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"World War Web": la desinformación sobre la guerra Rusia-Ucrania

Ruiz Baena, Eduardo,Martínez Rodrigo, María Estrella

Abstract

En una guerra la primera víctima es la verdad. La invasión rusa de Ucrania supuso en los medios de comunicación un continuo asedio de desinformaciones por parte de ambos bandos. En el artículo se analizan varias informaciones vistas desde el punto de vista de los contendientes y de medios de información que supuestamente adoptan u posicionamiento neutral.

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S OCIEDAD DIGITAL , COMUNICACIÓN Y CONOCIMIENTO : RETOS PARA LA CIUDADANÍA EN UN MUNDO GLOBAL SOCIEDAD DIGITAL, COMUNICACIÓN Y CONOCIMIENTO: RETOS PARA LA CIUDADANÍA EN UN MUNDO GLOBAL Coord. L ORENA R. R OMERO D OMÍNGUEZ N URIA S ÁNCHEZ G EY V ALENZUELA 2022 SOCIEDAD DIG ITAL, COMUNICACIÓN Y CONOCIMIENTO: RETOS PARA LA CIUDADANÍA E N UN MUND O GLOBAL Diseño de cubierta y maquetación: Francisco Anaya Benítez © de los textos: los autores © de la presente edición: Dykinson S.L. Madrid - 2022 N.º 58 de la colección Conocimie nto Contemporáneo 1ª edición, 2022 ISBN:978-84-1122-082-8 NOTA EDITORIAL: Las opiniones y cont en idos publicados en esta obra son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión d e Dykinson S.L ni de los editores o coordinadores de la publicación; asimismo, los au tores se responsabilizarán de obtener el permiso corre spondiente para incluir material publicado en otro lugar. ÍNDICE INTRODUCC IÓN ............................................................................................... 10 L ORENA R. R OMERO -D OMÍNGUEZ N URIA S ÁNCHEZ -G EY V ALENZ UELA CAPÍTULO 1. INTELIGE NCIA Y C OMUNIC ACIÓN E N EL ENTOR NO DE SEGURI DAD Y DE FENSA ......................................................................... 15 M ª . V ICTORIA C AMPOS Z ABALA CAPÍTULO 2. RELACIO NES INTER NACIONALES, SEGUR IDAD Y GEOPOLÍTICA: LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA EN 2022 Y SUS INCIDE NCIAS LOC ALES Y GLOBALES ............................................... 35 M ANUEL J. G AZAPO L APAYES E CAPÍ TULO 3 . WORLD WAR WEB : LA DESIN FORMACIÓ N SOBRE LA GUERRA R USIA-UCRA NIA ............................................................................ 52 E DUARDO R UIZ -B AENA E STRELLA M ARTÍNEZ -R ODRIGO CAPÍTULO 4. INTELIGE NCIA ARTI FICIAL Y POSVE RDAD EN TIEMPOS DE GUERR A .................................................................................... 73 F RANCISCO JOSÉ GARC ÍA - ULL A NTONIO QUIR ÓS - FONS CAPÍTULO 5. DESINF ORMACIÓN Y VE RIFICACIÓN DE LAS FAKE NEWS SOBRE INMIGRACIÓN DIFU NDIDAS EN ESPAÑA .............. 91 Á LVARO L ÓPEZ -M ARTÍN P ABLO S ÁNCHEZ -N ÚÑEZ A LBA C ÓRDOBA -C ABÚS CAPÍTULO 6. POSVER DAD Y AL GORITMOS EN SOCIEDADES CIBERNÉTICAS: UN MAPEO DE LOS NUEVOS TERRITOR IOS EDUCOMU NICATIVO S .................................................................................. 111 M ANUEL Á LVAREZ R UFS CAPÍ TULO 7 . ALIAN ZAS ENTRE LA T ECNOLOG ÍA Y EL F ACT- CHECKING: EXPERIENC IAS DE LA VERIFICACIÓN E N CASTELLAN O ...... 132 L ETICIA Q UINTANA P UJA LTE CAPÍTULO 8. LA GUERRA EN TI KTOK: LA RE D SOCIAL DE LA INVASIÓ N RUSA A UCRANI A ..................................................................... 150 J ONATTAN R ODRÍGU EZ H ERNÁNDEZ CAPÍTULO 9. EL PODER A TRAVÉS D EL CINE SOBRE TERRORISMO INTERNACIONAL ....................................................................... 169 A NTONIO Q UIRÓS F ONS CAPÍTULO 1 0. INFORMA CIÓN Y DESI NFORMACIÓ N UP-DOWN EN LOS DIÁL OGOS KOS OVO-SERBIA. PERCEPCIÓN Y REACCIÓ N DESDE LA S OCIEDAD C IVIL K OSOVAR. .................................................. 188 F ERNANDO E UTIQUI O N UÑO S ANTANA CAPÍTULO 11. LA (DES )INFORMACIÓ N VIRTUAL COMO HERRAMIE NTA DEL CRIME N ORGANIZADO EN LA TRATA DE PERSONA S ...................................................................... 206 O RLANDO M ATTOS S PARTA DE S OUZA D ANIELLE M ORAIS B OURGUIGNON S PART A CAPÍ TULO 12 . TE RRORISMO YIHADIS TA: RASGOS CARACTERÍSTICOS DE LOS PROCESOS DE CAPTACIÓN Y RAD ICALIZACIÓN . ............................................................. 226 M ANUEL J. G AZAPO L APAYES E CAPÍTULO 13. RETOS DE L A CONTRANARRATIVA TERRORISTA MIL ITAR ..... 242 F RANCISCO J. G IRAO CAPÍTULO 14. DELIBERACI ÓN, DISCURSOS DE ODIO Y ESFERA P ÚBLICA ...................................................................................... 260 R AMÓN R AYMUNDO R ESÉNDI Z G ARCÍA CAPÍ TULO 15. RADI CALISMO S, POPULI SMOS Y RACISMO S DIGITALES: UN EST UDIO DE CASO E N TWITTER .................................. 281 A NTONIA O LMOS A LCARAZ CAPÍTULO 16. LA PROLIF ERACIÓN DE LOS DISCUR SOS DE ODIO EN TWITTER: ESTUDIO DE CAS OS. ........................................................... 300 L IVINSTONG Á LVAREZ R OM ERO . M ELANIE Á LVAREZ R OMERO . CAPÍ TULO 17 . DEMONI ZACI Ó N Y POLARIZACIÓN D EL DISCURSO INF ORMATIVO A TRAVÉS DE TW ITTER EL CASO DE LA GUERRA DE UCRANI A ................................................... 318 M ARÍA J OSÉ M ARTÍN G INER P ATRICIA D E C ASAS M ORENO M ACARENA P AREJO C UÉLLA R CAPÍTULO 18. PRENDER LA MECHA DEL ODIO. EL DISCURSO SOBRE INMIGRACIÓN DE LOS SEGUIDORES DE VOX EN TWITTER ........................... 339 F RANCISCO J OSÉ S ÁNCHEZ G ARCÍA CAPÍTULO 19. I LOVE TO HATE ! DI SCURSOS DE ODIO CON TRA LAS MUJERES EN LOS MEDIA SOCIAL ES ............................................................... 359 S ANDRA M IRANDA A LEXANDRA D AVID A NA P AULA T UTUI CAPÍTULO 2 0. INFLUENCIA DE LOS DISCURSOS DE ODIO EN REDES SOCI ALES EN EL DESARROLL O DE UN TR ASTORNO DE CONDUCTA ALIME NTAR IA ........................................................................ 370 A NA P ÁEZ S ERRANO B LANCA M ARTÍN R ÍOS CAPÍTU LO 21. NACIONALCH OVINISMO IN STITUCIONA L Y MELANCOL ÍAS IMPERIALES EN EL DI SCURSO DE ROCA BAREA (II): EL COM ODÍN DEL TU QU OQUE .......................................................... 383 M ANUEL R ODRÍGUEZ I LLAN A CAPÍTU LO 22. VIGILA R AL VIGILA NTE: UN ANÁLIS IS CRÍTICO DE LA MODERA CIÓN DE CONTENIDOS PO R PARTE DE LAS REDE S SOCIALES .................................................................................. 401 F RANCISCO V ALIEN TE M ARTÍNEZ CAPÍTULO 23. NECE SIDADES EDUCA TIVAS DE LOS AFROECUATORIAN OS: UN COLECTIVO DESCONECTADO DIGITAL Y ESTRUCT URALMENTE ............................................................ 419 F ERNANDO L ARA L ARA CAPÍTULO 24. US O DE LA CIENCIA COMO EL MEJOR MÉT ODO PARA DESMENTIR LAS FAKE NE WS SOBRE CIENC IA ENTRE FUTUROS DOCEN TES. .................................................................................. 433 J UAN -F RANCISCO Á LVAREZ -H ERRERO CAPÍTULO 25. INFODEMIA, RELAÇÕES DE PODER E ESTRUTURA S SOCIAIS: UMA ABORDAGEM A PA RTI R DA EDUCOMUNICAÇÃO ......... 452 M ARCIA K OFFERMANN CAPÍ TULO 26 . IMÁG ENES EN COMUNICACIÓN POLÍTICA: ANÁLISIS DE LOS EMOJIS EMP LEADOS POR LOS P ARTIDOS POLÍTICOS E SPAÑOLES EN TWITTER ....................................................... 471 H ÉCTOR P UENTE B IENVENID O B ORJA B ARINAGA L ÓPEZ CAPÍTULO 27. ¿QUÉ FORMACION NE CESITAN ADQUIRIR LOS FUTUROS DOCE NTES P ARA PRE VENIR EL CIBER ACOS O EN EL A ULA? ............................. 491 A NA C EBOLLERO S ALINAS P ABLO B AUTI STA A LCAINE C ARMEN E LBOJ S ASO T ATIANA Í ÑIG UEZ B ERROZPE CAPÍTULO 28. LA RELEVANCIA DE L OS PROGRAMAS EDUCATIVOS P ARA LA PREVENCIÓN DE LOS DISCURSOS DE ODIO EN REDES SOCIALE S ................ 508 R AMIRO A BAD G ONZÁLEZ B LANCA M ARTÍN R ÍOS M. ª D EL P ILAR R APOSO N ÚÑEZ CAPÍTULO 39. TWITTER COMO CANAL Y FUENTE DE INFORMACIÓ N DE LA REACTIVACIÓN DE LA RUTA CANARI A DE MIGRACIÓN (2020-2022) .......................................................................................... 524 E LISA G ARCÍA L ERENA CAPÍTUL O 30. L AS POSIBIL IDADES D E TWITTE R FRENTE A LOS ME DIOS DE COMUNICACIÓN CONVENCIONALES EN MATERIA MI GRATORIA ........... 541 E LISA G ARCÍA L ERENA CAPÍTU LO 31. ACTIVI SMO DIG ITAL SA HARAUI: RESILIEN CIA Y PERSISTE NCIA MÁS ALLÁ DEL BLOQUEO INFORMAT IVO ............ 559 B LANCA C ONSUELO W YNTER S ARMIENTO CAPÍTULO 32. PRODUCCI ÓN CIENTÍFICA SOBRE EL IMPACTO DE LOS MENS AJES SOBRE C OVID-19 EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN ............................................................... 577 P ATRICIA S ANTACRUZ J IMÉNEZ L UZ M ARÍA R OMO F ERN ÁNDEZ CAPÍTULO 3 3. ANALIS IS DE LA CAMPAÑ A DE CONCIENCI ACIÓN NAVIDEÑ A ANDALUZ A “CUMPLE T U PARTE": REACCIONES Y LA REALID AD DE LA COVID ......................................... 595 M ARÍA A SUNCIÓN A LCALÁ P ÉREZ CAPÍ TULO 34 . EL INTERÉS DE LAS REV ISTAS CIENTÍFICAS POR LAS INV ESTIGACIO NES EN COM UNICACIÓN DE LA CIENCIA: DESDE 2017 A 20 22 ...................................................................... 614 M ACARENA P AREJO -C UELLAR S AMANTA F LORES -J ARAMILLO E DUARDO C ARCABOSO -G ARCÍA CAPÍTU LO 35. LA CIENCIA CIUDADANA COMO HERRAMIENTA DE CONCIEN CIACIÓN Y GENER ACIÓN DE INFOR MACIÓN SOBRE CALIDA D DEL AI RE ........................................................................ 715 J UAN J. H IDALGO -B ARQUERO S AMANTA F LORES -J ARAMILLO J OSÉ M. P INILLA -G ONZÁLEZ CAPÍ TULO 36 . LA IMPO RTAN CIA DEL BLOG COMO HERRAMIENTA DE COMU NICACIÓN CIE NTÍFICA. DIAGNÓST ICO Y PROP UESTAS DE MEJORA PARA UN BLOG DE CALI DAD DEL A IRE ........................... 733 P INILLA -G ONZÁLE Z , J OSÉ M. H IDALGO -B ARQUERO , J UAN J. CAPÍTULO 37. REDE S SOCIALES Y DIVUL GACIÓN CIENTÍFIC A: VISIBILI DAD Y CA MBIO EN L A GESTIÓ N DEL CON OCIMIENTO ....... 754 M ARÍA N ÚÑEZ -R ODRÍGUEZ P ATRICIA D E -C ASAS -M ORENO A RANTXA V IZCAÍNO -V ERDÚ CAPÍTULO 38. JUEGOS DE PALABRAS BASADOS EN CÓ DIGOS PARA EL AUTOAPRENDIZAJE DE LA NOMENCLA TURA DE BIOM OLÉCULAS ............ 769 J OSEP J. C ENTELLES E STEFANÍA M ORENO P EDRO R. DE A TAURI CAPÍTU LO 39. UTIL IZAC IÓN DEL C ONTEXTO DIGITAL EN DOCENCIA DE BI OQUÍMICA: PASATIEMPO S PARA AP RENDER LA NOM ENCLAT URA DE BI OMOLÉC ULAS ................................................................... 791 J OSEP J OAN C ENTE LLES P EDRO R. D E A TAURI E STEFANÍA M ORENO CAPÍTULO 40. AL FABETIZACIÓN CIENTÍFI CO-MATEMÁTICA EN CONTEXTOS REALES A TRAVÉS DE LA GENERA CIÓN DE CONTENIDOS AUDIOVISUALES EN YOUTUB E ........................................................................................ 810 Z AIRA O RTIZ -L ASO J OSÉ M ANUEL D IEGO -M ANTE CÓN R OSA G ARCÍA -R UIZ CAPÍTU LO 41. PERIODISMO Y DEONTOLOGÍ A: CUÁLES SON LOS CÓDIGOS A SEGU IR SEGÚN UN ESCO, LA UNIÓN EUROPE A, ESPA ÑA Y C ATALU NYA. .................................................................. 830 C HAL J IMÉNEZ V INUESA J AVIER B USTO S D ÍAZ R UBEN N ICOLA -S ANS CAPÍTULO 42. EL CONOCIMIENTO DEL OBJE TO PURO ENTRE EL CRITICISMO KANT IANO Y EL REALISMO TOMISTA ............................. 851 M ANUEL A LEJANDRO S ERRA P ÉREZ CAPÍTULO 43. ¿ES POS IBLE UN REALISMO CRÍTICO? ÉTIENNE GIL SON ANTE EL PROBLEMA DEL CON OCIMIENTO .......... 865 M ANUEL A LEJANDRO S ERRA P ÉREZ CAPÍTULO 44. EL PROBLEMA DE LA VERDAD EN LA ÉPOCA ACTUAL ...... 879 F RANCISCO H ARO A LMANSA CAPÍTU LO 45. NA CIONALCHOVINI SMO INSTITU CIONAL Y MELANC OLÍAS IMPERI ALES E N EL DIS CURSO DE ROC A BAREA: EL NEGACIONI SMO DE LA S ATRO CIDADES DE LA CONQUISTA CASTELL ANA DE AMÉR ICA .................................................................................. 897 M ANUEL R ODRÍGUEZ I LLAN A ‒  ‒ 2. OBJETIVOS Los objetivos planteados para la elaboración del siguiente capítulo se han dirigido fundamentalmente al estudio y reflexión del impac to de in- ternet y de las redes sociales en el ámbito de la seguridad y la defensa. 3. METODOLOGÍA Un rápido recorrido histórico a través de fuentes bibliográficas permitirá estudiar el cambio de paradigma, los elementos q ue ayudan a la Inteli- gencia blindando la Seguridad y la Defensa de individuos y E stados y aquellos otros que contribuyen a confundir a la opinión pública debili- tando a las sociedades democráticas con todo lo que ello conlleva. Es- trategias comunicativas e implementación de políticas comunicativas en los diferentes Estados democráticos reforzarán la preocupación y el in- terés histórico de gobiernos e instituciones por la información . Para ello se ha empleado una metodología fundamentalmente centrada en la revisión bibliográfica y documental. Junto a la revisión de concep- tos tradicionales en el ámbito militar como el de estrategia y la impor- tancia de esta en el ámbito comunicativo. 4. RESULTADOS Como apunta Miguel Alonso Baquer, “l a conducta estratégica es tan an- tigua como el hombre” 1 . Aunque el concepto de estrategia no merece un interés científico hasta el siglo XX, el fenómeno ha sido una co nstante histórica en la actividad humana. Si bien la estrategia se origina en el entorno militar, cuando ésta se des- liga del uso de la fuerza pa sa a otras disciplinas ajenas a este mundo. Así áreas como la política, la economía, la medicina, entre otras muchas, se verán pronto beneficiadas del uso del pensamiento estratégico. El poder 1 Alonso Baquer, M. “2.500 años de estrategi a: el paradigma militar” en Pé rez, R.A. Estrategias de Comunicación , Ariel Comunicación, Barc elona, 2001. ‒  ‒ y los efectos de la conducta estratégica entran así de lleno en organiza- ciones e instituciones públicas y privadas en el pasado siglo. Una de las áreas en las que la estrategia adquiere un papel protagonista e innegable es la Comunicación. A estas alturas queda fuera de toda duda el incalculable poder de la información en un proceso comunica- tivo; potencial refrendado a lo largo de la Historia. Si al poder inherente a la comunicación le aplicamos criterios estratégicos, este se verá incre- mentado de modo exponencial. Ya, desde oriente el filósofo Sun Tzu muestra el valor estratégico de ciertos elementos comunicativos; bande- ras, estandartes y tambores muestran su función comunicativa en pleno campo de batalla. Señalaba Tzu:” No sólo para q ue los soldados actúen al unísono, sino también para confund ir al enemigo sobre la dim ensión de tu ejército e infundirle temor” 2 . La Historia está jalonada de ejemplos dirigidos a confundir al adversario. Propaganda, engaño, desinforma- ción, cortinas de humo, ocultación han sido elementos fundamentales en estrategias comunicativas empleadas en periodos de enfrentamientos bé- licos abiertos. Todos ellos forman parte de un juego dónde reina la ma- nipulación. La decepción ha sido harto empleada y la decepción no es sino “la información diseñada para manipular el comportamiento de otros induciéndoles a aceptar una presentación falsa o distorsionada de su entorno físico, social o político” 3 . En las antiguas guerras la decep- ción ocupaba un papel clave en perfe cta sincronía con las operaciones tácticas, dirigidas en la mayoría de los caso s a minimizar costes perso- nales y económicos. Aunque fue durante el desarrollo de los dos con- flictos mundiales cuando el empleo de la decepción alcanzó cuotas des- tacables, la utilización de esta se remonta a la antigüedad dónde pode- mos encontrar tratados que recogen recomendaciones de su uso en con- tiendas militares. Algunas obligadas referencias: Jul io S e xt o F r on ti no recoge e n su Strategema ta la recopilación de estratagemas mi litares empleadas en la anti gua Roma; el Strategikon del Empera dor Mauri cio en la Edad Media o El Arte de la Guerra de Nicolás Ma quiavelo . 2 Citado por Alonso Baq uer, M. A.; op. cit. 3 Marín, F.A. Eng años de Guerra. Las acciones de D ecepción en los conflictos bélicos , Inédita Editores, Barcelo na, 2004, p.15. ‒  ‒ La auténtica constatación del valor estratégico de la comunicación no llega hasta el siglo XX, momento en el que se produce un cambio de status comunicativo definido por el cambio del pod er de la información al poder de la comunicación 4 . La com unicación estratégica nace cuando se percibe su potencial y se decide administrarlo. ¿Qué diferencia a la comunicación estratégica de aquella que no lo es? ¿Cómo disti nguimos una de otra, teniendo en cuenta que a mbas son acciones dirigi das a co- municar un mensaje a un receptor en espera de unos efectos determina- dos? En definitiva ¿qué entendemos por comunicación estratégica? “La forma de interacción simbó lica que denominamos comunicaci ón merece el calificativo de estrat égica cuan do el emisor la deci de y preela- bora conscient emente de antemano, de cara al logro de unos objeti vos asignados, t eniendo e n cuenta el contexto de partida y las tende ncias políticas, económicas, so cioculturales y tecn ológicas, y, sobre todo, las posibles decisione s/reacciones de aque llos públicos receptores que con sus cursos de acción puedan favorece r o perjudicar el logro de dichos objetivos../ La comunicación estratégi ca es una forma de acción s ocial que se caracteriza porque se produce en una situación de j uego estraté- gico en la que los jugadores hacen us o de la interacción simbólica para resolver su s problema s o max imizar sus op ortunida des”. 5 M. José Canel en su trabajo sobre la Comunicació n en las instituciones públicas , compendia los siguientes elementos rec ogidos de diferentes definiciones de estrategia. Así, “La estrategia responde a una necesida d. Es un proceso de adaptación a un cambio. Con la estrat egia se bus ca avanzar; al aplicarla intentamos definir cómo q ueremos qu e sea el futuro. E ntre ho y y el p unto al que queremos l legar me dia una sit uación de ince rtidumbre. E s un pla n, una guía. La estrategia selecciona; tiene unos objetivos; lleva consigo la de- finición y d istribución de respon sabilidades; d a sentido de unid ad”. 6 Todo proceso comunicativo que no responda a los parámetros señalados quedaría fuera de la concepción estratégica. El potencial de la comuni- cación estratégica ha sido aprovechado con creces por el terrorismo. Constituye, de hecho, uno de sus pilares básicos. Las dificultades, fun- damentalmente económicas, que tienen estos grupos para llevar a cabo 4 Pérez, R.A. Estr ategias de Comunicación , Ariel Co municación, Barcelona, 200 1, p. 601. 5 Pérez, R.A. Op. Cit; p.462. 6 Canel, Mª. J. Comunicación de las instituciones pú blicas , Tecnos, Madrid, 2007, p.6 9 y ss. ‒  ‒ sus reivindicaciones, hace que “los terroristas entiendan que parte de su eficacia dependa de la capacidad para hacer llegar su mensaje a grandes audiencias, por lo que acompañan sus actuaciones de una cuidadosa pla- nificación estratégica de la comunicación”. 7 Son muchos los ejemplos de actuaciones terroristas elaboradas y plani- ficadas desde el impacto comunicativo. Baste recordar el atentado de la Torres Gemelas calculado con toda sutileza de detalles para que el im- pacto mediático fuera histórico. Y así fue; nunca un ataque terrorista produjo tantos efectos y tan devastadores. Las características de este de- lataban el conocimiento exhaustivo de las reglas del juego comunicativo occidental que tenía Bin Laden; nuestra cultura mediática, las rutinas mediáticas, la importancia de la imagen y el valor otorgado al medio televisivo, el momento en el que se produjo…nada se dejó el azar. La repercusión fue tal que el eco aún perdura. Y lo que es peor, todos los medios de comunicación hicieron una cobertura gratuita del terrorismo. Ellos fueron otra de las grandes víctimas desde el momento en el que hicieron de altavoces forzados a los intereses del islamismo más radical. El éxito fue tal que tiempo después llegarían los atentados de Madrid y Londres con renovados intereses comu nicativos: “La muerte y destrucción causada po r los atentados d el 11-M y del 7- J constituyeron los medios por los cuales los terroristas intentaron llegar a una serie de audie ncias: el Gobierno nacional, la oposición, el electo- rado, los medios naci onales e internacio nales, otros Gobier nos –part icu- larmente los que tenían tropas en Ir ak-, miembros de Al Qaeda, etc .” 8 En una Era marcada por la comunicaci ón, los distin tos actores en conflicto plantean batalla en la arena mediática. Política, nego cios y guerras tienen su correlato mediático. En el á mbito de la Seguridad y la Defensa el potencial d e la comunicación ayuda a las instituciones a desarrollar su s mejores estrategias. Como punto de partida ineludible es obligado señalar el aspecto estruc- tural; es decir el papel desempeñado por las denominadas 7 Cuesta, U. Canel, Mª. J.Gurrionero, M.G. (coo rd..). Comunicación y terrorismo , Madrid, Tecnos, 2012, p.14. 8 Sanders, K. y Canel, M.J. “La com unicación de los gobiernos ante el terrorismo: un an álisis comparado de los atentados de Madrid de 2004 y L ondres 2005” en Cuesta, U., Cane l, M.J., Gurrionero, M.G. (coord.) Com unicación y terrorism o , Madrid, Tecnos, 2012, p. 15. ‒  ‒ Administraciones Comunicativas 9 . Entendidas como el conjunto de re- cursos técnicos y humanos, organizados y destinados a realizar funcio- nes informativas y periodísticas capaces de contribuir a una correcta transparencia y publicidad en la ejecución de la política pública. Toda estrategia de comunicación pública ha de generarse y gestionarse en y desde una estructura creada a los efectos. En el origen y fundamento de la creación de este tipo de organismos se encuentra la necesidad de re- gular, canalizar, organizar y dirigir la información hacia el cumpli- miento de objetivos y fines diseñados a los efectos. En definitiva, hacia la formulación e implantación de las oportunas estrategias comunicati- vas bajo el paraguas de las conocidas como Políticas de Comuni cación. Los dos conflictos mundiales genera ron políticas comunicativas que os- cilaban entre la propaganda y la censura. En los años 30, la cen traliza- ción de los órganos que en materia de información, censura y propa- ganda se había perdido tra s el final de la Gran Guerra, se vuelve a recu- perar. En la recuperación de dicha centralización contribuyó de forma paradigmática, la creación en 1933 del Ministerio de Propaganda ale- mán. Previamente Lloyd Carson en 1918 creó en Gran Bretañ a, el Mi- nistry of Information . Pero sin duda fue el ejemplo de Goebbels el que pronto fue secundado p or países como Italia y Espa ña. A partir de este momento, muchos países elevarán a la categoría de Ministerio las tareas administrativas de información, censura y propagand a que se venían rea- lizando bajo la competencia de órganos administrativos menores encla- vados en los Ministerios de Interior, Exterior o adscritos a la Secretaría del Ejecutivo. Del Ministerio de Propaganda alemán surgieron las bases para el naci- miento de otros ministerios de la misma índole. En 1933, en EE. UU. se crea el Nacional Emergency Council (NEC) para coordinar la actividad propagandística llevada a cabo por Roosevelt. El presidente con sciente de la importancia de mantener una comunicación constante y fluida con los periodistas optó por convertirse él mismo en el Portavoz de su propia política. Puso en marcha el primer boletín de prensa en la Casa Blanca 9 Campos Zabala, M.V. El portavoz del gobier no: orígenes, evolución, funciones y cons olida- ción. El desarrollo de la ad ministración comunicativa en España , Madrid, UCM, 1999. ‒  ‒ e introdujo un nuevo estilo de relaciones con los periodistas. En los inicios de su mandato, el Presidente decidió que la política de su admi- nistración sería comunicada al público para su “educación política ”, pre- ferentemente en forma de noticias en lugar de discursos políticos. En Italia, en 1934 se crea el Sottosegretariado di Stato per la Stampa e Propaganda , organismo directamente dependiente del Jefe del Go- bierno que pasará a convertirse en el Ministerio di Stampa e Propa- ganda . En Gran Bretaña, en 1939 reaparece el Ministry of Information . En España hasta los años 50 del pasad o siglo no se crea el Ministerio de Información y Turismo. Hay que señala r que estos organismos son fruto de la evolución de una práctica comunicativa gubernamental llevada a cabo por Estados sensible s a la utilización de la información. El peso de esta tradición en Administración Comunicativa, se refleja en la conti- nuidad del modelo napoleónico de organización piramidal, para el desa- rrollo del organigrama del Ministerio de Propaganda alemán, a su vez paradigma y referencia obligada en la constitución de organismos dedi- cados a labores informativas. A lo largo d el siglo XX se fueron creand o en las diferentes ad ministracio- nes públicas, infra estructuras encarg adas de administrar la información. Propaganda y Censura p ara tiempos de Guerr a e información para tiem- pos de paz. Bajo distintas deno minaciones se crearon Min isterios o es- tructuras similares de pro paganda e Información en Europa y en EEUU. La ma yoría de estos o rgani smos qu e, cómo hemos di cho, tuvie ron su or i- gen en los p eriodos bélicos, finaliza das las contiendas armadas modifica- ron sus estructur as y funciones ahora di rigidas fundamen talmente a la di- fusión de inf ormación sobre la gestión de las Fuerzas Armadas. En la actualidad es impe nsable a bordar un conflicto desde las ins ti- tuciones sin ela borar previa mente un a estrategia de co municación . Si bien es cierto que las es trategias de comunicació n en este terreno han cambiado notablemen te. Aunque ges tionar adecuadamen te la infor- mación de crisis, conf lictos y guerr as continúa s iendo punto priorita- rio y sensib le en el área de la Segur idad y la Defen sa, las institucion es de la Defensa vienen tr abajando en la elaboració n de estrategias qu e inciden más en proporcionar información desde contextos de paz. ‒  ‒ La información dirigida a dar a co nocer la labor de nuestras Fuerzas Ar- madas y de nuestros c uerpos de seguridad del Estado es punto prioritario de las actuales estrategias comunicativas. Bajo la denominación de Cul- tura de Defensa se incluyen actividades dirigidas a la formación y fo- mento de una adecuada conciencia de Defensa necesaria para obtener el apoyo de la opinión pública. Por último, de bemo s señala r como punto ce ntral de nue stro tra bajo que las estrategi as de comunic ación en el si glo XXI, en las sociedades av anzadas, debe rán sustenta rse indefecti blemente en una esmerad a y pertinent e labor de Inteligencia en Comunicación. Esta será la ún ica salvaguarda para su- pera r la com plejida d de un esce nario plural, c recient e y altament e com pe- titivo, dónde la incertidu mbre cobra una vez más protagonismo . 4.1. I NTELIGENCIA Y C OMUNICACIÓN EN EL SIGLO XXI La llegada de la sociedad postindustrial convirtió, como apuntara en su día Daniel Bell, el conocimiento en recurso estratégico. Entrábamos en la era de la información; sistemas de computación y transformación de datos dejaban de lado a las clásicas materias primas propias de la indus- trialización. La revolución fue tal que supuso un cambio radical de men- talidad; la sociedad postindustrial pasaba a orienta rse hacia el futuro y basarse como consecuencia de ello en el pronóstico y la planificación. El principio axial será la codificación del conocimiento teórico 10 . Alvin Toffler en La Te rcera Ola decía “en la actualidad, al tiempo que construimos una infoesfera para una civilización de tercera ola, estamos impartiendo no vida, sino inteligencia, al “muerto” entorno en que nos hallamos inmersos 11 .” La clave de este avance evolutivo -continúa Tof- fler- es el computador. Todas aquellas transformaciones iniciadas en los años 70 del pasado siglo sentaron las bases de un a nueva Era que se articulaba en torno a la gestión de la información y del conocimiento. La necesidad de información por parte de los Estados para llevar a buen término sus políticas, hacía necesario e ineludible, seleccionar, ordenar 10 Muñoz Alonso-Ledo, A. Política y nueva comunicación. El impact o de los medios en la vida política , Madrid, Fundesco, 1989, p.15. 11 Toffler, A. La ter cera ola , Barcelona, Plaza y Janés, 1989. ‒  ‒ y gestionar el ingente caudal de datos en circulación. Si la info rmación siempre ha sido un recurso estratégico de primer orden con el avance de las nuevas tecnologías su condición de tal ha aumentado de modo expo- nencial. La irrupción de internet en el sistema informativo abría –entre otras muchas- amplias posibilidades a la Inteligencia. La Red se conver- tía en la potencial mayor fuente de o btención de información para la elaboración de conocimiento. Por el contrario, también se convertiría en la mayor fuente de ruido. La excesiva circulación de información con- tribuía a dificultar más que a favorecer la elaboración de adecuado co- nocimiento. Infoxicación, sobreinformación, saturación, son términos con los que hemos terminado familiarizándonos. Información online y offline hacen que el individuo viva en una atmósfera irrespirable de la que es difícil salir indemne. Estamos como diría en su libro Todd Gitlin, “enfermos de información”. 12 Si en el ámbito de la comunicación el siglo XX fue el siglo de la propa- ganda 13 , el siglo XXI será el de la Inteligencia en comunicación. En el sentido más amplio del término. ¿Qué queremos de cir con el empleo de este término? Diferenciar claramente entre información y opinión; des- entrañar los flujos informativos capaces de generar corrientes de opinión y movilizaciones, distinguir entre comunicación mediática, comunica- ción organizada y estructurada y comunicación desestructurada e infor- mal –de la que hablaremos más adelante-; interpretar los mensajes en su contexto; analizando la credibilidad de la fuente, su intencionalidad, el lugar que ocupa en el panorama geocomunicativo, el modo de acceso al potencial receptor (utilización del soporte adecuado), la cultura mediá- tica de emisores y receptores, el establecimiento de agendas y estudio de marcos y enfoques, son algunos de los elementos impresc indibles para la Inteligencia. Detectar, analizar y gestionar adecuadamente posi- bles operaciones de decepción inform ativa se convierte en punto esen- cial para la Seguridad y la Defensa de los individuos, las organizaciones y los Estados. El éxito no procederá del ámbito online; el entorno offline recuperará el protagonismo perdido reforzando, ampliando y 12 Gitlin, T. Enfermos de inform ación , Barc elona, Paidós Comunicació n, 2001. 13 Pizarroso Quintero, A. “Guerra y comunicación” en Culturas de Guerra , Madrid , Frónesis, Cátedra, 2004, p.21 y ss. ‒  ‒ completando la información obtenida a través de las nuevas tecno logías. Estrategias comunicativas e implementación de políticas comunicativas en los diferentes Estados democráticos reforzarán l a preocupación y el interés histórico de gobiernos e instituciones por la información. 4.2. C OMUNICACIÓN ORGANIZADA Y C OMUNICACIÓ N DESORGANIZADA En Inteligencia, la comunicación es una pieza de primer orde n tanto a nivel estratégico como ejecutivo. Como señala Rubén Arcos “La comunicación es un elemento decis ivo en el ámbito de la inteligencia, un fenómeno de pri mer orden presente tanto en el propi o proceso de adquisición de i nformación, elaboración y difusión de prod uctos de inteligencia –el denomi nado ciclo de in teligencia- como en la discip lina de contrainteligencia y en los procesos de comunicación persuasiva de alguna de las subcategorías integradas en las acciones encubi ertas”. 14 La Comunicación penetra todas y cada una de las fases del ciclo de in- teligencia, pero una de las fases especialmente sensible es la que afecta a la obtención de información necesaria para la elaboración de conoci- miento. Pues del éxito en la fase de obtención dependerá en bue na me- dida el éxito de los resultados. En la actualidad uno de los problemas a los que se enfrenta la Inteligencia es al excesivo caudal de datos que dificulta sobremanera la obtención de información significativa aumen- tando el ruido. En inteligencia competitiva y para el entorno online se manejan distintos formatos de monitores que rastrean la Red cribando información útil. La debilidad de esta forma de obt ención radica en de- finir correctamente las variables y parámetros necesarios que optimicen la búsqueda. Si no es así la capacidad de rastreo se verá indefectible- mente mermada y los resultados pueden ser inad ecuados. Centrar la atención tan solo en la Red puede no solo generar sesgos importantes sino también fomentar una dependencia en la fase de obtenci ón que merme significativamente el análisis y la operatividad en las labores de Inteligencia. Estar sujetos a una única fuente de obtención o a un único soporte puede facilitar operaciones de Decepción. Sin olvidar que delata una manifiesta debilidad; la procedente de una única fuente. 