Propuesta didáctica para el alumnado del Grado de Maestro: El paso de la historia por la ciudad. Visita nocturna por el Albaicín
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PROPUESTA DIDÁCTICA PARA EL ALUMNADO DEL GRADO DE MAESTRO: EL PASO DE LA HISTORIA POR LA CIUDAD. VISITA NOCTURNA POR EL ALBAICÍN David Caballero Mariscal
2 Justificación El origen de esta propuesta es la experiencia que durante seis cursos académicos se ha llevado a cabo con el estudiantado del Grado de Maestro de Educación Primaria en la asignatura de Historia, Cultura y Educación, materia optativa de cuarto curso. La actividad implica una ruta en la que se observan distintos elementos y rincones emblemáticas de la ciudad, pero con la peculiaridad de que la visita se realiza cuando es de noche. Podríamos plantearnos por qué realizar una ruta de estas características en el silencio, la semioscuridad y, en ocasiones, en el periodo invernal. Tras la experimentación del primer año y recibir un feeback muy positivo, tanto del alumnado, como de diversos acompañantes que decidieron unirse a la visita, concluí que la modalidad en la que se encuadra esta actividad presenta características que la hacen única, asequible y aplicable a muy diversos contextos y situaciones: a. La contemplación del paisaje urbano no presenta las mismas características tras el ocaso. b. Hay diferencias significativas entre contemplar la ciudad durante el día y observar los monumentos en la noche. c. Habitualmente, no se llevan a cabo visitas culturales en esa franja horaria. d. Además, la historia deja su huella en la ciudad. Es fácil contemplar la impronta de la historia en ciudades como Granada, que conservan parte de su estructura histórica. La idea de la que partimos al comenzar la ruta es la de que conforme avancemos, esto es, entremos en las calles de la ciudad histórica, tendremos la sensación de ir atrás en el tiempo. La iluminación tenue de los edificios, la soledad de las calles y la posibilidad de contemplar detalles que durante el día no se suelen observar permite hacernos una composición de cómo podría ser la ciudad del pasado, por medio de un ejercicio de empatía histórica en la que basta la voluntad de observar y el afán por disfrutar del paseo. Del mismo modo, resulta un espacio privilegiado para potenciar el valor del patrimonio y la necesidad de respetarlo y cuidarlo. Como es sabido, “una sociedad que respete y cuide su patrimonio natural y su patrimonio cultural evidencia un notable grado de civilización”, además de constituirse en “fuente de riqueza” (Hernández Cardona, 2002, p. 23). Objetivos y forma de la visita Objetivos a. Analizar el paso de la historia por la ciudad, por medio de los reductos que quedan en las calles, monumentos y espacios urbanos. b. Contemplar cómo el paisaje se transforma en función del momento del día, la estación del año y el lugar desde el que se observa. c. Valorar el patrimonio histórico-cultural de Granada, que ha sobrevivido al paso del tiempo y las circunstancias históricas. d. Proceder a una valoración subjetiva del estado del patrimonio en la actualidad. e. Aprender historia y patrimonio para enseñar.
3 Requisitos de la visita Aunque se trata de un itinerario sencillo, que no necesita recursos, se han de proyectar actividades para antes y después del paseo. Por un lado, se debe preparar la visita sin renunciar para ello al carácter sorpresivo de la ruta. Así, se trabajan algunos de los espacios que se van a visitar, pero no se desvela el total de la ruta para mantener la cohesión de grupo y garantizar la atención. Hay que tener en consideración que, especialmente, en grupos grandes, es fácil que éste se disgregue por los distintos ritmos al caminar, las distracciones u otros factores. Por ello, se requiere: A. Estructuración por parte del profesorado. El itinerario ha de estar bien establecido y se debe calcular el tiempo total de la ruta, así como el que se va a emplear en cada una de las paradas que se lleven a cabo. B. Pedir al estudiantado que mantenga la atención, procure escuchar y mantener una actitud de apertura para observar todos los detalles que llamen la atención. C. El alumnado debe tomar fotografías de todo lo que le llame la atención. Si bien es cierto que una imagen no será capaz de captar lo que se contempla, sirve de testigo para dar a conocer los elementos que se han observado. Actividad previa SESIÓN ÚNICA: ITINERARIOS HISTÓRICO-CULTURALES PARA APRENDER DISFRUTANDO OBJETIVOS Iniciar al alumnado en el conocimiento de la historia de la ciudad. Ambientar en el estilo de vida del a ciudad a lo largo de la historia. Conocer las principales huellas de la historia en la ciudad. Enseñar a valorar el patrimonio CONTENIDOS Situación espacial, orientación y contexto de los barrios del Albaicín y aledaños. Origen del nombre y características principales de la antigua ciudad de Granada. Arquitectura y trazado urbano del barrio del Albaicín y su evolución. Evolución del ensanche urbano. Origen y conservación de las ubicaciones más emblemáticas. METODOLOGÍA - Explicación y presentación de la estructura originaria de la ciudad de Granada: consistirá en una introducción motivadora del tema, en la que, mediante un video y una presentación, se describirá al alumnado: la situación, el origen, crecimiento y expansión de la ciudad, según la época. Actividad inicial. Mediante la metodología speak aloud, para evaluar qué información desconocían antes de la explicación anterior, y qué información ha aprendido el alumnado. - Actividad de desarrollo. Tendrán que realizar en su cuaderno una descripción de las características de una casa musulmana y la de un edificio que conozcan de la Edad Moderna, bien sea una edificación renacentista, un templo barroco o uno de los múltiples palacetes que hay en la ciudad, bien sea del siglo XVIII, XIX o de las primeras décadas del siglo XX:
