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Maŝá Hayim: Una homilía de Hayim Palachi

Romeu, Pilar

Abstract

Hayim Palachi pronounced this homily the first month of Adar 5624 (February 1864), while Passover was approaching. He tried to fight ideologically against the accusations of ritual murder that usually were done against the Jews while they were making their bread for Passover. Christians say that blood of Christian´s chil´s is used to make them. At the same time, the author exalts the magnificent disposition against this belief by the Ottoman rulers and Queen Victory of England, as well as the monetary help provided from three outstanding Jewish leaders: Moses Montefiore, Lionel Rotschild and Abraham Camondo. Critical edition of Maŝá Hayim.

Full text

MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 MAŜÁ HAYIM: UNA HOMILÍA DE HAYIM PALACHI Maŝá Hayim: a Homily by Hayim palachi PILAR ROMEU BIBLID [0544-408X (2006) 55; 259-273] Resumen : Hayim Palachi pronunció esta homilía en el mes primero de adar de 5624 (febrero de 1864) para combatir, cercana ya la Pascua judía, las acusaciones de muerte ritual de las que solían ser víctimas los judíos por estas fechas ya que, según los cristianos, aprovechaban la sangre de niños cristianos para confeccionarlas. Al mismo tiempo, reconoce el autor la magnífica disposición en contra de dichas creencias por los sultanes otomanos y de la reina Victoria de Inglaterra, así como la ayuda prestada por tres próceres judíos: Moses Montefiore, Lionel Rotschild y Abraham Camondo. Edición crítica de Maŝá Hayim. Abstract : Hayim Palachi pronounced this homily the first month of Adar 5624 (February 1864), while Passover was approaching. He tried to fight ideologically against the accusations of ritual murder that usually were done against the Jews while they were making their bread for Passover. Christians say that blood of Christian´s chil´s is used to make them. At the same time, the author exalts the magnificent disposition against this belief by the Ottoman rulers and Queen Victory of England, as well as the monetary help provided from three outstanding Jewish leaders: Moses Montefiore, Lionel Rotschild and Abraham Camondo. Critical edition of Maŝá Hayim. Palabras clave: Sefardíes, judeoespañol, literatura sefardí, Palachi, Montefiore, Rotschild, Camondo. Keywords: Sephardim, Judeo-Spanish, Sephardic literature, Palachi, Montefiore, Rotschild, Camondo. Hayim ben Ya‘acob Palachi (1788-1869), Habif, vivió y ejerció de rabino hasta su muerte en Esmirna, su ciudad natal. En 1865, justo cuando con 77 años publicó «Maŝá Hayim1», fue nombrado Hajam baší de Esmirna. 1. ‘Pan ázimo de Vida’, y no de muerte, como pretenden los cristianos, ya que a causa de la maŝá se producen numerosas acusaciones de muerte ritual. El autor hace un juego de palabras con su propio nombre, Hayim, y la cita de Proverbios 8.35 (maŝá hayim ‘hallará PILAR ROMEU MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 260 Esta homilía se encuadernó en una hoja sin numerar al final de su obra en hebreo Hayé vehamrá2 (‘Salud y vida’) (Esmirna, 1865) –en folio y con 20 hojas–, de la que es totalmente independiente. De hecho, en el ejemplar que he cotejado, el papel de esta hoja no es igual al del resto de la obra, por lo que podría haber sido encuadernado con posterioridad. Elena Romero reseña la misma hoja3 encuadernada al final de otra obra, Źébah Pésah, aunque no precisa si en su edición de 18594 o de 1864. No es de descartar, pues, que esta hoja aparezca añadida a otras muchas obras sefardíes de la época. Hayé vehamrá es una obra de contenido polémico5 en forma de responsa, una de las muchas de diverso contenido que llegó a componer este prolífico autor a lo largo de su vida. Sin embargo, muchos de sus manuscritos se quemaron y sólo llegaron a publicarse unas 26 obras, la mayoría de las cuales lo fueron en Salónica6 y no en Esmirna. Ben-Ŝiyón Binyamín Rodeti, el impresor de Hayé vehamrá en Esmirna, comenzó su actividad en 18627 y es bien conocido por la publicación de una de las más famosas, completas y cuidadas ediciones del Me‘am lo‘eź de la Torá, la vida’), donde la álef final (א) de maŝá (hb.