14 Arcos, R. (2012) “Comunicación, Cultura y reservas de inteligencia”, en Inteligencia , (c oord.) González Cussac, J.L.,Valencia, Ti rant Lo Blanch. ‒  ‒ Por otro lado, las posibilidades generadas por Internet y, en general, por las nuevas tecnologías han fijado la mirada en contenidos que fuera de la Red no tendrían la más mínima atención. Importa más el có mo que cualquier otra cuestión como el qué, el quién y el por qué. El efecto deslumbrador de las nuevas tecnologías con sus in mensas y llamativas posibilidades comunicativas relega el qué (el mensaje, el contenido) a un segundo plano. Relegar el qué en el ámbito de la Defensa y la Segu- ridad a un segundo nivel puede tener efectos devastadores. Qué se dice, quién lo dice y porqué lo dice son preguntas fundame ntales de respuesta ineludible. El soporte utilizado para ello es lo de menos, aunque veremos que también juega un interesante papel. En la fase de obtención la capacidad de detectar la procedencia de la in- formación, la fuente, se torna fundamental. Conocer la autoría con stituye uno de los filtros de partida que ayudarán a interp retar el resto de los elementos que interv ienen en el proceso comunicativo. Sobre todo, los aspectos intencionales. Esto nos lleva a trabajar con el establecimiento de una primera distinción entre lo que entendemos por comunicación or- ganizada o formalizada y comunicac ión desorganizada o informal . La primera categoría nos remite a emisores, canales y mensajes legiti- mados para la difusión de información. Para su correcto funciona miento, estos procesos comunicat ivos cuentan con estructuras y recursos huma- nos organizados y dirigidos a objetivo s informativos definidos y de pú- blica trasparencia. La comunicación emanada de los mismos tendrá un carácter organizado; un carácter formal. Medios de comunicación, De- partamentos de comunicación de instituciones públicas y privadas en- trarían dentro de esta clasificación. Por el contrario, entendemos por co- municación desorganizada aquella procedente de emisores particulares, desde canales informales y cuyos intereses presenten cierta ambigüedad. Con la eme rgencia d e las nuevas tec nología s la comuni cación formali zada está hacie ndo crisis como va ticinara en su día el fil ósofo Salvad or Pánike r: ‒  ‒ 2011, en el movimiento 15M, por citar algunos de los ejemplos más des- tacados. Internet no puede convertirse en un ca mpo de batalla donde circule la información de un modo desorganizado y descontrolado; pues el desor- den no deja de tener un componente de violencia. La utilización irres- ponsable de las redes sociales merece especial atención pues mensajes vertidos de modo aleatorio y malintencionado convierte la información en un arma silenciosa qu e contribuye a socavar las bases de la sólida reputación de personas, organizaciones e instituciones. 5. CONCLUSIONES Internet y el empleo inadecuado de las redes sociales ha potenciado una Comunicación Desorg anizada que, en el ámbito d e la Seguridad y la Defensa, puede derivar en situaciones conflictivas. La convivencia de diferentes culturas de guerra y diversas culturas comunicativas en la Red complica sobremanera la detección de posibles ame nazas derivadas del mal uso de las nuevas tecnologías. En este escenario, la Inteligencia en el ámbito de la Comunicación será imprescindible para desbrozar con habilidad el marasmo informativo; separar la información útil del ruido; la información de la propaganda; interpretar las filtraciones; reconocer las “cortinas de humo” y las maniobr as de desinformación o el empleo de la decepción, etc. Y es la complejidad en el escenario mediático lo que aconseja el empleo de herramientas que, desde la Inteligencia ela- boren un conocimiento adecuado para la detección y prevención de ame- nazas a la Seguridad del individuo y de las instituciones. Por otro lado, en la actualidad es impensable abordar un conflicto, po- tenciar una imagen, una marca, desde las instituciones, sin elaborar pre- viamente una estrategia de comunicación. Recordar que el empleo de las estrategias comunicativas incluye el entorno online y el entorno offline. Y que el potencial de la comunicación también es utilizado por grupos terroristas. La utilización de estrategias comunicativas desde el terro- rismo delata el conocimiento de rutinas y procesos informativos. Para el caso del terrorismo islamista, el conocimiento de nuestras lógicas comu- nicativas; nuestras diferencias culturales comunicativas son ‒  ‒ aprovechadas para multiplicar los efectos devastadores que de por sí tiene poner fin a vidas humanas. Existe un mundo articulado en Internet de factura occidental que ali- menta la incertidumbre, la percepción de riesgo y el miedo. Cuando Do- minique Moïsi en su Géopolitique de l´ emotion describió las caracterís- ticas emocionales de las distintas naciones puso el sello del miedo en las occidentales. Esta emoción es el eje sobre el que pi vota la estrategia del terrorismo. Y es en Occidente donde toma cuerpo el sentimiento capaz de crear climas de opinión alentados por el alarmismo, producto de per- cepciones sujetas a discusión. 6. REFERENCIAS Alonso Baquer, M. (  ) “  .  años de estrategia: el paradigma militar” en Pérez, Rafael Alberto. Estrat egias de comunicación , Ariel comunicación, Barcelona. Arcos, R. (   ) “Comunicación, Cultura y reservas de in teligencia”, en Inteligencia , (coord.) González Cussac, J.L. , Tirant lo Blanch, Valencia. Campos Za bala, M.V. (  ) El portav oz del gobi erno: orí genes, evol ución, funciones y consoli dación . El desarr ollo de l a administ ración comunicativa en España , Madrid , UCM. Campos Zabala, M. V., Gómez-escalonilla, G. 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Este diagnóstico no resulta exage- rado si observamos el panorama internacional de conflictos interestata- les e intraestatales, las luchas derivadas por la escasez de recursos, las guerras híbridas, el espionaje entre empresas y naciones o el incremento de amenazas asimétricas como el terrorismo y crimen organizado tanto en su vertiente física com o virtual. En este complejo y poliédri co con- texto se inscribe la guerra en Ucrania provocada por la invasión de Ru- sia, que se inició en 2014, y que ha teni do su continuación en 2022. En el ámbito de la geopolítica, t anto a nivel teórico com o práctico, existe una te nsión entre la declaraci ón normativa de igualdad esencial entre todos los Estados, y la realid ad real que muestra la dramática desigualdad de po der, recursos y capacida des entre lo s diferente s ac- tores que forman la arena políti ca inte rnacional. Si analizamos el actual escenario geopolítico, el riesgo securitario que representa la invasión de Ucrania está demo strand o que no todos los Estados tiene n los mis- mos recursos o la mi sma capacidad de trazar ali anzas securitarias. ‒  ‒ 2. EL IMPERIALISMO DE RUSIA Y LA INVASIÓN DE UCRANIA El día que comenzaba la invasión de Ucrania, el 24 febrero de 2022: Putin declaraba: “Fue un error permiti r a las repúblicas dejar la URSS. He decidido lanzar una operación militar especial”. Con esa declaración, el líder del Kremlin buscaba presionar a Ucrania y al orden occidental para conseguir la materialización de dos objetivos estratégicos: Por un lado, en el corto plazo, forzar a Ucrania a firmar u nos nuevos acuerdos de Minsk que d ieran más garantías de seguridad a Rusia me- diante el reconocimiento escrito de la independencia de las regiones del Donbás y el abandono definitivo por parte de Kiev de su estrategia de aplicar a la OTAN. Por otro lado, en el medio plazo, recupera el pasado glorioso que corres- ponde a Rusia desmembrando a Ucrania y anexionándola bajo su in- fluencia. En la declaración de guerra, Putin llego a decir que “Ucrania no es un estado real”, se e ntreveía el simbolismo de la acción bél ica para recuperar el antiguo imperio. El análisis temporal en el corto y medio plazo visibiliza la estrategia implementada por Putin, y su evolución desde un ‘realismo defensivo’ hacia un ‘realismo ofensivo’. O lo qu e es lo mismo, la búsqueda de un incremento de su peso directo en las dinámicas globales a través de una apuesta por el hard power. 2.1. LA ARQUITECTURA DE SEGURIDAD EUROPEA Y LA OTAN La invasión de Ucrania está provocando una alteración o desest abiliza- ción de Europa, que puede evolucionar en distintos niveles: A nivel de seguridad y de fensa, se está modificando el paisaje securita- rio de la UE, en concreto su autonomía estratégica. Esto afecta de forma directa a los países nórdicos, que han solicitado en mayo de 2022 su pertenencia a la OTAN. A nivel humanitario y político, si el conflicto se cronifica en el tiempo, se podría avecinar una crisis de refugiados aún más grave. Los millones de personas procedentes de Ucrania que huyen llegan actualmente a la ‒  ‒ UE desde Polonia, Eslovaquia, Rumania. La llegada de refugiados pro- longada en el tiempo puede ser motivo de desestabilización política en el seno de la UE, potenciando los posicionamientos radicales de la ex- trema derecha. Cabe recordar que en Francia -que está actualmente cu- briendo la Presidencia de la UE- ha ganado las Elecciones Presidencia- les Macron, pero Ma rine Le Pen, que ha quedado en segundo lu gar con el apoyo de Zemmour, ha defendido directa e indirectamente las supues- tas virtudes de la política exterior aplicada por Putin antes de la invasión de Ucrania en 2022. El ascenso de la extrema derecha en Francia y la fractura sociopolítica que se vive en el país debe actuar en la U E como un sistema de alerta temprana que advierta del peligro de los populismos y sus discursos del miedo, criminalización y estigmatización. A nivel económico, no hay que olvidar que la UE surgió como un mer- cado común europeo, es decir, desde unas vinculaciones económico- energéticas que ahora se ven sumamente afectadas por las consec uencias derivadas del conflicto. Si desde un nivel geoestratégico se atiende al campo energético, la dependencia de Europa de Rusia es evidente. En este contexto, las sanciones económicas aplicadas a Rusia y eje cutadas por la UE a raíz de la invasión de Ucrania, véase el cierre del gaseoducto Nord Stream 2 o los sucesivos paquetes de sanciones diversificadas, han iniciado a corto plazo una subida de precios del gas y combustibles fó- siles; y a medio plazo una mayor dependencia de EE. UU. como sumi- nistrador energético. Cabe recordar que el gas llegara en barcos en forma licuada, con mayores costes de procesamiento que deberán afrontar los ciudadanos europeos. En este contexto de interconexión e interd epen- dencia es interesante referencia cómo Alemania retarda el proceso de desvinculación energético con Rusia, y como responde el Kremlin va cortando el suministro de gas a los países que no pagan en rublos para intentar así sortear las sanciones económicas de la UE. Y mientras el campo energético sufre conmociones, se hace ca da vez más patente la crisis mundial de la seguridad alimentaria derivada de esta invasión. El Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrel l, advierte que el bloqueo de los puertos ucranianos por parte de Rusia está provocando un a crisis ‒  ‒ alimentaria y que “el suministro mundial de alimentos está en peligro” 22 (2022b). De forma que se constata que estamos inmersos en un campo interrela- cionado donde el nivel securitario, el nivel humanitario/político, y el ni- vel económico sufren fuertes y graves t ensiones en sus zona s de tangen- cia y solapamiento cuando un actor como Rusia e mprende una agresión tan severa contra un país tan determinante por su ubicación geoestraté- gica como Ucrania. 2.2. I NCIDENCIAS LOCALES Y GLOBALES EN EL PAISAJE SECURITARIO A nivel local la arquitectura de seguridad europea está en crisis: la brú- jula se seguridad europea tras la ruptura del estatus quo po r Rusia ha alterado la precepción de estar protegidos. Incluso surgen fisuras en el seno de la propia Unión Europea entre los distintos Estados miembro frente a la invasión de Ucrania por R usia. Un exponente de estas fric- ciones internas las evidencia Viktor Orbán -que ha ratificado en abril de 2022 su mandato en Hungría- y que mantiene una línea política caracte- rizada por un fuerte desapego ideológico y logístico hacia una UE com- prometida en su apoyo a Ucrania. El p r o p i o p r e s i d e n t e d e U c r a n i a Zelenski le instó a que decidiera donde se situaba geopolíticamente y securitariamente ante l a invasión rusa, ¿“you hesitate whether to trade with Russia or not?” 23 (Zelenski, 20 22). 22 Foreign Affairs Council of the U E. Food Security Cri sis. 2022.5.20. Josep Bor rell: “The World´s food supply is in danger mainly due to the R ussian invasion of Ukraine. […] There are a lot of ships waiting to load this grain and th ey cannot do it because the Russian navy is block- ing the Ukrainian ports. That is why we are trying to look for an alternative way of taking these grains to the people. We are the Commissions prepared proposal fo r solidarity lanes -we call on the Members States t o implement it quickly”. 23 El Presidente de Ucrania, Zelenski se dirige al Pres idente de Hungría, Orbán. 25-3-2022: “I want to pause here and b e honest. Once and for all. You have to decide for you rself who you are with. You are a sovereign st ate. Listen, Vi kt or, do you know what is happening in M ariupol? Please, if you can, go to your wat erfront. Look at th ose shoes. And you will see how mass kill- ings can happen again in tod ay´s world. And that is what Russia is doing today. The same shoes. In Mariupol. And yo u are hesitating whether to impose sanctions or not? Yo u hesitate whether to allow weapons through or not? You hesitate whether to trade with Russia or not? There is no time to hesitate. It is time to decide already. We believe i n you. We need you sup- port. We believe in your people. We believe in the European Union. And we believe tha t this crucial moment Germany will also be with us. Thank you. Glory to Ukraine”. ‒  ‒ Y a nivel global, y dentro de este contexto, la Alianza del At lántico Norte reemerge como un espacio de protección y de defensa necesario para la supervivencia de la Unión Europea. 3. LA ESTRATEGIA DE ACCIÓN EXTERIOR DE RUSIA: DEL REALISMO DEFENSIVO AL REALISMO OFENSIVO. Aunque tras la implosión y consecuent e disolución de la URSS, Rusia quedó algo perdida y desdibujada, sus habitantes y sus grandes líderes político-filosóficos siempre continuaron viéndose a sí mismos como un pueblo determinante a nivel internacional, o lo que es lo mismo, como un actor global. Más de 20.000 kilómetros de frontera terrestre y más de 37.000 de frontera marítima, le invitaban a ello. Ahora bien, con la llegada al poder de Vladimir Putin entre 1999 y 2000 todo cambia absolutamente. Rusia, que intentaba detener ese declive que estaba sufriendo tras la disolución de la URSS, pasa de tener lo que se suele denominarse en Relaciones Internacionales como realism o defen- sivo a acometer nuevos proyectos con capacidad de alterar statu quo global. Putin toma conciencia de que los Estados Unidos y China pro- gresan, pero que la capacidad de Rusia se está viendo muy mermada, y apuesta por un realismo ofensivo que guie su política exterior. Para comprender la situación actual es necesario retrotraernos en el tiempo, y recordar como e n la Cumbre de la OT AN en Bucarest en 2008, el presidente Putin hizo evidente sus deseos de recuperar los territorios previos a la caída de la URSS. Manifestó su op osición a una posible ampliación del marco de acción defensivo de la Alianza Atlántica, ad- virtiendo que no sería factible ni aceptable para sus i ntereses que un país como Ucrania entrara en la OTAN. En ese contexto ideológico imperialista, en 2008 R usia invade Georgia y en 2014 invade parte de Ucrania anexionandose la península de Cri- mea, donde se convoca un referéndum de autodeterminación que no es reconocido por la ONU 24 . Putin advierte que la reacción de la 24 La Asamblea General de las Naci ones Unidas emite la resolución 68 /262 en 2014, referida a la Integridad territorial de Ucrania. Punto 1: “Afirma su determin ación de preservar la s obera- nía, la independencia política, la u nidad y la integridad territorial de U crania dentro de sus fron- teras reconocidas internacionalm ente”. Punto 5: "Recalca que el ref erendo celebrado en la Re- pública Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol el 16 d e marzo de 2014, al no tener ‒  ‒ comunidad internacional ante sus acciones expansi onistas programadas es poco determinante y ciertamente laxa en sus evidencias. Esa atmós- fera le invita continuar implementando su estrategia -en latencia durante el periodo de pandemia-, y es en agosto de 2021 cuando explicita su hoja de ruta reiterando su anhelo por completar la apropiación de Ucrania, entre otras tareas. Su artículo “On the Historical Unity of Russi ans and Ukrainians”, publicado en abierto en la página we b del Kremlin, hace evidente su propósito imperialista: I said that R ussia ns and Uk rainians were one people – a singl e whole. […] First of all, I would like to emphasize that the wall that has emerged in recent years betwee n Russia and Uk raine, between the parts of what is essentially the same histori cal an d spiritual space, to my mind is our great commo n misfortu ne and tra gedy.[…] Russians, Uk rainians, and Belarusians are all descenda nts of Ancient Rus, which was the larg est state in Europe. (Putin, 2021) En el texto, Putin hace un análisis histórico para justificar su decisión geopolítica, valiéndose de un imaginario común en épocas medievales, y enlazándolo con un análisis de los últimos acontecimientos en la es- cena internacional, donde se sitúa como salvador de un pueblo ucraniano sometido, según su constructo imperialista, al yugo de occidente: I recall that long ago, well before 2014, the U.S. and EU countr ies sys- tematically and cons istently pushed Ukraine to curtail and limit eco- nomic cooperation with R ussia. […] De facto Western countries reject ed Russia's repeated calls for dia- logue. Step b y step, Ukraine was dr agged into a dangerous geopo litical game aimed at t urning Ukrai ne into a barrie r between E urope an d Rus- sia, a springboard against Russia. […] The anti-Russia project has been rejected by millions of Ukrainians. The people o f Crimea and r esidents of Sevastopol made thei r historic choice. And people in the sout heast peacefully trie d to defend t heir stance. […] Russia has done e verythi ng to stop f ratricide. T he Minsk a gree- ments aimed at a peaceful settlement of the conflict in Donba s have bee n conclud ed. I am convinced th at they still hav e no alternativ e. (Putin, 2021) validez, no puede servir de bas e para modificar el estatuto de l a República Autónoma de Cri- mea o de la ciudad de Sebastopol”. ‒  ‒ Putin elude mencionar en el texto que Ucrania e s un país con soberanía nacional con un régimen de gobierno d emocrático. Así como elude tener presente hechos fundamentales en la dependencia securitaria de Ucrania desde su fundación como es el “ Memorándum de Budapest sobre Ga- rantías de Seguridad” de 1994, suscrito por Rusia, EEUU y Reino Unido, y firmado por Yeltsin, Clinton y Major. En el citado texto, Ucra- nia renunciaba al arsenal de armamento nuclear que poseía por haber sido república Soviética, y se adheriere al Tratado de No Proliferación Nuclear. A cambio del desarme nuclear, en el Memorándum se garanti- zaba la seguridad de Ucrania y se protegía su entidad territorial: The Russian Federation, the United Kingd om of Great Britain and Northern Irela nd, and t he Uni ted Stat es of America rea ffirm their com- mitment to Ukraine, in accordance with the principles of CSCE Final Act, to respect the indepe ndence an d sovere ignty an d the exist ing bor- ders of U kraine. […] Reaffi rm their obligati on to refrain fr om the threat or use of force ag ainst the territorial integrity or political independ ence of Ukraine.” (Memoran dum, 1994) Estamos por tanto ante un relato con struido por Putin en el que q uiere recuperar una historia fundacional de épocas lejanas, apelando a la cues- tión identitaria, recurriendo a la religión como vinculo y a los valores espirituales como nexo de tiempos pretéritos. Y quiere obte ner el re- frendo de la opinión naci onal e internacional. Para ello tiene como pri- mer objetivo condicionar la mirada de Rusia y conseguir su aprobación a través de un relato que alude a la necesaria labor de “desnazificación” de la población de Ucrania. Y tiene co mo segundo objetivo justificar a nivel geopolítico ante actores globales válidos para él, como China e India, su “operación militar” exponiéndola como una necesidad para li- berar a las poblaciones prorrusas residentes en Ucrania del maltrato de occidente. Ante este panorama de lucha por el relato, probablemente el conflicto se enquistará porque Rusia va a querer seguir conqui stando territorios; Pu- tin se siente avalado por una narrativa que sostienen a nivel interno las altas élites gubernamentales y las de la iglesia ortodoxa rusa con el Pa- triarca Kirill a la cabeza; y donde China como próximo máximo actor global no le recrimina su actuación criminal en suelo ucraniano. ‒  ‒ Los mapas de la invasión perpetrada p or Putin 28 hacen visible la impor- tancia geoestratégica de Ucrania para Rusia, en tanto permite y facilita un control del acceso al Mediterráne o a través del Mar Negro. Porque más allá de las razones que ha dirimido Putin como motivos culturales para la anexión -operación militar especial en su jerga-, aparecen cues- tiones geoestratégicas de cariz económico y logístico. Y de a hí la reno- vada importancia de la Alianza Atlántica, como actor valedor de la de- fensa territorial y marítima de Europa. En este momento, siguen siendo válida s las palabras de Borrell en 2020 alentando a una autonomía estratégica de Europa en la que “nadi e cues- tiona ya el carácter vital de la relación transatlántica y nadie aboga por el desarrollo de una fuerza europea t otalmente autónoma fuera de la OTAN, que sigue siendo el único marco viable para garantizar la de- fensa territorial de Europa” (2020). 5. CONCLUSIONES La anexión de Crimea en el año 2014 a manos de Rusia debió haberse interpretado como advertencia y una evidencia constatable de que Putin estaba recuperando y ampliando su esfera de influencia soviética. Reac- cionamos tarde y se constata que también el diálogo que manteníamos con el Kremlin era inadecuado y poco inteligente. Hemos tenido el desa- cierto de considerar a un actor tan grande, con ese peso y con esos re- cursos naturales, como un actor secund ario. Ha sido así desde el fin de la Guerra Fría y la disolución de lo que era un gran i mperio. Ese tratamiento en calidad de actor secundario ha quedado grabado tanto en la mente de Putin y como en la de los grandes oligarcas. Llegó un momento en el que se preguntaron có mo volver a empoderarse. La res- puesta fue la apuesta por el realismo ofensivo y la adopción de una po- lítica exterior agresiva. Tras lo vivido en 2014, en 2022 vuelven a 28 The Institute for t he Study of War (ISW) han ido produciendo u na información determi nante a nivel cartográfico del devenir d e la invasión rusa y las acciones defen sivas de Ucrania que han evidenciado hasta la fecha la evolución de la contienda en sus diferentes frentes territ oriales en conflicto directo con las fronteras de la UE. ‒  ‒ invadir e intentar anexionarse a una antigua república soviética como era Ucrania. Ahora bien, el gran error de Putin es no saber aceptar los pactos previos como el Memorándum de Budapest en los que Rusia se comprometió a salvaguardar la soberanía territorial de Ucrania, e intentar contrarrestar acuerdos multilaterales interviniendo en países al estilo de las guerras del siglo XVII o XVIII. Y mientras se dirime la guerra, las declaraciones del líder chino en rela- ción con la invasión de Ucrania evidencian que el mundo está virando. Ya no es el Atlántico el centro, sino que hay un viraje clarísimo hacia el Pacífico. A China la contienda poliédrica y multidimensional en el co- razón de Europa no le afecta mientras no se amplíe la escala del con- flicto. Ha apostado por el pragmatismo económico y geopolítico. China es mucho más poderosa q ue los Estados Unidos y R usia. Xi Jinping está utilizando a Putin en este momento dentro de su estrategia d e poder blando, y Putin lo asume. Y en este proceso de reestruct uraci ón de equilibrios de poder, Europa debe de repo sicionarse con urgencia en el tablero internacio nal imple- mentando una autonomía estratégica inherente a sus valores democrá- ticos y actualizando el vínculo transatl ántico con la OT AN. 6. BIBLIOGRAFÍA Borrell, J. (  a). A strat egic comp ass to m ake Europe a security pr ovide r. European Union External Actions. Disponible en: https://www.eeas.europa.eu /eeas/s trategic-compass-make-eu rope- security-provi der-forewo rd-hrvp-jose p-borrell_en; https://www.eeas.europa.eu /sites/de fault/files/documents/strateg ic_comp ass_hrvp- forewor d-en.p df Borrell, J. (  b). The globa l food security crisis. Foreign Affairs Co uncil Press Conference  .  .   . Disponible en: https://www.eeas.europa.eu /eeas/for eign-affairs-coun cil-developmen t- remarks-hi gh-representative vi ce-president-jo sep-borrell_en Borrell, J. (  ). Por qué es importante la autonomía estra tégica europea. 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Como ya estamos viendo desde los primeros pasos de este trabajo el uso de las palabras ya está mediatizando la visión de lo que sucede desde uno u otro ba ndo. La manipulación de la palabra sería el prolegómen o de las posteriores adulteraciones de la pintura, la fotog rafía, el sonido y finalmente las imágenes con movimiento con el fin de adaptar una realidad a unos in- tereses concretos. Para poder asimilar los erráticos mensajes que llegan desde los medios de comunicación rusos y comprender cómo la población puede dar como válidos tan inverosímiles premisas, se debe previamente de contextuali- zar tanto históricamente como ser consciente de la realidad de una po- blación que en su mayoría sobrevive en otro planeta diferente al nuestro. 1.1. LAS FAKE NEWS S OBRE LOS CONFLICTOS BÉLICOS EN LOS MEDIOS . Sócrates y Platón ya nos advertían en sus obras de la existencia de aquellos que se dedicaban a propagar mentiras en la historia gráfica desde el neolítico: ‒  ‒ Las pinturas rupestres del n eolítico, que represen tan grupos de homb res luchando, aportan las prime ras accion es de propa ganda y en Mesopota- mia y Egipto, las imágenes —mostradas a través de la arquitectura, la escultura y la p intura— son u tilizadas para dar gr acias a los dioses por las victorias militares. Con el cristianismo y el islam surge la propaganda como generad ora de pensamient o de los pueblos —desead o por las éli- tes— que fructifica en el dominio del oeste y el este respectivamente. (García, 2018, P. 1) Según este mismo autor, la llegada de la imprenta revolucionaría los métodos de propaganda y en el siglo XX la radio y televisión serían esenciales tanto para informar como para desinformar a las masas. En agosto de 1935, The Sun , diario de Nueva York, informó que me- diante un potente telescopio se había descubierto vida inteligente en la Luna. Según Salas (2019 ) esta fue la primera fake news de la Historia Contemporánea a la que se denominó: La Gran Mentira de la Luna. Este artículo sirvió para engrosar las ventas de periódicos y hundir la credi- bilidad de la prensa que se hizo eco de la noticia; sin embargo, no tendría mayores consecuencias. No se puede decir lo mismo de la publicación de la noticia del hundimiento de Maine en 1898. E sta mentira impresa en los medios pertenecientes a William Randolph Hearst, influiría me- diáticamente en los conflictos entre EE. UU. y México. Goebbels nos puede aportar un gran repertorio de consejos de có mo se puede manipu- lar a las masas en el transcurso de una guerra. Aunque ahora los Estados Unidos se rasgan las vestiduras por la manipulación informativa del Kremlin, no debemos de olvidar la gran mentira de las inexistentes ar- mas de destrucción masiva de Sadam Husein y cómo los gobiernos bri- tánicos y español apoyaron la segunda invasión de Irak. En el proceso electoral de EEUU de 2016, Salas (2019) atribu ye la cir- culación de miles de noticias falsas sobre Hillary Clinton y Donald Trump que lo convertirían en preside nte de EEUU, al beneficio econó- mico. Teniendo en cuenta que las denominadas “gr an jas d e me nt ir as” eran rus as y el afán por deses tabilizar d el Kremlin , no cabe du da de que había más i nterese s aparte de los e conómico s, como se puso en evidencia i gualmente c on la ma nipulaci ón en el referéndum del Brex it. ‒  ‒ 1.2. I NFORMACIÓN VS DESINFORMACI ÓN . L OS MEDI OS DE COMUNICACIÓN RUSOS . La libertad de prensa rusa es heredera de un paradi gma de la URSS: el principal periódico editado por el Kremlin se llamaba Pravda (Verdad) lo cual nos puede dar una idea de lo acostumbrado que está el pueblo ruso a estar debidamente desinformado. Reporteros Sin Fronteras ya advertía sobre el siste ma ruso de vigilancia masiva SORM y documentaba casos de personas encarceladas por sus actividades antipatrióticas en las redes desde que en el año 2011 empe- zaran las protestas públicas en contra de Putin. El informe de esta insti- tución, Reporters Witthoud Borders (2019), hace especial mención de la “ley de soberanía en internet”, una legislación en vigor que permite es- piar a todos los ciudadanos rusos, y la Ley de Agentes Extranjeros, pro- mulgada a finales de 2017, diseñada especialmente para ajusticiar a cualquier corresponsal extranjero acusándolo de ser un espía. Ya empezada la guerra y para controla r la totalidad del “credo informa- tivo” dentro del país, el 4 de marzo de 2022, la Duma decretó hasta 15 años de cárcel a los periodistas independientes que publicarán “informa- ciones falsas” sobre el Ejército ruso. Al día siguiente los corresponsales de los medios internacionales abandonaron la Federación y en la semana posterior se bloquearon una treintena de webs rusa s y ucranianas. Los pocos medios independientes que subsisten han op tado por no publicar nada referente a la guerra para evitar su cierre definitivo. Antes de entrar en el conflicto Reporteros Sin Fronteras (2022) en su ranking clasifica- dos de mejor a peor situación de la libertad de pre nsa había clasificado el año pasado a Rusia en el apartado de “Situación difícil” pasando este año a “Situación muy grave” posicionándose entre los últimos países. Además del peligro de ser investigado por visitar páginas web extranje- ras existe otra limitación que impide que el ciudadano se pueda informar de la realidad más allá de sus fronteras; el idioma. La compañía E F Edu- cation First (2021) reporta: “El inglés es la primera lengua extranjera en las escuelas rusas, sin embargo, Rusia ocupa una de las últimas posicio- nes en Europa en cuanto a nivel de inglés de todos los paíse s europeos”. Este “nivel bajo” se extiende por todo el país a excepción de Moscú y ‒  ‒ San Petersburgo que tiene un “nivel medio” y se concentra por la edad en la población menor de 30 años, no existiendo el menor interés por esta, u otra lengua, a los mayores de esta edad. Con esta limitación de acceso a la información se puede inferir que la población rusa en su gran mayoría está aislada informativamente. 