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Consideraciones para una adecuada descripción de perfiles de suelos

Gómez-Díaz, J. D.,Asensio, C.,Ortega, E.

Abstract

Los sistemas para descripción de perfiles de suelos existentes, se han hecho sistemáticamente, en base a capacidades de uso de la tierra, dejando aparte criterios genéticos, por ejemplo. Así, la aplicación de estos sistemas a estudios de génesis de suelos resulta problemática. Por otra parte, la terminología a usar puede resultar compleja y llevar a errores, cuando vemos que el mismo adjetivo califica cosas distintas en diferentes sistemas.

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- DEPARTAMENTO DE EDAFOLOGIA y QUIMICA AGRICOLA. FACULTAD DE FARMACIA. UNIVERSIDAD DE GRANADA. CONSIDERACIONES PARA UNA ADECUADA DESCRIPCION DE PERFILES DE SUELOS. Gomez-Diaz ,J.D.* ; Asensio, c.** y brtega, E. **. RESUMEN Los sistemas para descripción de perfiles de suelos existentes, se han hecho sistemáticamente, en base a capacidades de uso de la tierra, dejando aparte criterios genéticos, por ejemplo. Así, la aplicación de estos sistemas a estudios de génesis de suelos resulta problemática. Por otra parte, la terminología a usar puede resultar compleja y llevar a errores, cuando vemos que el mismo adjetivo califica cosas distintas en diferentes sistemas. Palabras clave.- Descripción suelos. SUMMARY The existing soil profile description systems were done systematicaly based on land capability, keeping out genetic criteria, for instance. So that, the application of these systems for soil genesis studies will be problematic. In the other hand, the terminology to use is showed as a complex one and could drive us to make mistakes when we can see the same adjetive califing different things on different systems. Key word.- Soil description. * Dpto. de Suelos. Universidad Autónoma de Chapingo.México **Dpto. Edafología y Química Agrícola. Fac.Farmacia.Granada Ars Pharmaceutica. Tomo XXXIV, Núm. 1. 1993,21-30. - 76 ARS PHARMACEUTICA INTRODUCCION Para hacer una descripción de suelos, se pueden datar los diferentes parámetros edáficos, de fonna conceptual (indicando intervalos), como sucede en el Soil Survey Manual (1951) (1), Hodgson (1976) (2), FitzPatrick (1977) (3) o FAO UNESCO (1977) (4); aunque existen otros sistemas que intentan codificar tales parámetros, para su inclusión en bases de datos que permitan su posterior análisis y comparación. Rudeforth y Webster (1973) (5), Bertrand et al. (1979) (6 Y 7), SINEDARES (1983) (8) o FAO-ISRIC SDB (1989) (9). No obstante, se aprecia la falta de una total cuantificación de todos los parámetros descritos en uno u otro sistema de los citados. • La descripción global del perfil (campo y laboratorio) se aplica de fonna. rigurosa para clasificación de suelos, utilizando fundamentalmente las taxonomías de suelos de USDA (1975) (10) Y FAO-Unesco (1989) (11), así como para los criterios de diagnóstico en evaluación de tierras. Pero, en muchas de las descripcio nes de perfiles, se echan de menos datos necesarios para una inequivoca clasifica ción de suelos o para una exacta evaluación de tierras. Similares problemas se presentan en investigaciones de génesis de suelos o de reconstrucciones paleo medioambientales, Langorh (1989) (12). Además, se plantea una problemátíca al pasar de trabajos de rutina a investiga ciones con mayor especificidad: las guias standard para descripción de perfiles no proveen todos los datos requeridos, en algunos casos. De ahí, que la apreciación de esos datos se haga de una fonna no regulada, que impide la posibilidad de contras tar diferentes investigaciones. Lopulisa (1986a, b) (13 Y 14). En todos los sistemas de descripción indicados aparece una regulación para la datación de las características edáficas, frente a lo que surgen dos tipos de inconve nientes: * La misma tenninología puede utilizarse en varios sistemas de descripción, referida a diferentes márgenes, dentro de una característica edáfica. * Los rangos, intervalos o margenes usados para