de la preparación de las actividades del día se desarrolla junto a la entrada oeste, mientras que a última hora de la tarde, en el frescor de la noche, las actividades (incluidos los artefactos materiales que las acompañan) se trasladan a la sombra del lado este de la casa. En el cegador resplandor del sol del mediodía, todos se acercan lo más posible a las paredes de la tienda, buscando el confort térmico en la mínima sombra que proyectan. 55 Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p. 24. Las sombras proyectadas por la órbita diaria del sol de este a oeste coinciden en gran medida con la dirección de los vientos del noreste y del suroeste; juntos, también influyen en el asentamiento y la organización territorial. Como ilustran muchos campamentos nómadas, las jerarquías de ubicación se organizan a lo largo de un eje lineal norte-sur. Las entradas de las casas siempre están orientadas hacia el sur para que las actividades matutinas que se desarrollan frente a ellas estén a la sombra y protegidas de los vientos. Representación la transmisión lumínica a través de la lona atirantada. Fuente: Elaboración propia.
102 103 El interior de una jaima ocupando el espacio femenino-privado-familiar. Fuente: Boulay, Sébastien, “Habiter ou « faire avec » le sable: Domestiquer l’espace et la matière en contexte saharien”, en Techniques & Culture, nº66, l’EHESS, 2013, p. 154.
104 105 07.2- Mobiliario multifuncional “Necesitamos estrategias para conocer qué es esencial y para llevarlo a cabo. ¿Qué es esencial entonces? ¿Hacer lo máximo con lo mínimo?”56 07.2.1 - Residencia fija Una vez levantada la jaima, se limpia el suelo que queda cubierto por la lona, despojándose de todo tipo de espinas, ramas y piedras, para su posterior nivelado y alisado, de forma que se consiga un suelo uniforme sobre el que se ponen esteras: hssair. Estas esteras están compuestas por tallos de plantas herbáceas o listones de palma tejidos con tiras de cuero, aportando una gran firmeza al suelo. Son las encargadas de crear una capa entre la arena y el espacio interior de la casa, adueñándose de ese perímetro de tierra. Las esteras vegetales también se hacían como parte del trabajo colectivo de las mujeres, twîze, y se pasaban a la esposa cuando ésta se iba a vivir a su propia tienda.57 La fabricación y obtención de estos objetos por parte de la esposa formaba parte de una red de relaciones sociales en la que circulaban materiales, mano de obra y objetos a largo plazo. Así, estos objetos podían repararse en cualquier momento, con o sin los servicios de un artesano especializado. Posteriormente, a este espacio diáfano compuesto por las esteras en el suelo y la lona a modo de cubierta, se le dota del mobiliario, frachat, que son los encargados para configurar este espacio vacío. Sobre las esteras, se coloca un gran trozo de piel de cordero negro, farw, generalmente de tres o cuatro metros por metro y medio, o una estera un poco más pequeña y flexible hecha con pieles de corderos más jóvenes, jlef, a modo de alfombra. 56 Vassal,Jean-Philippe, “Congreso Internacional Arquitectura: Cambio de clima”, en Fundación Arquitectura y Sociedad, 2016. 57 Boulay, Sébastien, “Habiter ou « faire avec » le sable: Domestiquer l’espace et la matière en contexte saharien”, en Techniques & Culture, nº66, l’EHESS, 2013, pp. 88-90. Nivelación del suelo para su posterior uso. Fuente: Boulay, Sébastien, “Habiter ou « faire avec » le sable: Domestiquer l’espace et la matière en contexte saharien”, en Techniques & Culture, nº66, l’EHESS, 2013, p. 152.
106 107 Proceso de creación de las esteras vegetales, twîze. Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos. Proceso de creación de las esteras vegetales, twîze. Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos.