אצמ) de la cita, si la cambiamos por hé (ה) da maŝá (hb.הצמ ) ‘pan ácimo (de Pascua)’, tal y como explica al final de la homilía. 2. Toma el título de las palabras de Rabí ‘Aquibá en bŠabat 67b, según indica al principio de la obra. 3. Romero, 1992: 68. 4. Vinograd, 1993: Izmir 129. Vinograd sigue el criterio de ordenación por lugar de impresión y número de publicación según fecha de aparición. 5. No aparece mencionada en Vinograd, 1993, pues éste abarca sólo hasta 1863. 6. Vinograd, 1993: I, 296. 7. Ben Na‘eh, 2001: 95. Portada de Hayé vehamrá (Esmirna,1865) MAŜÁ HAYIM: UNA HOMILÍA DE HAYIM PALACHI MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 261 para la que utilizó la misma decoración floral de la portada de Hayé vehamrá en los tomos de Génesis y Éxodo18. Palachi pronunció la homilía «Maŝá Hayim» en el mes primero de adar de 1864 en la lengua sefardí clásica rabínica, elegante y culta, de los siglos XVIII y XIX, que antes o después pondría por escrito y, al final, se publicaría. Desde el punto de vista ortográfico, no hay ningún rasgo especial que merezca destacarse. El detonante de la homilía es demostrar lo absurdo de determinadas creencias cristianas, como las acusaciones de muerte ritual cercanas a la Pascua judía9. Según los cristianos, los judíos aprovechaban la sangre para la confección de los panes ázimos (maŝot) que se consumen durante los ocho días que dura la festividad. Aprovecha Palachi la ocasión para loar la actitud de los sultanes otomanos, la realeza británica y destacados próceres judíos ante estos hechos infames y menciona tres casos recientes: los más graves de Damasco y Rodas, y el más leve de Constantinopla. Vamos a enmarcarlos en su momento histórico. Hasta la Primera guerra mundial, Asia Menor, Egipto, Siria, Palestina y los territorios mesopotámicos que en 1919 conformarían Irak, estaban bajo dominio otomano. Era un territorio inmenso comandado por un imperio ya en declive, pero con muchos centros importantes en todos los cuales existían comunidades judías: Esmirna, Bagdad, Damasco, Jerusalén, Safed, Tiberiades, Alejandría, El Cairo. Mehemet Alí gobernaba Egipto como vicerrey, pero pretendió apoderarse de Siria y emprendió dos guerras contra el sultán Mahmud II (1808-1839). La primera (1832-1833), con la ayuda de Francia y encabezada por las tropas de su hijo Ibrahim, acabó de destruir lo que quedaba en pie de Safed y Tiberiades después del terremoto de 1837, y arrasó Hebrón y Jerusalén. En la segunda (1839) el sultán, que murió en ella, contó con el apoyo de Inglaterra, que temía el ascenso de un nuevo poder en la zona. Su hijo Abdulmecid, con 16 años, asumió el trono tambaleante. Las cinco potencias –Francia, Prusia, Inglaterra, Austria y Rusia– exigieron que el Imperio otomano se sometiera para garantizar el 8. Pueden verse en Romeu, Pilar, 2000, 32 y 35. 