datar una característica edáfica, pueden aparecer de fonna poco equilibrada, dandose margenes muy estrechos junto a otros muy amplios. El aparente desacierto de las tenninologías existentes deja de serlo, al tener en cuenta que, sistemáticamente, éstas obedecen a criterios de capacidades de uso de los suelos. No obstante, resulta algo problemático aplicar tales tenninologías, que no atienden a criterios genéticos, a trabajos de ese tipo (génesis de suelos), por ejemplo. - ARS PHARMACEUTICA 77 CUANTIFICACION DE LAS CARACTERISTlCAS EDAFICAS Partimos de la base de que, en determinados casos, la ausencia de una caracte rística de diagnóstico, puede ser concluyente, por lo que la descripción debe reflejar negaciones, y no solo existencia de ciertas características. No se debe prestar especial atención a la eliminación de información que se repite; datos acerca de una característica particular se pueden reflejar en diferentes párrafos de la descripción, si es relevante en el estudio, indicándose cada vez. En.Ja mayoria de los sistemas de descripción, un parámetro edáfico como el drenaje del perfil, no aparece cuantizado, indicando una serie de cIases de drenaje que responden a apreciaciones más que subjetivas, lo que limita, en parte, el posible intercambio de información en este punto. Esto se acrecentaría al constituirse este parámetro en un pilar de un sistema de clasificación de suelos, como sucede en la Clasificación Belga de Suelos. Sin embargo, no sucede esto al hablar de drenaje interno o permeabilidad del perfil. Frente a las clases que se indican en FAO-ISRIC SDB (1989) (9), SINEDARES (1983) (8) muestra diferentes denominaciones, marcando los intervalos correspondientes a cada una: Permeabilidad. - FAO-ISRIC SDB SINEDARES m/día no descrita muy baja insuficiente <0.01 baja poco permeable 0.01-0.1 moderada moderadamente' 0.1-1 alta muy permeable >1 En cuanto a la no regulación de la terminología para datos específicos, surge el problema de la diversidad de interpretaciones que conduce a una terminología libre, caótica y que imposibilita toda correlación. Por ejemplo, para describir la abundan cia relativa de raices en diferentes horizontes de un perfil, FAO-UNESCO (1977) (4) indica que expresiones como «muy pocas», «pocas», «comunes», «abundantes» o «muy abundantes» son adecuadas, pese a no responder a definiciones rígidas. Si no se acota esta terminología se reincide en la imposibilidad de correlación. Dentro de lo que denominamos terminología regulada, se plantean problemas tanto a nivel de denominación como de acotación: - 78 ARS PHARMACEUTlCA (A) En la descripción de Carbonatos, surge una tenninología afín entre Hodgson (1976) (2) Y FAO-UNESCO (1977) (4), que no responde a rangos iguales: HODGSON FAO-UNESCO 0.1-0.5% No calcareo 0-2% No calcareo 0.5-1.0% Muy ligeramente « 1.0-5.0% Ligeramente « 2-5% Ligeramente « 5.0-10.0 Calcareo 5-40% Calcareo >10.0% Muy calcareo • >40% Fuertemente « (B) Para las clases de pedregosidad en superficie, FAO-UNESCO (1977) (4) presenta unos márgenes muy estrechos que se toman muy amplios, dado el criterio, de capacidad de uso de la tierra, seguido. La presencia de un intervalo [15,90%], que se refiere a % de superficie ocupada por piedras, resta agudeza a esta datación. Así, esto se ve subsanado en SINEDARES (1983) (8), subdividiendo ese intervalo: FAO-UNESCO Sin piedras o muy pocas Moderadamente pedregoso Pedregoso Muy pedregoso Excesivamente pedregoso « « Terreno ripioso <0.01% 0.01-0.1% 0.1-3% 3-15% 15-50% 50-90% >90% SINEDARES No descrito No pedregoso Ligeramente « Moderadamente « Muy pedregoso Excesivamente « Extremadamente « Pavimentado Aquí aparece un problema secundario en las denominaciones iguales para diferentes intervalos. (C) Al describir la abundancia de manchas en un horizonte, volvemos a encon trar el problema de (B), al contrastar Bertrand et al. (1979) (6) con FAO-UNESCO (1977) (4) Y SINEDARES (1983) (8): - ARS PHARMACEUTICA 79 BERTRAND ET AL FAO-UNESCO SINEDARES No descritas 0% Inexistentes <1% Muy escasas <2% Poco