4 a. ¿Qué características observo? b. ¿Qué me llama la atención? c. ¿Por qué considero que es especial este lugar? d. ¿Qué función tenía originariamente y cuál es su función actual? NECESIDADES Y RECURSOS Espacio: aula. Materiales: mapa de ubicación de Granada y del barrio del Albaicín, ordenador con proyector, imágenes. Requisitos de la visita Aunque se trata de un itinerario sencillo, que no necesita recursos, se han de proyectar actividades para antes y después del paseo. Por un lado, se debe preparar la visita sin renunciar para ello al carácter sorpresivo de la ruta. Así, se trabajan algunos de los espacios que se van a visitar, pero no se desvela el total de la ruta para mantener la cohesión de grupo y garantizar la atención. Hay que tener en consideración que, especialmente, en grupos grandes, es fácil que éste se disgregue por los distintos ritmos al caminar, las distracciones u otros factores. Por ello, se requiere: a. Estructuración por parte del profesorado. El itinerario ha de estar bien establecido y se debe calcular el tiempo total de la ruta, así como el que se va a emplear en cada una de las paradas que se lleven a cabo. b. Pedir al estudiantado que mantenga la atención, procure escuchar y mantener una actitud de apertura para observar todos los detalles que llamen la atención. c. El alumnado debe tomar fotografías de todo lo que le llame la atención. Si bien es cierto que una imagen no será capaz de captar lo que se contempla, sirve de testigo para dar a conocer los elementos que se han observado. REALIZACIÓN DE LA VISITA EL PASO DE LA HISTORIA POR LA CIUDAD Aspectos a tener en consideración La visita tiene una duración aproximada de dos horas y media. Aunque es de dificultad baja, se recomienda prepararse para las subidas y calles empinadas del Albaicín. En el caso del alumnado que pueda tener alguna dificultad para seguir el ritmo, se cuenta con una línea de buses urbanos que sube hasta los distintos puntos emblemáticos del barrio. Lo realmente interesante es llevar a cabo la visita, por lo que supone en sí participar de la actividad. No obstante, se buscará una alternativa para el estudiantado que no pudiera participar de forma directa. Se recomienda prestar atención, dejarse llevar por los sentidos y disfrutar del paseo. Es importante aprender a observar y detenernos en detalles que, habitualmente, pueden pasar desapercibidos. Vamos a tratar de ponernos en el lugar de la época, tratando de imaginar cómo se viviría en cada periodo, cuáles serían las prioridades, los intereses y las metas de los habitantes de la Granada del pasado.
5 Además de tener en cuenta el hilo de la visita (el paso de la historia por la ciudad), vamos a tener presente la importancia del patrimonio, su estado de conservación y qué dice de nosotros como sociedad. Primera parada. Punto de partida. Plaza de Bib-Rambla Cita a las 19.30, por ser, durante todo el curso académico, una hora prudente en la que es de noche (temporada de invierno) o está atardeciendo (otoño y primavera). Tras organizarnos como grupo y explicar algunas normas básicas para el buen funcionamiento de la visita, pasamos a explicar qué vamos a hacer, el sentido de la ruta, por qué hemos quedado para una visita verpertina o nocturna y qué se pretende. Se exponen los puntos previos a tener en cuenta (apartado anterior). Se pasa a explicar la importancia de Bib-Rambla Imagen 1. Fachada de la Catedral de Granada El primer elemento arquitectónico que observamos es la fachada de la Catedral. La misma situación del edificio muestra las dimensiones de la construcción, su posición en la ciudad y el desarrollo de la historia urbana a partir del siglo XVI. Segunda parada. Cabecera/parte posterior de la Catedral Hemos rodeado la fachada y llegado la puerta trasera de la Catedral. Se trata de un espacio que reviste un especial interés, porque, habitualmente, no reparamos en él. El juego de luces y oscuridad permite ver la silueta de los edificios. En un rincón tan aparentemente desapercibido, hallamos concentrados cuatro siglos de historia en lo externo (en las construcciones) y ocho en lo que no se muestra. Si miramos a la derecha, encontraremos cuatro estilos artísticos de una sola mirada: los pináculos del gótico tardío de la capilla real (en lo alto); los muros de la catedral, con su carácter renacentista y barroco; y el neoclásico de la edificación anexa. Intentamos guardar un poco de silencio para oír el contraste entre tanta historia concentrada y el ruido de los vehículos de la Gran Vía de Colón. En veinte metros pasamos de la Edad Moderna a la representación más palpable de la contemporaneidad.