1.3. B REVE DESCRIPCIÓN DE LA HI STORIA RUSA Y UCRANIAN A Una agrupación de pueblos conformaría la Rus de Kiev, antecesora de la Rusia moderna, y Kiev era su capital. Resumir en unas líneas la his- toria de un país es complejo, si bien las palabras de Milosevich (2017), además de sintetizar, adquieren tintes proféticos cuando siete años antes de la invasión afirmaba: Los rus os pade cen de un mie do irraci onal a una posibl e inva sión e xterior por carecer de fronteras naturales y po r diversas experiencia s históricas: las invasi ones de l os mongol es (1237- 1240) , la de Napo- l eón (181 2) y la de la Alemania nazi (1941). Este temor ha determ inado el concepto de seguridad nacional y e xige la creación de zonas buffer , ne utrales o controla das por R usia. (P. 25) Y si Putin tiene un referente histórico, este sería el de Catalina II la Grande (1729-1796) que igualmente justificaba su belicismo con su fa- mosa frase: “No conozco otro modo d e defender mis fronteras que ex- tendiéndolas”. Ni la emperatriz, ni su descendencia ni el actual dictador, pasando por todos los presidentes del politburó, han sido conscientes que la excelsa magnitud del país en vez de aportar un poder ficticio aca- rrea un gran problema en cuanto a la administración de tan vast o terri- torio y el control de las múltiples y diferentes etnicidades. Bushkovitch (2016) nos describe a R usia como, “una sociedad econó- micamente atrasada hasta el siglo xx, compartía muchos rasgos con casi todas las sociedades preindustriales: agricultura primitiva, pocas y pe- queñas ciudades, y analfabetismo generalizado”. La Revolución Rusa de 1917 supuso la industrialización del país y la escolarización del pue- blo: se inicia el adoctrinamiento. En 1991 la Unión Soviética colapsó económicamente al no poder imple- mentar las reformas que Mijaíl Gorbachov propuso para la transición de la economía planificada socialista a un modelo capitalista similar al ‒  ‒ chino. El nacionalismo sería el catalizador de las protestas debidas al aumento de la pobreza y por ende propiciaría el desmembramiento de la URSS. La Federación rusa nacería como un estado federado de aquellos territorios que no quisiero n la independencia. Los miembros del partido y funcionarios de alto status serían los mejor situados a la hora de apro- piarse de los recursos en saldo de una potencia en declive: nos en contra- mos ante los nuevos oligarcas auspiciados por la desastrosa política de privatización llevada a cabo por Boris Yeltsin, el primer presidente de- mocrático de la historia de Rusia. Tras su renuncia en 1999 serí a susti- tuido por el primer ministro Vladimir Putin que después de su carrera en la KGB ascendió rápidamente dentro de la política del país. 1.4. E STADO ACTUAL DE LA SOCIEDAD EN LA F EDERACIÓN RUSA . Al describir las luchas internas entr e los bolcheviques en el seno de la Revolución rusa de 1917, Trotsky (2020) menciona “La acusac ión lan- zada contra los bolcheviques inspirábase, en el fondo, en el pasado de esclavitud del pueblo, en la herencia de ignorancia, de barbarie, de su- perstición, y este cálculo no dejaba de tener fundamento”. (p. 651). Nos encontramos ante una sociedad que tan solo ha disfrutado de un corto periodo de tiempo de libertad, donde las libertades de todo tipo han sido coartadas desde tiempos inmemoriales. Adoctrinados que no educados, con uno de los mayores niveles de al- coholismo del mundo —a pesar de la vida saludable promulgada por Putin—, con temperaturas por debajo de cero durante nueve meses del año que desafían la física humana, con una televisión programada y di- rigida desde el gobierno, y con u na clase media casi inexistente, rodeada de oligarcas multimillonarios en la lista Forbes y una mayoritaria clase baja que no vive, sino qu e “sobrevive”. No es de extrañar que e l ciuda- dano ruso se acomode en la contemplación de la “ciencia ficción” que le ofrecen los medios sobre una realidad de la que es totalmente ajeno. Llegados a este punto es cuando se puede hacer comprensible (a oídos de un ruso) la “liturgia” del Kremlin sobre la “operación militar espe- cial” la “tiranía” a la que estaban sometidos los ucranianos por un go- bierno nazi y un largo etcétera de excusas que componen el argumenta- rio que “justifican” la invasión de un país soberano y democrático. ‒  ‒ 2. OBJETIVOS La gran mayoría de la sociedad occidental se ha posicionado evidente- mente en contra de la guerra ruso-ucraniana, dentro de una serie de po- sicionamientos ideológicos de diferente signo, tomando partido por la nación invadida y rechazando los posicionamientos del agresor. Sin em- bargo, se constata la existencia de plataformas en la web que en diferen- tes canales publican informaciones de hechos que difieren ostensible- mente de la versión dada por los medios tradicionales de comunicación. Los objetivos del presente estudio se concretarían en: ‒ Conocer a partir de hech os publicados durante la contienda cómo se manipula la información para adaptar la realidad a unos intereses concretos. ‒ Averiguar qué objetivos concretos persiguen los desinforma- dores más allá de dar soporte al bando del cual son seguidores. 3. METODOLOGÍA A partir de tres eventos concretos se procede a la exploración de dife- rentes medios de comunicación y canales de noticias y se realiza un aná- lisis de contenido de las informacione s publicadas. El corpus de inves- tigación se inicia el día de la invasión de Ucrania, el 24 de febrero de 2022 y concluye el 24 de abril, día en el que se cumplen dos meses del inicio de las hostilidades. Las tres noticias seleccionadas para su estudio son los ataques a dos bu- ques de carga en el mar Negro (Helt y Banglar Sam riddhi), la existencia de laboratorios ucraniano-americanos de desarrollo de armas químicas- bacteriológicas y el ataque al complejo hospitalario-maternal de Ma- riupol. Los motivos de selección de los medios vienen dados por la relevancia de estos dentro de cada bando. El Daily Mail es un periódico británico fundado en 1896. Es el se gundo periódico más vendido despué s del ta- bloide sensacionalista The Sun. El británico Daily Mail se eligió para esta investigación por su volumen de visitas y por ser uno de los ‒  ‒ inicio del verano, la s minas ucranianas amenazarán la vida de mi- les de vacacionistas y turistas. En cuanto a los puertos u cranianos inicialmente "pro tegido s", hoy 67 barcos de 15 países no pue den sali r de ello s debi do al peligro de la s minas. Ayer , en el camino de Turquía a R ostov-on- Don, el car guero r uso Omsky 205 recibi ó un gra n aguje ro en el Mar Neg ro y d io una se ñal de socorr o; ante s, el carg uero est onio Helt se h undió fre nte a la costa de Odessa después de una expl o- sión. 4.3. N OTICIA 3: L OS BIO - LABORATORIOS DE EE. UU. EN U CRANIA . No es un tema actual. Antes del inicio del conflicto ya existían, sobre todo en los canales de Telegram y otras plataformas, muchas menciones a la proliferación en Ucra nia de laboratorios financia dos por los Estados Unidos con el fin de elaborar armas prohibidas de origen químico-bac- teriológico. ‒ Seguimiento por el Daily Mail. Boswell, (2022). Afirma que es parcialmente cierta la afirmación de Moscú de que el hijo del presidente norteamericano, Hunter Biden ayudó a financiar un programa de investigación de “armas biológicas “militares estadounidenses en Ucrania. Igualmente menciona que los ex- pertos en inteligencia presumen que las acusaciones sobre es- tos laboratorios que parten del Kremlin es una estratagema de propaganda para justificar la invasión de Ucrania. ‒ Seguimiento por UKINFORM. Desde que empezaron los ru- mores el gobierno americano y ucraniano han inte ntado dar su versión de los hechos. El 22 de abril d e 2020, la embajada nor- teamericana aclaró que el Programa para combatir las amena- zas biológicas del Departamento de Defensa de EE. UU. se es- taba llevando a cabo junto con el gobierno ucraniano para ais- lar agentes patógenos y las toxinas amenazantes y desarrollar investigaciones pacíficas y de vacunas. Con el conflicto bélico en pleno apogeo este tema ha vuelto a los medios y la agencia ucraniana ha publicado aquellos diferentes desmentidos que aportaban mayor credibilidad como el realizado por el secreta- rio general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en Bru selas el 15 de ‒  ‒ marzo de 2022 durante una conferenci a de prensa dada antes de la reunión extraordinaria de ministros de Defensa de la OTAN para tratar el tema de la guerra. En esta declaración llega afirmar que la insistencia de Moscú sobre la existencia de "laboratorios biológicos secretos" y armas químicas en Ucra- nia era especialmente peligrosa, ya que podía ser una señal de la preparación de Rusia para provocaciones "bajo la bandera de otra persona", incluido el uso de armas químicas reales. ‒ Seguimiento por TASS. Según los informes de la propia agen- cia se han revelado pruebas de un programa biológico militar financiado por Estados Unidos desa rrollado en Ucrania du- rante la operación especial de Rusia en ese país. Durante una intervención realizada en Astrakán el 27 de abril de 2022, e l secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikol ay Patrus- hev dijo: "En el curso de la operación militar especial se ob tuvo evidencia de que los especialistas estadounidenses habían estad o utilizando estos labo ratori os para c rear vir us, bacteri as y toxi nas, de hecho, nuevas armas biológicas" , dijo Patrus hev. "La fase activa de crea- ción de lab oratori os bioló gicos cont rolados p or el Pentág ono en Ucrania c omenzó e n 2014, in mediatamente después d el gol pe de estado que Est ados Unido s y sus aliados occidentales pr ovocaron con el objetivo de crear un estado hostil a nuestro país". ‒ Seguimiento por Kadyrov_95. El canal publica el 9 de marzo de 2022 : Estoy profundamente conmocionado por las not icias sobre la pre- sencia en el territorio de Ucrani a de decenas de biolaboratorios fi- nanciados por los Estados Uni dos y donde se están d esarrollando armas biológicas. El hecho de que int rodujeron experimentos con armas biológicas fue confirmado por la subsecretaria de Estado de EE. UU., Victoria Nuland, quien expresó temores de que el ejército ruso pudiera tomar el control de las muestras biológicas. Además, culpó de cualquier incidente con armas biológicas y químicas en el territorio de Ucrania en ... Rusia. Cinismo del más alto grado. ‒  ‒ FIGURA 2. Text o del canal KADYROV_95 y fotografía de la noticia sobre los laboratorio s ucranianos donde se investigan armas biológica s y químicas para su u so militar, financia- dos por los Estados Unidos. Fuente : kadirov_95 ‒ Seguimiento por Ucrania ahora. El 10 de marzo de 2022 el ca- nal traduce un artículo de BBC News a raíz de las declaracio- nes de Rusia sobre los “biolaboratorios estadoun idenses en Ucrania” y la respuesta de la Casa Blan ca acusando a Rusia de prepararse para utilizar arma s de destrucción masiva. Afir- mando la fuente la probabilidad de que esta arma que se trate de un arma química, aunque pudieran ser igualmente armas nu- cleares tácticas (a pequeña escala), armas biológicas y bombas sucias. ‒ Seguimiento por Noticias Rafapal. En el canal ya había men- cionado meses antes esta información y el día 25 febrero pu- blicó: Si damos por válida la noticia de que el ejército ruso ha entrado en Ucra nia para destruir l os laborat orios de armas biol ógicas del Nuevo Orden Mund ial, la presente gu erra adquiere uno s tintes épicos: e staría mos contem plando la dest rucci ón de ese régimen, pues, co mo se ve, los gl obalistas no son capa ces de de fender a s u sicario, Zelensky. Consecuentemen te, la OMS está muerta. No temáis. Esto se va a acabar, Ucrania es el principio de s u final. No se cita fuente alguna. Al día siguiente se repite la noticia con más datos: ‒  ‒ Esta noticia confirma que Ucrani a tiene lab oratorios de armas biológicas. Estados Unid os le ha da do 2.000 millones dest inados a crear armas que crean enfermedades. !!U.S. biolabor atories in U kraine: Deadly vir uses and th reat for population . En este caso se citan dos fuen tes: Laura Aboli p eriodista de Aus- tralian National Review y la otra es 112-in ternacional. 5. DISCUSIÓN En las tres noticias analizadas se puede observar cómo cada medio adopta un posicionamiento atendiendo a los intereses que defiende, an- teponiéndolos a la realidad de lo que realmente ha sucedido. 5.1. E L ATAQUE AL HOSPITAL MATERNO - INFANTIL DE M ARIUPOL . El bloque pro ruso plantea la legitimidad de su ataque basándose en tres premisas. ‒ El hospital estaba vacío ‒ El hospital era un cuartel del batallón Azov ‒ No había embarazadas eran figurantes ‒ Los ciudadanos ucranianos so n usados como escu dos huma- nos. 5.2. E L HUNDIMIENTO DEL H ELT Y EL ATAQUE AL B ANGLAR S AMRIDDHI . El bando ucraniano no reconoce la posibilidad de que una mina explo- tara en el Helt y culpa a los rusos por invadir Ucrania usando el testimo- nio del contramaestre. Los prorrusos e vaden reconocer el ataque al Ban- glar Samridddhi y aun así acusan a los ucranianos de usar los barcos como escudos humanos. 5.3. L OS BIO - LABORATORIOS DE EE. UU. EN U CRANIA . Existen precedentes a la invasión de la posible existencia de esos labo- ratorios. El bando ucraniano se defiende atacando y mostrando declara- ciones con dos premisas: ‒  ‒ ‒ La existencia de los laboratorios era una excusa m ás para jus- tificar el ataque y la invasión de Ucrania. ‒ Es un pretexto para en un futuro emplear armas químicas-bac- teriológicas. ‒ Los ciudadanos ucranianos so n usados como escu dos huma- nos. 5.3. L AS CLAVES COMUNICATIVAS DE CADA MEDIO Y CANAL . Salvo las agencias que son las que distribuyen sus informacione s por el resto de los medios, es evidente que e l público objetivo es subjetivo. Al adoptar este trabajo un punto de vista neutral es claramente visible como el bando ruso busca la justificación de sus acciones hacia su propio pue- blo y el bando ucraniano elevar la moral de sus tropas, la población civil y la llamada de socorro internacional para que le presten ayuda de una u otra forma. El posicionamiento del Dai ly Mail, aunque entre en la órbita occidental en favor de Ucrania, presenta una mayor imparcialidad sobre todo en el caso del hundi miento del Helt y en el de los laboratorios. Y salvo en este medio que cuida mencionar sus fuentes, los ucranian os op- tan por mencionar aquellas externas que le interesan y a los rusos direc- tamente no les importa la existencia de las fuentes fid edignas puesto que su pueblo se va a creer sin más lo que se les diga. El problema lo tienen los canales que tienen que intentar dar a sus mensajes un viso de credi- bilidad. Bien es cierto que sus segui dores esperan recibir “solo” las bue- nas noticias; pero algunos datos tienen que intentar darles un aire de au- tenticidad y ahí es donde pierden el sustento. Un claro ejemplo es el canal Kadyrov_95 cuando al documentar la no- ticia en la cual se ve un laboratorio se creto, hace levantar la suspicacia de cómo se puede disponer de una foto tan clara a de algo que es tan secreto” que ya ha dejado de serlo. La búsqueda de la imagen es la que nos conduce a diferentes artículos de webs sobre conspiraciones, medios de información chinos que informan sobre la expa nsión de estos labora- torios en territorio ucraniano y deploran la actitud de EE.UU. para des- cubrir finalmente el uso fragante de una imagen en una fake news: la mencionada imagen foto no es real, pertenece a la animación de un video ‒  ‒ juego de la empresa Gameloft titulado Modern Combat 4: Zero Hour, lanzado el 6 de diciembre de 2012. El caso de Rafapal afecta a casi la tota lidad de sus contenidos. Se men- cionaban anteriormente las fuentes como: Laura Aboli periodista de Australian National Review, que desde hace años especula sobre este tema pero que no publica nada en ningún medio conocido salvo en el microblog que tiene alojado en muckrack.com y la otra fuente citada es 112-internacional. En enlace que aporta no conduce a ningún lado puesto que la página no está operativa y visitando el perfil de LinkedIn se puede visualizar que supuestamente es un medio informativo con 123 seguidores que proporciona información en inglés sobre Ucra nia, que no tiene ningún artículo, pero que es la empresa que gestiona el canal de TV 112 Ukraine (Ukrainian: 112 Укр аїна ) cerrado el 26 de febrero de 2021. IMAGEN 3. Ilustración de un laboratorio de investigación biológica obtenida de un video juego. Fuente: Gameloft ‒  ‒ 6. CONCLUSIONES En las noticias que se han estudiado prevalece la intención de argumen- tar en beneficio propio ante la comunidad internacional y los aliados qu e se tengan. Tanto rusos como ucranianos, en los tres casos investigados nos muestran cómo se manipula el lenguaje y las imágenes co mo se ade- lantaba en el primer de los objetivos que se buscaban: ambos adaptan la realidad a sus intereses. El modelo de prensa independiente, en este trabajo queda repr esentado y bien defendido por el Daily Mail. A pesar de que como medio de co- municación de gran arraigo democrático tenga un posicionamiento en contra del invasor, muestran la neutralidad informativa que se exige. En relación con el segundo objetivo queda claro que la desinformación de los medios oficiales es una importante herramienta de esta Guerra 2.0 de la que tenemos la desgracia de ser t estigos. Más allá del adoctrina- miento buscado por las agencias estatales de información nos encontra- mos con los canales de Telegram, elegidos por sus administradores por- que en ellos la censura que hay en otra s redes como Facebook, Twitter, Instagram etc., no existe, con lo que la impunidad es absoluta. 7. REFERENCIAS Boswell, J. (  de marzo de  ). Hunter Biden SÍ ayudó a obtener millones en fondos para un contratista estadounidense en Ucra nia que se especializa en la investigació n de patógenos mortales. Daily Mail. https://www.daily mail. co.uk/news/article-   /Hun ter-Biden- helped-secure-millio ns-fundin g-m ilitary-biotech-research-prog ram- Ukraine.html Bushkovitch, P. (  ). Historia de Rusia. E diciones AKAL. Education First (  ). Índi ce EF de nivel de inglés. https://www.ef.com.es/assetscdn /WIBIwq  RdJvcD  bc  RMd/cefcom- epi-site/reports/  /ef-epi-  -s panish. pdf García Riesco, J.A. (  ). 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Sputnik news. https://t.me/rafapalreal/  Noticias Rafapal (  de abril de  ). https://t.me/rafap alreal/  Pleasance, C., Dennett, K. y Averre, D. (  de marz o de  ). Putin se hunde a otro pu nto bajo : el ataque con cohetes rusos d estruye el hospital de maternidad en Mariupol d ejando a los n iños enterrados ba jo los escombros. Daily Mail. http s://www.dailymail.co.uk/news/article-  /Ukraine-war -Russia -reopens -evacuat ion-routes- besieged - cities.html Reporter os Sin Fr onteras (   ). Clasificación de países de mejor a peor situación de la libertad de prensa. https://www.rsf-es. org/clasificacion-  -tabla-de-paises/ Reporters Witthoud Borders (  ). Talking cont rol? Inte rnet censorship a nd surveillance in Russia. www.report er-ohne-grenzen .de/russiareport Saúl, J. y R uma, P. (  de marzo de  ). Dos carg ueros g olpeados po r explosio nes en Uc rania, un m arino m uerto. 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Sin embargo, el uso de este tipo de tecnología como táctica de desinformación en un contexto de ciberguerra, plantea una necesaria discusión sobre el uso y límites de la Inteligencia Artificial en un escenario de posverdad y permi te entrever los ya presentes pro- blemas derivados de la ciberinseguridad a los que ciudadanos e institu- ciones habremos de hacer frente en esta primera mitad del S.XXI. 1.1. D EEPFAK ES Y POSVERDAD Las nuevas herramientas basadas en Inteligencia Artificial (IA) permi- ten la recreación de representaciones audiovisuales realistas originales que simulan la apariencia y el habla de los sere s humanos. Estas repre- sentaciones sintéticas se conocen como deepfake y plantean serias ame- nazas para la seguridad, en un nuevo e scenario en el que se incrementan los riesgos d erivados de las su plantaciones de identi dad. Con la sofisti- cación de las técnicas para el desarrollo de deepfake , resulta cada vez ‒  ‒ FIGURA 3. Ejemplo de medios d e medios de comunicación en el feed de vídeos relaciona- dos de Youtube, a partir del deepfake de Zelenski Fuente: propia El hecho de que el algoritmo de Youtube recomiende vídeos virales re- lacionados con el deepfake de Zelenski, demuestra que Youtube inter- preta el vídeo como un contenido viral, reforzando nuestra pri mera hi- p ó t e s i s . Esta clasificación impulsaría la rápida propagación y ele- vad o al can ce de l ví de o, que en tan so lo unas hor as superaría los 3 millones de visitas, 70.000 li kes y 6.500 comentari os. ‒  ‒ FIGURA 4. Deepfake de Zelenski, publicado en Youtube por Insi de Edition Fuente: Inside Edition – Youtube: https ://www.youtube.com/watch?v=enr78t JkTLE En este sentido, cabría recuperar la conocida sentencia de McLuhan “El medio es el mensaje”, ya que el canal de Youtube Inside Edition es pre- cisamente conocido por compartir vídeos virales. No es por ta nto ex- traño que el algoritmo de Youtube, de acuerdo con el historial d e publi- caciones del canal, interprete el contenido como viral y potencie con las recomendaciones del algoritmo las visualizaciones. La segunda y tercera hipótesis de partida a las que nos enfrentamos al iniciar esta investigación quedarían así validadas. De un lado, La mor- fología y contenido de los deepfake potencian su viralidad en redes so- ciales. Se trata, en efecto, de producto s audiovisuales de corta duración y de gran impacto, que sorprenden y g eneran discusión y que, además, encajan en la lógica de consumo de las principales redes sociales (Tik- tok, Twitter, Facebook, Instagram, Youtube), así como principa les ser- vicios de mensajería instantánea (What sapp o Telegram). Los deepfake , co m o pí ld or as de in f or m ac ió n, pueden compartirs e rápid amente en tre los miembros de la comu nidad, generando comentarios y con trover- sia, que no hacen sino agudizar la esc alabilidad de su difusión. ‒  ‒ Se han detectado, además, un total de siete deepfake relacionados con el conflicto entre Rusia y Ucrania, todos con una orie ntación satírica o hu- morística, en los que podemos ver al Presidente de Rusia, Vladimir Pu- tin, en situaciones cómicas (bailando, cantando, etc.). Estos deepfake , aun habiendo tenido una notable aceptación y difusión, no han llegado al nivel de viralización del deepfake de Zelenski. FIGURA 5. Deepfake satírico de Vladimir Putin, en el que se muestra al Presidente de Rusia en actitud cómica Fuente: Tiktok Se observa también, tras el análisis de clusters basado en las recomen- daciones del algoritmo de Youtube, que la totalidad de cuentas que com- parten el vídeo falso de Zelenski, lo hacen precisamente con la intención de desenmascarar el fraude, por lo que queda así comprobada la afirma- ción de la cuarta hipótesis del presente estudio. 4.2. H ERRAMIENTAS PARA LA DETECCIÓ N DE DEEPFA KE La veracidad o falsedad de un deepfake de última generación es ya im- perceptible para el ojo humano y es la Inteligencia Artificial, de nuevo, la tecnología que se ha de utilizar para comprobar si una representación sintética de estas características obedece a parámetros de realidad. Así, se han podido estudiar distintos métodos que utiliza la tecnología Deep ‒  ‒ Learning basada en GAN (sin supervisión humana) para ide ntificar deepfakes . Entre los métodos que hasta el momento se han erigido como más eficaces para detectar deepfake , podemos distinguir entre tres gran- des categorías: a) indicadores biomét ri cos; b) efectos técnicos audiovi- suales; c) Contexto. Es importante destacar que la mayoría de estos estudios utilizan estrate- gias de comparación entre imágenes reales y falsas y que se basan sobre todo en indicadores biométricos. FIGURA 6 . Técnica que ha demostrado ma yor precisión en la detección de deepfake. Se basa en la comparación de una imagen real con la recreación sintética, seleccionando y discriminando partes del rostro, que es analizan de manera individual. Fuente: Das et al., 2021. En este sentido los métodos con mayor eficacia en la detección de deepfake utilizan aumento facial dinámico: una forma de selección y discriminación de datos que elimina porciones de rostros ya sea al azar, usando puntos de referencia o usando redes basadas en la atención. En este modelo, la IA toma una imagen y luego enfatiza o elimina partes discriminatorias de la cara (ojos, boca, frente, etc.) para detectar si es real o falsa. Estos tipos de clasificación visual de grano fino parecen ‒  ‒ proporcionar una ventaja al determinar exactamente qué partes de una cara descartar. Por último, es importante destacar que ninguno de los métodos más efec- tivos en la detección de deepfake se basa en técnicas forenses digitales: como rastros de manipulación, huellas de ruido u otras características derivadas del proceso de creación de i mágenes. Este hecho sugi ere que las técnicas que operan a nivel de píxel o en imágenes comprimidas (téc- nicas que se han utilizado en los últimos 15 años para la identificación de imágenes o vídeos falsos o manipulados) no son eficaces en la detec- ción automatizada de deepfake . FIGURA 7 . Clasificación por categorías de los dist intos ítems utilizados en la s investigacio- nes para la detección automatizada de deepfake. Fuente: Propia El análisis pormenorizado del deepfake de Zelenski nos permite identi- ficar algunos de estos indicadores, tanto de tipo biom étrico como técnico • Expresiones faciales incoherentes • Emociones inc oherentes (Vídeo y audio) • Distorsión de la cara • Ondulación de los movimientos de una persona • Falta de respiración • Dirección visual antinatural • Frecuencia de parpadeo anormal • Falta de rasgos faciales (lunar en la mejilla) • Falta de detalles de c abello y dientes • Piel demasiado suave • Desalineación de la simetría facial • Suavidad y peso de la ropa y cabello • Posturas de la cabeza inc onsistentes • Posición y tamaño de la frente Indicadores Biométric os • Vídeo • Imperfecciones en el brillo • Inconsistencias en la iluminación • Reflejos y sombras • Bordes borrosos • Ángulos y desenfoque de rasgos faciales • Inconsistencias en los niveles de píxeles • Capas y texturas • Audio • Inconsistencia con el habla y el movimiento de los labios Efetos técnicos audiovisuales • Movimientos anormales de objetos fijos • Comportamiento extraño o inverosímil Context o ‒  ‒ o contextual. Hay que recordar que la creación aquí analizada se trata de un cheapfake o “bulos cr eados por los propios usuarios a través de las prestaciones nativas de sus dispositivos móviles, de la manipulación tosca de archivos preexistentes o del simple añadido de texto que altere el sentido original de los mensajes compartidos.” (Gamir-Ríos y Taru- llo; 2022). La morfología del vídeo aquí estudiado nos permite detectar, a simple vista, algunos elementos que ya podrían in dicar la falsedad del documento, sin necesidad de la aplicación de herramientas basadas en Inteligencia Artificial. Entre ellos, cabría destacar: falta de respiración, frecuencia de parpadeo anormal, falta de rasgos faciales, falta de expre- sividad, piel demasiado suave, falta de detalles e n cabellos y dientes, posturas de cabeza inconsistentes, bordes borrosos, desenfoque de ras- gos faciales, inconsistencia con el habla y movimiento de los labios y, sobre todo, comportamiento extraño e inverosímil. FIGURA 8 . Algunos indicadores técnicos y bi om étricos para detectar el fraude en el deepfake de Zelenski. 1) Suavidad falta de detalle en cabello; tamaño de la frente 2) Falta de detalles en dientes; 3) Bordes bo rrosos; 4) P iel demasiado suave; 5) Falta de ra sgos faciales y expresividad. Fuente: Propia ‒  ‒ 5. DISCUSIÓN Las técnicas de IA basadas en R GA generan videos falsos de alta cali- dad, que pueden ser fácilmente utiliza dos por usuarios malintencionados para suplantar la identidad de personali dades influyentes en el esc enario político o social. Discernir entre una imagen real o una falsificación creada mediante técnicas computarizadas es complicado para la más avanzada tecnología (Guarnera, et al., 2020) e imperceptible para el ojo humano (Zhao, et al., 2021). Sin embargo, existe gran variedad de trabajos que tienen como objetivo averiguar si una imagen es real o falsa. En los últimos años, los estudios que proponen soluciones para verificar si una imagen (JPEG) e s real, o ha sido creada mediante ordenador, se basan en su mayoría en aspectos técnicos, como la matriz de filtrado de color (Popescu y Farid, 2005) o el análisis de los parámetros de compre sión de la imagen (Giudice et al., 2019). Más recientemente, con la entrada en escena de los deepfake , las técni- cas de análisis digital forense han tenido que adaptarse para ajustar su precisión. La comunidad de investigadores parece estar de acuerdo en que el método más efectivo para detectar estas representaciones sintéti- cas frente a los vídeos reales es utilizar la misma tecnología que se uti- liza para crear deepfake (RGA). Se si gue en este sentido un modelo de clasificación binario, cuyo resultado es real/falso (Zhao et al., 2021). Existe una gran variedad de técnicas para detectar deepfake de manera automatizada que, aunque no son infalibles (Nekkhara et al., 2021), lo- gran resultados cada vez más precisos. Este primer deepfake utilizado como táctica de desinformación durante un conflicto bélico, inaugura un escenario en que el material audiovisual ya no puede ser identificado como sinónimo de verdad, donde los dis- cursos y declaraciones públicas de personajes influyentes han de po- nerse bajo sospecha y donde los medios de comunicación han de jugar un papel fundamental a la hora de discernir entre la información verda- dera de la falsa. Al ya patente escepticismo de la población con respecto a la confianza en la clase política y la veracidad de los mass media , se incorpora esta nueva vuelta de tuerca para pertrechar el ya visible ‒  ‒ escenario global de desconfianza en la información y de agotamiento del pensamiento crítico. Como acuñó Descartes, la “duda metódica” o el hecho de partir de la premisa de la duda al abordar el estudio de un pro- blema, parece manifestarse como única posibilidad para los ciudadanos, a la hora de consumir cualquier tipo de información. Esta falta de desafección con respecto a los medios de comunicación, aventura un es- cenario crítico para los grupos mediáticos que habrán de rendir cuentas a sus audiencias, bien lectores, oyentes o espectadores, con profesiona- lidad y transparencia al producir sus contenidos informativos. 6. CONCLUSIONES Entre las lecciones que nos deja el deepfake de Zelenski, el primero uti- lizado como herramienta de desinformación en un conflicto armado: son que la prevención (el Centro de Comunicación Estratégica del gobierno ucraniano ya había advertido el 2 de marzo que sus enemigos podrían estar preparando un vídeo deepfake en el que apareciera el presidente Zelenski anunciando su rendición) y la reacción rápida (el propio presi- dente desmontó el vídeo en su canal de Telegram apenas minutos des- pués) son fundamentales para detener este tipo de productos desinfor- mativos. Además, se impone la necesidad de establecer medidas de contingencia para la detección temprana de deepfak e, utilizando tecnologías basadas en Inteligencia Artificial que, de manera automática, permitan distinguir entre un vídeo verdadero o falso en relación con los parámetros aquí expuestos. Como señala Sun Tzu “El arte de la gu erra, se basa en el engaño” y este primer deepfake utilizado en un contexto bélico abre quizá las puertas de un futuro en que la IA tome decisiones de acuerdo con delimitados intereses y distribuya desinformación por los canales digitales. El dere- cho a la libre información queda, pues, sometido a algoritmos y a pro- babilidades, en un escenario en que la sobreinformación y los hábitos de consumo instantáneo desarman la capacidad cognoscitiva. Solo la Inte- ligencia Artificial es capaz de comprobar la veracidad de un deepfake de última generación y esta necesidad tecnocéntrica plantea retos a afrontar ‒  ‒ por instituciones y ciudadanos en esta primera mitad de siglo. La deno- minada brecha digital adopta así nuev os sentidos. Ya no se trat a del uso de las nuevas tecnologías, sino del acces o a los rec ursos basados en In- teligencia Artificial que permitan clasificar la información que de éstas emanan. La baja calidad de este primer deepfake utilizado en una guerra ha hecho posible que fuera rápidamente desmentido. En el momento en que las naciones en guerra comp rendan y aprovechen el poder desestabilizador de esta tecnología, incorporándola a sus presupuestos de defensa (Emi- ratos Árabes Unidos, por ejemplo, ya lo ha hecho), experiment aremos un cambio de paradigma en el que la duda generalizada, tanto proactiva como reactiva, desarmará el poder de influencia de los medios de comu- nicación de masas. 7. AGRADECIMIENTOS Agradecer a la Prof. Lorena Cano-Orón, de la Universitat de Va lència, su buena disposición y orientación en el uso de la herramienta Youtube Data Tools. 8. REFERENCIAS Anderson , K. E. (  ). Getting acqu ainted with so cial networks an d apps: combating f ake news on social media. Libr ary HiTech News,  (  ):  –  . Atanasova, P., Nak ov, P., Mà rquez, L ., Barró n-Cedeño, A., Kara dzhov, G., Mihaylova, T., Mohta rami, M., & Glass, J . (  ). 