numerosas Pocas 1-2% Escasas 2-20% Bastante numerosas Frecuentes Frecuentes >20% Muchas 2.0-50% Numerosas Abundantes >50% Muy numerosas Muy abundantes Las clases pre-establecidas tales como «pocos-, comunes-, abundantes-», « finos, -medios, -gruesos», «abrupto, claro, gradual, difuso», deberían suprimirse en tanto fuera posible, y reemplazarse por medidas directas o estimaciones expresadas como datos numéricos. El uso de esas clases representa una seria pérdida de precisión. Por otro lado, vivimos en una era en la que cada vez más datos son almacenados en ordenadores; parece ilógico forzar a que se provean datos de una descripción de campo, en forma de clases pre-establecidas, pudiéndose conservar en forma de datos numéricos, más manejables, en una memoria que puede permitir su .conversión a «clases» en el momento que fuera necesario. Cuando se estime o mida determinada característica, debiera indicarse el posi ble error absoluto y relativo asociado a dicha estimación o medida. Ello incrementaría el valor de la información derivada de ese dato. VARIABILIDAD EDAFICA Debería darse una especial atención a indicar la variabilidad temporal, el status de actividad y la variabilidad espacial de muchas de las características. Algunas características del suelo como encostramientos superficiales, patrones de grietas, moteado (hidromorfía) y grado de desarrollo.de los agregados, pueden variar estacionalmente. Otras características tales como erosión y acumulación de materiales pueden presentar una variabilidad más a largo plazo. Aspectos de estas características tales como «duración» y «frecuencia» proveen información acerca de la variabilidad temporal. El concepto de status de actividad corrobora el grado de variabilidad temporal; aquí, la persona encargada de la descripción indicaría si la característica observada - 80 ARS PHARMACEUTlCA es resultante de un proceso aún activo o no. En el último caso, la característica (ej. microrelieve, canales, moteado, biogalerías) se consideraría relicta, probablemente asociada a condiciones medioambientales pasadas y diferentes. La variabilidad espacial de las características del suelo refleja el hecho de que una característica claramente marcada en un lugar, pueda desaparecer en las proxi midades de este. Es el caso de un suelo que muestra dos perfiles muy distintos, uno junto a otro. Por ejemplo, información acerca de vegetación, erosión, y microrelieve se deberían describir de forma separada para el lugar del propio perftl y para sus alrededores. En muchas descripciones de perftles, no queda claro qué información pertenece a la localización exacta del perftl y, cuál concierne a los alrededores o incluso a la completa unidad cartográftca en que se encuadra el perftl. En cuanto a la variabilidad interna o dentro del propio perftl, cabe citar a la Soil Taxonomy (Soil Survey Staff, 1975) (10): «Un pedon tiene el area más pequeña para la cual deberíamos describir y muestrear el suelo para representar la naturaleza y ordenación de sus horizontes y variabilidad en las otras propiedades que se conservan en las muestras ... Sus dimensiones laterales son largo suftciente para representar la naturaleza de algunos horizontes y variabilidad que puede presentar se... El area de un pedon presenta un rango de uno a diez metros cuadrados, dependiendo de la variabilidad del suelo.». Raramente se realizan descripciones de perfiles de un area superior a un metro cuadrado, por lo que consecuentemente surge un gran desconocimiento en cuanto a este aspecto de las características del suelo. CONSIDERACIONES GENERALES Se deberían potenciar mucho más la descripción del lugar y las características del perfil, frente a la descripción del perfil usual. Normalmente, la descripción de un perfil cuenta con una escasa información del lugar (a), algo más de característi cas macromorfológicas (b) y un amplio desarrollo de rasgos analíticos (c); la relación entre estos tres apartados podría ser de l(a):2(b):4(c), respectivamente. Aquí postulamos una relación l(a): l(b): l(c). La