9. El primer mes de adar de 1864/5624 comenzó el 8 de febrero y la Pascua cayó bien entrado ya el mes de abril. Estaba, pues, en vísperas de Pascua cuando pronunció la homilía. PILAR ROMEU MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 262 orden y protegerse del poder egipcio. En 1841 el asunto se solucionó en Londres por un tratado, en el que no participó Francia10, por el que se devolvía Egipto a Mehemet Alí a título hereditario a condición de restituir las conquistas sirias. Mientras Mehemet Alí gobernaba en Siria se produjo el conocido como caso Damasco11: el 5 de febrero de 1840 desapareció el Padre Thomas, superior del convento de los franciscanos. El asunto se reputó como un caso de muerte ritual en el que se implicaba a la comunidad judía. El cónsul francés, Conde de Ratti-Menton, se dejó sugestionar por los propaladores de la calumnia y empezó a instigar el barrio judío. Un pobre barbero, torturado, acabó confesando e implicó a siete judíos notables. Torturados a su vez, uno de ellos murió. Sin haber conseguido acusaciones concretas, Ratti Menton raptó a 60 bebés y les dejó morir de hambre ante sus madres, amén de continuar con arrestos indiscriminados que culminaron en una masacre general de la judería. Una delegación compuesta por Adolphe Crémieux y Salomón Munk por Francia12 y Moses Montefiore por Inglaterra llegó a Alejandría. Mehemet Alí primero les concedió «gracia» y después «liberación» de cargos a los detenidos, que salieron de prisión en septiembre de 1840. Como consecuencia de este caso, Europa se enteró de que había judíos en Oriente, sefardíes, para más señas. A partir de ese momento se crearon las bases para formar un movimiento de solidaridad y ayuda que cristalizaría en la creación en París en 1860 de la Alianza Israelita Universal. Así, la cultura francesa y su red de escuelas se implantaron en Oriente con el consiguiente afrancesamiento de la población y de su lengua materna. Casi al unísono se produjo el caso conocido como el Purim de Rodas13. En la víspera de Purim de 1840 corrió el rumor de que un muchacho judío había raptado a un muchacho cristiano. El gobernador de la isla, Yusuf Pachá, a instancias de la iglesia ortodoxa y del cuerpo 10. En realidad, se habían puesto de acuerdo todos sin contar con Francia. Cuando se percató del error, Francia intentó una guerra para recuperar el prestigio moral, pero a la postre hubo de claudicar. 11. Para más detalles, véase Neher-Bernheim, Renée, 1971, II, 158-160 y 175-181. 12. Al principio, Francia se negaba a intervenir, pues temía represalias de Mehemet Alí. 13. Para más detalles véase Fintz Menascé, Esther, 2000, 138-140. MAŜÁ HAYIM: UNA HOMILÍA DE HAYIM PALACHI MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 263 consular, mandó arrestar al Gran rabino y a una decena de notables, que fueron torturados hasta confesar. Gracias a la celeridad comunitaria, en poco menos de un mes se resolvió el caso por orden del propio sultán Abdulmecid I (1839-1861). Montefiore intervino también en este caso ante el sultán y obtuvo de él un firmán –27 de octubre de 1840– en defensa de los judíos de Damasco y de Rodas, en el que declaraba que no sólo los judíos tienen prohibido el consumo de sangre humana sino que por su Ley no pueden siquiera ingerir sangre animal. Este argumento está en la base de la homilía de Palachi. Tampoco la capital, Constantinopla, se libro de la plaga de acusaciones de muerte ritual. Palachi debe seguramente referirse a la que ocurrió anteriormente al 2 de enero de 1864, cuando el Gran rabino de Estambul hubo de interceder mediante un escrito ante el ministerio correspondiente y que no tuvo consecuencias mayores14. Estos casos, especialmente el primero de ellos, hicieron que desde los poderes públicos se tomaran medidas para remediar la situación. Entraron así en escena, por parte no judía, pero como abogados por la causa judía: el sultán Abdulaziz (1861-1876) y la reina Victoria de Inglaterra (18371901); y, por parte judía: Moses Montefiore (1784-1885), Lionel Rotschild (1806-1879) y Abraham Camondo (1785-1873). Si los dos primeros pudieron tomar medidas legales contra la arbitrariedad de que eran objeto los judíos, Montefiore, Rotschild y Camondo pusieron sus inmensas fortunas al servicio de su pueblo. Abdulaziz, debido a las repetidas acusaciones de muerte ritual, se vio obligado a publicar –como ya hizo Abdulmecid en 1840– dos decretos trascendentales para sus súbditos judíos, aunque posteriores ambos a la publicación de la homilía de Palachi. Por el primer firmán –11 de julio de 1866–, tomaba bajo su directa protección a la población judía de sus tierras; el patriarcado ortodoxo hubo en consecuencia de tomar medidas y hacerlas acatar en todas sus iglesias. Por el segundo –5 de abril de 1870–, otorgaba cierta cantidad de tierra cerca de Yafo a la Alianza Israelita Universal a fin de que pudiera crearse una escuela agrícola, que no fue otra sino Miqvé Israel15, la primera en tierra de Israel y germen del futuro 14. Ver Galante, Abraham, 1985, II, 132-133. 15. Esperanza de Israel (Jeremías 14.8 y 17.13). PILAR ROMEU MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 264 desarrollo del país. Con ella, Palestina entró en el desarrollo económico que el sionismo haría prosperar. También la reina inglesa Victoria posibilitó la creciente influencia de judíos ricos e ilustrados en las instituciones de su país, hasta entonces de acceso restringido. Entre ellos los dos mencionados: Montefiore y Rotschild. El primero fue armado caballero en 1837; el segundo entró en la Cámara de los Comunes en 1858. Victoria es comparada por Palachi, por su gesto amigo, nada menos que a la hija del faraón que salvó a Moisés de las aguas. Por su parte, Montefiore, Rotschild y Camondo son tres personajes claves en la historia judía del siglo XIX, especialmente para los sefardíes, en el momento del despertar de la conciencia judía nacional y la lucha por la emancipación, así como de las primeras manifestaciones reformistas en el seno del judaísmo europeo. Sin embargo, como recuerda Palachi, su acción hubiera resultado baldía a no ser por la favorable posición adoptada por el sultán Abdulaziz y la reina Victoria. Los últimos tiempos hemos visto despertarse entre los investigadores de la lengua y la literatura sefardíes el interés por los escritos políticos y periodísticos del siglo XIX que atañen de alguna manera al conocimiento de la historia de la época. Ana Riaño, siempre en vanguardia, estaba especialmente interesada e involucrada en este tipo de documentación16 y de ello hablamos personalmente en numerosas ocasiones. Ahora, me faltará su siempre dulce y benévolo comentario, pero a nadie mejor que a ella podía dedicar estas líneas con la esperanza de que, allá donde esté, parará un źajú sobre mí. El Dio y mi alma lo saben, Ana. TEXTO DE LA HOMILÍA17: [[Habla Hayim. Vine para conocer y dar a conocer18, escribir rectamente palabras de verdad19, como lo escribí en mi libro Reé Hayim 16. No en vano una de sus alumnas, Eva Belén Rodríguez, estaba ya trabajando sobre el caso Dreyfus. 17. Para transcribir de la aljamía hebraica en que está escrita he utilizado el sistema determinado en el Primer Simposio de Estudios Sefardíes, completado por Hassán, Iacob M., 1978, 147–150. He reflejado sin corregir grafías anómalas como trible por terible, o estabilar por estabilar. He escrito entre dobles corchetes [[ ]] los pasajes que he traducido directamente del hebreo al castellano. 18. mAbot IV:22. 