6 Imágenes 2 y 3. Salida trasera de la Catedral. Al fondo, los pináculos de la Capilla Real En un rincón tan cotidiano, pero, al mismo tiempo, desapercibido, están presentes el estilo gótico Isabel, La construcción de sillería propia del estilo renacentista, el barroco y una fachada del siglo XVIII con tintes ya del neoclásico. La edificación y su estado de conservación, a pesar de las intervenciones de restauración, evocan el pasado y la riqueza monumental de la ciudad. Tercera parada. Estatua de Isabel la Católica y Cristóbal Colón ¿Por qué parar en este lugar? ¿Qué interés reviste? A priori, puede parecernos un espacio prescindible en nuestra visita. Además, es un claro ejemplo de la modernización que tiene lugar a finales del siglo XIX y primeras décadas del XX. Por otro lado, en sus inmediaciones hallamos edificaciones muy atractivas, pero algunas que muestran parte de los destrozos que se han llevado a cabo con el patrimonio. Precisamente, por esto paramos pare reflexionar sobre todos estos temas, y para tomar conciencia de que, conforme vayamos adentrándonos en la ciudad, iremos retrocediendo en el tiempo. a. Este lugar en emblemático para Granada. Representa el afán de modernización de la burguesía decimonónica. La Gran Vía conecta el centro de la ciudad con uno de los principales avances de la época: el ferrocarril. Además de eso, representa esa perspectiva positivista del cambio de siglo que proclama el higienismo urbano, con la apertura de grandes avenidas, paseos y bulevares. Del mismo modo, es símbolo del progreso, con el soterramiento del río Darro y la construcción de nuevas edificaciones. Ese cambio tiene un precio para el patrimonio. Las edificaciones del pasado quedan relegadas a un segundo plano. La muralla y sus restos son reemplazados. Pocas construcciones sobreviven en la zona. Observemos todo lo que podamos a nuestro alrededor. Reflexionemos.
7 Imágenes 4. Edificios de Gran Vía, desde la estatua de Isabel I y Colón La Gran Vía de Colón y sus alrededores concentran edificios muy diversos. Algunos de ellos, de gran belleza. Otros, representación del afán por construir viviendas y comercios. No obstante, hay dentro de este plan de ordenación, edificaciones que han sobrevivido y tienen un gran valor. Cuarta parada. Plaza Nueva: fachada de la Real Chancillería ¿Por qué parar en este lugar? ¿Qué interés reviste? A priori, puede parecernos un espacio prescindible en nuestra visita. Además, es un claro ejemplo de la modernización que tiene lugar a finales del siglo XIX y primeras décadas del XX. Por otro lado, en sus inmediaciones hallamos edificaciones muy atractivas, pero algunas que muestran parte de los destrozos que se han llevado a cabo con el patrimonio. Precisamente, por esto paramos pare reflexionar sobre todos estos temas, y para tomar conciencia de que, conforme vayamos adentrándonos en la ciudad, iremos retrocediendo en el tiempo. a. Este lugar en emblemático para Granada. Representa el afán de modernización de la burguesía decimonónica. La Gran Vía conecta el centro de la ciudad con uno de los principales avances de la época: el ferrocarril. Además de eso, representa esa perspectiva positivista del cambio de siglo que proclama el higienismo urbano, con la apertura de grandes avenidas, paseos y bulevares. Del mismo modo, es símbolo del progreso, con el soterramiento del río Darro y la construcción de nuevas edificaciones. Ese cambio tiene un precio para el patrimonio. Las edificaciones del pasado quedan relegadas a un segundo plano. La muralla y sus restos son reemplazados. Pocas construcciones sobreviven en la zona. Observemos todo lo que podamos a nuestro alrededor. Reflexionemos. Imágenes 4 y 5. Edificios de Gran Vía. Estatua de Isabel I y Colón La Gran Vía de Colón y sus alrededores concentran edificios muy diversos. Algunos de ellos, de gran belleza. Otros, representación del afán por construir viviendas y comercios. No obstante, hay dentro de este plan de ordenación, edificaciones que han sobrevivido y tienen un gran valor.
