Tanta memoria
Abstract
Presentación de Ramírez Milena y del libro. De este se ofrecen algunas claves entre las que sobresale la que permite comprender el poemario como un continuado ejercicio poético de inmersión en el tiempo de los orígenes y en los muy diversos escenarios de la memoria.
Full text
AQI.JELCIELO t{AnVO Prólogo de Arrtonio Chichqno - (D DAURO
José Antonio Ramírez Milena AQUEL CIELO NATIVO Prólogo de Antonio Chicharro DAURO
Edición al cuidado de José Rienda. Diseño de cubierta: Christophe Guenero. @José Antonio Ramfrez Milena. @Del prólogo: Antoriio Chicharro. @Almudena Sánchez Bolívar, editora. Ediciones Dauro, 2001. Edita: Ediciones Daqro. www.edicionesdauro. com Colabora: "$n',*l*""gxi*',:a: @ Impreso por Gráficas Guenero. C/ Joan Miró, 4-bajo. 1 8. I 40.- La Zubit (GRANADA). D.L. GR-2075-2.00t. I. S.B.N. : 84-957 63-044. Printed in Spain.
TANTA MEMORIA El ser humano se nutre de los mil rostros de la memoria. Y este libro hermosamente titulado Aquel cielo nativo, de José Antonio Ramírez Milena, viene a ser una suerte de indagación poética en la memoria. El título nos introduce de lleno en un simbólico cielo otro que cubre al poeta, superponiéndose al cielo de su presente inmediato, como no podría ser de otra manera porque el pasado está en nosotros como conciencia presente de un tiempo ido. Ahora bien, la grandeza de la escrifura poética es que conforma discursivamente y con voluntad de permanencia recuerdos y experiencias vividas y el humano espacio del deseo, proyectando esa verbal cristalización artística en una abierta e incontrolable cadena de significación que alimenta a su modo el río de la experiencia histórica concreta, satisfaciendo el trascendental ámbito de la no necesidad. La significación y en particular la significación artística, como dejó dicho aquel importante teórico ruso, no mueren nunca. De ahí la importancia que en nuesfra cultura se le otorga a los libros y a otros soportes materiales de esa carga simbólica que cada lector ejecutará a su manera en un cruce espacio-temporal determinado y con unos efectos imprevisibles. De ahí que asistamos al nacimiento público de un libro con responsable expectación e interés.
No otra sensación me embarga al prologar esta gavilla de poenras del que es el tercer libro de su autor tras Tañít' de vocablos, aparecido en 1994 de la mano de la Fundación "Fco. Carvajal" de Albolote (Granada), y de Tamiz de Soledades,1995, en la Col. Genil de Literatura, Diputación Provincial de Granada, unos libros que anunciaban lo que éste confirma: la aparición de una voz poética genuina poco dada a los mimetismos y a las convenciones -de hecho este nuevo libro, además de contravenir expresivamente ciertos usos morfosintácticos, se presenta sin signos de punfuación, lo que otorga una libertad total al lector para ejecutar su lectura y entonar a su modo la canción verbal que es todo poemay en plena madurez; unos libros que, al igual que el que nos ocupa, se sustentaban en una idea de la poesía como superior y creador acto humano de conocimiento y verdad con el que interpelar a un lector para lograr una comunión estética y, por ello, social, lo que explica de algún modo la gravedad poética que rezuma por las paredes de los versos que constituyen el respectivo edificio de cada texto poético. Pues bien, tal como he afirmado, Aquel cielo nativo supone en lo fundamentaluna íntima inmersión en eltiempo de los orígenes que ha dejado su huella realy profunda en el autor -"Memoria" resulta un poema.clave a este respecto y " Aderezos" da la dimensión negativa del paso del tiempo-, ütr tiempo éste que resulta obviamente indisociable de un espacio concreto, un espacio que no es otro que ese trozo de verde y ferazmanto de la vega de Granada, a los cálidos pies de Sierra Elvira, cuyo topónimo de origen árabe es Albolote, un tiempo y un espacio, esto es, un mundo de cultura rural que se presenta en quiebra en relación con el mutante mundo en el que el poeta vive en los albores del tercer milenio de nuesffa era. Esto explica inicialmente un rasgo sobresaliente del libro que no es otro que el uso de dialectalismos, topónimos y palabras propias de una comunidad lingüística particular fuertemente cohesionada porun común modo de vida, palabras de escasa -8-