19. Eclesiastés 12.10. MAŜÁ HAYIM: UNA HOMILÍA DE HAYIM PALACHI MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 265 h”b en la última parte20, en el sermón de Šabat haġadol del año 5619 de la creación21. Y yo, Hayim, he preparado unas palabras para exponerlas aquí por añadidura vź”l allí. Y como es habitual22, mencionaré la misericordia y las alabanzas al Eterno23, que el tiempo de la Guemará]] es lo que vide [[en las palabras de nuestros rabinos ź”l en el Yalcut Mišlé en el pasuc: Mujer virtuosa, ¿quién puede hallarla?24]], que dijeron de la Pesicta Rabatí vź”l: [[Bitiá bat Par‘ó era la primogénita, y además de que rescató a Moisés del río, oró por ella Moisés y la salvó, como está escrito: Observa que su mercancía es buena. Su lámpara no se apaga de noche25. Noche de vigilia fue para el Eterno26]] ‘ak”l. [[Y mi corazón me dijo27]] que la señora reina yr”h mimaljut ingléś tiene hit‘orerut, dehainu despertamiento de la señora ŝadéquet Bitiá bat Par‘ó, siendo estamos mirando el carar de cobdicia y cudiado grande de tener muncho cargo de la umá yisraelit de todo modo de lugar, y bušcar a_recomendarlos por escaparlos de mano de los que se alevantan sobre eyos con ‘alilot de falsías y mentiras para traermos besekanat mávet h”v, y si tanbién por darmos yisurín cašim umarim, que aun que ya damos munchas loores a_el Šem yitbaraj que tanto de muestro se’ rey de maljut Turgamá Abdul Aźíź, yarum hodó, vejol bené maljutó, de todos: si de los źabites, y si también de todos los señores melajim de las Franquías, yarum hodó, que de todos estamos la umá yisraelit muy contentes [[porque son reyes misericordiosos28]] y aźen con mośotros muncho rahmanut y mos mantienen muestra raźón, que esto es muestra veluntad de la umá yisraelit: que cuando tenemos la raźón, que mo_la mantengan. Enpero estamos yevando munchos yisurín y muncho ŝá‘ar de los cristianos, que en cada año, en cuando viene el tiempo de la Pascaliá, se van daquileando con los ĵidiós con quitar ‘alilá falsa y mentira que los 20. De Reé Hayim se publicó la primera parte en Salónica en 1860 (Cfr. Vinograd, 1993, Salónica 913). 21. Abril de 1859. 22. Raší Meguilá 29b. 23. Isaías 63.7. 24. Proverbios 31.10. 25. Proverbios 31.18. 26. Éxodo 12.42. 27. Raší Éxodo 28.4. 28. 1Reyes 20.31. PILAR ROMEU MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 266 ĵidiós toman sangre de los cristianos para echar dientro de las maŝot de Pésah; y con esto, ande ven ĵidió, los van aharbando y apedreando, y echar agua caente por las ventanas en riba de los ĵidiós cuando van pasando. Y, por muestros pecados, aconteció en un año de tanto que aharbaron a_un ĵidió hasta que se iźo haćino y se echó en cama, y se murió de dita cośa y quedaron la mujer almaná ‘aniyá y los ijos yetomim ‘aniyim, y de la comunitá les estamos dando cada semana mantenimiento. Y otro gaste terible tenemos cada año por dito deśastre que mos haćen los cristianos a_los ĵidiós: que_no puede ir y caminar por las plazas cada uno y haćer su oficio para ganar y mantenersen, y es el tiempo de la fiesta de las ceceñas, que queren gaste de-maśiado, cale dárselos a_cada uno de la comunitá, por dos cavśos: la prima es que son probes y no están ganando, y mos apiadamos de eyos; y la segunda es siendo están yevando muncho ŝá‘ar, mos espantamos no sea que de el muncho ŝá‘ar que reciben pueden tanbién los ĵidiós alevantar mano sobre los cristianos, y el rabino les encomendó que si afilú matan h”v los cristianos, no pueden alevantar mano a aharbar. Por esto los afalagamos con moneda. Y dita ‘alilá, que es falsa y mentirar, ya fue prebada en munchos años con todos los señores melajim antigos, que ya hiźieron muncha derišá vehaquirá y vieron que es ‘alilá falsa, y ansí tenemos los ĵidiós munchos firmanes de los se’ melajim maljut Turgamá