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Relativo al soporte o formato mediante el que se presenta el bulo: texto simple, fotografía, vídeo, au- dio, gráfico, texto incrustado en imagen (los denominados pan- tallazos), etc. No obstante, en una misma pieza podría darse la combinación de dos o más formatos. ‒ Protagonista del mensaje. Es decir, sobre quién recae la acción relatada en el mensaje. Se distingue entre protagonista personal —1) Político o partido político, 2) Famoso (no político), 3) Empresa/institución, 4) Gobierno o Ministerio, 5) Administra- ción pública, 6) Experto, 7) Persona anónima y 8) Aglomera- ciones o concentraciones de personas (en esta categoría se in- cluyen aquellos bulos protagonizados por dos o más personas inmigrantes)— y no personal —1) Resoluciones, sentencias o leyes (aquí se incluyen las fake news referidas a la legislación sobre inmigración, así como el establecimiento de posibles ayudas o subvenciones a este colectivo) y 2) Otros. ‒ Promotor del bulo. (Sí/No). Registrado cuando, tras el chequeo de la información, se identifica la procedencia del infundio. ‒ Territorio. El área geográfica a la que se adscribe el suceso re- latado: 1) local, 2) autonó mico, 3) nacional, 4) internacional y 5) no identificado. ‒ Hipertextualidad. Si se incluía en el bulo algún hiperenlace a páginas matrices. ‒ Fuentes consultadas por los fact-checkers . Esta variable pre- tende conocer cuáles son las fuentes a l as que recurren los pe- riodistas verificadores de datos para contrastar los contenidos fraudulentos. Para una m ayor exhaustividad, se distinguieron las siguientes categorías de fuentes: 1) Gubernamentales, 2) Políticas —no gubernamentales—, 3) Personal de seguridad y/o sanitario, 4) Empresariales, 5) Académicas o e xpertos, 6) Asociaciones, ONG, sindicatos u organizaciones, 7) Famosos —no políticos—, 8) Medios de comunicación y periodistas, 9) ‒  ‒ Recursos digitales, 10) Otros, 11) Redes sociales —no de ins- tituciones ni gobiernos— y 12) Leyes. ‒ Análisis del contenido. En esta tercera dimensión se abordaron las variables relativas a la serie lingüíst ica y la intencionalidad del mensaje. ‒ Tema. Si bien todas las unidades de análisis tratan sobre inmi- gración, para una mayor profundización se estableci eron diver- sas categorías: 1) actos vandálicos y a gresiones, 2) Menas — menores extranjeros no acompañados—, 3) propu estas y ac- tuaciones políticas, 4) subvenciones y ayudas y 5) otros. ‒ Fuente. Referido a la persona o entidad a la que se le atribuye el hecho. De acuerdo con las modalid ades planteadas por Sa- laverría et al. (2020), la fuente identificada puede ser: anónima, real, ficticia o suplantada. ‒ Lenguaje. Examinaba el registro del léxico empleado: coti- diano o especializado. ‒ Tipo de bulo. De acuerdo con las propuestas de Allcott y Gentzkow (2017) y Salav erría et al. (2020), distinguimos cinco tipologías de fake news : 1) broma, 2) exageración, 3) descon - textualización, 4) engaño y 5) Teoría de la conspiración. ‒ Finalidad. Esta variable pone el foco sobre la intencionalidad del mensaje: política, humorística, ideológica, económica, re- ligiosa… ‒ Presencia de declaraciones. (Sí/No). Se explora si el relato in- cluye testimonios de personas o entidades implicadas. ‒ Modalidad de contenido. Por último, se aborda la tipología del discurso: 1) informativo, 2) interpretativo u 3) opin ativo. Tras el análisis pormenorizado de cada unidad de registro, y a partir de la información recabada, se creó una matriz de datos en el programa SPSS para el posterior análisis estadí st ico y cruzar las variables estudia- das con el propósito de identificar posibles relaciones entre ellas. ‒  ‒ 4. RESULTADOS 4.1. A NÁLISIS FORMAL Los resultados muestran la amplia diversidad de vías o canales a través de los cuales se difunden los bulos, los cuales se diseminan simultánea- mente a través de dos o más vías (promedio de 2 ,4). De la tabla 1 se infiere cierta preponderancia de las redes sociales y los canales de men- sajería instantánea en cuanto a presencia de fake news . De manera pormenorizada, Twitter (78,6%) y WhatsApp (71,4%) son los principales canales de difusión, lo que contrasta con la discreta inci- dencia que registran otras opciones —estas, a su vez, tienen una cre- ciente penetración entre la ciudadanía— como Instagram (3,6%) o Tik- Tok (14,3%). Resulta preciso destacar la elevada proporción de contenidos fra udulen- tos que lograron eco mediático —en algunos casos, los propios medios de comunicación son los generadores del bulo—. Se presupone que anidaba en todos estos medios involucrados cierta involuntariedad refe- rida a la publicación de estos mensajes; aunque sí que se podría dilucidar con estos datos una mala praxis periodística carente de las preceptivas comprobaciones y labores de verificación de la información. Los prin- cipales medios a través de los que se han difundido mensajes falsos son El Mundo , E l Puntual  4h , OkDia rio , Alerta Digital , La Gaceta , ProIs- rael , Caso Aislado y Gas teizHoy . No obstante, es importante trazar as- pectos comunes entre estos medios, l os cuales —a excepción de El Mundo — son diarios nativos digitales de dudosa credibilidad cuyos ti- tulares podrían encuadrarse como sensacionalistas co n e l p r i n c i p a l p r o - pósito de lograr una alta radio de visitas/publicación —de manera indirecta, esto significa elevados beneficios publicitarios—. ‒  ‒ TABLA 1 . Vías de difusión de los bulos Nº de piezas Porcentaje Facebook 12 42,9% Instagram 1 3,6% Medios de comunicación 8 28,6% Telegram 3 10,7% TikTok 4 14,3% Twitter 22 78,6% Webs 2 7,1% WhatsApp 20 71,4% Fuente: Elaboración propia. En cuanto al código comunicativo, se aprecia una predominancia del texto, el cual se presenta en el 71,4% de la muestra. Si bien es preciso matizar que en la mayoría de los casos se complementa con algún re- curso visual, ya sea fotografía (14,3%), vídeo (14,3%) o audio (3,6%). Como se muestra en la tabla 2, los bulos difundido s mediante texto sim- ple —por ejemplo, cadenas de texto— representan el 21,4%, cifra leve- mente superior a la de las piezas presentadas mediante texto incrustado en imagen —los denominados pantallazos, lo que dificulta la edición de terceros durante el proceso propagador—. Del mismo modo, lo s bulos meramente audiovisuales tienen un protagonismo destacado. TABLA 2 . Códigos comuni cativos de los bulos Nº de piezas Porcentaje Audio 1 3,6% Texto 6 21,4% Texto incrustado en ima- gen 5 17,8% Texto + audio 1 3,6% Texto + fotografía 4 14,3% Texto + vídeo 4 14,3% Vídeo 7 25% Total 28 100% Fuente: Elaboración propia. ‒  ‒ Del examen de la persona o institución sobre la que recae el protago- nismo del mensaje, se identifica que la mitad de las piezas se refieren a personas anónimas —la mayoría inmigrantes de manera individual o de nacionalidad española víctimas de supuestos hechos violentos llevados a cabo por inmigrantes—, mientras que el 25% de los bulos son prota- gonizados por aglomeraciones o concentraciones de personas, e s decir, grupos formados por dos o más inmigrantes. En cuanto a los mensajes en lo s que se pone el foco so bre el Gobierno —en un sentido amplio— o sobre ministerios espec íficos o sus respon- sables, se observa una predominancia absoluta del Ministerio de Trabajo y el de Igualdad, carteras dirigidas por políticas de la formación Unidas Podemos. Precisamente, sobre un diputado de este partido en la Asam- blea de Madrid, Serigne Mbaye, de origen senegalés, se refiere la unidad de registro adscrita a la modalidad de político. TABLA 3 . Protagonista de los b ulos Nº de piezas Porcentaje Político 1 3,6% Gobierno / Ministerio 3 10,7% Persona anónima 14 50% Aglomeraciones o concentracio- nes 7 25% Otros 3 10,7% Total 28 100% Fuente: Elaboración propia. En lo relativo al ámbito geográfico en el que se enmarca el bulo, se cons- tata que mayoritariamente los infundios se refieren a hechos o aconteci- mientos de carácter local y/o nacional. Ambas categorías registran una incidencia del 35,7%. Sobre la primera, las piezas que se centran en he- chos acaecidos en una ciudad específica, estas se concretan en Madrid (2), Vitoria (2), Valencia (1), Elche (1), Sevilla (1), La Palma (1), Lan- zarote (1), Fuerteventura (1) y Cádiz (1). En menor medida se contabi- liza una notable presencia de mensajes sobre cuestiones autonómicas (21,4%) —el 66,7% de ellos se refiere a Cataluña, aunque también se ‒  ‒ localizan bulos relativos a la Comunidad de Madrid e Islas Canarias—, lo que difiere de la escasa presencia de fake news de carácter internacio- nal (7,2%). Otro aspecto que se tuvo en cuenta en la investigación fue la inclusión de hiperenlaces en los mensajes difundidos. En este caso, es residual la proporción de piezas (14,3%) en las que se localizan enlaces. En el cruce de variables se aprecia cierta relación entre la inclusión de hiperenlaces y el eco mediático. En todas estas piezas, los enl aces redirigen a los usuarios a las páginas webs de medios digitales —como se comentó an- teriormente, estos son de escasa credibilidad y tienen como principal propósito lograr una elevada cifra de visitas— que, a su vez, son los generadores de los contenidos fraudule ntos. Vinculado con esto, y po niendo el foco sobre la labor de los fact-che- ckers , se aprecia que tras el proceso de verificació n de los hechos tan solo se identifica la procedencia del 28,6% de la muestra —predominan- temente estos fueron generados por medios de comunicación nativos di- gitales—. De la moderada proporción de unidades de registro en las que se logra identificar la pro cedencia se podría inferir la compleja estruc- tura y producción que escoden estos m ensajes. En cuanto a las fuentes empleadas para la verificación o el contraste de las informaciones, se constata la utilización de 2,5 tipologías de fuentes distintas para el chequeo de cada pieza —el empleo de dos fuentes es el que registra una mayor frecuencia, en el 53,6% de la muestra—. Como se muestra en la tabla 4, las fuentes gubernamentales (53,6%) y las me- diáticas —medios de comunicación y periodistas— (46,4%) son a la s que en mayor medida recurren los fact-checkers . En menor medida, tam- bién se nutren de fuentes pertenecientes a personal de seguridad —cuer- pos de policía, entre otros— y sanitario (32,1%) y asociaciones, ONG, sindicatos u organizaciones (32,1%). Resulta preciso señalar el amplio repertorio de recursos digitales y herramientas online utilizadas, entre las que destacan la búsqueda inversa de imágenes en Google, Google Maps o el recurso Archiv e.org. ‒  ‒ TABLA 4 . Fuent es empleadas para la verificación de los bulos Nº de piezas Porcentaje Fuentes gubernamentales 15 53,6% Políticas -no gubernamentales- 1 3,6% Personal de seguridad y sanitario 9 32,1% Fuentes empresariales 2 7,1% Asociaciones, ONG, sindicatos, organizacio- nes… 9 32,1% Famosos (no político) 1 3,6% Medios de comunicación y periodistas 13 46,4% Recursos digitales 10 35,7% Otras fuentes 5 17,9% Redes sociales 2 7,1% Leyes y ordenamientos jurídico s 1 3,6% Fuente: Elaboración propia. 4.2. A NÁLISIS DEL CONTENIDO Del examen de los temas abordados (tabla 5), se extrae que la inmigra- ción se vincula preponderantemente con asuntos negativos, pre domi- nando las piezas sobre subvenciones y ayudas (32,1%) y menores ex- tranjeros no acompañado s —menas— (21,4%), representando estas dos categorías más de la mitad de la muestra. En el ca so de la primera, el relato se configura en torno a la idea de que los inmigrantes “tienen más derechos que los españoles”, apoyando esa hipótesis en supuest as ayu- das y subvenciones que re ciben por parte de las administraciones públi- cas. Por su parte, los infundios sobre los Menas se refieren a hechos delictivos protagonizados por estos menores. Vinculado con estos dos asuntos, tam bién se registran numerosas fake news sobre actos vandálicos y agresi ones —protagonizadas por inmi- grantes mayores de edad— (17,9%) y propuestas y actuaciones políticas (10,7%) en materia de inmigración e igualdad. Entre ellos, la petición de un diputado de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid de “aca- bar con los Reyes Magos por ser una tradición racista”, la medida del Ministerio de Igualdad de retirar la serie de televisión “Aída” por ser “racista y machista” y la exigencia de Yolanda Díaz, vicepresidenta ‒  ‒ segunda del Gobierno de España, de acoger inmediatamente a 40.000 refugiados afganos. TABLA 5 . Temá ticas de los bulos Nº de piezas Porcentaje Actos vandál icos y agres iones 5 17,9% Menas 6 21,4% Otros 5 17,9% Propuestas y actuaciones polític as 3 10,7% Subvenciones y ay udas 9 32,1% Total 28 100% Fuente: Elaboración propia. Respecto a la fuente a la que se le atribuye el hecho o acontecimiento relatado, son predominantes los bulos en los que no se especifica la au- toría del mensaje (60,7%). A pesar de esta circunst ancia, los infundios logran una notable difusión. Resulta reseñable que en el 21,4% de las piezas se identifican fuentes reales, la mayoría de l as cuales correspon- den a usuarios de la red social TikTok que produce n vídeos o contenidos en tono satírico y que en e l proceso de difusión se le otorga cierta credi- bilidad. TABLA 6 . Fuent es identificadas en los bulos Nº de piezas Porcentaje Anónima 17 60,7% Ficticia 1 3,6% Real 6 21,4% Suplantada 4 14,3% Total 28 100% Fuente: Elaboración propia. Por su parte, se observan divergencias en cuanto a la tipología de los bulos (tabla 7), si bien destacan aquellos adscritos a la modalidad de engaño (39,3%) —es deci r, hechos de invención absoluta—. También se contabilizan una notable proporción de fake ne ws que guardan cierto vínculo con hechos reales, ya sean a través de exageraciones (32,1%) o ‒  ‒ descontextualizaciones (21,4%) —hechos verdaderos pero presentados en un contexto falso o erróneo—. Frente a esto, no abundan las bromas o los mensajes satíricos, tan solo representando el 7,2% del total de la muestra. TABLA 7 . Tipo de los bulos Nº de piezas Porcentaje Broma 2 7,2% Descontextualización o noticia manipu- lada 6 21,4% Engaño 11 39,3% Exageración 9 32,1% Total 28 100% Fuente: Elaboración propia. Del examen de la finalidad de los mensajes (tabla 8) se extrae un propó- sito eminentemente ideológico (78,7%). A través de estos contenidos fraudulentos se pretende transmitir una imagen pre determinada o este- reotipada del colectivo inmigrante, basada en rasgos negativos como la violencia, la agresividad, la falta de respeto por las tradiciones españolas y la escasa atención por la búsqueda de trabajos. Asimismo, estos men- sajes se vinculan, directa o indi rectamente, con formaciones políticas, siendo Unidas Podemos y el PSOE los partidos que en mayor medida se ven involucrados en estos procesos desinformativos. Frente a est o, tam- bién se localizan infundios con un fin político (7,1%), religioso (7,1%) y satírico (7,1%). TABLA 8 . Finalidad de los bulos Nº de piezas Porcentaje Ideológica 22 78,7% Política 2 7,1% Religiosa 2 7,1% Satírica 2 7,1% Total 28 100% Fuente: Elaboración propia. ‒  ‒ Otros aspectos que afloran del análisis es el empleo de un lenguaje co- loquial o cotidiano —no especializado— (100%) para la construcción del relato de las noticias falsas, en las cuales se observa, a su vez, un cuerpo de texto o modalidad del mensaje eminentemente informativo (89,3%). Rasgos que, a pr iori, podrían dotar al bulo de una mayor vero- similitud que en aquellos casos en los que se incorporen elementos in- terpretativos (7,2%) u opinativos (3,5 %). Mayor disparidad se demuestra en lo relativo a la presencia de declara- ciones en el mensaje, si bien son mayoritarias aquellas piezas (57,1%) en las que no se lleva a cabo esta prácti ca. Finalmente, es preciso desta- car que los bulos en los que se hacen mención a la procedencia de los inmigrantes, destacan aquellos provenientes del Magreb —región del norte de África—, mientras que solo se hace referencia en una pieza a inmigrantes afganos. 5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES La presente investigación ha demostrado la presencia sostenida de bulos sobre inmigración que se difunden a través de la Red, lo que confirma que, como apuntaba Magallón-Rosa (2021), la in migración representa una problemática de acuerdo con la creciente proliferación de noticias falsas sobre este colectivo. El O1 perseguía identificar cuáles son las vías a través de las cuales se difunden predominantemente los b ulos. En ese sen tido, se observa que las redes sociales —especialmente Twitter y Facebok— y las aplicacio- nes de mensajería instantánea —sobre t odo WhatsApp— son los canales con mayor presencia de fake news . En líneas generales, estos resu ltados coinciden con los ya avanzados por Salaverría et al., (2020), Sánchez- Duarte y Magallón (2020) y López-Martín y Córd oba-Cabús (2021). Asimismo, pese a su creciente popularización, cabe destacar la mode- rada incidencia de TikTok en el proceso propagador, si bien es cierto que los valores registrados en esta red social son lig eramente superiores a las cifras de estudios previos (López-Martín et al., 2021 y López-Mar- tín et al., 2022), en los que la diseminación de bulos a través de esta vía no representaba más del 3% de la muestra. Por su parte, el eco mediática ‒  ‒ 2. POSVERDAD VERS US ALGORITMOS 2.1. P OSVERDAD En este ensayo se va a tener en cuenta una definición de posverdad de elaboración propia (Álvarez Rufs, 2019), en la que se c onceptualiza el fenómeno como: un estado mental de la persona que depende del contexto y opera en el pseudoe ntorno con figuran do ficciones basadas en las propias creencias y emociones , a fin de provoca r una r eacci ón en el escena rio de la acción que desde ña la verda d y no ti ene en cuenta los a rgumentos basados en hechos objetivos. Interesa esta definición ya que comprende al fenóm eno de la posverdad en un sentido amplio, holístico e integrador, desde un punto de vista hu- manista y centrado en el propio individuo, resaltan do la relación de de- pendencia respecto del contexto perso nal en el que se configura el pseu- doentorno (y que podría estar relacionado, por ejem plo, con los medios de comunicación), y el tipo concreto y especifico de reacción que se produce por parte de cada persona , que, en todos los casos, se basa en creencias y emociones que no tienen en cuenta ni la verdad ni los argu- mentos basados en hecho s objetivos. Según Walter Lippmann (1922) el pseudoentorno es un factor común que s e encuentra intercalado entre el entorno y los individuos, y que se encarga de estimular los comporta- mientos en el contexto real en el cual transcurre la acción, mientras que las ficciones son “representaciones del entorno que en mayo r o menor grado son obra de los indi viduos”. Por tanto, al hablar de posverdad se pueden destacar los siguientes ele- mentos: individuo, estado mental, pseudoentorno, ficciones, creencias, emociones, y…por supuesto, medios de comunicación y algoritmos. Dentro del nuevo ecosistema mediático, comunicativo e informacional, los algoritmos también operan en la propia configuración del pseudoen- torno de cada individuo, de manera pe rsonalizada y acorde a sus creen- cias y emociones favoritas. ‒  ‒ 2.2 A LGORITMOS Aunque los algoritmos deben su nombre al matemático persa Abu Ab- dallah M ū ammad ibn M ū s ā al-Jw ā rizm ī , estos existen desde mu cho an- tes de su nacimiento en el siglo IX. Una definición sencilla de algoritmo es entendida como una secuencia ordenada y lógica de pasos con el fin de llegar a un objetivo que resuelve un problema. Tal y como podría ser una receta culinaria (Aparici, R. y Martínez-Pérez, J., 2021). Pero los algoritmos que interesan en este ensayo son aquellos que son ut ilizados por computadoras como “una serie de instrucciones lógicas que mues- tran, de principio a fin, cómo realizar una tarea” (Fry, 2018). Según la autora: Toman una secuencia de ope racione s matemáticas (usando ecuaciones, aritmética, álgebra, cálcu lo, lógica y probabilidad ) y las traducen a có- digo de computador a. Se alimentan con d atos del mundo real, se les da un obje tivo y s e ponen a t raba jar procesan do los cál culos pa ra logra r su objetivo. Son los que hacen de la info rmática una ciencia real y, en el proceso, han impuls ado muchos de los lo gros mo dernos má s milagros os realizados por las máquinas (Fr y, 2018). En concreto, interesan aquellos algoritmos que se desarrollan en siste- mas de inteligencia artificial propios del denominado capitalis mo de la vigilancia en sus diversas formas de poder instrumentario (Zuboff, 2020), y que son identificados por Pedro Domingo s como superdepre- dadores dentro del ecosistema de procesamiento de la información. Es- tos algoritmos son los que consumen y digieren toda la información que produce el resto de la cadena (herbívoros y depredadores) a partir de los datos, y con la finalidad de producir un nuevo conocimiento valioso (Domingos, 2013). Pero ¿para quién es valioso este conocimiento? 2.3. P OSVERDAD Y A LGORITMOS Tanto la posverdad como los algoritmos presentan unos orígenes remo- tos que se relacionan con el origen de las sociedades humanas y con sus actos comunicativos. Por una parte, la finalidad del algoritmo es siempre comunicar, alguna entidad ha de alojar el algoritmo para que este pueda realizar su función y obtener resultados que supongan un cierto benefi- cio, y esto implica un acto comunicativo y, por ende, social; y por otra parte, la finalidad de la posverdad también es performativa en cuanto a ‒  ‒ la comunicación porque no puede ser entendida fuera de un contexto social, además de estar relacionada con la aparición del lenguaje y de las diversas formas de representación y de comunicación (Álvarez Rufs, 2018). El pseudoentorno en el que opera la p osverdad configurando ficciones basadas en creencias y emociones pue de ser el mism o pseudoentorno en el que opera el algoritmo configurando, asimismo, ficciones basadas en los resultados de clasificación, segmen tación y targeting que obtiene de la propia interacción de personas usuarias que utilizan su plataforma o interfaz, diluida en el propio contexto e invisible a simple vista. En los dos casos, posverdad y algoritmos, y en la mayoría de las ocasiones, las personas no solemos ser conscientes de su influencia a la hora de confi- gurar ficciones dentro del propio p seudoentorno que nos lleven a actuar de una determinada manera, es decir, sin tener en cuenta la verdad ni aquellos argumentos basados en hechos objetivos. La posverdad y los algoritmos florecen en el jardín que conform a el ac- tual ecosistema mediático, informativo y comunicacional de la tercera década del siglo XXI y, en ambos casos, suponen simplificaciones de la realidad y pueden ser utilizados como herramientas para el control y la manipulación social. 3. SOCIEDADES CIBERNÉTICAS VERSUS CAPITALISMO DE LA VIGILANCIA 3.1 S OCIEDADES C IBERNÉTICAS Hablar de cibernética es hablar de comunicación y de control, de go- bierno y de poder. Norbe rt Wiener popularizó el término cibernética a mediados del siglo XX, definiéndolo como el estudi o del control y de la comunicación en animales y máquinas. Para el autor, la sociedad sólo puede entenderse mediante el estudio de los mensajes y de las facilida- des de comunicación disponibles, vislumbrando un papel cada vez más preponderante de las comunicaciones cursadas entre personas y máqui- nas, máquinas y personas, y también entre máquinas y máquinas. Para Heylighen y Joslyn (2001): ‒  ‒ Lo que distingue a la ci bernética es su énfasis en el control y la comuni- cación no solo en sistemas a rtificiale s diseñados, sino tambi én en siste- mas naturale s evolucio nados, como organis mos y socieda des, que est a- blecen sus propios objetivos, en lugar de ser cont rolados por sus c reado- res. Los avances tecnológicos que nos han traído hasta la tercera década del siglo XXI suponen el despliegue de u na gran infraestructura de comuni- caciones, basadas principalmente en Internet, que permiten el acceso a la tecnología a un cada vez mayor número de perso nas, es decir, permi- ten la comunicación entre ellas y también con máquinas, a través de má- quinas. Y también que las máquinas se comuniquen, asimismo, con las personas, sean las perso nas o no conscientes de ello. Además, la s mejo- ras tecnológicas que se ha n producido en cuanto a la capacidad de alma- cenamiento de los datos recogidos a través de las diferentes m áquinas con las que entablamos comunicación; y la capacidad de procesamiento de esas cantidades masivas de datos e informaciones que se almacenan; permiten que actualmente podamos hablar de plenas sociedades ciber- néticas. Sobre todo, si tenemos en cuenta que ya ex iste alguna teoría que nos habla de la información como quinto estado de la materia, y de la posibilidad de conocer la información contenida en cualquier entidad, hasta en la partícula más elemental del universo (AIP Advances 12, 035311, 2022). Un autént ico paraíso cibernético universal. Al referirse a una cibernética de la cibernética, Von Foerster (1991) pro- pone tener en cuenta el “teorema núm ero I de Humberto Matura na” que viene a decir que “todo lo dicho es dicho por un observador”, y añadir, “con toda la modestia”, el siguiente “corolario núm ero I de Heinz Von Foerster”, que afirma que “todo lo dicho es dicho a un obse rvador”. De esta manera, y, siguiendo al autor, el observador es capaz de hacer des- cripciones, ya que lo que dice no deja de ser una descripción, y los dos observadores pueden quedar unidos a través del establecimiento del len- guaje, constituyendo así una sociedad. Por tanto, Von Foerster también propone distinguir entre una cibernética de primer orden, o cibernética de los sistemas observado s; y una cibernética de segundo orden, o ciber- nética de los sistemas observantes. En todo caso, según el autor, una cibernética social ha de ser una cibernética de segundo orden, es decir, una cibernética de la cibernética, de manera que un observador que entra ‒  ‒ al sistema pueda ser autónomo y estipular su propi o propósito, ya que, si no lo hacemos así, otra entidad podrá determinar un propósito por nosotros. Y esto último es lo que ya está ocurriendo en las plataformas digitales propias del capitalismo de la vigilancia. 3.2. C APITALISMO DE LA V IGILANCIA Según la socióloga Zuboff (2020), el capitalismo de la vigilancia trata de apoderarse de la experiencia humana como si se tratase de una mate- ria prima gratuita que se puede traducir en datos de comportamiento. En palabras de la autora, “el capitalismo de la vigilancia no es una tecnolo- gía; es una lógica que impregna la tecnología y que la pone en acción”. Según Zuboff, el capitalismo de la vigilancia se aprovecha de un exce- dente conductual que resulta ser fruto de nuestras interacciones y com- portamientos con los propios servicio s que ofrecen sus instancias de po- der instrumentario a través de plataformas digitales que le son propias. Este excedente conductual, es decir, este conjunto de datos, metadatos e informaciones, son procesados por lo q ue la autora define como inteli- gencia de máquinas , o lo que nos hemos referido anteriormente como algoritmos de aprendizaje, o superdepredadores . El resultado son pro- ductos predictivos que se comercializan y subastan en mercados de fu- turos conductuales . Pero no sólo eso, “ahora los pro cesos automatizados llevados a cabo por máquinas no solo conocen nuestra conducta, sino que también moldean nuestros comportamientos en igual medida”, por lo que podemos hablar de economías de acción específicas encaminadas a la modificación de la conducta humana (Zuboff, 2020). La autora de- fine al instrumentarismo como un proceso de “inst rumentación e instru- mentalización de la conducta a efectos de su predicción, monetización y control”. Atendiendo a Zu boff, las operaciones de modificación conduc- tual suponen la repetición del siguiente ciclo: ‒ Extracción y rendición-conversión ubicuas. ‒ Accionamiento (afinar, arrear, condicionamiento). ‒ Cadenas de suministro de excedente conductual. ‒ Procesos de fabricación mediante inteligencia de máquinas. ‒ Fabricación de productos predictivos. ‒ Mercados de futuros con ductuales dinámicos. ‒  ‒ ‒ Targeting (segmentación y focalización para el envío de con- tenidos). Todas estas acciones son propias de lo que Zuboff denomina como po- der instrumentario, el cual interviene en operaciones de modificación conductual a gran escala. Modificar la conducta consiste en controlar nuestra forma de reaccionar en el pseudoentorno ante los diferentes con- textos, situaciones y circunstancias que se nos presentan en la vida coti- diana, y para ello hay que tener muy en cuenta la i mportancia que tiene la influencia del fenómeno de la posverdad y de los algoritmos en los procesos de simplificación de la realidad, y de control y de manipulación social de los que toman parte, y a los que nos hemos referido anterior- mente. El hecho de que miles de millones de personas estén conectadas actualmente a este tipo de redes de comunicación digital, de sistemas cibernéticos propios del capitalismo de la vigilancia y de sus instancias de poder instrumentario, nos aboca a la necesidad de buscar refugio y medios para combatir sus efectos perniciosos en cuanto a que atentan directamente contra la ciudadanía y contra los derechos fun damentales de las personas. Los algoritmos son capaces de reconocer los patrones y las lógicas de funcionamiento de la posverdad en los estados mentales de la ciudada- nía, fruto de su interacción con las plataformas digitales del capitalismo de la vigilancia, sin que nadie sea capaz de darse cuenta de ello, salvo los propietarios de esos sistemas de con trol y manipulación, y esto insta a tomar medidas urgentes. 4. EDUCOMUNICACIÓN La educomunicación supone tener en cuenta las interrelaciones que se producen al encontrarse los campos de estudio de la educación y de la comunicación, de una manera tanto interdisciplinar como transdiscipli- nar. Esto implica una dimensión dialógica que aparece ligada a la forma de entender los procesos educomunicativos (Apa rici, R. y Torrent, J., 2017). la educomunicación incluye, sin reduci rse, el conocimient o de los múl- tiples lenguajes y medios por los que se realiza la comunicación ‒  ‒ personal, grupal y s ocial. Abarca también la formaci ón del sentido crí- tico, inteligen te, frente a los procesos com unicativos y su s mensajes para descubrir l os valores cultura les propios y la ve rdad. (CE NECA/UNI- CEF/UNESCO, 1992). Aparici (2010) distingue tanto la virtualidad como el desarrollo impara- ble de las tecnologías digitales de comunicación como motores de cam- bio a escala mundial desde finales de la década de los noventa y comien- zos del siglo XXI. El autor refiere que “la socieda d de la información exige la puesta en marcha de otras concepciones sobre una «alfabetiza- ción» que no se limite a la lectoescritura, sino que considere todas las formas y lenguajes de la comunicación”. La educomunicación debe en- cargarse de esta responsabilidad en tanto que se trata de un derecho hu- mano. En numerosas ocasiones se suel en achacar consecuencias sociales negativas a los algoritmos, como si fu esen un ente neutral abstracto in- determinado, pero no debemos olvidar que los algoritmos no son neutros y que, realmente, son las personas las que los prog raman y ejecutan en alguna supercomputadora, son las personas encarg adas del funciona- miento de dichos algoritmos las que también seleccionan y le indican al algoritmo cuáles son los datos e informaciones de partida que hay que procesar para obtener sus productos, y son personas las que, en última instancia, toman decisiones finales en cuanto a los resultados, aunque no tenga por qué ser siem pre así, pero eso lo habrá decidido también una persona. Al menos hasta el momento de escribir este ensayo de investi- gación. La educomunicación propone una filosofía y unas prácticas educativas y comunicativas que estén basadas en el diálogo y en la participación, y que impliquen un cambio tanto de actitudes como de concepciones pe- dagógicas y comunicativas, siendo ne cesaria la recuperación y el desa- rrollo en común de una perspectiva crítica, y resultando imprescindible que la educomunicación redefina nuevos paradigmas y no siga repitién- dose a sí misma (Aparici, 2010). La formación del sentido crítico de la ciudadanía resulta fundamental para, por una parte, poder co nocer la in- fluencia que tiene el fenómeno de la posverdad en nuestras vidas cuando entra en alianza con el procesamiento algorítmico y las economías de alcance del capitalismo de la vigilancia que tratan de p rovocar ‒  ‒ respuestas automatizadas y modificar conductas; y por la otra , poder descubrir nuevos valores, nuevas verd ades y nuevos saberes. Joan Ferrés i Prats (2010) propone nuevos retos para la educo munica- ción que pasan por prestar atención a la participación emocional e in- consciente en las plataformas digitale s; preguntarse ¿quién se be neficia? (“ qui prodest ”); apostar por la movilización social; y, muy importante, la educomunicación como educación emocional, dada la relación de la posverdad y los algoritmos respecto a la automatización de conductas con las emociones que rig en los estado s mentales de los individuos sobre los que operan. Hay que tener en cuenta que los medios de c omunica- ción, además de realizar diferentes construcciones y representaci ones de la realidad, también las interpretan; que la concentr ación y la globaliza- ción conducen hacia una homogeneización de la información y al con- trol de los diferentes usuarios de los m edios digitales; y que la conver- gencia de tecnologías y la integración de diversos lenguajes implica nue- vos procedimientos de producción, análisis e interpretación (Aparici y Osuna, 2010). Por tanto, resulta necesario atender desde la educomunicación: la forma en que se co nstruye, representa, e interpreta la reali dad en los medios de comunicación, como, por ejemplo, en los mo delos que utilizan los siste- mas de inteligencia artificial basa dos en algoritmos de clasificación, pre- dicción, prescripción y control que operan en las plataformas digitales propias del capitalismo de la vigilancia; la detección e identificación de los diferentes flujos comunicativos y de información, y las diversas for- mas de control social que se dan, por ejemplo, en las plataformas digi- tales anteriormente mencionadas; y el conocimiento de los nuevos códi- gos y lenguajes, y de las nuevas lógicas de producción, análisis e inter- pretación, que resultan propias de, por ejemplo, y, de nuevo, las plata- formas digitales del poder instrumentario. Tal y como indica Alfonso Gutiérrez (2010), “la convergencia de infor- mática, telemática y medios de comunicación de masas ha dado lugar a importantes cambios en la transmisión de la información y creación del conocimiento”. En las sociedades actuales podemos hablar de nuevas formas comunicativas y de transferencia de información, establecidas no siempre de manera consciente en el caso de las personas, y que ‒  ‒ abarcan múltiples niveles; y también podemos hablar de nuevas formas de creación de conocimiento, tal como puede ser el conocimiento gene- rado por los algoritmos, sean superdepredadores o no; y, que, en todo caso, hay que atender desde la educomunicación. 