108 109 El mobiliario de la jaima de los bidán se reduce a los elementos esenciales, extremadamente simplificado, donde cada una de sus piezas lleva la marca de la vida nómada. Este minimalismo que conforma el interior de la tienda, se debe a su condición de transporte continuo. Nos encontramos con objetos fáciles de plegar, enrollar o colgar con una gran resistencia y flexibilidad, y que sirven tanto para la vivienda como para los viajes.58 Todas las jaimas tienen más o menos los mismos elementos. Las diferencias que se aprecian entre la disposición de dos tiendas distintas, suelen estar relacionadas con el estatus social y el nivel de vida de las familias. La tienda de una pareja joven también se distingue de las demás por un mobiliario más elaborado y nuevo, ya que la apariencia de las tiendas nuevas es más importante y valorada.59 Los objetos que configuran el espacio que queda albergado bajo la cubierta de lona, son principalmente el portaequipajes, amchagab, grandes bolsas de cuero para guardar el equipaje, tiziyaten, una o dos grandes mantas, farw y gtayef, cojines con flecos de cuero trabajado rellenos de arena, estiércol seco o paja; una o dos cantimploras de metal, algunos utensilios de cocina y un juego de té60. Los materiales principales son la madera y el cuero, dada su resistencia y su flexibilidad al transporte. El portaequipajes amchagab, 61se caracteriza por su doble funcionalidad de mobiliario de almacenamiento dentro de la jaima y elemento de transporte durante los desplazamientos. Su principal función, es la de almacenar las pertenencias de la familia y las reservas de alimentos. 58 Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, pp. 68-84. 59 Tarba, Abidine, “La tente maure, un habitat de l’entre-deux”, en Architecture, aménagement de l’espace , Nantes, 2017, p.58. 60 Echarif, Moulay Manni, Vivre avec le désert: vers une nouvelle approche spatiale, TFM, ENA Rabat, 2012, p.72. 61 Boulay, Sébastien, “Genèse, représentations et usages de l’espace de la famille chez les bédouins maures (Mauritanie)”, en Espaces et sociétés, nº120-121, ERES, 2005, p.153. El portaequipajes y mueble principal de la jaima, amchagab, junto con las bolsas de cuero para el almacenamiento, tiziyaten y un cojín de cuero colgado. Sala de exposiciones del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos. Fuente: Elaboración propia.
110 111 Se trata de una estructura rectangular compuesta por un armazón horizontal que descansa sobre cuatro montantes de madera tallada, a modo de mesa o armario, con la altura suficiente para proteger los suministros de las hormigas y los insectos venenosos que habitan el suelo de arena. La belleza y originalidad del portaequipajes saharaui reside en los cuatro montantes de aspecto refinado, fijados en las esquinas de la estructura. Sus superficies planas están decoradas en su cara exterior con diseños geométricos finamente grabados. Los extremos que descansan en el marco inferior están esculpidos en forma de horquilla y se ajustan a los travesaños redondos de la estructura, donde un extremo delgado se hunde en la arena. En cambio, el otro extremo termina en pies macizos redondeados en forma de seta, para evitar su hundimiento en la arena sin importar el peso del equipaje soportado. Todos los elementos característicos del artesano sahariano se reúnen en este portaequipajes, amchagab: el gusto por embellecer la utilidad de un objeto y el ingenio puesto al servicio de la decoración.Dentro de la jaima, en el lado opuesto al equipaje, donde la corriente de aire fluye bajo el borde de la tienda manteniendo el agua fresca por evaporación, se cuelgan bolsas de agua de piel de cabra en rústicos bastidores, rhall-greb62, de madera de Acacia raddiana. En cuanto a la disposición del mobiliario, nos encontramos con las pertenencias de la esposa y de sus hijos instaladas en la parte “norte”, sahel, de la vivienda, conformado por la estructura del portaequipajes, amchagab, y sus correspondientes bolsas personales de cuero, tiziyaten. Mientras que las pertenencias del marido se instalan en la parte “sur”, sharg, de la tienda: la silla de montar del camello, los arneses, el equipo de excavación y la gran bolsa de cuero para la silla de montar, rahla.63 El centro se entiende como un espacio común, lugar donde duerme la familia sobre las esteras y los cojines. 62 Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, pp. 68-84. 63 Boulay, Sébastien, “Genèse, représentations et usages de l’espace de la famille chez les bédouins maures (Mauritanie)”, en Espaces et sociétés, nº120-121, ERES, 2005, p. 156. La estructura del portaequipajes, amchagab,con y sin los montantes junto con el detalle del montante que pone en valor a este mueble-palanquín. Fuente: Prussin, Labell, African nomadic architecture, space, place and gender, Washington, Smithsonian, 1995, p.71.