8 Cuarta parada. Fachada de la Real Chancillería Nos situamos en Plaza Nueva. Más allá de la importancia de Granada como clara representación del arte nazarí, hallamos una Granada renacentista que nos regala auténticas joyas. Es el caso de este edificio. Si contemplamos los rincones del lugar en el que nos situamos, podemos ver que hay una verdadera fusión de edificios pertenecientes a muy distintas épocas. Volviendo la mirada hacia Gran Vía, vamos dejando atrás la época actual para ir adentrándonos poco a poco en la historia más profunda de Granada. Hay un aspecto que debemos tener en cuenta: la fisonomía urbana se ha transformado de manera significativa. El cauce del río no se correspondía con la actual disposición, sino que transcurría calle abajo. ¿Cómo imaginamos la ciudad medieval? ¿Qué transformaciones pensamos que experimentó en el Renacimiento? ¿Cómo era la vida de las personas que moraban en los rincones de ese barrio? ¿Qué grupos sociales habitaban la zona? ¿Qué influencia tenía el río Darro en la vida cotidiana de los habitantes de Granada? Los monumentos pueden mantener parte de la funcionalidad para la que fueron construidos. En el caso de esta plaza, hay varios que aún conservan su funcionalidad originaria. Vamos a identificar algunos. Imagen 6. Fachada manierista de la Chancillería Aunque ha experimentado diversas modificaciones a lo largo del tiempo, la Real Chancillería ha preservado gran parte de los elementos que constituían su estructura original. Esto nos permite hacernos una composición de lugar sobre cómo era la ciudad en el siglo XVI y qué transformaciones se llevaron a cabo para modernizar Granada. Quinta parada. Carrera del Darro. Puerta de los Tableros (bab al-Difáf) El paseo por la Carrera del Darro debe tomarse con tranquilidad, porque vamos a observar muchos elementos que merece la pena destacar. Partimos de ver cómo cambia el paisaje urbano, cómo nos adentramos en la historia auténtica de la ciudad como si el tiempo se hubiera detenido. Se puede observar la conjugación entre espacio natural urbano. Esta circunstancia hace de esta calle un lugar único en el mundo, dotado de ordenación y estructuración de las edificaciones, pero con el carácter salvaje de la naturaleza. ¿Qué contemplamos con detalle?
9 En primer lugar, las calles del Albaicín, que conservan gran parte de su trazado medieval. Vemos algunos de los puentes que han pervivido. La mayoría, como reducto de los que existían en el pasado y que han sido reconstruidos. Destacan, principalmente, por lo que puede verse a lo largo de la calle, los puentes de Cabrera y Espinosa, el de Chirimías y el puente Chico. El Albaicín se estructuraba también en función del río y la ciudad incluía parte de la otra orilla del río Darro. Contemplamos las fachadas de los diferentes edificios. Algunos, tras un proceso de transformación más que significativos. Nos topamos con un par de edificios que llaman la atención y, de fondo, podemos ver la Alhambra, con su sempiterna presencia, el bosque que la envuelve y disposición de la ciudad alrededor de los dos grandes núcleos que la constituían. Nos detenemos en la Puerta de Tableros, de la que sólo podemos contemplar algunos restos. ¿Qué función tenía? ¿Merece la pena conservar un resto arqueológico que se halla en deterioro? ¿Por qué? Pasamos por el actual Museo Arqueológico, la casa de Castril. Sin duda, es la representación de la edificación señorial del siglo XVI. Al igual que todos los palacetes de la época, está construida sobre una antigua casa árabe. La fachada, por la oscuridad de la noche, las luces de la Iglesia de San Pedro, y el halo de misterio que envuelve a la construcción, alimenta aún más los mitos y leyendas que se han forjado en torno a la antigua vivienda de la familia de Hernando de Zafra. El misterioso balcón de la mítica dama blanca desafía la mirada de los expectantes viandantes. Se pide al alumnado que investigue sobre la figura de Hernando de Zafra que, ni siquiera llegó a vivir en estas estancias, pero alrededor de quien se han creado muchas historias. Imágenes 7, 8, 9 y 10. Casa del Castril. Puente de Espinosa. Iglesia de San Pedro