5. UN MAPEO DE LOS NUEVOS TERRITOR IOS EDUCOMUNICATIVOS 5.1. E L E NTRAMADO C IBERNÉTICO : “ T HE S TACK ”, “L A P ILA ” Para Benjamin H. Bratton (2015), la computación no es algo virtual, sino que se trata de un evento profundamente físico, p or lo que puede ser entendida como una infraestructura que opera a escala planetaria y que puede suponer cambios tanto en la forma en que gobiernan los propios gobiernos, como en la propia gobernanza en sí. El entramado o “La Pila” (“ The Stack” ) que propone Bratton, es “una vasta formación de software y hardware”, que presenta una arquitectura basada en un sistema físico- informacional de sistemas interoperables que se distribuyen por debajo, por encima y sobre la superficie del planeta, con un conjunto de capas organizadas en una sección vertical irregular, y que, asimismo, repre- senta un paisaje cibernético en el que resulta posible componer tanto para el equilibrio como pa ra la emergencia. El autor refiere que, dada su escala e importancia, este entramado “constituye u n nuevo orden polí- tico-geográfico y refuerza un orden cul tural-económico ya existente”, lo cual implica la necesidad de aprender a leer e interpretar los nuevos ma- pas informativos y comunicacionales que surgen en estos sistemas de plataformas. Bratton considera a este entramado como una mega-estruc- tura de computación a escala planetaria y ofrece un resumen de diseño que invita a la colaboración en su articulación y re alización. Siguiendo a Bratton: ‒ La capa Tierra proporciona una base física para la pila o entra- mado, y también la materia y energía necesarias para desarro- llar su propia infraestructura. Esto impl ica una serie de proble- mas relacionados con la gobernanza ecológica y con la soste- nibilidad medioambiental. ‒  ‒ ‒ La capa Nube se compone de vastos a rchipiélagos de servido- res situados detrás del escenario donde se desarrolla la acción, y abarca la compleja infraestructura compuesta por granjas de servidores, bases de datos masivas, fuentes de ener gía, cables ópticos, medios de transmisión inalámbricos y aplicaciones distribuidas. La capa Nube no es uniforme y cómo afecta a la Tierra depende de dónde esté enterrada y del tipo de energía de la que se alimenta. ‒ La capa Ciudad comprende el entorno de ciudades y redes que sitúan los asentamientos humanos y la movilidad en combina- ción de envolventes físicas y virtuales. Se estructura a través de la consolidación de nodos urbanos en megaciud ades y de sistemas urbanos públicos y privados en megaestructuras. ‒ La capa Dirección utiliza sistemas de direccionamiento univer- sal que se encargan de convertir cualquier cosa o e vento en una entidad comunicable dentro del entramado. Además de permi- tir la ubicación de los destinatarios individualizados, la capa de direcciones también actúa como medio de comunicación entre ellos. Las cosas pueden enviar y recibir información entre sí porque se encuentran ubicadas en este plano comú n. ‒ La capa Interfaz proporciona una mediación lingüística y vi- sual entre los usuarios y las capacidades computacionales di- reccionables de sus hábitats, en aras de una posible comunica- ción dentro del entramado. La interfaz supone un punto de con- tacto entre dos sistemas complejos y al mismo tiempo gobierna las condiciones del intercambio de información entre esos mis- mos sistemas. Podría tratarse de palancas, volantes, aplicacio- nes para teléfonos móviles, cercas, esquemas de dise ño de ofi- cinas, fronteras internacionales, infraestructuras de comunica- ciones, etcétera. Las interfaces pueden simplificar las posibili- dades de diferentes maneras para diferentes usuarios. ‒ La capa Usuario es el lugar donde los efectos del entramado se personifican coherentemente. Se distingue entre usuarios hu- manos y usuarios no hum anos, pudiendo diferenciar dentro de éstos últimos al usuario animal, al usuario inteligencia artifi- cial, y al usuario máquina. Para identificar de manera efectiva a un Usuario se utiliza el triunvirato de identidad c onformado ‒  ‒ (2020), “la vigilancia continua, y nuestra complicidad en ella, es una de las características más fundamentales de la nueva edad oscura, porque insiste en una especie de visión ciega: todo está iluminado, pero no se ve nada”. De esta manera, y tras el torrente de revelaciones sobre las prácticas de vigilancia global al que ha asistido la ciudadanía, “el hecho de que tengamos conocimiento de esta corrupción rara vez se trad uce en que se haga algo para eliminarla” (Bridle, 2020). Se puede decir que, “estamos intercambiando nuestra privacidad por conveniencia” (Green- field, 2018). El autor afirma que, “como individuos y como sociedades, necesitamos desesperadamente adquirir una com prensión más sofisti- cada de cómo funcionan las tecnologías en el mundo y quién se beneficia más de la forma en que realizan ese trabajo”. Ya se ha comentado ante- riormente que este es uno de los nuevos y más acuciantes retos q ue tiene ante sí la educomunicación en la tercera década del siglo XXI. Cada vez es más necesario que seamos capaces de repens ar las nuevas tecnologías y de escuch ar y de ado ptar an te ellas una actitud crítica, para así poder pa rtici par de mane ra significat iva en el pr oceso po r el que és tas determinan y d irigen nuestras capacida des. Si no entendemo s cómo fun- cionan las tecnolog ías complejas, cómo se interconectan los sistemas de tecnologías y cómo interactúa n los sistemas de sistemas , estaremos a s u merced, y será más fácil que las élites egoístas y las corporaciones inhu- manas acaparen todo su po tencial (Bridle, 2020). Desde ya, podemos iniciar el debate estableciendo cuestiones que nos permitan buscar respuestas que sirvan para allanar el camino hacia el conocimiento de la realidad de los medios de comunicación digital ac- tuales y poder, así, seguir mapeando su territorio con finalidades educo- municativas: ¿Quiénes son los dueños de los cable s de fibra óptica que cruzan el lecho oceánico entre los diversos continentes y permiten que nos com unique- mos a través de Internet? ¿Son los mismos propietarios que disponen la s antenas de telefonía móvil, de radio y satélites? ¿Y qué decir de los que hacen llegar la fibra óptica a tu propio salón? ¿Qué diferencia hay entre Internet y Web? ¿Existe la posibilidad de disponer de otro tipo de Inter- net aprovechando la infraestructura ya existente? ¿De qué manera se po- dría disponer de una nueva infraestructura con control ciudadano? ¿Cuál es mi huella de carbono cada vez que visualizo un vídeo en YouTube? ‒  ‒ ¿Y la tuya al utilizar otros servicios web o basados en Internet? ¿En qué lugar del planeta se aloja el servidor d e datos donde se encuentra alma- cenado el vídeo de YouTube que estoy viendo? ¿Con cuántas p ersonas me estoy comunicando si estoy interactuando en Facebook o e n Insta- gram? ¿Cuáles son los datos que la plataforma obtiene de mi interac- ción? ¿Cuántas personas han participado en la extracción de los recursos naturales necesarios para la fabricación de mi smartphone? ¿Qué fue lo que estuviste buscando anoche en Google y que no quisieras que nadie supiese? ¿Sabes que Goo gle lo sabe? ¿Cómo se distingue a una máquina de una persona en una comunicación digital online? ¿Conoces todas las condici0nes que has aceptado al hacer clic en los di ferentes contratos de cesión de datos y relacionados con los permisos de privacidad de todas las aplicaciones que tienes instaladas en tu ordenador personal, smartp- hone, o tableta? ¿Quiénes son los dueños de esas aplicaciones? ¿Cuáles son los datos e informaciones que reco pilan? ¿Cuántas personas, máqui- nas, o sistemas de inteligencia artificial basada en algoritmos de clasifi- cación, predicción, prescripción y control tienen acceso a esos datos? ¿Qué normativas legales nos amparan según nuestra ubicación territo- rial? ¿Dependen de dónde se encuentre ubicada la persona usuaria? ¿O de dónde se ubique la empresa de dichos servicios digitales basados en Internet? ¿O de dónde se ubique el servidor donde están alojados los datos? ¿Cuántas personas saben que estoy hablando contigo, o que hablé contigo en cierto momento y en cierto lugar que sólo tú y yo deberíamos saber? ¿Cuántas cámaras de videovigilancia registraron tu s datos bio- métricos personales en el día de a yer y los almacenaron en alg ún servi- dor remoto? ¿Quién es tu proveedor de servicios de Internet y cuáles son su s in te re se s? ¿De cuántas formas difer entes pue de cono cer un sis tema de int eligenc ia artifi cial b asado en algo ritmos, prop io del capitalis mo de la vigila ncia, c osas de ti que son c iertas y de las que tú no tien es ningún tipo de constancia n i consciencia alguna? ¿quién termina en posesi ón de los d atos qu e arrojamos a Internet de las cosas y qué se decide hacer con ellos? ¿Cómo nos pueden es tar manipu lando las in s- tancias de poder instrumentario? ¿Qué podemos hacer al respecto? ‒  ‒ 7. REFERENCIAS AIP Advances  ,   (  ). https://doi.org/  .  /  .  Álvarez, M. (  de feb rero,  ). Conceptual ización del término Posverdad. Una propuesta de defini ción. Cole cción de a rtículos “Est ado del Arte: Posverda d y Fake News”. Co nciencia C rítica. P uente Geni l https://bit.ly /  ao  bqN Álvarez, M. (  ). Estado del Arte: Posverdad y Fake News. Master Thesis, Universidad Nacional de Educación a Dista ncia (España). Facultad de Educación. h ttps://bit.ly/  GtpEHg Aparici, R. (coord .) (  ). Educomunicación: más allá del  .  . Barcelona . Gedisa. Aparici, R. y Martín ez- Pérez, J. (coor ds.) (  ). El algo ritmo de la incertidum bre. Gedisa . Aparici, R. y Osu na, S. (  ). Educ omunicación y cultura digital. En R. Apa rici, (coord.). Educomunicación: más allá del  .  . Ge disa. Aparici, R. y Torrent, J. (  ). E ducomunic ación: ¿cambi o o stat us quo? En R. Aparici y D. G arcía. 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Paidós. ‒  ‒ C APÍTULO 7 ALIANZAS ENTRE LA TECNOLOGÍA Y EL FACT-CHECKING: EXPERIENCIAS DE LA VERIFICACIÓN EN CASTELLANO L ETICIA Q UINTANA P UJALTE Universida d de Málaga 1. INTRODUCCIÓN La desinformación como problema soc ial y político lleva generando de- bates de manera intensa dentro y fuera del ámbito académico hace más de un lustro. El particular vínculo entre estos desordenes de información (Wardle, 2019) y el escenario de posverdad fueron el centro de atención desde -por lo menos- las elecciones presidenciales de los Estados Uni- dos del 2016, cuando se enfrentaron Hillary Clinton y quien luego fue electo como el presidente número 45 de ese país, Donald Tru mp. La campaña comunicacional del ganador y luego su comunicación de go- bierno, generaron debates a nivel global en torno al rol protagónico de la desinformación. El vínculo de las d enominadas noticias falsas con el terreno de lo político fue uno de los grandes puntos en común que tuvie- ron esas reflexiones (Blanco-Alfonso, García Galera y Tejedor-Calvo, 2019; Kalogeropoulos, Suiter y Eisenegger, 2019, entre otros). La difusió n de contenid os deliberad amente falsos, mu chas veces a cargo de fig uras pública s, se agrav ó con el hech o de que e stas desin- formaciones encontraron espacio de viral ización en plataform as digi- tales, gene rando así una mayor dificu ltad para desenmascara r esas fal - sedades. Ante este escenario de conflicto en el que la posverdad invade la interpretación colectiv a de la realidad, una de las respuesta s que se ha dado desde di stintos sectores -t anto públicos como privados - ha sido el fortalecimiento de las acciones de verifica ción o fact-checking . ‒  ‒ La hipótesis que mueve esta indagación es que el impacto de las plata- formas digitales en la difusión y viralización de la desinformación obliga a poner el esfuerzo en combatir las fake news en el mismo territorio di- gital en la que se publican y viralizan. Por ello, el foco de este estudio está puesto en conocer cómo operan la tecnología y sus herramientas disponibles en la lucha contra la desinformación, a partir de los usos y experiencias que se pueden identificar a cargo de quiénes se dedican a la verificación de contenidos. El capítulo comienza con el planteamiento y descripción del escenario de posverdad, problematizando sus aspectos más relevantes en tanto causa y a la vez consecuencia de la viralización de la desinformación. Se realiza luego un abordaje sobre los fenómenos de desinformación como problema -especialmente en el sistema político- y se enumeran algunas de sus características que p onen en riesgo a la democra cia. En este sentido, el contexto de la crisis sanitaria por covid-19 que azotó la humanidad desde el año 2020 y de la q ue aún desconocemos sus conse- cuencias, también contextualiza la problemática de las noticias falsas. A continuación, se describen los rasg os de las acciones de verificación, con énfasis en iniciativas de fact-checking que operan actualmente en castellano, y finalmente, se observan las herramientas tecnológicas que utilizan en su práctica cotidiana de verificación de contenidos y discur- sos. La selección de las iniciativas de verificación se hace a partir de un informe que realiza anualmente la Universidad de Duke en donde se re- gistran aquellas que se en cuentran operativas y funcionando a n ivel glo- bal. En ese informe, se han filtrado las regione s hispanoparlantes para luego acceder a la observación de cada una para realizar el análisis. En cuanto a las discusiones que se suscitan en torno a la desinformación como problema para el sistema democrático se pue den encontrar algu- nos consensos, como, por ejemplo, el compromiso con la implementa- ción de mayores actividades de alfabetización digital entre las que el ejercicio de la verificación, su notoriedad y posicionamiento, tienen una relevancia significativa. Como indica Rodríguez (2020), la mejor res- puesta a la desinformación es la verificación, y no la censura. Además, es evidente que el perfil periodístico vinculado al fact-checking va a ser cada vez más demandado, y el cono cimiento sobre las herramientas ‒  ‒ disponibles para realizar ese trabajo v a a ser determinante para perfec- cionar la necesaria curaduría de contenidos. 1.1. L A POSVERDAD COMO UN PROBLEMA PARA LA DEMOCRACIA Cuando en el año 2016 el Diccionario de Oxford eligió palabra del año el vocablo posverdad (Di ccionario de Oxford, 2016) marcó un faro a partir del cual se comenzó a problematizar con mayor profundidad sobre los rasgos que caracterizan a este escenario complejo, en el que más que los hechos, son las emociones y los pr ejuicios, los que terminan por mol- dear a la opinión pública. Líderes políticos como Donald Trump en Estados Unidos o Jair Bolso- naro en Brasil han sido protagonistas de discursos q ue colaboraron en la consolidación del escenario de la p osverdad en la actualidad (Krugman, 2017, Luu, 2016, López de la Roche, 2020 y De Rosa, 2021). Su alto nivel de carisma y el estrecho vínculo con los poderes mediáticos y fi- nancieros generaron el caldo de cultivo ideal para maximizar la difusión de afirmaciones que en muchos casos re sultaron ser desinformaciones, y que durante la crisis sanitaria por Covid-19 tuvieron un impacto signi- ficativo en, por ejemplo, modificaciones y regulaciones de ciertas plata- formas digitales (Brant, 2020). Las apelaciones discursivas a los aspectos emocionales y hasta irracio- nales implican la generación de fenómenos de desinformación que, en mayor o menor medida, han afectado los pactos de convivencia pacífica en la sociedad. Esta realidad ficcionalizada a partir de ciertos intereses tiene un impacto en las acciones políticas de la ciudadanía en su con- junto. La relevancia en el acceso a información fiable radica en el hecho de que, a partir de la interpretación de esta, la ciuda danía toma decisio- nes políticas a futuro. Si la ciudadanía es estafada con información deli- beradamente falsa que pretende desestabilizar el sistema y no cuenta con las herramientas para desenmascarar el engaño, podría tener implicacio- nes graves en el sistema político generando un desequilibrio en el prin- cipio de igualdad intrínseca, un pilar de la democracia (Dahl, 2006). Es por ello que el escenario de posverdad y el papel de la desinformación para modelarlo afectan las bases de las democracias actuales (Tsipursky, ‒  ‒ Votta y Roose, 2018 y Rúas-Araújo, Pérez-Curiel y López-López, 2020). La manipulación de la opinión pública en pos de la interpretación de una realidad distorsionada se exacerba con la consolidación de un ecosis- tema mediático digital, híbrido y complejo, en el que cada vez más per- sonas producen, consum en y viralizan contenido (Chadwick, 2013 y Boczkowski y Mitchelstein, 2021), y en el que, además, la ciudadanía y sus intereses comienzan a ser interpretados como un simple bit algorít- mico (García-Canclini, 2019). 1.2. L A PANDEMIA DE LAS FAKE NEWS Tan solo algunos meses habían pasado desde la declaración de pandemia por coronavirus del año 2020 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuando la misma entidad alertó sobre otra problemática grave que se propagaba casi tan rápido como la enfermedad: la pandemia de las noticias falsas. La OMS utilizó el neologismo infodemia para adver- tir sobre la gravedad de la situación, en la que se detectó que desde la declaración de la crisis sanitaria había aumentado considerablemente la cantidad de falsedades sobre el origen del virus, el modo de controlarlo y hasta sobre el tipo de medicinas para curarlo. El Instituto Reuters afirmó en un informe de principios de 2020 que du- rante los primeros meses de pandemia los índices de búsq ueda y con- sumo de noticias creció considerablemente (Nielsen et al . 2020). El es- tudio realizado en seis países concluye -entre otras cuestiones- que per- sonas con un nivel educativo más bajo t ienden a desconfiar en la palabra de los medios tradicionales para informarse sobre la pandemia, y prefie- ren informarse a través de redes sociales. Esta desconfianza en los me- dios masivos también se observa en informes como los de Ne wman et al. (2021) y el reporte sobre confianza de Edelman (2021), en el cual se asegura que se detecta “una epidemia de desinformación y desconfianza generalizada hacia las instituciones sociales y los líderes de todo el mundo. A esto se suma un ecosistema de confianza fallido que no puede hacer frente a la infodemia desenfrenada, lo que deja a las cuatro insti- tuciones (empresas, gobierno, ONG y medios de comunicación) en un ‒  ‒ entorno de quiebra de información y un mandato pa ra reconstruir la con- fianza y trazar un nuevo camino a seguir” (Edelman, 2021, p. 1). El escenario de desconfianza es ideal para la generación de contenido manipulado, tergiversado y falso. Es evidente que la problemática de las noticias falsas no es reciente, ya que a lo largo de la historia se han re- gistrado numerosos sucesos que se sostienen en esta técnica comunica- cional que pretende confundir al adversario, así como la consecución de determinados intereses (Peters, 2018, Romero-Rodríguez, 2013 y Wais- bord, 2018). Diversas investigaciones destacan la pluralidad de términos para deno- minar a aquellas informaciones que son engañosas, falsas o erró neas y que están constituidas de ese modo de manera deliberada (Salaverría et al. , 2020; Quintana Pujalte y Pannunzio, 2021). Una desinformación es aquella que busca eliminar o silenciar la totalidad de la información, aquella que altera sustancialmente informaciones (manipulación infor- mativa) y/o inventa un acontecimiento (Durandin, 1995). Otra de las de- nominaciones de estos contenidos e s entenderlas como fake news (Quandt et al ., 2019), concepto que se popularizó luego de las elecciones presidenciales de EEUU en el 2016 que enfrentó a Donald Trump y a Hillary Clinton, siendo vencedor el primero. Por su parte, organismos como la Comisión Europea o incluso la Unesco (Iret on y Possetii, 2018) prefieren llamarlos desordenes informativos. En definitiva, estos contenidos se muestran con presunción de verdad, con frecuencia pretenden favorecer ciertos intereses espurios y a su vez, buscan desestabilizar el sistema en el que se insertan. Asimismo, otra de las características de las desinformaciones es su capacidad de atravesar fronteras porque apelan a cuestiones emocionales que tienen impacto a nivel colectivo. T a l c o m o s u g i e r e H azard Owen (2017) el éxito de una noticia falsa depende del hecho de que esté dirigida a las emo- ciones, tener apariencia de legitimidad, tener una publicació n efec- tiva en Internet y ser amplificada en la red. ‒  ‒ 1.3. L A VERIFICACIÓN AL SERVICIO DE LA CIUDADANÍA Las acciones de verificación tienen su origen en la práctica periodística desde principios del Siglo XX. Su proceso de con solidación comenzó en los Estados Unidos con prácticas de verificación pioneras como las del Boureu of Accuracy and Fair Play en el New York World , que data del año 1913, las experiencias primigenias de la revista TIME de 1923 y las de New Yorker de 1925 (Kovach y Roesenstiel, 2014; Fabry , 2017). El objetivo era ganar en calidad informativa teniendo en cuenta el rol pri- mordial que tenía la prensa a principios del siglo XX. A finales del mismo siglo aparecieron iniciativas de verificación de la información y del discurso público, combinando el fact-checking con la capacidad de difusión gracias a la tecnología digital disponible. Las pri- meras plataformas digitales dedicadas a la verificación surgen también en el país norteamericano, con ca sos pioneros como Snope s lanzado en 1994, que inicialmente se centró en romper mitos y leyendas urbanas (Graves, 2016). Luego se identificó la creación de FactCheck.org en el año 2003 y PolitiFact, nacida en 2007. Desde el surgimiento de estos cibermedios la cantidad de plataformas de fact-checking ha ido creciendo sin cesar, y se ha propagado alrededor del globo. Cuando la Universidad de Duke comen zó a registrar la pre- sencia de estas entidades dedicadas a l a verificación en el año 2014 eran alrededor de 44, en la actualidad, son más de 350 iniciativas operando a nivel global (Duke’s University, 2022). En América Latina una de las primeras iniciativas de fact-checking fue Chequeado , de Argentina, que data del 2010. Luego, entre 2013 y 2019 iniciaron sus actividades de verificación entidades como Ecuador Che- quea del año 2016, El Verificador de Perú del 201 8, y en el caso de España Maldito Bulo, surgido también en el año 2018. Podría decirse que el fact-checking en el ámbito hispanoparlante lleva poco tiempo de actividad. Un caso singular que demuestra el necesario abordaje global de la veri- ficación es la International Fact-checking Network (IFCN), una red que nuclea iniciativas de fact-checking que cumplen con ciertos rasgos y ca- racterísticas en su actividad. La IF CN depende del Instituto Poynter de ‒  ‒ FIGURA 2. Uso de herramientas tecnológi cas para la verificaci ón Fuente: elaboración propia Como dato final, pero de alta relevancia, se han detectado que además de AFP y la creación de InVID, otras plataformas de verificación se han lanzado a la carrera de crear sus propias aplicaciones valiéndose de, por ejemplo, la inteligencia artificial. A principios de mayo de 2020 l a IFCN lanzó un chatbot para combatir la infodemia en WhatsApp. Esta herra- mienta fue adaptada por plataformas de habla hispana, y se incorporó como un aliado más contra la desinformación. Funciona de manera in- tuitiva, el usuario agenda el número en su móvil y con el envío de un simple mensaje, el chatbot identifica la zona en la que se ubica el usuario y puede enviar datos sobre agencias de verificación cercanas, así como también puede notificarlo sobre desinformaciones que circulan en su país. Participaron de la adaptación de este chatbot al castellano platafor- mas de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Paragu ay, Perú y Venezuela. Otra iniciativa distinguida proviene de la plataforma de verificación es- pañola Maldita.es. Crearon una extensión para navegadores que una vez instalada puede alertar al usuario cua ndo se enfrent a a un contenido que ha sido verificado con anterioridad. Ade más , du r an te l a i nv as ió n de R u- sia a Ucrani a crearon t ambién una infografí a donde compila ron todos los contenidos de smentido s a nivel global, para cola borar en la difu- sión de las verifica ciones propias y de agencias exte rnas. El trabajo colaborativo ent re fact-c heckers se potencia gracias a la tecnolo gía. 71% 85% 28% 57% 14% 14% 28% 71% 57% 42% 57% 57% 28% 28% 28% 57% 57% ‒  ‒ 5. DISCUSIÓN La consolidación de las plataformas de verificación, así como asegurar su independencia de los poderes pú blicos y privados es una de las me- didas que se deben tomar para asegurar la curaduría de los contenidos que se consumen tanto dentro como fuera del territorio digital. Por ello, asociaciones como la IFCN o iniciativas como Verified son proyectos alentadores que favorecen el fortalecimiento de la práctica de la verifi- cación a nivel global. Sin detrimento de ese camino, la alfabetización mediática de la ciudada- nía es otro de los aspectos que puede n colaborar en la lucha contra la desinformación. Es decir que la verificación debe ser una práctica habi- tual del periodismo, dando cada vez mayor solidez al perfil de la verifi- cación para fortalecer lo que se conoce como news l iteracy (Pérez-Tor- nero et al., 2019) pero también generar acciones para que la ciudadanía esté precavida de la existencia de los contenidos falsos y sus caracterís- ticas a través de acciones de alfabetización mediática y digital (McDougall et al., 2019). La cuestión sobre la libertad de expresión es un tema que debe ser de permanente debate, por ello, actores de todos los sectores debe n aunar esfuerzos para establecer tácticas y estrategias contra la desinformación, para así evitar caer en prácticas que favorezcan la censura. 6. CONCLUSIONES Los fenómenos de desinformación terminan por erosionar los pilares de la democracia porque atacan de manera directa los consensos que man- tienen la paz colectiva. Los temas que se viralizan tienden a provocar distorsiones en el terreno de lo político, afectando así el modo en que la ciudadanía entiende la realidad y generando influencia en sus acciones políticas a futuro. Como se ha mencionado, si la ciudadanía es engañada con timos que pretenden radicalizarla en ciertos aspectos vinculados a sus decisiones sobre la conducción d e la cosa pública, puede impactar negativamente en la consolidación de regímenes que se so stienen en postulados eminentemente falsos. ‒  ‒ Como respuesta a estos procesos, tant o la alfabetización mediática como el fortalecimiento de los servicios de verificación, son armas necesarias para dar batalla a las noticias falsas. Los hallazgos corroboran que más allá de las técnicas básicas de verificación de la información, l a tecno- logía juega un papel preponderante a la hora de verificar desinformacio- nes. La hipótesis que guía este estudio se confirma cuando se comprueba que la tecnología amplifica los contenidos delibera damente falsos, pero a su vez, sirve también para descubrirlos y deshacerlos. Asimismo, se detecta que el valor de la inteligencia artificial para opti- mizar la rapidez con la que se desmienten los bulos cobra mayor impor- tancia en la práctica cotidiana de la verificación, a su vez que el perfil periodístico vinculado al fact-checking es cada vez más demandado. Otro dato significativo es que muchas de las herramientas tecnológicas para la verificación de informaciones son de uso gratuito. Esto fortalece la capacidad de alfabetización mediática que requiere la ciudada nía para combatir en igualdad de condiciones las desinformaciones que se vira - lizan en la arena digital. 7. REFERENCIAS Boczkowski, P. J. y Mitchelstein, E. (  ). The Digital Env ironment: How We Live, Learn, Wor k, and Play Now. MIT Press Brant, J. (  ). 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Tras varias décadas, el crecimiento y expansión de internet han confirmado ser una de las ma- yores revoluciones de la historia reciente. Ha revol ucionado el mundo informático y de las comunicaciones como no lo había hecho nada antes; el telégrafo, el teléfono, la radio y los ordenadores han sentado las bases para una integración sin precedentes de este nuevo invento (Carlini, 2018). La red sirve al mismo tiempo como altavoz para la difusión de información de manera global y un medio de comunicación e interrela- ción entre usuarios y dispositivos de todo el mundo. La estructura de Internet se asienta sobre la información y se ha origi- nado con ello la Web 2.0 (DiNucci, 1999). Para la autora, esta web se entiende como un sistema de envío de información y conocimiento, ca- racterizada por ser más interactiva y participativa. Pese a que actual- mente Internet se encuentre en la époc a de la Web 3.0, ha sido con la anterior etapa cuando se produjo la gran revolución de la comunicación. Es en la anterior fase cuando se caen todas las barreras, amenazando la estabilidad política, social y económica de toda la comunidad interna- cional (Carlini, 2018). ‒  ‒ Asimismo, este desarrollo acelerado en los últimos años de las nuevas tecnologías, la llamada revolución digital, ha favorecido la implantación a escala mundial de las redes sociales (Sampedro, 2021). Las herramien- tas de software como las redes sociales, fundamentalmente pensadas para el entretenimiento y la comunicación, han alcanzado a un total de 4,62 billones de personas (58% de la población mundial) según el último estudio de We Are Soci al y Hootsuite (2022). Ad emás, estas platafor- mas sociales han crecido de manera exponencial en número de usu arios, durante y después del confinamiento sociosanitario internacional provo- cado por la pandemia del coronavirus. Los informes realizados d urante 2020 y 2021 señalaron un incremento sin precedentes en el uso de las redes sociales y en el número de usuari os que las utilizan. 