circulación fuera de ese ámbito y muchas veces vinculadas, como digo, a ese tiernpo de los orígenes en el que se sumerge el poeta, por lo que resultan tan atractivas como extrañadoras para el lector más general. Pero no es éste el único rasgo lingüístico sobresaliente del libro, ya que el autor lleva hasta sus últimas posibilidades su capacidad creadora al usar numerosos neologismos -delincuosidad, por citar uno de ellos-,obvio fruto de su necesidad expresiva y del sincretismo de ideas, al pretender fusionar en un significante dos o más significados o al form'ar un significante con elementos de dos palabras o, en otros casos, al revaluar significativamente algunas palabras de común y extendidouso. Aquel cielo nativo, que consta de un total de cuarentay un poemas escritos en ágil y melodioso verso libre, se presenta dividido en seis partes consecutivamente numeradas -"Huella", "lJmbrías y urdimbre", "fcono", "Aldaba y traza", "Bregar de materias" y "Loas en validez alterna"-, más un poema final que conforma una suerte de parte autónoma del libro, que no mantiene el orden de numeración referido, titulada "Acotación", parte ésta en la que se observa un giro con respecto a la lógica interna de las anteriores, al hacer un canto el sujeto poético por el porvenir, por un a pesar de todo esperanzador tiempo nuevo hijo de la utopía que mueve a los hombres a construir un mundo mejor. La memoria y la utopía, pues, en desigual relación cuantitativa, constituyen los dos núcleos significativos del libro. De ahí eltítulo de ese poema último, "Lvz; A pesar de todo". De ahí que, frente a ese cálido mundo en quiebra del que el poeta sigue sus huellas, haga ahora partícipe de su generosa utopía al lector interpelándolo directamente: Haymt tieryponuevo es p er ando es p er óndonos para ser vivido y ser gozado
del que teparticipo al que te llanto tiempojusto aldabeando , conciencias puertas cuentas estado 'üi:;!,::#;x':" No hay que decir que los poemas van aportando uno a uno los diversos escenarios de la memoriay van articulando en numerosos motivos temáticos esos grandes núcleos de significación, sobresaliendo en todo caso una estrechísima relación efusiva del sujeto poético con su inmediato mundo natural, lo que se descubre ya en el primer poema del libro, "Partal paz sesteando" y se continúa con "Pago de Trula. Huerto 228" por citar sólo dos de ellos. No faltan tampoco los poemas -"Magnificencia", "Recóndita vecindad" y "Del mar Universo" por ejemploen los que el poeta repara con renovado asombro y perplejidad en el cosmos, el otro elemento que conforma la totalidad de ese escenario natural por el que poeta tan gustosamente transita y del que se siente parte como se lee en "Pfocuraduría". Pues bien, los motivos temáticos aluden, con el insistente uso del presente histórico, eficaz mecanismo verbal de vivificar el tiempo pasado a la vez que signo de su real presencia, al campo y su trabajo, a la tierra labrada, a los solitarios atardeceres, a los ruidos ambientales, al sol y su paradójica y cambiante luz simbólica, a los vencejos que simbolizan el fluir de los recuerdos, a la siembra y el húmedo otoño, al ambiente preprimaveral y a laprimavera intensamente sentidos y vividos en plenitud; también, cómo no, a la vida multiforme y las calles cambiantes de ese pueblo tan real en su origen como de eco mítico en sus versos, donde yace el solar patrio. Ciertos espacios o pagos existentes entre Sierra Elvira y la vega -léase "Entre -l 0-
lomas y gravas" y "Oda yuxtapuesta"-, nombrados desde el recuerdo con acumulada exactitud,alcanzantambién su mítica dirnensión como el recuerdo de la fiestay del fuego de la hoguera nocturna. Hay también poemas que se calan del recuerdo de un amor y, como no puede ser de otro modo, otros en los que la propia poesía se alzacon el protagonismo todo del poema. Finalmente, el poeta da cabida a unos cuantos textos en los que se refirma vital y prometeicamente en su acción histórica y, tras mostrar su dolor por lo inhumano como en "Piedad", ensaya una contundente crítica del social sistema productivo como en "Régimen". Con estas palabras introductorias no persigo otra cosa que invitar a los lectores a franquear la puerta de los poemas y a recorrerlos hasta su última sílaba, unos poemas que son original y emocionado signo verbal de todo aquello que ha tenido y tiene vida. El lector se nutrirá de la humana raíz que los alimenta y vivificará sus partifttms textuales con la verdad de su propia experiencia, pues lo que nos hace a la postre humanos es el elercicio de la memoria, de tanta memoria: Tanta memoria acumulada en el tacto en la boca en la cóntplice mirada en esas motlos que nos ciñen en esa voz que embargay torna deseo y li b er t a d y m ar avíll as s us t anc ían. ANTONIO CHICHARRO