yr”h, que asetenciaron que todo el que demanda dita demanda de la umá yisraelit es fasit; y ya tienen escrito tanbién en munchas gaźetas de todo modo de umá y lašón que dita cośa es falso; y ansí se topa en gaźetas de cristianos propios, y en libros de los papaśín, que escriben que dita cośa es falsa siendo que ansí es la verdad que muestra Ley santa mos encomendó de_no comer sangre. Y si tanbién si se cortó uno el dedo y le salió sangre haćiendo las maŝot, se haćen haméŝ y_no se puede comer en Pésah. Y más siendo los cristianos comen trefá y haźir, y šecaŝim uremasim29, y pešcados temeím, ¿cómo viene que de dita sangre de eyos tomemos para echar en las maŝot? Y afuera que dita cośa es arevés de muestra Ley, es tanbién cośa de asco y mituperio, y cuentra de la concencia. Y mośotros la umá yisraelit tenemos ĵuramiento de muestro Dïo santo que afuera que no puedemos haćer ningún rebeyo ni dinguna traición en los reinados que estamos sujeftos debaxo de ellos, y también mos acavida muestra Ley santa que no puedemos 29. mNidá III:2. MAŜÁ HAYIM: UNA HOMILÍA DE HAYIM PALACHI MEAH, sección Hebreo 55 (2006), 259-273 267 matar dinguna alma de dinguna umá, ni menos haćer dinguna falsía, no rubar, no aharbar, no ĵurar en falso, que lo que es ĵidió con ĵidió es todo modo de umá. ¿Y cómo viene a_matar alma y enĝidear presona por echar sangre dientro de las maŝot?, que todo el que haće esto y se cree de esto es loco perdido publicado por todo el mundo. Y ya escribí bs’ Derajav leMošé30, en el derúš que hiźe por darle agradiciones lehaġuebir hameromam señor Mošé Montefiore Hy”u, que salió de su lugar por ir y escapar a_muestros hermanos ĵidiós de Damésec y Rodes [[estos años31]] que les alevantaron los cristianos dita ‘alilá falsa a_los ĵidiós y yevaron munchos źiyetes, y dito se’ Mošé Hy”u los escapó con ayuda de muestro señor rey de Turgamá yr”h y lo prebó que fue todo ‘alilot falsas. Y ahí en dito libro de Derajav leMošé escribí en largo a_dar a_saber que todo es mentiras. Y si dićen que dita cośa de echar sangre en las maŝot es cośa secreta de muestra Ley, que el quen la sabe es los hajamim grandes, para esto les ĵuramos ĵuramiento grande y muy fuerte todos los rabinos de cada dor que no hay en muestra Ley dita cośa secreta, ni menos ninguna miŝvá de muestra Ley hay cośa encubierta, que todo está declarado de muestros se’ hajamim [[de manera clara y precisa32]]. Y afilú los cristianos propios, los que son derechos y patrones de testa y concencia, no creen en dita cośa que es verdad y ya saben que es ‘alilá falsa; y estas ‘alilot son de ĝente mala sin concencia; enpero lo_que tengo de maravía con ditos señores, ĝente de concencia que sí entendieron de eyos a_el Dïo santo que dita cośa es mentiras, calía que eyos propios hiźieran su derechedad a_no dejar a dita ĝente mala a_que hagan a_los ĵidiós este carar de deśastre, que afuera que es el deber de todo modo de ĝente grande a_que no deje en su umá ĝente pedrida a_que hagan daño sin raźón, asegún vemos de los źabites de maljut Turgamá, y los mercaderes señores francos franceśes e ingleśes, y resto de naciones, que cuando ven 30. ‘Caminos para Moisés’ (Salmos 103.7), publicado en Salónica en 1845 (Vinograd, 1993, Salónica 790). 31. 1Samuel 29.3. 32. Hb. Beer hateb hadec heteb. Cfr. Deuteronomio 27.8: beer heteb = con mucha claridad. La expresión hadec heteb hadec heteb se emplea en la Guemará y se repite los días de fiesta en la oración de la mañana, después del musaf, cuando se citan varias afirmaciones de los sabios de la Guemará. Aquí, el autor parece haber sustituido el primer hadec heteb por beer heteb, haciendo un juego de palabras con la cita bíblica.