2. MARCO TEÓRICO Internet se ha convertido en el principal reto y al mismo tiemp o, en el mejor aliado de los medios tradicionales. En la actualidad, según el úl- timo informe de Navegantes en la Red, realizado por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (2022), el 55,3% de los usuarios solo lee la edición electr ónica de los medios de comunicación, lo que supone un 10% más que hace 4 años. Este crecimiento sin prece- dentes del uso de Internet, incomparable al nacimiento y expansión de cualquier otro medio de comunicación de masa s genera nuevos paradig- mas de la comunicación. El ciudada no-consumidor-espectador cambia porque ahora, también es cibernauta. Y quizás, es cibernauta antes que todo lo demás, quiere mantener todos sus roles unidos y de ahí, e sa com- plicidad obligada, pero enriquecedora, entre los m edios anteriores e In- ternet (Padilla, 2016). En este sentido, Ponce (2020) apunta que las pro- pias redes sociales son estructuras compuestas por grupos de personas que comparten un interés común a través de Intern et. Esto provoca que se den lugar numerosos encuentros sociales y se muestren preferencias de consumo de información mediante la comunicación en tiempo real. Como se ha mencionado en líneas anteriores, el impacto de Inte rnet es global, en extensión de espacio y tiempo. Concretamente, el tiempo pro- medio diario dedicado al uso de Internet fue de casi 7 horas en to dos los ‒  ‒ dispositivos a nivel mundial, un aume nto del 1% año tras año (We Are Social y Hootsuite, 2022). De ese tiem po, 3 horas y 20 minutos se des- tinan al consumo de contenidos televisivos en streaming ; 2 horas y 27 minutos se reservan a las redes sociales; y otras 2 horas se dedican a la lectura de prensa y noticias (We Are Social y Hootsuite, 2022). En línea con estos datos, la sociedad global tiende a inform arse de un tema, du- rante mucho más tiempo, en las re des sociales antes que en los medios tradicionales (Segura, Paniagua y Fernández, 2020; Padilla-Castillo, 2021). Este aumento en el uso de las redes sociales se refleja en numerosos estudios. En España, The Social Media Family (2022) apunta que Insta- gram ha triplicado el número de usuari os en el último lustro: de 7,4 mi- llones en 2015 a los 24 millones en 2021, aumentando 4 millones en el último año. Además, el 65% de los usuarios tienen entre los 18 y 39 años, erigiéndose como la red social favorita de los millennials . El estu- dio anual de IAB Spain (2022) se ñala que Instagram es la segunda red social con mayor frecuencia de uso a lo largo del dí a, solo superada por WhatsApp. Asimismo, el Estudio de Audio Digi tal de IAB (2021) afirma que los jóvenes entre 16 y 24 años -ge neración Z- son los que consumen más audio digital de manera diaria: un 81% los escucha cada día. Sin embargo, son los millennials los que más consumen pódcast , pues un 40% de ellos los escucha con gran frecuencia. Sin embargo, es la plataforma china, TikTok, la que se ha conve rtido en la red social revolucionaria, aumentando todas sus métricas por 3 o 4 respecto a los años anteriores (Weima nn y Masri, 2020). TikT ok es la cuarta aplicación gratuita más descargada del mundo, con 1.500 millo- nes de usuarios y destaca la gran aceptación entre las mujeres de menos de 40 años. En la actualidad ocupa el sexto puesto como la red social más numerosa por usuarios registrados, llegando a los mil millones de usuarios activos al mes en el pasado septiembre del año 2021 (Moreno, 2021). A d e m á s , l a e d a d d e l o s u s u a r i o s d e T i k T o k e s l a m á s j o v e n de todas las redes sociales, el 65% se ubic an en la franja de los 18 – 35 años , sien do predominan temente femen ino (59, 29%), entr e 18 y 24 años de edad (4 1.44 %) y la categoría que más le interesa es “Noticias y ent retenimient o” (The Social Media Famil y, 2022). ‒  ‒ Entre otras características, TikTok reúne la lógica multimedia efímera al requerir la breve atención de los usuarios (Yang, Zhao y Ma, 2019) y es desde hace un par de a ños una revolución vertical (González , 2019) por su personal código de mensajes: breves, divertidos, entretenidos, concebidos por retos propuestos por la comunidad y con tendencia a re- compensar a los nano-influencers (Merca2.0, 2020). Además, se eviden- cian el aumento de produ cciones en forma de píldoras audiovisuales efí- meras, cuyo alcance de audiencia ha crecido significativamente (Sido- renko-Bautista et al., 2021). Igualmente, una de las claves de la plata- forma es el uso de hashtags , una serie de palabras en formato etiqueta que sirven para describir las fotografías o los vídeos subidos. De esta manera, se permite que cualquier us uario pu eda ver e interac tuar con el contenido. Asimismo, TikTok analiza las pre ferencias de los usua- rios, basándose en las etiquetas c on las que han interactuado, ofre- ciendo contenido simi lar y personalizado. Recíprocamente, TikTok es la red social en la que es posible generar más engagement , por encima de cualquier otra red social con más histo- ria o usuarios (Lastra, 2022). Un informe reciente de SocialInsider (2022) remarca que TikTok supera ampliamente a Instagram, Facebook y Twitter porque la ratio de engagement de las publicaciones en la pla- taforma china fue de un 5,95%, muy superior al e ngagement de Insta- gram (0,83%), Facebook (0,13%) y Twitter (0,05%). Por otra parte, la invasión de Ucra nia por parte de Rusia sacudi ó el pa- norama internacional geoestratégico. Desde ese momento, ha monopo- lizado los titulares de los medios de comunicación impresos y audiovi- suales, desatando torrentes de comentarios en redes sociales y decenas de análisis por parte de profesionales (Ciurak, 2022). Así, la invasión rusa se ha descrito como la primera “guerra de las redes sociales” en toda regla y como la primera “guerra de TikTok” (Suciu, 2022). El uso de las redes sociales como factor de desestabilización ha jugado un papel muy relevante desde hace más de una déc ada. Por ejemplo, en regiones como Irán en el año 20 09 y especialmente en la Primavera Árabe de 2011. Algun os autores como Norri s (2015), describen que los medios sociales tuvieron cuatro funciones mu y relevantes en los ‒  ‒ internacional ha alcanzado se diría que la calidad de subcategoría, de- bido a sus propias características privativas. A la luz de los resultados de la evolución de la presencia terrorista en los teatros estudiados, las necesarias ac ciones de contranarrativa anali- zadas han tenido un impacto y efecto contenido, e n ningún caso consi- guiendo anular de manera general la existencia (ni tan siquiera junto con el resto de las operaciones no psicológicas) de las organizaciones terro- ristas objetivo de los cuerpos militares analizados. No obstante, los re- sultados, si quiera parciales, obtenidos las hacen aparecer como necesa- rios componentes de los operativos contraterroristas militares. Ni en Oriente Medio (Afganistán) ni en el Sahel (Mali) los grupos enfrentados con, entre otros medios militares, PSYOPS y contranarrativa, han sido derrotados: Antes, las fuerzas internacionales han tenido que retirarse (Afganistán) o están en proceso de hacerlo o replantear sus objetivos en la zona (Sahel). El objetivo de todo el aparato de RBI incardinado en la contranarrativa de la ISAF en Afganistán era aumentar la confianza en las fuerzas inter- nacionales (problema que se ha replicado en el Sahe l con las tropas fran- cesas y europeas, que han acabado por cancelar la operación Barkhane). A pesar de ese y otros esfuerzos en el terreno afgano de operaciones psicológicas, todas las fuerzas militares regulares uniformadas occiden- tales dejaron Kabul en septiembre de 2021 tras la toma del poder por parte de la facción terrorista talibán, que se hizo con el Gobierno no sin cierto apoyo popular, lo que podría evi denciar la existencia de un mar- gen de mejora en las PSYOPS empleadas en el país, al fin y a la postre: ya en 2019, el 89% de la población afgana apoyaba el diálogo con los talibán y el 65,2% afirmaba que votarí a a un presidente que firmara un acuerdo de paz con ellos (The Asia Foundation, 2019) 34 . Desde el prisma español, el ejercicio de PSYOPS está fuertemente in- fluenciado históricamente por los organismos internacionales bajo 34 Es cierto no obstante que el análisis histórico de la misma fuente , un estudio sobre la opi- nión pública afgana que se llev a realizando desde 2004, arroja una evolución neg ativa en la confianza en los talibán (de alrededor del 50% en 2009 al 13,4% en 2019) lo que no e vitó que tomaran el poder en 2021 y que la voluntad del pue blo de llegar a un acuerdo c on ellos antes que de derrotarlo s, creciera ‒  ‒ cuyos emblemas las tropas de las FAS son desplegadas (UE, OTAN y ONU), si bien se debería avanzar hacia una concepción más estratégica y no tanto sobre el terreno para ganar en eficacia. En ese sentido, y como enseñanza general para Occidente (no sólo para España) Hokayen (2018) defiende que una de las claves del fulgurante éxito de Daesh desde 2014 que asombró (y aterrorizó) al mundo fue que elevaron al nivel estratégico sus PSYOPS (parte de las cuales se materializaron en los vídeos de ejecuciones que sacudieron al planeta, pero que les hizo sumar miles de terroristas a sus causas y decenas de miles de partida- rios). La contranarrativa yihadista, por tanto, debe ascender del nivel táctico al estratégico y convertirse así en la narrativa inicial que los crí- ticos con el primer término reclaman. Del punto anterior se sigue el necesario despliegue previo y comienzo de las campañas PSYOPS con anterioridad a la entrada de la Fuerz a “para preparar, precisa mente, su entrada inicial en zona de operacio- nes” como afirma Caraballo (2007), quien además defiende el necesario control del mando sobre la información que se disemina entre los distin- tos públicos y, por ende, llevar la iniciativa en la batalla por el dominio cognitivo. Eso entronca con la idea de Prats i Amorós y Guillaume-Ba- rry (2019) que escriben que “en primer lugar, es necesario que cada país cuente con capacidades PS YOPS de nivel estratégico, bajo el mando directo del jefe de Estado Mayor de la Defensa o del oficial su- perior equivalente a cargo de todas las fuerzas armadas. Además, no basta con disponer, sino que se trata de emplear estas capa cidades, desde la planificación hasta la acción, de manera permanente”, es de- cir, redundando en lo ex puesto en el párrafo anterior, alzarlo al nivel estratégico. Por otro lado, en el diseño del mensaje estratégico, son mayoría l os au- tores que, como hemos visto, abogan p or tener en cuenta el públ ico ob- jetivo y sus características. Vázquez (1998) lo concreta afirmando que “durante el proceso de planeamiento y el desarrol lo de una ca mpaña PSYOPS es fundamental mantener una corriente i nformativa con los ór- ganos de Inteligencia que permita tener un conocimiento exacto de las actitudes de las audiencias objetivo en todo momento. El carácter ‒  ‒ extremadamente delicado de una campaña PSYOPS requiere la centra- lización de la dirección y de la aprobación de los productos finales” . En cualquier caso, al tratarse de operaciones de guerra en el sentido más clásico del término, como parte de cualquier doctrina militar, el desplie- gue de contranarrativa militar antiyihadista aprende con cada choque contra la realidad, por lo que debe ser reevaluada de continuo, para pro- fundizar en líneas que de muestren su validez y eficacia y desechar aque- llas que no coadyuven a la derrota terrorista. 6. REFERENCIAS Ancelin, R. (  ). France: Le CIAE, «une unité jeune , mais riche en expérience et en savoir-faire», Défense et S écurité Internationale, Special Editio n  , abril-mayo  Asia Foundation, The. (  ). A Surve y of th e Afghan Pe ople: Af ghanistan in  Caraballo, G. (  ). La experiencia de la Uni dad de Opera ciones Psicol ógicas en Operaciones no bélicas. Revista Ejército n.  , junio  Casebeer, W.D. y Russell, J.A. (  ). Story telling an d Terrori sm: Towa rds a Comprehens ive "Counter -Narrative St rategy". 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Salones, casas de café, teatros, museos, conciertos, forman parte de una larga trayectoria de mutaciones históricas de lo que Habermas (1981, p.82) llamó “instituciones de la publicidad” dentro de las cuales pueden enmarcarse, hoy en día, rede s sociales como Twitter, espacios digitales públicos propicios para la ex- presión y difusión de preocupaciones, opiniones e intercambio de argu- mentos sobre asuntos de interés general en un marco de sociabilidad ins- tantánea. El presente trabajo analiza comparativamente la significación política que, para el debate y la construcción del espacio público deliberativo, adquieren mensajes e interacciones en red contrastando contenidos de- liberativos con mensajes y contenidos de odio que circulan en tal debate. Focaliza en un caso controvertido de política pública (2018-2022): la construcción y funcionamiento de un nuevo aeropuerto en la Zona ‒  ‒ Metropolitana del Valle de México denominado Aeropuerto Internacio- nal Felipe Ángeles (AIFA). Se concentra en un mensaje de Twitter y las respuestas que recibe en un día, analizándolas en vi rtud de su contenido de denostación o deliberación y, la formación en torno a ellos, de comu- nidades de sentido instantáneas y fugaces. 2. OBJETIVOS ‒ Distinguir los diferentes proyectos aeroportuarios guberna- mentales generados en el periodo 2000-2022, a sí como la dis- cusión pública generada en torno a cada una de tales decisiones de política pública destacando los argumentos deliberativos. ‒ Establecer los principales argumentos de la administración gu- bernamental (2018-2024) a favor de su decisión de política pú- blica relativa a la construcción y puesta en funcionamiento del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y, la cancelación del proyecto aeroportuario de la administración gubernamental an- terior (2012-2018). ‒ Reconstruir la discusión pública generada en redes sociales re- lativa a la conclusión del proyecto aeroportuario, distinguiendo las opiniones y juicios razonados de los mensajes de odio y la formación de comunidades de odio o deliberativas. ‒ Analizar la vulnerabilidad de las esferas públicas digitales a los discursos de odio para p onderar su impacto en la formación, fortalecimiento o debilitamiento de la esfera pública delibera- tiva. 3. METODOLOGÍA Análisis cualitativo de contenido, narración densa mediante un estudio de caso: los mensajes e interacciones digitales que se publicaron el día de “pre-inauguración” del AIFA medi ante la discusión pública en la red Twitter generada en la cuenta institucional del AIFA. Tipología compa- rativa de comunidades deliberativas o de odio para distinguir mensajes ‒  ‒ e interacciones que ofrecen razonamientos técnicos, económicos o so- ciales a favor o en contra de la política pública frente a mensajes de odio caracterizados en función de su contenido clasista, racista o de género. Explora dos momentos distantes del ciclo de política y las discusiones públicas que generan: 1. La etapa inicial relativa a la inclusión del tem a de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en la agenda nacional de políticas y; 2. La discusión pública, en la red social digital Twitter, relativa a la etapa final de im- plementación de la política de construcción aeroportuaria mediante el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). 4. RESULTADOS En la agenda de política pública mexicana en el periodo 2000-2022 se discutieron tres proyectos aeroportuarios correspondientes a tres admi- nistraciones gubernamentales federales, tanto del oficialismo (2018- 2022) como de partidos opositores cuyos triunfos electorales significa- ron gobiernos de alternancia tanto de derecha (2000-2006) como de iz- quierda (2018-2022). La movilización colectiva y la discusión pública aportaron a la formación de espacios d eliberativos, de crítica y oposición a las decisiones de política pública aeroportuaria, aunque no exentas de coacción gubernamental. La permanencia del proyecto aeroportu ario, en tanto tema de la agenda de política pública nacional durante dos décadas, generó diversos argu- mentos a favor y en contra de su realización en la zona del ex Lago de Texcoco. Especialmente importantes serán las preocupaciones financie- ras, ecológicas, urbanas, poblacionales y sociales que se esgrimieron en contra del proyecto del Nuevo Aeropu erto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) y que servirán de soporte para su cancelación y pos- terior sustitución mediante el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La discusión pública suscitada en la red social digital Twitter con motivo del mensaje para informar de la conclusión del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles en marzo de 2022 generó dos trayectorias comunitarias discursivas. Una trayectoria comunitaria deliberativa frágil y ‒  ‒ fragmentaria que esbozó débilmente algunos temas de crítica o apoyo al proyecto concluido. Otra trayectoria comunitaria, centrada en mensajes de odio, será predominante alentando la denostación por motivos racia- les, clasistas y de género. Tal predominio condicionará la formación de una esfera de discusión pública débil y vulnerable. 5. DISCUSIÓN Proyectos aeroportuarios, revuelta y d iscusión pública. México 2001- 2022. La construcción de un nu evo aeropuerto internacional en la Ciudad de México aparece como tema relevante de la agenda de política pública mexicana a principios del siglo XXI. C onverge con la alternancia polí- tica lograda por vez primera con el triunfo electoral presidencial del - hasta entonces- opositor Partido Acción Nacional (PAN). Tal victoria interrumpirá el predominio político electoral que, en el cargo presiden- cial, había mantenido el oficialista Part ido Revolucionario Institucional (1946) y sus antecesores Partido de la Revolución Mexicana (1938) y Partido Nacional Revolucionario (1929). El gobierno federal panista de la primera alternancia (2000-2006) asu- mió como asunto de interés público la construcción de una nueva termi- nal aeroportuaria a la cual trasladar las operaciones del Aeropuerto In- ternacional de la Ciudad de México Benito Juárez (AICMBJ) imposibi- litado para crecer dada su ubicación dentro de la zona habitacio nal de la Ciudad de México y, cada vez más agobiado por el crecimiento de sus actividades y umbrales de saturación. Al respecto conviene destacar que sus dos pistas de operación aérea incumplen la norma internacional de distancia requerida para realizar operaciones simultáneas, lo que opera- tivamente se traducen en la saturación del espacio aéreo (Secret aría de Comunicaciones y Transportes,2016, p.17). El 22 de octubre de 2001 se publicaron en el Diario Oficial de l a Fede- ración seis decretos por los cuales se expropiaron “por causa de utilidad pública” diversas superficies ejidales a favor de la Secretaría de Comu- nicaciones y Transportes para destinarlas a “la construcción del nuevo ‒  ‒ Aeropuerto de la Ciudad d e México y sus obras complementarias”. (Dia- rio Oficial de la Federación, 2001a, 2001b,2001c,2001d,2001e y 2001f) Tal decisión, además de sorpresiva, se realizó sin consultar ni acordar con los propietarios – al menos 7 44 ejidatarios señalados en los decretos expropiatorios- y habitantes de tales tierras, integrantes de comunidades agrícolas y pueblos originarios dotados de un fuerte sentido de identidad vinculado a la tierra y a la historia del territorio perteneciente al ex Lago de Texcoco. En dicho lago, según la mitología Azteca, se reveló la señal para fundar la ciudad de México-Tenochtitlán en 1324 (INAH,2008). Imagen que constituye la síntesis de l a cosmología Mexica, ho y en día escudo nacional: entre las aguas del lago emerge el nopal -árbol sa grado- encima del cual un águila -deidad solar- devora una serpiente. La construcción del nuevo AICM en Texcoco asumió contenidos mate- riales y simbólicos divergentes para los actores implicados. Para la opo- sición de derecha convertida en gobierno simboli zó el inicio de una nueva etapa de progreso y desarrollo mediante la realización de lo que asumieron como la obra sexenal panista. Para las comunidades y pue- blos originarios significó el despoj o d e sus propiedades, de sus formas de vida, identidad, tradiciones y costumbres ancladas en la propiedad, uso y disfrute de tierra y agua. Altépetl, cerro de agua, es la ex presión náhuatl para denominar la organización político-social mesoamericana. (Fernández y García, 2006). En ese juego simbólico y material el conflicto será inevitable. A la mo- vilización de familias, pueblos y comunidades de ejidatarios pertene- cientes a los municipios de Atenco, Texcoco y núcleos agrarios afecta- dos, se sumará la participación de grupos estudiantiles, obreros, campe- sinos, ambientalistas, defensores de derechos humanos y organiz aciones urbanas (Moreno,2014) aglutinadas en torno al lla mado Frente de Pue- blos en Defensa de la Tierra (FPDT). La movilización escaló el conflicto al punto que el gobierno federal re- trocedió y anuló el proyecto. Un año después de anunciada la obra el gobierno federal abrogó los decretos expropiatorios. Sin embargo, la movilización del FPDT seguirá tan activa como latente la intención es- tatal de llevar a cabo el proyecto aeroportuario en la zona del ex Lago ‒  ‒ de Texcoco. Sin embargo, el costo político obligó coyunturalmente a tareas de ampliación y modernización en las instalaciones del AICMBJ, especialmente la construcción de la nueva Terminal 2 y la ampliación de la terminal nacional e internacional. Al final del sexenio de la alternancia un conflicto en un mercado local propició una masiva represión - a cargo de las fuerzas policiales del go- bierno del Estado de México- contra integrantes del movimiento comu- nitario. Muertes, agresiones sexuales, violaciones a los derechos huma- nos y detenciones masivas formarán parte de la respuesta del gobierno local, encabezado por el priista Enrique Peña Nieto (2005-2011), al mo- vimiento de Atenco. Vulnerar la resistencia del movimiento mediante la fuerza pública y el encarcelamiento de sus principales dirigentes, será el primer paso para replantear y reiterar la decisión de política pública para construir un nuevo aeropuerto. En virtud de las elecciones presidenciales de 2012 Enrique Peña Nieto transitó de gobernador del Estado de México a pre sidente de los Estados Unidos Mexicanos, con ello revivió el proyecto de construcción del nuevo aeropuerto en la zona del ex Lago de Texcoco . El triunfo electoral priista abrió una segunda oportunidad y una nueva fase para el proyecto, también una nueva dinámica de oposic ión comunitaria y conflicto so- cial. La administración federal anunció, en septiembre de 2014, la construc- ción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM). Según la prensa opositora: “en terrenos que el gobierno federal obtuvo gracias a las negociaciones con los presidentes ejidales y m uy a pesar de lo que las comunidades dispusieron” (Fernández, 2018, p.3) La construcción del NA ICM se proyectó, segú n la versión institu- cional, en un vasto terren o de propiedad federal de aproximadamente 4 431 hectáreas ubicadas en la zona federal del ex Vaso del Lago de Texcoco en los municipios de Atenco, Ecatepec y Texcoco y, s e con - cibió para sustituir completamente el AICMBJ argumentando que su ubicación geográfica y el diseño de las rutas de aproximación hacían inviable el funcionamiento conjunto de los dos aeropuertos. ‒  ‒ regulación de inundaciones, riesgo avi ar e impactos ambientales negati- vos. (Jiménez, 2018, p.1). La denominada opción de Santa Lucía presentaba, según el Dictamen (Jiménez,2018), las sigui entes ventajas: conservar el Aeropuert o Inter- nacional Benito Juárez y la Base Aérea Militar de Santa Lucía; menor tiempo para el inicio de operaciones; mejores con diciones de suelo para la construcción; menor impacto negativo sobre la ciudad de México; menores costos de construcción – 70,000 millones de pesos – y de man- tenimiento; fortalecimiento del sistema a Aeroportuario del Valle de México al contar con dos aeropuertos brindando mayor protección a la Ciudad de México en casos de sinestros como terremotos. Las desventajas presentadas en el documento como “desafíos” eran los siguientes: existencia de un dictamen previo que indicaba que la opera- ción simultánea de los dos aeropuertos, Benito Juárez y Sa nta Lucía, era inviable de acuerdo al MITRE, agencia de Investigación y Desarrollo de Sistemas Avanzados de Aviación contratada por la Secretaría de Comu- nicaciones y Transportes de la administración anterior para el análisis y rediseño del espacio aéreo del Nuevo Aeropuerto de México; necesidad de un nuevo estudio a profundidad por otra agen cia internacional de prestigio para confirmar o invalidar la viabilidad de la operación simul- tánea de los dos aeropuertos; la operación separada de los dos aeropuer- tos generaría incrementos en los costos de operación de las aerolíneas y posibles incomodidades para los pasaj eros; costos por cancelación de la obra en proceso, aproximadamente 100,000 millones de pesos — 60 mil de las obras realizadas y el resto de gastos no recuperables de contratos firmados— ; negociaciones con acreedores y contratistas y costos con impacto considerable en el presupuesto 2019; posible impacto negativo en las mercados financieros (Jiménez,2018, p.2). Del 25 al 28 octubre de 2018 se realizó la Consulta Nacional respecto al Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. La papeleta de votación se- ñalaba lo siguiente: “Dada la saturación del Aeropuerto de la Ciudad de México ¿Cuál opción piensa usted qu e sea mejor para el país?”. Las op- ciones de votación: “Reacondicionar el actual aeropuerto de la Ciudad de México y el de Toluca y construir dos pistas en la base aérea de Santa Lucía” o “Continuar con la construcción del nuevo aerop uerto en ‒  ‒ Texcoco y dejar de u sar el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México” (Ramírez, 2018) En la consulta ciudadana, definida como “vinculante e imparcial”, vota- ron 1 millón 67 mil 859 personas. 310 mil 463 personas votaron por la continuidad del NAICM en Texcoco mientras 747 mil (69%) a favor de construirlo en Santa Lucía. (Animal Político,2018, p.2) El 29 de octubre de 2018 el entonces presidente electo anunció la deci- sión de construir el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México en Santa Lucía, mejorar el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Mé- xico y reactivar el Aeropuerto de Toluca. A partir de ese momento ini- ciará el proceso de cancelación del NAICM de Texcoco y se anu nció la factibilidad técnica de operaciones simultaneas del Aeropuerto Interna- cional de la Ciudad de México Benito Juárez y el nuevo aeropuerto en Santa Lucía. En abril de 2019, a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Monroy,2018), iniciaron las obra s del denominado Aero - puerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en Santa Lucía Estado de México, las cuales concluyeron formalmente el 21 de marzo de 2022. La consulta ciudadana respecto al nuevo aeropuerto, sus resultados, la decisión de encomendar su construcción a la Secretaría de la Defensa Nacional, el posible impacto en los mercados bursátiles de la cancela- ción del NAICM serán ejes de los cuestionamientos de los parti dos de oposición al nuevo proyecto, el cual avanzó en medio de los difíciles años del confinamiento derivado de la contingencia sanitaria. A principios de marzo de 2022 el gobierno federal publicitó la inaugu- ración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles programada para el día 21 de dicho mes. Invitó a la sociedad en general a conocer la obra mediante un evento que llamó Rodada Ciclista y Paseo Dominical fe- chado para el 13 de marzo de 2022. Las intensas campañas de vacunación contra el Covid-19 iniciadas en diciembre del 2020 en México permitirán afrontar una intensa cuarta ola de contagios en 2022 con menores impactos grave s o fatales como los provocados por las olas epidémicas an teriores. Para finales de enero de 2022 inició una tendencia a la baja en contagios y defunciones por el Covid-19 que continuó durante todo febrero y marzo. El momento ‒  ‒ parecía propicio para la realización de actividades masivas, favorable para llamar a la población a conocer las nuevas instalaciones del AIFA el domingo 13 de marzo de 2022. Twitter. Los discursos de odio como di solventes de la arena pública. La discusión pública de problemas de interés general es parte del pro- ceso democrático en tanto construye y fortalece una esfera pública for- mada por ciudadanos informados discutiendo públicamente problemas de interés común. “A través del diálogo los participantes del p roceso democrático [desafían y prueban] la eficacia y validez de las propuestas y argumentos en juego” (Martínez-Bascuñán, 201 5, p.182.) Asumiendo como referente la cuenta de Twitter que fungió como cuenta oficial del AIFA se analizaron los contenidos de los mensajes de respuesta al mensaje inicial con el cual se difundieron el día siguiente (14 de marzo de 2022) l os datos básicos de la Rodada Ciclista y Pase o Dominical convocada por el gobierno federal. Se c lasificaron según su carácter deliberativo o no y se analizaron sus contenidos en función de su pretensión deliberativa o denigratoria. Veamos la cuestión. El tuit inicial de la cuenta @AIFA_MEX presenta una fotografía com- puesta con imágenes de ciclistas, familias y personas diversas en las nuevas instalaciones aeroportuarias. El mensaje fechado en 14 de marzo de 2022 indica lo siguiente: “el día de ayer, más de 25 mil personas acu- dieron a conocer las instalaciones del @AIFA_MEX”. (@AIFA_MEX, Twitter,2022) Las respuestas directas al mensaje inicial sumaron 262. 27 de ellas, el 10.3% aludieron a razones, argumento s deliberativos para cuestionar o apoyar la obra aeroportuaria. De los 27 tuits con argumentos deliberati- vos 9 fueron contrarios al AIFA y 18 a favor, es decir el 33.3 y el 66.6 %respectivamente. Los mensajes deliberativos en contra esgrimieron cuestionamientos al proceso de adjudicación directa de la obra. Señalaron también deficien- cias en la construcción de las vías de comunicación para acceder al ae- ropuerto y calificaron la obra cara e ineficiente. La duplicación del tiempo de transportación para llegar al Aeropue rto, la desinformación ‒  ‒ respecto a los costos de la obra y, el hecho de que n o se hubiera invitado a expertos en materia aeroportuaria a conocerla en lugar de los ciclistas fueron argumentos que apuntaron a u n debate deliberativo. Los mensajes favorables al AIFA dest acaron la calidad de la mano de obra mexicana en un proyecto concluido en el tiempo proyectado y com- prometido, destacaron la ausencia de indicios de corrupción contras- tando la obra con proyectos y obras públicas de anteriores administra- ciones. Los temas sustanciales discutidos en los foros ciud adanos del 2014, así como aquellos generados en el marco de debate electoral del 2018 prác- ticamente pasaron inadvertidos. El intercambio de opiniones, razones y argumentos en pro y en contra del proyecto no solamente fueron mínimos sino también fragmentarios, imposibilitando una secuencia e interacción comunicativa deliberativa y, por tanto, la formación de una comunidad de sent ido y opinión capaz de perfilar y usar Twitter como parte de las “instituciones de publicidad” que alimentan la esfera púbica deliberativa. Los menajes denostadores ocuparán el lugar del debate público. De las respuestas al tuit inicial el 89.7% (235) constituyeron mensajes centrados en la denostación por motivos clasistas, raciales o de género, alentando discursivamente su rechazo mediante el menosprecio , la hu- millación, el acoso, el descredito y la estigmatización (Arcila, Blanco- Herrero y Valdes, 2020, 24). Tales mensajes se pueden organizar aten- diendo a su contenido de denostación y los recursos utilizados para ello. En primer lugar, mensajes de menosprecio y descrédito con relación a la condición socioeconómica o de clase social de las personas y colecti- vos asistentes. Se desacre dita su capacidad de decisión y autonomía per- sonal al calificarlos de “acarreados” término usado en la política mexi- cana para caracterizar las prácticas autoritarias favorecidas por el régi- men priista (1929-2018) que aprovechando la vulnerabilidad económica o laboral de las personas las coaccionaban o les pagaban para participar en actos masivos de campaña electoral y promoción política. ‒  ‒ Al descrédito se suma el menosprecio de su condición social con frases infamantes que asumen que ninguno de los a sistentes ha viajado en transporte aéreo o bien que su nivel de pobreza económica es tal que su equipaje, añaden montaje fotográfico, es una caja de cartón. La humillación es otra de las estrategias de los mensajes de odio, la transmutación mediante fotomontaje que convierte la zona Duty Free en un mercado tradicional mexicano, espacios comerciales populare s en los cuales la mayoría de la población mexicana compra y vende las mercan- cías necesarias para el consumo alimentario cotidiano. El segundo grupo de mensajes de odio alientan el descrédito y la estig- matización en función de atributos de género. Las instalaciones del Ae- ropuerto Internacional Felipe Ángeles comparado c on un mercado, es- pacios de múltiples transacciones económicas minoristas, en que seña- ladamente las mujeres acuden buscan do y regateando mejor pre cio y ca- lidad de los productos de consumo básico. Pregunta s por el precio de las frutas y las verduras, solicitudes satíricas de merc ancías, forman parte de los actos de estigmatización y descredito a través de las palabras, Ac- tos de Habla citando a John Searle (198 0). El tercer grupo de mensajes de odio desacreditan, menosprecian y hu- millan a los asistentes al AIFA con relación a su condición racial. La fotografía de una persona de piel morena, de rasgos indígenas y modesta vestimenta acompaña una frase injuriosa que relaciona su rostro con la ignorancia. Un cuarto grupo de mensajes desacred ita la obra en tanto tal comparán- dola desventajosamente con diversos aeropuertos i nternacionales, cali- ficándola de “imitación de aeropuerto” o “Central Camionera”. (Mon- tejo, 2022). La cuenta @AIFA_MEX y sus mensajes de respuesta ya no estarán disponibles en Twitter a partir del 19 de marzo de 2022. Dicha cuenta será sustituida por otra denominada @aifa_aeropuerto. Una comunidad que comparte sentidos de odio, una comunidad produc- tora de mensajes que alimentan discursos de odio logró formarse en me- nos de 24 horas. Comunidad instantánea y fugaz, capaz de inhibir el de- bate público y eludir cuestionamientos al AIFA. Elusiva a formular ‒  ‒ críticas, ofrecer razones y deliberar sobre esos asuntos públicos que les convocan a participar en redes sociales como Twitter. Desplazar, inhibir, sustituir el debate público con mensajes de odio, es una manera de disolver la esfera pública, de debilitar el potencial de las redes digitales en tanto instituciones de la esfera pública. La banaliza- ción en política nos reveló con agudeza Hannah Are ndt (2003), consti- tuye a menudo un recurso autoritario. Banalizar la discusión pública mediante mensajes de odio encu biertos con los ropajes de la burla, sátira o soc arronería constituye también una vía para disolver la esfera pública. El mensaje y el discurso de odio es contra la esfera pública, es un mensaje de repulsión y desc redito a la discusión colectiva. Esa sustitución y disolución de la esfera pública en redes digitales merecerían convertirse en asuntos de deliberación pú- blica pues, en ellos se juega cotidianamente la fortaleza o debilidad del debate público, cuyo tejido colectivo cotidiano alimenta la vida demo- crática. 6. CONCLUSIONES Los discursos de odio debilitan y vulneran las esferas deliberativas de- teriorando la discusión colectiva de las políticas públicas, quebra ntando la formación de consensos y disensos deliberativos respecto a las alter- nativas sociales de futuro. Especial interés colectivo merece la discusión pública de los factores y regulaciones que posibilitan el predominio de los mensajes de odio en las redes soci ales digitales, de discursos de odio capaces de disolver la arena pública y anular el potencial de tales redes como instituciones de la publicidad democrática. ‒  ‒ 8. REFERENCIAS Aeropue rto Felipe Á ngeles Tu rismo (   ,  de marzo). @ AIFA_ME X. 