112 113 07.2.2 - Casa móvil Se entiende la vida nómada de los beidán en el desierto del Sáhara, como la composición de la residencia fija en los diferentes espacios de asentamiento, y la habitación durante el transporte. A veces, el viaje encima del dromedario puede desarrollarse con una duración de hasta un mes. Por eso, el mobiliario elaborado para la mudanza de la familia y de la jaima, tiene tanta importancia como los enseres que se distribuyen bajo la lona de la tienda. En algunos casos, se trata de los mismos objetos que componen el interior de la vivienda, que se adaptan a la joroba del animal, los que albergan a los viajeros en sus largos desplazamientos. a) Guarnicionería masculina La silla de montar masculina, rahla, de los nómada beidán es robusta, cómoda y de gran tamaño, concebida para la larga trashumancia pastoril, las peregrinaciones y los intercambios comerciales a través del desierto64. Es un ejemplo de la exacta adaptación de la forma al uso, de la solidez y rusticidad del material. Se trata de un amplio asiento hueco y acampanado a modo de copa, fijado sólidamente al lomo del dromedario. A los lados, se encuentran colgados juiciosamente equilibrados, las pieles de cabra, las bolsas de alimentos, las municiones y la ropa, todo lo necesario durante un largo viaje. Estas sillas están compuestas principalmente por la combinación de madera y metal, siendo el trabajo del cuero: curtido, costura, teñido y decoración; reservado a las mujeres. En cuanto a la madera, se trata de un trabajo masculino. Se usa la madera de Capparis aphylla que se encuentra en el entorno y se corta en tablas rugosas que se recubren con mantequilla antes de enterrarla en la arena. Esta operación debe repetirse varias veces, a intervalos de tres o cuatro semanas. Al cabo de cinco o seis meses, la madera está seca, completamente impregnada de mantequilla y ya no corre el riesgo de astillarse y es entonces cuando se le puede dar forma. 64 Boubrik, Rahal et al., Traditions pastorales dans l’ouest saharien, Rabat, Société Nouvelle, 2011, p.50. Guarnicionería masculina de un nómada beidaní. Fuente: Boubrik, Rahal et al., Traditions pastorales dans l’ouest saharien, Rabat, Société Nouvelle, 2011, p.16.
126 127 El desplazamiento de las casas móviles. Fuente: Videodocumental elaborado por parte del Complejo de la Artesanía de la ciudad de El Aiún, Marruecos.
128 129 08. CONCLUSIONES A nivel territorial y paisajístico, nos encontramos en uno de los lugares más áridos y con unas condiciones extremas, donde es difícil concebir una vida. Sin embargo, los habitantes del desierto, conocidos como moros beidán, han demostrado una cantidad de motivos y pretextos para emprender un continuo viaje en el desierto del Sáhara. Se aprecia en el subconsciente del habitante nómada la libertad de movimiento en las extensas dunas en búsqueda de mejores condiciones para su implantación temporal, sin siquiera pensar en la apropiación territorial. Se trata de una tierra compartida y respetada, en una sinergia entre los escasos recursos naturales y su morador. No existen límites ni fronteras prescritas dentro de la infinidad del desierto heredado de sus antepasados, solo el buen uso del espacio colectivo. Para ello, desarrollan una gran percepción espacial, donde dejan vivir en el suelo para orientarse con el cielo, ya sea con la información de las nubes y sus sombras durante el día, como la orientación astrológica y la iluminación de noche. Es entonces una territorialidad de intercambio, de libertad y de circulación, porque es el dinamismo y no la estabilidad lo que crea el espacio nómada. Por otro lado, podemos considerar que el clima y el transporte son dos conceptos que van internamente ligados y que son linealmente dependientes. Son las grandes diferencias de temperaturas entre el día y la noche, acompañados de la escasez de recursos hídricos y los fuertes vientos; los que empujan al nómada del desierto a transportarse. La insaciable búsqueda de medios naturales para subsistir en el Sáhara, dan lugar al desplazamiento con ayuda del dromedario. Es este animal el elemento esencial de la vida móvil, el que carga en su joroba la casa y a sus respectivos inquilinos. Único ser vivo con las características de aguantar los climas extremos del Sáhara, y de poder proporcionar al pueblo beidán alimento, en forma de lácteos y carnes; refugio, gracias a la lona de la jaima hecha en ciertos casos por su pelaje; y lo más importante: el desplazamientos en las largas travesías nómadas. Además de la complejidad del dinamismo nómada, el pueblo beidán está compuesto por una sociedad tribal, a partir de una estructura jerarquizada