descripción de campo debe ser una fuente importante de información acerca del «origen» del lugar y de las característieas del suelo. Constituiría una enorme pérdida de información la ausencia de consideraciones sobre la génesis, origen y dinámica de los rasgos descritos. Para muchas características, los datos analíticos del laboratorio no proveen de mucha más información que una adecuada descrip ción de campo. En defensa de esto, Daniels (1988) (15) indica: «Una muestra de suelo en el laboratorio no es más que una bolsa de suciedad. Esa bolsa de suciedad se convierte en una muestra util· para la investigación, solo si conocemos las relaciones de campo que representa.». Hay que prestar un enfasis particular también a la detección, descripción y explicación de las distribuciones relacionadas (ej. pseudo-gley a lo largo de los - ARS PHARMACEUTICA 81 poros, posición de los revestimientos de arcilla, carbonatos secundarios, ... ). Salvo para unas pocas características, como revestimientos, estos datos suelen estar au sentes en la mayoría de los manuales o guias para la descripción de perfiles de suelos. Es evidente que las distribuciones relacionadas, en caso de estar presentes, deberían explicarse en términos de génesis, origen y dinámica. En los casos en que fuera posible, se debería prestar tanta atención como se pueda a la observación y descripción de secciones horizontales, junto a las tradicio nales secciones verticales. Algunas características tales como grietas, biogalerías, densidad radicular, patrones de moteado, etc, solo se pueden describir y cuantificar de forma correcta por la observación de estas secciones horizontales. Numerosos estudios de secciones horizontales de perfiles de suelos nos hacen concluir que, por la adición de este tipo de observación, obtenemos un más completo y, a menudo, diferente esquema del suelo, que por la mera observación de la cara vertical del perfil. Resulta de gran ayuda el acompañar a la descripción de gráficos y esquemas de localización de los diferentes rasgos dentro del perfil. Así, numerosas figuras deberían formar parte de la descripción de campo. Muchas de las características del suelo se pueden describir mejor con la ayuda de figuras. Localización topográfica, litoestratigrafía del material original y del sustrato, geomorfología, microrelieve, asociaciones de suelos, vegetación, morfología superficial del suelo, distribución de los horizontes del suelo en una seccion vertical del perfil, patrones de distribu ción de características particulares del suelo tales como galerías, moteado, acumu laciones de carbonatos, en las secciones horizontales además de en las verticales; todas son ejemplos de características del suelo para las que la descripción puede ser drásticamente mejorada y, al mismo tiempo, considerablemente simplificada por la adición de figuras de buena calidad. Las figuras alcanzan su máxima utilidad en casos de una complicada variabilidad espacial y distribuciones relacionadas de ciertas características del suelo. Además pueden indicar la exacta posición de muestreo en el perfil. El dibujar fuerza a observar de un modo muy preciso y a tomar decisiones respecto a temas como, si las raices observadas estan vivas o muertas, si las raices se concentran a lo largo de las caras de "los ped o no, orientación de las gravas y piedras, etc. - 82 ARS PHARMACEUTICA .. BmUOGRAFIA (1) SOIL SURVEY STAFF (1951). Soil Survey Manual. V.S. Dept. Agric. Handbook No. 18. Washington, D.e. (2) HODGSON, J.M. (1976). Soil Survey Field Handbook, describing and sampling soil proflles. Soil Surv. Techo. Monograph No. 5. V.K. (3) FlTZPATRICK, E.A. (1977). Soil Description. 66 p. Dept. Soil Sci. Vniv. Aberdeen. (4) FAO-UNESCO (1977). Guias para la descripción de perfiles del suelo. 70 p. Roma. (5) RUDEFORTH, e.e. and WEBSTER, R. (1973). Indexing and display of soil survey data by means of feature-cards and Boolean maps. Geoderma, 9, 229-248. (6) BERTRAND, R.; FALIPOV, P. et LEGROS, J.P. (1979). 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