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Decreto por el que se expropia por causa de utilid ad pública u na superficie de  -  -  hectáreas de riego y temporal de uso c omún e in dividual de ter renos d el ejido S an Salvado r Atenco, Mu nicipio de At enco Estado de México. http://www.dof.go b.mx/nota_detalle.ph p?codigo =   &fecha=  /  /   Diario Oficial de la Federación (  c). Decreto por el que se expropia por causa de utilid ad pública u na superficie de  -  -  hectáreas de temporal de uso com ún e individ ual de ter renos del ejido Toc uila, Mu nicipi o de Texcoco, Est ado de Méxic o. https://www.dof.gob .mx/nota_ detalle.php?co digo=   &fecha=  /  /  ‒  ‒ Diario Oficial de la Federación (  d). Decreto por el que se expropia por causa de utilid ad pública u na superficie de  -  -  hectáreas de temporal de uso común e individ ual de terr enos del ej ido Santa Isabel Ixt apan Municipi o de Atenco, Est ado de México . https://www.dof.gob .mx/nota_ detalle.php?co digo=   &fecha=  /  /  Diario Oficial de la Federación (  e). Decreto por el que se expropia por causa de utilid ad pública u na superficie de  -  -  hectáreas de temporal de uso común e individual de terreno s del ejido Chimalhuacán, municipio del mismo nombre, Estado de México. http://www.dof.go b.mx/nota_detalle.ph p?codigo =   &fecha=  /  /   Diario Oficial de la Federación (  f). Decreto por el que se expropia por causa de utilid ad pública u na superficie de  -  -  hectáreas de temporal de uso común e individual de terr enos del eji do San Feli pe y santa cr uz de Abajo M unicipi o de Texcoc o Estado de Méx ico. http://www.dof.go b.mx/nota_detalle.ph p?codigo =  &fecha=  /  /   &print=true Fernández F. y García, A. (  ). Territorialidad y paisaje en el altépetl del sig lo XVI.FCE . Institut o de Geogra fía-UNAM . Fernández, N. (  ,  de abril) NAICM: Historia de injusticias. La Jornad a. Diario. www.lajornadadeo riente.com.mx/puebla/naicm/ Habermas, J . (  ). Histori a y c rítica de la opini ón públi ca. La tra nsformaci ón estructural de la vida pública. Gustavo Gili. INAH (  ) Códice Mendoza. Edición Digital. INAH: México. https://co dicemendoz a.inah.gob .mx/in icio.php?lang= spanish Jiménez, E., R omo, A., Urz úa, C., Rioboó, J. y Sa maniego, S. 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Así mismo, en el contexto europeo , la ex- trema derecha también se ha caracteri zado –y se caracteriza– por el uso de un discurso de carácter populista. Charaudeau (2009) nos h abla de una serie de elementos específicos del discurso político populista, pero en su mayoría comunes a cualquier tipo de discurso político, aunque presentados en exceso. El discurso político populista es simplista y esencializante, y siempre nace de una situación de crisis (Charaudeau, 2009). En el discurso político populista el líder “promete romper con las prácticas del pasado, terminar con la corrup- ción y devolver su poder al pueblo” (Charaudeau, 2009, p. 260), ocu- pando un papel central en detrimento de un programa político claro. 35 Este estudio de caso se inserta en un proyecto de investigación más amplio que lleva por título: “Discursos políticos, racialización y racismo e n espacios digitales: netnografía d e la con- testación ciudadana y nuevas f ormas de participación social” (Beca Leonardo Investigado- res/Creadores Culturales 2021-Fundación BBVA) . La Fund ación BBVA no se res ponsabiliza de las opiniones, comentarios y c ontenidos incluidos en el proyec to, los cuales son total y ab- soluta responsabilidad de sus a utores. 36 Puede verse una versión exten dida de este trabajo en Olmos Alcaraz (2022). ‒  ‒ En la Figura 2 vemos un ejemplo de ello, cuando la cuenta del partido cita las palabras de una de sus diputadas que se encuentra en la Playa del Tarajal dando testimonio de lo que est aba aconteciendo. Esta diputada habla de “ilegales asaltando comercios” (algo que –obviamente– no apa- rece en las imágenes que comparte). Otras formas frecuentes de nombrar a las personas que cruzaban a nado –como se ha mencionado más arriba– fueron “MENAS”, o también “marroquíes”. Aparecieron de forma más esporádica categorías como “invasores”, “yihadist as” o “asaltantes”, en- tre otros. Con respecto al tópico relativo a la responsabilidad de la situación vivida (3. Quiénes son los culpables), las opciones fuero n el “Gobierno”: FIGURA 3. Tópicos y e strategias discursivas de sc riptivas (3. Qui énes son los cul pables) Fuente: Twitter ‒  ‒ O “Marruecos”. Véase cómo en el ejemplo que aparece en la Figura 4, además de culpar a Marruecos de lo acontecido, se instrumentaliza de nuevo a los niños, en esta ocasión para presentarlos como sujetos desam- parados, vulnerables, literalmente “arrancados de sus padres” por Ma- rruecos. No deja de ser llamativo cómo en las publicaciones de la cuenta oficial del partido los mismos menores son categorizados al mismo tiempo como “asaltantes” y como sujetos desvalidos que son usados por el Gobierno marroquí y arrancados de sus familias por este: FIGURA 4. Tópicos y e strategias discursivas de sc riptivas (3. Qui énes son los cul pables) Fuente: Twitter ‒  ‒ Por último, dentro la estrategia discursiva que describe la situación se encontró que una parte importante de la s publicaciones hacían referencia a las consecuencias de lo que estaba ocurriendo y/o a quienes afectaba lo ocurrido (4. Qué consecuencias se derivan de lo sucedido/para quién). Los tópicos más frecuentes en esta ocasión fueron relativos a unidades de significado amplias, que identificaban y/o definían a Ceuta o a Es- paña como “víctimas”: FIGURA 5. Tópicos y est rategias discursivas descri ptivas (4. Qué consecuencia s se deri- van de lo sucedido/para quién) Fuente: Twitter ‒  ‒ En este caso (Figura 5) Vox comparte un tweet de su presidente, donde esta denuncia que se le prohíba realizar un mitin en Ceuta, pero po- niendo en el centro de su denuncia a “ Ceuta y los ceutíes” en tanto que víctimas de esa censura, de esa prohibición que se le ha realizado a él. La estrategia que sigue es denunciar que lo que se está prohibiendo es que los ceutíes se manifiesten para exigir responsabilidades al Gobierno por lo que estaba aconteciendo, cuand o lo que en rea lidad sucedió es que la Delegación del Gobierno prohibió tanto el mitin de S. Abascal como unas movilizaciones organizadas en su contra para evitar que pudieran encontrarse y enfrentarse. Un menor número de tweets hacían referencia a consecuencias concre- tas: con respecto al incremento de la “inseguridad”, consecuenc ias rela- cionadas con el “colapso” de los servic ios de emergencia, servicios so- ciales, etc. y consecuencias identif icadas abiertamente como “económi- cas”. Se encontraron diversos tweets que reseñaban co nsecuencias para las “Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, haciendo énfasis en la condición de “víctimas” de las mismas. En relación con las estrategias discursivas de carácter propositivo, en el proceso de codificación se identificaron 3 tópicos: 1. Acciones; 2. Quién las hace o podría hacerlas; y 3). Objetivo de estas (para qué). En el tópico categorizado como “acciones” (1. Acciones) no se e ncontró gran variedad discursiva, estando la mayoría de las propuestas en la misma dirección, resumible en “expulsar, devolver o deportar” a las per- sonas allí presentes. En la Figura 6 vemos de nuevo un retweet de S. Abascal, que argumenta en esta línea. El presidente de Vox a ñade un tono sarcástico a sus palabras, al burla rse de las polémicas devoluciones en caliente afirmando que “España tiene la obligación de expulsar en caliente, en frío o en templado”. De esta manera ob via la dudosa legali- dad en la aplicación de estas, conforme al respeto de la normativa de protección internacional en materia de asilo y Derechos Humanos: ‒  ‒ FIGURA 6. Tópicos y estrategias discursi vas pro positivas (1. Acciones) Fuente: Twitter La siguiente propuesta más popular fue la de “desplegar el ejército”, se- guido de “medidas disuasorias”, como construir un “muro”. También se encontraron algunas publ icaciones en las que se llegaba a proponer el “empleo de la fuerza”, y algunas en las que se avanzaban medidas y acciones más concretas, más allá del control de fronteras, aunque siempre en la misma línea. Véase a continu ación el ejemplo de la Figura 7: ‒  ‒ FIGURA 7. Tópicos y estrategias discursi vas pro positivas (1. Acciones) Fuente: Twitter Con respecto a quienes son identificados como los ejecutores de las medidas propuestas (2. Quién las hace o pod ría hacerlas), V o x n o m b r ó a l a s “ F u e r - zas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, al “Gobie rno”, pero sobre todo a ellos mismos. “Vox” como partido o su pre sidente, Santiago Abascal: ‒  ‒ FIGURA 8. Tópicos y e strategias discursivas propos itivas (2. Quién las hace o podría ha- cerlas) Fuente: Twitter Aunque esto último no aparece fundamentalmente referido a “quién está ejecutando las acciones”, sino más bien apuntando a “quien podría o debería ejecutarlas” de forma satisfactoria, desde su posición de partido que no está en el Gobierno. En la Figura 8 se muestra un video que inicia con imágenes de la Playa del Tarajal con las personas migrantes de fondo (a esto es a lo que hace referencia el tweet al decir “Lo que ocurre cuando un Gobierno abandona a sus ciudadanos”); y a continuación se muestra la llegada de S. Abascal a Ceuta, para dar su mitin. Entendemos, que es a esto a lo que se refiere el mensaje cuando afirma “lo que pasa cuando un líder acompaña a su puebl o” queriendo evocar que llega al territorio a “atender” a los españoles/ceutíes. Por último, en relación con el objetivo que se persigue con las propues- tas que se realizan (3. Para qué), Vox no se despegó mucho del argu- mento de la “protección de fronteras”: ‒  ‒ FIGURA 9. Tópicos y estrategias discursi vas pro positivas (3. Para qué) Fuente: Twitter Cuestión que parece ser un fin en sí mismo. Ape nas se encontraron pu- blicaciones que desarrollasen algo más el argumento de la conte nción, aunque en algunas ocasiones se mencionó “evitar la inseguridad y la destrucción de la convivencia”. 5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES En este trabajo hemos analizado las características del discurso anti-in- migración de Vox, a través de la observación de sus publicaciones en Twitter, durante la denominada “crisis migratoria” acontecida en Ceuta durante mayo de 2021. El ascenso del populismo d e extrema derecha en nuestro contexto inmediato (Mudde y Rovira, 2019) está contribuyendo al aumento, radicalización y la normalización del racismo (Wodak, 2021). El discurso público de partidos como Vox e s un claro ejemplo de ello (Casals, 2020; Urban, 2019). El trabajo realizado nos permi te afir- mar que el partido de extrema derech a describe la situación producida en esos días en términos de amenaza; y que, ante dicha definición de la situación realiza propuestas de acciones represivas y restrictivas para combatirla. El conjunto de las publicaciones analizadas nos permite ha- blar de la existencia de un discurso abie rtamente racista usado contra las personas migrantes. La situación se describe como una invasión, no como crisis humanitaria. Las personas que entran no son reconocidas ‒  ‒ como víctimas, ni como solicitantes de asilo, etc. Sino como agresores y asaltantes. Se responsab iliza de ello al Gobierno de Pedro Sá nchez y a Marruecos, pero nunca a la Ley de Extranjería, a las políticas migra- torias de la Unión Europea, a la situación de desi gualdad norte-sur, u otras causas de índole estructural. La s consecuencias de estas estrategias discursivas son la victimización de Ceuta y España, pero nunca de los protagonistas, de las personas que llegaron esos días a nado a la frontera en condiciones de extrema vulnerabilidad. Las propuestas de ac tuación ante una situación definida en e stos términos son la expulsión inmediata y la militarización permanente de la frontera; nunca la acogida humani- taria, el apoyo al trabajo que realizan las ONG, la inversión en políticas de cooperación al desarrollo, el diálogo entre paíse s o la flexibilización de las políticas de control de fronteras. No aparece nada que se parezca a una propuesta de acción encaminada a la integración, convivencia, multiculturalidad o interculturalidad. Vox responsabiliza al Gobierno de la situación fundamentalmente por presentar una postura –a sus ojos– débil, reivindicando con ello una actuación contundente y radical en los términos mencionados y proclamándose con ello c omo “los salvadores” de los españoles y de España. Los rasgos populistas del discurso analizado son muy evidentes, por lo que constatamos los resultados a los que han llegado a este respecto otras investigaciones (González, 2021; Lava, 2021; L ópez-Rabadán y Domé- nech-Fabregat, 2021; Ol eaque, 2020; Pérez-Curiel, 2020; Ri vas-de- Roca, García-Gordillo y Bezunartea-Valencia, 2020; Vázquez-Barrio, 2021). Sin embargo, en este trabajo nos hemos cent rado exclusivamente en el análisis de dichos rasgos cuando se abordan cuestiones relaciona- das con las migraciones. Con ello queremos avanzar en el estudio de dicha cuestión más allá del abordaje de la comunicación política en pe- riodo de campaña electoral, que es donde se sitúan la mayoría de las investigaciones realizadas hasta el momento. En e ste estudio de caso el lenguaje es agresivo, y aparece polarizado entre el endogrupo y, en este caso, varios exogrupos (los “invasores” y quienes los apoyan). Una de las estrategias discursivas específicas del populismo de extrema derecha es la apelación a cuestiones securitarias, porque ello permite trazar fron- teras rígidas entre el “nosotros” y el “otro” (Woda k, 2021, p. 54). En el ‒  ‒ material analizado la apelación a la seguridad se ha situado en el centro del discurso. Una emergencia humanitaria se convirtió por unas semanas en el escenario ideal para la circulación y promoción de discu rsos de odio sin tapujos. Se trata, en este caso, de “estrategias discursivas que son las de todo discurso político pero gobernadas por el descontrol y el exceso” (Charaudeau, 2009, p. 272). Hay una apelación constante al pueblo (reivindicaciones de que Ceut a es España), y a la “élite” como enemigo: en este caso, el Gobierno de Pedro Sánchez, que “tiene la culpa” de lo sucedido (aunque también se menciona al Gobierno de Ma- rruecos). Pero lo más significado es e l lugar que ocupa el “líder” del partido en los discursos analizados. S. Abascal e s presentado como el “salvador”, aludiendo a que es el único que se atre ve a decir lo que nadie se atreve por la “censura” de la corrección política. Las publicaciones analizadas son un claro exponente de pérdida de la corrección política y de radicalización del discurso racista: no hay con- sideraciones, pudor, complejos o mied o en reivindicar la vulneración de los Derechos Humanos. L as personas migrantes so n presentadas abier- tamente como el enemigo, como delincuentes y agresores. Wod ak nos habla a este respecto de la “normalización de lo indecible”: aunque estos discursos deberían considerarse en la s sociedades democráticas como anormales e inaceptables, se están percibiendo cada vez más como legí- timos y razonables, cambiando los límites de la normalidad y lo indeci- ble (Wodak, 2021). Ad e m á s , l a f a l t a d e c o n s e c u e n c i a s l e g a l e s a nt e este proceder confirma q ue “todo vale”, lo cual es otro ejemplo de “normalización descarad a” (Wodak, 2021, p. 25) del discurso racista. 6. REFERENCIAS Alonso-Muñ oz, L.y Casero -Ripollés, A. (  ). C ommunic ation of Europ ean populist leaders on Twitter: agenda setting an d the ‘more is less’ effect. El profesi onal de l a inform ación ,  (  ),  -  . https://do i.org/  .  /epi.  .nov.  Campos-D omínguez, E. (  ). Twitter y la comunicación política. El profesional de la información ,  (  ),  -  . https://do i.org/  .  /epi.  .sep.  Casals, X. (   ). La normalización de la ult raderecha. Papeles de relaciones ecosociales y cambio gl obal ,  ,  -  . ‒  ‒ Los discurs os de odi o son men sajes que están integrad os por exp resiones que incit an a la viol encia, la discriminaci ón, el o dio y la a nimadversi ón hacia una pers ona o gru pos de personas debido a su religión, género, orientació n sexual, discapacidad, nacionalid ad, propiciando la intoleran- cia y la hostilidad. (Bustos, De Santiago , Martínez, & Rengifo, 2019) Además, hay que agregar que los mensajes de odio pueden manifestarse de manera oral, escrita, audiovisual ya sea en los medios de comunica- ción tradicionales o en los digitales. Para este estudi o se ha tomado como referencia los discursos d e odio en medios digitales, específicamente en Twitter cabe recalcar que debido a la facilidad con que se publica un tuit, existe una gran cantidad de mensajes de desaprobación cargados de odio sobre cualquier tema. También hay que mencionar que los discursos de o dio en las redes so- ciales no tienen muchas variaciones en cuanto a los términos que se em- plearían en un entorno presencial, pero sí existe la posibilidad de q ue sus efectos sean más amplios debido a la fa cilidad con que se puede difundir un tuit y también por la permanencia de este. Además, a esto hay que agregar que aquellos que realizan los ataques de odio bajo anonimato consideran que poseen una especie de ventaja con respecto a la impuni- dad de sus ofensas. Y aunque pareciera que a nivel de redes sociales es más inofen sivo y que solo se tratara de palabras, esto no podría estar más alejado de la realidad, ya que estas palabras ofe nsivas pueden c ausar consecuencias psicológicas en aquel que las está recibiendo, además una rep roducción ilimitada de ofensas sí podría llegar desencadenar episodios de violencia física. La preocupaci ón, pues, ya n o es que se pue dan difundi r a miles de per - sonas materi ales viole ntos y de odio produc idos por gr upos específi cos, sino que sea n miles de pe rsonas las que comuni quen odio y vi olencia, en muy distintas formas, a través de las redes sociales, interaccionando entre sí y ge nerando, e n muchos casos, una indig nación social conside- rable. (Miró Llinares, 2016) La proliferación del odio en redes sociales puede llevar a una normali- zación de la problemática que implicaría adoptar una actitud pasiva que debilitaría el criterio para detectar este tipo de situaciones, cuando lo ‒  ‒ normal sería buscar los medios para contrarrestar o denunciar en mues- tra de total rechazo a este tipo de conductas. Son tantas las muestras de odio que se expanden a nivel de las platafor- mas digitales que incluso es necesaria una clasificación para tener un panorama más claro. Linares (2015) en su investigación hace una aproximación a lo que po- drían ser categorías de la comunicación violenta en los di scursos de odio. La primera categoría se refiere a la violencia física, la cual abor- daría incitación a la violencia, amenazas directas, y enaltecimiento de la respuesta violenta, por otra parte, la segunda catego ría se refiere al daño moral tanto individual como colectivo la cual abarca los ataques al honor o dignidad, incitación a la discriminación, humillación, deseo del mal, ofensas a la sensibilidad colectiva como la alegría por el mal ajeno, ex- presiones de mal gusto e ironía. Últimamente no solo los temas sobre política, religión o raza generan polémica en Twitter basta con que se cuente una experiencia sobre algún evento, servicio, hasta una anécdota personal o cual quier opinión espon- tánea pueden convertirse en el objetivo de muchos usuarios qu e al no estar de acuerdo, manifestarán su de scontento con comentarios ofensi- vos. Es cierto que Twitter es una platafor ma ideal para generar debates sobre diversos temas y que los usuarios al p ublicar tuits están conscientes de que van a recibir argumentos tanto a favor como en contra, de hecho por eso también hay herramientas específicas como la encuesta para solicitar la opinión de los internautas de una manera más directa, pero el pro- blema surge cuando esta opinión no se da de form a adecuada, cruzando los límites del respeto y la tolerancia, convirtiéndose en una especie de “hoguera virtual”. 1.2.2.1. Políticas relativas a las conductas de incitación al odio en Twitter. Es preocupante este comportamiento irascible por parte de los usuarios ya que hace evidente la falta de empatía, muchos ejercen sus discursos de odio a través del anonimato, pero ha y otros casos en los que no tienen ‒  ‒ ningún reparo en mostrar su identidad ya que consideran que tienen de- recho de decir lo que piensan sin tomar en cuenta los sentimientos de las otras personas. También hay que mencionar que las redes sociales tienen sus parámetros y políticas de comportamiento para evitar comentarios ofensivos. Twit- ter tiene un apartado específico sobre l as políticas relativas a las conduc- tas de incitación al odio, las cuales debido a la proliferación de mensajes de odio fueron actualizadas a finales del 2021. Así lo detallaron en el blog oficial de Twitter: Si bien animamo s a las personas a expresarse libremente en Twitter el abuso, el acoso y la conducta de od io no tienen cabida en nuestro servi- cio. Hasta la fecha, nuestras reglas c ontra l as conductas de odi o prohí ben la utilización de lenguaje que deshuman iza a otros por su religión, casta, edad, discapacidad, enfermedad, raza, et nia o lugar de origen. Hoy, anunciamos que ampliamos nuevamente nuestra po lítica de conducta de odio pa ra prohi bir el len guaje que deshuma nice a personas por moti vos de gén ero, identidad d e género u o rientación sexual. (Twitter, 2021) Todo indica que, a pesar de las políticas de comportamiento ya existente en la plataforma, no es suficiente para regular la conducta de los usuarios ya que siempre encuentran nuevos temas para atacar y además la canti- dad excesiva de información dificulta la detección de mensajes ofensi- vos. 2. OBJETIVOS ‒ Revisar la definición de los discursos de odio. ‒ Analizar el papel de la libertad de expresión en redes sociales. ‒ Identificar mensajes de odio en la red social Twitter. ‒ Determinar si los discursos de odio están relacionados a una temática específica. ‒  ‒ 3. METODOLOGÍA La presente investigación se ha realizado con base en el análisis biblio- gráfico de documentos referentes al auge de las redes sociales y la ma- nifestación e incremento de los discursos de odio, por lo cual también se ha empleado el análisis de contenido en Twitter para evidenciar los men- sajes de odio que se hacen presentes e n las diferentes y variadas temáti- cas que comentan los internautas. Para la observación y selección de los tuits, se estableció una unidad de análisis que proporcione la información necesaria para alcanzar los ob- jetivos de la investigación, por lo cual se analizó te mas que estuvieron en tendencia. 4. RESULTADOS Figura 1. Tuit sobre declaraciones del estudiante Xavier Valle. Fuente: Twitter. ‒  ‒ El primer caso trata sobre un estudiante ecuatoriano que se encontraba en Ucrania por motivos de estudios, debido al conflicto Ucrania-Rusia se vio en la necesidad de regresar a E cuador. El jueves 5 de marzo del 2022 varias personas llegaron desde la zona de c onflicto en un vuelo humanitario, Xavier Valle, el estudiante en cuestión realizó unas decla- raciones a Radio Pichincha, debido a que le preguntaron sobre la gestión de la Cancillería ecuatoriana, él manifestó que la cancillería no hizo ab- solutamente nada, que solo les ayudaron a cruzar la frontera y con el vuelo de regreso, pero que el resto lo lograron arriesgándose. El video fue publicado po r la cuenta oficial de Radio Pich incha, aunque debido a la polémica que generó tuvo que ser eliminado, pero co mo ya se había difundido esto no fue imp edimento para que e l joven sea criticado fuertemente por los in ternautas de Twitter el tema se volvió te ndencia y la mayoría de los tuits cont enían me nsajes de odio hacia el estud iante. Figura 2. Tuits sobre Xavier Valle. Fuente: Twitter ‒  ‒ Figura 3. Tuits de periodistas so bre Xavier Valle. Fuente: Twitter. Tal fue la cantidad de mensajes de odio que el tema se volvió ten- dencia, los comentarios llegaron al extremo de qu e incluso un reco- nocido periodista expresó abiertamente que él a los desagradecidos los dejaría en la línea de riesgo, fue tanto el ciber bullying que otros usuarios manifestaban que ya paren con los ataques, entre ellos, otro periodista enfatiz aba que ese nivel de bullying no tenía justificación. ‒  ‒ Figura 4 . Tuit sobre el técnico Rescal vo. Fuente: Twitter. El segundo caso está relacionado con el ámbito deportivo, Emelec uno de los equipos ecuatorianos con mayor hinchada había perdido un par- tido, esto desencadenó que los internautas expresen su descontento a tra- vés de tuits, los cuales en su mayoría eran quejas que estaban dirigidas de manera directa al técnico, por lo que su nombre se volvió ten dencia. Los mensajes de odio hacia el técnico Rescalvo coincidían en que que- rían su salida del cuerpo técnico, incluso un usuario llegó a manifestar que había destrozado su t v por la derrota, que sus hijos estaban tem- blando de miedo y que, si no renunciaba Rescalvo, sus hijos no comerían ‒  ‒ hasta el año que viene. Cabe recalcar que no se puede comprobar si lo mencionado en este tuit verdaderamente ocurrió, pero el hecho de que publique este tipo de contenido como si fuera algo normal o justificable ya es una problemática, además de que recibió una cantidad significativa de likes. El tercer caso está relacionado con las preferencias de los usuarios al momento de realizar las compras del supermercado. Un internauta ex- presó su queja porque le habían pedido la factura al salir del supermer- cado “Mi comisariato”, argumentó su descontento con el hecho de que si pagas menos te van a tratar como si estuvieses robando y así dejó claro que su preferencia es por la otra cadena de supermercados “Supermaxi” agregando que al ser más caro el servicio es mejor y no le piden la fac- tura al salir. Su opinión llamó la atención de muchos internautas ha- ciendo que el tema se vuelva tendencia. Figura 5. Tuits sobre superme rcados. Fuente: Twitter. El tema generó muchos mensajes despectivos y clasistas, hasta el punto de relacionar el tono de piel con los clientes de los diferentes supermer- cados, haciendo alusión de que los usuarios de supermaxi tienen la piel más clara, además muchos internautas utilizaban insultos para expresar su desacuerdo con el tuit principal. ‒  ‒ 5. DISCUSIÓN Cada vez son más los análisis e investigaciones que se enfocan en este tema de los discursos de odio en redes sociales y esto se debe a que se ha convertido en una problemática que se va expandiendo y agravando, incluso algunos autores tratan de cate gorizar o clasificar el contenido ofensivo que se difunde en las plataformas. No deja de ser un tema complejo puesto que la abundante información e interacción que hay en las redes sociales dificulta el análisis de esta, además de que es más difícil definir todos elementos que intervienen en los discursos de odio en la web. Aunque estos detalles no deben limitar el hecho de seguir abordando este tema, ya que no se trata de un asunto leve sino de uno que puede tener consecuencias graves a nivel de socie- dad. De hecho, sobre la graved ad de los discursos de od io Jeremy Waldron argumenta: El discurso de odi o es mucho más que simplemente ofensas o ins ultos, y afecta a nue stra soci edad de tal modo que l os miembros de los gr upos vulnera bles deben vivir su vida, ll evar a ca bo sus negocio s, criar a sus hijos y aliviar sus pesad illas en una atmósfera social env enenada por este tipo de discurs o. No s olo eso , sino qu e el o bjetivo de este t ipo de dis- curso es difa mar a los miembros vul nerables e n cuestión. (Wal d ron, 2012, co mo se citó en Jubany & Ro iha, 2018) Otra de las complejidades de este tema son las causas que originan el discurso de odio, puesto que las redes sociales no son las autoras o cul- pables del surgimiento de mensajes ofensivos, sino que esto radica en las intenciones de quien emite el mensaje, aunque por otra parte también hay académicos que recalcan que las redes sociales sí han fomentado este tipo de conductas en los individuo s ya que sugieren que una comu- nicación en la que la interacción depende principalmente de dispositivos como medio de contacto hace que disminuya la empatía y aumente el narcisismo. Byun- Chul Han (como se cita en Bonnett,2019) formula que “la comu- nicación digital hace que se erosione fuertemente la comunidad, el no- sotros. Destruye el espacio público y agudiza el aislamiento del hombre. ‒  ‒ Lo que domina la comunicación digital no es el amor al prójimo sino el narcisismo”. (Bonnett, 2019) Por lo cual, teniendo en cuenta todos estos factores se estaría ingresando en el campo de otras disciplinas como la psicología, antropología, e in- cluso para poder sancionar este tipo de conductas se requeriría del campo jurídico. Es por esta razón que algunos autores en sus discusiones opinan que la solución requiere de un trabajo interdisciplinario. Es necesaria la reconfiguració n del conce pto de equi po de in vestigación en el campo de las ciencias s ociales a través de la i ntegraci ón de expe rtos en ciencias de la computación, jurist as y psicólog os, entr e otros, p ues el discurso del odio en el ciberespacio re presenta la punta del iceberg de un problema estructural más amplio, sien do su normalización un caldo de cultivo favorab le para que se produzcan incidentes de conflicto inter- grupal, polarización en lo s grupos sociales, desh umanización de ciertos colectivos y procesos de radicalización viol enta de personas y grupos. (Ramírez, González, Guitiérrez, & Moyano, 2022) Es importante tener en cuenta la repercusión de estos contenidos ofen- sivos y la manera en que puede afectar a las persona s, por lo cual es una necesidad que esta problemática sea de interés científico, jurídico y so- cial. Y es a partir de ahí que surge la apremiante bú squeda de soluciones, y sobre todo el dilema de los límites de la libertad de expresión en redes sociales. Como se ha podido ob servar en este trabajo los tres casos han sido sobre temáticas diferentes y aun así han recibido opiniones ofensivas por parte de los otros internautas, probablemente mientras emitían sus tuits con- sideraban que sin importar las intenciones y términos que estaban utili- zando, ellos simplemente estaban haciendo uso de su derecho a opinar y expresarse, dejando de lado la afectación de quien recibe los mensajes ofensivos. Así lo menciona Touriño (como se cita en Sáez, 2021) La libertad de man ifestar una opinión libre tiene su límite, entre otros, en el derecho al honor de los su jetos afectados. Y este de- recho person alísimo consiste en el derecho a no ser escarnecido o humillado, a que n adie se refiera a una p ersona de forma insul- tante o injur iosa, o atentando injustificadamente contra su repu - tación, haciéndola desmerecer ante la op inión ajena. (Sáez, 2021 ). ‒  ‒ 1.1 R ESURGIR DE LA FIGURA DEL CORRESPONSAL Los distintos conflictos internacionales están provocando que la infor- mación universal circule y se propague como nunca, antes, lo había he- cho. El desarrollo de las tecnologías ha propiciado una sobresaturación informativa por los masivos mensajes a través de las redes sociales. Estos profesionales son considerados una de las figuras más relevantes del mundo periodístico. Su rol es reconocido, en muchos caso s, como los responsables de retransmitir las guerras y los conflictos. Su papel como “contadores de historias” es prim ordial para tener una sociedad informada y libre, con la que dar v oz a los actores participantes y, espe- cialmente, a la población civil, sufridora de e stos efectos bélicos, y ol- vidada en muchas ocasiones (Boussif-Tityaeva, 2021). Sin embargo, las noticias relacionadas con grandes contiendas suelen generar muchos likes y comentarios, provocando una espectacular re- percusión en las redes sociales. Esto, unido a la marabunta informativa, dificulta cada vez más la tarea de verificar los datos expuestos. La velo- cidad con la que se transmiten las noticias no ayuda a equilibrar la ba- lanza entre la cantidad y la calidad informativa. Este fenómeno genera una dicotomía al que hay que añadir, además, la precariedad que sufre la profesión del corresponsal (Robles-Parras, 2021). Entender y narrar un conflicto nunca ha sido una tarea fácil. El hecho de contar y vivir en primera persona las desgracias de una guerra e s una de las labores más complicadas que existen. Intentar ser imparciales y no dejar que los sentimientos interfieran en el discurso es bastante difícil (Sahagún, 1997). Para ello, es necesario ponerse e n el lugar de los pro- fesionales y entender que no es lo mismo redactar una noticia desde la tranquilidad, que puede provocar la redacción de un medio de c omuni- cación, que escondido en una trinchera (Navarro-Espinosa, & Va lverde- Tierno, 2021). En la tarea de visibilizar un conflicto armado es fundamental tener en cuenta lo complicada que puede volverse muchas veces esta situación. Esta labor se dificulta si, además, vivimos en un m undo lleno de vídeos e informaciones tergiversadas, imperando la distorsión de la realidad. Es justo en este punto, donde el papel de estos expertos