de forma precisa. De ahí que nacen los campamentos, frig, conformados a su vez de pequeñas agrupaciones de jaimas de entre 5 a 10 unidades habitacionales, en donde se contiene en cada una, un núcleo familiar. La disposición del asentamiento, se realiza de forma lineal, componiendo una muralla en donde todas las jaimas tienen el mismo aspecto, menos la central, que dispone de medidas superiores, en donde se hospeda el jefe de la tribu. Condicionados principalmente por el viento, se distribuyen los demás espacios comunitarios como los bidones de agua, las hogueras y los corrales. Esta estructura esp acial colectiva, se monta y se desmonta en cada desplazamiento, por cuestiones de salubridad y agotamiento de los recursos naturales. A través de las implantaciones y de la forma de vida entre las jaimas del campamento, se desarrollan sólidamente valores como el intercambio, el compartir y la solidaridad, casi como necesidad para la longevidad del habitar el desierto. La supervivencia del conjunto depende de las acciones de cada individuo,un código sociocultural que engendra un cierto comportamiento colectivo, muy alejado del individualismo, y ello a pesar de la fuerte jerarquización de la sociedad. A nivel constructivo, se trata de una respuesta a las condiciones de implantación a modo de arquitectura vernácula, de una arquitectura tectónica, posadas en puntillas en el terreno, fácil de desmontar y montar en otro punto del desierto del Sáhara. Y a pesar de su esencia de arquitectura efímera y móvil, concibe la misma importancia de habitación, de adecuación del espacio y del sentido del hogar, cumpliendo las mismas necesidades de engendración de la vida, al igual que una arquitectura “pesada”. Nos encontramos ante una estructura tensada como respuesta a la escasez y precariedad de los materiales, limitándose a la madera de acacia y a la lana de origen animal. De la madera se consiguen los soportes , tanto interiores como de la fachada principal, los ganchos triangulares y las estacas. Es de vital importancia que la estaca sea de madera, puesto que con otro material, como el metal, no tiene el suficiente agarre en la arena.
130 131 Por otro lado, la lona tiene las características ideales para el aguante de la estructura. Se trata de un elemento que se puede tensar, con la ayuda de unos tensores y cuerdas creando un refugio en su interior, protegiendo a sus habitantes de las fuertes radiaciones. Frente a la lluvia, los tejidos orgánicos obsorben el agua creando una capa impermeable, configurando de esta forma, una construcción sostenible. La jaima es considerada como la célula habitacional suficiente para un núcleo familiar, donde el protagonismo gira en torno a la ama de casa. Esto se debe a que gran parte del proceso creativo de la vivienda, se debe a la mano de obra femenina, y por lo tanto se le considera dueña de su casa. Engendradora de este espacio móvil, fijo en su distribución, desde la elaboración de la lana a través del pelaje animal, pasando por la confección de las diferentes tiras, feljan, y el tejido entre ellas, hasta la composición de sus diferentes espacios interiores. Este trabajo necesita de la ayuda colectiva femenina, siendo el nacimiento de una jaima, un evento social en el pueblo beidán a modo de feria que puede tener una duración de hasta un mes. El rol del hombre se limita al montaje y desmontaje del hogar, siendo quien viaja encima de la jaima plegada para su transporte, la madre y los hijos. De ahí que se conozcan las jaimas como propiedad de la mujer, llamándose como “la casa de fulana”. El mobiliario en la jaima juega un papel primordial en la composición de su distribución interna, ya que esta carece de particiones interiores. Son estos elementos los que definen los distintos límites conceptuales y sociales que se desarrollan de forma invisible bajo la lona atirantada: lo femenino y masculino, lo público y lo privado, o lo interior y lo exterior. Se pueden resumir en objetos esenciales y necesarios que se encuentran como elementos compositivos en todas las jaimas del pueblo beidán. Estos se caracterizan por la propiedad de la multifuncionalidad, que se extiende desde la definición del espacio habitable, hasta la herramienta de transporte que se coloca encima de la joroba del dromedario, adaptándolo a su función de portaequipajes móvil. También existe un empeño en la cuidadosa elaboración de la decoración de estas escasas piezas, siendo la estética la única vía de la expresión del lujo de los habitantes. La jaima tradicional en su contexto, Dajla, Marruecos, 2021. Fuente: Elaboración propia
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