en comunicación ‒  ‒ juega una labor primordial para luchar contra ciertas limitaciones infor- mativas en las zonas de conflictos. Sin duda, ser corresponsal de guerra es una profesión de riesgo . A pesar de ello, son muchos los peri odistas que continúan desplazándose para cont ar lo que ocurre detrás de un con- flicto armado. Una forma de narrar l os acontecimientos bastante nece- saria para poder comprender el mundo en el que vivimos (Villa-Gómez, 2020). El enfrentamiento entre Ucrania y Rusia ha conseguido volver a poner en valor el trabajo de estos periodistas. Ellos arriesgan sus vidas para poder convertirse en testigos y en notarios de las atrocidades, llevadas a cabo por la ambición humana. De hecho, desde el inicio del conflicto, al menos, 21 periodistas y personas ligadas a los medios han fallecido, se- gún indicó, el pasado 23 de abril de 2022, la ONG Campaña Emblema de Prensa (PEC). Esta organización es la encargada de hacer un segui- miento actualizado de los asesinatos de los profesionales de la comuni- cación en todo el mundo (Made for minds, 2022). Continuando con el informe anteriormente citado, entre lo s informado- res fallecidos se encuentra Eugene Bel (2 de abril de 2022), reputado periodista de 78 años, al que le arrebataron la vida en las cercanías de Mariúpol, después de haber sido secuestrado y torturado por los milita- res rusos. Destaca, también, el primer periodista asesinado, Dilerberk Shakirov (26 de febrero de 2022), del semanario ‘A tu alrededor’. Este profesional fue disparado por varios soldados rusos en un control en las afueras de Jersón dos días después del inicio del conflicto. En los tiempos que corren, su narración se ha vue lto más necesaria, ya que la sociedad, además de comprender la realidad, necesita de datos de calidad para procesarla. La falta de verificación de la información, di- fundida en las redes sociales, prov oca una ‘desinformación’ espectacu- lar. Los corresponsales, no solo cuentan el conflicto en sí mismo, sino que, además, se encargan de esclarecer el porqué de los hechos y de analizar las consecuencias de estos. Son los encargados de crear un cuerpo de texto, marcado por un contexto y por una interpretación de una situación, imprescindible de explicar al conjunto de la ciudadanía (Torres et al. 2017). ‒  ‒ 1.2. E L ENFRENTAMIENTO ENTRE UCRANIA - RUSIA Y EL AUGE DE LAS RE- DES SOCIALES Desde el punto de vi sta periodístico, la cobertura de la guerra en Ucrania quedará reflejada en la retina colectiva, debido a las circunstanc ias que la están caracterizando. La propaganda, la tecnología, las fakes news , los bulos y las redes sociales son algunas características que la definen y distinguen de otros conflictos (Buchok, 2021). Esta invasión, quizás, se trate del primer enfrentamiento bélico al que todo el mundo puede tener acceso, mediante el uso de los medios sociales. Esto mismo sucedió con la guerra del Golfo en 1991, conocida como la guerra de las mentiras, considerada la primera contienda armada retransmitida en directo en la televisión (Baudrillard, & Kauf, 1991). El 24 de febrero de 2022, el presiden te de Rusia, Vladimir Putin, auto- rizó la operación militar para invadir Ucrania. El objetivo del ataque consistía en frenar las intenciones de l país vecino de afiliarse a las filas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), alianza de carácter político y militar entre los países de Europa y Norteamérica. Todo ello, se desarrolla en un context o en el cual algunas zonas conflic- tivas han acabado uniéndose al gobierno ruso, como es el caso de Cri- mea, o rebeladas en contra del Ejecutivo Nacional, como son las ciuda- des de Donetsk y Lugan sk, En la intención de Ucrania de romper víncu- los con Rusia y en conseguir, poco a poco, una mayor occidentalización se ha desatado una contienda civil de una gran dimensión (El País, 2022). Sin embargo, las tensiones entre ambos países no es algo nuevo. En no- viembre de 2013, el presi dente de Ucrania, Víctor Yanukóvich, suspen- dió la firma de un acuerdo de asociación con la Unión Europea, debido a las presiones procedentes de Rusia. El 24 de noviembre de este mismo año decenas de miles de ucranianos se manifestaron en contra del Eje- cutivo en la Plaza de la Independencia (Maidán) e n Kiev. A principios de 2014, las tensiones son tan evidentes que, en febrero de este año, las fuerzas de seguridad ucra nianas mataron a alrededor de 100 ci viles en varias protestas organizadas. Tal era el descontento popular y la brutali- dad de la represión que Yanukóvich acabó abandonando el país. A su ‒  ‒ vez, en la capital de Crimea, Simferópol, militantes prorrusos se enfren- tan a partidarios de la unidad de Ucra nia. Estos soldados no eran cons- cientes de que, mientras esto estaba sucediendo, militares rusos camu- flados y agentes del Kremlin penetraban en Crimea para forzar su ane- xión al país ruso (El Confidencial, 2022). Tras varios años de idas y venidas, e n enero de 2022, desde Moscú se iniciaron unas maniobras militares en el sur de Rusia, el Cáucaso y Cri- mea. Toda esta situación parecía revelar que el inicio de una guerra era algo más que evidente. De esta mane ra, solo hizo falta esperar 12 días para que las autoridades rusas lanzaran sus primeras ofensivas oficiales. En este sentido, esta invasión ocasiona un cambio de paradigma de lo anteriormente conocido, además de la ruptura de la paz en Europa (El País, 2022). En el caso del conflicto estudiado, la utilización de los nuevos canales informativos ocasiona que los usuarios puedan conocer de primera mano y en directo todo lo que hay detrás de una batalla civil. Este acto ha facilitado la difusión de vídeos del estallido de la guerra, grabados por ciudadanos ucranianos, a través de las redes sociales, antes de que estas piezas audiovisuales fueran retransmit idas en los medios de c omunica- ción tradicionales. El término de periodismo ciudadano surge en este contexto con fuerza, pero no exento de polémicas. Las acciones infor- mativas por parte de la ciudadanía se han multiplicado exponencial- mente gracias a los medios sociales (Salvat, 2021). Conscientes del potencial de estos recursos, el gobie rno de Rusia decidió cerrar el acceso al servicio de Facebook e Instagram. Esta acción ha sido desarrollada con la intención de evitar la publicación de mensajes vio- lentos correspondientes al ataque a Ucrania. Es importante tener en cuenta que esta plataforma digital es la tercera más usada en el país so- viético, por detrás de las redes sociale s creadas dentro de la propia Ru- sia: VKontakte, la versión rusa de Facebook, y Odnoklassniki (EPE, 2022). Por otro lado, este bloqueo también lo comparten con Twitter . Por este motivo, esta red social ha añadido una etiqueta a las publicaciones de Russia Today y Sputnik TV . Esta advertencia está dirigida a otras cuentas ‒  ‒ personales de algunos col aboradores, aunque esto s no trabajen en exclu- siva para los medios. Este tipo de mensajes, a lo mejor, no sirve de nada frente a los bombardeos, pero se están convirtiendo en los mejores ins- trumentos propagandísticos para aventajar a Ucrania en su lucha . Algu- nos ejemplos destacados los encontramos en los d iscursos de Zelenski, presidente de Ucrania, los memes de @Ukranie, la resistencia de la po- blación civil ucraniana, los ‘cócteles molotov’, las víctimas y los refu - giados. Este tipo de publicaciones reciben más alabanzas que críticas. Esta situación se invierte si el autor del tweet es un representante público ruso, mostrando de esta manera el recelo y la falta de confianza que aglutinan los medios de este país (Télam, 2022). En suma, la constitución de este paradigma comunicativo, además del estallido de una nueva guerra demuestran, una vez más, que l as redes sociales se están convirti endo en los utensilios idóneos, a través de las cuales se pueden emitir y difundir una gran cantidad de mensajes políti- cos y propagandísticos. 2. OBJETIVOS El propósito principal de este proyecto reside en analizar el discurso de los corresponsales de guerra, durante u n período longitudinal y de desa- rrollo del conflicto Ucrania-Rusia, a través de sus perfiles digitales en Twitter. No obstante, de este propó sito derivan varios objetivos secundarios. Es- tos son necesarios de tener en cuenta para ayudar a entender la finalidad primordial de este estudio, clasificándose así en los siguientes: ‒ Examinar la evolución y el desarrollo del papel de los corres- ponsales de guerra. ‒ Seleccionar a los enviados especiales con una mayor cobertura informativa en Twitter. ‒ Estudiar el porqué del estallido del conflicto entre Ucrania y Rusia, y su posterior repe rcusión. ‒ Analizar el rol de las redes sociales como canal informativo. ‒  ‒ Para conseguir los objetivos definidos, el estudio se apoyará en una me- todología basada en un análisis cualitativo de los mensajes difundidos por los corresponsales. Con esto se pretende demostrar cómo el lenguaje utilizado y las formas de expresar una información i nfluyen en la recep- ción y en la percepción de los datos por parte de la audiencia. 3. METODOLOGÍA La presente investigación tiene como objetivo analizar el discurso pe- riodístico de los corresponsales de guerra, a través de una revisión de los mensajes difundidos en sus cuentas de Twitter. Para la consecución de este, los tweets de los profesionales escogidos datarán del 24 de febrero de 2022 (fecha en la cual se produce el estallido de la guerra) hasta el 24 de marzo de 2022 (un mes despué s del inicio del conflicto). Esta muestra de estudio partirá de la elección de cuatro enviados espe- ciales. Para la selección de los sujetos de estudio, se ha atendido a una muestra intencional, cumpliendo los siguientes criterios de inclusión: a) trabajan para medios españoles, b) periodistas, c) co rresponsales de gue- rra, d) con carga informativa en sus tweets, y e) con reputación en su sector profesional. Por ello, los profe sionales escogidos son: ‒ Sol Macaluso (@SolMacaluso). Aunque esta profesional nació en Argentina, se trata de una de las periodistas, que mejor ha sabido informar del conflicto. Famosas son sus conexiones en directo con los Informativos Telecinco, además de otros pro - gramas como Ya es mediodía. Adem ás de las informaciones vertidas en la televisión, su perfil el Twitter se convertido en una de las fuentes periodísticas con una mayor carga informa- tiva del conflicto. Esta no solo narra en primera persona su día a día en Ucrania, sino que adem ás acompaña su experiencia de fotografía, vídeos, testimonios y artículos. Todo ello, con el objetivo de ilustrar el conflicto. ‒ Luis de Vega (@Ldeveg a). Este periodista con alma de fotó- grafo trabaja como reportero para el periódico El País . Ha tra- bajo en más de 30 países durante 25 años. En relación a la gue- rra de Ucrania, Luis, princ ipalmente, acompaña la mayoría de ‒  ‒ tweets con fotografías, además de algún artículo que publica de manera diaria en el periódico El País. No obstante, este perio- dista cuenta con un blog personal en el cual se puede apreciar sus diferentes trabajos y proyecciones. ‒ Xavier Colás (@xaviercolas). Es corresponsal de El Mundo en Moscú. La mayoría de los tweets de este profesional son refle- xiones y comentarios propios. De su pe rfil, también, destaca la publicación de sus artículos en el periódico El Mundo y su ret- weets a otras informaciones. ‒ María Sahuquillo (@mrsahuquillo). Esta periodista es corres- ponsal para El País . Ha estado cubriendo la guerra tanto en Ucrania como en el espacio soviético. Al igual que Sol, María realiza una cobertura exhaustiva de los acontecimientos. Esta no solo publica informaciones del conflicto, sino que además acompaña los tweets con una gran cantidad de imágenes. Cada uno de estos perfiles se pueden calificar como excelentes fuentes periodísticas, a través de las cuáles cualquier ciudadano puede disfrutar de una cobertura inmediata del conflicto, ampliando así las dimensiones del ataque militar y llegando a un mayor número de personas. Con este tipo de análisis se bu sca demostrar si la difusión de las infor- maciones sobre las guerras, concretamente la invasión de Ucrania a ma- nos del ejecutivo ruso, producen tópicos e ideas relacionadas con atri- buciones negativas, como puede ser el rechazo o los estereotipos dañi- nos dirigidos hacia una determinada civilización. La continua difusión de noticias sobre este hecho en cuestión, así como las imágenes, vídeos y testimonios del acontecimiento, genera n un au- mento de la atención por parte de los ciudadanos, centrando el foco en una parte de la población, y olvidando a la otra mitad, que, en cierta forma, también sufre las consecuencias de la contienda. Los consumi- dores de este tipo de informaciones se encuentran i nfluenciados por el miedo, la persuasión y los instrumentos (Marco & López, 2011). En este mismo sentido, destaca la postura de Buckingham (2005) al afirmar que los medios de comunicación, no solo ofrecen un c ontexto basado en la ‒  ‒ diafanidad, sino que muestran una adaptación del mundo a trav és de la representación y contextualización de los hechos. Para responder a todas las cuestiones planteadas, se ha llevado a cabo un estudio semántico del discurso de base interpretativa de los m ensajes de los corresponsales escogidos (Van Dijk, 1983), a través de sus perfi- les digitales en Twitter . La actual investigación parte de un anál isis ex- ploratorio de la situación con la finalidad de exhibir un e sbozo del con- flicto y los mensajes difundidos s obre el acontecimiento. De esta forma, se buscará el significado de las palabras utilizadas, así como un análisis de las categorías propuestas. Para la elaboración de la criba informativa, se analizaron un total de 572 tweets desde el momento en el que comenzó la invasión (24 de febrero de 2022) hasta un mes después de la contienda (24 de marzo de 2022) (Tabla 1). TABLA 1 : Total tweets publicado s por la muestra de estudio Usuario Twitter Nº Tweets total @SolMacaluso 228 @Ldevega 118 @xaviercolas 107 @mrsahuquillo 119 Total 572 Fuente: elaboración propia Durante todo este proceso, es dest acable el caso de algunos de est os co- rresponsales, como por ejemplo Ma ría Sahuquillo. Esta periodista es- taba en Ucrania, como enviada especial, muchos antes de que se produ- jera esta desafortunada situación. Este hecho le ha permitido comenzar a publicar y a informar de todo el pro ceso de la guerra, ya que las ten- siones entre ambos países eran más que evidentes en los últimos meses de 2021. De esta forma, destacan algunos tweets del 26 de octubre de 2021, donde se puede apreciar un anticipo de las tensiones existentes entre ambos territorios. Con esto se ha pretendido establecer una familia de códigos hermenéuticos, que permitieran diferenciar las posiciones discursivas de las informaciones prese ntadas por los profesional es. Por ‒  ‒ eso, se han seguido do s principios básicos para el análisis de los mensa- jes y la determinación de la familia de códigos. Las familias de códigos hermenéuticos fueron las siguientes: ‒ Atribución ideológica de la sociedad rusa. a. 1 Demonización del sentimiento ruso. a. 2 Exaltación del sentimiento ruso. ‒ Atribución ideológica de la población ucraniana. b.1 Demonización del sentimiento ucraniano. b.2 Exaltación del sentimiento ucraniano. 4. RESULTADOS La manera de presentar y de narrar los hechos ocasionan un cierto posi- cionamiento de los usuarios receptores de la información. En est e caso concreto, y siguiendo los códigos hermenéuticos empleados, se puede n apreciar una serie de percepciones muy destacadas. No obstante, antes es nece sario tener claro una serie de nociones básicas. En primer lugar, cuando se habla del concepto de “demonización” se refiere al ejercicio mediante el cual se atribuyen un a serie de cualidades o intenciones perversas o diabólicas (R AE, 2022). Mientras que divini- zar hace referencia al proceso mediante el cual se hace o se supone di- vino a alguien (RAE, 2022). Todo esto teniendo en cuenta el contexto de guerra en el cual se produce lo s discursos de los periodistas, que aca- ban determinando la balanza hacia un lado más que hacia el otro. Otorgar visibilidad a est e tipo de sucesos junto a un léxico no del todo correcto contribuyen a que la sociedad se decante por un bando, dejando excluido a la otra facción. Este hecho presenta una consecuencia directa: el rechazo hacia todo aquello que presente una relación con la sociedad rusa, así como discursos de odios, qu e son un punto de inflexión en el debate informativo. De esta manera, Rusia ya ha sido excluida de actos multitudinarios, como es el caso de Eurovisión o el Mundial de Qatar 2022. ‒  ‒ 4.1. S OL M ACALUSO En el caso de estas periodistas, es de stacable como su cuenta de Twitter se ha convertido en una verdadera fuente de info rmación para todas aquellas personas que quieran estar al tanto de la invasión. Siguiendo los códigos empleados en el análisis del discurso mediático, se puede apreciar que las informaciones de Macaluso no colaboran en la exaltación del sentimiento ruso, pero sí en la demonización de la socie- dad de este país. Afirmaciones como “ Lo que sea, pero por las carrete- ras ucranianas no sobre vive ningún ruso ” (Figura 1) evidencian su punto de vista. FIGURA 1. Tweet de Sol Macaluso. Fuente: Twitter.com Su cuenta de Twitter se trata de un largo recorrido de todas las experien- cias que esta corresponsal ha tenido que vivir en su estancia en Ucrania. ‒  ‒ sociales y no percatarse de lo que está sucediendo en tre Ucrania y Rusia. Y es que además de universalizar los sucesos, las redes sirven para pre- miar el posicionamiento. Publicar contenido relacionado sobre una con- tienda militar, expresar cualquier opinión o compartir imágen es o ví- deos, que ilustren lo que está sucediendo, son herramientas que permiten a los comunicadores crearse una marc a personal y destacar dentro del caos informativos que inundan las rede s. Frente a lo expuesto, lo s periodistas deben ser muy riguro sos en el tra- tamiento de los temas propuestos. Deben mostrarse los más imparciales posibles en un terreno tan pantanoso como es el de una guerra. En este caso, el hecho de jugarse de manera constante la vida no es de gran ayuda. Por eso, estos envi ados tienen que demostrar que son unos pro- fesionales, a la hora de desempeñar sus puestos de trabajo, para conse- guir separar la delgada línea que une lo personal de lo laboral. El obje- tivo de los corresponsales debe consistir en mantener informados a los usuarios para que estos sig an ejerciendo, de manera libre, sus role s como miembros de la sociedad, además de se r capaces de gobernarse a sí mis- mos. Estos cibernautas, luego, de manera individual y sin ningún tipo de presiones y miramientos son los que tienen la opción de posicionarse o no, a favor de un bando u otro, si así l o consideran ellos oportuno. 6. AGRADECIMIENTOS/APOYOS Esta investigación se ha realizado dentro en el marco del proyecto IPL/    /Socialhate_ESCS , proyecto financiado por IDICA del Insti- tuto Politécnico de Lisboa. 7. REFERENCIAS Abuín-Vences, N., Cuesta-Cambra, U., Niño-González, J., & Bengochea- González, C. (   ). 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EL DISCURSO SOBRE INMIGRACIÓN DE LOS SEGUIDORES DE VOX EN TWITTER F RANCISCO J OSÉ S ÁNCHEZ G ARCÍA Universida d de Grana da 1. INTRODUCCIÓN Desde la década de 2010, la irrupción de las redes sociales − y en parti- cular de Twitter, a mitad de camino entre un blog y una red social − ha revolucionado las estrategias de comunicación política de los partidos, que ahora disponen de una herramienta fundamental para interactuar con sus potenciales seguidores y votantes de un modo directo y mucho más eficaz. Sin duda, resulta de gran interés examinar los actos de habla de un discurso emergente como el de Twitter, que se sustenta sobre unos pilares de comunicación horizontal ap arentemente más democrática, y donde todas las opiniones parecen tener el mismo valor (aunque no el mismo impacto). Partimos de la base de que los debates creados al calor de esta red per- miten una suerte de comunicación asimétrica en la que el emisor puede filtrar los comentarios que recibe cada uno de sus escritos, escogiendo libremente si permite las opiniones ajenas o, por el contrario, prefiere bloquearlas (Mancera y Pano 2013). A esto hay que sumar un rasgo es- pecialmente relevante: la limitación de caracteres, que hace imprescin- dible sintetizar los mensajes yendo al corazón de los temas, lo que puede ocasionar la simplificación de las ideas, salvo en aquellos casos en los que se presentan hilos elaborados. Los partidos políticos, obligados a posicionarse en la escena pública para dar a conocer su ideario entre sus potenciales seguidores, utilizan Twitter para lanzar mensajes que resulten coherentes con sus esl óganes ‒  ‒ e ideas marco y tratar de orientar el debate público según sus intereses. Naturalmente, en el ámbito específico del discurso político en redes, he- mos de tener en cuenta que los temas candentes de actualidad nacional o internacional pueden resultar polémicos, lo que, en general, acaba desembocando en una polarización ideológica cada vez mayor. De he- cho, el algoritmo de la propia red contribuye a fomentar dicha polariza- ción “sugiriendo” amigos o temas al usuario, de modo que, en poco tiempo, es fácil que los perfiles cada vez se comuniquen más con aque- llas personas que piensan como ellos, por lo que los mensajes de los discrepantes son respondidos con may or radicalidad e intolerancia. Esta forma de comunicación pone en marcha procesos de construcción identitaria (aunque se trate de una forma simplificada, casi esquemática, de las identidades), como señalan Olmos et al. (2020). Ademá s, no po- demos olvidar que, en muchos casos, el anonimato favorece la difusión de mensajes radicales, lo que se convierte en caldo de cultivo para el discurso populista, que pr ecisamente suele aprovechar el nativismo ex- cluyente para conectar con personas descontentas con el sistema, lo que le permite ampliar su base de votante s. En una época en la que los me- dios convencionales están cada vez más desacreditados y se impone la posverdad (Martínez de Carnero, 2020), los mensajes virales y los tweets filtrados por los propios partidos cada vez gozan de mayor credi- bilidad entre amplios sectores de la población. Como señala Laura Ca- margo (2021, 65), el partido Vox señala en su propi o Manual de Comu- nicación que las redes sociales son su principal canal, en la medida en que les permite transmitir sus mensajes sin intermediación de la prensa, tal y como ellos quieren. Por medio de este “uso expansivo de la s redes sociales” (Pérez Castaños y García Hípola, 2021), se establece una relación asi métrica entre el par- tido y la ciudadanía (Mancera y Pano, 2013), que p uede verse como algo positivo para “empoderar” al pueblo y dotarlo de vías de auto-comuni- cación para dar salida a su indignaci ón (Castells, 2012), pero también como una herramienta para multiplicar la xenobobia y los discursos de odio (Merino y López, 2018, 214). Habitualmente, suele atribuirse a los partidos populistas de derechas planteamientos autárquicos que acab an reproduciendo en argume ntarios ‒  ‒ focalizados en el miedo a l a diversidad. Progresivam ente, la opinión pú- blica española se ha ido alejando en los últimos años de una postura más tolerante ante la inmigración (Gutiérrez-Peris 2018, 104). No en vano, el 40% de los españoles votaría por un partido que prometiera reducir la inmigración, lo cual explica, en parte, el interés de Vox por polemizar sobre este tema. Es probable que la crisis económic a de 2008 represen- tara un punto de inflexión importante para la emergencia del populismo en España (Rama y Santana 2019, 19 ), que se caracteriza por aportar soluciones sencillas a problemas complejos. Concretamente, la ultrade- recha suele culpabilizar a los inmigrantes de la fal ta de oportunidades laborales de los españoles en épocas de altos niveles de desempleo. Lo cierto es que, en los últimos años, se ha incrementado la difusión de mensajes racistas o de odio al diferente, y ello puede deberse en parte al indudable respaldo por parte de partidos populistas ultraconservadores. Estos mensajes de odio y los discursos políticos de la ultraderecha, cuya retroalimentación es evidente, tienen en común tres elementos: ‒ Rechazo preventivo de personas diferentes (de otras culturas, países, religiones o razas). ‒ Conceptualización del “inmigrante ilegal” como antagonista ‒ Correlación directa entre inmigración y delincuencia Todo ello, unido a otros factores soc iales, puede explicar en parte el preocupante incremento de los delitos de odio en España. Como ya ex- plicábamos en Sánchez García (2021), los delitos de odio cometidos a través de Internet y redes sociales, según el Mi nisterio del Interior (2019) representaban un 54,9% y un 17,2% respectivamente. Entre 2018 y 2019, se experimentó un incremento de un 6,8 de los delitos de odio en España según Informe de 2019 del Ministerio del Interior. Vox, como no podía se r menos, ha ap rovechado las indudables ventajas de la popular red de microblogging para difundir y v iralizar su argumen- tario (Sánchez García 2021, 122). Gracias a Twitter, los líderes de Vox disponen de un altavoz potentísimo para divulgar sus ideas acerca de temas sensibles y especialmente controvertidos como el que nos ocupa. Estas declaraciones no serían reproduci das por la mayoría de lo s medios ‒  ‒ más que para ser objeto de duras críticas pueden ahora publicarse sin intermediarios. Ese potencial para cohesionar a la masa de seguidores es fundamental, pues el algoritmo y la propia inercia de funcionamiento de Twitter tiende a limitar la interacción de sus usuarios con aquellos que “piensan y se expresan como ellos” (Sánchez García 2021, 126). A este respe cto, con- viene tener en cuenta que el anonimato de las redes estimula a los haters digitales a expresarse sobre temas controvertidos sin ningún tip o de au- tocensura. Como señala Busón, se produce una despersonalización del autor, que se transforma, deja de ser quien realmente es. Esto va mucho más allá de lo que comenta Jen- kins (2006) de los fanáticos de un programa o un determinado tema. Se alteran con la simple lectura, el visionado de u n material audiovisual o alguien que no esté de acuerdo con su s ideas. Realizan ataques verbales extremadamente ofensivos, llegando algunas vec es a ataques físicos, claramente influidos por los mensajes publicados en las redes sociales por otros trolls. (…) Nos encontramos con la normalización del odio en comentarios a veces realmente preoc upantes, que incluso podrían ser calificados como actos delictivos, como cuando se amenaza la integri- dad de los autores de un determinado contenido. (Busón Buesa 2020, 122). Coincidimos con Losada, Zamora y Martínez en que precisa mente “el odio es una de las emociones más recurrentes en e l mundo virtual. De hecho, se ha acuñado la e xpresión “ciberodio” para referirse a las con- ductas de odio que son visibles a través de la red, lo que, en la mayoría de los casos, se concreta en propagan da de índole racista, xenófoba y violenta difundida por medio de sistem as digitales (…)”. No en vano, las emociones compartidas a través de Internet “tienen resonancia en quien las publica y en quienes las leen o ven, produciéndose una res- puesta emocional con alta concentración de sentimiento”, p o r l o q u e “las emocio nes intensas en cualquie r polaridad positiv a-negativa se prodigan con facilidad en el mu ndo digital y son enormemente contagiosas” (2019, 19 6). ‒  ‒ En cualquier caso, un medio que prima la despersonalización y la alie- nación es campo abonado para el desarrollo del odio digital, alimentado por el componente emocional que impregna el lenguaje de las redes. En palabras de Piedad Bonnett: Las redes so ciales son c ontemporáneame nte u n vehículo propic io para la propa gación del discurs o del odi o. Por s upuesto, el las son un medio que favorece la democratización de la opinión, e n la medida en que ha- cen visibles a todos aqu ellos tradicionalmen te marginados de lo s gran- des canales de comunicación (…) No son la s redes, pues, culpables en sí mismas, sino el uso que de ellas hacen mi les de perso nas. La pregunta es ¿por qué son ellas una vía t an propici a para propaga r el discurs o del odio? ( 2019, 182) . La autora atribuye la radicalización de los mensajes a la simplificación y el pensamiento “binario” (falta de matices en la ex presión de opiniones sobre temas delicados) y a la exacerbación emocional generada por la interacción con otros usuarios. En consecuencia, priman aquí las con- signas y se dejan a un lado los argumentos complejos, el equilibrio con la postura del otro, y por tanto, la empatía. A diferencia del enfoque que venimos desarrollando en trabajos anterio- res (Sosinski y Sánchez García, 2022), no nos interesa estudia r aquí lo que dicen los líderes, sino examinar las reacciones (sin filtros ni límites autoimpuestos desde la esfera política) d e s u s s i m p a t i z a n t e s , e n l o s que dejan a florar prejuicio s que desem bocan en me nsajes discri- minatorio s, como el que reprod ucimos a contin uación: ‒  ‒ FIGURA 1. Mensaje de la cuenta institucional de Vox sobre inmigración (30 de agosto de 2019) y respuest a de uno de sus seguidores. Fuente: Twitter ‒  ‒ Ejemplos como este muestran hasta qué punto los partidos enci enden la mecha de la confrontación, pero son los simpatizantes quienes comple- tan la tarea, difundiendo y viralizando los mensajes políticos en un tono mucho más agresivo, que casi siempre destaca el miedo a los migrantes. 2. OBJETIVOS En los últimos años, el panorama político español ha experimentado una clara polarización ideológica entre posturas extremistas irreconciliables. La emergencia de nuevos partidos como Podemos o Vox han roto con la dinámica bipartidista tradicional, y además, ha traído consigo la radi- calización del discurso político. En el caso de la extrema derecha, una de las constantes de los mensajes de Vox reside en el rechazo sistemático y criminalización "preventiva" de los migrantes. Dedicaremos este capítulo a examinar las claves discursivas de una se- lección de líderes del partido a través de la red social de microblogging Twitter, para lo cual nos fijaremos en los marcos discursivos más fre- cuentes en el tratamiento del tema de los migrantes, y muy especial- mente, en la difusión y amplificación de esos mensajes a través de las cuentas de los seguidores del partido, que normalmente tienden a exa- gerar el discurso, haciéndose evidente el racismo y la xenofobia. Los objetivos fundamentales que planteamos son los siguientes: ‒ Analizar el léxico más frecuente de los seguidores de extrema derecha en el ámbito de la inmigración. ‒ Clasificar y examinar los marcos conc eptuales más destacados, con especial atención a aquellos que manifiestan discrimina- ción u odio hacia los menores inmigrantes. 3. METODOLOGÍA Recientemente, algunos estudiosos han investigado acerca del discurso de los líderes políticos de Vox en Twitter. Así, por ejemplo, Camargo (2021) se dedicó a estudiar el tratamiento de las noticias falsas (bulos) y la deshumanización con la que los políticos de ultraderecha describen a ‒  ‒ 4. Hay demasiados musulmanes en España / Los musulmanes están in- vadiendo España Nuevamente aflora el nativismo excluyente de la extrema derecha en gran número de tweets que ponen el foco en el “exceso” de extranjeros de procedencia subsahariana o marroqu í en España, solo por el hecho de ser musulmanes. En la línea de la etiqueta #EfectoInvasión, que tuvimos ocasión de comentar en un trabajo anterior (Sosinski y Sánchez , 2022), se recurre en estos ejemplos a un marco claramente islamófobo. ‒ El gobierno de España h a cedido a lo que much os llamaron invasión silenciosa por parte de Marruecos. Empezó con la lle- gada de miles de inmigrantes ilegales a nuestra península, casi todos hombres en edad militar, luego llegaron los "m enas". ‒ Como no espabilemos, en menos de dos años estamos haciendo Ramadán y nuestras mujeres con pañuelo. Expulsión inmediata de todos los menas e ilegales #TeamVox ‒ Sanchez se coloca de rodillas ante Marruecos. Sánchez redobla su sumisión a Rabat: no devolverá a Marruecos a los menas con padres conocidos 5. Los menores inmigrantes están subvencionados por el Gobierno También encontramos unos pocos ejemplos que hacen referencia al ha- bitual mantra de los conservadores, según el cual, los menores inmigran- tes estarían cobrando subvenciones o pagas mensuales a costa de los impuestos de los españoles: ‒ Los llamaremos MoMeSubs, moros menores sub vencionados. Mercenarios del caos a los q nosotros de manera cándida de- nominamos como "MENAS" y tratamos (paga incl uida) mejor q a nuestros mayores o enfermos depe ndientes. ‒ Quienes estén a favor de recibir a todos los moro s menores de edad, que los metan en su casa y ellos costeen los gastos. No quiero que mis impuestos vayan a eso s que una vez son mayo- res de edad, salen y se les da una peg a de 400€. Basta ya de hacer el tonto. [Document text truncated for crawler view.]